Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Puente romano, Teatro Romano, Castillo, Iglesias de Santa María, de Santiago, de San Martín, y de Santa Cecilia, y Monumento a Hernán Cortés) de la localidad de Medellín, en la provincia de Badajoz.
Medellín es una de las poblaciones extremeñas con mayor renombre y arraigo histórico. Se sitúa entre Don Benito y Mérida en la orilla izquierda del Guadiana, al pie de un cerro que emerge en la planicie dominando el entorno. En ese mismo punto se incorpora al Guadiana su afluente Ortigas, originando ambos cauces un amplio seno a cuyo propicio cobijo se acoge.
Tipo de Entidad: Municipio
Superficie Término: 65 Km2
Altitud: 264 m.
Distancia Capital: 103 Km.
Partido Judicial: Don Benito
Comarca: Vegas Altas
Medellín es una de las poblaciones extremeñas con mayor renombre y arraigo histórico. Se sitúa entre Don Benito y Mérida en la orilla izquierda del Guadiana, al pie de un cerro que emerge en la planicie dominando el entorno. En ese mismo punto se incorpora al Guadiana su afluente Ortigas, originando ambos cauces un amplio seno a cuyo propicio cobijo se acoge.
Tipo de Entidad: Municipio
Superficie Término: 65 Km2
Altitud: 264 m.
Distancia Capital: 103 Km.
Partido Judicial: Don Benito
Comarca: Vegas Altas
Otras Entidades: Yelbes -poblado de colonización-.
Gentilicio: Metelillense
Ayuntamiento de Medellín
plaza Hernán Cortés, 1
06411 Medellín (Badajoz)
Teléfono: 924822561 - 924822568
Fax: 924822658
Correo-e: alcaldia@medellin.es - secretaria@medellin.es
Web: www.medellin.es
Historia.-
Medellín es una de las poblaciones extremeñas con mayor renombre y arraigo histórico.
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Puente romano, Teatro Romano, Castillo, Iglesias de Santa María, de Santiago, de San Martín, y de Santa Cecilia, y Monumento a Hernán Cortés) de la localidad de Medellín, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.
Gentilicio: Metelillense
Ayuntamiento de Medellín
plaza Hernán Cortés, 1
06411 Medellín (Badajoz)
Teléfono: 924822561 - 924822568
Fax: 924822658
Correo-e: alcaldia@medellin.es - secretaria@medellin.es
Web: www.medellin.es
Historia.-
Medellín es una de las poblaciones extremeñas con mayor renombre y arraigo histórico.
Se sitúa entre Don Benito y Mérida en la orilla izquierda del Guadiana, al pie de un cerro que emerge en la planicie dominando el entorno. En ese mismo punto se incorpora al Guadiana su afluente Ortigas, originando ambos cauces un amplio seno a cuyo propicio cobijo se acoge.
Su localización al resguardo de la colina y a la orilla de los ríos confieren al enclave importancia estratégica muy destacada, permitiéndole controlar los itinerarios de la zona, cuyo trazado se canaliza obligadamente por el paso esencial que constituye el puente sobre el Guadiana.
La naturaleza crítica del asentamiento queda de manifiesto en la existencia en el mismo desde los tiempos más remotos de ocupantes de todo signo según atestiguan los abundantes restos celtas, tartesios, romanos, visigodos, árabes, etc., que proliferan en sus alrededores.
Elementos consustanciales a Medellín, y por los que la localidad resulta caracterizada en particular, son el castillo y el puente. Junto con su calidad de patria de Hernán Cortés y su naturaleza como uno de los municipios romanos más tempranos y desarrollados de la Península, tales hitos constituyen los componentes esenciales del señero centro Otros aspectos, como el haber sido uno de los dominios del Señorío más acusado protagonismo y fuerte personalidad de sus titulares, en especial la aguerrida Condesa Doña Beatriz Pacheco, se suman a sus restantes contenidos históricos y artísticos para hacer de Medellín uno de los enclaves más significados y representativos de Extremadura.
Cabe afirmar así que por su pasado, sus personajes, su papel en los acontecimientos regionales y nacionales y en la gesta americana, y también por los vestigios y creaciones materiales que patentizan su existencia y auge bajo los más variados ocupantes y culturas a partir de la época prehistórica, Medellín constituye uno de los pilares fundamentales de la región extremeña y lugar en el que se enraizan y encarnan sus peculiaridades más distintivas en todos los órdenes.
En todo caso se trata de una de las colonias más tempranas de Extremadura y centro de gran esplendor, a la que su situación sobre las calzadas hacia Toledo conferían particular importancia. Fundamental a tal efecto era el puente erigido en ese punto para el servicio de los itinerarios imperiales.
El suntuoso teatro emplazado en la falda del cerro y las potentes murallas que rodeaban la población, son las otras dos grandes realizaciones romanas de Medellín. La cerca defensiva fue remodelada posteriormente por árabes y cristianos, no quedando hoy de ella más que un torreón muy remodelado junto a la Puerta Coelli. La huella de la etapa visigoda queda patente, entre otros vestigios, en el rico ajuar funerario de la tumba del Turuñuelo, correspondiente al siglo VI.
En 1243 Medellín fue ocupado a los musulmanes por el Maestre santiaguista Pedro Yáñez, quedando incluido en la jurisdicción de esta Orden. A mediados del siglo XIV la Villa aparece ya como cabeza de un importante Señorío en el que se incluían Don Benito, Guareña y otra decena de poblaciones; y a mediados del XV fue erigido en Condado en favor de Rodrigo de Portocarrero, casado con Doña Beatriz Pacheco, hija del Marqués de Villena, la cual asumió el poder a la muerte de su marido, tras encarcelar a su propio hijo, que era el heredero legítimo. De esta época data su participación como partidaria de la Beltraneja contra Isabel de Castilla, su derrota en la batalla de la Albuera de Mérida, y los posteriores arrasamientos y vicisitudes de la Villa.
A partir del siglo XVI el núcleo inició un periodo de recuperación y engrandecimiento al que corresponde la mayor parte de las realizaciones que hoy conocemos. En la Guerra de la Independencia la población fue escenario de otra importante batalla, en la que los franceses culminaron la victoria ya alcanzada en Almaraz contra los españoles, aniquilando al general Cuesta (Diputación Provincial de Badajoz).
En fértil comarca de las Vegas Altas del Guadiana y al pie de la populosa Don Benito, esta histórica villa mantiene huellas de la importancia que tuvo en el pasado y, sobre todo, el recuerdo de que en ella nació Hernán Cortés.
Medellín debe su fundación, en el año 79 a.C.. y el origen de su nombre (Metellinum) al cónsul y pontífice máximo romano Quinto Cecilio Metello. Durante algún tiempo fue la principal colonia en la región, como plaza fuerte para el control del paso del Guadiana, hasta ser desplazada por el vigor creciente de la vecina Mérida. Quedan abundantes huellas de esa época, tanto en la población como en zonas adyacentes, especialmente los pilares del larguísimo puente romano, destruido por una riada. así como restos del teatro romano en el cerro del castillo.
Tras la reconquista, convertida en villa de realengo y más tarde solar del condado de Medellín, el primer señor de este título, Rodrigo de Portocarrero, intervino en las luchas sucesorias de Castilla a favor de Juana la Beltraneja, apoyo que, tras la derrota de la rival de Isabel la Católica, acarrearía consecuencias negativas para la villa.
Más dañina aún resultó la batalla de la Guerra de la Independencia en el año 1809, en la que el ejército del General Cuesta fue derrotado por las tropas francesas: a causa de ella la villa de Medellín quedó casi completamente arrasada.
Testigo mudo de esos episodios fue el castillo, existente ya en el siglo X, aunque reedificado a partir del siglo XIV y a lo largo de los siglos XV y XVI. Conserva dos recintos amurallados concéntricos, estando el interior fragmentado en dos patios. En el occidental se hallan las ruinas de Santa María del Castillo (s. XII) y una alberca de origen árabe. En el oriental se conservan un aljibe musulmán (s. XII), el museo de Láminas de la Antigua Metrópolis y el museo Cortesiano.
El camino que baja del castillo lleva a los restos del teatro romano, sobre cuya escena se levanta la iglesia de Santiago, románico-gótica del siglo XII, hoy en ruinas; la iglesia de San Martín, donde fuera bautizado Hernán Cortés, construida en el siglo XV y actualmente restaurada; y la iglesia de Santa Cecilia, obra de traza gótica (s. XVI), aunque continuada en otros estilos hasta 1779. En la plaza principal se alza el monumento a Hernán Cortés, obra de Eduardo Barrón llevada a cabo durante 1890.
También son interesantes casas solariegas como la del duque de Medinaceli (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
Monumentos.- El castillo que domina el enclave fue ya en época árabe un destacado bastión, desde el que los musulmanes hostigaban a los cristianos. Esta fortificación primitiva fue destruida a mediados del siglo XIV por Pedro I el Cruel, y reedificada poco después por el titular del Señorío, Infante Don Sancho de Castilla, al que se debe la formidable obra en piedra cuyos restos son los que hoy perduran. Consta de doble perímetro amurallado con numerosos cubos y torreones de refuerzo, hermosas portadas y patio de armas de dos ámbitos. Su soberbia silueta almenada coronando el cerro, resulta visible desde la lejanía sobre todos los horizontes, ofreciendo una imagen evocadora del antiguo esplendor y poderío del lugar. La población, en otro tiempo asentada sobre la falda de la colina, llegó a contar en el siglo XVI con cuatro parroquias. La más antigua, dedicada a Santa María del castillo, hoy desaparecida, se situaba en el interior de la fortaleza. Las otras tres, bajo distintas transformaciones, se erigen sobre la pendiente manteniéndose como hitos representativos del pasado de la Villa.
Próximas al castillo, cubriendo parte del viejo teatro romano se alzan las de Santiago y San Martín. La primera, casi destruida durante la Guerra de la Independencia, es obra originaria del siglo XIII, edificada en piedra, con torre a los pies.
En la actualidad presenta cubierta abovedada tendida de manera extraña por debajo de los arcos que sostenían la primitiva techumbre de madera. Su planta es de una sola nave de reducidas dimensiones, con ábside semicircular en el que se abre una atractiva ventana lobulada, y portadas góticas más tardías.
En sus proximidades se encuentra la de San Martín, de estructura semejante y también originaria del XIII, presentando adosada como adición de época barroca la enorme capilla del Cristo de la Misericordia, erigida en el XVII por el presbítero Miguel Fernández. Su fábrica de sillares presenta asimismo ábside semicircular y hermosa portada gótica. Presidía su interior un magnífico retablo destruido en 1936, atribuido a la escuela de Luis de Morales o al foco placentino. También desapareció en la misma época el Crucifijo medieval de gran valor, del que hoy se ofrece una buena réplica realizada en época actual por el artista madrileño Julián Cristóbal. En su sacristía se conserva la recia pila granítica en la que el 15 de Noviembre de 1494 recibió en bautismo el Conquistador de Méjico, Hernán Cortés. La iglesia, de tan acusada dimensión histórica, fue restaurada hace unos años. En atención a sus características ha sido declarada Monumento de Interés Histórico Artístico por la Junta de Extremadura en 1990.
Más tardía es la de Santa Cecilia, que se sitúa en zona más baja , cuya ejecución data del siglo XVI. Iniciada con pretensiones monumentales, la obra se detuvo cuando solamente se había ejecutado la cabecera, añadiéndose posteriormente a la misma una nave de proporciones mucho menores y una pequeña torre separada del cuerpo principal, cuya altura no alcanza la de la cabecera. De tal manera el edificio presenta una zona posterior enorme a la que se aneja un cuerpo delantero muy reducido. En la actualidad y dada su ubicación más próxima a las áreas de crecimiento de la población, es la única parroquia en culto.
Tres grandes conventos llegaron a existir en Medellín. Uno, de frailes franciscanos, se situaba a las afueras del pueblo , junto al camino de Don Benito. Fue erigido en 1508 por Juan de Portocarrero, y en él mandó construir Hernán Cortés una capilla para su enterramiento, de la que procede el escudo con sus armas que hoy luce en la plaza de la localidad. Este convento fue demolido a fines del siglo pasado. El de monjas de la Concepción, de mediados del XVI, también desaparecido, se localizaba en las proximidades de la Puerta de la Villa de la antigua fortificación. Del de Agustinas recoletas, levantado sobre una fundación anterior en 1626 por el vicario placentino Luis Vázquez, únicamente se conserva, aunque muy maltrecha, la capilla, obra de dos pisos hoy utilizada como almacén. Al exterior presenta portada entre estribos bajo arco, con frontón partido y el blasón del fundador.
Componente destacado de la población es su amplia plaza, abierta el siglo pasado sobre un tejido de viejas edificaciones, en las proximidades de la Puerta Coelli. Como vestigio de ésta se conserva un torreón cuadrangular, hoy recubierto de un placado moderno, al que corona una somera espadaña que acoge la campana del reloj de la Villa, por lo que es conocida bajo tal apelativo. Preside la hermosa plaza la Casa Consistorial.
El edificio, levantado al tiempo que ella y remodelado luego en varias ocasiones, es de buena arquitectura según el modelo más característico de ese tipo de realizaciones. De porte herreriano presenta triple arquería al frente sobre pilares graníticos, balconada central y remate de cornisa con ático en el que luce el escudo de la población.
En el centro de la plaza se yergue el monumento a Hernán Cortés, obra en bronce de Eduardo Barrón, erigido en 1890. Representa al Conquistador en actitud arrogante, sujetando un estandarte y con diversas figuraciones simbólicas a los pies. No lejos se sitúa otro grupo escultórico dedicado a los Caídos. Realizado también en bronce por el villanovense García Lozano en 1985, representa una figura femenina con un moribundo en brazos.
Aunque los tejidos tradicionales presentan fuertes cambios, aún se conservan algunos testimonios de las casas populares y mansiones solariegas de antaño.
Atención especial, dadas sus características constructivas y crítica situación estratégica, requiere el puente sobre el Guadiana, obra por la que se canaliza obligadamente, aún hoy, el paso sobre el río en todos los itinerarios. Todavía en la actualidad el punto principal de paso sobre el Guadiana desde los ámbitos de Badajoz, Mérida y demás puntos de la mitad occidental de Extremadura y Portugal, hacia la Serena y la Siberia, entre Santa Amalia y Cabeza del Buey, y su conexión con todas las localidades del entorno, se conducen de forma obligada por el cuello de botella del puente de Medellín. De tal manera esta obra centenaria, erigida para atender necesidades muy distintas, debe cubrir hoy un volumen de tráfico que muy difícilmente puede soportar, los que origina permanentes estrangulamientos y dificultades cada vez más acusadas.
Conscientes ya los romanos, hace dos mil años, de la importancia de disponer de un buen paso sobre el Guadiana en este punto, erigieron en Medellín una de sus mejores realizaciones peninsulares de esta especie. Su longitud se estima en unos 400 metros, con un total de 28 arcos de entre 10 y 12 de luz y sólidos estribos, siendo toda su fábrica de sillares regulares. La obra quedó destruida durante la etapa medieval, aprovechándose sus materiales para el levantado en su sustitución. Parte de sus cimientos originales son apreciables todavía junto al actual, sobre la orilla izquierda del Guadiana.
La nueva reconstrucción del puente de Medellín se acometió en y se concluyó en 1630, siendo su ejecutor principal Pedro Sánchez de Estrada, autor también de la torre de la iglesia parroquial de Villanueva de la Serena. La obra, que es la misma que aún perdura, tiene 430 metros de longitud y 20 arcos de enormes proporciones con sólidos contrafuertes regulares por los dos costados, siendo toda su estructura de sillares regulares de cantería. La calzada es de dos planos, con una anchura de 5,5 varas (poco menos de 5 metros) proporción hoy muy angosta, pero muy amplia para la época de su construcción. En la zona central se abren remansos espaciales, en uno de los cuales se alza un templete en el que lucen el escudo de los Austria tres pequeñas hornacinas conteniendo las imágenes de San José, San Antonio y San Francisco, y una inscripción alusiva a la conclusión de la obra en 1630 bajo el reinado de Felipe IV.
Otros dos puentes menores, de origen también romano, rehechos en épocas posteriores, se sitúan en las cercanías; sobre el arroyo Cagánchez uno, y sobre el río Ortigas el otro (Diputación Provincial de Badajoz).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Puente romano, Teatro Romano, Castillo, Iglesias de Santa María, de Santiago, de San Martín, y de Santa Cecilia, y Monumento a Hernán Cortés) de la localidad de Medellín, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.
Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.


No hay comentarios:
Publicar un comentario