Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad del Cachorro, de Sevilla.
Hoy, viernes 15 de abril, es Viernes Santo. En este día, en que "ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1 Cor 5, 7), lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia: el cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas" (cf. san León Magno).
En efecto, «esta obra de la Redención humana y de la perfecta glorificación de Dios, preparada antes por las maravillas que Dios obró en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo, el Señor, la realizó principalmente por el Misterio pascual de su bienaventurada Pasión, Resurrección de entre los muertos y gloriosa Ascensión. Por este misterio, muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró nuestra vida. Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de la Iglesia entera» (SC, 5).
La Iglesia, meditando sobre la Pasión de su Señor y Esposo y adorando la Cruz, conmemora su propio nacimiento y su misión de extender a toda la humanidad sus fecundos efectos, que hoy celebra, dando gracias por tan inefable don, e intercede por la salvación de todo el mundo (CO, 312) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad del Cachorro, que procesiona en la tarde de hoy.
La Hermandad del Cachorro, tiene su sede canónica en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiraación (Cachorro - Capilla del Patrocinio) [nº 91 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 25 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], con la Casa de Hermandad anexa a la misma, y se encuentra en la calle Castilla, 178; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana..
La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Dolor y Gloria; es ésta una corporación fundada en 1689 y con sede canónica en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Expiración, realizado por Francisco Antonio Gijón en 1682; Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Dolorosa, obra de Luis Álvarez Duarte en 1973, y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa, talla anónima del siglo XVII.
El escudo de la Hermandad, que figura reproducido en anexo, representa un águila bicéfala exployada, cargada de dos escudos ovalados y acolados, rematada por corona real.
Hoy, viernes 15 de abril, es Viernes Santo. En este día, en que "ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1 Cor 5, 7), lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia: el cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas" (cf. san León Magno).
En efecto, «esta obra de la Redención humana y de la perfecta glorificación de Dios, preparada antes por las maravillas que Dios obró en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo, el Señor, la realizó principalmente por el Misterio pascual de su bienaventurada Pasión, Resurrección de entre los muertos y gloriosa Ascensión. Por este misterio, muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró nuestra vida. Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de la Iglesia entera» (SC, 5).
La Iglesia, meditando sobre la Pasión de su Señor y Esposo y adorando la Cruz, conmemora su propio nacimiento y su misión de extender a toda la humanidad sus fecundos efectos, que hoy celebra, dando gracias por tan inefable don, e intercede por la salvación de todo el mundo (CO, 312) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad del Cachorro, que procesiona en la tarde de hoy.
La Hermandad del Cachorro, tiene su sede canónica en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiraación (Cachorro - Capilla del Patrocinio) [nº 91 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 25 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], con la Casa de Hermandad anexa a la misma, y se encuentra en la calle Castilla, 178; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana..
La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Dolor y Gloria; es ésta una corporación fundada en 1689 y con sede canónica en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Expiración, realizado por Francisco Antonio Gijón en 1682; Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Dolorosa, obra de Luis Álvarez Duarte en 1973, y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa, talla anónima del siglo XVII.
El escudo de la Hermandad, que figura reproducido en anexo, representa un águila bicéfala exployada, cargada de dos escudos ovalados y acolados, rematada por corona real.
El diestro, cortado en dos cuarteles superiores y uno inferior, trae en campo de plata los anagramas de Jesús y María de sable, el inferior trae en campo de plata el anagrama de San Juan.
El siniestro trae campo de plata la tiara y llaves Pontificias de sable sostenida por la divisa" AÑO MDCLVI ALEXANDRO PAPA VII, FELIPE IV, REX".
En punta y asido por las garras del águila, listel horizontal con la inscripción "DEDISTI PROTECTIONEM SALUTIS TUAE".
Poco podían imaginar los antiguos vecinos de las afueras de Triana, al sitio del camino del campo de Castilla, que aquel templete que en el siglo XVII cobijaba la entrañable y menuda imagen de la Virgen del Patrocinio fuera a convertirse con el paso del tiempo en lugar de profundas devociones de proyección universal. El origen de este centro de veneración se pierde aún en la contradictoria nebulosa de la historia y de la tradición oral. De una parte los investigadores aluden a una corporación con hospital propio fundada por negros en 1584 en la cercana calle Portugalete, como hermandad penitencial de Nuestra Señora del Rosario. Debido a los pleitos de exclusividad que sobre esta advocación interpuso la comunidad dominica de Sevilla hubieron de ir variando sucesivamente tal título, a la par que por diversas vicisitudes mudaban también de ubicación.
Así en 1587 pasó a llamarse de Nuestra Señora de las Cuevas, trasladándose por aquel entonces – tal vez a causa de la reducción de hospitales ordenada en 1586 – al entorno del monasterio de la Cartuja en que hoy la conocemos. Más adelante recobró el título de Rosario, al cesar las reclamaciones de la Orden de Predicadores en este sentido, y de entonces proviene que a este último tramo de la calle Castilla se le denominara largo tiempo como calle Rosario. En 1660 se le otorgó que pudieran tomar a censo perpetuo un pedazo de tierra calma que pertenecía a las monjas del Dulce Nombre y en cuyo suelo levantaron la capilla. Nuevamente, cuando la Orden de Santo Domingo se instala en Triana en 1673, en la ermita de la Candelaria (actual iglesia de San Jacinto), la cercanía reaviva el litigio del nombre y adoptan finalmente la advocación del Patrocinio. Junto a estas indagaciones, se ha perpetuado a través de las generaciones la creencia de que esta advocación se había creado en torno a una imagen gloriosa encontrada en el brocal de un pozo, en cuyo lugar se levantó un primer templete dándole culto bajo el nombre de Patrocinio.
En la visita del monarca Felipe IV a Sevilla en 1624, una tarde que paseaba en su falúa por el río, acudió a postrarse ante dicha imagen, cuyo título tanto defendería posteriormente en gratitud por los favores dispensados por la virgen durante su reinado, extendiéndolo entre sus reinos y consiguiendo de Roma en 1656 la institución de la Fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora. Por este motivo la hermandad ha organizado desde tiempo inmemorial, cada año, solemnes sufragios por su alma. Bien pudieran conciliarse ambas teorías intuyendo, como se ha apuntado, que es por la eclosión que se vive en toda la nación respecto a la prodigada advocación del Patrocinio por lo que se la elige en 1673 cuando se debe abandonar definitivamente la del Rosario, más aún cuando el monarca que tanto hizo por su propagación pudo haber venerado personalmente el sagrado simulacro de la virgen trianera medio siglo antes. Mientras algunas opiniones insinúan el pronto declive de esta hermandad, resulta extraño a tan escaso tiempo de los hechos narrados y cuando en 1671 había labrado un retablo, ejecutado por el maestro ensamblador Marcos de Yepes, para el cristo con la cruz a cuestas al que igualmente daba culto. Pero lo cierto es que en 1680 surge en la pequeña capilla una nueva corporación, la del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de la Paz, que en 1682 encarga la realización de una efigie de cristo en la cruz al joven imaginero utrerano afincado en Sevilla Francisco Antonio Gijón. Esto supondrá el hito de mayor trascendencia en la historia que abordamos. La imagen que Ruiz Gijón entrega supone algo muy distinto a lo que el barroco andaluz había producido durante su ya larga y fecunda trayectoria, hasta el punto que ha dado en considerarse el canto de cisne último de tal estilo. Como escribiera el catedrático de Arte Jorge Bernales, «después de este cristo vino el silencio de las gubias». De él se han escrito todo tipo de elogios tanto por la crítica de Arte como por la literatura piadosa. En su hechura viene a unir el postrer estertor de agonía de Jesús en el madero y el triunfo de la Resurrección que su muerte anuncia. La mirada elevada, la fortaleza de su pecho, la agitada violencia de su sudario y la sedienta expresión de su rostro han confortado durante tres siglos a miles de devotos, hasta el punto de convertir aquella humilde ermita originaria en foco inconfundible de fe y de religiosidad.
En 1689 el cardenal Ambrosio Spínola fusiona ambas corporaciones mencionadas, pasando a constituir una sola como Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora del Patrocinio. Se establece para su salida penitencial la tarde del Viernes Santo. También por aquellos años, a finales del XVII, posiblemente en relación con estos hechos, se amplió la capilla añadiéndosele el primer cuerpo, reedificándola y restaurando todo lo demás. Esta obra se hizo a costa de Sebastián Fernández Barrantes quien al morir sería enterrado en el presbiterio. Desde entonces ha sido creciente el auge de la corporación resultante dado el continuo crecimiento de la devoción hacia ambos titulares. Nuestra Señora del Patrocinio añade en 1750 al carácter letífico con que contaba, el carácter penitencial incorporando a la procesión de Semana Santa una dolorosa encargada al escultor Cristóbal Ramos.
Durante el siglo XIX y debido a epidemias y calamidades son numerosas las ocasiones en que se han organizado rogativas con el Santísimo Cristo de la Expiración. Así en 1800, 1849 y 1865. Entre las principales mejoras de la capilla destaca que a principios de dicho siglo, en 1814, se instaló el retablo mayor de la capilla, procedente de la iglesia de San Alberto a cuya comunidad le sería adquirido. En 1846 cruza el río por vez primera en su estación de penitencia para acudir a la catedral pues hasta entonces la realizaba a la Real Parroquia de Señora Santa Ana y desde 1878 la realiza regularmente cada año pues hasta entonces no acudía de forma continuada.
La imagen corporativa de la hermandad va definiéndose tal y como hoy la conocemos hacia principios del XX. En 1909 se establece definitivamente su característico hábito penitencial, con túnica y antifaz negro y capa blanca. En 1921 sustituye la imagen dolorosa de la Virgen del Patrocinio por otra de autor desconocido de rostro más letífico y acorde con la advocación. En 1923 se transforma el color de su paso de palio pasando del negro al rojo, estrenando el riquísimo palio de malla de oro bordada, diseñado por Herminia Álvarez Udell y realizado por el taller de Hijos de Olmo.
Será en 1926 cuando enriquezca su patrimonio con uno de los enseres que más contenido espiritual proclama: en noviembre de ese año estrena el «Mediatrix», insignia que proclama la defensa y voto realizado solemnemente por la hermandad de defender la creencia antes aludida en la mediación de la Virgen, voto que renueva cada año, esta insignia toma su nombre de la inscripción latina «Mediatrix omnium gratiorum, dedisti protectiones salutis tuae».
En la primera mitad del siglo XX y ante la numerosa cantidad de fieles que congregan los cultos de la hermandad comienza a celebrarse el anual quinario en honor de sus titulares en la parroquia de Santa Ana. No es sin embargo hasta 1946 cuando al fin se logra aprobar el proyecto realizado por el hermano y arquitecto Aurelio Gómez Millán, para un nuevo templo acorde con las necesidades espirituales y materiales de la hermandad, colocando su primera piedra el Domingo de Resurrección de 1947 el cardenal Pedro Segura y Sáenz, con asistencia de las primeras autoridades de la ciudad. Catorce años después, el 8 de marzo de 1960 el cardenal José María Bueno Monreal bendice el nuevo templo del Santísimo Cristo de la Expiración que ha respetado la antigua capilla del Patrocinio conectándola como capilla del Sagrario. El crucificado, que antes se veneraba en un pequeño altar lateral de mármol, pasa a ser ahora el centro de veneración ocupando el altar mayor. En 1975, cuando las cofradías sevillanas homenajean a Bueno Monreal con motivo de sus bodas de oro sacerdotales, no encuentran mejor ofrenda que una reproducción a tamaño académico del Cahorro. Esta reproducción presidió su habitación particular hasta su muerte y hoy preside el salón de actos del seminario mayor de Sevilla. Para más abundancia, habiendo fallecido fuera de la ciudad, en la entrada en Sevilla de sus restos mortales la ciudad lo recibió con un responso en la capilla que años antes había consagrado. Se debe destacar cómo desde finales del siglo XIX en que tan afectada resultara en numerosas ocasiones por las crecidas del río, la corporación ha dado continuas muestras de estímulo ante la desgracia, saliendo recuperada y fortalecida. Pero la mayor de ellas es la demostración de devoción y superación tras el incendio fortuito sucedido el 26 de febrero de 1973 en la capilla, dónde milagrosamente se salvó la imagen del cristo mientras la de la virgen, que estaba a sus pies, fue totalmente destruida por las llamas.
Se sustituyó de inmediato la efigie de la virgen por otra de similar o mejores calidades y que se le asemejaba. Se restauró la efigie del cristo y comenzó una nueva etapa de fuerte esplendor, tanto en número de hermanos como en patrimonio y sobre todo vida religiosa. Otros hechos singulares acaecidos en este tiempo han sido la participación en el viacrucis del Consejo de Hermandad y Cofradías de Sevilla en 1977. En 1982 se celebró del tercer centenario de la hechura del cristo, trasladándose a la catedral y organizándose un triduo predicado por Carlos Amigo Vallejo. Aquel año se reabrió al culto la antigua capilla que había quedado temporalmente en desuso por su mal estado y que con obras posteriores y recientes se afianzó estructuralmente con garantías.
Con motivo de la función principal del quinario de 2012, durante el ofertorio el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina, anunció el nombramiento de basílica menor para el templo del Santísimo Cristo de la Expiración. Ese mismo año, el propio arzobispo, el día 3 de junio, consagró el altar mayor de la ya basílica.
Como curiosidades históricas, el título de Real que ostenta la hermandad junto a los de Pontificia e Ilustre, manifiesta una tradición histórica que arranca de los tiempos de Felipe IV y llega hasta nuestros días. El rey Juan Carlos I, que presenció su procesión, es hermano mayor honorario de la corporación y hasta su fallecimiento fue camarera del cristo su madre la condesa de Barcelona, cargo heredado a su vez de su madre, la infanta Luisa de Orleans. También se han postrado ante el cristo otros reyes como Balduino y Fabiola de Bélgica o Gustavo y Silvia de Suecia (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad del Cachorro, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.
Página web oficial de la Hermandad del Cachorro: www.hermandaddelcachorro.org
La Hermandad del Cachorro, al detalle:
- Sede Canónica: Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración
- Día de Salida Procesional: Viernes Santo
- Imágenes Titulares: - Santísimo Cristo de la Expiración

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