Otras Entidades: Casas del Castillo (Barriada), Encomienda (Cortijo), Entrerríos (E.L.M.), Valdivia (E.L.M.), Zurbarán (E.L.M.)
Gentilicio: Villanovense
Ayuntamiento de Villanueva de la Serena Plaza de España, 1
06700 Villanueva de la Serena (Badajoz)
Teléfono: 924846010
Fax: 924843529
Web: www.villanuevadelaserena.esHistoria.- La presencia de pobladores desde los tiempos más remotos, queda testimoniada por los hallazgos ,de época prehistórica, aparecidos en el asentamiento celta de "Los Ranchos", situado a orillas del Guadiana.
El núcleo ostentó sucesivamente los nombres de Aldea de los Freyres, Aldeanueva de Magaela, Villanueva de Lares y, ya en el siglo XVI, el definitivo de Villanueva de la Serena.
A finales del siglo XVI y comienzos del XVII, cuando , con una población aproximada de 3.500 habitantes, se convirtió en el pueblo más importante de la comunidad de Villa y Tierra de Magacela; y en la cabeza de los 18 pueblos enclavados en el territorio de la Real Dehesa de la Serena.
La población se sitúa en el borde occidental del Partido Judicial, en el ámbito donde se solapan las vegas del Guadiana y las llanuras de terreno seco y duro que se extienden hacia levante.
Villanueva ha experimentado en los últimos tiempos un extraordinario desarrollo, habiéndose convertido en pocas décadas en una ciudad moderna, abierta y dinámica, muy pujante en el terreno económico, social y cultural, constituyendo, junto con Don Benito, un poderoso centro de servicios, cuya influencia se proyecta con fuerza sobre todo el territorio circundante.
Sus centros e instalaciones comerciales, mercantiles, educativas o deportivas, y sus equipamientos, nada tienen que envidiar en la actualidad a los centros de mayor entidad.
Los naturales continúan siendo conocidos en el partido judicial por el apelativo popular de "serones".
Con antecedentes aún no bien establecidos en los enclaves romanos de Portículus y Vesci, el asentamiento surgió en la Edad Media con categoría de aldea, al amparo de la vecina fortaleza musulmana de Mojáfar. En 1303 el núcleo fue cedido por Fernando IV a la Orden de Alcántara para su repoblación, bajo el nombre de Aldeanueva. En 1423 alcanzó el rango de Villa, contando entonces con una cerca amurallada de la que no se conserva ningún vestigio, pero cuyo trazado resulta bien conocido. En 1.504 se instalaba en ella el Priorato de la Orden trasladado desde Magacela.
Villanueva de la Serena adquiere en 1856 la categoría de Ciudad, por un Real Decreto de Isabel II.
Sucesivamente y según la jurisdicción en que se integraba, ostentó los apelativos de Villanueva de los Freyres, de Lares y de Magacela, hasta alcanzar el definitivo de la serena en el siglo XVI.
Desde esa época la población luce en su escudo el lema que la señala como "Puerta de la Serena". Junto con Siruela, fue la sede de las reuniones de la Mesta, distinguiéndose a partir del siglo XVII como uno de los centros más florecientes de la región. En el XIX recibió de Isabel II el título de Ciudad.
Villanueva es cuna de extremeños ilustres, como el conquistador de Chile Pedro de Valdivia y, en el apartado de las letras, el autor de "Jarrapellejos", Felipe Trigo (el premio literario que lleva su nombre, instituido por el Ayuntamiento, acrecienta su renombre de año en año) (Diputación Provincial de Badajoz).
Uno de los más importantes núcleos de la Baja Extremadura, a caballo entre las Vegas Altas del Guadiana y la parte más occidental de La Serena, siendo difícil determinar dónde comienza una comarca y dónde concluye la otra, Villanueva pasa por ser la puerta de La Serena.
Historia Su primitivo nombre de Aldeanueva alude a las repoblaciones llevadas a cabo en el siglo XIII, origen de la villa. Dentro de los dominios dela Orden de Alcántara, se constituye en cabeza de la Real Dehesa de la Serena en el siglo XVI, preeminencia que tuvo en épocas posteriores merced a una modesta pero intensa actividad industrial y mercantil. Aquí nació, en 1864, el escritor Felipe Trigo, que alcanzó gran difusión con sus novelas naturalistas de acentuado erotismo. El término municipal acoge uno de los más destacados centros de agricultura biológica de España.
Además de los platos habituales de la comarca, tales como las migas o la caldereta, son específicos de la localidad el
ajo de peces y las
bogas asadas. Buenos vinos de las Vegas Altas del Guadiana y quesos de La Serena.
La mayoría de los viejos oficios artesanos ha desaparecido pero todavía perdura la fabricación de
romanas, el tradicional instrumento de peso ya en desuso.
Fiestas El Domingo de Resurrección tiene lugar la procesión de encuentro o
carrerita de la Virgen de la Aurora. El barrio de Cruz del Río celebra las
mayas con cruces engalanadas. Del 24 al 16 de julio se desarrollan las fiestas patronales en honor de
Santiago y Santa Ana, y un mes después las de
San Bartolomé, en la barriada de ese nombre.
Vida urbana Los alrededores de la plaza de Maura, con la calle Pasadera y la peatonal de Ramón y Cajal, configuran la principal zona de comercio y brindan también algunos lugares para el tapeo. A las afueras, en torno a la plaza del Corazón de Jesús, numerosos bares y pubs acogen el ambiente joven.
A lo largo de todo el año son muy numerosas las actividades culturales (teatro, cine, conferencias), entre las que destacan, tras el Festival Internacional de Danza (en junio), el Festival Folclórico de las Comunidades (en julio), que cuenta con la participación de grupos de las diferentes autonomías, y el Festival de Teatro en la Calle (14-17 de Julio), que se viene celebrando año tras año con mucho éxito.
VISITA El desarrollo urbano ha afectado a la conservación del patrimonio artístico y, al igual que ocurre con la vecina población de Don Benito, más que como un objetivo turístico en sí misma, la ciudad, bien dotada de servicios y con una activa vida urbana, constituye un idóneo punto de estancia y partida para visitar la región.
El espacio neurálgico es la plaza de España, provista de soportales en uno de sus lados y presidida por la estatua de Pedro de Valdivia, el conquistador de Chile, nacido en la villa. En ella se encuentran el Ayuntamiento (siglo XVI, reformado en el XVIII), con un atrio porticado y el llamativo escudo de la villa, en el que figura una sirena, y la iglesia de la Asunción (siglo XVII), templo de marcada horizontalidad herreriana. Son destacables sus tres portadas clasicistas y, en el interior, una talla de la Virgen de los Dolores, obra de M. Benlliure, y una tabla de Luis de Morales.
La antigua casa de los Priores, trans formada en convento de monjas concepcionistas, data de finales del siglo XV, aunque fue reconstruida durante el año 1627. Muy cercana se encuentra la ermita del Cristo del Santo Sepulcro, con el escudo del águila bicéfala de los Austrias.
De las casonas solariegas merecen citarse, en la calle Zurbarán, la popularmente conocida como casa de los Bolos y la contigua casa de González-Haba, donde existe un pequeño museo etnográfico.
También tienen interés la ruinosa casa de la Tercia, antigua sede de La Mesta, en la calle Pizarro, y el conjunto de casas de la calle de la Carrera (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
Monumentos.- Su importancia histórica y su abolengo quedan de manifiesto en las numerosas realizaciones monumentales y religiosas, casas solariegas, etc., que la ennoblecen. Entre ellas cabe recordar el
convento franciscano de San Bartolomé, fundado en 1575 a las afueras del núcleo, junto a la vieja ermita de Santa Ana.
El Ayuntamiento fue concluido en su estructura principal en 1583 y ampliado en 1.595 con la adición de la Cárcel del Partido. Se trata de uno de los edificios de su especie más señalados de la región. En su fachada luce airoso pórtico y balconada, coronándose con el escudo de la población, en el que luce la emblemática sirena. La obra fue rehecha en 1701.
También del XVI es la casa de la Tercia, situada en la calle Judería, hoy en ruinas, y que durante algún tiempo sirvió como Ayuntamiento y como sede para las reuniones de las Órdenes Militares y la Mesta.
De 1.604 databa el convento de la Concepción, que se erigía en el lugar donde hoy se abre el Parque de la Constitución. Resultó demolido en 1.926 para construir en su lugar la plaza, trasladándose entonces la comunidad al edificio que actualmente ocupa. Este había sido en el siglo XV monasterio de los Freyres o de San Benito, y poco después sede del Priorato de Alcántara, tras su traslado desde magacela. En 1.626 el palacio fue reconstruido, siendo reedificado de nuevo en 1.788, en tiempos de Carlos III, datando de esa época su actual aspecto. En el interior se conserva una excelente tabla de Luis de Morales representando una Virgen con el Niño Jesús y San Juanito.
Adyacente al convento se halla la pequeña ermita del Cristo del Santo Sepulcro. Otras fundaciones religiosas de interés son las ermitas de Santiago y Jesús Nazareno, hoy conectada a una vivienda particular.
Numerosas casonas solariegas de los siglos XVI al XVIII correspondientes a los linajes históricos más significados proliferaban en la ciudad, luciendo en sus fachadas los blasones de sus armas. Muy significativos del crecimiento experimentado por la localidad en el siglo XIX, son los palacetes de estilo ecléctico y modernista que aparecen en el entorno de la Plaza de la Constitución, entre los que resaltan el llamado "de los Bolos", o el de los González-Haba, hoy sede de un interesante museo.
En la Plaza de España, ámbito de gran sabor perimetrado por arquerías porticadas, se sitúa el Ayuntamiento en unos de sus costados. En ella se alza el monumento de Pedro de Valdivia, obra en bronce realizada en 1927 por Gabino Amaya.
Preside la plaza la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, obra de grandes proporciones y suntuosa arquitectura de severo estilo herreriano, ejecutada con sillares, es sin duda la realización arquitectónica más significada de la ciudad. Fue erigida en el siglo XVI sobre otra anterior del XIV, y en ella destacan su hermosa torre, levantada en el XVII por Pedro Sánchez de Estrada, y las tres magníficas portadas de elegante diseño clasicista.
El interior presenta planta de salón con tres naves de igual altura sobre columnas toscanas. Entre sus contenidos llama la atención una excelente talla de la Virgen de los Dolores, obra de Mariano Benlliure; la réplica realizada por Gabino Amaya del Cristo de la Pobreza, perdido con todos los demás componentes del templo durante su incendio en 1936, y las bellísimas imágenes de la Virgen de la Soledad y Jesús Nazareno, obras del artista local Eduardo Pino.
A unos 8 km. por la carretera de Valdivia se encuentra el Castillo de Castelnovo o de La Encomienda. Construido sobre las ruinas del castillo musulmán de Mojáfar, fue residencia de los Comendadores de la Orden de Alcántara y resulta impresionante por las dimensiones del recinto, el estado de conservación, así como la perfecta armonía que guarda con el río Guadiana (Diputación Provincial de Badajoz).
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.- Edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento en 2021.
Construido en granito con arquitectura de estilo herreriano. Sobre su planta existió una iglesia primitiva, antecesora de la actual que databa de 1265, levantándose el cuerpo principal en 1325 y en 1575 la capilla mayor. La obra fue reedificada de nuevo, según su aspecto presente en 1608, concluyéndose la torre en 1634.
De planta rectangular, el interior consta de cabecera y tres naves, la primera con cúpula que se eleva a 33 metros del suelo y bóveda de arista, las laterales, de 25 metros, están sostenidas por ocho soberbias columnas. La torre se halla a la derecha de la portada principal, cuadrada y de notables dimensiones, es una construcción de piedra sillar dividida en tres cuerpos separados por sencillas cornisas.
El retablo que preside el Altar Mayor es obra de Antonio Martín Martínez de Zafra. En el segundo cuerpo se encuentra la hornacina de la Virgen de la Asunción, titular de la parroquia, obra del escultor Sebastián Santos. Las pinturas fueron realizadas por los artistas sevillanos Rafael de Blas Rodríguez y su hijo, Juan Antonio de Blas.
Junto a los valores históricos -artísticos del templo, existen bienes muebles en el interior que igualmente están protegidos. Entre ellos destacan la excelente talla de la Virgen Nuestra Señora de los Dolores, obra del escultor Mariano Benlliure, así como una réplica realizada en 1948 por Gabino Amaya del Cristo de la Pobreza; además de las rejas de las capillas de Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora del Carmen. Bienes igualmente protegidos en el interior del templo son la Custodia, la pila bautismal, El Retablo Mayor y la obra de Luis de Morales “La Virgen con su Hijo y San Juan niños”.
Las verjas y cerrajería artística, fueron diseñadas, forjadas y repujadas por los artistas villanovenses Alfonso Pineda e Hijos. La verja del baptisterio se debe a José Roldán, artesano de la localidad (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Monasterio de San Benito, o Palacio Prioral.- Construido por el Maestre de la Orden de Alcántara, Juan de Zúñiga y Pimentel en 1494; reconstruido durante el reinado de Carlos III. En el Siglo XVIII tras el saqueo e incendio provocado por las tropas francesas, se reedificó de nuevo.
La Capilla del Santo Sepulcro, anexa a la iglesia de San Benito, fue construida por el Concejo de la Mesta y en 1673 el Prior de Magacela Don Luis Velázquez de Zúñiga fundó en este edificio la Capilla. En el exterior tiene un impresionante escudo de granito (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Iglesia de San Francisco.- En 1575 se autorizó por Real Cédula la fundación de un convento en lo que actualmente es la avenida de San Francisco y en ese momento eran las inmediaciones de la Puerta de la Villa. Un convento atendido por franciscanos.
El templo, es una edificación de una sola nave con presbiterio, cuerpo general y una capilla de forma octogonal adosada al lado norte. Con techo de bóveda y cúpula en el crucero.
La iglesia fue construida en 1595, al final de la etapa Renacentista y principios del Barroco. Está hecha en ladrillo, empleando el granito solo para las partes más nobles: columnas, pilares y puertas.
En la actualidad, se conservan el claustro y la Iglesia, han desaparecido la extensa huerta y el enterramiento que primitivamente existía. Anexo al templo, existe una edificación posterior que es un hospital (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Ermita de Santiago y San Ildefonso.- Fue fundada en 1552 bajo ambas advocaciones por el villanovense Don Gonzalo Vázquez de Ecija en el mismo sitio donde ha sido edificado el templo actual.
Con el transcurso del tiempo sólo se conservó en la ermita la imagen del Apóstol. San Ildefonso pasó a un altar de la Parroquia a la derecha del altar mayor. Se trata de una ermita pequeña de nave única, planta rectangular y entrada principal en uno de los laterales.
En la Guerra Civil fue destruida la antigua imagen de madera, reemplazándose por una nueva. La ermita actual es fruto de una remodelación total que finalizó en 1980 (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Iglesia de Nuestra Señora del Pilar.- La edificación de este templo se llevó a cabo según proyecto redactado por el arquitecto Don Luis Rodríguez Hernández en marzo de 1969. No quedó abierto al culto hasta el 12 de octubre de 1974.
Su configuración, de líneas sencillas, consta de un solo volumen con planta rectangular y cubierta de techos planos.
Preside junto al crucifijo, una imagen de la Virgen del Pilar en trono de cerrajerías artísticas con adornos de metal repujado (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Iglesia de la Santa Cruz.- Antes denominada de San Miguel. Las obras de este templo, con 775 metros cuadrados de superficie construida, corresponden al proyecto de junio de 1970 de los arquitectos Don. Manuel Briñas Coronado y Don. Daniel Calero González. Los autores del diseño tuvieron en cuenta las conclusiones de teólogos y técnicos, emanadas del Concilio Vaticano II. Fue inaugurada el 17 de diciembre de 1973.
El edificio consta de unos porches cubiertos, atrio de iglesia, cuatro naves o volúmenes principales para fieles, y tres cuerpos laterales que constituyen la capilla del sagrario, confesionario y sacristía.
Cuatro entradas a las naves agilizan el acceso de asistentes a los actos religiosos (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Capilla de Santa Isabel.- Situada en el mismo lugar donde estuvo el anterior cementerio parroquial, ya desaparecido. Su fundación data del año 1893, fue promovida por el matrimonio villanovense Don Julián Escribano Sánchez y Doña Ana Montero González, que la hicieron construir en memoria de su hija Isabel, fallecida en plena juventud.
La Capilla con amplio vestíbulo, verjas de hierro forjado, frontón triangular rematado por espadaña con campana, tuvo en el altar una imagen del crucificado y en hornacina superior, otra de Santa Isabel.
Los fundadores pretendieron que pudiera servir para el culto público, dando mayor solemnidad a los oficios de los sepelios que se desarrollaban en el portal de entrada al cementerio.
Durante años, la edificación ha estado en desuso y fue deteriorándose con el paso del tiempo. Esta capilla ha sido sometida a un completo proceso de rehabilitación y recuperación del edificio, gracias al convenio firmado entre el Ayuntamiento y el Arzobispado de Mérida-Badajoz.
Actualmente, el edificio está destinado a uso social y lleva por nombre Centro Social Joaquina Ruiz. Maestra (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).
Su nombre es debido a su función de almacén de granos recaudados de los tributos que abonaban todos los vecinos a la Orden.
Edificio de gran importancia histórica ubicado en la calle Pizarro (antigua Judería). Construido en 1310, era el domicilio de algunas personalidades de la Orden de Alcántara. Se instaló en ella la Mesa Maestral. “De Villanueva de la Serena salió la voz qué había de contribuir eficazmente a la pacificación de Castilla“. El día 17 de marzo de 1313 se reunieron los Comendadores y Maestres de las diferentes Órdenes, acordaron unirse para defender los derechos de Alfonso XI.
Se trata de un edificio de dos pisos con fábrica de mampostería encalada y piedra, con portada granítica adintelada en el bajo y tres ventanas con sus rejas en el alto. En la actualidad se encuentra en estado de rehabilitación.
Durante el siglo XVII la contaduría corrió a cargo de los banqueros Fugger (conocidos como Fúcares), se les concedió el asiento del Maestrazgo a cambio de las sumas proporcionadas a las arcas reales, exhaustas con los gastos de la elección imperial y las guerras (Ayuntamiento de Villanueva de la Serena).