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viernes, 23 de octubre de 2026

La Cripta del Patio de Banderas

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Cripta del Patio de Banderas, de Sevilla.
       La Cripta del Patio de Banderas, se encuentra en dicha plaza; en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
     El Patio de Banderas es un espacio público perteneciente al recinto original del primer alcázar de Sevilla (s. XI). Desde el año 2010 ha sido objeto de excavaciones arqueológicas que han afectado a un área de aproximada de 700 m2, obteniéndose datos de ocupación con una amplia cronología que abarca un periodo de dos mil años, desde el siglo IX a. de C. al XII d. de C. 
     Por razones presupuestarias, en octubre de 2013 el Patronato del Real Alcázar decide proteger y cubrir de forma totalmente reversible los restos arqueológicos –situados a más de cinco metros de profundidad– recuperando la plaza preexistente, una actuación transitoria a la espera de la futura puesta en valor del yacimiento completo. La solución constructiva proyectada, a base de piezas de poliestireno y bloques huecos de hormigón simplemente apoyados, ha posibilitado el acondicionamiento de una cripta visitable de aproximadamente 130 m2 donde se muestran los vestigios pertenecientes a un inmueble de fase romana republicana (siglo I a. de C.) y un perfil estratigráfico de gran entidad que evidencia la transformación histórica de este sector de la ciudad. 
     La actuación realizada se proyecta con una duración limitada, próxima a una arquitectura en proceso. A modo de exploración, invita a la reflexión acerca de los límites del concepto de reversibilidad, la acumulación de tiempos distintos en la experiencia patrimonial o la condición efímera e intermedia que es deseable para determinadas intervenciones.
ANTECEDENTES
     El Patio de Banderas ha sido objeto de diversas campañas de investigación realizadas por Bendala y Negueruela (1976) y Tabales (2009-2014) que han afectado a dos ámbitos concretos de la plaza: un espacio de reducidas dimensiones ubicado bajo la vía pública en el ángulo noroeste (actualmente en el interior de una cripta arqueológica de aproximadamente 70 m2) y un ámbito de una superficie aproximada de 700 m2 coincidente con la zona central del espacio público. Estas últimas excavaciones se han planteado en el contexto del proyecto general de investigación, dirigido por el arqueólogo Miguel Ángel Tabales Rodríguez, denominado: Análisis Arqueológico del Alcázar de Sevilla II, que tiene como objeto la clarificación del origen del alcázar como fortificación y su implantación en un espacio urbano caracterizado por su posición principal como área de control del puerto de Híspalis y de sus importantes comunicaciones hacia el sur en todos los períodos históricos hasta la Baja Edad Media. Estos trabajos, que se realizan en un espacio público externo al complejo monumental, se inscriben en una estrategia dirigida a reivindicar el vínculo histórico del Patio de Banderas con el alcázar. 
     La intervención arqueológica ha permitido obtener datos de ocupación con una amplia cronología que abarca un periodo de dos mil años, desde el siglo IX a. de C. al XII d. de C. Además de la propia secuencia estratigráfica –-contenida en una profundidad que oscila a lo largo de seis metros–, destacan por su valor científico, materialidad, nivel de conservación y adecuación a una posible visita, los restos pertenecientes a un inmueble relativamente bien conservado de fase romana tardo-republicana (siglo I a. de C.). Se trata de, tal vez, un almacén portuario, con alzados en algunos puntos de más de dos metros de altura (TABALES RODRÍGUEZ, 2012).
     En el año 2012, finalizados parcialmente los trabajos de investigación, se redactó una propuesta de actuación destinada a la protección y puesta en valor de los restos arqueológicos, que tenía como condicionante principal que la incidencia de los elementos emergentes en la fisonomía del espacio público del Patio de Banderas fuese mínima. Por razones presupuestarias, en octubre de 2013 el Patronato renuncia transitoriamente a este proyecto de cripta arqueológica y decide cubrir el área excavada así como restablecer el Patio de Banderas a su estado previo. Para llevar a cabo este cometido y, de acuerdo con el requerimiento realizado por la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, se redacta una segunda propuesta que tiene por objeto la definición del sistema de protección y cubierta del yacimiento, así como de los trabajos de urbanización para la recuperación de la plaza. El proyecto fue informado favorablemente por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico en 2014 y las obras finalizaron en 2015.
EL PATIO DE BANDERAS 
     El Patio de Banderas, como plaza abierta a la ciudad, es el reflejo de la evolución del sector central del primer alcázar islámico cuyos hitos más importantes fueron, en primer lugar, la constitución del espacio como gran patio de armas durante la Edad Media, la apertura de las murallas para comunicarlo con el resto de la ciudad en el siglo XVI, su reorganización y ajardinamiento en el siglo XIX y finalmente la configuración de su formato actual como fruto de las obras de mejora emprendidas en la ciudad para la exposición de 1929.
     Como consecuencia de estas alteraciones, su comprensión como parte neurálgica del alcázar quedó desvirtuada por la historia hasta el punto de que paradójicamente hoy día la plaza no forma parte del alcázar como tal. Significar que durante la Segunda República, por el Decreto de fecha 22 de abril de 1931, el gobierno cede al Ayuntamiento de Sevilla el alcázar y sus jardines debido, entre otras cuestiones, al excesivo gasto que suponía su mantenimiento. Concretamente, renunció a la zona monumental y conservó –entre otras propiedades– las casas del Patio de Banderas que proporcionaban rentas de alquiler a pesar de su pertenencia fundacional al complejo. Por este motivo el alcalde de la ciudad, José González y Fernández de Labandera, solicita mediante escrito fechado el 22 de diciembre de 1931 las zonas pertenecientes al alcázar no especificadas en el Decreto (además del Patio de Banderas, la Casa de la Contratación o el Postigo de la Judería). La guerra civil interrumpe este proceso y, desde entonces, la recuperación pública de los referidos inmuebles ha sido una reivindicación irrenunciable del Ayuntamiento de Sevilla. 
     El Patio de Banderas llega a nuestros días como un espacio público rodeado por un caserío homogéneo que, en los frentes norte y este, se adosa directamente a las antiguas murallas. En el frente meridional del conjunto destaca de manera matizada la Puerta del Apeadero del Alcázar, construida entre los años 1607 y 1609 por el arquitecto milanés Vermondo Resta. Un viario rodado perimetral acota un espacio-salón peatonal en el que dobles hileras de naranjos protegen y delimitan un ámbito pavimentado con albero. El centro de gravedad de esta plaza de geometría próxima a un rectángulo levemente deformado lo ocupaba hasta el año 2009 una fuente ornamental (obra del escultor José Laffita Díaz) rodeada por seis columnas de mármol con cadenas y pequeños parterres para jardinería. El Patio de Banderas forma parte hoy día del Sector-BIC “Reales Alcázares” del Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla, que lo relaciona con el “conjunto de espacios públicos integrados en los itinerarios de visitas culturales de la ciudad tanto por sus valores propios como por propiciar una perspectiva privilegiada de la Giralda o recorridos de enlace entre enclaves turísticos estratégicos”.
     Recientes investigaciones arqueológicas realizadas en las casas n.º 7 y 8 del Patio de Banderas (TABALES RODRÍGUEZ; VARGAS LORENZO, 2014) han confirmado las trazas de los palacios originales del primitivo palacio islámico, similar en dimensiones al cercano Palacio de la Contratación. Junto a la puerta primitiva localizada en la casa n.º 16, conforman un capítulo muy relevante para el entendimiento espacial e histórico del primer recinto del alcázar.  
EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO 
     El subsuelo del Patio de Banderas planteaba incógnitas del máximo interés científico por aunar dos claves cuya resolución se hacía imposible en otros puntos de Sevilla. Por un lado, la detección de las primeras actividades destinadas a la construcción del primer alcázar, y en especial, el reconocimiento de su distribución interior, tránsitos, funciones, etc.; y, por otro, la comprensión del proceso de transformación urbana vivido por la ciudad en su punto más meridional, precisamente donde confluyeron tradicionalmente los cauces del arroyo Tagarete y del río Guadalquivir. 
     El proyecto general de investigación Análisis Arqueológico del Alcázar de Sevilla II (TABALES RODRÍGUEZ, 2008) dividía los trabajos de excavación del Patio de Banderas en cuatro actividades consecutivas que concluían con la ejecución del proyecto de puesta en valor del yacimiento, la reorganización de la plaza según los criterios autorizados por el Plan Especial de Protección y la rehabilitación de la casa n.º 15 del Patio de Banderas como centro de recepción de la cripta arqueológica resultante.
     Las dos fases de investigación realizadas (Tabales, Fases I y II, 2010 y 2012-2013) han supuesto la excavación prácticamente completa del sector central del patio, concretamente la zona pavimentada con albero, con una superficie aproximada de 700 m2. Restan por ejecutar las operaciones vinculadas con los accesos a la futura cripta y la conexión de la misma con el sector excavado por Bendala y Negueruela en 1976 (Fase III, campaña que estaba prevista ejecutar a inicios de 2013).
     Los restos arqueológicos se sitúan a una profundidad que oscila entre 4 y 6 metros respecto a las rasantes actuales y constituyen un conjunto irregular de estructuras de entidad diversa entre los que destacan por su valor científico y potencialidad los pertenecientes a la fase romana tardo-republicana (60-30 a. de C.) y, parcialmente, los correspondientes a otro edificio de grandes dimensiones organizado alrededor de un patio columnado (siglo V). 
     El edificio romano estuvo dedicado a un uso industrial asociado a la actividad portuaria del puerto de Híspalis y hereda de un edificio previo su geometría en planta, bastante regular y levemente girada respecto a las trazas del Patio de Banderas actual. 
     Las estructuras se acomodan al perfil topográfico natural construyendo plataformas que se escalonan secuencialmente y en descenso suave hacia el sur. En planta se organiza en bandas paralelas entre las que se significa un espacio central soportado por un sistema de pilares pétreos, limitado en su frente sur y norte por grupos de naves o espacios cerrados yuxtapuestos de distinta entidad. En algunas de las zonas de estancia se conservan imponentes alzados de más de dos metros de altura construidos con la técnica del opus africanum, así como restos importantes de pavimentos de opus signinum en buen estado. En el borde sur, una hilera de columnas define el frente de un pórtico que previsiblemente abriría a un espacio público. En el borde norte, es posible que una calle en dirección este-oeste sirviera de límite al complejo. Estas bandas construidas se encuentran limitadas en su flanco oriental por dos pasajes o calles que conectaban entre sí los distintos niveles de uso.
     En la franja central y apoyada en el borde este del yacimiento, una importante capa de rellenos sirve de base a las cimentaciones, basas de columnas reutilizadas y restos de pavimentos pertenecientes a un espacio porticado situado a escasos 2,30 m de la cota de uso actual del Patio de Banderas. Se trata de un edificio datado en el siglo V, con una geometría algo más irregular en comparación con su precedente romano y que construye un pórtico columnado que en planta se superpone al espacio central del edificio romano.
     Una vez finalizados los trabajos de la Fase II, el yacimiento quedó protegido superficialmente con una malla geotextil cubierta por una capa de grava limpia de áridos rodados. El perímetro del área de excavación –pavimento de losas en la que se recortan alcorques de naranjos– lo constituía un corte vertical de aproximadamente cinco metros de altura cuya estabilidad fue confiada por los responsables de las excavaciones a la consistencia propia del terreno y a un sistema de contención superficial construido mediante un entramado de perfiles y mallas metálicas.
PROPUESTA INICIAL DESTINADA A LA PUESTA EN VALOR DE LOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS. EL PROYECTO DE CRIPTA ARQUEOLÓGICA (2012) 
     El proyecto tenía como objetivo la construcción de una cripta arqueológica y, como se ha comentado con anterioridad, partía con el condicionante de recuperar el aspecto previo del Patio de Banderas. Afectaba principalmente el área excavada –espacio central de la plaza– extendiéndose parcialmente en sus bordes para acondicionar los sistemas de accesos y evacuación.
     Restos arqueológicos y cortes estratigráficos –donde se identifican rellenos, estructuras y niveles de uso asociados a distintas épocas– establecen entre sí y con el espectador intensas relaciones que la propuesta aspira a integrar en una atmósfera neutra y silenciosa. La cripta no sólo habría de ser el contenedor del yacimiento. La nueva arquitectura y las preexistencias debían construir un espacio continuo que mostrara al visitante la relevancia y complejidad de lo hallado con sencillez y naturalidad, integrando en lo posible la realidad urbana con el yacimiento.
     El Patio de Banderas y el yacimiento siguen geometrías distintas, levemente giradas entre sí. La del espacio público debía prevalecer en la huella de los nuevos elementos emergentes. En cambio, una vez descendidos a la cripta, las estructuras arqueológicas orientarían el espacio visitable, evitando de este modo imposiciones sobre las preexistencias que serían objeto de puesta en valor. El encuentro y ajuste entre ambas geometrías – espacio urbano y restos arqueológicos– se resolvía mediante una secuencia de espacios intermedios articulados en el espesor de una piel flexible. Podrían adquirir diversas formas para enlazar con naturalidad tránsitos, circulaciones, zonas expositivas o lugares para la recepción y estancia del público.
     Pasarelas, escaleras, expositores e instalaciones construían en el interior del contenedor un sistema unitario que nos aproximaba a los restos arqueológicos con levedad, sin apenas tocarlos y a una distancia adecuada para su percepción. Construidos con acero y vidrio, aspiraban a quedar abstraídos frente a las ricas texturas del yacimiento. Alguna entrada lateral de luz natural, combinada con la iluminación artificial indirecta reflejada sobre las estructuras excavadas, contribuiría a generar una atmósfera envolvente donde las preexistencias debían ser protagonistas.
     Se planteaba un acceso situado en el entorno del espacio del Apeadero, considerado más favorable al ofrecer la posibilidad de enlazar con naturalidad el final del recorrido de visitas al alcázar con la cripta arqueológica, reivindicando el yacimiento como origen del propio complejo palatino. El descenso y el tránsito a través del pasaje de conexión se consideraban necesarios como preparación para la visita a la cripta, que tenía su inicio en un espacio de acogida o vestibular asomado sobre el yacimiento. Tras recorrer un recinto que nos habría mostrado vestigios que van desde el s. IX a. de C. al s. XII, llegaríamos finalmente al ángulo opuesto del patio donde, a través de la casa n.º 16, se proponía la salida previa visita a la puerta original del primer alcázar islámico, recientemente restaurada. La incorporación de este elemento medieval suponía el enlace entre la secuencia histórica contenida en la cripta arqueológica y el Real Alcázar, evidenciando los límites espaciales originales del complejo.
PROTECCIÓN Y CUBIERTA DEL YACIMIENTO (2014-2015) 
     Por razones presupuestarias, en octubre de 2013 el Patronato del Real Alcázar reconsidera la ejecución de la cripta arqueológica proyectada en 2012 y promueve la protección provisional y reversible de los restos arqueológicos, así como el relleno del ámbito que había sido objeto de excavación para devolver al Patio de Banderas su aspecto previo.
     El nuevo proyecto debía asumir una condición transitoria, abierta por tanto a la posibilidad de encuentro con otras propuestas futuras. La reversibilidad se asocia a un tiempo no cerrado, que no renuncia a la posibilidad de cambio, en este caso, a la recuperación completa del yacimiento arqueológico. Del mismo modo que las construcciones históricas se someten a un reciclaje continuado en el que se entretejen fragmentos y se suceden capas, la propuesta debía instalarse como un estrato más para mostrarnos ese tiempo intermedio o suspendido. 
     Bajo estas premisas, se desarrollaron las actuaciones que a continuación se exponen.
Limpieza y conservación preventiva de los restos arqueológicos
     En relación con el tratamiento de los restos arqueológicos, destacar que en esta fase se han contemplado estrictamente trabajos de limpieza y conservación preventiva, quedando para fases posteriores labores de restauración dirigidas a la puesta en valor final del yacimiento. Previamente se realizó una catalogación mediante fichas de los restos arqueológicos incluyéndose en un informe que contiene el estudio material, la diagnosis de su estado, la descripción de la metodología de conservación utilizada, documentación gráfica y fotográfica, así como una propuesta de mantenimiento. 
     Antes de iniciar los trabajos de limpieza, se procedió a la consolidación de emergencia de zonas con revestimiento original desprendido del sustrato soporte –fijándolas mediante inyección de resina acrílica– o arenizadas, en las que se ha utilizado consolidante a base de éster de sílice. La limpieza ha consistido en general en la eliminación del polvo adherido, musgos, líquenes, hongos, etc. mediante cepillo vegetal y agua pulverizada. Posteriormente, se ha realizado un tratamiento fungicida de todas las superficies.
     De los restos que han quedado ocultos, habría que destacar la necesidad de intervención previa en los muros romanos más antiguos situados en la zona central del yacimiento. Los muros, de 0,40 y 0,55 m de espesor y casi dos metros de altura, están construidos con adobes trabados con barro y se asienta sobre un zócalo compuesto por mampostería caliza careada sobre cimentación de ripio. El revestimiento exterior o de terminación lo constituye una sola capa de un estucado (encalado). Debido a la sensibilidad del material y a la variación de las condiciones de humedad, se han requerido medidas especiales de conservación consistentes en la reconstrucción de pérdidas puntuales –con un fin principalmente mecánico–, la hidratación controlada del adobe hasta recuperar su volumen óptimo, sellado de grietas y protección final –a base de malla geotextil e inyección de poliestireno– con un seguimiento específico durante las labores de colmatación del yacimiento.
     Así mismo, ha sido necesaria la consolidación de zonas concretas de rellenos de tierra y cortes de excavación, sobre todo los que servían de soporte a restos situados en estratos superiores o más modernos. Con carácter general, se han consolidado superficialmente todos los cortes estratigráficos para dotar de una cierta dureza a la superficie de contacto. 
La protección del yacimiento. Sector no visitable 
     Durante la fase de proyecto se estudiaron diversas soluciones que garantizaran la conservación del yacimiento en las mejores condiciones posibles, la estabilidad del sistema y su capacidad de poder ser desmontado con cierta facilidad en previsión de una futura reanudación de los trabajos de puesta en valor. Destacar que desde las primeras aproximaciones se descartó la posibilidad de realizar un relleno directo con arena o grava al no existir garantías sobre su estabilidad a medio plazo, dada la considerable profundidad media del yacimiento.
     En general, tras las labores de limpieza superficial y tratamiento preventivo, se dispone en toda la superficie del yacimiento y en contacto directo con los restos, malla geotextil y arena inerte (lavada o de río, sin contenidos de sales o arcillas). Sobre esta capa base de protección se ejecuta un sistema de relleno compuesto por distintos estratos de poliestireno expandido a base de piezas prismáticas o bloques, alternados con soleras de regularización –capas de compresión– de canto muy reducido. En la primera capa las piezas de poliestireno se tallan y ajustan a las formas irregulares de las estructuras arqueológicas, obteniendo un volumen moldeado por el perfil del yacimiento. Significar que los elementos de volumetría más acentuada o mayor fragilidad se protegieron previamente con cajones de madera o mediante sistemas adaptados a sus condiciones específicas (como es el caso del muro romano de adobe, cuya protección se describe en apartado posterior).
     El empleo del poliestireno expandido como material de relleno se consideró adecuado por su condición inerte y aislante, por su facilidad de ejecución (montaje en seco, a base de elementos discretos y ligeros que hacen sencilla la manipulación y colocación en obra) y, sobre todo, por la inmediatez de su desmontaje sin mermar las condiciones de estabilidad y solidez del sistema. El formato elegido es habitualmente utilizado en obra civil, principalmente en la ejecución de aligeramientos en contenciones y taludes o firmes de viales.
El espacio visitable  
     La solución estructural planteada nos permite acondicionar de manera también reversible –con relativa complejidad– un espacio bajo rasante destinado al registro de una parte del yacimiento, a la espera de retomar en un futuro la puesta en valor del yacimiento completo. 
     La nueva cripta de 130 m2 de superficie aproximada se sitúa en la banda meridional del yacimiento y dispone de acceso restringido para su mantenimiento, conservación e investigación. Aunque se trata de un sector acotado del yacimiento completo, hereda las reflexiones y el planteamiento de la propuesta inicial de cripta aunque con un alcance más ajustado. Una discreta escalera desplegada entre las hileras de árboles de la plaza nos desciende a este espacio, cuya geometría en planta se acomoda a la de los restos arqueológicos del edificio romano, levemente girada por tanto respecto a la del espacio público. 
     Los restos arqueológicos que quedan a la vista se sitúan aproximadamente a la cota +6.60 m (a más de cinco metros de profundidad respecto al nivel de la plaza) y pertenecen principalmente a la fase romana tardo-republicana (60-30 a. de C.). Los constituyen una parte de las estancias y pasaje de acceso hacia el sector central del sótano de un gran hórreo o almacén, así como un espacio columnado de dos crujías que lo limita en su frente meridional, posiblemente pertenecientes al criptopórtico que sustentaba una de las galerías de la plaza contigua, aún no excavada.
     El pórtico queda definido por una serie de columnas latericias revocadas con mortero de cal, alguna de las cuales alcanzan los dos metros conservados. Las estancias se construyen con muros de opus africanum y solería de opus signinum, conservado en gran parte de su superficie y sólo alterado por algunos huecos que posiblemente pertenecieran a postes de madera auxiliares. 
     Durante la apertura del hueco para la ejecución de las escaleras de acceso se localizaron estructuras romanas e islámicas de notable entidad que motivaron una propuesta de inclusión dentro del espacio expositivo. A pesar de que inicialmente existían indicios de que este sector había sido objeto de expolio, la realidad ha sido muy diferente ya que los restos se encontraban en un estado de conservación muy superior a los existentes en otras zonas del yacimiento. Se trata de muros pertenecientes a dos casas y un cruce de calles del período tardo-califal-taifa (fines del siglo X-XI), situados a escasos 1,5 m de profundidad. 
     Dado que en el resto del yacimiento el barrio islámico había sido sacrificado por su mala conservación, se consideró necesario proponer su mantenimiento, por su valor didáctico y científico, como único referente testimonial de dicho período. En la cota inferior se localizaron muros, pavimentos y columnas del edifico romano con alzados de 2,40 m bien conservados. Los trabajos arqueológicos permitieron localizar un perfil bajo los muros islámicos que dejaba en evidencia, como en ningún otro lugar de la plaza, la secuencia de transformación del espacio urbano de Sevilla desde el siglo I a. de C. al XI. d. de C. Destaca por su importancia un gran depósito de limos y arcillas consecuencia de un evento de alta energía (tsunami o gran tormenta) producido a fines del siglo II-inicios del III d. de C. causante de la destrucción del edificio romano y sin duda de parte de la ciudad de Híspalis y sobre todo de su puerto, ámbito en el que se había edificado este gran hórreo o almacén. La secuencia se completa con la localización de los cimientos de un monasterio visigodo de fines del siglo V.
     La construcción de esta cripta menor permite, además de la evaluación constante del estado de conservación de los restos arqueológicos y del comportamiento de los tratamientos de conservación que se lleven a cabo, la visualización parcial de las estructuras de uno de los ámbitos más significativos del área excavada, lo que evidencia el alto potencial de los trabajos de investigación realizados. 
     El sistema estructural se resuelve de manera constructivamente sencilla y es fácilmente reversible. La contención de tierras perimetral se ejecuta mediante muros de fábrica armada de bloques huecos de hormigón que siguen una directriz quebrada en planta, que aporta rigidez frente al vuelco, como alternativa a disponer muros de hormigón o pantallas que enclaustrarían de forma definitiva este contenedor o recinto provisional.
     El sistema se encuentra simplemente apoyado en el suelo del yacimiento mediante una losa de cimentación superficial, complementada con elementos que garantizan un reparto extensivo y homogéneo de las cargas: zunchos y losas de atado a diferentes profundidades.
     El sistema de contención frente a vuelco genera compresiones y tracciones en la base (cimentación). Dado el carácter heterogéneo del nivel de apoyo –sobre los restos arqueológicos–, se plantea la necesidad de conseguir que estas nuevas tensiones sean lo más equilibradas y continuas posible. Con este objetivo se dispone sobre la coronación de los muros de contención un volumen de grava continuo perimetral que actúa como peso muerto, centrando la reacción en la base y evitando tracciones en la misma. Este contrapeso de grava también se prevé sea de fácil eliminación en el futuro.
     La cubierta se realiza mediante un forjado unidireccional de viguetas tubulares pretensadas que salvan una luz aproximada de 7 m. Esta tipología es autoportante, de fácil puesta en obra (dimensiones de las piezas y peso propio reducidos) y compatible con su futura eliminación, frente a sistemas más monolíticos (losa o reticular) o de difícil acceso y manejo en la ubicación de esta obra (como es el caso de las placas alveolares).
     Tanto en la zona cubierta como en el perímetro de la cripta, durante las obras se han extremado las precauciones para evitar cualquier contacto entre los nuevos materiales (morteros, bloques, hormigones, etc.) y los restos originales.
     La solución ha sido objeto de ajustes para dar respuesta a los hallazgos producidos en la banda este del yacimiento por el acondicionamiento de los restos arqueológicos mencionados anteriormente y la falta de homogeneidad del terreno. Se ha precisado, no sólo la adaptación geométrica del contenedor, sino también la ejecución de un sistema de refuerzo estructural complementario mediante una pantalla de micropilotes de pequeño diámetro (180 mm), trasdosando los restos a conservar a una distancia suficiente. Esta circunstancia ha tenido incidencia sobre la escalera de acceso inicialmente proyectada, que se ha desplazado y adaptado geométricamente para salvar los restos arqueológicos. La pasarela que recorre la banda norte del espacio se construye mediante losa de hormigón armado en ménsula, extendiendo uno de los niveles intermedios de atado del sistema. En ella se apoya la escalera metálica auxiliar que permite descender al nivel del yacimiento.
     Es importante destacar que las estructuras arqueológicas se encontraban a la intemperie desde el final de los trabajos de excavación por lo que, con independencia de los tratamientos preventivos que se realizaron inicialmente, una variación brusca de sus condiciones ambientales podría haber incidido en su estado de conservación. Por estos motivos, la adaptación de los restos arqueológicos a las condiciones ambientales finales de la cripta se ha realizado de forma gradual o secuenciada. Para garantizar una atmósfera adecuada, el recinto se dota de ventilación natural –a través del propio hueco de acceso– complementada con una instalación de ventilación forzada. Así mismo, se ha ejecutado una impermeabilización del perímetro vertical en contacto con el corte del terreno y con el resto de la zona excavada. Las aguas procedentes del fondo de la excavación que pudieran aparecer por la subida estacional del nivel freático quedan recogidas mediante estación de bombeo y dirigidas la red de saneamiento. La situación concreta de los pozos drenantes aprovecha zonas investigadas en las que no existen restos arqueológicos.
     A la vista del visitante, los límites del espacio lo conforman los muros de bloques y los forjados de hormigón, desvestidos de materiales de revestimiento o acabado. Las losas de escaleras y pasarela se encuentran también en bruto, únicamente delimitadas por sencillas barandillas metálicas. Se ha dotado de una iluminación básica mediante focos LED que se disponen estratégicamente para iluminar de manera indirecta el plano de suelo y los restos arqueológicos –verdaderos protagonistas del espacio visitable– proporcionando una atmósfera similar a la pretendida en el proyecto general de cripta redactado en el año 2012. 
     Las nuevas estructuras evitan en todo momento el contacto con los restos originales, marcando una fisura de separación o una banda de encuentro que les hace flotar. Resaltar el apoyo de los muros de bloques sobre los pavimentos romanos, donde siempre media un estrato de poliestireno que los independiza.  
     En relación con el Patio de Banderas, la actuación recupera su aspecto previo a las excavaciones de acuerdo con las premisas de partida. Se recolocan las farolas preexistentes y se restituye el arbolado afectado. Únicamente aparece, entre las hileras de naranjos de la banda oriental, el recorte en el suelo del acceso a la cripta cerrado con una rejilla metálica abatible que, una vez abierta, despliega la protección perimetral del hueco. 
     Aunque pudiera parecer que la actuación realizada fuera permanente, se proyecta con carácter transitorio o de duración limitada, más próxima a una arquitectura en proceso. A modo de exploración, invita a la reflexión acerca de los límites del concepto de reversibilidad, la acumulación de tiempos distintos en la experiencia patrimonial o la condición efímera e intermedia que es deseable para determinadas intervenciones. Posiblemente, su virtud principal sea la capacidad de mostrar las evidentes potencialidades del yacimiento arqueológico del Patio de Banderas, manteniendo de este modo vivo el debate sobre su futura puesta en valor.  
Los restos arqueológicos visibles en la cripta
     En definitiva, la visita al subterráneo arqueológico provisional habilitado en el extremo sur del Patio de Banderas permite observar aproximadamente una sexta parte de lo excavado hasta el momento, una octava parte si nos atenemos a lo previsto en el proyecto general aprobado (TABALES RODRÍGUEZ, 2015).
     De manera sintética, la visita en las condiciones actuales permite contemplar las siguientes evidencias:
     1. Galería subterránea columnada perteneciente a un pórtico adyacente a una plaza o espacio abierto, aún no excavada, situada al sur de la cripta. La estructura está fechada en el siglo I a. de C., si bien las columnas fueron reparándose hasta fines del siglo II d. de C.
     2. Muros romanos del siglo I a. de C., labrados en opus africanum y opus quadratum, que forman parte de la fachada meridional de un gran hórreo o almacén. Destacan varias habitaciones con sus puertas, una de ellas, la central, está geminada mediante un pilar. Igualmente destaca un pasaje estrecho que comunicaba el citado pórtico con el patio principal del edificio.
     3. Pavimentos aislantes de opus signinum bien conservados en todas las habitaciones. En la estancia central, posible tabularium (archivo), se aprecian huellas de postes para un armario perimetral.
     4. Estructura de tégulas acoplada a una hornacina en la galería. Posible tumba, o contenedor, expoliada, fechada en el siglo III d. de C.
     5. Perfil estratigráfico junto a la escalera de bajada a la cripta donde se aprecian:
          - Pavimento y muro del hórreo romano en la base y extremo sur.
          - Relleno grisáceo-arenoso perteneciente a la inundación causante de la destrucción del edificio romano a fines del siglo II-inicios del III d. de C.
          - Relleno rojizo sobre el anterior, de origen fluvial.
          - Cimentaciones de una de las estancias del edificio tardoantiguo, levantado a fines del siglo V.
          - En la parte superior muros del arrabal islámico de fines del X-inicios del XI junto a una calle en la que se abría un pozo ciego (en el centro del perfil) que horada los rellenos citados hasta el pavimento romano.
     En síntesis, mil años de la historia de Sevilla entre los siglos I a. de C. y XI d. de C. (Francisco Reina Fernández-Trujillo, Protección de la excavación arqueológica del Patio de Banderas (Sevilla), en Revista Patrimonio Histórico, nº 93. Sevilla, febrero, 2018).
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Más sobre la plaza Patio de Banderas, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 22 de octubre de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé, y Ermita de San Isidro) de la localidad de Zarza-Capilla, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé, y Ermita de San Isidro) de la localidad de Zarza-Capilla, en la provincia de Badajoz.
     El núcleo de Zarza Capilla se encuentra en las inmediaciones de Peñalsordo y Capilla, localidades con las cuales forma un conjunto unitario de características propias, bien diferenciadas del resto de la Serena, y demás territorios circundantes, de los que quedan notablemente distanciadas en lo que respecta a localización geográfica, configuración morfológica y otros extremos.
     Las sierras próximas resultan abundantes en pinturas prehistóricas, habiéndose encontrado también en su entorno numerosos restos celtas, romanos y árabes, lo que denota su ocupación desde los tiempos más remotos.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 92 Km2
     Altitud: 579 m.
     Distancia Capital: 201 Km.
     Partido Judicial: Castuera
     Comarca: La Serena
     Gentilicio: Zarceños-Capillanos
Ayuntamiento de Zarza-Capilla
     Plaza de España, 9
     06611 Zarza-Capilla (Badajoz)
     Teléfono: 924619094
     Fax: 924619250
     Email: ayuntamiento@zarza-capilla.es - secretaria@zarza-capilla.es
     Web: www.zarza-capilla.es
Historia.-
    Limitando con Córdoba y casi con Ciudad Real, el pueblo de Zarza Capilla se encuentra en las inmediaciones de Peñalsordo y Capilla, localidades conlas ue forma un conjunto de características bien diferenciadas con respecto al resto de La Serena, tanto por su configuración morfológica como por su Historia. Esta última quizá se deba al hecho de haber estado, durante la Edad Media y moderna, bajo el dominio del Temple, Béjar y Osuna, mientras que el resto de la Serena perteneció a la Orden de Alcántara.
     En las sierras próximas abundan las pinturas prehistóricas, habiéndose encontrado en su entorno restos célticos, romanos y árabes, lo que demuestra su ocupación humana desde los tiempos más remotos.
     Mención especial merece la Estela del Guerrero de Zarza Capilla (850-750 a.C.), hallada en las proximidades del Núcleo Nuevo. Tres de sus nueve elementos son novedosos: la lira, el faldín y el carro completo. Por su belleza y relevancia mereció ser expuesta en el Pabellón de Extremadura de La Exposición Universal de Sevilla en 1992.
     Como aldea de Capilla, fue conquistada por San Fernando en 1226.
El poblado.
     La peculiaridad que caracteriza, en la actualidad, a la población, es su división en dos núcleos. El núcleo primitivo se sitúa al final de la sierra de su nombre y en su casco antiguo se configura una trama de tradición medieval: calles tortuosas de fuertes pendientes en cuyo centro se encuentra la iglesia, ampliada a finales del s. XVI.
     La Guerra Civil (1936-39) destruyó el pueblo casi en su totalidad. Sólo se salvaron la Iglesia, el Ayuntamiento, la fábrica de harina y seis casas. Regiones Desvastadas inició la construcción del pueblo en un lugar llano, situado a un kilómetro de distancia, en la carretera de Cabeza del Buey. Las obras se realizaron entre 1944 y 1955 y consistieron en el levantamiento de 230 casas de nueva planta, Iglesia, Ayuntamiento y grupo escolar. Cuando terminaron las obras en el nuevo núcleo, en 1955, el viejo estaba casi reconstruido y habitado, sin haber recibido ningún tipo de ayuda estatal.
     En la actualidad, en el Pueblo Viejo habitan las dos terceras partes de la población y en él se localizan en Ayuntamiento, la Parroquia y demás servicios oficiales.
     Los indicativos del M.O.P.M.A. señalan a los dos núcleos como Zarza-Capilla (Vieja) y Zarza-Capilla (Nueva), pero los vecinos los distinguen como Pueblo de Arriba y Pueblo de Abajo (Diputación Provincial de Badajoz).
     
Monumentos.-
     La peculiaridad que mejor caracteriza la población es que se encuentra dividida en dos zonas.
     El sector histórico más antiguo, llamado Zarza Capilla Vieja o de Arriba, se sitúa en lo alto de la sierra configurando una trama de tradición medieval con calles tortuosas y en fuerte pendiente; compuesto por edificaciones populares de tipo rural que se apiñan alrededor de la iglesia parroquial de San Bartolomé, originaria del siglo XVI.
     Habiendo resultado destruida prácticamente por completo durante la Guerra Civil de 1936, la población fue reconstruida después de la contienda; pero no en su mismo lugar, sino en otro inmediato, en los terrenos llanos del otro lado de la carretera de Cabeza del Buey a Peñalsordo, configurando un nuevo asentamiento llamado Zarza Capilla Nueva o de Abajo, o Nuevo Núcleo. Las obras, desarrolladas entre 1939 y 1955, consistieron en levantar 230 casas de nueva planta, iglesia parroquial, escuelas, y todos los demás servicios e instalaciones que configuran un poblado, siendo inaugurado el nuevo templo, con el que culminaba la actuación reconstructora, en 1967.
     Mas, en el transcurso de las obras, los vecinos fueron reconstruyendo a sus expensas sus antiguas viviendas del núcleo viejo, prefiriendo instalarse en ellas, de manera que, cuando en 1955 se concluyó el pueblo nuevo, el viejo estaba también ya prácticamente reconstruido y habitado. De este modo, en la actualidad el asentamiento primitivo aparece revitalizado y pujante, en tanto que el otro se encuentra casi despoblado.
     Los dos monumentos más destacados de Zarza Capilla son el Vía Crucis y la Ermita de San Isidro.
     En los límites actuales del Pueblo de Arriba, existe un Vía Crucis conformado por catorce cruces levantadas sobre cuerpos de mampostería encalados y que forman un bello conjunto, hoy hermoseado con ayuda de los fondos europeos. Estas cruces fueron reformadas en 1537 gracias a la aportación de trescientos maravedíes, provenientes de la multa impuesta a tres vecinos por tocar las campanas sin el debido permiso.
     En la madrugada de Viernes Santo, pasan por ellas los pasos de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad a corta distancia. Después, con las luces del alba, la juventud regresa al lugar para celebrar la competición de "la mocha", aunque en otros tiempos el juego era el "lanzamiento de barra", similar al lanzamiento de jabalina, del que el Tío Lopillo fue campeón nacional en un concurso presidido por Carlos IV y celebrado en Palacio.
     Reemplazando a la vetusta ermita de Santa Marina, cuya festividad se celebraba en Pentecostés, se levantó en Los Pocitos en el año 1983 y mediante suscripción popular, la Ermita de San Isidro. En otros tiempos, nuestras abuelas aprovechaban las aguas que manaban de estos charquitos que allí se encontraban para hacer sus coladas.
     En este encantador lugar, celebraron su último yantar, el 24 de octubre de 1839, los bandoleros de Sandalio, hijo del pueblo, que capitaneaba a Salustino, de Cabeza del Buey y a Coguto. Estos convivían con otros escopeteros que fueron encargados de su persecución y que, tras el asesinato de Sebastián García que se negó a entregarles el importe de una vaca, recibieron órdenes severísimas de matar a los tres facciosos en al primera ocasión que se les presentase. Estos se asignaron previamente a quien debían apuntar y aprovecharon el estado de embriaguez de los bandoleros, en una de las múltiples comilonas que facciosos y escopeteros celebraban, para ejecutarlos. Quizá debido al estado de nervios del momento, no pudieron culminar lo encomendado: sólo uno de los bandoleros murió en el acto, Sandalio logó huir y fue a morir junto a la intermitente Fuente de los Zarzales, en la que una lápida recuerda el hecho, y el tercero llegó hasta la Piedra Madraque, palabra árabe que significa cama. Fueron enterrados a las afueras del cementerio viejo, unos metros más arriba de la Cruz cimera (Diputación Provincial de Badajoz).

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La Casa "Puerta de la Biodiversidad", en la plaza Patio de Banderas, 16

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Casa "Puerta de la Biodiversidad", en la plaza Patio de Banderas, 16; de Sevilla.
       La Casa "Puerta de la Biodersidad", se encuentra en la plaza Patio de Banderas, 16; en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
       La sede de la Fundación Biodiversidad está situada en el centro histórico de Sevilla, a tres minutos de la Giralda y a la entrada del Barrio de Santa Cruz.
     El edificio forma parte del Bien de Interés Cultural Real Alcázar, declarado en 1931, conservando elementos arqueológicos de gran valor como la muralla y la primitiva Puerta del Alcázar taifa construida en el siglo XI.
     A la sede se accede por la Plaza Patio de Banderas, antiguo patio de armas del Alcázar, y actual enclave donde se puede contemplar la Portada del Apeadero del siglo XVII.
     Patio de luces interior protegido por un lucernario artístico, con acceso directo desde la calle, a través del vestíbulo de entrada, contiguo a la sala Posidonia y acceso a las salas: Lince Ibérico, Tortuga Boba y Águila Imperial, situadas también en la planta baja, la sede cuenta con 3 salas diáfanas destinadas a exposiciones abiertas al público o a otros usos.
     También, situado en la planta baja, la sede cuenta con un salón de actos en la misma muralla del Alcázar y la primitiva puerta taifa del siglo XI de  acceso al recinto del Alcázar.
     En la primera planta disponemos de una biblioteca y una sala de reuniones.
     En la segunda planta tenemos Arrecife, una amplia sala de reuniones.
     Azotea de 171m2 con vistas a la Giralda, al Patio de Banderas y al barrio de Santa Cruz (Fundación Biodiversidad).
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miércoles, 21 de octubre de 2026

La Horticultura, en Marinaleda (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Horticultura, en Marinaleda (Sevilla).
      A lo largo del año se desarrollan diversas campañas tanto en el campo como en la fábrica, por lo que la actividad de la cooperativa es continua por la diversificación de productos
     Uno de los motores económicos que ha caracterizado y actualmente sigue caracterizando a la localidad de Marinaleda es la horticultura y olivicultura.
     Como consecuencia de reivindicaciones vecinales continuas, en 1992 se crea la Cooperativa Humar- Marinaleda S.C.A. en terrenos cedidos por la Junta de Andalucía, mil doscientas hectáreas del Cortijo El Humoso, propiedad del Duque del Infantado que estos jornaleros habían ocupado durante años bajo la consigna "La tierra para quien la trabaja". El proyecto tiene por objetivo de creación de empleo, de ahí que la mayor parte de los vecinos de la localidad están empleados aquí.
     Las labores realizadas son continuas a lo largo del año, ya que engloban todo un proceso que parte de la siembra, el cultivo, la recolección, envasado y venta de productos hortícolas, tales como pimientos de piquillo, pimientos morrones, habas, ajos y alcachofas, contando con ocho cooperativas agrarias y una de transformación. Junto a cabañas de ganadería ovina, además se cultiva y recoge a mano aceituna de mesa y produce y envasa aceite en la almazara, cuyas variedades son arbequino, marteño y hojiblanco, obteniendo aceites de variedad Arbequina y Picual y de variedad Hojiblanca.
     Si bien el olivar está muy extendido en la comarca, el cultivo de la alcachofa, la haba o el pimiento no se ha cultivado en la comarca de la Sierra Sur salvo en pequeñas huertas y dirigido al consumo "en fresco".
     Tras preparar la tierra, se procede a la siembra de semillas y plantones.
     Para la elección del terreno de cultivo conviene privilegiar un lugar con buena exposición al sol. También conviene que el suelo se fácil de labrar y contenga abundante materia orgánica. Por otro lado, aunque la planta necesita humedad, es imperativo que el agua del suelo pueda ser fácilmente evacuada.
     Hay que agregar una cantidad suficiente de calcáreo y sobre todo de fertilizantes.
     La planta crecerá entre marzo y junio, y la cosecha se lleva a cabo generalmente entre agosto y octubre, dependiendo del tamaño y el color deseados.
     Se echan los pimientos en la tolva  y pasan al "mechero", tubo con piedras refractarias donde se quema la piel. Una vez quemada la piel se llevan a la lavadora, donde chocan unos contra otros y eso hace que se desprenda la piel también.
     Pasan a una cinta y las mujeres les van sacando el corazón. Se quitan los residuos de piel, semilla, etc.
     Acto seguido se cuecen para que se vuelvan manejables para poder embotar (al del piquillo no es necesario).
     Una vez se decide si va a latas o botes, se rellenan éstos y se pesa cada uno de ellos para que lleve el peso correcto. Luego se colocan en ollas o autoclaves para evitar la fermentación y asegurar su conservación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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La imagen "Santa Úrsula, virgen", en la sillería del Coro, de la Catedral de Santa María de la Sede

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen "Santa Úrsula, virgen", en la sillería del Coro, de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla. 
     Hoy, 21 de octubre, cerca de Colonia, en Germania, actual Alemania, Conmemoración de las Santas Vírgenes que entregaron su vida por Cristo en el lugar de la ciudad donde después se levantó una basílica dedicada a Santa Úrsula, virgen inocente, considerada como la principal del grupo (c. s. IV) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
       Y que mejor día que hoy para ExplicArte la imagen "Santa Úrsula, virgen", en la sillería del Coro, de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.
     La Catedral de Santa María de la Sede  [nº 1 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 1 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la avenida de la Constitución, 13; con portadas secundarias a las calles Fray Ceferino González, plaza del Triunfo, plaza Virgen de los Reyes, calle Cardenal Carlos Amigo, y calle Alemanes (aunque la visita cultural se efectúa por la Puerta de San Cristóbal, o del Príncipe, en la calle Fray Ceferino González, s/n, siendo la salida por la Puerta del Perdón, en la calle Alemanes); en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
       En la Catedral de Santa María de la Sede, podemos contemplar el Coro [nº 004 en el plano oficial de la Catedral de Santa María de la Sede]; No ha cambiado de nombre, aunque las sillas han estado, al menos, en cuatro lugares diferentes; el actual, salvo las interrupciones debidas a obras o accidentes, es el que posee desde 1514. En el antiguo estaban sepultados los arzobispos don Remondo y don Pedro Gómez Barroso (Alfonso Jiménez Martín, Cartografía de la Montaña hueca; Notas sobre los planos históricos de la catedral de Sevilla. Sevilla, 1997).
     La Catedral de Santa María de la Sede; encontramos el coro, cerrado por una reja realizada por Francisco Salamanca (1518-23). Su sillería consta de 117 sitiales de madera, con esculturas de santos y relieves del Antiguo y Nuevo Testamento. Es un conjunto realizado por Nufro Sánchez, comenzado en 1478 y acabado en el siglo XVI (Manuel Jesús Roldán, Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     Pues bien en uno de los sitiales encontramos la imagen de Santa Úrsula, virgen, obra anónima, de hacia 1470-1550, realizada en estilo renacentista, en madera tallada y con unas medidas de 0'36 x 0'14 x 0'08 mts. La imagen de la santa ha sido representada de pie con la mirada al frente. Sus ropas las representan como una figura noble cubierta por una corona real como las vírgenes más ilustres. Su túnica y manto presentan unos pliegues muy angulosos y movidos. En su mano derecha porta las saetas como atributo personal, mientras que en la mano izquierda lleva un libro cerrado.
     La imagen presenta intervenciones en el manto y en la saeta que parecen posteriores a la creación (Guía digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda y Culto de Santa Úrsula y las Once mil vírgenes;
     El punto de partida de la leyenda de santa Úrsula y las Once mil vírgenes asesinadas por los hunos ante los muros de la ciudad de Colonia es la Historia regum Britanniae de Godofredo de Monmouth. Las osamentas encontradas a partir de 1106 en un antiguo cementerio de Colonia, bautizado ager Ursulanus, porque allí se encontró una inscripción que nombraba a una virgo Ursula muerta a los dieciocho años de edad, die­ron ciertas apariencias de verosimilitud a los relatos legendarios que más tar­de fueron «embellecidos» por el beato Hermann José de Steinfeld y la aba­desa visionaria Isabel de Schonau.
     Debe señalarse que en los textos más antiguos no es santa Úrsula sino san­ta Pinosa, patrona del monasterio de Essen, la que está al frente de la legión virginal. Cuando las reliquias de Pinosa fueron transportadas a Essen, en el siglo XI, los devotos de Colonia la sustituyeron por Úrsula.
     Su leyenda comporta numerosas variantes. La versión más popular o difundida es la que ofrece Santiago de Vorágine en su Leyenda Dorada. Úrsula, hija del rey de Gran Bretaña, fue pedida en matrimonio por los embajadores de un rey pagano. Para casarse, ella puso como condición que su novio se hiciera bautizar y la acompañara en una magna peregrinación a Roma. Úrsula embarcó con un séquito de diez doncellas nobles acompañadas, cada una de ellas, por mil vírgenes. Ascendió el curso del Rin hasta Basilea en una barca que llevaba como timonel a un ángel, e iba en cabeza de una flotilla de once naves. Luego atravesaron los Alpes y llegaron a Roma donde la princesa y su novio fueron recibidos por el papa Ciríaco. El papa llevó su benevolencia hacia santa Úrsula hasta el punto de acom­pañarla en el viaje de regreso que terminaría trágicamente ante las mura­llas de la ciudad de Colonia, donde toda la caravana pereció en la matanza, asaeteada por los hunos. El castigo a los asesinos no se hizo esperar: un ejército de Once mil ángeles puso a los hunos en fuga. Esta matanza no cuenta con la menor prueba de historicidad, y ni siquiera se puede determinar la fecha en que habría ocurrido. Se trata del equivalente femenino de la Matanza de la Legión tebana en Saint Maurice de Agaune, en la región de Valais.
     La fabulosa cifra de Once mil vírgenes, que en la Edad Media no asombraba a nadie, fue reducida por los escépticos modernos a Once e incluso a Una. A once, si se admite que la inscripción XI. M. V. debe leerse Once mártires vírgenes y no Once mil vírgenes; y aun así es verdad que el error procede del hecho de que una de las compañeras de santa Úrsula se habría llamado Undecimilla.
     La presencia del papa Ciríaco en la barca de Úrsula durante el descenso del Rin es una invención tardía que reposa en las visiones de santa Isabel de Schonau y del monje premonstratense Hermann José.
CULTO
     El centro del culto de santa Úrsula, o más exactamente el centro de distri­bución de sus reliquias y las de sus compañeras, era Colonia, donde su popularidad, aunque no igualase a la de los Tres Reyes Magos, superaba con gran ventaja a la del mártir de la Legión tebana san Gereón, con quien habitualmente forma pareja.
     El culto de san Gereón mantuvo un estricto carácter local, mientras que el de santa Úrsula y las Once mil vírgenes se difundió gracias a la exportación de las osamentas del ager Ursulanus hacia los monasterios benedictinos, cis­tercienses y premonstratenses de Renania, los Países Bajos, el norte de Francia e incluso hasta Venecia, donde en 1300 se fundó una cofradía piadosa con el nombre de Scuola di sant' Orsola, dedicada a la crianza, mantenimiento y educación de jóvenes huérfanas, de la cual santa Úrsula fue nom­brada patrona.
     Aunque resulte curioso, puesto que según la leyenda Úrsula era hija de un rey de Gran Bretaña, esta devoción nunca ha sido popular en Inglaterra, don­de no hay iglesia alguna puesta bajo su advocación.
     Santa Úrsula es patrona de las ursulinas.
     Su manto protector hizo que la adoptaran no sólo las huérfanas sino tam­bién el gremio de pañeros. En su calidad de princesa británica, fue elegida como segunda patrona por la reina Ana de Bretaña.
     Se la invocaba contra los dolores de cabeza. En Avioth, localidad lorenesa, la capa craneana de una estatua de santa Úrsula, que era de quita y pon, se retiraba para ser colocada a manera de gorro o capelo sobre la cabeza de los peregrinos que padecían migrañas. Su intercesión también servía para conseguir una buena muerte (pro felici morte).
     La devoción a la Virgen del manto protector, que alcanzó su apogeo en el siglo XV, aún estaba viva a principios del XVI, como lo prueba este himno alemán compuesto en su honor:
     Sanct Ursula, ach steh uns bei,
     Du unser Schutz und Schirmfrau sei!
     Breit aus den Mantel dein,
     Ali wollen wir darunter sein. 
     Mit deinem mantel uns bedeck,
     Uns allesamt darunter steck.
     Eilf tausend zwar derinter stehn,
     Viel tausend mehr darunter gehn.
     Dein mantel uns ein Panzer ist.
     Für alle Feind und ihre List
     A partir del Renacimiento y de la Reforma, santa Úrsula fue víctima del espíritu crítico que la tomó como blanco sin que el concilio de Trento osara asumir su defensa.
ICONOGRAFÍA
     Entre los siglos XIV y XVI, la iconografía de santa Úrsula fue de una prodigiosa riqueza. Se han catalogado veinticinco ciclos de pinturas donde se narra su leyenda: diez en Alemania, cuatro en Bélgica, cuatro en Italia, tres en España, uno en Portugal y uno en Noruega (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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martes, 20 de octubre de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de Santa María de la Cabeza, y Museo "Pedro Antonio de Alarcón" de Artes y Costumbres de la Alpujarra) de la localidad de Capileira, en la provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María de la Cabeza, y Museo "Pedro Antonio de Alarcón" de Artes y Costumbres de la Alpujarra) de la localidad de Capileira, en la provincia de Granada.
     El municipio de Capileira está asentado en uno de los espacios naturales más extraordinarios de toda Granada: el Barranco de Poqueira. Este lugar,catalogado como Conjunto Histórico-Artístico, está ubicado en la vertiente sur de Sierra Nevada y forma parte del Parque Natural. Situado a los pies del pico Veleta, encaja en sus laderas los pueblos de Capileira, Bubión y Pampaneira. Capileira disfruta de espléndidos parajes, de frondosa vegetación y de extraordinarias vistas. Desde las barandillas del Mirador, sobre el barranco mismo, se pueden observar los pueblos vecinos, Sierra Nevada, y en días claros, alguna cumbre africana del Mediterráneo. Las Eras de Aldeire o el refugio situado a 2.500 metros de altitud son otros de los atractivos turísticos de Capileira, población ideal desde la que emprender excursiones de alta montaña, con las obligadas precauciones, a los picos del Mulhacén y el Veleta.
     Su casco urbano conserva íntegra la arquitectura tradicional alpujarreña y está dividido en tres barrios. Las casas blancas de tejados planos dan forma a sus empinadas y zigzagueantes calles. Los habitantes de Capileira se han caracterizado a lo largo de su historia por un respeto escrupuloso a su entorno, lo que hace de este municipio un lugar ideal para gozar de la naturaleza. Los miradores son ideales para contemplar las espectaculares vistas de las sierras de Lújar y la Contraviesa. Los más recomendables son el del Tajo del Diablo, sobre la vertical de Pampaneira; y el del Perchel, con su típica obra alpujarreña. El más impresionante es el mirador de la Junta de los Ríos, situado en el extremo sur de la vertiente izquierda del barranco.
     Región: Alpujarra y Valle de Lecrín
     Código Postal: 18413
     Distancia desde Granada: 79 Km
     Gentilicio: Capilurrios
     Acceder a su website: www.capileira.es (Diputación Provincial de Granada).
     De origen romano, se desarrolla como localidad dentro de Las Alpujarras en épocas posteriores. Su nombre hace alusión a su posicionamiento como cabecera dentro del valle o aludiendo a las cumbres de Sierra Nevada. Junto a Bubión y Pampaneira ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico en el denominado barranco de Poqueira (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El municipio de Capileira se extiende sobre las estribaciones meridionales de Sierra Nevada, formando parte de la comarca natural de La Alpujarra que estructuralmente constituye un gran sinclinal que separa las sierras costeras de Lújar y Contraviesa de la gran mole de Sierra Nevada. La vertiente izquierda del barranco se encuentra ocupada por cultivos de riego sobre bancales que ofrecen un singular y bello paisaje. Su término municipal, situado dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, ofrece numerosos parajes de alta montaña como las lagunas de La Caldera y Río Seco, de gran valor paisajístico y ecológico.
     El municipio de Capileira pertenece a la Demarcación Paisajística de las Alpujarras y el Valle de Lecrín.
     Orientada al sur-sureste, en las estribaciones de la vertiente sur de Sierra Nevada, en la parte alta, casi colgada sobre el profundo barranco que forma el Río Poqueira (casi en cornisa). En plena Comarca de las Alpujarras, rodeado de cultivos en terrazas. Formación irregular, con crecimientos apoyados en los caminos rurales; posteriormente se unen y colmatan los espacios intermedios entre núcleos. La edificación se desarrolla entre los 1.370-1.475 m. La altitud de la Plaza de la Iglesia, aprox.1.430 m.
     El núcleo queda determinado por sus construcciones en forma paralelepipédica encaladas en blanco desparramándose de forma orgánica por la ladera. Se sitúa en la margen izquierda de la carretera, extendiéndose por una suave loma hasta su límite superior.
     Trama urbana adaptada a desniveles topográficos existentes: Pendiente uniforme 25-30 %; 100 % en la parte baja (Tajo del Diablo). Desarrollo de calles paralelas a las curvas de nivel, conectadas entre sí por otras perpendiculares con inclinaciones más acusadas. Formación irregular, con crecimientos apoyados en los caminos agrícolas. Estructura compacta; Manzanas pequeñas e irregulares.- Las calles son  estrechas, tortuosas, de amplitudes variables, en pendiente (la mayoría sólo para peatones y animales de carga). Hay una importante presencia de "adarves", y numerosos casos de calles que cruzan bajo edificios.
     La tipología predominante es la de viviendas rurales unifamiliares con las características propias de la arquitectura de esta comarca, con algún huerto interior y con  edificación intensiva y baja densidad.
     El pueblo ha crecido en sentido ascendente, desde la parte inferior hacia la carretera donde se concentran los servicios, abandonándose el barrio bajo que se encuentra un poco degradado (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
Historia.-
     El origen de Capileira se remonta al tiempo de los godos, aunque algunos autores consideran que pudo ser anterior. Su nombre deriva del vocablo latino capillaris-e que significa ’lugar más elevado’. Debido a su carácter inexpugnable fue uno de los últimos lugares en ser conquistado por los árabes y más tarde por los cristianos.
     En la etapa nazarí formó parte de la Taha o división administrativa de Poqueira. Capileira fue escenario de las luchas entre Boabdil y su tío El Zagal. Tras la toma de Granada su población siguió siendo musulmana hasta que con la rebelión de 1568 los moriscos fueron expulsados por Felipe II. Más tarde el municipio fue repoblado por colonos de otras partes del Reino (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de Santa María de la Cabeza.-

     Templo de una nave con coro a los pies y capilla mayor diferenciada, cubierta con una bóveda baída. Se trata de una construcción datada en 1760, que sustituye a la primitiva, que había sido edificada en el siglo XVI y quemada en las revueltas moriscas. Sus trazas fueron dadas por Ambrosio de Vico a inicios del XVII.
     En su interior encontramos en la capilla mayor un conjunto de imágenes de calidad, entre las que destacamos las de San Joaquín y Santa Ana con la Virgen y el Niño, las de San Francisco y San José y el Crucificado, todas ellas fechables entre los siglos XVI y XVII. También señalar las que representan a San Vicente Ferrer y San Ramón Nonato.
     Protegida por un templete neoclásico, cubierto con cúpula sostenida por cuatro parejas de columnas corintias, está la Virgen de la Cabe­za, pieza tallada en madera y donada según la tradición por los Reyes Católicos. En el lado del Evangelio y desde los pies, encontramos la pila bautismal con taza y pie abalaustrado de mármol blanco. De las cuatro capillas-hornacinas que se abren a este lado, sobresale la Virgen de las Angustias que hay en la tercera de ellas, y la imagen del Niño Jesús de Praga en el arco toral.
     En el lado frontero y empezando desde los pies encontramos una Virgen de los Dolores, vestida con manto bordado de estrellas con hilo de oro, un retablo barroco del siglo XVIII con estípites y decoración de espejos, que cobija una escultura muy interesante de la Virgen del Carmen, y el púlpito, uno de los pocos ejemplos que se pueden encontrar en esta parte de la provincia de Granada constituido por paneles tallados de hojarasca. En el coro, dos lienzos con las imá­genes de Jesús con la cruz a cuestas y otro de medio punto con la imagen de un santo, son de los pocos testimonios pictóricos de calidad que tiene la iglesia (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Es una iglesia de planta de cajón rectangular. La entrada principal (en la actualidad sin uso) se encuentra a los pies y una entrada lateral en el lado de la epístola. Además cuneta con un acceso actual por la sacristía. La nave tiene coro a los pies y está dividida en cuatro tramos más la capilla  mayor que se separa del resto del cuerpo de la iglesia mediante arco toral de medio punto. Posee coro a los pies. La armadura de la nave es moderna y la capilla mayor se cubre mediante bóveda. La torre campanario se halla junto a la cabecera por el lado de la epístola.
     Fundada en el siglo XVI, se rehízo en 1760. Tras la destrucción con la Guerra Civil se reconstruyó en 1945, especialmente el solado, techumbre y cornisas, tal como se recoge en el "Proyecto de reconstrucción de la Iglesia Parroquial de Capilerira" conservado en el Archivo Parroquial (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue levantada en el siglo XVIII sobre una de 1502 que a su vez sustituyó a la antigua mezquita. Alberga un hermoso retablo barroco en madera del siglo XVII y una imagen de la Virgen de la Cabeza donada por los Reyes Católicos (Diputación Provincial de Granada).

Museo "Pedro Antonio de Alarcón" de Artes y Costumbres de la Alpujarra.-
     Ubicado en una tradicional casa rehabilitada, que sigue las pautas de la arquitectura tradicional alpujarreña, y cuyos materiales fundamentales son piedra, madera y barro. Dedicado al escritor Pedro Antonio de Alarcón, fue inaugurado en 1972. Se pueden contemplar algunas tallas del XVII y litografías de Pedro Antonio de Alarcón (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El Museo de Artes y Costumbres Populares "Pedro Antonio de Alarcón" se encuentra instalado en un antigüo caserón propiedad del Ayuntamiento de Capileira, muestra interesante de la arquitectura de la Alpujarra de Granada.
     Está distribuido en dos plantas que a su vez se dividen en dos naves cada una. En su interior se exponen una muestra de enseres y herramientas usadas a lo largo del tiempo en esta comarca (Diputación Provincial de Granada).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María de la Cabeza, y Museo "Pedro Antonio de Alarcón" de Artes y Costumbres de la Alpujarra) de la localidad de Capileira, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

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