Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta San Gregorio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Gregorio. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de la Anunciación, Castillo-Palacio, y Ermita de San Gregorio) de la localidad de La Calahorra, en la provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Anunciación, Castillo-Palacio, y Ermita de San Gregorio) de la localidad de La Calahorra, en la provincia de Granada.
     La Calahorra fue la capital del señorío de don Rodrigo de Mendoza, marqués del Zenete, de quien deriva el nombre de toda la zona. Desde aquí no sólo controlaba la totalidad de su territorio, sino también el paso hacia la Alpujarra y la costa mediterránea a través del Puerto de La Ragua. Para ello mandó construir un palacio a semejanza de los italianos que él tanto admiraba, fortificándolo en su exterior bajo la forma de un típico castillo tardomedieval que es hoy el edificio de mayor interés histórico y artístico de la comarca.
     La Calahorra sirve de entrada septentrional al Puerto de La Ragua y a su estación de esquí de fondo, en el paso entre las dos laderas de Sierra Nevada. Es un municipio que cuenta con coloridas tradiciones e interesante patrimonio. Un paseo por sus bellas calles permitirá al visitante contemplar notables edificaciones e impregnarse de su cultura.
     Región: Geoparque de Granada
     Código Postal: 18512
     Distancia desde Granada: 73 Km
     Gentilicio: Calahorreños
     Acceder a su website: www.lacalahorra.es (Diputación Provincial de Granada).
     Su localización controlaba de un modo directo el camino de la Ragua, protegido por una fortaleza mu­sulmana. Convertida en capital del Marquesado, a inicios del siglo XVI, será elegida por Don Rodrigo de Mendoza para construir en ella su castillo-palacio, uno de los ejemplos más tempranos del Renacimiento que se edificarán en España (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La Calahorra está situada en el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral almeriense a través de su continuidad por Fiñana y la rambla de Gérgal, este núcleo de población se emplaza sobre un cerro aislado, reducto del frente de los mantos de corrimiento Béticos. Situada en la carretera nacional Granada-Almería, concretamente en una derivación a la derecha de ésta, dibuja un hermoso paisaje urbano dominado por su espectacular castillo. El núcleo, que adopta un asentamiento de carácter defensivo, se ha desarrollado al pie del cerro de El Castillo a través de un conjunto de calles que siguen las curvas de nivel y que son cortadas transversalmente por otras de carácter empinado, trazando manzanas de formas irregulares.
     El municipio de La Calahorra pertenece a la Demarcación Paisajística de Hoyas de Guadix, Baza y Los Vélez (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
     Histórica localidad, cabecera del marquesado del Zenete y punto de control del camino que lleva al puerto de la Ragua, situada en un paraje de singulares atractivos.
Historia
     Poblado el término desde los tiempo de la cultura argárica, La Calahorra es, sin embargo, de origen islámico. Entregada Guadix a los Reyes Católicos en 1489, todo el territorio cayó en manos de los cristianos, siendo cedida la comarca del Zenete al cardenal don Pedro González de Mendoza, cuyo hijo primogénito, don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza convertiría La Calahorra en capital del señorío fundado por su padre, que acabaría siendo el marquesado del Zenete. Hombre del Renacimiento, belicoso y culto a un tiempo, poseedor de una importante biblioteca, don Rodrigo hizo construir el primer castillo-palacio renacentista que se edificó en España.
     La rebelión de los moriscos en 1568 produjo la práctica destrucción del caserío, así como una drástica disminución de la población, que se compensaría con la repoblación con campesinos cristianos.
     El siglo XX, hasta los años sesenta, constituye un periodo de desarrollo, gracias a la explotación de las minas de hierro de Alquife. Al día de hoy, la actividad económica se centra en la agricultura, a la que se viene uniendo el turismo en los último años.
Gastronomía
     Los productos del campo constituyen la base de la casi totalidad de sus platos. Entre estos, cabe señalar el sustento, un guiso de patatas con costillas; las migas de papas cocías, hechas con patata y harina de trigo y maíz; la sopa de papas fritas; y el pimentón, un guiso que tiene por base las sardinas. Para el postre, los boladillos de calabaza, fritos de una masa de calabaza, harina y huevos, y los falsos huevos, que viene a ser un pastel de bizcocho, chocolate, melocotón en almíbar, flan y nata.
Fiestas
     El 17 de enero, San Antón. San Marcos, el 25 de abril. En torno al 9 de mayo se celebra al patrón, San Gregorio y hacia el 15 de agosto al Santísimo Cristo de las Penas.
VISITA
     El monumento más importante no sólo del pueblo sino de toda la comarca es el castillo que mandara construir don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, nieto del célebre marqués de Santillana, cuenta la leyenda que para su segunda y quinceañera esposa, a la que raptó de un convento. Solitario, como un fantástico vestigio del pasado, se encuentra en un altozano a las afueras del pueblo, dominando el paisaje y con el telón de fondo de las montañas de Sierra Nevada. Cuenta con la declaración de Monumento Nacional.
     Al exterior, presenta un claro aspecto militar, con sus cuatro torres cilíndricas en las esquinas unidas por firme muralla. El interior, en cambio, reúne todo el refinamiento y la exquisitez de los palacios renacentistas de gusto italiano. Un imponente claustro constituye el espacio central alrededor del cual se distribuyen las estancias. Es la parte más noble de la edificación. Se compone de dos plantas, con galerías formadas por arcadas de medio punto sobre columnas corintias. Una monumental escalera une ambas plantas. Excelente es la decoración tanto del patio como de la portada y ventanas de las distintas dependencias, una decoración de carácter humanista que, a partir de aquí, se extendería por la práctica totalidad de las construcciones civiles y religiosas de la provincia granadina.
     En el pueblo, en la plaza del Ayuntamiento, sobre los tejados rojos del caserío sobresale la iglesia parroquial de la Anunciación, templo de considerables dimensiones construido hacia la mitad del siglo XVI. Al exterior destaca la potente torre, de base cuadrada y fábrica de ladrillo. El interior tiene una sola nave con armadura de carácter mudéjar, coro alto a los pies y capilla mayor añadida en el siglo XVIII, cubierta con una bóveda oval decorada con trampantojo que simulan arquitecturas (Rafael Arjona, y Lola Wals. Guía Total, Granada. Anaya Touring. Madrid, 2009).
Historia.-
     Los orígenes de este municipio se remontan a la prehistoria, como atestiguan los restos arqueológicos hallados en la zona. Fue ocupado por los fenicios y quedó englobado en la antigua provincia Bastetana, siendo una de sus poblaciones la llamada Arcilacis, que posteriormente derivó en Alcala Horra o Castillo de las Peñas. También los visigodos ocuparon estas tierras y más tarde los musulmanes.
     En 1489 fue entregada a los Reyes Católicos, aunque posteriormente, en 1568, apoyó la insurrección de los moriscos contra la Corona. La sublevación fue brutalmente reprimida y tras ser sofocada fueron expulsados del municipio. Posteriormente fue repoblada por colonos de otras regiones.
     Tras la reconquista, las tierras fueron concedidas al marqués del Zenete, Rodrígo Díaz de Vivar y Mendoza, quien fue el primogénito del Gran Cardenal Mendoza. Curiosamente, la Reina Isabel, tan estricta en cuestiones de moral, consintió los deslices del cardenal. El nombre de Rodrigo obedece al empeño de su padre por emparentarse con El Cid. De hecho heredó el Condado del Cid en Jadraque (Guadalajara). El primer marqués de Zenete tenía fama de casquivano y violento. Se casó una vez y enviudó, enamorándose perdidamente de una muchacha de quince años que raptó de un convento y con la que se casó. A pesar de los impedimentos, Rodrigo hizo construir para su amada el castillo-palacio de La Calahorra.
     Tuvo una educación refinada y se dice que poseía una fabulosa biblioteca. Su hija Mencía, también destacó por su cultura y siempre fue vigilada por la Inquisición, pues se comentaba que propagaba el erasmismo por la zona (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de la Anunciación.-

     En 1550 apenas estaba construida hasta la mi­tad, sobre trazas y condiciones que Francisco Centeno había dado en 1546, siendo el maestro albañil Baltasar de la Hoya. En 1626 presentaba problemas en los tejados, que fueron subsanados en 1636 por Jacinto Villalba.
     Su interior se organiza con una sola nave, capilla mayor, coro a los pies y capillas laterales. La nave se cubre con una armadura de limas dobles y el almizate apeinazado en el cabo y tirantes dobles sobre canes. La capilla mayor, a la que se accede a través de un arco toral, fue añadida en el siglo XVIII, cubierta con una cúpula clasicista y decorada con pinturas neoclásicas de arquitecturas fingidas. A un lado y otro se abren capillas, como las barrocas del lado del Evangelio, y en la actualidad repintadas, o la de la Epístola, en la que se puede ver un interesante retablo neoclásico de mármoles de distintos colores.
     En el exterior se abren dos portadas de ladri­llo, una a los pies de la iglesia y otra en el late­ral que da a la plaza, ambas con arcos de medio punto entre pilastras y hornacina sobre el entablamento. Su torre, realizada en ladrillo, es uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar en la zona, junto a la de Cogollos de Guadix, realizada en ladrillo siguiendo la tradición de los tipos mudéjares (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Diseñada por el arquitecto Francisco Antero y construida en 1546, es un edificio de planta rectangular, de una sola nave con cabecero y capillas laterales y coro a los pies. La nave central está cubierta con un artesonado mudéjar de típicos dibujos geométricos y estrellados. La torre está coronada por una linterna cubierta con chapitel metálico (Diputación Provincial de Granada).

Castillo-Palacio.-
     Construido sobre una antigua fortaleza mu­sulmana, que controlaba el tránsito que desde la vecina Alpujarra y la ciudad de Almería circula­ba por la región, fue encargado por Rodrigo de Mendoza en 1509 y concluido en 1512, convirtiéndose en uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura renacentista del siglo XVI en España. Su construcción iba en contra de la tendencia impuesta en la época por el poder real, que necesitaba destruir las fortalezas existentes para consolidar su poder sobre todos los súbditos, incluida la vieja nobleza feudal. En este sentido, el intento de don Rodrigo era un anacronismo que sólo los intereses políticos y estratégicos de la Corona, que todavía creía necesitar a la vieja casa feudal y militar, pueden explicar.
     El exterior del edificio, de carácter cerrado y militar, se contrapone al interior, refinado y cortesano, reflejo de los ideales humanistas italianos. El espíritu renacentista se manifiesta en el patio con galerías desarrollado en dos alturas, con cinco arcos sobre columnas corintias en cada nivel. Las superiores descansan sobre pedestales, y las galerías se cierran con una balaustrada de mármol. La escalera monumen­tal que ocupa el centro del lateral oeste condiciona por su amplitud el resto de los espacios, un modelo que siguió una gran parte de las construcciones renacentistas españolas.
     En el aspecto decorativo destacan las portadas, las ventanas y los frisos, en los que se desarrolla un rico programa escultórico. Las inscripciones latinas referentes al mecenas y su esposa alternan con esculturas inspiradas en la mitología grecorromana, y obligan a una lectura en clave humanista del edificio. Los techos de madera de las distintas habitaciones anuncian los trabajos lignarios que a partir de ahora se encontraran en otras construcciones de carácter civil y reli­gioso en el ámbito granadino.
     En la construcción de este edificio intervinieron numerosos artistas españoles e italianos. Entre los primeros destaca Lorenzo Vázquez, conocido arquitecto de los Mendoza, y entre los segundos Michele Carlone, que dirigió los trabajos, pri­mero desde Génova y después desde el propio palacio. En Génova, Carlone supervisó el corte y la talla de los mármoles de Carrara, que eran enviados por barco hasta el puerto de Almería. Una vez en La Calahorra, el arquitecto italiano se ocupó de que el diseño de los materiales utilizados, por locales que fueran, estuviera relacionado con el mundo de la Antigüedad clásica que el Renacimiento trataba de recuperar (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Por su situación estratégica que domina gran parte del Marquesado y por la extensión de los restos que afloran en el cerro, este castillo debió tener una gran superficie. Las partes de los muros y torres que se conservan se concentran en la zona noroeste y norte, saliendo los restos de las laderas del monte. 
     En esta última dirección, en el extremo de la plataforma, se encuentra la base de lo que parece ser un gran bastión, quizás el correspondiente a la torre del homenaje, con unas dimensiones de 9,35 metros en su cara Norte y hasta 5,95 metros en la Este, ya que se pierde en el relleno del cerro. 
     Todo está construido de hormigón de cal muy sólido, observándose los agujeros de los mechinales en la gran torre norte. 
     Es posible que se trate de los cimientos sobre los que luego se elevan los muros de tapial.
     En el centro y al oeste aparecen dos pequeñas albercas con muros de hormigón de cal, posiblemente posteriores. 
     Delante del extremo suroeste del castillo renacentista y formando ángulo, se observan los restos de un muro de mampostería enrasado en el suelo, quizás correspondiente a los cimientos del cierre del castillo árabe por esta zona.
     Muy posiblemente existiese una población en el interior de la fortaleza, dada la gran cantidad de restos de tejas y mortero de cal de las viviendas que se encuentran, sobre todo en la zona Norte. Hay una gran cantidad de cerámica en superficie argárica y medieval.
     Los restos que se conservan de este castillo están totalmente abandonados y prácticamente desconocidos ante la importancia arquitectónica de la mole renacentista que se construyó sobre él.
     Dada la gran cantidad de material de relleno que cubre la cima del cerro, deben ser muchos los restos de la antigua fortaleza que aún queden debajo. Por otra parte, es lógico pensar que para la construcción del castillo- palacio renacentista, se reutilizase la mayor cantidad posible de material de la fortaleza medieval, sobre todo lo concerniente a mampuestos y a tejas.
     El Castillo de La Calahorra se ubica en la parte más elevada de un cerro amesetado, lugar privilegiado para controlar las tierras del Marquesado y sus comunicaciones y formando parte de un paisaje singular en las estribaciones de Sierra Nevada.
     La fortaleza es de planta cuadrangular, con unas dimensiones aproximadas de 46,5 x 32 metros, estando orientados los lados mayores en sentido norte-sur. En la fachada oeste se adosa otro cuerpo rectangular de 26 x 15 metros dotado de un cubete artillero y en cuyo interior se dispone la escalera. El castillo está compuesto por muros de mampostería y sillarejo, localizándose en cada uno de sus ángulos una torre cilíndrica cubierta mediante cúpula, de 10 metros de diámetro las del muro sur, y 13 metros las del norte. Un adarve recorre la parte superior de las murallas, estando semicubierto para proteger a la guardia del clima. El inmueble cuenta con una única puerta de acceso al interior situada en el ángulo noreste y que mantiene todavía los materiales originales: la madera de los portones y postigo blindada con lamas de hierro superpuestas y remachadas, así como su alamud, cerrojos y armellas. La portada de acceso se remata con el escudo de los Fonseca, familia a la que pertenecía la segunda esposa de don Rodrigo y sobre la que se labró una inscripción en latín hoy prácticamente ilegible que decía: «Dicha fortaleza se labró para guarda de los caballeros a quien los reyes quisieron agraviar».
     El eje vertebrador de las dependencias interiores es un cortile o patio cuadrado de 20 x 20 metros, rodeado de dos plantas de galerías superpuestas de cinco arcos sobre columnas de orden corintio. Las galerías se cubren mediante bóvedas de arista que descansan hacia el muro interior en ménsulas de piedra negra italiana, utilizando tirantes de hierro fundido en Valencia para contrarrestar el empuje, elemento empleado aquí por primera vez en la arquitectura española y que es la mejor prueba de italianismo. El cuerpo inferior de la galería presenta arcos de medio punto sobre columnas con elevados capiteles corintios, con un suplemento bajo el astrágalo con un anillo decorativo, siendo el creador de este tipo de capitel el arquitecto e ingeniero Biagio Rossetti. Igualmente los arcos adornan su intradós con flores y guirnaldas de alternante diseño, anillos y roscas son destacados mediante molduras, y en las enjutas de los arcos se representan relieves con los escudos heráldicos de los Mendoza y Fonseca.
     La galería inferior está realizada con piedra caliza de la zona, y en origen contaba con una inscripción latina en la que se leía: «El primer marqués, don Rodrigo de Mendoza, en el año 1510 y suyo 37.º, mandó construir esta casa, más no por solaz suyo, sino obligado a injusto ocio, con ocasión de huir de nuestra infeliz Hesperia, entonces, acogido en este cerro, gustó un poco de vagar así alejado, mientras no fuese lícito ni aún pensar en pretender otra cosa», en referencia al acoso que la monarquía ejercía sobre la antigua nobleza feudal con el fin de acabar definitivamente con sus privilegios, algo que también justifica el ajustado plazo en el que fueron ejecutadas las obras de la fortaleza.
     En la galería superior, apoyada sobre arcos de medio punto sensiblemente rebajados, las columnas de esbelto fuste descansan sobre pedestales unidos por una balaustrada de mármol de Carrara. En esta galería la decoración se centra en las armas de los Fonseca, los escudos del marqués y de la familia Mendoza, decorándose el intradós de los arcos con casetones de piedra negra de Italia. En las enjutas de los arcos de esta galería alta del patio, junto al escudo de armas de la familia Fonseca, aparecen cartelas que dicen: «UXORIS MUNUS». Finalmente, en el entablamento, inscripciones latinas con textos de los salmos bíblicos que, junto a las referencias mitológicas grecorromanas presentes en la decoración del patio y estancias interiores, ofrecen una lectura humanista del edificio.
     Destaca la decoración de las portadas de las dependencias interiores, que se relacionan directamente con el carácter de la estancia. Entre las más relevantes están las de la Sala de la Justicia, el Salón de Occidente y el Salón de los Marqueses. La de acceso al Oratorio se encuentra en la actualidad en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Entre los motivos ornamentales aparecen animales, seres fantásticos, motivos vegetales, frutales y florales.
     La portada de la Sala de Justicia sobresale por la presencia de columnas decoradas mediante fajas temáticas, guirnaldas en el primer tramo y cabezas de angelotes en el segundo. Las jambas ofrecen una profusa decoración soportando un entablamento con frontón curvo de casetones con motivos florales y frutales. El dintel cuenta con seres marinos enlazados entre sí y recipientes con frutos. Este programa decorativo se completa con copas entre pájaros en el dintel y grutescos en las jambas. 
     El conocido como Salón de Occidente posee una ornamentación basada en el claroscuro y en el horror vacui, con numerosos animales ágilmente articulados sobre motivos de candelieri. Aparece un amplio espectro de animales y seres híbridos como águilas, delfines, sátiros y sirenas.
     Por último, la portada del Salón de los Marqueses se resuelve a modo de arco de triunfo romano, sobresaliendo su programa iconográfico basado en la mitología clásica y con una fuerte influencia de los dibujos del Códex Escurialensis. 
     En las pilastras laterales, están tallados cuatro nichos con relieves de Hércules Farnesio, dios Apolo, la diosa de la Fortuna, que aparece con los ojos vendados, y la Abundancia. En los pedestales, sendas representaciones sobre los trabajos de Hércules: la batalla contra hidra de Lerma y la captura del toro de Creta. El friso superior reproduce el frente de un sarcófago donde se sitúan relieves de las diosas marinas y tritones, y en las jambas dos bustos de emperadores romanos. En la parte derecha del friso tenemos a Dionisio barbudo sobre un tigre, y en la parte izquierda a Aquiles joven sobre el centauro Quirón.
     La amplia escalera monumental, colocada en el eje de la composición y ubicada en el ala oeste del patio, muestra reminiscencias genovesas en cuanto a concepción, simetría y perspectiva. Compuesta de tres grandes tramos, su construcción obligó a ampliar el perímetro de la fortaleza, anulando buena parte de sus capacidades defensivas pero demostrando que el carácter netamente militar del castillo-palacio había pasado a un segundo plano.
     En los vanos localizados a sendos lados de la embocadura de la escalera se encuentra desarrollado un programa iconográfico. En el de la parte izquierda, con antepechos de balaustres, se representan, sobre los estípites que los enmarcan, las Tres Gracias, reservándose referencias a esfinges en el basamento y resolviéndose la concreta figuración de los pedestales con dos figuras femeninas, la Fortaleza y Vesta. En el vano de la derecha se repiten los esquemas del anterior con las Tres Gracias en los estípites y esfinges en el basamento. En cambio, sobre los pedestales, se representa a Ceres, diosa de la abundancia identificada por un cuerno alusivo a sus dádivas, y en su opuesto encontramos a Apolo Belvedere con sus correspondientes atributos.
     El castillo fue habitado por Rodrigo de Mendoza y María de Fonseca tan solo durante ocho años tras concluirse las obras, y sería tomado en heredad por sus hijas. Recobrará un importante protagonismo durante la Rebelión de las Alpujarras o Guerra de los Moriscos (1568-1571), especialmente violenta en el Marquesado del Zenete, sirviendo de refugio de los proclamados cristianos viejos y acuartelamiento del marqués de Mondéjar.
     En cuanto a los restos documentados de la fortaleza árabe de época anterior se conservan muros de torres y de un bastión, así como dos pequeñas albercas y parte de una muralla. Debido a la concentración de teja y mortero de cal en el interior del primitivo recinto, es muy probable que la fortaleza albergara una pequeña población.
     Las excavaciones arqueológicas constatan que precediendo a la fortaleza renacentista existía otra de época andalusí. La actual se erige a principios del siglo XVI por el hijo ilegítimo del cardenal Mendoza, que fundó en esta comarca un mayorazgo a favor de su heredero, don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer Marqués del Zenete y Conde del Cid, título último relacionado con su posesión de la fortaleza del mítico Cid Campeador en Jadraque, personaje del que se declararía sucesor y del que adopta sus apellidos. Don Rodrigo Mendoza erige su castillo-palacio en el sur de la meseta, desde donde se obtiene el mejor control visual del territorio circundante.
     El proyecto de La Calahorra debió gestarse durante el viaje que don Rodrigo realiza a Italia entre 1506 y 1508, durante el cual debió encargar y obtener los primeros planos y diseños para la decoración de su castillo. Por otro lado, del inventario realizado por el gobernador de Valencia de la biblioteca de don Rodrigo Díaz de Vivar, heredada en buena parte de su padre el cardenal Mendoza, se desprende la sobresaliente formación humanista de la familia, hecho que también quedaría reflejado en el programa decorativo del interior del castillo. Con 632 volúmenes, la biblioteca contaba con una importante colección de textos clásicos grecolatinos, así como literatura, tratados de arquitectura y filosofía de autores del renacimiento italiano. En consecuencia, la cultura humanista de los Mendoza enlazaba con la idea de prestigio nobiliario que en aquellos momentos detentaba el diseño renacentista.
     El edificio fue pionero en la introducción del estilo renacentista en la arquitectura civil española. Sobria mole de carácter militar al exterior, ofrece una equivocada imagen de la distinguida decoración de su interior. Construido en un breve plazo (la decoración se completa en el periodo 1509-1512), para su ejecución se aprovecha parte de la cantería de la fortaleza árabe que se asentaba previamente en el cerro y, para su ornato, se importan de Italia materiales, técnicas y artistas. 
     Desconociéndose en la actualidad la traza original del edificio, la dirección de obras se encarga en un principio al arquitecto segoviano Lorenzo Vázquez que, por desavenencias con el Marqués del Zenete, se traslada al genovés Michele Carlone. Éste trabajaría primero en su taller de Génova, desde donde enviaría los mármoles de Carrara ya labrados al puerto de Almería, para posteriormente ejercer la dirección en el propio castillo para inspeccionar el montaje y el trabajo con materiales locales. 
     La Calahorra es considerada la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en nuestro país, si bien el diferente origen de los autores que labran sus piezas (lombardos, genoveses y carraresis), explica las diferencias estilísticas en la decoración del inmueble, que no obstante exhibe una sorprendente unidad a diferencia del paralelo ejemplo en el Castillo de Vélez-Blanco.
     Don Manuel Gómez Moreno documenta la intervención de Lorenzo Vázquez en La Calahorra, aunque no sabemos con exactitud quién fue el autor del proyecto de remodelación, aunque parece apuntar al mismo Lorenzo Vázquez, reservando al italiano Michele Carlone, que aparece en La Calahorra en 1509 según constan en los documentos relativos a la construcción del palacio hallados en los archivos del Estado de Génova, la dirección del diseño del patio y la ejecución de la escultura ornamental enviando, paralelamente, dibujos a Génova donde eran elaborados en mármol de Carrara (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Levantado sobre la única colina que al pie de Sierra Nevada domina el extenso llano del Marquesado del Zenete, el castillo-palacio de La Calahorra constituyó una revolución en la arquitectura española de su época, al ser la primera obra edificada en la Península Ibérica en estilo renacentista
El estilo renacentista por entonces ya se imponía en Italia y marcó el abandono de la estética gótica imperante en casi toda Europa. Fue construido en tan solo tres años, entre 1509 y 1512.
     Su exterior muestra un edificio de planta rectangular, flanqueado en cada uno de sus ángulos por cuatro torres cilíndricas rematadas por cúpulas. El macizo y austero exterior contrasta, sin embargo, con su magnífico y elegante patio interior renacentista de dos pisos, con doble galería de delicados arcos, bellas balaustradas de mármol de Carrara y una escalera claustral de gran valor artístico. Las espaciosas dependencias interiores están cubiertas con diversos artesonados.
     El espectacular conjunto que suman el castillo y su entorno ha atraído a la industria del cine y la televisión, que lo ha utilizado como escenario de producciones como 'El viento y el león' (protagonizada por Sean Connery), 'La casa del dragón' (precuela de 'Juego de Tronos') y 'Assassin's creed'. En los alrededores también se filmaron escenas de 'Doctor Zhivago' y 'El bueno, el feo y el malo'.
     Visitas guiadas: viernes, sábados y domingos, previa reserva en web (Diputación Provincial de Granada).

Ermita de San Gregorio.-
     Durante las fiestas de San Antón, la ermita de San Gregorio es escenario de una de las manifestaciones populares más curiosas de la provincia, la llamada Carrera de las nueve vueltas, una carrera de mulos alrededor del pequeño templo (Diputación Provincial de Granada).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Anunciación, Castillo-Palacio, y Ermita de San Gregorio) de la localidad de La Calahorra, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

Más sobre la provincia de Granada, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 3 de septiembre de 2026

La escultura de San Gregorio Magno, de Juan Isidoro Ramos, en el exterior de la Capilla Sacramental, en el Patio de los Naranjos, de la Iglesia Colegial del Divino Salvador

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la escultura de San Gregorio Magno, de Juan Isidoro Ramos, en el exterior de la Capilla Sacramental, en el Patio de los Naranjos, de la Iglesia Colegial del Divino Salvador, de Sevilla.
     Hoy, 3 de septiembre, Memoria de San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerció ya de legado pontificio en Constantinopla, y después, en tal día, fue elegido Romano Pontífice. Resolvió problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendió a los valores espirituales, mostrándose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los más necesitados, fomentando la vida monástica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribió muchas y célebres obras sobre temas morales y pastorales. Murió el doce de marzo (604) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
       Y qué mejor día que hoy para ExplicArte la escultura de San Gregorio Magno, de Juan Isidoro Ramos, en el exterior de la Capilla Sacramental, en el Patio de los Naranjos, de la Iglesia Colegial del Divino Salvador, de Sevilla.
     La Iglesia Colegial del Divino Salvador [nº 19 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 44 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la plaza del Salvador, 3 (también tiene acceso por la calle Córdoba, s/n); en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo.
   En la fachada exterior de la Capilla Sacramental, en el Patio de los Naranjos podemos contemplar la escultura de San Gregorio Magno, realizada por Juan Isidoro Ramos, en terracota, entre 1749-56. Su iconografía es la habitual de este santo papa italiano que vivió entre el 540 y el 604, y que es también la que se utiliza en su representación como Doctor de la Iglesia Latina. Así, viste los ropajes papales, destacando la tiara papal con las habituales tres coronas superpuestas, el libro de su condición como doctor, faltando el tercer elemento que portaría en la mano izquierda que posiblemente se tratara de la cruz pontifical.
     La obra muestra los principios esenciales de la escultura barroca sevillana del siglo XVIII. Esto es, una posición inestable y teatral de la figura, que se ve potenciada por el movimiento y ampulosidad de los pliegues que marcan un intenso contraste lumínico. Todo ello, se acompaña de un rostro de marcada expresividad, siendo representado como un hombre de edad avanzada, alusivo claramente a su sabiduría.
     Toda la escultura que ornamenta la fachada exterior de la capilla sacramental de la Colegial del Salvador, diseñada por el arquitecto Vicente Bengoechea, fue realizada por el escultor sevillano Juan Isidoro Ramos, padre del conocido Cristóbal Ramos, entre 1749 y 1756 (Guía digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia;
   La biografía de de Gregorio Magno fue escrita en el siglo VIII por Pablo Diácono, y la popularizó Santiago de Vorágine en el siglo XIII, en la Leyenda Dorada. La suya, que repite la de Edipo (se habría casado con su madre), fue narrada en la Edad Media por el poeta alemán Hartmann von Aue, de acuerdo con un modelo francés, y en nuestros días por el novelista alemán Thomas Mann (El elegido).
   Nació en Roma hacia 540 y era hijo de Santa Silvia. Se retiró de la vida mundana después de la muerte de su madre, y transformó el palacio de su familia, sobre el monte Coelius, en un monasterio benedictino, donde profesó y del cual llegó a ser abad. Elegido papa contra su voluntad, en 590, muríó en 604.
   Escribió numerosas obras, las Homilías sobre Ezequiel, el Liber regulae pastoralis o Pastoral, los Libri morales o Moralia (Expositio in librum beati Job), los Diálogos que tuvieron tanto éxito que los griegos, para diferenciar al papa Gregorio de sus numerosos homónimos, lo motejaron el Diálogos. Por último, codificó las oraciones y los cánticos de la misa en el Sacramentario y el Antifonario.
CULTO
   San Gregorio fue enterrado en la Basílica Vaticana. Más tarde, se le dedicó en Roma la basílica de San Gregorio Magno.
   Su cabeza fue transportada por San Gebardo a la abadía de Petershausen, cerca de Constanza.
   En 1831, el papa Gregorio XVI instituyó la orden de San Gregorio Magno. Es patrón de los sabios a causa de su erudición; de los músicos, de los chantres y de los niños de coro a causa del canto gregoriano.
   Se lo invocaba contra la peste que padeció Roma en 590, cuando fue elegido papa, y a la cual habría puesto fin con sus plegarias. También se lo creía curador de la gota.
   Pero su popularidad se debe sobre todo a que le atribuía la virtud de aliviar el sufrimiento de las almas del Purgatorio mediante la plegaria. Dicho culto se basaba en la leyenda del emperador Trajano a quien el santo habría arrancado de las llamas del Purgatorio para recompensarlo por su justicia, y también se debía a la historia de un monje excomulgado a quien habría salvado celebrando treinta misas seguidas. Tal es el origen de la treintena gregoriana para el reposo del alma de los difuntos. Después del concilio de Trento, se convirtió en el patrón de las cofradías piadosas consagradas al alivio de las almas del Purgatorio.
ICONOGRAFÍA
   Su iconografía no tiene para nada en cuenta su corpulencia, de la cual él mismo habla en una de sus epístolas.
   Siempre se lo representa imberbe, como papa tocado con la tiara, y con la cruz pontificia de tres travesaños (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
         Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la escultura de San Gregorio Magno, de Juan Isidoro Ramos, en el exterior de la Capilla Sacramental, en el Patio de los Naranjos, de la Iglesia Colegial del Divino Salvador, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Iglesia Colegial del Divino Salvador, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz.
     Se trata de una población de llano de considerable entidad y carácter predominantemente agrícola que ocupa el extremo más occidental del ámbito dombenitense.
     En su economía, de tradición secularmente campesina destaca la producción de vino, aceite y cereales. Sus naturales son conocidos por el apelativo familiar de piporros.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 283,3 Km2
     Altitud: 285 m.
     Distancia Capital: 83 Km.
     Partido Judicial: Don Benito
     Comarca: Vegas Altas
     Otras Entidades: Torrefresneda, a 26 km. de Don Benito y a 240 m. de altitud.
     Gentilicio: Guareñense
Ayuntamiento de Guareña
     Plaza de España, 1
     06470 Guareña (Badajoz)
     Teléfono: 924350001 - 924350026
     Fax: 924350989
     Web: www.guarena.es
Historia.-
    Se trata de una población de llano de considerable entidad y carácter predominantemente agrícola que ocupa el extremo más occidental del ámbito dombenitense. En su economía, de tradición secularmente campesina destaca la producción de vino, aceite y cereales.
     Los antecedentes del asentamiento parecen remontarse a época prehistórica, contándose con testimonios que evidencian su existencia en las etapas romana, visigoda y árabe. Algunas fuentes la consignan ya en el siglo XIII bajo la denominación actual. En el XV los Reyes Católicos le otorgaron la consideración de "Leal", eximiéndola de la Orden de Santiago a la que pertenecía. Más tarde pasó a integrarse en el Condado de Medellín bajo el Señorío del Conde de Santisteban y finalmente, ya en el XVIII, en el Ducado de Medinaceli. En lo administrativo se hallaba incluida en la provincia de Trujillo, dependiendo en lo eclesiástico de la Diócesis de Plasencia.
     En el aspecto demográfico fue siempre uno de los centros más significados del entorno, y en lo económico de los más prósperos. En el siglo XVI superaba los 2.000 habitantes y los 5.000 a mediados de la centuria pasada. Al comenzar la presente había alcanzado los 7.000 y en 1.930 presentaba 8.500. En la actualidad cuenta con 7.404.
     En lo morfológico y en su naturaleza general, sin dejar de presentar importantes aspectos evolutivos que evidencian su transformación en época moderna. Guareña continúa distinguiéndose como un núcleo fundamentalmente campesino, resultando uno de los centros más representativos de la región en no pocos aspectos y testimonio particularmente expresivo de múltiples facetas de la personalidad secular más característica de Extremadura.
     En el aspecto urbanístico el núcleo más antiguo se focaliza en torno a la iglesia parroquial y el Ayuntamiento, hitos que, según fórmula no habitual, aunque próximos, presiden plazas diferentes. En esa zona se sitúan calles pintorescas de nombres significativos, como Cuesta, Santa María, Derecha, Cuatro Esquinas, y hasta una llamada Castillejos, que parece indicar la existencia pretérita en ese ámbito de algún elemento fortificado del que hoy no se tiene constancia.
     A partir de este foco inicial se ha desarrollado en dirección a levante, generando largas calles que tienden a desembocar en la carretera a Don Benito, en cuyo eje han surgido últimamente importantes instalaciones hosteleras y de otros servicios. Estos nuevos tejidos presentan estructura hipodámica regular. Tanto en ellos como en los antiguos, las edificaciones responden al tipo campesino.
     Las casonas más distinguidas correspondientes a la hidalguía local ostentan potentes recercos de granito y blasones en las fachadas. También son numerosas en las áreas surgidas desde finales del XIX, las muestras de arquitectura modernista y eclecticista, con realizaciones de acusado interés (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     Elemento sobresaliente en el aspecto monumental, no sólo en relación con la localidad, sino en el conjunto de la región, es la espectacular iglesia parroquial de Santa María, cuya enorme mole domina el caserío. El templo se alza exento sobre un amplio espacio diáfano que por la parte delantera aparece sobreelevado formando una amplia terraza, lo que contribuye a realizar la visualidad del monumento.
     Constructivamente se trata de edificio de enormes proporciones -75 m. de largo, 35 de ancho y casi 25 de altura- ejecutado con mampostería y sillares, de estilo renacentista conectado con el gótico tardío. La pertenencia de Guareña al ámbito religioso placentino hizo posible la participación en esta gran obra del arquitecto de su Obispado, Gil de Hontañón.
     Se comenzó su construcción en 1.557 bajo trazas y dirección de Sancho Cabrera, el prestigioso alarife trujillano, quien simultáneamente atendía el levantamiento del vecino puente de Medellín. Ello provocó protestas por parte de los responsables de tal obra, quejosos de que el maestro dedicara su atención preferente a la iglesia, por lo que fue retirado de la misma, encomendándosele al maestro local Amador Bernáldez.
     En 1.559 las obras de la iglesia fueron traspasadas a su vez a Rodrigo Gil de Hontañón, siendo asumidas finalmente por Juan de Herrera, a partir de 1.580. La actuación de tan prestigiosas figuras quedó bien reflejada en la suntuosa realización conseguida, cuyo resultado es uno de los templos más espectaculares de la región.
     Al exterior destacan la enorme mole de su cuerpo, la torre y las portadas. La torre, cuya altura sobrepasa en poco a la nave, dada la extraordinaria altura de ésta, cuenta con atractivo tramo superior y remate cupulado. Las tres portadas son de severo y equilibrado diseño clasicista, resaltando por su mayor riqueza compositiva la del costado de la Epístola, cuya traza responde al esquema característico de Gil de Hontañón. La estrecha semejanza con ella de la del Perdón de la parroquial de Santiago, de Don Benito, permite pensar en la participación también en ésta de tal arquitecto..
     El interior se articula mediante una sola nave, cuya enorme espacialidad quizá resulte la mayor de toda la región.
     Consta de cuatro tramos con hermosas bóvedas de terceletes sobre elegantes columnas jónicas y capillas entre estribos; sotocoro con afiligranadas crucerías y cabecera semicircular con cúpula de cuarto de naranja acasetonada, a la que se aneja una gran sacristía con cubierta agallonada, también con casetones. El conjunto resulta impresionante por su espacialidad y composición, ofreciendo una visión artística que en pocos templos se repite. La visita a este monumento justifica por sí sola la visita a Guareña.
     Entre sus contenidos llama la atención el retablo mayor, obra moderna de indudable mérito, realizada entre 1.945 y 1.949 por el artesano local Diego López Cabrera para sustituir al original del siglo XVI destruido en 1.936. Otros retablos menores, tallas, pinturas y una apreciable pintura litúrgica; la pintura mural de Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena, hoy oculta tras el altar colateral derecho, y otras realizaciones, completan el repertorio artístico de la que sin duda es una de las mejores iglesias extremeñas. En atención a sus valores, en 1.991 fue declarada Monumento Histórico Artístico por la Junta de Extremadura.
     Otros hitos religiosos de interés, aunque de presencia más modesta, son el antiguo convento de monjas dominicas situado en la Plaza Vieja, con preciosa portada granítica a la que sirve de timbre un gran blasón episcopal; y la ermita de San Gregorio, de recoleto atrio porticado sostenido por columnas con capiteles visigóticos. En la misma plaza donde se halla esta ermita se alza el monumento que Guareña dedicó en 1.977 a Don Juan Durán Palomar, pequeño busto en bronce sobre pedestal de granito.
     Entre los edificios institucionales resalta la Casa Consistorial, obra originaria del siglo XVIII a la que en 1.925 se añadió el piso superior. Su fachada, de elegante traza clasicista, presenta arquería granítica, balconada, potente cornisamento y ostentoso ático. Su arquitectura, de severo gusto herreriano, hace del edificio una de las muestras de su especie más señaladas de la región.
     Por delante de ella se abre una hermosa plaza, recientemente remodelada con dudoso gusto, en la que resulta especialmente detonante por su desconexión ambiental la fuente moderna instalada en sustitución de la del siglo XVII que allí existió en otro tiempo.
     Aparte su entidad como gran centro rural de secular abolengo, su inigual iglesia parroquial y demás atractivos, Guareña resulta conocida por ser la cuna de tres poetas de especial resonancia: Luis Chamizo, Eugenio Frutos y Angel Barulio Ducasse. El primero, inseparable del noble componente castúo que constituye uno de los rasgos que mejor identifican a Extremadura, inmortalizó en particular dentro del conjunto de la región a su patria chica en poemas inolvidables, como "La Viña del Tinajero" o el tan conocido "Semana Santa en Guareña", ambos insuperablemente expresivos del alma del labrador de la tierra; ese personaje que se describe así en el estremecedor relato del que puso su vida en fecundar una tierra que pocos consideraban inútil:
Era sangre de otras épocas su sangre;
sus agallas parecían de otros tiempos;
era un hijo d'estas tierras de la raza de
castúos veteranos extremeños (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Santa María.-

     La iglesia de Santa María, el edificio más icónico de Guareña, se erige majestuosamente en la parte antigua y elevada de la localidad. Destaca por sus grandes proporciones que sobresalen sobre el caserío, visible desde cualquier entrada al pueblo. Comienza su construcción en 1557, siendo obispo de la diócesis de Plasencia don Gutiérrez Vargas de Carvajal, las obras no terminarán hasta 1700 con el recrecimiento final de los dos cuerpos y cúpula de la torre, como consta grabado en una de las ventanas de la misma.
     Desde el exterior, su estilo renacentista con toques góticos y platerescos se aprecia en la sillería de granito y la mampostería. La torre de cuatro cuerpos alcanza una altura máxima de 32 metros. La construcción tuvo interrupciones y reformas a lo largo de los años, siendo finalizada en 1700.
     En el interior, la nave central al estilo Reyes Católicos destaca por su amplitud, con columnas jónicas y capillas a ambos lados. El pavimento de mármol blanco y negro forma una labor geométrica. Las cubiertas muestran casetones renacentistas, bóvedas apuntadas y una magnífica crucería gótica. Destaca su retablo mayor que fue diseñado por Diego López Cabrera y realizado en los talleres de Sarriá desde 1945-49 y decorado con las 12 imágenes en lienzo de los 12 apóstoles que pintó Juan Palencia Cortés, vecinos los dos de Guareña. Sucede esto tras haber sido destruido casi por completo el anterior retablo del S.XVII a comienzos de la Guerra Civil española. El templo alberga valiosas reliquias, incluida una custodia barroca de Lima, Perú.
     A pesar de desafíos como el desplome de la bóveda del coro en 1900, la iglesia de Santa María sigue siendo un símbolo sagrado y cultural en Guareña, consagrado nuevamente en 1917 con el apoyo de la comunidad. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1990 (Ayuntamiento de Guareña).

Iglesia de San Gregorio.-
     La iglesia de San Gregorio, inicialmente construida como ermita y posteriormente convertida en parroquia en 1896, está dedicada a San Gregorio de Ostia, antiguo patrón de los labradores. Este edificio del siglo XVIII cuenta con un atrio porticado, caracterizado por una triple arcada sostenida por columnas de capiteles visigóticos y granito, enmarcadas en alfiz, junto con una espadaña flanqueada por un cornisamento con volutas barrocas. Su ubicación se encuentra en la remodelada plaza conocida como “El Santo”, donde se destaca el busto en honor a Don Juan Durán Palomares.
     En su acogedor interior, resalta un retablo barroco procedente del antiguo convento de las Dominicas en la Plaza Vieja. Este lugar es el punto de partida de nuestra Semana Santa, marcado por la procesión de imágenes veneradas en la localidad, como el Cristo del Silencio y María Santísima de la Amargura (Ayuntamiento de Guareña).

Capilla de Nuestra Señora de los Dolores.-

     La Capilla del centenario colegio Nuestra Señora de los Dolores, erigida por Santiago Palmero y bendecida por el Arcipreste nativo de Guareña, D. Prudencio González Parra, presenta un estilo neogótico. Caracterizada por una única nave con arcos de medio punto, la capilla está adornada con un retablo neogótico que destaca por la presencia central de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores (Ayuntamiento de Guareña).

Ermita de San Isidro.-
     La ermita dedicada a San Isidro, el patrono de los labradores, se encuentra ubicada en el pantano San Roque, siendo el lugar donde se rinde veneración al santo y se lleva a cabo una tradicional romería en su honor cada 15 de mayo.
     El Ayuntamiento cedió el terreno para su construcción en 1984, y desde entonces, ha experimentado diversas reformas y mejoras para presentar un edificio sencillo, amplio y luminoso. Destaca por contar con un porche porticado a ambos lados, una rampa lateral y una escalinata de acceso en el centro (Ayuntamiento de Guareña).

Hospitalillo San Isidro.-
     A finales de los años 60, la parroquia de San Gregorio montó un servicio para atender mejor a la formación religiosa de unos de los más típicos y alejados barrios de la feligresía. Se aprovechó un antiguo y viejo caserón que fue propiedad de la Iglesia.
     Allí, con esfuerzo y la ilusión de los mismos vecinos labradores, se pensó en que fuera San Isidro la imagen que la presidiera. Se hicieron gestiones ante la Hermandad Sindical de esta localidad y ésta donó la imagen del Santo que hoy allí se venera (Ayuntamiento de Guareña).

antiguo Convento de las Dominicas.-
     Este fue el Colegio de Beatas de Nuestra Señora de la Encarnación, vinculado a la Tercera Orden de Nuestro Padre Santo Domingo. Fundado en el siglo XVIII por el obispo Fray Lasso de la Vega con la colaboración de Dª Antonia de Campos, se construyó sobre casas adquiridas en la Plaza Vieja, como se detalla en un documento de 1750. Posteriormente, fue vendido durante la desamortización del Estado. En la actualidad, es propiedad privada y únicamente conserva la portada de cantería granítica con el destacado escudo episcopal de su fundador (Ayuntamiento de Guareña).

Ayuntamiento.-

     Este edificio del siglo XVII se erige majestuoso en la Plaza de España, exhibiendo una fachada de estilo clásico, austera y elaborada en sillería de granito. El soportal inferior destaca con tres arcos, pilastras de orden toscano y bóvedas de arista. En 1930, experimenta una remodelación en el piso superior, incorporando cinco vanos adintelados, balcones en los centrales, placados laterales y un frontón. Completa su estructura una imponente cornisa rematada por bolas al estilo herreriano, con un atrio central donde destaca un reloj. Este conjunto lo posiciona como uno de los edificios municipales más hermosos construidos en esa época en la región.
     Con el transcurso del tiempo, el edificio ha mejorado significativamente mediante sucesivas remodelaciones, tanto en el interior con una elegante carpintería de madera, como en detalles exteriores de las fachadas y la incorporación de nuevas farolas de estilo fernandino. Recientemente, se ha integrado armoniosamente con la plaza y las calles circundantes, gracias a una reforma integral realizada en los últimos años, proporcionando una mayor accesibilidad y visibilidad a todos los edificios del conjunto en la plaza y sus alrededores (Ayuntamiento de Guareña).

Centro Cultural.-
     Ubicado en la calle Cuatro Esquinas, esta antigua residencia burguesa que fue propiedad de la familia Dorado destaca por sus amplias estancias con grandes bóvedas de arco y aristas, además de contar con varias chimeneas. En la parte posterior, se erige el actual auditorio de este centro cultural con capacidad para 220 personas. Este edificio es digno de una visita, ofreciendo la oportunidad de admirar una de las obras pictóricas del artista local Damián Retamar, creada para conmemorar el centenario del Miajón de Los Castúos.
     Además, este lugar sirve como centro neurálgico para la gestión y coordinación de gran parte de las actividades culturales, teatrales, formativas y deportivas que tienen lugar a lo largo del año, beneficiando a toda la población (Ayuntamiento de Guareña).

Casa de Luis Chamizo.-
     Esta casa, catalogada con protección estructural, fue el hogar del destacado poeta de Guareña, Luis Chamizo, conocido por su obra que refleja el habla típica del pueblo extremeño, llamada “El Castúo”. Construida alrededor de 1890, destaca por su imponente fachada de dos plantas, con tres ventanales y una alta puerta en la planta baja, y cuatro balcones en la parte superior.
     Actualmente, la casa es propiedad privada, por lo que no está abierta al público. Sin embargo, en su fachada se encuentra una placa de cerámica que indica que en este lugar nació el poeta Luis Chamizo (Ayuntamiento de Guareña).

Casa-Palacio siglo XIX.-
     Construido en el primer tercio del siglo XX por Emilio Camacho de Don Benito, este palacete está catalogado con protección estructural simbólica y es conocido por la comunidad como “La casa de Doña Catalina Cortés”. Esta construcción, de arquitectura singular, se destaca por su fachada abierta a tres calles, exhibiendo una fusión de estilos neoclásico y modernista. La utilización de hierro en los forjados y el cemento armado en la creación del distintivo decorado de la fachada son características notables.
     Actualmente, la propiedad es de carácter privado (Ayuntamiento de Guareña).

Mercado de Abastos.-
     La creación del Mercado de Abastos en el siglo XX marcó un avance significativo en los aspectos sanitarios y comerciales. Anteriormente, el mercado operaba en condiciones precarias en la Plaza Vieja. La nueva construcción se erigió en el solar de la calle Pajares y en un área adicional de la Plaza de San Gregorio que pertenecía a la vía pública. Durante una sesión plenaria el 1 de octubre de 1924, se decidió encomendar al maestro de obras Victorino Cruz Durán la elaboración de planos y proyectos para el nuevo mercado. Sin embargo, dos meses más tarde, se optó por encargar al arquitecto D. Ventura Vaca Morales el diseño y construcción del mencionado Mercado de Abastos (Ayuntamiento de Guareña).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 18 de septiembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Hospital de Jesús Nazareno, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de San Gregorio, Ermita de San Antonio, Ermita de Jesús de la Columna, Cementerio de Nuestra Señora de los Dolores, Plaza de Toros - Coso de los Llanos, Pósito, Santuario de la Virgen de Luna, Monasterio y Casa-Museo de Pedrique, Plaza del Pozo Viejo, Casa de la Viga - Museo Marcos Redondo, y Arquitectura Popular - calle Ramblilla) de la localidad de Pozoblanco, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Hospital de Jesús Nazareno, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de San Gregorio, Ermita de San Antonio, Ermita de Jesús de la Columna, Cementerio de Nuestra Señora de los Dolores, Plaza de Toros - Coso de los Llanos, Pósito, Santuario de la Virgen de Luna, Monasterio y Casa-Museo de Pedrique, Plaza del Pozo Viejo, Casa de la Viga - Museo Marcos Redondo, y Arquitectura Popular - calle Ramblilla) de la localidad de Pozoblanco, en la provincia de Córdoba.
     El tesón de sus habitantes y el céntrico emplazamiento, han convertido a Pozoblanco en la moderna capital de Los Pedroches. El tesón de sus habitantes favorecido por el céntrico emplazamiento, ha logrado convertir a Pozoblanco en la moderna capital de Los Pedroches, que concentra los servicios y las principales industrias agroganaderas de la comarca. La prosperidad no le hace olvidar, sin embargo, su modesto origen, y en una placita rinde culto a su escudo matriz escenificado: el pozo blanco con el gallo encaramado en el brocal y protegido por la nutricia encina.
     Ciudad situada en la zona central de Los Pedroches, en la carretera C-420.
     Distancia a Córdoba: 86 Km.
     Altitud: 649 m.
     Extensión: 330,5 Km2
     Habitantes: 17.219.
     Gentilicio: Pozoalbenses.
     Mancomunidad: Los Pedroches
Asegura la tradición que Pozoblanco se formó en el siglo XIV al asentarse en el lugar, hoy conocido como Pozo Viejo, pastores que huían del vecino Pedroche a causa de una epidemia de peste. En 1478 dejó de ser aldea pedrocheña y alcanzó la condición de villa. Durante la Edad Moderna fue Pozoblanco una de las Siete Villas de los Pedroches, en cuya capital se convirtió al trasladarse a ella, en 1771, el corregidor que hasta entonces había residido en Torremilano.
Oficina de Turismo de Pozoblanco
     +34 957 132 204
     http://www.pozoblanco.es (Diputación Provincial de Córdoba).
     Capital moderna de la comarca de Los Pedroches, los orígenes de esta villa se estiman en los años de paso de los siglos XIV al XV, quedando ligada al marquesado del Carpio entre 1600 y 1747. Como en toda la zona, su patrimonio artístico, fundamentalmente de carácter religioso, fue bárbaramente destrozado en los días de la Guerra Civil (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La capital del Valle de los Pedroches, villa ganadera e industrial, se asienta en una dehesa llana, a la sombra de cuyas encinas hoza el cerdo ibérico, pero también pastan la vaca de leche y la oveja lanar. El granito y una morfología serrana de recias casas y calles de trazado claro constituyen características visibles a primera vista. Dista 86 kilómetros de la capital.
Historia
     El tesoro encontrado en el área de los Almadenes, zona minera situada a unos cinco kilómetros de la población por la carretera que lleva a Belmez, llama la atención sobre dos circunstancias de relieve: el poblamiento continuado del término desde épocas muy lejanas y su dedicación a la minería durante mucho tiempo.
     No obstante, la ciudad tiene al parecer su origen en torno a 1350, cuando unos pastores que venían del cercano Pedroche huyendo de la peste se asentaron en el lugar denominado entonces Pozo Viejo, situado al pie del único cerrete que existe en la población. El color de los alrededo­res de aquel pozo era blanco, de donde el nombre actual de la localidad. En 1425, Pozoblanco era una aldea de Pedroche. En 1478, sin embargo, había alcanzado la condición de villa, lo que prueba la rapidez y fortaleza de su crecimiento, siendo, junto a Pedroche, que era la capital, Torre­campo, Dos Torres, Alcaracejos, Villanueva de Córdoba y Añora, una de las Siete Villas que durante toda la Edad Moderna formaron la mancomunidad de los Pedroches. En 1928, Pozoblanco alcanzó la categoría de ciudad. Para entonces, era ya la población más importante del Valle de los Pedroches, circunstancia que no sólo no ha cambiado, sino que se ha acentuado a día de hoy. 
Gastronomía
     Los productos del cerdo ibérico, de excelente calidad, constituyen parte principal de la cocina pozoalbense y, de entre estos, una de sus primeras especialidades es el jamón al horno.
     El cordero y la ternera ocupan también en esta cocina un lugar importante. Platos característicos son la ternera vallesana, mechada y asada, o la pierna de cordero al horno.
     Entre los postres de mayor tradición figuran las perrunas y los hornazos, torta con dos huevos adornados con figuritas que se comen en la Romería de la Virgen de la Luna.
Fiestas y tradiciones
     Precisamente, la Romería de la Virgen de la Luna, que tiene lugar el domingo de Sexagésima, habitualmente en el mes de febrero, es la fiesta más importante de la localidad. Es de origen militar y aparece referenciada ya en el siglo XV. La hermandad la constituyen únicamente hombres, que visten un uniforme consistente en traje negro, camisa blanca, corbata, sombrero, espadín y escopeta de caza, a más del cuerno para la pólvora. La romería consiste en la traída de la imagen desde su ermita al pueblo. Hay salvas de escopeta, tremolar de banderas, comidas, etc. Cuatro meses después, la imagen vuelve a su ermita, pero este paseo es ya mucho más sencillo.
     En Semana Santa es muy emotiva la ceremonia del Prendimiento, que se celebra el Viernes Santo a las seis de la mañana ante la iglesia de Santa Catalina.
     A primeros de mayo se celebra una importantísima Feria de ganado, que reúne ejemplares de toda Andalucía y aun de fuera de ella.
     El 14 de este mismo mes por la noche, víspera de San Isidro, se lleva a cabo la Quema de las muñecas, figuras de tela y papel confeccionadas con mucho arte por los vecinos.
     Famosa por su animación y por sus corridas de toros es la Feria de Nuestra Señora de las Mercedes, del 23 al 28 de septiembre.
Vida urbana
     Pozoblanco es una ciudad muy activa y dinámica. El tradicional aislamiento de las ciudades serranas lo han roto los pozo­albenses, a los que cariñosamente se les llama tarugos, a fuerza de tozudez y de coraje. Industrias varias y numerosas completan y aun superan la tradicional dedicación agrícola y ganadera, entre ellas las de confección.
     Pero la nave capitana de la industrialización de la ciudad es la Cooperativa COVAP, dedicada a la producción de leche y sus derivados y, desde hace poco tiempo, también a la de los derivados del cerdo. Sus jamones de pata negra, por ejemplo, no tienen rival. Esta empresa es un foco de dinamismo para todo el Valle de los Pedroches e incluso para zonas limítrofes de las provincias de Ciudad Real y de Badajoz.
     Todo ello da lugar asimismo a un activo comercio que se concentra, sobre todo, en el eje urbano de la calle Mayor y sus alrededores.
VISITA
     La travesía de la vieja carretera que une Alcaracejos con Villanueva de Córdoba, convertida hoy en una verdadera avenida rematada por un pequeño parque con la Cruz de la Unidad, constituye un lugar ideal para iniciar la visita. A la izquierda de esta arteria, en dirección a Villanueva, se localiza la parte moderna de la localidad con el hospital Comarcal de la Seguridad Social, el instituto de bachillerato, el Hogar del Pensionista, etc.
     Calle importante de esta zona es la avenida de Marcos Redondo, el famoso barítono, hijo del pueblo, en honor del cual y para conservar su memoria se ha creado aquí un parque y en él se ha instalado un busto del artista, obra de José Herruzo. Algo más abajo de este paseo se ve la ermita de San Gregorio, en la calle de su nombre, templo del siglo XVI, de tres sencillas naves formadas por arcos de medio punto sobre columnas de granito. De granito también y muy bonita es su portada, constituida por un arco de medio punto entre columnas sobre las que apoya un entablamento decorado con círculos y bolas.
     Hacia el final de la de Villanueva de Córdoba se abre la avenida del Guijo. Aquí se sitúa la ermita de San Antonio, antiguo edificio, muy reformado en el siglo XVII, y pintoresco lugar desde el que se contemplan preciosos atardeceres.
     A la derecha de la avenida de Villanueva de Córdoba se extiende el casco histórico de Pozoblanco. La calle Mayor, conocida popularmente como El Toro, por lo estrecha que era en sus orígenes, lleva hasta la Real, corazón de esta zona y lugar de gran tránsito en el que confluye la arquitectura tradicional con otra mucho más moderna. Antes, a la derecha, se abre la plaza de la Iglesia, uno de los lugares más característicos de la población, con su jardincito en el centro y los notables edificios que en ella se alzan. En primer Jugar, la parroquia de Santa Catalina, el templo principal con el que cuenta la ciudad. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, aunque fue reformado y ampliado entre 1773 y 1818 y, nuevamente, reparado a fondo entre 1857 y 1858. Sorprende en el espacio urbano la masa de sus volúmenes a base de granito, la piedra que fluye a ojos vista en toda la comarca, así como la imponente torre. El interior del edificio es de cruz latina con bóveda de medio cañón en la nave. En el crucero se eleva una gran cúpula, trazada por Sebastián de Torres en estilo neoclásico. Los arcos torales descansan sobre pilastrones adosados de orden gigante rematados por una mixtilínea cornisa de notable efecto. Esta iglesia guarda los restos de Juan Ginés de Sepúlveda (1490-1573), hijo importante del pueblo, que llegó a ser cronista de Carlos V y de Felipe II, y en ella encuentra acomodo la Virgen de Luna cuando baja de su ermita al pueblo.
     Aquí está también el hospital de Jesús Nazareno, fundado por Diego de la Cruz, construcción en principio barroca, aunque completamente reformada en 1931, con una hermosa torre de ladrillo y un tranquilo claustro formado por dos plantas de arquerías de medio punto. En la misma plaza se encuentra el colegio de las Madres Concepcionistas, con su capilla, y algunas buenas casas que conservan el sello de la arquitectura tradicional, como la número 3, que presenta un arco rebajado en un alfiz, y la número 4, con arco conopial igualmente bajo alfiz.
     A un paso de aquí se llega a otra buena plaza del pueblo, la de la Constitución, con una fuente en el centro y todo el ambiente de un lugar ya céntrico. Al lado está la ermita de Jesús de la Columna, templo de una sola nave construido en 1704, en el que sobresale la sólida fachada de bloques de granito con la graciosa espadaña que la remata.
     Caminando hacia el sur por Muñoz Sepúlveda y luego por Fomento se alcanza la plazoleta del Pozo Viejo, núcleo original de la localidad, en la que se localiza la llamada casa de la Viga, la más antigua del pueblo.
     Pasando la Ramblilla, una plazoleta escalonada, se descubre la iglesia de San Bartolomé, del siglo XVI, templo de nave única con potentes arcos fajones apuntados, también de granito, por supuesto.
     Debajo de esta iglesia está la ronda de circunvalación y en ella el coso de los Llanos, plaza de toros famosa por la cogida mortal que el 26 de septiembre de 1984 le propinó a Francisco Rivera Paquirri el toro Avispado.
     Al lado de la plaza y perpendicular a la circunvalación, vuelve a adentrarse en el pueblo el paseo de los Llanos, un jardín pavimentado y luminoso que se utiliza, junto con la calle Feria que sigue a continuación, como marco para las celebraciones feriales. En el número 54 de esta calle Feria, enfrente de Sol. una placa recuerda que aquí nació en 1893 Marcos Redondo.
     Antes, en la calle de su nombre, conocida también como Sol, perpendicular a Feria, eleva su espadaña la iglesia de San Sebastián, antigua ermita adaptada a parroquia por el crecimiento de la población. Luce una graciosa portada recortada y blanqueada. Encima de Sol, en la plazuela del Cerro, tiene su sede el Círculo de Bellas Artes, la entidad cultural de más prestigio de Pozoblanco. Es asimismo un pequeño y variopinto museo.
     Muy cerca de esta plaza está Arroyo Hondo, lugar en el que las autoridades municipales le entregan las llaves de la ciu­dad a la Virgen de Luna, cuando viene de su ermita. Desde aquí, por Ramón y Cajal y luego por Pedrajas, se llega a la plaza de los Padres Salesianos, donde esta Congregación tiene colegio e iglesia. A un paso, hacia el centro, se alcanza el mercado municipal y, enseguida, la calle Real y la plaza Cronista Sepúlveda, que luce busto del titular, obra también de José Herruzo. Aquí se alza el Ayuntamiento viejo, un notable edificio de granito de 1890 construido por Pedro Alonso Gutiérrez, de dos plantas, la baja con ventanas de medio punto y la alta con balcones de dintel y frontón triangular. En la actualidad, sustituido por el nuevo Ayuntamiento, que se encuentra prácticamente al lado, este edificio se destina a actividades culturales.
ALREDEDORES
     Antes de llegar a Villanueva, a unos catorce kilómetros de Pozoblanco, se sitúa la ermita de la Virgen de Luna, en un paisaje de mucho color serrano y medieval.
     A poco más de treinta kilómetros, por la carretera CO 421, en un paraje imponente de la serranía, se localiza el monasterio de Pedrique*. Merece la pena visitarlo por­que en él tiene instalado su taller, desde hace algunos años, el extraordinario escultor y pintor Aurelio Teno, donde mantiene una amplia exposición-museo de muchos de sus trabajos originales, realmente impresionantes (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     Esta villa de recia estructura, capital del valle de los Pedroches, se encuentra en una vasta llanura en la que crece abundante la encina y hoza el cerdo ibérico.
Historia
     No se conoce muy bien su origen. Para algu­nos surgió a consecuencia de una epidemia ocurrida en época medieval, cuando los vecinos del cercano Pedroche, entonces cabeza de la comarca, se instalaron en el terreno calizo sobre el que se asienta la ciudad, que era un magnífico desinfectante natural para combatir la epidemia. Para otros, la actual población era en su origen un abrevadero de ganados que fue ganando importancia con el tiempo. Sea como fuere, existía ya en 1345.
     Hacia 1370, los Reyes Católicos le otorgaron el título de villa. En 1771, una orden de Carlos III la convierte en cabeza del valle en detrimento de Pedroche, alcanzando la categoría de ciudad en 1928.
Gastronomía
     Los derivados del cerdo ibérico del valle de los Pedroches, de excelente calidad, constituyen parte importante de la mesa pozoalbense, en la que se unen también el cordero y el lechón, principalmente a la caldereta y frito, respectivamente. Como postre se toman las perrunas, los bizcochos de San Isidro y los hornazos.
Fiestas y tradiciones
     Los sábados de Cuaresma recorren las calles unos coros de origen muy antiguo que cantan canciones alusivas a la Pasión. La romería de la Virgen de la Luna, fiesta variable que tiene lugar entre abril y mayo, dependiendo de la Semana Santa, es de origen militar y muy antiguo y tiene la característica de que en ella no participan más que hombres, los cuales visten un uniforme que en la actualidad data de primeros de siglo, compuesto de traje oscuro, camisa blanca, corbata, sombrero y escopeta de caza. Este día se trae a la Virgen de la Luna de su ermita, situada a unos 10 km en dirección a Villanueva de Córdoba, hasta el pue­blo donde permanece durante cuatro meses en la iglesia de Santa Catalina.
Vida urbana
     Los habitantes de Pozoblanco son conocidos cariñosamente con el apelativo de "tarugos". Son gente sencilla, austera, dinámica y emprendedora. La ciudad, cuya tradición es agrícola y ganadera, disfruta igualmente de una potente actividad industrial y de un comercio que no es mejor aún debido a la insuficiente red de carreteras que la comunican. La inauguración, a principios de los ochenta, de un Hospital Comarcal de la Seguridad Social ha reforzado su capaci­dad económica.
     La Calle Mayor es el eje en el que se concentra el comercio. Un buen número de pubs y de discotecas, repartidos por la ciudad, son objeto del principal interés recreativo de la juventud.
VISITA
     La carretera de Villanueva de Córdoba divide la ciudad en dos partes asimétricas. A la derecha, en dirección a Villanueva, se localiza la ciudad histórica, de calles tradicionales con casas en cuya estructura y decora­ción predomina el granito, muy abundante en la zona. A la izquierda crece la ciudad moderna. Al final de la Calle Mayor, en Cronista Sepúlveda, ciudadano pozoalbense (1490-1573) que fue cronista de Carlos V y Felipe II, se encuentra el Ayuntamiento, notable edificio civil de principios del siglo XX en estilo neoclásico, convenientemente ampliado.
     En la plaza de la Iglesia se localiza la parroquia de Santa Catalina, el templo más importante, poderoso edificio construido en el siglo XVI, aunque fue ampliado y reformado en el XVIII. Destaca su fábrica en piedra y la robusta torre campanario.
     En el número 54 de la calle Teresa Cejudo se halla la casa natal del barítono Marcos Redondo (1893-1976), cuyo busto se levanta en la avenida de su nombre (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de Santa Catalina.-

     Las primeras referencias de este templo remiten a 1530, pero lo reducido de la fábrica obligó a su ampliación, primero en 1617 y luego en 1773, concluyendo el largo proceso en 1818, bajo control de Sebastián de Torres. Entre 1841 y 1845 se hundieron las cubiertas y la torre, dilatándose las obras de reconstrucción hasta 1858.
     Tiene planta de cruz latina y cubierta de cañón y cúpula en el crucero. Muy mermado el patrimonio por la Guerra Civil, destaca en el presbiterio el crucificado de la cruz parroquial, datable en el XVII. El retablo mayor se contrató en 1942 con los Talleres Salesianos de Sevilla. Los del crucero son neogóticos, el izquierdo de 1945 y el derecho de 1960. Éste tiene las imágenes de San Juan y María Santísima de los Dolores, modelada en escayola en 1939 en los Salesianos de Sevilla. A la derecha está el sepulcro de Ginés de Sepúlveda, fechado en 1573.
     Los retablos de la nave se deben casi todos a los tallistas locales Manuel Sánchez y Francisco López. De la imaginería destaca exclusivamente el Resucitado, de 1996, obra de Francisco Romero Zafra, lo mismo que el Ángel que le acompaña en el paso, de 1999. El Cristo de la Caridad lo talló en 1942 Carlos Bravo Nogales (Sevilla, 1915-Huelva, 1985). Por los muros del templo cuelgan una serie de lienzos, de los cuales es antiguo el de Santa Catalina de Alejandría, del siglo XVIII.
     Los restantes son obra de Rafael Díaz Peno, de hacia 1975, copia de conocidos originales de Rafael, Reni, Murillo y Tiépolo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La actual Iglesia mayor de Pozoblanco sustituyó a otra más antigua y se edificó en diversas etapas comprendidas entre 1773 y 1818, en las que se agregó el crucero cupulado y el presbiterio de Aguilar Arriaza a la primitiva nave, que fue rehecha tras un derrumbamiento en 1841, cubriéndose ésta con una bóveda de cañón con arcos fajones que descansan sobre pilastras toscanas. 
     La Guerra Civil tuvo trágicas consecuencias para la iglesia pues durante la contienda fue expoliada y se destruyeron los altares, retablos y tallas. Tras esto, quedó convertida en un taller mecánico. El fin de la guerra trajo su restitución como iglesia. 
     El templo es uno de los más grandes de la Sierra y presenta sobrias líneas constructivas, completándose con una torre de cuatro cuerpos, el último de los cuales alberga las campanas en cuatro arcos de medio punto. 
     Posee dos puertas de acceso, una principal por la plaza de la iglesia, que es la utilizada en las romerías de la Virgen de Luna, y otra desde la calle Celestino Martínez. 
     En el interior destaca el altar mayor con retablo neobarroco que aloja diferentes tallas que se veneran en la localidad. Los retablos de las capillas laterales fueron realizados en 1942 y 1960, de la Inmaculada y de las Ánimas Benditas. El retablo de la Virgen de Luna se encuentra en la nave central, a la derecha, junto a un crucificado. En su interior guarda el sepulcro de Juan Ginés de Sepúlveda, personaje histórico de la ciudad, cronista de Carlos I y Felipe II.
     La Iglesia parroquial es el templo donde se da culto a la Virgen de Luna durante el tiempo ritual que permanece en Pozoblanco. Es destino y punto de partida de las romerías de traída y de llevada respectivamente (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Nos encontramos ante la iglesia mayor de Pozoblanco que fue erigida en el siglo XVI. Pero quedó terminada definitivamente en el siglo XIX, con la construcción de una monumental cúpula y el levantamiento de una nueva torre que sustituye a la antigua desplomada.
     El templo es uno de los más grandes de la Sierra y presenta una estructura de cruz latina con bóvedas de medio cañón. La Guerra Civil tuvo trágicas consecuencias para la iglesia pues durante la contienda fue expoliada y se destruyeron los altares, retablos y tallas. Tras esto, quedó convertida en un taller mecánico.
     El fin de la guerra trajo su restitución como iglesia.
     Los retablos que acogen las distintas capillas laterales fueron realizados entre 1942 y 1960. En el crucero, a la derecha está la tumba del insigne cronista Juan Ginés de Sepúlveda, cuya sepultura data de 1573 (Diputación Provincial de Córdoba).

Hospital de Jesús Nazareno.-

     La fundación del conjunto hospitalario se debió al hermano Diego de la Cruz, entre los años 1682 y 1683, aunque existía desde principios de la misma centuria una ermita dedicada al Nazareno; todo el conjunto ha sufrido reformas posteriores.
     La iglesia es de nave único y testero plano, cubierta con arcos diafragma y techo a dos aguas. Como altar mayor se ha colocado, en 1999, parte del monumento del Jueves Santo de la Cate­dral, realizado según diseño, de Hernán Ruiz III en 1577 y adaptado por Andrés Valverde Luján. La imagen de vestir de Nuestro Padre Jesús Nazareno es obra anónima del siglo XVII.
     A la izquierda del presbiterio hay una tribuna y a la derecha, un lienzo del siglo XVIII, que representa la Adoración de los Pastores. Bajo la tribuna se abre el antiguo coro conventual, hoy convertido en capilla, donde está el grupo del Abrazo de San Francisco, del XIX, procedente del retablo que hoy tiene la Virgen de Fátima.
     En el muro izquierdo destaca una hermosa tabla renacentista que representa la Asunción de la Virgen, fechada hacia l530.
     En el muro derecho está el retablo de San Cayetano, del siglo XVIII, con una bella imagen del titular, y, a continuación, el cuadro de la Virgen del Mayor Dolor. A los pies se encuentran los cuadros barrocos de la Virgen de Belén y la Dolorosa, de medio cuerpo. Las cuatro vidrieras fueron realizadas en 1998 por Egea Azcona (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El Hospital de Jesús Nazareno fue fundado por Diego Novoa y Marta Peralvo en 1682, habiéndose transformado posteriormente todas las dependencias del mismo, entre las que destaca la capilla.
     Esta capilla fue erigida en 1606 y su estilo barroco aún se mantiene después de la intervención que sufrió en 1931. 
     Consta de una sola nave con cuatro tramos separados por pilastras sobre las que se apoyan  arcos rebajados. El presbiterio tiene testero plano y en él, a media altura se abre un hueco a modo de camarín, donde se venera la imagen de Jesús Nazareno. 
     La portada de los pies tiene dovelas radiales entre pilastras que soportan un entablamento y un frontón triangular. La fachada del edificio termina en frontón triangular decorado con el nombre de Jesús y los clavos de su Pasión.
     Se completa la fachada con una torre de ladrillo de un solo cuerpo en la cabecera (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de San Sebastián.-
     Dos antiguas ermitas fueron convertidas en parroquias, la de San Sebastián (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Es una antigua ermita construida en el siglo XVI, fue convertida en parroquia en 1888. A pesar de que en el siglo XIX sufrió grandes reformas, su interior aún conserva la estructura original.
     Tiene una sola nave con arcos de medio punto que se elevan sobre pilares adosados. La nave se cubre con bóveda de cañón y tiene siete tramos, presentando dos capillas rectangulares en el tramo anterior al presbiterio, que es de planta cuadrada y cabecera plana.
     Al templo se accede por dos puertas, una a la izquierda flanqueada por pilastras y otra a los pies del edificio precedida por un pequeño pórtico. Se conserva un retablo neobarroco, de tres calles con la imagen de San Sebastián (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Iglesia de San Sebastián se construyó en el siglo XVI como una antigua ermita.
     Posteriormente, y tras grandes reformas se convirtió en Parroquia en el año 1888.Tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón y siete tramos.
     Conserva en su interior un retablo neobarroco de tres calles presidido por la imagen de San Sebastián (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Bartolomé.-

     Dos antiguas ermitas fueron convertidas en parroquias, la de San Sebastián y la de San Bartolomé, erigida en 1954, cuya imagen de Jesús Rescatado es obra de José Callejón, en 1956 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Fue la ermita más antigua de la ciudad, pero la parroquia más joven, convertida para tal fin en 1954. De hecho esta circunstancia modificó ampliamente su fisonomía.
     Data del siglo XIV. La primitiva ermita estaba orientada, como todas, con el altar hacia el este. Sin embargo, al ser convertida en parroquia, el primer párroco, señaló lo inapropiado de que una parroquia diera la espalda a su barrio. Ésa fue la razón por la que se procedió a girar la iglesia. El arco de medio punto que encontramos nada más entrar es el primitivo arco triunfal de acceso al presbiterio. 
     Originalmente era una ermita de una sola nave con cinco arcos diafragmas de granito ligeramente apuntados, sobre pilares de la misma piedra y cubierta plana a dos aguas. En 1954 se transformó en parroquia, añadiéndole la actual cabecera y una serie de dependencias anejas a los pies de la antigua edificación, cuyo presbiterio sirve de entrada a la actual parroquia, con una portada realizada en 1964.
     Actualmente el único resto mudéjar que queda es la portada de la Epístola, en forma de arco de medio punto rematado por un pequeño conopio y enmarcado por un alfiz. Tiene cuatro grandes arcos apuntados sobre pilastras de esquinas achaflanadas, mientras el antiguo arco triunfal es de medio punto y está soportado por columnas de granito. Otra de las reformas consistió en abrir capillas entre los contrafuertes. Dos de ellas tienen techos de escayola, imitando labor de lazo mudéjar, pero es obra reciente (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Iglesia de San Bartolomé se formó ampliando la antigua ermita, primera de Pozoblanco y data del siglo XIV.
     Típica Iglesia de la sierra, de una sola nave, se compone de cinco arcos de granito ligeramente apuntados sobre pilares de la misma piedra.
     Del siglo XVI conserva la portada de medio punto del lado del evangelio (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Gregorio.-
     La ermita de San Gregorio tiene imágenes de la ar­tista local Sara Trucios Caballero, Jesús Atado a la columna y María Santísima de la Salud, de 1988 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Data del siglo XVII, y se ubica en la salida de la localidad e dirección a Añora. Es de planta rectangular con cabecera plana y tres naves separadas por columnas toscanas sobre las que cabalgan arcos de medio punto de granito.  La nave central es más amplia y elevada que las laterales. La cubierta es de madera y a doble vertiente.  
     Tiene dos puertas, una en el lateral derecho con arcos de medio punto en granito y otra a los pies con un arco del mismo tipo flanqueado por columnas toscanas que sustentan un friso decorado con bolas y discos alternando. La fachada se completa con una espadaña de un solo cuerpo de granito (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Data del siglo XVII y se encuentra ubicada en la salida de la localidad dirección a Añora.
     Es de planta rectangular y tiene tres naves separadas por arcos de medio punto que descansan sobre columnas de granito.
     El techo es de madera y la cubierta es a doble vertiente.
     La nave central es más amplia y elevada que las laterales.
     La portada principal tiene un arco de medio punto, de sección rectangular formado por 7 dovelas y la flanquean dos columnas adosadas al muro (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de San Antonio.-
      Ermita que en origen se llamaba de Santa Marta, se erigió en el siglo XVI. Dos siglos después se restauró, momento en el que se colocó el empedrado del pequeño pórtico de arcos de medio punto que protege su portada adintelada. 
     Es una edificación del tipo característico que se construye en la comarca de los Pedroches, de una sola nave, con cinco tramos separados por arcos diafragma que se contrarrestan al exterior con contrafuertes y cubierta plana de madera a dos aguas. La cubierta está formada por una estructura de madera en muy mal estado, pues rollizos y tablas han ido cediendo por el peso del tejado y la entrada del agua, estando puesto todo el conjunto de la cubierta en eminente ruina. 
     Tiene dos puertas, una en el lateral derecho entre dos contrafuertes y otra a los pies, precedida por un pequeño pórtico con arcos de medio punto, que se completa con una espadaña de un solo cuerpo.  Adosada a la nave, se encuentra una edificación destinada a vivienda de los guardas. 
     La ermita conserva un amplio término propio amurallado que ha mantenido su estructura y sabor tradicional a pesar de que el entorno urbano ha sufrido una gran trasformación en los últimos años (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Ermita de san Antonio está situada en uno de los extremos del municipio de Pozoblanco.
     Esta Ermita, que en origen se llamaba de Santa Marta, se erigió en el siglo XVI.
     Dos siglos después se restauró, momento en el que se colocó el empedrado del  pequeño pórtico que protege su portada adintelada.
     Desde este lugar puede observarse uno de los atardeceres más bellos de la zona (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de Jesús de la Columna.-
      Destaca por su fachada, labrada en granito, y en estilo manierista, de 1704. Se trata, sin duda del mejor exponente del barroco manierista de la ciudad. Su interior también sigue las pautas arquitectónicas barrocas, con una sola nave cubierta con bóveda de cañón. Actualmente ha perdido su antigua función utilizándose como sede social.
     Tiene una sola nave cubierta por una bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones que descansan sobre pilastras toscanas, y cabecera cuadrada cubierta por una bóveda vaída.
     La portada es de granito con arco de medio punto flanqueado por pilastras cajeadas que soportan un entablamento y un frontón curvo partido, que acoge un nicho rematado por un frontón triangular partido y pirámides terminadas en bolas. 
    Completa la fachada una espadaña de ladrillo con un solo arco entre pilastras jónicas que sustentan un frontón curvo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Cementerio de Nuestra Señora de los Dolores.-
     Situado al Este de la población, junto a la C-420 de Villanueva de Córdoba y Andújar, a la que entronca su acceso. Lo rodean terrenos de cultivo, en suave pendiente, en la que el cementerio adquiere una especial significación paisajística. 
     De trazado rectangular, se ha ido ampliando por su fondo, se distingue un primer patio rodeado de nichos y unas calles y patio, posteriores. Cercado por una tapia corrida, testero de los cuerpos de nichos, con accesos secundarios. El frente está constituido por un cuerpo central, la Iglesia, de una sola nave, con pórticos laterales a los que abren dos cancelas metálicas al cementerio, en las esquinas, un edifico para autopsias y otro para conserje, unidos por una reja de lanzas entre pilastras berroqueñas, monolíticas,  de remate triangular, con cruz hendida sobre una potente bancada, también de granito, de dos hiladas de aparejo isódomo. La vegetación es pobre y la pavimentación escasa, tanto en el interior como en la explanada de acceso.
     La portada de la Iglesia y los huecos de entrada se labran en la misma piedra, de aparejo regular, apilastrada en los extremos y con remates simples en punta de diamante. Frontón sencillo, sobre el que descansa la espadaña, coronada por nido de cigüeña (junto con del cementerio de Lepe, Huelva, son los dos únicos nidos activos en cementerios de Andalucía) destacan, en mármol blanco, el tímpano blasonado de la portada y un ángel alado y exento sobre aquella. 
     También resultan interesantes la cruz fundacional (en calvario con tres gradas y escudo al pie), las pandas de nichos con pórticos adintelados y un grupo de cercados metálicos, en pintura plateada y próximos entre sí, que constituyen un conjunto bastante homogéneo. 
     La finca se adquirió a Dª Maximiliana García Rojas el 26-8-1886, ante el notario D. Bartolomé de Castro y Escribano. Se inauguró en 1888. El 10 de julio de ese año se realizó el primer enterramiento (Dª Manuela Galán Vega, reseñado en lápida) En la Iglesia de Santa Catalina están los restos de Juan Ginés de Sepúlveda, 1573, local autor de "La Crónica Indiana" (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de Toros - Coso de los Llanos.-
      La  Plaza de Toros de Pozoblanco conocida como el Coso de los Llanos,  está parcialmente excavada en la roca. La plaza fue inaugurada en el  25 de agosto de 1912. 
     Era una plaza de fábrica de piedra encalada con un muro que delimitaba el solar y otro que cerraba la plaza, entre los que se situaban las caballerizas, los toriles, y demás dependencias necesarias. Una serie de crujías de fábrica de piedra encalada sostenían el graderío y dejaban paso mediante unos arcos de descarga a las entradas principales. La plaza, de 3º categoría y un aforo de 5.000 personas aproximadamente, es de titularidad municipal. 
     En el año 2001 sufrió una remodelación importante aunque respetuosa con los elementos más característicos de la plaza. Estos son los tendidos realizados, como no, en granito, la piedra de la serranía que confiere una personalidad propia a la plaza. Otro componente distintivo recuperado tras la reforma, es el conjunto de pilastras que sostienen las tablas del ruedo, que al igual que las columnas de las arcadas del tendido alto, están realizadas igualmente en granito.
     En esta reforma perdió su estructura y carácter original para aumentar su capacidad y mejorar sus múltiples instalaciones. Actualmente la plaza ha pasado a ser un enorme edificio, pleno de tópicos folclóricos regionales y que se adapta y pliega a la estructura viaria del entorno.  
     Se encuentra en perfectas condiciones y en uso, celebrándose corridas del 23 al 28 de Septiembre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     
Pósito.-

      El inmueble aparece exento en tres de sus lados y obedece a uno de los tipos más sencillos de pósitos, pues tiene planta rectangular de 29,85 por 12,55 m y consta de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón apuntado. Los empujes son contrarrestados por anchos muros de carga que presentan perfil escalonado, siendo más anchos abajo y adelgazándose progresivamente hacia arriba en tres niveles diferentes, apreciables al exterior, y al interior se aligera el muro por una serie de arquillos apuntados ciegos, siete a cada lado, hoy ocultos tras su reciente reforma. Bajo la nave y paralelas a los muros de carga corren dos galerías a modo de semisótanos, que sirvieron para aislar el grano de la humedad. Se cubren con bóveda de cañón y se accede a ellas por la calle Padre Tarín. 
     El edificio consta de algunos vanos de sencilla estructura, otros fueron añadidos. Hay dos originales en la fachada trasera y son rectangulares, con el dintel ligeramente curvo y fuerte derrame hacia el exterior. Se cubre mediante un tejado a dos aguas con cumbrera paralela a la fachada y desborda sobre una cornisa de cuarto de bocel. 
     Lo más reseñable es la portada, donde se hace la única concesión al ornato. Abre a la plaza del Pósito y se accede tras subir primero una pendiente y después, varios escalones. Consta de un vano en forma de arco con gran rebaje y pronunciado derrame hacia el interior, donde se acusa el extraordinario grosor de los muros: 2,08 m los laterales y 1,26 m los testeros. Va flanqueado por pilastras con capiteles toscanos, sobre los que corre la cornisa y desborda el tejado. Los muros aparecen hoy totalmente encalados, pero son de mampostería granítica, con refuerzos en las esquinas. 
     Originalmente estuvo pintado, atendiendo a los restos de policromía que aparecieron antes de la restauración en la cornisa y en la fachada trasera.  
     Se carece por el momento de datos acerca de la construcción del pósito, aunque por el estilo de la portada, especialmente por el tipo de pilastras, se ha datado en el siglo XVIII. Ramírez y las Casas-Deza decía de él: "es de buena calidad y sólida fábrica".
     Se encuadra dentro del tipo de pósitos de una sola nave encañonada, del cual no hay paralelismos en la provincia, ya que los más similares cuentan con varias naves. Cabe la posibilidad de que en el caso de Pozoblanco influyera la arquitectura religiosa popular del entorno, donde hay numerosas ermitas e iglesias con esta estructura, aunque en la mayoría de los casos con arcos diafragma. No obstante, parece posible que ese tipo que originaba un espacio amplio y diáfano, acorde con el fin práctico de los almacenes de grano, y que se venía utilizando desde la reconquista cristiana, influenciara en el modelo, pues se hacía eco, ya en el XVIII, de toda una tradición constructiva en el norte de la provincia con raíces en la Baja Edad Media. 
     Se desconoce la fecha en que dejó de prestar servicio como almacén de grano. Después ha tenido los más diversos usos públicos, desde lugar de reuniones de carácter político, actos de homenaje y recepción, hasta sede del Servicio Nacional del Trigo. Entre 1910 y 1915 acogió un tablao flamenco y en las décadas de los años 20 y 30 sirvió como salón de baile.
     El mal estado de conservación del edificio llevó a su rehabilitación en 1998, y fue concluida en 1999. Su modernización para adaptarlo a cine, uso que ya había tenido anteriormente, ha hecho que su interior pierda prácticamente por completo la antigua fisonomía, enmascarada por los recubrimientos necesarios para mejor acústica e insonorización del fin al que sirve ahora. Bien es verdad que el aspecto externo se ha respetado más y que se ha suprimido el techo raso que ocultaba la bóveda, de forma que ahora ésta se intuye (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Santuario de la Virgen de Luna.-
     A varios kilómetros se encuentra el Santuario de la patrona, la Virgen de Luna, cuya actual efigie es obra de 1948, realizada en Valencia por Francisco Pablo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La Ermita de la Virgen de Luna se encuentra a 11 kilómetros del pueblo, en un hermoso paraje adehesado de encinas. Es una construcción tardía, cuya cronología se podría fijar en la segunda mitad del siglo XVI, según los capiteles toscanos que rematan las columnas de fustes monolíticos de granito sobre los que se elevan los arcos de medio punto.
     El edificio tiene planta cuadrada con tres naves separadas por columnas de granito con capiteles toscanos, sobre los que cabalgan arcos de medio punto que soportan la cubierta de madera. La nave central se cubre con una armadura de par y nudillo muy rústica, pues se compone de troncos de pino, aunque los nudillos sí han sido desbastados y son cuadrados. 
     Por encima va la tablazón. El presbiterio es de planta cuadrada y se cubre con cúpula sobre pechinas con linterna. En su interior desataca la imagen de la Virgen de Luna, titular del santuario. La cabecera es semicircular interiormente y plana al exterior y la sacristía de planta rectangular.
     Tiene dos puertas, una en la nave derecha y otra a los pies, ambas adinteladas y construidas en  granito. La obra se completa con una espadaña de un solo cuerpo en ladrillo.  El templo se halla precedido por un pórtico de arcos de medio punto sobre fustes graníticos monocilíndricos. En este santuario se ve la pervivencia del sistema de cubrición de las naves tan frecuente en la provincia hasta fechas muy tardías.
     Devoción compartida por las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, y anteriormente por Pedroche desde el siglo XV, la Virgen de Luna, que permanece cuatro meses al año en su ermita, es trasladada el Domingo de Sexagésima, en febrero, hasta el casco urbano de Pozoblanco, tras una romería y jornada de convivencia y comensalismo comunitario en La Jara, para ser devuelta a su templo el domingo de Pascua de Pentecostés, en mayo o junio, estando el resto de año en Villanueva de Córdoba. Durante los cuatro meses al año que la ermita cobija la imagen de la Virgen de Luna, este inmueble se convierte en uno de los espacios significativos con motivo de la romería de febrero y mayo en su honor, celebrándose los actos litúrgicos y la procesión en torno al inmueble (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Ermita de la Virgen de Luna está situada a 14 Km. del municipio de Pozoblanco, en la Dehesa de la Jara.
     Se construyó en el siglo XIX y contiene numerosos vestigios de la cultura serrana de la zona. La ermita está dividida en tres naves con crucero rematado en  cúpula.
     En el exterior la entrada es porticada con columnas de granito.
     Esta ermita fue construida para venerar a la patrona de la ciudad la Virgen de Luna.
     El domingo de Sexagésima se celebra una gran romería que cuenta con un ceremonial que se remonta a varios siglos de antigüedad (Diputación Provincial de Córdoba).

Monasterio y Casa-Museo de Pedrique.-
     En el extremo sur del término municipal, próximo a Villaharta, la Casa-Museo de Pedrique, con obras del escultor contemporá­neo Aurelio Teno (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Este edificio está situado en un paraje singular con densa vegetación y topografía escarpada en plena sierra Morena, con olivar residual ligado a fuertes pendientes, muy próximo al límite norte del término municipal de Obejo y sur de Villaharta. 
     Auspiciado como se ha visto por la congregación de ermitaños del Yermo de Córdoba, posee una entidad y dimensión muy superior a la de los edificios vinculados al olivar de este ámbito de la provincia. 
     Actualmente responde a una estructura cerrada formada por tres volúmenes edificados, dispuestos perpendicularmente a la fachada de acceso, que definen una configuración en torno a dos patios y a un jardín cercado al que se vincula el señorío. El patio central, entendido como de molino, está delimitado por un volumen de dos plantas al que se adosa en uno de sus extremos la capilla, de la que se mantiene la espadaña, y por la antigua almazara, ya desmantelada, de la que se conserva un alfarje trasladado al segundo patio. 
     La mayor parte de las dependencias se encuentra transformada debido al cese hace ya años de su actividad agropecuaria y de su adaptación para uso residencial. Actualmente, la que fue probablemente antigua almazara se ha convertido en taller de escultura, presentando fachada al patio de molino a través de una seriación de huecos de medio punto acristalados con contrafuertes exteriores.
     El acceso principal cuenta con una portada fechada en 1806 de sillares de piedra con frontón superior, estatuilla de San José y clave decorada con cruz y palma. Constructivamente este edificio esta ejecutado a base de muros de mampostería y encadenados de ladrillo, siendo las cubiertas de teja.
     Ramírez y las Casas Deza nos da la siguiente referencia de él: En varios desmontados se cuentan hasta unos 50.000 ó más olivos sujetos a contribución que con otros que aún no dan fruto llegarán a 100.000. Son las principales posesiones de esta especie Pedrique y la Aliseda.
     Pedrique perteneció a la congregación de ermitaños del Yermo de Córdoba y comprende unos 14.000 pies. Esta situada esta heredad en la vertiente de un cerro y dista dos leguas de Obejo y media de Villaharta. Tiene buena casería y todas las oficinas necesarias, una prensa y una atahona. 
     En su recinto hay tres pequeñas ermitas y una huerta con frutales y bastante agua. A un cuarto de legua de esta posesión se encuentra Pedriquejo, en cuyo sitio se dice hubo un convento de templarios; lo cierto es que allí se hallan vestigios de edificio y trozos de columnas de mármol blanco.
     Actualmente es la residencia habitual  del conocido artista cordobés Aurelio Teno. En ella, el escultor y pintor decidió  abrir una sala que sirviera como exposición permanente de su obra. Es un bello museo por su contenido y por su entorno, en el que observamos una completa exposición de su obra. El arte de Aurelio Teno se funde con la naturaleza y la arquitectura, gracias a su exposición exterior, que salpica los patios de este hermoso lugar con su serie Insectos, las Cabras y presidiendo los patios, está el gran Quijote, como símbolo de la lengua castellana y la constante lucha del hombre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Monasterio de Pedrique fue desde el siglo XIII lugar de meditación y retiro espiritual para ermitaños.
     Ya en el siglo XVIII, se adquirió esta finca que entonces era un olivar viejo y un huerto. La inversión en repoblar el olivar y trabajar el huerto, hizo del monasterio un lugar autosuficiente y próspero.
     En la actualidad, Pedrique se ha convertido en el lugar de trabajo y descanso de Aurelio Teno, conocido escultor vallesano, del que  aquí observamos una completa exposición de su obra.
     El arte de Aurelio Teno se funde con la naturaleza y la arquitectura, gracias a su exposición exterior, que salpica los patios de este hermoso lugar con su serie Insectos, las Cabras y presidiendo los patios, está el gran Quijote, como símbolo de la lengua castellana y la constante lucha del hombre.
     En la sala Gris situada en la planta baja del edificio, se pueden ver las esculto-pinturas. Escultura y pintura se unen para crear una obra única y mística. Un ejemplo de esto es La ofrenda a San Onofre. 
     También los chamanes y las brujas recrean el mundo mágico de Pedrique. En la planta 1ª están las famosas águilas de Teno, realizadas en bronce, cuarzo y geodas.
     La planta baja de la sala Rosa muestra la obra cronológica del escultor Teno: desde las maquetas de los monumentos que realizó para distintas instituciones internacionales, hasta las esculturas de su época en París en la década de 1960.
     La planta superior alberga la serie “Tauromaquia” como un homenaje a la bravura y el dolor del toro.
(Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza del Pozo Viejo.-

     Nos encontramos en el lugar más antiguo de la ciudad, según la leyenda, origen de Pozoblanco. Datos verídicos no existen acerca del nacimiento, pero una de las versiones más aceptadas cuenta que en los albores del siglo XIV un grupo de pastores se estableció en este entorno.
     La abundancia de pastos y un paraje privilegiado motivaron la construcción de sus cabañas  en torno al arroyo de las Casas y cerca de un pozo.
     Otra leyenda, menos verosímil, se refiere a la epidemia de peste acaecida en torno a 1345 en la villa de Pedroche. Los pastores huyendo de ella, se establecieron aquí, un plácido lugar con buenos pastos y clima. Construyeron sus cabañas en torno al caserío llamado del pozo blanco. 
     En la plaza se ve representado el escudo de la localidad. EL edificio -que está detrás del pozo viejo y que pertenece al ayuntamiento de Pozoblanco-, es la sede de la peña flamenca. En su fachada, es llamativo el dintel labrado que enmarca la puerta, el cual nos permite recordar la historia de la Santa Inquisición; cuyo máximo apogeo tuvo lugar durante la edad moderna.
     La Iglesia adquirió un gran poder apoyado, además por el estado monárquico.
     En 1482 se implantó en la ciudad de Córdoba el Santo Tribunal que se igualaba en poder al Cabildo catedralicio y al obispo. Con el paso de las centurias fue aumentando su jurisdicción hasta llegar en el siglo XVI a tener bajo su dominio: Jaén, Écija y la Abadía de Alcalá la Real.
     El Santo Tribunal se caracterizaba por tener una organización y funcionamiento sobresalientes. Lo que empezó circunscribiéndose al ámbito religioso, con el tiempo fue adquiriendo un poder político.
     Los inquisidores eran considerados autoridades y referentes esenciales para los monarcas. En las villas de la comarca, el Santo Oficio tenía a comisarios que velaban por la Fe y el control de la población.
     Los comisarios eran los delegados de la Inquisición, sus informadores. Para remarcar su tarea, plasmaban su rango y calidad en los dinteles de sus casas; de tal modo que todo aquel que pasara por delante reconocía que la casa estaba consagrada al servicio. Éste es el caso de este dintel, que refleja un alfiz con las armas de la Iglesia y del Santo Oficio: las llaves en Sotuer se coronan con un birrete eclesiástico (Diputación Provincial de Córdoba).

Casa de la Viga - Museo Marcos Redondo.-
      Edificio situado en esquina a tres calles. La historia local, atribuye esta casa, como la construcción más antigua de Pozoblanco, dada su ubicación junto al Pozo Viejo, que su uso fue el de posada. Su nombre proviene de la enorme viga que sustenta una crujía, de madera de encina y que de tal envergadura no existe otra en la zona.  En el patio pueden observarse tanto la tradicional pila de granito  como el pozo de barro cocido. 
     Como elementos destacados, posee la chimenea en la cubierta, que no posee precedentes ni consecuentes en la zona, salvo los de la casa contigua de análogas circunstancias.
     Este edificio alberga en su planta baja la Oficina Municipal de Turismo y el Museo Marcos Redondo en la primera planta, además tiene expuesto mobiliario de madera y forja fabricado por los alumnos de la Escuela Taller Jóvenes Artesanos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Museo «Marcos Redondo» alberga todo tipo de objetos y pertenencias del famoso barítono pozoalbense, donados por sus herederos.
     El popular barítono Marcos Redondo nació en Pozoblanco el 24 de Noviembre del año 1893, y en la actualidad existe una avenida con su nombre, un busto y un museo situado en la calle Pio Baroja, donde la Peña «Marcos Redondo» y el Ayuntamiento crearon su Museo.
     Marcos Redondo destacó por su magnífica voz y fuerte constancia y vocación, que le llevaron a ser uno de los mejores barítonos de su época en la interpretación de zarzuela.
     Horario: Cita previa con la Oficina de Información Turística: +34 957 132 204 (Diputación Provincial de Córdoba).

Arquitectura Popular - Calle Ramblilla.-
     El material básico para las construcciones es la piedra de granito, transformada por hábiles artesanos que tallan la piedra, en fachadas o dinteles de puertas y ventanas y blanqueadas con cal, como tradicionalmente se hacía.
     Otra muestra de este tipo de arquitectura está en la calle Ramblilla, situada en el Barrio de San Bartolomé, en la confluencia de las calles Juan Torrico y Ángel, en la que el visitante podrá disfrutar de cómo era una calle originaria en Pozoblanco, única calle sin adoquinar, granito y tierra, ya que aun persisten viviendas cuyas fachadas típicamente encaladas se asientan sobre el suelo excavado en el granito (Diputación Provincial de Córdoba).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Hospital de Jesús Nazareno, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de San Gregorio, Ermita de San Antonio, Ermita de Jesús de la Columna, Cementerio de Nuestra Señora de los Dolores, Plaza de Toros - Coso de los Llanos, Pósito, Santuario de la Virgen de Luna, Monasterio y Casa-Museo de Pedrique, Plaza del Pozo Viejo, Casa de la Viga - Museo Marcos Redondo, y Arquitectura Popular - calle Ramblilla) de la localidad de Pozoblanco, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.