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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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domingo, 22 de febrero de 2026

Los principales monumentos (Villa Romana de Torre Águila, Iglesia de San Pedro Apóstol, Casa Granero del Conde, Convento de Santa Clara, Ermita de Jesús Nazareno, Ermita de San Gregorio, Convento de San Antonio, Ermita de Nuestra Señora de Barbaño, Casa del Navegante, Hermandad de Labradores, Plaza de España, Ayuntamiento, y Pósito) de la localidad de Monterrubio de la Serena, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Villa Romana de Torre Águila, Iglesia de San Pedro Apóstol, Casa Granero del Conde, Convento de Santa Clara, Ermita de Jesús Nazareno, Ermita de San Gregorio, Convento de San Antonio, Ermita de Nuestra Señora de Barbaño, Casa del Navegante, Hermandad de Labradores, Plaza de España, Ayuntamiento, y Pósito) de la localidad de Montijo, en la provincia de Badajoz.
     La localidad, corazón de las Vegas Bajas del Plan Badajoz, se sitúa sobre la orilla derecha del Guadiana a mitad de camino entre Badajoz y Mérida, constituyendo el foco de articulación de los nuevos poblados erigidos sobre los terrenos puestos en riego.
     Hacia el norte, a partir de las fértiles vegas se abre un territorio de dehesas y pastizales, bien conservado en su estado natural y rico en caza en el que, bastante alejados, tan sólo se localizan núcleos habitados La Nava de Santiago y La Roca de la Sierra, enclaves correspondientes ya a las estribaciones de las sierras de San Pedro.
     En sus proximidades se localiza la presa de Montijo, pieza fundamental en el sistema de regadíos del Plan Badajoz.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 119,7 Km2
     Altitud: 201 m.
     Distancia Capital: 42 Km.
     Partido Judicial: Montijo
     Comarca: Tierra de Mérida - Vegas Bajas
     Otras Entidades: Lácara, poblado de colonización a 8 Km de Montijo y a 190 m. de altitud; y Barbaño, poblado de colonización a 7 Km de Montijo y a 220 m. de altitud.
     Gentilicio: Montijano
Ayuntamiento de Montijo
     plaza de España, 1
     06480 Montijo (Badajoz)
     Teléfono: 924455693
     Fax: 924453503
     Correo-e: ayuntamiento@montijo.es - secretario@montijo.es
     Web: www.montijo.es
Historia.-
     Se cree que el hombre paleolítico pudo habitar en Montijo, así en el sitio conocido como "El Pedregal" han aparecido hachas pulimentadas que se conservan en el Museo Arqueológico de Badajoz.
     Conquistada el partido judicial por los romanos en el 25 a. de C. se construyó la calzada que unía Mérida con Lisboa cruzando las tierras del término montijano, y a su lado crecieron numerosas villas rurales dedicadas a la agricultura. Entre ellas la villa de TORREÁGUILA edificada en el 50 d. de C. y que alcanzaría un notable esplendor hacia el siglo III d.C.
     Según el Historiador Bernabé Moreno de Vargas en Montijo existió un "vicus" romano llamado AGLA, si existió sería el origen de Montijo, pero no es más que una teoría que muchos ponen en duda. Más tarde y con la llegada de godos y visigodos éstos aprovecharon las antiguas villas romanas para construir alquerías y Ermitas.
     En lo que hoy es Plaza de España existió un pozo de construcción visigoda, pozo que dio origen al escudo de la villa con dos árboles y flanqueado por dos maceros. Con la llegada de las tropas agarenas al partido judicial los pobladores huyen para refugiarse en Mérida. En 1.230 es conquistada Mérida por Alfonso IX y con ella la Comarca. El Rey concede a la Orden de Santiago la administración de la zona de sus pobladores. La Orden de Santiago toma posesión de las tierras y funda la encomienda de Montijo, poniendo al frente de ésta a su primer Comendador Juan Chacón.
     Los Caballeros Santiaguistas nombran el lugar de Montejo, por nacer al pie de un cerrito o montecillo que le da el nombre y concede fueros y privilegios para que la zona sea repoblada. Aunque, según Bernabé Moreno de Vargas en su "Historia de la ciudad de Mérida" (1632), fueron los moros de Jaén quienes repoblaron Montijo, y le pusieron este nombre porque llamaban "Mentesa" a Jaén, de donde procedería el nombre de Montijo.
     Se construye la Casa del Comendador en la parte más elevada del pueblo, que después sería convertida en CASA-PALACIO (ya desaparecida), por los Condes, enfrente de la primera Iglesia que tuvo Montijo, la de San Isidro.
     El casco urbano fue creciendo desde esta parte más eleveda del pueblo, en torno a la Iglesia de San Isidoro o Isidro. Entre sus calles estrecha y sinuosas se instalarían los habitantes de Montijo, y de entre ellos desde el siglo XIII al XV, los judíos en la calle Pelas.
     El 1 de Enero de 1550 la villa fue vendida al Marqués de Villanueva del Fresno D. Pedro Portocarrero, el cual funda el Señorío de Montijo. El 13 de Diciembre de 1599, por Real Decreto de Felipe III, el Señorío de Montijo se convierte en Condado siendo su I Conde D. Juan Manuel Portocarrero y Osorio.
     Los Condes crearon los "estados" de Montijo al que anexionaron la villa cercana de Puebla de la Calzada. El IV Conde, edificaría la CASA-GRANERO, el CONVENTO DE LAS CLARISAS y haría reformas importantes en la Iglesia de San Pedro y en la Casa-Palacio.
     De especial significación fue Dª Mª Francisca de Sales Portocarrero, VI Condesa de Montijo, cuyo hijo D. Cipriano Portocarrero tuvo dos hijas, Dª Eugenia, la célebre Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia por matrimonio con Napoleón III y Dª Francisca, que casó con el Duque de Alba.
     En 1.569 comenzaría un pleito con Mérida por el uso de las tierras comunales, pleito que duraría hasta 1.932 en el que quedó zanjado.
     Con motivo de la guerra con Portugal el 22 de Mayo de 1644, los portugueses saquean e invaden Montijo, pero cuatro días después festividad del Corpus Christi, se dio la batalla de Montijo, donde los portugueses sufren una gran derrota.
     A inicios del Siglo XVIII y con motivo de la Guerra de Sucesión se intervino de nuevo con Portugal.
     Los comienzos del Siglo XIX traen la guerra de Independencia con Francia y en Junio de 1.808 los franceses toman el pueblo por lo que los Montijanos tienen que huir a Alburquerque. En 1812 los franceses dejan Montijo, quedando tras de sí un pueblo desolado y arruinado.
     En 1834, Montijo pasará a depender directamente del Gobernador de Badajoz, terminando así la jurisdicción de los Condes sobre la Villa. La desamortización (1835-1850) supuso que las mejores tierras subastadas fueran a manos de los más ricos.
     Las infrahumanas condiciones higiénicas, originarían en 1.854 una peste de cólera morbo de gran incidencia en la población. También se suceden plagas de langosta y años de sequía, con todo ello, se llega al final del siglo con un alto índice de jornaleros en paro, iniciándose por primera vez los movimientos campesinos.
     En el siglo XX el comercio local, hasta entonces raquítico, va a tener un gran impulso. La cultura también, con dos centros, la Casa del Pueblo, en la que se organizaron los trabajadores en sindicatos divididos en gremios y el círculo de artesanos que agrupaba a la clase artesanal, industrial y del comercio.
     El 13 de Agosto de 1.936 el Teniente Coronel Yagüe toma el pueblo para las tropas del General Franco, Montijo pasará de la República a la Dictadura.
     En los años 50 se comienza el Plan Badajoz, (proyecto ya ideado en la 2ª República), con la construcción del Canal de Montijo por los presos políticos encarcelados en las colonias penitenciarias militarizadas y obreros contratados.
     Tras llegada de la democracia se sucederán las elecciones con la normal alternancia en el poder municipal (Diputación Provincial de Badajoz).
     
Monumentos.-
1. Villa Romana de Torre Águila.-
     La Villa Romana de TORREÁGUILA está situada en la Carretera que conduce a Barbaño desde el Puente de Lobón y fue descubierta en 1984.
     En su conjunto superpuesto hay que diferencia 3 etapas:
     La primera corresponde al Siglo I d. C., sobre ésta se edificó una nueva Villa en torno al patio central (peristilo) con sus dependencias señoriales, termas, habitaciones, etc... y una segunda zona, la de servicios, con lagares, aljibes, almacenes, etc...
     Tras un periodo de decadencia tomará un nuevo auge en el Siglo V. En esta etapa se va a levantar la Villa Romana en torno a un nuevo peristilo, con estancias señoriales mas suntuosas. La parte rústica va a tener su presencia a través de grandes almacenes.
     La última etapa de reaprovechamiento, época visigoda, habrá una mayor preponderancia del culto cristiano: Baptisterio, Iglesia, Necrópolis, etc..., marcan las distantes fases de la evolución.
     Con la llegada árabe se puso fin a la historia de la villa, sumiéndose en el olvido hasta nuestros días.

2. Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol.-
     Data su construcción de 1494 siguiendo el estilo gótico y fue terminado en 1604, y restaurada a lo largo del siglo XVII y XVIII, dejando intacta la nave baja, brazo inferior de la cruz latina, cuya forma adopta actualmente el templo, añadiéndole la nave transversal y la cabecera o capilla mayor.
     1 Fase: 1494-1500.
     2 Fase: 1500-1511.
     3 Fase: 1511-1556.
     Fase de ampliación y construcción del crucero y nave principal: 1556-1605.
     La torre está dividida en cuatro tramos, a los pies de ella se abre la puerta principal, de arco de medio punto, sobre la que campea entre leones rampantes el escudo de los Portocarreros. Otras dos puertas dan acceso al interior, una dintelada y en lado norte otra, hoy clausurada, al sur encontramos la más usada y adornada.
     En el interior es digno de destacar el retablo mayor de formas clásicas dividido en tres partes representado al apostolado, evangelistas y santos doctores.
     Otros retablos de estilo barroco son los del Carmen, San Vicente, Ntra. Sra. Del Rosario y el de las Ánimas.
     Entre las imágenes sobresalen un crucificado con faldellín morado, la Virgen del Carmen, Ntra. Sra. del Rosario, un niño Jesús y una imagen de Sta. Ana de 1782 obra del escultor Blas Molner.
     Entre las obras pictóricas más interesantes destacan un cuadro de la Virgen atribuido al pintor sevillano José Guerra de principio del XIX y una huida de Egipto de Juan Eusebio de Estrada fechada en 1755. De los ornamentos sagrados es digno de mencionar un terno de oro, bordado en sedas de colores. También es muy interesante el Órgano de 1780.

3. Casa - Granero del Conde.-
     Sobre el antiguo solar de la primera Iglesia que tuvo Montijo, la de San Isidoro, se conservan algunas piezas mezcladas con los edificios modernos de la Casa-Granero de los Condes. Aparece sobre una de las portadas el escudo del IV Conde D. Cristóbal Portocarrero y Guzmán de Luna, Capitán General que fue de la frontera de Extremadura. En los restos de una de las portadas era apreciable la fecha de su construcción: 1691.

4. Convento de Santa Clara.-
     Aunque conocido como "Convento de Santa Clara", realmente su titulación no es ésta, sino Convento del Santísimo Cristo del Pasmo. Las monjas que residen en él, pertenecen a la rama femenina del franciscanismo, "las clarisas".
     En el período comprendido entre 1617 y 1699, existía en ese mismo lugar el Beaterio de Nuestra Señora de los Remedios.
     En 1703 y en el mismo lugar que ocupaba el beaterio, se levantaría el conventual franciscano: Convento del Santísimo Cristo del Pasmo, según consta en la licencia para levantar y advocar dicho convento, fechada el 11 de marzo de 1703.
     Entre sus obras de arte destacan: Un Cristo crucificado bajo el nombre del Pasmo obra de Juan de Juni, una imagen de Candelero de la Inmaculada, un Cristo conocido como el de la Humanidad una imagen de la Soledad y un Niño Jesús. Destaca la obra pictórica de un Cristo con la cruz a cuesta de Luis de Morales.

5. Ermita de Jesús Nazareno.-
     La ermita-hospital fue fundada a finales del siglo XVII principios del XVIII. En el hospital la cofradía cuidaba a los pobres desamparados y fue demolido en 1865 para ser reconstruido en 1872 y desaparecer definitivamente en 1872. En la actualidad solo queda la ermita, pintada en 1741 por Ignacio de Estrada. Su Retablo Mayor, una de las obras más importantes del barroco montijano, es obra de Francisco Ruiz Amador, entre 1725-1730.
     En el lateral derecho hay tres altares con sus Retablos, el más significativo contiene una pintura de la aparición de la Virgen del Pilar al Apóstol Santiago. Sobre la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno y aunque se desconoce con certeza su autoría, por los rasgos y el empleo de ciertas técnicas, se sabe que la imagen fue realizada en los años finales del siglo XVII, principios del siglo XVIII.

6. Ermita de San Gregorio.-
     Los primeros datos documentales relativos a esta ermita lo ofrece un mapa geográfico del partido de Mérida perteneciente a la Orden de Santiago del año 1783, en el que aparece al norte de Montijo dibujado un cerrito con una cruz encima, indicativo de ermita o iglesia, que dice: "San Gregorio".
     Así pues cabe pensar fuera levantada en el siglo XVIII por los ganaderos para honrar a su patrón "San Gregorio Oscense", abogado contra el mal de las plagas de langosta.

7. Convento de San Antonio.-
     Tiene su origen en el siglo XVIII, dentro del modelo convento-hospicio. Su vida estuvo muy relacionada con el convento de Loriana, pues se funda con el fin de ser utilizado como enfermería del de Loriana. Tras la desamortización solo quedó la Iglesia de San Antonio. Esta conserva un tríptico regalo de los Condes de Montijo y en entierro de Cristo obra del autor local Francisco Gragera Tejada.

8. Ermita de Ntra. Sra. de Barbaño.-
     Situada a 5 kilómetros de Montijo junto al Río Guadiana en el Pueblo de Barbaño.
     En ella está la imagen de la Patrona de Montijo. La imagen actual sustituyó a la primitiva tal vez a últimos del Siglo XVII. En su interior hay dos cuadros (ex-votos) copiados por el autodidacto local Francisco Antolín.

9. Casa del Navegante.-
     Situada en la Plaza de España es uno de los edificios civiles de mayores proporciones de Montijo.
     Es construida a mediados del siglo XIX por Vicente de la Torre Liaño, fue adquirida en 1872 por Ramón Cueto de Arduengo (1839-1875), indiano natural de Asturias que, según la tradición popular, se enriqueció con el tráfico de esclavos, por lo que el edificio será conocido como Casa del Navegante. En la actualidad es de titularidad municipal.
     Su fachada es neoclásica con insinuaciones barrocas. En la fachada principal encontramos en planta baja 3 vanos, el central correspondiente a la portada principal, está enmarcado en piedra de granito, los laterales son ventanas con guardapolvo, poyo y con reja metálica. La planta principal 2ª se encuentra íntimamente ligada en cuanto a composición debido a las pilastras jónicas que unifican las mismas a modo de fuste de columna, cumpliendo la función de calles en la composición arquitectónica. Sobre la portada principal se alza el balcón de gran sencillez y dos huecos laterales, correspondiente a ventanas voladas, con guardapolvo, poyo y reja metálica.
     En planta segunda nos encontramos 3 vanos de reducidas dimensiones en composición simétrica, como pauta que acompaña a todo el conjunto. Las ventanas son voladas con guardapolvo, poyo y reja metálica.
     El edificio se remata por una artística balaustrada a base de celosía y se engalana por el bello mirador achaflanado en sus aristas con la aparición del orden toscano, destacándose también la cornisa y balaustrada metálica, así como la delicada veleta de forja.

10. Hermandad de Labradores.-
     Construida en 1919 por Antonio del Viejo Barrena, ante la pujanza que tomó la agricultura. En el salón noble, entre tapices, se encontraba un cuadro del extremeño Adelardo Covarsí que representa a un jornalero, que en la actualidad está en un despacho de la Consejería de agricultura.

11. Plaza de España.-
     Fue durante muchos años el final de un pequeño casco urbano formado por calles estrechas y sinuosas. En 1831 tenía " 69 varas de largo y 45 de ancho". Vivían 64 personas en 20 viviendas, entre ellas la de los "Calderones", la casa del "rincón", una "botica" y desde 1605 la Casa del Concejo. En 1866 se plantarán álamos negros y acacias.
     La vida colectiva del pueblo se desarrollaba en la Plaza que por 1900 tenía unas palmeras y un kiosco, (1919) para actuaciones musicales en el centro. En 1905 se construirá el "Paseo" y en 1920 se cementará. Por entonces, para extraer agua del pozo que allí se encuentra, se hará una caseta donde se instaló una bomba con una rueda, sistema hidráulico ideado para subir el agua que los montijanos recogían en cántaros para su uso doméstico.
     En uno de sus versos epigramáticos, Alfonso Gómez Rodríguez, escribe a "La Bomba del Pozo de la Plaza":
"Este aparato de noria
que el pueblo llama meadero
es un timbre más de gloria
de nuestro alcalde Gamero"
     En 1.988 se restaurará para devolverle las partes más tradicionales que tuvo anterior a la restauración de los años 50. Bancos, jardines, palmeras, enrejados, empedrado y fuente de mármol cuya base es semejante a la diseñada por Francisco de Zurbarán en Llerena. En ella están los escudos de la Orden de Santiago, Condes, el primer escudo que tuvo la villa y el actual.
     En el ensolado de granito aparece una inscripción donde estuvo un pozo de origen visigodo que dio origen al escudo de Montijo.

12. Ayuntamiento.-
     Situado en la Plaza de España se construyó en 1.605 de una sola planta con soportales de granito. En 1.843 se añadiría la planta superior. Y en 1847 se instalará en el tejado una campana de bronce con la inscripción : "Soi de el Pueblo. A o de 1847". Su fachada ha sido varias veces cambiada de estilo. En 1.984, en la última restauración, ha tomado casi el estilo que tuvo en el Siglo XIX, colocándose en la fachada los escudos de los Condes y el de la Villa. En una placa de mármol se hace alusión a la reedificación del año 1.843.
     En los soportales de granito, que son los que dan nobleza al edificio, son apreciables hendiduras realizadas al afilar los cuchillos los carniceros cuando en la plaza se colocaba el mercado.

13. Casa del Pósito.-
     En 1753 Montijo contó con una Casa del Pósito propiedad del Concejo en la actual c/ Hermanos Álvarez Quintero.
     En el Campo de la Iglesia, bajo el que se encuentran enterrados "las sileras" se construye en 1.789 el nuevo pósito, edifico de una sola planta. Con la decadencia del pósito en el Siglo XIX el edificio se utilizará para bailes de máscaras y representaciones teatrales, albergando en los años 20 a las Escuelas Nacionales de niños "El Pósito" junto al Juzgado Municipal.
     Durante la 2ª República, en 1932, el edificio sufrirá una notable transformación añadiéndose una planta sobre el bajo. Esta obra será dirigida por el Maestro Municipal Modesto Cabeza de la Riva.
     En 1952 el Ayuntamiento adquiere la parcela colindante a la Casa del Pósito, abriéndose la actual c/ Segura y con ello el edificio contará con nueva fachada lateral donde se abrirá una ventana para dar luz a las aulas de la Escuela "Padre Manjón" allí instaladas hasta su traslado en 1983.
     Entre 1984 y 85 se realizan nuevas reformas para dedicar el edificio a Casa de la Cultura. En 1990 algunos de los servicios fueron trasladados a la Casa del Navegante que funcionará como Centro Cultural de la Villa.
     En 1998 se han ejecutado obras para revitalizar esta antigua casa de gran importancia en la historia de Montijo, y que albergará la Biblioteca Pública y el Teatro Municipal.

14. Otros edificios de interés.-
     Existen otro gran número de edificios de interés, unos municipales y otros particulares. Entre los primeros, Antonio Marín Cabezas, en la línea modernista, construirá en 1944 las antiguas Escuelas de Artes y Oficios, en la carretera de la estación y Modesto Cabezas de la Riva en 1927 la casa número 17 en Jacinto Benavente.
     Otros particulares son: el Salón Moderno (1927), en Reyes Católicos, obra de Modesto Cabezas; el Casino de artesanos "El Progreso", en la Plaza de España, construido en 1900, fue remodelado en los años 50 por Modesto Cabezas, quien reformó la balconada de la última planta.
     Electro-Harinera, en la estación de ferrocarril, hermoso edificio muy deteriorado construido en 1919 por Cristóbal Sánchez García, Modesto y Antonio Cabezas, Pepe Marín y Antonio del Viejo Barrena. Nave industrial, en el callejón de la zorra, construida en 1936 por Antonio del Viejo Barrena. Casa de "Calzados Pérez", en Plaza de España, construida en 1922 por Antonio del Viejo Barrena.

15. Otros edificios desaparecidos.-
     El tiempo y sucesivos ensanches del casco urbano (de dudosa planificación), han propiciado la desaparición de muchos edificios, entre ellos:
     La Casa- Palacio y La Casa Granero de los Condes, la ermita de los Mártires, San Fabián y San Sebastián, ermita de Santa Ana, Teatro Calderón, Cine Emperatriz, etc... (Diputación Provincial de Badajoz).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Villa Romana de Torre Águila, Iglesia de San Pedro Apóstol, Casa Granero del Conde, Convento de Santa Clara, Ermita de Jesús Nazareno, Ermita de San Gregorio, Convento de San Antonio, Ermita de Nuestra Señora de Barbaño, Casa del Navegante, Hermandad de Labradores, Plaza de España, Ayuntamiento, y Pósito) de la localidad de Montijo, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 25 de octubre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Puerta de la Villa, Castillo de Miramontes, Castillo de Vioque, y Castillejo de la Nava) de la localidad de Santa Eufemia, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Puerta de la Villa, Castillo de Miramontes, Castillo de Vioque, y Castillejo de la Nava) de la localidad de Santa Eufemia, en la provincia de Córdoba.
     Vigilado por la escarpada fortaleza medieval de Miramontes, es el pueblo más septentrional de Andalucía, monta guardia en esta puerta de Castilla, soñando aún con la gloria expansionista de sus antiguos señores, cuyo mecenazgo protector y dadivoso aún persiste en esa parroquia singular de rotundos contrafuertes. Quebradas calles vencen el viejo recinto amurallado, del que pervive la espléndida Puerta de la Villa, de sillares ciclópeos.
     Villa situada al noroeste de los Pedroches, en la carretera C-411.
     Distancia a Córdoba: 101 Km.
     Altitud: 561 m.
     Extensión: 189,2 Km2
     Habitantes: 998.
     Gentilicio: Calabreses.
     Mancomunidad: Los Pedroches
     Es probable que los propios conquistadores cristianos diesen en el siglo XII el nombre de Santofimia o Santa Eufemia al castillo musulmán existente en el lugar conocido hasta entonces por Sant Quniyah o Sant Fumiyah. Tras su conquista definitiva, Fernando III la integró en 1243 en el concejo de Córdoba, que cincuenta años más tarde, por indicación de Sancho IV, la dio en señorío al alcalde mayor de la ciudad Fernando Díaz, premiando así la ayuda prestada en la conquista de algunas villas cordobesas hasta entonces en manos del infante Don Juan. Conflictivo fue el mandato de Pedro Carrillo a finales del siglo XIV y principios del XV, por los enfrentamientos que, según el profesor E. Cabrera, mantuvo con las villas realengas de Los Pedroches motivados por sus afanes expansionistas. En la Edad Moderna, Santa Eufemia siguió formando parte del señorío de su nombre, constituido en condado, que comprendía además El Viso, El Guijo y Torrefranca, con las que se repiten los enfrentamientos a causa de usurpaciones territoriales, a las que puso fin una concordia en 1631 (Diputación Provincial de Córdoba).
     Es ésta la población más septentrional de la provincia de Córdoba. Según las fuentes, su presencia se detecta ya en el periodo islámico, siendo reconquistada en 1243; cedida la villa a Hernando Díaz Carrillo, se transformó entonces en condado, quedando luego vinculada al marquesado de La Guardia. Se conservan algunos fragmentos del antiguo cerco amurallado, dos ermitas dedicadas a Nuestra Señora de las Cruces, patrona de la población, y a Santa Eufemia, y en el cerro que domina la localidad pueden verse los restos del Castillo de Miramontes (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Santa Eufemia queda a catorce kilómetros de El Viso, ahora por la N 502. Es ésta villa antigua, situada en un terreno algo más escabroso, al pie del castillo de Miramontes. Guarda muchas bellezas, como los restos de las murallas que la cercaron, pero su tesoro mayor es la magnífica parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación*, uno de los templos más bellos y singulares de la provincia de Córdoba. Es mudéjar y sobresale por sus muros de mampostería, sus poderosos contrafuertes redondeados, la imponente torre de ladrillo y las portadas, con exquisitos arcos de distinto tipo (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     Una pronunciada loma, al pie del monte del Horcón, sirve de basamento para esta pequeña localidad del valle de los Pedroches, última de la provincia en dirección a Almadén.
Historia y visita
     Hasta la época árabe no se tienen noticias de la población. En 1155, tiempo en que el valle de los Pedroches era la única puerta de comunicación entre la Meseta y Andalucía, fue conquistada por Alfonso VIII, aunque a su muerte, volvió a caer en poder de los musulmanes, hasta el año 1212.
     En 1243, Fernando III la puso bajo la jurisdicción de Córdoba y ésta, sesenta años más tarde, se la entregó a Hernando Díaz Carrillo como pago por la limpieza de malhechores efectuada por él en los caminos del valle.
     Sobre la ciudad, encima de un serrijón descarnado, se encuentran los restos del castillo de Miramontes, fortaleza árabe del siglo XI, destruida por Fernando el Católico en el siglo XVI para sofocar la rebelión de Gonzalo Mexía Castillo, descendiente de Díaz Carrillo. Aunque apenas queda un montón de piedras, el panorama que se observa desde las alturas es extraordinario.
     El valle de los Pedroches al sur y el de la Alcudia al norte quedan ante los ojos del espectador.
     En la plaza del Mercado, yendo desde la carretera de Almadén hacia el centro de la ciudad, se localiza la iglesia de la Encarnación, templo de gran belleza y singularidad y uno de los más antiguos de la provincia, pues fue levantado en el siglo XII, poco después de la toma de la villa por Alfonso XI. Para su construcción se aprovechó la muralla que cercaba a la ciudad.
     Así el campanario, de ladrillo visto, y los arcos de las dos entradas, la principal y la de la Epístola, se apoyan en una torre de piedra perteneciente a esta muralla. El interior es de una sola nave sostenida por seis arcos fajones de ladrillo rojo, conservándose en los del presbiterio yeserías árabes en muy buen estado.
     Bajando por la Calle Real, se alcanza la Plaza Mayor. En ella se sitúa la Puerta de la Villa, perteneciente al antiguo recinto amurallado, recinto cuyos restos aparecen aún en la calle de la Muralla, que parte de un rincón de esta plaza y desde la que hay otra buena vista del valle.
Gastronomía
     Tierra ganadera, con excelentes rebaños ovinos, el cordero a la caldereta es el plato fundamental de su cocina que tiene en los buñuelos de San Blas y en las roscas de Santa Ana tradicionales postres.
Fiestas y tradiciones
     La Virgen de Santa Eufemia cuenta con una hermandad de carácter jerárquico y militar cuyo origen se remonta a la Edad Media. El Domingo de Resurrección esta hermandad celebra una romería hasta la ermita de la Virgen, situada en el paraje de El Donadío, a unos 6 km al este del pueblo, junto al río Guadalmez. Hay gran profusión de tambores y de cohetes y la ceremonia del trémolo de la bandera.
     El 1 de mayo es la romería de la Virgen de las Cruces al lugar de El Soto y el 15 de mismo mes la de San Isidro, con un interesante desfile y concurso de carrozas (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
      
Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.-

     Se ha considerado que la primitiva construcción pudo surgir en el paso del siglo XIV al XV; presenta una nave de arcos diafragma, a la que dan cuatro capillas, y una cabecera poligonal cubierta por cuarto de esfera. Entre las alfarjías se ven restos de tablazón pintada y decoración mudéjar; algunos de los tableros se conservan en la sacristía. En el muro izquierdo hay una cata que deja ver los restos muy perdidos de la pintura que lo decoró.
     El retablo de estética neobarroca y disposición tripartita se realizó en 1954; las imágenes son devocionales. En la primera capilla de la izquierda están las imágenes de vestir de Nuestro Padre Jesús de la Fe, obra del pontanés Francisco Palos Chaparro, de 1987, policromada por Juan Ojeda, y María Santísima de la Esperanza del Valle. En el lado derecho está la capilla del Sagrario, con una pintura del Buen Pastor, del XIX, y a continuación, la capilla bautismal, que antes lo fue del Nazareno (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Edificio situado en el centro del casco urbano. Iniciada en el siglo XII, consta de una nave sostenida por seis arcos fajones apuntados de ladrillo a sardinel. Los dos arcos del presbiterio están revestidos en su cara interior de yeserías árabes en muy buen estado de conservación.
     El primer cuerpo de la torre es parte de un torreón defensivo, y sobre él se alza el campanario, de ladrillo visto igual que las puertas exteriores del templo. Los muros exteriores son de mampostería con verdugadas de ladrillo a sardinel. en las obras realizadas en el año 1.962 se le practicaron algunas aperturas de huecos que no tenía originariamente. Al edificio se adosa un pequeño jardín que contiguamente fue cementerio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la parte más alta de la villa se alza la parroquia de la Encarnación, «una de las más bellas iglesias de la provincia» para el profesor J. Rivas, quien la considera importante muestra de la arquitectura gótico-mudéjar de la Sierra, fechable a finales del siglo XV.
     Tiene nave única con arcos transversales de rojizo ladrillo, cubierta por techumbre de madera, y tras ella aparece una cabecera con bóveda gótica en el primer tramo.
     Llama la atención el arco toral que separa ambas zonas, por su decoración a base de yeserías mudéjares.
     Los exteriores impresionan por «sus muros de mampostería jalonados por potentes contrafuertes de esquinas redondeadas y la torre de ladrillo» (Diputación Provincial de Córdoba).

Puerta de la Villa.-
       Santa Eufemia fue villa amurallada, parece ser que ésta fue construida en la época de la Reconquista, en tiempos de Alfonso VII, siglo XII.
     Actualmente de su antiguo recinto amurallado sólo se conservan pequeños restos; algunos trozos de las torres defensivas que se alzaron, como la del Pregón y la Redonda, y en la Plaza del Generalísimo la Puerta de la Villa, construida con sillares y cubierta con bóveda de ladrillo.
     El lienzo de muralla tiene 170 metros de longitud. Es un paramento de piedra con torreones semicirculares. En determinados puntos son visibles las restauraciones en ladrillo. La anchura del lienzo es de 2,15 metros de espesor.
     El lienzo es perfectamente visible desde la Carretera Comarcal 411, a la llegada al pueblo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Junto al porticado del Ayuntamiento se alza la Puerta de la Villa, con un arco de herradura rebajado y dos columnas laterales de basas góticas, todo construido en sillería.
     Esta Puerta de la Villa es una de las muestras fehacientes del intenso pasado medieval de la villa y de su cerco amurallado, que data del S. XV.
     Antaño marcaba el final del casco urbano de la localidad, que hoy se prolonga por la calle Peñalta (Diputación Provincial de Córdoba).

Castillo de Miramontes.-

      El Castillo de Miramontes de asienta sobre un escarpado cerro de la Sierra de Santa Eufemia (o "Cerros de Santa Eufemia") próximo al río Guadalmez y dentro de la comarca natural de Los Pedroches, cerca del límite de Córdoba con las provincias de Badajoz y Ciudad Real, cuyas primeras tierras se divisan en bastante porción desde el castillo (términos de Capilla, Chillón y Almodóvar del Campo). El cerro donde se localiza está cruzado en su lado occidental por la antigua carretera de Córdoba a Almadén, trazada en 1865. La fortificación domina ampliamente el entorno y desde ella se posee enlace óptico con otras fortalezas como el Castillo o Torre de la Nava, el de Vioque, el de Madroñiz, el de Gelices o Felices y el del Mochuelo, además del propio pueblo de Santa Eufemia, que queda al sur. Asimismo, el gran dominio visual que posee Miramontes hace que desde él se divisen incluso los montes de Toledo y parte de la sierra norte sevillana.
     Se trata de un recinto de planta poligonal, irregular, adaptado a las abruptas rocas sobre las que se asienta. Aparece rodeado de diversas torres prismáticas de piedra, la mayoría de ellas derruidas, aunque todavía se conserva prácticamente entera la que fue torre del Homenaje, además de un espacioso aljibe en el patio de armas - con restos de bóveda de ladrillo -, abundantes restos de la residencia de los señores y sirvientes (sobre todo cerámicas y tejas medievales) así como vestigios de una posible torre hecha de tapial en el patio, correspondientes tal vez a una primitiva construcción árabe a cuyo alrededor, según Rafael Castejón, hubiese podido construirse ampliamente el castillo en el siglo XIII. Como indicó Castejón, la torre del Homenaje tiene su entrada a nivel del adarve y al parecer con arco de herradura apuntada. Los restos de murallas y barbacanas se confunden con la vegetación, y también es difícil distinguir el castillo de la propia roca donde se asienta. El Castillo de Miramontes está construido en tapial revestido por ambas caras de mampostería - hecha a base de ripios del lugar - trabada con una fuerte argamasa o mortero de cal y arena. 
     Ocasionalmente también aparece el ladrillo como elemento constructivo.
     Según recoge R. Castejón, en el pueblo se conserva la tradición de que parte de los artesonados del castillo se emplearon en la iglesia. Se trata de dos magníficos tableros de vivos dorados situados a los pies de ella y de una bella puertecita que da entrada al coro.
     El castillo de Santa Eufemia siempre ha tenido un importante papel como comunicador del Valle de los Pedroches con el Valle de Alcudia, siendo un importante baluarte defensivo durante siglos. De su época árabe quedan pocas referencias, siendo su papel el de centinela avanzado en la protección del camino entre Córdoba y Toledo, importantes ciudades andalusíes. A. Arjona (2003, pp. 69 y 236) lo identifica con la Shant Quniyya (o Fumiyya) citada por al-Idrisi en la ruta de Córdoba a Miknasa y situada entre Bitraws (Pedroche) y Shant q.r.q. (lugar antes de Kabbal, actual Capilla). No obstante, indica Arjona (2003, p. 246) que su grafía verdadera debe de ser Shant Ufimya, tal y como aparece en el Calendario de Racemundo, aunque el copista lo deformaría al no ser un nombre árabe. Anteriormente, Arjona había intentado, sin total seguridad, asimilar Santa Eufemia con la población árabe llamada Bali (1982, pp. 191-195), pero tras la reciente revisión de los itinerarios y distancias recogidas en la obra de al-Idrisi este investigador cordobés ha confirmado el nombre de Shant Quniyya o Fumiyya para la Santa Eufemia islámica. En cualquier caso, tanto Shant Quniyya como Bali eran poblaciones que se englobaron durante la época califal en la cora de Fahs al-Ballut o "Llano de las Bellotas o de las Encinas".
     En la documentación cristiana aparece por primera vez con el nombre castellano de Santa Eufemia en el Fuero de Avilés, otorgado por Alfonso VII en 1155; asimismo este nombre aparece en un privilegio dado por este rey en Madrid en 1156. 
     En la Primera Crónica General de España se menciona que en 1155 Alfonso VII, después de cercar y tomar Calatrava, conquistó Alarcos, "Caracoy et al Pedroch et a Sancta Offimia et a Mestança et al Alcudia et Almodoual", datos casi coincidentes con los que ofrecen los anales de Toledo (Roderici Toletani antistitis opera) o la Crónica Latina de los Reyes de Castilla, obras en las que también aparece Santa Eufemia como baluarte conquistado por el mencionado monarca en la citada fecha, una de sus últimas conquistas en Andalucía (Díaz y Molina, p. 68). La tradición atribuye la conquista del castillo y poblado a treinta y tres caballeros italianos de Calabria, que participaron en los primeros intentos de reconquista que el rey Alfonso VII hizo en tierras andaluzas; desde entonces comienza a llamarse Santa Eufemia. 
     También en parte, según Juan Ocaña, este nombre puede deberse a la existencia de un crecido número de mozárabes que ocupaban estas tierras en época musulmana. Sin embargo, conviene recordar, como hace M. Nieto Cumplido (1991, p. 44), que el de Santa Eufemia es el primer topónimo cristiano que hallamos en el reino de Córdoba, consecuencia inmediata de la reconquista, idéntico al de la población zamorana de Santa Eufemia del Barco. Parece ser, pues, un nombre de santa cristiana aplicado sin más a una población islámica recién conquistada.
     A partir del intento de conquista realizado por Alfonso VII, el más absoluto silencio rodea al castillo de Santa Eufemia hasta su conquista por Fernando III. Sólo sabemos que en un documento fechado en Toledo el 22 de septiembre de 1189 el castillo, junto a Pedroche, aparece como elemento delimitador de una serie de donaciones hechas por Alfonso VIII a la orden militar de Calatrava, de lo que según Nieto Cumplido puede deducirse con toda verosimilitud que tanto Santa Eufemia como Pedroche quedaban de alguna manera bajo el control de la orden de Calatrava (1991, p. 49).
     En 1236 Fernando III conquista Córdoba y el 24 de julio de 1243 dona el castillo de Santa Eufemia, que estaba en poder cristiano desde antes de conquistar la capital (al menos desde 1217), al concejo de la ciudad de Córdoba junto con los de Almodóvar, Obejo, Chillón, Gahete (Belalcázar), Pedroche y Mochuelos. Pero tras la tenencia en poder de Córdoba, Santa Eufemia pasará en junio de 1293 a propiedad de Fernando Díaz Carrillo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Castillo de Vioque.-
       El castillo de Vioque se levanta sobre un cerro de 493 metros de altitud sobre el nivel del mar que lo sitúa en una posición dominante respecto al entorno, especialmente hacia el norte, este y oeste, pues al sur se encuentra la Sierra de la Barca (Santa Eufemia), con picos de mayor altura. Sin duda, este castillo se halla controlando un recodo del río Guadalmez así como un punto de éste por donde se realiza desde antiguo el vado del mismo. Desde el lugar se divisa el castillo de Miramontes o de Santa Eufemia.
     Se trata de una fortificación construida a partir de sillaretes calzados con lajas más estrechas y dispuestos en hileras sin ningún tipo de argamasa. En el interior se aprecia un migajón de mampostería de peor calidad y provisto de piedras más pequeñas e irregulares. La fortificación tiene unos 29 metros de longitud en los lados Sur - Norte y algo más en los lados Este - Oeste. Presenta planta casi cuadrada, con dos salientes - uno en la parte central del lado oeste y otro en la parte derecha del lado norte - que deben de corresponderse con dos antiguas torres de medidas desiguales (en torno a 7 metros la del lado Oeste y en torno a los 10 la de la cara norte). En la parte izquierda del lado norte se observa una pequeña estancia de función desconocida, mientras que en el ángulo noroccidental se observa un muro que parte desde la esquina del castillo en dirección Noroeste. Lo que se conserva de esta fortificación debe de ser la base de la misma, hecha del material descrito, no apreciándose otras estructuras en altura, como torres, etc. En cierto modo, la estructura y material de este castillo recuerdan al de Viandar, en Belmez, y al de Névalo, en Villaviciosa de Córdoba, pero a diferencia de éste último no se sabe si el de Vioque poseería alzados de tapial sobre la plataforma de piedra, aunque ello es muy probable, ya que se trata de una fortificación coetánea, apreciándose en su entorno cerámicas islámicas propias de los siglos XII-XIII, como fragmentos de verde-manganeso típico de esos momentos.
     El castillo de Vioque debe de ser una fortaleza andalusí coetánea, probablemente, de otras como la de Névalo, con la que guarda ciertas semejanzas. En el lugar hemos observado la presencia de fragmentos de cerámicas islámicas fechables en los siglos XII-XIII, entre ellas vidriadas en verde, melado y verde-manganeso. En su mapa de los caminos medievales de Córdoba a Toledo Félix Hernández sitúa esta fortificación junto a una de esas vías, concretamente la que saliendo de Córdoba llegaba hasta la ciudad del Tajo tras pasar por Dar al-Baqar (El Vacar), Ovejo, el propio Castillo de Vioque, Almadén, Almodóvar del Campo, Caracuel, Ciudad Real, Calatrava, Malagón, Castillo de Guadalerzas y Orgaz. Vioque era, pues, una fortaleza clave en la vigilancia y protección del tránsito en una de las rutas alternativas entre las dos ciudades más importantes de al - Andalus.
     Ya en época cristiana, el castillo de Vioque aparece en una delimitación de lugares llevada a cabo en el año 1274, durante el reinado de Alfonso X, conocida por un documento fechado el 18 de diciembre de ese año en Orabuena, aldea de Córdoba (actual Villa del Río). De uno de los límites se dice en este documento que se establece en el vado que está sobre el castillo de Vioque, refiriéndose sin duda al vado del río Guadalmez: "pero del lugar o cae del río de Santa María en Guadarmez fasta el vado sobredicho que está sobre Vioque que sea [...] de Guadarmez todo de Córdoua", y desde el vado de Vioque "commo va la carrera a la foz del Almadén que es entre el Almadén e Chillón, e desta foz misma commo va al arroyo Asogado arriba e salle derechamente al collado que es cerca las viñas que son entre San Juan et el Almadén et deste collado commo va el cerro arriba e da en el camino que viene del Almadén e va al corral de Sancho, et del corral de Sancho commo va la sierra que es aquende de Riofrío, e por la sierra ayuso por somo del cerro commo va a la foz de Estepa que es más cerca de Capilla et desta foz commo va derechamente a la cabeça de Agudo. Et destos mojones sobredichos contra Calatraua que sea todo de Calatraua, et otrosy destos mojones mismos contra Cordoua que sea todo de Cordoua" (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Castillejo de La Nava.-
       El castillejo de la Nava fue emplazado en un espolón calizo de cumbre más o menos plana y de 526 metros de altitud sobre el nivel del mar. Se sitúa a 4,5 kilómetros del castillo de Miramontes o castillo de Santa Eufemia, dominando el valle del arroyo del Tamujar y la Sierra de Santa Eufemia, con el Peñón del Horcón (878 metros), el Cerro del Telégrafo (806 metros) y el mencionado castillo de Miramontes, que quedan al Este - Sureste de La Nava.
     Se trata de un recinto fortificado a base de grandes bloques irregulares de dura cuarcita gris sin ningún tipo de cemento de unión entre ellos. Los bloques, que asientan sobre una gran roca situada en el espolón de La Nava, presentan unas medidas a veces de incluso 1 x 1 metros aproximadamente. Los restos conservados poseen una altura aproximada algo superior al metro y una longitud cercana a los 5 metros.
     En el siglo XIX ya señalaba Luis María Ramírez de las Casas-Deza que, aparte del Castillo de Miramontes, "en el territorio de Sta. Eufemia hubo otros castillos y atalayas que formaban parte de la línea de comunicación que por este lado establecieran los árabes, de los que solo quedan los cimientos; como son el llamado Vioque, el de la Nava y el de Atalayas, todos situados como á una legua de la villa. Los dos primeros están en la sierra mirando á la Zarza de Capilla, y el tercero en un cerro de bastante elevación á una legua de Sta. Eufemia mirando hácia Pedroche". También M. Ocaña consideró la de La Nava como una fortificación desaparecida (1973, p. 62), y M. Valverde y F. Toledo indican después que de esta fortificación "no quedan restos de muro". Sin embargo, se ha podido comprobar que no es así, es decir, que aún se observan restos del recinto en la misma cumbre del cerro de La Nava. Indican también Valverde y Toledo que quedan algunos restos de cerámica, pero lamentablemente no se ha podido apreciar ninguno, lo que en caso contrario hubiese sido muy útil para aportar alguna cronología al conjunto. Aunque La Nava está en conexión visual con el Castillo de Santa Eufemia, esto es lógico si tenemos en cuenta la altura de ambos, y no debe descartarse una cronología para esta fortificación anterior a la Edad Media, quizás de época romana (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

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viernes, 10 de octubre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, Ermita del Dulce Nombre o de la Soledad, Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Iglesia de la Vera Cruz, Villa romana de Fuente Álamo, Estación de AVE Puente Genil-Herrera, Museo Histórico Local, y Paraje natural Embalse de Cordobilla) de la localidad de Puente Genil (y II), en la provincia de Córdoba

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, Ermita del Dulce Nombre o de la Soledad, Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Iglesia de la Vera Cruz, Villa romana de Fuente Álamo, Estación de AVE Puente Genil-Herrera, Museo Histórico Local, y Paraje natural Embalse de Cordobilla) de la localidad de Puente Genil (y II), en la provincia de Córdoba.


Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria.-
     En el crucero, el retablo de la izquierda, de hacia 1775, está dedicado a San Antonio de Padua y luce en la parte superior un relieve con Santa Teresa; el de la derecha, de fecha semejante, lo está al Corazón de Jesús, de serie. Los altares de la nave alojan imágenes procesionales del Señor de los Afligidos, obra de Francisco Berlanga, de 1988, y Nuestra Señora del Rosario, del mismo autor, de 1996. La Santa Cruz titular de esta her­mandad es del siglo XVIII. Jesús de las Penas es obra de Manuel Luque Bonillo, de 1993, y Nuestra Señora de los Ángeles, de Berlanga en 1989, igual que San Juan, de 1991; la Magdalena es obra del pontanés Luis Sergio Torres Romero, del año 2000 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
 
Ermita del Dulce Nombre o de La Soledad.-

     A la derecha está el antiguo retablo de San José, labrado en yeso, que hoy tiene a San Juan de la Aguililla, obra de Juan de la Torre en 1859. En el remate lleva un relieve de la Circuncisión. Se reparten por la nave diversos lienzos, fechables en el XVIII, que representan a San Antonio y a San Pascual Bailón, y otros del XIX (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      De planta rectangular, una sola nave y sacristía en la cabecera, presenta cuerpo con bóveda rebajada con lunetos, presbiterio con bóveda sobre pechinas y coro a los pies. La sacristía de planta cuadrada no ofrece interés artístico ninguno.
     Exteriormente el edificio presenta una gran sobriedad, con puerta adintelada flanqueada por pilastras toscanas, óculo y espadaña como remate
     Poco se sabe de la historia de esta ermita, en cuanto a su datación histórica. Sólo podemos decir que, desde 1627 a 1631, estuvieron establecidos en ella los mínimos de San Francisco. El edificio ha sufrido varias reformas debido a su estado de ruina, la última en 1961 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno.-
     El antiguo retablo mayor, realizado por el lu­centino Pedro de Mena hacia 1772, fue trasladado a la ermita de la Vera Cruz, para sustituirlo por una arquitectura de mármoles italianos debida a Enrique Casanova en 1874. El camarín del Señor que es del XVIII, se adornó en el XIX, destacando los lienzos con escenas de la Vida de Cristo, obra de Montilla y Melgar de 1893. La imagen de Jesús Nazareno llegó a la villa en 1622. Estilísticamente es una talla completa de vestir que últimamente se ha relacionado con Pedro Freile de Guevara. En el presbiterio se ve un cuaro anónimo de San Paulino, donado en 1883.
     Preside el brazo izquierdo del crucero el reta­blo camarín de la Virgen de los Dolores, labrado también por Pedro de Mena Gutiérrez, en torno a 1772. La imagen titular es de candelero, probablemente del siglo XIX, pero radicalmente transformada por Antonio Dubé de Luque en 1986. Pueden mencionarse así mismo en este brazo las imágenes de San Simeón, del XVIII, y de San Cristóbal, el antiguo titular de la ermi­ta, obra cercana a Pedro Freile, de hacia 1612. También los lienzos de la Virgen de la Merced, de 1875, y de San Ignacio, ambos de Montilla y Melgar.
     En el lado derecho del crucero se encuentra el Cristo de la Misericordia, tallado en 1975 por el tallista local Francisco Palos Chaparro, secuela del Cachorro de Sevilla, y junto a él, la Virgen del Mayor Dolor; obra del mismo autor en 1972. En otro altar están San Juan y la Virgen de la Cruz, también de Palos, de 1984. En los muros hay lienzos de San Carlos Borromeo, de Monti­lla y Melgar; y de la Virgen del Carmen, de José Muñoz Contreras en 1875.
     La nave va adornada con lienzos en medio punto realizados entre 1880 y 1882: el Beso de Judas, el Descendimiento y el Pasmo de Sicilia son de Montilla y Melgar; los Azotes, el Rey de burlas, el Camino del Calvario, el Expolio y el Entierro de Cristo, de Muñoz Contreras. Los pequeños óvalos de la pilastras con santos y profetas son de Montilla y Melgar (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
       Fue construida entre final del siglo XVI y 1.612. El campanario se reedificó en 1.645, pero a principios del XIX, entre 1.825 y 1.826 se amplió la antigua ermita por la nueva cofradía a cargo del maestro Rodrigo García. La fachada la constituye un pórtico cubierto dentro del cual se abre la puerta de la ermita. La portada es de estilo ecléctico, con balaustrada y pilastrones jónicos. La torre, por detrás, descansa sobre un primer cuerpo desprovisto de adornos, después otro de orden dórico que contiene las campanas, finalizando en estilizado chapitel.
     Adosada en su parte lateral derecha existe una santería-antigua casa-hospedería y a continuación un cementerio.
     Su planta es de cruz latina desproporcionada, como es también la dimensión de la nave, que mide 28,50 metros de longitud por cinco de altura. Decorada al estilo dórico. Se remata con bóveda cilíndrica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Primitiva Ermita que con la denominación de San Cristóbal se encontraba en un pequeño cerro extramuros de la Villa y que hoy día se encuentra integrada en el casco de la población, su origen data de la segunda mitad del siglo XVI y en ella se encuentra además del primitivo titular, San Cristóbal, la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, Patrón de la Villa, Imagen que data del año 1.622. El primitivo edificio ha sufrido distintas transformaciones a lo largo de los siglos, siendo las más destacables, las realizadas en el año 1.824 por el Cofrade D. José Atanasio de Rivas y Gálvez y la del último tercio del siglo XIX, en torno a la década de 1.880 en la que se le incorpora el crucero que actualmente tiene y se coloca el nuevo retablo realizado en Málaga por el escultor Casanova realizado en mármol de Carrara. El pórtico se realiza en el año 1900, con lo que la primitiva Ermita, hoy Parroquia adquiere su configuración definitiva.
     Destacar en el interior del edificio, el retablo de la Virgen de los Dolores, de la segunda mitad del siglo XVIII y realizado por el mencionado anteriormente Pedro de Mena, es el único de estilo rococó que se encuentra en Puente Genil y posee dos magníficas esculturas de San Juan y de la Magdalena. Alberga una interesante colección de pinturas que se encuentran distribuidas por los nichales de la nave de la iglesia y que representan diversas escenas de la Pasión. Son cuadros de grandes dimensiones realizados por los pintores del siglo XIX Juan Montilla y José Muñoz Contreras, ambos pintores de Puente Genil, alguno de ellos son copias de cuadros célebres como el Pasmo de Sicilia de Rafael de Urbino o el Prendimiento del flamenco Van Dyck que se encuentran los originales en el Museo del Prado (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Nuestra Señora del Carmen.-
       El pueblo de Puente Genil está situado en la Campiña Cordobesa, un ámbito territorial que conserva interesantes ejemplos de la industrialización andaluza. 
     La construcción, a finales del siglo XIX, de la línea de ferrocarril que conecta Málaga con Córdoba, el carácter emprendedor de una incipiente burguesía enriquecida por la Desamortización, y la incorporación de la electricidad a los procesos productivos motivaron el gran desarrollo industrial de la Campiña Cordobesa occidental y, en especial, del pueblo de Puente Genil. 
     De este desarrollo industrial, en Puente Genil se encuentran ejemplos como la harinera e hidroeléctrica La Alianza SA, la fábrica de electricidad La Aurora, la casa del ingeniero Leopoldo Lemonier y las industrias de Nuestra Señora del Carmen.
     El grupo de industrias Nuestra Señora del Carmen se encuentra situado junto a la antigua estación de ferrocarril, en el barrio al que ésta da nombre. A modo de colonia industrial de finales del siglo XIX, las industrias del Carmen contaban con viviendas para obreros, escuelas, economato e iglesia como lugar de culto. 
     La iglesia, construida en el año 1917 para cubrir las necesidades de culto religioso de la barriada de la Estación, se encuentra situada al noreste del conjunto industrial, junto a la antigua fábrica de harinas, muy cerca de la estación de ferrocarril. 
     Se trata de un edificio de dos alturas y cubierta a cuatro aguas, formado, originalmente, por una única nave y transformado, posteriormente en el año 1958, en planta de cruz latina. De estilo neogótico, está construido en piedra de mármol policromado con decoraciones en piedra de tono claro. El patrón decorativo destaca por el uso de arcos apuntados en huecos con recerco, la decoración de las esquinas con piedra, y el subrayado de la separación de alturas con cenefas caladas de piedra. 
     En la fachada principal destaca la portada, formada por un arco apuntado recercado con molduras de piedra de tono claro en el que destaca la clave por su forma apuntada y su tono oscuro. El arco se apoya sobre impostas de molduras rectas. La portada se remata con un ángulo de molduras rectas. El edificio se corona con una espadaña de una única campana. En la parte trasera, poco conocida al estar junto a las vías del tren, se encuentra un azulejo con la imagen de San Antonio de Padua. 
     Al interior, la iglesia destaca por su colorido. La bóveda de arcos de crucería se encuentra pintada en color azul intenso y decorada con estrellas doradas, el mismo dorado con el que están decorados los nervios, capiteles y frisos. Los paramentos verticales están decorados en color rojo manteniéndose en color blanco las columnas, las jambas de los huecos y los paramentos de los arcos ciegos. 
     El altar mayor presenta un retablo barroco, de color verde con decoraciones doradas, tres hornacinas, sagrario y Sagrado Corazón. En su parte central tiene tres hornacinas. En la hornacina central, más grande que las otras dos, se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Carmen. Esta imagen procede de la desaparecida ermita de la Caridad de la calle Don Gonzalo, trasladada a esta iglesia después del incendio de 1936 que arruinó el retablo de 1917. A ambos lados de la Virgen del Carmen, el las hornacinas laterales se encuentra una imagen de San Antonio de Padua a la derecha y San José con el niño a la izquierda. El conjunto se completa con el manifestador y el sagrario situados bajo la hornacina central, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en una hornacina pequeña sobre la hornacina central y una cruz que corona el retablo. Destaca la inscripción JHS sobre la hornacina centra, justificada por la ocupación de esta hornacina, en su ermita original,  por la imagen de Jesús de la Humildad y Paciencia. 
     En la nave crucero, en el lado del Evangelio, el izquierdo, se encuentra el altar de Jesús Resucitado, obra atribuida a Alonso de Mena y Escalante del año 1636, procedente de la antigua ermita de la Veracruz, que fue trasladado a la parroquia del Carmen cuando se formó la actual cofradía que procesiona el Domingo de Resurrección. En el crucero del lado de la Epístola se encuentra el altar del Santísimo Cristo del Silencio, una imagen con mucha devoción en el Vía Crucis de la noche del Martes Santo. 
     El baptisterio se encuentra en el lado izquierdo de la nave principal, cerrado por una verja de color dorado. En su interior se encuentra la pila bautismal y un cuadro representando el Bautizo de Jesús realizado por el cordobés Díaz Peno. 
     Sobre el nártex se sitúa el coro, al que se puede acceder desde una escalera en la pared derecha de la nave, frente al baptisterio. Destacar la pequeña cripta que se sitúa en el centro de la iglesia, correspondiente a los benefactores del templo.
     La iglesia de Nuestra Señora del Carmen es el centro de culto de Colonia Industrial del mismo nombre formando parte de uno de los pocos ejemplos de colonia industrial de finales del siglo XIX en Andalucía. Aún no existiendo un proyecto global para la construcción de la colonia, se considera que ha adquirido a lo largo de su actividad, la autonomía industrial, social y económica que le corresponde para poder ser considera como tal. Es por sus valores propios y los derivados de formar parte de este conjunto industrial por lo que se estima que constituyen un ejemplo de significativa importancia para el patrimonio cultural andaluz.
     Desde su fundación en 1917 hasta el año de 1958, esta parroquia constaba de una sola nave, artística torre verja y altar mayor, cuyo retablo procede de la extinguida Ermita de la Caridad, sustituyendo a otro que ardió en el año 1936. En 1954 se amplió su edificación y estructura con ocasión de su conversión en Parroquia. El altar mayor fue bendecido por el Obispo de Córdoba Monseñor Jose Mª Cirarda el 16 de Julio de 1973. Actualmente "El Resucitado" -como se conoce popularmente- se encuentra en un taller de Sevilla restaurándose y ocupa este lugar una copia de "El Resucitado" a tamaño menor (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
 
Ermita de la Vera Cruz.-
      La Ermita de la Veracruz,  tiene su origen en el siglo XVI. No obstante el edificio actual data del siglo XVII, ya que se derribó la primitiva Ermita para levantar el convento de Franciscanos de la Asunción, que más tarde se llevaría al actual emplazamiento. Comenzaron las obras en el año 1644 y se abandonaron en el 1649. Por lo mismo las dimensiones de la Ermita son distintas, ya que la cúpula ocupa prácticamente todo el espacio.
     De planta rectangular y una sola nave de amplias proporciones, la ermita de la Veracruz presenta como acceso puerta adintelada, rematada en espadaña de traza moderna. La cubierta exterior es a base de tejas árabes, mientras que la exterior se resuelve con bóveda de cañón en el cuerpo de la iglesia y bóveda sobre pechinas en el presbiterio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Villa romana de Fuente Álamo.-
      La Villa Romana de Fuente Álamo se encuentra situada en una zona rústica dedicada actualmente al cultivo de la denominada trilogía mediterránea, vid, olivo y trigo; tratándose de un paisaje que no debe de diferenciarse mucho del contexto original de este yacimiento. El origen de esta villa se debe retrotraer a finales del siglo I d.C. o principios del siglo II d.C., mientras que su fase de apogeo se data en el siglo IV d.C., momento al que pertenecen los diferentes mosaicos hallados. Un siglo después se fija su abandono como resultado de las incursiones germánicas que penetran en la Península Ibérica, detectándose en este período huellas de saqueo e incendio. Por último, tras unos años de abandono, se produce una reocupación circunstancial de la villa, pasando a reutilizarse diversas habitaciones, ahora fundamentalmente con una función de cobertizo o simplemente como lugar de almacenamiento.
     Las excavaciones y prospecciones realizadas a lo largo de los años han permitido sacar a la luz diversos sectores de la "pars urbana" de esta villa, conocida fundamentalmente por la singularidad de sus pavimentos musivarios. El más famoso de estos mosaicos, de clara inspiración egipcia, representa en el tondo central diferentes personajes relacionados con un repertorio nilótico, como dos ibis enfrentados, un Dios Río, un cocodrilo y un hipopótamo sobre un fondo blanco; mientras que en los ábsides de la estancia se desarrollan varios episodios de luchas entre pigmeos y grullas, complementados con diversos epígrafes. Dicho mosaico fue extraído tras su excavación y actualmente se ubica en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba.
     Por otro lado, esta villa mantiene in situ la mayoría de los pavimentos, algunos de ellos de gran relevancia. En uno de ellos se representa el tema de las Tres Gracias, desarrollado mediante una sencilla policromía, con teselas de color blanco, negro, rojo, naranja, amarillo y marrón. La figura femenina central aparece de espaldas, con la cabeza de perfil, mientras que las dos figuras laterales se muestran de frente. A la izquierda de esta escena y también enmarcada en un rectángulo se halla la figura de Pegaso siendo alimentado o abrevado por una ninfa. El primero presenta una línea muy esbelta, con las patas muy alargadas y las alas proyectadas hacia arriba. En cambio, a la derecha de las Tres Gracias, se desarrolla la escena de dos personajes en movimiento, un sátiro y una ninfa. El sátiro se representa de forma menos cuidada que la ninfa, observándose una gran desproporción entre sus miembros, aunque algunas partes de su cuerpo se representan con cierto detalle, como los dedos. Este personaje sostiene en su mano izquierda una siringa o «flauta de Pan» y en la derecha un pedum, mientras que la ninfa sostiene un báculo y un velo.
     Con otro tema figurativo se pavimenta el espacio principal del oecus de esta edificación, donde se representan dos escenas del dios Baco, enmarcadas por diferentes cenefas con motivos geométricos. El primer episodio que se desarrolla se interpreta como la conquista de la India, ocupando Baco la parte central de la escena acompañado por dos ménades y un sátiro. En cambio, en el rectángulo superior se representa un Triunfo de Baco, donde este dios aparece sobre una biga de tigresas. Una serie de personajes que forman parte de su cortejo se disponen alrededor de él. En primer lugar se observa a Sileno sobre un asno, asistido por una ménade y otro personaje masculino, posiblemente un sátiro. Entre el dios y este grupo se encuentra Pan en actitud danzante junto a otra ménade, mientras que al otro lado de Baco aparece una figura femenina, que se asemeja a Ariadna. La ejecución de esta escena es bastante diversa porque algunos personajes se representan con bastante desproporción, mientras que otros se realizan de forma más cuidada, respondiendo este hecho a la actuación de diversos mosaiquistas en su elaboración.
     El ábside del oecus estaba ocupado por un mosaico en forma de abanico, enmarcado con una cenefa de roleos que contiene flores de lis y frutos, cuya base es una banda trenzada. Este sector del pavimento se localiza en el Museo Arqueológico de Puente Genil.
     En el resto de los mosaicos conservados se representan motivos geométricos y vegetales, por un lado unos son bícromos, mientras que en otros el repertorio de colores se asemeja a los mosaicos anteriormente descritos. Dentro de este último grupo tenemos el llamado Mosaico del pórtico, en el cual se observan rombos, peltas, círculos y «nudos de Salomón», entre otros elementos.
     Los diferentes trabajos realizados han permitido obtener información muy diversa, estudiándose hasta el momento aspectos como el proceso de evolución de este asentamiento a lo largo del período romano imperial y su decadencia, así como la reestructuración del mundo agrario tanto en el mundo romano como en los inicios de la Edad Media. Las futuras intervenciones en la villa irán encaminadas a completar los estudios de investigación, conservación y difusión, posibilitando la puesta en valor del yacimiento (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Villa Romana de Fuente Álamo situada junto a un arroyo, es una villa hispano romana como tantas otras que proliferan en los S. III-IV d.C. en Hispania, la cual posee uno de los conjuntos de mosaicos figurativos y geométricos más importantes de España.
     Mil años de la historia de Andalucía pueden encontrarse en Fuente Álamo. Romanos, visigodos y árabes han dejado una huella que, enterrada durante mucho tiempo, hoy comienza a ver la luz.
     Se encuentra ubicada en la Ctra. Arenales, CO-6224 a 3 Km de Puente Genil.
(Diputación Provincial de Córdoba).

Estación de AVE Puente Genil - Herrera.-
     Puente Genil, históricamente, es una de las ciudades con una amplia tradición en materia ferroviaria. Debido a su inmejorable situación geográfica, cuenta con una estación de viajeros del tren de Alta Velocidad Española (AVE), así como una segunda estación en la que circulan otros trenes de corto y largo recorrido.
     Esta situación hace que Puente Genil se convierta en una de las pocas ciudades que tienen el privilegio de contar con dos estaciones de este importante medio de transporte; todo ello debido a la inmejorable situación de la localidad, como cabeza de comarca natural de muchas poblaciones vecinas, y sobre todo por las posibilidades de desarrollo económico de la zona (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico Local.-
      El edificio data del año 1964, teniendo una construcción a base de hormigón en cimentación y estructura de ladrillo para cerramientos y compartimentaciones.
     El edificio es de dos plantas, con cubierta a cuatro aguas en la zona central y dos terrazas a ambos lados.
     Centrado en la parte posterior del edificio existe un amplio patio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Museo Histórico Local de Puente Genil fue creado en 1982 en la sede del Convento de “La Victoria”, edificio construido en el siglo XVII.
     El museo expone materiales arqueológicos, pertenecientes a diversas etapas, materiales arquitectónicos de época romana (capiteles, basas, etc.), mosaicos de la Villa hispanorromana de Fuente Álamo y materiales etnográficos relacionados con el cultivo del membrillo y su elaboración tradicional (Diputación Provincial de Córdoba).

Paraje natural Embalse de Cordobilla.-
     El Paraje Natural Embalse de Cordobilla se localiza sobre el Río Genil, en los términos municipales de Puente Genil y Aguilar de la Frontera de la provincia de Córdoba y en el de Badolatosa (Sevilla).
     Tiene una superficie de 1.460 hectáreas.
     Fue declarado como Paraje Natural mediante la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección (BOJA núm. 60, de 27/07/1989); es Sitio Ramsar y Zona de Especial Protección para las Aves [ZEPA (2002)].
     La localización de este embalse, próxima a otros enclaves naturales de gran importancia, como las Lagunas del Sur de Córdoba, con las que está bastante ligado, realza su interés ecológico al contribuir a la supervivencia de numerosas especies de aves protegidas, que tienen en estos espacios sus áreas de nidificación e invernada.
     En cuanto a la vegetación hay que destacar los tarajales de Tamarix gallica. En las orillas existe una densa vegetación compuesta fundamentalmente de Enea (Typha dominguensis), Caña (Arundo donax) y Carrizo (Phragmites australis).
     Entre las aves que pueden observarse se encuentran la Malvasía (Oxyura leucocephala), el Calamón (Porphyrio porphyrio), la Garza Imperial (Ardea purpurea), la Garza Real (Ardea cinerea), la Garceta Común (Egretta garzetta), el Ánade Real (Anas platyrhynchos), el Pato Cuchara (Anas clypeata), el Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus), el Zampullín Chico (Tachybaptus ruficollis), la Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis), la Cerceta Común (Anas crecca), el Porrón Común (Aythya ferina), la Focha Común (Fulica atra) y la Polla de Agua (Gallinula chloropus).
     En los últimos años se viene observando también el Flamenco Común (Phoenicopterus ruber), la Cigüeñuela (Himantopus himantopus), la Avoceta (Recurvirostra avosetta), el Chorlitejo Patinegro (Charadrius alexandrinus) y el Chorlitejo Chico (Charadrius dubius).
     Las orillas y aguas someras están continuamente invadidas por numerosas especies limícolas en diferentes épocas del año (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, Ermita del Dulce Nombre o de la Soledad, Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Iglesia de la Vera Cruz, Villa romana de Fuente Álamo, Estación de AVE Puente Genil-Herrera, Museo Histórico Local, y Paraje natural Embalse de Cordobilla) de la localidad de Puente Genil (y II), en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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