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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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jueves, 4 de septiembre de 2025

Un paseo por la plaza de los Terceros

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la plaza de los Terceros, de Sevilla, dando un paseo por ella
     Hoy, 4 de septiembre, la Orden de San Agustín celebra la Solemnidad de Nuestra Señora de la Consolación, una semana después de la solemnidad de San Agustín, con el rango de solemnidad.
     Y que mejor día que hoy para Explicarte la plaza de los Terceros, de Sevilla, que dando un paseo por ella, puesto que la denominación de esta vía hace alusión al cercano convento de Los Terceros, cuyo nombre oficial es Nuestra Señora de Consolación.
     La plaza de los Terceros es, en el Callejero de Sevilla, una vía que se encuentra en los Barrios de la Encarnación-Regina, y de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo, y formada por la confluencia de las calles Capataz Manuel Santiago, Bustos Tavera, y Sol
     La plaza responde a un tipo de espacio urbano más abierto, menos lineal, excepción hecha de jardines y parques. La tipología de las plazas, sólo las del casco histórico, es mucho más rica que la de los espacios lineales; baste indicar que su morfología se encuentra fuertemente condicionada, bien por su génesis, bien por su funcionalidad, cuando no por ambas simultáneamente. 
       Con todo, hay elocuentes ejemplos que ponen de manifiesto que, a veces, la consideración de calle o plaza no es sino un convencionalismo, o una intuición popular, relacionada con las funciones de centralidad y relación que ese espacio posee para el vecindario, que dignifica así una calle elevándola a la categoría de la plaza, siendo considerada genéricamente el ensanche del viario. 
     Hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Desde finales del s. XV aparece nombra­da como plaza de las Tablas o de las Carnicerías, en otras de las Freideras (o de las Freidurías), o de forma más regular, de Santa Catalina. La primera se explica por la existencia en ella, desde 1485, de puestos de venta de carne, llamados tablas de carnicerías; también está probada la existencia de freidurías en esta plaza, que en 1602 se solicitó que fuesen trasladadas a la de los Corrales. De todos modos, la denominación que se utiliza de forma más continuada, y que se termina imponiendo, es la de Santa Catalina, por la iglesia de igual advocación que se levanta en sus proximidades (v. Alhóndiga). En 1839 González de León la denomina indistintamente de Santa Catalina, de la Cruz o de los Terceros. A partir de 1845 se impone esta última denominación, por el convento así llamado que se encuentra a comienzos de la calle Sol. Asimismo la acera de esta plaza que comunica Alhóndiga, Capataz Manuel Santiago, y Bustos Tavera fue conocida hasta l868 como calle de Santa Catalina.
     Presenta planta en forma de embudo, con su base entre Bustos Tavera y Sol, y se estrecha progresivamente hacia la confluencia de Gerona, Alhóndiga y Santa Catalina (actual Capataz Manuel Santiago); a finales del s. XVI se derribaron unas casas al objeto de ensanchar la salida de la plaza. Empedrada en los siglos XVI y XVII, fue adoquinada a finales del XIX, y actualmente se encuentra asfaltada. El basamento de la plaza tiene forma triangular, su suelo es de albero, salvo una franja de losetas de cemento en los bordes; está dotada con farolas de pie, cabina telefónica y quiosco de prensa, y posee asimismo tres moreras de buen porte, que dan sombra a la plaza en los meses de estío. En la edificación predominan las viviendas tradicionales, modestas, de tres plantas, ya muy deterioradas, algunas de ellas deshabitadas; existen dos casas de escalera, de finales del XIX, y en algunos casos se ha procedido a la sustitución por viviendas de pisos de cuatro plantas. Es de destacar la núm. 9, convertida hoy en casa de vecinos.
     Más importante que la función residen­cial, ha sido en tiempos históricos la comer­cial. En 1485 se autorizó la venta en esta plaza de "viandas de carne de puerco y cabrón y oueja, y pescado seçial y sardinas frescas" (Sec. 16, núm. 17). Ya se ha hecho referencia a la existencia de freidurías, y también se encontraban allí establecidas, en el s. XVII, panaderías. Morgado, en su Histo­ria de Sevilla, decía que allí se vendían "todas cosas de comer" y además "se hace una feria todos los lunes, jueves y sábados de todas las semanas del año de sus muros adentro y de todas las cavalgaduras a la plaça de Sancta Caterina". Esta función se ha prolongado a lo largo de los siglos, y a finales del XIX (1875) se encontraba en los Terceros el gremio de "tiendas de patatas y huevos". También en la segunda mitad del siglo pasado tenían allí sus talleres un maestro herrador y un maestro herrero, que realizaban en la plaza sus tareas y sacaban a ella, para descontento de los vecinos, rejas, balcones y barrotes de hierro. Famoso fue uno de estos herradores, Pérez de Álamo, a quien A. Palacios Miniño retrata en Estampas de mi tierra. Sevilla y su provincia: "El herrador de placita de los Terceros, con un sombrero de boer y su luenga barba blanca, respetable y respetado, y recuerdo vivo de aquellos tiempos heroicos del romanticismo revolu­cionario, en los que, al frente de una columna de valientes, se lanzó al campo a luchar contra la monarquía". 
     Hoy la plaza conserva una función comercial de carácter tradi­cional y diversificada (tejidos, marroquinería o droguería...) y se ha abierto una sucursal de una entidad bancaria, pero es más no­table la función de ocio, pues varios bares instalan, a partir de la primavera, veladores en la placita, que se encuentra por ello muy concurrida en las horas de las cálidas no­ches sevillanas. Cuenta también con una bodega de vinos. Situada entre varias iglesias y conventos, la plaza de los Terceros ha formado parte de recorridos habituales de los itinerario procesionales, como la Virgen del Carmen, de la iglesia de Santa Catalina ya en el s. XIX, o de las rogativas para pedir lluvias (1750, 1780), y todos los Domingos de Ramos de la cofradía de la Sagrada Cena, con sede precisamente en los Terceros [Josefina Cruz Villalón, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Terceros, plaza de los. 11. Casa de dos plantas, la segunda avitolada, y ático, con vanos separados por pilastras [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
Conozcamos mejor la Festividad de Nuestra Señora de la Consolación;
   Esta advocación es muy antigua en el seno de la Orden agustina y fue declarada su Patrona. Según la leyenda, Santa Mónica derramaba muchas lágrimas ante Dios en favor de su hijo San Agustín, desviado de la fe que ella le transmitiera en su infancia, y la Virgen la consoló en su oración ferviente anunciándole la vuelta de su hijo a la Iglesia y le exhortó a expresar su penitencia vistiendo hábito negro y ciñéndose con una correa del mismo color.  Según los datos históricos, en su origen, ningún lazo especial relaciona a esta advocación con la Orden Agustiniana. Consta que a mediados del siglo XV los agustinos veneraban en el norte de Italia una imagen de María bajo este nombre.  En 1439 obtuvieron los agustinos la facultad de erigir para los laicos la Cofradía de la Cintura. En 1575 el Prior General Tadeo Guidelli unió la cofradía fundada en Bolonia para dar culto a la Virgen de Consolación, que había sido fundada en 1495, a la de los Cinturados de San Agustín, con la ratificación de Gregorio XIII Buoncompagni. La archicofradía adoptó entonces el título de Cinturados de San Agustín y de Santa Mónica bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación.  Al año siguiente el mismo papa, boloñés de nacimiento, le otorgó numerosas indulgencias y el título de archicofradía con poder de agregar a otras cofradías, reservando la concesión de las patentes de agregación al General de la Orden. Se le concedió así mismo a la Orden fiesta de este título mariano con misa y Oficio propios. A partir de entonces la devoción y el culto a esta advocación se propagaron constantemente, favorecidos por los papas y por el celo de los agustinos, aún en lugares donde no había conventos de la Orden.
   La iconografía tradicional nos muestra a la Virgen con el Niño en brazos, ofreciendo la correa del hábito agustino a San Agustín y a su madre Santa Mónica, ambos arrodillados a sus pies.  La Orden de San Agustín en sus tres ramas celebra en su liturgia propia la festividad de la Virgen bajo su advocación de Nuestra Señora de la Consolación el día cuatro de septiembre, una semana después de la solemnidad de San Agustín, con el rango de solemnidad (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
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Más sobre el Callejero Sevillano, en ExplicArte Sevilla.

La plaza de los Terceros, al detalle:
Edificio de la plaza de los Terceros, 11

miércoles, 13 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Cruz de la Fuente de Abajo, Plaza Vieja, Cruz de la calle Tordoya, Cruz del Rollo, Torre del Reloj y antigua cárcel de la villa, Fuente del Rollo, Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, y Plaza de Toros) de la localidad de Cabeza la Vaca, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cruz de la Fuente de Abajo, Plaza Vieja, Cruz de la calle Tordoya, Cruz del Rollo, Torre del Reloj y antigua cárcel de la villa, Fuente del Rollo, Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, y Plaza de Toros) de la localidad de Cabeza la Vaca, en la provincia de Badajoz.
     Se encuentra próxima a Fuentes de León, sobre un medio paisajístico de sus mismas características; esto es, de orografía montuosa, húmedo y pleno de vegetación, ocupando un valle maravilloso entre Segura y Calera de León.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 64 Km2
     Altitud: 759 m.
     Distancia Capital: 122 Km.
     Partido Judicial: Fregenal de la Sierra
     Comarca: Tentudía
     Gentilicio: Cabezalavaqueño
Ayuntamiento de Cabeza la Vaca
     calle del Medio, 1
     06293 Cabeza la Vaca (Badajoz)
     Teléfono: 924583002
     Fax: 924583192
     Web: www.cabezalavaca.es
Historia.-
    Se encuentra próxima a Fuentes de León, sobre un medio paisajístico de sus mismas características; esto es, de orografía montuosa, húmedo y pleno de vegetación, ocupando un valle maravilloso entre Segura y Calera de León.
     El núcleo fue fundado en el siglo XIV por el Maestre santiaguista Don Pedro Fernández Cabeza de Vaca, del que deriva su nombre, que en principio fue Cabeza de Vaca de León.
     Reducto interesante del pasado son los telares manuales que siguen fabricando alforjas, y que podemos adquirir en la calle Muladar. Actualmente existen dos fábricas de salazones. 
     Sus primeras construcciones se erigieron en torno al pozo sobre el que, en la centuria siguiente, se levantó la fuente llamada de Abajo, que aún se conserva, manteniendo como coronación una cruz románica.
     En la actualidad la población se articula en torno a su atractiva plaza porticada de configuración irregular y destacado valor ambiental, en la que se conservan los viejos soportales de madera sobre pilares graníticos. En el caserío se mantienen los modelos constructivos tradicionales, presentando un conjunto de arquitectura popular de acusado pintoresquismo.
     Preside la plaza el rollo o picota del siglo XVI, realización de destacado valor por tratarse de la única de su especie que perdura en la Baja Extremadura. En el aspecto jurídico la pieza indica el carácter de Villa exenta de la población y su derecho a ejercer justicia según fuero propio, utilizándose también en el pasado para exponer a los delincuentes a la vergüenza pública y aplicar otras penas.
     Morfológicamente se concreta como un fuste de granito sobre triple grada, con remate bulboso coronado por una cruz, del que se proyectan cuatro brazos.
     En la misma plaza se sitúa la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles, obra del siglo XV con diferentes transformaciones posteriores, entre las que destaca la somera torre erigida en el XVIII. Sobre un placado de cantería se abre la portada principal, de severa traza renacentista. Otras de factura igualmente sobria y aspecto arcaizante se abren en los costados, la de la Epístola con tratamiento popular. No lejos de la plaza se encuentra el antiguo pósito y Casa de la Encomienda, hoy adaptados como Centro Cultural.
     El paseo por el pueblo nos permitirá apreciar los contrastes de los rojos, de la teja árabe, con el blanco de las fachadas, y encontrar alguna de sus cuatro fuentes: Rollo, Coso, Salero y Fontanilla, construidas entre los siglos XVII y XIX.
     Creación popular de acusado sabor, levantada por suscripción entre los vecinos en el siglo pasado, es la Plaza de Toros, como la de Fuentes de León embutida entre otras construcciones. Su estructura resulta más elemental, contando con graderío de disposición irregular y asientos de loseta de barro y pizarra, que originan un conjunto de acusado plasticismo. El coso carece de callejón y está cubierto de albero. En tan pintoresco marco se celebran regularmente festejos taurinos muy afamados en todo el partido judicial (Diputación Provincial de Badajoz).
     Pasear por las calles de esta localidad te permitirá entrar en contacto con sus gentes, su cultura, sus tradiciones y fiestas populares para conocer más a fondo Extremadura (Turismo de Extremadura).
      Su caserío, de sabor popular, se agrupa en torno a la plaza presidida por el rollo (siglo XIV) y a la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (siglo XV). Durante el mes de abril se organiza una semana gastronómica con elaboración de platos típicos: migas, cocido extremeño, gazpacho y todo tipo de chacinas (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

La Cruz de la Fuente de Abajo.-
     Se encuentra en la fuente del mismo nombre. Datada en 1539, según inscripción indicada en su pie. Es el monumento más antiguo del pueblo.
     Se sitúa en la zona donde surgió el pueblo en la repoblación hecha por los caballeros santiaguistas, a finales del siglo XIII, a la entrada por su lado este, y está formada por una base octogonal de granito con una columna cilíndrica en el centro, del mismo material, de la que brotan cuatro caños, alzándose sobre ella la Cruz románica construida en mármol.

La Plaza Vieja.-
     Se cree que este lugar fue los cimientos de nuestro pueblo, ya que alrededor de un pozo que existía aquí comenzaron a construirse las primeras edificaciones, que fueron la calle Tordoya y la calle Sevilla. Fue el centro de la población durante varios siglos. En ella se celebraron festejos taurinos hasta 1626, levantando los vecinos barreras para cerrar el lugar del toreo, y colocándose los vecinos en balcones, ventanas o tejados.
     Hoy en día es un lugar de recreo, transformada en una bonita plaza empedrada con la típica calzada portuguesa en mosaico.

Cruz de la calle Tordoya.-
     Monumento situado en la calle que lleva su nombre en memoria de Diego María de la Tordoya, vecino ilustre de Cabeza la Vaca, que, tras participar en la Guerra de la conquista de Granada, 1491-1492, embarcó con Colón en 1492, convirtiéndose en codescubridor del Nuevo Mundo. Está formada por una columna que se levanta sobre un basamento de granito reutilizado de un antiguo molino. El fuste de la columna es de mármol, probablemente también reutilizado de la villa romana situada junto a Cabeza la Vaca, y está rematada por una cruz de hierro forjado.

Cruz del Rollo.-
     Preside la plaza el rollo o picota de principios del siglo XVII, realización de destacado valor por tratarse de la única de su especie que perdura en la Baja Extremadura, y de mucho mayor tamaño que las que se conservan por otras partes de la mitad norte de la región.
     Concedido por Felipe II en 1594, la pieza que indica el carácter de Villa y su derecho a ejercer justicia según fuero propio. Como testimonio del deseo del rey, se construye en el año 1600 esta picota.
     Morfológicamente se trata de un fuste cilíndrico de granito, sobre triple grada, con remate bulboso, del que se proyectan cuatro brazos, coronado por una cruz, igualmente de granito, la cual ha dado nombre al monumento.

Torre del Reloj y antigua cárcel de la villa.-
     Construida frente a la “Cruz del Rollo”, la torre es una obra civil construida en el año 1770 para colocar el reloj del concejo y junto a ésta, en un solar que había libre, se construye la cárcel. En el Archivo Histórico Municipal encontramos el proceso constructivo de ambos edificios, pues fueron numerosos los pleitos que se dieron por la mala obra que efectuó el maestro alarife, al que se le acusa de emplear materiales de baja calidad.
     La “torre y paredón del reloj de la villa” empezó a construirse en 1769, pero por falta de firmeza de la obra no pudo utilizarse hasta el año 1772. Es un edificio de mampostería y ladrillo que consta de dos plantas y una espadaña donde se aloja la campana, datada en 1771.

La Fuente del Rollo.-
     Está situada en el centro de la plaza principal de Cabeza la Vaca. Embelleciendo a nuestro paseo (que es como todos llamamos a dicha plaza).
     Constituida por una base circular de granito, con una columna cuadrangular en el centro de la fuente, del que emanan cuatro caños de agua.

Iglesia Ntra. Sra. de los Ángeles.-
     Situada en la Plaza Romero de Castilla. Su construcción comenzó en el siglo XV, aunque se ha llevado a cabo a lo largo de varios siglos. Del siglo XV sólo queda la parte de la cabecera. En el siglo XVII se hace prácticamente de nuevo, al menos su bóveda.
     Está fabricada en mampostería y sillares, presentándose los paramentos encalados en algunas zonas. Una pequeña torre, concluida en pleno siglo XVIII, se dispone en la fachada de los pies.
     Aunque su valor artístico y arquitectónico no es elevado, sí hay en ella objetos e imágenes de gran valor:
     Reina de los Ángeles, imagen de estilo gótico tardío.
     Virgen del Rosario, hecha en Sevilla por Juan Argosta en 1816-1819.
     Retablo del Altar Mayor, realizado por Juan Evaristo en 1760 y dorado posteriormente, en 1797, por Francisco Canet.
     “Cruz de oro”, así conocida, aunque es de plata dorada, construida por Cristóbal Gutiérrez, platero de Llerena.

Plaza de Toros.-
     Construida a finales del siglo XVIII, comenzando en el año 1789, con las aportaciones voluntarias de los vecinos, tras la prohibición de correr los toros en las calles a través de la Real Orden de Carlos III en 1786.
     Está situada a poca distancia de la Plaza de España, plaza principal de la localidad, por la salida hacia Segura de León.
     Dota a este pueblo de monumentalidad pero sin romper la estética, pues su forma exterior es robusta y sencilla, encalándose su fachada año tras año.
     Su perímetro queda conformado por un conjunto de edificaciones de arquitectura popular que ocultan parcialmente esta construcción.
     Conserva en la parte de sol su estructura inicial, formada por asientos revestidos de pizarra y ladrillo que configuran un espacio de gran belleza y aspecto rústico.
     El ruedo carecía de callejón hasta el año 2000, en que se le construyó un callejón de madera que protege los antiguos burladeros excavados en el macizo graderío y que conforman estrechas aberturas.
     Ocupa una superficie de 2.300 m2, de los que 1.200 corresponden al ruedo, con unos 40 m de diámetro, y el resto, al tendido y a las diferentes dependencias. Su aforo es de 2000 espectadores aproximadamente.
     La relevancia de este monumento se refleja en su declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento, por la Junta de Extremadura, en 1989, enmarcando la plaza en 3ª categoría (Ayuntamiento de Cabeza la Vaca).

          Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cruz de la Fuente de Abajo, Plaza Vieja, Cruz de la calle Tordoya, Cruz del Rollo, Torre del Reloj y antigua cárcel de la villa, Fuente del Rollo, Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, y Plaza de Toros) de la localidad de Cabeza la Vaca, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 5 de marzo de 2025

La Cruz de la Casa de Pilatos, de Nicolás de Ferrero y Andrés Correa, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Cruz de la Casa de Pilatos, de Nicolás de Ferrero y Andrés Correa, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, de Sevilla
     Hoy, 5 de marzo es Miércoles de Ceniza, día de ceniza e inicio de la muy sagrada Cuaresma: he aquí que vienen días de penitencia para la remisión de los pecados, para la salvación de las almas; he aquí el tiempo favorable, en el se asciende a la montaña santa de la Pascua [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     La Cruz de la Casa de Pilatos, se encuentra en la plaza de Pilatos, 1; en el Barrio de San Bartolomé del Distrito Casco Antiguo
     El origen de este Vía Crucis se remonta al año 1521, gracias a Don Fadrique Enríquez de Ribera (Marqués de Tarifa y Cuarto Adelantado Mayor de Andalucía). Todo ello como consecuencia de un viaje a Tierra Santa, del que vino gratamente sorprendido.
     El comienzo tiene lugar en la capilla de las Flagelaciones, que se encuentra en el interior de la Casa de Pilatos (Plaza de Pilatos), siendo la residencia del Marqués de Tarifa. En la actualidad, pertenece a la Casa Ducal de Medinaceli. El final lo encontramos en el Templete o Humilladero de la Cruz del Campo, situado en la calle Luis Montoto (antigua calle Oriente). El hecho de que el Vía Crucis tuviera lugar entre estos dos puntos, era la creencia de que había la misma distancia que entre el Palacio de Pilatos en Jerusalén, y el Monte Calvario. El paso del tiempo ha demostrado que este hecho es incierto, siendo la distancia en Sevilla superior a la de Jerusalén.
     El Vía Crucis de la Cruz del Campo se celebró hasta 1873 (estando considerado por los historiadores como el origen de la Semana Santa), para restablecerse posteriormente en 1957 por descendientes del Marqués de Tarifa. Este último año participó el Cardenal Bueno Monreal.
     Desde 1986 se desarrolla íntegramente en el interior de la Casa de Pilatos el primer viernes de marzo. Pasando a denominarse como Vía Crucis de la Pía Unión, que está integrada por los hermanos mayores de las hermandades de penitencia (patrimoniodesevilla).
     En el lado izquierdo de la portada de la Casa de Pilatos se sitúa una hornacina de jaspes polícromos, con una cruz, realizada en 1630, por los maestros Nicolás de Ferrero y Andrés Correa, ornamentada con el escudo de la Casa de Ribera, con la siguiente inscripción:

DESTA SANTA
CRUZ COMIENÇA LA
ESTACION Y EN LA DEL
CAMPO SE GANA IVBILEO
PLENISSIMO INDVLGENCIA
PLENARIA DE TODOS LOS PECADOS
CONCEDIDO A TODAS LAS
PERSONAS QVE CONFESSADOS
Y COMVLGADOS HICIEREN
ORACION DEVOTAMENTE
DELANTE DE LA CRVZ DEL
CAMPO LOS VIERNES DE
QVARESMA
AN DE TENER LA BVLA
DE LA SANTA CRVZADA
DESTE AÑO   

EL EXMO. SOR.
DON FERNANDO
AFAN DE RIBERA ENRIQVEZ
DVQUE DE ALCALA Y
SIENDO EMBAXADOR
EXTRAHORDINARIO A DAR LA
OBEDIENCIA A SU SANTIDAD
VRBANO VIII LE CONCEDIO ESTE
IVBILEO Y SIENDO VIRREI Y
CAPITAN GENERAL DEL REINO
DE NAPOLES MANDO DEDICAR
EN ESTE SITIO ESTA SANTA
CRVZ PARA DAR PRINCIPIO
A LA ESTACION
EN EL AÑO DE
MDCXXX

Conozcamos mejor la Historia y Significado del Vía Crucis;
     La expresión latina "Vía Crucis" significa "camino de la Cruz", es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión, desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario. Dicha expresión se utiliza también de modo habitual para designar una forma de oración acompañada de meditación sobre los acontecimientos ocurridos en ese camino de Cristo, al que se añaden el hecho de su muerte en la cruz, el descendimiento de la misma y su sepultura. Junto a diversas oraciones, en general de penitencia y arrepentimiento, se van intercalando catorce meditaciones, que se llaman «estaciones», porque los que hacen este ejercicio de piedad se «estacionan» o detienen unos momentos para meditar en cada uno de los siguientes acontecimientos o escenas:
     Los precedentes del Vía Crucis datan de los primeros siglos del cristianismo, de la piadosa compasión con que los cristianos primitivos veneraban los pasos de la Vía Dolorosa. La española Silvia Eteria, peregrinó a Tierra Santa en el siglo IV. Y en su Peregrinatio describe el ejercicio piadoso de los cristianos de Jerusalén, recorriendo durante la Semana Santa el camino del Calvario.
     La mayoría de estas «estaciones» han sido tomadas del Evangelio, otras las ha deducido o añadido la tradición piadosa del pueblo cristiano con una sana lógica.
     Las escenas o «estaciones» directamente descritas en los Evangelios son las siguientes:
· Primera: en Mt 27,1-31; Mc 15,120; Lc 23,1-25; Jn 18,28-40 y 19,1-16.
· Segunda: en Jn 19,17.
· Quinta: en Mt 27,32; Mc 15,21 y Lc 23,26.
· Octava: en Lc 23,27-32.
· Décima: en Mt 27,35; Mc 15,24; Lc 23,34 y Jn 19,23-24.
· Undécima: en Mt 27-25 s.; Mc 15,24 s.; Lc 23,33 s. y Jn 19,18.
· Duodécima: en Mt 27,50-51; Mc 15,37; Lc 23,46 y Jn 19,30-33.
· Décimo tercera: en Mt 27,57-59; Mc 15,42-45 y Lc 23,50-53.
· Décimo cuarta: en Mt 27,55-61; Mc 15, 42-47; Lc 23,50-55 y Jn 19,38-42.
     Las otras estaciones –tercera, cuarta, sexta, séptima, novena– que ha añadido la tradición piadosa de los cristianos están relacionadas o deducidas de la descripción que los evangelistas hacen del camino que recorrió Jesús hacia el Calvario. Son posibles las caídas –estaciones 3ª, 7ª y 9ª, debido al agotamiento del Huerto, de los interrogatorios y sobre todo de las vejaciones –azotes, espinas– y episodios que acompañaron al arresto. Se deduce al menos una del hecho de haber pedido a Simón de Cirene que llevase la cruz, y se suponen lógicamente otras caídas, aunque no podamos saber el número exacto. Fue casi seguro el encuentro de Cristo con su Madre antes de la cruz (4ª estación), según Jn 19,25-27 y otros pasajes. Es muy probable el episodio de la Verónica según Lc 23,27 ss. y relatos escritos que se remontan a los siglos III y IV que pueden depender de relatos y tradiciones orales anteriores.
     En cuanto a los orígenes de este ejercicio piadoso, es cierto que los cristianos de las primeras centurias veneraron los lugares relacionados con la vida y muerte de Cristo. Esto se facilitó a partir de la paz otorgada a la Iglesia por Constantino, con lo que se multiplicaron las peregrinaciones a los Santos Lugares, y de las que se conservan descripciones desde el s. IV. La célebre peregrina Eteria, por ejemplo, da una relación de los actos que se celebraban en Jerusalén en la Semana Santa en los distintos lugares relacionados con la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
     Con motivo de las Cruzadas se manifestó aún más la devoción hacia los lugares en que se había realizado algún episodio de la Pasión de Cristo. No se contentaron los cruzados con haber venerado esos mismos lugares, sino que trajeron a sus respectivos países la idea de realizar algo parecido a lo que habían visto y obrado en Jerusalén. De ahí que se erigiesen en muchas partes «Calvarios», luego «Vía Crucis», con los que los fieles manifestaban su fervor, agradecimiento y amor a la Pasión de Cristo, oraban y meditaban en ella, etc.
     Los franciscanos contribuyeron mucho a extender y propagar esta devoción, aún no muy bien definida, sobre todo cuando en el s. XIV se les concedió la custodia de los Santos Lugares. También la difundió mucho el beato Álvaro de Córdoba, dominico, a su regreso de Tierra Santa (1420). Después, el principal apóstol de esta devoción fue San Leonardo de Puerto Mauricio, que, en el curso de unas misiones por Italia (1731-51), erigió más de 572 Vía Crucis.
     Había cierta diversidad con respecto al número de «estaciones».
     Fueron los franciscanos los que establecieron en sus iglesias el número de catorce, para que los fieles las recorriesen a imitación de los devotos peregrinos que iban personalmente a venerar los Santos Lugares de Jerusalén. Parece que la forma definitiva, según se suele practicar hoy, surgió en España. De aquí pasó a Cerdeña y a otros lugares. En el s. XX diversos autores han pretendido que se añadiese otras estaciones, como la Resurrección, con la que culmina la Pasión y Muerte histórica de Cristo, y su Vía Crucis continuado a lo largo de la historia humana.
     La práctica del Vía Crucis, pues, viene a arrancar de los primeros siglos y se halla muy extendida entre los cristianos. Es necesario meditar y conocer bien la vida y persona de Cristo, también su Pasión y Muerte, para facilitar la identificación con El a que está llamado todo hombre. Esta devoción es de gran importancia para la vida cristiana. Nos da la oportunidad de contemplar la pasión y muerte de Jesús, nuestro Salvador. Contemplación de los dolores en el cuerpo y en el alma del Señor. Recorrer la Vía dolorosa actualizando sus sufrimientos. La pasión de Jesús es real y actual. El motivo de sus dolores es el de siempre: el pecado. Cada vez que un cristiano peca, de algún modo crucifica de nuevo a Cristo. En cambio, cuando llevamos por amor a Jesús la cruz de cada día podemos decir, como San Pablo: "Completo en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo en beneficio de su cuerpo, que es la Iglesia" (Co 1,24).
¿Cómo se reza?

     El Vía Crucis o Camino a la Cruz es una de las más antiguas devociones practicadas por los Católicos en todo el mundo.  Consiste en acompañar a Jesús en su Pasión y Muerte, en sus horas finales, repasando 14 momentos (las 14 Estaciones del Vía Crucis) desde que fue condenado a muerte hasta su sepultura.
     Más recientemente a veces se suele agregar una nueva 15ª Estación:  la Resurrección del Señor, en consideración a que si Cristo no resucitó, vana sería nuestra Fe (1 Cor 15, 14).
     El Vía Crucis se reza de pie, y en algunos momentos de rodillas.  Debe hacerse caminando, deteniéndose en cada estación, para recordar el camino de Jesús al Calvario. Es por eso que las imágenes de la representación del Vía Crucis están en la pared, alrededor del templo.  Si se reza en casa, ayuda tener en la mano imágenes de la Pasión y Muerte del Señor, para que puedas recordar e imaginar su dolor.
.         + En el nombre del Padre + del Hijo + y del Espíritu Santo.
Amén
.        Señor, que la meditación de tu Pasión y Muerte nos anime y ayude a tomar la cruz de cada día y seguirte, para un día resucitar contigo en la gloria.
Amén.
     Rezo de las catorce estaciones.
     Oración final:
     Señor mío Jesucristo, que con tu Pasión y Muerte diste vida al mundo, líbranos de todas nuestras culpas y de toda inclinación al mal, concédenos vivir apegados a tus Mandamientos y jamás permitas que nos separemos de Ti.  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
.           Amén (Catholic.net)
         Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Cruz de la Casa de Pilatos, de Nicolás de Ferrero y Andrés Correa, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Plaza de Pilatos, en ExplicArte Sevilla.

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Más sobre el El Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 31 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Isidro Labrador, antiguo Lavadero Municipal, Baños de Vilo, Molinos del Guaro, Fuente de San Isidro, Lavadero de la Cruz, Museo del Aceite Antonio Gala, y Molino de Frías) de la localidad de Periana, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Isidro Labrador, antiguo Lavadero Municipal, Baños de Vilo, Molinos del Guaro, Fuente de San Isidro, Lavadero de la Cruz, Museo del Aceite Antonio Gala, y Molino de Frías) de la localidad de Periana, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Axarquía Costa del Sol
     Superficie: 59 km2
     Altitud: 550 m
     Latitud: 36º 55'  -  Longitud: -4º 11'
     Distancia a Málaga capital: 59,5 km
Datos demográficos
     Población: 3.350
     Gentilicio: Perianenses
Ayuntamiento
     plaza de Andalucía, 1, 29710
     952536016 - 952536276     www.periana.es
     ¿Quieres asomarte al mejor anfiteatro natural de Europa? Sólo tienes que acercarte a Periana. Desde este pueblo de las tierras altas de la Axarquía, las vistas te dejarán sin palabras. A su impresionante riqueza paisajística se suma su singular arquitectura y sus arraigadas costumbres.
     De Periana no puedes marcharte sin probar sus sabrosos melocotones y su aceite de oliva verdial de extraordinaria calidad. En torno a estos productos se celebran anualmente dos fiestas que se han convertido en citas ineludibles en el calendario de la comarca.
     En Periana no puedes perderte sus monumentos: 
     La iglesia de San Isidro Labrador es el monumento más notable de Periana. Construida en estilo neomudéjar tras el terremoto de 1884, consta de tres naves separadas por arcos apuntados. Del exterior destaca su fachada de ladrillo visto y del interior, la solería de terrazo policromado.
     A dos kilómetros y medio de la villa, en la pedanía del mismo nombre, se encuentran los Baños de Vilo. Se trata de un balneario situado a más de 600 metros sobre el nivel del mar, con una poza de brocal esculpida hace más de mil años. Por las propiedades terapéuticas de sus aguas y la belleza del paisaje que lo circunda, es un enclave de obligada visita.
     De regreso a la villa te esperan sus casas señoriales del siglo XVIII, el antiguo Lavadero Municipal y la Fuente de Periana, que fue durante décadas el centro de la vida social.
     Mención aparte merece el Museo del Aceite de Mondrón, con sus tradicionales aperos y piedras de molienda. Sus instalaciones brindan la posibilidad de conocer los procesos de elaboración del producto que ha dado fama a este pueblo de la comarca de la Axarquía.
     Y para disfrutar de unas espectaculares panorámicas del entorno, nada mejor que acudir a la plaza de la Lomilleja. Desde su mirador podrás divisar la depresión del río Guaro y el embalse de La Viñuela. (Diputación Provincial de Málaga).
      Su accidentado acceso entre las sierras de Alhama y la de Enmedio o de Gallo-Vilo, la convierte gradualmente en un paraje de suaves pendientes a medida que descendemos de la sierra. La presencia de abundante agua, como el arroyo de Cantarranas y el río Guaro, ha permitido desde fechas muy tempranas el asentamiento de pueblos prehistóricos de época musteriense, como en el Cerro de Alcolea, y de época neolítica, como el Fuerte y el abrigo de Marchamonas.
     Hay escasas noticias de este municipio, y podría tratarse de una alquería, ya que en 1487 se le nombra como lugar de paso de las tropas que se dirigían a Vélez, y que daría lugar a dos elementos defen­sivos, uno en la cuesta de Santana, y el otro, denominado Pereiro, al sur, que dio nombre a esta población. Sus abundantes aguas dieron lugar a los baños medicinales de Vilo, que subsistieron hasta el siglo XIX, y se han recuperado recientemente. El terremoto de 1884, denominado de Andalucía, destruyó el caserío, teniéndose que construir prácticamente de nuevo. A pesar de este suceso Periana no perdió su fisonomía de calles irregulares, cuyos desniveles se salvan con escaleras. El núcleo central sobrevivió y destacan las plazas del Ayuntamiento y la de la Fuente, como espacios representativos de sociabilidad (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Periana, la del dorado melocotón, uno de los mejores de España. Con sus casi 3.400 habitantes, Periana se encuentra en el seno de un valle bien hidratado, al que rodean una serie de alturas moderadas y de gran belleza. El pueblo es precioso, con calles escalonadas, placetas claras y fuentes. Cuenta con una iglesia interesante, la de San Isidro que se edificó tras el terremoto de 1885 y que está construida en estilo neomudéjar, como lo prueba el ladrillo visto de su fachada (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Isidro Labrador
     Poblado de moriscos, sus casas fueron derriba­das y reedificadas, y en el año 1761 la primitiva ermita se convirtió en parroquia.
     Destruida por el terremoto, la actual parroquia es neomudéjar, con planta de tres naves separadas por arcos apuntados sobre columnas de fundición, espacioso crucero y capilla mayor cubiertos con falsas bóvedas de crucería.
     La fachada, de ladrillo y mampostería, viene marcada por un eje vertical que dispone su acceso con arco rebajado y sobre él ventana geminada con arco de herradura y óculo. Se remata con una espadaña de doble hueco (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La parroquia de San Isidro es el edificio más importante del núcleo urbano y fue levantada, al igual que el barrio que la rodea, tras el terremoto de 1885. El estilo es una mezcla de neomudéjar, propio de la época, sobre una planta de tres naves. El exterior es de ladrillo visto (Diputación Provincial de Málaga).

antiguo Lavadero Municipal

     La belleza del Lavadero de la Cruz radica en la sabia utilización de la piedra, en la sencillez de sus franjas de color (blanco y verde) y en su simetría; su encanto proviene de lo recoleto de este espacio, que tantas evocaciones trae a las mujeres mayores del pueblo.
     Los lavaderos eran centros importantes de relación social femenina y algo así como santuarios de las intimidades, habladurías y cantos de las mujeres. Todavía se sigue con la vieja tradición de llevar el agua de la fuente a la casa en botijos.
     El Lavadero Municipal de Periana se encuentra dentro del núcleo urbano de Periana, en la Calle Cerco, a escasos metros de la céntrica Plaza de la Fuente. Sus aguas son aptas para el consumo humano.
Durante décadas fue utilizado como lavadero público, aunque en la actualidad su uso ha quedado restringido al abastecimiento de agua para beber y como rincón pintoresco, tranquilo y relajante por el discurrir del agua (Diputación Provincial de Málaga).

Baños de Vilo y Molinos hidráulicos del Guaro
     Situados en la ladera derecha del arroyo de Guaro a unos dos km de la población, en la cortijada de Baños de Vilo. Al lado norte de la carretera Periana-Riogordo.
     Las instalaciones del baño de Vilo han sido recientemente restauradas, contando hoy con una única pileta de inmersión, perfectamente integrada en el entorno. Están abiertas al exterior y la pileta de inmersión se separa de la vista mediante un murete de piedra que permite una parcial intimidad.
     Sigue existiendo un puentecillo de piedra que permite cruzar el río sin peligro alguno.
     Balneario árabe con unas extraordinarias aguas sulfhídricas, magnésico-cálcica y nitrogenadas, que brotan a 21 grados centígrados y cuyas propiedades curativas están especialmente indicadas para enfermedades de la piel.
     Se encuentra en plena fase de restauración, en la aldea del mismo nombre. Baños de Vilo está a 2,5 kilómetros de Periana y es un lugar privilegiado con agua sulfurosa de propiedades medicinales. No está muy claro desde cuando data el balneario, aunque si se sabe que en la segunda mitad del siglo dieciocho eran muchas las personas que acudían a tomar baños medicinales.
     En 1828 se inauguró un edificio con habitaciones adosadas cerca de la alberca y una casa de baños. Por problemas de propiedad, el balneario vivió un tiempo de cierto abandono que originó el deterioro de las instalaciones. Los ayuntamientos de Vélez, Periana y un particular se disputaban su propiedad en aquellos tiempos.
     A finales del siglo diecinueve el entonces propietario, Emilio de San Martín, realizó una serie de mejoras pero en 1907 una tormenta arrasó las instalaciones. El Ayuntamiento adquirió el balneario a principios de la década de los 90, año a partir de cual se iniciaron las labores de recuperación de Baños de Vilo con fines turísticos (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de San Isidro y Lavadero de la Cruz
     La Fuente de San Isidro se encuentra en la Plaza de la Fuente, en el centro del pueblo. Unos metros por debajo, en la calle Cerco, en un recoleto rincón nos encontramos con el lavadero de la Cruz.
     La fuente de San Isidro, completamente restaurada sigue situada en su posición original, conservando tanto el abrevadero como los caños para suministro humano. El lavadero municipal ha sido también restaurado, eliminando las pilas en altura que se construyeron en los años 40 y recuperando las pilas de suelo.
     La fuente de Periana está organizada a dos cotas diferentes. En la superior un corredor con barandal de forja ornamental permite el acceso a los cuatro caños que suministran el agua en abundancia. Cada caño derrama el agua sobre una base de piedra caliza donde se encajaban antiguamente los cántaros.
     Las piletas de esta parte superior de la fuente desaguan más abajo en el gran pilón que sirvió de abrevadero hasta hace escasos años, cuando las caballerías seguían siendo habituales en el pueblo (Diputación Provincial de Málaga).

Museo del Aceite Antonio Gala (Mondrón)

     El Museo del Aceite Antonio Gala (Mondrón) está situado a seis kilómetros de Periana, en la localidad aceitera de Mondrón. Este museo nació por iniciativa de la Cooperativa Olivarera de San José Artesano, quienes quisieron preservar los antiguos usos de elaboración de los aceites que le dieron fama a la localidad. Allí se puede contemplar las antiguas piedras de molinos de mediados del siglo pasado, así como útiles diversos relacionados con la recolección y la molienda del aceite de oliva virgen extra.
     Son fabricantes, envasadores, cuentan con una colección museográfica y tienda donde el visitante podrá adquirir, si lo desea, productos de la almazara. La entrada es libre y también se realizan visitas guiadas en sus instalaciones para explicar el proceso íntegro de elaboración del aceite virgen extra, desde la recepción de la aceituna hasta el envasado. Con el objetivo de un conocimiento global, también introducen una cata de los distintos tipos de aceites de oliva que elaboran.
     Desde la cooperativa están abiertos a realizar distintos tipos de actividades, como la senda de los Olivos Milenarios, preparación de desayunos molineros, catas y eventos que deben de ser reservados con antelación.
     La cooperativa nació en 1967 en el interior de la aldea de Mondrón. Tres décadas después se trasladaron a su actual ubicación, junto a la carretera A-7204. Actualmente, Olivarera San José Artesano SCA de Mondrón está constituida por 450 socios procedentes principalmente de las localidades de Periana, Alfarnatejo, Riogordo, Alfarnate y el Borge y una superficie de olivar tradicional de aproximadamente 1.500 hectáreas (Diputación Provincial de Málaga).

Molino de Frías de Guaro
     El Molino de Frías se encuentra en el área perteneciente al municipio de Periana, ubicado a orillas del río Guaro y en las cercanías de la aldea que comparte su nombre. Para llegar al emplazamiento, la opción más conveniente consiste en tomar la carretera MA-156 y llegar hasta el núcleo de Guaro. Una vez allí, un camino asfaltado conduce directamente hasta el molino en cuestión. Este recorrido resulta sumamente accesible y cómodo, especialmente para quienes deseen realizarlo en vehículo.
     El molino de Frías es una fábrica hidráulica dotada de dos paradas o dos sistemas  para la molienda, cuyas últimas piedras proceden de la prestigiosa fábrica francesa de La Ferté, transportadas al lugar en el año 1936. Estos dos juegos de piedras desempeñan funciones distintas: uno destinado a la producción de harina para consumo humano, y el otro juego para la elaboración de piensos para animales.
     Algunos engranajes del molino están compuestos por cajales o dientes de madera de encina, otorgando así carácter artesanal a la construcción. La planta alta del molino alberga un espacio destinado a la maquinaria para cernir la harina. 
     En el año 1945, ante el declive de este tipo de instalaciones debido al desarrollo de las modernas fábricas harineras, se busca una alternativa con la producción de aceite de oliva. Así, se levanta una almazara cuyas piedras molederas son accionadas también mediante sistema hidráulico, caso singular en la provincia de Málaga. La almazara cuenta con una prensa de tipo capilla procedente de una instalación más antigua. La producción de aceite estuvo funcionando de manera irregular hasta los años 60.
     Unido al molino y la almazara, existen otras dependencias como la propia vivienda del molinero, almacenes y corrales, un conjunto que refleja el modo de vida histórico del lugar. 
     En 1997, los hermanos Francisco y Dionisio, miembros de una familia con tradición en la carpintería y la construcción, junto con sus esposas Purificación y Remedios, adquirieron el molino con el simple propósito de restaurarlo por placer. Antes de iniciar los trabajos, llevaron a cabo una documentación fotográfica exhaustiva de la estructura del molino, seguida de una minuciosa limpieza. A continuación con buen hacer procedieron sin ayuda externa a la restauración de los elementos estructurales así como de la maquinaria del molino. La intervención concluyó en 2020 y, ahora, las puertas del molino están abiertas para todos aquellos que deseen visitarlo, siendo recibidos por los propietarios con amabilidad y disposición.
     Periana, un municipio ubicado en la comarca de la Axarquía, se destacó por sus tierras y la abundancia de cursos de agua, lo que lo convirtió en el principal productor de cereales y en un centro de actividad molinera. Aunque en la actualidad no hay molinos en funcionamiento para moler cereales, el legado arquitectónico de esta actividad perdura en su entorno. Hasta el año 1950, un total de doce molinos estaban operativos en la región. Algunos de estos molinos han sido adaptados como viviendas o lugares de descanso, manteniendo intacta la maquinaria original.
     Estos molinos se encuentran distribuidos a diversas altitudes a lo largo del río Guaro, en ubicaciones como la propia Guaro y en Baños de Vilo, como es el caso del molino de la familia Frías. Este molino, construido en la Edad Moderna, estuvo en funcionamiento hasta 1962, siendo su última molienda llevada a cabo por Ricardo Ortigosa, el último molinero (Diputación Provincial de Málaga).
     
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domingo, 15 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, Villa romana del Ruedo, Museo Histórico-Arqueológico, Torre del Reloj, y Poblado ibérico de "El Cerro de la Cruz") de la localidad de Almedinilla, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, Villa romana del Ruedo, Museo Histórico-Arqueológico, Torre del Reloj, y Poblado ibérico de "El Cerro de la Cruz") de la localidad de Almedinilla, en la provincia de Córdoba.
     Al pie del Cerro de la Cruz, de raíces ibéricas extiende Almedinilla su blanco caserío arrullado por el río Caicena. Al pie del Cerro de la Cruz, de raíces ibéricas extiende Almedinilla su blanco caserío arrullado por el río Caicena, que fertiliza huertas. Bajar sin prisa por calles como Río o Calvario, abrazado por la cal que inflama el sol, mientras los riscos de los cercanos Castillejos se asoman por encima de los tejados como rapaces protectoras, es un placer inolvidable para los buenos catadores de paisajes.
     Villa situada al sureste de la provincia, junto a la carretera C-336.
     Distancia a Córdoba: 114 Km.
     Altitud: 622 m.
     Extensión: 56,7 Km2
     Habitantes: 2.536.
     Gentilicio: Almedinillenses.
     Mancomunidad: Subbética Cordobesa
     Almedinilla, conocida como Wasqa en época musulmana, estaba habitada en el siglo X por los Banu Hasn. Conquistada por los cristianos, que le dieron su actual nombre, perteneció a la orden de Calatrava desde 1246, a la abadía de Alcalá la Real desde 1341 y a la Casa de Aguilar a partir de 1370. En 1844 se constituyó en Ayuntamiento, independizándose administrativamente de Priego, al que había pertenecido hasta entonces como aldea.
     Oficina de Turismo de Almedinilla
     +34 957 703 317
     https://www.almedinillaturismo.es (Diputación Provincial de Córdoba).
     Esta población, conocida desde época romana, fue denominada Wasqa en el periodo islámico y perteneció a la cora de Elvira. Tras la reconquista, a partir de 1246, se le cambió el nombre por el actual y fue cedida a la orden de Calatrava, pasando en 1341 a la abadía de Alcalá la Real. En 1370, Enrique II la cedió, junto a Priego, a Gonzalo Fernández de Córdoba, formando parte de la Casa de Aguilar. Durante la Edad Moderna perteneció al marquesado de Priego, hasta 1844 en que se constituyó en municipio independiente (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     A once kilómetros de Priego de Córdoba, por la carretera A 340 al pie del cerro de la Cruz, cuyas pesadas rocas cuelgan sobre el caserío, se encuentra Almedinilla, una pequeña población dotad de un paisaje soberbio, con parajes como las Colas de Caballo, en dirección a Fuente Grande. Este pueblito tuvo gran importancia en el pasado y es conocido internacionalmente por sus yacimientos arqueológicos. Fue población íbera, como lo demuestran los hallazgos -entre ellos 253 tumbas con suntuosos ajuares, hoy repartidos por todo el mundo- del cerro de la Cruz. Fue enclave romano, de cuya época conserva, muy dispuesto para su visita, el conjunto de la ciudadela o villa romana de El Ruedo, en un extremo de la población. En el otro extremo, en edificio que fuera de un antiguo molino, a orillas del río, se ha dispuesto un Ecomuseo muy interesante (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).

Iglesia de San Juan Bautista.-
     El templo actual lo construyó en 1978 el arquitecto Francisco Montoro Ballesteros. Es una nave adintelada con la capilla del Sagrario adosada al lado izquierdo. Las pilastras van forradas de ladrillo y el techo de madera con casetones. Las vidrieras con temas litúrgicos se deben al párroco Enrique Díaz Oria, lo mismo que la decoración reciente del templo. La puerta del cancel se labró en 1773, siendo capellán Tomás Antonio Moyano.
     El presbiterio tiene un Crucificado de estética sevillana de mediados del XVII, restaurado en 1995 por Cristóbal López. A la derecha se halla una peana, cobijada por un tornavoz del viejo púlpito del XVIII, con la imagen de San Juan Bautista, talla salida del taller de Alonso de Mena hacia 1630.
     A la izquierda hace de ambón el antiguo púlpito, en madera dorada. En la primera hornacina del muro de la derecha se encuentra una hermosa talla policromada de San Francisco, del siglo XVII, en tamaño académico.
     Paralela a la nave de la iglesia se abre en el lado izquierdo una capilla, que tiene igualmente la cubierta adintelada, pero con el techo más bajo, decorada con tres vidrieras que representan el Tetramorfos, la Pesca Milagrosa y el Cordero Místico. El altar tiene un camarín, recientemente enriquecido con mármoles blancos y rojos, en el que se veneran las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de fines del XVII, obra de un anónimo seguidor de José de Mora, y la Virgen de los Dolores, original del XVIII muy retocada. A los pies de la iglesia se ven varios lienzos del XIX con San Cayetano, la Divina Pastora, inspirada en la versión de Alonso Miguel de Tovar, y el Bautismo de Cristo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Tuvo una iglesia construida en 1769 de la que se conserva sólo la espadaña de sillería, usada como humilladero en el atrio de la actual parroquia. El edificio actual es obra del arquitecto Francisco Montoro Ballestero, al derribarse el antiguo en la década de los setenta. La nueva iglesia fue inaugurada el 24 de septiembre de 1978. 
     Está configurado como un salón de planta casi cuadrada. Esta se compartimenta gracias a una grada, en una nave rectangular que ocupa toda la anchura del presbiterio. Los grandes ventanales están cerrados por vidrieras diseñadas por el párroco.
     Su fachada es muy sobria, con cubierta a dos aguas, ósculo central y espadaña al lado izquierdo, con tres tramos y presbiterio, también adintelado y forrado de madera decoración con casetones. El testero plano se adorna con tres paños verticales, los laterales de ladrillo visto y el central enlucido, separados con fajas de vidrieras de símbolos relativos a la creación, pecado original y rendición, obra, como todas las del templo. 
     En el presbiterio destaca el crucificado de tamaño natural (anónimo del s. XVII) y estética sevillana de mediados del XVII, mientras la imagen de San Juan Bautista, talla de madera estofada y policromada, salida del taller de Alonso de Mena hacia 1630. 
     La iglesia está presidida por su Nazareno, s. XVIII, del círculo de José de Mora. 
     La Parroquia de San Juan Bautista está situada en la calle Iglesia. Es de época contemporánea . Perteneció a la jurisdicción del Abad de Alcalá la Real (Jaén) hasta 1835 en que pasó a depender de Priego, ciudad a la que estuvo adscrita Almedinilla hasta 1844 en que se constituyó como municipio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Villa romana del Ruedo.-
          La villa romana de El Ruedo fue una explotación agropecuaria con una zona residencial o "pars urbana" (que reproduce las comodidades de una vivienda aristocrática de la ciudad) y una zona productiva o "pars rustica" (con almacenes, lagares, almazara de aceite, hornos cerámicos, cuadras, viviendas de colonos y esclavos¿) para la explotación agropecuaria. 
     La villa romana de El Ruedo debió estar asociada en un principio a una mediana propiedad (mediados del siglo I - siglo III después de Cristo) hasta que va transformándose con el tiempo en un gran latifundio con una zona residencial de carácter ya aristocrático (siglo IV) que contiene una serie de espacios privados (dormitorios o "cubicula") y otros espacios lujosos y de recepción decorados con un importante conjunto escultórico, aunque desde un principio el edificio principal se distribuyó en torno al patio central con peristilo.
     Así la zona residencial gira alrededor de un patio con fuente biabsidiada en el centro, siguiendo el modelo de casa helenística o mediterránea de patio central, cuya impronta llega hasta nuestro días en la típica casa de patio andaluz. 
     Destacan también la cantidad de estucos con pinturas conservadas, que originalmente cubrían todas las paredes y los techos con frescos que imitan las incrustaciones de mármol "crustae".
     Además de la Sala de los Baños con sistema de calefacción por "hipocastum" , la villa de El Ruedo posee una sala de recepción muy original que corresponde con la Sala del Comedor o "Triclinium" con un stibadium o mesa semicircular que haría las veces de "triclinium" para comer recostados (realizada con ladrillos y cubierta con un mortero de cal, arena y cerámica machacada) que posee una fuente cuya agua procedía de la estructura que queda más al fondo: un ninfeo o fuente monumental de agua por donde, a manera de cascada simulada, el agua entraría en la habitación.
     El mundo ideológico aristocrático se vislumbra por tanto a través de la zona residencial "pars urbana" y también a partir de un conjunto de esculturas que se pueden contemplar en el Museo Histórico de la localidad (Dionisos, Apolo, Perseo y Andrómeda, Hermafrodita, Attis, Sileno, Venus, genio estacional...) que suponen uno de los aspectos más espectaculares y originales de esta villa. La mayor parte de las mismas hacen referencia a la mitología grecorromana y a los cultos religiosos que poseían los habitantes de la villa, y probablemente por este motivo se fracturaron intencionadamente en un momento posterior en relación con el asentamiento del cristianismo (mediados del siglo V), dispersándose u ocultándose los fragmentos. 
     Entre todas las esculturas encontradas cabe destacar la pieza en bronce que representa al dios del Sueño Hypnos o Somnus, personifcación del Sueño, que debió decorar esta la Sala del Comedor.
     A mediados del siglo V la zona residencial se abandona coincidiendo con la rotura violenta e intencionada de las esculturas que decoraban la casa, expresión de la riqueza y el culto pagano del propietario, quedando bajo los escombros o en las distintas fuentes de la vivienda (donde se encontraron), al tiempo que el espacio residencial se transforma en un espacio productivo con hornos de pan, batanes, lagares, y tal vez viviendas modestas en lo que antes habían sido habitaciones lujosas. 
     Las tumbas exhumadas en la necrópolis asociada se organizaban en hileras más o menos paralelas, creando alienaciones más o menos densas con espacios libres intercalados en una distribución que no sólo serviría para facilitar el acceso a la tumba sino para dar continuidad en el tiempo a la misma, al ir extendiéndose paulatinamente, y con cierto orden progresivo, hacia el Este (donde se encuentran los materiales más tardíos asociados ya claramente a culto cristiano) creando zonas funerarias diferentes.
     Estas zonas funerarias indican una concepción global del espacio funerario que respeta en el tiempo las zonas previas, con probables intercalaciones de tumbas que se debieron suceder en las zonas funerarias inmediatamente anteriores a la que estuviera en uso en un momento determinado reflejo de una población hispanorromana que cambia su religión (del paganismo al cristianismo) de manera paulatina y sin cortes bruscos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Ubicada en el mismo núcleo urbano, junto a la carretera A-339.1.
     Declarada Bien de Interés Cultural, data de los siglos I al VII d.C. y cuenta con una de las superficies más completas de las existentes en la Península Ibérica.
     Destaca la monumentalidad de los alzados de sus muros y la riqueza de su elementos arquitectónicos: mosaicos, pinturas, pavimentos,… así, como el conjunto escultórico aparecido en la misma y que puede ser contemplado en el Museo Histórico-Arqueológico.
     En ella se distinguen claramente dos zonas: la “Pars Urbana”, que corresponde con la residencia de los propietarios, con toda clase de lujos y siguiendo los modelos de casas helénicas (mantenidas hasta nuestros días en la casa andaluza), y la zona productiva “Pars Rústica” destinada a las dependencias agrícolas (lagares, pozos de decantación de aceite, albercas…).
     Junto a la Villa y asociada a ella apareció una necrópolis del siglo IV-VII d.C. (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico-Arqueológico.-
          El Museo Histórico Local se sitúa al pie de la Sierra de Albayate, cruzado por la Gran Ruta Senderista, en un paraje natural de interés medioambiental y singular belleza.
     Se asienta sobre un antiguo molino de aceite, harina y gayumba. Actualmente del antiguo molino de aceite sólo se conserva el exterior, ya que interiormente ha sido totalmente transformado aunque sí sigue manteniendo la antigua maquinaria como pieza museística. 
     Lo más destacado es el molino de harina construido en piedra y conservando aún la canalización del agua y parte de la maquinaria.
     Su fachada de tres plantas no ofrece nada reseñable, aparte de una distribución simétrica de vanos adintelados.
     Sus 1200 m2 están distribuidos en cuatro salas:
     Sala del Aceita y del Olivo, aprovechando la maquinaria de la antigua almazara ubicada en el mismo.
     Sala de la Cultura Ibérica. Con materiales del poblado del Cerro de la Cruz, con una colección de cerámicas de uso cotidiano, pesas de telar, utensilios agrícolas, armamento y ajuares funerarios.
     Sala de la Cultura Romana. En esta sala se muestran elementos de uso cotidiano, una rica colección de monedas y el extraordinario conjunto escultórico aportado por la Villa Romana, incluyendo la escultura del dios grecorromano del sueño ¿Hypnos¿ o ¿Somnus¿ la pieza más representativa.
     Sala de los molinos harineros, que la fuerza del río Caicena a lo largo de su recorrido movía antaño, configurándose como el núcleo museístico principal del Ecomuseo, y que nos habla de los orígenes mediterráneos de la cultura andaluza (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En origen, el edificio fue una almazara y molino harinero, conservando en su interior algunas de las antiguas maquinarias.
     Se sitúa al pie de la Sierra de Albayate, cruzado por la Gran Ruta Senderista Internacional GR-7 y ubicado en un paraje natural de interés medioambiental y de singular belleza.
     Los exteriores del edificio también están acondicionados para actividades culturales.
     Sus 1.200 metros cuadrados están distribuidos en cuatro salas: Sala de los Molinos y del Cereal, sala del Aceite y del Olivo como testigo de la Historia, sala de la Cultura Ibérica, que contiene una amplia colección de materiales del Poblado Ibero destacando la cerámica de uso cotidiano en un perfecto estado de conservación, pesas de telar, utensilios agrícolas, armamento y ajuares funerarios y Sala de la Cultura Romana donde se muestran elementos de uso cotidiano así como el singular conjunto escultórico aportado por la Villa, destacando el dios grecorromano del sueño “Hypnos o Somnus”. (Diputación Provincial de Córdoba).

Torre del Reloj.-
          Torre formada por tres cuerpos y cubierta con tejado a cuatro aguas de teja vidriada. El cuerpo inferior abierto, correspondiente a los cuatro pilares cuadrangulares de apoyo del edificio, con arcos escarzanos. El segundo de tres plantas cada una con una ventana apuntada en sus cuatro frentes. De inspiración mudéjar. 
     El tercer cuerpo se corresponde con el del reloj. Cubierto con tejado a cuatro aguas de cerámica vidriada verde, rematada con pequeño cuerpo de campana también cubierto a cuatro aguas. El material utilizado es el ladrillo visto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la Plaza del Ayuntamiento de Almedinilla se encuentra ubicada la emblemática Torre del Reloj.
     Este monumento, el más característico de Almedinilla, data de la II República y se compone de una Torre de ladrillo coronada por tejas vidriadas de color verde, que sobresalen por encima de todos los tejados de la localidad (Diputación Provincial de Córdoba).

Poblado íbero de "El Cerro de la Cruz".-

          El yacimiento del Cerro de la Cruz se ubica en el área geográfica de la Sierra de las Subbéticas, que se continúan por territorio jiennense y granadino. Ocupa uno de los típicos anticlinales calizos que conforman la orografía de esta zona. 
     Domina Almedinilla por el Suroeste, ofreciendo una ladera al Norte de muy difícil acceso.
     En si, no conserva restos de murallas ni estructuras defensivas adscribibles a época ibérica. Las distintas campañas de excavación arqueológica, que fueron emprendidas sucesivamente por Maraver, Paris, Engel, Navascués, Santa-Olalla y Vaquerizo, han puesto de manifiesto que se trata de un poblado fortificado de Baja Época Ibérica, dispuesto en terrazas escalonadas que han sido directamente excavadas en la roca, aprovechando su superficie.
     Posee un urbanismo complejo y planificado caracterizado por diferentes terrazas artificiales, que se realizaron para salvar la pendiente del cerro a partir de grandes muros de aterrazamiento con calles, que se sitúan entre estos muros y espacios de vivienda y trabajo que suelen repetir la combinación de almacenes, zona de molienda, telares y aljibes. La construcción de las viviendas parten de un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes y de tapial que se han conservado en muchos casos hasta los 2 metros de altura. 
     Los resultados de las últimas excavaciones confirman la destrucción violenta que sufrió el poblado a finales del siglo II, con niveles de incendio muy potentes, abandono del poblado. Esta destrucción permitió, asimismo, en muchos casos, recuperar estructuras de habitación completas de enorme importancia para los estudios de tipo microespacial y la reconstrucción de la vida doméstica del poblado dado que conservaban la totalidad de su ajuar doméstico, no recuperado ni removido tras el incendio a gran escala que causó la destrucción. Incluso con la documentación de cadáveres de la época en estos niveles de incendio o sobre el pavimento de las calles (restos óseos con huellas claras de cortes de espada). 
     Además, el sitio arqueológico posee una fase emiral, correspondiente a una pequeña alquería islámica del siglo IX-X, y un conjunto de trincheras y construcciones de una de las posiciones del Frente que durante la Guerra Civil (1936-39) se estableció en la localidad.
     De los restos hallados en el yacimiento sobresalen por su interés las falcatas con nielados de plata, cuchillos, soliferro y peines, datados en los siglos V y IV a. C. De igual modo, es de destacar la cerámica ática del siglo IV a. C.: kylix, cráteras y cerámicas de figuras rojas; así como la cerámica ibérica: vasos y cráteras. La necrópolis está formada por una gran concentración de tumbas, con urnas cinerarias.
     El Cerro de la Cruz constituye uno de los más interesantes poblados de época ibérica de la provincia de Córdoba que han podido estudiarse científicamente. Los 650 metros cuadrados de superficie excavada lo convierten en uno de los escasos ejemplos de asentamientos de baja época excavados de manera intensiva en toda Andalucía, a lo que debe añadirse su buen estado de conservación.
     Según Ignacio Muñiz Jaén, arqueólogo municipal, la historia que guarda el cerro esconde un drama en tres actos, separados curiosamente casi por 1.000 años entre sí, correspondientes con la destrucción violenta de un poblado ibérico a manos del ejército romano, en el contexto de las revueltas de Viriato y las guerras lusitanas (en torno al año 140 antes de Cristo); un poblado de época andalusí-emiral coincidente con las revueltas de Omar Ben Hafsún contra el poder central del Emirato de Córdoba (alrededor del año 900); y las trincheras y huellas dejadas por la posición del Frente de Guerra que hubo en este cerro durante la Guerra Civil Española (1936-1939) entre republicanos y franquistas.
     El poblado ibérico es un ¿oppidum¿ o poblado fortificado que se ha fechado en el siglo II antes de Cristo, uno de los pocos poblados fortificados del periodo final de la cultura ibérica, la llamada Baja Época Ibérica, que nos habla del contacto indígena con Roma, pero que sin embargo aún conserva toda su especificidad y su entronque con lo que, dentro de los distintos pueblos ibéricos, parece haber sido el espacio físico de los bastetanos, aquellos iberos que ocuparon lo que hoy es el Sur de la provincia de Córdoba, parte de la de Málaga, Granada, Jaén, Almería y Murcia (más o menos las Sierras Subbéticas).
     El poblado del Cerro de la Cruz (tal vez la antigua Osca o Escadia nombrada por los historiadores griegos y romanos) es conocido de antiguo a raíz de las excavaciones que se llevaron a cabo en la necrópolis a finales del siglo XIX por Luis Maraver y Alfaro (primer director del Museo Arqueológico de Córdoba) y principios del siglo XX por Pierre Paris y Arthur Engels. Los ajuares encontrados en las tumbas de incineración (sobre todo ajuares cerámicos y bélicos formados por espadas o falcatas, lanzas, jabalinas¿), fruto de aquellas intervenciones, podemos encontrarlos expuestos en muchos museos: Museo Arqueológico Nacional de Madrid, Museo Arqueológico de Córdoba, Museo de Saint-Germain en Paris, Alcázar de Toledo.
     En el 2019 el Museo Histórico de Almedinilla con la Universidad de Granada localizaron el lugar exacto de la necrópolis y pudieron documentar algunas tumbas y depósitos votivos que no arrasó ni la erosión ni la actividad furtiva.
     Muchos años después, entre 1985 y 1989, la Universidad de Córdoba comenzó a excavar el poblado, excavaciones que después de un prolongado freno se volvieron a activar en 2008 hasta hoy a través del Convenio de Colaboración que el Museo Histórico de la localidad tiene firmado con la Universidad Autónoma de Madrid.
     El poblado estaba dispuesto en terrazas artificiales con grandes muros de aterrazamiento. Las calles estrechas, entre aterrazamiento y aterrazamiento, permitían el acceso a las viviendas a través de una especie de patio o porche donde se ubican profundos aljibes (de 8 mts. de profundidad) para almacenar el agua de lluvia, zonas de molienda (con molinos de cereal) y espacios de hogar para la cocina. 
     Llama la atención la conservación de algunos muros originales (hasta 2 mts. de altura) y el almacén donde se encontraron 44 ánforas de tipo ibero-púnico (se exponen reproducidas algunas de ellas).
     El poblado estaba en plena efervescencia (almacenes llenos, zonas de trabajo en producción, ampliación de calles, construcción de nuevos aljibes y casas¿) cuando sobrevino su destrucción violenta, documentada a través de un nivel de incendio que cubre todo el yacimiento, y de restos óseos humanos con huellas de muerte violenta. El contexto de la destrucción (fechado por cerámicas y monedas a mediados del siglo II antes de Cristo) coincide con las represalias que los ejércitos romanos llevaron a cabo en esta zona sobre los poblados que se aliaron con Viriato en su rebelión (y que nos menciona, por ejemplo, el historiador Apiano). 
     Se han recreado a la entrada del yacimiento 5 viviendas ibéricas con las técnicas constructivas documentadas en las excavaciones (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a.C.) excavados en Andalucía. Nos habla de la sociedad, economía y medioambiente de entonces. Muestra el urbanismo de la época distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios. Más Información:
     Somnus – Desarrollo de Almedinilla S.L.
     Dirección: Ctra. A- 339  Km, 37  14812 – Almedinilla
     Teléfono: 957 703317 – 606 972070
     Fax: 957 702165 (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, Villa romana del Ruedo, Museo Histórico-Arqueológico, Torre del Reloj, y Poblado ibérico de "El Cerro de la Cruz") de la localidad de Almedinilla, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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