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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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miércoles, 13 de mayo de 2026

La Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).  
     Hoy, 13 de mayo, Memoria de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima, en Portugal. En la localidad de Aljustrel, la contemplación de la que, en orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).
     Del martes al domingo más próximos al trece de mayo. Prácticamente todos los años alguno de los actos de la romería recae en esta jornada.
     La advocación de Fátima tuvo su origen con la aparición de la Virgen a tres pastores en la población portuguesa de Fátima en 1917. No obstante, obtuvo gran predicamento durante los años treinta y cuarenta, particularmente a partir de 1947 cuando una imagen de la Virgen de Fátima comenzó una peregrinación de cincuenta años por todo el mundo.
     Desde un primer momento se asoció a la advocación de Fátima el rezo del rosario y, buscando potenciar dicho rito, en 1950 el párroco de La Campana, con la colaboración de varios personajes ilustres de la población y gracias a una colecta popular, adquirió una talla que fue trasportada en procesión desde el Zahariche a la localidad, el trece de mayo del mismo año.
     Más tarde, el cuatro de noviembre de 1950, llegó a La Campana la imagen de la Virgen Peregrina, que procedía de Écija e iba hacia Sevilla. Dicho hecho fue celebrado en la población y permaneció en la memoria colectiva, de tal modo que, con el paso de los años, se ha relacionado la traída de la primera imagen desde el Zahariche con la llegada de la Virgen Peregrina, construyendo un origen mítico que combina todos estos elementos en uno solo.
     En cierta medida el comienzo de las celebraciones viene marcado por el traslado de la imagen de la capilla de San Lorenzo a la iglesia parroquial, acto que tiene una función liminar. Dicho traslado tiene lugar dos domingos antes de la celebración de la romería y en ella participan el cuerpo de costaleros junto a los coheteros y algunos miembros de la Hermandad de Fátima. A partir de este día comienzan a activarse los grupos que preparan las carrozas y las calles y se empieza a planear la romería.
     El viernes anterior a la romería tiene lugar el rezo de un rosario por las calles de la localidad. Normalmente comienza sobre las nueve de la noche y transita por algunas calles escogidas por la hermandad; si bien éstas cambian de año en año. El acto es presidido por el Simpecado de la hermandad y ha de ser entendido como la reafirmación de los fundamentos de la advocación de la Virgen de Fátima.
     La preparación de las carretas ocupa las tardes de los días previos a la romería. Grupos de romeros, generalmente vinculados por lazos familiares o de amistad, se organizan para decorar los remolques que se llevarán a la romería. En la mayoría de los casos se emplea papel vegetal de colores para simular flores, que se distribuyen sobre la superficie de los vehículos formando dibujos o diseños geométricos. También se usan grandes palmas u otros elementos vegetales. Por regla general los colores más utilizados son el blanco y el celeste, en alusión a la Virgen de Fátima.
     Por su parte el arreglo de la vía pública tiene lugar en mismo día de las procesiones. Por la mañana los varones que residen en las calles por las que discurrirá la procesión, salen al campo a coger juncias y algunas hierbas olorosas. En las tardes previas o durante esa misma mañana, mujeres y grupos de niños preparan la decoración de flores de papel y otros elementos que ornamentarán las calles. Una vez entrada la tarde se comienzan a disponer las juncias, que cubrirán toda la calzada, mientras que las ventanas y calles se adornan con macetas y flores de papel formando diversas composiciones. Pequeños altares, se van disponiendo en rincones o lugares destacados, tales como las fachadas de casas. 
     La ornamentación de las calles no tiene una división de género clara, si bien se aprecia que los varones se encargan de repartir las juncias, que ellos mismos recogieron esa mañana, de colgar los adornos de las paredes y de mover los elementos más grandes y pesados, mientras que las mujeres asumen la organización y la planificación de la decoración en general, pero particularmente lo más delicados, y la disposición de pequeños elementos.
     El día anterior a la romería, la Delegación de Urbanismo y Medio Ambiente distribuye contenedores y bolsas de basura en la finca "El Zahariche" para evitar así que se ensucie el paraje. De igual modo, en la mañana posterior a la romería, cuadrillas de obreros municipales junto a vecinos que se ofrecen como voluntarios acudirán al paraje a terminar de limpiar. Asimismo el sábado se preparan los caballos para la jornada siguiente y se ultima la decoración de las carretas, por lo que no es, en absoluto, un día festivo.
     El comienzo oficial de los actos lo marca el pregón de fiestas, que se celebra el domingo previo a la romería, tras la misa dominical. Si bien no se registran actos oficiales hasta un par de días después.
     Para la gran mayoría de los vecinos de La Campana, las celebraciones en honor a la Virgen de Fátima comienzan el martes anterior a la romería, con la celebración de un Triduo que se prolongará hasta el jueves. Los actos religiosos comienzan sobre las siete de la tarde en la iglesia parroquial, donde tiene lugar una misa y el rezo del rosario.
     El miércoles y el jueves, tras finalizar el Triduo, la imagen sale en procesión por ciertos barrios de la población. Cada año se recorren dos barrios distintos hasta visitarlos todos, momento en el que se comienza de nuevo. Los vecinos de los barrios que serán visitados por la Virgen de Fátima decoran profusamente las calles, tendiendo sobre el asfalto junquillos, plantas aromáticas y juncias hasta cubrirlo por completo, formando una gran alfombra verde. En las fachadas de las casas y en rincones escogidos se disponen pequeños altarcillos o elementos decorativos, y de tejado a tejado se tienden flores de papel blancas y celestes, los colores de la Virgen de Fátima.
     A su salida, sobre todo si la procesión coincide con el trece de mayo, día de la Virgen de Fátima, la expectación es grande. 
     La plaza de Andalucía se encuentra abarrotada y a la puerta de la iglesia grupos de vecinos aguardan la salida de su virgen bailando sevillanas. Finalmente las puertas se abren y la imagen hace su aparición entre la aclamación de los fieles.
     Los recorridos son encabezados por una pareja de coheteros que anuncia que la Virgen se encuentra en camino, a continuación los miembros de la hermandad acompañados de uno o dos tamborileros, dispuestos inmediatamente delante de la imagen, la cual es portada por una cuadrilla de costaleros. Tras ella una multitud de vecinos la siguen, algunos de ellos tocando guitarras o cantando.
     El ambiente es festivo, la entrada de la imagen en cada calle es celebrada por los vecinos residentes, que no dudan en ponerse a bailar frente a la Virgen al son que marca el tamborilero, con lo que además impiden que las andas avancen. 
     Esto suele darse más comúnmente en las calles sin salida, donde los vecinos esperan a que la imagen llegue hasta el final y a continuación dificultan su marcha.
     La procesión tiene hora de salida, pero no de llegada. Esta se puede prolongar hasta casi la medianoche, momento en el que los vecinos de La Campana retornan a las calles por las que transcurrió la procesión a disfrutar de las pequeñas fiestas que allí tienen lugar, pues en cada calle se baila, come y bebe, festejando durante horas, si el tiempo lo permite.
     El viernes transcurre con tranquilidad, ya que hasta bien entrada la tarde no hay actos. En torno a las ocho los vecinos acuden a la iglesia parroquial para llevar a cabo una ofrenda floral a la Virgen de Fátima. Previamente la hermandad informa de qué flores llevará la imagen en su carreta para que los vecinos puedan tener la seguridad de que las suyas acompañarán a la imagen. Los ramos de aquéllos que quieren llevarle otro tipo de flores serán colocados junto a la imagen hasta el día de la romería, pero permanecerán siempre en la iglesia.
     Tras la entrega floral comienza la "Fiesta de la Romería" o "Fiesta de pre-Romería". Durante esa noche tiene lugar una verbena en la plaza de Andalucía, se eligen las mises de romería infantiles y de mayores, con sus damas de honor, que han de ir ataviadas con trajes de flamenca y que acompañaran el carromato de la Virgen desde su salida de la iglesia hasta el límite del pueblo, que viene marcado por una gasolinera. Coros romeros y grupos de flamenco animan la noche en la plaza de Andalucía hasta bien entrada la noche.
     A diferencia del día anterior, el sábado por la mañana comienza temprano, en torno a las siete de la mañana, cuando de la parroquia hace su salida el rosario de la Aurora. Se trata del acto más antiguo que se viene llevando a cabo, pues constituye el fundamento último de la devoción a la Virgen de Fátima en esta localidad. El rosario es dirigido por el sacerdote, al que acompañan numerosas mujeres por las calles de la población. No existe un itinerario prefijado y son los propios asistentes los que, en su deambular por las calles de la población, lo van fijando, pero por regla general transcurre siempre en las cercanías de la iglesia parroquial. 
     Durante el resto del día se ultiman los preparativos para la romería, se terminan de montar las carretas y se preparan los caballos. Ya esa noche muchos vecinos salen a las calles a festejar, imbuyéndose del ambiente romero que imperará al día siguiente.
     A primera hora de la mañana del domingo, antes de las siete de la mañana, se abren las puertas de la iglesia para que los fieles vayan entrando. Sobre las siete comienza una misa que puede prolongarse hasta las ocho de la mañana, momento en el que la imagen es montada sobre su carreta y sacada a la plaza. Allí la esperan un gran número de fieles que la acompañarán en su recorrido. Mientras se uncen los bueyes, los jinetes y amazonas desfilan junto a la Virgen saludándola; ellos deberán esperarla en el límite del puedo, junto a los distintos coches de caballos y enganches.
     Cuando está preparada la carreta comienza su recorrido a paso tranquilo, seguida de las carrozas decoradas. La marcha la abre el tamborilero y tras él se dispone la junta de la hermandad y las mises romeras. En algunos puntos del recorrido urbano la imagen se detiene para cantarle, particularmente en una casa de la calle Carmona, pues en ella habitó una de las familias que financiaron la compra de la imagen. Al llegar al límite de la población, donde esperan caballistas y vehículos de tracción animal, la junta y las mises despiden a la Virgen de Fátima entre los vítores de los asistentes, que a partir de ese momento se hacen cargo de la imagen.
     El recorrido no es largo pero se demora un par de horas. La mayoría de los asistentes se van adelantando hasta el paraje donde se pasará el día pero los tamborileros, las carrozas y un gran número de fieles nunca abandonará la carreta de la Virgen. Al llegar a la finca el Zahariche los caballistas aguardan a la Virgen una vez más y la escoltan hasta un pequeño grupo de encimas situadas en el centro de la finca. Allí, a la sombra de los árboles, tendrá lugar una breve misa romera, tras la cual los asistentes se distribuirán por las inmediaciones en  distintos grupos.
     La tarde transcurre entre comidas con los amigos y familia, así como visitas a grupos afines. Hasta bien entrada la tarde, sobre las siete en adelante, la carreta de la Virgen no vuelve a ser uncida y se retoma el camino de vuelta.
     El retorno es igual de festivo que la ida, pero se hace algo más rápido al tener contar el camino con un desnivel negativo. 
     A su llegada, los vecinos que llegaron antes al pueblo reciben a la Virgen y una vez más la acompañan hasta el templo parroquial.
     Originalmente solo tenía lugar el rezo del rosario, una novena y pequeñas procesiones en torno a la iglesia con motivo de la festividad de Fátima, pero debido al crecimiento de la devoción hacia la imagen, a mediados de los años sesenta comenzó a demandarse la celebración de una romería, la cual comenzó a llevarse a cabo en 1966. El resto de los actos continuaron teniendo lugar pero perdieron vigencia con respecto a la romería, que se convirtió en el acto central. No se pueden precisar fechas exactas, pero los actos actuales son, en cierta medida, remanentes de los originales.
     La romería carecía de un lugar de celebración fijo, cambiando cada pocos años el paraje donde se celebraba, pero a finales de los años setenta se trasladó de forma definitiva al Zahariche. A mediados de los noventa el ayuntamiento adquirió unos terrenos para la celebración de la romería, pero nunca ha llegado a llevarse a cabo allí por el apego que las gentes tienen a la ubicación actual.
     La adopción del modelo rociero es total, habiendo quedado descartado por completo el modelo festivo previo con diferencias tales como la sustitución de los trajes de pastorcillos y pastorcillas que llevaban los niños, por trajes cortos y batas rocieras o trajes de flamenca; la incorporación de la carreta de bueyes, eliminando así el tractor que llevaba el paso de la Virgen; etcétera. 
     Las calles por donde discurren las procesiones se decoran con juncias, flores y pequeños altarcillos, estos altares suelen contar con decoración alusiva a la Virgen de Fátima, pero también cualquier otro tipo de decoración que se considere apropiada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Festividad de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima;
     Se celebra este día en recuerdo de la primera de las seis apariciones a Lucía, Jacinta y Francisco en 1917, a tres kilómetros de Fátima, Portugal, en el lugar de Cova de Iría, que suponen un llamamiento a la oración, a la penitencia y a la conversión espiritual. El culto a la Virgen de Fátima surgió con la primera capilla a Ella dedicada en 1919. Ha sido incluida esta advocación como memoria libre en la última edición del Missale Romanum, mientras que los Heraldos del Evangelio la celebran como fiesta.
    Cuenta con la siguiente oración colecta: “Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo” (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de La Campana (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

viernes, 22 de marzo de 2024

La Hermandad de Pasión y Muerte

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de Pasión y Muerte, de Sevilla.  
     Hoy, 22 de marzo, es Viernes de Dolores, y qué mejor día que hoy para ExplicArte la Hermandad de Pasión y Muerte, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Viernes de Dolores.
     La Hermandad de Pasión y Muerte, tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Buen Aire, que se encuentra en la calle Virgen de Fátima, 8; mientras que la Casa-Hermandad se encuentra en la calle Enrique Mensaque, 10-12; ambas en el Barrio Triana Este, del Distrito Triana.
     La Hermandad de Santa María del Buen Aire y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte, Resurrección de Nuestro Señor y Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación, con sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Buen Aire, del sevillano barrio de Triana, fundada en 1991, y cuyas imágenes titulares son el Santísimo Cristo de Pasión y Muerte, y Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación, obras de José Antonio Navarro Arteaga en 1996 y 2001, respectivamente; y Santa María del Buen Aire, talla anónima del siglo XVIII.
     El escudo de la Hermandad lo presiden las cinco cruces de Jerusalén en color negro, estando formada la principal por una cruz latina arbórea, flanqueadas por dos cartelas en campo de oro. En la cartela diestra figura el anagrama JHS y en la siniestra dividida en dos partes iguales, el anagrama de María en la parte superior y una nao española del siglo xvi en la parte inferior. Todo ello descansa sobre una orla en campo violeta con la leyenda «Oración, Penitencia, Caridad»; y bajo la citada orla los tres clavos pasionales de Cristo. Rodeando todo lo anteriormente descrito una corona de espinas en su color natural. Habitualmente el escudo se utiliza de color con tonos morados.
   En 1991 un grupo de jóvenes, en su mayoría del barrio de Triana, deciden crear esta corporación, aún sin imágenes titulares. Nacidos como asociación pro-hermandad, tras la oportuna venia eclesiástica, tienen la idea de crear una hermandad de silencio en Triana rescatando antiguas advocaciones, la Cofradía del Santo Cristo de la Pasión y Muerte y Nuestra Señora de la Parra que existió en el siglo XVI en Triana y otra de Nuestra Señora del Desconsuelo que existió hasta el siglo XVII. Ambas se extinguieron debido a las epidemias de peste de 1649.
     Se encarga la imagen del cristo que fue acabada en 1996, y en 1997 se establece en la iglesia de San Vicente de Paúl (donde expusieron por primera vez al culto de los fieles la venerada imagen del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte). El Viernes de Dolores de 1999 se realiza el primer viacrucis y, desde entonces, sigue haciéndolo en Cuaresma.
     El grupo tuvo un peregrinar por distintas iglesias trianeras, como la anterior mencionada o la parroquia de la O. A principios del año 2001, pasa a ser agrupación parroquial, y se produce un cambio de sede: la parroquia de Nuestra Señora del Buen Aire, titular que pasa a formar parte de la agrupación. Ese mismo año llega a la parroquia Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación.
     El 22 de marzo de 2002 se bendicen las imágenes del Cristo y de la Virgen, coincidiendo con la presentación de ésta, por el arzobispo de Sevilla Carlos Amigo Vallejo. El 25 de enero de 2011 es erigida en hermandad de penitencia por el arzobispo Juan José Asenjo Peregrina con la aprobación de sus reglas, en las que se recoge seguir procesionando el Viernes de Dolores a la Real Parroquia de Santa Ana tal, como lo vienen haciendo desde entonces.
     En la Semana Santa de 2022 salió por vez primera desde la parroquia de San Juan Bosco, perteneciente a la congregación Salesiana de Triana. Este hecho fue motivado por las dificultades que presenta la entrada y salida del paso del Señor, cuando salía desde su sede del Buen Aire. (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
Conozcamos mejor la Solemnidad de los Dolores de la Virgen María;  
     En primer lugar debemos decir que la advocación de los Dolores de María se encuentra entre los títulos soteriológicos de la Madre de Dios, vividos a lo largo de toda su vida, en torno a los misterios de su Maternidad Divina (nacimiento, infancia y vida pública de Jesús) y de su Compasión (Pasión y Muerte del Señor).  Aunque los dolores de María aparecen en las Sagradas Escrituras y la reflexión sobre ellos se remonta a la época patrística, esta devoción sólo ha tenido un desarrollo litúrgico en Occidente.  En Oriente sólo los Católicos Rutenos tienen una fiesta de la Madre Dolorosa el Viernes posterior a la Octava del Corpus Christi, aunque en la iglesia bizantina el recuerdo de la Dolorosa está muy presente en el oficio del Viernes Santo y todos los miércoles y jueves del año, en que se conmemora el sacrificio del Calvario de una manera especial, y se reza una antífona mariana llamada staurotheotókion, que canta a María al pie de la Cruz. Esta memoria mariana se gestó en el corazón de Europa. Fue preparada por la literatura ascético-mística renana de los siglos XII y XIII, en la que, insistiendo en la humanidad de Cristo, revaloriza también la figura de María, indisolublemente unida a Él, sobre todo en lo referente a la pasión: junto al Varón de Dolores, se contempla a la Reina de los Mártires. 
     La conmemoración litúrgica de los dolores de Nuestra Señora, en la opinión más extendida, se remonta al siglo XIV, con Alemania como foco principal. En principio fue colocada en diversas fechas y recibió distintos nombres: Angustias, Compasión, Conmiseración, Desmayo, Lamentación de María, Llanto de María, Martirio del Corazón de María, Pasmo, Piedad, Siete Dolores, Transfixión, Traspaso... Mas los testimonios más antiguos de una fiesta litúrgica anual provienen de Iglesias locales. Los encontramos en la Fiesta de la Transfixión, establecida por el Obispo Lope de Luna en Zaragoza el año 1399, y en el Concilio Provincial de Colonia, presidido por el Arzobispo Teodorico de Meurs, que el veintidós de abril de 1423 instituye la Commemoratio angustiae et doloris B. Mariae Virginis, para el viernes posterior al domingo Jubilate, actual cuarta semana de Pascua, por decreto sinodal, como desagravio de los sacrílegos ultrajes de los herejes husitas a las imágenes de Cristo y de la Virgen, y para venerar exclusivamente los dolores de María en el Calvario.  En 1482 el Papa Sixto IV della Rovere introdujo en el rito romano una misa centrada en los sufrimientos de María al pie de la cruz, denominada de Nuestra Señora de la Piedad, que se fue extendiendo por todo Occidente. 
     A fines de la Edad Media una fiesta de María Dolorosa estaba establecida en las diócesis del norte de Alemania, Escandinavia y Escocia, con diferentes denominaciones y fechas, la mayoría movibles (durante el tiempo pascual o poco después de Pentecostés), aunque algunas eran fijas (sobre todo en julio: el dieciocho en Merseburg; el diecinueve en Halberstadt, Lübeck o Meissen, el veinte en Naumberg). Sus textos eucológicos son variados, limitándose desde la consideración de las angustias de María durante la Pasión hasta extenderla a todos los dolores de la vida de la Madre de Dios. Durante el siglo XVI, esta memoria de la Compasión de la Virgen se va extendiendo por toda la Iglesia Occidental con sus varias denominaciones y fechas. En 1506 fue confirmada a las monjas de la Anunciación bajo el título de Pasmo de la Bienaventurada Virgen María para el lunes siguiente al Domingo de Pasión. En el Breviario de Erfurt, impreso en Mainz (Maguncia) en 1518, encontramos la fiesta con el título de Commendatio B. Mariae Virginis el viernes después del Domingo in Albis (actual Segundo de Pascua). En algunos lugares se le asignó el día que luego se extendería, el viernes anterior al Viernes Santo, como el caso de la concesión en 1600 a las monjas servitas de Valencia bajo el título de Bienaventurada Virgen María al pie de la Cruz; en otros se coloca el sábado siguiente, día por excelencia de la Virgen, o incluso un día fijo, el dieciocho de marzo, ocho días antes del veinticinco, que es el día en que la Tradición señala la muerte de Cristo.  En Francia se hizo popular esta fiesta en el siglo XVII, y la llamaban de Nuestra Señora del Pasmo o Nuestra Señora de la Piedad, celebrándose el viernes de la Semana de Pasión. Clemente X Altieri (1670-6) concedió esta memoria de los Dolores de Nuestra Señora a toda España. Esta misma fecha fue asignada a todo el Imperio Alemán en 1674.  El dieciocho de agosto de 1714 el Papa Clemente XI Albani la concede a los Siervos de María. El Papa Benedicto XIII Orsini, a petición de éstos, el veintidós de agosto de 1727, la extendió a toda la Iglesia Romana, con el nombre de Fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, fijándola el Viernes de la Semana de Pasión o Quinta de Cuaresma. 
     En este día la celebraban la fiesta los servitas y los dominicos, Orden a la que pertenecía el Pontífice, así como los franceses, españoles y alemanes. Esta jornada acaba recibiendo el nombre popular de Viernes de Dolores. A pesar del título de la fiesta, contempla la compasión de María al pie de la cruz. Suprimida como una duplicación en la reforma del calendario de 1969 en beneficio de la del quince de septiembre, aunque fuera más antigua para no oscurecer la austeridad cuaresmal, en la última edición del Misal Romano se ha rescatado esta memoria, tan arraigada en nuestra tierra, en una colecta alternativa a la del día. “Señor Dios, que en este tiempo ayudas con bondad a tu Iglesia: concédenos imitar a la Santísima Virgen María en la contemplación de la Pasión de Cristo, con un corazón sinceramente entregado. Te pedimos, por la intercesión de la misma Virgen, unirnos en estos días con firmeza a tu Hijo Unigénito, y así poder llegar a la plenitud de su gracia”. Los servitas la siguen celebrando como fiesta con el título de Santa María al pie de la Cruz (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de Pasión y Muerte, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad de Pasión y Muerte: www.pasionymuerte-dyv.blogspot.com/

La Hermandad de Pasión y Muerte, al detalle:
- Sede Canónica: Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Buen Aire
- Heráldica: Escudo de la Hermandad
- Día de Salida Procesional: Viernes de Dolores
- Imágenes Titulares: Santa María del Buen Aire
                                     Santísimo Cristo de Pasión y Muerte
                                     Resurrección de Nuestro Señor
                                     Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación