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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 1 de junio de 2026

Soy Historiador del Arte y soy el profesional competente para ExplicArte Sevilla y sus monumentos

     ¡¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y SOY EL PROFESIONAL COMPETENTE PARA EXPLICARTE SEVILLA, Y SUS MONUMENTOS!!
     Hoy, 1 de junio, es el Día de los Historiadores del Arte en España, y por ello es uno de los días más indicados para reivindicar la injusta situación que padecemos los historiadores/as del arte en relación a la visita cultural y turística, así como para exponer cuál es nuestra principal reivindicación en torno a esta cuestión: el grado de historia del arte (o la anterior licenciatura) es el que capacita para desempeñar profesionalmente la actividad de visita cultural y turística sobre el Patrimonio Histórico-Artístico, por lo que debe ser el principal criterio para habilitar el ejercicio de dicha profesión, sea a través de la figura de interprete del Patrimonio, que es la reconocida internacionalmente, o cualquier otra que se establezca desde la legislación (y no de otra) de Patrimonio Cultural. 
     Hoy más que nunca sigue siendo vigente nuestro lema: ¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y SOY EL PROFESIONAL COMPETENTE PARA EXPLICARTE SEVILLA, Y SUS MONUMENTOS!
     O si lo prefieres ¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y NO ME PERMITEN EXPLICARTE LOS MONUMENTOS!
     El 1 de junio es la fecha para la celebración del Día del Historiador del Arte en España en conmemoración de la aprobación el 1 de junio de 1900 del Real Decreto para la formación del Catálogo Monumental y Artístico de la Nación.
   Las razones que han llevado a elegir este acontecimiento han sido las siguientes:
            – En primer lugar, queríamos elegir una fecha que estuviera relacionada no con el Arte (donde hay muchas disciplinas y dimensiones relacionadas, además de celebraciones vinculadas a él como el Día Mundial del Arte, coincidiendo con la fecha de nacimiento de Leonardo da Vinci) sino con la Historia del Arte, para remarcar así nuestra condición profesional.
            – Aunque lo habitual es vincular esa fecha con algún personaje de reconocimiento indiscutible y principal por toda la comunidad científica, en este caso un historiador o historiadora del arte, no consideramos que haya ninguno que cumpla con estos requisitos y pueda considerarse de forma incontestable como el padre (o madre) de la Historia del Arte en España.
            – No obstante, sí creíamos conveniente que esta fecha debiera estar relacionada con aquellas personas que sentaron las bases de la Historia del Arte como disciplina científica en nuestro país, por lo que necesariamente debíamos acudir a la denominada primera generación de historiadores del arte españoles que, según la asentada identificación de Gaya Nuño, serían Elías Tormo y Monzó, Manuel Bartolomé Cossío y Manuel Gómez-Moreno Martínez.
            – Además, y en parte derivado por la dificultad para elegir una figura de entre las tres citadas, queríamos que la fecha elegida estuviera vinculada no sólo con la investigación o la docencia (la fecha de las primera cátedra de Historia del Arte o de la publicación periódica pionera de la Historia del Arte, el Archivo Español de Arte, han sido otras de las opciones barajadas aunque no hemos encontrado fechas concretas que nos sirvan de referencia), sino también con la capacidad de la misma para intervenir en la realidad social y cultural de nuestro país, en este caso a través del reconocimiento de los objetos de arte como Patrimonio Histórico-Artístico, un concepto éste hoy denostado pero que reivindicamos como nuestro legítimo objeto de estudio, de ahí que defendamos su reconocimiento singular dentro de la legislación de Patrimonio Cultural.
     Por todas estas razones la fecha elegida ha sido la del 1 de junio de 1900, que es el día en que se aprueba el Real Decreto para la formación del Catálogo Monumental y Artístico de la Nación (Gaceta de Madrid de 2 de junio). En esta iniciativa concurren una serie de circunstancias especialmente relevantes para la Historia del Arte que justifican, según el razonamiento expuesto anteriormente, su elección:
            – Su conexión con los personajes que están en el origen de la Historia del Arte en España, incluida la figura historiográfica más destacable del siglo XIX, Juan Facundo Riaño, que es quien propone el nombre de Manuel Gómez-Moreno Martínez como artífice del Catálogo Monumental, una vasta empresa que debió acometer en solitario.
            – Su vinculación con el primer instrumento de análisis y registro formal y sistemático del patrimonio histórico-artístico de nuestro país que, aunque identificado con el concepto de Monumento (el cual debemos reivindicar como tipología patrimonial principal de la Historia del Arte), trascendía la simplista identificación de éste con lo arquitectónico para entenderlo desde una perspectiva integral (en concordancia con los postulados científicos de la propia disciplina), de ahí las referencias a la escultura, pintura, armaduras u otras artes hasta entonces poco consideradas como la miniatura, la orfebrería, la azulejería o los textiles.
            – Su relación con la Real Academia de Bellas Artes (de quien dependía el nombramiento de las personas responsables del Catálogo), una de las instituciones más vinculadas con la Historia del Arte y responsable desde su creación tanto del control de la actividad artística contemporánea como (esto a partir de 1854) de las actuaciones sobre las obras de arte del pasado.
            – La presencia fundamental de la familia Gómez-Moreno. Quizás considerada la saga más importante y reconocible de la Historia del Arte en España, la presencia de Manuel Gómez-Moreno Martínez nos permite, a través de su figura (y en la que se aúna de forma inseparable la Historia del Arte con la arqueología, hecho éste también muy relevante para el devenir de la disciplina), hacer un reconocimiento tanto a su padre Manuel Gómez-Moreno González, pionero en la defensa del Patrimonio Histórico-Artístico, como, especialmente, a su hija María Elena Gómez-Moreno, la primera mujer historiadora del arte en España, la cual se merece todo nuestro reconocimiento y consideración.
            – La vinculación de todos ellos con la Institución Libre de Enseñanza y con el Centro de Estudios Históricos (donde habría que hacer mención al apoyo que Francisco Giner de los Ríos presta a Gómez-Moreno para continuar con el Catálogo Monumental a la muerte de Facundo Riaño), el origen de la modernidad científica y cultural de España.
     En definitiva muchas razones que creemos justifican la fecha elegida para ser el Día de los Historiadores/as del Arte en España, tal y como lo refleja el propio texto del Real Decreto: “Desde los comienzos de este siglo se viene reconociendo la alta conveniencia de llevar á cabo Catálogos completos de las riquezas artísticas de la Nación, que á un mismo tiempo sirvan de guía provechosa á los que se dedican al estudio de la Historia del Arte nacional, y de inventario seguro que garantice la conservación de riquezas inestimables expuestas á desaparecer à impulsos de la codicia de los propios ó de los manejos empleados para adquirirlas por los extraños”.
     Por todo ello, si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte sus monumentos, su historia, sus personajes, sus costumbres, sus fiestas,... Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

   ¡Gracias siempre por vuestro apoyo!

martes, 25 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba.
     Los espléndidos encinares adehesados son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. Los espléndidos encinares adehesados de Villanueva -descubiertos con asombro por los viajeros del AVE- son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. En medio de este emporio vegetal, Villanueva de Córdoba se acuesta silenciosamente sobre la planicie, mientras la torre de San Miguel, desde su austera esbeltez, proclama la eternidad del granito y apacienta las casas extendidas a sus pies como un dócil rebaño.
     Villa situada al este de Los Pedroches, en la carretera C-420.
     Distancia a Córdoba: 90 Km.
     Altitud: 725 m.
     Extensión: 427,9 Km2
     Habitantes: 9.800.
     Gentilicio: Jarotes.
     Mancomunidad: Los Pedroches.
Villanueva de Córdoba surgió a principios del siglo XV, junto a uno de los ramales del camino de Córdoba a Toledo, con el nombre de Encinaenana, que cambió en 1499 por el actual. Fue aldea de Pedroche hasta 1553, en que Carlos I le otorgó el título de villa y pasó a formar parte de la comunidad de las Siete Villas de los Pedroches.
Oficina de Turismo de Villanueva de Córdoba
+34 957 120 603
http://www.villanuevadecordoba.com (Diputación Provincial de Córdoba).
     Esta importante población de la comarca, surgió en el siglo XIV al establecerse aquí un grupo de vecinos provenientes de Pedroche; pasó luego a villa y en 1560 fue incorporada a las posesiones de la Casa del Carpio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El valle de los Pedroches reúne muchos alicientes para dedicarle una detenida visita y Pozoblanco es un punto de partida inmejorable. Desde aquí, pueden orga­nizarse excursiones a los parajes y a las poblaciones que se reparten por el valle. A veinte kilómetros al oeste, por un terreno llano de espléndida dehesa salpicada de dólmenes, Villanueva de Córdoba se ofrece como un oasis de tranquilidad en el que se combinan sin estridencias los edificios notables, como el de la parroquia de San Miguel, con un extraordinario jamón de pata negra. Antes de llegar a Villanueva, a unos catorce kilómetros de Pozoblanco, se sitúa la ermita de la Virgen de Luna, en un paisaje de mucho color serrano y medieval (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     El gris del granito que adorna las fachadas junto al trazado austero y firme de su trama urbana constituyen los principales atractivos de esta villa del valle de los Pedroches, rodeada por una bella dehesa en la que proliferan abundantemente las encinas, los rebaños de corderos y las piaras de cerdos ibéricos.
Historia y visita
     Aunque su término estuvo poblado desde muy antiguo, la ciudad tiene su origen en la fundación de la aldea de Encina Nava, llevada a cabo por unos pastores de Pedro­che hacia 1155, poco tiempo después de la conquista del valle por Alfonso VII. En 1553 se llamaba ya Villanueva de Córdoba o de la Jara, alcanzando por entonces el título de villa, con jurisdicción independiente. La plaza de España es el centro geométrico y administrativo del pueblo. De ella parten las calles Pozoblanco y Cañuelo, grandes ejes alrededor de los cuales se estructura el caserío, de largas calles irregulares formadas por sólidas casas en cuyas facha­das prolifera abundantemente el granito, tanto en los zócalos como en los dinteles de puertas y ventanas.
     En la plaza, además del Ayuntamiento, un caserón del siglo XVIII, se encuentra la iglesia de San Miguel, gran templo de piedra datado en 1745, en el que sobre­sale en primer lugar la torre portada que se alza en la fachada principal, así como el conjunto de su interior formado por tres naves separadas por arcos fajones de medio punto sobre pilares de granito. El suelo de la iglesia es de madera, lo que le confiere un aspecto al mismo tiempo acogedor y misterioso, acentuado por el coro y la situación, casi escondida, de la pila bautismal.
Gastronomía
     Los derivados del cerdo ibérico, entre ellos el exquisito jamón de pata negra, así como el cordero constituyen la base fundamental de su cocina.
Artesanía
     La talabartería y, en general, los trabajos en cuero tienen aún cierta relevancia en la ciudad. Se fabrica buen calzado campero así como guarniciones y artículos para el caballo y para el jinete.
Fiestas
     La celebración del día de la Cruz, que tiene lugar el 3 de mayo, goza de gran vistosidad. En la Pascua de Pentecostés es muy interesante la romería de la Virgen de la Luna, con el traslado al pueblo de la Virgen desde su ermita situada a 11 km de la población en dirección a Pozoblanco. Del 3 al 8 de agosto es la feria en honor del patrón San Miguel, cuya festividad, el 29 de septiembre, se celebra con gran participación popular (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Miguel Arcángel.-

     Según algunos estudiosos, el edificio se construyó en 1553, pero fue transformado y ampliado entre 1743 y 1746 durante el episcopado de don Miguel Vicente Cebrián por el maestro Francisco de la Mata. Consta de tres naves, crucero cupulado y presbiterio; las cubiertas que luce el templo son a un agua en en las naves laterales y plana en la central, de escayola imitando madera, instalada en el año 1914.
     Prácticamente todo el patrimonio que poseyó este templo desapareció durante la Guerra Civil. Sólo se libraron de la destrucción la Inmaculada, de modelo barroco italiano, y el Corazón de Jesús, de Olot. El retablo mayor es de 1947. Los del crucero tienen imágenes de serie, excepto el Calvario de la izquierda, formado por el Crucificado de la Vera Cruz, de José Vicens, la Virgen de los Dolores, anónima, y San Juan Evangelista, obra de Miguel Arjona, de 1992. La capilla del Sagrario es de posguerra.
     En las cabeceras de las naves laterales hay dos lienzos donados por la familia Herruzo, de hacia 1947, que representan a San Francisco recibiendo los estigmas y a la Divina Pastora, que sigue el modelo barroco de Alonso Miguel de Tovar. En la nave izquierda están la Santa Cruz de los Pinchos, la imagen del Resucitado, tallada en Sevilla por Castillo Lastrucci en 1948, y un cuadro de Ánimas.
     Entre las piezas de platería que conserva la parroquia pueden destacarse una custodia de mano, de comienzos del siglo XVII, un copón, de fines del siglo XVIII, con los punzones de Pérez y Martínez, y un cáliz, de 1786, marcado por Manuel Repiso (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
        Situada en el centro del pueblo. Data la primera Iglesia del siglo XVI, la actual se remonta al siglo XVIII, obra quizás de Francisco de la Mata.
     El templo es de tres naves con arquerías de cuatro vanos, esta descansa sobre pilastras con columnas adosadas realizadas con sillares de granito y coronados con capiteles en dos niveles, uno de ladrillo visto y otro revestido, por lo cual se puede pensar que dicho recurso fue utilizado para elevar la actual techumbre. Junto a las tres naves se desarrolla el crucero y presbiterio.
     Las naves laterales se cubren con techumbres de madera a un agua y la central con alfarje decorado por casetones con rosetas.
     El crucero tiene cúpula sobre pechinas con linterna y los brazos del crucero se cubren por bóvedas de cañón. En la cabecera se encuentra la antigua sacristía trasformada en capilla del Sagrario. Interiormente destaca el suelo de madera dispuesta en listones que conforman formas geométricas. Fue realizado en 1914. Todos los retablos y las imágenes fueron repuestos después de la Guerra Civil: el retablo mayor con imágenes de la Inmaculada y el patrón San Miguel; el retablo de la Virgen del Carmen, el retablo del Calvario con el Cristo de la Vera-Cruz, el retablo de la Cruz de Pinchos, el del Señor Resucitado, el de Santa Rita, de San Antonio, de San Francisco de Asís, de San José, y el de la Virgen de la Candelaria. El templo guarda en un relicario la mano izquierda que perteneció a la talla original de la Virgen de Luna, en madera de cedro.
     La Virgen de Luna comparte devoción con las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, y anteriormente por Pedroche desde el siglo XV. La iglesia San Miguel alberga la imagen de la Virgen de Luna, patrona de la localidad, durante su estancia en Villanueva de Córdoba. La vinculación de la patrona con esta iglesia se debe a que ésta parroquia, construida en 1553 cuando la localidad obtuvo su título de villa; es la iglesia principal de la localidad. Durante los 4 meses de permanencia en el pueblo, este lugar será un espacio para visitas y peticiones de los vecinos a su patrona. Además, en ella se guarda la mano de cerámica que perteneció a la imagen original de la Virgen de Luna.
     Este templo adquiere también una significación especial en la romería de la Virgen de Luna del Lunes de Pentecostés, como lugar donde finaliza la procesión. La entrada en la iglesia de la imagen, supone el fervor colectivo del pueblo allí congregado, que le da la bienvenida con el canto del himno y la celebración de una misa en su honor.
     El templo parroquial, iglesia mayor de Villanueva de Córdoba, está datado en el siglo XVI, aunque se vuelve a obrar en el siglo XVIII, siendo el arquitecto el maestro cordobés Francisco de la Mata. En 1746 se dieron finalizadas las obras, exceptuando las de la torre-campanario que se realizaron entre 1777 y 1785. La Iglesia fue arruinada en el contexto de la Guerra Civil Española, quedando destruidos todos los retablos y altares existentes, así como la mayor parte de las imágenes cobijadas, entre ellas la antigua talla de la Virgen de Luna (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la céntrica plaza de España se alza el principal monumento de la villa, que es la parroquia de San Miguel, templo de tres naves con arcos de medio punto sobre esbeltos pilares que data de 1553; dos siglos más tarde se formaron el crucero con cúpula central y la capilla mayor.
     A la época más antigua pertenecen las portadas laterales, mientras que la de los pies y la esbelta torre -acabada en 1785- corresponden a las reformas del XVIII.
     Las portadas laterales son los únicos vestigios del primitivo templo, presentan ambas un esquemas similar, son arcos de medio punto en granito y rematan en un dintel, su mayor característica es su sencillez y sobriedad.
     La portada principal, situada a los pies del edificio, se levanta en granito, está formada por un arco de medio punto flanqueado por pilastras toscanas sobre las que se alza un frontón triangular de corte neoclásico que da paso a una bóveda de cañón en granito que soporta los empujes de la torre-campanario, que tiene un fuste prismático hasta el cuerpo de campanas, formado por vanos geminados y rectangulares que forman una especie de serliana, coronado todo por una pequeña cúpula. La torre se empezó a construir en 1777.
     La obra se dio por terminada con el cuerpo del campanario con una altura de unos 35 metros, en los años 1782/83.
     Guarda el templo una custodia renacentista del XVII (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.-

     Uno de los espacios más bellos producidos en la provincia durante el siglo XX, fue construido según diseño de Carlos Sáenz de Santamaría en 1955. Conserva un notable conjunto de retablos e imágenes neobarrocos, realizados por el escultor granadino Domingo Sánchez Mesa, destacando el Crucificado que preside San Ignacio y la Purísima, en madera policromada, así como la hermosa escultura en mármol del Buen Pastor, que adorna la fachada de esta casa fundacional de las Obreras del Corazón de Jesús. A los pies de la nave derecha, están las imágenes procesionales de Jesús Cautivo, de Navas Parejo, realizada en 1945 y restaurada en 1996 por Santiago Lara en Socuéllamos (Ciudad Real), la Virgen del Dulce Nombre y de la Paz, obra de 1994 del sevillano Juan Ventura, y Cristo Yacente, tallado en Granada por Navas Parejo en 1945 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Hacia 1941, Dª María Jesús Herruzo Martos, dio inicio a las gestiones para la fundación de la Congregación de las Obreras Parroquiales del Corazón de Jesús, que domicilió en su hogar, adquirió también la casa contigua (nº 28), propiedad de sus familiares y allí edificó una magnifica capilla bajo la advocación del Buen Pastor, de ahí la imagen de la fachada principal, quedando esta capilla unida a la residencia.
     Maravilloso ejemplo de construcción en granito, en cuyo interior se alza la capilla del “Dulce Nombre de Jesús”, joya de corte neobarroco con esbeltos soportes de fuste único, obra del arquitecto diocesano Carlos Sáenz.
     El interior de la capilla da cabida a uno de los retablos más bellos de la localidad, en el presbiterio, como remate del altar se levanta un esbelto retablo con reminiscencias dieciochescas, con una gran suntuosidad decorativa, todo en pan de oro, y la figura de un crucificado, como titular del retablo (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Sebastián.-
     En la Parroquia de San Sebastián se veneran el Cristo de la Buena Muerte, obra de Castillo Ariza fechada en 1935, restaurada en Sevilla en 1991, y la Virgen de la Alegría, obra de 1965 de Martínez Cerrillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La antigua ermita de San Sebastián que data del siglo XVI, construida en 1585, fue transformada en parroquia en 1954, y aunque su interior ha sido muy modificado, sigue los esquemas habituales de este tipo de construcciones en los Pedroches.
     Tiene una única nave con cuatro tramos separados por arcos de diafragma sobre pilares en granito.
     En la cabecera se le ha añadido una cúpula con linterna y una serie de capillas laterales con bóvedas de cañón.
     La portada de esta iglesia tiene un gran encanto, el vano de acceso se hace mediante arco de medio punto precedido de un pequeño pórtico con tres arcos de gran belleza, todo en granito (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Cristo Rey.-

     En la de Cristo Rey, erigida en 1954 en la que fuera capilla de dicho colegio, están la imagen del Cristo de la Caridad, tallada por Antonio Castillo Ariza en 1964, y las procesionales del Nazareno, de Amadeo Ruiz Olmos, de 1953, restaurada en 1996, la Dolorosa, obra anónima traía en 1940, y la Virgen de la Esperanza, realizada en 1975 por Antonio Eslava Rubio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).

Estación del AVE Villanueva de Córdoba - Los Pedroches.-
     Villanueva de Córdoba-Los Pedroches es una estación de alta velocidad de Adif, situada a 11 km de Villanueva de Córdoba y a 32 km de Pozoblanco, que da servicio a la comarca de Los Pedroches.
Dispone de un aparcamiento gratuito, en el que no es necesario efectuar reserva alguna. También cuenta con algunas plazas techadas, dos de ellas reservadas para personas con movilidad reducida, iluminación y vigilancia las 24 horas. Cabe destacar que en el vestíbulo de la estación hay dos máquinas expendedoras, una de bebidas y otra de snacks.
     De momento, la estación dispone de una Máquina Autoventa Multifunción, que permite al viajero hacer las acciones básicas, como comprar un billete, modificar su hora de salida o asignar punto a la tarjeta Tempo. En la máquina autoventa de la estación es posible comprar billetes para el mismo día o para otra fecha, imprimir los adquiridos previamente, cambiarlos para otra hora del mismo día o anularlos. Asimismo, mediante la adquisición de un billete integrado se podrá llegar a Barcelona, Málaga, Granada o Huelva (Diputación Provincial de Córdoba).

Santuario de la Virgen de Luna.-
     La Ermita de la Virgen de Luna está situada a 14 Km. del municipio de Pozoblanco, en la Dehesa de la Jara.
     Se construyó en el siglo XIX y contiene numerosos vestigios de la cultura serrana de la zona. La ermita está dividida en tres naves con crucero rematado en  cúpula.
     En el exterior la entrada es porticada con columnas de granito.
     Esta ermita fue construida para venerar a la patrona de la ciudad la Virgen de Luna.
     El domingo de Sexagésima se celebra una gran romería que cuenta con un ceremonial que se remonta a varios siglos de antigüedad (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo de Historia Local.-
     El Museo de Historia Local de Villanueva de Córdoba se ubica en una antigua estación de ferrocarril que estuvo en uso entre 1907 y 1970.
     Tras su adaptación como Museo, en la sala expositiva puede hacerse un recorrido histórico que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea, pasando por las secciones de Cultura Íbera, Hispania Romana, Visigodos y Al-Andalus. 
     Sus fondos, de carácter arqueológico y etnográfico, son buena muestra del paso de las distintas culturas, no solo por la localidad de Villanueva de Córdoba, sino por toda la comarca de Los Pedroches (Diputación Provincial de Córdoba).

antigua Audiencia.-

     En principio el inmueble tuvo una sola planta, aunque en el siglo XVII le fue añadido un segundo piso. El elemento más destacado del inmueble, además de su fachada es el patio posterior, que se correspondería con una parte del antiguo espacio de concejos. El acceso al actual patio es interior, aunque presenta una fachada a la calle Concejo.
     La fachada, con dos cuerpos separados por una cornisa es de piedra vista. En ella destaca la entrada principal con un sencillo vano adintelado, animado por unos molduras en forma de pergamino enrollado. También han de destacarse los tres balcones existentes en el segundo piso, el mayor de los cuales está decorado por un escudo labrado en piedra.
     El edificio conocido como "La Audiencia" tiene sus orígenes en el siglo XVI. En él se dirimían las cuestiones de derecho de los vecinos, y posiblemente fue utilizado como Casa Capitular; de hecho, contaba con un amplio solar a la espalda para la celebración de concejos abiertos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situada en la Plaza de España, zona céntrica de la población, se alza el edificio de la Antigua Audiencia, el mejor edificio civil del municipio, que data del s. XVII.
     Fue utilizado hasta finales del siglo XIX como casa consistorial, y fue entonces cuando se trasladó al edificio del Pósito que fue construido a principios del s. XVIII.
     Este edificio debió construirse en la primera mitad del s. XVI, aunque sólo la parte baja. En el s. XVII se levantó la segunda planta.
     Los ángulos exteriores de las barandas de estos balcones remataban en bolas de piedra blanca, siendo mayores las de la central, lo que desapareció con el tiempo, pero que recientemente han sido de nuevo colocadas.
    Además los hierros en forma de S que sostienen sus pisos y algún detalle más nos denuncia el pertenecer a las construcciones de la época de los Austrias (siglos XVI y XVII).
     En la parte central de la fachada y sobre el balcón central existe labrado en piedra el escudo de España, que data del s. XVIII.
     Una vez que dejó de desempeñar las funciones de Ayuntamiento se utilizó como escuela hasta principios del s. XX, después de mercado, dispensario antipalúdico, juzgado, etc.
     Destaca por su gran fachada en esquina con dos cuerpos, con una portada noble y sencilla de esquema adintelado (Diputación Provincial de Córdoba).

Cementerio de San Miguel.-
     El cementerio se sitúa al noreste de la ciudad, junto a la carretera local que la une con Conquista. El lugar era conocido como Callejón de la Conquista. De implantación original rectangular, ampliada por dos de sus laterales, y con una nueva ampliación prevista. Presenta gran similitud con el cementerio de Pozoblanco (como recoge Ocaña Prados), tanto en composición, como en materiales. El frente principal está compuesto por la Iglesia, centrada, con acceso al cementerio por sus pórticos laterales, dos paños de reja sencilla sobre murete enjabelgado de media altura, con bancada, caballete y pilastras de piedra berroqueña, y sendos edículos para dependencias en los extremos. El resto del cerramiento es una tapia seguida con coronación de teja. La vegetación es abundante en el espacio de ingreso aunque no tanto en el interior. 
     La Iglesia, tiene una entrada con arquivolta abocinada, pilastras, cornisamento y espadaña de piedra, con cruz y veleta finales. Los entrepaños están enjabelgados. Hay una hornacina central con imagen exenta y una placa inscrita. Los accesos laterales, porticados, se cierran con cancela metálica bajo huecos de medio punto, con rosca y jambas berroqueñas. Son de interés la composición general y los elementos de la implantación original, el lapidario y la cruz fundacional, situada en el centro del primer patio. También se pueden encontrar panteones de interés, como el de la familia Rodríguez Silva, de tres fosas contiguas bajo cruz de alto pedestal y ángel alado que levita, de muy buena factura. 
     Hay dos panteones dedicados a los Caídos en la Guerra Civil, uno a los Caídos por Dios y por España, sencillo pero de grandes dimensiones, con un frente para los nombres y cruz con escultura de la Fe exenta,  y otro reciente, de 1984, también a los Caídos pero con un frente que contiene el lapidario y la paloma de Picasso. Se funda por acuerdo de 6-6-1898, siendo Alcalde D. Francisco Cañuelo Moreno. El expediente lo aprueba el Ministerio de la Gobernación el 18-1-1901. La subasta la gana D. Francisco Higueras. La primera piedra se pone el 24-6-1902 por el Alcalde D. Cayetano Herruzo y el Párroco D. Miguel Gutiérrez. Bajo el ángulo derecho de la Ermita hay una pequeña caja de zinc, con una moneda de plata del año y un escrito. Se bendice el 15-10-1906, con procesión del Arcángel San Miguel, a la campana se le puso el nombre de S. Francisco. Al final del acto el Alcalde D. Martín Sánchez obsequió en el Ayuntamiento con dulces y licores. El primer enterramiento es de 18-8-1906 de D, Juan Miguel Polo, y lo costeó el Ayuntamiento donándose el nicho a perpetuidad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Pósito.-
      Edificio de planta rectangular, con patio trasero y fachada principal a la plaza de España orientada al oeste, que muestra también fachada por el lado norte. Consta de dos plantas separadas por una destacada cornisa, formada por ancha escocia y cimada por filetes. La fachada es de granito, aparejado en sillares a soga y algún tizón, y corona en alero con perfil en nacela que sostiene cubierta de teja árabe.
     El piso superior muestra el paramento encalado, salvo los recercados de vanos y los esquinales donde luce el granito. Se articula en torno al eje de la portada-balcón. Dicha portada está rehundida y consta de poderosas jambas y ancho dintel, con el anagrama de Jesucristo grabado. El balcón es albergado por  un arco escarzano y rebajado entre pilastras sobre plintos de frentes cajeados, que soportan un remate mixtilíneo, el cual sobresale por encima de la línea del tejado. A ambos lados de la puerta, dos vanos de iluminación insertos en dos medios puntos con fuerte derrame hacia el exterior. 
     Por encima, en la planta superior y en eje con estos vanos, existen dos balcones. Gira la fachada por su lado izquierdo, según nos situamos frente a ella, hacia la calle Herradores, dibujando en planta un chaflán. Mantiene las dos plantas, en esta ocasión con un gran ventanal abajo, cerrado mediante reja, y en la superior, un balcón de similares características a los de plaza de España. 
     La fachada vuelve a mostrar un quiebro a continuación hacia la calle Contreras, donde aparece encalada por completo, salvo los recercados de las ventanas de iluminación, muy simples y cerradas por rejas, y la esquina, que se ve reforzada mediante sillares graníticos. A nivel de calle sólo se abre una ventana, próxima ya al cerramiento de la fachada por el lado izquierdo, y en la segunda planta dos, una en eje con la baja y otra a la derecha. Por encima de este cuerpo sobresale otro a dos aguas, con la vertiente orientada al norte interrumpida porque se le embute el cuerpo de fachada. Luce este piñón dos pequeños vanos de medio punto con derrame hacia el exterior y servían para ventilar las cámaras altas. 
     Traspasada la portada principal, se halla un vestíbulo de entrada con bóveda de arista. A continuación sigue una larga nave, perpendicular a fachada, que desemboca en el patio y está cubierta mediante bóveda de cañón. A ambos lados del vestíbulo y de esta nave se abren dos naves paralelas a la fachada, hoy compartimentadas por puertas o tabiques para independizar despachos, y cubiertas con bóvedas de arista. Una de esas naves fue modificada para hacer la escalera, rompiendo la bóveda. En la tercera crujía se encuentran otras dos naves, una paralela y otra perpendicular a fachada, y se cubren mediante bóvedas de cañón con lunetos, reforzadas con arcos fajones. 
     La planta alta se organiza mediante tres naves paralelas a la fachada, separadas mediante andanas de tres arcos de medio punto cada una, de ladrillo y soportados por columnas graníticas con capiteles toscos, con representación de dos grandes hojas de acanto que se enrollan en sus extremos; por encima, el ábaco y el cimacio. Sostienen en la nave central un techo raso sobre vigas de madera de moderna confección. En la nave contigua a la fachada, puesto que el muro externo fue reforzado y daba lugar a un tremendo grosor, se dispusieron arcos de descarga en forma de medio punto.
     En la parte trasera del edificio se construyó un patio en época moderna, con el fin de abrir más despachos en su entorno y en la parte alta, la sala de juntas. 
     El inmueble ha sido fechado en los comienzos del siglo XVIII; se ha visto que en 1881 ya compartía el edificio con dependencias municipales, quedando el pósito relegado a la planta alta; durante el primer tercio del siglo XX la fachada es reforzada con un engrosamiento del muro, pues se abrían grietas que entrañaban peligro, debido al excesivo peso de las bóvedas que cerraban las paneras. En esa época debió suprimirse la rampa, pues ya en 1932 el edificio es destinado en su totalidad a dependencias oficiales. Existe una antigua fotografía del edificio a comienzos del XX y ya no funcionaba como pósito, sino como Ayuntamiento. 
     Cabe destacar en la estructura general el predominio de largas naves cubiertas con bóvedas, ya de aristas, ya de cañón, cañón con lunetos o incluso con refuerzo de arcos fajones, si bien la mayoría de estos espacios han quedado desvirtuados por su compartimentación para acoger las diversas dependencias municipales. 
     La adición de un muro de refuerzo a la fachada ya existente se observa en el extraordinario grosor de vanos de iluminación y la portada; especialmente se percibe en las dos ventanas bajas y en los balcones de la planta alta. En esta destacan por su carácter artístico las columnas de granito, material idiosincrático de los Pedroches, así como los rústicos capiteles con grandes hojas de acanto de extremos enrollados. 
     Por testimonios de algunos habitantes se sabe que el techo de las salas superiores y el tejado tenían unas cristaleras que servían para iluminar, pues en la planta alta no existían los dos balcones laterales, sólo el central. En la planta baja se almacenaba el grano por el sistema de trojes; es decir, las naves presentaban de cuando en cuando unos tabiquillos bajos que impedían que distintos tipos de grano o de diferentes cosechas se mezclaran entre sí, si bien no estorbaban para el paso de una persona de un lado a otro.
     Hasta final del XIX llegó en su estado originario. A comienzos del XX sólo se utiliza la planta alta para pósito, en tanto que la baja acoge diversas dependencias. En los años treinta del XX se acomete una remodelación más profunda, suprimiéndose la rampa, dividiendo espacios y reforzando la fachada al doblar el muro existente con otro que es el que hoy da hacia la plaza; se abren balcones en planta alta y más vanos de iluminación. En los años 80 del siglo XX tiene lugar otra intervención, y se construye el patio trasero con dependencias alrededor, entre otras, la Sala de Juntas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de Toros.-
     La plaza de toros de Villanueva de Córdoba la inauguró Tomás Campuzano en el año 1983, es una plaza redonda, de piedra, exenta, situada fuera del pueblo, en la calle Ronda del Calvario.
     Tiene ocho filas de gradas de hormigón, el palco presidencial se sitúa sobre la puerta de entrada de los caballos y frente al palco de los músicos. La plaza tiene sus dependencias, los toriles, la entrada para los toreros y la del ganado concentradas bajo el palco principal. El único volumen que sobresale en el edificio es una cafetería, que funciona habitualmente y desde la que se puede acceder al graderío, o bien contemplar los toros desde sus ventanas. 
     Su estado de conservación es muy bueno, está en uso y se celebran corridas en la feria del pueblo que son a mediados de mayo y en la feria de San Miguel en septiembre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
    
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viernes, 10 de octubre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, Ermita del Dulce Nombre o de la Soledad, Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Iglesia de la Vera Cruz, Villa romana de Fuente Álamo, Estación de AVE Puente Genil-Herrera, Museo Histórico Local, y Paraje natural Embalse de Cordobilla) de la localidad de Puente Genil (y II), en la provincia de Córdoba

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Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria.-
     En el crucero, el retablo de la izquierda, de hacia 1775, está dedicado a San Antonio de Padua y luce en la parte superior un relieve con Santa Teresa; el de la derecha, de fecha semejante, lo está al Corazón de Jesús, de serie. Los altares de la nave alojan imágenes procesionales del Señor de los Afligidos, obra de Francisco Berlanga, de 1988, y Nuestra Señora del Rosario, del mismo autor, de 1996. La Santa Cruz titular de esta her­mandad es del siglo XVIII. Jesús de las Penas es obra de Manuel Luque Bonillo, de 1993, y Nuestra Señora de los Ángeles, de Berlanga en 1989, igual que San Juan, de 1991; la Magdalena es obra del pontanés Luis Sergio Torres Romero, del año 2000 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
 
Ermita del Dulce Nombre o de La Soledad.-

     A la derecha está el antiguo retablo de San José, labrado en yeso, que hoy tiene a San Juan de la Aguililla, obra de Juan de la Torre en 1859. En el remate lleva un relieve de la Circuncisión. Se reparten por la nave diversos lienzos, fechables en el XVIII, que representan a San Antonio y a San Pascual Bailón, y otros del XIX (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      De planta rectangular, una sola nave y sacristía en la cabecera, presenta cuerpo con bóveda rebajada con lunetos, presbiterio con bóveda sobre pechinas y coro a los pies. La sacristía de planta cuadrada no ofrece interés artístico ninguno.
     Exteriormente el edificio presenta una gran sobriedad, con puerta adintelada flanqueada por pilastras toscanas, óculo y espadaña como remate
     Poco se sabe de la historia de esta ermita, en cuanto a su datación histórica. Sólo podemos decir que, desde 1627 a 1631, estuvieron establecidos en ella los mínimos de San Francisco. El edificio ha sufrido varias reformas debido a su estado de ruina, la última en 1961 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno.-
     El antiguo retablo mayor, realizado por el lu­centino Pedro de Mena hacia 1772, fue trasladado a la ermita de la Vera Cruz, para sustituirlo por una arquitectura de mármoles italianos debida a Enrique Casanova en 1874. El camarín del Señor que es del XVIII, se adornó en el XIX, destacando los lienzos con escenas de la Vida de Cristo, obra de Montilla y Melgar de 1893. La imagen de Jesús Nazareno llegó a la villa en 1622. Estilísticamente es una talla completa de vestir que últimamente se ha relacionado con Pedro Freile de Guevara. En el presbiterio se ve un cuaro anónimo de San Paulino, donado en 1883.
     Preside el brazo izquierdo del crucero el reta­blo camarín de la Virgen de los Dolores, labrado también por Pedro de Mena Gutiérrez, en torno a 1772. La imagen titular es de candelero, probablemente del siglo XIX, pero radicalmente transformada por Antonio Dubé de Luque en 1986. Pueden mencionarse así mismo en este brazo las imágenes de San Simeón, del XVIII, y de San Cristóbal, el antiguo titular de la ermi­ta, obra cercana a Pedro Freile, de hacia 1612. También los lienzos de la Virgen de la Merced, de 1875, y de San Ignacio, ambos de Montilla y Melgar.
     En el lado derecho del crucero se encuentra el Cristo de la Misericordia, tallado en 1975 por el tallista local Francisco Palos Chaparro, secuela del Cachorro de Sevilla, y junto a él, la Virgen del Mayor Dolor; obra del mismo autor en 1972. En otro altar están San Juan y la Virgen de la Cruz, también de Palos, de 1984. En los muros hay lienzos de San Carlos Borromeo, de Monti­lla y Melgar; y de la Virgen del Carmen, de José Muñoz Contreras en 1875.
     La nave va adornada con lienzos en medio punto realizados entre 1880 y 1882: el Beso de Judas, el Descendimiento y el Pasmo de Sicilia son de Montilla y Melgar; los Azotes, el Rey de burlas, el Camino del Calvario, el Expolio y el Entierro de Cristo, de Muñoz Contreras. Los pequeños óvalos de la pilastras con santos y profetas son de Montilla y Melgar (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
       Fue construida entre final del siglo XVI y 1.612. El campanario se reedificó en 1.645, pero a principios del XIX, entre 1.825 y 1.826 se amplió la antigua ermita por la nueva cofradía a cargo del maestro Rodrigo García. La fachada la constituye un pórtico cubierto dentro del cual se abre la puerta de la ermita. La portada es de estilo ecléctico, con balaustrada y pilastrones jónicos. La torre, por detrás, descansa sobre un primer cuerpo desprovisto de adornos, después otro de orden dórico que contiene las campanas, finalizando en estilizado chapitel.
     Adosada en su parte lateral derecha existe una santería-antigua casa-hospedería y a continuación un cementerio.
     Su planta es de cruz latina desproporcionada, como es también la dimensión de la nave, que mide 28,50 metros de longitud por cinco de altura. Decorada al estilo dórico. Se remata con bóveda cilíndrica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Primitiva Ermita que con la denominación de San Cristóbal se encontraba en un pequeño cerro extramuros de la Villa y que hoy día se encuentra integrada en el casco de la población, su origen data de la segunda mitad del siglo XVI y en ella se encuentra además del primitivo titular, San Cristóbal, la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, Patrón de la Villa, Imagen que data del año 1.622. El primitivo edificio ha sufrido distintas transformaciones a lo largo de los siglos, siendo las más destacables, las realizadas en el año 1.824 por el Cofrade D. José Atanasio de Rivas y Gálvez y la del último tercio del siglo XIX, en torno a la década de 1.880 en la que se le incorpora el crucero que actualmente tiene y se coloca el nuevo retablo realizado en Málaga por el escultor Casanova realizado en mármol de Carrara. El pórtico se realiza en el año 1900, con lo que la primitiva Ermita, hoy Parroquia adquiere su configuración definitiva.
     Destacar en el interior del edificio, el retablo de la Virgen de los Dolores, de la segunda mitad del siglo XVIII y realizado por el mencionado anteriormente Pedro de Mena, es el único de estilo rococó que se encuentra en Puente Genil y posee dos magníficas esculturas de San Juan y de la Magdalena. Alberga una interesante colección de pinturas que se encuentran distribuidas por los nichales de la nave de la iglesia y que representan diversas escenas de la Pasión. Son cuadros de grandes dimensiones realizados por los pintores del siglo XIX Juan Montilla y José Muñoz Contreras, ambos pintores de Puente Genil, alguno de ellos son copias de cuadros célebres como el Pasmo de Sicilia de Rafael de Urbino o el Prendimiento del flamenco Van Dyck que se encuentran los originales en el Museo del Prado (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Nuestra Señora del Carmen.-
       El pueblo de Puente Genil está situado en la Campiña Cordobesa, un ámbito territorial que conserva interesantes ejemplos de la industrialización andaluza. 
     La construcción, a finales del siglo XIX, de la línea de ferrocarril que conecta Málaga con Córdoba, el carácter emprendedor de una incipiente burguesía enriquecida por la Desamortización, y la incorporación de la electricidad a los procesos productivos motivaron el gran desarrollo industrial de la Campiña Cordobesa occidental y, en especial, del pueblo de Puente Genil. 
     De este desarrollo industrial, en Puente Genil se encuentran ejemplos como la harinera e hidroeléctrica La Alianza SA, la fábrica de electricidad La Aurora, la casa del ingeniero Leopoldo Lemonier y las industrias de Nuestra Señora del Carmen.
     El grupo de industrias Nuestra Señora del Carmen se encuentra situado junto a la antigua estación de ferrocarril, en el barrio al que ésta da nombre. A modo de colonia industrial de finales del siglo XIX, las industrias del Carmen contaban con viviendas para obreros, escuelas, economato e iglesia como lugar de culto. 
     La iglesia, construida en el año 1917 para cubrir las necesidades de culto religioso de la barriada de la Estación, se encuentra situada al noreste del conjunto industrial, junto a la antigua fábrica de harinas, muy cerca de la estación de ferrocarril. 
     Se trata de un edificio de dos alturas y cubierta a cuatro aguas, formado, originalmente, por una única nave y transformado, posteriormente en el año 1958, en planta de cruz latina. De estilo neogótico, está construido en piedra de mármol policromado con decoraciones en piedra de tono claro. El patrón decorativo destaca por el uso de arcos apuntados en huecos con recerco, la decoración de las esquinas con piedra, y el subrayado de la separación de alturas con cenefas caladas de piedra. 
     En la fachada principal destaca la portada, formada por un arco apuntado recercado con molduras de piedra de tono claro en el que destaca la clave por su forma apuntada y su tono oscuro. El arco se apoya sobre impostas de molduras rectas. La portada se remata con un ángulo de molduras rectas. El edificio se corona con una espadaña de una única campana. En la parte trasera, poco conocida al estar junto a las vías del tren, se encuentra un azulejo con la imagen de San Antonio de Padua. 
     Al interior, la iglesia destaca por su colorido. La bóveda de arcos de crucería se encuentra pintada en color azul intenso y decorada con estrellas doradas, el mismo dorado con el que están decorados los nervios, capiteles y frisos. Los paramentos verticales están decorados en color rojo manteniéndose en color blanco las columnas, las jambas de los huecos y los paramentos de los arcos ciegos. 
     El altar mayor presenta un retablo barroco, de color verde con decoraciones doradas, tres hornacinas, sagrario y Sagrado Corazón. En su parte central tiene tres hornacinas. En la hornacina central, más grande que las otras dos, se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Carmen. Esta imagen procede de la desaparecida ermita de la Caridad de la calle Don Gonzalo, trasladada a esta iglesia después del incendio de 1936 que arruinó el retablo de 1917. A ambos lados de la Virgen del Carmen, el las hornacinas laterales se encuentra una imagen de San Antonio de Padua a la derecha y San José con el niño a la izquierda. El conjunto se completa con el manifestador y el sagrario situados bajo la hornacina central, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en una hornacina pequeña sobre la hornacina central y una cruz que corona el retablo. Destaca la inscripción JHS sobre la hornacina centra, justificada por la ocupación de esta hornacina, en su ermita original,  por la imagen de Jesús de la Humildad y Paciencia. 
     En la nave crucero, en el lado del Evangelio, el izquierdo, se encuentra el altar de Jesús Resucitado, obra atribuida a Alonso de Mena y Escalante del año 1636, procedente de la antigua ermita de la Veracruz, que fue trasladado a la parroquia del Carmen cuando se formó la actual cofradía que procesiona el Domingo de Resurrección. En el crucero del lado de la Epístola se encuentra el altar del Santísimo Cristo del Silencio, una imagen con mucha devoción en el Vía Crucis de la noche del Martes Santo. 
     El baptisterio se encuentra en el lado izquierdo de la nave principal, cerrado por una verja de color dorado. En su interior se encuentra la pila bautismal y un cuadro representando el Bautizo de Jesús realizado por el cordobés Díaz Peno. 
     Sobre el nártex se sitúa el coro, al que se puede acceder desde una escalera en la pared derecha de la nave, frente al baptisterio. Destacar la pequeña cripta que se sitúa en el centro de la iglesia, correspondiente a los benefactores del templo.
     La iglesia de Nuestra Señora del Carmen es el centro de culto de Colonia Industrial del mismo nombre formando parte de uno de los pocos ejemplos de colonia industrial de finales del siglo XIX en Andalucía. Aún no existiendo un proyecto global para la construcción de la colonia, se considera que ha adquirido a lo largo de su actividad, la autonomía industrial, social y económica que le corresponde para poder ser considera como tal. Es por sus valores propios y los derivados de formar parte de este conjunto industrial por lo que se estima que constituyen un ejemplo de significativa importancia para el patrimonio cultural andaluz.
     Desde su fundación en 1917 hasta el año de 1958, esta parroquia constaba de una sola nave, artística torre verja y altar mayor, cuyo retablo procede de la extinguida Ermita de la Caridad, sustituyendo a otro que ardió en el año 1936. En 1954 se amplió su edificación y estructura con ocasión de su conversión en Parroquia. El altar mayor fue bendecido por el Obispo de Córdoba Monseñor Jose Mª Cirarda el 16 de Julio de 1973. Actualmente "El Resucitado" -como se conoce popularmente- se encuentra en un taller de Sevilla restaurándose y ocupa este lugar una copia de "El Resucitado" a tamaño menor (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
 
Ermita de la Vera Cruz.-
      La Ermita de la Veracruz,  tiene su origen en el siglo XVI. No obstante el edificio actual data del siglo XVII, ya que se derribó la primitiva Ermita para levantar el convento de Franciscanos de la Asunción, que más tarde se llevaría al actual emplazamiento. Comenzaron las obras en el año 1644 y se abandonaron en el 1649. Por lo mismo las dimensiones de la Ermita son distintas, ya que la cúpula ocupa prácticamente todo el espacio.
     De planta rectangular y una sola nave de amplias proporciones, la ermita de la Veracruz presenta como acceso puerta adintelada, rematada en espadaña de traza moderna. La cubierta exterior es a base de tejas árabes, mientras que la exterior se resuelve con bóveda de cañón en el cuerpo de la iglesia y bóveda sobre pechinas en el presbiterio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Villa romana de Fuente Álamo.-
      La Villa Romana de Fuente Álamo se encuentra situada en una zona rústica dedicada actualmente al cultivo de la denominada trilogía mediterránea, vid, olivo y trigo; tratándose de un paisaje que no debe de diferenciarse mucho del contexto original de este yacimiento. El origen de esta villa se debe retrotraer a finales del siglo I d.C. o principios del siglo II d.C., mientras que su fase de apogeo se data en el siglo IV d.C., momento al que pertenecen los diferentes mosaicos hallados. Un siglo después se fija su abandono como resultado de las incursiones germánicas que penetran en la Península Ibérica, detectándose en este período huellas de saqueo e incendio. Por último, tras unos años de abandono, se produce una reocupación circunstancial de la villa, pasando a reutilizarse diversas habitaciones, ahora fundamentalmente con una función de cobertizo o simplemente como lugar de almacenamiento.
     Las excavaciones y prospecciones realizadas a lo largo de los años han permitido sacar a la luz diversos sectores de la "pars urbana" de esta villa, conocida fundamentalmente por la singularidad de sus pavimentos musivarios. El más famoso de estos mosaicos, de clara inspiración egipcia, representa en el tondo central diferentes personajes relacionados con un repertorio nilótico, como dos ibis enfrentados, un Dios Río, un cocodrilo y un hipopótamo sobre un fondo blanco; mientras que en los ábsides de la estancia se desarrollan varios episodios de luchas entre pigmeos y grullas, complementados con diversos epígrafes. Dicho mosaico fue extraído tras su excavación y actualmente se ubica en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba.
     Por otro lado, esta villa mantiene in situ la mayoría de los pavimentos, algunos de ellos de gran relevancia. En uno de ellos se representa el tema de las Tres Gracias, desarrollado mediante una sencilla policromía, con teselas de color blanco, negro, rojo, naranja, amarillo y marrón. La figura femenina central aparece de espaldas, con la cabeza de perfil, mientras que las dos figuras laterales se muestran de frente. A la izquierda de esta escena y también enmarcada en un rectángulo se halla la figura de Pegaso siendo alimentado o abrevado por una ninfa. El primero presenta una línea muy esbelta, con las patas muy alargadas y las alas proyectadas hacia arriba. En cambio, a la derecha de las Tres Gracias, se desarrolla la escena de dos personajes en movimiento, un sátiro y una ninfa. El sátiro se representa de forma menos cuidada que la ninfa, observándose una gran desproporción entre sus miembros, aunque algunas partes de su cuerpo se representan con cierto detalle, como los dedos. Este personaje sostiene en su mano izquierda una siringa o «flauta de Pan» y en la derecha un pedum, mientras que la ninfa sostiene un báculo y un velo.
     Con otro tema figurativo se pavimenta el espacio principal del oecus de esta edificación, donde se representan dos escenas del dios Baco, enmarcadas por diferentes cenefas con motivos geométricos. El primer episodio que se desarrolla se interpreta como la conquista de la India, ocupando Baco la parte central de la escena acompañado por dos ménades y un sátiro. En cambio, en el rectángulo superior se representa un Triunfo de Baco, donde este dios aparece sobre una biga de tigresas. Una serie de personajes que forman parte de su cortejo se disponen alrededor de él. En primer lugar se observa a Sileno sobre un asno, asistido por una ménade y otro personaje masculino, posiblemente un sátiro. Entre el dios y este grupo se encuentra Pan en actitud danzante junto a otra ménade, mientras que al otro lado de Baco aparece una figura femenina, que se asemeja a Ariadna. La ejecución de esta escena es bastante diversa porque algunos personajes se representan con bastante desproporción, mientras que otros se realizan de forma más cuidada, respondiendo este hecho a la actuación de diversos mosaiquistas en su elaboración.
     El ábside del oecus estaba ocupado por un mosaico en forma de abanico, enmarcado con una cenefa de roleos que contiene flores de lis y frutos, cuya base es una banda trenzada. Este sector del pavimento se localiza en el Museo Arqueológico de Puente Genil.
     En el resto de los mosaicos conservados se representan motivos geométricos y vegetales, por un lado unos son bícromos, mientras que en otros el repertorio de colores se asemeja a los mosaicos anteriormente descritos. Dentro de este último grupo tenemos el llamado Mosaico del pórtico, en el cual se observan rombos, peltas, círculos y «nudos de Salomón», entre otros elementos.
     Los diferentes trabajos realizados han permitido obtener información muy diversa, estudiándose hasta el momento aspectos como el proceso de evolución de este asentamiento a lo largo del período romano imperial y su decadencia, así como la reestructuración del mundo agrario tanto en el mundo romano como en los inicios de la Edad Media. Las futuras intervenciones en la villa irán encaminadas a completar los estudios de investigación, conservación y difusión, posibilitando la puesta en valor del yacimiento (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Villa Romana de Fuente Álamo situada junto a un arroyo, es una villa hispano romana como tantas otras que proliferan en los S. III-IV d.C. en Hispania, la cual posee uno de los conjuntos de mosaicos figurativos y geométricos más importantes de España.
     Mil años de la historia de Andalucía pueden encontrarse en Fuente Álamo. Romanos, visigodos y árabes han dejado una huella que, enterrada durante mucho tiempo, hoy comienza a ver la luz.
     Se encuentra ubicada en la Ctra. Arenales, CO-6224 a 3 Km de Puente Genil.
(Diputación Provincial de Córdoba).

Estación de AVE Puente Genil - Herrera.-
     Puente Genil, históricamente, es una de las ciudades con una amplia tradición en materia ferroviaria. Debido a su inmejorable situación geográfica, cuenta con una estación de viajeros del tren de Alta Velocidad Española (AVE), así como una segunda estación en la que circulan otros trenes de corto y largo recorrido.
     Esta situación hace que Puente Genil se convierta en una de las pocas ciudades que tienen el privilegio de contar con dos estaciones de este importante medio de transporte; todo ello debido a la inmejorable situación de la localidad, como cabeza de comarca natural de muchas poblaciones vecinas, y sobre todo por las posibilidades de desarrollo económico de la zona (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico Local.-
      El edificio data del año 1964, teniendo una construcción a base de hormigón en cimentación y estructura de ladrillo para cerramientos y compartimentaciones.
     El edificio es de dos plantas, con cubierta a cuatro aguas en la zona central y dos terrazas a ambos lados.
     Centrado en la parte posterior del edificio existe un amplio patio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Museo Histórico Local de Puente Genil fue creado en 1982 en la sede del Convento de “La Victoria”, edificio construido en el siglo XVII.
     El museo expone materiales arqueológicos, pertenecientes a diversas etapas, materiales arquitectónicos de época romana (capiteles, basas, etc.), mosaicos de la Villa hispanorromana de Fuente Álamo y materiales etnográficos relacionados con el cultivo del membrillo y su elaboración tradicional (Diputación Provincial de Córdoba).

Paraje natural Embalse de Cordobilla.-
     El Paraje Natural Embalse de Cordobilla se localiza sobre el Río Genil, en los términos municipales de Puente Genil y Aguilar de la Frontera de la provincia de Córdoba y en el de Badolatosa (Sevilla).
     Tiene una superficie de 1.460 hectáreas.
     Fue declarado como Paraje Natural mediante la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección (BOJA núm. 60, de 27/07/1989); es Sitio Ramsar y Zona de Especial Protección para las Aves [ZEPA (2002)].
     La localización de este embalse, próxima a otros enclaves naturales de gran importancia, como las Lagunas del Sur de Córdoba, con las que está bastante ligado, realza su interés ecológico al contribuir a la supervivencia de numerosas especies de aves protegidas, que tienen en estos espacios sus áreas de nidificación e invernada.
     En cuanto a la vegetación hay que destacar los tarajales de Tamarix gallica. En las orillas existe una densa vegetación compuesta fundamentalmente de Enea (Typha dominguensis), Caña (Arundo donax) y Carrizo (Phragmites australis).
     Entre las aves que pueden observarse se encuentran la Malvasía (Oxyura leucocephala), el Calamón (Porphyrio porphyrio), la Garza Imperial (Ardea purpurea), la Garza Real (Ardea cinerea), la Garceta Común (Egretta garzetta), el Ánade Real (Anas platyrhynchos), el Pato Cuchara (Anas clypeata), el Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus), el Zampullín Chico (Tachybaptus ruficollis), la Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis), la Cerceta Común (Anas crecca), el Porrón Común (Aythya ferina), la Focha Común (Fulica atra) y la Polla de Agua (Gallinula chloropus).
     En los últimos años se viene observando también el Flamenco Común (Phoenicopterus ruber), la Cigüeñuela (Himantopus himantopus), la Avoceta (Recurvirostra avosetta), el Chorlitejo Patinegro (Charadrius alexandrinus) y el Chorlitejo Chico (Charadrius dubius).
     Las orillas y aguas someras están continuamente invadidas por numerosas especies limícolas en diferentes épocas del año (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, Ermita del Dulce Nombre o de la Soledad, Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Iglesia de la Vera Cruz, Villa romana de Fuente Álamo, Estación de AVE Puente Genil-Herrera, Museo Histórico Local, y Paraje natural Embalse de Cordobilla) de la localidad de Puente Genil (y II), en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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jueves, 7 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Mateo, Cisternas romanas, Museo Histórico Local, Castillo, y Cementerio de San Rafael) de la localidad de Monturque, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Mateo, Cisternas romanas, Museo Histórico Local, Castillo, y Cementerio de San Rafael) de la localidad de Monturque, en la provincia de Córdoba.
     Despliega Monturque -de Montruga, monte de roca- su caserío en la falda de un alargado cerro, entre dos templos; la ermita del Santo Cristo, a la izquierda, y la parroquia mudéjar de San Mateo a la derecha, vecina de la sólida torre sobreviviente del antiguo castillo. Este extremo noroeste, el más elevado, de raíces romanas, se asoma a la Campiña, cuadriculada de viñas y olivares, por el balcón natural de Los Paseíllos.
     Villa situada al sur de la provincia, junto a la N-331.
     Distancia a Córdoba: 61 Km.
     Altitud: 395 m.
     Extensión: 32,1 Km2
     Habitantes: 2.001.
     Gentilicio: Monturqueños.
     Mancomunidad: Campiña Sur.
     Los romanos habitaron el lugar (aunque no hay certeza del nombre que le dieron: se barajan los de Spalis, Soricaria y Tucci Vetus), y dejaron como testimonio importantes obras hidráulicas. Posteriormente, se establecieron aquí tribus bereberes, que levantaron una torre defensiva sobre cimentación romana y permanecieron hasta el siglo XIII. Tras la conquista cristiana la historia de este territorio corre paralela al vecino Aguilar, a cuyo término pertenecía. Durante le Edad Moderna, Monturque estuvo sometido al dominio señorial de los marqueses de Priego, que controlaban su vida política y económica (Diputación Provincial de Córdoba).
     Probable asentamiento romano, fue habitada por beréberes durante el dominio islámico, hasta la incorporación a Castilla, que debió tener lugar en los años posteriores a 1248, figurando ya en 1260 como parte del señorío de Aguilar. Tras la sublevación del señor de Aguilar, Alfonso Fernández Coronel, contra el rey Pedro I, éste entregó la villa a Martín López en 1357. A fines del siglo XIV fue incorporada al señorío de Gonzalo Fernández de Córdoba, estando durante la Edad Moderna bajo la jurisdicción del marquesado de Priego. Cuenta esta villa con los restos de su castillo, en los que destaca la torre del homenaje, y la ermita del Santo Cristo, en la que se conserva una imagen del Crucificado de la Vera Cruz, de fines del siglo XVI (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     
Iglesia de San Mateo.-

     Su estructura se ajusta al modelo de tradición mudéjar con tres naves cubiertas de madera y cúpula rebajadas en la cabecera. En reformas posteriores se añadieron por la nave izquierda tres capillas. El retablo mayor era una obra anónima del siglo XVIII, que ha sido recompuesta en 1997 al haber perdido muchas de sus piezas; se adorna con una imagen de vestir de la Virgen de la Aurora, flanqueada por lienzos de San José y San Francisco. En el remate hay una talla de San Mateo, titular del templo, de hacia 1700. A la izquierda, en un pequeño hueco, se guardan varios cálices, unas crismeras del XVII y un portaviático, de fines del XVIII.
     La cabecera de la nave izquierda la ocupa la capilla del Sagrario. Fue realizada por Francisco Donaire y Diego de Aguilar entre 1634 y 1636; se trata de un interesante espacio, compuesto por un recinto exterior y otro interior, ambos ornamentados con yeserías y cubiertos con cúpula. El primero tiene forma cuadrada y está abierto al presbiterio y a la nave por arcos de medio punto. Se cubre con cúpula decorada con motivos vegetales y óvalos que figuran los Padres de la Iglesia; las pechinas se adornan con los Evangelistas y en los medios puntos se disponen cartelas con figuras de Virtudes. La labor escultórica se debe a Bernabé Gómez del Río, entre 1636-38, con dorado de Juan Bravo Machado.
     Al Sagrario interior se accede por una portada adintelada marmórea, con columnas y segmentos de frontón curvo, a la que flanquean las imágenes de estuco de San Juan Bautista y San Sebastián; por encima se ve un relieve de la Sagrada Cena. El interior de reducidas proporciones, se cubre también con cúpula con motivos eucarísticos, restaurada recientemente. Aquí se guarda el tabernáculo, obra de Gabriel Martínez de Peralta, de 1643; es de madera dorada y planta poligonal, con columnas helicoidales y dos tablitas pintadas con San Pedro y San Pablo. El conjunto de la capilla se terminó en 1651; en el lado izquierdo se ve un retablo de hacia 1760 con la Inmaculada Milagrosa.
     Ya en la nave se encuentra un pasillo, que lleva a la sacristía, en el que se ha colocado una vitrina con ornamentos. Le sigue la capilla de Jesús Nazareno, con  retablo del XVIII y camarín, adornado con yeserías de motivos pasionistas. La imagen de Jesús es de talla completa para vestir próxima al taller granadino de José de Mora, de hacia 1662. En  la pared  derecha cuelga un lienzo del Crucificado, del siglo XVII, con mar­co de yeso, simulando un retablo de estípites. A continuación está la capilla de la Virgen de la Soledad, cuyo camarín consta que se acabó en 1791; la imagen, que apunta estética granadina, fue restaurada en 1993 por González Jurado. El Resucitado es de serie y la Virgen de la Alegría, de Niceto Mateos, de 2000.
     La cabecera de la nave derecha tiene un retablo de mediados del Seiscientos, que combi­na la arquitectura tallada y pintada y alberga en la hornacina una imagen de la Inmaculada de hacia 1700; los lados alojan pinturas de pequeño formato de San Francisco de Asís, Santo Domingo, San Joaquín y San José. A la derecha hay un lienzo de la Virgen del Carmen auxiliando a las almas del Purgatorio, probable obra del siglo XIX. En esta nave se halla también el Crucificado de Gracia, obra americana, adquirida en un anticuario de Córdoba (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Iglesia del siglo XVIII de tres naves y crucero. nave central más ancha cubierta con cerchas de madera y tablazón de ladrillo, quedando vistas, las naves laterales más pequeñas se cubren con bóveda de yeso casi planas.
     Posee tres capillas laterales en la nave del Evangelio, compuestas cada una por dos estancias. La primera, partiendo de la cabecera, se cubre con bóvedas de arista y la segunda con bóvedas elípticas y de casquete circular (profusamente decoradas con motivos de hojarasca). Crucero con bóvedas semiesféricas sobre pechinas.
     Cuatro arcadas con arcos apuntados sobre pilares octogonales. Muros de mampostería de piedra, alternando con sillares en las esquinas.
     Situada en el punto más alto de Monturque, presenta lateral  a la plaza ajardinada; posteriormente se adosan construcciones dedicadas anteriormente a vivienda y cerca del cementerio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
 
Cisternas romanas.-

     La zona arqueológica se compone de los siguientes elementos:
     A) Cisternas romanas: Se trata de una construcción hidráulica de época romana, construida en "opus caementicium" y recubierta interiormente con "opus signinum". Compuesta por doce cámaras cubiertas con bóveda de medio cañón distribuidas en tres naves paralelas entre sí. Cada nave está formada por cuatro cámaras de planta rectangular dotadas de aberturas circulares en su parte superior, que sirven para la ventilación y garantizan la buena conservación del agua. 
     En el exterior de una de las cámaras se abre una prolongación que presenta una trayectoria quebrada y termina en un pequeño pozo de limpieza.
     Estos depósitos o cisternas debieron estar destinados al consumo humano. El volumen de agua capaz de ser almacenado lleva a pensar en un excedente de agua que sería conducido a las villas rústicas, de las que quedan abundantes vestigios.
     B) Los Paseíllos: Yacimiento situado en la cima del cerro Monturque, junto al cementerio. Aparecen materiales que van desde el Bronce Final hasta la época árabe. Los restos constructivos descubiertos corresponden a la planta baja o sótano de un edificio de grandes dimensiones, cuyo acceso se realizaría a través de una rampa. Su planta es rectangular, presentando una orientación Norte-Sur, dividida en dos naves por una alineación de pilares.
     El hallarse en parte excavada en la roca, le confiere un carácter de estructura semisubterránea, encontrándose cerrada por todas sus partes excepto por la entrada. Esta particularidad conduce a catalogarla como criptopórtico. La aparición de materiales anfóricos, permite suponer un posible uso de almacén.
     El hallazgo de diversos elementos arquitectónicos plantea la existencia de una segunda planta, de la que no se ha conservado ningún resto, y que sería de grandes dimensiones, debido a las potentes cimentaciones de la estructura descubierta (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
      Bajo el cementerio de Monturque se extiende un interesante conjunto de construcciones subterráneas descubiertas en 1885, que el profesor P. J. Lacort estima que fueron en su origen cisternas para almacenar agua; las Minas, como las llaman en el pueblo, están formadas por doce cámaras cubiertas con bóvedas de medio cañón y distribuidas en tres naves paralelas, con aberturas circulares en la parte superior.
     Detrás del cementerio se ha excavado la parte inferior de un gran edificio público romano, que P. J. Lacort considera un criptopórtico que pudo utilizarse como almacén (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico Local.-
     El Museo Histórico Local de Monturque se encuentra situado en un edificio rehabilitado en el año 1997 para tal efecto, por la Casa de Oficios “Torre del Castillo”.
     Cuenta con exposiciones relativas a lo periodos históricos más representativos en Monturque: Prehistoria, Cultura Ibérica, Cultura romana y Edad Media (Diputación Provincial de Córdoba).

Castillo.-
     El Castillo de Monturque, se alza sobre un cerro alrededor del cual se levanta la población del mismo nombre, en la provincia de Córdoba. 
     Presenta una secuencia cronológica que abarca desde el Calcolítico Final hasta época ibérica, cuyos niveles aparecen desmantelados por las fases siguientes romana y medieval. Aparecen cerámicas campaniformes y estructuras de habitación con parte de una necrópolis de inhumación del Bronce Reciente.
     La zona incluye torres existentes, parte del antiguo recinto y restos arqueológicos de diversas épocas. Ocupan una superficie de unos 1.525 metros cuadrados. 
     En la actualidad se encuentra en pie un torreón desgajado de cinco esquinas labrado en cantería alrededor del siglo XVI (sillares isódomos).
      En el centro de la plaza de armas se encuentra la Torre del Homenaje, de planta cuadrada. Se accede por una puerta de arco apuntado de piedra, a una sala abovedada de ladrillo, de la que parte una escalera a la planta baja. Se conservan las gorronesas dentro de un arco campanil que abarca todo el grosor del muro. El segundo piso es abovedado sin pechinas. 
     El aparejo de la torre es de mampostería cascada, así como en las murallas adyacentes.
     Además de lienzos interiores, existe un aljibe de forma rectangular con los lados menores semicirculares.
     Existente en época musulmana, el Castillo de Monturque fue conquistado por Fernando III el Santo en el año 1.240 y a partir de entonces hubo períodos en que perteneció a la corona y otros a la nobleza, de lo que hay temprana constancia en 1.273, cuando la mitad de la torre de Monturque fue otorgada por Martín Sánchez, adalid, y su mujer, doña Munia, a su nieto Lope.
     Formó parte del señorío de Aguilar desde 1.377, en que fue entregado por Enrique II a don Gonzalo Fernández de Córdoba, lo que supuso la vinculación a esta familia durante siglos.
     Las referencias históricas para conocer el origen de la fortaleza son muy escasas, pero ya al-Isidri afirmaba que constituía un hins o hábitat fortificado en altura. Más tarde, en los siglos XIV y XV aparece con bastante frecuencia asociado el nombre de la población al término Castillo o Torre, por lo que la presencia humana en Monturque debió estar reducida a su importante Castillo hasta que a finales del siglo XVI comienza a citarse como villa o lugar (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Cementerio de San Rafael.-
      Esta situado en la parte superior del pueblo, junto a la Parroquia de San Mateo, y frente al parque que hay ante ella. El cementerio ocupa un solar irregular que linda con la iglesia, rodeado por una tapia corrida a la que se adosan pandas de nichos. El frente lo cierra una reja sobre poyete corrido y enjabelgado. Gran parte del contorno se integra en la imagen paisajística del pueblo, ya que constituye el final de lo edificado en el promontorio que ocupa. Posee un arbolado disperso con coníferas, pseudoacacias y falsos pimenteros. Se accede por la calle D. Rafael de Lara al conjunto de iglesia, parque y cementerio, a esta calle abre una cancela, fechada en 1888, de dos hojas y tímpano de medio punto que abre entre dos pilastras enterizas de piedra, de labra sencilla y remate en cruces con calvario. Abre a un pequeño compás ajardinado, y éste a un patio rodeado de nichos con un espacio central para sepulturas en el suelo. Su mayor interés radica en la existencia en el subsuelo de unas galerías de origen  romano, cuyos respiraderos y caseta de la escalera forman parte de las construcciones del cementerio. Parte de ellas se destinan a osario y nichos. Son tres naves paralelas de cañón seguido, en argamasa, con arcos fajones que las dividen en cuatro tramos. Su destino inicial fue el de cisterna, conservándose la galería de desagüe. Parte del lapidario es también interesante. Construido en 1885 por el alcalde D. Rafael de Lara y Jiménez, al descubrir los subterráneos, los mandó limpiar y acondicionar para osario de "gente pudiente", aunque parece que por una módica cantidad se podían acomodar los restos. Los trabajos duraron cuatro años hasta la inauguración. Hay un conjunto de urnas cinerarias de 1893, construido también por el mismo alcalde. Sin embargo en 1888, a raíz de una epidemia, debieron comenzar los enterramientos. El contratista fue Lara Ortiz Ruiz. Ha existido una abundante polémica sobre la datación de los restos y sobre la implantación del cementerio, de la que hay una abundante documentación de D. Francisco Luque Jiménez, Ramírez de Arellano, Leiva Briones y Hernández Mohedano (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Cementerio de San Rafael es uno de los camposantos más significativos del continente, estando incluido en la Ruta Europea de Cementerios, un Itinerario Cultural del Consejo de Europa del que forman parte 63 cementerios en 50 ciudades de 20 países de Europa y que pretenden mostrar estos espacios como grandes museos al aire libre.
     La mayor singularidad de este pequeño cementerio radica en albergar en el subsuelo el conjunto monumental de las Cisternas Romanas, una construcción hidráulica de finales del siglo I d.c., siendo las más grandes conservadas en España.
     El cementerio, situado junto a la parroquia de San Mateo, ocupa lo que sería la plaza del foro de la ciudad romana existente en Monturque. Responde a la arquitectura popular, con nichos encalados en torno a un patio central.
     En el mes de noviembre, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos, tiene lugar en Monturque la celebración de las jornadas Mundamortis, las únicas que se realizan en España dedicadas a la muerte, el turismo y los cementerios, siendo Monturque pionero en el desarrollo del denominado necroturismo o turismo de cementerios.
     Abierto de lunes a domingo. Horario de verano: 8:30 -20:30. Horario de invierno: 8:30-18:30 (Ayuntamiento de Monturque).

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