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lunes, 6 de julio de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de las Angustias, Convento del Carmen, Convento de San Diego, Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Casa de la Inquisición, Hospital de la Reina, Pósito, Cárcel Real, Carnicerías Reales, Barrio de la Joya, Caño Wamba, Baños Árabes, Puente Romano, Pilar de la Carrera, y Castillo) de la localidad de Alhama de Granada II, en la provincia de Granada

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de las Angustias, Convento del Carmen, Convento de San Diego, Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Casa de la Inquisición, Hospital de la Reina, Pósito, Cárcel Real, Carnicerías Reales, Barrio de la Joya, Caño Wamba, Baños Árabes, Puente Romano, Pilar de la Carrera, y Castillo) de la localidad de Alhama de Granada II, en la provincia de Granada.


Iglesia de las Angustias.-
     Templo barroco con planta de cruz latina al que se adosan la sacristía y otras dependencias, conformado a lo largo del siglo XVII. Está reali­zado con mampostería y yeso, a excepción de las portadas que utilizaron sillares. Su grado de deterioro es muy elevado, destacando en él los emblemas heráldicos de las pechinas, la cúpula del crucero y el camarín que data del siglo XVIII. El saqueo y quema del templo en la guerra civil lo dejó en un estado deplorable, hasta el punto de ser clausurado en la posguerra, lo que ha ido provocando un grave abandono, con el consiguiente deterioro que ello conlleva (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Raya Retamero indica que poco se sabe de este templo, como poco es conocido el conjunto de monumentos de Alhama. 
     Se podría afirmar que el edificio se fue perfeccionando y acabando a lo largo del siglo XVII. Los materiales constructivos corresponden a los de la arquitectura popular de la época, poco variados: mampostería y yesos, a excepción de los sillares empleados en las portadas. Está encalada en su fachada exterior. 
     En cuanto a su decoración, poco es lo que subsiste: las pechinas decoradas con emblemas heráldicos, la cúpula, el crucero y el camarín, que parece ser la parte más reciente de la iglesia según una inscripción en el mismo 1762. 
     Es de una sola nave y presenta, como se ha dicho, cúpula sobre pechinas en el crucero. A su planta, de cruz latina, se le adosan la sacristía y otras dependencias eclesiásticas. 
     El camarín se hizo en 1762. El resto de la iglesia sufrió la quema de retablos e imágenes, lienzos y altares durante la Guerra Civil. Solamente se salvo una modesta cajonería, fechada en 1679, que se conserva en la sacristía de la iglesia de la Encarnación y algunos lienzos de escaso valor. 
     El templo fue clausurado en la posguerra y progresivamente se fue destruyendo hasta convertirse prácticamente en un montón de escombros, sobre todo desde finales de los sesenta, en que una fuerte nevada hizo que se desplomara toda la cubierta.
     El edificio se encuentra actualmente en estado de ruina total. El saqueo y la quema del templo en la Guerra Civil lo dejó en un estado deplorable, hasta el punto de ser clausurado en la posguerra, y progresivamente se fue destruyendo hasta convertirse prácticamente en un montón de escombros, sobre todo desde finales de los sesenta, en que una fuerte nevada hizo que se desplomara toda la cubierta (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Convento - Iglesia del Carmen.-
     Edificio originariamente conformado por igle­sia y claustro adyacente. Sobre los restos de este último está instalado, actualmente, el Ayunta­miento de la ciudad, quedando el templo como vestigio de las funciones religiosas originales del conjunto.
     La Iglesia tiene planta de cruz latina, con capi­llas laterales, camarín en la cabecera y coro a los pies. Todo el espacio se cubre con una armadura de par y nudillo con tirantes de acero, cúpula sobre pechinas en el crucero, siendo baídas en sus brazos y de arista en la capilla mayor, y bó­vedas de medio punto en las capillas. Constituye en conjunto un edificio que espacial y decorativamente anuncia al barroco, a pesar de las intervenciones que han desvirtuado su concepción original, como la nave de la Epístola, que altera el esquema original. Su construcción se inicia por los pies en 1589, y no es hasta comienzos del siglo XVII cuando se construye la cabecera, gra­cias al mecenazgo de D. Rodrigo de Bazán y Maldonado, participando arquitectos de la propia Orden Carmelita, aunque no se descarta la participación de Ambrosio de Vico, estando acabada para 1619. Los materiales utilizados en esta primera etapa son pobres, tal como correspondería a los votos de la Orden. Las clases más poderosas de Alhama con el tiempo irían haciendo importantes aportaciones económicas que con­tribuirían al engrandecimiento de la Comunidad, cuestión que favorecería el enterramiento de familias alhameñas, tal como lo recuerdan los escudos que hay en los muros laterales de la igle­sia, y que comunican con las capillas que sirvieron para tales enterramientos. La desamortización del XIX, propició que el Ayuntamiento de Alhama, como ya se ha indicado, se instalara en el claustro y dependencias del monasterio.
     Al exterior se abre con una portada a los pies, que destaca por su esquema carmelitano muy sencillo, desarrollado mediante un rectángulo vertical rematado por frontón y centrado por el escudo de la Orden. La portada combina sillería en el cuerpo inferior y yeso en el superior. Junto a ésta hay un pequeño campanario de ladrillo rojizo, cuyos vanos pequeños y de medio punto, hoy vacíos, estaban ocupados en su origen por campanas. Contaba con una torre situada a la derecha de la cabecera, que tuvo que ser demoli­da a consecuencia del terremoto de 1884.
     Volviendo al interior, la capilla mayor, de escasa profundidad, contaba originariamente con un retablo realizado por Pedro de Raxis y Alonso de Mena, que fue sustituido en 1733 por el de la Hermandad de la Virgen del Rosario de Granada, el cual, finalmente, fue destruido en 1936. En sus laterales se abren capillas de planta cuadrada, permitiendo, la de la derecha, el acceso al camarín de la Virgen del Carmen, realizado en el siglo XVIII. Este destaca por su complejidad decorativa e iconográfica. De planta cuadrada, está totalmente cubierto de yeserías, en las que se han reinterpretado temas clásicos. Todo en la línea del artista cordobés Hurtado Izquierdo y sus seguidores.
     El crucero se cubre con una cúpula de media naranja muy rebajada sobre pechinas, con fres­cos barrocos fechados en 1737; unas cintas de repertorio vegetal dividen el espacio, en ocho gallones decorados con medallones ovales con santos de la orden carmelita: San Andrés Cor­sini de Florencia, San Cirilo del Monte Carme­lo, San Ángelo de Sicilia, entre otros. Destaca la heráldica, como los escudos de D. Rodrigo de Bazán y Maldonado y el de los Pérez del Pulgar. En uno de los brazos de crucero se conserva un retablo de estuco dedicado al Sagrado Corazón, estructurado en banco, tres calles, un solo piso y hornacina central que remata el conjunto. Com­pletan la decoración de la cabecera un cuadro de la Piedad, de la escuela granadina de mediados del siglo XVII, y dos esculturas de candelero, un San Pedro Nolasco de la escuela de los Mena, y una Virgen del Carmen, ya del siglo XVIII.
     En el muro del Evangelio, se abre la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la actualidad de la Virgen de las Angustias. Organizada en dos cámaras, la primera con planta hexagonal en el primer cuerpo, y altares con hornacinas dispuestos en su perímetro, separados por pilastras corintias que enmarcan arcos de medio punto. Este espacio da paso a una segunda cámara con doble altura. En su sótano se encuentra una cripta de enterramientos con una cubierta pétrea del siglo XVIII. Sobre ésta se ubica el camarín, al que se puede acceder por unas escaleras realizadas con jaspe, al igual que el pequeño altar situado en el centro. Este espacio tiene un cerramiento de cúpula de media naranja de pequeño tamaño con nervios y abundante decoración a base de cabezas de angelitos y hojarasca, apreciándose aún restos de policromía y dorado. El camarín se completa con un programa deco­rativo barroco a base de columnas salomónicas adornadas en su fuste con hojas de acanto, y de­ talles dorados como los nervios de los tallos y los capiteles corintios. También son doradas las ins­cripciones que aparecen en la recargada cúpula y que muestran la profusión del estuco en este tipo de espacios. El camarín aloja actualmente a la Virgen de las Angustias, patrona de Alhama, obra del escultor granadino Espinosa Cuadros, que vino a reemplazar al Nazareno, la Soledad y San Juan, que desaparecieron en la guerra civil. El lado de la Epístola está ocupado por cinco capillas funerarias que presentan un esquema si­milar. Se abren con un arco de medio punto sobre pilastras toscanas, entablamento y un ático, que dependiendo de la familia propietaria tendrá mayor o menor complejidad, siendo la norma un rectángulo que cobijaba un cuadro, un relieve o un escudo del patrono, todo ello complementado por aletones de raigambre escurialense (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Edificio originariamente conformado por iglesia y claustro adyacente. Sobre los restos de este último está instalado actualmente el Ayuntamiento de la ciudad, quedando el templo como vestigio de las funciones religiosas originales del conjunto.
     La iglesia tiene planta de cruz latina, con capillas laterales, camarín en la cabecera y coro a los pies. Todo el espacio se cubre con una armadura de par y nudillo con tirantes de acero, cúpula sobre pechinas en el crucero y bóveda de medio punto en las capillas. El crucero posee una cúpula decorada  con ricos frescos, hoy deteriorados, que descansa sobre cuatro arcos de medio punto. Tras uno de ellos se sitúa el altar mayor. Carece de retablo, aunque hay restos de un manto en piedra que originariamente lo enmarcaría. Posterior al altar existe un camarín, muy deteriorado, decorado con un barroco similar al de la Sacristía de Granada.
     Constituye en conjunto un edificio que espacial y decorativamente anuncia el barroco. Su construcción se inicia por los pies en 1589, y no es hasta comienzos del siglo XVII cuando se construye la cabecera, estando acabada en 1619.
     Al exterior se abre con una portada a los pies, que destaca por su esquema carmelitano muy sencillo,  desarrollado mediante un rectángulo vertical rematado por frontón y centrado por el escudo de la Orden. La portada combina sillería en el cuerpo inferior y yeso en el superior. Contaba con una torre situada a la derecha de la cabecera, que tuvo que ser demolida a consecuencia del terremoto de 1884 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construido entre los siglos XVI y XVII en una mezcla de estilos que van del sobrio clasicismo manierista al barroco más recargado.
Fue un antiguo convento de las Carmelitas Descalzas y sus capillas fueron lugar de enterramiento de las familias de la aristocracia alhameña. El templo es de planta rectangular, con techo de armadura de madera, capillas laterales y cúpula sobre el crucero decorada con pinturas al fresco. Sobre sus portadas campean los escudos de la nobleza de Alhama. Particular interés revisten el camarín de la Virgen, detrás del altar mayor, y la capilla de Jesús Nazareno, típicas realizaciones del barroco churrigueresco granadino del siglo XVIII (Diputación Provincial de Granada).

Convento de San Diego.-

     Convento de clausura para religiosas francis­canas clarisas. La iglesia tiene planta de cruz latina, con tres naves y cubiertas abovedadas; todo el conjunto fue restaurado después de la guerra civil. Construido en el emplazamiento que ocupó la Ermita de la Virgen de la Cabeza, en el siglo XVI, las obras de la iglesia estaban muy avanzadas en 1693. Tras la desamortización de Mendizábal, se utilizó como cuartel y hospeda­je de peregrinos, para convertirse en cárcel en 1839. A causa del conflicto de 1936, sólo quedan algunas piezas de orfebrería de lo que albergó este organismo religioso durante los siglos XVI al XIX. Dentro del escaso patrimonio mueble existente, destaca en la capilla mayor una escultura que representa a la Inmaculada Concep­ción, atribuida a Alonso de Mena, que preside el moderno retablo (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Convento de franciscanos del siglo XVII, de estilo barroco, que en la actualidad está habitado por una comunidad de monjas clarisas (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios.-
     Construida entre los siglos XVI y XVIII, se trata de una construcción de una sola nave y capilla mayor, la primera cubierta con una bóveda de medio cañón rebajada con falsos lunetos y el presbiterio con una cúpula rebajada. A esta es­tructura se añade la sacristía y el camarín de la titular del templo, cubierto con una cúpula lobulada construida en el tercer cuarto del siglo XVIII, concretamente 1766, tal y como reza una inscripción en el muro exterior.
     El lamentable estado de conservación del edificio apenas si deja apreciar el exterior, donde se significa la portada con arco de medio pun­to rematada por una espadaña cubierta a modo de hornacina. En la puerta hay, también, que reseñar el aldabón con iniciales marianas y heráldica. En su interior sobresale el conjunto de yeserías que decoran las bóvedas y la cúpula del crucero, con programas de motivos vegetales y geométricos, así como las pinturas del Camarín de la Virgen de los Remedios (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La ermita de Nuestra Señora de los Remedios se encuentra ubicada, desde el siglo XVI,  extramuros de la ciudad sobre un promontorio dominando el antiguo camino que se dirige a Granada.
     Consta de una sola nave rectangular, cubierta con bóveda de cañón y falsas lunetas, el presbítero está cubierto por una cúpula con original decoración geométrica de yeserías. En 1766 se construye, tras el presbiterio, un camarín de excepcional calidad, decorado con una cúpula lobulada y pinturas al fresco referentes a temas marianos y decoraciones vegetales. Adosada a la derecha de la ermita, se encuentra la sacristía y la vivienda del ermitaño.
     La fachada principal, a los pies del templo, se corona con una espadaña construida entre el siglo XVII y XVIII, bajo ella, se abre la puerta de acceso. Esta puerta, consta de un doble arco. El primero es el más exterior, y se presenta en un gran arco de medio punto, realizado con grandes dovelas de piedra. En su clave se encuentra el escudo de armas de los Padilla, y justo encima se abre un vano circular que da luz al templo. Mas al interior se encuentra otro arco mucho más pequeño, realizado igualmente en medio punto y con dovelas que descansan en pilastras de base cuadrada. En la clave de este arco se encuentra una guirnalda circular, formada por elementos vegetales.
     La ermita contó con un pórtico, de planta cuadrangular, con un tejado que servía de protección tanto para la puerta, como de antesala de los fieles que se acercaban a la ermita. Todavía son apreciables las huellas de las vigas de este pórtico sobre la portada.
     Frente a la fachada se levantaba una cruz de piedra que al igual que el pórtico fue destruido durante la Guerra Civil.
     Este templo contó con altar mayor, presidido por sencillo retablo de madera sobredorada, que incluía cuatro cuadros y una cruz en lo alto. Encima del altar se disponían dos cuadros más, uno que representaba a San José y el otro el Bautismo de Jesús por parte de San Juan Bautista. Además se podían ver las imágenes de Nuestra Señora de los Remedios, San Roque y San Sebastián, colocadas en sendas hornacinas.
     Las paredes de la ermita estuvieron decoradas con pinturas murales, de las que apenas han llegado unos exiguos trazos, datados en los finales del siglo XVI. Entre las figuras se aprecia la imagen de San Andrés, y lo que pudo ser un San Pablo. 
     Estas figuras están separadas entre sí por columnillas que soportan un arco y enmarcadas con la leyenda del Padre Nuestro.
     A finales del siglo XVII y comienzos del XVIII se comenzó una renovación de la ermita. Se levantaron muros interiores que taparon las pinturas primitivas y se decoraron con yeserías la nave, la capilla mayor y los arcos fajones que separan las capillas laterales. 
     La capilla mayor se encuentra en la cabecera del templo. Es de planta cuadrada, está cubierta con una cúpula rebajada apoyada sobre pechinas y decorada con yeserías de motivos vegetales y geométricos.
     El templo tuvo importantes mecenas en esta época, contó con el beneplácito de Don Luis Venegas Carrillo, quien aportó una buena suma de dinero para realizar un retablo en el nuevo altar mayor. Este altar se construyó a principios del siglo XVIII, sería dorado y policromado por Juan Jiménez y Cárdenas en 1725.
     El retablo encargado por Luis Venegas, debió contener tres hornacinas. En la central se encontraba la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, mientras que en las  hornacinas laterales debieron estar ocupadas por los santos protectores de la peste y otras epidemias, como son San Sebastián y San Roque. 
     A ambos lados del retablo se disponen dos puertas, una es un trampantojo, mientras que la otra es real y por ella se  accede al camarín de la Virgen de los Remedios. El camarín, fue construido durante el siglo XVIII, y presenta una peculiar cúpula lobulada.
     Durante el terremoto de 1884, que asoló gran parte de la comarca, la Ermita de los Remedios sirvió de templo parroquial y refugio de las familias gitanas del pueblo, que tras ver que sus casas no habían sufrido daños montaron una gran fiesta en torno a la ermita. 
     Durante la Guerra Civil la ermita de los Remedios fue saqueada, y su patrimonio destrozado. Después el templo fue ocupado como vivienda, almacén de aperos de labranza, gallinero y cuadra de animales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Arquitectura Civil. Casa de la Inquisición.-

     Alhama cuenta con un importante capítulo de edificios de carácter civil, tanto privado como público, que conforman uno de los conjuntos más importantes de la provincia de Granada. Destacan por los desarrollos espaciales y volumétricos, en los que las fachadas adquieren un papel destacado como elementos de propaganda de sus propietarios, a través del empleo de materiales nobles en las portadas, y elementos de cierre dispuestos en los vanos distribuidos si­métricamente en sus frentes.
     Sin duda, el ejemplo mas significativo es la denominada Casa de la Inquisición, situada junto a la iglesia de la Encarnación. En su fachada se unen elementos del gótico final, mudéjares y del primer renacimiento, con la utilización de refe­rentes iconográficos, como el escudo pontificio y las llaves de San Pedro.
     Otras edificaciones que tenemos que reseñar son la casa número 2 de la Callejuela de las Parras, en la que encontramos una portada con vano escarzano soportado por delicados boceles y enmarcado por pilares góticos y un alfiz con las típicas bolas ornamentales. En la calle Llana, paralela a la anterior valoramos las arquitecturas de los números 6, 8 y 36, siendo la casa de los Toledo uno de los referentes, en la que destacan las delicadas y rehundidas pilastras que flanquean la puerta, en la que aparece como ele­mento decorativo la Cruz de Calatrava. Junto a ella, la casa de los Aguilera, presenta vanos adintelados, frontón triangular en el segundo piso y un cierre conformado por un alero, ambas del siglo XVIII. De la segunda mitad de este siglo son los ejemplos de las casas de las calles Enciso y Peñas, con portadas de piedra, balcones y elementos decorativos (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La Casa de la Inquisición está situada junto a la Iglesia de la Encarnación.
     En su fachada se unen elementos del gótico final, mudéjares y del primer renacimiento, con la utilización de referentes iconográficos, como el escudo pontificio y las llaves de San Pedro.
     El edificio conserva dos portadas. La principal con tres cuerpos, los dos inferiores labrados en piedra y rematados por una cornisa decorada con bolas al estilo Juan Guas; el tercero está encalado. La puerta tiene arco mixtilíneo con encuadre de arco carpanel; encima se abre una ventana geminada con balaustre y arcos conopiales que apoyan en una doble columna central con collarín. Decoran los dos cuerpos motivos del último gótico español así como plateresco.
     Existe otro acceso trasero que da a un zaguán con vigas de madera y arco de medio punto con ménsulas en la clave e impostas labradas. El patio tiene galerías adinteladas con columnas de piedra sobre pedestales cúbicos y capiteles toscanos. es un patio sencillo con clara influencia mudéjar. Un alero de canes remata los cuatro frentes.
     Un arco frontero al del zaguán da paso a la escalera de subida. Los peldaños de la escalera son de piedra. Dos arcos rebajados de estilo gótico sobre columnas toscanas sirven de entrada al piso superior.
     Conserva algunas puertas con cuarterones. La puerta trasera es adintelada con pilastras laterales y entablamento alto; sobre ella ventana flanqueada por dos escudos nobiliarios.
     La Casa de la Inquisición es un edificio de estilo gótico isabelino con influencias platerescas, del Siglo XVI. Ocupa los números 3 y 7 de la calle Baja Iglesia. Funcionó como Tribunal Comarcal Subsidiario del Santo Oficio de Granada. Desde hace muchos años es propiedad particular. Ha sufrido reformas sucesivas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     De estilo gótico flamígero fue construida en el siglo XV. Es contemporánea de la Iglesia Mayor y fue sede del Tribunal Comarcal de la Inquisición. Cabe destacar la fachada a mitad de camino entre el gótico tardío y el primer renacimiento, con una fachada de cantería rematada por una ventana geminada. Se encuentra dentro del casco histórico y en la actualidad no se puede visitar el interior porque es de propiedad privada (Diputación Provincial de Granada).

Hospital de la Reina.-
     Organizado en torno a un patio al que se abren las distintas dependencias, se trata de la primera construcción asistencial que se levanta en el Reino de Granada, propiciado por los Reyes Católicos. Se distinguen en él dos partes; la principal, que coincide con la desarrollada en torno al patio anteriormente mencionado, construida entre 1485 y 1510; y un segundo sector, ubicado a las espaldas de este primer bloque, y edificado en 1540 por los maestros de cantería y carpin­tería Juan de Ajofrín y Juan Sánchez. Sobresale al exterior su fachada con una sencilla portada organizada con un arco de medio punto y una ventana rectangular sobre él, enmarcada por un alfiz de cantería. Son de reseñar las cubiertas de madera de las distintas dependencias, sobresaliendo la armadura de seis paños de la caja de escalera y la armadura rectangular de lima bordón de la sala norte del piso alto, así como el alfarje de la sala baja (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Es una bella obra renacentista, aunque con cierto primitivismo en algunos de sus elementos. El edificio se organiza en torno a un patio al que se abren las distintas dependencias. Se distinguen en él dos partes; la principal, que coincide con la desarrollada en torno al patio construida entre 1485 y 1510 y un segundo sector edificado en 1540. 
     Los materiales que predominan en su construcción son sillares en gran parte de la obra, pero también tapial, encontrándose parte del muro esgrafiado imitando sillares. La portada principal está enmarcada por sendas pilastras rematadas por arco de medio punto que sostiene una deteriorada cornisa renacentista y en la clave de dicho arco una corona. Sobre esta portada se levanta una gran ventana adintelada, decorada también por sendas pilastras y cornisa. El resto de la fachada presenta trabajos de rejería tradicional en balcones y ventanas. Una elegante cornisa renacentista recorre parte del monumento.
     En el interior es de destacar el bello patio, si bien sucesivamente transformado, de columnas toscanas sobre podium con zapatas y armaduras de madera y en la galería superior pie derecho y zapatas con elementos góticos mudéjares de animales y pequeños monstruos. En una de sus salas aún se conserva un buen artesonado de lacería mudéjar, si bien muy deteriorado.
     Se trata del primer Hospital de Sangre que se levanta en el Reino de Granada, propiciado por los Reyes Católicos. 
     Formaba parte del primer programa de reforma urbanística y arquitectónica cristiana tras la Reconquista. Sus obras comenzaron en 1485 en el lugar donde existieron algunos palacios de la nobleza musulmana y su construcción llegó hasta 1510, aunque desde los primeros años de su erección sufre distintas remodelaciones.
     Tenía como función atender en la batalla. También fue hospital de caminantes y peregrinos, residencia de nobles y hospital  y residencia de las Hermanas de la Caridad.
     Perteneció siempre al ayuntamiento y fue utilizado como colegio de las Mercedarias hasta 1960, año en el que se clausuró definitivamente, derruyéndose progresivamente gran parte de sus patios y salones. 
     En 1995 se le hizo una rehabilitación integral para ser destinado a Biblioteca Municipal y Oficina de Turismo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Las influencias mudéjares, góticas y renacentistas son las combinaciones arquitectónicas del hospital. Fue iniciado en 1485 como primer hospital de sangre del Reino de Granada por los Reyes Católicos. Se encuentra en el centro histórico, sobre el solar de un palacio del cadí de la ciudad y es de estilo renacentista con armaduras mudéjares (Diputación Provincial de Granada).

Pósito.-

     Emplazado en la plaza de los Presos, se data en la primera mitad del siglo XVI. Su interior se organiza a partir de dos grandes naves separadas por una arcada central, mientras que se abre al exterior por medio de una portada con arco de medio punto y grandes dovelas (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Emplazado en la Plaza de los Presos, se data en la primera mitad del siglo XVI. Su interior se organiza a partir de dos grandes naves separadas por una arcada central, mientras que se abre al exterior por medio de una portada con arco de medio punto y grandes dovelas.
     Es un edificio en forma trapezoidal, con dos plantas y semisótano, construido en sillería, con calcarenita de santa Pudia. 
     La estructura se compone de muros perimetrales y columnas de alineación central, que disminuyen según suben de planta siendo sus dimensiones 1,10 m en el semisótano, 0.80 m en planta baja, y 0,60 m en planta alta, siendo estos últimos cuadrados, y cilíndricos los anteriores con cimacio y arco rebajado soportando los forjados, formados por vigas de sección cuadrada, habiendo sido sustituidas una parte de ellas por rollizos, y tablazón de madera, con pellada de barro fijando la solería.
     La cubierta, reforzada hacia 1917, tiene la hilera apoyada sobre pilares de ladrillo macizo, siendo el resto de la estructura de madera.
     Las importantes modificaciones que ha sufrido a lo largo de los siglos hacen que se pierda su estructura original.
     El Pósito de Alhama de Granada, está situado en el centro histórico de la ciudad, concretamente en la Plaza de los Presos, según se dice el Pósito se situó en el edificio de la antigua sinagoga judía del siglo XIII.
     Actualmente el edificio es de propiedad privada, por lo que no se puede visitar su interior (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Antigua sinagoga del siglo XIII, se convirtió en el XVI en pósito, granero comunal de la población. Situado en la plaza de Los Presos, es hoy uno de los edificios más emblemáticos de la Alhama medieval. Es de propiedad privada y sólo puede contemplarse su fachada (Diputación Provincial de Granada).

Cárcel Real.-
     Fue construida en el siglo XVII, tal y como se señala en una inscripción que aparece en su fachada, habiendo sufrido importantes modifica­ciones a lo largo del tiempo que han alterado su imagen primitiva (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La cárcel real fue construida en el siglo XVII, tal y como se señala en una inscripción que aparece en su fachada. A lo largo del tiempo ha sufrido  importantes modificaciones que han alterado su imagen primitiva.                      
     Este edificio formó parte de las antiguas casas consistoriales. Es un edificio en forma de L con dos plantas más una entrecubierta y una bodega con bóveda de sillería. Estructura con muros de mampostería con doble crujía y cubierta de madera a par e hilera, actualmente con tirantes. Se conserva una celda de castigo en la planta baja. Tiene un jardín en la parte de atrás que hoy se encuentra abandonado (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Cárcel es un edificio público situado en las inmediaciones de la Plaza Real o de los Presos. Una inscripción, de 1674, en su fachada renacentista mudéjar recuerda su construcción durante el reinado de Carlos II (Diputación Provincial de Granada).

Carnicerías Reales.-
     Apenas si nos han llegado unos mínimos elementos arquitectónicos repartidos por las viviendas de los vecinos que en la actualidad ocupan su solar, siendo la portada el ejemplo más destacado del manierismo alhameño. Se trata de un vano adintelado, flanqueado por pilastras toscanas cajeadas y almohadilladas, al igual que el dintel. Sobre él, un friso curvo sobre decorado con chórcholas y un frontón triangular partido que debió albergar un escudo. Su estructura originaria se desarrollaba en torno a un patio rectangular con una fuente en el centro y dependencias alrededor. Comenzó su construcción en 1566, participando en ella el maestro de cantería Juan Fernández, el aparejador Juan de Maeda, su ayudante Juan Ruiz de los Santos y el cantero Diego de la Carrera (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
 
Barrio de la Hoya del Egido.-
     Más conocido como La Joya, es un interesante ejemplo del urbanismo proyectado en 1885 tras el terremoto de 1884 que asoló gran parte de Alhama. Su trazado es regular, con calles que se cruzan en ángulo recto, viviendas unifamiliares, y plaza central a la que se abren la iglesia y escuela, y en la que se ubica la figura del rey, obra del escultor Molinelli.
     La iglesia, cuyos materiales constructivos son ladrillo, yeso y madera, es ecléctica, con elementos de carácter neogótico, neorrománico y neoá­rabe; bóvedas de crucería que se mezclan con arcos de medio punto y herradura, vidrieras de colores y capiteles vegetales.
     La portada se estructura en dos cuerpos, el inferior con arco de medio punto bajo cubierta a dos aguas rematada por una cruz, y un segundo cuerpo con óculo y pequeño campanario con cubierta a dos aguas (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
 
Caño Wamba.-

     De este importante capítulo del ornato público, ha llegado hasta nosotros este pilar, que pre­senta su frontis organizado como un pequeño re­tablo rematado por una estructura adintelada. El programa decorativo se centra en el escudo de Carlos V con las columnas de Hércules y en los extremos los emblemas de los Reyes Católicos, todo fechado en 1533 (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La fuente se ubica en una calle con el mismo nombre, adosada a la pared de una vivienda. A este respecto transcribimos la descripción que hace Raya Retamer, en su libro referido a la Historia de Alhama y sus monumentos: "es de estilo renacentista, de bello porte y con algunas adiciones barrocas. Consta de dos cuerpos de alzada sobre una pila rectangular de 2,97 metros de larga, 1,8 de ancha y 87/70 de alta. El primero de estos parece haberse perdido. El segundo se divide en tres casetones, estando ocupado el central por el escudo de Carlos V,  muy deteriorado; en el de la izquierda el yugo de los RR.CC. y una columna a su derecha; en el derecho, las flechas de los citados monarcas sobre una leyenda en la que figura el año de su construcción, existiendo a su izquierda otra columna. (...). Sobre estas tres casetas pasa una ancha cornisa recta o guardapolvo que se quiebra y comba en la central.
     En cuanto a los materiales, está realizado con piedra de cantería, tanto en su frontal como en el pilón; las piedras que lo forman se unen con lañas de hierro.  El suelo que hay en torno es de losas de piedras.
     Esta fuente junto con el Pilar de la Torre, el Caño de San Diego y el Pilar de la Carrera forman parte de una misma red de distribución del agua de dos manantiales que nacen en una sierra próxima. En la actualidad ambos nacimientos van al depósito de agua, desde ahí a las fuentes, pero ya clorada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fuente pública del siglo XVI, donde aparecen las armas de los Reyes Católicos y el escudo de Carlos V. Esta ubicada en el casco antiguo (Diputación Provincial de Granada).

Baños Árabes.-
     Se trata de una construcción árabe conformada por una dependencia rectangular, dividida en tres ámbitos.
     El central es de dimensiones cuadradas, cubier­to por una bóveda de ocho paños sobre trompas circulares, siendo los laterales, a los que se acceden por medio de arcos túmidos, rectangulares y cubiertos con una bóveda de espejo con tres lucernarios. Toda la obra es de mampostería, recubierta al exterior por losetas para impermeabilizarla (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Estos baños no se estructuran a partir de las tres estancias típicas de los baños en Al-Andalus (fría, templada y caliente) sino que al tratarse de un manantial de agua natural o Al-hamman se compone de una gran sala dividida en tres tramos, cuadrado el  del centro y rectangulares los laterales.
     La zona central se cubre con una bóveda de espejo de ocho paños de ladrillo a tizón, apoyada sobre arcos de herradura apuntados y de medio punto.
     Los extremos están cubiertos por bóveda esquifadas de planta rectangular con tragaluces con forma de estrella y separadas de la zona central por arcos de herradura y medio punto apoyados en soportes de ladrillo con revestimiento de yeso pulido.
     En el lado derecho de la sala se encuentra un pequeño arco que albergó una pequeña fuente. Al lado izquierdo hay una pequeña habitación rectangular cubierta por una cúpula de medio cañón que pudo servir de vestuario o de estancia para alguna persona.
     Su obra es de sillería de arenisca con un aparejo bastante perfecto. Su basamento es romano aunque los arcos, cúpulas y bóveda son árabes.
     Toda la estancia está cubierta de agua excepto una extrema por la que se accede.
     El edificio se puede fechar en torno a los siglos XIII y XIV, al final de la etapa almohade y comienzos de la nazarí, debido a la utilización de ciertos elementos tipológicos como los arcos de herradura apuntados, típicos del arte almohade.
     Los baños son citados por autores de la época como Ibn Batuta (1350), además se conoce que fue lugar de descanso para políticos y personajes importantes de la corte nazarí (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El balneario de Alhama de Granada es de gran interés monumental, ya que se encuentran perfectamente conservados los baños del siglo XII construidos por los árabes.
     Está situado al final de una pintoresca garganta rodeado de un paisaje de riscos, aguas y vegetación exuberante. El aprovechamiento de sus aguas termales, indicadas para afecciones traumatológicas (reuma, artrosis, artritis…) y vías respiratorias, se remonta a los romanos. En su sala central surge el manantial entre arcos de herradura apuntados y bóvedas esquifadas (Diputación Provincial de Granada).

Puente Romano.-

     Por lo que se refiere al capítulo de la arquitectura pública, Alhama cuenta con notables ejemplos desde la época romana, como el puente, cerca del balneario. Se trata de una construcción realizada con piedra de la Malahá, sobre el río Marchán, de un solo ojo formado por un arco de medio punto adovelado (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Situado a dos kilómetros del casco urbano de Alhama sobre el cauce del río Alhama. Está formado por un solo arco construido con sillares de piedra de pequeñas dimensiones a excepción de la clave del arco. De la barandilla solo queda una parte constituida por cuatro grandes piedras alargadas.
     Su uso debió ser únicamente peatonal ya que según puede apreciarse, a pesar del mal estado en que se encuentra, su forma primitiva era escalonada construida con piedras redondeadas unidas con mortero.
El resto de la construcción es de piedras de distintas formas y dimensiones unidas con mortero.
     Según el catálogo del PGOU de 2011, un análisis estratigráfico de los muros, indicaría que este puente presenta de forma nítida dos fases constructivas. Con respecto a la mas antigua, parece que hay algunas dudas sobre su adscripción a época romana, algunos investigadores lo vinculan más a un momento más tardío, siglos VIII o IX. La fase más claramente medieval supuso una reparación de la mampostería de la estructura (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construido en época de Octavio Augusto, en el siglo I a.C. Se ubica a la entrada del pueblo, sobre el río Alhama, en la bifurcación del Baño. Presenta un solo arco y en los vértices dos rampas ascendentes que conforman la calzada. Daba acceso a la ciudad y forma parte de una ruta histórica milenaria (Diputación Provincial de Granada).

Pilar de la Carrera.-
     Se fecha en 1851 y fue costeado por la Sociedad Económica de Amigos del País. Está formado por dos grandes senos unidos por un pilarete de varios pisos decrecientes en altura y rematado por un florón neoclásico (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     Esta fuente se ubica en la actualidad a la izquierda de la iglesia del Carmen, muy próxima al tajo y a un camino que baja hasta el mismo. Esta fuente, al igual que las restantes, recibían directamente el agua del manantial llamado Nacimiento (en la sierra de Játar), aunque en la actualidad ya clorada. 
     La fuente se estructura con un pilar central, de forma cúbica y rematado por un adorno en forma de piña. En la base del mismo se ubican dos caños, uno por la parte delantera y otro por la trasera. El agua de los caños cae en una estructura de piedra que tiene la finalidad de servir de base para el llenado de los recipientes y, por otra, recibir el agua y dirigirla hacia los dos pilones circulares que se ubican a derecha e izquierda de esta estructura central. 
     Para acceder mejor a estas estructuras (que se encuentran en ambos lados de la fuente -anterior y posterior-) hay un pequeño escalón a sus pies, entre los dos pilones. Estos dos pilones, de gran tamaño, tienen un rebosadero por su parte frontal, con una hendidura en el borde, cayendo el agua a unos huecos en el suelo que la dirigen hasta el desagüe.  
     La fuente está construida toda ella en piedra bien labrada. Todo el entorno de la fuente se encuentra empedrado. Un vástago o pináculo central de forma cúbica, rematado por un adorno  en forma de piña (según describe el autor Raya Retamero). En la mitad de esta estructura hay una cartela en la que se puede leer: "La Sociedad Económica de Amigos del País de esta ciudad / a la memoria de su primer director Don Francisco de Toledo y Muñoz. Año de 1851". 
     Toda la fuente en sí es digna de significación, por lo poco habitual de sus elementos, especialmente el hecho de que los pilones no reciban el agua directamente del caño, sino que tienen un elemento intermedio de piedra que, a su vez, servía de forma muy cómoda para apoyar los cántaros u otros recipientes para su llenado. Así mismo la forma de los pilones, completamente redondos y de gran tamaño (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Castillo.-
     La Alcazaba, conquistada en 1482 por Rodrigo Ponce de León en un ataque por sorpresa, ocupaba la parte más elevada del actual casco antiguo de Alhama. 
     Prácticamente no queda nada de ella, al menos aparentemente, ya que al encontrarse completamente edificado su interior, podrían existir restos entre las casas. Debido a la red viaria existente en la actualidad puede intuirse cual sería el trazado de su perímetro.
     Sólo se aprecian restos de lo que podría ser un torreón al Noroeste, construido con sillares, con la esquina reforzada y doble zarpa en su base de mampostería concertada. Su longitud es de 8,50 metros, siendo su altura de dimensiones parecidas. En la parte baja de su base, con una altura de 1,50 metros, existe una especie de recalce de mampostería de pequeñas piedras, construido al parecer en época posterior, sin que se pueda saber si fue ejecutado debido a su mal estado o al bajar la calle a su rasante actual.
     Al Sureste, dando a la actual plaza, se ve como la roca ha sido cortada en vertical, hasta una altura de un metro, habiéndose montado en su borde el actual cerramiento del palacete que sustituyó a la antigua fortaleza alhameña.
     Es poco lo que queda de esta importante alcazaba para poder indicar su estado de conservación. El torreón tiene sobre él la terraza de una vivienda, atravesándola en sentido horizontal dos gruesas mangueras de instalaciones. El estado de su paramento no es del todo malo, si bien serían necesarias una limpieza y la anulación de la vegetación que ha crecido en la junta de los sillares.
     Los árabes construyeron aquí una buena fortaleza que costó gran esfuerzo conquistar a los Reyes Católicos y que, luego, recuperaron los moros granadinos, hasta que se les arrojó definitivamente en febrero de 1482 y la defendieron los cristianos con tesón contra las nuevas acometidas moras. Su importancia estriba en que su historia va aparejada a la de la reconquista de Granada. Por lo demás, es ya una ruina que se muestra en la falda de un monte sobre bancos inclinados de piedra dominados por las torres y cadena de fortines. Daban acceso dos puertas extremas. Aunque de origen romano, el nombre actual es islámico. 
     En el siglo XV acrece su importancia por ser llave esta fortaleza de la conquista granadina y cesaron los distintos empeños de recuperar Alhama con la conquista de la Alhambra (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Erigido sobre la antigua alcazaba árabe. De piedra irregular, fue remodelado a principios del siglo pasado. Se ubica en el centro del pueblo. Es de propiedad privada y no se puede visitar el interior (Diputación Provincial de Granada).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de las Angustias, Convento del Carmen, Convento de San Diego, Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Casa de la Inquisición, Hospital de la Reina, Pósito, Cárcel Real, Carnicerías Reales, Barrio de la Joya, Caño Wamba, Baños Árabes, Puente Romano, Pilar de la Carrera, y Castillo) de la localidad de Alhama de Granada II, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

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jueves, 25 de septiembre de 2025

Los principales monumentos (Castillo, Carnicerías Reales, Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia de las Angustias, Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal, e Iglesia de las Mercedes) de la localidad de Priego de Córdoba (II), en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Carnicerías Reales, Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia de las Angustias, Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal, e Iglesia de las Mercedes) de la localidad de Priego de Córdoba (II), en la provincia de Córdoba.


Castillo.-

     Entre las obras de patrimonio civil que atesora Priego, merecen destacarse el Castillo, de origen islámico, muy reformado en los siglos XIII y XIV (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El castillo de Priego se encuentra ubicado dentro del actual casco urbano de la ciudad, incluido en los límites del Conjunto Histórico del Barrio de la Villa. Su disposición topográfica, que mantiene la misma cota que su entorno urbano más próximo, hace de la fortificación un edificio conexionado a la población, integrado en ella, como digna heredera de sus orígenes como alcazaba islámica de la medina del Priego hispanomusulmán. Por el lado sureste, orientado a la Villa, no muestra desnivel alguno, mientras que junto al lado Noroeste el Tajo del Adarve, mediando el corredor de la Calle Santiago, garantiza su inexpugnabilidad por este sector, con un desnivel que ronda los 30 metros. Geológicamente, el substrato está compuesto por una gran placa de travertino o piedra tosca, base pétrea sobre la que se asienta el casco urbano prieguense.
     Desde el punto de vista descriptivo, tras la incorporación de las novedades más significativas aportadas por las campañas arqueológicas realizadas en 1997 y 1998 por el Servicio Municipal de Arqueología, el castillo está formado por un perímetro amurallado torreado que delimita un espacio interior ocupado por una Torre del Homenaje con patín de acceso, dos aljibes, una edificación de dos plantas, actualmente usada como vivienda y almacén, y que no ha sido objeto de donación, y una estructura de planta rectangular y uso indeterminado. Además de estas estructuras de cronología fundamentalmente bajomedieval, se conservan numerosos restos arqueológicos contemporáneos, o bien pertenecientes a episodios anteriores o posteriores de la edificación (por ejemplo, los baños o la necrópolis andalusíes, y otros espacios o dependencias).
     El perímetro amurallado es de tendencia pentagonal, tras las modificaciones incorporadas a la planimetría original en época moderna, y se encuentra flanqueado por un mínimo de ocho torres, todas cuadrangulares, a excepción de dos cubos (T4 y T8). La distribución de éstas es la siguiente: tres torres en el lado sureste (T1, T2, T3), una en el noreste (T4), otra en el noroeste (T8), y tres en el suroeste (T5, T6, T7), las dos primeras protegiendo una poterna actualmente inutilizada. La orientación de las estructuras, tanto alineaciones de murallas como torres, mantiene un marcado sentido noreste/suroeste o bien noroeste/sureste.
     Las dos técnicas edilicias que predominan son la sillería (con despiece de sillarejos de travertino y, en menor medida, arenisca) y la mampostería, principalmente de piedra caliza (margocalizas), aunque también se emplee el travertino con esta técnica, con diferencias a su vez dentro de cada una de las fábricas.
     Tras las actuaciones arqueológicas se han descubierto fábricas encofradas, con tapiales de distintas calidades, y otras mixtas. En la mayor parte de los casos, estas diferencias se corresponden con indicadores cronológicos.
     La alcazaba, en cuanto arquitectura defensiva, está representada por los lienzos L10 y L11 y en la torre T8, todos en la alineación noroeste, con fábrica claramente adjudicable a época omeya. Por el momento, no se han identificado otras alineaciones pertenecientes a este período. Tras los trabajos realizados para la apertura del vial peatonal (2003) se han incorporado también episodios andalusíes de arquitectura defensiva -de época  omeya, principalmente, y almohade- en los lienzos L6 y L7, además de bajo las torres T8 y T5. 
     No será hasta la construcción de la Torre del Homenaje y de los lienzos L4 y torre T4, perteneciente al período de ocupación de la Orden de Calatrava (1246-1327), cuando de nuevo se reconozca, en el estado actual de conocimiento, las siguientes aportaciones al sistema defensivo. La Torre del Homenaje, o Torre Gorda, se sitúa descentrada en el patio. 
     Realizada con mampostería de piedra caliza, con esquinas reforzadas con sillares, su altura es considerable, acercándose a los 30 metros (para una planta de unos 187 metros cuadrados), parte de los cuales son subterráneos en la actualidad. Consta de tres plantas cubiertas con bóvedas de cañón con rosca de ladrillo o lajas de piedra: una inferior, sin acceso original desde el exterior; otra media, que se emplearía como almacén y que recibía una pobre luz natural desde unas grandes aspilleras, hoy sensiblemente aumentadas; y una superior, identificable como residencia adornada en sus vanos con cuatro ventanas o aljimeces con doble arco de herradura y columna central con capitel de mocárabes de tipo nazarita. La comunicación original entre plantas no es la actual (escalera de caracol de tipo mallorquín) aunque hay evidencias de su ocupación por los pasos de entresuelo, abovedados en ladrillo, conservados. El acceso original de la torre, mediante vano dovelado de medio punto y pasillo abovedado, se situaba a la altura de la planta mediana, varios metros sobre el nivel del suelo primitivo, para facilitar la defensa de la construcción. 
     Todo apunta a que ya en estos momentos (1246-1327) se configura la antepuerta del sector noroeste, si bien se completaría su disposición actual con posterioridad (finales del siglo XIV). El único acceso documentado en este punto es el correspondiente al lienzo interior (L10) mientras que aún no se ha localizado el perteneciente al exterior (L4 o L9).
     La altura de las torres perimetrales llega a alcanzar los 20 metros, siendo su estado de conservación excelente en los casos de dos de las situadas en el lado sureste (T2 y T3), orientadas hacia El Llano. Éstas son macizas hasta la altura de los adarves, cuando se abren sendas estancias abovedadas con rosca de medio punto, dotadas de cámaras de tiro y aspilleras, y desde ellas se accede a una segunda planta o azotea, actualmente sin parapeto ni merlatura. Una de estas torres (T2) cuenta además con una espécula situada en su coronamiento aprovechando el garitón de salida de las escaleras, dispuesta para las labores propias del control del espacio geográfico entorno del castillo. Cronológicamente se podría situar la edificación o remodelación de estas torres, al igual que la fábrica de sillarejos con marca de cantería, en la segunda mitad del siglo XIV, tras la conquista alfonsina de 1341, después de que la villa de Priego fuera dada en señorío a González Fernández de Córdoba, en 1370, por el rey Enrique II. En el estado actual de conocimiento se las puede adscribir al siglo XV, posiblemente en su primera mitad.
     Las tres torres del lado suroeste (T5, T6, T7) son de más difícil determinación cronológica hasta los trabajos realizados en 2002, fueron edificadas en algún momento del último cuarto del siglo XIV. Por su interés destaca la torre central (T6), con cámara con rosca de cañón abierta al adarve y azotera, ya que es la única que conserva restos del parapeto y merlatura originales, con aspilleras en el primero coincidiendo con la protección de cada merlón.
      La entrada principal actual al castillo se ubica en el lado sureste, bajo la protección de una ladronera con faldones abierta a la altura del adarve. El corredor de acceso consta de dos arcos de herradura apuntados, uno de ellos doble, enmarcados con un alfiz, con portón al exterior y ranura para el deslizamiento de un rastrillo. Hasta hace escasas décadas, sobre esta entrada, venía campeando el escudo de la Casa de Aguilar. Además de este acceso, se conserva una poterna en el lado suroeste y otro acceso más, documentado durante las excavaciones arqueológicas, en el noroeste.
     Además de los elementos referidos, dentro de la cerca del castillo, se localizan otros elementos de interés: dos aljibes, uno situado frente a la entrada actual de la torre del Homenaje, y que presenta planta rectangular con dos bóvedas vaídas de ladrillo, arco de descarga central y paramentos enlucidos con mortero hidráulico de cal pintado a la almagra; y un segundo próximo al anterior, también de planta rectangular, y con fábrica de mampostería y bóveda de cañón de ladrillo; y una gran estancia rectangular de dos plantas, adosada al lado suroeste, funcionalmente interpretado como viviendas (uso actual) y uso no doméstico (almacén, lagar, bodegas¿), y cuya adscripción cronológica es posterior al siglo XVII.
     En definitiva, el castillo es ante todo un castillo bajomedieval cristiano, que ocupa, aproximadamente, el mismo lugar de una alcazaba musulmana anterior, destruida, amortizada o parasitada hasta hacerla irreconocible, entre los siglos XIII al XV, sin contar con alteraciones sustanciales anteriores o posteriores a estas fechas.
     En la esquina suroeste de la Torre del Homenaje existen sendas inscripciones romanas altoimperiales reutilizadas como sillares (CIL II2/5, 253 y 260) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Castillo de Priego de Córdoba es una antigua fortaleza árabe reformada en los siglos XIII y XIV, de carácter esencialmente militar, austero, como corresponde a las razones defensivas que marcaron su origen.
     Es un gran recinto fortificado envuelto por varias torres, la mayoría de ellas cuadrangulares y una cilíndrica.
     La más emblemática e importante de ellas es La Torre del Homenaje, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1943. Se ubica descentrada en el patio de armas, su altura es de 30 metros, parte de los cuales son semisubterráneos en la actualidad.
     Cronológicamente, esta torre, llamada también Torre Gorda, puede datarse de la segunda mitad del siglo XIII, cuando la villa de Priego era una encomienda de la Orden de Calatrava, aunque la presencia de los capiteles nazaritas en los ventanales nos indican la posibilidad de ser un añadido de la primera mitad de siglo XIV cuando Priego volvió a estar bajo el dominio islámico (Diputación Provincial de Córdoba).

Carnicerías Reales.-
     Las Carnicerías Reales, edificadas entre 1576 y 1579 y atribuidas a Francisco del Castillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Próximo a la Iglesia de San Pedro  se encuentra el edificio de Las Viejas Carnicerías, realizado entre 1576 y 1579 y atribuido al arquitecto Francisco del Castillo, maestro de las obras de Martos. El edificio estaba destinado al sacrificio de reses como matadero y mercado en el siglo XVI.
     El inmueble se articula en una planta cuadrada alrededor de un patio columnado, con galerías de arcos de medio punto sobre columnas de piedra de gran rusticidad y torres en sus ángulos. Una bella escalera de piedra en espiral comunica con el nivel inferior que se destinaba al sacrificio de reses.
     Al exterior destaca la portada de fuerte diseño manierista, con fustes anillados, entablamento roto y frontón incurvado, que se basa en modelos de Serlio y Vignola (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Matadero y mercado del siglo XVI.
     Diseñadas por Francisco del Castillo con una portada de estilo manierista de ascendencia italiana.
     En ella utiliza columnas de fuste almohadillado sobre la que se sitúa un frontón triangular curvado en su centro, rematado por pirámides sobre bola.
     Edificio de planta cuadrada con patio central, con galerías de arcos de medio punto sobre columnas de piedra de gran rusticidad y torres en sus ángulos.
     Una bella escalera de piedra en espiral comunica con el nivel inferior que se destinaba al sacrificio de reses (Diputación Provincial de Córdoba).

Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo.-
      Construcción que delimita una zona ajardinada de inspiración romántica. Relativamente reciente -posterior a 1850-. 
     Fábrica de sillarejos (60x35, 30x30, 43x35 centímetros, etc.).
     Puerta-acueducto con fábrica de sillería de travertino, que consta de un paso abovedado de medio punto de unos 2,28 metros de ancho, quebrado en planta, en el que se conservan huellas de los encastres de la puerta. El nivel del suelo actual (a 2,20 metros del intradós de la bóveda), con pavimento de guijarro, se presenta sensiblemente sobreelevado sobre la cota original. Unos 1,70 metros por encima de la bóveda de paso se conserva un arco apuntado ciego, a modo de contrafuerte de 1 metro de saliente, posiblemente destinado a reforzar el paso del caz de agua que discurre por encima de la puerta. La longitud interior de la puerta es superior a los 5 metros. 
     Según la historiografía decimonónica, el arco de San Bernardo conectaba con el castillo a través de un camino cubierto, actualmente desconocido.
     La Puente llovía no sería lo mismo que el Arco de San Bernardo, estaría próximo al la Puente, pero no sería el mismo lugar.
     La Puente llovía se sitúa extramuros, no comunica directamente con el interior de la ciudad amurallada, sino que inicia el camino que paralelo al adarve enlaza con la Puerta del Sol.
     El Catastro del Marqués de la Ensenada (Documento nº 2), de 1754, dice que existía un molino de harina "en el sitio de la Puente llovida". Se podría interpretar que este lugar podría formar parte del acueducto o caz inmediato a un molino harinero que aprovechaba la fuerza del agua para mover las dos piedras de la que constaba (al menos, en el siglo XVIII. Y el paso abovedado conservado en la actualidad salvaba un camino público que debía mantenerse expedito en su paso.
     Hay numerosos ejemplos en los que un caz de un molino de harina tradicional es soportado por un elevado muro (en muchas ocasiones, formando una auténtica "muralla"¿) que a través de un arco o varios deja libre el paso por un camino que se ve obligado a cruzar en su trazado. En este sentido, se podría decir que la puente llovía es una puerta, porque es una zona de paso pero no sería la puerta del recinto amurallado  (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de San Pedro.-

      Fue en origen la iglesia de un convento de alcantarinos establecido en la villa en 1662. Construida entre 1661 y 1690, se terminó de restaurar en 1992. La planta es de cruz latina con crucero, habitual en la tipología conventual masculina.
     El retablo mayor se terminó en 1701 por Jerónimo Caballero y Jerónimo Sánchez de Rueda, con probable proyecto de Francisco Hurtado Izquierdo. La reforma que se le hizo en 1739 se atribuye a Juan de Dios Santaella. La talla de la Inmaculada es obra documentada de José de Mora, de 1696. Es anónima Santa Rosa de Vi­terbo, y la Santa Rosalía se hizo en Madrid en 1681 por encargo del Ayuntamiento; en el ático figura San Pedro. Lleva también dos lienzos de la Anunciación y la Sagrada Familia. A los lados del presbiterio cuelgan un cuadro de San Sebastián y otro de la Virgen de la Sierra con San Antonio, San Luis Obispo y el donante, de 1796, donado por Luis Antonio Carrillo Ramírez. En los lunetos hay cuadros de San Pedro de Alcántara y otros santos franciscanos.
     Los frentes de los brazos del crucero tienen dos retablos gemelos, también obra de Jerónimo Caballero y Jerónimo Sánchez de Rueda, con proyecto de Francisco Hurtado Izquierdo. El de la izquierda es de San .José, talla de Diego de Mora, con cuadro de Santa Clara en el remate y urna con Niño Jesús pasionario, del círculo de Risueño, en el banco. El de la derecha es de San Francisco de Asís, obra realizada por José de Mora hacia 1700; el lienzo del ático muestra a Santa Teresa escritora y la urna inferior guarda una pequeña talla de la Virgen Niña, de bellísima factura, obra temprana de José Risueño. En los machones del presbiterio hay dos urnas de rocalla con imágenes pasionarias del Niño Jesús, de seguidores de Pedro de Mena.
     En el brazo izquierdo, junto a la entrada de la capilla de la Soledad, está el monumento fúnebre de don José Manso y Velasco, conde de Superunda, Virrey del Perú, muerto el 5 de enero de 1767, y encima un lienzo con el Nazareno; en la pared de la izquierda se ve un buen cuadro de la Sagrada Familia, de estética académica de fines del XVIII. En el testero del brazo derecho está el retablo de San Benito Negro, con un Niño Jesús Dormido en el banco y arriba un lienzo con la Inmaculada. En las paredes hay otros cuadros con San Francisco, San Buenaventura y San Juan de Capistrano, del XVIII.
     La capilla  de la Virgen de la Soledad y Santo Entierro de Cristo es la del Sagrario; construida en los comedios del siglo XVII, se reformó en el XVIII y en el XIX. El camarín es obra de Manuel y Antonio Álvarez, de 1748, pero se adornó con entallados de madera en 1780, una vez hecho el retablo de 1770, todo ello atribuido a Francisco Javier Pedrajas. La Virgen de la Soledad es imagen granadina del XVII, pero con retoques posteriores. De las restantes piezas que guarda esta capilla pueden destacarse la imagen del Crucificado, que fue también Yacente, realizado por el escultor sevillano Juan Fernández de Lara en 1629, y San Juan Evangelista, obra de un seguidor de Pablo de Rojas, de cali­dad, pero repintada.
     En la nave central destaca el púlpito, junto a una serie de lienzos repartidos por los  muros, entre ellos, Jesús a la Columna, de escuela granadina y Santa Clara de taller local, de hacia 1700. Santa Inés y Anunciación, de fines del XVII. La primera capilla de la izquierda tiene a la entrada una urna de rocalla con la Virgen de la Candelaria. Está dedicada a San Pedro de Alcántara, con imagen de José de Mora, de hacia 1700, y retablo de Jerónimo Sánchez de Rueda de hacia 1730. La siguiente es de San Antonio de Padua, con retablo del mismo autor e imágenes laterales de Santa Ana con la Virgen y San Joaquín y, arriba, un lienzo de la Inmaculada de escuela grana­dina del XVIII. Bajo el coro hay un medio punto con el Cristo de las Mazmorras, del siglo XVIII, restaurado por Rafael Barrientos.
     Al lado derecho está la capilla de San Pascual Bailón, con retablo semejante al de San Pedro de Alcántara e imagen del titular, también de José de Mora; tiene en el remate la Virgen Niña con sus Padres. En los pilares de la capilla cuelgan dos cuadros con el Ecce Homo y el Santo Ros­tro. En la siguiente se encuentra hoy la urna del Santo Entierro, con muy bella imagen de Cristo Muerto, obra manierista de Pablo de Rojas, de hacia 1593, restaurado en 2003. A continuación se ven las imágenes de la cofradía de la Entrada en Jerusalén: la Pollinica, obra murciana de hacia 1950, y Nuestra Señora de la Encarnación, de Niceto Mateos Porras en 1993 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Iglesia de reducidas dimensiones con muros muy gruesos. Su planta es de cruz latina con capillas laterales, comunicadas entre sí, cubiertas con bóvedas de medio cañón con lunetos, el crucero se cubre por cúpula de media naranja sobre pechinas.
     Yeserías barrocas del siglo XVII y XVIII.
 Camarín de la Purísima de planta octogonal coronado por media naranja con linterna ciega -Borrominesca- (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La iglesia se erige sobre la antigua ermita de San Pedro, finalizando las obras en 1690.
     Se construye junto a ésta el convento de los alcantarinos, en el solar que actualmente ocupa el mercado de Abastos. Posee planta de cruz latina, con capillas laterales y cubierta de bóveda de medio cañón con lunetos. 
     El crucero se cubre con cúpula de media naranja sobre pechinas.
     En su interior se encuentra la primera decoración de yeserías con motivos de hojarasca del barroco prieguense.
     En el siglo XVIII se realizan una serie de reformas que le confieren el aspecto barroco actual y es en este momento cuando se añaden los escudos y las decoraciones de las claves de los arcos.
     También se construye el camarín, que alberga una bella imagen de la Inmaculada de José de Mora, que destaca por su rica policromía (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Juan de Dios.-
     Fundado en 1637, la iglesia no se construyó hasta el siglo XVIII. Se hizo en varias fases, la primera, entre 1696 y 1717, dirigida por Francisco Hurtado Izquierdo, y otras dos en las décadas de 1720 y 1760, en las que intervinieron los maestros locales Sánchez de Rueda, Pedrajas y Santaella. Es iglesia de una nave con crucero levemente señalado, cubierta de cañón y bóveda semiesférica. Las pechinas se adornan con pinturas de los Evangelistas y en los paños de la bóveda se ven los Padres de la Iglesia y tondos con la Virgen de las Angustias, la Visión de San Francisco Javier, San Juan Nepomuceno y San Juan de Dios.
     El retablo mayor, de 1768, es obra del maestro Francisco José Guerrero; en el banco tiene lienzos con Santa Inés y Santa Catalina de Alejandría. Salvo la Virgen de las Mercedes, que es moderna, las obras restantes son coetáneas del retablo. En las calles laterales se hallan imágenes de San José y San Juan de Dios y pinturas con San José y San Antonio de Padua; en el remate, lienzos del Calvario al centro, y de San  Carlos Borromeo y San Nicolás a los lados. En el muro derecho del presbiterio cuelga un lienzo de comienzos del XVII con la Virgen y el Niño entregando el Rosario a Santo Domingo.
     Los cinco retablos que adornan la nave son, probablemente, diseño de Guerrero, pero realizados por un maestro anónimo local, y responden todos a una misma tipología. Las calles la­terales llevan registros para lienzos, y el centro aloja una imagen escultórica. El primero de la izquierda tiene a Santa Rita de Casia, de vestir, del siglo XVIII, y en el remate un pequeño San Agustín; en los registros laterales figuran los santos Ramón y Lucía, Gregorio Magno y Luis de Francia, Domingo y Apolonia, Pedro y Pablo. El siguiente retablo alberga una imagen de Santa Clara, de un seguidor de Pedro de Mena, de hacia 1700.
     En el lado derecho, el primer retablo está de­dicado a San Expedito y en el segundo hay un bellísimo busto de la Virgen con el Niño, de mediados del XVIII y atribuida a Duque Cornejo. A continuación se halla en un pedestal la imagen de Jesús Preso, firmada y fechada por Niceto Maceos Porras en 1990, y finalmente, un retablo de pinturas compuesto por medio punto con la Virgen del Carmen y Ánimas y lienzos de los santos Joaquín y Ana, José y Bárbara, Francisco de Asís y Francisco de Paula; en la hornacina se venera Nuestra Señora del Mayor Dolor, de candelero con rostro de barro y manos de madera, origina­ria de fines del XVII y restaurada hacia 1986 por Niceto Mateos (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El hospital de San Juan de Dios se funda en 1637, bajo la advocación de San Onofre.
     La primitiva iglesia se sustituye por otra de nueva planta que responde a dos fases constructivas; la primera, a finales del siglo XVII, y una segunda, a principios del siglo XVIII.
     Posee nave única articulada con pilastras sobre las que corre una cornisa movida e intenta crear un crucero mediante la inserción de una cúpula de media naranja con franjas radiales que anticipan las cúpulas gallonadas.
     El retablo es obra de Francisco José Guerrero y se ejecuta en 1768.
     La fachada, inacabada, data de finales del siglo XVIII, al igual que la espadaña (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de las Angustias.-
      La ermita se construyó entre 1773 y 1775 y en 1787-88 se le añadió el colegio anejo, hoy regido por las religiosas Hijas del Patrocinio de María. La obra se ha atribuido a Juan de Dios Santaella. La iglesia tiene nave única y cabecera con cúpula de gallones; en las pechinas figuran lienzos con Santo Domingo, San Francisco, San Antonio Abad y San Antonio de Padua.
     De gran interés son los tres retablos del presbiterio. El mayor se fecha entre 1773 y  1775 y es obra de Santaella; en las hornacinas del banco hay dos terracotas de la Virgen con el Niño y San José con el Niño de José Risueño, fechables entre 1712 y 1732. Preside en su camarín la Virgen de las Angustias, del taller granadino de los Mora de hacia 1670, con importantes retoques. En las calles laterales están la Inmaculada y San Felipe Neri; arriba, San Agustín  y, como remate, una pintura del Ecce Homo. El conjunto fue restaurado por Niceto Mateos. El retablo de la izquierda, de hacia 1790, tiene pintura de la Anunciación sobre tabla, de autor anónimo local, y el de la derecha, un lienzo de fines del XVIII con Aparición de la Virgen a San Antonio, firmado por Fernando Marín.
     Sigue en el muro derecho el antiguo comulgatorio, de la fecha de la iglesia, con relieve del Buen Pastor pasionario, con la cruz a cuestas; se venera aquí una reliquia del fundador de la comunidad religiosa, Padre Luis Pérez Ponce. En los muros se ven lienzos con San Francisco de Paula, San Pedro Penitente y el Crucificado, de primera mitad del XVIII. En las dependencias hay una interesante talla del Crucificado, de hacia el año 1600 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias da fachada a una de las vías principales de Priego de Córdoba, la calle Río, y hace esquina a otra que en ella desemboca, mientras que los otros dos laterales del templo quedan embutidos entre medianeras. El carácter religioso del edificio se explicita en su rica portada, la espadaña y el tambor octogonal que alberga la cúpula que se eleva sobre el presbiterio. La portada, realizada en piedra caliza blanca y mármol negro, constituye uno de los elementos más valiosos del edificio. Se articula en torno a un arco de medio punto con rosca moldurada y clave resaltada con un elaborado diseño de placas recortadas, al que flanquean pilastras cajeadas con motivos mixtilíneos a base de curvas y contracurvas. El cuerpo superior, separado por voluminosas cornisas de líneas curvas y quebradas, y enmarcado por una moldura mixtilínea, ofrece una hornacina también de medio punto -que alberga una imagen en piedra de la Virgen- entre estípites de dinámica y compleja conformación con unos capiteles de rocallas trabajadas en la piedra a trépano para acentuar los claroscuros. Los mencionados estípites sustentan una cornisa integrada por múltiples listeles en cuyo centro figura una cartela circundada de rocalla con un anagrama mariano.
     Son de destacar las puertas que cierran el vano de ingreso, fechadas en 1775 por una inscripción, e integradas por dos hojas realizadas en madera noble con una decoración de rehundidos mixtilíneos y clavos dorados de cabeza cónica. La única nave que constituye el templo aparece subdividida en dos tramos más el presbiterio. Cada uno de los tramos se cubre con bóvedas de aristas con lunetos y el presbiterio con cúpula gallonada sobre pechinas y cornisa de líneas muy movidas.
     A los pies se emplaza un coro alto sobre vigas de madera que sustentan, a modo de atlantes, dos angelotes de yeso policromado. En el lado de la epístola se abre una sencilla puerta con carpintería de madera, que comunica con el colegio contiguo.
     El presbiterio alberga tres retablos. Los laterales se cobijan por arcos mixtilíneos decorativos apoyados sobre pilastras. El retablo mayor deja ver a través de su hornacina central el camarín en el que se halla el grupo escultórico de Nuestra Señora de las Angustias. Los paramentos del camarín se articulan por pilastras cajeadas que sustentan arcos de medio punto sobre los que discurre un ancho friso, integrado por varias molduras de diferentes motivos, que sirve de tambor o base para una cúpula de yeso de cuarto de esfera. La decoración se concentra en las partes altas de los muros y en las bóvedas, apareciendo las inferiores totalmente desnudas. Bóvedas y cúpula se revisten de pinturas con dorados y yeserías muy planas, de delicado diseño, en cuyo repertorio la rocalla cobra especial protagonismo, pero en la que también aparecen hojarascas y elementos figurativos, tales como símbolos pasionistas.
     La cúpula apoya sobre pechinas con pinturas decorativas, otras figurativas de simbología mariana y cuatro tondos ochavados con lienzos en los que se representan santos. En una inscripción junto a la cúpula aparece el recordatorio de la edificación de la Iglesia por doña María Josefa del Mármol, la devota a cuyas expensas se levantó el templo para dar culto a la Virgen de las Angustias cuya ermita se hallaba en muy mal estado de conservación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Iglesia fundada en 1773 con el fin de albergar la imagen de la Virgen de las Angustias que se veneraba en otra ermita.
     Se ha venido atribuyendo a Juan de Dios Santaella, al presentar soluciones que este mismo autor emplea en otros monumentos de Priego.
     Junto a la iglesia, se edifica el colegio de las Niñas Educandas, en lo que fue una antigua mansión. Fue terminado en 1778, si bien ha sufrido transformaciones posteriores.
     Del exterior de la iglesia destaca la volumetría de su cúpula y su fachada barroca, de mármoles policromos y concebida como si de un retablo se tratase, con dos cuerpos: el inferior con estípites apilastrados y cornisa movida, y el superior con una hornacina con la escultura de la Virgen de las Angustias.
     Interiormente, el templo cuenta con una nave única cubierta con bóveda de arista con lunetos y cúpula gallonada en la cabecera, que apoya en una cornisa. Destaca la decoración de yeserías policromadas con motivos de rocalla que forman la decoración de las zonas altas, así como los lienzos de las pechinas. 
     Los retablos son obra de Santaella y en el camarín se venera el grupo escultórico de Las Angustias, obra de finales del XVII, siendo el Cristo del círculo de José de Mora.
     Son de una gran belleza los barros de S. José y la Virgen con el Niño, del artista granadino Risueño (Diputación Provincial de Córdoba).

Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal.-
     Deben destacarse también el Museo Histórico Municipal, con material arqueológico procedente de yacimientos locales, y, sobre todo, la colección del famoso ilustrador prieguense Adolfo Lozano Sidro (1872 - 1935) (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El Museo Histórico Municipal de Priego de Córdoba se centra en la arqueología de la comarca de Priego, abarcando las etapas desde Paleolítico Inferior hasta la Edad Media.
     Cabe destacar, de entre todas sus colecciones, los ajuares funerarios ibéricos de armamento y materiales medievales (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de las Mercedes.-
     Fue originalmente una ermita dedicada a San Antón. Aunque no hay documentación acerca de la autoría de esta iglesia, por sus caracteres formales se ha atribuido a Francisco Javier Pedrajas. Realizada entre 1780 y 1789, en 1800 se le añadió la portada neoclásica, obra de Nicolás Duroni. Desde 1994 este templo comparte parroquia­lidad con el de Nuestra Señora del Carmen.
     El interior ofrece un espacio plenamente barroco, con planta de una sola nave dividida en dos tramos, uno de los cuales está destinado a coro. Las cubiertas son bóvedas de arista en los tramos, de gallones en el crucero y de venera en los brazos. La original cornisa ondulada introduce gran dinamismo. En los ejes de la bóveda se asientan esculturas de escayola de la Virgen de la Merced y San Ramón Nonato y los terciarios San Luis y San Elseario arrodillados. Sobre las pechinas se disponen esculturas monumentales de los cuatro arcángeles.
     El retablo mayor lo hizo Francisco Javier Pedrajas entre 1787 y 791; en las calles laterales tiene imágenes de San Ramón Nonato y Santo Tomás de Aquino y en el remate, Santa Catalina. El camarín es obra anterior, de 1753, y guarda la pequeña imagen de vestir de la Virgen de las Mercedes. Los dos retablos laterales son obra del mismo autor, de 1791. El de la izquierda se de­dica a San Felipe Neri. El de la derecha tenía un pequeño camarín con imagen de San Antón, hoy desplazada por el Señor de la Oración del Huerto, de 2001. En el primer tramo de la nave lucen en la pared relieves de escayola con la Asunción y la Epifanía, también de Francisco Javier Pedrajas. En el coro se ve una talla del Crucificado de hacia 1390, regalado por el arzobispo de Valladolid Félix Romero Mengíbar hacia 1973.
     En la sacristía pueden verse, entre otros, el cuadro de la Inmaculada del siglo XIX, que sigue modelos de Antonio del Castillo, y el de Nuestra Señora del Cariño, del último tercio del XVIII, inspirado por la pintura granadina del siglo anterior (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La iglesia está definida por una planta de cruz latina, si bien con algunas peculiaridades, pues su longitudinalidad está muy mermada, dado que el pequeño eje longitudinal de la nave aparece excesivamente comprimido respecto a su anchura. El coro ocupa uno de los dos tramos de la nave, que prácticamente funciona como vestíbulo, acentuándose aún más su acortamiento. Todo ello contribuye a vitalizar la centralidad del crucero, favorecida por la fuerte presencia y gran entidad de la cúpula, consiguiéndose así fusionar la centralidad con la longitudinalidad. Por  otro lado, el crucero no se ajusta a las tradicionales estructuras de muros dispuestos en ángulo recto, sino que sus brazos y cabecera tienen en planta una forma de artesa.
     En correspondencia con la originalidad de la planta está el tratamiento de las superficies, que aparecen modeladas por los gallones de las cubiertas y por las dinámicas cornisas de múltiples moldurajes. El resultado es un espacio dinámico y sugestivo. En conseguir este efecto también coopera la luz, que entra a raudales por todo el templo, aunque resulta más abundante en el crucero. Completa el conjunto una finísima y elegante decoración de yeserías que sólo ocupa unos puntos muy determinados, dejando libres amplias áreas y se organiza según bellísimas composiciones asimétricas.
     Al exterior, las severas líneas y el purismo volumétrico del exterior de esta iglesia en nada advierten la disolución espacial del interior. Su fachada principal se concibe como un muro limpio al que se superponen dos torres gemelas y se añade una portada de traza neoclásica, que no corresponde con el fausto interior. Los chapiteles de las torres, tienen basamento octogonal y una decidida verticalidad en las cubiertas.
     La ermita ya existía antes del siglo XVIII, bajo la advocación de San Antonio Abad, pero el prestigio de la cofradía de la Virgen de las Mercedes y la devoción de esta imagen han hecho que la iglesia se conozca comúnmente como de las Mercedes. En torno a 1780 se rehace de nuevo la iglesia, dado el mal estado en que se encontraba esta. En 1789 estaba concluido el interior de la iglesia. Las obras de la fachada principal se prolongaron más tiempo. 
     El autor de esta iglesia es Francisco Javier Pedraxas, aunque sólo está documentada su autoría en los retablos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La iglesia fue construida en 1780, atribuyéndose su autoría a Francisco Javier Pedrajas, por los paralelismos estilísticos y formales de la construcción con el Sagrario de la Iglesia de la Asunción.
     Cuenta con planta de cruz latina, el crucero se cubre con armadura y nave central con dos tramos de bóveda de arista y cúpula central gallonada, que apoya en pechinas.
     La decoración del conjunto se realiza a partir de yeserías rococó en blanco, aplicándose dorados en puntos concretos del paramento.
     La existencia de sectores sin ornamentar y la potencia de elementos como la cúpula, determina que en el conjunto predomine lo arquitectónico sobre lo decorativo.
     Destaca la cornisa movida que recorre la parte superior del muro, decorada con ángeles y arcángeles y que se deposita en pilastras con capitel de yeserías.
     La fachada se construye en el siglo XIX y responde a trazas neoclásicas (Diputación Provincial de Córdoba).
 
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