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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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jueves, 2 de abril de 2026

Procesiones de hoy, Jueves Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Jueves Santo, en Sevilla.
     Hoy, 2 de abril, es Jueves Santo. La Iglesia comienza el Triduo pascual y evoca aquella Cena en la cual el Señor Jesús, en la noche que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen (Caeremoniale Episcoporum, nº 297). 
     Y qué mejor día que hoy para Explicarte las procesiones de hoy, Jueves Santo. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de Los Negritos: La Antigua, Pontificia y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fundación y Nuestra Señora de los Ángeles, "vulgo de Los Negritos"; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XIV y con residencia canónica en la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, del sevillano barrio de Santa Catalina, siendo  sus  imágenes titulares el Santísimo  Cristo de la Fundación, obra de  Andrés  de Ocampo  en  1622  y Nuestra Señora de los Ángeles, obra anónima de la primera mitad del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de los Negritos: www.hermandadlosnegritos.org

     Hdad. de La Exaltación: La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental Purísima Concepción Ánimas Benditas del Purgatorio, San Sebastián Mártir, Santa Catalina de Alejandría y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XVI y con residencia canónica en la iglesia parroquial de Santa Catalina, del sevillano barrio homónimo, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Exaltación, talla atribuida a Pedro Roldán del siglo XVII; Nuestra Señora de las Lágrimas, obra anónima atribuida a Luisa Roldán "La Roldana" del siglo XVII; San Juan Evangelista, talla anónima del siglo XVIII; Santa Maria Magdalena, obra anónima del siglo XVIII; Niño Jesús., talla anónima del siglo XVIII; San Sebastián mártir, obra de Benito Hita del Castillo en 1756; tres imágenes de la Inmaculada, una de ellas de Alonso Cano del siglo XXII, la segunda es de Hita del Castillo (1756) y la tercera de ellas, original del imaginero sevillano Pedro Duque Cornejo (S. XVII), está cedida al culto en el Templo Parroquial de los Remedios por disposición de la Autoridad Eclesiástica del Arzobispado de Sevilla (1956).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Exaltación: www.laexaltacion.org

     Hdad. de las Cigarreras: La Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Columna y Azotes de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Victoria; es ésta una corporación  fundada  en  1563 y  que  reside  canónicamente  en la capilla  de la  antigua Fábrica de Tabacos en el sevillano barrio de Los Remedios. Sus imágenes  titulares son Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, obra de Francisco Buiza en 1974, mientras  que María Santísima  de  la Victoria es una talla anónima del siglo XVII (entre 1611 y 1628).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Cigarreras: www.columnayazotes.es 

     Hdad. de Montesión: La Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Dominica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y Santo Domingo de Guzmán; es ésta una corporación fundada en 1560 que reside canónicamente en la Capilla de Montesión, del sevillano barrio de la Feria, siendo sus imágenes titulares Nuestro Señor Jesucristo de la Oración en el Huerto, obra de Jerónimo Hernández en 1578; el Santo Ángel, obra también de Jerónimo Hernández en 1578; el Santísimo Cristo de la Salud, talla de Luis Ortega Bru en 1954; y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos, talla anónima del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Montesión: www.hermandaddemontesion.com

   Hdad. de la Quinta Angustia: La Pontificia y Real Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora; es ésta una corporación fundada hacia el 1500 y con residencia canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, adosada a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares el Dulce Nombre de Jesús, obra atribuida a Jerónimo Hernández entre 1572-1582; el Cristo Resucitado, obra de Jerónimo Hernández en 1582; Nuestra Señora de la Encarnación, obra de Martínez Montañés en 1592; el Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo obra anónima aunque atribuible a la gubia de Pedro Roldán hacia 1659, y la Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora, obra de Vicente Rodríguez-Caso en 1934.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Quinta Angustia: www.laquintaangustia.org 
 
 
   Hdad. del Valle: La Pontificia Real y Primitiva Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro, Nuestra Señora del Valle y Santa Mujer Verónica; es ésta una corporación fundada en 1450 y con sede canónica en la iglesia de la Anunciación, del sevillano barrio de la Encarnación-Regina, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, obra de Agustín de Perea  en  1687, Nuestro  Padre Jesús con la Cruz al Hombro, obra anónima atribuible a un discípulo de Martínez Montañés, del siglo XVII; y Nuestra Señora del Valle, obra asimismo anónima atribuible a Juan de Mesa entre 1618 y 1627; y la Santa Mujer Verónica, obra de Juan Bautista Patrone y Quartin en 1801.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Valle: www.elvalle.org    

     Hdad. de Pasión: La Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced; es ésta una corporación fundada en 1531, con residencia canónica en la iglesia colegial del Divino Salvador, del centro de la ciudad, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Pasión, obra de Juan Martínez Montañés entre 1610 y 1615; el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, talla de Antonio de Quirós en 1696; Nuestra Madre y Señora de la Merced, tallada por Sebastián Santos en 1966, acompañada por San Juan Evangelista, tallado por Gabriel de Astorga en 1862; Nuestra Señora del Rosario, obra atribuible a Cristóbal Ramos en el siglo XVIII; la Inmaculada Virgen del Voto, obra anónima de 1654; y la Custodia procesional, obra de Miguel Sánchez en 1612.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Pasión: www.hermandaddepasion.org

    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del Jueves Santo, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

La Hermandad de la Quinta Angustia

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Quinta Angustia, de Sevilla.  
     Hoy, 2 de abril, es Jueves Santo. La Iglesia comienza el Triduo pascual y evoca aquella Cena en la cual el Señor Jesús, en la noche que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen (Caeremoniale Episcoporum, nº 297). 
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de la Quinta Angustia, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo.
     La Hermandad de la Quinta Angustia, tiene su sede canónica en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, de la Real Parroquia de Santa María Magdalena [nº 16 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 60 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Cristo del Calvario, 2 (aunque la entrada habitual se efectúa por la calle San Pablo, 12); mientras que la Casa de Hermandad se encuentra en la calle Virgen de la Presentación, 2; ambas en el Barrio del Museo, del Distrito Casco Antiguo.
     La Pontificia y Real Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora; es ésta una corporación fundada hacia el 1500 y con residencia canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, adosada a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares el Dulce Nombre de Jesús, obra atribuida a Jerónimo Hernández entre 1572-1582; el Cristo Resucitado, obra de Jerónimo Hernández en 1582; Nuestra Señora de la Encarnación, obra de Martínez Montañés en 1592; el Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo obra anónima aunque atribuible a la gubia de Pedro Roldán hacia 1659, y la Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora, obra de Vicente Rodríguez-Caso en 1934.
     Esta hermandad tiene su origen en dos antiguas cofradías de penitencia, en la del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima y en la del Dulce Nombre de Jesús.
     La primera de ellas, se funda hacia 1540 en el convento casa-grande del Carmen. Sus primeras reglas fueron aprobadas, por el arzobispo Gutiérrez Álvarez de Toledo y el provisor licenciado Hernando Arévalo, el 5 de febrero de 1541. La procesión se realizaba en la tarde del Jueves Santo. Allí residió durante siglos, recibiendo abundantes privilegios de la comunidad carmelita. Sacaba dos pasos, el primero de ellos alegórico, consistente en un sol eclipsado y otros jeroglíficos. Tenía capilla propia en el citado templo conventual. En la reducción de cofradías de 1623 quedó unida a la del Sagrado Lavatorio y a la del Prendimiento.
     Durante el siglo XVII mejoró su patrimonio, en 1633 concertó con Pedro Nieto Montañés las figuras del misterio y dos años más tarde, con Agustín Muño, un cristo articulado, con objeto de poder ser descendido de la cruz. El 31 de mayo de 1642, Juan Méndez Salvatierra, notario mayor de la corte arzobispal, manifiesta que la Quinta Angustia es la tercera corporación en antigüedad, detrás de Crucifijo de San Agustín y Vera Cruz. Los inicios del siglo XVIII fueron duros para la hermandad, ya que un duro pleito por una elecciones fraudulentas hizo que la autoridad eclesial mandara enajenar los objetos de plata que poseía la corporación. Entre 1719 y 1786 salió en once ocasiones, y desde ese año dejó de salir y su vida decayó por falta de hermanos y medios económicos. Llegando en 1805 a tener sólo medio centenar de hermanos. En esta época tenía el paso destrozado, los enseres desaparecidos, el almacén hundido y la capilla abandonada.
     En 1806 hay un intento de revitalizar la hermandad. Se construye un paso nuevo y se hace estación de penitencia en 1807. En la invasión francesa de 1810 el saqueo del convento produjo que las hermandades de este lugar fueran a la parroquia de San Vicente. Quinta Angustia fue la última en llegar, por lo que no encontró lugar adecuado para situar las imágenes y enseres. En 1811 se trasladó al convento de San Pablo y desde allí realizó estación a la catedral, si bien el regreso lo hizo al convento del Carmen.  En el año 1818 recibe el título de Real y queda agregada a la Real de Luz y Vela de la capilla del Palacio Real de Madrid. En 1834, de nuevo, se intenta revitalizar la vida de hermandad, pero con escasos resultados. En 1840 fue trasladada a la parroquia del Sagrario y de allí a la iglesia de los Menores. Hasta que en 1843 se trasladó a la iglesia de San Buenaventura, efectuando su estación de penitencia y decidiendo, ese mismo año, su traslado al convento del Carmen. Decidiéndose en 1851 la fusión con el Dulce Nombre de Jesús y trasladándose a la parroquia de la Magdalena.
     El arzobispo de Sevilla, Cristóbal de Rojas y Sandoval, fundó la hermandad del Dulcísimo y Santísimo Nombre de Jesús y Primera Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, contra los Votos y Juramentos, en la parroquia de San Vicente Mártir, aprobándose sus reglas el 25 de septiembre de 1574, aunque estaban redactadas desde el 15 de enero de 1572. Hace su estación en la tarde del Jueves Santo. A los pocos años de su fundación se trasladan a una casa del barrio de los Humeros, propiedad de uno de los fundadores. Es en este momento cuando empieza un pleito duro, ya que los beneficiados de la parroquial de San Vicente pretendía que se quedaran en la sede donde se instituyó. Se produjo una división interna que ocasionó, que un grupo de hermanos (algunos eran fundadores) se trasladaran al convento de la Merced, para acogerse a la jurisdicción de esta orden. Estos el 16 de septiembre de 1576 acordaron con los beneficiados de San Vicente un concierto, entre cuyos puntos estaba el compromiso de residir en San Vicente o su collación. Los hermanos decidieron residir en la Casa de Colón, ya que ello le proporcionaba importantes ventajas.
     No obstante, y a pesar de los explicado anteriormente, en 1577, quizás por seguir las diferencias entre hermanos, se mudaron al hospital de la Santa Cruz de Jerusalén (también llamado de los Convalecientes), el cual estaba situado donde hoy está la iglesia del Santo Ángel. En los años siguientes siguen los litigios vinculados a la jurisdicción de la cofradía, de modo que hasta el prior de la Orden de Santo Domingo, fray Tomás Durán, hizo valer algunos mandatos de los pontífices que decían que las hermandades del Dulce Nombre debían residir en conventos de la orden. El pleito se resolvió forzosamente en 1587 debido a la reducción del hospital de los Convalecientes y la hermandad de mudó al convento de San Pablo, realizando un solemne procesión. Así quedó como filial de la orden y por tanto exenta de la jurisdicción del ordinario. Adquiere en ese mismo año capilla propia.
     En 1590 le fue confiado el patronato y administración de los niños expósitos, fundado por el arzobispo Fernando de Valdés, conservándolo durante treinta y siete años. Juan Martínez Montañés y su esposa Ana de Villegas se inscribieron en la corporación el 11 de febrero de 1592, regalando dicho artista una imagen dolorosa de la virgen cuyo paradero se desconoce. A principios del siglo XVII la cofradía lleva dos pasos, el del Dulce Nombre de Jesús, con la imagen del Niño Dios, obra de Jerónimo Hernández, y el de Nuestra Señora de la Encarnación. Ambos pasos iban cubiertos por un palio. Algunos autores afirman que a estos les antecedía un tercer paso con un crucificado, que podría ser el actual de las Siete Palabras. En 1623, con la reducción de cofradías, quedó unida a las Sietes Palabras y a la de la Preciosísima Sangre y San Juan Bautista.
     A lo largo del siglo XVIII la hermandad comienza a decaer, hasta que en 1763 empeoró de tal modo que dejó de realizar la estación de penitencia. A principios del XIX, la corporación continuaba celebrando algunos actos religiosos gracias al celo de algunos componentes, sin embargo, debido al paso del tiempo y a los acontecimientos ocurridos en el país y la perdida de enseres, se mantuvo la colocación de los pasos en los días de Semana Santa y la asistencia corporativa al corpus del convento de San Pablo. Pero al producirse la exclaustración de la comunidad y la incautación por el Estado de sus bienes, la hermandad quedó en la mayor postración.
     El 25 de febrero de 1851, en cabildo celebrado por la Quinta Angustia, se da a conocer un oficio de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, por el que cual se solicita la fusión.  La unión contemplaba que se regirían por la única regla aprobada por el Consejo de Castilla en octubre de 1817. Se estableció el Jueves Santo como día de salida, y se haría con el paso del Sagrado Descendimiento y el del Niño Jesús. Se comienza la reforma de la capilla del Dulce Nombre de Jesús, que conllevaría nuevos altares y la construcción del retablo mayor. Esta obra duró desde 1851 hasta 1876.
     La Hermandad de la Quinta Angustia se trasladó a la parroquia de la Magdalena el 17 de mayo de 1851. El Jueves Santo de 1857 se estrenaron unas andas para el misterio del Descendimiento, trazadas por Antonio del Canto Torralbo y talladas por Juan Rossy, de estilo barroco y doradas, llevando candelabros de guardabrisas. Al año siguiente fue novedad el paso alegórico para el Dulce Nombre de Jesús. Se representaba la aceptación del hijo de Dios hecho hombre para hacer libre el género humano. Se trataba del Niño Dios elevado sobre una colina, bendecía los atributos de la pasión mostrados por un grupo de ángeles. Al pie del monte figuraban párvulos entretenidos en juegos infantiles: preciosos corderos, símbolos del rebaño de Cristo, acudían a beber las aguas cristalinas de la salud eterna, mientras que en segundo término quedaba el árbol del fruto prohibido, con una serpiente exánime por la aparición de Jesús. Las figuras que acompañaban al divino infante las labró Vicente Hernández Couquet. En 1879 el papa León XIII le concede el título de Archicofradía Pontificia.
     En 1919 se realiza una nueva reforma de la capilla. Se dejó exenta la capilla de retablos, el derribo del tabique que los separaba de la sacristía, la eliminación de los cielos rasos existentes y la restauración de los frisos de laceria de ladrillo en relieve. En 1949 se realiza un nuevo retablo, obra de Juan Pérez Calvo. Se volvió a instalar el misterio del Descendimiento, como estaba antes de 1919 (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
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Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad de la Quinta Angustia: www.laquintaangustia.org

La Hermandad de la Quinta Angustia, al detalle:
    - Sede Canónica: Real Parroquia de Santa María Magdalena
    - Día de Salida Procesional: Jueves Santo
    - Imágenes Titulares:    - Dulce Nombre de Jesús
                                            - Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo
                                            - Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora

jueves, 17 de abril de 2025

Procesiones de hoy, Jueves Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Jueves Santo, en Sevilla.
     Hoy, 17 de abril, es Jueves Santo. La Iglesia comienza el Triduo pascual y evoca aquella Cena en la cual el Señor Jesús, en la noche que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen (Caeremoniale Episcoporum, nº 297). 
     Y qué mejor día que hoy para Explicarte las procesiones de hoy, Jueves Santo. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de Los Negritos: La Antigua, Pontificia y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fundación y Nuestra Señora de los Ángeles, "vulgo de Los Negritos"; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XIV y con residencia canónica en la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, del sevillano barrio de Santa Catalina, siendo  sus  imágenes titulares el Santísimo  Cristo de la Fundación, obra de  Andrés  de Ocampo  en  1622  y Nuestra Señora de los Ángeles, obra anónima de la primera mitad del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de los Negritos: www.hermandadlosnegritos.org

     Hdad. de La Exaltación: La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental Purísima Concepción Ánimas Benditas del Purgatorio, San Sebastián Mártir, Santa Catalina de Alejandría y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XVI y con residencia canónica en la iglesia parroquial de Santa Catalina, del sevillano barrio homónimo, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Exaltación, talla atribuida a Pedro Roldán del siglo XVII; Nuestra Señora de las Lágrimas, obra anónima atribuida a Luisa Roldán "La Roldana" del siglo XVII; San Juan Evangelista, talla anónima del siglo XVIII; Santa Maria Magdalena, obra anónima del siglo XVIII; Niño Jesús., talla anónima del siglo XVIII; San Sebastián mártir, obra de Benito Hita del Castillo en 1756; tres imágenes de la Inmaculada, una de ellas de Alonso Cano del siglo XXII, la segunda es de Hita del Castillo (1756) y la tercera de ellas, original del imaginero sevillano Pedro Duque Cornejo (S. XVII), está cedida al culto en el Templo Parroquial de los Remedios por disposición de la Autoridad Eclesiástica del Arzobispado de Sevilla (1956).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Exaltación: www.laexaltacion.org

     Hdad. de las Cigarreras: La Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Columna y Azotes de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Victoria; es ésta una corporación  fundada  en  1563 y  que  reside  canónicamente  en la capilla  de la  antigua Fábrica de Tabacos en el sevillano barrio de Los Remedios. Sus imágenes  titulares son Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, obra de Francisco Buiza en 1974, mientras  que María Santísima  de  la Victoria es una talla anónima del siglo XVII (entre 1611 y 1628).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Cigarreras: www.columnayazotes.es 

     Hdad. de Montesión: La Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Dominica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y Santo Domingo de Guzmán; es ésta una corporación fundada en 1560 que reside canónicamente en la Capilla de Montesión, del sevillano barrio de la Feria, siendo sus imágenes titulares Nuestro Señor Jesucristo de la Oración en el Huerto, obra de Jerónimo Hernández en 1578; el Santo Ángel, obra también de Jerónimo Hernández en 1578; el Santísimo Cristo de la Salud, talla de Luis Ortega Bru en 1954; y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos, talla anónima del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Montesión: www.hermandaddemontesion.com

   Hdad. de la Quinta Angustia: La Pontificia y Real Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora; es ésta una corporación fundada hacia el 1500 y con residencia canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, adosada a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares el Dulce Nombre de Jesús, obra atribuida a Jerónimo Hernández entre 1572-1582; el Cristo Resucitado, obra de Jerónimo Hernández en 1582; Nuestra Señora de la Encarnación, obra de Martínez Montañés en 1592; el Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo obra anónima aunque atribuible a la gubia de Pedro Roldán hacia 1659, y la Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora, obra de Vicente Rodríguez-Caso en 1934.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Quinta Angustia: www.laquintaangustia.org 
 
     Hdad. del Valle: La Pontificia Real y Primitiva Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro, Nuestra Señora del Valle y Santa Mujer Verónica; es ésta una corporación fundada en 1450 y con sede canónica en la iglesia de la Anunciación, del sevillano barrio de la Encarnación-Regina, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, obra de Agustín de Perea  en  1687, Nuestro  Padre Jesús con la Cruz al Hombro, obra anónima atribuible a un discípulo de Martínez Montañés, del siglo XVII; y Nuestra Señora del Valle, obra asimismo anónima atribuible a Juan de Mesa entre 1618 y 1627; y la Santa Mujer Verónica, obra de Juan Bautista Patrone y Quartin en 1801.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Valle: www.elvalle.org    

     Hdad. de Pasión: La Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced; es ésta una corporación fundada en 1531, con residencia canónica en la iglesia colegial del Divino Salvador, del centro de la ciudad, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Pasión, obra de Juan Martínez Montañés entre 1610 y 1615; el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, talla de Antonio de Quirós en 1696; Nuestra Madre y Señora de la Merced, tallada por Sebastián Santos en 1966, acompañada por San Juan Evangelista, tallado por Gabriel de Astorga en 1862; Nuestra Señora del Rosario, obra atribuible a Cristóbal Ramos en el siglo XVIII; la Inmaculada Virgen del Voto, obra anónima de 1654; y la Custodia procesional, obra de Miguel Sánchez en 1612.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Pasión: www.hermandaddepasion.org

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domingo, 31 de marzo de 2024

La imagen del Señor Resucitado, de Jerónimo Hernández, en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, o de la Quinta Angustia, de la Iglesia de la Magdalena

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen del Señor Resucitado, de Jerónimo Hernández, en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, o de la Quinta Angustia, de la Iglesia de la Magdalena, de Sevilla.  
     Hoy, 31 de marzo, es Domingo de Resurrección. Este es el día en que actuó el Señor, la solemnidad de las solemnidades y nuestra Pascua: La Resurrección de nuestro Salvador Jesucristo según la carne.
     En este día Dios nos ha abierto las puertas de la eternidad por medio de su Unigénito, vencedor de la muerte, y pedimos ser renovados por el Espíritu Santo para resucitar a la luz de la vida (cf. 1.ª orac.). Hoy es el día en que actuó el Señor. La piedra que desecharon los arquitectos —Cristo en su pasión— es ahora la piedra angular una vez que ha resucitado (cf. sal. resp.). Y creemos en este misterio gracias al testimonio de los apóstoles que comieron y bebieron con él después de su resurrección (1 lect.) y vieron el sepulcro vacío (Ev.). A partir de ahí, una vez que por el bautismo hemos resucitado con Cristo, busquemos los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios (2 lec.) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte la imagen del Señor Resucitado, de Jerónimo Hernández, en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, o de la Quinta Angustia, de la Iglesia de la Magdalena, de Sevilla.
     La Real Parroquia de Santa María Magdalena [nº 16 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 60 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Cristo del Calvario, 2 (aunque la entrada habitual se efectúa por la calle San Pablo, 12); en el Barrio del Museo, del Distrito Casco Antiguo.
     En el muro del Evangelio de la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, o de la Quinta Angustia, podemos contemplar la magnífica imagen del Señor Resucitado, obra de Jerónimo Hernández.
     El 8 de mayo de 1582 se firmó un concierto con el escultor Jerónimo Hernández de la Estrada para la ejecución del Cristo Resucitado. En el contrato se especifica que realizará tanto la hechura del Resucitado, de dos varas de alto, así como su peana, parihuela, cruz y diadema, todo en madera de cedro o ciprés. La hermandad otorgó la carta de pago el 13 de mayo del siguiente año. Esta imagen fue encargada por la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús para el simulacro que efectuaba en la fiesta de la Resurrección, al igual que hacían en ese tiempo otras hermandades de la ciudad, como la Soledad, la O, la Carretería, la Sagrada Mortaja o el Santo Entierro.
     La imagen de Jesús Resucitado es de tamaño natural (170 cm. de altura) y podría estar inspirado en el de Miguel Ángel, de entre 1520 y 1521, conservado en la romana iglesia de Santa María Sopra Minerva, o en el grabado de Albrecht Altdorfer, de 1512, que a su vez reproduce un original de Martín de Vos. Esta imagen representa claramente la estética manierista, se muestra con un canon apolíneo y formas blandas en una majestuosa postura triunfal de Jesucristo.
     Entre 2008 y 2010 se ha procedido a la limpieza y consolidación de la imagen, por José María Leal Bernáldez y Esperanza Fernández Cañero (www.laquintaangustia.org).
     Entre las antiguas imágenes que antaño procesionaron, sobresale el Resucitado, obra documentada del escultor Jerónimo Hernández. Se sabe que fue encargada en mayo de 1582 por Martín de Arriaga, hermano de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús al artista castellano, para procesionar en el cortejo de la corporación en la mañana de Resurrección. Once meses después, Hernández, cancelaba el encargo. El resultado obtenido por el escultor es una espléndida y majestuosa escultura de un Cristo triunfante, de cano apolíneo, y formas blandas y afectada postura, conforme a la estética manierista. Hernández se cree que tomó como fuente de inspiración en esta obra, el Resucitado de Santa María Sopra Minerva que el genial Miguel Ángel modeló entre 1520 y 1521 (Federico García de la Concha Delgado, en Misterios de Sevilla II. Ediciones Tartessos, Sevilla. 2003). 
Conozcamos mejor las Tradiciones evangélicas canónicas y apócrifas, explicaciones racionalistas, y la Iconografía de la Fiesta de La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo;
      La Resurrección de Cristo, que garantiza la de los muertos gracias a la ecuación Christianus alter Christus, es el dogma esencial de la religión cristiana. Según san Agustín, si se retira la fe en la resurrección, toda la doctrina cristiana se derrumba. Pero la fe en un dios que muere y resucita no es en absoluto exclusiva y específicamente cristiana. Se trata de una creencia universal que se encuentra en la mayoría de las religiones antiguas: entre los egipcios, en el culto de Osiris; entre los sirios, en el de Adonis. Ha sido inspirada por la alternancia de las estaciones, el renacimiento de la vegetación después de la muerte aparente del invierno. Debe señalarse que, efectivamente, las fiestas de la Resurrección divina: las de Adonis, y la Pascua cristiana, por ejemplo, coinciden con el despertar de la primavera.
Tradiciones evangélicas y explicaciones racionalistas
    Ninguno de los discípulos de Cristo pretende haber presenciado su Resurrección, que ocurrió sin testigos. Los Evangelios narran simplemente que cuando, tres días después de la Crucifixión en el Gólgota, las Santas Mujeres fueron al sepulcro a llevar perfumes, lo encontraron vacío. Un ángel estaba sentado sobre la piedra de la puerta de la tumba, corrida, y les anunció que Cristo había resucitado.
     La primera descripción detallada del milagro se encuentra en los escritos de Efrén el Sirio. De acuerdo con dicho autor, Cristo salió de la tumba para ascender al cielo inmediatamente.
     Para explicar la misteriosa desaparición del cuerpo del Crucificado, los judíos insinuaron que se trataba de una impostura de sus discípulos que habían sacado el cuerpo de su maestro de noche, en secreto, para dar crédito a la Resurrección. Los cristianos habrían inventado la leyenda de la tapa sellada y de la guardia apostada en el Santo Sepulcro.
     Los críticos racionalistas no descartan del todo la acusación judía de fraude, pero además proponen otras dos hipótesis. 
   lª. La muerte de Jesús sólo habría sido, como la de Lázaro, muerte aparente (Scheintod). En la cruz sólo habría perdido el conocimiento después de la lanzada, y lo habría recuperado en la gruta del sepulcro.
     2ª. Las Apariciones invocadas en apoyo del milagro, serían un fenómeno de autosugestión colectiva. Al no poder resignarse a la muerte de su maestro, los discípulos habrían creído verlo con los ojos, cuando en verdad él sólo habitaba en sus corazones.
     ¿Por qué la Resurrección ocurrió el tercer día después de la muerte? Ese triduum mortis se explica por la prefiguración bíblica de Jonás, que pasó el mismo tiempo en el vientre de la ballena, y también por la creencia popular que aseguraba que el alma y el cuerpo del difunto sólo se separaban definitivamente tres días después de la defunción.
El desacuerdo entre los evangelios canónicos y apócrifos
     Los Evangelios no concuerdan acerca del número de Santas Mujeres portadoras de perfumes, o Marías, cuyos testimonios constituyen, sin embargo, el fundamento de la creencia en la Resurrección.
     En el Evangelio de Juan (20: 1), sólo se habla de una Santa Mujer: María de Magdala. Mateo (28: 1 - 7), nombrados: María Magdalena y María Cleofás; Marcos (16: 1) cuenta tres: María Magdalena, María, madre de Santiago, es decir, María Cleofás, y María Salomé. Finalmente Lucas (24: 10), suma a las dos Marías un número indeterminado de Santas Mujeres («Juana y las demás que estaban con ellas»).
     Existen las mismas divergencias acerca del número de ángeles anunciadores. Juan no menciona ninguno, Mateo y Marcos hablan de un solo ángel sentado sobre la piedra del sepulcro. Lucas cree saber, por el contrario, que las Santas Mujeres se encontraron en presencia de «dos hombres vestidos de vestiduras deslumbran­tes».
   A pesar de estas diferencias de detalle, los cuatro evangelistas coinciden en un punto: para ellos, la Resurrección de Cristo es un retorno momentáneo de Jesús a la vida terrestre, porque hizo numerosas apariciones en Judea y en Galilea antes de Ascender al cielo cuarenta días más tarde. En los Evangelios apócrifos, por el contrario, la Resurrección se confunde con la Ascensión. Cristo resucita para ascender al reino de los cielos de inmediato.
Iconografía
     Esas diferencias en los textos evangélicos y en la tradición explican la falta de fijeza de la iconografía.
     En la evolución de este tema pueden distinguirse tres fases:
   1. La Resurrección simbólica .
   2. La Visita de las Santas Mujeres al Sepulcro.
   3. Cristo saliendo del sarcófago.
   4. Cristo planeando encima de su tumba.
1. La Resurrección simbólica
     La Resurrección comenzó por ser representada simbólicamente, igual que la Crucifixión, mediante una cruz desnuda (crux nuda), rematada en el monograma de Cristo. En el sarcófago de la Pasión del Museo de Letrán, el crisma está inscrito en una corona que picotean dos pájaros posados sobre el travesaño de la cruz. Abajo de ésta hay dos guardianes sentados, uno despierto y otro dormido; lo cual prueba muy bien que se trata de un símbolo de la Resurrección y no, como se ha pretendido, de la  Crucifixión.
     Más tarde, el arte prefigurativo inspirado por los teólogos recurrirá a tipos tomados del Antiguo Testamento o de los Bestiarios.
     La Biblia moralizada no enumera menos de cinco prefiguraciones de la Resurrección:
     l. José liberado de la prisión es invitado a comparecer ante el faraón, como Jesús salido de la tumba ante Dios Padre.
     2. Sansón mata mil filisteos con una quijada de asno, así como Cristo resucitado pone en fuga a sus enemigos.
     3. David huye de la casa de Saúl con la complicidad de su mujer, Micol que pone un maniquí en su cama; los soldados sólo encuentran un simulacro. Los guardianes del Santo Sepulcro ven la tumba vacía.
     4. Tobías captura el pez del Tigris que se disponía a devorarlo.
     5. Jeremías es extraído de la cisterna donde había sido sepultado.
     Las dos prefiguraciones bíblicas más usuales son Jonás saliendo tres días después de ser tragado del vientre de la ballena y Sansón arrancando las puertas de Gaza con sus hombros. Esos dos símbolos son los que más armonizan con la Bajada al Infierno de los justos, que en la Iglesia griega es la imagen de la Resurrección propiamente dicha, puesto que el monstruo que vomita a Jonás es asimilado a Leviatán, y las puertas de la ciudad de Gaza prefiguran las puertas del Infierno derribadas por Cristo. El Speculum Humanae Salvationis suma a Sansón y a Jonás numerosos símbolos tomados de los Bestiarios. Los más populares son el león que resucita a sus cachorros mediante su rugido, el fénix que renace de sus cenizas, el pelícano que reanima a sus polluelos con la sangre de su pecho abierto. Pero también allí la asimilación deja mucho que desear, puesto que no es el león o el pelícano quienes se pueden comparar con Cristo resucitado, sino los hijos de éstos.
     Los ejemplos más bellos son el púlpito recubierto de esmaltes champlevé de Klosterneuburg, ejecutado en 1181 por Nicola de Verdun, y una vidriera prefigurativa de la catedral de Bourges.
     Estas representaciones prefigurativas, popularizadas por la Biblia moralizada, la Biblia Pauperum (de los Pobres) y el Speculum Humanae Salvationis, persistieron hasta finales de la Edad Media.
2. Las tres Marías en el Santo Sepulcro
     Hasta el siglo XIII el arte cristiano de Occidente evocó la Resurrección de Cristo en la forma indirecta de Las Santas Mujeres en el Sepulcro. Por otra parte, esta es la única representación que está de acuerdo con el relato de los Evangelios.
     Pero en ciertos ciclos, antes de Las Santas Mujeres en el Sepulcro se sitúa una escena pictórica popularizada por el teatro de los autos sacramentales: La compra de los perfumes.
     1. Las santas mujeres y los vendedores de perfumes
     Antes de dirigirse hacia el Sepulcro, las Santas Mujeres compran perfumes para embalsamar el cuerpo de Jesús y preservarlo de «la mordedura del gusano» .
     La idea de embalsamar un cadáver sepultado dos días antes resulta poco verosímil, pero se necesitaba un motivo que condujese a las mujeres a la tumba. Así se explica la leyenda de las Santas Mujeres.
     Este episodio fue popularizado por los Misterios de Pascua, en los cuales la escena del comerciante de perfumes (unguentarius, apothecarius, mercator) fue desarrollado con complacencia e inspiración cómica. Las compradoras se dirigen sucesivamente a dos comerciantes, uno joven y otro viejo, para quedarse con la mejor oferta, de pie frente al mostrador, las Santas Mujeres hacen pesar los perfumes en una balanza.
     Esta escena mercantil, que divertía a los espectadores del teatro de los Misterios, parece haber sido especialmente  popular en Provenza a causa del culto de la Magdalena del Santo Bálsamo (Madeleine a la Sainte-Baume) y del culto de las Santas Marías en Camargue. En cualquier caso, es allí donde la escultura románica nos ofrece los ejemplos más antiguos y numerosos. Ese tema pasó desde Provenza al norte de Italia, a Cataluña y al sur de Alemania.
     2. La visita de las santas mujeres al sepulcro
     En el arte bizantino, el Santo Sepulcro tiene forma de «tugurium», es decir, de capilla sepulcral con apariencia de cabaña, edificada en la rotonda de la iglesia de la Resurrección de Jerusalén. Los artistas  de Occidente, menos familiarizados con los monumentos de Tierra Santa, la reemplazan con un sarcófago.
     Las Santas Mujeres son ya tres, ya dos, según los artistas se inspiren en el Evangelio de Marcos o en el de Mateo. La primera balancea un incensario.
     Sobre la piedra retirada del sarcófago está sentado «el joven vestido de una túnica blanca», asimilado a un ángel alado. Señala con el dedo la tumba vacía o a veces, como en Orvieto, el cielo a donde ha ascendido Cristo.
     Con frecuencia las Santas Mujeres son acogidas en la entrada del Sepulcro por dos ángeles luminosos.
     Sobre una cara de un capitel de Módena se representa una escena procedente del teatro litúrgico que no se encuentra en otros sitios: María Magdalena se desmaya sobre la tumba de Cristo al tiempo que María «la de Santiago» y María Salomé intentan levantarla.
     A veces el tema de la visita de las Santas Mujeres y el de la Resurrección están asociados en una misma composición. En la arquivolta de la portada de Trogir (Trau), en Dalmacia, que data del siglo XIII, se ve a Cristo de pie ante su sarcófago, que acoge por sí mismo a las Santas Mujeres. En la pintura del siglo XIV pueden citarse numerosos ejemplos de esta amalgama en la escuela de Giotto (Taddeo Gaddi), en la escuela de Bohemia (Maestro de Hohenfurt, miniatura de L. de Klettau (Biblioteca Municipal de Zittau) y en el arte alemán (Miniatura del Perikopenbuch del arzobispo Kuno von Falkenstein (1380, Biblioteca de Tréveris). Las tres Santas Mujeres ya no son advertidas por el ángel, pero se prosternan ante Cristo resucitado que se les aparece in corpore.
3. Cristo saliendo de la tumba
     Fue a partir del siglo XI cuando se vio la Resurrección representada ya no bajo el velo del símbolo, sino como un hecho. El punto de partida sería una miniatura del Evangeliario de Munich procedente del scriptorium de Reichenau.
     Esta representación no se apoya en texto evangélico alguno, pero respondía a una necesidad de la fe popular.
     Se comenzó por representar a Cristo saliendo del sarcófago; fue en el siglo XIV cuando, a consecuencia de una contaminación con el tema de la Ascensión, se lo representó planeando encima de su tumba.
El origen del tema
     Cómo explicar este cambio, de fundamental importancia en la iconografía de la Resurrección, de la representación simbólica por la representación real; es decir, de Las Santas Mujeres en el Sepulcro por la Resurrección.
     Se han invocado influencias de la puesta en escena de los autos sacramentales de la Pasión. Pero en el Auto de Pascua, donde las Santas Mujeres estaban representadas por tres diáconos, sólo se anuncia la Resurrección. Entre los ángeles y las tres Marías se establece un diálogo:
          Quem quaeritis in sepulchro, christicolae? 
          Jesum Nazarenum crucifixum, o coelicolae. 
          Non est hic; surrexit, sicut praedixerat.
          Ite, nuntiate quia surrexit de sepulchre.
     De manera que Cristo resucitado no aparece personalmente en la escena. Por ello no puede atribuirse a la influencia de los autos sacramentales la idea de representar a Cristo saliendo de la tumba.
     Según Efrén el Sirio, que asimila la Resurrección con un segundo Nacimiento de Cristo, éste habría salido sin fractura de su tumba sellada (sepulcro clauso),  de la misma manera que en su nacimiento había salido del vientre intacto (utero clauso) de la Virgen, sin romper el sello de su virginidad.
     Desde el punto de vista iconográfico es muy interesante ver la variedad de soluciones que el arte de la Edad Media ha dado a un problema particularmente difícil de resolver.
     No existen menos de cinco, sin contar las variantes secundarias.
     1. Cristo se incorpora en su sarcófago (Christus in sepulcro).
     2. Apoya un pie sobre el borde.
     3. Pasa la pierna fuera del sarcófago (Christus uno pede extra sepulcrum).
     4. Está de pie ante el sarcófago (Christus extra sepulcrum).
     5. Se mantiene de pie sobre la tapa (Christus supra sepulcrum).
     Sea cual fuere el partido adoptado, Cristo resucitado siempre está caracterizado por una cruz estandarte que es el símbolo de su victoria sobre la muerte.
     A pesar de este emblema, la mayoría de estas actitudes nada tienen de triunfal. El arte de finales de la Edad Media con frecuencia resulta indecoroso, y por amor a lo pictórico, cae en la trivialidad. Así es como un artista primitivo alemán de la escuela hanseática, el Maestro Francke, en un retablo de 1424 (Museo Hamburgo), en lugar de representar a Cristo pasando la pierna por el borde del sarcófago de frente, lo muestra esquivándolo por detrás, como un ladrón furtivo que temiese despertar a los guardianes dormidos. Esta evasión clandestina, de la cual pueden encontrarse otros ejemplos en las miniaturas alemanas, tiene algo que resulta chocante. Con el mismo espíritu, el arte germánico representa a Cristo poniendo cuidadosamente en su sitio la tapa de su sarcófago, para hacer creer que ha salido de él milagrosamente. 
   Otra particularidad del arte alemán consiste en representar a Cristo resucitado saliendo de un sarcófago sellado, sin romper y ni siquiera levantar la tapa. (Das Durchsteigen des geschlossenen Sargs, Der Aufstieg aus dem geschlossenen Grabe).
     Puede imaginarse con facilidad que esta manera un tanto familiar de reprsentar el misterio de la Resurrección no debía contar con universal aprobación. El pie sacado de la tumba no duró mucho en Alemania. En Italia y Francia se prefirió mostrar a Cristo apoyando el pie sobre el borde de su sarcófago, como un vencedor que holla la cerviz de su enemigo; y también erguido sobre la tapa como sobre un pedestal (vidriera de Bourges, miniatura de Jean Colombe en las Muy Ricas Horas de Chantilly, Perugino, Bissolo).
     El Cristo resucitado, sentado sobre su tumba en la actitud de un juez, que se ve en una miniatura alemana del siglo XV, es sólo una curiosidad iconográfica.
4. Cristo planeando encima de su tumba
     Con Cristo de pie sobre la tapa de su sarcófago como sobre un trampolín que lo impulsará hasta el cielo, la iconografía se encamina hacia una cuarta fórmula de la Resurrección: Cristo transfigurado flotando en una mandorla. Esta Resurrección ascensional se confunde con la Transfiguración y la Ascensión.
     Aparece en el arte italiano a principios del siglo XIV. El honor de esta innovación corresponde a Giotto y a su escuela. En la capilla de los Españoles, Andrea da Firenza hace planear a Cristo resucitado encima de tres Santas Mujeres. Con Fra Angélico y Perugino, este tema se independiza de sus vínculos con el motivo arcaico de las Santas Mujeres en la gruta sepulcral, y elimina las otras fórmulas.
     Alcanza su apogeo en la Resurrección pintada en 1580 por Tintoretto, para la Escuela de San Rocco. Unos ángeles hercúleos derriban la piedra que tapa la entrada de la tumba, y Cristo sale de allí como un cohete vivo. Ya no planea, sale literalmente disparado, como un proyectil. Es la más dinámica de todas las Resurrecciones.
     Otra originalidad de la escuela italiana es, a veces, el reemplazo de los vigilantes que montan guardia alrededor de la gruta sepulcral por apóstoles o santos. Por eso, en un grabado de Mantegna, Cristo resucitado está acompañado por san Andrés y san Longinos, patrones de Mantua. El cuadro del Museo de Berlín, atribuido a Leonardo da Vinci, muestra a los pies de Cristo que toma impulso, a san Leonardo, patrón de los presos, y a santa Lucía, que presenta sus ojos sobre una bandeja: esos dos santos en adoración simbolizan el desapego a la vida terrenal.
     Por un singular fenómeno de retraso, el motivo de Cristo planeando fue exclusivamente italiano desde comienzos del siglo XIV hasta finales del siglo XV. A principios del siglo XVI fue adoptado por las escuelas alemanas: por Durero, en un xilografía de la Pasión Grande, y por Mathis Nithart, en un postigo del retablo de Isenheim. Pero este tipo de Resurrección triunfal nunca se adaptó bien al norte de Europa, y contradice el espíritu de la Reforma. En su cuadro de la Pinacoteca de Munich (1639), Rembrandt retorna a una concepción completamente diferente. Un ángel levanta la piedra de la tumba y Cristo, aún envuelto en fajas, se pone de pie penosamente, como un nuevo Lázaro. Es exactamente lo contrario del Cristo bólido de Tintoretto, lanzado hacia el cielo como un proyectil.
Correcciones de la iglesia católica después de la Contrarreforma
     Los teólogos de la Contrarreforma sometieron a severas críticas la iconografía de la Crucifixión, que en 1730 formuló Juan de Ayala en su Pictor Christus eruditus. Según dicho autor, es un grosero error representar a Cristo saliendo de la tumba abierta, con un pie fuera del sarcófago (uno pecte extra sepulcrum, altero autem cum crure jamjam prodeunte). Tampoco aprueba la representación de Cristo planeando (sublevatus in aere), que se parece demasiado a una Ascensión. Lo mejor es representarlo ante o sobre la tumba cerrada (extra vel supra sepulcrum). Su cuerpo resplandeciente, inmaterial (sine mole et pondere), revestido con un lienzo rojo, debe mostrar las llagas.
     Juan de Ayala considera que al representar a los soldados dormidos se injuria la disciplina del ejército romano (sic). Y cree imposible que todo el cuerpo de guardia se haya dormido; por lo menos uno de los guardianes debe permanecer despierto.
     En cuanto a la asistencia, deben ser eliminados todos sin excepción, puesto que según los Evangelios, ninguna criatura mortal asistió al milagro de la Resurrección (a nullo prorsus mortalium visum). La Virgen tampoco debe estar presente. En la escena no caben ni soldados precipitándose sobre sus armas ni un perro que ladre.
Los guardianes
     Como ya hemos señalado, la presencia de guardianes alrededor del Sepulcro es completamente ignorada por Marcos, Lucas y Juan. Fueron introducidos posteriormente en la leyenda y en la iconografía por razones apologéticas, con el objeto de refutar la acusación de los judíos, que insinuaban que el cadáver de Cristo había sido retirado clandestinamente por sus discípulos.
     Acuclillados alrededor de la tumba, parecen dormir, a veces hasta roncan con la boca abierta, pero es sólo falsa apariencia o al menos no todos duermen. El sueño de los guardianes habría provisto argumentos a los judíos y habría parecido dar la razón a sus insinuaciones. Por ello es cierto que la intención de los artistas, y la de los teólogos que los guiaban, era representar a los guardianes no dormidos sino deslumbrados, paralizados y «como muertos», según la expresión de san Mateo (28: 4), al ver al divino resucitado.
     El número de guardianes es variable: a veces son tres o cuatro, pero en ciertas ocasiones se cuentan en tan gran número que rodean el sepulcro por todas partes como para hacer imposible toda tentativa de retirar el cuerpo, o de evasión (Jean Colombe, Muy Ricas Horas).
     En el teatro de los Misterios, Pilato los sitúa en los cuatro ángulos del Santo Sepulcro. Pero su agrupación presentaba grandes dificultades en los capiteles historiados. En Mozat, parecen dormir de pie, con la cabeza inclinada. En un capitel de Issoire, los tres guardianes están superpuestos.
     Lo más habitual es que estén acostados al pie de la tumba, pero a veces observan como vigías en lo alto de la torre sepulcral, detrás de las almenas (Libro de Perícopes de Salzburgo, Biblioteca Munich).
     Su indumentaria y armas son anacrónicos. No están vestidos como legionarios romanos sino como militares del tiempo de las cruzadas, con la cota de malla y el casco cónico provisto de nasal; llevan los escudos sujetos en la coronilla, como si estuvieran al pie de la muralla de un castillo. Sus ropas varían de acuerdo con la moda: en el Renacimiento usan los farsetos de los lansquenetes.
     Sus reacciones son muy expresivas, y a veces, hasta caricaturescas. Deslumbrados por la aparición, intentan taparse los ojos con una mano o el escudo. Los más valientes desenvainan la espada para partir al espectro; los otros consideran más prudente darse a la fuga. A veces uno de ellos se arrodilla en actitud de adoración: Longinos, el lancero, cuyos ojos se habían abierto a causa del milagro (Predela de Mantegna en el Museo de Tours).
     A veces Cristo apoya el pie sobre la cabeza o el pecho de uno de los guardianes que no parece advertirlo.
     No hay más espectadores que los guardianes. Los apóstoles están ausentes, la Virgen también. Sólo en la escuela catalana del siglo XV puede encontrarse excepcionalmente -simples curiosidades iconográficas- a la Virgen asistiendo a la Resurrección de su Hijo (Jaume Serra, Retablo de Huesca, Museo Barcelona). 
   Para explicar la ausencia de la Virgen, algunos comentaristas ingeniosos supusieron que ella pudo asistir al milagro, pero que los evangelistas juzgaron preferible no hacerla intervenir porque el testimonio de una madre habría resultado sospechoso y sin valor probatorio.
Los príncipes de los sacerdotes corrompen a los guardianes
Mateo, 28: 11 - 15.
     Para desacreditar los testimonios de los judíos que pretendían que el cadáver de Jesús había sido robado durante la noche por los discípulos, Mateo agrega que los guardianes informaron a los «príncipes de los sacerdotes" acerca de la desaparición de su prisionero, y que éstos, después de deliberar, les dieron «bastante dinero» a condición de decir que los discípulos de Jesús habían aprovechado que ellos dormían para hacer desaparecer el cuerpo.
     A pesar de su carácter apologético, este episodio ha sido escasamente ilustrado por el arte cristiano (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de Jerónimo Hernández, autor de la obra reseñada;
     Jerónimo Hernández de Estrada, (Ávila, c. 1540 – Sevilla, 27 de julio de 1586). Escultor.
     Nace en Ávila en torno a 1540, probablemente en la calle de la Albardería (hoy San Segundo). Hasta los trece años vivió con sus padres, Juan Hernández y Catalina de Estrada, vinculados al gremio de la carpintería.
     En 1533 se incorporó, como aprendiz, al taller de Juan Bautista Vázquez el Viejo. Cuando contaba con unos veinte años, se trasladó a Sevilla, juntamente con su tutor y maestro.
     El profesor J. M. Palomero Páramo, refiriéndose a la fecha en que comenzó su vida en Sevilla, escribe: “El inicio de la estancia ininterrumpida en Ávila de Juan Bautista Vázquez el Viejo y Jerónimo Hernández arranca de los meses centrales de 1560, tras asistir Jerónimo Hernández el 30 de marzo en Ávila a la partición de bienes de sus padres y cobrar Vázquez el 20 de abril del Cabildo de Toledo, el finiquito de las pinturas que hizo para la puerta del Perdón, de la Catedral Primada, con motivo de la entrada de Felipe II en la Ciudad Imperial” (Gerónimo Hernández, pág. 21).
     A finales de marzo o principios de abril de 1568, contrajo matrimonio con Luisa Ordóñez, hija del arquitecto Hernán Ruiz II. Tuvieron dos hijos, Jerónima de Estrada y Hernando Ordóñez, quien profesó en el monasterio trinitario de Santa Justa y Rufina, de Sevilla. Jerónima se casó con Francisco Arias Orduña en 1590. La familia vivió en la capital andaluza, la mayor parte del tiempo en el barrio de San Juan de la Palma. En Sevilla murió, posiblemente en la madrugada del 27 de julio de 1586, a los cuarenta y seis años de edad.
     “Cabe fijar —escribe Palomero Páramo— la formación escultórica de Gerónimo Hernández en el círculo berruguetesco de Juan Bautista Vázquez el Viejo [...] y la arquitectónica en el taller de su suegro Hernán Ruiz II, viéndose completada esta última con la lectura de los tratadistas italianos del Manierismo, en cuyo obrador poseyó ‘sesenta libros grandes e pequeños de toscano y latín’, y el contacto personal que mantuvo con Pedro Díaz de Palacios, Maestro Mayor del Arzobispado y de la Catedral, que en 1581 introducía la tipología del retablo romanista en la región cancelando el recetario plateresco [...] La influencia que en la composición de sus retablos ejercieron determinadas fórmulas de Serlio y Palladio revelan la consulta que hizo de estos códigos arquitectónicos y la existencia de los mismos en su taller [...] A través de su obra, el relieve de San Jerónimo Penitente, de 1566, se revelan ya dos características esenciales que se hacen permanentes en toda su producción: una formación castellana de raíz berruguetesca de su maestro J. B. Vázquez el Viejo, y unas condiciones singulares para el modelado y el dibujo” (págs. 39-40). En 1573 se sometió a las pruebas requeridas y obtuvo el título de “Maestro en el arte de escultor, entallador de romano y arquitecto”.
     Aprendieron con él, además de Bartolomé Gaspar Adán, Diego de Robles, Juan Martín Nieto, Pedro Gómez, Crisóstomo Mena, Juan Manuel. El maestro manifestó en su testamento que tenía en su taller cuatro aprendices. Uno de los citados, Diego Robles, que pasó a Ecuador donde trabajó y dejó obras, como la Virgen con el niño (santuario de Quinche), datada en 1586, prolongó en América el estilo de Jerónimo Hernández.
     Entre sus discípulos se encuentran Gaspar Núñez Delgado y Juan Bautista el Joven, hijo de su maestro y tutor. Asimismo recibieron enseñanzas suyas Andrés de Ocampo, Juan de Oviedo el Joven, Juan Martínez Montañés y Diego López Bueno, “como se advierte en sus obras y revela el romanismo escultórico de las mismas”.
     Mantuvo relaciones con otros muchos artistas, además de los citados, como el entallador Juan de Oviedo el Viejo, natural de Ávila, los escultores Diego de Velasco y Juan Bautista Vázquez el Joven, el pintor portugués Vasco Pereyra, que policromó casi todas las obras de J. Hernández, el platero Francisco Alfaro, etc.
     El profesor Palomero Páramo ofrece un catálogo documentado de las obras de Jerónimo Hernández.
     Clasifica las mismas en tres apartados: arquitectura; retablos, sagrarios y sillería; relieves e imágenes independientes.
     Son concretamente seis las obras que recoge en el apartado imaginería procesional, entre ellas el Cristo recibiendo el cáliz del ángel (Sevilla, capilla de Montesión, 1578), es uno de los mejores pasos de cuantos procesionan en Sevilla, y el Niño de Jesús (Sevilla, parroquia de Santa María Magdalena, 1581- 1582), imagen titular de la cofradía Dulce Nombre de Jesús, que se considera la contribución más importante de J. Hernández a la iconografía hispalense.
     Jerónimo Hernández, orientó la escuela sevillana de escultura por los cauces de la expresión que madurarían con Martínez Montañés, como lo demuestran sus creaciones iconográficas, la introducción de la tipología posbramentesca en la arquitectura de madera y la incorporación de una tendencia clásica, heroica y monumental en la imaginería, completamente ajena a la corriente estática y goticista que caracterizó a la generación del primer manierismo (Francisco López Hernández, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen del Señor Resucitado, de Jerónimo Hernández, en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, o de la Quinta Angustia, de la Iglesia de la Magdalena, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Hermandad de la Quinta Angustia, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Iglesia de la Magdalena, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 28 de marzo de 2024

Procesiones de hoy, Jueves Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Jueves Santo, en Sevilla.
     Hoy, 28 de marzo, es Jueves Santo. La Iglesia comienza el Triduo pascual y evoca aquella Cena en la cual el Señor Jesús, en la noche que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen (Caeremoniale Episcoporum, nº 297). 
     Y qué mejor día que hoy para Explicarte las procesiones de hoy, Jueves Santo. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de Los Negritos: La Antigua, Pontificia y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fundación y Nuestra Señora de los Ángeles, "vulgo de Los Negritos"; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XIV y con residencia canónica en la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, del sevillano barrio de Santa Catalina, siendo  sus  imágenes titulares el Santísimo  Cristo de la Fundación, obra de  Andrés  de Ocampo  en  1622  y Nuestra Señora de los Ángeles, obra anónima de la primera mitad del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de los Negritos: www.hermandadlosnegritos.org

     Hdad. de La Exaltación: La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental Purísima Concepción Ánimas Benditas del Purgatorio, San Sebastián Mártir, Santa Catalina de Alejandría y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas; es ésta una corporación fundada a finales del siglo XVI y con residencia canónica en la iglesia parroquial de Santa Catalina, del sevillano barrio homónimo, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Exaltación, talla atribuida a Pedro Roldán del siglo XVII; Nuestra Señora de las Lágrimas, obra anónima atribuida a Luisa Roldán "La Roldana" del siglo XVII; San Juan Evangelista, talla anónima del siglo XVIII; Santa Maria Magdalena, obra anónima del siglo XVIII; Niño Jesús., talla anónima del siglo XVIII; San Sebastián mártir, obra de Benito Hita del Castillo en 1756; tres imágenes de la Inmaculada, una de ellas de Alonso Cano del siglo XXII, la segunda es de Hita del Castillo (1756) y la tercera de ellas, original del imaginero sevillano Pedro Duque Cornejo (S. XVII), está cedida al culto en el Templo Parroquial de los Remedios por disposición de la Autoridad Eclesiástica del Arzobispado de Sevilla (1956).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Exaltación: www.laexaltacion.org

     Hdad. de las Cigarreras: La Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Columna y Azotes de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Victoria; es ésta una corporación  fundada  en  1563 y  que  reside  canónicamente  en la capilla  de la  antigua Fábrica de Tabacos en el sevillano barrio de Los Remedios. Sus imágenes  titulares son Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, obra de Francisco Buiza en 1974, mientras  que María Santísima  de  la Victoria es una talla anónima del siglo XVII (entre 1611 y 1628).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Cigarreras: www.columnayazotes.es 

     Hdad. de Montesión: La Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Dominica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y Santo Domingo de Guzmán; es ésta una corporación fundada en 1560 que reside canónicamente en la Capilla de Montesión, del sevillano barrio de la Feria, siendo sus imágenes titulares Nuestro Señor Jesucristo de la Oración en el Huerto, obra de Jerónimo Hernández en 1578; el Santo Ángel, obra también de Jerónimo Hernández en 1578; el Santísimo Cristo de la Salud, talla de Luis Ortega Bru en 1954; y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos, talla anónima del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Montesión: www.hermandaddemontesion.com

   Hdad. de la Quinta Angustia: La Pontificia y Real Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora; es ésta una corporación fundada hacia el 1500 y con residencia canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, adosada a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares el Dulce Nombre de Jesús, obra atribuida a Jerónimo Hernández entre 1572-1582; el Cristo Resucitado, obra de Jerónimo Hernández en 1582; Nuestra Señora de la Encarnación, obra de Martínez Montañés en 1592; el Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo obra anónima aunque atribuible a la gubia de Pedro Roldán hacia 1659, y la Quinta Angustia de María Santísima Nuestra Señora, obra de Vicente Rodríguez-Caso en 1934.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Quinta Angustia: www.laquintaangustia.org 

 
   Hdad. del Valle: La Pontificia Real y Primitiva Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro, Nuestra Señora del Valle y Santa Mujer Verónica; es ésta una corporación fundada en 1450 y con sede canónica en la iglesia de la Anunciación, del sevillano barrio de la Encarnación-Regina, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, obra de Agustín de Perea  en  1687, Nuestro  Padre Jesús con la Cruz al Hombro, obra anónima atribuible a un discípulo de Martínez Montañés, del siglo XVII; y Nuestra Señora del Valle, obra asimismo anónima atribuible a Juan de Mesa entre 1618 y 1627; y la Santa Mujer Verónica, obra de Juan Bautista Patrone y Quartin en 1801.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Valle: www.elvalle.org    

     Hdad. de Pasión: La Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced; es ésta una corporación fundada en 1531, con residencia canónica en la iglesia colegial del Divino Salvador, del centro de la ciudad, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Pasión, obra de Juan Martínez Montañés entre 1610 y 1615; el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, talla de Antonio de Quirós en 1696; Nuestra Madre y Señora de la Merced, tallada por Sebastián Santos en 1966, acompañada por San Juan Evangelista, tallado por Gabriel de Astorga en 1862; Nuestra Señora del Rosario, obra atribuible a Cristóbal Ramos en el siglo XVIII; la Inmaculada Virgen del Voto, obra anónima de 1654; y la Custodia procesional, obra de Miguel Sánchez en 1612.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Pasión: www.hermandaddepasion.org

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