Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

domingo, 20 de septiembre de 2026

La imagen de San Eustaquio, en la sillería del Coro de la Catedral de Santa María de la Sede

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de San Eustaquio, en la sillería del Coro de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.  
     Hoy, 20 de septiembre, en Roma, Conmemoración de San Eustaquio, mártir, cuyo nombre se venera en una antigua iglesia diaconal de la Urbe (s. inc.) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy para ExplicArte la imagen de San Eustaquio, en la sillería del Coro de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.
     La Catedral de Santa María de la Sede  [nº 1 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 1 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la avenida de la Constitución, 13; con portadas secundarias a las calles Fray Ceferino González, plaza del Triunfo, plaza Virgen de los Reyes, calle Cardenal Carlos Amigo, y calle Alemanes (aunque la visita cultural se efectúa por la Puerta de San Cristóbal, o del Príncipe, en la calle Fray Ceferino González, s/n, siendo la salida por la Puerta del Perdón, en la calle Alemanes); en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
     En la Catedral de Santa María de la Sede, podemos contemplar el Coro [nº 004 en el plano oficial de la Catedral de Santa María de la Sede] No ha cambiado de nombre, aunque las sillas han estado, al menos, en cuatro lugares diferentes; el actual, salvo las interrupciones debidas a obras o accidentes, es el que posee desde 1514. En el antiguo estaban sepultados los arzobispos don Remondo y don Pedro Gómez Barroso (Alfonso Jiménez Martín, Cartografía de la Montaña hueca; Notas sobre los planos históricos de la catedral de Sevilla. Sevilla, 1997).
   La Catedral de Santa María de la Sede; encontramos el coro, cerrado por una reja realizada por Francisco Salamanca (1518-23). Su sillería consta de 117 sitiales de madera, con esculturas de santos y relieves del Antiguo y Nuevo Testamento. Es un conjunto realizado por Nufro Sánchez, comenzado en 1478 y acabado en el siglo XVI (Manuel Jesús Roldán, Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     Entre ellos se encuentra San Eustaquio, mártir, talla anónima renacentista de hacia 1470-1550, con unas medidas de 34 x 14 x 7'5 cms. La imagen representa a una figura masculina de pie con su mirada dirigida al frente. Su rostro barbilampiño presenta su cabello recogido en bandas en la nuca. Las vestiduras del personaje están formadas por la casulla que levanta con sus brazos y la túnica que se ve bajo la primera. En su mano derecha porta un objeto que parece ser una llave, mientras que en la izquierda se apoya un ave que pudiera ser un halcón como atributo de san Eustaquio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Eustaquio; 
LEYENDA
     Según una fábula novelesca popularizada por la Leyenda Dorada, Placidas (o Plácidos), general del emperador Trajano, un día vio aparecer el crucifijo resplandeciente como un sol «entre los cuernos» de un ciervo que perseguía en la caza.
     Convertido por el milagro, se hizo bautizar con su mujer y dos hijos y adop­tó el nombre de "Eustaquio", traducción griega de Plácido.
     Entonces comenzaron las pruebas. En su Vita, que fue versificada por P. de Beauvais, Dios lo previene acerca de lo que le espera: De ti haré otro Job. Degradado y despojado de sus bienes, se embarcó hacia Egipto. Como no te­nía con qué pagar el precio del viaje, el dueño del barco lo arrojó al mar y se quedó con su mujer, Teóspita, como prenda.
     A pesar de todo, Eustaquio consiguió llegar a Alejandría con sus dos hijos. A orillas del Nilo, cruzó al mayor de ellos a la orilla opuesta; luego fue a buscar al menor. Pero cuando estaba en mitad de la corriente, en una de las riberas apareció un lobo y en la otra un león, que se llevaron a los dos niños al mismo tiempo.
     Después de haberlos llorado muchos años, los recuperó milagrosamente, al igual que a su madre.
     Pero su felicidad duró poco. El emperador Adriano, al saber que Eustaquio se había convertido al cristianismo, le prometió la gracia si a cambio ofrendaba sacrificios a los ídolos. Como el santo se negó, lo hizo quemar vivo junto a su mujer y sus dos hijos en el interior de un toro de bronce colocado encima de un brasero. Al tercer día los sacaron sin huella alguna de quemadura.
     Las fuentes de esta novela hagiográfica son fáciles de descubrir: sus diversos elementos se copiaron de la Biblia, los relatos populares y el teatro latino. La aparición de la cruz radiante recuerda la conversión de san Pablo desmontado en el camino de Damasco.
     Las tribulaciones de Eustaquio son la réplica de las Pruebas de Job, quien después de haber perdido sus bienes e hijos acaba recuperándolos.
     En cuanto al ciervo cruciforme, es un tema muy difundido de la tradición popular, que se retomó en las leyendas de san Huberto y de san Menulfo. El reconocimiento de su mujer e hijos recuerda las comedias de Plauto y de Terencio, donde dicho procedimiento dramático es el recurso habitual para resolver el nudo de la intriga.
     La cocción en el toro de bronce es el suplicio practicado por Falaris, tirano de Agrigento. San Eustaquio y su familia habrían salido de su interior sin quemadura alguna, igual que los tres jóvenes hebreos del horno (Daniel) y que san Eusicio de su horno de panadero.
CULTO
     El culto de san Eustaquio se difundió en Francia en el siglo XIII, a causa de la traslación de fragmentos de sus reliquias a la abadía de Saint Denis, y luego, en 1190, a París donde se puso bajo su advocación la iglesia parroquial del barrio des Halles.
     Es patrón de los cazadores, de los guardamontes, de los guardas forestales, de los peleteros, de los pañeros y de los fabricantes de calcetines. El patronazgo de los peleteros se explica porque su leyenda comienza con un relato de caza.
     En Alemania se cuenta entre los Catorce Intercesores, lo cual ha contribuido mucho a su popularidad.
     Pero a partir de finales de la Edad Media, la competencia con san Huberto, cuya leyenda es una copia de la suya, lo relegó al olvido.
ICONOGRAFÍA
     San Eustaquio, con frecuencia confundido con san Huberto, tiene como atributo una cabeza de ciervo cruciforme: un crucifijo luminoso se yergue entre las dos puntas de la cornamenta del animal. Con frecuencia está representado a caballo.
     Como patrón de los monteros, los artistas le atribuyen un cuerno de caza (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de San Eustaquio, en la sillería del Coro de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Sillería del Coro de la Catedral de Santa María de la Sede, en ExplicArte Sevilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario