Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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martes, 21 de abril de 2026

El azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla.
     Hoy, 21 de abril, es el aniversario de la colocación (21 de abril de 2013) del azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, así que hoy es el mejor día para ExplicArte dicho azulejo conmemorativo en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla.
     La fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima se encuentra en la calle Santiago, 40; El edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; se encuentra en el Barrio de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo.
     En la calle Santiago, 40; podemos contemplar este azulejo conmemorativo recordando el L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío, de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención.
     Es una obra de 58 piezas, en azulejo plano pintado, ornamentada por una cenefa vegetal, firmada y fechada (2013), en tres planos distintos. El cuerpo central lo presiden las imágenes titulares marianas de ambas corporaciones, de 3/4 sobre unas vistas de las iglesias donde dichas imágenes reciben culto, unidas por la paloma del Espíritu Santo, ornamentadas asimismo por unas cartelas centralizadas por la aparición de la Virgen del Rocío al pastor manriqueño Gregorio Medina, y por la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas.
     El cuerpo superior lo preside el escudo de la corporación de la Redención, con dos ángeles tenantes, y el cuerpo inferior lo centraliza una cartela con el texto conmemorativo
     La leyenda del Azulejo conmemorativo es la siguiente:

AVE MARÍA

RECUEDO DE LA CONMEMORACIÓN DEL CINCUENTA ANIVERSARIO
DEL NOMBRAMIENTO DE LA HERMANDAD MATRIZ DE
NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO DE ALMONTE
COMO "HERMANO MAYOR HONORARIO" DE LA HERMANDAD
DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA REDENCIÓN EN EL
BESO DE JUDAS Y MARÍA SANTÍSIMA DEL ROCÍO.
1963-2013

SEVILLA                                                                                         21-ABRIL-2013

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Santiago, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 26 de marzo de 2026

El azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla.
     Hoy, 26 de marzo, es el aniversario del fallecimiento (26 de marzo de 1986) de José Portal Navarro, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla.
    El edificio de la calle Cofia, 1; se encuentra en el Barrio de San Bernardo, del Distrito Nervión.
     En la calle Cofia, 1; podemos contemplar este azulejo en la pared recordando la triste suerte de José Portal Navarro, costalero de San Bernardo quien, al llegar a la plaza de la Alfalfa, le sobrevino un mortal fallo cardiaco a los cuarenta y dos años de edad.
     Al año siguiente la hermandad de San Bernardo descubrió este recuerdo en la fachada de uno de los edificios de la plaza, en un acto de fuerte emotividad de todos sus compañeros de las trabajaderas.
     Ese Miércoles Santo de 1986, José Portal estaba bajo la imagen del Cristo de la Salud junto a otros veintiocho valientes.
     Es una obra de 42 piezas (4 x 3), ornamentada por una cenefa sogueada en azul añil, sin firmar, con un costal en el lado izquierdo, y el paso del Santísimo Cristo de la Salud, en el lado derecho.
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:

Homenaje del barrio de San Bernardo

En esta casa nació
José Portal Navarro, costalero
de San Bernardo fallecido bajo
las trabajaderas del
Cristo de la Salud el día 26-3-86,
Miércoles Santo

MIENTRAS YO TENGA MEMORIA
UNA PLUMA Y UN TINTERO,
NO OLVIDARÁ SAN BERNARDO
QUE UN DÍA LLEVASTES A HOMBROS,
AL CRISTO DE LOS TOREROS.

SEVILLA, 26 DE MARZO DE 1996.

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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lunes, 9 de marzo de 2026

El Azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     Hoy, 9 de marzo, es el aniversario del nacimiento (9 de marzo de 1948) de Paco Reguera, personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     El edificio de la calle Castilla, 21; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado por Rocío Triana. Es una obra de 12 piezas (4 x 3), a los que le habríamos de añadir la cenefa exterior en añil. La pieza la centraliza el busto de 3/4 del personaje homenajeado, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla, todo el conjunto realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:
"En este lugar, antiguo "Corral de las Angarillas",
nació el 9 de Marzo de 1948
el capataz de cofradías de Sevilla y Triana
FRANCISCO REGUERA
AGUILAR
Su gente, como reconocimiento a toda una vida dedicada al
oficio del martillo y la trabajadera.
Triana, 2017".
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lunes, 9 de febrero de 2026

El azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla.
     Hoy, 9 de febrero, es el aniversario del nacimiento (9 de febrero de 1896) de "Maera", personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla.
     El edificio de la calle Betis, 14; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado en la fábrica "Cca. Sta. Ana - Triana", por el ceramista J. Vázquez. Es una obra de 20 piezas (4 x 5), con el busto de perfil del personaje homenajeado, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla, y un sogueado realizado con material cerámico, todo el conjunto realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:
"EN 1896 NACIO,
MIRANDO A LA
MAESTRANZA, MANUEL
GARCÍA LÓPEZ,
"MAERA" UNA DE LAS
GRANDES FIGURAS DEL TOREO SEVILLANO.
MURIÓ POR ENFERMEDAD EN 1924 CUANDO
MAYOR ERA SU ÉXITO ARTÍSTICO. EN TRIANA
DEJÓ EL RECUERDO DE SU ALEGRÍA Y DE
SU GLORIA TAURINA."
Conozcamos mejor la Biografía de Gitanillo de Triana, a quien está dedicada el azulejo conmemorativo;
     Manuel García López, "Maera" (Sevilla, 9 de febrero de 1896 – 11 de diciembre de 1924). Torero.
     “¿Quién hubiera dicho que aquel banderillero —escribe Don Ventura— de elevada estatura, subalterno en la cuadrilla de Juan Belmonte, habría de remontarse como matador de toros a la primera fila? ¡Oh, poder del valor, del tesón y de la voluntad! Largo, desgarbado y con todas las desventajas que un pergeño físico puede ofrecer, sabía, no obstante, llegar a los públicos en seguida, y tanto se estrechaba con los toros, tal valentía puso en la ejecución de las suertes, que no sólo resultaban éstas emocionantes en alto grado, sino que incluso le prestaban a él una gallardía y una arrogancia tan varoniles que le permitían rendir a los escépticos”.
     Amigo y compañero de correrías de Juan Belmonte, aprendió el oficio en las capeas y en el toreo furtivo por la noche en las ganaderías de Tablada. Dice Cossío: “Se daba buena maña; así lo reconocían sus amigos y cuantos le veían torear y así lo comprendía él mismo. Pero no lograba salir en plazas de alguna importancia. Su obsesión era torear en la de Sevilla: inútil empeño”.
     En 1915 entró como banderillero en la cuadrilla de Juan Belmonte, convirtiéndose al poco tiempo en su subalterno de confianza. Añade Cossío: “Ha llegado a reunir todas las cualidades de un gran peón, eficaz, oportuno y valiente y de un gran banderillero. Clava en todos los terrenos, ejecuta con gran perfección”.
     En 1919 y 1920 actuó ya como novillero. El 14 de marzo de este último año se presentó en Madrid, en compañía de Bernardo Muñoz, Carnicerito, y Bernardo Casielles (este torero ingresó años después en una logia masónica). Tomó la alternativa el 28 (o el 21, según otros autores) de agosto en 1921 en El Puerto de Santa María. Rafael el Gallo le cedió el toro Barquillero, de Gallardo González, en presencia de nuevo de Carnicerito. Confirmó el doctorado en Madrid el 15 de mayo de 1922, de manos de Diego Mazquiarán, Fortuna, y con Chicuelo como testigo.
     El toro se llamó Verdugo y pertenecía al hierro de los Herederos de Esteban Hernández. En esa corrida resultó lesionado, lo mismo que en su siguiente actuación en esa misma plaza, el 5 de julio, en la corrida de la prensa. Toreó mucho ese año de 1922 y también el siguiente. En 1924 fue galardonado con la preciada Oreja de Oro, trofeo en disputa en la corrida de la prensa celebrada el 11 de julio.
     La última corrida de su vida la toreó en Melilla, en compañía del rejoneador Antonio Cañero y de Ignacio Sánchez Mejías, a beneficio de los legionarios del Tercio Extranjero, el 18 de noviembre de 1924. Cortó las dos orejas a sus dos toros. Maera, que tuvo fama de bohemio y juerguista, acudió a torear a Melilla ya enfermo. Explica Cossío: “Al terminar la corrida no pudo asistir al banquete con que las autoridades militares [el general Sanjurjo, entre otros] obsequiaron a los toreros. Tuvo que guardar cama y esperar en Melilla hasta que una ligera y aparente mejoría le permitió regresar a su casa de Sevilla”, en la que en diciembre falleció de tuberculosis.
     Y añade Cossío: “Maera fue un torero valiente, de los más valientes que hemos conocido; ésta fue su característica, el valor; un valor tranquilo, sereno, frío, sin teatralerías ni exteriorizaciones espectaculares; estaba en la plaza con la misma seguridad, con la misma tranquilidad que en el café o en su casa”.
     Sus cualidades de torero valiente, además de su rápida fama, pronta muerte y la fatalidad de su destino, impresionaron a Ernest Hemingway, que en Muerte en la tarde (1968) le retrató con los caracteres de un héroe romántico y trágico, que, conocedor de su final, no sólo no pone remedio, sino que le hace frente con despreocupación y hombría. Según el premio Nobel norteamericano, el toreo de Maera “siempre proporcionaba emoción y, poco a poco, a medida que fue perfeccionando su estilo, logró ser un artista. Sin embargo, durante el último año que toreó, se pudo apreciar que iba a morir. Padecía una tisis galopante y él mismo esperaba fallecer antes de que acabara la temporada.
     Pero, mientras tanto, estuvo muy ocupado. Sufrió dos cornadas de gravedad, pero no les prestó atención. Un domingo lo vi torear con una herida de doce pulgadas en la axila que había recibido el jueves anterior. Vi la herida, vi cómo se la vendaban antes y después de la corrida, sin que él le hiciera el menor caso. Dolía como sólo duele un desgarro hecho por un cuerno astillado pasados dos días, pero el dolor le traía sin cuidado. Actuaba como si no existiera. No mostraba miramientos con la herida ni evitaba levantar el brazo; se limitaba a ignorarla. Se hallaba mucho más allá del dolor. Nunca he visto a un hombre a quien el tiempo le resultara tan breve como él aquella temporada. [...] Era generoso, divertido, orgulloso, resentido, malhablador y un gran bebedor. No daba coba a los intelectuales ni sentía apego por el dinero. Le gustaba matar toros y vivía con gran pasión y deleite, aunque los últimos seis meses de su vida estuvo muy amargado. Sabía que padecía tuberculosis, pero no se cuidaba en absoluto; como no tenía miedo a la muerte, prefirió consumirse, pero no como una bravata, sino por elección” (José Luis Ramón Carrión, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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jueves, 30 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil, en la plaza homónima, de Sevilla.
     Hoy, 30 de octubre, es el aniversario de la colocación (30 de octubre de 1991) del azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil, de Sevilla.
     La Iglesia de San Gil, abad [nº 49 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 71 en el plano oficial de la Junta de Andalucía]; se encuentra en la plaza San Gil, s/n (aunque la entrada habitual se efectúa por la portada lateral, situada en la misma plaza San Gil, 10); en el Barrio de San Gil, del Distrito Casco Antiguo.
     En su fachada lateral, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 24 piezas (6 x 4), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con el escudo parroquial de San Gil, y una cenefa vegetal, muy sencilla, más un enmarque sogueado simple. El texto es el siguiente:
"A iniciativa de la Hermandad
de la Macarena, con la autorización del
Excmo. Ayuntamiento, la Parroquia, Órde-
nes Religiosas y sus Hermandades, acuer-
dan dedicar esta Plaza de S. Gil al Rvdo.
P. D. MANUEL DOMÍNGUEZ BERMEJO,
Párroco y Director Espiritual durante 39
años, en el primer Aniversario de su
fallecimiento.
Sevilla, 30 de Octubre de 1.991".

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jueves, 16 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38; de Sevilla.
     Hoy, 16 de octubre, es el aniversario de la colocación (16 de octubre de 2005) del azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38; de Sevilla.
     El edificio de la calle Santiago, 38; se encuentra en el Barrio de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 25 piezas (5 x 5), realizado en el taller de Joaquín Soriano, de Benacazón (Sevilla), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con el escudo de la Hermandad de la Sagrada Cena, y una cenefa vegetal, muy sencilla, más un enmarque simple, apareciendo el busto del Señor de la Sagrada Cena en la parte izquierda. El texto es el siguiente:
"EN ESTA CASA,
QUE EN TIEMPOS
ALBERGARA EL
TALLER DE DON
SEBASTIÁN SANTOS
ROJAS, FUE REALIZADO EN 1955
LA PRODIGIOSA TALLA DEL
SEÑOR DE LA SAGRADA CENA,
OBRA CUMBRE DEL INSIGNE
ESCULTOR HIGUEREÑO.

LA HERMANDAD SACRAMENTAL
DE LA SAGRADA CENA COLOCÓ
ESTE AZULEJO
CONMEMORATIVO EN EL
L ANIVERSARIO DE LA
REALIZACIÓN DE SU IMAGEN
TITULAR.

SEVILLA, A 16 DE OCTUBRE DE 2005
AÑO DE LA EUCARISTÍA".

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viernes, 10 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla.
     Hoy, 10 de octubre, es el aniversario de la colocación (10 de octubre de 1988) del azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla.
     El edificio de la calle Sierpes, 19, se encuentra en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 24 piezas (4 x 6), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy simple, y con el emblema de la ciudad (el famoso NO8DO), en el ángulo superior izquierdo. El texto es el siguiente:
"EN ESTE LUGAR ESTUVO SITUADO
EL JARDÍN BOTÁNICO MEDICINAL DE
NICOLÁS MONARDES ALFARO (1493-1588)
SEVILLANO UNIVERSAL E INTRODUCTOR DE
LA MATERIA MÉDICA AMERICANA EN EUROPA.
EL EXCMO. AYUNTAMIENTO ACORDÓ LA
COLOCACIÓN DE ESTA CERÁMICA EN
EL IV CENTENARIO DE SU MUERTE.
SEVILLA, 10 DE OCTUBRE DE 1988".
Conozcamos mejor la biografía de Nicolás Monardes Alfaro, personaje homenajeado en dicho azulejo conmemorativo
     Nicolás Bautista Monardes. (Sevilla, c. 1493 – 20 de octubre de 1588). Médico, especialista en historia natural, medicina, metalurgia.
     Se poseen pocas noticias sobre la vida de Nicolás Monardes. Sus padres fueron Niculosu de Monardis, un librero de origen genovés, y Ana de Alfaro, descendiente, o quizás hija, del médico Martín de Alfaro.
     Como muchos sevillanos de su época, Monardes estudió en la Universidad de Alcalá, al no disponer Sevilla de un centro universitario de cierto relieve. Allí obtuvo el “bachiller en artes y filosofía” en 1530, y el “bachiller en medicina” en 1533. Aunque la Universidad de Alcalá estaba orientada hacia las Humanidades y la Teología, sus aulas recibieron la influencia de Elio Antonio de Nebrija, creándose un gran interés en la historia natural, la cosmografía y las matemáticas en el contexto del humanismo renacentista. La vertiente médica del mismo, conocida como “galenismo humanista”, condicionó de forma decisiva la obra de Nicolás Monardes. Durante esa década y la siguiente se formaron también en esa Universidad figuras que influyeron decisivamente en la medicina y la cirugía de la época. Entre ellos, los que, como Monardes, destacaron en el estudio de la materia médica y, en especial, de la que procedía del Nuevo Mundo. Sirva como ejemplo la monumental obra llevada a cabo por Francisco Hernández.
     Tras sus estudios, Monardes regresó a Sevilla. Durante dos o tres años trabajó con uno de los médicos más prestigiosos de la ciudad: García Pérez Morales, quien acababa de publicar un Tratado del bálsamo y de sus utilidades para las enfermedades del cuerpo humano (1530). Se piensa que fue en ese momento de su vida cuando preparó su primera obra que no llegó a publicar; trataba, según él, de “la verdadera descripción de todas las yerbas que hay en España y otras regiones, y la verdad de lo que son, y cómo se llaman en griego, latín, arábigo, y asimismo en nuestro vulgar castellano”.
     En 1536 contrajo matrimonio con Catalina de Morales, hija de su maestro. Con el tiempo fue haciéndose cargo progresivamente de la importante clientela que aquél llegó a atraer. A pesar de su actividad práctica, ese mismo año publicó Diálogo llamado pharmacodilosis o declaración medicinal, donde, desde los supuestos humanistas, atribuye a los árabes la decadencia de la materia médica y recomienda el estudio directo de las fuentes de los clásicos, como Dioscórides.
     Un año más tarde publicó De secanda vena in pleuriti.
     Se trata de un folleto en forma de diálogo en el que se discute un tema polémico de la época: dónde debía practicarse la sangría en los afectados de “mal de costado” o pleuritis. Los seguidores del galenismo arabizado propugnaban hacerlo del lado opuesto o del pie, mientras que los humanistas defendían que debía sangrarse de la vena más próxima al mal. Monardes se muestra conciliador al situarse entre las dos posturas, como ya muestra el subtítulo de la obra Inter Graecos et Arabes Concordia.
     En 1540 publicó De rosa et partibus eius, que incluye un estudio sobre esta planta, otro sobre el jugo de rosas, según la doctrina galénica de las cualidades, otro sobre las rosas de Alejandría (Rosa dasmacena Miller) y un tercero a las cidres, naranjas y limones, considerado uno de los más tempranos trabajos sobre los cítricos.
     En 1545 se cierra lo que se considera como primera etapa de la producción de Monardes con la edición de la Sevillana medicina, de Juan de Aviñón, un estudio de la ciudad de Sevilla realizado desde la tradición del ambientalismo hipocrático. Parece que Monardes poseía el manuscrito original, heredado, quizás, de Martín Alfaro.
     Nicolás Monardes obtuvo el título de doctor en el colegio de Santa María, de Sevilla, en el año 1547, donde era catedrático de Prima su suegro García Pérez Morales. Podría pensarse que tuvo la intención de sucederle, pero lo que se sabe con certeza es que después ocupó la cátedra Francisco Franco, otro médico formado en Alcalá, con el que mantuvo una gran enemistad.
     A mediados de la centuria los intereses de Monardes comenzaron a decantarse hacia el Nuevo Mundo. Se conserva abundante documentación de las actividades mercantiles que desarrolló con el nuevo continente.
     Traía grana, cueros y productos medicinales, entre otros artículos, y enviaba mercancías, como tejidos y, sobre todo, esclavos. Para estos negocios Monardes creó una compañía con Juan Núñez de Herrera, residente en la ciudad de Nombre de Dios. Más tarde, cuando éste murió, se asoció con Rodrigo de Brizuela, que era el marido de su hija Leonor. El negocio fue empeorando con el tiempo debido, entre otras cosas, a las dificultades que tenían para cobrar, hasta que, finalmente, llegaron a la quiebra. Para evitar el encarcelamiento por deudas se recluyó en el monasterio sevillano de Regina Coeli, del que sólo salió cuando llegó a un acuerdo con sus acreedores.
     Aparte de los negocios, desplegó una intensa actividad científica en torno al estudio de los productos medicinales americanos. Los primeros resultados los publicó en 1565 con el título de Dos libros. El uno trata de todas las cosas que traen de nuestras Indias occidentales, que sirven al uso de Medicina y como se ha usar la rayz del Mechoacan, purga excelentissima. El otro libro, trata de las dos medicinas maravillosas que son contra todo Veneno, la piedra Bezaar, y la yeva Escuerçonera.
     En el prefacio se refiere a la importancia de las cosas que se traen del Nuevo Mundo: oro, plata, piedras preciosas, lana, algodón, cueros y azúcares, entre otros, pero lo que realmente tiene valor para él son los productos que sirven de medicina.
     Los purgantes eran fármacos muy usados y apreciados en la época. Con el mechoacán pensó que había encontrado el purgante ideal: buen sabor, fácil de tomar y con excelentes efectos sin llegar a perjudicar al enfermo. Sin duda, estas apreciaciones fueron en buena medida responsables de que su uso se extendiera rápidamente por España, Italia, Alemania y Flandes, y diera lugar a un intenso comercio.
     Ese mismo año estuvo visitando Sevilla el alemán Jacobus Fugger, hijo del célebre banquero Anton Fugger, y su preceptor el médico flamenco Charles de l’Escluse (Carolus Clusius). No se tiene noticia de las relaciones que éstos mantuvieron con Monardes, pero se sabe que los Fugger tenían el monopolio del comercio americano del guayaco y de otros productos americanos usados en el tratamiento de la sífilis, y daban comisiones a los médicos que los recomendaban.
     También se sabe que las traducciones de Clusius al latín de las obras de Monardes contribuyeron a difundir la obra de éste por Europa. Clusius viajó a lo largo de dos años por la Península recogiendo materiales para completar sus estudios botánicos, estableciendo relaciones con otros naturalistas y visitando universidades.
     Este viaje supuso el inicio de una importante colaboración científica de tipo epistolar entre Clusius y científicos españoles con intereses afines.
     En 1571 apareció la Segunda Parte del Libro, de las cosas que se traen de nuestras Indias occidentales, que sirven al uso de medicina, al que añadió el texto Libro que trata de la nieve, y de sus propiedades. Llama la atención que dos años antes Francisco Franco publicara en Sevilla un Tratado de la nieve y del uso della, texto que es completamente ignorado por Monardes. Esto es un indicio más de la enemistad que se profesaron ambos médicos y a la que ya se ha hecho alusión.
     Tres años más tarde, en 1574, se publicó la obra completa con el título Primera y Segunda y Tercera Partes de la Historia Medicinal de las Cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales que sirven en Medicina.
     En esta ocasión añadió el tratado sobre la piedra bezaar y la yerva escuerçonera, el libro sobre la nieve y un nuevo “Diálogo del hierro”. Este último tiene interés porque fue el primer texto que se dedicó de forma monográfica al tema, y fue el único hasta principios del siglo xviii. Está planteado en forma de diálogo entre el autor, un boticario y un metalurgista vizcaíno. Contiene información sobre los principales yacimientos españoles y europeos, técnicas de labrado del metal, proceso de fabricación del acero, génesis del hierro, cualidades y sus empleos terapéuticos.
     Este libro ocupó una posición central en el proceso de introducción en Europa de la materia médica americana.
     La información de los productos americanos que Monardes aborda en las dos primeras partes procedía de enfermos, pasajeros de Indias y, ocasionalmente, de algún médico que había ejercido en aquellas tierras.
     Entre los que estudia se pueden mencionar algunos introducidos tempranamente, como el guayaco y los pimientos, los que se conocieron hacia 1530 como el palo santo, el palo de la orina y la raíz de mechoacán, y los que lo hicieron a mediados del siglo xvi. Además de los mencionados, figuran el carlosanto, el guacatane, la cebadilla, la zarzaparrilla, sassafrás, cañafístola, etc.
     En la tercera parte la información es más directa.
     Monardes recibía personalmente envíos y encargos de productos que había realizado. Entre los que describe se encuentran productos orientales aclimatados en América, plantas que se conocieron desde temprano, como el girasol y la piña tropical, y otros de introducción más reciente.
     Pudo cultivar alguna de estas plantas americanas en su huerto a la vez que tuvo acceso a las colecciones y jardines que entonces existían en Sevilla, como el Museo de Gonzalo Argote de Molina y el jardín botánico de Simón de Tovar.
     El rigor, la profundidad y la extensión que dedica a cada producto varía de unos casos a otros. Entre los que aborda con todo detalle y amplitud se pueden mencionar los dedicados al tabaco, la raíz de mechoacán, los bálsamos, y el sassafrás. Precisamente la forma de describir le ha valido a Monardes que se le considere como un clásico de la farmacognosia. La perspectiva que a él le interesa es la terapéutica y así se ocupa de describir el producto, del método de prepararlo, de administrarlo y de los usos curativos.
     El capítulo dedicado al tabaco puede considerarse como el primer estudio serio que se publicó en Europa sobre la planta. Hace referencia a las zonas y climas donde crecía, ofrece una descripción botánica de la planta, cuenta los usos que le daban los indígenas, y enumera, por último, sus virtudes medicinales.
     La argumentación de los usos del tabaco se apoya sobre fundamentos distintos: la imitación del empleo que hacían de ella los indígenas, la doctrina galénica, y la experiencia.
     Estas bases pueden aplicarse también al resto de los productos medicinales que Monardes aborda en su obra. Se atiene, por un lado, a la ortodoxia galénica, pero no renuncia a los usos avalados por la experiencia.
     Esta actitud fue común en los hombres del Renacimiento, que sentían vigorosa la llamada de la realidad.
     No dudaban en utilizar medicamentos ajenos a su sistema médico cuando podían comprobar su eficacia.
     Los productos a los que Monardes hace referencia —en torno a los setenta, y que incluyen también unos pocos animales y minerales—, procedían de una amplia zona limitada al Norte por La Florida, al Sur por Callao, al Este por la isla Margarita y al Oeste por la costa mexicana del Pacífico.
     Esta obra llegó a alcanzar una gran difusión. La primera parte fue reimpresa en Sevilla en 1569. La segunda parte también se publicó de forma independiente en Sevilla en 1571, unida al libro sobre la nieve. En Italia apareció en 1570 el capítulo dedicado a la raíz de mechoacán y a partir de 1575 se publicaron las dos primeras partes en nueve ocasiones. El capítulo consagrado al tabaco se imprimió de forma independiente otras tres veces.
     Con las traducciones al francés pasó algo parecido.
     Se publicó el texto del mechoacán en 1572 y se reimprimió en 1588. Después se tradujo la versión latina de la obra de Monardes realizada por Clusius. En Inglaterra se publicaron en inglés las tres partes en 1577, 1580 y 1596.
     A todas estas ediciones hay que añadir la traducción que hizo Clusius al latín, que gozó de gran reputación.
     Así, en poco más de cien años, su obra llegó a alcanzar cuarenta y dos ediciones en seis idiomas.
     En las últimas décadas se ha podido comprobar, además, que existen innumerables citas, plagios y referencias a la obra de Monardes en las publicaciones posteriores sobre materia médica y temas afines.
     En 1577 falleció su esposa y Monardes se trasladó al domicilio de su hija Jerónima. Diez años más tarde, en 1588, depositó su testamento, en el que dejaba una herencia abultada, lo que indica que llegó a recuperarse económicamente tras la ruina a la que se ha aludido. Murió el 10 de octubre de ese mismo año de una apoplejía (José Luis Fresquet Febrer, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Sierpes, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 19 de septiembre de 2025

El azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del Colegio Carmen Benítez, en la plaza homónima, 2

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del colegio Carmen Benítez, de la plaza homónima, 2; de Sevilla.
     Hoy, 19 de septiembre, es el aniversario de la sanción (19 de septiembre de 1896) de la Ley de protección de pájaros insectívoros, a la que está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del Colegio Carmen Benítez, de la plaza homónima, 2; de Sevilla.
     La plaza Carmen Benítez es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de San Roque, del Distrito Nervión; entre las calles Juan de Vera, Recaredo, Virgen de Gracia y Esperanza, Arroyo, y Luis Cadarso
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 15 piezas (5 x 3), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy decorada, y que como no podía ser de otra manera, los pájaros son los protagonistas de dicho diseño, además de las cartelas que centran la cenefa en su parte superior e inferior, con la fecha de la ley, y el emblema del ayuntamiento sevillano. El texto es el siguiente:
"NIÑOS: NO PRIVEIS DE LA LIBERTAD
Á LOS PÁJAROS; NO LOS MARTIRICEIS
Y NO LES DESTRUYAS SUS NIDOS.
DIOS PREMIA A LOS NIÑOS QUE PRO-
TEGEN A LOS PÁJAROS Y LA LEY PRO-
HIBE QUE SE LES CACE, SE DESTRUYAN
SUS NIDOS Y SE LES QUITEN SUS CRÍAS".
Conozcamos la Ley a la que se hace mención en la obra reseñada, publicada en la Gaceta de Madrid, el 26 de septiembre de 1896, y que transcribimos íntegramente;
MINISTERIO DE FOMENTO
LEYES
    DON ALFONSO XIII, por la gracia de Dios y la Constitución REY de España, y en su nombre y durante su menor edad la REINA  Regente del Reino;
    A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionad o lo  siguiente:
    Artículo 1º. Los tordos serranos y los  demás pájaros ó aves salvajes que les igualen ó superen en tamaño, se podrán cazar con estricta sujeción á lo establecido por la ley de Caza de 10 de Enero de 1879; entendiéndose que respecto de las aves de rapiña diurnas, como los milanos, halcones, águilas y quebrantahuesos, y las urracas y cucos no regirá la veda que establece su art. 17, y podrán cazarse durante ella de todos modos, menos á tiros.
    Las aves de rapiña nocturnas, los tordos de torre y los demás pájaros de menor tamaño, se declararán insectívoros, y no podrán cazarse en tiempo alguno, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo tercero del mencionado art. 17.
    Art. 2º. En las puertas de los Ayuntamientos se pondrá un cuadro en que se lea:
    «Los hombres de buen corazón deben proteger la vida de los pájaros y favorecer su propagación:
    Protegiéndolos, los labradores observarán cómo disminuyen en sus tierras las malas hierbas y los insectos.
        La ley prohibe la caza de pájaros y señala pena para los infractores.»
    En las puertas de las Escuelas se pondrá un cuadro en que se lea:
    «Niños, no privéis de la libertad á los pájaros; no los martiricéis y no les destruyáis sus nidos.
    Dios premia á los niños que protegen á los pájaros, y la ley prohibe que se les cace, se destruyan sus nidos y se les quiten las crías.".
    Art. 3º. La acción para denunciar las infracciones de esta ley es pública.
    Art. 4º. No se permitirá transportar más de dos ejemplares de los pájaros á que se refiere el párrafo segundo del art. 1.º, sin permiso escrito y sellado del Alcalde de un pueblo.
    Art. 5º. Contra las denuncias de los guardas jurados no se admitirá prueba en contrario.
    Art. 6º. Los Alcaldes penarán con multas de 2 á 5 pesetas á los que en la vía pública retengan ó martiricen á algun ejemplar de los pájaros comprendidos en el párrafo segundo del art. lº.
    El transporte de tres ó más de esos pájaros yivos ó muertos, ó la venta  anunciada ó realizada en la vía pública, lo penarán con multas de 5 á 10 pesetas.
    Art. 7º. El que destruya los nidos de los pájaros comprendidos en el párrafo segundo del art. 1º  será castigado con multa:
    Por primera vez de 2 á 5 pesetas.
    Por segunda vez de 5 á 10 pesetas.
    Por tercera vez de 10 á 20 pesetas.
    El que delinca por cuarta vez será considerado como reo de daño y entregado a los Tribunales.
    Esta penalidad la podrán imponer los Alcaldes ó los Jueces municipales en juicio de faltas indistintamente; pero un mismo hecho no podrá ser penado por las dos Autoridades; la resolución de una de ellas producirá la excepción de cosa juzgada. 
    Art. 8º. Las resoluciones de los Alcaldes, por virtud de lo dispuesto en los artículos 6º. y 7º., son inapelables. Serán adoptadas libremente sin forma de juicio. Si los multados se niegan á satisfacer la multa im­puesta, el Alcalde oficiará al Juez municipal para que la haga efectiva por la vía de apremio.
    En este caso las costas serán impuestas al multado.
    Art. 9º. Las denuncias contra los infractores del párrafo segundo del art. lº. se presentarán á los Jueces municipales, los cuales, después de dar el oportuno recibo, las sustanciarán y fallarán en el forzoso plazo de cinco días en juicio verbal, imponiendo multas de 5 á 15 pesetas.
    Art. 10º. Los útiles con que pretendiera cazar el presunto infractor del párrafo segundo del art. 1.º, si es condenado, serán quemados ó destruidos en su presencia; pero si es arma de fuego podrá recobrarla, en el acto, entregando 25 pesetas en papel de multas.
    Si no lo hubiera en el pueblo, quedará obligado á presentarlo en el plazo de ocho días.
    Art. 11º. Todas las multas se satisfarán en papel de pagos; los insolventes mayores de diez y ocho años sufrirán un día de prisión, si se les impuso la multa de 2 pesetas, y si fuese mayor, por cada porción de 2'50 .
    Art. 12º. Los padres ó representantes legales de los infractores serán responsables civil y subsidiariamente por sus hijos ó representados menores de diez y ocho años, y los amos de las que cometan sus criados de la misma edad.
    Art. 13º. Los pájaros de que se apodere la Autoridad, á virtud de lo dispuesto en el art. 6º., se soltarán para ver si están en condiciones de recobrar su libertad.
    Art. 14º. La acción para perseguir las infracciones de esta ley prescribe á los treinta día de haberse co­metido.
    Art. 15º. Los Gobernadores y los Presidentes de Audiencia territorial castigarán, con arreglo á sus facultades, á los respectivos subordinados que demuestran poco celo en la aplicación de esta ley.
    Por tanto:
    Mandamos á todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecu­tar la presente ley en todas sus partes.
    Dado en San Sebastián á diez y nueve de Septiembre de mil ochocientos noventa y seis.
YO LA REINA REGENTE
El Ministro de Fomento,
Aureliano Linares Rivas.
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del Colegio Carmen Benítez, de la plaza homónima, 2; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la plaza Carmen Benítez, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 12 de septiembre de 2025

El azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21

     Por amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21; de Sevilla
     Hoy, 12 de septiembre, es el aniversario del nacimiento (12 de septiembre de 1883) de Rafael Ariza Aguirre, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21; de Sevilla.
      El edificio de la calle Antillano Campos, 21; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana
      Es una obra de 20 piezas (5 x 4), ornamentada por una cenefa vegetal azul añil, realizada por la Fábrica Cerámica Santa Ana, enmarcada con unas piezas a modo de sogueado, y con el busto, en el ángulo superior izquierdo, del personaje homenajeado.
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:
EN ESTA CALLE DE
ANTILLANO CAMPOS NACIÓ
RAFAEL ARIZA AGUIRRE
(1883-1966)
QUIEN FUERA DECANO DE LOS CAPATACES
SEVILLANOS Y FUNDADOR DE UNA SAGA
FECUNDA DE CAPATACES COFRADIEROS
TRIANA MANTIENE VIVO
SU RECUERDO
Conozcamos mejor a Rafael Ariza Aguirre, personaje homenajeado en la obra reseñada;
     Rafael Ariza Aguirre (n. Sevilla, 12 de septiembre de 1883 - † 1966) fue decano de los capataces de las cofradías de Sevilla y origen de una dinastía de estos, por lo que también se le conoce como «Ariza el Viejo» o «el Abuelo».
     Fue primero costalero y después auxiliar durante veinte años, y se convertiría en su “segundo”, del maestro de capataces Rafael Franco Luque, al que Ariza definiría como el mejor capataz de todos los tiempos.
     Empezó como capataz en 1910, sacando la Hermandad del Prendimiento (Sevilla).
     A finales de los años 1920 ya cuenta con cuadrilla propia en la Hermandad de Las Cigarreras (Sevilla), llevando como aprendiz a su hijo José.
     La denominada época dorada del martillo y la trabajadera corresponde al período 1950-1970, en el que destacan sobre otros los conocidos como «grupo de los seis»: Vicente Pérez Caro, Salvador Dorado Vázquez, Manuel Bejarano Rubio, el propio Rafael Ariza Aguirre, Alfonso Borrero Pavón y Rafael Franco Rojas, que acaparan la mayoría de Hermandades de la Semana Santa en Sevilla.
     Cuando fallece en 1966 se hará cargo de sus cuadrillas de la Macarena, la O y San Julián su hijo José.
     Los miembros de la saga familiar, con cuatro generaciones de capataces, que se inicia con él la componen José Ariza Mancera, Rafael Ariza Sánchez, Rafael Ariza Moreno, Pedro José Ariza Moreno, Ramón Ariza Moreno, José Ariza Sánchez, Antonio Ariza Bueno y Francisco Javier Ariza Bueno.
     Se le concede el 15 de mayo de 1964 por el Ayuntamiento de Sevilla la medalla de bronce de la ciudad, como decano de los capataces hispalenses.
     En 1986 el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla le concede el Nazareno de Plata.
     En su calle natal, Antillano Campos, de Triana, se le erige una lápida cerámica conmemorativa.
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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martes, 17 de junio de 2025

El azulejo conmemorativo a Juan de Arfe, en el pasaje de los Seises (plaza del Cabildo)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Juan de Arfe, en el pasaje de los Seises (plaza del Cabildo), de Sevilla.
     Hoy, 17 de junio, es el aniversario (17 de junio de 1987) de la colocación del azulejo conmemorativo a Juan de Arfe, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Juan de Arfe, en el pasaje de los Seises (plaza del Cabildo), de Sevilla.
    El pasaje de los Seises (plaza del Cabildo) es, en el Callejero Sevillano, una plaza que se encuentra en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo, entre la avenida de la Constitución, y las calles Almirantazgo, y Arfe.
     En la entrada al pasaje de los Seises desde la avenida de la Constitución, podemos contemplar un azulejo de 12 piezas (4 x 3), dedicado a Juan de Arfe por la Tertulia "El Candelero", decorado con el busto del orfebre y la Custodia del Corpus, entre decoración vegetal, todo ello en la parte superior, y en la inferior en la zona izquierda, un candelero, símbolo de la tertulia, todo ello centrado por un texto, al que lamentablemente le faltan dos piezas, por lo que está incompleto:
 
EN ESTAS CASAS [...]
COLEGIO DE SAN M [...]
DE SEVILLA ENTRE [...]
ARFE Y VILLAFAÑE, ESCULTOR DE ORO Y PLATA
La Tertulia Cofrade "EL CANDELERO" Conmemora
el acontecimiento en el IV Centenario de su realización.
17 de junio de 1.987 Víspera del Corpus Christi.

Conozcamos mejor a Juan de Arfe, personaje homenajeado en la obra reseñada;
     Juan de Arfe y Villafañe, (León, 1535 – Madrid, 1603). Orfebre, tratadista y escultor.
     La figura de Juan de Arfe es un referente inexcusable en la historia del Renacimiento español. Este orfebre y escultor, o bien “escultor de plata y oro”, como él se llamaba a sí mismo, ocupa un lugar clave en la segunda mitad del siglo XVI. Se trata de un orfebre de primer orden, pero también de un escultor de plata y bronce, y de un conocedor de los principios de la arquitectura clásica, como lo demuestran sus grandes custodias arquitectónicas, las imágenes que habitan en ellas, y también las esculturas en bronce, de tamaño natural, que hizo para el duque de Lerma.
     Aunque había nacido en León, su abuelo, Enrique de Arfe, era de origen alemán, probablemente formado en Colonia o en alguna ciudad importante del entorno, como Aquisgrán. Vino a España quizá acompañando a otros alemanes que trabajaron en la catedral de Burgos. Enrique de Arfe fue el más famoso platero de su tiempo, pues introdujo en España las custodias de torre, dentro del último estilo gótico, siendo sus obras clave las custodias de Córdoba y Toledo.
     Su hijo, Antonio de Arfe, nacido en León, pero asentado primero en León y luego en Valladolid, siguió la carrera de su padre, realizando las custodias de Medina de Rioseco (Valladolid) y de Santiago de Compostela, aunque su estilo corresponde ya al pleno Renacimiento. En esta tradición de grandes orfebres con referencias arquitectónicas y escultóricas se forma Juan de Arfe, hijo de Antonio y nieto de Enrique, que recibirá una mayor formación humanística que sus antecesores, y ello le permitirá escribir sobre los modelos y teorías artísticas reinantes en España durante la segunda mitad del siglo XVI, relacionadas con la escultura, la arquitectura y la orfebrería.
     Había nacido en León, hijo de Antonio de Arfe y María de Betanzos y Villafañe, pero unos diez o doce años después, según distintos investigadores, se traslada a Valladolid, ciudad que será su residencia habitual. No obstante, como casi todos los artistas del Renacimiento, se verá obligado a trasladarse y vivir, por razones de los encargos, en otras ciudades españolas, en las que conocerá nuevos modos de trabajo, nuevos estilos, y sobre todo encontrará oportunidades para ampliar sus conocimientos, e incluso publicar sus libros.
     Sus años de juventud, correspondientes a su primera formación, los pasó en Valladolid, donde su padre había instalado su taller de platería. Este traslado probablemente se debiera a que esta ciudad estaba en una etapa emergente. En estos primeros años debió aprender con su padre los principios del dibujo y las proporciones del cuerpo humano, según sus acreditados biógrafos, y probablemente interviniera en la custodia de Medina de Rioseco (Valladolid), que en esas fechas realizaba su padre, aunque no hay documentación sobre ello. Su afán por los conocimientos humanistas, y la buena posición económica de sus padres, le permitió ir a Salamanca, hacia 1555, para estudiar anatomía con el catedrático de medicina Cosme de Medina, que era también médico del Hospital del Estudio. Menos seguras sus estancias en Toledo, ciudad en la que conocería las obras de Bigarny y Berruguete, y en Madrid, donde vería las de Becerra. De todas formas hay que tener en cuenta que sus conocimientos de la arquitectura y de la escultura tenían que haber sido aprendidos en algún lugar de mayor complejidad que la del taller paterno. La perfección de los dibujos que plasmó en la Varia Commensuración, tanto en los referidos a la arquitectura, como a la anatomía del cuerpo humano, el conocimiento de los animales, de los relojes, y por supuesto de las piezas de plata, denotan una gran formación humanística y científica que naturalmente aplicaría en sus obras.
     De vuelta a Valladolid, después de sus años de estudio, contrajo matrimonio con Ana María Martínez de Carrión, de familia de plateros de oro, cuyo abuelo había sido marcador de la ciudad de Valladolid, y por este matrimonio recibió una dote de mil ducados. De esta unión nació una sola hija, Germana, que se casó también con un platero, Lesmes Fernández del Moral, burgalés, colaborador de su suegro y continuador de su obra.
     Su independencia del taller paterno debió coincidir con la vuelta de sus viajes, o quizá con su matrimonio en 1562, ya que en esas fechas, con veintisiete años, tenía edad más que suficiente para abrir su propio taller. Éste estaba dentro del área donde ejercían los plateros, en la calle de la Costanilla.
     Seguramente en estos primeros años, en los que todavía no era un platero conocido, debió hacer piezas de poca envergadura, de las que no tenemos noticias. Se le ha atribuido una cruz que hizo para la catedral de Valladolid, que hoy se encontraría en el Museo de Barcelona, pero, aunque está firmada y fechada, se duda de su autenticidad.
     No obstante, la fama de sus antecesores, sus relaciones con plateros de importancia, y probablemente alguna pieza desconocida de rara perfección debieron proporcionarle, en 1564, el contrato de su primera gran obra conocida, la custodia de la catedral de Ávila. La pieza, realizada en su taller de Valladolid, cuya marca de ciudad lleva, se terminó en 1570, pero se entregó al año siguiente, fecha que aparece en la custodia, junto con la firma del autor.
     Para este trabajo tuvo que presentar, ante el cabildo catedralicio, una maqueta de madera, y un dibujo, seguramente de tamaño natural, en pergamino. Estas condiciones eran las habituales en todas las custodias que se construían, ya que los contratantes, ante la gran envergadura de las obras necesitaba tener modelos lo más parecidos posibles a la obra final. De todos estos proyectos de la época sólo se conserva la maqueta de la custodia de la catedral de Sevilla.
     En la custodia de Ávila Arfe intenta demostrar todos sus conocimientos sobre la arquitectura y sobre la escultura que se hacían en su tiempo, edificando una pirámide calada de un metro y sesenta y cinco centímetros de altura por la que Arfe cobró casi dos millones de maravedís. Se trata de una obra de seis cuerpos decrecientes, en los que alternan las plantas circulares con las hexagonales, en las que coloca como soportes columnas y pilastras de los órdenes jónico, corintio y compuesto. En el tamaño y altura de estos cuerpos utiliza la proporción dupla-sexquilátera, es decir, que dentro de estas proporciones han de estar la altura y la base de cada uno de los cuerpos en relación con los demás. Esta proporción la utilizará en sus demás custodias. El proyecto y la realización de la arquitectura se deben enteramente a Juan de Arfe, mientras que la parte escultórica, aunque evidentemente fue realizada por el artista, su programa iconográfico fue dado por las autoridades eclesiásticas que encargaron la obra.
     El programa iconográfico de ésta y las demás custodias de su mano es bastante complicado por la gran cantidad de figuras que contiene, tanto en bulto redondo como en relieve. En realidad se trata de la expresión de las doctrinas del Concilio de Trento, en el que la exaltación de la Eucaristía fue uno de los puntos de importancia, precisamente por la negación que los Luteranos hacían de ella. Así, todas las figuras y relieves tratan de relacionar los dos Testamentos en lo relativo al origen de la Eucaristía. También estas custodias son toda una lección para los fieles, donde se les muestran las principales escenas del Antiguo Testamento, y del Nuevo, sin la Pasión de Cristo, ya que Juan de Arfe en su obra teórica dice que no ha de representarse en las custodias la Pasión, ya que la festividad del Corpus, cuando procesiona la custodia, es un día de alegría y no de tristeza.
     La obra, que aún muestra algunas reminiscencias del estilo anterior, es decir, del primer Renacimiento, es, sin embargo, plenamente de su época. Está marcada por el contraste de Valladolid de Alonso Gutiérrez Villoldo, y firmada por el autor con la siguiente leyenda: “Ioannes de Arphe legionense Faciebat hoc opus An 1571”.
     A través de la documentación conocemos algunas de sus actividades profesionales, como, por ejemplo, que fue mayordomo de la Hermandad de los Plateros de Valladolid, llamada Nuestra Señora del Val y San Eloy, en 1567. Sin embargo, lo más importante de este período es la publicación de su primera obra teórica Quilatador de oro, plata y piedras, impreso en Valladolid en 1572, y con ediciones posteriores en 1598 y 1678. Cuando Arfe publica este libro, con treinta y siete años, es todavía un hombre humilde, no se denomina todavía “escultor de oro y plata y ensayador mayor de la Casa de la Moneda de Segovia”, como hará en la segunda edición de este libro, sobre todo porque este cargo de ensayador aún no lo tenía. El libro era eminentemente técnico dirigido a los orfebres en la primera edición y, en la segunda, de 1598, se añadieron resúmenes de las leyes vigentes al respecto, así como informaciones para los ensayadores mayores de las Casas de la Moneda en España.
     Desde Valladolid se trasladó a Sevilla en 1579, para concursar a la obra de la gran custodia de la catedral de Sevilla, estableciéndose en la calle de Las Gradas, junto al colegio de San Miguel y frente a la catedral. Estas casas se las había proporcionado el cabildo catedralicio, no sólo para que viviese sino también y principalmente para que trabajase en la custodia, pagándole la mitad de la renta, que eran 120 ducados al año. No obstante, la custodia no se comenzó hasta 1580, teniendo que competir por su adjudicación con plateros de la categoría de Francisco Merino, proveniente de Toledo.
     La custodia de la catedral de Sevilla, que se terminó en 1587, supone la magna obra de Juan de Arfe, porque en ella se muestran todos los principios teológicos del Concilio de Trento, que se plasmaron por los conocimientos del humanista de Francisco Pacheco, y que realizó Juan de Arfe con la máxima perfección. No hay que olvidar que, aunque Arfe venía ya formado de Valladolid, sin embargo, el ambiente humanista de la ciudad de Sevilla se expresaba en los grandes cenáculos de la ciudad. Ésta, la más rica de España en estos momentos, alojaba a una gran cantidad de artistas de calidad, entre los que se encontraban arquitectos, pintores, escultores y orfebres, y que tuvieron que influirle favorablemente. De hecho es muy posible que su relación con los círculos humanísticos le animara a publicar su principal obra teórica De Varia Commensuración para esculptura y la architectura, publicada en Sevilla, incompleta en 1585, y completa dos años después. Ésta es una obra clave en la teoría del Renacimiento en España, pues, como se aprecia por su título, abarca todos los aspectos de las artes, que se contienen en la segunda edición completa, en la que se ocupa también de la Orfebrería, en un capítulo que él llama De la Architectura y piezas de Iglesia. En este texto, ampliamente ilustrado en todos sus capítulos se presentan dibujos que demuestran los conocimientos del autor, y precisamente un grabado de la custodia de Sevilla en la que estaba trabajando.
     La custodia, de tres metros y ochenta centímetros de altura, cuya maqueta en madera se conserva, tiene cinco cuerpos de planta circular, en los que se emplean los órdenes jónico, corintio y compuesto, y una amplísima representación escultórica. Está firmada en español con la siguiente leyenda “Joan de Arphe y Villafañe Natural de León hizo esta obra Año 1587”. Tan orgulloso debía de estar de su obra que así lo expresó en sus escritos, en los que dice “mi mayor y mejor obra”. Pero la custodia con su gran cantidad de imágenes tanto en relieve como en bulto redondo resultaba bastante incomprensible para el pueblo llano, que la contemplaba durante la procesión del Corpus, y por eso Juan de Arfe escribió un folleto con la explicación de las imágenes y de los textos que las acompañaban. Este libro se llama Descripción de la traça y ornato de la custodia de plata de la Sancta Yglesia de Sevilla, y fue publicado en la misma fecha de la terminación de la custodia. 
   Esta custodia fue reformada en 1668, y de esta reforma se conserva un grabado de Valdés Leal, que permite apreciar los cambios con respecto a la primitiva imagen, que de ella plasmó Juan de Arfe en la Varia Commensuración.
     Estando todavía en Sevilla, y sin haber terminado la custodia, se compromete a hacer una custodia para la catedral de Valladolid, pues aunque ya era un artista de prestigio en su ciudad natal, su trabajo en la catedral de Sevilla había aumentado su consideración. La custodia fue contratada en Valladolid en 1587 por el platero José de Madrid, obligándose a terminarla para antes del Corpus de 1590. La obra mide un metro y sesenta y siete centímetros de altura, tiene cuatro cuerpos en los que alternan las plantas hexagonales y circulares, y utiliza los mismos órdenes que en las otras custodias. En cuanto a la representación escultórica muestra en los relieves una influencia de la custodia sevillana, pues algunos de ellos se repiten exactamente. Va firmada “Joan de Arphe i Villafañe. MDXC”. Aunque su tamaño es semejante a la de Ávila, sin embargo el estilo es más avanzado, pues ya habían pasado veinte años desde que realizó la abulense.
     Durante su estancia en Valladolid el cabildo catedralicio de Burgos le encargó una custodia, para lo que tuvo que vivir durante algún tiempo en esta ciudad, teniendo algunos problemas con el gremio de plateros local. La custodia, que debía estar terminada en 1592, debió acabarse algo después, ya que Arfe residía aún en Burgos en 1595. Esta pieza se perdió durante la invasión francesa.
     Como se ha visto, Arfe firma sus grandes obras, además de fecharlas, y en algún caso incluso incluye su origen. Para las obras que él considera menores utiliza un anagrama que se aprecia en los bustos de El Escorial, y también en algunos de sus textos. No se le conocen marcas de platero, hecho que resulta extraño, ya que era obligatorio por ley marcar todas las obras realizadas con la marca propia de cada uno. Quizá su consideración de artista y lo orgulloso que se hallaba de sus grandes obras hizo que firmara en lugar de marcar.
     Después de la realización de las tres grandes custodias, y alternando con los trabajos de la Corte, realizó otras de menor tamaño, algunas de ellas perdidas durante la invasión francesa, como la del Burgo de Osma (Soria), otra en paradero desconocido, como la de San Sebastián de los Reyes (Madrid), y otra recuperada, como la del convento del Carmen de Valladolid, existente en la actualidad en el Museo de Santa Cruz de Toledo.
     En 1595 es nombrado ensayador mayor de la Casa de la Moneda de Segovia, y a raíz de este cargo parece ser que entra en contacto con la realeza, trasladándose a vivir a Madrid en 1596. El motivo del traslado fue la llamada de Felipe II para que retocase las tumbas reales de El Escorial, comenzadas por los Leoni unos años antes. Para la Corte realiza otras obras, como los sesenta y cuatro bustos-relicarios en chapa de cobre, que no pudo terminar, haciéndolo su yerno Lesmes Fernández del Moral, algunos de los cuales se conservan en el monasterio de El Escorial. La última obra para el Rey fue una fuente y aguamanil de plata dorada y esmaltada en 1598, piezas que no se conservan.
     Sin embargo, las obras clave de este período son las esculturas funerarias de tamaño natural que le encargó el duque de Lerma para él, para su mujer y para sus dos tíos, los arzobispos de Toledo y Sevilla. Estas tumbas, que estaban inspiradas en las de El Escorial, irían en el monasterio de San Pablo de Valladolid. Las obras se comenzaron en 1601, y Arfe realizó en Valladolid los modelos en yeso y se mandaron a Madrid para fundirlos en bronce, en el taller de Jacome Trezzo. Según documentación publicada, Arfe ya tenía hecho en cera las figuras de los dos arzobispos, pero no las de los duques; sin embargo, él probablemente no llegó a realizar más que la figura del arzobispo de Sevilla, Cristóbal de Rojas, que se halla en la colegiata de Lerma. Las figuras de los duques fueron terminadas por Lesmes Fernández del Moral, y se hallan en la ubicación para la que se pensaron, el monasterio de San Pablo en Valladolid, y la del arzobispo de Toledo no fue terminada por ellos. En 1603 moría Juan de Arfe en Madrid dejando una importante obra tanto teórica como práctica, por lo que se consideró como la primera figura de la platería española del Renacimiento (María Jesús Sanz Serrano, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Juan de Arfe, en el pasaje de los Seises (plaza del Cabildo), de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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lunes, 2 de junio de 2025

El azulejo conmemorativo a la Coronación Canónica de la Virgen de la O, en la fachada del Mercado de Triana, de la plaza del Altozano

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a la Coronación Canónica de la Virgen de la O, en la fachada del Mercado de Triana, de la plaza del Altozano, s/n; de Sevilla.
     Hoy, 2 de junio, es el aniversario (2 de junio de 2007) de la colocación del azulejo conmemorativo de la Virgen de la O reseñado, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el retablo cerámico conmemorativo de la Virgen de la O, en la fachada del Mercado de Triana, de la plaza del Altozano, s/n; en Sevilla.
     El Mercado de Triana [nº 84 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 22 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la plaza del Altozano, s/n (aunque también tiene entrada por las calles San Jorge, y Callao); en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito de Triana.     
     En la fachada del Mercado de Triana de la Plaza del Altozano, s/n; podemos contemplar este azulejo recordando la Coronación Canónica de Virgen de la O.
     Es una obra de 20 piezas (5 x 4), ornamentada por una cenefa vegetal azul añil, firmada por M. Solís, y realizado en Saitma, apareciendo en el ángulo superior izquierdo la corona que recibió sobre sus sienes María Santísima de la O.
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:
EN
ESTA PLAZA DEL
ALTOZANO, EL 2 DE
JUNIO DE 2007, FUE
CORONADA CANÓNICAMEN-
TE, NTRA. SRA. DE LA O
POR EL CARDENAL FRAY
CARLOS AMIGO VALLEJO.
ANTE LA PRESENCIA DEL
BARRIO DE TRIANA.
DISTRITO DE TRIANA 2007
        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a la Coronación Canónica de la Virgen de la O, en la fachada del Mercado de Triana, de la plaza del Altozano, s/n; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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