Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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martes, 21 de abril de 2026

El azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla.
     Hoy, 21 de abril, es el aniversario de la colocación (21 de abril de 2013) del azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, así que hoy es el mejor día para ExplicArte dicho azulejo conmemorativo en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla.
     La fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima se encuentra en la calle Santiago, 40; El edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; se encuentra en el Barrio de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo.
     En la calle Santiago, 40; podemos contemplar este azulejo conmemorativo recordando el L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío, de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención.
     Es una obra de 58 piezas, en azulejo plano pintado, ornamentada por una cenefa vegetal, firmada y fechada (2013), en tres planos distintos. El cuerpo central lo presiden las imágenes titulares marianas de ambas corporaciones, de 3/4 sobre unas vistas de las iglesias donde dichas imágenes reciben culto, unidas por la paloma del Espíritu Santo, ornamentadas asimismo por unas cartelas centralizadas por la aparición de la Virgen del Rocío al pastor manriqueño Gregorio Medina, y por la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas.
     El cuerpo superior lo preside el escudo de la corporación de la Redención, con dos ángeles tenantes, y el cuerpo inferior lo centraliza una cartela con el texto conmemorativo
     La leyenda del Azulejo conmemorativo es la siguiente:

AVE MARÍA

RECUEDO DE LA CONMEMORACIÓN DEL CINCUENTA ANIVERSARIO
DEL NOMBRAMIENTO DE LA HERMANDAD MATRIZ DE
NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO DE ALMONTE
COMO "HERMANO MAYOR HONORARIO" DE LA HERMANDAD
DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA REDENCIÓN EN EL
BESO DE JUDAS Y MARÍA SANTÍSIMA DEL ROCÍO.
1963-2013

SEVILLA                                                                                         21-ABRIL-2013

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo del L aniversario del nombramiento de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Redención, en la fachada de la Iglesia de Santiago, a la calle homónima; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Santiago, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 11 de abril de 2026

El azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de Almirante Apodaca, 15

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; de Sevilla.
     Hoy, 11 de marzo, es el aniversario del "Al Cielo con Ella" (11 de abril de 1952), célebre frase que se pronunció en este lugar por primera vez, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodada, 15; de Sevilla.
    El edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; se encuentra en el Barrio de la Encarnación-Regina, del Distrito Casco Antiguo.
     En la calle Almirante Apodaca, 15; podemos contemplar este azulejo en la pared recordando la célebre frase "Al Cielo con Ella", hoy tan común en el argot de nuestra Semana Santa, en su lugar de nacimiento, el de una expresión que en la madrugá del Viernes Santo de 1952 dio el patero Ricardo Gordillo Díaz, "el Balilla", de regreso a San Román en respuesta a su capataz, Salvador Dorado (1912-1991) "el Penitente", quien para alentar a su cuadrilla en la levantá de la Virgen de las Angustias de la Hermandad de Los Gitanos gritó "A los cables con Ella" (por los cables que entonces existían del tranvía), replicándole el Balilla lo que se ha convertido en una locución de la tradición semanasantera: "Al cielo con Ella".
     Es una obra de 20 piezas (5 x 4), en azulejo plano pintado, ornamentada por una cenefa lisa, firmada y fechada (1996), con una ornamentación a modo de bambalina del paso de María Santísima de las Angustias y decoración vegetal, centrada en tres cartelas con las imágenes titulares y escudo heráldico de la Hermandad de los Gitanos, rodeado todo el conjunto por una cenefa (Retablo Cerámico).
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:

¡AL CIELO CON ELLA!
EN MEMORIA DE D. RICARDO GORDILLO DÍAZ,
COSTALERO Y HERMANO DE LA HERMANDAD DE LOS
GITANOS QUE EN LA MADRUGADA SANTA DE 1952 AL
PASO POR ESTE LUGAR DE Mª STMA. DE LAS ANGUSTIAS,
PRONUNCIÓ ESTA CÉLEBRE FRASE QUE SEVILLA HIZO
SUYA EN HONOR DE MARÍA SANTÍSIMA Y PARA MAYOR
GLORIA DE DIOS NUESTRO SEÑOR.
"¡AHÍ QUEÓ BALILLA!!

LA CUADRILLA DE 
HERMANOS
COSTALEROS DE Mª
STMA. DE LAS
ANGUSTIAS

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Almirante Apodaca, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 26 de marzo de 2026

El azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla.
     Hoy, 26 de marzo, es el aniversario del fallecimiento (26 de marzo de 1986) de José Portal Navarro, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla.
    El edificio de la calle Cofia, 1; se encuentra en el Barrio de San Bernardo, del Distrito Nervión.
     En la calle Cofia, 1; podemos contemplar este azulejo en la pared recordando la triste suerte de José Portal Navarro, costalero de San Bernardo quien, al llegar a la plaza de la Alfalfa, le sobrevino un mortal fallo cardiaco a los cuarenta y dos años de edad.
     Al año siguiente la hermandad de San Bernardo descubrió este recuerdo en la fachada de uno de los edificios de la plaza, en un acto de fuerte emotividad de todos sus compañeros de las trabajaderas.
     Ese Miércoles Santo de 1986, José Portal estaba bajo la imagen del Cristo de la Salud junto a otros veintiocho valientes.
     Es una obra de 42 piezas (4 x 3), ornamentada por una cenefa sogueada en azul añil, sin firmar, con un costal en el lado izquierdo, y el paso del Santísimo Cristo de la Salud, en el lado derecho.
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:

Homenaje del barrio de San Bernardo

En esta casa nació
José Portal Navarro, costalero
de San Bernardo fallecido bajo
las trabajaderas del
Cristo de la Salud el día 26-3-86,
Miércoles Santo

MIENTRAS YO TENGA MEMORIA
UNA PLUMA Y UN TINTERO,
NO OLVIDARÁ SAN BERNARDO
QUE UN DÍA LLEVASTES A HOMBROS,
AL CRISTO DE LOS TOREROS.

SEVILLA, 26 DE MARZO DE 1996.

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo a José Portal Navarro, en la fachada del edificio de la calle Cofia, 1; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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lunes, 9 de marzo de 2026

El Azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     Hoy, 9 de marzo, es el aniversario del nacimiento (9 de marzo de 1948) de Paco Reguera, personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     El edificio de la calle Castilla, 21; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado por Rocío Triana. Es una obra de 12 piezas (4 x 3), a los que le habríamos de añadir la cenefa exterior en añil. La pieza la centraliza el busto de 3/4 del personaje homenajeado, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla, todo el conjunto realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:
"En este lugar, antiguo "Corral de las Angarillas",
nació el 9 de Marzo de 1948
el capataz de cofradías de Sevilla y Triana
FRANCISCO REGUERA
AGUILAR
Su gente, como reconocimiento a toda una vida dedicada al
oficio del martillo y la trabajadera.
Triana, 2017".
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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miércoles, 18 de febrero de 2026

Los azulejos de la I Estación "La Sentencia de Cristo", de Juan Aragón, para la Fábrica Águilas 25, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte los azulejos de la I Estación "La Sentencia de Cristo", de Juan Aragón, para la Fábrica Águilas 25, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, de Sevilla
     Hoy, 18 de febrero es Miércoles de Ceniza, día de ceniza e inicio de la muy sagrada Cuaresma: he aquí que vienen días de penitencia para la remisión de los pecados, para la salvación de las almas; he aquí el tiempo favorable, en el se asciende a la montaña santa de la Pascua [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Los azulejos de la I Estación "La Sentencia de Cristo", del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, se encuentra en la plaza de Pilatos, 1, y 2; en el Barrio de San Bartolomé, del Distrito Casco Antiguo
     El esquema de estos azulejos es el siguiente:
            - Escudo de la Corporación: Hermandad de la Macarena
            - Representación de la Estación correspondiente: Nuestro Padre Jesús de la Sentencia.
            - Texto de la Estación correspondiente: 
PRIMERA + ESTACIÓN
AQVÍ SE CONTEMPLA QVANDO
XPTº. NRO. SR. LO SENTENCIA-
RON A MVERTE DE CRVZ. SE
RESTAVRA ESTE VIA CRUCIS EL
8 DE MARZO DEL AÑO MCMLVII
POR LOS EXCMOS. SRS. DVQUES
DE MEDINACELI. A.M.D.G.
     El Vía Crucis a la Cruz del Campo (un templete construido a la salida de Sevilla en dirección a Carmona) fue erigido en la Cuaresma de 1521 a instancias del I Marqués de Tarifa, D. Fadrique Enríquez de Ribera, que vino a instituir esta piadosa práctica tras un viaje a Tierra Santa, que discurría desde su Palacio (hoy conocido como Casa de Pilatos) en el casco histórico de la ciudad hasta dicho templete, tomando las medidas exactas de la Vía Dolorosa recorrida por Jesucristo en su pasión desde la residencia de Poncio Pilato hasta el monte Calvario, señalando las estaciones (actualmente catorce) a lo largo del recorrido. Su organización anual fue germen en gran medida del auge de las procesiones de la actual Semana Santa de Sevilla. Fue practicada de forma regular hasta 1873. La Casa Ducal de Medinaceli, descendientes del Marqués de Tarifa, restauró esta práctica devota en 1957, promoviendo la reposición de las estaciones (anteriormente señaladas con cruces) pero esta vez en retablos cerámicos con los titulares de las Hermandades de Penitencia sevillanas relacionadas con los distintos pasajes de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
     Los variados y continuos cambios urbanísticos de la ciudad de Sevilla desde 1957 hasta nuestros días han repercutido sobre la conservación de dichas estaciones, algunas de las cuales desaparecieron, otras cambiaron su ubicación primitiva e incluso las imágenes representadas. La última actuación de importancia tuvo lugar el 20 de mayo de 1995, reponiéndose todas las estaciones perdidas o deterioradas, presentando la misma configuración desde entonces. Desde 1986, tras unos años de decadencia, el Vía Crucis se celebra por la Pía Unión (integrada por los hermanos mayores de las cofradías de penitencia de la ciudad) en el interior del Palacio, el primer viernes de marzo, dadas las dificultades existentes por la alta saturación de tráfico de esa zona de la geografía urbana.
     El azulejo correspondió a la Hermandad de la Macarena, representando el misterio de la Sentencia. Estaba emplazado, según cuentan los cofrades que lo conocieron, bajo el balcón principal de la Casa de Pilatos; se colocaría en 1959 y permaneció allí hasta mediados de los años ochenta, no conservándose. Tan sólo quedó el texto, que se fijó -algo fragmentado- junto a la cruz de mármol de la fachada principal, donde permanece, y en el que además del pasaje añade: «se restauró este Vía Crucis el 8 de marzo de MCMLVII por los Excmos. Sres. Duques de Medinaceli, A.M.G.D.».
     El 20 de mayo de 1995 fue repuesto el azulejo del Señor de la Sentencia y el escudo de la Hermandad sobre el panel conmemorativo de la restauración de 1957, en la plaza de Pilatos número 2, siendo ejecutado por el ceramista Juan Aragón Cuesta, con taller en la calle Águilas (www.retabloceramico.org).
Conozcamos mejor la Historia y Significado del Vía Crucis;
     La expresión latina "Vía Crucis" significa "camino de la Cruz", es decir, el que recorrió Cristo durante su Pasión, desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario. Dicha expresión se utiliza también de modo habitual para designar una forma de oración acompañada de meditación sobre los acontecimientos ocurridos en ese camino de Cristo, al que se añaden el hecho de su muerte en la cruz, el descendimiento de la misma y su sepultura. Junto a diversas oraciones, en general de penitencia y arrepentimiento, se van intercalando catorce meditaciones, que se llaman «estaciones», porque los que hacen este ejercicio de piedad se «estacionan» o detienen unos momentos para meditar en cada uno de los siguientes acontecimientos o escenas:
     Los precedentes del Vía Crucis datan de los primeros siglos del cristianismo, de la piadosa compasión con que los cristianos primitivos veneraban los pasos de la Vía Dolorosa. La española Silvia Eteria, peregrinó a Tierra Santa en el siglo IV. Y en su Peregrinatio describe el ejercicio piadoso de los cristianos de Jerusalén, recorriendo durante la Semana Santa el camino del Calvario.
     La mayoría de estas «estaciones» han sido tomadas del Evangelio, otras las ha deducido o añadido la tradición piadosa del pueblo cristiano con una sana lógica.
     Las escenas o «estaciones» directamente descritas en los Evangelios son las siguientes:
· Primera: en Mt 27,1-31; Mc 15,120; Lc 23,1-25; Jn 18,28-40 y 19,1-16.
· Segunda: en Jn 19,17.
· Quinta: en Mt 27,32; Mc 15,21 y Lc 23,26.
· Octava: en Lc 23,27-32.
· Décima: en Mt 27,35; Mc 15,24; Lc 23,34 y Jn 19,23-24.
· Undécima: en Mt 27-25 s.; Mc 15,24 s.; Lc 23,33 s. y Jn 19,18.
· Duodécima: en Mt 27,50-51; Mc 15,37; Lc 23,46 y Jn 19,30-33.
· Décimo tercera: en Mt 27,57-59; Mc 15,42-45 y Lc 23,50-53.
· Décimo cuarta: en Mt 27,55-61; Mc 15, 42-47; Lc 23,50-55 y Jn 19,38-42.
     Las otras estaciones –tercera, cuarta, sexta, séptima, novena– que ha añadido la tradición piadosa de los cristianos están relacionadas o deducidas de la descripción que los evangelistas hacen del camino que recorrió Jesús hacia el Calvario. Son posibles las caídas –estaciones 3ª, 7ª y 9ª, debido al agotamiento del Huerto, de los interrogatorios y sobre todo de las vejaciones –azotes, espinas– y episodios que acompañaron al arresto. Se deduce al menos una del hecho de haber pedido a Simón de Cirene que llevase la cruz, y se suponen lógicamente otras caídas, aunque no podamos saber el número exacto. Fue casi seguro el encuentro de Cristo con su Madre antes de la cruz (4ª estación), según Jn 19,25-27 y otros pasajes. Es muy probable el episodio de la Verónica según Lc 23,27 ss. y relatos escritos que se remontan a los siglos III y IV que pueden depender de relatos y tradiciones orales anteriores.
     En cuanto a los orígenes de este ejercicio piadoso, es cierto que los cristianos de las primeras centurias veneraron los lugares relacionados con la vida y muerte de Cristo. Esto se facilitó a partir de la paz otorgada a la Iglesia por Constantino, con lo que se multiplicaron las peregrinaciones a los Santos Lugares, y de las que se conservan descripciones desde el s. IV. La célebre peregrina Eteria, por ejemplo, da una relación de los actos que se celebraban en Jerusalén en la Semana Santa en los distintos lugares relacionados con la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
     Con motivo de las Cruzadas se manifestó aún más la devoción hacia los lugares en que se había realizado algún episodio de la Pasión de Cristo. No se contentaron los cruzados con haber venerado esos mismos lugares, sino que trajeron a sus respectivos países la idea de realizar algo parecido a lo que habían visto y obrado en Jerusalén. De ahí que se erigiesen en muchas partes «Calvarios», luego «Vía Crucis», con los que los fieles manifestaban su fervor, agradecimiento y amor a la Pasión de Cristo, oraban y meditaban en ella, etc.
     Los franciscanos contribuyeron mucho a extender y propagar esta devoción, aún no muy bien definida, sobre todo cuando en el s. XIV se les concedió la custodia de los Santos Lugares. También la difundió mucho el beato Álvaro de Córdoba, dominico, a su regreso de Tierra Santa (1420). Después, el principal apóstol de esta devoción fue San Leonardo de Puerto Mauricio, que, en el curso de unas misiones por Italia (1731-51), erigió más de 572 Vía Crucis.
     Había cierta diversidad con respecto al número de «estaciones».
     Fueron los franciscanos los que establecieron en sus iglesias el número de catorce, para que los fieles las recorriesen a imitación de los devotos peregrinos que iban personalmente a venerar los Santos Lugares de Jerusalén. Parece que la forma definitiva, según se suele practicar hoy, surgió en España. De aquí pasó a Cerdeña y a otros lugares. En el s. XX diversos autores han pretendido que se añadiese otras estaciones, como la Resurrección, con la que culmina la Pasión y Muerte histórica de Cristo, y su Vía Crucis continuado a lo largo de la historia humana.
     La práctica del Vía Crucis, pues, viene a arrancar de los primeros siglos y se halla muy extendida entre los cristianos. Es necesario meditar y conocer bien la vida y persona de Cristo, también su Pasión y Muerte, para facilitar la identificación con El a que está llamado todo hombre. Esta devoción es de gran importancia para la vida cristiana. Nos da la oportunidad de contemplar la pasión y muerte de Jesús, nuestro Salvador. Contemplación de los dolores en el cuerpo y en el alma del Señor. Recorrer la Vía dolorosa actualizando sus sufrimientos. La pasión de Jesús es real y actual. El motivo de sus dolores es el de siempre: el pecado. Cada vez que un cristiano peca, de algún modo crucifica de nuevo a Cristo. En cambio, cuando llevamos por amor a Jesús la cruz de cada día podemos decir, como San Pablo: "Completo en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo en beneficio de su cuerpo, que es la Iglesia" (Co 1,24).
¿Cómo se reza?
     El Vía Crucis o Camino a la Cruz es una de las más antiguas devociones practicadas por los Católicos en todo el mundo.  Consiste en acompañar a Jesús en su Pasión y Muerte, en sus horas finales, repasando 14 momentos (las 14 Estaciones del Vía Crucis) desde que fue condenado a muerte hasta su sepultura.
     Más recientemente a veces se suele agregar una nueva 15ª Estación:  la Resurrección del Señor, en consideración a que si Cristo no resucitó, vana sería nuestra Fe (1 Cor 15, 14).
     El Vía Crucis se reza de pie, y en algunos momentos de rodillas.  Debe hacerse caminando, deteniéndose en cada estación, para recordar el camino de Jesús al Calvario. Es por eso que las imágenes de la representación del Vía Crucis están en la pared, alrededor del templo.  Si se reza en casa, ayuda tener en la mano imágenes de la Pasión y Muerte del Señor, para que puedas recordar e imaginar su dolor.
.         + En el nombre del Padre + del Hijo + y del Espíritu Santo.
Amén
.        Señor, que la meditación de tu Pasión y Muerte nos anime y ayude a tomar la cruz de cada día y seguirte, para un día resucitar contigo en la gloria.
Amén.
     Rezo de las catorce estaciones.
     Oración final:
     Señor mío Jesucristo, que con tu Pasión y Muerte diste vida al mundo, líbranos de todas nuestras culpas y de toda inclinación al mal, concédenos vivir apegados a tus Mandamientos y jamás permitas que nos separemos de Ti. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglo.
     Amén (Catholic.net).
Conozcamos mejor la Biografía de Juan Aragón, autor de la obra reseñada;
     Juan Aragón Cuesta nace en Alameda (Málaga) el 3 de Enero de 1943. Viene muy pequeño a vivir a Sevilla a casa de su abuela. Dotado de facultades para el dibujo y la pintura, siempre sintió atracción por la cerámica. Tras iniciar Aparejadores, abandona en el segundo curso para ingresar, a principios de los setenta en la fábrica de la Corchuela, donde toma su bautismo de fuego en el mundo de la cerámica. Allí conocería a Cristóbal Rodríguez Fernández, con el que en 1975 montaría taller propio en la calle Águilas, 25. En este taller han profundizado en los secretos de los barros vidriados, haciendo modelado que incorporan a sus obras, y realizando cerámica de imitación del antiguo, especialmente de los siglos XVII y XVIII. También han trabajado en este taller en una primera época Rafael Abad y Rafael Guisado.
     Una de sus obras más conocidas en la ciudad de Sevilla es el conjunto de las estaciones del Vía Crucis de la Cruz del Campo, que las ejecutó en 1995 para reponer las muchas que faltaban.
     Falleció en febrero de 2013, continuando su compañero Cristóbal Rodríguez Fernández al frente del taller poco tiempo más (www.retabloceramico.org).
Conozcamos mejor la Historia de la Fábrica Águilas 25, obrador donde se ejecutó la pieza reseñada;
     Sito, como su propio nombre indica, en la planta baja izquierda de la casa número 25 de la calle Águilas, en Sevilla capital. Fue abierto en 1975 por dos ex‑alumnos de la escuela‑ taller de cerámica de La Corchuela, Juan Aragón Cuesta (n. 1943) y Cristóbal Rodríguez Fernández (n. 1952). En sus primeros años y hasta 1988 en que se independizaron, trabajaron allí Rafael Abad y Rafael Guisado. Las tareas de modelado las realizaba principalmente Ismael Rodríguez, hermano de Cristóbal.
     Las obras habitualmente van firmadas como taller de calle Águilas, 25, sobre todo en la primera época, pero desde mediados de los ochenta se observó una tendencia a la firma individualizada de sus propietarios, bien como Juan Aragón ó como Cristobal “Rofer” o Rodríguez.
     Juan Aragón falleció en febrero de 2013 y Cristóbal Rodríguez mantuvo el taller poco tiempo más, hasta cerrarse definitivamente en torno a 2017 (www.retabloceramico.org).
         Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte los azulejos de la I Estación "La Sentencia de Cristo", de Juan Aragón, para la Fábrica Águilas 25, del Vía Crucis, de la Casa de Pilatos al Templete de la Cruz del Campo, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Plaza de Pilatos, en ExplicArte Sevilla.

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lunes, 9 de febrero de 2026

El azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla.
     Hoy, 9 de febrero, es el aniversario del nacimiento (9 de febrero de 1896) de "Maera", personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla.
     El edificio de la calle Betis, 14; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado en la fábrica "Cca. Sta. Ana - Triana", por el ceramista J. Vázquez. Es una obra de 20 piezas (4 x 5), con el busto de perfil del personaje homenajeado, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla, y un sogueado realizado con material cerámico, todo el conjunto realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:
"EN 1896 NACIO,
MIRANDO A LA
MAESTRANZA, MANUEL
GARCÍA LÓPEZ,
"MAERA" UNA DE LAS
GRANDES FIGURAS DEL TOREO SEVILLANO.
MURIÓ POR ENFERMEDAD EN 1924 CUANDO
MAYOR ERA SU ÉXITO ARTÍSTICO. EN TRIANA
DEJÓ EL RECUERDO DE SU ALEGRÍA Y DE
SU GLORIA TAURINA."
Conozcamos mejor la Biografía de Gitanillo de Triana, a quien está dedicada el azulejo conmemorativo;
     Manuel García López, "Maera" (Sevilla, 9 de febrero de 1896 – 11 de diciembre de 1924). Torero.
     “¿Quién hubiera dicho que aquel banderillero —escribe Don Ventura— de elevada estatura, subalterno en la cuadrilla de Juan Belmonte, habría de remontarse como matador de toros a la primera fila? ¡Oh, poder del valor, del tesón y de la voluntad! Largo, desgarbado y con todas las desventajas que un pergeño físico puede ofrecer, sabía, no obstante, llegar a los públicos en seguida, y tanto se estrechaba con los toros, tal valentía puso en la ejecución de las suertes, que no sólo resultaban éstas emocionantes en alto grado, sino que incluso le prestaban a él una gallardía y una arrogancia tan varoniles que le permitían rendir a los escépticos”.
     Amigo y compañero de correrías de Juan Belmonte, aprendió el oficio en las capeas y en el toreo furtivo por la noche en las ganaderías de Tablada. Dice Cossío: “Se daba buena maña; así lo reconocían sus amigos y cuantos le veían torear y así lo comprendía él mismo. Pero no lograba salir en plazas de alguna importancia. Su obsesión era torear en la de Sevilla: inútil empeño”.
     En 1915 entró como banderillero en la cuadrilla de Juan Belmonte, convirtiéndose al poco tiempo en su subalterno de confianza. Añade Cossío: “Ha llegado a reunir todas las cualidades de un gran peón, eficaz, oportuno y valiente y de un gran banderillero. Clava en todos los terrenos, ejecuta con gran perfección”.
     En 1919 y 1920 actuó ya como novillero. El 14 de marzo de este último año se presentó en Madrid, en compañía de Bernardo Muñoz, Carnicerito, y Bernardo Casielles (este torero ingresó años después en una logia masónica). Tomó la alternativa el 28 (o el 21, según otros autores) de agosto en 1921 en El Puerto de Santa María. Rafael el Gallo le cedió el toro Barquillero, de Gallardo González, en presencia de nuevo de Carnicerito. Confirmó el doctorado en Madrid el 15 de mayo de 1922, de manos de Diego Mazquiarán, Fortuna, y con Chicuelo como testigo.
     El toro se llamó Verdugo y pertenecía al hierro de los Herederos de Esteban Hernández. En esa corrida resultó lesionado, lo mismo que en su siguiente actuación en esa misma plaza, el 5 de julio, en la corrida de la prensa. Toreó mucho ese año de 1922 y también el siguiente. En 1924 fue galardonado con la preciada Oreja de Oro, trofeo en disputa en la corrida de la prensa celebrada el 11 de julio.
     La última corrida de su vida la toreó en Melilla, en compañía del rejoneador Antonio Cañero y de Ignacio Sánchez Mejías, a beneficio de los legionarios del Tercio Extranjero, el 18 de noviembre de 1924. Cortó las dos orejas a sus dos toros. Maera, que tuvo fama de bohemio y juerguista, acudió a torear a Melilla ya enfermo. Explica Cossío: “Al terminar la corrida no pudo asistir al banquete con que las autoridades militares [el general Sanjurjo, entre otros] obsequiaron a los toreros. Tuvo que guardar cama y esperar en Melilla hasta que una ligera y aparente mejoría le permitió regresar a su casa de Sevilla”, en la que en diciembre falleció de tuberculosis.
     Y añade Cossío: “Maera fue un torero valiente, de los más valientes que hemos conocido; ésta fue su característica, el valor; un valor tranquilo, sereno, frío, sin teatralerías ni exteriorizaciones espectaculares; estaba en la plaza con la misma seguridad, con la misma tranquilidad que en el café o en su casa”.
     Sus cualidades de torero valiente, además de su rápida fama, pronta muerte y la fatalidad de su destino, impresionaron a Ernest Hemingway, que en Muerte en la tarde (1968) le retrató con los caracteres de un héroe romántico y trágico, que, conocedor de su final, no sólo no pone remedio, sino que le hace frente con despreocupación y hombría. Según el premio Nobel norteamericano, el toreo de Maera “siempre proporcionaba emoción y, poco a poco, a medida que fue perfeccionando su estilo, logró ser un artista. Sin embargo, durante el último año que toreó, se pudo apreciar que iba a morir. Padecía una tisis galopante y él mismo esperaba fallecer antes de que acabara la temporada.
     Pero, mientras tanto, estuvo muy ocupado. Sufrió dos cornadas de gravedad, pero no les prestó atención. Un domingo lo vi torear con una herida de doce pulgadas en la axila que había recibido el jueves anterior. Vi la herida, vi cómo se la vendaban antes y después de la corrida, sin que él le hiciera el menor caso. Dolía como sólo duele un desgarro hecho por un cuerno astillado pasados dos días, pero el dolor le traía sin cuidado. Actuaba como si no existiera. No mostraba miramientos con la herida ni evitaba levantar el brazo; se limitaba a ignorarla. Se hallaba mucho más allá del dolor. Nunca he visto a un hombre a quien el tiempo le resultara tan breve como él aquella temporada. [...] Era generoso, divertido, orgulloso, resentido, malhablador y un gran bebedor. No daba coba a los intelectuales ni sentía apego por el dinero. Le gustaba matar toros y vivía con gran pasión y deleite, aunque los últimos seis meses de su vida estuvo muy amargado. Sabía que padecía tuberculosis, pero no se cuidaba en absoluto; como no tenía miedo a la muerte, prefirió consumirse, pero no como una bravata, sino por elección” (José Luis Ramón Carrión, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Manuel García López "Maera", en la fachada del edificio de la calle Betis, 14; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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jueves, 30 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil, en la plaza homónima, de Sevilla.
     Hoy, 30 de octubre, es el aniversario de la colocación (30 de octubre de 1991) del azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil, de Sevilla.
     La Iglesia de San Gil, abad [nº 49 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 71 en el plano oficial de la Junta de Andalucía]; se encuentra en la plaza San Gil, s/n (aunque la entrada habitual se efectúa por la portada lateral, situada en la misma plaza San Gil, 10); en el Barrio de San Gil, del Distrito Casco Antiguo.
     En su fachada lateral, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 24 piezas (6 x 4), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con el escudo parroquial de San Gil, y una cenefa vegetal, muy sencilla, más un enmarque sogueado simple. El texto es el siguiente:
"A iniciativa de la Hermandad
de la Macarena, con la autorización del
Excmo. Ayuntamiento, la Parroquia, Órde-
nes Religiosas y sus Hermandades, acuer-
dan dedicar esta Plaza de S. Gil al Rvdo.
P. D. MANUEL DOMÍNGUEZ BERMEJO,
Párroco y Director Espiritual durante 39
años, en el primer Aniversario de su
fallecimiento.
Sevilla, 30 de Octubre de 1.991".

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo al párroco D. Manuel Domínguez Bermejo, en la fachada de la Iglesia de San Gil, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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jueves, 16 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38; de Sevilla.
     Hoy, 16 de octubre, es el aniversario de la colocación (16 de octubre de 2005) del azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo al Señor de la Sagrada Cena, en la fachada del edificio de la calle Santiago, 38; de Sevilla.
     El edificio de la calle Santiago, 38; se encuentra en el Barrio de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 25 piezas (5 x 5), realizado en el taller de Joaquín Soriano, de Benacazón (Sevilla), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con el escudo de la Hermandad de la Sagrada Cena, y una cenefa vegetal, muy sencilla, más un enmarque simple, apareciendo el busto del Señor de la Sagrada Cena en la parte izquierda. El texto es el siguiente:
"EN ESTA CASA,
QUE EN TIEMPOS
ALBERGARA EL
TALLER DE DON
SEBASTIÁN SANTOS
ROJAS, FUE REALIZADO EN 1955
LA PRODIGIOSA TALLA DEL
SEÑOR DE LA SAGRADA CENA,
OBRA CUMBRE DEL INSIGNE
ESCULTOR HIGUEREÑO.

LA HERMANDAD SACRAMENTAL
DE LA SAGRADA CENA COLOCÓ
ESTE AZULEJO
CONMEMORATIVO EN EL
L ANIVERSARIO DE LA
REALIZACIÓN DE SU IMAGEN
TITULAR.

SEVILLA, A 16 DE OCTUBRE DE 2005
AÑO DE LA EUCARISTÍA".

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viernes, 10 de octubre de 2025

El azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla.
     Hoy, 10 de octubre, es el aniversario de la colocación (10 de octubre de 1988) del azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla.
     El edificio de la calle Sierpes, 19, se encuentra en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 24 piezas (4 x 6), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy simple, y con el emblema de la ciudad (el famoso NO8DO), en el ángulo superior izquierdo. El texto es el siguiente:
"EN ESTE LUGAR ESTUVO SITUADO
EL JARDÍN BOTÁNICO MEDICINAL DE
NICOLÁS MONARDES ALFARO (1493-1588)
SEVILLANO UNIVERSAL E INTRODUCTOR DE
LA MATERIA MÉDICA AMERICANA EN EUROPA.
EL EXCMO. AYUNTAMIENTO ACORDÓ LA
COLOCACIÓN DE ESTA CERÁMICA EN
EL IV CENTENARIO DE SU MUERTE.
SEVILLA, 10 DE OCTUBRE DE 1988".
Conozcamos mejor la biografía de Nicolás Monardes Alfaro, personaje homenajeado en dicho azulejo conmemorativo
     Nicolás Bautista Monardes. (Sevilla, c. 1493 – 20 de octubre de 1588). Médico, especialista en historia natural, medicina, metalurgia.
     Se poseen pocas noticias sobre la vida de Nicolás Monardes. Sus padres fueron Niculosu de Monardis, un librero de origen genovés, y Ana de Alfaro, descendiente, o quizás hija, del médico Martín de Alfaro.
     Como muchos sevillanos de su época, Monardes estudió en la Universidad de Alcalá, al no disponer Sevilla de un centro universitario de cierto relieve. Allí obtuvo el “bachiller en artes y filosofía” en 1530, y el “bachiller en medicina” en 1533. Aunque la Universidad de Alcalá estaba orientada hacia las Humanidades y la Teología, sus aulas recibieron la influencia de Elio Antonio de Nebrija, creándose un gran interés en la historia natural, la cosmografía y las matemáticas en el contexto del humanismo renacentista. La vertiente médica del mismo, conocida como “galenismo humanista”, condicionó de forma decisiva la obra de Nicolás Monardes. Durante esa década y la siguiente se formaron también en esa Universidad figuras que influyeron decisivamente en la medicina y la cirugía de la época. Entre ellos, los que, como Monardes, destacaron en el estudio de la materia médica y, en especial, de la que procedía del Nuevo Mundo. Sirva como ejemplo la monumental obra llevada a cabo por Francisco Hernández.
     Tras sus estudios, Monardes regresó a Sevilla. Durante dos o tres años trabajó con uno de los médicos más prestigiosos de la ciudad: García Pérez Morales, quien acababa de publicar un Tratado del bálsamo y de sus utilidades para las enfermedades del cuerpo humano (1530). Se piensa que fue en ese momento de su vida cuando preparó su primera obra que no llegó a publicar; trataba, según él, de “la verdadera descripción de todas las yerbas que hay en España y otras regiones, y la verdad de lo que son, y cómo se llaman en griego, latín, arábigo, y asimismo en nuestro vulgar castellano”.
     En 1536 contrajo matrimonio con Catalina de Morales, hija de su maestro. Con el tiempo fue haciéndose cargo progresivamente de la importante clientela que aquél llegó a atraer. A pesar de su actividad práctica, ese mismo año publicó Diálogo llamado pharmacodilosis o declaración medicinal, donde, desde los supuestos humanistas, atribuye a los árabes la decadencia de la materia médica y recomienda el estudio directo de las fuentes de los clásicos, como Dioscórides.
     Un año más tarde publicó De secanda vena in pleuriti.
     Se trata de un folleto en forma de diálogo en el que se discute un tema polémico de la época: dónde debía practicarse la sangría en los afectados de “mal de costado” o pleuritis. Los seguidores del galenismo arabizado propugnaban hacerlo del lado opuesto o del pie, mientras que los humanistas defendían que debía sangrarse de la vena más próxima al mal. Monardes se muestra conciliador al situarse entre las dos posturas, como ya muestra el subtítulo de la obra Inter Graecos et Arabes Concordia.
     En 1540 publicó De rosa et partibus eius, que incluye un estudio sobre esta planta, otro sobre el jugo de rosas, según la doctrina galénica de las cualidades, otro sobre las rosas de Alejandría (Rosa dasmacena Miller) y un tercero a las cidres, naranjas y limones, considerado uno de los más tempranos trabajos sobre los cítricos.
     En 1545 se cierra lo que se considera como primera etapa de la producción de Monardes con la edición de la Sevillana medicina, de Juan de Aviñón, un estudio de la ciudad de Sevilla realizado desde la tradición del ambientalismo hipocrático. Parece que Monardes poseía el manuscrito original, heredado, quizás, de Martín Alfaro.
     Nicolás Monardes obtuvo el título de doctor en el colegio de Santa María, de Sevilla, en el año 1547, donde era catedrático de Prima su suegro García Pérez Morales. Podría pensarse que tuvo la intención de sucederle, pero lo que se sabe con certeza es que después ocupó la cátedra Francisco Franco, otro médico formado en Alcalá, con el que mantuvo una gran enemistad.
     A mediados de la centuria los intereses de Monardes comenzaron a decantarse hacia el Nuevo Mundo. Se conserva abundante documentación de las actividades mercantiles que desarrolló con el nuevo continente.
     Traía grana, cueros y productos medicinales, entre otros artículos, y enviaba mercancías, como tejidos y, sobre todo, esclavos. Para estos negocios Monardes creó una compañía con Juan Núñez de Herrera, residente en la ciudad de Nombre de Dios. Más tarde, cuando éste murió, se asoció con Rodrigo de Brizuela, que era el marido de su hija Leonor. El negocio fue empeorando con el tiempo debido, entre otras cosas, a las dificultades que tenían para cobrar, hasta que, finalmente, llegaron a la quiebra. Para evitar el encarcelamiento por deudas se recluyó en el monasterio sevillano de Regina Coeli, del que sólo salió cuando llegó a un acuerdo con sus acreedores.
     Aparte de los negocios, desplegó una intensa actividad científica en torno al estudio de los productos medicinales americanos. Los primeros resultados los publicó en 1565 con el título de Dos libros. El uno trata de todas las cosas que traen de nuestras Indias occidentales, que sirven al uso de Medicina y como se ha usar la rayz del Mechoacan, purga excelentissima. El otro libro, trata de las dos medicinas maravillosas que son contra todo Veneno, la piedra Bezaar, y la yeva Escuerçonera.
     En el prefacio se refiere a la importancia de las cosas que se traen del Nuevo Mundo: oro, plata, piedras preciosas, lana, algodón, cueros y azúcares, entre otros, pero lo que realmente tiene valor para él son los productos que sirven de medicina.
     Los purgantes eran fármacos muy usados y apreciados en la época. Con el mechoacán pensó que había encontrado el purgante ideal: buen sabor, fácil de tomar y con excelentes efectos sin llegar a perjudicar al enfermo. Sin duda, estas apreciaciones fueron en buena medida responsables de que su uso se extendiera rápidamente por España, Italia, Alemania y Flandes, y diera lugar a un intenso comercio.
     Ese mismo año estuvo visitando Sevilla el alemán Jacobus Fugger, hijo del célebre banquero Anton Fugger, y su preceptor el médico flamenco Charles de l’Escluse (Carolus Clusius). No se tiene noticia de las relaciones que éstos mantuvieron con Monardes, pero se sabe que los Fugger tenían el monopolio del comercio americano del guayaco y de otros productos americanos usados en el tratamiento de la sífilis, y daban comisiones a los médicos que los recomendaban.
     También se sabe que las traducciones de Clusius al latín de las obras de Monardes contribuyeron a difundir la obra de éste por Europa. Clusius viajó a lo largo de dos años por la Península recogiendo materiales para completar sus estudios botánicos, estableciendo relaciones con otros naturalistas y visitando universidades.
     Este viaje supuso el inicio de una importante colaboración científica de tipo epistolar entre Clusius y científicos españoles con intereses afines.
     En 1571 apareció la Segunda Parte del Libro, de las cosas que se traen de nuestras Indias occidentales, que sirven al uso de medicina, al que añadió el texto Libro que trata de la nieve, y de sus propiedades. Llama la atención que dos años antes Francisco Franco publicara en Sevilla un Tratado de la nieve y del uso della, texto que es completamente ignorado por Monardes. Esto es un indicio más de la enemistad que se profesaron ambos médicos y a la que ya se ha hecho alusión.
     Tres años más tarde, en 1574, se publicó la obra completa con el título Primera y Segunda y Tercera Partes de la Historia Medicinal de las Cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales que sirven en Medicina.
     En esta ocasión añadió el tratado sobre la piedra bezaar y la yerva escuerçonera, el libro sobre la nieve y un nuevo “Diálogo del hierro”. Este último tiene interés porque fue el primer texto que se dedicó de forma monográfica al tema, y fue el único hasta principios del siglo xviii. Está planteado en forma de diálogo entre el autor, un boticario y un metalurgista vizcaíno. Contiene información sobre los principales yacimientos españoles y europeos, técnicas de labrado del metal, proceso de fabricación del acero, génesis del hierro, cualidades y sus empleos terapéuticos.
     Este libro ocupó una posición central en el proceso de introducción en Europa de la materia médica americana.
     La información de los productos americanos que Monardes aborda en las dos primeras partes procedía de enfermos, pasajeros de Indias y, ocasionalmente, de algún médico que había ejercido en aquellas tierras.
     Entre los que estudia se pueden mencionar algunos introducidos tempranamente, como el guayaco y los pimientos, los que se conocieron hacia 1530 como el palo santo, el palo de la orina y la raíz de mechoacán, y los que lo hicieron a mediados del siglo xvi. Además de los mencionados, figuran el carlosanto, el guacatane, la cebadilla, la zarzaparrilla, sassafrás, cañafístola, etc.
     En la tercera parte la información es más directa.
     Monardes recibía personalmente envíos y encargos de productos que había realizado. Entre los que describe se encuentran productos orientales aclimatados en América, plantas que se conocieron desde temprano, como el girasol y la piña tropical, y otros de introducción más reciente.
     Pudo cultivar alguna de estas plantas americanas en su huerto a la vez que tuvo acceso a las colecciones y jardines que entonces existían en Sevilla, como el Museo de Gonzalo Argote de Molina y el jardín botánico de Simón de Tovar.
     El rigor, la profundidad y la extensión que dedica a cada producto varía de unos casos a otros. Entre los que aborda con todo detalle y amplitud se pueden mencionar los dedicados al tabaco, la raíz de mechoacán, los bálsamos, y el sassafrás. Precisamente la forma de describir le ha valido a Monardes que se le considere como un clásico de la farmacognosia. La perspectiva que a él le interesa es la terapéutica y así se ocupa de describir el producto, del método de prepararlo, de administrarlo y de los usos curativos.
     El capítulo dedicado al tabaco puede considerarse como el primer estudio serio que se publicó en Europa sobre la planta. Hace referencia a las zonas y climas donde crecía, ofrece una descripción botánica de la planta, cuenta los usos que le daban los indígenas, y enumera, por último, sus virtudes medicinales.
     La argumentación de los usos del tabaco se apoya sobre fundamentos distintos: la imitación del empleo que hacían de ella los indígenas, la doctrina galénica, y la experiencia.
     Estas bases pueden aplicarse también al resto de los productos medicinales que Monardes aborda en su obra. Se atiene, por un lado, a la ortodoxia galénica, pero no renuncia a los usos avalados por la experiencia.
     Esta actitud fue común en los hombres del Renacimiento, que sentían vigorosa la llamada de la realidad.
     No dudaban en utilizar medicamentos ajenos a su sistema médico cuando podían comprobar su eficacia.
     Los productos a los que Monardes hace referencia —en torno a los setenta, y que incluyen también unos pocos animales y minerales—, procedían de una amplia zona limitada al Norte por La Florida, al Sur por Callao, al Este por la isla Margarita y al Oeste por la costa mexicana del Pacífico.
     Esta obra llegó a alcanzar una gran difusión. La primera parte fue reimpresa en Sevilla en 1569. La segunda parte también se publicó de forma independiente en Sevilla en 1571, unida al libro sobre la nieve. En Italia apareció en 1570 el capítulo dedicado a la raíz de mechoacán y a partir de 1575 se publicaron las dos primeras partes en nueve ocasiones. El capítulo consagrado al tabaco se imprimió de forma independiente otras tres veces.
     Con las traducciones al francés pasó algo parecido.
     Se publicó el texto del mechoacán en 1572 y se reimprimió en 1588. Después se tradujo la versión latina de la obra de Monardes realizada por Clusius. En Inglaterra se publicaron en inglés las tres partes en 1577, 1580 y 1596.
     A todas estas ediciones hay que añadir la traducción que hizo Clusius al latín, que gozó de gran reputación.
     Así, en poco más de cien años, su obra llegó a alcanzar cuarenta y dos ediciones en seis idiomas.
     En las últimas décadas se ha podido comprobar, además, que existen innumerables citas, plagios y referencias a la obra de Monardes en las publicaciones posteriores sobre materia médica y temas afines.
     En 1577 falleció su esposa y Monardes se trasladó al domicilio de su hija Jerónima. Diez años más tarde, en 1588, depositó su testamento, en el que dejaba una herencia abultada, lo que indica que llegó a recuperarse económicamente tras la ruina a la que se ha aludido. Murió el 10 de octubre de ese mismo año de una apoplejía (José Luis Fresquet Febrer, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Nicolás Monardes, en la fachada del edificio de la calle Sierpes, 19; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Sierpes, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 19 de septiembre de 2025

El azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del Colegio Carmen Benítez, en la plaza homónima, 2

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del colegio Carmen Benítez, de la plaza homónima, 2; de Sevilla.
     Hoy, 19 de septiembre, es el aniversario de la sanción (19 de septiembre de 1896) de la Ley de protección de pájaros insectívoros, a la que está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en la fachada del Colegio Carmen Benítez, de la plaza homónima, 2; de Sevilla.
     La plaza Carmen Benítez es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de San Roque, del Distrito Nervión; entre las calles Juan de Vera, Recaredo, Virgen de Gracia y Esperanza, Arroyo, y Luis Cadarso
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 15 piezas (5 x 3), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy decorada, y que como no podía ser de otra manera, los pájaros son los protagonistas de dicho diseño, además de las cartelas que centran la cenefa en su parte superior e inferior, con la fecha de la ley, y el emblema del ayuntamiento sevillano. El texto es el siguiente:
"NIÑOS: NO PRIVEIS DE LA LIBERTAD
Á LOS PÁJAROS; NO LOS MARTIRICEIS
Y NO LES DESTRUYAS SUS NIDOS.
DIOS PREMIA A LOS NIÑOS QUE PRO-
TEGEN A LOS PÁJAROS Y LA LEY PRO-
HIBE QUE SE LES CACE, SE DESTRUYAN
SUS NIDOS Y SE LES QUITEN SUS CRÍAS".
Conozcamos la Ley a la que se hace mención en la obra reseñada, publicada en la Gaceta de Madrid, el 26 de septiembre de 1896, y que transcribimos íntegramente;
MINISTERIO DE FOMENTO
LEYES
    DON ALFONSO XIII, por la gracia de Dios y la Constitución REY de España, y en su nombre y durante su menor edad la REINA  Regente del Reino;
    A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionad o lo  siguiente:
    Artículo 1º. Los tordos serranos y los  demás pájaros ó aves salvajes que les igualen ó superen en tamaño, se podrán cazar con estricta sujeción á lo establecido por la ley de Caza de 10 de Enero de 1879; entendiéndose que respecto de las aves de rapiña diurnas, como los milanos, halcones, águilas y quebrantahuesos, y las urracas y cucos no regirá la veda que establece su art. 17, y podrán cazarse durante ella de todos modos, menos á tiros.
    Las aves de rapiña nocturnas, los tordos de torre y los demás pájaros de menor tamaño, se declararán insectívoros, y no podrán cazarse en tiempo alguno, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo tercero del mencionado art. 17.
    Art. 2º. En las puertas de los Ayuntamientos se pondrá un cuadro en que se lea:
    «Los hombres de buen corazón deben proteger la vida de los pájaros y favorecer su propagación:
    Protegiéndolos, los labradores observarán cómo disminuyen en sus tierras las malas hierbas y los insectos.
        La ley prohibe la caza de pájaros y señala pena para los infractores.»
    En las puertas de las Escuelas se pondrá un cuadro en que se lea:
    «Niños, no privéis de la libertad á los pájaros; no los martiricéis y no les destruyáis sus nidos.
    Dios premia á los niños que protegen á los pájaros, y la ley prohibe que se les cace, se destruyan sus nidos y se les quiten las crías.".
    Art. 3º. La acción para denunciar las infracciones de esta ley es pública.
    Art. 4º. No se permitirá transportar más de dos ejemplares de los pájaros á que se refiere el párrafo segundo del art. 1.º, sin permiso escrito y sellado del Alcalde de un pueblo.
    Art. 5º. Contra las denuncias de los guardas jurados no se admitirá prueba en contrario.
    Art. 6º. Los Alcaldes penarán con multas de 2 á 5 pesetas á los que en la vía pública retengan ó martiricen á algun ejemplar de los pájaros comprendidos en el párrafo segundo del art. lº.
    El transporte de tres ó más de esos pájaros yivos ó muertos, ó la venta  anunciada ó realizada en la vía pública, lo penarán con multas de 5 á 10 pesetas.
    Art. 7º. El que destruya los nidos de los pájaros comprendidos en el párrafo segundo del art. 1º  será castigado con multa:
    Por primera vez de 2 á 5 pesetas.
    Por segunda vez de 5 á 10 pesetas.
    Por tercera vez de 10 á 20 pesetas.
    El que delinca por cuarta vez será considerado como reo de daño y entregado a los Tribunales.
    Esta penalidad la podrán imponer los Alcaldes ó los Jueces municipales en juicio de faltas indistintamente; pero un mismo hecho no podrá ser penado por las dos Autoridades; la resolución de una de ellas producirá la excepción de cosa juzgada. 
    Art. 8º. Las resoluciones de los Alcaldes, por virtud de lo dispuesto en los artículos 6º. y 7º., son inapelables. Serán adoptadas libremente sin forma de juicio. Si los multados se niegan á satisfacer la multa im­puesta, el Alcalde oficiará al Juez municipal para que la haga efectiva por la vía de apremio.
    En este caso las costas serán impuestas al multado.
    Art. 9º. Las denuncias contra los infractores del párrafo segundo del art. lº. se presentarán á los Jueces municipales, los cuales, después de dar el oportuno recibo, las sustanciarán y fallarán en el forzoso plazo de cinco días en juicio verbal, imponiendo multas de 5 á 15 pesetas.
    Art. 10º. Los útiles con que pretendiera cazar el presunto infractor del párrafo segundo del art. 1.º, si es condenado, serán quemados ó destruidos en su presencia; pero si es arma de fuego podrá recobrarla, en el acto, entregando 25 pesetas en papel de multas.
    Si no lo hubiera en el pueblo, quedará obligado á presentarlo en el plazo de ocho días.
    Art. 11º. Todas las multas se satisfarán en papel de pagos; los insolventes mayores de diez y ocho años sufrirán un día de prisión, si se les impuso la multa de 2 pesetas, y si fuese mayor, por cada porción de 2'50 .
    Art. 12º. Los padres ó representantes legales de los infractores serán responsables civil y subsidiariamente por sus hijos ó representados menores de diez y ocho años, y los amos de las que cometan sus criados de la misma edad.
    Art. 13º. Los pájaros de que se apodere la Autoridad, á virtud de lo dispuesto en el art. 6º., se soltarán para ver si están en condiciones de recobrar su libertad.
    Art. 14º. La acción para perseguir las infracciones de esta ley prescribe á los treinta día de haberse co­metido.
    Art. 15º. Los Gobernadores y los Presidentes de Audiencia territorial castigarán, con arreglo á sus facultades, á los respectivos subordinados que demuestran poco celo en la aplicación de esta ley.
    Por tanto:
    Mandamos á todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecu­tar la presente ley en todas sus partes.
    Dado en San Sebastián á diez y nueve de Septiembre de mil ochocientos noventa y seis.
YO LA REINA REGENTE
El Ministro de Fomento,
Aureliano Linares Rivas.
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Más sobre la plaza Carmen Benítez, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 12 de septiembre de 2025

El azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21

     Por amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21; de Sevilla
     Hoy, 12 de septiembre, es el aniversario del nacimiento (12 de septiembre de 1883) de Rafael Ariza Aguirre, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Rafael Ariza Aguirre, en la fachada del edificio de la calle Antillano Campos, 21; de Sevilla.
      El edificio de la calle Antillano Campos, 21; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana
      Es una obra de 20 piezas (5 x 4), ornamentada por una cenefa vegetal azul añil, realizada por la Fábrica Cerámica Santa Ana, enmarcada con unas piezas a modo de sogueado, y con el busto, en el ángulo superior izquierdo, del personaje homenajeado.
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:
EN ESTA CALLE DE
ANTILLANO CAMPOS NACIÓ
RAFAEL ARIZA AGUIRRE
(1883-1966)
QUIEN FUERA DECANO DE LOS CAPATACES
SEVILLANOS Y FUNDADOR DE UNA SAGA
FECUNDA DE CAPATACES COFRADIEROS
TRIANA MANTIENE VIVO
SU RECUERDO
Conozcamos mejor a Rafael Ariza Aguirre, personaje homenajeado en la obra reseñada;
     Rafael Ariza Aguirre (n. Sevilla, 12 de septiembre de 1883 - † 1966) fue decano de los capataces de las cofradías de Sevilla y origen de una dinastía de estos, por lo que también se le conoce como «Ariza el Viejo» o «el Abuelo».
     Fue primero costalero y después auxiliar durante veinte años, y se convertiría en su “segundo”, del maestro de capataces Rafael Franco Luque, al que Ariza definiría como el mejor capataz de todos los tiempos.
     Empezó como capataz en 1910, sacando la Hermandad del Prendimiento (Sevilla).
     A finales de los años 1920 ya cuenta con cuadrilla propia en la Hermandad de Las Cigarreras (Sevilla), llevando como aprendiz a su hijo José.
     La denominada época dorada del martillo y la trabajadera corresponde al período 1950-1970, en el que destacan sobre otros los conocidos como «grupo de los seis»: Vicente Pérez Caro, Salvador Dorado Vázquez, Manuel Bejarano Rubio, el propio Rafael Ariza Aguirre, Alfonso Borrero Pavón y Rafael Franco Rojas, que acaparan la mayoría de Hermandades de la Semana Santa en Sevilla.
     Cuando fallece en 1966 se hará cargo de sus cuadrillas de la Macarena, la O y San Julián su hijo José.
     Los miembros de la saga familiar, con cuatro generaciones de capataces, que se inicia con él la componen José Ariza Mancera, Rafael Ariza Sánchez, Rafael Ariza Moreno, Pedro José Ariza Moreno, Ramón Ariza Moreno, José Ariza Sánchez, Antonio Ariza Bueno y Francisco Javier Ariza Bueno.
     Se le concede el 15 de mayo de 1964 por el Ayuntamiento de Sevilla la medalla de bronce de la ciudad, como decano de los capataces hispalenses.
     En 1986 el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla le concede el Nazareno de Plata.
     En su calle natal, Antillano Campos, de Triana, se le erige una lápida cerámica conmemorativa.
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