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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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martes, 16 de junio de 2026

El Toro Osborne XX, de Manolo Prieto, en Castilleja del Campo (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Toro Osborne XX, de Manolo Prieto, en Castilleja del Campo (Sevilla).
     Hoy, 16 de junio, es el aniversario del nacimiento (16 de junio de 1912) de Manolo Prieto, diseñador del celebérrimo Toro de Osborne, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Toro Osborne XX, de Manolo Prieto, en Castilleja del Campo (Sevilla).
     El Toro Osborne XX, se encuentra en la carretera A-472, en el término municipal de Castilleja del Campo (Sevilla).
     Las 21 estructuras publicitarias conocidas como Toros de Osborne ubicadas en Andalucía no responden a un tipo único. Se trata de estructuras metálicas compuestas por un total de setenta chapas de 190 x 90 cm. que configuran una silueta de 150 metros cuadrados y 4.000 kilogramos de peso. la silueta se apoya en cuatro torretas metálicas con basamento de cuatro zapatas de seis metros cúbicos de hormigón cada una con un peso total de 50.000 kilogramos. Dos de ellos, los números II y III, ubicados en el término municipal de Alcalá de los Gazules, corresponden al tipo Toro Grande (6,5 m). Los 19 restantes responden al tipo Toro Gigante (13,13 m), no existiendo entre ellos diferencias significativas, a excepción de su tamaño, aunque si en su trazado.
     Su silueta responde a un trazado evolucionado a partir del dibujo original del diseñador Manuel Prieto, con cambios que persiguen su adecuación al sistema y proceso constructivo.
     Cada Toro Gigante posee una cimentación formada por cuatro zapatas de hormigón en masa 3 x 1 m de planta y una profundidad mínima de 2 m.
     La superficie de los Toros Gigantes se resuelve a partir de un conjunto de paños de chapa de acero galvanizado de 3 mm. de espesor y 2,00 x 1,00 metros de superficie unitaria.
     El conjunto final de la estructura y chapa alcanza un peso de unos 4.000 kg. en los Toros Gigantes y de 2.000 kg. en los Toros Grandes
     El "Toro Osborne" sintetiza de forma esquemática un mensaje simbólico y cultural que representa el toro de lidia como elemento identificativo de la cultura andaluza y española, incluso más allá de nuestras fronteras nacionales hasta el territorio francés. Símbolo polisémico, se ha convertido en auténtica comunicación universal, eficaz por la fuerza de sus infinitos sentidos, potentes asociaciones y sutiles escenificaciones. En definitiva se trata de un caso evidente de simbiosis ilimitada en el que concurren las siguientes funciones:
        - Marca-emblema.
        - Marca-signo.
        - Marca-símbolo.
        - Imagen-tótem.
        - Imagen artística.
        - Imagen universal.
        - Elemento constructivo del paisaje.
        - Marca-símbolo de Andalucía.
     La estética de su fascinante figura, integrada en el paisaje andaluz, es un permanente monumento a la publicidad inteligente y a la comunicación eficaz. En el se concentran imagen, soporte, medio y mensaje de forma armónica hasta el punto que la imagen del Toro negro ha devenido en elemento patrimonial tanto desde consideraciones estéticas como desde criterios comunicacionales.
     El soporte publicitario denominado "Toro Osborne" constituye un total de 21 ejemplares construidos entre 1957 y el final de la década de los años setenta. Los Toros, exactos y clónicos, responden al diseño del artista portuense Manuel Prieto Benítez (1912-1991), siendo construidos en los talleres de los hermanos José y Féliz Tejada Prieto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
LA VALLA PUBLICITARIA MÁS EMBLEMÁTICA: EL ORIGEN
ASÍ NACIÓ LA MARCA EN 1956
     Hace más de 60 años Osborne encargó a la agencia Azor una valla para publicitar en las carreteras su brandy Veterano. El diseñador Manolo Prieto creó entonces (1956) el diseño de un toro que se integrara en el paisaje.
     En los siguientes años, José Antonio Osborne y José Luis Gómez Bermúdez recorrieron las carreteras españolas buscando emplazamiento para los más de 200 Toros de Osborne que se colocaron. La primera valla publicitaria se colocó en 1957 en Cabanillas de la sierra (Madrid), medía 4 metros de altura y estaba fabricada en madera. Debido a su desgaste por la climatología, en 1961 se fabricó el primer toro en chapa metálica, con 7 metros de altura y desapareciendo los cuernos blancos del diseño inicial.
LA LEY DE CARRETERAS: CLAVE EN LA HISTORIA DE LA MARCA
EL PASO DE 7 A 14 METROS DE VALLA
     En 1962 se publica un decreto ley que delimita la publicidad en los márgenes de las carreteras. Este decreto obliga a retirar 20 metros toda la publicidad. A raíz de este decreto la valla de El Toro de Osborne pasa de medir 7 metros a medir 14 metros.
     Años más tarde, en 1974 se publica otro decreto que obliga a retirar la publicidad hasta 50 metros, por lo que los Toros de Osborne son reubicados.
MOVIMIENTO SOCIAL PARA SALVAR UNA VALLA PUBLICITARIA
LA PERMANENCIA DE EL TORO DE OSBORNE
     Finalmente, en 1988 y tras la aprobación del reglamento de carreteras, queda prohibido realizar publicidad en cualquier lugar visible desde carreteras y arcén. Estas son salvadas gracias a la presión social, ejercida por ciudadanos, artistas e intelectuales, y a una Sentencia dictada por el Tribunal Supremo en 1997 que “indulta” a El Toro de Osborne, entre otros motivos, por estar integrado en el paisaje español. El mapa actual de vallas de Toro de Osborne es de 92 vallas en España.
UNA MARCA NACIONAL E INTERNACIONAL REGISTRADA EN MÁS DE 176 PAÍSES
TORO DE OSBORNE, PRESENTE EN OTROS PAÍSES
     En España la imagen de El Toro de Osborne es ampliamente conocida, pero lo que pocos saben es que a nivel internacional, también lo es. En Japón recientemente se ha instalado una valla de El Toro de Osborne, e igualmente otras vallas decoran el paisaje de países como Dinamarca y México.
MUCHO MÁS QUE UNA VALLA
EL TORO DE OSBORNE ES CULTURA, ES DEPORTE Y ES SOLIDARIDAD
     Recientemente inaugurado, en Toro Gallery se recoge la historia de esta marca, vinculada no solo a las carreteras españolas e internacionales, sino que además, El Toro de Osborne ha aparecido en películas como “Jamón, Jamón”, en las zapatillas con las que Rafael Nadal ganó la Copa Davis en el año 2000 y muchos artistas de la talla de Alejandro Sanz, Juan Duyos, Miguel Palacios….han reinventado su percepción de El Toro de Osborne.
     Además, la Fundación Osborne trabaja en múltiples proyectos de carácter social, centrándose especialmente en la formación de jóvenes y el emprendimiento, además de en la conservación del patrimonio de Osborne.
     La bodega María Manuela, que data de 1841 y es uno de los cascos de la Bodega de Mora, alberga desde 2019 el espacio expositivo dedicado a los grandes hitos de Osborne desde su Fundación en 1772 y, especialmente la historia del Toro de Osborne; desde su creación en 1956 para la marca de Brandy Veterano hasta nuestros días, cuando cruzando todas las barreras, y pasando de ser un soporte publicitario a ser considerado bien interés cultural (BIC) en 1988.
     La exposición cuenta con documentos inéditos -como cartas de Washington Irving- , la misteriosa relación de la familia Osborne con Tolkien, quien escribió el famoso libro “El Hobbit” y obras de grandes autores del siglo XX inspiradas en el Toro de Osborne -piezas de Salvador Dalí, fotografías de Annie Lebovitz, Richard Avedon y Helmut Newton, diseños de Keith Haring, o un Toro de Osborne con cristales de Svarowski entre muchas otras piezas del mundo del deporte, del diseño y hasta de la música (Osborne).            
Conozcamos mejor la biografía de Manolo Prieto, diseñador de la obra reseñada;
     Manuel Prieto Benítez, Manolo Prieto. (El Puerto de Santa María, Cádiz, 16 de junio de 1912 – Madrid, 5 de mayo de 1991). Pintor, dibujante, cartelista, y medallista.
     Pese a su ingente obra, Manolo Prieto llegó a ser conocido y apreciado por ser el autor de esa emblemática obra, la silueta del toro de Osborne, que recrea el paisaje de las carreteras españolas, que en su día, y por aclamación popular, tuvo que ser “indultado” por las autoridades, por haberse convertido en un hito del arte contemporáneo, y formar “ya” parte del mismo paisaje.
     Desde muy joven se matriculó como alumno en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, de su ciudad natal, “donde me enseñaron a conocer los colores, porque otra cosa no podían enseñarme por su carácter particular...”. Hacia 1928 comenzó a colaborar en la Revista Portuense con una serie de caricaturas, motivado por otras que en el mismo diario hacía un artista local: Carlos García Gil. En El Puerto llegó a realizar dos exposiciones. Y el 22 de octubre de 1930 se marchó a Madrid, a la espera de una beca de la Diputación de Cádiz, que nunca llegó.
     En 1935 comienzan sus triunfos en el mundo del cartel, consiguiendo dos primeros premios en los Concursos de Carteles Turísticos Pro-Guipúzcoa. Cuando estalló la Guerra pasó a trabajar, como dibujante de propaganda, en el Altavoz del Frente. Gracias a un “pequeño enchufe” que le proporcionó su paisano Juan Guilloto —el general Modesto—, pudo presentarse voluntario con las tropas que defendían Madrid, y tener un trato especial, ingresando en el Comisariado del 5.º Cuerpo del Ejército como dibujante; más tarde fue nombrado director artístico de un periódico destinado a la tropa. También durante la contienda ingresó en la Delegación de Propaganda y Prensa del Ministerio de Turismo. Durante esta última etapa fue también dibujante político del periódico El Sol.
     Acabada la guerra trabajó para la Cámara de Comercio Alemana y, más tarde, y ya “con sueldo”, en la Embajada de los Estados Unidos, y de ahí pasó a la Sección de Prensa de la Casa Americana, donde ilustró infinidad de artículos, siempre con el seudónimo de Tete.
     Posteriormente trabajó para Publicidad Azor, donde llegó a ser director artístico y jefe de estudio durante diecisiete años. En esa agencia fue donde diseñó el actual logotipo de Osborne: el famoso toro que se ha hecho inconfundible en las carreteras españolas.
     Durante diecisiete años 1940-1957, estuvo colaborando ininterrumpidamente como dibujante de las célebres Novelas y Cuentos, donde llegó a realizar casi un millar de portadas de dicha publicación.
     La Asociación de Dibujantes le concedió en 1948 el Lápiz de Oro. En 1951 obtiene el Primer Premio en el Concurso Carteles de Toros de la Dirección General de Turismo. De 1952 es la Medalla de Oro de Renfe en el Concurso de Carteles de la CICE (Italia) así como el Primer Premio en el Concurso de Carteles de Aviación y Comercio (Aviaco) y el Primer Premio en el Concurso Internacional de Chritsmas Hallmark Art Award de New York. En 1953 realiza el cartel para anunciar la Feria de Primavera de El Puerto, su ciudad natal. Consiguió el Primer Premio del Concurso de Carteles anunciadores de Festivales de España 1956, que convocaba el Patronato de Información y Educación Popular del Ministerio de Información y Turismo. Consiguió cuatro primeros premios en carteles: 1952, 1958, 1963 y 1969, para anunciar la Corrida de la Beneficencia, de Madrid.
     Dos segundos premios en el mismo certamen de carteles, en los años 1956 y 1959. Y un tercer premio en la edición de 1953.
     Durante tres ediciones: 1964, 1967 y 1969, sus obras sirvieron para anunciar la corrida de La Prensa, de Madrid.
     También en 1969 obtiene el primer premio de carteles para anunciar las Fiestas de San Isidro.
     Y después de estos avatares decidió cambiar de profesión —sin abandonar el cartel—, y se hizo escultor de medallas, habiendo realizado centenares de ellas hasta los últimos días de su vida. Trabajó para la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, así como para el Instituto Numismático. Entre sus medallas más célebres destacan la de Juan XXIII (1963), que realizó para el Concilio Vaticano II; la del pintor Velázquez (1963); la Conmemorativa del Canal Isabel II (1967); la casada infiel (1974); Abelardo y Eloísa (1978); así como su importante colección sobre la tauromaquia.
     En 1979 obtiene el Premio Internacional de Medallas Isidro Cistaré y en 1983 fue premiado con el prestigioso Premio Tomás Francisco Prieto.
     En 1984 es nombrado académico de la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, de El Puerto de Santa María, tomando posesión en 1987, con la lectura de un discurso de ingreso sobre El cartel, arte y ciencia y lo que sé de su historia.
     En los últimos años de su vida donó gran parte de su obra: bocetos, carteles, pinturas y medallas a su ciudad natal. Con posterioridad a su muerte se creó la Fundación Manolo Prieto, para velar por dichos bienes donados, e investigar y difundir su vida y su obra (Francisco M. Arniz Sanz, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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Más sobre la localidad de Castilleja del Campo (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

sábado, 31 de enero de 2026

El Monumento a San Juan Bosco, de Martín Lagares, en la plaza San Martín de Porres

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento a San Juan Bosco, de Martín Lagares, en la plaza San Martín de Porres, de Sevilla.   
     Hoy, 31 de enero, Memoria de San Juan Bosco, presbítero, el cual, después de una  niñez dura, fue ordenado sacerdote, y en la ciudad de Turín se dedicó esforzadamente a la formación de los adolescentes. Fundó la Sociedad Salesiana y, con la ayuda de Santa María Doménica Mazzarello, el Instituto de Hijas de María Auxiliadora, para enseñar oficios a la juventud e instruirles en la vida cristiana. Lleno de virtudes y méritos, voló al cielo, en este día, en la misma ciudad de Turín, en Italia (1888) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte el Monumento a San Juan Bosco, de Martín Lagares, en la plaza San Martín de Porres, de Sevilla.
     El Monumento a San Juan Bosco, de Martín Lagares, se encuentra en la plaza San Martín de Porres, s/n; en los Barrios León, y Triana Este, del Distrito Triana.
     Este monumento, emplazado en la isleta histórica del tranvía que comunica la plaza de San Martín de Porres del mercado de San Gonzalo, está situado a escasos metros del monumento a María Auxiliadora, cumpliendo así el deseo de la Congregación Salesiana de dedicar un espacio a San Juan Bosco en las calles del barrio trianero, muy cerca de la popular imagen de "La Sentaita", como se conoce popularmente la Auxiliadora trianera.
     La inauguración corrió a cargo del Sr. D. Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar de Sevilla, y contó con la presencia de numerosas autoridades como el concejal del distrito de Triana, Francisco Luis Pérez, o el Inspector de la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora, Cristóbal López. En el acto también se hicieron presentes los distintos grupos de la familia salesiana que realizaron sus ofrendas a San Juan Bosco, así como representantes de las distintas presencias salesianas de la ciudad.
     El trabajo ha sido realizado por el escultor Martín Lagares, natural la Palma del Condado (Huelva) y con estrecha vinculación a la familia salesiana a la que ha realizado numerosos trabajos con motivo del bicentenario. La imagen, elaborada en resina, tiene una altura de 1´85 metros y representa a Don Bosco acompañado por dos jóvenes. Bajo la escultura se sitúa un pedestal de 2,40 metros que sirve de base y lleva una inscripción realizada por el ceramista José Antonio Gómez Fombella en la que puede leerse la siguiente inscripción: "Dentro de lo humano el recuerdo asegura eternidad. En agradecimiento a San Juan Bosco, padre y maestro de los jóvenes."  (Salesianos).
Conozcamos mejor la Historia, Culto e Iconografía de San Juan Bosco, presbítero;
     Nacido cerca de Turín en 1815, murió en 1888.
   Director de orfelinato y de patronato, fundador de la Sociedad Salesiana, ejerció una benéfica acción social en los medios juveniles obreros.
     Beatificado en 1929, fue canonizado en 1934 a título de apóstol de la ju­ventud, como san Juan Bautista de la Salle, su precursor francés.
     Es el patrón de los novicios cristianos (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento a San Juan Bosco, de Martín Lagares, en la plaza San Martín de Porres, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la plaza San Martín de Porres, en ExplicArte Sevilla.

martes, 13 de enero de 2026

La Fuente de Catalina de Ribera, de Juan Talavera y Heredia

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Fuente de Catalina de Ribera, de Juan Talavera y Heredia, de Sevilla.
     Hoy, 13 de enero, es el aniversario del fallecimiento (13 de enero de 1505) de Catalina de Ribera, a quien está dedicado esta fuente, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la Fuente de Catalina de Ribera, de Juan Talavera y Heredia, de Sevilla.
     La Fuente de Catalina de Ribera, de Juan Talavera y Heredia se encuentra en el Paseo de Catalina de Ribera, en el Barrio de San Bartolomé, del Distrito Casco Antiguo.
     En 1920 se construyó la glorieta, situada en su entrada desde la calle San Fernando, y los arriates longitudinales, jardines geométricos y bancos de azulejos; en 1921, también sobre diseño de Talavera, se realizó el monumento de Catalina de Ribera, adosado al muro del Alcázar, con el retrato laureado de la dama en su parte central y el escudo de la ciudad en el frontón; al pie del monumento se colocó una fuente de mármol, del s. XVI, que anteriormente estuvo en la plaza del Duque de la Victoria y en la del Pumarejo [Josefina Cruz Villalón en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
     Su procedencia hay que remontarla al siglo XVI, cuando las teorías de los grandes tratadistas como Serlio -con la que se relaciona- estaban en vigor. De tipología mural, está formada por un frontis de la que perteneció al palacio del Marqués del Pumarejo (que ya en el siglo XVIII se ubicó en la plaza homónima), y que en 1921 el arquitecto municipal Juan Talavera y Heredia dispuso en su nuevo destino de la muralla del Alcázar, en los terrenos ajardinados que se abrieron en parte de la Huerta del Retiro, cedidos por S. M. el Rey Alfonso XIII.
     La adaptación, simula con lenguajes eclécticos -fundamentalmente el neo-manieriesta- un pórtico monumental tripartito que mezcla los repertorios clásicos (arcos de medio punto, pilastras con grutescos y almohadillado, remates apiramidados, frontones curvos, friso de triglifos y metopas), con elementos -como el frontis- procedentes de la fuente original.
     Dedicada a Catalina de Ribera y Mendoza, la fundadora del Hospital Real -cuyo retrato, en cerámica ejecutada en la fábrica de Manuel García Montalván, sustituye al fresco pintado por Manuel de la Cuesta y preside el conjunto- está integrada por un brocal que recibe las aguas del surtidor, los relieves simétricos de dos figuras de Tritón a ambos lados de un balaustre con remate frutal, tarjas y flameros, todo en mármol blanco. Desde 1965 se acompaña de otras pinturas murales de Francisco Maireles Vela, en sustitución de las anteriores de Manuel Cuesta, representando -en los intercolumnios- sendas cestas de azucenas; en el ático, el escudo de la ciudad entre jarrones con flores; en las enjutas, dos leones enfrentados; y en las hornacinas, dos figuras alegóricas de la fundación del Hospital. Obra en lamentable estado de conservación, que aconsejaría una restauración íntegra (Teresa Laffita, Sevilla turística y cultural, Fuentes y monumentos públicos. ABC de Sevilla, 1998).
Conozcamos mejor la biografía de Catalina de Ribera y Mendoza, personaje a quien está dedicada la fuente reseñada;
     Catalina de Ribera y Mendoza, Señora de Las Aguzaderas y El Coronil. (?, m. s. XV – Sevilla, 13 de enero de 1505). Noble, fundadora de hospitales.
     Hija segundogénita de Per Afán de Ribera, I conde de los Molares y III adelantado y notario mayor de Andalucía, que había casado en 1443 con María de Mendoza.
     Fueron sus abuelos paternos, Diego Gómez de Ribera, II adelantado mayor de Andalucía, y Beatriz de Portocarrero y los maternos, Íñigo López de Mendoza, I marqués de Santillana y Catalina de Figueroa.
     Casó finalizando el año 1474 con su cuñado Pedro Enríquez, señor de Tarifa y segundogénito de Fadrique Enríquez de Mendoza, II almirante de Castilla y de Teresa de Quiñones, condesa de Melgar. Pedro Enríquez había casado en 1460 con la primogénita, Beatriz de Ribera, matrimonio que había concertado su madre, María de Mendoza, viuda ya de Per Afán de Ribera, con el apoyo de su progenitor, Íñigo López de Mendoza. En dicho enlace, Pedro aportaba el señorío de Tarifa y Beatriz el oficio de adelantado mayor de Andalucía que, por merced real, María de Mendoza había conseguido conservar para quien desposara a su primogénita. Al fallecimiento de Beatriz de Ribera y Mendoza heredó la casa su hijo Francisco Enríquez de Ribera que no dejó descendencia, por lo que pasaría a sucederle la línea de su tía Catalina de Ribera y Mendoza.
     El matrimonio de Pedro Enríquez con Catalina reforzaba por tanto la alianza de ambos linajes, si bien, en un principio, Pedro se había decidido a contraer nuevas nupcias con la hermana de su difunta esposa por presiones paternas, obteniendo dispensa pontificia para ello en diciembre de 1474, y a pesar de la oposición de su suegra, María de Mendoza. Por estos dos enlaces de Pedro Enríquez con las dos hermanas herederas de la casa de Ribera, entró en ésta la línea masculina de los Enríquez, almirantes de Castilla.
     Gracias a una mezcla de azar, de poderosos apoyos políticos y a la obtención de importantes ingresos de la Hacienda Regia vinculados a los oficios del Adelantamiento, Pedro y Catalina lograron reconstruir y acrecentar el patrimonio del linaje Ribera que diversos conflictos sucesorios habían dispersado a lo largo del siglo XV. Los apoyos políticos eran consecuencia de la calculada estrategia matrimonial de ambos linajes: Pedro era tío del rey Fernando el Católico y hermano del almirante mayor de Castilla, Catalina era sobrina del duque del Infantado y del gran cardenal Mendoza, y cuñada del duque de Medinasidonia. De hecho, durante esa época, Pedro Enríquez comenzó una activa política de apoyo en Sevilla al duque de Medinasidonia, ya que los Reyes Católicos le habían apartado de la guerra con Portugal para encargarle la pacificación de la región andaluza. Después colaboró en las guerras de Granada, hasta que enfermó durante un duro invierno de guerra, cuyas dolencias le llevaron a la muerte el 8 de febrero de 1492.
     Tras el fallecimiento de su esposo, Catalina se dedicó intensamente a acrecentar y administrar sus bienes muebles e inmuebles concentrándose especialmente en la adquisición de haciendas de olivar en las cercanías de Sevilla (Huerta del Rey, Quintos, Gómez Cardeña y otras) para servir la creciente demanda de aceite de las Reales Almonas, monopolio del que fue adquiriendo sucesivas cuotas hasta controlar aproximadamente la mitad de las rentas del estanco del jabón en el Reino de Sevilla. 
     En 1493 obtiene licencia real para instituir sendos mayorazgos a favor de sus dos hijos, Fadrique y Fernando y a ambos les procuró nuevas “casas mayores”.
     Para el primogénito continuó adquiriendo nuevas casas que añadir a la que, desde 1483, había sido su residencia y que con el paso del tiempo se conocerá como Casa de Pilatos. Y, para el segundo, compró, en 1496, la casa de Pedro Pineda, germen del Palacio de Dueñas.
     Los últimos años de su vida los dedicó a obras piadosas, entre las que destaca la fundación del Hospital de las Cinco Llagas, en memoria de su madre María de Mendoza, al que dotó de fabulosas rentas que permitieron a su hijo encargar un edificio, el mayor de la Sevilla de su tiempo, hoy sede del Parlamento de Andalucía.
     Falleció en 1505 y fue enterrada en la Cartuja de Santa María de las Cuevas, patronato del linaje Ribera y su sepulcro, encargado por su hijo en Génova en el taller de Pace Gaggini, fue una de las primeras obras de arte renacentistas que vio Sevilla. Su hijo primogénito, Fadrique Enríquez de Ribera sucedería además en el condado de los Molares y en los principales bienes de la casa, así como en el oficio de adelantado mayor de Andalucía, incluida la notaría, a la muerte de su hermanastro Francisco Enríquez de Ribera sin herederos en 1509. Fadrique Enríquez de Ribera recibiría además el título de marqués de Tarifa en 1514 (Juan José Larios de la Rosa y Juan Manuel Albendea Solís, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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Más sobre el Paseo Catalina de Ribera, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 18 de diciembre de 2025

El Monumento al Emigrante, de Sánchez Barrera, en Pruna (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento al Emigrante, de Sánchez Barrera, en Pruna (Sevilla).  
     Hoy, 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, es el mejor día para ExplicArte el Monumento al Emigrante, de Sánchez Barrera, en Pruna (Sevilla).
     Con motivo de la celebración del día del emigrante,  la corporación municipal encargó a Antonio Sánchez Barrera, pintor y escultor de Pruna, la tarea de realizar una estatua en homenaje a todos y todas las emigrantes de nuestro pueblo, tanto los que retornan cada temporada como los que se encuentran lejos de su localidad natal.
     En esta estatua en homenaje al emigrante, Sánchez Barrera exterioriza el estado de ánimo y la sensibilidad humana, cuya expresión es su principal búsqueda. Cada línea, forma y color obedece a un idealismo personal en busca del alma de sus criaturas. Arte nostálgico, de un tiempo pretérito, como éste que envuelve al emigrante.
     Se encuentra situado en la Plaza de la Constitución donde también se encuentra el consistorio municipal.
Conozcamos mejor el Día Internacional del Migrante;
     El Día Internacional del Migrante es una buena ocasión para resaltar las inestimables contribuciones de millones de migrantes en todo el mundo. Sirve también para poner de relieve el entorno cada vez más complejo en el que se produce la migración. Los conflictos, las catástrofes climáticas y las presiones económicas siguen empujando a millones de personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad o, simplemente, de oportunidades.
     El año pasado se registraron niveles récord de desplazamientos internos, se incrementaron las necesidades humanitarias en nuevas y actuales crisis y, desafortunadamente, se alcanzó la cifra más alta de muertes de migrantes en tránsito. Sin embargo, entre estas situaciones, también hay historias de resiliencia, progreso y esperanza. Una migración segura y bien gestionada alberga muchas posibilidades. Los migrantes desempeñan un papel fundamental en los mercados laborales: colman las lagunas de cualificación, impulsan la innovación y el espíritu empresarial y resuelven los retos demográficos en sociedades que envejecen. Los migrantes impulsan el crecimiento económico y son un sustento para las familias y comunidades de origen, lo que a su vez fomenta el desarrollo.
     Hay datos irrefutables de que cuando la migración se gestiona de forma segura y estratégica, puede ser una poderosa y beneficiosa herramienta. Si apoyamos vías regulares para la migración, podemos ofrecer oportunidades a los migrantes, proteger mejor sus derechos y contribuir a una mayor prosperidad en los países de los que proceden y en los que los acogen.
     Juntos, paso a paso, podemos seguir construyendo un mundo en el que la migración sea segura, ordenada y beneficiosa para todos (Naciones Unidas).
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Más sobre la localidad de Pruna (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

El Monumento a Antonio Machín, de Guillermo Plaza Jiménez, en la plaza Carmen Benítez

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento a Antonio Machín, de Guillermo Plaza Jiménez, en la plaza Carmen Benítez, de Sevilla.
     Hoy, 10 de diciembre, es el aniversario de la inauguración (10 de diciembre de 2006) del Monumento a Antonio Machín, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Monumento a Antonio Machín, de Guillermo Plaza Jiménez, en la plaza Carmen Benítez, de Sevilla.
     La plaza Carmen Benítez es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de San Roque, del Distrito Nervión; entre las calles Juan de Vera, Recaredo, Virgen de Gracia y Esperanza, Arroyo, y Luis Cadarso
     La escultura, obra de Guillermo Plaza Jiménez en 2006, realizada en bronce, representa al artista de pie, vestido con esmoquin y con las maracas en las manos. Está recogido de forma muy naturalista siguiendo fórmulas retardatarias.
     El pedestal, de acero cortén, presenta forma de paralelepípedo con un primer resalto a modo de escalón. En la cara principal de este se encuentra una pequeña placa en la que se puede leer una inscripción.
     El lugar elegido para su ubicación es la plaza de Carmen Benítez, justo frente a la Capilla del Cristo de los Negritos. La escultura mira hacia la puerta de esta por la gran relación que el artista tenía con la citada Hermandad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el pedestal podemos leer la siguiente inscripción:
"EL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE SEVILLA,
A PETICIÓN DE LA HERMANDAD DE LOS NEGRITOS,
EN MEMORIA DE
ANTONIO MACHÍN
POR SU VINCULACIÓN CON LA CIUDAD.
EL ALCALDE DE SEVILLA
ALFREDO SÁNCHEZ MONTESEIRÍN
NO8DO
AYUNTAMIENTO DE SEVILLA
Distrito Nervión
ESCULTOR. GUILLERMO PLAZA JIMÉNEZ        SEVILLA, 10 DE DICIEMBRE DE 2006"
Conozcamos mejor la Biografía de Antonio Machín, personaje representado en la obra reseñada;
     Antonio Abad Lugo Machín​ (Sagua la Grande, 11 de febrero de 1903 - Madrid, 4 de agosto de 1977), más conocido como Antonio Machín, fue un cantante cubano-español de boleros y de música popular en general. Basó su repertorio en la música cubana y la balada romántica.
     Intérprete de reconocido prestigio en el ámbito hispanohablante, es famoso por sus recreaciones, entre otras, de temas como El manisero, Dos gardenias, Angelitos negros. Su disco El manisero, grabado en 1930 y acompañado por la orquesta de Don Azpiazu para la compañía Victor de Nueva York, fue el primer éxito millonario en ventas de la música cubana. Está enterrado en la tumba número 52 de la Plaza del Cristo del Calvario del Cementerio de San Fernando de Sevilla.
     Miembro de una familia pobre (de unos quince hermanos) de la localidad cubana de Sagua la Grande, Antonio trabajó de niño en diversos oficios. Fueron sus padres un emigrante español, José Lugo Padrón, y una afrocubana, Leoncia Machín.​ El artista recuerda haber sido feliz en su familia, que no era «ni muy rica ni muy pobre». Muy pronto se manifestó su afición al canto. Alternaba su trabajo de joven albañil con el canto en la iglesia, en los teatros y tras la pantalla del cine mudo de su ciudad. Llegó a unirse hasta tres veces con grupos de músicos ambulantes que pasaban por su ciudad camino de La Habana. En 1911, el párroco de Sagua lo puso a cantar en su altar mayor. En cierta ocasión, con motivo de una fiesta benéfica, interpretó el Ave María de Schubert subido a una silla. Se ganó el aplauso de toda la población. Al cumplir veinte años, manifestó su deseo de ser barítono,​ y estudiar bel canto y ópera, pero comprendió que, dado su color, su repertorio quedaría reducido a Otelo. Mientras su madre le inculcaba el amor al canto, el padre veía su actividad como propia de individuos de vida irregular y rayana en lo inmoral.
     No sin dificultades llegó a La Habana en 1926, donde se inició como solista en los cafetines, acompañado del guitarrista Miguel Zaballa. La reputación del dúo llegó a oídos de la burguesía habanera, que ya no dudó en contratarlos. Por azar del destino llegó a cantar a una emisora en la que coincidió con Don Azpiazu, quien lo contrató como segundo cantante de su orquesta. Sería, pues, el primer cantante negro que actuara en el Casino Nacional de La Habana, lugar de la burguesía más racista y excluyente, ya como todo un profesional. Sin dejar a Azpiazu, fundó un sexteto que hizo sus primeras grabaciones en 1929 y a partir de los medios de la época, es decir, las victrolas de cuerda y la radio que empezaba a desarrollarse. El éxito fue inmediato con Aquellos ojos verdes, al que siguió El manisero. En 1930 dejó Cuba, adonde no volvería hasta 1958. En abril de 1930 llegó a Nueva York, integrando la orquesta de Don Azpiazu. Estuvo cuatro años en la gran metrópoli, formando parte de otras muchas agrupaciones (José Escarpenter y su Orquesta, la Orquesta Antillana de Rafael Hernández, Julio Roque y su Orquesta, Armando Valdespí y su Orquesta, además de las dirigidas por él mismo: la Orquesta Machín y el Cuarteto Machín).
     Muy conocido ya en los escenarios latinos de Nueva York, donde popularizara «El Manisero», de Moisés Simons, y grabara una larga serie de títulos a lo largo de la primera mitad de la década del treinta, marchó a Europa en 1936. Tras breve estancia en Londres, actuando en el teatro Adelphya, llegó a París, donde la música cubana tenía fuerte presencia desde los años 20. En París formó el grupo Antonio Machín y su Orquesta, con Moisés Simons al piano, realizando a partir de entonces varias grabaciones. En 1936 grabó también con la Orquesta de Eduardo Castellanos. Enamorado de una joven francesa llamada Line, con ella y con su orquesta realizaría una gira por Suecia, donde no quiso quedarse debido al frío clima, y volvió a París.
     Machín llegó a España, país de su padre, donde vivirá hasta su fallecimiento en 1977. Ya desde la década de los veinte tenía un hermano que vivía en Sevilla. Antonio llegó de vacaciones en 1939, tratando de escapar de la II Guerra Mundial, mas se halló con la dura realidad de la posguerra española y la consiguiente zozobra. Llegaba con el saxofonista dominicano Napoleón Zayas y recaló en Barcelona.​ En 1943 se casó en Sevilla con María de los Ángeles Rodríguez. A Sevilla trajo parte de sus familiares cubanos. Actuó en algunas salas de fiestas de Barcelona como "Shanghái" (llamada, tras el cambio de nombres extranjeros por nombres castellanos, "Sala Bolero"), cobrando veinticinco pesetas diarias. El primer éxito que tuvo en España fue Noche triste, un fox melódico grabado con los Mihuras de Sobré, orquesta que acompañó a Machín en sus primeros éxitos y de la que después se desligó. Otros de sus primeros éxitos fueron Cómo fue, Moreno, Amor sincero, etc. En 1947 llegaría su gran éxito en España, la «canción moruna» Angelitos negros, convertida en bolero merced a un arreglo musical en la década de los sesenta y estrenada en el Teatro Novedades de Barcelona.​
     Dos compositores importantes en su carrera fueron el cubano Osvaldo Farrés (autor de temas como Madrecita, Toda una vida, No me vayas a engañar, Quizás, quizás, quizás, Ay de mí...) y la mexicana Consuelo Velázquez (autora de Bésame mucho, Será por eso y Amar y vivir). Mención aparte merece la única versión de la cubana Isolina Carrillo, que convirtió en uno de sus grandes éxitos, Dos gardenias.
     En España, ya con más de sesenta discos grabados y con su "Cuarteto Machín", le llegó la consagración gracias a una adaptación absoluta al país como lo demuestra la frase, muy citada, de que se trataba de «el más cubano de los españoles y el más español de los cubanos». En España, Machín encuentra todo lo que buscaba, y le gustaban especialmente Madrid, Sevilla (donde encontró el amor); Alicante donde pasaba largas temporadas en su apartamento de Playa de San Juan. También frecuentaba Barcelona, donde actuó por primera vez al llegar a España y en la actualidad se le recuerda con un monolito en la Plaza Vicenç Martorell del Distrito de Ciutat Vella, al lado de la Plaça de Bonsuccés, donde pensaba trasladarse a vivir justo antes de su muerte.
     Empezó prácticamente desde abajo y llegó a ser testigo y banda sonora de las historias de amor de los españoles en unos tiempos difíciles, su popularidad fue creciendo hasta ser idolatrado como lo eran las grandes estrellas de la copla, sus canciones pasaron a ser parte de la memoria sentimental de varias generaciones a través de la radio.
     Por su carácter serio y humilde, Machín fue muy bien acogido en la España de la época. Impuso su personal estilo en el bolero y hasta entró en el refranero popular con el dicho «Te mueves más que las maracas de Machín». En Alcalá de Guadaíra (Sevilla) el 7 de junio de 1977 salió muy agotado de escena y no pudo regresar. Fue su última actuación. Machín falleció en Madrid el 4 de agosto de 1977, en su casa de la calle General Mola (hoy Príncipe de Vergara), a los 74 años de edad. Descansa en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, donde sus compatriotas y familiares lo recuerdan cada año rociando su tumba con ron cubano y cantando alguno de sus boleros.
     El 10 de diciembre de 2006 se inauguró una estatua en su memoria en Sevilla, obra del escultor Guillermo Plaza Jiménez, ubicada en la plaza Carmen Benítez. Allí, la imagen sevillana de Machín custodia y mira hacia la Hermandad de Los Negritos, a la que el cantante cubano estuvo muy vinculado, además una calle de Sevilla lleva su nombre.
     El 22 de abril de 1981 se le rindió un gran homenaje en un concierto en el que participaron cuatrocientos artistas de diversos estilos que se celebró en el Palacio de los Deportes de Barcelona.
     En el Museo de la Música de su ciudad natal se atesoran muchas de sus pertenencias: sus maracas, claves y algunos de sus discos, además de fotografías suyas y de los familiares.
     Antonio Machín (1903-1977) hubiera cumplido cien años en 2003, en el 25º aniversario de su muerte y en vísperas de su centenario se le homenajeó con un proyecto en que se incluyó un documental dirigido por Núria Villazán, un libro biográfico y un disco, el título de esta triple edición fue "Machín. Toda una vida". Joan Manuel Serrat participó en el documental, en su intervención ante la cámara que se grabó en la popular Antena 3, en la calle Tallers esquina con Rambles, Serrat comentaba: "La figura de Machín está ligada a la cultura sentimental de la radio, que suponía una pequeña ventana por donde penetraba la luz en unos tiempos muy sombríos. Con esa luz entraba la voz de Machín, la de Juanito Valderrama, la de Concha Piquer, Juanito Segarra, Jorge Sepúlveda, Bonet de San Pedro, Lorenzo González... Corrían tiempos de hambre, privaciones y miedo. Cuando yo tuve uso de razón, Machín ya estaba consolidado en la memoria sentimental de la gente. Nos conocimos en 1965, cuando actuábamos en la radio (y cobrando, que entonces se cobraba por actuar: la radio era un flotador mientras se esperaban tiempos mejores). Yo era entonces un artista emergente y él pasaba una época algo difícil. Aunque nunca dejó de trabajar, sufría un cierto declive de popularidad, ya que un nuevo tipo de música parecía arrasarlo todo. Lo llevaba con dignidad y logró remontar aquel período gracias a la moda camp, recuperando su aureola mítica". Serrat admite haber "aprendido mucho de Machín y de la música que él hacía. Porque Machín era una esponja tremenda, en la cual cabía 'El manisero', 'Angelitos negros' y el repertorio de Oswaldo Farrés. También podía cantar guarachas con idéntica y pasmosa tranquilidad. Se lo sabía todo. Y alrededor de aquellas canciones, que eran historias, nacieron las vidas sentimentales de las gentes. Machín resultó fundamental".
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento a Antonio Machín, de Guillermo Plaza Jiménez, en la plaza Carmen Benítez, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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sábado, 11 de octubre de 2025

El monumento a San Juan XXIII, de Sebastián Santos, en la plaza de Juan XXIII

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el monumento a San Juan XXIII, de Sebastián Santos, en la plaza de Juan XXIII, de Sevilla.     
     Hoy, 11 de octubre, en Roma, Memoria de San Juan XXIII, papa, cuya vida y actividad estuvieron llenas de una singular humanidad. Se esforzó en manifestar la caridad cristiana  hacia todos  trabajó por la unión fraterna de los pueblos. Solícito por la eficacia pastoral de la Iglesia de Cristo en toda la tierra, convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II (1963) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     La plaza de Juan XXIII se encuentra en el Barrio de Juan XXIII, del Distrito Cerro-Amate.
   En 1963 los arquitectos Rafael Arévalo Camacho y Luis Marín de Terán, proyectan la barriada de Juan XXIII, que se organiza como un conjunto de casas de dos plantas, con techumbre plana de voladizos perimetrales y patios abiertos con arbolado.
   En el centro de su plaza principal se dispuso, en 1972, el monumento dedicado a Juan XXIII.
   Un aspecto importante, dentro de la producción del escultor e imaginero (oriundo de Higuera de la Sierra y afincado en Sevilla) Sebastián Santos Rojas, son sus monumentos, obras que -atendiendo a encargos municipales- acomete en el último periodo de su vida. Entre estos se encuentra el del Pontífice Juan XXIII, captado con fuerza volumétrica y expresión naturalista.
   De tipo mural, se inscribe en un paramento liso de piedra (tan sólo con un pequeño relieve de hojas talladas en el ático), del que sobresale el pedestal elevado sobre tres gradas y sobre el que se dispone el retrato en bronce del Pontífice. En forma de busto y en escala algo mayor que el natural, contrasta el juego de líneas sobrias (escasamente molduradas del pedestal), con el retrato naturalista y fiel a su iconografía que destaca ante él, reforzando las intenciones plásticas, que se aumentan sobre todo si además se tiene en cuenta la elevación de éste, casi en el tercio superior de su altura (Teresa Laffita, en Sevilla turística y cultural. Fuentes y monumentos públicos. ABC de Sevilla. Madrid, 1998)
Conozcamos mejor la Biografía de San Juan XXIII, papa;
     Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, diócesis y provincia de Bérgamo, el cuarto de trece  hermanos. Ese mismo día fue bautizado. En la parroquia, bajo la guía del excelente sacerdote don Francesco Rebuzzini, recibió una impronta eclesiástica imborrable, que le sirvió de apoyo en las dificultades y de estímulo en las tareas apostólicas.
     Recibió la confirmación y la primera comunión en 1889; en 1892 ingresó en el Seminario de Bérgamo, donde estudió humanidades,  filosofía y hasta el segundo año de teología. Allí, con catorce años, empezó a redactar unos apuntes espirituales que le acompañaron, de una u otra forma, a lo largo de su vida, y que fueron recogidos en Diario de un alma. También desde entonces practicaba con asiduidad la dirección espiritual. El 1 de marzo de 1896, el padre espiritual del Seminario de Bérgamo, don Luigi Isacchi, lo admitió en la Orden Franciscana Seglar, cuya regla profesó el 23 de mayo de 1897.
     De 1901 a 1905 fue alumno del Pontificio Seminario Romano, gracias a una beca de la diócesis de Bérgamo para seminaristas aventajados. En este tiempo, hizo también un año de servicio militar. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904 en la Iglesia de Santa María in Monte Santo, en la Piazza del Popolo de Roma. En 1905 el nuevo Obispo de Bérgamo, mons. Giacomo Maria Radini Tedeschi, lo nombró su secretario, cargo que desempeñó hasta 1914, acompañando al Obispo en las visitas pastorales y colaborando en múltiples iniciativas apostólicas: Sínodo, redacción de la publicación mensual “La vita diocesana”, peregrinaciones, obras sociales. También era profesor de historia, patrología y apologética en el Seminario. En 1910, en la reordenación de los Estatutos de la Acción Católica, el Obispo le confió la sección V (las mujeres católicas). Colaboró con el diario católico de Bérgamo, fue predicador asiduo, profundo y eficaz.
     Durante estos años tuvo la oportunidad de conocer en profundidad a los santos pastores, San Carlos Borromeo (del que publicó las Actas de la visita apostólica realizada a Bérgamo en 1575), San Francisco de Sales y el entonces Beato Gregorio Barbarigo. Fueron años en los que adquirió una gran experiencia pastoral al lado del Obispo mons. Radini Tedeschi. Cuando murió el Obispo en 1914, Don Angelo siguió como profesor del Seminario y dedicándose a las diversas actividades pastorales, sobre todo la asociativa.
     Cuando en 1915 Italia entró en la guerra, fue movilizado como sargento de sanidad. El año siguiente pasó a ser capellán castrense en los hospitales militares de retaguardia y coordinador de la asistencia espiritual y moral a los soldados. Al terminar la guerra, fundó la “Casa del estudiante”, dedicada a la pastoral estudiantil. En 1919 fue nombrado director espiritual del Seminario.
     En 1921 comenzó la segunda parte de su vida, al servicio de la Santa Sede. Llamado a Roma por Benedicto XV como Presidente para Italia del Consejo central de la Pontificia Obra para la Propagación de la Fe, recorrió muchas diócesis italianas para organizar los Círculos Misioneros. En 1925 Pío XI lo nombró Visitador Apostólico para Bulgaria, elevándolo al episcopado con el título de Areópolis. Eligió como lema episcopal “Oboedientia et pax”, programa que siempre le acompañó.
     Ordenado Obispo el 19 de marzo de 1925 en Roma, marchó a Sofía el 25 de abril. Nombrado posteriormente primer Delegado Apostólico, estuvo en Bulgaria hasta finales de 1934, visitando las comunidades católicas, cultivando relaciones respetuosas con las demás comunidades cristianas. Actuó con solicitud caritativa durante el terremoto de 1928. Sufrió en silencio incomprensiones y dificultades de un ministerio caracterizado por la pastoral de pequeños pasos. Se perfeccionó en la confianza y el abandono a Jesús Crucificado.
     El 27 de noviembre de 1934 fue nombrado Delegado Apostólico en Turquía y Grecia. El nuevo campo de trabajo era vasto y la Iglesia católica estaba presente en muchos ámbitos de la joven república turca, que se estaba renovando y organizando. Su ministerio con los católicos fue intenso, y se distinguió por un talante de respeto y diálogo con el mundo ortodoxo y musulmán.
     Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, estaba en Grecia, que quedó devastada por los combates. Intentó recabar información sobre los prisioneros de guerra y puso a salvo a muchos judíos sirviéndose del “visado de tránsito” de la Delegación Apostólica. El 6 de diciembre de 1944 Pío XII lo nombró Nuncio Apostólico en París.
     Durante los últimos meses de la contienda y los primeros de la paz, ayudó a los prisioneros de guerra y se preocupó por la normalización de la organización eclesiástica de Francia. Visitó los santuarios franceses, participó en las fiestas populares y en las manifestaciones religiosas más significativas. Estuvo atento, con prudencia y confianza, a las nuevas iniciativas pastorales del episcopado y del clero de Francia. Siempre se caracterizó por la búsqueda de la simplicidad del Evangelio, incluso cuando trataba los más complejos asuntos diplomáticos. El deseo pastoral de ser sacerdote en cualquier circunstancia lo sostenía. Y una sincera piedad, que se transformaba cada día en un prolongado tiempo de oración y de meditación, lo animaba.
     El 12 de enero de 1953 fue creado Cardenal y el 25 promovido al Patriarcado de Venecia. Estaba contento de poder dedicarse los últimos años de su vida al ministerio directo de la cura de almas, deseo que siempre le acompañó desde que se ordenó sacerdote. Fue pastor sabio y emprendedor, a ejemplo de los santos pastores que siempre había venerado: San Lorenzo Justiniani, primer Patriarca de Venecia, y San Pío X. Con los años, crecía su confianza en el Señor, que se manifestaba en una entrega pastoral activa, dinámica y alegre.
     Tras la muerte de Pío XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, y tomó el nombre de Juan XXIII. En sus cinco años como Papa, el mundo entero pudo ver en él una imagen auténtica del Buen Pastor. Humilde y atento, decidido y valiente, sencillo y activo, practicó los gestos cristianos de las obras de misericordia corporales y espirituales, visitando a los encarcelados y a los enfermos, acogiendo a personas de cualquier nación y credo, comportándose  con todos con un admirable sentido de paternidad. Su magisterio social está contenido en las Encíclicas Mater et magistra (1961) y Pacem in terris (1963).
     Convocó el Sínodo Romano, instituyó la Comisión para la revisión del Código de Derecho Canónico, convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II. Como Obispo de la diócesis de Roma, visitó parroquias e iglesias del centro histórico y de la periferia. El pueblo veía en él un rayo de la  benignitas evangelica y lo llamaba “el Papa de la bondad”. Lo sostenía un profundo espíritu de oración; siendo el iniciador de la renovación de la Iglesia, irradiaba la paz de quien confía siempre en el Señor. Se lanzó decididamente por los caminos de la evangelización, del ecumenismo, del diálogo con todos, teniendo la preocupación paternal de llegar a sus hermanos e hijos más afligidos.
     Murió la tarde del 3 de junio de 1963, al día siguiente de Pentecostés, en profundo espíritu de abandono a Jesús, deseando su abrazo, rodeado por la oración unánime de todo el mundo, que parecía haberse reunido en torno a él, para respirar con él el amor del Padre.
     Juan XXIII fue declarado beato por el Papa Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000 en la Plaza de San Pedro, durante la celebración del Gran Jubileo del año 2000.
     El Papa Francisco canonizó a Juan XXIII el 27 de abril de 2014 (Página oficial del Vaticano).
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viernes, 27 de junio de 2025

El Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, en Lora de Estepa (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, en Lora de Estepa (Sevilla).
     Hoy, 27 de junio (viernes posterior al Corpus Christi), Solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús, que, siendo manso y humilde de corazón, exaltado en la cruz fue hecho fuente de vida y amor, del que se sacian todos los hombres [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, en Lora de Estepa (Sevilla).
     La Plaza de España, popularmente conocida como El Monumento, fue el núcleo primitivo de la vida social, económica, cultural y religiosa de Lora de Estepa.
     En su lado Norte se encuentra enclavado los restos del Palacio de D. Juan de Córdoba Centurión, hijo del Marqués de Estepa, que reunió en su casa de recreo una notable colección de restos arqueológicos, destacando las estatuas y las inscripciones, considerándose como el primer museo arqueológico andaluz.
     En la cara Sur se encuentra la Iglesia de San Miguel, que data del siglo XVIII, destacando su retablo mayor que alberga la imagen del Santo Patrón. También destaca la imagen de Jesús Nazareno, obra del escultor antequerano Diego Márquez y Vega, fechada en 1788.
     La Plaza albergó el mercado de abastos, con sus casas porticadas e incluso se celebraron en ella corridas de toros.
     Actualmente preside la Plaza la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, llamado también «El Monumento» (Andalucía Rústica).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía del Sagrado Corazón de Jesús:
     Aunque no se trate más que de una devoción  tardía que, a diferencia de la Inmaculada Concepción de la Virgen, no ha engendrado ninguna obra de arte de primer orden, hay que decir aquí algunas palabras acerca de este tipo iconográfico de Cristo que en el culto católico ha acabado por suplantar a todos los otros.
     Los precedentes de esta devoción pueden buscarse muy lejos. El corazón humano siempre ha sido un símbolo de amor carnal o místico. En sus sermones San Bernardo habla sin cesar del «muy dulce corazón de Jesús (cor Jesu dulcissimum)», a partir del siglo XII. Del culto de las cinco llagas, y especialmente de la llaga del costado, que se desarrolló hasta finales de la Edad Media, debía naturalmente pasarse al culto del corazón. Bajo la influencia de éste, la herida del costado de Cristo crucificado se trasladó de derecha a izquierda, es decir al sitio del corazón, que se supone fue atravesado por la punta de la lanza de Longinos.
     Una curiosa xilografía de Lucas Cranach de 1505 representa la Adoración de Jesús crucificado e inscrito en un corazón, por la Virgen, San Juan, San Sebastián y San Roque.
     No obstante, fue a finales del siglo XVI cuando afloró en la imaginería popular el corazón de Jesús atravesado por tres clavos y engastado en una corona de espinas. A principios del siglo XVII, el grabador flamenco A. Wierix representó rosarios de corazones abiertos o cerrados, de gusto deplorable. Esas imágenes ilustraban los libros de mística piedad para uso de los conventos. No nacieron de la devoción del Sagrado Corazón sino que, por el contrario, las imágenes engendraron el culto por el bien conocido mecanismo de las visiones inspiradas, más o menos inconscientemente, por imágenes grabadas en la memoria
     Al contrario de lo que postula una opinión muy difundida, no fueron las visiones de la borgoñona Marguerite, llamada Marie Alacocque, del convento de las salesas de Paray le Monial, las que constituyeron el origen de esta devoción, patrocinada sobre todo por los jesuitas. El verdadero iniciador del culto litúrgico del Sagrado Corazón de Jesús y de María es un normando: el Bienaventurado Jean Eudes, fundador de los eudistas.
     Las fechas no dejan duda alguna acerca de su prioridad. El P. Eudes compuso en 1668 el Oficio del Sagrado Corazón y en 1670 publicó La Dévotion au coeur adorable de Jésus. En cuanto a Marie Alacocque, profesó más tarde, en 1672, en el convento de la Visitación, donde tuvo su primera revelación en 1673. Por lo tanto, es necesario reconocer orígenes eudistas a la devoción del Sagrado Corazón.
     Todo cuanto se puede conceder a la visionaria salesa es que el padre Eudes no separaba el Corazón de Jesús del Corazón de María, al tiempo que el fervor femenino de Marie Alacocque se orientó hacia el de Cristo solo. Ella contó que durante el ofertorio del Santo Sacramento, Cristo se le apareció en el altar con sus cinco llagas brillantes como cinco soles. Su pecho se abrió dejando al descubierto el corazón, que era la fuente viva de esas llamas. Cristo la mentó la ingratitud de los hombres que ignoraban  su  amor, y le pidió que tomara la iniciativa de un culto de reparación.
     Esta nueva devoción, consagrada oficialmente en 1685, acordaba con la política del catolicismo romano que quería afirmar por medio de ese símbolo del corazón abierto, al encuentro del protestantismo y del jansenismo, el amor de Dios hacia todos los hombres, sin excepciones. El culto contó con las mujeres, especialmente con la piadosa reina María Leczynska, que lo hizo introducir por la asam­blea episcopal en todas las diócesis de Francia, y que lo recomendó a los obispos de Polonia, propagandistas ardientes de esta devoción, que en 1765 aprobó el papa Clemente XIII.
     A partir del siglo XVIII, las custodias de cristal de roca que servían para exponer el Santo Sacramento, ya no tuvieron la forma redonda, tradicional, de una hostia, sino la de un corazón.
     Se conoce la brillante fortuna que tuvo el culto en Francia, en el siglo XIX. Después de los desastres de 1870, los católicos pusieron la reconstrucción bajo la égida del Sagrado Corazón y levantaron en su honor, en la cumbre de la colina de Montmartre, la basílica del Exvoto nacional. Montmartre se convirtió así, después de Paray le Monial, en el centro mundial de la devoción al Sagrado Corazón.
     En España, después de la guerra civil, Barcelona siguió el ejemplo de París y edificó en la cima del Tibidabo una iglesia expiatoria del Sagrado Corazón.
Iconografía
     A pesar de los progresos de este culto a partir del reinado de Luis XIV, fue necesario esperar a finales del siglo XVIII para que el tema del Sagrado Corazón de Jesús entrara definitivamente en el repertorio de la iconografía católica.
     Fue por una mujer, la reina de Portugal, que se pintó la primera imagen del Sagrado Corazón, obra del italiano Pompeo Batoni en 1780. Ésta representa a Cristo cardióforo que tiene un corazón en llamas en la mano izquierda rematado por una pequeña cruz y rodeado por una corona de espinas.
     Esta fórmula ha sido rechazada, y hasta prohibida, por la Congregación de Ritos, de manera que en la actualidad los editores de estatuas de yeso pintado del barrio Saint Sulpice sólo pueden elegir entre dos modelos:
     1. El corazón en llamas de Jesús es aplicado exteriormente sobre su pecho.
     2. Rayos de luz emanan de una incisión practicada en el pecho de Jesús, del lado del corazón.
     Las estatuas del Sagrado Corazón que se multiplicaron a partir del siglo XIX, proceden casi todas de la figura de Cristo esculpido por el danés Thorvaldsen para la iglesia de Nuestra Señora de Copenhague.
     Esas imágenes «cordícolas» son de gusto dudoso, y muchos fervientes católicos no dejaron de lamentar su vulgaridad o insipidez. Lo menos que puede decirse, es que honran poco al arte religioso moderno. No obstante, debe hacerse una excepción con el Sagrado Corazón del pintor G. Desvalieres, que evoca al Cristo coronado de espinas arrancándose con las dos manos el corazón del pecho, en la gigantesca vidriera de la catedral del Cristo Rey, en Casablanca (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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lunes, 16 de junio de 2025

El Toro Osborne XVII, de Manolo Prieto, en La Campana (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Toro Osborne XVII, de Manolo Prieto, en La Campana (Sevilla).
     Hoy, 16 de junio, es el aniversario del nacimiento (16 de junio de 1912) de Manolo Prieto, diseñador del celebérrimo Toro de Osborne, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Toro Osborne XVII, de Manolo Prieto, en La Campana (Sevilla).
     El Toro Osborne XVII, se encuentra en la autovía A4, en el kilómetro 491, en el término municipal de La Campana (Sevilla).
     Las 21 estructuras publicitarias conocidas como Toros de Osborne ubicadas en Andalucía no responden a un tipo único. Se trata de estructuras metálicas compuestas por un total de setenta chapas de 190 x 90 cm. que configuran una silueta de 150 metros cuadrados y 4.000 kilogramos de peso. la silueta se apoya en cuatro torretas metálicas con basamento de cuatro zapatas de seis metros cúbicos de hormigón cada una con un peso total de 50.000 kilogramos. Dos de ellos, los números II y III, ubicados en el término municipal de Alcalá de los Gazules, corresponden al tipo Toro Grande (6,5 m). Los 19 restantes responden al tipo Toro Gigante (13,13 m), no existiendo entre ellos diferencias significativas, a excepción de su tamaño, aunque si en su trazado.
     Su silueta responde a un trazado evolucionado a partir del dibujo original del diseñador Manuel Prieto, con cambios que persiguen su adecuación al sistema y proceso constructivo.
     Cada Toro Gigante posee una cimentación formada por cuatro zapatas de hormigón en masa 3 x 1 m de planta y una profundidad mínima de 2 m.
     La superficie de los Toros Gigantes se resuelve a partir de un conjunto de paños de chapa de acero galvanizado de 3 mm. de espesor y 2,00 x 1,00 metros de superficie unitaria.
     El conjunto final de la estructura y chapa alcanza un peso de unos 4.000 kg. en los Toros Gigantes y de 2.000 kg. en los Toros Grandes
     El "Toro Osborne" sintetiza de forma esquemática un mensaje simbólico y cultural que representa el toro de lidia como elemento identificativo de la cultura andaluza y española, incluso más allá de nuestras fronteras nacionales hasta el territorio francés. Símbolo polisémico, se ha convertido en auténtica comunicación universal, eficaz por la fuerza de sus infinitos sentidos, potentes asociaciones y sutiles escenificaciones. En definitiva se trata de un caso evidente de simbiosis ilimitada en el que concurren las siguientes funciones:
        - Marca-emblema.
        - Marca-signo.
        - Marca-símbolo.
        - Imagen-tótem.
        - Imagen artística.
        - Imagen universal.
        - Elemento constructivo del paisaje.
        - Marca-símbolo de Andalucía.
     La estética de su fascinante figura, integrada en el paisaje andaluz, es un permanente monumento a la publicidad inteligente y a la comunicación eficaz. En el se concentran imagen, soporte, medio y mensaje de forma armónica hasta el punto que la imagen del Toro negro ha devenido en elemento patrimonial tanto desde consideraciones estéticas como desde criterios comunicacionales.
     El soporte publicitario denominado "Toro Osborne" constituye un total de 21 ejemplares construidos entre 1957 y el final de la década de los años setenta. Los Toros, exactos y clónicos, responden al diseño del artista portuense Manuel Prieto Benítez (1912-1991), siendo construidos en los talleres de los hermanos José y Féliz Tejada Prieto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
LA VALLA PUBLICITARIA MÁS EMBLEMÁTICA: EL ORIGEN
ASÍ NACIÓ LA MARCA EN 1956
     Hace más de 60 años Osborne encargó a la agencia Azor una valla para publicitar en las carreteras su brandy Veterano. El diseñador Manolo Prieto creó entonces (1956) el diseño de un toro que se integrara en el paisaje.
     En los siguientes años, José Antonio Osborne y José Luis Gómez Bermúdez recorrieron las carreteras españolas buscando emplazamiento para los más de 200 Toros de Osborne que se colocaron. La primera valla publicitaria se colocó en 1957 en Cabanillas de la sierra (Madrid), medía 4 metros de altura y estaba fabricada en madera. Debido a su desgaste por la climatología, en 1961 se fabricó el primer toro en chapa metálica, con 7 metros de altura y desapareciendo los cuernos blancos del diseño inicial.
LA LEY DE CARRETERAS: CLAVE EN LA HISTORIA DE LA MARCA
EL PASO DE 7 A 14 METROS DE VALLA
     En 1962 se publica un decreto ley que delimita la publicidad en los márgenes de las carreteras. Este decreto obliga a retirar 20 metros toda la publicidad. A raíz de este decreto la valla de El Toro de Osborne pasa de medir 7 metros a medir 14 metros.
     Años más tarde, en 1974 se publica otro decreto que obliga a retirar la publicidad hasta 50 metros, por lo que los Toros de Osborne son reubicados.
MOVIMIENTO SOCIAL PARA SALVAR UNA VALLA PUBLICITARIA
LA PERMANENCIA DE EL TORO DE OSBORNE
     Finalmente, en 1988 y tras la aprobación del reglamento de carreteras, queda prohibido realizar publicidad en cualquier lugar visible desde carreteras y arcén. Estas son salvadas gracias a la presión social, ejercida por ciudadanos, artistas e intelectuales, y a una Sentencia dictada por el Tribunal Supremo en 1997 que “indulta” a El Toro de Osborne, entre otros motivos, por estar integrado en el paisaje español. El mapa actual de vallas de Toro de Osborne es de 92 vallas en España.
UNA MARCA NACIONAL E INTERNACIONAL REGISTRADA EN MÁS DE 176 PAÍSES
TORO DE OSBORNE, PRESENTE EN OTROS PAÍSES
     En España la imagen de El Toro de Osborne es ampliamente conocida, pero lo que pocos saben es que a nivel internacional, también lo es. En Japón recientemente se ha instalado una valla de El Toro de Osborne, e igualmente otras vallas decoran el paisaje de países como Dinamarca y México.
MUCHO MÁS QUE UNA VALLA
EL TORO DE OSBORNE ES CULTURA, ES DEPORTE Y ES SOLIDARIDAD
     Recientemente inaugurado, en Toro Gallery se recoge la historia de esta marca, vinculada no solo a las carreteras españolas e internacionales, sino que además, El Toro de Osborne ha aparecido en películas como “Jamón, Jamón”, en las zapatillas con las que Rafael Nadal ganó la Copa Davis en el año 2000 y muchos artistas de la talla de Alejandro Sanz, Juan Duyos, Miguel Palacios….han reinventado su percepción de El Toro de Osborne.
     Además, la Fundación Osborne trabaja en múltiples proyectos de carácter social, centrándose especialmente en la formación de jóvenes y el emprendimiento, además de en la conservación del patrimonio de Osborne.
     La bodega María Manuela, que data de 1841 y es uno de los cascos de la Bodega de Mora, alberga desde 2019 el espacio expositivo dedicado a los grandes hitos de Osborne desde su Fundación en 1772 y, especialmente la historia del Toro de Osborne; desde su creación en 1956 para la marca de Brandy Veterano hasta nuestros días, cuando cruzando todas las barreras, y pasando de ser un soporte publicitario a ser considerado bien interés cultural (BIC) en 1988.
     La exposición cuenta con documentos inéditos -como cartas de Washington Irving- , la misteriosa relación de la familia Osborne con Tolkien, quien escribió el famoso libro “El Hobbit” y obras de grandes autores del siglo XX inspiradas en el Toro de Osborne -piezas de Salvador Dalí, fotografías de Annie Lebovitz, Richard Avedon y Helmut Newton, diseños de Keith Haring, o un Toro de Osborne con cristales de Svarowski entre muchas otras piezas del mundo del deporte, del diseño y hasta de la música (Osborne).            
Conozcamos mejor la biografía de Manolo Prieto, diseñador de la obra reseñada;
     Manuel Prieto Benítez, Manolo Prieto. (El Puerto de Santa María, Cádiz, 16 de junio de 1912 – Madrid, 5 de mayo de 1991). Pintor, dibujante, cartelista, y medallista.
     Pese a su ingente obra, Manolo Prieto llegó a ser conocido y apreciado por ser el autor de esa emblemática obra, la silueta del toro de Osborne, que recrea el paisaje de las carreteras españolas, que en su día, y por aclamación popular, tuvo que ser “indultado” por las autoridades, por haberse convertido en un hito del arte contemporáneo, y formar “ya” parte del mismo paisaje.
     Desde muy joven se matriculó como alumno en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, de su ciudad natal, “donde me enseñaron a conocer los colores, porque otra cosa no podían enseñarme por su carácter particular...”. Hacia 1928 comenzó a colaborar en la Revista Portuense con una serie de caricaturas, motivado por otras que en el mismo diario hacía un artista local: Carlos García Gil. En El Puerto llegó a realizar dos exposiciones. Y el 22 de octubre de 1930 se marchó a Madrid, a la espera de una beca de la Diputación de Cádiz, que nunca llegó.
     En 1935 comienzan sus triunfos en el mundo del cartel, consiguiendo dos primeros premios en los Concursos de Carteles Turísticos Pro-Guipúzcoa. Cuando estalló la Guerra pasó a trabajar, como dibujante de propaganda, en el Altavoz del Frente. Gracias a un “pequeño enchufe” que le proporcionó su paisano Juan Guilloto —el general Modesto—, pudo presentarse voluntario con las tropas que defendían Madrid, y tener un trato especial, ingresando en el Comisariado del 5.º Cuerpo del Ejército como dibujante; más tarde fue nombrado director artístico de un periódico destinado a la tropa. También durante la contienda ingresó en la Delegación de Propaganda y Prensa del Ministerio de Turismo. Durante esta última etapa fue también dibujante político del periódico El Sol.
     Acabada la guerra trabajó para la Cámara de Comercio Alemana y, más tarde, y ya “con sueldo”, en la Embajada de los Estados Unidos, y de ahí pasó a la Sección de Prensa de la Casa Americana, donde ilustró infinidad de artículos, siempre con el seudónimo de Tete.
     Posteriormente trabajó para Publicidad Azor, donde llegó a ser director artístico y jefe de estudio durante diecisiete años. En esa agencia fue donde diseñó el actual logotipo de Osborne: el famoso toro que se ha hecho inconfundible en las carreteras españolas.
     Durante diecisiete años 1940-1957, estuvo colaborando ininterrumpidamente como dibujante de las célebres Novelas y Cuentos, donde llegó a realizar casi un millar de portadas de dicha publicación.
     La Asociación de Dibujantes le concedió en 1948 el Lápiz de Oro. En 1951 obtiene el Primer Premio en el Concurso Carteles de Toros de la Dirección General de Turismo. De 1952 es la Medalla de Oro de Renfe en el Concurso de Carteles de la CICE (Italia) así como el Primer Premio en el Concurso de Carteles de Aviación y Comercio (Aviaco) y el Primer Premio en el Concurso Internacional de Chritsmas Hallmark Art Award de New York. En 1953 realiza el cartel para anunciar la Feria de Primavera de El Puerto, su ciudad natal. Consiguió el Primer Premio del Concurso de Carteles anunciadores de Festivales de España 1956, que convocaba el Patronato de Información y Educación Popular del Ministerio de Información y Turismo. Consiguió cuatro primeros premios en carteles: 1952, 1958, 1963 y 1969, para anunciar la Corrida de la Beneficencia, de Madrid.
     Dos segundos premios en el mismo certamen de carteles, en los años 1956 y 1959. Y un tercer premio en la edición de 1953.
     Durante tres ediciones: 1964, 1967 y 1969, sus obras sirvieron para anunciar la corrida de La Prensa, de Madrid.
     También en 1969 obtiene el primer premio de carteles para anunciar las Fiestas de San Isidro.
     Y después de estos avatares decidió cambiar de profesión —sin abandonar el cartel—, y se hizo escultor de medallas, habiendo realizado centenares de ellas hasta los últimos días de su vida. Trabajó para la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, así como para el Instituto Numismático. Entre sus medallas más célebres destacan la de Juan XXIII (1963), que realizó para el Concilio Vaticano II; la del pintor Velázquez (1963); la Conmemorativa del Canal Isabel II (1967); la casada infiel (1974); Abelardo y Eloísa (1978); así como su importante colección sobre la tauromaquia.
     En 1979 obtiene el Premio Internacional de Medallas Isidro Cistaré y en 1983 fue premiado con el prestigioso Premio Tomás Francisco Prieto.
     En 1984 es nombrado académico de la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, de El Puerto de Santa María, tomando posesión en 1987, con la lectura de un discurso de ingreso sobre El cartel, arte y ciencia y lo que sé de su historia.
     En los últimos años de su vida donó gran parte de su obra: bocetos, carteles, pinturas y medallas a su ciudad natal. Con posterioridad a su muerte se creó la Fundación Manolo Prieto, para velar por dichos bienes donados, e investigar y difundir su vida y su obra (Francisco M. Arniz Sanz, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Toro Osborne XVII, de Manolo Prieto, en La Campana (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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