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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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miércoles, 20 de mayo de 2026

El desaparecido Pabellón de Checoslovaquia, de Martin Nemec y Jan Stempel, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de Checoslovaquia, de Martin Nemec y Jan Stempel, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 20 de mayo, es el aniversario (20 de mayo de 1992) del Día Nacional de Checoslovaquia en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón de Checoslovaquia, de Martin Nemec y Jan Stempel, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El desaparecido Pabellón de Checoslovaquia para la Exposición Universal de 1992 [nº 223 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se encontraba en la Avenida de las Palmeras, o Avenida 3, actual calle Marie Curie, entre el Palenque, y el Pabellón de Suiza; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.
     El Pabellón está inspirado en las tradiciones del funcionalismo poético, importante y excepcional estilo arquitectónico checoslovaco de los años de la preguerra. Los rasgos principales de la arquitectura son la sencillez de construcción y la composición de los mate­ riales empleados, así como su situación y acabado. La exposición está basada en la presentación de una grandiosa instalación de los artistas vidrieros. El cristal no se expone como un artefacto, sino como un recurso capaz de transfor­mar la luz, el sonido y el color y producir una profunda impresión.
     Todo el recinto del Pabellón está concebido como un templo espiritual. Los elementos de la instalación van a producir en nuestro huésped un estado de éxtasis que le hará olvidar el agitado mundo, invitándole a detenerse y meditar. Queremos que comprenda el silencio, la fragancia y la luz como algo bello y frágil.
     Los autores del Pabellón son Martin Nemec y Jan Stempel.
     Los autores de la exposición son Vratislav Novak, Karel Hubacek, Martín Nemec y Jan Stempel (Guía oficial de la Expo '92).
     El Pabellón de Checoslovaquia estaba situado en la calle Marie Curie, conocida como la Avenida de las Palmeras o Avenida 3 durante la Expo '92, entre el Palenque y el Pabellón de Suiza.
     La República Socialista de Checoslovaquia fue el tercer país participante en Expo '92 que presentó su proyecto final de pabellón en la Muestra Universal, tras las naciones de Reino Unido y Puerto Rico, en octubre de 1989, tres años antes de la celebración de la Exposición.
     Este edificio, configurado como una gran caja negra, se articulaba en tres plantas y un sótano. Su estructura de acero contaba con superficies acristaladas y de materiales cerámicos, siendo un pabellón con una concepción muy funcional, propia de los esquemas arquitectónicos checoslovacos de la época de entreguerras.
     En la primera planta del pabellón se situaron dos restaurantes, ya que durante esos años se produjo la división de el país en dos naciones: La República Checa (Chequia) y la República Eslovaca (Eslovaquia). En la segunda planta se habilitaron los despachos representativos del comisario general de la Sección Nacional checa con salones adjuntos y dos terrazas con abundantes áreas verdes.
     Sus contenidos giraban en torno a la situación del país tras la caída del Telón de Acero y la disolución del bloque comunista, así como la intención de tener una gran presencia en el nuevo entorno político y económico de la Europa del siglo XXI. Cabe destacar como principal atracción del pabellón un original espectáculo poético donde el cristal de Bohemia, producto nacional mundialmente conocido, fue el principal protagonista. Además, junto a las distintas demostraciones de arte, historia y cultura checoslovacas, el visitante podía disfrutar de una interesante escenografía que mezclaba luces, colores y sonidos, representando así una alegoría del día y la noche.
     Tras la clausura de la Muestra, y pese a ser concebido como un edificio efímero, se comprobó que reunía las cualidades funcionales necesarias para ser reutilizado y se convirtió en uno de los primeros edificios en ser ocupados, pasando a ser sede de la sevillana AYESA, un grupo de tres empresas que desarrollaban proyectos de ingeniería aplicada al agua y a la electricidad.
     Finalmente, la especulación y la falta de uso del pabellón desembocaron en su derribo, acometido en los primeros días del año 2008 (Blog Pasaporte Expo 92).
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sábado, 24 de agosto de 2024

El Pabellón de Hungría, de Imre Makovecz, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Hungría, de Imre Makovecz, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
      Hoy, 24 de agosto, es el aniversario (24 de agosto de 1992) del Día Nacional de Hungría en la Expo '92, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón de Hungría, de Imre Makovecz, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     La Exposición Universal se ubicó en la llamada Isla de la Cartuja, que se encuentra en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito de Triana.
     El Pabellón de Hungría [nº 155 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se encuentra situado en la calle Marie Curie, denominada como Avenida 3 o de las Palmeras durante Expo'92, entre la parcela que dejó libre Austria y haciendo esquina con la calle Louis Pasteur, en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.
     La parcela sobre la que se encuentra el Pabellón ocupa la esquina de la que fue Avenida 3 (hoy calle Marie Curie) y que actualmente queda delimitada en tres de sus lados a los que presenta fachada por las calles Jacques Cousteau al norte, calle Louis Pasteur al este y calle Marie Curie al sur. De 27,5 x 60 metros de dimensiones, en dirección aproximada norte-sur, cuenta con una superficie de 1.650 m2.
     El edificio se extiende a lo largo de toda la parcela, retranqueándose sistemáticamente cinco metros de los linderos. Se construye sobre un sótano en el que se ubicaron salas de máquinas, instalaciones y locales de servicio del restaurante y cocina. El sótano se ventila por la presencia de un patio inglés (foso de separación entre el acerado de la calle y las fachadas de los edificios, frecuentemente usado en la arquitectura residencial urbana en el mundo anglosajón, que se introduce para permitir la ventilación e incluso el acceso- de dependencias de servicio situadas en sótano o semisótano). 
     A partir de dicho patio, que circunda el edificio dos metros bajo su rasante, se traza un jardín en pendiente que ocupa el resto de la parcela. La planta baja destinó la parte sur a los espacios de exposición, mientras que en la parte norte se localizaron la cocina y el restaurante. En planta primera se dispusieron locales de protocolo y oficinas y en una pequeña planta superior, planta segunda, la terminal de redes (informática y telecomunicaciones).
     El recorrido del Pabellón se realizaba desde el acceso de visitantes por el lado sur hasta su salida a través de la torre del lado este. El acceso desde el lado norte se destinaba a personal y abastecimiento del restaurante.
     Pero es en la configuración formal del edificio donde el pabellón adquiere una complejidad que, como hemos visto, funcionalmente no aparenta. Una cubierta revestida de teja gris semejante al casco invertido de una embarcación primitiva se macla a los volúmenes que constituyen las entradas y que se rematan con máscaras aladas de exuberante figuración construidas artesanalmente en madera rojiza. Por otra parte, el casco se perfora con siete torres, siete campanarios, rematados con elementos inspirados en las iglesias propias del paisaje magiar.
     En la planta se encuentran los trazados que ayudan a descifrar la complejidad de la volumetría. La nave encuentra en su fachada oeste una sección recta que permite localizar los accesos norte y sur. Desde este último se traza una diagonal que busca el corazón del edificio y que hilvana una tras otra seis de las siete torres que irrumpen en la cubierta y que son lucernarios del interior, estableciendo bajo ellas, entre sus paredes, el recorrido principal. La séptima se desgaja y orienta hacia el este ofreciendo la salida a la calle al visitante. Con la diagonal y el giro de la séptima torre los usos se acomodan liberando en un único espacio la mayor sala de exposiciones, que encuentra su acceso a través de cada una de las torres que, a la vez, se asoman a la sala de exposiciones menor que discurre por la fachada oeste, estableciendo una conexión visual y espacial entre ambas salas. En la zona norte, como antes se explicó, restan los usos pormenorizados que admiten divisiones y compartimentaciones en planta y en sección.
     Existe una tercera lectura superpuesta que tiene relación con la simbología de las formas empleadas y que el mismo Makovecz relata. En el pabellón se pretende reflejar la vocación occidental de Hungría y las diferencias culturales y económicas entre el este y el oeste "aprovechando la similitud entre la posición del Pabellón, con el de Austria al oeste y el del Vaticano al este, y la posición geográfica de Hungría con respecto a estos países- abriendo un gran hueco hacia Austria para, a continuación, conducir a los visitantes al hemisferio oriental, a la imagen oriental de Hungría, saliendo finalmente frente al Pabellón del Vaticano. En el recorrido bajo los campanarios, entre su doble pared, se emiten ruidos que aluden a la vida. Al visitante se le inunda de imágenes y música que expresan el carácter occidental de Hungría, todo ello bajo la cúpula invertida de la cubierta y sobre un suelo de cristal en cuyo centro se deja ver, naciendo de la tierra bajo él, el árbol de la vida, creciendo hacia arriba "la luz-, y hacia abajo "la oscuridad-, dualidad que el arquitecto afirma como propia del pueblo húngaro.
     Por último, está su propio mundo formal, dúctil y orgánico, inspirado en el paisaje y en referencias míticas representadas en seres vivos.
     Este cúmulo de referencias encuentra respaldo en la propia materialidad del Pabellón. La construcción en madera acentúa y enfatiza la calidez del espacio que envuelve la sala de exposiciones, dejándose labrar para dar forma a las máscaras que protegen los huecos. Al mismo tiempo brilla arrogante al exterior por los reflejos metálicos de la pizarra en la que se elevan desafiantes las desencajadas fauces de los campanarios, seres mutantes que en su reverso ocultan una fachada blanca y silente, lo cual se materializa en el distinto acabado de las fachadas de las torres, dos a dos: blancas de paneles de madera, grises del color de la pizarra.
     Así pues, al interés por el planteamiento del edificio se suma su construcción que, en este caso, puede identificarse con su estructura.
     La cimentación está ejecutada con una losa de hormigón armado de 30 centímetros de espesor, solidarizándose a los muros de sótano, del mismo material y dimensión, formando una balsa rígida que flota sobre el terreno. También son de hormigón armado los pilares y su arriostramiento en el nivel inferior, naciendo de ellos los soportes de madera de las torres, tres pies derechos de madera encolada de 14 x 14 cm de escuadría en cada esquina, unidos con piezas metálicas en su arranque, y sus puentes transversales que libran una luz de 2,40 metros.
     Las torres, siguiendo el discurso establecido en planta a través de su diagonal, construyen sus paredes sur y oeste con un muro de hormigón armado de 15 cm de espesor hasta el nivel de la galería. Se trata de muros portantes sobre los que se elevan paneles prefabricados revestidos en color blanco de madera que se fijan a los soportes de esquina. Estas fachadas representan motivos arquitectónicos húngaros de distintos periodos de su historia. En los lados norte y este las torres se revisten al interior con tablas de pino cepillado, mientras que al exterior el revestimiento es de pizarra natural. En los vértices y sobre el faldón de la cubierta aparecen los campanarios, grandes huecos de fantásticas carpinterías por los que pasa la luz al interior.
     El restaurante y la sala de protocolo se distinguen espacialmente mediante la construcción de sendas cúpulas de madera soportadas por doce rollizos de pino tallado de 40 cm de diámetro sobre los que se colocan costillares de madera de pino encolado, rematándose con un entablado de la misma madera.
     Pero es la estructura de madera de la gran cubierta la que demuestra mayor pericia. Grandes costillas, pórticos de directriz curva en definitiva, de madera laminada y encolada, de 14x35 cm de escuadría, configuran las cuadernas del buque invertido. Para su construcción se trajeron las costaneras (parecillos o vigas menores que cargan sobre la viga principal) ya encoladas de su país de origen, así como los carpinteros que habían de montarlas. Se ensamblaron en el suelo siendo posteriormente izadas para fijarse en su extremo superior a la viga principal. Las uniones estructurales de madera se corresponden con las tradicionales de la carpintería de armar con ayuda de elementos metálicos de fijación.
     La costanera del albañal, conducto para la evacuación de aguas residuales, de la sala se forma con vigas de madera encolada de 12 x 18 cm de escuadría, atornillada a la costanera principal apoyada en la viga. La estructura superior de carpintería de los "capirotes", como denomina el proyecto a los chapiteles o remates de las torres, se construye de pino serrado, tipo tenaza. Se rematan revestidos al interior con tablas de madera de pino machihembradas y barnizadas en su color, al igual que la estructura.
     Al exterior las cubiertas se revisten de pizarra natural gallega de color gris y despiece detallado en el proyecto, fijada con ganchos, sobre los entablonados, a la manera tradicional.
     Los cascos de las cúspides de los campanarios, por su sistema estructural y formas especiales, se fabricaron en Hungría y, terminados con sus remates, se colocaron in situ.
     La carpintería de puertas y ventanas, salvo las convencionales del sótano o las de evacuación y las de compartimentación de sectores de incendios, están diseñadas por el propio arquitecto y ejecutadas en pino alerce, excelente madera rojiza liviana, duradera e imputrescible a la que no atacan los insectos. En ellas, sin duda, el autor adquiere la mayor expresividad introduciendo un sello que personaliza su arquitectura.
     Como orden de dimensiones, señalar que la altura libre de la sala de exposiciones llega hasta los 12,00 metros, que la planta baja tiene altura variable desde los 3,15 metros en el punto más bajo, que las plantas primera y superior tienen 2,72 metros de altura, aproximadamente la misma que la del sótano. La altura máxima del edificio es de 16,30 metros y la de las torres de 31,50 metros.
     Tras finalizar la Exposición, el Pabellón se encontró sin uso, salvo un breve periodo que no implicó transformación alguna, hasta su adquisición por la empresa ATYMSA NUEVAS TECNOLOGÍAS, S.L.U., que encargó un proyecto de reforma para adecuar el edificio como sala de exposiciones y usos complementarios a lo que se denominó Pabellón de la Energía Viva, pequeña instalación destinada a mostrar la compatibilidad entre desarrollo y preservación de la Naturaleza con el uso de energías renovables.
     La reforma efectuada supuso, entre otros, la realización de una barra en la cafetería, la formación de aseos en planta baja y sótanos, la revisión y reposición de instalaciones existentes y el tratamiento de protección de estructuras y revestimientos.
     Tras la reforma, la distribución de usos del edificio no se vio modificada en lo fundamental. En la planta sótano, con una superficie útil de 598,38 m2, se mantuvieron las dependencias auxiliares realizando nuevas compartimentaciones que afectaron a la distribución de instalaciones, aulas, zona de limpieza, aseos, salas de informática, etc. En la planta baja, con 737,11 m2, se mantuvieron el acceso, las dos salas de exposiciones, la cafetería y se dispusieron los nuevos aseos. 
     En planta primera, con 203,76 m2, quedan fundamentalmente los usos administrativos compuestos por la sala de reuniones, oficinas, vestíbulos y aseos. En la pequeña planta superior se situó el despacho de dirección de 20 m2.
     Las obras de recuperación de las maderas del edificio, fundamentalmente por falta de mantenimiento, se centraron en el exterior, pues la calidad de los materiales y del trabajo ejecutado habían permitido conservar las maderas del interior en perfecto estado de conservación mientras que las de exterior se vieron afectadas en aspectos estéticos, que no estructurales.
     Se cambiaron los paneles blancos de las torres por otros nuevos e idénticos que se montaron de nuevo. También se cerraron los huecos exteriores de las torres, abiertos durante la Exposición. En el interior se trataron todas las maderas cambiando la disposición y apertura de algunas las puertas para adaptarlas al nuevo uso. La pérdida fundamental que se pudo apreciar fue la de alguna de las campanas de las torres, que había desaparecido, no pudiendo recuperarse el sonido que, de alguna manera, era también parte sustancial del edificio.
     El estado de conservación del edificio es bueno, no precisándose tareas distintas a las de mantenimiento.
     Proyecto redactado por Imre Makovecz por encargo del Ministerio de Comercio Húngaro a través de la empresa HUNGEXPO, S.A. En la dirección de la obra colaboró Ferenc Z. Lantos, doctor arquitecto, profesor en la ETS de Arquitectura de Madrid. Fecha de Proyecto Básico: 29 de enero de 1991. Proyecto de Ejecución. Se entrega por fases, siendo visado el documento correspondiente a la primera 27 de mayo de 1991 y, la segunda fase, el 6 de agosto de 1991. 
     Fin de Obra: 13 de marzo de 1992.
     La Reforma del Pabellón para Sala de Exposiciones y Usos Complementarios fue redactada por el arquitecto Francisco González de Canales y López-Obrero. Fecha de proyecto: octubre de 2002. 
En diciembre de 2002, se redacta el Dictamen, seguimiento y asesoramiento sobre los trabajos a realizar relativos al tratamiento y protección de la madera del Pabellón de Hungría de Expo'92 (Sevilla) por el doctor arquitecto Enrique Morales Méndez, Profesor Titular de Construcciones Arquitectónicas I en la ETS de Arquitectura de Sevilla.
     En el Pabellón de Hungría es necesario enfatizar la coherencia de todos los aspectos que están implicados en su definitiva formalización:
     Espacialmente, los espacios expositivos que fueron objeto de proyecto quedaron a su vez determinados por él, siendo difícil, si no imposible, admitir compartimentaciones interiores que alteren las cualidades de dichos espacios, concebidos como únicos.
     Funcionalmente, los espacios expositivos admitirían otros usos que no implicaran subdivisiones internas por tratarse de espacios únicos claramente enlazados a través del recorrido. 
     En cuanto a su configuración exterior, su geometría y singular volumetría no podría incorporar nuevos lucernarios, o nuevos huecos en sus fachadas, quedando también de esta manera determinada la iluminación del espacio interior como fue concebida. Se ha destacado la calidad de sus materiales, por lo que debiera garantizarse que no se vieran afectados por futuras intervenciones o cambios de uso.
     Su construcción, especializada, artesanal y específica en lo relativo a todos los trabajos relacionados con la carpintería de armar y de taller, con la participación de carpinteros con formación específica venidos desde Hungría, fuerzan a considerar la construcción del Pabellón como difícilmente repetible en diferente tiempo y lugar.
     Por último, su ubicación, sobre la parcela concreta que se erige, es testimonio de la estructura urbana que se estableció para la Exposición Universal de Sevilla de 1992, vinculando al edificio con el recinto de la muestra y la formalización de la ciudad en un momento concreto de su devenir urbanístico (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Cuando en España se hacían los preparativos para descubrir Las In­dias, a finales de la Edad Media, el Imperio Otomano avanzaba hacia Occidente. En 1456 en Nádorfehérvár, hoy Belgrado, el ejército del sultán se enfrentó al ejército húngaro, cuyo jefe, János Hunyadi, venció a los turcos. En memoria de la victoria el Papa ordenó que las campanas doblaran a mediodía en todas las iglesias europeas.
     En 1458 el hijo de Hunyadi, Molías, fue elegido rey de Hungría, quien elevó al país a la categoría de una po­tencia fuerte e independiente y de centro cultural renacentista importante.
     En el interior del Pabellón, una muralla doble representa la resistencia a la expansión turca, la defensa para Europa Occidental. La muralla divide al Pabellón en dos partes: oriental y occidental, cuyas ornamentaciones sim­bolizan la relación del país con Oriente y Occidente. Por encima de ésta se alzan siete torres con cuarenta campanas, que sonarán  recordando al mundo nuestros actos heroicos durante la historia (Guía oficial de la Expo '92).
        El Pabellón de Hungría, concebido en un principio como efímero, se encuentra situado en la calle Marie Curie, denominada como Avenida 3 o de las Palmeras durante Expo'92, junto a la parcela que dejó libre el Pabellón de Austria y haciendo esquina con la calle Louis Pasteur.
     Está construido en madera y revestido de pizarra. Su arquitecto asemejó su aspecto exterior a una iglesia rural húngara, en la que se alzan siete torres. Su interior está dividido en dos sectores perfectamente diferenciados: el oeste, donde todavía se conserva el roble traído de las riberas del río Danubio y, cuyas raíces, pueden verse a través de un suelo de cristal; y el sector este, donde se encontraban los contenidos del museo durante su etapa como Pabellón de la Energía Viva.
     La presencia de Hungría en la Muestra Universal estuvo representada por un contenido cargado de simbolismo, huyendo de lo material: grandes exposiciones, audiovisuales o juegos interactivos. El recorrido comenzaba con una explicación sobre el significado del pabellón por parte de las azafatas y se continuaba por un largo y oscuro pasillo con un incesante sonido de bombardeos, donde se alzaban las siete torres del pabellón.
     El pasillo desembocaba en la sala central del edificio, con suelo de cristal, donde se encontraba el "árbol de la vida", un roble de dieciséis metros de altura traído desde un bosque húngaro a orillas del río Danubio. El roble, desprovisto de follaje y con las raíces a la vista, simbolizaba la ancestral religión e historia húngaras así como la relación de este país con la naturaleza.
     También se quería representar la unión de dos mundos: el real (tronco y ramas del árbol) y el irreal (raíces) separados únicamente por el suelo de cristal. Durante todo el recorrido, la penumbra y los sonidos acompañaban al visitante: voces de niños, música, entre otros. Cada 20 minutos tañían las campanas del pabellón, indicando el final de cada visita.
     Obra del experto campanero húngaro Laszlo Csury, estas campanas de bronce fueron traídas a Sevilla en camión desde la pequeña localidad de Orbotytyán y con sus 1.252 kilos de peso se convirtieron en unas de las protagonistas del pabellón.
     El sonido de las campanas indicaba también el comienzo de la proyección audiovisual del pabellón. En un comienzo se proyectaba un corto sobre la historia del país en el siglo XX que, debido al escaso éxito entre el público, fue sustituido por un vídeo meramente turístico. Un juego de luces sobre los costados de las siete torres del pabellón daban por finalizada la visita.
     Tras la clausura de la Exposición Universal, el pabellón fue adquirido por la empresa tecnológica Euroinges, con la intención de crear en él un centro de Relación y Comunicación, Transferencia de Tecnología Agroalimentaria y Formación de Nuevas Tecnologías. Tras un año 1993 sin desarrollar ninguna actividad de I+D en el edificio, el pabellón pasó a manos de Euroisis, un Instituto Superior en el que se impartían estudios técnicos e informáticos que tuvo el mismo destino que su anterior inquilino.
     En el verano de 1996, el pabellón es adquirido por una nueva empresa, Atymsa Nuevas Tecnologías, que nunca llegó a instalarse en él, estando en desuso hasta el año 2002, cuando fue reabierto para albergar en su interior un museo sobre los fenómenos relacionados con los distintos tipos de energía: el Pabellón de la Energía Viva. Tras su cierre en 2006, el pabellón cayó en el abandono pese a ser declarado Bien de Interés Cultural para evitar una posible demolición y fue posteriormente puesto en venta. Su estado actual es bueno, aunque se aprecia un avanzado deterioro en la madera del exterior y pérdida de parte de las piezas de pizarra que cubrían el edificio (Blog Pasaporte Expo 92).
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sábado, 15 de junio de 2024

El Pabellón de Suecia, de Alenius, Silfverhielm y Ahlund, para la Exposición Universal de 1992 (actualmente en Grytyttham)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Suecia, de Alenius, Silfverhielm y Ahlund, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla (actualmente en Grytyttham).
     Hoy, 15 de junio, es el aniversario del Día Nacional (15 de junio de 1992) de Suecia en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón de Suecia, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El Pabellón de Suecia, para la Exposición Universal de 1992 [nº 161 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba en la calle Marie Curie, s/n (avenida de las Palmeras durante la Exposición Universal); en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.   
     Luz de inspiración
     Para rendir homenaje a los inventores suecos -al igual que a la cultura y a la naturaleza del país- Suecia eligió el tema Luz de Inspiración.
     Suecia es el país de origen de mu­chas de las grandes invenciones que han inspirado el progreso de la Humanidad. Este es el resultado del apoyo intenso y previsor que se le ha dado al desarrollo y a la investigación científica.
     El Premio Nobel: una fuente de inspiración
     En el Pabellón de Suecia están representados grandes inventores suecos como Carl von Linné y Alfred Nobel, y también invenciones como las cerillas de madera suecas, la hélice, las cremalleras, etc.
     Suecia participa con un Pabellón propio en la Avenida de Las Palmeras, en el que se presentan interesantes e innovadoras muestras tanto de la cultura sueca como de sus invenciones, su industria y su sociedad, en un recinto decora­do con arte moderno sueco. Además, se organizan importantes seminarios y ex­posiciones sobre cuestiones como el futuro de las comunicaciones y el medio ambiente. El Pabellón de Suecia es, al mismo tiempo, un himno de alabanza a la naturaleza sueca.
     ¡Bienvenidos a la Luz de Inspiración! (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
     El pabellón de Suecia se encontraba situado en Avenida 3 o de las Palmeras, actual calle Marie Curie, entre los pabellones de Austria y de Finlandia.
     El edificio que acogió a Suecia durante la Exposición Universal contó con una superficie total construida de 2.300 metros cuadrados y un presupuesto de 60 millones de coronas, unos 1.100 millones de pesetas al cambio. En su construcción destacó la madera como material principal y en su diseño se trabajó por la síntesis de las construcciones clásicas mediterráneas y la sencillez de los elementos constructivos de la arquitectura sueca.
     Con el lema "Suecia luz de inspiración", los suecos presentaron en Expo'92 un contenido donde aunaban la tradición clásica nórdica y el futuro más inmediato. La visita, que comenzaba en la planta baja del pabellón, arrancaba con el reflejo de la antigüedad y la tradición sueca y los personajes más destacados de esta tierra.
     Un conjunto de árboles, todos ellos naturales, representaban uno de los múltiples bosques que pueblan el país, además de cantos de pájaros, luz tenue o una bajada de la temperatura, para que el visitante pudiera imaginar estar paseando por un bosque sueco.
     Entre los múltiples inventos de origen sueco que se mostraron en el pabellón se podía encontrar el frigorífico, inventado por la sueca Electrolux en 1922; el cinturón de seguridad de tres puntos, desarrollado por la marca de vehículos Volvo, así como el termómetro de grados Celsius o la dinamita, inventada por Alfred Nobel, quien después crearía el premio que lleva su nombre.
     En la planta más alta se reproducía el futuro, mediante una representación de arte, exposiciones, seminarios y un centro de comunicaciones. Otro de los puntos fuertes del pabellón era su auditorio, dotado con un innovador sistema de sonorización.
      Tras la clausura de la Exposición Universal, el pabellón fue desmantelado y trasladado a la localidad sueca de Grytyttham, donde permanece hoy en día como Escuela Superior de Restauración (Blog Pasaporte Expo 92).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Suecia, de Alenius, Silfverhielm y Ahlund, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla (actualmente en Grytyttham). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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martes, 4 de junio de 2024

El Pabellón de Finlandia (actual sede de la Fundación FIDAS), de Jääskeläinen, Sanaksenaho, Rouhiainen, Kaakko y Tirkkonen, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Finlandia (actual sede de la Fundación FIDAS), de Jääskeläinen, Sanaksenaho, Rouhiainen, Kaakko y Tirkkonen, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 4 de junio, es el aniversario del Día Nacional (4 de junio de 1992) de Finlandia en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón de Finlandia para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El Pabellón de Finlandia, para la Exposición Universal de 1992 [nº 166 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba en la calle Marie Curie, 3 (avenida de las Palmeras durante la Exposición Universal); en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.   
     La realidad de Finlandia es dual: industrial y de carácter industrioso, pero también exótica y enigmática.
     Finlandia participa en la Exposición Universal Sevilla 1992 con un audaz diseño del joven grupo Arquitectos '92. De esta forma, Finlandia rinde homenaje tanto a su pasado como a su futuro al celebrar sus 75 años como es­tado soberano.
     Finlandia es un país de buenas relaciones y de contrastes.
     La Quilla es la naturaleza. La Quilla es creatividad. La Quilla es un barco.
     La Máquina es el hombre. La Máquina es modernidad. La Máquina es la industria.
     La Grieta es la unión. Le invita­mos a enfrentarse a este desafío y a ganar.
     El Pabellón finlandés, La Máquina y la Quilla, fue diseñado por Juha Jääskeläinen, Juha Kaakko, Petri Rouhiainen, Matti Sanaksenaho y Jari Tirkkonen, todos ellos estudiantes de ar­quitectura. El arquitecto de la exposición es Juhani Pallasmaa, catedrático de arquitectura (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
     Durante la Muestra Universal, este edificio se conoció popularmente como "La Garganta del Infierno", en memoria de un monumento natural finlandés que recibe el mismo nombre.
     El Pabellón de Finlandia está situado en la calle Marie Curie, entre las parcelas que ocuparon los Pabellones de Noruega y de Suecia.
     Los arquitectos del edificio eran jóvenes estudiantes de arquitectura, que concibieron el edificio como pabellón efímero. Éste consta de dos edificios independientes, separados por un estrecho pasillo. El primer edificio es una construcción esbelta de acero y cristal conocida como "La Máquina", y que actualmente presenta un aspecto "oxidado" por el paso del tiempo. Al otro edificio, de menor altura y revestido de madera de pino finlandés, se le conoce popularmente como "La Quilla" y su estado está en entredicho, por lo que se le han ido aplicando tratamientos para evitar su deterioro con los años.
     Este edificio ha sobrevivido a duras penas en la Isla de la Cartuja y actualmente es sede del FIDAS, del Colegio de Arquitectos de Sevilla, fundación que se dedica a la investigación en el campo de la arquitectura (Blog Pasaporte Expo 92).
     El Pabellón de Finlandia se construyó como edificio expositivo representando a ese país durante la Exposición Universal de Sevilla de 1992, Expo '92. Formaba parte de los pabellones efímeros de países participantes y se encontraba entre las parcelas ocupadas por los pabellones de Suecia y Noruega.
     La parcela, rectangular de 25 x 60 metros de dimensiones y 1.500 m2 de superficie, está situada en la calle Marie Curie. 
     Con un retranqueo constante de cinco metros, el rectángulo en el que se desarrolla el Pabellón es de 15,00 x 50,00 metros, con una ocupación en planta de 543 m2 incluyendo la rampa y escalera exterior.
     El Pabellón, de fuerte carga figurativa, está formado por dos edificios que dialogan entre sí: el edificio Máquina (KONE) y el edificio Quilla (KOLI). Sus nombres son expresivos de su materialidad y su geometría pues el primero está construido en acero y su geometría es la de un perfecto paralelepípedo, mientras que el segundo lo está en madera y su forma curvada se asemeja al casco de una nave. Entre ambos, la garganta Helvetinkolu, Garganta del Infierno, metáfora construida de la popular grieta de ese nombre que se sitúa en el Parque Nacional de Helvetinjärvi, al norte de Tampere. 
     Ambos edificios se conectan con una pasarela.
     El Pabellón (como los demás pabellones nacionales, de comunidades autónomas e incluso los comerciales) pretende, a través del edificio tanto como de las exposiciones que se celebraron en su interior, mostrar la realidad cultural e histórica de su país a la vez que una imagen optimista de su futuro. Por ello, la forma del edificio se carga de simbolismo presentando a Finlandia desde una pareja de opuestos: tradición y modernidad, naturaleza y tecnología, serenidad e incertidumbre, artesanía e industria, pasado y futuro... En definitiva, por un lado los valores a los que asociamos la calidez de la madera, sin tratar, en su color, la evocación de una nave primitiva o la sinuosa curvatura de su volumen, y, por otro, los representados por la frialdad del acero, su complejidad tecnológica aparente, el color negro en que está pintado o la abstracción de su límpida geometría. El tema central del Pabellón, "Finlandia, creativa por naturaleza", fue acertada expresión de estas ideas.
     Durante la Exposición los visitantes accedían al primer nivel del edificio Quilla por la rampa situada entre ambas piezas; una vez recorrido se llegaba en el extremo opuesto al puente que cruzando la grieta daba acceso al edificio Máquina desde este nivel. En el extremo opuesto se encuentra la escalera exterior que devolvía al visitante al nivel inferior del vestíbulo.
     La Máquina, de 20 metros de altura, 50 de longitud y 4,70 de ancho, albergaba en planta baja los locales auxiliares y de instalaciones a los que se accedía directamente desde el exterior. En los extremos del edificio se sitúan los núcleos de comunicaciones que disponen de escaleras de emergencia, espacios técnicos y ascensor, con igual diseño en todas las plantas. La planta primera desarrollaba un espacio diáfano de exposición. Una escalera exterior conectaba esta planta con el vestíbulo principal de la planta baja. En planta segunda estaban las oficinas y aseos y vestuarios de personal y, en la tercera, la zona para VIP's, cocina y aseos.
     El edificio Quilla se desarrolla en dos plantas: en la baja se encontraba el vestíbulo principal, el área de información general (tienda) y los aseos; en la primera se encontraba el espacio diáfano de exposición que a través del puente conecta con el espacio expositivo del edificio Máquina. En los extremos, y de la misma manera que en el otro edificio, los núcleos de comunicaciones con las escaleras de emergencia para salida directa al exterior. Sus dimensiones de fachada son de 38,45 metros en la fachada oeste, curvada, y de 7,65, 36,65 y 6,7 en las fachadas planas norte, este y sur respectivamente. La altura oscila entre los 11,63 y los 14,00 metros.
     La superficie construida del primero es de 774,60 m2, y su superficie útil de 759,50 m2, mientras que el segundo cuenta con 452,66 m2 de superficie construida y 447,20 m2 de superficie útil, lo que hace una superficie total construida de 1.227,26 m2 y de 1.206,70 m2 de superficie útil.
     Las fachadas del edificio Quilla están realizadas con revestimientos exterior e interior de tablones de madera aserrada y cepillada de pino finlandés, de 21x120 mm de escuadría, ensamblados a media madera y clavados sobre listones de 50x50 mm, alojando en el interior un panel sándwich de 101 mm de espesor de dos caras de chapa metálica. En la fachada curva, oeste, se ejecutó un bastidor de madera de familia de riostras de madera de 95 x 45 mm a 600 mm, conformado con tableros de yeso a dos caras curvados según diseño; las duelas de madera se dispusieron verticalmente, tintadas, frente a las del resto del edificio, horizontales y sin tratar.
     Su estructura es de pórticos de doble altura, sensiblemente paralelos, de madera laminada encolada (glulam) de dimensiones variables entre los 6,70 y los 9,40 metros, dispuestos cada 5 metros. La altura de suelo a techo de planta baja a primera es de 3,68 metros y de 8,81 metros de primera a cubierta. Los soportes tienen una sección de 595 x 215 mm y las vigas de 496 x 215 mm. Las uniones están ejecutadas con chapas y palastros de acero. Las viguetas son también de piezas de madera de 60 x 120 mm cada 1200 mm, rellenándose el entrevigado de lana mineral. El pavimento se dispuso de piezas de madera de 58 x 200 mm. La cubierta es también de madera, construida mediante vigas de 496 x 215 mm, viguetas de 50 x 50 mm, paneles de cartón-yeso, capa de betún y revestimiento interior y exterior de duelas de madera de 21 mm de espesor.
     El edificio Máquina construye sus cerramientos mediante un panel sándwich de 101 mm de espesor idéntico al descrito, revestido al exterior con una chapa de acero tratada con laca de poliuretano en color negro; la chapa pasa a perforada ante la presencia de huecos en la cara interior. Sus forjados están constituidos por placas prefabricadas aligeradas de hormigón pretensado de 20 cm de espesor con una capa de compresión de 5 cm y pavimento de goma. La tabiquería original era del mismo tipo de panel sándwich, estando construidas las nuevas a base de varias capas de cartón yeso. La carpintería metálica es de acero en puertas y de aluminio lacado en negro en ventanas. Los falsos techos están construidos con una rejilla de alambre de 3 mm de diámetro y la cubierta se construye con un panel sándwich nervado de 171,2 mm de espesor con relleno de lana mineral. Con todo lo anterior podemos comprender que el objetivo es el de construir una edificación de estética industrial acorde con el planteamiento de proyecto.
     Una vez finalizada la exposición se decidió la conservación de algunos pabellones inicialmente pensados como efímeros, siendo éste el caso del Pabellón de Finlandia que fue adquirido por el Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Occidental (actualmente propiedad del Colegio de Arquitectos de Sevilla "COAS") para constituir la sede de la Fundación para la Investigación y Difusión de la Arquitectura, Sevilla (FIDAS). En 1994 se realizó una remodelación del Pabellón para adaptarlo a su nuevo fin, de manera que en líneas generales "la Quilla" asumiera las dependencias destinadas a difusión y "la Máquina" las dedicadas a la investigación y consulta.
     Las obras principales consistieron en introducir una entreplanta entre las planta primera y segunda del edificio original, cambiar los accesos de manera que al edificio Máquina se accediera por una de las salidas laterales de incendios de planta baja distinguida con una ligera marquesina de chapa, y otras obras menores que permitieron la implantación de la nueva actividad.
     El edificio Máquina pasó a tener por tanto cinco plantas: oficinas y archivo de expedientes del COAS en planta baja; biblioteca, zona de lectura y depósitos en primera; archivo de la biblioteca en entreplanta y oficinas y dependencias de la Fundación en las dos superiores. En el edificio Quilla se ampliaron los servicios de planta baja incluyendo unos pequeños almacenes, se creó un vestíbulo y se adaptó el resto como salón de actos, respetando la planta primera dedicándola como en origen a espacio expositivo y de representación de la Fundación.
     El Pabellón de Finlandia fue objeto de un concurso de ideas que ganaron los estudiantes de arquitectura: Juha Jääskeläinen (1966), Juha Kaakko (1964), Petri Rouhiainen (1966), Matti Sanaksenaho (1966) y Jari Tirkkonen (1965), formando el grupo MONARK. El proyecto (Helsinki, 14 de septiembre de 1990) lo presentan constituyendo el equipo que denominan ARKKITEHTUURITOIMISTO 92/ OFFICE FOR ARCHITECTURE 92 (Estudio de Arquitectura 92). Tras este proyecto los integrantes del grupo MONARK desarrollan su trayectoria profesional por separado.
     Proyecto de terminación, redactado por Miguel Maldonado Lozano, arquitecto de la empresa HEYNO INGENIERÍA S.A., Ingeniería Industrial, Química y Civil, en Madrid, con fecha 20 de enero de 1992. Visado el 29 de enero de 1992 con el número de registro 2805/90.
     Fecha de inicia de obras: 1/7/1991
     Fecha de fin de obras: 31/12/91
     En junio de 1994 se redacta por encargo de su propietario, actual Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla, el "Estudio sobre el estado, tratamiento y control de las maderas exteriores del que fuera Pabellón de Finlandia de la EXPO "92" por el doctor arquitecto Enrique Morales Méndez, Profesor Titular de Construcciones Arquitectónicas I en la ETS de Arquitectura de Sevilla, con demostrada capacidad profesional e investigadora en el ámbito de la construcción y especialmente en el que interviene como material constructivo o estructural la madera, quedando de manifiesto en los diferentes proyectos y publicaciones en que ha participado, en colaboración o en solitario, y en sus aportaciones a congresos de ámbito nacional e internacional. El documento fue visado el 14 de junio de 1994 con número de registro 2025/94.
     Se trata de un minucioso documento que expone tanto la construcción como las afecciones analizadas en las maderas del edificio, proponiendo las medidas correctoras oportunas.
     En Abril de 2001, el arquitecto, con domicilio profesional en Sevilla, Ángel Garrido Burón presenta el "Proyecto Básico y de Ejecución de Reforma del Pabellón de Finlandia" por encargo de la propiedad, actual Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla (COAS), siendo el documento visado el 28 de mayo de 2001 con número de registro 946/01. Su contenido responde a las necesidades planteadas por el uso administrativo tanto como por las necesidades de mantenimiento. Se excluyen del documento las obras necesarias para la reparación y mantenimiento de las fachadas de madera que fueron objeto del informe antes resumido (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Finlandia participó en la Expo’92 de Sevilla con un pabellón que recreaba la “Garganta del Infierno” o “Helvetinkolu”, un monumento del Parque Nacional de Helvetinjärvi, situado en el municipio de Ruovesi. Con esta inspiración, el pabellón fue diseñado por los estudiantes de arquitectura Juha Jääskeläinen, Juha Kaakko, Petri Rouhiainen, Matti Sanaksenaho y Jari Tirkkonen.
     El pabellón refleja con su arquitectura la cultura finlandesa a través del contraste entre lo moderno y lo tradicional, la tecnología y la naturaleza conectadas, a partir de dos edificios enfrentados: KONE (máquina) construido en acero y KOLI (quilla) en madera, con la garganta “Helvetinkolu” entre ellos y comunicados a través de una pasarela.
     KONE, la máquina revestida de acero negro, representa un esfuerzo hacia adelante, una nueva era. 
     KOLI es la que le da el alma a la unidad escultórica del pabellón. El espacio interno de KOLI, el vientre de la ballena con sus superficies de madera sin tratar, es un espacio que busca la seguridad y la paz entre los ruidos externos. 
     El Pabellón de Finlandia de Sevilla es el primer pabellón finlandés en la historia que se ha conservado después de una exposición. Famosos pabellones como los de Saarinen (París 1900), Alvar Aalto (París 1937 y Nueva York 1939) y Reima Pietilä (Bruselas 1958), fueron demolidos después de cada exposición (Fundación Fidas).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Finlandia (actual sede de la Fundación FIDAS), de Jääskeläinen, Sanaksenaho, Rouhiainen, Kaakko y Tirkkonen, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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miércoles, 22 de mayo de 2024

El desaparecido Pabellón de Noruega, de Paul Henry Engh, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de Noruega, de Paul Henry Engh, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 22 de mayo, es el aniversario del Día Nacional (22 de mayo de 1992) de Noruega en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón de Noruega para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El desaparecido Pabellón de Noruega, para la Exposición Universal de 1992 [nº 169 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba en la avenida 3 o de las Palmeras (actual calle Marie Curie) con la calle Camino de las Acacias (actual calle Americo Vespucio); en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.  
     El Pabellón de Noruega invita a los visitantes a ir de excursión por No­ruega, siguiendo el sendero del agua -el tema recurrente del Pabellón-­ desde lo alto de las montañas hasta las profundidades del océano. A lo largo de este viaje se dan a conocer naturaleza, cultura, clima, tecnología e industria del país. Noruega también enfrenta a los visitantes con un desafío global: cómo mantener los océanos limpios y asegurarse de que la lluvia y la nieve que caen aportan nueva vida en lugar de destruir la naturaleza por la contaminación.
     El Real Ministerio de Asuntos Ex­teriores de Noruega es el ente responsable de la participación noruega en Expo'92 con un Pabellón, diseñado por la LPO Architect Office de Oslo, que combina cuatro atractivos principales. Noruega invita al visitante a descubrir la extraordinaria Torre de Hielo creada con auténtico hielo noruego, la diverti­da experiencia de los secretos del Tubo junto con las tiendas, el restaurante, el bar y otras instalaciones que se encuentran en el piso debajo de la Cuenca. La presencia cultural de Noruega en Expo '92 es amplia: abarca desde los barcos vikingos que visitan Sevilla hasta la Orquesta Filarmónica de Oslo, la ópera musical Which Witch, además de orquestas escolares y coros y bailes folclóricos (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
       El pabellón de Noruega se encontraba situado en el cruce de la Avenida 3 o de las Palmeras, actual calle Marie Curie, con el Camino de las Acacias, actual calle Américo Vespucio, junto a los pabellones de Finlandia y Dinamarca.
     Siendo, junto a Canadá, el primer participante en Expo'92 en finalizar las obras de construcción de su pabellón el 5 de diciembre de 1991, Noruega presentó un proyecto de edificio en el que destacaba su estructura de 46 metros de longitud en forma de "tubo".
     En un recorrido de 13 minutos, el visitante descubría a través de un espectáculo multimedia la importancia del agua para Noruega, haciendo patente el lema del pabellón: "El agua es vida". Todo el recinto del edificio estaba cubierto por un estanque, simulado por un enorme receptáculo de aluminio lleno de agua y elevado a un metro sobre el suelo.
     Un pórtico de hielo que emergía desde el estanque daba la bienvenida al público visitante, que accedía al interior del pabellón, recubierto de hielo brillante gracias a una avanzada tecnología de congelación. El hielo (procedente de agua del río Guadalquivir) mezclado con sal era regado gradualmente gracias a una computadora a una temperatura de 35ºC bajo cero, que mantenía un grosor de 17 centímetros.
     El espectáculo audiovisual del interior, formado por ciento quince proyectores y diez mil fotografías de Noruega, mostraba imágenes de la historia del país, la navegación, la pesca, el petróleo y el poder hidroeléctrico del país noruego, haciendo que se reflejaran por todas las superficies del "tubo".
     A continuación, el visitante entraba en el suelo del pabellón, donde se encontraban con la tienda, el bar y el restaurante del pabellón: "La rica Noruega", así como una estafeta de correos donde el servicio de Correos noruego vendía sellos conmemorativos del pabellón y álbumes filatélicos.
     Tras el cierre de la Muestra Universal se procedió al traslado de sus contenidos a Oslo (Noruega) y el derribo del edificio se acometió en el mes de noviembre del mismo año (Blog Pasaporte Expo 92).
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martes, 1 de agosto de 2023

El desaparecido Pabellón de Suiza, de Vicent Mangeat, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de Suiza, de Vicent Mangeat, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 1 de agosto, es el aniversario del Día Nacional (1 de agosto de 1992) de Suiza en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón de Suiza para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El desaparecido Pabellón de Suiza, para la Exposición Universal de 1992 [nº 229 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba en la Avenida 3 o de las Palmeras, actual calle Marie Curie, entre los pabellones de Checoslovaquia y de Fujitsu; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.   
    Papel y madera son los insólitos materiales de construcción del Pabellón de Suiza: una torre de papel de 38 metros de altura; detrás, una plaza de encuentro con gradas de madera.
     En el restaurante, creado por famosos artistas suizos, se ofrecen especialidades gastronómicas.
     En el teatro se presentan múltiples espectáculos diurnos (baile, mímica, acrobacia, payasos, audiciones musicales y proyecciones de películas y vídeos) que constituyen una excelente muestra del abanico de las artes escénicas suizas. Las exposiciones, por su parte, nos muestran la riqueza cultural del país, sus extraordinarios artistas y sus obras. Durante el recorrido el visitante encuentra esculturas fantásticas, burlescas, grotescas, inesperadas y, además, música (Guía Oficial Expo '92. Sevilla, 1992).
     El pabellón de Suiza se encontraba situado en la Avenida 3 o de las Palmeras, actual calle Marie Curie, entre los pabellones de Checoslovaquia y de Fujitsu.
     Una torre de cartón reciclable y biodegradable de 39 metros de altura se elevaba sobre el cielo de la Cartuja como principal elemento del pabellón suizo frente a las gradas que presidían el edificio principal. 
     En su exterior, destacaban las obras de diferentes artistas como las grandes fotografías de Balthasar Burkhard, que colgaban como banderas mostrando los sentidos de Suiza. Se encontraban también las esculturas "Emmental I&II" constituidas por dos tapas de queso de grandes dimensiones, además de un juego de seis "cuernos de los Alpes" que podían tocar los propios visitantes o la obra de Felice Varini creada sobre la propia fachada donde una circunferencia gigante unía todos los puntos del edificio y solo era apreciada desde una cierta perspectiva.
     Suiza evitó los tópicos nacionales como el chocolate, el queso, sus bancos, las montañas y los relojes, mostrando en Expo'92 un pabellón cargado de cultura centrándose en su aspecto lúdico, autocrítico y, a veces, humorístico y surrealista con su lema "Suiza no existe". Por ello recibió multitud de críticas principalmente de los propios visitantes suizos y de políticos del país
     El recorrido por el pabellón comenzaba en la planta baja tras cruzar la puerta-escultura del dragón, donde se encontraban un stand de información y la tienda del pabellón. En una vitrina se mostraban objetos relacionados con las costumbres populares y la música tradicional del país. En frente se exhibía el Óscar otorgado a los suizos H.R. Giger y Xavier Koller al mejor diseño escénico y conocidos por sus creaciones para películas como "Alien", como la silla que se exponía.
     Un monitor mostraba la variedad musical popular en el país junto a la obra "Endlose Saule" compuesta por centenares de discos. Cuatro vacas suizas vigilaban la entrada de la segunda zona de exposición, donde se mostraban en monitores las distintas modalidades deportivas de Suiza y el túnel de 17 kilómetros que cruza el eje Norte-Sur del país, mostrando la concepción de la nación como país de tránsito.
      Una gran maqueta de Suiza presidía esta sala donde se mostraban sus veintiséis cantones. En la primera planta destacaba la película "Der lauf der dinge" (Así andan las cosas) de 40 minutos de duración sin continuidad de principio y fin y con un toque humorístico, donde se mostraban cadenas de reacciones físico-químicas con objetos y explosiones aparentemente absurdas.
     El recorrido continuaba en la segunda planta, que albergaba obras y un recuerdo de ciudadanos suizos célebres: Le Corbusier, Erasmo de Rotterdam, Borromini, Bota, etc.
     En el mes de septiembre de 1992, los responsables del pabellón anunciaban mediante un comunicado público la venta de gran parte del mobiliario y las obras expuestas en él para sufragar en parte el coste del pabellón.
     Durante la Exposición Universal, se barajó la posibilidad por parte de los encargados del pabellón de ceder su edificio, el teatro y la torre de papel a la ciudad de Sevilla para su integración pero finalmente se logró vender todo el material del pabellón a particulares y empresas, incluyendo la gran torre de papel, que fue desmontada el 12 de noviembre del mismo año. Finalmente, la parcela que ocupaba el edificio quedó libre en el primer mes de 1993 (Blog Pasaporte Expo 92).
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martes, 20 de junio de 2023

El Pabellón de Fujitsu, de José Antonio Aguinaga García y Sergio Casado Revuelta, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Fujitsu, de José Antonio Aguinaga García y Sergio Casado Revuelta, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 20 de junio, es el aniversario del Día de Honor (20 de junio de 1992) de Fujitsu en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón de Fujitsu para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El Pabellón de Fujitsu, para la Exposición Universal de 1992 [nº 233 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba encuentra situado en el cruce de las calles Marie Curie y Leonardo Da Vinci, (Avenida 3 o de las Palmeras y Camino de las Acacias, respectivamente, durante la Exposición Universal); en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.  
     Fujitsu les da la bienvenida a un mundo en el que los únicos límites los pone su imaginación y donde el arte, la tecnología y la vida se con­ vierten en una sola cosa.
     En Fujitsu estamos orgullosos de participar en Expo '92 y nos complace traer con nosotros no sólo algunas de las más apasionantes tecnologías de los mundos del procesamiento de datos y las telecomunicaciones, si­ no también muestras de arte y belleza que hacen del mundo un lugar más agradable para vivir.
     Nuestra principal atracción en Expo '92 es Universo 2, una película tridimensional, a todo color, que en­vuelve a la audiencia y que fue creada usando la Serie VP de superordenadores Fujitsu. Es un viaje a través del mundo microscópico de las células de los animales y las plantas, que describe de forma realista los procesos de fotosíntesis y glicolisis que forman la base de toda vida en la tierra. También presentamos el arte caligráfico de Seiran Yanagida, célebre por sus modernas y artísticas interpretaciones de la caligrafía japonesa tradicional. Yanagida muestra su obra en directo que permanecerá expuesta en este Pabellón durante toda la Exposición.
     Además de ser el segundo fabricante mundial de sistemas de procesa­miento de datos, Fujitsu también es un líder mundial en telecomunicaciones y dispositivos microelectrónicos, con ventas de 21.000 millones de dólares. La empresa opera en todo el mundo, con un número de empleados que alcanza los 145.000 y con sistemas instalados en más de cien países. La relación especial de Fujitsu con Es­paña ha jugado un inestimable papel en nuestra estrategia mundial desde hace más de veinte años, y nuestra nueva instalación de l+D en Málaga asegurará la posición de España en la vanguardia de los nuevos desarrollos tecnológicos en Europa y en el mundo durante muchos años.
     Así es que piense en Expo '92 como en la puerta de un futuro sin fronteras... y en la tecnología Fujitsu como su llave (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
       El que fuera pabellón de la multinacional japonesa Fujitsu durante los seis meses que duró la Muestra se encuentra situado en el cruce de las calles Marie Curie y Leonardo Da Vinci, siendo Avenida 3 o de las Palmeras y Camino de las Acacias, respectivamente, durante Expo'92. Se sitúa a su vez junto a la parcela que ocupó el pabellón de Suiza.
     La japonesa Fujitsu fue durante los seis meses que duró la Muestra Universal, proveedora exclusiva de material fotográfico para el recinto de Expo '92, en la Isla de la Cartuja, así como uno de sus principales patrocinadores.
     Los contenidos del pabellón estaban marcados por una importante representación de la caligrafía japonesa, de donde es originaria la empresa, donde se podía observar todo el desarrollo de estos caracteres, siempre con el tema del V Centenario.
     Su principal protagonista y uno de los más importantes y destacados de la Exposición Universal fue la proyección de la película "Ecos del Sol". La multinacional japonesa utilizó la última tecnología de proyección Imax junto a la de sus propios superordenadores en una sala con capacidad para 330 espectadores y una pantalla esférica de 160 grados y 24 metros de diámetro para visionar una película en formato 70 milímetros y tres dimensiones (3D) mediante la utilización de gafas de líquido electrónico, algo innovador en la época.
     Para dar mayor impresión de realidad a la imagen, seis altavoces se distribuían a lo largo de la sala. La película, que antes de la celebración de la Muestra Universal solo se había visionado en Japón, contó con un presupuesto de 3.000 millones de pesetas.
     La proyección explicaba, de manera sencilla, la dependencia de los seres vivos del sol, mediante los procesos de fotosíntesis, donde el visitante podía observar un mundo misterioso y desconocido a ojos del ser humano gracias a las imágenes creadas con Computer Graphics.
     Tras la clausura de la Muestra Universal, fue cedido a la Junta de Andalucía, que lo convirtió en un centro dedicado a la docencia e investigación, así como a la formación de postgraduados. El pabellón fue construido con la idea de que Fujitsu se integrara en el Parque Tecnológico pero la multinacional nunca lo llegó a usar (Blog Pasaporte Expo 92).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Fujitsu, de José Antonio Aguinaga García y Sergio Casado Revuelta, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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