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martes, 2 de septiembre de 2025

Los principales monumentos (Museo Victorio & Lucchino, Paseo Alfonso XIII y Jardín Reina Victoria, Mirador del Río Genil, Puente de Hierro sobre el Río Guadalquivir, Plaza de Andalucía, Capilla de las Angustias, Murallas, Puerta del Sol, Alhóndiga, Palacio de los Portocarrero, Ermita del Buen Suceso, Alcazaba, y La Tercia) de la localidad de Palma del Río (y III), en la provincia de Córdoba

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Museo Victorio & Lucchino, Paseo Alfonso XIII y Jardín Reina Victoria, Mirador del Río Genil, Puente de Hierro sobre el Río Guadalquivir, Plaza de Andalucía, Capilla de las Angustias, Murallas, Puerta del Sol, Alhóndiga, Palacio de los Portocarrero, Ermita del Buen Suceso, Alcazaba, y La Tercia) de la localidad de Palma del Río (y III), en la provincia de Córdoba.


Museo Victorio & Lucchino.-

     Ubicado en el Espacio Creativo y Cultural Santa Clara acoge entre sus históricas estancias los bienes cedidos por la fundación Victorio & Lucchino al Ayuntamiento de Palma del Río, que incluyen sus diseños y otros objetos significativos.
     Entrada: Gratuita
     Dirección: Calle Santa Clara, S/n.
     Horarios: Viernes y Sábados de 12:00h a 20:00h Domingos de 10:00h a 14:00h.
     Más Información: 957644370 / 682924225 (Diputación Provincial de Córdoba).

Paseo Alfonso XIII y Jardín Reina Victoria.-
     Este paseo nació en el siglo XVIII sobre terrenos del Llano de San Francisco.
     Se creó como un lugar de expansión hacia el río entre álamos negros y blancos. Se le dotó de dos calles arboladas.
     Junto a éste se encuentran los Jardines Reina Victoria, el Teatro Coliseo, El Recinto Ferial, el Mirador del Genil, la Ribera de los Niños… (Diputación Provincial de Córdoba).

Mirador del Río Genil.-
     Ofrece vistas sobre el Río Genil en su curso más bajo, cercano a su desembocadura. Desde donde podemos ver el Puente de San Fco. Javier, una isleta del río y una Alameda conocida popularmente como «Alameda del Suizo».
     Coincide con la localización de una antigua «azuda» y pertenece a las instalaciones de una antigua harinera (molino de harina). Es un lugar idóneo para pasear, con Escaleras, Rampa y Bancos para sentarse (Diputación Provincial de Córdoba).

Puente de Hierro sobre el Río Guadalquivir.-
     El puente está tendido en un terreno de vega con el amparo por el norte de los últimos cerros de Sierra Morena. Esta situación hizo necesaria la creación de dos estribos hasta el cauce del río siendo el situado al sur sobre la planicie muy largo, para poder elevar el puente y salvar la zona inundable.
     La obra tiene una longitud aproximada de 800 mts., con una parte central donde se desarrolla el ingenio metálico de 297 mts. Los estribos son viaductos de piedra con arquerías. Presenta resaltes, a modo de apeaderos o contrafuertes, en algunos tramos.
     La construcción es a base de pilas de piedra de paredes interiores atalauzadas con esquinas de sillería de arenisca y líneas de imposta resaltadas en el arranque de los arcos. Todos los arcos son de medio punto con rosca ligeramente destacada. En las enjutas de los arcos sobre el aplacado de sillarejos que sirven de recubrimiento destacan unos fondos en piedra de perfil ondulado. La línea superior se regulariza con una moldura compleja en piedra, a modo de cornisa, sobre la que están colocados los pretiles. Los estribos descritos debieron ser construidos algún tiempo antes de la instalación del puente metálico sin haberse podido precisar la fecha exacta. Terminan los extremos en unos fuertes macizos, ligeramente atalauzados y fajados con molduras.
     El puente metálico es una estructura formada por dos vigas continuas triangulares de perfiles metálicos. Estas vigas limitan la calzada y la sostienen, apoyándose en cuatro pares de pilas cilíndricas de carcasa metálica con pedestal y capitel. Las vigas que están arriostradas entre si por tirantes y cruces de San Andrés de hierro penetran profundamente en el lecho del río. Actualmente, estos elementos han sido reforzados con hormigón armado y capa de rodadura.
     La estructura se encuentra pintada en gris, y dispone de unas placas con la siguiente inscripción: Anciens.Etab TS Coil 1885 París (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Proyectado por los hermanos Darget, es un ejemplo de fuerza y sobriedad de la denominada arquitectura del hierro.
     Se construye como consecuencia de la creación de la línea férrea que une Córdoba y Sevilla a finales del siglo XIX sobre un primitivo puente de madera.
     Está declarado Bien de Interés Cultural.
     Situado en la Antigua entrada a Palma del Río (Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza de Andalucía.-

     La plaza mayor, sede del Ayuntamiento nació en el arrabal desde el siglo XIV y tomó su actual configuración en el XVI con la creación del Palacio Portocarrero en su nueva ubicación y la regulación de las Casa Consistoriales. Es entorno a esta plaza donde se regula el Consejo y sus dependencias como el la tercia, la Alhóndiga, los juzgados, la cárcel y una estructura que permita la convivencia y la fiesta. La evolución de este popular lugar con los siglos, concentró en este espacio público la Sala Capitular, el lugar de reunión del Corregidor, Regidores, Alguacil Mayor Portero, los hombres que «ayuntados» reunidos, constituyen el Ayuntamiento.
     Por su forma, rectangular pero con una disposición de tráfico circular, fue por siglos la Plaza de Toros de Palma del Río. Los grandes eventos nacionales y locales se celebraban con luminarias y festejos taurinos colocando un entramado de maderas para el callejón y el público, así como el alquiler con mejores vistas de los balcones del Cabildo. A finales del siglo XIX perdió esta función.
     Una plaza que ha recibido muchos nombres a lo largo de su historia, Plaza del Cabildo, Plaza Mayor, Plaza del Concejo, Plaza de las Casas Consistoriales, Plaza de la Constitución, Plaza del Ayuntamiento, y durante el régimen franquista se llamó Plaza del Comandante Baturone. En 1972 se presentó el proyecto de nueva Casa Consistorial, derrumbando el viejo edificio neoclásico, derribando los arcos de la calle Ruiz Muñoz y Feria con la plaza, y levantándose el actual edificio. Ya en democracia, se decidió llamar al epicentro de la vida municipal palmeña con el nombre de Plaza de Andalucía. El 29 de diciembre de 2015 la Corporación Municipal en Pleno aprobó su rotulación como Plaza Mayor de Andalucía. En esta plaza se encuentra hoy la sede de la oficina de turismo.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística
     ACCESIBILIDAD: Accesible para todo el mundo, es un recurso turístico abierto.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: Recurso turístico abierto (Diputación Provincial de Córdoba).

Capilla de las Angustias.-
     Cuenta la historia, que los moros atacaron la villa de Palma en el año 1483 por la puerta norte. Los defensores optaron por quemar aquella puerta del arco y así impedir el paso de las tropas musulmanas. La victoria fue sonada y llamaron todos al lugar, Arquito Quemado. Dispuso la señora Francisca Manrique, que la imagen protectora de la Virgen de las Angustias fuera colocada en el interior de aquella torre. Así nació un nombre singular de la toponimia palmeña.
     En esa torre se construyó en el siglo XVIII una pequeña capilla barroca en un espacio cuadrado cupulado sobre pechinas y con linterna. Cuatro nichos cubiertos con bóveda conforman los laterales. Una escalera en lado. En el altar hubo por siglos una pintura de la Virgen de las Angustias. Aquí tenía lugar la novena y velá en honor a la citada Virgen.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística, escaleras.
     ACCESIBILIDAD: Parcialmente accesible para personas con movilidad reducida.
     HORARIOS Y DÍAS DE CIERRE: Según visitas establecidas por la Oficina de Turismo.
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Murallas.-

      El núcleo originario de la villa de Palma del Río lo constituye el recinto amurallado que comprende dos estructuras diferenciadas: la Alcazaba, de posible origen almorávide, y la Cerca, construida por los almohades a finales del siglo XII, y que formaría parte del conjunto de recintos militares levantados en Al-Andalus bajo su dominio en una época de inseguridad en que esta zona era frontera con los cristianos.
     La Cerca rodea la antigua villa con sus muros de tapial (donde hoy son visibles los restos de los latiguillos de madera que sujetaban los encofrados), de unos dos metros de ancho y entre 6 y 8 metros de alto. Los flancos sur y oeste de la muralla almohade están menos fortificados al estar protegidos por el Genil que discurre a sus pies. El adarve superior está protegido al exterior por almenas rectangulares, de las que quedan algunas originarias y otras restauradas. Tiene once grandes torres prismáticas de 11 metros de altura, dos accesos originales con puertas con entrada en recodo en la salida al Camino de Écija, y un tercer acceso realizado en el siglo XVI, al final de la C/ Santa Clara. Junto al castillo, en el lienzo de la C/ Los Rosales, se localiza uno de los accesos originales, el llamado Arquito Quebrado. Este lienzo, de orientación este-oeste, tiene una longitud de 95 m y su altura, irregular a causa del deterioro en la zona superior, rebasa muy poco los 5 metros desde el nivel actual de la calle, careciendo de almenas y adarve. En su extremo este se unía originariamente a la torre poligonal llamada de las Angustias, la única del recinto de disposición ochavada, torre donde se alojaba una de las dos puertas en recodo mediante las que se accedía al interior de la villa. Presenta seis filas de agujeros, impronta dejada por las agujas o cárceles, separadas unas de otras 9 centímetros y quedando la primera de ellas a 30 centímetros del nivel actual de la calle.
     El segundo de los accesos originales, Puerta del Sol o Puerta Este, se abre delante de la parroquia de la Asunción y del antiguo Palacio de Portocarrero. Forman un pasadizo con gran arco y bóveda de crucería reforzada por potentes nervios de ladrillo, cuya clave luce cuatro escudos. Su decoración de cardina gótica tardía podría dar una fecha cercana a finales del siglo XV o comienzos del XVI. Ello está indicando las reformas llevadas a cabo en el recinto fortificado por la familia Portocarrero.
     El Castillo-alcazaba se encuentra en el ángulo noroeste de la Cerca, entre la C/ Los Rosales y la C/ Río Seco.
     El recinto acogería la medina en la que existió una mezquita, hoy desaparecida, en la actual Iglesia de Santa María. Fuera del recinto existió un arrabal (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El recinto amurallado de Palma del Río, declarado Bien de Interés Cultural BIC, es un espacio de contacto físico con la historia de esta ciudad. Las murallas fueron en un principio, una alcazaba o castillo que ocupaba el ángulo noroeste del recinto próximo a un meandro del río Genil. Cinco torres definían un espacio pentagonal, unidas por los muros, apenas ya visibles éstos y escasamente sus torres, como la llamada Mesa de San Pedro.
     Los almohades, reforzaron el castillo almorávide, ampliando sus defensas militares con nuevos muros y más y mejores torres. La cerca almohade cuenta con amplios lienzos de muralla fortalecidos por gran número de torreones, que afortunadamente se conservan. Mirando al norte se encuentra una de aquellas viejas puertas en recodo, que en época cristiana se reforzó con su nueva forma hexagonal y donde se construyó en su interior una capilla a la Virgen de las Angustias. La otra puerta, igualmente con la técnica defensiva de recodo, se encuentra al este, dando a la plaza del Cabildo. En ella se abrió un arco, conocido como Puerta del Sol, y sobre la misma el balcón del palacio. Recientemente, se ha recuperado los arcos de herradura de la defensa en recodo.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística
     ACCESIBILIDAD: Accesible para personas con discapacidad, no dispone de baño.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: Es un recurso turístico abierto
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Puerta del Sol.-
     Esta es la puerta principal de entrada al Recinto Amurallado, a este recinto se accedía a través de dos puertas una de ellas es esta puerta que se trata de la puerta Este y otra es la puerta Norte llamada Torre Capilla de las Angustias. Sobre esta puerta se encuentra el balcón del Palacio de los Portocarrero.
     Esta puerta tiene una apertura lateral que la realizan los Almohades como técnica de defensa llamada entrada en recodo, de esta forma si los enemigos intentaban entrar al recinto eran atacados desde la torre, desde la muralla y desde encima de la puerta. Por encima de la puerta podemos apreciar un sistema de defensa que tenían los Almohades llamado MATACÁN, este sistema consistía en tirar desde ahí arriba aceite hirviendo.
     La cúpula es de nervios, ya que tiene distintos nervios unidos todos a un mismo centro.
     ACCESIBILIDAD: Accesible para personas con discapacidad.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: Sin horario, es un recurso turístico abierto
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Alhóndiga.-

     Actualmente es la sede de la Oficina de Turismo de Palma del Río, antiguamente en el siglo XVI se encontraban las tiendas de Palma a través de estos arcos la gente compraba los productos. La planta alta era la continuación del balcón del Palacio de los Portocarrero.
     Más tarde sería casa de vecinos, para distintas familias.
     Actualmente el Ayuntamiento rehabilita la estructura del edificio y lo usa como sede de Oficina de Turismo.
     EQUIPAMIENTOS E INTRAESTRUCTURAS: Guía, Escaleras, Ascensor y Señalización de información turística.
     ACCESIBILIDAD: Accesible para personas con discapacidad y dispone de baño.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: De lunes a viernes de 10-14h. y de 16:30-19h., sábados de 10-14h. y de 16:30-18:30h. y domingos de 10-14h..
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Palacio de los Portocarrero.-
      Palacio del S.XVI en el cual se distinguen claramente las distintas etapas y superposiciones que ha sufrido este edificio hasta llegar a nuestros días. 
     Consta de dos plantas que se articulan en torno a dos patios cuadrados con elegantes arquerías sobre columnas de mármol, ricos artesonados y una interesante fachada coronada por arquerías. El cuerpo principal del palacio se encuentra en contacto con ambos patios presentando su fachada principal a uno de ellos mediante logia de dos plantas de altura con arco de medio punto sobre columna de mármol. 
     La otra edificación es de tres plantas con cubierta a cuatro aguas. Estas dos piezas principales se articulan en esquina por medio de un gran patio con galerías en todos sus lados. De su fachada principal destaca un interesante balcón de estilo plateresco, con balaustrada de hierro cincelado, flanqueado por dos columnas corintias sobre grandes ménsulas y sobre esto un coronamiento donde destaca el escudo de armas de los Portocarrero (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Palacio de Portocarrero junto con sus jardines botánicos, forma un conjunto espectacular único en España al combinar un Alcázar Almohade (S. XI) con un palacio renacentista (S. XVI).
     El Palacio se encuentra enclavado en el corazón de Andalucía, en la Fértil Palma del Río, entre Córdoba y Sevilla. Una joya arquitectónica que estaba oculta y en estado de ruina, tras muchos años de cuidadosa restauración, vuelve a brillar de nuevo.
     Descubra el Paraíso milenario con una riquísima historia mezcla de civilizaciones que se forja en la leyenda romana (s. II d.C.).
     Al visitar el Palacio y pasear por sus patios y jardines nos envuelve su grandiosa y mágica atmósfera, una mirada exclusiva a la cultura española, a un modo de vida aristocrático que sigue vivo y donde se cuidan los detalles. Disfrute de un paseo por el tiempo.
     El recinto ha sobrevivido al paso del tiempo y se encuentra ahora en todo su esplendor, listo para organizar cualquier tipo de evento exclusivo que pueda desear al más alto nivel: visitas guiadas al palacio y sus jardines, visitas teatralizadas, eventos privados, reuniones de empresa, fiestas temáticas, celebraciones de bodas, veladas árabes, cursos de pintura, de cocina o flamenco, degustaciones, almuerzos o cenas creativas, fines de semana culturales, etc. (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita del Buen Suceso.-
      Construida en el siglo XVIII de autor  desconocido. Su planta es de cruz latina, con bóveda de cañón, y el crucero está resuelto con una bóveda calada semiesférica, tratada con pinturas decorativas, y con cubierta de planta octogonal que destaca sobre el resto de los volúmenes. Es de estilo barroco de gran sencillez compositiva.
     Al fondo, tras el altar, va adosada la sacristía, con techo abovedado y tres huecos de iluminación de distribución simétrica abiertos a un pequeño patio.
     A la derecha, recayente a fachada, existen unas dependencias de dos plantas de altura, con una escalera que, a su vez, permite el acceso al coro, situado sobre la entrada al templo. Estas dependencias se conectan directamente con la sacristía a través de un estrecho patio al que se abren los huecos de iluminación del crucero. En el plano opuesto, estos huecos están cegados pues todo el lado izquierdo de la construcción es medianería con la finca colindante.
     La fachada es de una gran simplicidad constructiva y compositiva, con una sencilla portada coronada por un frontón correspondiente al hastial de cubierta y con un campanil dispuesto ortogonalmente al plano de fachada.
     El edificio, en su historia más reciente, ha albergado funciones de escuela, actividades parroquiales y culturales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     A principios del siglo XVIII, en 1723 según leemos en la fachada, se levantó la ermita de Ntra. Sra. del Buen Suceso. Puede ser que el buen suceso ocurrido fue conmemorar un hecho naval, un barco salvado milagrosamente de una tempestad tal como recogen las pinturas e inscripciones de la bóveda.
     La iglesia fuera del casco histórico fue cercada por edificios adosados, que le han restado visibilidad. Destruida en la Guerra Civil, permaneció cerrada, luego fue academia y hoy está ocupada por la Hermandad del Santo Entierro, que le da vida con un hermoso nacimiento en los días navideños.
     No obstante es admirable la sencillez y belleza de esta ermita con una portada de ladrillo con curioso arco trilobulado y flanqueado por estípites adosados como soporte apalastrado. Aún podemos distinguir su pequeña espadaña, su coqueto coro y su magnífica cúpula octogonal en el crucero. La cúpula aparece profusamente decorada con motivos vegetales pintados y las pechinas con pinturas alusivas al escudo de Palma. La nave está cubierta por bóveda con lunetos, donde se hace referencia a la conmemoración naval con un elegante barco y sus velas desplegadas.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística
     ACCESIBILIDAD: parcialmente accesible para personas con movilidad reducida.
     HORARIOS Y DÍAS DE CIERRE: Según horarios de culto
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Alcazaba.-

     Alcazaba o castillo, de posible origen almorávide, que se encuentra en el ángulo noroeste de la Cerca (recinto amurallado); subsisten ruinas con torreones y murallas.
     Se trata de una cerca medieval muy bien conservada de finales del siglo XI-principios del XII, que albergaba una alcazaba.
     La alcazaba está situada en el extremo noroeste, tiene una planta cuadrilonga con un muro que seguía el antiguo meandro del Genil, un muro orientado al norte quebrado por dos torres, de la primera de las cuales partía la cerca exterior y un muro al este defendido por tres torres. Se completaba con un tramo al sur que cerraba en quiebro, de donde partía la cerca de la villa. Entre 1940-73 se rellenó con escombros hasta una cota aproximada  de 2-2,40 metros.
     La cerca la construyen  los almohades a principios del siglo XIII. Parte del norte  -de la alcazaba- y sigue en línea recta hasta la Puerta Quemada y otra torre, se curva en dirección sureste en un tramo con cuatro torres hasta llegar a la Puerta del Sol o de la Villa. Sigue en dirección suroeste otro tramo con otras cuatro torres, hasta la esquina, hoy sin torre, punto desde donde parte un lienzo en arco hasta llegar al muro de la alcazaba. Su construcción es a base de tapial con tongadas de dos metros de espesor y una altura aproximada de seis a ocho metros. Tuvo un adarve superior protegido por almenas. En 1914 se demolió parte de la muralla.
     La Puerta del Sol tiene un espacio interior cubierto con una cruceta de arcos en diagonal a modo de nervios sobre ménsulas en esquina de piedra labrada y con clave de piedra en la que se esculpen cuatro escudos. Sobre estos nervios de ladrillo, cuatro plementos de bóveda gallonada de ladrillo en sardinel. La Puerta Quemada es poligonal, en forma de L con un espacio interior cupulado sobre pechinas con linterna y unos nichos laterales con bóvedas de cañón. Se convirtió en capilla de la Virgen de las Angustias en 1770 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

La Tercia.-
      Es un edificio de planta ligeramente trapezoidal, pues salvo la fachada posterior que traza un leve achaflanamiento, el resto es prácticamente un rectángulo. Aparece exento, rodeado de la vía pública, extramuros, muy próximo a la Puerta del Sol.
     Consta de dos pisos y planta basilical, compuesta de tres naves -la central más alta- comunicadas entre sí hacia su mitad por sencillos arcos de medio punto realizados con ladrillos. Una de las naves de la planta inferior se cubre mediante bóveda de cañón realizada con ladrillos de plano, en tanto que las demás lo hacen con armaduras. La del extremo derecho, según nos situamos frente al edificio, es de grandes proporciones, pues ocupa toda la nave y sigue el tradicional sistema mudéjar de ladrillo por tabla, con grandes jácenas -algunas de ellas sin desbastar, en realidad, a modo de rollizos- y tornapuntas para reforzar las jácenas, ya que se embuten en los muros laterales. 
     Al fondo se hizo, quizá con posterioridad, una escalera rústica de madera. A la derecha, se conservan unos sencillos pesebres. La planta superior está muy transformada. No conserva los techos originales, sólo algunos marcos de puertas, realizados con vigas de madera toscamente labradas, y una ventana que da hacia el palacio, con reja antigua. 
     Las cuatro fachadas siguen conservando su aspecto primigenio. La principal muestra dos alturas. En la planta baja se abren tres puertas: una mayor a la izquierda, en forma de medio punto rebajado, otra a continuación de medio punto, y otra próxima al extremo opuesto, de medio punto rebajado. Salvo la primera que tiene más luz y flecha, las otras dos son bastante estrechas; eso sí, es palpable al cruzarlas el extraordinario grosor de los muros. A la derecha de la última puerta referida se halla una ventana sencilla con reja, que se eleva sobre el zócalo. En esta misma planta se abren tres pequeños vanos de iluminación y, sobre todo, de ventilación: uno a la derecha de la puerta intermedia, otro por encima de la puerta derecha y otro culminando la ventana extrema. En el segundo nivel sólo hay tres huecos pequeños que únicamente tenían como finalidad airear el grano cosechado para evitar su podredumbre a causa de la humedad. El material empleado es ladrillo, que aparece enlucido y enjalbegado. 
     Curiosamente, el edificio no remata en hastial, sino que los tejados se independizan, quizás obligados por la gran anchura del edificio, por lo que los cuerpos laterales se cubren con teja árabe dispuesta a un agua, en tanto que el central tiene su tejado a cuatro vertientes, dos más largos para los costados del edificio y otros dos faldones cortos que dan respectivamente a la fachada principal y a la posterior. 
     La fachada trasera carece de puertas y los vanos son los mismos pequeños que hay en la principal. En cuanto a la recayente al palacio, consta de un vano en la planta inferior y tres en la superior. Su mayor tamaño indica que debieron ser agrandados para su conversión en edificio cultural. Algo parecido ocurre en el lado opuesto.
     Actualmente, se están concluyendo las obras que convertirán la antigua tercia en Escuela de Música, si bien ya anteriormente conoció la reforma de finales de los años 80, llevada a cabo por la escuela taller, que, intentando preservar su aspecto primigenio, hizo de este edificio primeramente Casa de la Juventud y después, Museo Local de Palma del Río, ahora en fase de traslado al cercano convento de Santa Clara, una vez terminada su restauración. De ahí que hoy se halle en buen estado de conservación y, a pesar de haber perdido la característica rampa de estos almacenes, tiene a su favor conservar el aspecto característico, sobre todo externo, de esta arquitectura protoindustrial. También preserva con marcada autenticidad la planta baja, tanto por sus bóvedas de ladrillo como por sus techumbres con rollizos, algunos de considerable escuadría. 
     La intención actual de acondicionar el edificio para Escuela de Música pasa por respetar los elementos originales, con el fin de que no pierda su valor etnológico. 
     Está pendiente la investigación del Archivo que contiene la documentación de la Casa de los Portocarrero que en el futuro arrojará luz sobre la época de construcción, pues ni siquiera la tercia cuenta con elementos artísticos que ayuden a su datación. Se concibió como un almacén sin concesión al ornato; era puramente funcional. 
     Hasta ahora este edificio venía siendo identificado como las caballerizas del palacio de los Portocarrero, el cual está justamente al otro lado de esta estrecha calle. Para establecer este uso del edificio lo único que se argüía era la presencia de pesebres en la nave central, pero carece de lógica que el propio palacio no tuviera entre sus dependencias alguna para este fin y que hubiera que cruzar la calle para preparar las caballerías. Más parece que fueran destinados estos pesebres a los animales que trasladaban hasta aquí el grano y con un uso más bien temporal, hasta que terminaran de descargar todas las bestias de una misma recua. 
     Probablemente, la escalera se abriera al piso de arriba con posterioridad, con el fin de adaptar el inmueble a otros usos, tal y como ha sucedido en otros edificios de almacenaje, ya que las bestias subían por la doble rampa, hoy desaparecida, que se hallaba en el costado izquierdo de la tercia, según se mira de frente.
     Descartada, por tanto, la posibilidad de que se tratara de las caballerizas de palacio, hay que mirar alrededor para darse cuenta de la importante ubicación de la tercia: extramuros, junto a la Puerta del Sol, en la antigua muralla almohade reutilizada por los cristianos, al lado del palacio de los Portocarrero, señores de Palma, del cual sólo la separaba la calle, al final de la cual se halla la iglesia parroquial de la Asunción y el convento de Santa Clara, y, muy cerca, el de los dominicos.
     Hasta tanto la investigación del Archivo confirme la hipótesis y una vez desechada la idea de que esto fuera las caballerizas, hay que ir planteando que se trataba de una tercia señorial, mandada construir por los Portocarrero con el fin de almacenar las cosechas de sus tierras (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).


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sábado, 30 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de los Sagrados Corazones - Santo Domingo, Iglesia del Hospital de San Sebastián, Iglesia de San Francisco, Museo Municipal, Convento de Santa Clara - Ayuntamiento, y Ermita de Nuestra Señora de Belén) de la localidad de Palma del Río (II), en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de los Sagrados Corazones - Santo Domingo, Iglesia del Hospital de San Sebastián, Iglesia de San Francisco, Museo Municipal, Convento de Santa Clara - Ayuntamiento, y Ermita de Nuestra Señora de Belén) de la localidad de Palma del Río (II), en la provincia de Córdoba.


Iglesia de los Sagrados Corazones (Santo Domingo).-

     Esta iglesia perteneció al convento, ya desapa­recido, de Santo Domingo, de la orden de predicadores, establecida en la villa en 1503; actualmente está unida al Colegio de la Inmaculada Concepción, de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones. El templo sufrió grave deterioro durante la Guerra Civil, siendo sometido en 1957 a una profunda reforma. Es de una sola nave, con cubierta plana y cabecera cuadrangular, de cuyo artesonado original se conserva únicamente el almizate del presbiterio. Carece de retablo mayor, sustituido por una pared de ladrillo con imágenes modernas de la Inmaculada y el Crucificado. En el muro derecho de la nave cuelga un lienzo de la Virgen con santos dominicos, obra de primera mitad del XVII firmada por fray Alonso de San José, siendo prior fray Miguel de Liñán.
     En el muro izquierdo está la capilla de la Virgen del Rosario, terminada hacia 1760. Guarda un retablo con camarín fechado en 1758, que se ha vinculado al maestro Cayetano da Costa; la Virgen del Rosario es imagen sevillana de mediados del XVIII y elegante factura. En los muros se ven diferentes lienzos del siglo XVII: la Anunciación, la Visitación, la Presentación de Jesús, el Crucificado, la Degollación del Bautista y San Pío V orando por la victoria en Lepanto (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El antiguo convento de Santo Domingo se encuentra en la calle Feria con calle Santo Domingo donde se fundara en 1400 un primer convento de dominicos, que según fray Ambrosio de Torres fueron expulsados del pueblo “…muchos vecinos del pueblo, clamaron y pidieron los arrojaran del lugar”. Luego habría dos fundaciones más, siendo la Bula del Papa Alejandro VI en 1501, la que definitivamente consolida a los dominicos en Palma hasta su salida por las desamortizaciones del siglo XIX. Hoy el convento es colegio regentado por las Hermanas Terciarias Franciscanas, quienes mantienen la parte claustral destinado a la docencia y la iglesia al culto, bajo la advocación de la Inmaculada. El templo es del siglo XVI con una portada clásica con arco de medio punto entre columnas jónicas en ladrillo tallado y en la cabecera una original espadaña de dos cuerpos con una sola arcada en cada cuerpo, ricamente adornado con azulejos multicolores. La espadaña está algo inclinado por los efectos del terremoto de Lisboa. En el interior de la iglesia, muy reformada, nos encontramos con la capilla de la Virgen del Rosario del siglo XVIII, cerrada con reja de hierro forjado. La nave de estilo barroco cuenta con un retablo rococó en cuyo centro está la imagen de la Virgen del Rosario.Otros detalles del templo son el artesonado mudéjar del altar, los lienzos como “La institución del Rosario”, la reja de la sacristía y el acceso al patio donde podemos ver la primitiva y única galería del claustro con arcos de medio punto realizados con ladrillos, columnas de mármol blanco sobre pilastra. Desde el antiguo claustro se puede llegar a los nuevos patios donde se visualiza parte de la muralla por estar el convento adosado a la misma.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística.
     ACCESIBILIDAD: Parcialmente accesible para personas con movilidad reducida.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: Según horarios establecidos por el personal del centro docente del que forma parte el convento.
     PRECIOS: Entrada Gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia del Hospital de San Sebastián.-

     Fundado en 1502, queda de entonces la igle­sia mudéjar, de una nave, cuyas cubiertas fueron sustituidas en el XVIII. El conjunto, que ha sufrido sucesivas reformas, sirve hoy como residencia de ancianos regentada por las Salesianas del Sagrado Corazón.
     El retablo, de madera en su color lo hizo el maestro Barragán en 1770; tiene en el ático un lienzo del Descendimiento, del siglo XVII, que pertenece a una serie con temas de la Pasión, repartida por el claustro alto. A través de una reja situada en el presbiterio, fechada en 1672, se pasa a la capilla de Jesús Nazareno, con zócalo de azulejos sevillanos, de igual fecha. El retablo, del siglo XVII, guarda la imagen de Jesús Nazareno, obra de Pío Mollar de 1941. Otro retablo del XVII, con pinturas de la Vida de la Virgen e Infancia de Cristo, enmarca a la Virgen de la Pie­dad, atribuida, como San Juan, a Pío Mollar.
     En la escalera hay un gran lienzo de la Resurrección, de taller cordobés del XVII, y en otros lugares, la Defensa de la Inmaculada, de interesante iconografía, el Ecce Homo, de hacia 1700, y el Éxtasis de San Francisco, del XVIII, derivado de Antonio del Castillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El Hospital de San Sebastián inicia su labor a principios del siglo XV pero la Bula fundacional es del Papa Julio II, otorgada en Roma el 5 de Septiembre de 1508. Las primeras ordenanzas establecían el copatronato del Hospital entre los Condes de Palma y el Concejo de la Villa. Desde 1942 son responsables del Hospital las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús.
     El hospital es una edificación compleja que ha evolucionado con distintas construcciones de estilos diversos. La iglesia es una típica estructura mudéjar con nave única y cabecera cuadrada separadas ambas por un grandioso y decorado arco triunfal de medio punto. Desde el altar de la iglesia se accede a la capilla de Jesús Nazareno con cruz, peana y faroles de plata.
     Pero es el bello patio claustral ajardinado con dos cuerpos de arquerías de medio punto labradas en ladrillo, el que llama la atención del visitante. Podemos observar cómo la crujía es una construcción de unos arcos rebajados, que indican ser el lado más antiguo. Las columnas de mármol blanco y la altura de las galerías le infunden una esbeltez y solemnidad únicas donde los días discurren entre el murmullo de la fuente y el diálogo de los residentes, dado que hoy convive el viejo edificio con una moderna residencia para mayores.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Señalización de información turística.
     ACCESIBILIDAD: Parcialmente accesible para personas con movilidad reducida. Dispone de baño.
     HORARIOS Y DÍAS DE CIERRE: Según horarios del personal que lo regenta.
     PRECIOS: Entrada gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Francisco.-

     De la primitiva fundación franciscana de 1518 sólo han llegado a la actualidad la capilla de Ánimas, hoy despacho parroquial. El resto fue reformado a lo largo de los siglos y de nuevo se reconstruyó después de la Guerra Civil, siendo parroquia desde el año 1954. Parte del convento fue convertido en hotel en 1985 por iniciativa privada.
     El retablo mayor es obra contemporánea de la década de 1960. Integra dos lienzos de tradición zurbaranesca, con Santa Inés y Santa Lucía, flanqueando una imagen de San Francisco de estética setecentista. Remata con otro cuadro, también del XVIII, con el santo de Asís. Al lado derecho del crucero cuelga un gran lienzo anónimo del XVII, que representa una Sacra Conversación, con San Joaquín, Santa Ana, la Virgen y San José, que entregan el Niño Jesús a San Cayetano.
     A los pies, en el lado izquierdo hay una capilla del XVIII, decorada con símbolos marianos, que tiene en el camarín la Virgen de la Palma, de Álvarez Duarte, de 1971. Están aquí, entre otras, Jesús Cautivo, de hacia 1700, procedente de Santa Clara de Montilla, y el Ángel del Huerto de Miguel Arjona, de 1983, traída en 2004 de San Francisco de Córdoba. En el lado derecho de la nave se ve el Cristo de las Aguas, de 1962, atribuido a Francisco Camacho. En el despacho parroquial hay dos tablas del siglo XVI con la Anunciación y la Visitación, donación de la fami­lia Gamero Cívico (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Fundado en 1518 de autor desconocido sobre la ermita de Nuestra Señora de Belén.
      Es de una sola y amplia nave rectangular con bóveda de cañón, en cinco tramos, de estilo neoclásico (simple) y pintada a la cal.
      Tiene diez capillas, seis abiertas a la nave de la iglesia y cuatro a un pasillo lateral. Las más interesantes son las que dan a la Avda. de Pío XII, sobre todo la primera, mostrando unos lucernarios interesantes con linternas decoradas con azulejos sevillanos. Abiertas al culto están la 1,3,4,5 (aunque de propiedad particular) y 8, ya  que la 2 presenta un aspecto totalmente ruinoso estando tapiada. El estilo dominante en las capillas es el barroco. Las capillas 6,7 y 9 están dedicadas a salas de reunión y la 10 a sacristía.
      Es muy interesante el despacho del párroco (11) en dos tramos con arcos góticos -uno decorado- y bóvedas nervadas que se encuentran encaladas.
     Tiene dos puertas, una a la plaza de San Francisco y otra a la Avenida de Pío XII, presentando ambas interesantes portadas decoradas.
     Las fachadas presentan un buen estado y están pintadas a la cal.
     La cubierta es a dos aguas en la nave con teja árabe y con lucernarios en las capillas con linternas decoradas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la vertiente sureste del casco antiguo se alza la Parroquia de San Francisco, antiguo templo conventual franciscano de los siglos XVI-XVIII, que ofrece al exterior un bello juego de volúmenes.
     Tiene una amplia nave abovedada sobre cuyo tramo final voltea una gran cúpula dieciochesca, de la misma época que las capillas que se abren en el lado del evangelio, entre las que destaca la de San Antonio.
     Especial interés reviste la antigua capilla de las Animas, hoy usada como despacho parroquial, que ostenta una bóveda gótica estrellada y un arco plateresco.
     El antiguo convento, adaptado en hospedería, conserva un patio claustrado del XVI (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo.-
     Las cabellerizas del palacio de los Portocarrero estuvieron instaladas en un sobrio y equilibrado edificio, con pequeñas ventanas que taladran  gruesos muros y vigas de madera oscurecidas por el paso del tiempo. El azar y la historia ha querido que sea este espacio uno de los lugares donde se estudia y difunde la cultura de una tierra en permanente contacto con el hombre desde hace miles de años. Actualmente, el museo cuenta con salas de arqueología, arte, etnografía y tauromaquia.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Escaleras, Técnico de Museo, Señalización de Información Turística, Elevador o salvaescaleras para sillas de ruedas.
     ACCESIBILIDAD: accesible para personas con discapacidad. Dispone de baño accesible.
     Información y horarios: http://www.palmadelrio.es (Diputación Provincial de Córdoba).

Convento de Santa Clara (Ayuntamiento).-

     Especial interés tiene el antiguo convento de Santa Clara, fundado en 1509, que conserva un bello claustro mudéjar y se está acabando de rehabilitar en 2005 como Casa Consistorial y edificio de usos múltiples (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La iglesia, construida en el XVIII prolonga el edificio primitivo en su fachada principal en el que se encuentra la torre de la misma época.
     El patio principal del claustro es mudéjar de planta cuadrada con arquerías en dos plantas. Es lo más interesante del conjunto. El fuste, basamento y capiteles de las columnas están realizados en ladrillo cerámico. Las columnas cilíndricas y los capiteles presentan celdillas de mocárabes. En planta baja los arcos son de medio punto realzados con alfices. En la alta los arcos son muy rebajados, el fuste de la columna de menor sección y los capiteles más simplificados. Sus cuatro fachadas interiores no son uniformes, ya que una de ellas, en planta baja presenta columnas salomónicas y capiteles simples, barrocos, lo que puede indicar que el edificio se completó en el siglo XVIII. En planta alta, la fachada frente a ésta las columnas y los capiteles han sido sustituidos por pilastras de sección cuadrada construidas en fábrica de ladrillo para enfoscar. El fuste está constituido por veinte tambores formados por dos ladrillos semicirculares con la junta interior perpendicularmente alternada. La basa está formada por dos toros y una escocia sobre un zócalo cuadrangular de caras lisas. El conjunto lo integran cuatro franjas de ladrillo.
     Los elementos de esquina en las dos planta están formados por cuatro medias columnas adosadas a un núcleo central de sección cuadrada. Las columnas de la planta baja arrancan de un zócalo o plinto corrido realzado sobre el nivel del pavimento de la galería.
     Los antepechos de los intercolumnios de la galería superior actualmente son de fábrica de ladrillo, pero los originales debieron ser balaustradas de madera.
     Los cuerpos cubiertos que limitan el patio cuadrangular del claustro no se ajustan  a esta forma. Este descuadre obliga a una solución particular de la cubierta.
     La construcción responde a las características de la época; muros de tapial con fábrica de ladrillo en zócalos recercado de huecos esquinas y verdugadas horizontales, dividiendo los paños interiores.
     La construcción correspondiente al siglo XVIII presenta las mismas características, pero con una factura más sólida y por tratarse de una obra posterior, aunque su estado de conservación es mejor. 
     En la fachada principal se encuentra la torre del campanario, adosada al muro y saliendo de él. Es de ladrillo visto, aunque se encuentra blanqueada hasta la altura de las cornisas, los cuerpos superiores presentan cornisas y decoración propias del estilo barroco ejecutado con ladrillo aplantillado y azulejos de diversos colores.
     En esta misma fachada se encuentran dos portadas semejantes, una es la puerta de la iglesia y la otra la del convento situada cerca del ábside de ésta. Ambas tienen un arco central y pilastras adosadas laterales, ladrillo aplantillado para molduras y franjas de azulejos  en motivos ornamentales.
     Los huecos de las ventanas inferiores correspondientes a los recintos, que por el interior dan al claustro, se encuentran tapiadas. En esta parte la cornisa es lisa y poco relevante, pero en la fachada de la iglesia es más saliente y está formada por modillones de ladrillo aplantillado.
     La fachada posterior no está en el mismo plano. Limita el recinto por esta zona un resto de muralla antigua con tres contrafuertes, otro trozo de muro de construcción más reciente y un cuerpo anexo del convento que llega hasta la misma línea del muro.
     La otra fachada exterior presenta las mismas características que la parte más antigua de la fachada principal, plana en su totalidad, huecos modificados.
     En los muros interiores los huecos de las dependencias que dan al patio están casi transformados en su forma y proporción.
     En los planos horizontales a nivel de suelo, encontramos diferencias de nivel entre las distintas dependencias y los pavimentos de ladrillo de tejar están generalmente colocados a espiga. El pavimento del patio es del mismo material, definiendo cuatro recuadros con arriates centrales, en el centro una fuente con planta en estrella de fábrica de ladrillo y revestimiento de azulejos.
     A la primera planta se accede por dos escaleras, una situada cerca de la nave del coro de la iglesia y otra en el centro del cuerpo contiguo. La primera de dos tramos rectos, la principal; la segunda es irregular y de carácter secundario.
     Los forjados de estas plantas están formados por vigas de madera con modillones, alfarjías y tableros formados por ladrillo de tejar alcatifa y solería cerámica. La misma disposición constructiva en galería de claustro.
     El artesonado mejor conservado y de mejor factura se encuentra en la zona del coro.
     Se funda en 1509 y consta de varios cuerpos de edificación articulados por patios. El principal tiene un claustro de características mudéjares, los restantes responden a características de la arquitectura popular andaluza (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El origen de este convento lo explica fray Andrés de Guadalupe en su Historia de la Santa Provincia de Los Ángeles (Madrid, 1662) quien atribuye a Juan Manosalbas la fundación del mismo arrepentido por dar muerte a su esposa infundido de celos. Para reparar la memoria de su mujer y expiar sus culpas ofreció su casa para la orden de clarisas. El 13 de marzo de 1498 el Papa Alejandro VI firmó la bula de fundación y años más tarde, los primeros condes de Palma, Luis Portocarrero y Francisca Manrique fueron benefactores del convento, aumentando el edificio y trayendo a dos monjas de Santa Clara de Andújar para poner en marcha el cenobio.
     El conjunto del convento se estructura en varios cuerpos de edificación articulados por varios patios. El convento fue edificado a lo largo de varios siglos, apreciándose sus diferentes estilos mudéjares, renacentistas y barroco. El patio porticado del claustro, de planta cuadrangular, constituye el elemento arquitectónico de mayor valor artístico. Llama la atención la no uniformidad de las cuatro fachadas interiores, pues la situada al Norte, en la planta baja muestra columnas de estilo barroco, columnas salomónicas y capiteles simples frente a las tres galerías de columnas de ladrillo cerámico con basas y capiteles muestra del arte mudéjar. Desde es bello patio, se inicia un recorrido por nuevos patios, bajo y alto coro, celosías, iglesia hoy salón de actos, portería con torno y hermosos azulejos sevillanos, con artesanados y forjados por vigas de madera talladas, pozos y fuentes, jardines y alberca y naranjos en flor que invitan a la paz y reflexión.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Ascensor, escaleras, señalización de información turística.
     ACCESIBILIDAD: Parcialmente accesible para personas con movilidad reducida. Dispone de Baño accesible.
     HORARIOS Y DÍA DE CIERRE: Según visitas establecidas por la Oficina de Turismo
     PRECIOS: Entrada Gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de Nuestra Señora de Belén.-

     Al otro lado del río se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Belén, con imagen de la titular realizada hacia 1940 por el imaginero Sebastián Santos, aprovechando trozos de la imagen antigua, destrozada en 1936 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La iglesia presenta planta de cajón con presbiterio cuadrado. Junto a la ermita se levanta otra edificación anexa de planta rectangular a la que se denomina "el Hogar del Peregrino", de carácter social. La cubierta interior es de techumbre plana en la nave, mientras que el presbiterio es de bóveda semiesférica sobre pechinas. Los exteriores a cuatro aguas y se cubre con tejas árabes.                   
     El interior de la nave se cubre con zócalos de azulejos con temas geométricos y de lacerías sevillanas, firmados por M. Ramos Rejano. La fachada de gran altura se compone de dos cuerpos el inferior con un gran vano de medio punto de acceso al pórtico de entrada, donde se colocan dos bancos de azulejos igualmente firmados por Ramos Rejano. El cuerpo superior lo compone un gran balcón abierto por dos arcos de medio punto unidos por una columna central.                                                
     A los pies, en el lado derecho se levanta la torre con espadaña de dos cuerpos, como era habitual en Palma durante el siglo XVIII. Presenta ambos vanos de medio punto y se remata con un frontón y pináculos. En los alrededores se levantan una serie de jardines donde se encuentra el pozo, allí, según la tradición aparecería la Virgen, no obstante delante de la ermita se levanta el monumento a la Virgen de Belén sobre una gran columna con base rectangular en conmemoración del Año Mariano.
     La ermita de Nuestra Señora de Belén se levanta a pocos km de la población en la carretera dirección Córdoba. El edificio actual se reedificó como lo acredita una placa a la entrada de la iglesia, en 1864, tras los destrozos ocasionados por la Guerra Civil Española. La fiesta de la Virgen de Belén tiene lugar el 8 de septiembre, celebrándose su romería el domingo anterior. La Virgen se traslada a la parroquia de la Asunción con una serie de festejos en la localidad que se prolongarán hasta finales de octubre cuando la imagen regresa a la ermita (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Virgen de Belén es la patrona de Palma del Rio, patronazgo aprobado por el Papa Pío VII en 1806 a petición del pueblo y cabildo de Palma, que la veneraba como patrona y protectora desde hacía siglos. Sabemos, que en la Edad Media hubo dos ermitas dedicadas a esta advocación.
     Hoy contemplamos un magnífico santuario, que sufrió una importante transformación por las obras del ferrocarril en 1857 además de la reestructuración de 1954. El santuario cuenta con la ermita, el hogar del peregrino, casa del santero, el mirador con columna e imagen de la Virgen, y los jardines entorno a la antigua Fuente de Belén.
     La ermita encalada orientada de Norte a Sur con una fachada con dos cuerpos y una espadaña de dos pisos. Un gran arco de medio punto es la entrada a la pequeña nave revestida de azulejos, obra del ceramista palmeño, Manuel Ramos Rejano. La visita será incompleta sin conocer la Fuente de Belén enmarcada por un círculo de ladrillos y piedras con escalinatas que permiten acceder al manantial.
     Y por último, el mirador; desde aquí el Valle del Guadalquivir y Palma del Río se muestran con toda su belleza de verdes naranjos, blancas casas y hermosos puentes sobre los ríos Guadalquivir y Genil.
     EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS: Escaleras, Señalización de Información Turística
     ACCESIBILIDAD: Parcialmente accesible para personas con movilidad reducida. Dispone de baño .
     HORARIOS Y DÍAS DE CIERRE: Invierno: mañanas de 8.30 a 13 horas. Tardes de 16 a 19 horas. Verano: mañanas de 7.30 a 13 horas. Tardes de 18 a 23 horas.
     PRECIOS: Entrada Gratuita (Diputación Provincial de Córdoba).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de los Sagrados Corazones - Santo Domingo, Iglesia del Hospital de San Sebastián, Iglesia de San Francisco, Museo Municipal, Convento de Santa Clara - Ayuntamiento, y Ermita de Nuestra Señora de Belén) de la localidad de Palma del Río (II), en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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lunes, 25 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción) de la localidad de Palma del Río (I), en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción) de la localidad de Palma del Río (I), en la provincia de Córdoba.
     Palma es un balcón sobre Sevilla, y eso se percibe tanto en el acento de sus habitantes como en los rasgos de su arquitectura, tan proclive al ladrillo, la azulejería y el color ocre. Esta capital agraria de la feraz Vega y cuna de toreros, que se embriaga con el azahar de sus naranjales, tiene el privilegio geográfico de asistir al abrazo que se dan, muy cerca de ella, el Genil y el Guadalquivir, los dos grandes ríos andaluces.
     Ciudad situada al oeste de la provincia, cerca de la carretera N-431.
     Distancia a Córdoba: 53 Km.
     Altitud: 54 m.
     Extensión: 198,8 Km2
     Habitantes: 20.640.
     Gentilicio: Palmeños.
     Mancomunidad: Vega del Guadalquivir.
     Se descarta por falta de rigor histórico que la población fuese fundada por Aulio Cornelio Palma en el siglo II; sin embargo, recientes investigaciones arqueológicas revelan la existencia del municipio romano Segida Augurina en el actual cortijo de La Saetilla. Según M. Nieto, San Eulogio de Córdoba es el primero que cita, en el 855, el nombre de Palma (Balma para los árabes), derivado, al parecer, de la abundancia de palmitos en su territorio. Tras su conquista mediante pacto por Fernando III en 1241, la población quedó vinculada al concejo de Córdoba. Un siglo después, Alfonso XI la donó a su almirante Egidio Bocanegra. Y en 1507 Luis Portocarrero, VIII señor de la villa, recibe el título de Conde de Palma, que más tarde se vincularía a la Casa de Alba.
Oficina de Turismo de Palma del Río
      +34 957 644 370
     “Centro Acuático” del Valle del Guadalquivir: https://www.youtube.com/watch?v=pz3HM_MxCHE (Diputación Provincial de Córdoba).
     Citada ya en el siglo IX como población hispano goda, fue ocupada en 711 por los musulmanes. El cerco de murallas almohade da idea de su importancia estratégica. En 1241 fue conquistada por las tropas de Fernando III y quedó bajo la jurisdicción del Concejo de Córdoba. A mediados del siglo XIV Palma del Río pasó a manos señoriles y, desde finales del siglo XV, a la casa de los Portocarrero, quienes ejercerán el señorío como condes de Palma hasta el final de la Edad Moderna (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Núcleo asentado a orillas del Río Genil, muy cerca de su desembocadura en el Río Guadalquivir, en un terreno casi totalmente llano. Sus altitudes más significativas son: Borde del Río, 50 metros; Interior Recinto amurallado, 52,0 metros; Centro Urbano, 54 metros.
     La zona amurallada posee un trazado viario muy elemental, constituido por dos calles y una agregación de plazoletas que las unen con la Puerta del Sol. El resto del Casco con una trama bastante regular, en la que destacan las directrices correspondientes a los diferentes trazados de la travesía de la carretera. Manzanas con tamaños y formas muy variadas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Esta luminosa villa, de casas blancas como el azahar, se extiende arrullada por el río Genil y, algo más lejos, por el Guadalquivir, los dos ríos que la abrazan, en una plácida llanura abundantemente sembrada de frondosos naranjales. Dista 55 kilómetros de la capital.
Historia
     La privilegiada situación del territorio favoreció que el término se encontrara poblado desde la más remota antigüedad. Son casi infinitos los vestigios de la época romana que existen en la cercanía de la población.
     Por su territorio transitaban dos importantes vías, la Córdoba-Hispalis, por la margen derecha del Guadalquivir, actual carretera autonómica 431, y la Item ab Hispalis Emeritam, que, procedente de Écija, se dirigía hacia Mérida.
     A pesar de todo, de la ciudad como tal no se tienen noticias hasta la Edad Media. Será San Eulogio de Córdoba el primero que la cite, en 855, y, desechada por inexacta la afirmación de que, tanto su fundación como su apelativo, se debían al romano Aulo Cornelio Palma, hoy se conviene en que el nombre procede de los muchos palmitos o palmas enanas que crecían en sus alrededores y, obviamente, de su proximidad a los dos grandes ríos de Andalucía.
     De lo que no cabe duda es de que fue una importante ciudad árabe, existiendo constancia de que su amurallamiento fue sustancialmente aumentado y fortalecido en época almohade. Tras varias escaramuzas, fue conquistada definitivamente por Fernando III en 1241, circunstancia que recordaría Juan de Mena en El laberinto de Fortuna.
     En 1342, Alfonso XI se la donó a Egi­dio Bocanegra, almirante de Castilla. Poco después, tras una epidemia de peste, seria repoblada con mudéjares procedentes de Burgos. En diferentes ocasiones sufrió las razias árabes, la última en 1483, momento en que los musulmanes fueron rechaza­dos por Luis Portocarrero, señor enton­ces de la villa, hecho que supuso la eleva­ción de ésta a condado.
     En la actualidad, Palma del Río es una ciudad agraria, con importantes industrias de transformación que encuentra su fundamento en la abundante producción de naranjas, y en la que destacan también las ganaderías de reses bravas.
Gastronomía
     Aunque sencilla en sus elementos y en su confección, la cocina de Palma del Río ofrece una incomparable variedad. Ahora bien, entre sus numerosos platos, cabe destacar como el más propio el gazpacho de habas, hecho con las semillas secas y trituradas de esta hortaliza.
     Otros platos importantes son el alíneo, una ensaladilla de hortalizas; el lomo relleno y el guiso de espárragos, esparragados, valga la redundancia, al modo que el mahometano Ziryab enseñara en su día a los andaluces.
     Entre los postres, las naranjas, claro es, y los dátiles ocupan lugar de preeminen­cia. Pero también se incluyen los palmitos, que igual pueden ser un aperitivo y, por supuesto, los palos de nata, las yemas, los dulces de coco y las torrijas, estas últimas en tiempos de Cuaresma y Semana Santa.
Artesanía
     La cerámica, para cuya producción se emplea el extraordinario barro de la zona, sigue siendo una actividad artesanal de primera importancia. A ella se unen el bordado en hilo y plata, la imaginería, la forja y la carpintería artística.
Fiestas y tradiciones
     En la primera quincena de enero se celebra una importante Semana Cultural Flamenca.
     La plaza de la Constitución y las calles Portada y Feria se llenan de máscaras los días de carnaval.
     En la primera quincena de julio tiene lugar la Feria de Teatro del Sur, evento que llena el pueblo con la gente del teatro y que es uno de los más importantes, si no el que más, de los que se llevan a cabo en Andalucía.
     El fin de semana más próximo al 24 de agosto se celebra una feria por todo lo alto en el recinto de San Francisco y en el paseo de Alfonso XIII.
     El primer domingo de septiembre es la Romería de la Virgen de Belén, a la que sigue, una semana más tarde la Velá, en la plaza de Andalucía y avenidas de Córdoba y de la Diputación.
Vida urbana
     La fuerte implantación del cultivo y comercialización de la naranja, ampliado en la actualidad a otros productos, como el espárrago, convierten a Palma del Río en una ciudad pujante económicamente y tam­bién cosmopolita.
     A esto ultimo viene a sumarse la afición a las artes escénicas, generalizada en todo el pueblo a partir de la celebración de la Feria del Teatro. La afición a los toros es otro de los componentes importantes de la vida palmeña. Aquí nació El Cordobés y esta tierra ha producido algunos importantes toreros, como Palmeño y Pedrín Benjumea.
     La gente de Palma, por lo demás, es abierta y acogedora. Aquí nadie se siente forastero. Esta circunstancia se pone de manifiesto en el buen número de asociaciones de carácter cultural, recreativo y humanitario que existen en la ciudad.
VISITA
     El recién inaugurado nuevo puente que cruza el Guadalquivir, viniendo desde la A 431, y que deja atrás la ermita de la Virgen de Belén, patrona del pueblo, sirve de pórtico a la población. Vistas preciosas del caserío y del Guadalquivir, con su amplia vega, se obtienen desde el cerrete en el que la ermita se levanta.
     Luego, la avenida de la Diputación lleva hasta la plaza de Andalucía, corazón admi­nistrativo e histórico de la ciudad. Aquí se encuentra el palacio de los Portocarrero, antiguos señores del pueblo, un noble caserón del siglo XVI, que ofrece a la vista su gran balconada de estilo plateresco. El palacio se prolonga en las caballerizas reales, actualmente acondicionadas como Museo Municipal, histórico y etnográfico.
     Aquí se sitúa la parte más antigua de la población, con sus bien conservadas murallas almohades y sus monumentos más significativos, entre estos, el más importante de todos: la iglesia de la Asunción. Se trata de un templo importante, edificado a lo largo del siglo XVIII, para sustituir a una vieja iglesia medieval. En él con­fluyen los estilos barroco y rococó. Tiene planta de cruz latina, una magnífica cúpula en el crucero, nueve capillas laterales en su única nave, tribunas y bóveda de cañón con lunetos. Pero lo más interesante es la portada y la espléndida torre que sobre ella se alza. La portada es de ladrillo rojo y se dispone a manera de arco de triunfo, con columnas en cordón y dos calles laterales con hornacinas, todo ello rematado por una gran cornisa que, sobre el arco de la puerta, se abre y se resuelve en roleos. La torre tiene una clara influencia del estilo sevillano y es soberbia. Consta de un elevado fuste de ladrillo de color paja en el que se abren dos preciosas ventanas, así como de un cuerpo de campanas minuciosamente labrado y adornado con azulejos esmaltados, colum­nillas, balaustradas y un armonioso chapitel terminado en una veleta.
     En el mismo recinto amurallado se encuentra el convento de Santa Clara, actualmente dedicado a usos culturales, tras una profunda restauración. La iglesia es mudéjar; de una sola nave, con reformas barrocas del siglo XVIII. Pero lo mejor del convento es el claustro, extraordinario espacio de carácter mudéjar y también renacentista, articulado en dos plantas a base de arquerías, peraltadas las de la planta inferior y rebajadas las de la superior, sobre briosas columnas en las que destaca la decoración de sus capiteles, a base de ovos, sogas y trenzados.
     El hospital de San Sebastián, se encuentra en la calle de su nombre, a la que se puede llegar desde la calle Feria. Su fundación data de 1508 y, como el anterior, posee un claustro bellísimo, aunque de aspecto más actualizado. Presenta arquería de ladrillo rojo en dos plantas, en las dos de medio punto, salvo en el ala norte cuyos arcos son rebajados. A este claustro lo precede un vestíbulo con un buen artesonado a base de casetones octogonales. La iglesia es mudéjar. Tiene una sola nave y cabecera cuadrada desde la cual se accede a la capilla de Jesús Nazareno, con su zócalo de azulejos sevillanos, su reja y su rica ornamentación de retablos y orfebrería.
     En la calle Gracia, en una casa-palacio del siglo XIX muy bien restaurada, se ha instalado la Casa de la Cultura, que es también Archivo Histórico Municipal y Biblioteca. Cerca de aquí, en la avenida de Pío XII, está el moderno Teatro Coliseo, epicentro de la Feria de Teatro y lugar en el que se llevan a cabo múltiples actividades de música, cine, etc.
     Prácticamente al lado, al final de la avenida, en la plaza de su nombre, se sitúa el convento de San Francisco, cuya iglesia blanca ofrece a lo lejos su espectacular juego de volúmenes exteriores, de cúpulas, de linternas y de tejados. El convento, franciscano y fundado en 1518, es hoy un hotel, pero la iglesia se conserva en uso y en muy buen estado, aunque, tal y como aparece, su construcción data de los siglos XVII y XVIII. Tiene una sola nave above­dada, que remata en una impresionante cúpula del siglo XVIII, y una serie de capillas adosadas al muro del Evangelio, todas interesantes por el conjunto barroco de sus cúpulas y sus yeserías (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     Bella ciudad levantada entre dos ríos, el Guadalquivir y el Genil, del que recibe el apelativo, en una dilatada llanura sembrada de naranjales.
Historia
     La ciudad fue fundada en el año 105 de nuestra era por el romano Aurelio Cornelio Palma, quien, además de darle su nombre, erigió un palacio junto a la calzada que comunicaba Córdoba e Itálica.
     Durante la dominación visigoda perteneció al obispado de Itálica. En 1231 fue con­quistada a los árabes por el infante don Alfonso, hermano de Fernando III, siendo muy difícil mantenerla bajo dominio cristiano por los sucesivos ataques de los musulmanes. En 1342, el rey granadino Jusef llegó a incendiarla. Aquel mismo año fue instituida como cabeza de un señorío que la monarquía entregó al almirante genovés Gil Bocanegra.
     En 1483 sufrió una nueva razzia árabe, siendo rechazada en esta ocasión por don Luis Portocarrero, por entonces, señor de la ciudad. Este hecho le valió su elevación a condado en 1505.
Gastronomía
     La ciudad disfruta de una mesa amplia y variada, en la que resalta la sencillez y el aprovechamiento de los productos naturales. Entre los platos de mayor tradición figu­ran el gazpacho de habas, el lomo de cerdo relleno, el alíneo (una ensaladilla) y el guiso de espárragos. En el capítulo de los postres son excelentes sus naranjas, dátiles y palmitos, contando además con especialidades de confitería como yemas, dulces de coco, palos de nata y torrijas.
Artesanía
     Los trabajos de forja, el bordado y la cerámica componen la interesante trilogía en la que se basa la actividad artesanal de la ciudad.
Fiestas
     La feria de Mayo tiene lugar entre los días 20 y 22 de dicho mes; la de Agosto entre el 24 y 28 de este mes. Alrededor del 8 de sep­tiembre se celebra la feria de la patrona, la Virgen de Belén. Los Cantores de Villaloca llenan las calles de la ciudad de canciones, de críticas y de picaresca durante los días del Carnaval.
Vida urbana
     Su situación fronteriza entre las provincias de Córdoba y Sevilla convierten a Palma en una ciudad bastante cosmopolita. Esta circunstancia se acentúa por su fuerte dedicación al cultivo y comercialización de la naranja.
     En la ciudad y sus alrededores se han instalado algunas organizaciones de ayuda al drogodependiente, lo que da idea del carácter acogedor de los palmeños que, por otra parte, dan vida a un buen número de asociaciones de carácter recreativo, cultural y humanitario.
VISITA
     Entrando por la comarcal 431, antigua cal­zada romana, se descubre, al otro lado del río, la ermita de la Virgen de Belén, blanca y graciosa, con su ligera espadaña de doble cuerpo. A continuación, tras cruzar el Guadalquivir por un puente de hierro, levantado por los hermanos Darget e inaugurado por Isabel II en 1862, se enfila la amplia avenida de la Diputación que conduce al centro. La ajardinada plaza de Andalucía se constituye en el centro administrativo y en el lugar alrededor del cual se localiza la principal zona monumental. En esta plaza, además del Ayuntamiento de moderna construcción, se encuentra el palacio de los Condes de Palma, de estilo barroco. A su lado, un amplio portillo da paso al recinto amurallado. Aquí se sitúan, en primer lugar, los abundantes restos de la muralla almohade, que datan del siglo XII. Formando parte del palacio se hallan las caballerizas, hoy en restauración.
     Frente al portillo se levanta la iglesia de la Asunción, hermoso edificio de bellos volúmenes construido en el siglo XVIII en lugar que antes ocupara un templo visigodo. Es de estilo barroco, tiene tres naves, las laterales sumamente estrechas y dotadas de un piso superior desde el que se abren airosos balcones. La torre, a través de la cual se penetra en el templo, construida en ladrillo rojo con adornos de azulejos, es muy interesante. Junto a la iglesia y en la actualidad abandonado aparece el convento de Santa Clara, levantado en el siglo XVI. Posee un bellísimo claustro mudéjar.
     Extramuros de lo que fue la ciudad medieval se localiza el convento de San Francisco, convertido hoy en una acogedora hospedería. Data de principios del siglo XVI y en él sobresale la iglesia (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-
     El actual templo, que sustituye a otro medieval, se construyó entre 1710 y 1770, constando la intervención de Francisco Aguilar del Río de 1764 a 1770, ayudado por el maestro local Fernando Vázquez. La iglesia terminada de restaurar en 2005, tiene planta de cruz latina, con nave única a la que abren capillas irregulares; las cubiertas son de cañón con lunetos. En el crucero se eleva una cúpula con linterna, fechada en el año 1712, sobre pechinas adornadas con yeserías y pinturas en las que aparecen San Pedro, la Asunción y dos escudos.
     El retablo mayor es una obra recompuesta después de 1936, a partir de tres retablos. La imaginería es moderna, excepto el relieve seiscentista de la Asunción, del segundo cuerpo, flanqueado por dos lienzos con Padres de la Iglesia, que hacen serie con los dos de las paredes laterales. En el ático hay un lienzo del Descendimiento. En el presbiterio y brazos cuelgan otras pinturas del tercio final del siglo XVII, procedentes del convento de San Francisco, que representan la Presentación, el Nacimiento, la Visitación y la Anunciación.
     En el crucero es destacable el retablo de la derecha, fechable hacia el año 1680, que procede de la ermita de Santa Ana y alberga una talla de San .José, de fines del Setecientos. En los muros­ se ven lienzos barrocos con un Apóstol, la Piedad, la Virgen de la Paloma y dos versiones del Cristo de la Humildad. La primera capilla de nave izquierda guarda las imágenes titulares de la Cofradía de la Expiración, de la segunda mitad del XX. En la última capilla hay un retablo pequeño del siglo XVIII, dedicado a la Virgen de Guadalupe.
     En las capillas del lado derecho destaca un interesante lienzo, de hacia 1700, muy estropeado, que representa a San Joaquín y a Santa Ana en la escena de los lirios, sustituidos éstos por un paño con el Dulce Nombre de María. En la sacristía se guardan diversos lienzos, entre ellos los de Nuestra Señora del Gran Dolor y la Divina Pastora, ambos del siglo XVIII. Entre la orfebrería de esta iglesia sobresalen las piezas del siglo XVI, corno el cáliz del obispo Austria, marcado por Diego Fernández, la cruz parroquial, obra de Diego de Alfaro, y la custodia de asiento, labrada por Alonso de Tapia en 1699, que tiene un remate de hacia 1560, y un ostensorio del primer tercio del XVII (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El templo tiene planta de cruz latina con tres naves, crucero y gran cúpula semiesférica sobre pechinas, decorada con motivos churriguerescos. La nave principal está cubierta con bóveda de cañón con dos hileras de cuatro arcos que cobijan las capillas laterales sobre las que se alzan tribunas altas que desembocan en el coro alto encima de la puerta de entrada. El conjunto es de estilo barroco con decoración churrigueresca. Es interesante la toma de escalera desde la sacristía, con una triple arcada con un solo apoyo -columna- dejando el otro en voladizo.
     La torre es muy esbelta, obra de Aguilar Arriaza, terminada en 1737. Consta de tres cuerpos, todos de ladrillo. El primero presenta dos ventanas superpuestas, estando rematado por cornisa. El segundo y tercero lo forma el campanario, y presenta una interesante decoración. Se ubica encima de la puerta principal.
     La portada tiene un arco de medio punto adovelado y a cada lado columnas salomónicas y en los extremos pilastras.
     Los muros laterales presentan al exterior contrafuertes, terminados en curva, con una altura intermedia entre la cubierta de la nave central y las laterales. Presentan zonas encaladas y zonas de ladrillo visto.
     En su parte trasera presenta dos cuerpos unidos por un patio que sirven de dependencias parroquiales.
     La iglesia actual se levanta sobre el solar que ocupó el antiguo templo medieval que llegó hasta fines del siglo XVII pero en estado de completa ruina. A penas si se tienen noticias sobre el edificio medieval, sólo se sabe que estaba situado en el interior del recinto amurallado y casi adosado al flanco occidental del mismo. Cuando en el siglo XVIII se trató de levantar el templo actual hubo de romperse la muralla por aquel sitio para dar cabida a la actual capilla mayor y sacristía. 
     El promotor del derribo de la iglesia medieval y de la nueva construcción fue el rector de la parroquia don Acisclo Ximénez de la Barrera. La cronología de la obra puede seguirse a través de los diversos testimonios e inscripciones dejadas por los arquitectos en ciertos lugares del edificio. La fachada principal  no se concluyó hasta 1725, la sacristía y la escalera aneja en 1746. La puerta del baptisterio en 1770, y la sacristía alta en 1790. Prácticamente transcurrió un siglo, todo el siglo XVIII, desde que se abrieron los cimientos hasta su conclusión.
     El proyecto de todo el conjunto se debió a Francisco Hurtado Izquierdo, maestro mayor del obispado de Córdoba. Tras el traslado de Francisco Hurtado a Granada, la obra fue continuada bajo la dirección de los hermanos Juan y Luis Aguilar Arriaza. A Luis Aguilar se debe la traza de la torre.
     La estructura de la iglesia no sufrió daño alguno en 1936, aunque hubo serios intentos de incendiarla, perdiéndose exclusivamente los retablos y el mobiliario (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La parroquia se encuentra en la Vicaría del Bajo Guadalquivir, siendo la Sede de dicho Arciprestazgo, el templo se sitúa en la Plaza del Cardenal Portocarrero, donde linda con el Palacio del Conde de Palma, Convento de Santa Clara y la Alcazaba.
     Su feligresía comprende desde la Plaza mayor de Andalucía hasta el Hospital de San Sebastián delimitado por la calle Rioseco y la calle Cigüela.
RESEÑA HISTÓRICA
     La joya de Palma del Río es este Templo barroco construido a lo largo del siglo XVIII, que luce al exterior una curiosa portada de rojizo ladrillo sobre la que se eleva la torre de ladrillo y azulejos.
     Interiormente es un templo con planta de cruz latina cuya grandiosa nave está jalonada por capillas laterales con tribunas de vistosas repisas rococó montadas sobre sus arcos de acceso.
     En la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción sobresale la cúpula de estilo rococó con su bellísima linterna superior, visible desde el exterior como elemento formal de coronamiento del conjunto.
     La cúpula (también conocida como «domo») es un elemento arquitectónico que se utiliza para cubrir un espacio de planta circular, cuadrada, poligonal o elíptica, mediante arcos de perfil semicircular, parabólico u ovoidal, rotados respecto de un punto central de simetría.
     El tambor cilíndrico o cimborrio da un realce al transepto o crucero de la Iglesia.
     Las pechinas, habitualmente decoradas por los evangelistas, están decoradas por dos escudos, la Virgen Inmaculada y San Pedro Apóstol.
     Anteriormente hubo un templo romano, algunas de cuyas columnas de granito negro se dispusieron como basamento a la actual torre. Y también fue Iglesia visigoda y mezquita.
     Después de la Reconquista, el 2 de septiembre de 1342, después de ser asediada y arrasada Palma del Río por el rey de Granada, el rey Alfonso XI nombra como primer conde a Micer Egidio Bocanegra. Este primer conde tuvo especial interés en reconstruir la Iglesia, que se llamó Parroquia de Santa María, donde a su muerte fue sepultado con su esposa Doña María Fiesco.
     Tras el Concilio de Trento pasó a denominarse de la Asunción de Santa María. Al final del Siglo XVII el estado del Templo era «ruinoso». La actual Iglesia es fábrica del siglo XVIII en claro estilo barroco. El promotor de toda la obra fue el Rector de la Parroquia Don Acisclo Ximénez de la Barrera, fallecido antes de concluir la misma. EL epitafio de su tumba, al lado del Presbiterio, dice: «Hic Corpus Jacet Insignis Rectoris Acisli… Anno Dne. de 1722».
     Su obra se prolongó por muchos años comenzando en el crucero (1712) la portada (1725) la torre (1737) y la gran nave con capillas y portada lateral (1770). Así se trazó una planta de cruz latina con capillas laterales, comunicadas por galerías con arco a lo largo de la nave central que a los pies cuenta con coro alto con dos alas laterales donde asoman tribunas con bellos herrajes.
     En las cuatro caras exteriores de la esbelta linterna existe el dato original: 1712. En la fachada principal, orientada al este… «Anno Dne- 1725». En la entrada, hacia la Puerta de Santa Clara: «1779»… Podemos concluir que toda la obra duró unos cien años. Sobre la fachada principal y construida sobre dos arcos, singularidad arquitectónica, se alza la esbelta Torre de 54 metros de altitud y con dos cuerpos de campanas. Toda la torre está tallada en ladrillos de diferentes tonalidades y con cerámica vidriada.
     Los parámetros exteriores de los lados norte y sur, muy deteriorados que aún conservan restos de esgrafiado.
     La poderosa ornamentación de yeserías con gran diversidad de formas y estilos se deja ver en el crucero, pechinas, capiteles de las pilastras, modillones de las cornisas con estilos barroco o rococó. Sobresale la cúpula de estilo rococó y los balcones que dan al interior que nos recuerdan a otras épocas en las que la nobleza escuchaba misa desde el palacio adjunto a la Parroquia para no mezclarse con la gente humilde, especialmente por seguridad.
     Todo el conjunto fue restaurado recientemente habiéndose completado las 18 vidrieras en las que se expresan los 7 signos sacramentales duplicados, el patrón don Sebastián, la titular la Virgen de la Asunción, un Pantócrator en la capilla del Carmen, y una vidriera en la capilla de la Expiración con los símbolos de la hermandad.
     Al final del siglo XX se restauró la primitiva Pila Bautismal de mármol blanco, sobre un mosaico de 23.500 teselas de mármol y con la inscripción: «Nisi quis renatus fuerit ex aqua et Spiritu Sancto. Jn 3,5…Anno Domini MCMXCVI). Su simbolismo expresa un cielo estrellado de donde desciende la paloma que fecunda las aguas bautismales.
     La nave central es de cruz latina con 60 metros de largo por 15 metros de ancho.
     Podemos contemplar cuatro pinturas de grandes dimensiones relativas a la Infancia de Jesús, de finales del siglo XVI, obras de Gabriel de Rosales, que aluden a la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento y la Presentación del Niño Jesús en el Templo.
     Otros cuatro lienzos representan a San Agustín, San Gregorio Nacianceno, San Ambrosio y San Jerónimo.
     Si el templo es hermoso también lo son sus numerosas obras de arte con magníficos retablos barrocos procedentes de distintas iglesias, así como lienzos barrocos de la escuela cordobesa.
     En el retablo lateral se encuentra una excelente escultura de San José en talla policromada de gran calidad y expresividad.
     Las capillas en el lado del Evangelio (lateral izquierdo) son la Capilla de Ntra. Sra. de la Cabeza, el Altar del Beato Ceferino Jiménez, la Capilla del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima de los Dolores, San Juan Evangelista y San Juan Evangelista.
     Las capillas en el lado de la Epístola (lateral derecho) son la Capilla de San Antonio de Padua, el Cuadro de San José María Escrivá de Balaguer, el azulejo de la Virgen de Belén, Capilla de la Virgen del Carmen.
     El retablo mayor actual es una recomposición, con escasas referencias sobre la procedencia de los diversos elementos que la integran. Se dice que el cuerpo inferior, con tres hornacinas y cuatro estípites compuestos, perteneció al desaparecido retablo de la Ermita del Buen Suceso. Este retablo mayor fue precedido de otro de dimensiones más reducidas en el que se insertaba ya un altorrelieve con el tema de la Asunción de la Virgen. Es el mismo relieve que hoy encontramos en el centro del actual.
     El altorrelieve puede datarse en los primeros años del siglo XVIII. Dos ángeles sostenían la corona sobre María. Otros dos elevan sus vestiduras, y a sus pies, una media luna y una nube con tres querubines. Sobre la cabeza del central, por delante de la luna creciente, la Virgen apoya su pie.
     Otras pinturas del retablo son dos santos padres de la Iglesia occidental. San Agustín, con mitra de obispo, y San Jerónimo, con hábito de cardenal.
     Forman parte del tradicional grupo de cuatro cuadros, mientras que san Gregorio y San Ambrosio se ubican en los laterales del presbiterio. Son pinturas del siglo XVIII.
     También posee cierto interés la copia de la Deposición de Anton van Dyck ubicada en el centro del cuadro superior del retablo. La copia es obra de pinturas locales activos en la segunda mitad del siglo XVII.
     Sobresalen dos medios puntos que se hallan a considerable altura a ambos lados del crucero de la Parroquia. Su autor es, sin lugar a dudas, Juan de Espinal (Sevilla, 1714-1783). Espinal es la figura más sobresaliente de la pintura sevillana en los años centrales del siglo XVIII, discípulo y yerno de Domingo Martínez.
     Una de ellos, encima del retablo de San José, representa a la Virgen Dolorosa Pelegrina, que tiene una inscripción a sus pies. La Virgen Pelegrina de Quito es una talla de bulto redondo. Está rodeada de pequeños ángeles que llevan atributos de la pasión; también aparece un barco, quizá referido en la inscripción, que explica la protección de la Virgen en las travesías de los misioneros.
     La otra, encima del retablo de San Nicolás de Bari, representa a una Divina Pastora, iconografía también franciscana que comenzó a representarse a partir del 1703, cuando fray Isidoro de Sevilla, capuchino, tuvo una aparición de la Señora ataviada de pastora.
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     palma.asuncion@diocesisdecordoba.es
     Delegación Parroquial de medios asunciondepalmadelrio@gmail.com
     Párroco: Rvdo. Sr. D. Francisco Manuel Gámez Otero
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     Horario de la parroquia-Misas/Invierno
     Apertura a las 18:00 horas
    Despacho de Martes a Viernes a partir de las 18:00 horas
    Misa Lunes a las 20:00 horas (Opus Dei)
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    Misa Domingos a las 12:00 horas y 19:00 horas
   El Sacramento de la Confesión tendrá lugar media hora antes de misa, si no hubiera Sacerdote en el confesionario se podrá solicitar en el despacho (Diputación Provincial de Córdoba).
 
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