Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Mérida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mérida. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2026

Los principales monumentos (Teatro, Anfiteatro, Casa del Anfiteatro, Museo Nacional de Arte Romano, Casa del Mitreo, Circo, Acueducto de San Lázaro, Acueducto de los Milagros, Presa de Proserpina, Pantano de Cornalvo, Puente del Albarregas, Arco de Trajano, Templo de Diana, Alcazaba y Conventual, Puente del Guadiana, Conjunto de Morerías, Concatedral de Santa María, Museo de Arte Visigodo, Basílica de Santa Eulalia, y Pórtico del Foro) de la localidad de Mérida, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Teatro, Anfiteatro, Casa del Anfiteatro, Museo Nacional de Arte Romano, Casa del Mitreo, Circo, Acueducto de San Lázaro, Acueducto de los Milagros, Presa de Proserpina, Pantano de Cornalvo, Puente del Albarregas, Arco de Trajano, Templo de Diana, Alcazaba y Conventual, Puente del Guadiana, Conjunto de Morerías, Concatedral de Santa María, Museo de Arte Visigodo, Basílica de Santa Eulalia, y Pórtico del Foro) de la localidad de Mérida, en la provincia de Badajoz.
     Mérida está ubicada estratégicamente, en el centro de las comunicaciones entre el Norte y el Sur a través del Camino de la Plata. Por ello, siempre ha sido una gran ciudad en la que se edificó teatro, anfiteatro, templos, termas y un completo sistema hidráulico de abastecimiento y saneamiento que conlleva algunas de las obras públicas romanas mejor conservadas.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 685,6 Km2
     Altitud: 249 m.
     Distancia Capital: 60 Km.
     Partido Judicial: Mérida
     Comarca: Tierra de Mérida - Vegas Bajas
     Otras Entidades: Campomanes, caserío a 15 Km. de Mérida y 290 m. de altitud, Carrión, barriada a 2,5 Km. de Mérida y 250 m. de altitud, Estación de Aljucén, estación de ferrocarril a 9 Km. de Mérida y 210 m. de altitud, Estación de Carrascalejo, estación de ferrocarril a 24 Km. de Mérida y 280 m. de altitud, Miralrío, urbanización a 9 Km. de Mérida y 249 m. de altitud, El Prado, polígono industrial a 4 Km. de Mérida y 210 m. de altitud, Proserpina, colonia a 8 Km. de Mérida y 245 m. de altitud, Psiquiátrico, lugar 3,5 Km. de Mérida y 250 m. de altitud, Virgen de la Luz, urbanización a 4 Km. de Mérida y 220 m. de altitud, y El Vivero, urbanización a 5 Km. de Mérida y 240 m. de altitud.
     Gentilicio: Emeritense
Ayuntamiento de Mérida
     Plaza de España, 1
     06800 Mérida (Badajoz)
     Teléfono: 924380100
     Fax: 924380183
     Web: www.merida.es
Historia.-
    A finales del siglo I a. C. Publio Carisios, por orden del emperador Octavio Augusto, decidió asentar a los soldados veteranos de las Legiones V Alaudae y X Gemina en el año 25 a.C. sobre la antigua y estratégica población emeritense situada en el centro de la región extremeña y a orillas del río Guadiana. Dominada la península por los romanos, éstos la dividirían en tres provincias: Bética, Tarraconense y Lusitania, siendo la capital de esta última Mérida, conocida desde ese momento como Emérita Augusta.
     Durante siglos y hasta la caída del Imperio romano de Occidente, Mérida fue un importantísimo centro jurídico, económico, militar y cultural, siendo esta capital uno de los dos centros administrativos romanos más importantes del Occidente Peninsular.
     Los suevos, en el siglo V, instalaron en Mérida la capital de su reino, al igual que posteriormente lo harían los visigodos, dando con ello continuidad e importancia política, económica y cultural.
     En el siglo VI, y con Mausona de Obispo, el cristianismo en Mérida se arraiga aún más, iniciándose una fe popular en la que sobresalió Santa Eulalia, patrona de la ciudad. Mérida será Sede Metropolitana hasta 1.119 en que ésta se trasladará a Santiago de Compostela.
     La llegada de los árabes a la península y la pronta ocupación de la capital visigoda por las tropas de Muza traerá consigo el declive de la ciudad, en comparación con etapas anteriores.
     A principios del siglo XIII, en 1.230, las tropas cristianas de Alfonso IX conquistarán la ciudad y Mérida se convierte en sede del Priorato de San Marcos de León de la Orden de Santiago, junto con Llerena.
     Será en época de los Reyes Católicos cuando la ciudad inicie una recuperación política motivada por el apoyo del Maestre de Santiago don Alfonso de Cárdenas, defensor de la causa de Isabel la Católica en su lucha por la corona con Juana la Beltraneja.
     Por su situación fronteriza con Portugal, se verá envuelta en continuas refriegas y batallas en época de los Austria y Borbones, sin ningún beneficio ni político ni económico.
     La invasión francesa supondrá para Mérida una lamentable pérdida de parte de su patrimonio histórico artístico, así como el parón económico que se inició a finales del siglo XVIII.
     Finalmente, la situación como nudo ferroviario de Mérida y el paso de las décadas de este siglo, han convertido a la ciudad en un núcleo industrial y de servicio en alza, contribuyendo a su desarrollo el interés por parte de arqueólogos e instituciones regionales y provinciales en sacar a la luz la inmensa riqueza arqueológica que afortunadamente cada año se viene recuperando, dando con ello más que motivos suficientes para que su conjunto arqueológico sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
     Desde principios de los años 80, Mérida fue elegida capital autonómica, lo que le ha supuesto un cambio importante en infraestructuras destinadas al servicio público de los ciudadanos extremeños y para los miles de visitantes que anualmente visitan sus monumentos o asisten a los actos culturales de fama internacional (Diputación Provincial de Badajoz).
     La antigua capital de la Lusitania y una de las ciudades más brillantes del Imperio Romano, época de la que conserva un singular legado artístico, cayó posteriormente en una prolongada decadencia. En la actualidad y desde 1981, a raíz de establecerse en ella la capitalidad de Extremadura, vive un activo proceso de recuperación que se manifiesta en todos los terrenos.
Historia
     La fundación de Augusta Emérita tiene lugar el año 25 a.C. por deseo del emperador Augusto para premiar a los soldados licenciados (emeriti) de las guerras cántabras, proporcionándoles tierras en la rica vega del Guadiana. La importancia estratégica del emplazamiento, como punto de control del paso del río y encrucijada de caminos sobre la Vía de la Plata y las calzadas que unían el interior de la meseta con Lisboa, convirtió en poco tiempo a la colonia en una de las ciudades más importantes de Hispania. Centro administrativo, cultural y económico de la extensa provincia de Lusitania, canalizaba el activo comercio entre la región y la capital del Imperio. Testimonio de la riqueza alcanzada entonces es el patrimonio monumental que ha llegado a nuestros días, uno de los más completos. sólo inferior al de la propia Roma.
     Tras el edicto de Milán (313), que reconocía la práctica del cristianismo, se estableció en Mérida una de las tres sedes metropolitanas peninsulares, mantenida durante el periodo visigodo.
     El ocaso de la ciudad se inicia a raíz de la invasión musulmana, ya que las frecuentes revueltas de sus habitantes frente al poder de Córdoba provocaron duras represiones y finalmente el traslado de la capitalidad regional a Badajoz. La misma suerte correría en el aspecto religioso con la llegada de los almorávides, cuya intolerancia forzó el cambio de la sede episcopal a Santiago de Compostela medida que se rea­firmaría tras la reconquista por Alfonso IX (1230) y la posterior entrega de la ciudad a los caballeros de la Orden de Santiago. A partir de entonces cae en una larga atonía, sólo rota por el paso de reyes o ejércitos en los diversos conflictos y, ya en la edad contemporánea, por algunos hechos significativos, como la llegada del ferrocarril, que impulsó de nuevo su desarrollo como centro de comunicaciones. En la época actual, el mencionado papel de capital de la comunidad extremeña, unido a la revalorización de su legado monumental, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993, abren un panorama esperanzador.
Gastronomía
     Además de cierta tradición chacinera, pla­tos propios son las ensaladas (zarangollos, cojondongos y jilimojas), carnes de cordero asadas, caldereta de cordero, peces de río y dulces artesanales.
Artesanía
     Mérida concentra en torno al Museo Nacional de Arte Romano un buen número de tiendas, donde se dan cita los económicos souvenirs, los ricos productos gastronómicos extremeños y buena parte de la artesanía hecha en Badajoz, especialmente la cerámica de Salvatierra de los Barros. La oferta se completa con la producción local de reproducciones de bronce y la cerámica realizada en barro rojo a imitación de las piezas del museo romano (terra siggilata).
Fiestas
     La Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional, resulta muy emotiva cuando las imágenes pasan por puntos tan emblemáticos como el Arco de Trajano. Un reconocido y creciente prestigio internacional ha alcanzado en los últimos años la celebración del Festival de Teatro Clá­sico, en julio y agosto. Las actuaciones no se limitan a las representaciones teatrales, sino que incluyen también ballet, ópera y conciertos sinfónicos. Las extraordinarias condiciones acústicas y escenográficas del teatro romano, unidas a la calidad de los artistas que intervienen, hacen difícil asistir a los diversos espectáculos sin una reserva anticipada.
     A principios de septiembre tienen lugar las ferias y fiestas locales.
     La llamada feria de los gitanos, heredera de la antigua feria ganadera, en la actualidad se traduce en una concentración de gitanos procedentes de todo el país, que en la segunda semana de octubre transforman la ciudad en escenario de sus manifestaciones folclóricas.
     El 10 de diciembre, por último, se honra a la patrona, Santa Eulalia.
Vida urbana
    La recuperación del patrimonio histórico, con la creación de campos de trabajo a los que afluyen arqueólogos en la etapa estival, el Museo Nacional de Arte Romano y la aludida capitalidad autonómica han contribuido a revitalizar la ciudad como centro turístico de primer orden. Todo ello se refleja en una animada vida local que se concentra en torno a la plaza de España. La peatonal calle de Santa Eulalia es la vía comercial por excelencia, en tanto que la plaza de la Constitución y las calles John Lennon y Félix Valverde Lillo acogen tanto la ruta del tapeo como los locales preferidos por la juventud. Junto al Museo de Arte Romano se concentran muchos comer­cios y casas de comidas y tapas. El nuevo centro comercial El Foro ha supuesto un nuevo impulso al ocio. 
VISITA
     El esplendor alcanzado por la antigua ciudad romana es palpable, dos mil años después, tanto en la zona monumental como en otros muchos puntos del trazado urbano en los que no cesan de aflorar, en el transcurso de excavaciones o de obras, restos de esa época.
La zona del teatro
     El conjunto monumental más destacado se sitúa en la zona oriental de la ciudad, sobre una suave colina en la que destaca la presencia del teatro romano**, un espacio capaz por sí sólo de evocar el esplendor de Augusta Emérita. Erigido por Marco Agripa, yerno de Augusto y gran benefactor de la urbe, su construcción finalizó el año 15 a.C., si bien el actual frente de escena se debe a una reforma del año 105. Con una capacidad superior a los 6.000 espectadores, se mantuvo en uso hasta finales del siglo IV. Fue transformado en plaza de toros en el siglo XVIII y llegó a desaparecer al ser utilizados los sillares del graderío en otras construcciones y rellenarse con escombros la hondonada. Recuperado a principios del siglo XX, tras una minuciosa, larga y cuidada reedificación, ha vuelto a desempeñar, como marco de los Festivales de Teatro Clásico, la función para la que fue creado. Frente a la cavea, o graderío dispuesto en semicírculo y dividido en tres sectores, y tras la orchestra, destinada al coro, se encuentra el escenario. Pero el elemento más interesante arquitectónicamente es el frente de escena, compuesto por dos cuerpos de columnas corintias culminados por un entablamento con arquitrabe, friso y cornisa, bellamente adornado por esculturas de divinidades y personajes imperiales, copias de los originales conservados en el museo.
     El contiguo anfiteatro*, de trazado elíptico y grandes dimensiones, es algo poste­rior (8 a.C.) y tenía un aforo de 14.000 espectadores. El grueso de la obra, a base de mampostería y hormigón, se cubría con sillares de granito, en gran parte desaparecidos. Algunas de las salas abovedadas que aún pueden verse servían como estancia de gladiadores (spoliaria) o cubículos para las fieras (carceres) uti­lizadas en los espectáculos, presentando estas últimas las troneras por donde se les servía el alimento a los animales. Fuera del recinto del anfiteatro, pero contiguo a éste, la llamada casa del Anfiteatro es un conjunto arqueológico donde destacan la casa de la Torre del Agua, solada de mosaico geométrico, y la propia casa del Anfiteatro (siglos I-IV), donde apreciar el magnífico mosaico de la Vendimia o representación de la pisa de la uva, y el mosaico los Peces con medallones que enmarcan a distintos peces marinos.
     En este núcleo monumental se encuentra el Museo Nacional de Arte Romano**. El proyecto arquitectónico fue encomendado a Rafael Moneo, quien diseñó un edificio funcional, cómodo y luminoso, a la vez que bellamente inspirado en la arquitectura romana. El edificio, contiguo a la zona del Teatro y Anfiteatro, es una gran nave de tres alturas, alzada sobre un conjunto de ruinas romanas que se conservan en una cripta donde es posible contemplar in situ restos arqueológicos, tales como tumbas, muros de casas, un tramo de calzada, etc., algo inusual en este tipo de centros.
     En la planta baja, las salas I, II y III se dedican a exponer piezas procedentes de las excavaciones realizadas en edificios destinados a espectáculos públicos (teatro, anfiteatro, circo), correspondientes a los siglos I y II d.C. Entre la amplia colección de estatuas, bustos, máscaras, inscripciones, etc., destacan la cabeza de Augusto* retratado como sumo pontífice (siglo I d.C.) y diversos bronces relacionados con los juegos circenses. Las salas IV y V recogen piezas vinculadas a ritos religiosos en honor de diversas divinidades, procedentes de los santuarios y templos romanos existentes en la ciudad. La lápida de Proserpina, la cabeza velada del Genio de la Colonia* (siglo II d.C.) o el mosaico referido al dios Baco (siglo IV d.C.) son algunas de las obras más interesantes. A los ritos funerarios se consagra la sala VI, en a que se exhiben, perfectamente ambientados, dife­rentes tipos de enterramientos, entre ellos una sepultura en forma de cuba (cuppa) propia de la práctica incineratoria y numerosas estelas, cipos, aras, etc. La sala VII expone objetos ligados a la casa romana y en ella se ha reconstruido una habitación con valiosa decoración pictórica. Finalmente, las salas VIII, IX y X se destinan a evocar la vida en el Foro, mediante esculturas, restos de construcciones y pequeños objetos hallados en los espacios públicos cotidianos de la antigua Emérita.
     La planta primera está toda ella destinada a exponer en vitrinas las colecciones de cerámica, objetos de hueso, vidrio, numismá­tica y orfebrería que posee el museo. El recorrido comienza por las sala IX, donde se muestran piezas de cerámica común, y sigue por la sala VIII (cerámica de lujo, con ejemplos de diversos tipos de terra sigillata) y la sala VII, monográficamente dedicada a las lucernas o lámparas de aceite. La sala VI ofrece la reconstrucción hipotética de un columbario, monu­mento funerario habitual en la antigua Roma, en tanto que la sala V se refiere a la industria y artesanía del hueso (agujas de coser, espátulas, piezas de tocado femenino, cubiletes y dados, etc.) y la sala IV muestra una extensa y variada colección de objetos de vidrio. Por último, en las salas III y II se exponen monedas y objetos de orfebrería.
     La finalidad de las salas de la segunda planta es explicar facetas diversas de la vida social de Augusta Emérita. La sala I contiene piezas y esquemas relativos a la administración y organización de la ciudad, mientras que la sala II ilustra la vida en las villae o haciendas cercanas a ella. Los mosaicos y otros objetos de la sala III evidencian la importancia de los movimientos migratorios (tanto de entrada como de salida) y la sala IV muestra utensilios y documentos relacionados con las distintas profesiones y oficios, entre ellos un completo instrumental quirúrgico. Al retrato escultórico de carácter privado están dedicadas las salas V (retratos femeninos) y VI (bustos masculinos), en tanto que el arte y la cultura es el motivo general que engloba las hermosas piezas expuestas en la sala VII, entre las que destaca un mosaico incompleto, del siglo IV d.C., ilustrado con las figuras de los Siete Sabios de Grecia. La sala VIII, final­mente, se refiere a los inicios y primer desarrollo de la Mérida cristiana, a partir del siglo III, con objetos (lápidas, estelas, palomas, crismones...) que contienen símbolos cristianos y que enlazan ya con la etapa visigoda, a la que ahora se dedican monográficamente las instalaciones del antiguo convento de Santa Clara.
     Los escasos restos que se conservan del circo romano, del siglo I d.C. con reformas del siglo III, se sitúan un poco más al norte de esta zona. Su estructura alargada constaba de dos lados mayores paralelos y dos menores que envolvían la arena, dividida en dos partes por un espigón al que daban siete
vueltas los aurigas. Se destinaba principalmente a las carreras de carros y otras competiciones deportivas (incluidas, en ocasio­nes, naumaquias o combates navales) que debían de despertar un gran interés popular, a juzgar por las enormes dimensiones de la arena y el aforo, con capacidad para unos 30.000 espectadores. Pese a su estado, es el mejor ejemplo español en su género. Junto al circo, tres pilares aún en pie es cuanto sobrevive del antiguo acueducto de San Lázaro.
El centro urbano y el Guadiana
     Siguiendo la avenida de Extremadura, se llega a la iglesia de Santa Eulalia, templo construido en los siglos XIII y XIV sobre una basílica del siglo V en la que se veneraban las reliquias de la santa. Ello explica la superposición de elementos pertenecientes a épocas y estilos que van de lo romano a lo gótico pasando por lo visigótico y lo románico. En la pequeña capilla adosada al templo, el hornito de Santa Eulalia y tradicionalmente considerad como el lugar de su martirio, se emplea­ron restos de un santuario dedicado a Marte.
     Ya en el centro de la ciudad, en los alrededores de la plaza de España, se encuentran el arco de Trajano y el templo de Diana. El primero era una puerta de acceso al interior de la urbe y, aunque privado de motivos ornamentales y de los mármoles que lo cubrían, sorprende por su austera grandiosidad. En cuanto al templo, puede datarse en el siglo I d.C., y, al parecer, aunque estuvo inicialmente consagrado al divino Augusto, la denominación se cambió por error en el siglo XVIII. Trabajos recientes de restauración han dejado exentas las columnas, a las que en el siglo XVI se añadieron los muros de la casa-palacio de los condes de los Corbos. Muy cerca, en la antigua igle­sia del convento de Santa Clara, puede verse el museo de Arte Visigodo.
     Desde este punto, y bajando hacia el Guadiana, se alcanza la alcazaba árabe, considerada como la construcción musulmana más antigua de España. Fue fundada en el año 835 por el emir Abd al-Rahman II a fin de sofocar las continuas revueltas de la población. Tras la conquista cristiana de la ciudad, los caballeros de la Orden de Santiago establecen en ella su recinto conventual y realizan importantes modificaciones. De la época islámica se conservan las torres y los lienzos de muralla exteriores, así como el aljibe. Las antiguas estancias conventuales están ocupadas actualmente por la presidencia de la Junta de Extremadura.
     Desde la alcazaba se ejercía el control de paso sobre el inmediato puente romano* que, desde los tiempos de Augusto, salva el cauce del Guadiana. Por su longitud, de 792 m y 60 arcos, entre los que se intercalan aliviaderos para facilitar el desagüe en las cre­cidas y disminuir la presión sobre los pilares, figura entre los mayores del mundo de esa época, tras el del río Danubio. Junto al de Alcántara, es uno de los mejor conservados, aunque ha sufrido numerosas reformas.
     A orillas del Guadiana se encuentra el conjunto arqueológico de Morerías, con necrópolis, calzadas y casas que fueron utilizadas desde los romanos hasta los árabes.
Otros lugares de interés
     Quedan dispersos por la ciudad otros muchos lugares de época romana que merecen ser visitados, especialmente la casa del Mithreo, una residencia señorial ubicada cerca del santuario dedicado a Mithra, del que recibe su nombre, adornada con pinturas murales y mosaicos tan destacados como la imagen de Eros y el Cosmológico, donde se personifican la concepción del mundo y las fuerzas de la naturaleza; colum­barios o pequeñas necrópolis romanas, donde aparece dibujado un matrimonio romano. Asimismo, tienen cierto interés construcciones posteriores como la iglesia de Santa María (siglos XIII al XV), el convento barroco de Santo Domingo (siglo XVII), y algunas casas solariegas renacentistas -especialmente la situada en la plaza de España, convertida en hotel-, sin olvidar el puente de Lusitania, obra de Santiago Calatrava (1991).
     Saliendo de la ciudad por el noroeste, se cruza el puente sobre el río Albarregas, también romano y situado en la Vía de la Plata. Aunque de dimensiones más modestas que el del Guadiana, sus cuatro arcos de medio punto mantienen la línea original, a pesar de las restauraciones efectuadas. Desde él se contempla el acueducto de los Milagros, que conducía el agua desde el embalse de Proserpina a la ciudad. Su triple arquería y los esbeltos pilares en los que se alternan sillares graníticos y ladrillo permiten evocar, pese a su estado de deterioro, la armonía de la obra.
ALREDEDORES
     A unos 5 km. el embalse de Proserpina ofrece el interés de su entorno natural -algo degradado por el incremento de viviendas-­ la presa de construcción romana, al igual que las canalizaciones que enlazaban con el acueducto de los Milagros. En estos parajes tuvo lugar la batalla de la Albuera (1479), en la que las tropas del maestre Alonso de Cárdenas, con su victoria sobre los partidarios de la Beltraneja, decidieron el conflicto sucesorio de la corona de Castilla en favor de la reina Isabel.
Embalse y parque natural de Cornalvo
     Situado a unos 15 km al nordeste. La presa es una construcción romana que almacena las aguas del río Albarregas. El entorno, cubierto por bosques de alcornoques y encinas, está protegido como parque natural. Es muy abundante la fauna, con especies rapaces, acuáticas y colonias de cigüeña blanca (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005). 

Monumentos.-

Teatro Romano.-
     Ciertamente, es el Teatro Romano el monumento más emblemático y visitado de la ciudad. Su construcción, patrocinada por Agripa, yerno de Octavio Augusto, data de casi la misma época de fundación de Emérita y su inauguración es de los años 16 y 15 a.C.
     La capacidad del Teatro era de unas 6.000 personas.
     La grada o cávea está dividida en tres tramos -Summa, Media e Inma-, que a su vez acogían a las distintas clases sociales romanas que habitaban la ciudad. Delante de la cávea inma estaba la "orchestra", semicircular, que era destinada al coro.
     En el "frons scaenae" se abren vanos para el acceso de actores (valvae). En altura, se desarrollan dos cuerpos con diferentes órdenes y estatuas en los intercolumnios.
     En la parte posterior del "frons scaenae", existen varias dependencias interesantes, que eran utilizadas por los actores, el "postcaenium", con un peristilo ajardinado y una pequeña edícula rectangular para el culto imperial.

Anfiteatro Romano.-
     Frente al teatro y a escasos metros de éste, se encuentra el Anfiteatro: recinto dedicado principalmente a espectáculos con gladiadores y animales salvajes. Su inauguración fue en el año 8 a.C. y su capacidad era de unos 14.000 espectadores.
     Es de planta elíptica y entre sus partes principales destaca la arena, donde se desarrollaban los espectáculos, y que se encuentra muy transformado al utilizarse hoy como aljibe.
     Las tres puertas monumentales al norte, sur y este, comunican el exterior del Anfiteatro con la arena. En los extremos norte y sur se encuentran diversas dependencias destinadas al uso de los gladiadores y cerramiento de fieras.
     La grada se divide, al igual que el teatro, en cáveas; en la cávea ima se disponen dos tribunas. Desgraciadamente, la media cávea está muy deteriorada y la summa cávea casi perdida.
     Fuera del recinto del Teatro y el Anfiteatro, a escasamente nos pocos metros de este último, del que toma su nombre, se encuentran los restos de unas posibles mansiones romanas, la del Anfiteatro y la de la Torre del Agua, datadas en los siglos III / IV y I, respectivamente.
     Se conservan entre las dependencias de estas mansiones algunos lienzos pictóricos de gran calidad, así como el pavimento musivo con una excelente representación de la diosa Venus con Eros, y una escena de vendimia.

Casa del anfiteatro.-
     De importancia de esta zona arqueológica, son también las dependencias termales, pozos, hornos, cocinas, peristilos, conducciones de agua, zonas ajardinadas, restos de la muralla, así como un tramo de acueducto.
     Posteriormente, esta zona fue utilizada como necrópolis a partir del siglo V.

Museo Nacional de Arte Romano.-
     El edificio, que fue inaugurado en 1.986, es obra del arquitecto Rafael Moneo Vallés, y se encuentra situado frente a la entrada del Teatro y Anfiteatro.
     El arquitecto, utilizando el ladrillo, como materia básica, ha diseñado el Museo teniendo en cuenta la finalidad para la que se destina, recordándonos sistemas de clásicos construcciones y romanas, y contando con una original y acertada iluminación natural que le da un encanto especial a la visita diurna. Se pueden contemplar los restos arqueológicos hallados sobre el solar en que fue construido el Museo, en la llamada Cripta, además de la calzada y la conducción hidráulica allí existente.
     Sin duda el carácter didáctico del Museo Nacional de Arte Romano está presente en todos las plantas del mismo, con una distribución de temas muy acertados y unas ayudas gráficas de enorme interés para el visitante.

Casa del Mitreo.-
La aparición de los restos de una casa señorial romana o domus en la misma ubicación del posible santurario mitraico, le ha dado el nombre con que actualmente es conocida esta antigua residencia de época romana, la "Casa del Mitreo".
     La casa, dispuesta en torno a tres patios, dispone de habitaciones familiares, dependencias comerciales o industriales, jardines, peristilo y termas.
     Proliferan en estas dependencias las pinturas murales y mosaicos de los que destaca el llamado "Mosaico Cosmológico", uno de los más interesantes y atractivos de los aparecidos en el Occidente Peninsular.

Circo o Hipódromo.-
     Construido probablemente en el siglo I d.C. tuvo un aforo de 30.000 espectadores, lo que le convierte en uno de los mayores del mundo romano.
     De la spina o espigón central, que mide 233 m., sólo quedan los cimientos situados bajo la arena de este extenso circo.
     Las cáveas o gradas se dividían, al igual que en los demás edificios destinados al espectáculo público, según clases sociales, reservando tribunas para el editor o persona que paga los gastos de los juegos, así como para los jueces que velaban por la "legalidad" de la competición.
     La porta pompae daba la entrada al cortejo ceremonial y en ella se han localizado las carceres o caballerizas en número de doce.

Acueducto de San Lázaro o Rabo de Buey.-
     Su construcción se realizó para poder salvar las crecidas y el valle del río Albarregas, así como para conducir las aguas de captaciones subterráneas.
     Tenía aproximadamente 1.600 m. de longitud y 16 m. de alto, y aunque más largo incluso que el de Los Milagros, hoy día sólo se conservan tres pilares unidos en la parte baja por arcos de granito y de ladrillos los de la parte alta.
     El Acueducto conducía el agua a la zona del Teatro y Anfiteatro y al centro de la ciudad por dos ramales.

Acueducto de los Milagros.-
     Fue construido para transportar el agua traída desde el embalse del lago de Proserpina a la ciudad, y salvar la depresión del río Albarregas que desemboca en el Guadiana unos metros adelante.
     Su construcción data de dos momentos diferentes; una primera fase de época de Augusto o del momento fundacional de la ciudad, (finales del siglo I a.C.) , y la segunda del siglo III.
     Es de sillares de granito de hiladas de ladrillos y núcleo de hormigón, y mide unos 830 metros, con una altura de 25 metros.

Presa Romana de Proserpina.-
     Es el embalse artificial de época romana más grande conocido en el mundo mediterráneo y distante de la ciudad unos 5 kms.
     El agua de esta presa romana llega a Mérida a través de una larga conducción hidráulica y del Acueducto de Los Milagros.

Pantano de Cornalvo.-
     Dista unos 16 km. de Mérida, después de pasar la población de Trujillanos por la N. V dirección Madrid. En un paraje natural inigualable, aún se conservan el dique, la torre de regulación de la salida de agua y parte de la conducción que llevaba el agua desde este embalse hasta la capital de la Lusitania: Emérita.

Puente Romano sobre el río Albarregas.-
Este puente, construido sobre el año 25 a. d. C. ofrece notables características de la arquitectura augustea.
     Tiene 4 arcos de medio punto con luces que van de 5,20 m. en el primero a 3,80 m. en el cuarto.
     Mide 144,35 m. de longitud, ancho de calzada de 7,90 m., y 6,5 m. de altura.

Arco de Trajano.-
     Está situado en la parte céntrica de la ciudad, con 15 m. de altura y 9 de luz, construido a base de grandes sillares y dovelas de granito, probablemente en otro tiempo recubierto de mármol.
     Muchos autores apuntan que este arco no era un arco triunfal, y que lo más probables es que éste fuera una puerta monumental, situado justamente en el "cardo máximo" de la ciudad que daría entrada al foro principal.

Templo de Diana.-
     Es en realidad un templo destinado al culto Imperial realizado a finales del siglo I a.C. e inicios de la centuria posterior.
     De los edificios arquitectónicos religiosos de época romana de la ciudad, es el único que se conserva, gracias a la magnífica restauración realizada en él y a que su estructura fue aprovechada en el siglo XVI para la construcción del palacio del Conde de los Corbos, de estilo renacentista. Su planta es rectangular, rodeada de columnas -períptero-.
     Las columnas acanaladas y de granito estaban estucadas y pintadas de rojo rematándose con capiteles de estilo corintio. No faltaba una cella, canales, estanques y galería porticada, que hablan claramente, junto con los hallazgos escultóricos, de la importancia religiosa del templo y su advocación imperial.

Alcazaba y Conventual.-
 
     En el siglo IX y probablemente en el año 835, siendo emir de Córdoba Abd-al Rhamán II, se construyó la Alcazaba árabe, junto al puente romano sobre el río Guadiana y que como recinto militar salvaguardaba la ciudad con una guarnición establecida permanentemente en ella.
     En el interior del recinto se conserva un interesante y majestuoso aljibe excavado en la roca.
     Una vez reconquistada Mérida por Alfonso IX en 1230 a los árabes, este edificio militar sería entregado, y un siglo después, -principios del XVI-, se convierte en un conventual.
     El Conventual Santiaguista, destruido con el paso de los siglos, fue reconstruido magníficamente y es actualmente sede de la Presidencia de la Junta de Extremadura.

Puente sobre el río Guadiana.-
     Es el mayor puente romano de la Península Ibérica. Tiene una longitud de 792 m., con 60 arcos. Consta de tres tramos, siendo el primero de los tres el que mejor conserva el estilo original.
     La fecha de construcción es de la misma época de fundación de la ciudad, es decir, sobre el año 25 a.C. El paso del tiempo fue obligando a una serie de modificaciones y restauraciones, de las cuales destacan las efectuadas en el siglo XIX, que le darían su último y definitivo aspecto.

Conjunto Arqueológico de Morerías.-
     Necrópolis, calzadas, murallas y casas, que nos hablan de barrios e industrias romanas, visigodas y árabes ubicados durante siglos en este lugar cercano al río y a la Alcazaba, y donde se ha conseguido adecuar notablemente, como en otros lugares de Mérida, la utilización del solar para edificios públicos y la de preservar el conjunto arqueológico para deleite de visitantes y estudios históricos.

Concatedral de Santa María.-
     Situada en plena Plaza de España, es originaria del siglo XIII, y ésta levantada, probablemente sobre el solar de la antigua Catedral de Santa María de Jerusalén.
     En su interior se conserva el cenotafio del que fuera Maestre de la Orden de Santiago, Alonso de Cárdenas, enterrado en Llerena.

Museo de Arte Visigodo.-
     Es el lugar destinado para la exposición y conservación de muchos de los objetos de época visigoda encontrados en Mérida. Está situado en el antiguo convento de Santa Clara, anterior sede del Museo Arqueológico y a escasos metros del Arco de Trajano y la Plaza de España.

Basílica de Santa Eulalia.-
     Tras la llamada "Paz de la Iglesia" en época de Constantino, en el siglo V, se construyó esta Iglesia cristiana, declarada Monumento Nacional, en la cual pudieron enterrarse los restos de la mártir Santa Eulalia, perseguida y martirizada en época de Diocleciano, y los restos de los arzobispos de la sede emeritense.
     Las mejoras y excavaciones realizadas en esta basílica desde 1990, pusieron de relieve la enorme importancia histórica y artística del edificio.
     Muestras del arte paleocristiano, visigodo, bizantino y románico, tienen un fiel reflejo entre los muros de esta Basílica, que de una forma didáctica y modélica muestra al visitante el interior y las zonas excavadas. En el exterior se conserva el famoso "hornito" construido en honor de la mártir Santa Eulalia, con los restos de lo que fuera un templo dedicado al dios Marte y que se ha convertido en auténtico centro de veneración popular cristiano.

Pórtico del Foro.-
     Erigido en el siglo I d.C., su restauración es actual, en base a algunos de los hallazgos encontrados en el lugar, muchos de los cuales se conservan en el Museo Nacional de Arte Romano.
     El monumento consta de un edificio porticado con un muro donde se albergan diversos hornacinas destinadas a estatuas encontradas en este lugar, cercano al Templo de Diana y al Museo Nacional de Arte Romano (Diputación Provincial de Badajoz).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Teatro, Anfiteatro, Casa del Anfiteatro, Museo Nacional de Arte Romano, Casa del Mitreo, Circo, Acueducto de San Lázaro, Acueducto de los Milagros, Presa de Proserpina, Pantano de Cornalvo, Puente del Albarregas, Arco de Trajano, Templo de Diana, Alcazaba y Conventual, Puente del Guadiana, Conjunto de Morerías, Concatedral de Santa María, Museo de Arte Visigodo, Basílica de Santa Eulalia, y Pórtico del Foro) de la localidad de Mérida, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.