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lunes, 18 de septiembre de 2023

La localidad de Trajano (Utrera), en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Trajano (Utrera), en la provincia de Sevilla
     Hoy, 18 de septiembre, es el aniversario del nacimiento (18 de septiembre de 53) de Trajano, emperador romano, a quien está dedicado esta localidad, de ahí que hoy sea el mejor día para ExplicArte la localidad de Trajano (Utrera), en la provincia de Sevilla.
     Textos y fotografías recogidos de: Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020.
    Trajano fue proyectado en el año 1963 por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo, Antonio Delgado Roig y Pablo Arias García, contratados puntualmente para este cometido por el Instituto Nacional de Colonización (INC). El pueblo recibe su nombre de Marco Ulpio Trajano, primer emperador de la Bética. Está situado en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir, en mitad del llano de  la marisma, en las antiguas fincas del Corchuelo y Suerte Lozanilla. Hoy día es una pequeña localidad dependiente del Ayuntamiento de Utrera, situado a 20 kilómetros, aunque mantiene mejores relaciones con Las Cabezas de San Juan y sobre todo con Los Palacios por estar más cercanos.
     El diseño urbanístico original repite el modelo de los campamentos romanos, con dos vías principales, el cardo y el decumano, que se cruzan en el centro para ubicar el foro. En este caso la Plaza Mayor, donde se sitúan los edificios del Ayuntamiento y la Iglesia. Una vía de circulación perimetral comunica Trajano con la carretera comarcal SE-471 El Torbiscal - Chipiona. En el interior el viario está plenamente jerarquizado, distinguiéndose calles principales, conformadas por las fachadas principales de las viviendas, más anchas, ajardinadas y con circulación rodada, que al cruzarse crean grandes manzanas ortogonales alargadas. Las calles peatonales, son estrechas para crear sombras que protejan a los viandantes de los rigores del verano y de los gélidos vientos del invierno. Las calles secundarias, destinadas a los carros, maquinaria y bestias, dan a la trasera de las parcelas, son más monótonas y carecen de belleza. Es curioso advertir como la nomenclatura de las calles intercalan nombres de emperadores y personajes romanos con el de santos cristianos.
     Como en otros poblados del entorno sólo se construyeron 200 de las 400 viviendas proyectadas, razón por la cual el centro cívico quedó descentrado en el  plano. Las viviendas están inspiradas en la arquitectura popular andaluza y el Movimiento Moderno. Lucen bellas, desornamentadas y limpias, de paramentos blancos, ventanas y balcones con rejas verdes y cubierta de teja árabe. Se han diseñado pareadas, de una planta las de obreros y de dos las de colonos, de mayor tamaño y parcela de servicio. La conservación del caserío es buena, son especialmente bellas las casas existentes en la calle peatonal de San Ignacio Obispo.
     La calle principal de San Pablo nos lleva a la Plaza Mayor, donde se sitúa el Ayuntamiento, un caserón de dos plantas con balcón centrado y remate de pináculos y reloj, muy despersonalizado y alejado del diseño original; y la iglesia de San Pablo con quien comparte el espacio de la Plaza. Un edificio de estilo historicista, muy tradicional, de fuertes contrastes por el uso del enfoscado en las paredes y el ladrillo visto en arquivoltas y campanario.
     La fachada simple y austera está inspirada en el modelo de iglesia gótico­ mudéjar sevillana, de paramentos blancos, portada abocinada de  arcos apuntados de ladrillo visto, enmarcada por un alfiz, y cubierta a dos aguas de tejas moriscas. Su única decoración es un pequeño mural cerámico en relieve que representa a San Pablo en actitud solemne, vestido con túnica azul celeste y manto blanco, con un libro en la mano, que hace alusión al Evangelio que difundió como apóstol de los gentiles, pero sin la espada como se le suele representar iconográficamente.
     La torre campanario realizada en ladrillo visto, está situada a los pies adosada al muro del evangelio. Se compone de dos cuerpos, el de escalera, un prisma de planta cuadrada de muros prácticamente ciegos, en el que sólo se abren unas saeteras para dar luz al interior, y un sencillo cuerpo de campanas, compuesto por un templete abalconado de arcos de medio punto enmarcados por un alfiz, decorado por un remate piramidal y cuatro pináculos, decorados con cerámica vidriada troceada al estilo de Gaudí, trencadís, que pretende modernizar el conjunto.
     El exterior del lado de la epístola es un muro casi ciego, bello por la blancura de sus paramentos, horadado por doce vanos, que dan luz al interior del templo, nueve pequeños en la zona alta de la nave y tres más grandes en la zona del presbiterio, cubiertos por bellas vidrieras de hormigón del artista Arcadio Blasco. En el lado del evangelio un bello pórtico de arcos de medio punto de ladrillo visto, sirve de conexión entre el templo, la vivienda del sacerdote y las dependencias parroquiales.
     El interior de planta basilical es de una sola nave, capillas en el lado del evangelio, testero plano y cubierta de madera, que suponemos un añadido. Todas las miradas se dirigen al presbiterio donde podemos observar tres imágenes, acogidas en sendos retablos, que han modificado visiblemente el mensaje espiritual y estético original. En el centro, un crucificado en el monte Calvario preside el templo, en el lado del evangelio San Pablo y en el lado de la epístola la Virgen con el Niño.
     El crucificado actual policromado, de actitud serena, sudario de doble moña inspirado en la escuela barroca sevillana, nada tiene que ver con el original sin policromar, de sencillo sudario y movida melena, que fotografió Guillermo Martínez Salazar en su tesis doctoral de 2009. Debería restaurarse para devolverle su belleza primigenia.
     La imagen de San Pablo, patrono del templo, originalmente sin policromar, está inspirada en el San Jorge de Donatello. Ha sido tan modificada por los repintes y el añadido de la capa que la hacen irreconocible. Se trata de una figura de gran serenidad y fuerza interior, representada con su iconografía tradicional de pie, barbado, calvo y con la espada entre sus pies.
    La Virgen con el Niño es una imagen muy repintada que sigue el modelo gótico de la Virgen Blanca de la catedral de Toledo. Se representa a María coronada, de pie, con su hijo en el brazo izquierdo, que le acaricia la barbilla, mientras ella le toca el pecho, como haciéndole una carantoña, lo mira y sonríe. Es la pura imagen alegre de la maternidad. Esta talla procedente de los Talleres de Arte Granda podemos encontrarla en iglesias de pueblos de colonización del Valle del Alagón en Extremadura.
     El Viacrucis  que decora las paredes de la nave del templo es precioso, muy original y de una gran modernidad. Se trata de plafones cuadrados de mosaico, realizados en "opus tessellatum" obra del artista Antonio Suárez, cofundador del grupo El Paso, que se hacía traer de Palma de Mallorca las placas de cerámica que recortaba para crear sus propias teselas. Como podemos observar, siluetea en negro las figuras para luego rellenarlas de color. Las catorce estaciones, que narran la vida de Jesús desde que fue aprehendido, condenado a muerte, su crucifixión y sepultura, han sido tratadas por el artista combinando escenas narrativas muy esquemáticas, como el viacrucis realizado para Vegaviana, Cáceres, con otras de gran abstracción y carácter simbólico, simplemente utilizando objetos como los dados o las tres cruces, como los de Vivares, Badajoz, y Doña Blanca, Cádiz.
     Las vidrieras son importantísimas en los templos, tamizan la luz exterior, crean un ambiente irreal, celestial de gran cromatismo, singularizan y transforman la arquitectura para convertirla en espacio sagrado. Las de la iglesia de San Pablo son sencillas y bellas, de carácter expresionista abstracto. Están realizadas en hormigón con gruesos vidrios de colores y decorativas bandas ciegas. La luz verde inunda el presbiterio, iluminado por un gran paño tripartito de dos cuerpos, donde las formas nos recuerdan el agua y los peces. La nave está iluminada por un óculo a los pies y por ventanas que, a modo de claristorio, se repiten de tres en tres. En ellas se conjugan los colores fucsia, púrpura, verde, amarillo y rojo, símbolos de la iglesia, realeza de Jesús, la esperanza en la vida eterna, la gloria y la sangre de Cristo respectivamente. El artífice de esta obra es Arcadio Blasco que contó con toda seguridad con la participación de José Luis Sánchez, ambos artistas colaboradores del INC.
     El templo ha conservado de la dotación original el altar, el mobiliario original, bancos de madera sencillos y funcionales de estructura de tubos metálicos cuadrados, sillón del oficiante y del acólito, cajonera de sacristía y un confesionario de estilo neogótico de reciente adquisición. Muy originales son la pila bautismal situada en el presbiterio, desubicada de su capilla tras el Vaticano II; y las benditeras, realizadas y diseñadas por los arquitectos del proyecto. La pila tiene un pie cruciforme decorado con trencadís en blanco y negro, sobre el que apea una taza de mármol cóncava finamente tallada.
     Muy singulares son el crucifijo de mesa de altar, los candelabros, el incensario y otros objetos litúrgicos a juego con el bello sagrario, un tabernáculo de forma rectangular, realizado en aluminio. La decoración de la puerta es de carácter abstracto, a base de rústicas estrías dispuestas geométricamente, que alternan con resaltes lisos cuadrados con panes eucarísticos de inspiración paleocristiana. El autor no es otro que el artista José Luis Sánchez, escultor, capaz de diseñar las imágenes, vidrieras, murales, objetos litúrgicos y hasta las ropas talares de los templos. Un genio en continua experimentación, que ha conseguido texturas imposibles en un material tan novedoso como el aluminio, al conjugar el brillo con el mate y lo rugoso con lo liso. También el acetre, el hisopo y la naveta son obra de este artista.
     Trajano es un buen ejemplo de los proyectos realizados por el INC en los años 60, que trasformaron las marismas del Bajo Guadalquivir. Debemos preservarlo porque: "Los poblados de colonización son parte de nuestro patrimonio histórico y cultural, tanto por sus valores arquitectónicos como urbanísticos y territoriales. Sus valores se deben proteger y poner en valor, tanto el diseño urbano, como las edificaciones dotacionales singulares como las edificaciones residenciales de carácter seriado, que sea compatible con los usos actuales y transformaciones, como los usos terciarios o de segunda residencia, siempre que se mantengan las tipologías existentes (Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020).
Conozcamos mejor las Biografías de Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo, Antonio Delgado Roig y Pablo Arias García, arquitectos y autores de las trazas de Trajano;
Alberto Balbontín de Orta. Sevilla 1903 - 1972.
     Alberto Balbontín Orta nació en Sevilla en 1903 en el seno de una familia de industriales metalúrgicos. Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid donde se graduó en 1927. Desde 1931 compartió estudio en Sevilla con el arquitecto Antonio Delgado Roig.
     Fue catedrático de Dibujo Geométrico y Proyecciones en 1940 y catedrático de Dibujo Decorativo en 1942 de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Miembro fundador y primer director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, desde 1957 a 1967. En 1965 obtuvo la cátedra de Análisis de las Formas Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla. Está considerado por el investigador Feliciano Robles Blanco como uno de los arquitectos sevillanos ilustres.
     La mayoría de sus proyectos los firmó con su socio Antonio Delgado Roig. Las obras más conocidas son la Ermita del Rocío en Almonte, Huelva; la reforma y rehabilitación de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla para adaptarla a espacio universitario realizada entre los años 1950-63 y la Basílica y casa de Hermandad del Gran Poder.
     En los años 1962 y 63 fue contratado puntualmente por el INC para proyectar conjuntamente con Antonio Delgado Roig, Alberto Balbontín Polledo y Pablo Arias García los poblados de Chapatales, Trajano y Pinzón en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir.
Alberto Balbontín Polledo. Sevilla 1932 - 1994.
     Hijo del arquitecto Alberto Balbontín de Orta, nace en Sevilla donde estudia en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, titulándose en 1961. Compartió estudio en Sevilla con Pablo Arias García y desde 1987 a 1994 en Cartaya, Huelva, con su hermano Juan Antonio Balbontín Polledo y su hijo Alberto Balbontín Abad.
     De su primera etapa de colaboración con Pablo Arias García destacar el proyecto de Ciudad Jardín para la Asociación de la Prensa de Sevilla en Marqués de Nervión 89-95; las viviendas de la Avenida Kansas City, 10, para VITESA S.A., la urbanización Los Alcores para la Cooperativa de Viviendas Moraina, la Barriada Amate (parcela 5); y los mercados de abastos de la barriada Tiro de Línea y de la Candelaria. Su trabajo en solitario más interesante lo desarrolla en Los Remedios en la calle Fernando IV, 28.
     Alberto Balbontín Polledo fue contratado puntualmente por el INC en los años 1962 y 63, donde proyectó conjuntamente con Antonio Delgado Roig, su padre Alberto Balbontín de Orta y Pablo Arias García los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir en la provincia de Sevilla.
Antonio Delgado Roig. Sevilla 1902 - 2002.
     Antonio Delgado Roig fue uno de los últimos representantes del regionalismo sevillano e introductor del estilo racionalista en las viviendas. Realizó sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el título en 1929. Durante su periodo de formación trabajó en el estudio de Juan Talavera Heredia. Obtiene el Doctorado en Arquitectura en 1961 cuando se crea este grado académico.
     Fue arquitecto interino del Ayuntamiento de Sevilla en 1936 y titular por oposición desde 1943; Catedrático de Perspectiva de la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla, donde cesa al ganar la oposición como arquitecto Jefe de Servicio del Ayuntamiento de Sevilla, puesto en el que permanecerá hasta su jubilación en 1972.
     Creó su propio estudio en Sevilla que compartió desde 1931-72 con su compañero y amigo Alberto Balbontín Orta. Son obras conjuntas, realizadas en Sevilla, la reforma del Museo de Bellas Artes, la antigua Facultad de Medicina y la anterior Escuela de Bellas Artes de la calle Gonzalo Bilbao. Pero las obras más conocidas del arquitecto son la Ermita del Rocío en Ayamonte, Huelva, y la Basílica del Gran Poder de Sevilla.
     Fue galardonado en 1989 con la Medalla de honor de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría y la Medalla de oro de la Asociación de las Academias de Bellas Artes de Andalucía en 1994. El investigador Feliciano Robles Blanco lo incluye en la lista de arquitectos ilustres sevillanos en su estudio de 2018.
     Antonio Delgado fue contratado puntualmente por el INC junto con los arquitectos . Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo y Pablo Arias García para realizar los proyectos de los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la zona Regable del Bajo Guadalquivir de la provincia de Sevilla en los años 1962-63.
Pablo Arias García. Madrid 1929
.   
   Estudió en la Escuela de Arquitectura de Madrid donde se graduó en 1959. Como becario colaboró con la Dirección General de Urbanismo, organismo del Ministerio de la Vivienda. En 1960 el joven arquitecto madrileño llega a Sevilla como experto urbanista contratado como arquitecto-jefe de la oficina de Planeamiento del Ayuntamiento, donde revisará y elaborará el Plan General de Ordenación Urbana, tarea que compatibilizó con su labor docente en la Escuela de Arquitectura desde 1962. ,.
     En 1966 obtuvo la primera cátedra de urbanismo de la Escuela de Arquitectura de Sevilla, fue el creador del primer Departamento de Urbanismo y director de esta Escuela en dos períodos: 1976-80 y 1986-89. A mediados de los 90 abandona su actividad docente.
     Es el artífice del PGOU de Jerez de la Frontera de 1969 y del Plan Comarcal de la Bahía de Cádiz de 1970. En la segunda mitad de los 70 realizó el Plan Comarcal del Área Metropolitana de Sevilla, que tenía como fin potenciar las ciudades periféricas para descongestionar la capital, que quedó truncado con la muerte de Franco. Mantuvo una actitud crítica con el PGOU de 1987 de Sevilla y el Plan para la celebración de la EXPO 92. 
   La importancia del arquitecto Pablo Arias García es por tanto doble, como introductor de la práctica del planeamiento urbano y territorial en Andalucía y como fundador del Departamento de Urbanismo de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, donde trasmitió el pensamiento urbanístico a muchas promociones de arquitectos.
     En la provincia de Sevilla fue contratado puntualmente por el INC en los años 1962-63 para proyectar los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la zona Regable del Bajo Guadalquivir. Diseñados conjuntamente con los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo y Antonio Delgado Roig (Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020).
Conozcamos mejor a quien está dedicado esta localidad de la provincia sevillana, Trajano:
   Trajano. Marcus Ulpius Traianus. (Italica, Santiponce, Sevilla, 18 de septiembre de 53 – Selinus - Selinunte, Gazipasa, Turquía, ¿8? de agosto de 117). Emperador de Roma (98-117).
     Su familia era de antigua estirpe turdetana romanizada, descendiente de los Trahii, pertenecientes a las elites indígenas. El padre fue un Trahius. La madre pudo ser Ulpia Marciana.
     Antes de subir al trono imperial, Trajano fue tribuno militar con su padre, en Siria, durante los años 76-77. La guerra judaica fue la gran escuela militar de Trajano. Desempeñó después la pretura entre los años 83-85. Fue cónsul en el año 91. La formación militar del futuro emperador se completó en Mogontiacum (Mainz, Alemania), ciudad que desempeñó un papel importante en la guerra contra los catos en el año 83, bajo Domiciano. Con ocasión de la revuelta del año 88 de Antonio Saturnino, gobernador de Germania Superior, apoyado en dos legiones acuarteladas en Mogontiacum, llegó Trajano al frente de la legión VII Gemina procedente de Hispania. En el año 96, Trajano fue nombrado por Nerva gobernador de la provincia de Germania Superior. En Mogontiacum recibió la noticia de su adopción al trono imperial por Nerva, a través de un pariente, Elio Adriano.
     La consolidación del poder de Trajano en Roma se debió a la concordia establecida entre el Senado, la aristocracia senatorial y el príncipe. Esta concordia fue la principal característica del gobierno de Trajano. Prescindió de toda demostración de poder autocrático restaurado por Vespasiano (69-79) y por su hijo Domiciano (81-96). Trajano estableció relaciones de amistad con muchos individuos. El régimen imperial se apoyó en relaciones personales. Supo interpretar y llevar a buen término las corrientes espirituales del ejército, de la plebe romana y de las clases cultas. Llevó a la perfección la tendencia de Domiciano desde el punto de vista carismático y militar. Plinio el Joven, en su Panegírico, presenta a Trajano como el príncipe ideal, muy próximo a los dioses. El apelativo de “Optimo Máximo” que llevó desde el año 109, le aproximaba al dios supremo, Júpiter Optimo Máximo. El carácter religioso y carismático del gobierno de Trajano, colocaba al emperador por encima de cualquier persona. El régimen autocrático de Trajano recibió una legitimación religiosa y carismática, patente en las victorias militares. Aparentemente, el gobierno de Trajano era una ruptura con el de Domiciano, pero esta ruptura era sólo aparente. El emperador continuó el programa político de su predecesor.
     Trajano fue un militar nato. Sus guerras en Dacia, la actual Rumanía, y en el Oriente, obedecen a la necesidad de justificar su adopción, y a la ideología dominante en Roma en ese momento. Las victorias de Trajano en Oriente no solucionaron el peligro parto, posiblemente no era ésta la finalidad de la guerra.
     Las principales fuentes sobre Trajano se han perdido. No se conservan ni las memorias del Emperador, ni un poema que cantaba las campañas militares. Tan sólo se leen algunas menciones en Dión Casio, historiador de época de los Severos (193-235). La principal fuente de información para las guerras dácicas es la Columna Trajana en Roma, que se supone que era obra del sirio Apolodoro de Damasco, arquitecto de Trajano. El monumento es levantado entre los años 110-113. Se trata de un friso historiado. Una segunda fuente es el trofeo de Adamklissi, que es un monumento funerario y una tumba tumular decorada con cincuenta y cuatro relieves. En las paredes del altar se escribieron los nombres de todos los soldados caídos en las guerras dácicas. Este trofeo es una de las obras cumbres del arte triunfal romano. Unos relieves del Foro de Trajano en Roma, describen gráficamente las guerras dácicas. Otra fuente de información sobre esta guerra, son los cuatro relieves de época de Trajano conservados en el Arco de Constantino de Roma.
     La mejor fuente para conocer la ideología de Trajano son las monedas, que servían de propaganda imperial. Durante la primera guerra dácica (101-105) se acuñaron en Roma, hasta el año 104, once emisiones con ciento catorce tipos, de los que ochenta y siete se refieren a acontecimientos de la guerra y a sucesos políticos y sociales. Las acuñaciones de la segunda guerra dácica (105-106) llegaron hasta el 116. Las imágenes de los dioses en las monedas, revelan los planes de gran envergadura de Trajano, no sólo en política exterior, sino en la instauración de un nuevo modelo de funcionamiento de los mecanismos del Estado Romano. Veintiocho tipos monetales acuñados durante la primera guerra dácica, llevan imágenes de los dioses o personificaciones divinas, bajo cuya protección se colocaba la guerra. Varios tipos monetales representan a dacios, a trofeos y armas dácicos. También se representa la construcción de un puente sobre el río Danubio en Drobeta (actual Turnu Severin, Rumanía). Durante la segunda guerra dácica se acuñaron treinta y cuatro tipos monetales. En acuñaciones posteriores al 105, aparece la diosa Roma asociada al emperador. Muchas monedas acuñadas por Trajano conmemoran el grandioso programa edilicio que siguió a la conquista de Dacia, como la Columna Trajana, el Foro de Trajano y la Vía Traiana.
     Las instituciones alimenticias de Italia para favorecer a niños pobres, es uno de los aspectos fundamentales del programa político de Trajano, heredado de los emperadores flavios. La conquista de Dacia, región rica en minas de oro, legitimaba la adopción hecha por Nerva. La conquista estaba legitimada también por los dioses y querida por el pueblo. La conquista de Dacia fue un punto importante del programa de Domiciano. En la primera guerra dácica participaron doce legiones. Terminó con la sumisión del caudillo dacio Decébalo, que fue coronado rey de los dacios, y su estado se convirtió en vasallo del Imperio Romano. En los años 104-105, Trajano anexionó al Imperio el reino nabateo y creó la provincia de Arabia (año 106), importante región por ser la cabecera de la ruta caravanera que traía al Imperio productos de lujo.
     En el año 108 estalló la guerra, al atacar Decébalo las posiciones romanas de Transilavania occidental. La guerra terminó con la sumisión total de Dacia, que fue intensamente colonizada, explotada y romanizada. Intervino Trajano en el conflicto dinástico de Armenia, que se convirtió en provincia romana, región imprescindible para la guerra contra los partos. La guerra contra los partos era diferente de la llevada a cabo contra los dacios. Trajano conocía la región por haber participado en el año 76 a las órdenes de su padre en la guerra contra Vologeso I. La guerra obedeció al deseo de gloria del emperador. Nisibi fue tomada. El poderoso principado de Osroene se alió con Roma. Su capital, Edessa, fue elegida por Trajano como cuartel de invierno. En diez meses se conquistó Armenia y Mesopotamia. En el año 115 se capturó la importante ciudad de Dura-Europos. Trajano creó la provincia de Mesopotamia. En el año 116, durante la tercera campaña, se apoderó de Ctesifonte, capital del reino parto, y se creó la provincia de Asia. Se ocuparon Babilonia y Seleucia del Tigris. Trajano llevó al Imperio a su máxima extensión. 
   En el año 115 estalló la revuelta judaica, que se extendió a Cirenaica, Chipre, Egipto, Mesopotamia y Palestina. El resultado de esta revuelta fue funesto para los judíos, que vieron sus poblaciones mermadas y empobrecidas.
     Trajano prestó especial interés al gobierno de las provincias. En Tracia, región rica en oro, reorganizó la provincia. Se abolió el gobierno centralista y se entregó la administración a las autoridades locales. Se crearon nuevas ciudades. Ocho de ellas llevan nombres alusivos a Trajano, como Traianopolis. El reino nabateo incorporó un extenso territorio. La sede del gobierno de la guarnición fue Bostra, no Petra. En Bitinia, gobernada por el íntimo amigo del Emperador, Plinio el Joven, Prusa fue convertida en ciudad autónoma. En el Ponto, la política seguida por Trajano consistió en coronar a los reyes de las tribus y vincularlos a Roma. En Capadocia, entregó Trajano al gobernador consular la administración de Armenia Menor y el distrito del Ponto.
     Trajano se interesó por la Europa central. Creó la importante colonia Ulpia Traiana (Xanten, Alemania), ciudad típicamente romana, con capitolio, foro, santuario consagrado a las Matres, termas, anfiteatro y edificios comerciales y artesanales. Revisó las fronteras de las dos Germanias y de las provincias de Germania y de Raetia. Pannonia desempeñó un papel importante en época de Trajano. Mantuvo en buen estado la flota del Danubio. Ya se ha indicado que Dacia fue intensamente colonizada, y se crearon colonias importantes.
     El programa político de Trajano ha quedado bien expuesto en el Arco de Benevento, levantado sobre la Via Appia, cubierto por veintisiete relieves no alusivos a las guerras. Se representaba en ellos la entrada en Roma después de su actuación en el Rhin y en el Danubio en los años 97-98, y la concesión por el senado del título de Germánico, la legislación a favor de la familia, la construcción de los puertos de Roma, Ostia, Ancona, Terracina y Centumcellae, puertos claves para la economía itálica. En otros dos relieves, Trajano aparece en escenas de carácter público. Los decuriones y el pueblo reciben al emperador, que hace un sacrificio. Un relieve parece aludir a una distribución al pueblo de cereales y de aceite. Dos aspectos fundamentales del carácter de Trajano, según Plinio el Joven, fueron su piedad con los dioses y su cuidado del pueblo. Los relieves de la bóveda aluden a las victorias y a los triunfos del Emperador. En los relieves de la gran inscripción se esculpieron dioses recibiendo a Trajano. Los relieves de la parte central del arco se refieren a la política interna de Trajano y a sus iniciativas. En cuatro escenas, Trajano garantiza la seguridad del Estado, cumple con sus obligaciones civiles y militares, promulga leyes que favorecen a las familias pobres de Italia, y refuerza los límites del Imperio. Se representa la participación de Trajano en la guerra. La felicidad reinante es representada por la abundancia de frutos naturales. Los relieves que miran a la ciudad, se refieren a la economía y a las infraestructuras. Se alude también a los asentamientos de veteranos en las colonias.
     Otros aspectos de la política de Trajano son importantes, además de sus excelentes relaciones con el Senado. El emperador logró que sus mandatos y cartas fueran considerados leyes de Estado. Las únicas fuentes de legislación fueron los senadoconsultos, emanados por el senado y las constituciones imperiales. Aumentó el poder del consejo del príncipe, que se convirtió en un colegio. Al prefecto del pretorio se le asignaron algunos jueces de carácter penal. Algunas disposiciones de Trajano fueron muy duras, como en casos de asesinato del cabeza de familia. Se redujo al mínimo las cárceles preventivas; se prohibieron las denuncias anónimas.
     Fue muy humana la disposición que permitía a los hijos abandonados y recogidos por otras personas, el derecho de reivindicar la propia libertad, sin pedir los gastos adicionales. Los hijos podían emanciparse si los padres los maltrataban, y los hijos no los heredaban en caso de muerte. Favoreció la manumisión por fideicomiso. Fue contrario a la creación de nuevos colegios, salvo en el caso de utilidad pública, como el de los panaderos en Roma. Fue generoso en conceder la ciudadanía. Creó muchas colonias y municipios. Participó, de acuerdo con el senado, en la administración de las provincias senatoriales. Fue rígido en la administración del derecho de los municipios. Obligó a los magistrados a cumplir las promesas. Envió administradores a algunas ciudades de Italia y a las provincias. Se ocupó de la carrera ecuestre, subdividiéndola en tres rangos, conforme a los ingresos. Todas estas disposiciones son muy humanas y acertadas.
     Trajano desarrolló una gran política edilicia. En Roma construyó el Foro de Trajano, la basílica Ulpia, dos bibliotecas, los mercados, las termas, el odeón, y terminó el templo de Venus Genetrix, comenzado por César. Fuera de Roma, esta política edilicia se extendió. Se levantó el Arco de Ancona (Italia). Se amplió el puerto de Ostia (Italia). En España se construyó el puente de Alcántara (Cáceres) y otros varios puentes. Se terminó por estos años el acueducto de Segovia. Un particular costeó el tetrápilo de Caparra (Oliva de Plasencia, Cáceres). En Nîmes (Francia), de tiempos del gobierno de Trajano, data el llamado templo de Diana. En Britania se restauraron los muros de Eburacum (York, Reino Unido). En el Ilirio, se colocó la puerta monumental de Asseria (Croacia). En Grecia, un particular costeó la biblioteca de Dyrachium (Durrës, Albania). En Mileto (Turquía) se abrió al público un mercado y se construyó un puerto. En Prusa de Bitinia (Turquía) se levantaron unas termas, y un particular regaló una biblioteca. En Alejandría (Egipto) se erigió el Arco de Trajano, en el norte de África, al igual que en Thamugadi (Argelia).
     Durante los años del gobierno de Trajano la escultura alcanzó una gran calidad artística, al igual que la musivaria romana en Oriente, siguiendo la tradición helenística. Trajano prestó especial interés a la red de calzadas, como lo prueba la reaparición de la Vía de la Plata, que unía Hispalis (Sevilla) con Asturica Augusta (Astorga, León). Dacia se cubrió de una red de carreteras, primero trazada con fines militares, que luego se convirtió en una red viaria con fines comerciales. Trajano realizó la red viaria de las provincias orientales, al igual que hizo en Arabia y en Mesopotamia. En Egipto se reparó el canal del Nilo, y en el norte de África se trazaron nuevas calzadas. La política edilicia y viaria fue uno de los aspectos más positivos de la política de Trajano.
     La religiosidad de Trajano es un tema controvertido de su personalidad. Se ha propuesto que el Emperador estaba más interesado en consolidar la teología del poder imperial y en la divinización de sus familiares que en los cultos y ritos tradicionales. Trajano intentó evitar los grandes peligros en materia religiosa y adivinatoria: el ateísmo y la superstición. El Emperador cumplió con la forma más importante de adivinación: los auspicios. Al salir de casa se detenía en la puerta para consultar los auspicios de las aves y las advertencias de los dioses. Estas advertencias se manifestaban a través de los sueños. Parece que Trajano era más inclinado a hacer intervenir la Providencia divina, presente en sus acuñaciones, que a seguir las indicaciones de los augures y de los aúspices.
     Trajano practicó los viejos rituales etruscos y romanos. Los augures lograron alcanzar una gran importancia en el reinado de Trajano, como se desprende de la frecuencia con que aparece el bastón augural en las monedas. Altos magistrados de los años de Trajano alcanzaron el augurado.
     Trajano mostró devoción durante su gobierno por dos viejas divinidades romanas: Júpiter y Hércules. En los reversos de las monedas figuran con frecuencia las imágenes de Júpiter, protector tradicional de Roma. En el Arco de Benevento (Italia), Júpiter aparece acompañado de otros dioses, como Juno y Minerva, dioses de la triada capitolina, de Hércules, posiblemente el Heracles gaditano, de Liber Pater, de Ceres o de Mercurio. En los reversos de las monedas, se colocó a Marte vengado, a Ceres y a Mercurio. Trajano, sin embargo no construyó muchos templos o edificios religiosos. Es posible que ampliase el límite sagrado de Roma.
     No se inclinó Trajano a tributar culto a las religiones orientales. Sin embargo, éstas prosiguieron su avance en las provincias occidentales. En Roma, en el año 102, se fecha la más antigua representación de Mitra. En las monedas acuñadas en Alejandría, aparece por vez primera, el famoso templo de Serapis, solo o en compañía de otros dioses griegos o egipcios, como Apolo, Heracles, los Dioscuros, Démeter, Isis Pharia, etc., y Trajano se aproximó poco a poco a los dioses de Alejandría.
     Trajano no intentó controlar nunca ciertos santuarios oraculares de Italia. El oráculo de Clitumno, en el norte de Italia, emitía oráculos sin mediación de sacerdote alguno. Tampoco el Emperador tomó medidas contra las consultas de contenido político. Existió un clima de total libertad para las prácticas adivinatorias. En esta época los oráculos habían entrado en cierta decadencia. Al santuario de Claros acudían ciudades muy alejadas a solicitar oráculos. Trajano mantuvo excelentes relaciones con varios de los grandes centros oraculares del Imperio, como quizás con el Heracleion gaditano. Dión de Prusa recuerda en un discurso del año 100 los favores de Trajano a cierta ciudad, porque un oráculo le había predicho su ascensión al trono imperial. En el año 101-102 fue nombrado profeta del templo de Apolo Dídimeo. Trajano, sin embargo, se guio pocas veces por consejos oraculares divinos o por inspiraciones sobrenaturales.
     Siguiendo el ejemplo de Augusto, Trajano rechazó el culto a su persona en vida en Occidente. En las monedas acuñadas en las ciudades greco-orientales, Trajano aparece como un auténtico cosmocrátor, que reinaba sobre las fuerzas de la naturaleza. En las monedas de Alejandría se vinculó a Dioniso. Trajano favoreció el culto a su familia. Contra la voluntad del Senado levantó varios templos a Nerva y le divinizó. En el año 105 su hermana Marciana recibió el título de Augusta. En el año 112 deificó a su padre.
     Trajano fue el primer emperador que dio un rescripto en respuesta a una consulta de Plinio, el Joven, gobernador de Bitinia, sobre la actitud a seguir con el cristianismo, que estuvo en vigor hasta mediados del siglo III. Plinio informó del gran número de cristianos que había en su provincia, de que los templos paganos habían sido abandonados y de que no se encontraba en los cristianos sino una superstición desmedida. Trajano le contestó que los cristianos no debían ser buscados, y sólo podían ser castigados por denuncias privadas no anónimas. Ni Plinio ni Trajano creen que el cristianismo sea un peligro para el Estado. La respuesta de Trajano fue un tanto ambigua.
     Trajano intentó solucionar la crisis agrícola de Italia con la institución de Los Alimentos al tener el campesinado necesidad de créditos rápidos sin acudir a los usureros. A los senadores provinciales se les obligó a comprar fincas en las proximidades de Roma. Muchos agricultores debían vivir en Italia a un nivel de subsistencia.
     En la política económica Los Alimentos son un aspecto fundamental. Es una obra de asistencia destinada a las ciudades de Italia, salvo Roma, y de las provincias. A partir del año 101 se aplicó. Se beneficiaron mil ciento noventa y siete ciudades de Italia. Se aplicaban a través de los questores y de los curatores alimentorum municipales, controlados por senadores. En cada ciudad, el Emperador daba una cantidad de dinero a los propietarios de fincas, a cambio de que ellos pagaran anualmente los intereses de esta cantidad. Estos intereses se dedicaban a pagar las pensiones alimenticias de los niños desheredados de la ciudad. Los Alimentos es una institución de asistencia pública. Esta institución está representada en el Arco de Benevento. El interés de la contribución era doble: la asistencia social y la mejora de la agricultura. Una inscripción de Italia indica que Trajano tenía presente ante todo la situación de Italia. Esta institución gozó de gran popularidad, como lo indica el gran número de inscripciones de Trajano y de los emperadores sucesivos que la mencionan. Los Alimentos son una obra personal del emperador. Trajano tenía predecesores en los evergetes, benefactores de Grecia y de la misma Roma. Plinio, el Joven, escribe en una de sus cartas (I. 8. 10) que en Como (Italia) funcionaba una entrega de alimentos a favor de los niños nacidos libres.
     Con esta contribución, Trajano se presenta como un bienhechor y como un filántropo. Los niños beneficiados recibían el sobrenombre de Ulpianos. La cancillería imperial alaba la indulgencia del soberano, que no tiene que ver nada con la caridad cristiana ni con la filantropía moderna. El conjunto de los ciudadanos tiene derecho a la asistencia pública, con reparto de alimentos, con leyes agrarias, etc. Los Alimentos van destinados a los hijos pobres de los ciudadanos. Los emperadores preferían hablar de la felicidad pública en lugar de socorro a los desheredados. Se alababa la providencia del Emperador. Dión de Prusa (40-112) publicó el Euboico a favor de los humildes, que no encontraban trabajo, cuando había tantas tierras sin cultivar debido al egoísmo de los terratenientes. En el norte de África, la Lex Marciana había reconocido la práctica de la colonización en los terrenos incultos. Nada permite sospechar que esta corriente ideológica haya influido en la institución de Los Alimentos de Trajano, que nunca fueron presentados como una innovación conforme al espíritu nuevo, sino como una institución política y tradicionalista. Los Alimentos de Trajano pretendían desarrollar la natalidad de Italia, y favorecer el reclutamiento del Ejército. Tendrían una finalidad demográfica en una Italia que se despoblaba poco a poco. Esta finalidad es el espíritu nuevo de la institución.
     Las pensiones a las familias necesitadas procedían de los intereses pagados por los propietarios sobre los préstamos hechos por Trajano. Se carece de datos sobre la crisis de la agricultura itálica bajo Trajano y en general del siglo I. Plinio, el Joven, se queja, en tiempos de Trajano de que sus colonos no les pagan o son muy remisos a pagar. Los Alimentos conocieron un gran éxito.
     La situación de la economía hispana es más próspera que la itálica. No hay indicios de que la buena situación de España descrita por Estrabón en el libro III de su Geografía referente a España cambiara. Las minas de Sierra Morena continuaban en explotación. Las de las proximidades de Cartago Nova se encontraban ya en decadencia a finales de la República Romana. Se habían puesto en explotación después de la Guerra Cántabra, terminada en el 19 a. C., las minas del noroeste hispano y continuaron en época de Trajano. Del sur de Hispania, escribe Estrabón, que es maravillosamente fértil. Tiene toda clase de frutos y muy abundantes. La exportación de productos a Roma duplicaba a los bienes. Exportaba trigo, mucho vino y aceite, no sólo en cantidad, sino también de calidad insuperable. Se exportaba también cera, miel, pez, muchas carnes y minio. La cantidad de las exportaciones queda bien reflejada en el gran número y tamaño de las naves. Los mayores navíos, que llegaban a Puteoli y a Ostia, puerto de Roma, procedían del sur de Hispania, y su número igualaba casi al que procedía de África. La costa estaba llena de talleres de salazón.
     La riqueza minera produjo estupor a Estrabón (III. 2. 8-9. 11). Era el sur de Hispania el distrito minero más importante del Imperio. El oro, la plata, el cobre y el hierro nativo en ninguna parte de la tierra se habían hallado tan abundantes y excelentes. No debían existir grandes fincas, como se deduce del número de colonias y de municipios flavios que se conocen en el sur de Hispania, que indican que la propiedad estaba muy repartida.
     En el resto de Europa también se explotaban minas, como las de hierro de la Galia y las de Panonia, Nórico, Dalmacia y Mesia Superior. A la minas se alude en las monedas acuñadas por Trajano. Las minas de Mesia producían plomo argentífero, cobre y otros metales. Las de Dacia, oro. La rentabilidad era muy elevada. Las monedas aparecen en las minas en tiempos de Trajano, lo que indica que se comenzaron a explotar entonces. Todas las minas de las provincias danubianas pertenecían al fisco. Las minas se entregaban para su explotación a colonos, que disfrutaban de cierta autonomía. Algunos colonos ricos eran libres. En los distritos mineros, al igual que en Hispania, había destacamentos militares. 
   Trajano gobernó con un clan de senadores hispanos, veintisiete en total. Algunos senadores hispanos datan de la época de Nerva. El más famoso era Lucius Licinius Sura. Trajano nombró senadores procedentes de Hispania a Publius Aelius Hadrianus, a Publius Alfius Maximus Numerius Licinianus, a Marcus Annius Libo, a Annius Verus, a Publius Coelius Apollinaris, a Quintus Cornelius Senecio Annianus, a Marcus Cutius Priscus Messius Rusticus, a Marcus Fabius Iulianus Heracleo Optatianus, a Caius Licinius Marinus, a Licinius Ruso, a Messius Rusticus, a Cnaeus Pedanius Fuscus Salinator y a Aulus Platorius Nepos.
     La dinastía de los Antoninos debe llamarse en realidad Ulpia Aelia. Trajano y Adriano no tienen que ver nada con Antonino Pío, que era de estirpe gala. El abuelo de Marco Aurelio, adoptado por Antonino Pío, era de Ucubi (Espejo) en la Bética. Los apellidos Ulpio y Aelio son los fundamentales. Cómodo era descendiente directo de Trajano por línea femenina, a través de Matidia y de los dos Annias Faustinas. Los dos Antoninos fueron Pío y Marco Aurelio y ambos eran legalmente dos Aelios.
     La historiografía antigua y moderna ha sido favorable a Trajano, y le ha considerado uno de los mejores emperadores que tuvo Roma (José María Blázquez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Trajano (Utrera), en la provincia de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia.

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domingo, 8 de mayo de 2022

La localidad de Chapatales (Los Palacios y Villafranca), en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Chapatales (Los Palacios y Villafranca), en la provincia de Sevilla.
   Hoy, domingo 8 de mayo (IV Domingo de Pascua), es el domingo del Buen Pastor, Cristo, que ha dado la vida por sus ovejas, que somos nosotros, para salvarnos del pecado y de la muerte. Y no solo ha muerto y resucitado por nosotros sino por todo el mundo: «Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor» (Ev.). La Iglesia, con sus diversos carismas y vocaciones —de manera especial por medio del orden sacerdotal— hace presente en el mundo a Cristo, el Buen Pastor. Hoy es un día especial para pedir al Señor que nos dé las vocaciones sacerdotales y consagradas que la Iglesia necesita para seguir evangelizando y creciendo en la unidad [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la localidad de Chapatales (Los Palacios y Villafranca), en la provincia de Sevilla, cuya iglesia parroquial está dedicada al Buen Pastor
     Textos y fotografías recogidos de: Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020.
   Chapatales fue proyectado en el año 1963 en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir, por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo, Antonio Delgado Roig y Pablo Arias García. Dista 36 km de Sevilla capital y 7 de Los Palacios y Villafranca del que depende administrativamente al igual que El Trobal y Maribañez, poblados relacionados con la producción agrícola de la marisma.
     El plano urbanístico de forma triangular tiene un trazado en forma de Y griega, que se adapta al cruce situado en el centro del pueblo, que lo comunican con El Trobal, Los Palacios y Villafranca, y Pinzón. Las viviendas se alinean a lo largo de estas vías principales y en calles perpendiculares que crean manzanas ortogonales.
     En Chapatales se proyectaron 80 viviendas, de dos tipos para colonos y uno para obreros. Como ya hemos comentado en los años sesenta se diseñan pocos modelos tanto por economía como por el cambio de gusto. La tipología más repetida es la casa A de dos alturas que disponen en la planta baja de comedor-estar, cocina con despensa, un dormitorio, aseo y lavadero y en la planta alta dos dormitorios, además de las dependencias agrícolas con granero, cuadra, almacén y cobertizo. Se alinean en la calle de forma reiterada, unidas entre sí por la entrada a la parcela de servicio, buscando la belleza en la repetición de las fachadas blancas, la plasticidad del muro de las tapias, el juego de volúmenes, los vanos irregulares, y el contraste de las cubiertas de teja árabe. Las viviendas para obreros, por el contrario, son de una sola planta tipo barracón y se disponen pareadas. Tienen cubierta a dos aguas, pocos vanos, son mucho más pequeñas a pesar de contar con tres dormitorios y no poseen parcela de servicio.
     La calle Ancha, la principal de acceso al pueblo, tiene como telón de fondo la torre campanario de la iglesia del Buen Pastor, que parece competir con la bella torre del agua situada en el extrarradio. En la Plaza Mayor, una explanada abierta y algo desangelada por la falta de vegetación, se sitúan el Ayuntamiento, un edificio apaisado de gran horizontalidad con balcón corrido y minimalistas pórticos, afrontado a la iglesia; y las viviendas de los maestros, cercanas a la escuela de bello diseño racionalista. Al otro lado de la calle una pequeña plazoleta acoge las artesanías.
     La iglesia del Buen Pastor es un edificio de cubierta a un agua de gran inclinación, que sorprende por su volumetría, blancura y desnudez. Carece totalmente de decoración a excepción de unas celosías geométricas que dan luz al templo, a la vez que preservan las vidrieras.
     La torre campanario es exenta, se sitúa en un patio ajardinado, que hace las veces de pequeño claustro, donde se ubican las dependencias parroquiales y la casa rectoral. Nos llama la atención su corpulencia, minimalismo, sencillez y la ausencia de un cuerpo de campanas propiamente dicho. Está conformada por un paralelepípedo de base cuadrada de muros prácticamente ciegos, a excepción de las celosías laterales que dan luz a la escalera. Se remata con cubierta a un agua, teniendo como única decoración un reloj y la cruz que remata el conjunto.
     Un pequeño pórtico nos da acceso al interior del templo de planta basilical de una sola nave. La cubierta inclinada es más elevada en la cabecera para aumentar la espiritualidad. La luz multicolor de las vidrieras de hormigón se refracta sobre los paramentos blancos, inunda el espacio sagrado de una luz y color irreal, que lleva al recogimiento y la comunicación con Dios. Un impresionante vitral situado en el lado de la epístola ilumina el presbiterio, en la nave lo hacen doce ventanales verticales de altura decreciente, siguiendo la inclinación de la cubierta. Su diseño plenamente abstracto introduce unas decorativas bandas ciegas de hormigón de bellas formas orgánicas, que sirven de estructura y armazón al conjunto. Están realizadas por el artista Carlos Pascual Lara, artista madrileño, cuya obra se debate entre la figuración y la abstracción. Ganó en 1952 el concurso para pintar el ábside de la Basílica de Nuestra Señora de Aránzazu y años más tarde el concurso para la decoración del Teatro Real de Madrid 
   El frente del presbiterio es una gran pantalla que  preside un crucificado de gran naturalismo, sin policromar, inspirado en los modelos tradicionales barrocos. De gran formato y buena factura, el estudio anatómico es perfecto y elegante. Sobre un madero plano Cristo está a punto de expirar, presenta la caja torácica muy hinchada y el abdomen rehundido. La cabeza inclinada sobre el hombro derecho permite que dirija su mirada al fiel que se sitúa a sus pies. El elegante sudario de pliegues curvos nos permiten contemplar una anatomía de gran belleza, el artista ha realizado un suave modelado de la encarnadura aprovechando los nudos de la madera para conseguir una textura más natural. Es obra del imaginero conquense Luis Marco Pérez, que trabajó para los Talleres de Arte Granda. Podemos observar otros crucificados similares en las iglesias de Marismillas y Vegas de Almenara en la provincia de Sevilla; Guadalcacín en el término municipal de Jerez, Cádiz; Pizarro en la provincia de Cáceres; y en Toro, Zamora, el Cristo de Expirar, 1961.
     Bajo el crucificado, en un nicho circular decorado con cerámica de brillos metálicos, se encuentra el sagrario, un tabernáculo plateado, tipo arca de la alianza, inspirado en modelos medievales. En su frente, en el centro, se sitúa el pantocrátor dentro de la almendra mística, rodeado por el tetramorfos. Está decorado con esmaltes y trenzados en relieves, y la crestería con cristales de colores, imitando piedras semipreciosas, gemas. Pertenece a la dotación original, elaborado por los Talleres de Arte Granda.
     En el lado de la epístola una imagen de la Inmaculada sin policromar cierra la composición. Realizada por los Talleres de Arte Granda, sigue el modelo creado por Alonso Cano para el facistol del coro de la Catedral de Granada. Esta Inmaculada podemos encontrarla en muchos pueblos de la geografía española, repitiéndose en la provincia de Sevilla en El Priorato. Representa a una joven bella, de paz serena y actitud recatada que inclina la cabeza, junta sus manos en actitud orante y asienta sus pies cubiertos por la túnica sobre unas esquemáticas nubes. La postura de contraposto y los pliegues del manto concentrados en las caderas le dan forma de llama mística.
     La pila bautismal y el relieve del bautismo han sido desplazados al presbiterio tras las orientaciones del Vaticano II. La pila combina el granito gris con la cerámica de brillos metálicos del revestimiento de la taza octogonal.
  
 El  relieve del bautismo realizado en madera sin policromar, a excepción del Espíritu Santo, la concha y la piel de camello del Bautista, es una obra académica de carácter figurativo de sencilla y equilibrada composición piramidal. En el vértice la paloma del Espíritu Santo irradia su santificación sobre Jesús, que aparece arrodillado sobre las piedras del río Jordán, actitud de gran recogimiento, mientras recibe el bautismo de San Juan Bautista, que vierte el agua con una concha. Éste aparece de pie, cerrando la composición, vestido con túnica corta de piel de camello, que deja al descubierto su musculoso torso semidesnudo. Es obra de la artista Teresa Eguibar, que trabajó para los Talleres de Arte Granda para los que realizó distintas variantes del mismo tema en madera o piedra para los pueblos de colonización de Extremadura y Andalucía. En Sevilla podemos encontrar este mismo modelo en Torre de la Reina, Vegas de Almenara, El Viar y Marismillas. Esta obra está muy alejada de la producción de carácter abstracto que realiza la artista.
     En el muro del evangelio podemos observar, encastrado en la pared, un viacrucis cerámico de estilo naif del artista Hernández Carpe. Las estaciones están narradas con gran ingenuidad y composición sencilla utilizando sólo gamas azules que resaltan sobre el fondo blanco. Son de destacar el encuentro con su madre María, la Verónica, la crucifixión o la escena de la Piedad. El modelo tuvo tanto éxito que podemos encontrarlo repetido con ligeros cambios en muchas iglesias de colonización de Extremadura y Andalucía. En la provincia de Sevilla contamos con otros similares en San Leandro, Pinzón y Vegas de Almenara.
     Situado a los pies del templo el mural de los ángeles orantes es de una gran belleza y elegancia. Realizado en cerámica es una obra también de Hernández Carpe, artista murciano colaborador del INC, pintor, ceramista, muralista y vitralista. Presenta a dos ángeles de ricas vestiduras de pie, con las alas desplegadas y las manos unidas en actitud orante. El autor ha elegido el color amarillo como predominante y ha sabido conjugar de forma armónica el expresionismo con lo naif obteniendo un resultado de gran modernidad.
     La iglesia del Buen Pastor ha conservado de la dotación original el mobiliario, los bancos de madera de estructura metálica de sencillo diseño, las sillas del oficiante y acólitos, el confesionario de listones de madera y el ambón; la mesa de altar y las benditeras de granito, diseñadas por los propios arquitectos, las ropas talares y unas modernísimas lámparas de hierro de estilo pop.
     La iglesia del Buen Pastor de Chapatales es un buen ejemplo de la arquitectura religiosa del Movimiento Moderno, que plasma la nueva religiosidad de la segunda mitad del siglo XX. Hoy día prácticamente no tiene culto, tanto el edificio como las obras de arte que contiene se encuentran en peligro, pues no hay nada peor que el abandono y el desconocimiento (Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020).
Conozcamos mejor las Biografías de Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo, Antonio Delgado Roig y Pablo Arias García, arquitectos y autores de las trazas de Chapatales
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Alberto Balbontín de Orta. Sevilla 1903 - 1972.
     Alberto Balbontín Orta nació en Sevilla en 1903 en el seno de una familia de industriales metalúrgicos. Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid donde se graduó en 1927. Desde 1931 compartió estudio en Sevilla con el arquitecto Antonio Delgado Roig.
     Fue catedrático de Dibujo Geométrico y Proyecciones en 1940 y catedrático de Dibujo Decorativo en 1942 de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Miembro fundador y primer director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, desde 1957 a 1967. En 1965 obtuvo la cátedra de Análisis de las Formas Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla. Está considerado por el investigador Feliciano Robles Blanco como uno de los arquitectos sevillanos ilustres.
     La mayoría de sus proyectos los firmó con su socio Antonio Delgado Roig. Las obras más conocidas son la Ermita del Rocío en Almonte, Huelva; la reforma y rehabilitación de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla para adaptarla a espacio universitario realizada entre los años 1950-63 y la Basílica y casa de Hermandad del Gran Poder.
     En los años 1962 y 63 fue contratado puntualmente por el INC para proyectar conjuntamente con Antonio Delgado Roig, Alberto Balbontín Polledo y Pablo Arias García los poblados de Chapatales, Trajano y Pinzón en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir.
Alberto Balbontín Polledo. Sevilla 1932 - 1994
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     Hijo del arquitecto Alberto Balbontín de Orta, nace en Sevilla donde estudia en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, titulándose en 1961. Compartió estudio en Sevilla con Pablo Arias García y desde 1987 a 1994 en Cartaya, Huelva, con su hermano Juan Antonio Balbontín Polledo y su hijo Alberto Balbontín Abad.
     De su primera etapa de colaboración con Pablo Arias García destacar el proyecto de Ciudad Jardín para la Asociación de la Prensa de Sevilla en Marqués de Nervión 89-95; las viviendas de la Avenida Kansas City, 10, para VITESA S.A., la urbanización Los Alcores para la Cooperativa de Viviendas Moraina, la Barriada Amate (parcela 5); y los mercados de abastos de la barriada Tiro de Línea y de la Candelaria. Su trabajo en solitario más interesante lo desarrolla en Los Remedios en la calle Fernando IV, 28.
     Alberto Balbontín Polledo fue contratado puntualmente por el INC en los años 1962 y 63, donde proyectó conjuntamente con Antonio Delgado Roig, su padre Alberto Balbontín de Orta y Pablo Arias García los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la Zona Regable del Bajo Guadalquivir en la provincia de Sevilla.
Antonio Delgado Roig. Sevilla 1902 - 2002.
     Antonio Delgado Roig fue uno de los últimos representantes del regionalismo sevillano e introductor del estilo racionalista en las viviendas. Realizó sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el título en 1929. Durante su periodo de formación trabajó en el estudio de Juan Talavera Heredia. Obtiene el Doctorado en Arquitectura en 1961 cuando se crea este grado académico.
     Fue arquitecto interino del Ayuntamiento de Sevilla en 1936 y titular por oposición desde 1943; Catedrático de Perspectiva de la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla, donde cesa al ganar la oposición como arquitecto Jefe de Servicio del Ayuntamiento de Sevilla, puesto en el que permanecerá hasta su jubilación en 1972.
     Creó su propio estudio en Sevilla que compartió desde 1931-72 con su compañero y amigo Alberto Balbontín Orta. Son obras conjuntas, realizadas en Sevilla, la reforma del Museo de Bellas Artes, la antigua Facultad de Medicina y la anterior Escuela de Bellas Artes de la calle Gonzalo Bilbao. Pero las obras más conocidas del arquitecto son la Ermita del Rocío en Ayamonte, Huelva, y la Basílica del Gran Poder de Sevilla.
     Fue galardonado en 1989 con la Medalla de honor de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría y la Medalla de oro de la Asociación de las Academias de Bellas Artes de Andalucía en 1994. El investigador Feliciano Robles Blanco lo incluye en la lista de arquitectos ilustres sevillanos en su estudio de 2018.
     Antonio Delgado fue contratado puntualmente por el INC junto con los arquitectos . Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo y Pablo Arias García para realizar los proyectos de los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la zona Regable del Bajo Guadalquivir de la provincia de Sevilla en los años 1962-63.
Pablo Arias García. Madrid 1929.   
   Estudió en la Escuela de Arquitectura de Madrid donde se graduó en 1959. Como becario colaboró con la Dirección General de Urbanismo, organismo del Ministerio de la Vivienda. En 1960 el joven arquitecto madrileño llega a Sevilla como experto urbanista contratado como arquitecto-jefe de la oficina de Planeamiento del Ayuntamiento, donde revisará y elaborará el Plan General de Ordenación Urbana, tarea que compatibilizó con su labor docente en la Escuela de Arquitectura desde 1962. ,.
     En 1966 obtuvo la primera cátedra de urbanismo de la Escuela de Arquitectura de Sevilla, fue el creador del primer Departamento de Urbanismo y director de esta Escuela en dos períodos: 1976-80 y 1986-89. A mediados de los 90 abandona su actividad docente.
     Es el artífice del PGOU de Jerez de la Frontera de 1969 y del Plan Comarcal de la Bahía de Cádiz de 1970. En la segunda mitad de los 70 realizó el Plan Comarcal del Área Metropolitana de Sevilla, que tenía como fin potenciar las ciudades periféricas para descongestionar la capital, que quedó truncado con la muerte de Franco. Mantuvo una actitud crítica con el PGOU de 1987 de Sevilla y el Plan para la celebración de la EXPO 92. 
   La importancia del arquitecto Pablo Arias García es por tanto doble, como introductor de la práctica del planeamiento urbano y territorial en Andalucía y como fundador del Departamento de Urbanismo de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, donde trasmitió el pensamiento urbanístico a muchas promociones de arquitectos.
     En la provincia de Sevilla fue contratado puntualmente por el INC en los años 1962-63 para proyectar los poblados de Pinzón, Trajano y Chapatales en la zona Regable del Bajo Guadalquivir. Diseñados conjuntamente con los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Alberto Balbontín Polledo y Antonio Delgado Roig (Ricarda López González, y Rosa M. Toribio Ruiz, Los pueblos de colonización de la provincia de Sevilla. Arquitectura y Arte. Diputación de Sevilla y Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla. Sevilla, 2020).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía del Buen Pastor; 
   Así como Cristo es pez y pescador al mismo tiempo, es también cordero y pastor a la vez: pastor et agnus.
   El arte de las catacumbas ha tomado la idea de ese simbolismo pastoral del Antiguo y del Nuevo Testamento, en los libros de los profetas y en los Evangelios. Para realizarla de una manera plástica se ha inspirado en las figuras crióforas de la escultura griega.
Fuentes de las escrituras
   La parábola del Buen Pastor está prefigurada tres veces en el Antiguo Testamento: en los Salmos y en las profecías de Ezequiel e Isaías.
   Salmo 23: «El Señor es mi pastor; nada me falta. / En verdes prados me hace yacer, / me lleva a frescas aguas. Recrea mi alma, / me guía por las rectas sendas / por amor de su nombre. (...) no temo mal alguno, / porque tú estás conmigo. / Tu clava y tu cayado son mis consuelos.»
   Ezequiel, 34:12. «Como recuenta el pastor a sus ovejas el día en que la tormenta las dispersa, así recontaré yo mis ovejas y las pondré a salvo en todos los lugares en que fueron dispersadas (...) Buscaré la oveja perdida, traeré la extraviada, vendaré la perniquebrada y curaré la enferma...»
   Isaías, 40: 11. «El apacentará su rebaño como pastor, / Él le reunirá con su brazo, / El llevará en su seno a los corderos/ y cuidará a las paridas.»
   Son estas bucólicas comparaciones de la Biblia las que desarrollaron los evangelistas en la parábola de La oveja perdida. El texto que citamos se ha tomado del Evangelio de Lucas, 15: 3-7: «¿Quién habrá entre vosotros que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en el desierto, y vaya en busca de la perdida hasta que la halle? Y una vez hallada. la pone alegre sobre sus hombros, y vuelto a casa convoca a los amigos y vecinos, diciéndoles: Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja perdida.»
   El mismo relato vuelve a encontrarse en el Evangelio de Juan, 10: 1-16.
   En el simbolismo cristiano, el Buen Pastor es la imagen de Cristo que reencuentra al pecador penitente y lo devuelve al redil.
Iconografía
Arte paleocristiano
   Este tema idílico es uno de los predilectos del arte cristiano primitivo. Aparece a partir del siglo II en los frescos de las catacumbas. 
   La parábola evangélica se asemeja al mito pagano de Orfeo encantando a los animales con la lira. Tocado con un gorro frigio, como Mithra y los Reyes Magos, Orfeo está sentado sobre una peña y tañe la cítara en medio de los animales cautivados por su música. Las bestias feroces o venenosas, leones y serpientes domes­ticados forman buenas parejas con los corderos y las palomas.
   Así, Orfeo prefigura a Cristo que enternece las almas más endurecidas.
   El Buen Pastor generalmente está representado con los rasgos de un joven pastor adolescente. Sin embargo, sobre ciertos sarcófagos lleva una barba corta.
   Está vestido con exomis, túnica sin mangas que descubre el hombro derecho y acaba encima de las rodillas. Lleva las piernas vendadas (fascia crurales). En las manos tiene un cayado (pedum), un recipiente para ordeñar (mulctra) o una flauta de Pan (syrinx).
   El tema comporta dos versiones diferentes, sugeridas una y otra por los profetas y los evangelistas, según que el pastor vigile su rebaño o conduzca una oveja perdida sobre los hombros.
El Buen Pastor cuida su rebaño
   Está de pie o sentado en medio de sus ovejas, imagen de los fieles que defenderá del lobo rapaz si es necesario, y por los cuales está dispuesto a dar su vida.
   Los frescos de las catacumbas y los bajorrelieves de los sarcófagos han ilustrado muchas veces esta alegoría cuya más perfecta expresión es un mosaico del siglo V que decora el Mausoleo de Gala Placidia, en Ravena.
   Al Buen Pastor que defiende su rebaño se opone el Mercenario que huye frente al lobo (Puertas de madera de la iglesia S. Maclou de Ruán, atribuidas a Jean Goujon).
El Buen Pastor trae sobre los hombros la oveja perdida
   Para crear este tipo, el arte cristiano sólo debió adaptar a su uso modelos griegos tales como el Hermes crióforo (portador de carnero).
   El tema ofrece dos variantes: casi siempre, el Buen Pastor que lleva el cordero sobre los hombros coge las patas traseras con una mano y las delanteras con la otra, pero a veces sujeta sólo con la diestra las cuatro patas del cordero cruzadas sobre su pecho.
   En la escultura paleocristiana, la primera versión está representada por la célebre estatuilla de mármol del Museo de Letrán (siglo III), cuyas piernas han sido reconstruidas (hay una réplica en la Casa de Pilatos, de Sevilla. Además, pueden citarse los sarcófagos de mármol de Tipasa, en Argelia, y de Ajaccio, en Córcega (siglo III). El segundo tipo está ilustrado por la estatua del Museo Santa Irene de Estambul.
   Sobre un sarcófago de Letrán Cristo está representado como Pastor de los Pastores entre los apóstoles, a su vez convertidos en pastores.
   Este tema resulta igualmente frecuente en la pintura, como lo prueban numerosas obras murales de los siglos III y IV, en la capilla cristiana de Doura Europos, en Siria y en las catacumbas romanas de Priscila, de Domitila y de Calixto, cuya cripta ha sido bautizada por ello cripta delle Pecorelle (oveja).
   El Buen Pastor está a veces duplicado, por razones de simetría, sobre la superficie de un mismo sarcófago: es el triunfo de la forma sobre el símbolo; pero también un verdadero despropósito iconográfico.
   El Buen Pastor, tan popular en el arte bucólico de las catacumbas, se eclipsó durante toda la Edad Media. El arte medieval románico o gótico prefirió glorificar a Cristo predicando, sufriendo o triunfando.
   Sin embargo, por un fenómeno de resurgencia, el motivo reapareció en Francia y Portugal en el siglo XVI.
Variantes en el arte español de la Contrarreforma
El Niño Jesús como Buen Pastor
   En la pintura española de la Contrarreforma, pero bajo diferentes formas, el Buen Pastor cambia de edad y de sexo, reaparece con los rasgos del Niño Jesús o de la Virgen pastora (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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