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miércoles, 10 de mayo de 2023

El Pabellón del COI (Comité Olímpico Internacional), de Rafael de la Hoz y Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón del Comité Olímpico Internacional, de Rafael de la Hoz y Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 10 de mayo, es el aniversario del Día de Honor (10 de mayo de 1992) del Comité Olímpico Internacional para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón del COI (Comité Olímpico Internacional) para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El Pabellón del COI (Comité Olímpico Internacional) para la Exposición Universal de 1992 [nº 191 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubica en la calle Matemáticos Rey Pastor y Castro, 3 (Camino de Andalucía y Camino del Futuro durante la Exposición Universal); en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.   
     Con motivo de la Exposición Universal Sevilla 1992 y los Juegos Olímpicos Barcelona 1992, el Comité Olímpico Internacional, por prime­ra vez en su historia, está representado en una muestra de carácter universal. El principal objetivo del Pabellón es dar a conocer los fines del movimiento olímpico y la conexión entre deporte y cultura para fomentar las cualidades físicas, morales y espirituales de  la Humanidad.
     El diseño de la construcción está inspirado en un templo griego, donde se combinan armoniosamente formas clásicas con estructuras vanguardistas.
     El edificio consta de una planta rectangular, articulada en un atrio de entrada, un vestíbulo y a continuación el salón de exposiciones.
     En el acceso destaca un torso olímpico de tres metros de altura, realizado por el escultor andaluz Berrocal. La escultura está compuesta por seis elementos verticales, apoyados a una peana dotada de un mecanismo interno que facilita el movimiento de la misma. Esta obra ha sido creada y su mecanismo proyectado en función de su exposición en el Pabellón del C.O.I. en Expo'92 y de su futura colocación en el parque de esculturas del Museo Olímpico de Lausanne.
     Asimismo, en el interior del Pabellón se albergan exposiciones relacionadas con la ciudad de Lausanne, sede del Comité Olímpico Internacional, los Juegos Olímpicos Barcelona 92 y las futuras sedes Lillehammer 94, Atlanta 96 y Nagano 98.
     Por otra parte, Coca-Cola ten­drá una participación como patrocinador tradicional del C.O.I.
     Por último, en los jardines del Pabellón se ubicará un pebetero con la llama olímpica.
     El edificio, de carácter permanente, se conservará como símbolo de la cooperación entre el Comité Olímpi­co Internacional y la ciudad de Sevilla, pasando a cargo de la empresa Sodian a partir de 1993, para integrarse en el Proyecto Cartuja' 93 (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
     El Pabellón del COI se encuentra situado en la calle Matemáticos Rey Pastor y Castro, junto a los Jardines del Guadalquivir, y frente a los pabellones de Retevisión y de Cruzcampo.
     Este edificio de dos plantas combina armoniosamente formas clásicas con estructuras vanguardistas. Su diseño está inspirado en un templo griego, símbolo de los orígenes del olimpismo, con una planta rectangular articulada en un atrio de entrada y otras dos salas. Además, podían observarse los aros olímpicos dibujados sobre la gran azotea del edificio.
     El acceso al edificio se realiza a través de una puerta adintelada situada en el atrio, donde se encuentran dos pilares donde aún se pueden ver los aros olímpicos tallados en relieve. Era esta la primera vez que el Comité Olímpico Internacional tenía representación física en una Exposición Universal.
     Entre sus contenidos, divididos en cuatro salas, destacaba una exposición de obras de arte relacionadas con el olimpismo, así como su historia desde sus orígenes hasta la actualidad, provenientes de la propia colección del Comité Olímpico. La exposición estaba protagonizada por Alegoría, un mural de Antoni Tàpies creado por encargo para decorar el interior del pabellón.
     El visitante también podía disfrutar de otras obras como dos vasos griegos decorados con figuras negras; el torso atlético procedente de Itálica, cedido por el Museo Arqueológico de Sevilla, o un mosaico romano procedente del Museo Arqueológico de Barcelona, relacionado con el olimpismo, así como la escultura El atleta americano, de Rodin; o el cuadro El atleta cósmico, de Dalí, cedido por la Casa Real.
     En la siguiente sala, se exhibía una importante colección de antorchas olímpicas, con representación de los Juegos Olímpicos desde 1936 hasta 1988 donde se realizaba una sinopsis del desarrollo del olimpismo moderno. A continuación, se entraba en una galería donde se promocionaban las futuras sedes olímpicas,: Atlanta, Lillehammer  y Nagano, destacando la sede de ese año, Barcelona '92.
     Esta galería estaba flanqueada en la parte superior por sendas graderías que evocaban un estadio, en las que se asentaban los nombres y años de todas las ciudades que hasta entonces habían sido sede de juegos olímpicos, de un lado los de verano, del otro los de invierno. En el centro, suspendidas en el espacio entre las dos graderías, una secuencia de dinámicas siluetas luminosas de atletas en acción cambiaban gradualmente de color.
     La cuarta sala se destinó a la promoción del principal patrocinador del  pabellón, al fondo de la cual se dispuso un videomuro como remate visual del eje central de circulación. En la planta superior, a su vez, se situaron la oficina del comisario del pabellón y las salas y servicios para la recepción de personalidades.
     Uno de los principales contenidos que destacaban en el Pabellón del COI era la gran escultura realizada por el artista andaluz Miguel Ortiz Berrocal: Citius, Altius, Fortius, que representaba el torso de un atleta olímpico dividido en seis partes.
     Esta escultura era móvil y, mediante un mecanismo, hacía que sus seis piezas se abrieran y cerraran, además de girar sobre sí mismas continuamente en períodos de dos horas, con un descanso de 30 minutos entre ellos. Comenzaba a funcionar a las 10:00 horas y finalizaba a las 22:00 horas. Tras la clausura de la Muestra Universal, la escultura fue trasladada al Museo Olímpico de Lausana, Suiza, donde también se encuentra el tapiz que decoraba el interior del pabellón, creado por el artista catalán Tàpies.
El pabellón en la actualidad
     Aunque se barajó la posibilidad de transformar el edificio en un museo sobre las Olimpiadas de Barcelona de 1992, tras la Exposición Universal, el edificio sufrió claras modificaciones, tanto en el exterior como en el interior y se adaptó para incluirse en el parque temático 'Cartuja. El Parque de los Descubrimientos', donde funcionó como "Poseidón": un centro de simuladores de vuelos espaciales para niños durante la primera temporada del parque en 1993, y como "Aventurama": una atracción de rayos láser tridimensionales en su segunda temporada de 1994.
     Tras el cierre del parque temático, el pabellón estuvo en estado de abandono hasta que en el año 1999 se remodeló para acoger la conocida discoteca "Antique". En la actualidad, se encuentra dividido en tres zonas: una cafetería-bar de copas, discoteca y terraza en el jardín donde, durante la Expo '92, se encontraba el pebetero olímpico. Dicho pebetero se encuentra actualmente en la Glorieta Olímpica junto al Puente del Alamillo.
     Como curiosidad, cabe destacar que este edificio fue el único lugar donde ardió una llama olímpica después de terminar unos Juegos Olímpicos (Blog Pasaporte Expo 92).
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Más sobre la Exposición Universal de 1992, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 16 de septiembre de 2021

El Pabellón de Méjico, de Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Méjico, de Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 16 de septiembre, es el aniversario (16 de septiembre de 1992) del Día Nacional de Méjico en la Expo' 92, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Pabellón de México, de Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     La Exposición Universal se ubicó en la llamada Isla de la Cartuja, que se encuentra en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito de Triana.
   El Pabellón de Méjico [nº 88 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se encuentra en el cruce de la calle Tomas Alba Edison, 6; denominada como Avenida 1 o del Agua durante la celebración de Expo'92 y el Camino de los Descubrimientos, junto al Pabellón de Puerto Rico y a la estación norte del telecabina.
   La X es el símbolo que identifica al Pabellón de Méjico. Expresión escultórica de 18 m de altura, es signo y señal de cruce de caminos y encuentro de pluralidades. Arquitectura que evoca con criterio contemporáneo los orígenes: taludes ajardinados, estanques y cascadas. En la terraza superior, maquetas a gran escala de edificaciones mesoamericanas.
   El brillante colorido de la plaza de acceso recibe al visitante. La am­bientación inicial, el paisaje y las ciudades antiguas preparan para el recorrido, un crucero por la trama profunda de Méjico, en una amena experiencia de comunicación multimedia.
   El viaje arranca de miles de años atrás. Los protagonistas: la naturaleza y el hombre. Es un recorrido por los hilos de la historia. Tejido de encuentros, múltiples tramas: del vivir, convivir, producir, crear y pensar. Configuración de un carácter original que se manifiesta en el pensamiento, el arte, la ciencia, la economía, las costumbres y las tradiciones.
   Se llega así al Méjico de hoy, con su variado paisaje natural, de gran diversidad ecológica, y su paisaje humano, de amplia pluralidad. Un país de intensa vida colectiva, de grandes urbes y modernas comunicaciones, que se adentra en la mo­dernidad.
   Al final del recorrido los visitantes pueden obtener información com­plementaria sobre turismo, campos de inversión, intercambio comercial y encuentro cultural, así como adquirir publicaciones y objetos de carácter conmemorativo, en la librería.
   La presencia y la voz de Méjico en el Pabellón se expresa también en el programa de actividades cultura­les que se realiza, tanto en el recinto del Pabellón, como en los espacios escénicos de Expo '92. En la isleta del Lago de España se presenta un espectáculo pleno de colorido y misticismo: la ceremonia conocida como Los voladores de Papantla.
   La presencia de Méjico en Expo '92 se complementa con una iniciativa de gran alcance en materia de comunicación: un puente de comuni­caciones intercontinentales de televisión, vía satélite, que hace posible mantener un diálogo permanente so­bre la cultura, las artes, la ciencia, las costumbres, la política y la vida cotidiana entre ambos países: México y España.
   El Pabellón de Méjico ofrece al visitante un recuento de realidades económicas y sociales, de realizaciones del espíritu y del pensamiento. En él están presentes las empresas mexicanas interesadas en ofrecer una muestra de bienes y servicios (Guía oficial de la Expo '92).
   El edificio, de claro aire precolombino, está estructurado en una pirámide plana  de piedra blanca que imita los templos prehispánicos y consta de dos espacios: un edificio de dos plantas, a los que se accede por una rampa que finaliza en una doble aspa de 18 metros de altura, que además de recordar la escritura de "México" con "X", simbolizaba el cruce e integración de culturas.
   La entrada al pabellón tenía como protagonista a la mariposa monarca, especie natural protegida que viaja más de tres mil kilómetros desde América hasta México para pasar el invierno. 
   Como ejemplo de la flora mexicana, se mostraba en el exterior del pabellón un ejemplar de cardón sahuaro, un cactus de grandes dimensiones y mil quinientos años de antigüedad con un peso de seis toneladas. Este ejemplar de diecisiete metros de altura se vio favorecido por su traslado debido a su situación original a orillas de una carretera en Mexicali y la primera intención fue llevarlo de vuelta a su lugar de origen.
   El recorrido controlado por el pabellón, en un solo sentido y por grupos, estaba guiado por el espectáculo multimedia "Trama y destino", que se distribuía a lo largo de varias salas. Tras pasar por una exhibición de paneles luminosos de diferentes ciudades ancestrales, el grupo era conducido a una sala oscura donde se proyectaban dos montajes que mostraban imágenes de civilizaciones antiguas de la zona, haciendo hincapié en el hecho de que ya existían antes del descubrimiento. Una maqueta de la ciudad de Tecnochticlán, un calendario azteca y una escultura de un guerrero águila completaban los contenidos de esta sala.
   A continuación, una muestra audiovisual enseñaba a los visitantes la llegada de los misioneros españoles al país, así como la aportación agrícola y cultural de México. En el medio de la sala, una cruz atrial, como la que los españoles colocaban en cada plaza tomada, hacía referencia a la imposición de los conquistadores.
   El México contemporáneo se representaba a través de un video-wall formado por 19 pantallas que emitían imágenes en directo desde distintos países de América Latina.
   Los sótanos del edificio se reservaron para la empresa mexicana Televisa, que los convirtió en un estudio de grabación donde se editaban y grababan distintos programas. A través del satélite Panamsat y varias cadenas nacionales, se emitían dos horas diarias de resúmenes o programas pregrabados desde la Isla de la Cartuja, así como un boletín informativo diario de Expo'92 y un programa musical con la Plaza Sony como escenario.
   En la azotea se instalaron una serie de maquetas de los templos más representativos de México, los centros ceremoniales mesoamericanos divididos en nueve agrupaciones: Tenochtitlán, Teotihuacán, Uxmal, Palenque, Chichenitza, Tajin y Montealbán, entre otros.
   Estas maquetas, construidas a escala y 1,25 metros de altura se fabricaron en México bajo la supervisión del comisario del pabellón, Pedro Ramírez Vázquez, también arquitecto de este pabellón y del COI.
   En el exterior, y frente al edificio, se encontraba situado el poste del espectáculo "Los voladores de Papantla", una de las estrellas del pabellón, donde cinco hombres ataviados con atuendos dieciochescos de influencia española se colgaban a una altura de 30 metros para después dejarse caer con la simple sujección de una cuerda. En este ritual prehispánico, cuatro de los hombres giran cabeza abajo alrededor del poste durante tres intensos minutos mientras que el cuarto, en la cima del poste, toca una flauta de carrizo y el tambor de conejo. La ceremonía establecía 13 vueltas, que multiplicadas por los cuatro voladores eran 52, número de los años del calendario mesoamericano.
   El pabellón, de carácter efímero, fue construido con la idea de su posterior traslado a México pero tras la clausura de la Muestra Universal, permaneció en Sevilla, siendo sede de empresas como Sevilla TV o Endesa. En la actualidad, esta original construcción pertenece a Cartuja Producciones, una empresa dedicada a prestar servicios audiovisuales de actos públicos.
   Respecto a las remodelaciones que ha sufrido el pabellón, cabe destacar la de los estanques que circundaban el edificio, que actualmente se han convertido en unos parterres plantados con césped; la incorporación de unas escaleras de servicio cubiertas en la parte oeste del pabellón, así como la pérdida de algunos elementos como el letrero de "México" que daba la bienvenida al pabellón, el mural floral y de espejos que forraba la fachada este o la cuadra del caballo Mixteco.
   Todavía se conserva, en un estado bastante mejorable, el mosaico del suelo que rodea el pabellón, el mástil de la bandera y el usado por los Voladores para su espectáculo, además de una de las cabezas olmecas bajo la gran equis del edificio o los tornos de entrada. (Blog Pasaporte Expo 92).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Pabellón de Méjico, de Pedro Ramírez Vázquez, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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