Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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sábado, 19 de octubre de 2024

La imagen "Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente del Cedrón", de Navarro Arteaga, titular de la Hermandad de la Milagrosa

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente Cedrón, de Navarro Arteaga, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, de Sevilla.
     Hoy, 19 de octubre, es el aniversario (19 de octubre de 2008) de la Bendición de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente Cedrón, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente del Cedrón, de Navarro Arteaga, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, de Sevilla.
     La Iglesia Parroquial de la Milagrosa, se encuentra en la avenida de la Ciudad Jardín, s/n; en el Barrio de Ciudad Jardín, del Distrito Nervión.
     La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente del Cedrón, es obra de nuestro hermano, el gran escultor contemporáneo, D. José Antonio Navarro Arteaga en el año 2008, quien también realiza las imágenes secundarias del misterio. La imagen del Señor, realizado en madera de cedro real, anatomizado y policromado al completo, se realiza en plena madurez artística. La cabeza, torsionada hacia el lado derecho, presenta un rostro de facciones hebreas. Pese a la resignación que emana del semblante, una lágrima resbala de los acuosos ojos ante el sacrificio venidero. La abundante melena oscura cae hacia el lado izquierdo en afilados mechones y se reparte caprichosamente sobre su espalda. La anatomía de Cristo maniatado es afanosa, elaborada con precisión en pies y manos, pormenorizando con insistencia los detalles de la musculatura, tendones y venas. El hombro derecho y parte del torso quedan descubiertos, lo que unido a la austeridad de la túnica y la carencia de preseas, refuerza el dramatismo de un simulacro que gana en dinamismo al ser recreado itinerante, adelantando con decisión los pies calzados con sandalias hebreas.
     El Señor, adquiere el nombre de Esperanza, en recuerdo de la denominación del barrio en 1929 “Ciudad Jardín de la Esperanza”. El 19 de octubre de 2008 se realiza la bendición en la Parroquia de la Milagrosa y el 25 de octubre de ese mismo año, sale en procesión Extraordinaria por su llegada al barrio.
     En 2010 sale por primera vez el paso de misterio, el cual representa la escena relatada en el Evangelio de San Juan, capítulo 18, versículo 1: «Salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón donde había un huerto, en el que entró Jesús acompañado de sus discípulos». Tras Él, desfila con gran solemnidad la guardia judía del Sanedrín.
     Sus cultos se celebran en la primera semana de cuaresma, iniciándose su triduo el día después del miércoles de ceniza (Hermandad de la Milagrosa).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía del Prendimiento de Jesús
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Mateo, 26: 47-66; Marcos, 14: 43-52; Lucas, 22: 47-53; Juan, 18: 1-12.
     En los relatos de los Evangelios se pueden encontrar numerosas escenas que los artistas de la Edad Media con frecuencia han yuxtapuesto o fundido mal o bien, en una composición de conjunto, y que se suceden en este orden:
     1. Traición de Judas; 2. El Beso de Judas; 3. El Prendimiento de Jesús con el Desorejamiento de Malco y la Huida de los discípulos; 4. La Negación y el Arrepentimiento de San Pedro; 5. Los Remordimientos y el Ahorcamiento de Judas.
3. El Prendimiento de Jesús
   Guiados por Judas, los soldados irrumpen por la puerta o trepan la empalizada del Huerto de los Olivos.
     Según el Evangelio de Juan, después que Jesús dijera a los soldados que llegaban para prenderlo: «Yo soy (a quien buscáis)», «retrocedieron y cayeron en tierra». Luego se dejó atar las manos sin oponer la menor resistencia.
     Las prefiguraciones bíblicas son la Captura de Sansón y el Robo del Arca de la Alianza, por los filisteos.
     En las ilustraciones de los Salterios, los esbirros que arrestaron a Cristo tienen cabezas de perro, en alusión al Salmo 22, 17: «Me rodean como perros, me cerca una turba de malvados...».
     En el arte bizantino, especialmente en las pinturas murales del Protaton de Vatopedi, en el monte Athos, Jesús aparece enmarcado por dos soldados que lo amenazan, uno con una porra, el otro con una espada.
     La soldadesca que invade el huerto, a veces lleva estandartes con el emblema del escorpión, símbolo del pueblo judío.
     La escena ocurre durante la noche, a la luz de antorchas humeantes y de dos linternas que llevan en la mano o en el extremo de una pértiga, una Malco, al servicio del sumo sacerdote, la otra la «herrera» Hedroit, que forjaría los clavos de la Crucifixión. Esta puesta en escena pictórica se tomó de los Misterios de la Pasión, cuya escenografía comportaba «linternas de mano encendidas».
     A partir del siglo XVI los detalles pictóricos se multiplicaron.
     La escena del Prendimiento casi siempre está acompañada de tres episodios accidentados: los soldados encargados de capturar a  Cristo cayendo en tierra; San Pedro cortando la oreja de Malco; y los discípulos emprendiendo la fuga.
a) Los soldados cayendo en tierra
     Juan, 18: 4-6. «(Jesús...) salió y les dijo: ¿A quién buscáis? Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Él les dijo: Yo soy. (...) Así que les dijo: Yo soy, retrocedieron y cayeron en tierra,"
     Como lo escribiera el P. Lagrange, sería pueril imaginar que toda la tropa fue derribada ante la vista de Jesús, como una fila de soldaditos de plomo. Debe entenderse que aquellos que iban en cabeza, intimidados por la majestad de Jesús, retrocedieron un momento.
     En la literatura prefigurativa, la caída de los soldados se compara con la de los Ángeles Rebeldes, con la muerte de seiscientos enemigos que Sangar mata con una aguijada, con la hecatombe de los filisteos que Sansón aniquila con una quijada de asno, con la matanza de ochocientos enemigos por David.
     A finales de la Edad Media, y especialmente en las ilustraciones prefigurativas del Speculum Humanae Salvationis, el arte cristiano reproduce la puesta en escena de los autos sacramentales de la Pasión. Cristo permanece impasible frente a los soldados que se derrumban a sus pies. Dos de ellos llevan filacterias en las que puede leerse: Quem quaerilis? Jesum Nazarenum. En la escena se los veía caer de espaldas dos veces. Es fácil imaginar el cómico efecto que producía al público esta doble caída.
b) Pedro cortando la oreja a Malco
     Lucas, 22: 51.
   Es uno de los episodios más populares del Prendimiento, imaginado para destacar la divina mansedumbre de Cristo mediante la oposición de éste a la reacción instintiva de uno de sus discípulos.
     Para defender a su maestro, Pedro, presa de la cólera, se precipita sobre Malco, criado del sumo sacerdote que llevaba una linterna en la mano para alumbrar el camino a los soldados. El apóstol lo derriba y le corta una oreja con una enorme espada o sable corvo con forma de cimitarra, cuyas dimensiones parecen excesivas para una ablación de ese género.
     Jesús le ordenó con calma que envainara  la espada (Mitte gladium tuum in vaginam) y volvió a pegar la oreja de la victima.
     La historicidad de este episodio es tanto más sospechosa por cuanto Lucas es el único evangelista que lo menciona. Si los otros tres lo hubiesen conocido no habrían tenido razón alguna para excluirlo de sus relatos.
     Con frecuencia Malco es representado con la estatura de un niño. Casi siempre está derribado, pero a veces se lo ve de pie, y Pedro le corta la oreja en el mismo momento en que pone la mano sobre Cristo (Crucifijo de San Gimignano, vidriera de Chartres). Su linterna cae a tierra.
     En el arte alemán del siglo XV, que se inclina hacia un realismo caricaturesco se ve a Pedro y a Malco rodando por el suelo y riñendo como dos camorristas: con frecuencia Pedro está a horcajadas de su adversario.
     Jesús tiene la oreja cortada de Malco en la mano, que se dispone a pegar. A veces la oreja no está separada, sino sólo, pendiente.
c) La huida de los discípulos
   Marcos, 14: 51.
    Los otros discípulos, menos belicosos que Pedro, emprendieron la fuga, como un rebaño en estampida, sin intentar siquiera defender a su maestro.
     Uno de ellos escapó completamente desnudo, abandonando en manos de los soldados el manto que lo cubría.
     Según San Ambrosio y San Gregorio, el joven del manto (adolescens cum sindone) sería Juan; para los Misterios, se trataría de Santiago el Menor, hijo de Alfeo, primo de Jesús, a quien se parecía. A causa de esta semejanza física habría sido per­seguido por un soldado que no prestara atención al beso de Judas. Prefirió dejar su vestidura que ser apresado y «dejando la sábana, huyó desnudo.»
     La fuente de este episodio poco glorioso es una profecía del Antiguo Testamento (Amós, 2: 16): "(...) y el de más esforzado corazón entre los valientes / huirá desnudo aquel día (...)».
     Este tema, bastante infrecuente, no aparece por primera vez en la obra de Jean Fouquet, que lo habría tomado de los Misterios de la Pasión, como lo creyera E. Mâle; en verdad, se lo encuentra cuatro siglos antes en el Evangeliario de Enrique III iluminado en Echternach en 1045, y luego en la Maestà de Duccio, terminada en 1311: Fouquet lo tomó de los artistas de Siena del Trecento (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente Cedrón, de Navarro Arteaga, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Iglesia de la Milagrosa, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Hermandad de la Milagrosa, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 20 de septiembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, aldeas de La Moheda y El Cedrón, antigua Fuente Municipal, y Noria de la Agusadera) de la localidad de Cuevas Bajas, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, aldeas de la Moheda y Cedrón, antigua Fuente Municipal, y Noria de la Agusadera) de la localidad de Cuevas Bajas, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de Nororma
     Superficie: 17 km2
     Altitud: 323 m
     Latitud: 37º 14'  -  Longitud: -4º 29'
     Distancia a Málaga capital: 73'5 km
Datos demográficos
     Población: 1.337
     Gentilicio: Cueveños
Ayuntamiento
     c/ Real, 38, 29220
    952727501-02 - 952729679    www.cuevasbajas.es
     ¿Quieres viajar en el tiempo hasta la época de los bandoleros andaluces? Entonces tienes que visitar Cuevas Bajas, un municipio situado en un pequeño valle de la comarca nororiental de Málaga, Noroma, que fue conocido durante el siglo XIX como "Cueva de los Ladrones". Según cuenta, en la venta de Juan González se encontraron conocidos bandoleros, como Chato de Benamejí, Antonio Vargas Heredia o Luis Artacho. Y es que su situación geográfica siempre ha sido estratégica; Cuevas Bajas es el punto de unión entre las provincias de Málaga, Sevilla, Córdoba y Granada.
     Conformado por 3 núcleos de población (el propio municipio y las aldeas del Cedrón y la Moheda), Cuevas Bajas cuenta también con una necrópolis de cuevas artificiales de la Edad del Bronce. No te olvides de probar la zanahoria morá, que se cultiva en esta zona desde hace más de 1.300 años.
     En Cuevas Bajas no te puedes perder sus monumentos:
     La iglesia de San Juan Bautista fue construida en el siglo XVIII y contiene una de las tallas con más devotos de Cuevas Bajas, la Virgen de los Dolores. Curiosamente, la capilla del Sagrario no se encuentra detrás del altar mayor, sino a su izquierda, un aspecto muy poco común. Esta iglesia se construyó sobre un templo anterior, del que aún puedes ver la pila bautismal, de mármol rojo y que data de 1606.
     Cuevas Bajas se disfruta paseando por sus calles y observando sus hermosas fachadas. Te recomendamos recorrer la calle Real y la calle de la Reja para descubrir sus edificios civiles más notables. En este paseo encontraremos dos hornacinas, con la Virgen del Carmen y Jesús Nazareno, que muestran el gran fervor religioso del municipio.
     Junto al cauce del río Genil, encontramos uno de los símbolos de Cuevas Bajas: la noria de la Agusadera. Esta noria del siglo XIX recogía agua del río para el riego y es, sin duda, uno de los referentes del municipio por su monumentalidad.
     Las aldeas de la Moheda y El Cedrón, que mantienen la arquitectura típica, nos terminan de integrar en el paisaje natural de la zona. Estas dos aldeas se construyeron durante la Reconquista con el objetivo de destinarlas a la agricultura. Aquí encontraremos las Huertas del Marqués, donde todavía se utiliza el sistema de regadío implantado por los árabes. Por último, te recomendamos subir a los Altos de San Antón para despedirte de Cuevas Bajas con unas espectaculares vistas panorámicas (Diputación Provincial de Málaga).
      Situado al norte de la provincia, en un valle olivarero y ganadero, Cuevas Bajas toma su nombre de la abundancia de grutas existentes en su entorno, que explican la existencia de asentamientos humanos desde el Paleolítico (40.000 a.C.). Existe en el término municipal una necrópolis de cuevas artificiales de la Edad del Cobre, una de las más importantes de España. Igualmente hay varios poblados roma­nos. Los árabes, que explotaron intensivamente su riqueza agrícola, construyeron una fortaleza que fue destruida por los cristianos en 1424. Repoblada en tiempos de Juan II de Castilla, pasó a depender de la jurisdicción de Antequera, no consiguiendo la cédula de villazgo hasta 1818, bajo Fernando VII. Es una localidad pequeña, con calles cortas y estrechas, organizada en torno a la plaza de la iglesia, cuya antigua fuente principal de piedra, del siglo XVI, hoy se conserva en el Ayuntamiento (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
  
Iglesia de San Juan Bautista
     Obra de finales del siglo XVIII, o al menos muy reformada entonces, se ha atribuido al ala­rife antequerano Juan de Reina. El interior tiene tres naves separadas por gruesos pilares que sostienen arcos de medio punto. Las cubiertas de la nave central, del presbiterio y de los brazos del crucero, son bóvedas de medio cañón con lunetos ciegos y arcos fajones sobre placas recortadas. Las de las naves laterales, bóvedas de aristas, y la del crucero, una bóveda semiesférica. En la nave del Evangelio, se abren, en la cabecera, un camarín octogonal con bóveda de ocho paños, y, prolongando el brazo del crucero, la capilla del Sa­grario con bóveda de medio cañón con lunetos, en la actualidad en proceso de restauración. A los pies hay un pequeño coro elevado. La facha­da, de mampostería y ladrillo visto, ha sido muy restaurada. La portada tiene acceso adintelado flanqueado por pilastras que sostienen frontón partido y una hornacina, con imagen moderna de San Juanito. En la fachada se sitúan también tres óculos en forma de estrella. La torre-espadaña sigue el modelo antequerano: base cuadrada y espadaña moderna de tres cuerpos rematados por frontón.
     Entre sus bienes muebles destacan una pila bautismal de mármol rojo de 1606, en la capilla situada a los pies del lado de la Epístola; un Jesús Nazareno, de Castillo Lastrucci, de 1938, que puede además transformarse en un Cristo de la Columna, ubicado en una capilla de la nave del Evangelio; un Cristo Yacente de Olot, en una cu­riosa hornacina-urna a los pies; un San José con el Niño, talla policromada de escuela antequerana, del último tercio del XVIII, en la capilla del testero de la Epístola; una interesante Dolorosa de vestir sevillana, del XIX en el camarín; y un cáliz de plata con hojarasca y rocalla del XVIII, en la sacristía (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     En torno a una plaza situada en el centro del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de San Juan Bautista, construida en el siglo XVIII sobre otra iglesia primitiva de dimensiones mucho más pequeñas. Las profundas obras de remodelación y ampliación que sufrió esta primera construcción se llevaron a cabo por el alarife de Antequera, D. Juan de Reina.
     Su exterior, de mampostería y ladrillo, ostenta una sencilla portada rematada por un pequeño frontón abierto en su vértice, donde hay una hornacina enmarcada con arco de medio punto. La torre cuadrada se convierte en espadaña de tres cuerpos, el superior de un solo arco y rematado con frontón.
     En el interior, de tres naves separadas por arcos de medio punto sobre gruesos pilares y una bóveda sobre el crucero, cabe destacar el camarín octogonal (situado en el altar mayor) y la capilla del Sagrario (a la izquierda), elemento singular de esta iglesia pues normalmente se encuentra detrás del altar mayor.
     Como elementos que sobresalen tenemos el altar mayor, de 1706; la pila bautismal de mármol rojo, de 1606; la imagen de Jesús Nazareno, del imaginero sevillano Castillo Lastrucci; una imagen de San José, de la Escuela Antequerana del último tercio del siglo XVIII; y la imagen de la Virgen de los Dolores de finales del siglo XIX, de la escuela sevillana. Entre los enseres religiosos destaca el cáliz de plata con decoración de hojarasca y rocalla del siglo XVIII y el ajuar de la Virgen de los Dolores (Diputación Provincial de Málaga).

Aldeas de La Moheda y El Cedrón

     El origen del municipio de Cuevas Bajas parte de la creación de las aldeas de la Moheda y el Cedrón, que se construyeron durante la reconquista cristiana en época medieval para repoblar estas zonas deshabitadas y destinarlas a la explotación agrícola.
     En el kilómetro 6,1 la etapa 15 de la Gran Senda de Málaga (GR 249), se llega al cortijo de Cedrón, una de las cortijadas (diseminados, aldeas) que forman parte, junto a la Moheda y el propio casco urbano de Cuevas Bajas, del término municipal de este último.
     Tras la conquista de Antequera en 1410, todo el territorio circundante, incluidas Cuevas de Belda (el principal asentamiento de la zona en época medieval), pasó a control castellano. Excepto por un episodio efímero en 1424, cuando es ocupada nuevamente por andalusíes (ante la despoblación generalizada de esta zona fronteriza), todo el territorio de Cuevas de Belda pertenece a Antequera y pasa a formar parte de su villa, desde que en 1441 Juan II de Castilla le otorga el título de ciudad. Los nuevos repobladores de esta zona se asentaron en los lugares conocidos como El Pilar y Los Frailes, próximos a la Sierra del Camorro (la ubicación de la antigua Cuevas de Belda), en La Moheda y aquí en Cedrón. Los dos primeros asentamientos (El Pilar y Los Frailes) darán lugar a las Cuevas Altas, actual Cuevas de San Marcos. Con el tiempo, los repobladores también se asientan en lugares más próximos al Genil, más productivos desde la perspectiva agrícola, y junto a las cortijadas que se establecieron en La Moheda y en Cedrón, darán lugar a las Cuevas Bajas, o Cuevas de San Antón.
     La cortijada de Cedrón está formada por poco más de una decena de casas con distinta tipología, con la calle principal empedrada y un horno de uso común. Antes de la aparición de las tahonas, estos lugares debían procurarse el pan, básico en la alimentación, por sus propios medios. Para elaborar el pan, generalmente cada ocho días, primero se encendía el horno retirando las ascuas cuando acababa la combustión. Se consideraba que la temperatura era la idónea cuando las paredes del interior estaban blancas. Después de limpiar bien la base, se introducían las masas que se cocían gracias al calor que permanecía en las paredes del horno. El nomenclátor de 1860 indica que Cedrón tenía en esa fecha nueve viviendas, siendo dos de ellas de una planta y el resto de dos plantas.
     A 150 metros de Cedrón, un desvío a la derecha lleva en unos 500 metros a la cortijada de La Moheda, algo menor que la anterior, donde existen las ruinas de un antiguo molino de aceite de prensa de viga, del que se conserva la torre de contrapeso, de planta rectangular, con un tejado a cuatro aguas. Según el nomenclátor, en 1860 La Moheda tenía cuatro viviendas de dos plantas y el molino citado.
     En el entorno de la Moheda han aparecido indicios cerámicos que apuntan a que el lugar constituyó un asentamiento relacionado con la explotación agrícola de estas tierras en época romana; también aparece cerámica medieval (Diputación Provincial de Málaga).

antigua Fuente Municipal

     La Fuente Municipal o Fuente del Pueblo, data del siglo siglo XV y la misma se encontraba ubicada antiguamente en la plaza de la Iglesia de San Juan Bautista, sirviendo en sus orígenes para el abastecimiento de agua para la población. Posteriormente, en torno a medidos del siglo pasado, se trasladó a lo que hoy es el Parque Municipal situado junto a la calle Real, siendo rehabilitada en la década de los 70 y en el año 2011.
     Su construcción es de piedra y su forma circular, con un pivote central del que salen cuatro caños que originalmente vertían al abrevadero (Diputación Provincial de Málaga).

Noria de la Agusadera
     Cuando los árboles de la ribera del Genil se tiñen de bronce y ocre, cuando los rayos del sol nos van dando tregua después del estío, es el mejor momento para descubrir la Noria de la Agusadera o Aguzadera, en el Soto del Río Genil, por tierras de Cuevas Bajas.
     Lleva la noria más de doscientos años facilitando el riego de los campos, ayudando a los habitantes del lugar a aprovechar sus recursos. Es un pequeño monumento de la vieja ingeniería hidráulica y agrícola, convertido en un auténtico emblema para los habitantes de la zona.
     Las norias fluviales han sido conocidas en Andalucía desde finales de la Edad Media por el término de norias de vuelo. Su nombre, naura, deriva del verbo árabe náar, que significa gruñir o gemir, en clara alusión al característico sonido que producen cuando están en movimiento.
     Antigua noria del s. XIX que servía para riego del Paraje de La Agusadera, extrayendo el agua del río Genil, a su paso por el municipio de Cuevas Bajas. Esta noria que tiene ya más de 200 años y sorprende por su monumentalidad y, sin duda, se ha convertido en uno de los símbolos del municipio, integrándose de una forma muy simbiótica con el entorno donde se encuentra como es el Soto del Río Genil, el segundo río más importante de Andalucía y que en su curso medio pasa por Cuevas Bajas. No en vano, uno de los eslóganes turísticos de esta zona es “Donde Málaga se asoma al Genil”, haciendo alusión a este accidente geográfico.
     Desde la Calle Real de Cuevas Bajas, por el Camino del Río se llega al Paraje de la Agusadera o Aguzadera, a poco más de un Km de la población. Dejando la pista asfaltada, sólo hay que acercarse a la orilla del río para ver el conjunto. Aguas arriba, siguiendo la Colada del Río, recorriendo unos tres kilómetros desde Cuevas Bajas, se llega a la Noria y molino harinero de la Seña o Aceña.
     La noria de la Aguzadera consta de:
        - Noria metálica de diámetro 10 metros, 28 radios y cruces, 56 paletas y cangilones
        - Puerto escalonado de mampostería
        - Acueducto de 4 arcos
     El molino y noria de la Seña conserva:
        - Noria metálica de 9,80 metros, 14 radios y cruces, 48 paletas y cangilones
        - Puerto asociado a los restos del edificio del molino
        - Molino de tres piedras, conservando todos los cárcavos y algunas piedras en el  exterior de los restos del molino
        - Restos del acueducto de riego.
     La noria de la Agusadera y su acueducto fueron restaurados en 2010 y el lugar está declarado Rincón singular de la provincia de Málaga. La Noria y molino de la Seña se encuentra también acondicionada para la visita pública.
     A la Noria de la Agusadera se accede desde C/ Real de Cuevas Bajas por el Camino del Río, hasta llegar al paraje de la Agusadera (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Juan Bautista, aldeas de la Moheda y Cedrón, antigua Fuente Municipal, y Noria de la Agusadera) de la localidad de Cuevas Bajas, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 27 de noviembre de 2023

La Hermandad de la Milagrosa

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Milagrosa, de Sevilla.
   Hoy, 27 de noviembre, la iglesia católica conmemora la festividad de la Medalla Milagrosa, y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de la Milagrosa, de Sevilla.
     La Hermandad de la Milagrosa, tiene su sede canónica, y Casa-Hermandad en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, que se encuentra en la avenida de la Ciudad Jardín, s/n; en el Barrio de Ciudad Jardín, del Distrito Nervión.
       La Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el puente del Cedrón, María Santísima del Rosario y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1998, con sede canónica en la iglesia parroquial de la Milagrosa, siendo sus imágenes titulares Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, talla anónima del siglo XIX; Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el puente del Cedrón, obra de Navarro Arteaga en 2008; María Santísima del Rosario, obra de Francisco Buiza en 1963; y San Juan Evangelista, obra de Juan Antonio Blanco Ramos, en 2002.
     El escudo de la Hermandad está formado por Cruz con rayos que representan a los de la Virgen Milagrosa, a los pies de la misma aparece el ancla que simboliza la Esperanza, en el lado izquierdo aparece un ovalo con la Custodia del Santísimo Sacramento. En el derecho, el anagrama de María rodeándolo un Rosario. En la Greca exterior rematando aparece la cruz de malta que representa a la imagen titular de San Juan Evangelista.
       El germen de esta hermandad está en los años 60 cuando se empieza a formar una devoción entorno a María Santísima del Rosario, virgen que recala en la parroquia de la Milagrosa donada por la familia de Joaquín Zulueta Trigo (ex-alguacil de la Maestranza). En estos años juega un papel fundamental el párroco Antonio Martín Pozas que es quien empieza a rendirle culto a la virgen y así favorecer la fundación de una hermandad.
     Tras este impulso inicial la idea fue cayendo en letargo poco a poco, hasta que en los comienzos de la década de los 80, de nuevo, Antonio Martín Pozas, revitaliza el culto a María Santísima del Rosario con la realización de varios rosarios públicos. Durante la década de los 90 se unen a estos cultos, la potenciación de adoración del santísimo sacramento. En 1998 se da otro gran paso. Se realiza una procesión pública con su divina majestad bajo y palio y detrás María Santísima del Rosario en lo que era su primera salida procesional. Cuenta para esa salida con préstamos y ayuda de las hermandades de la Soledad de San Lorenzo (diadema), Hermandad de la Estrella de Valencina (manto y saya), La Sed (cera, ciriales y cuerpo de acólitos), El Baratillo (candelería y jarras) y la Asociación de vecinos de Ciudad Jardín costeó a la Banda de la Cruz Roja.
     En 2003 se recibe el título de asociación parroquial de fieles. En 2005 sale bajo palio por primera vez en la jornada del Domingo de Pasión. En 2008 se convierte en agrupación parroquial y durante los siguientes años la corporación fue enriqueciendo su patrimonio, destacando la configuración de un paso de misterio realizado y diseñado por José Antonio Navarro Arteaga. La primera idea de los miembros de la agrupación fue que el titular cristífero fuera una imagen del crucificado que hay en la parroquia y que se es autoría de Darío Fernández Parra, pero el delegado diocesano de aquel entonces, Manuel Soria Campos, les advirtió que en la zona ya existían tres crucificados (La Sed, El Cerro y San Bernardo). Su idea entonces fue la de hacer una Nazareno donde apareciesen las Santas Mujeres y Simón de Cirene, pero al final el autor del Misterio les convence para representar un pasaje que hasta ese momento no se podía ver en Sevilla. El 30 de noviembre de 2015, durante la función solemne a la Virgen de la Medalla Milagrosa, el arzobispo Juan José Asenjo anuncia que la agrupación parroquial pasa a ser hermandad de penitencia. El 19 de marzo de 2016 realiza por primera vez estación de penitencia (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
Conozcamos mejor la Memoria de la Aparición de la Medalla Milagrosa;
   Esta memoria hace referencia a la devoción a la Inmaculada Milagrosa y su medalla, que tiene como divulgadora a Santa Catalina Labouré, que atribuyó a inspiración divina. En el año 1830, en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en París, Francia, narró que la Virgen se le había aparecido en tres ocasiones cuando era una humilde y piadosa novicia. En las tres, Catalina vio a la Virgen, recibió mensajes y fue tratada con amorosa y maternal atención. La primera visión fue hacia las 11,30 horas de la noche del dieciocho de julio, en que oyó que alguien la llamaba por su nombre: “Sor Labouré, Sor Labouré, ven a la capilla. Allí te espera la Santísima Virgen”. Quien la llamaba era un niño pequeño y él mismo la condujo hasta la capilla. Catalina se puso a rezar y después de oír un ruido semejante al roce de un vestido de seda, vio a la Virgen sentada al lado del Altar.  Catalina fue hacia Ella, cayó de hinojos apoyando sus manos en las rodillas de la Santísima Virgen y oyó una voz que le dijo: “Hija mía, Dios quiere encomendarte una misión... tendrás que sufrir, pero lo soportarás porque lo que vas a hacer será para Gloria de Dios. Serás contradecida, pero tendrás gracias. No temas”. La Virgen señaló al pie del Altar y recomendó a Catalina acudir allí en los momentos de pena a desahogar su corazón pues allí, dijo, serían derramadas las gracias que grandes y chicos pidan con confianza y sencillez. 
     En la segunda visión, hacia las 5,30 horas de la tarde del veintisiete de Noviembre, la Virgen comunicó a su vidente el mensaje que le quería transmitir. Esta aparición tuvo tres momentos distintos. Oyó nuevamente el ruido semejante al roce de la seda y vio a la Virgen. En un primer momento, Ésta estaba de pie, sobre la mitad de un globo, aplastando con sus pies a una serpiente. Tenía un vestido cerrado de seda aurora con mangas lisas; un velo blanco le cubría la cabeza y le caía por ambos lados. Como vemos, presentaba la iconografía habitual de la Inmaculada. En sus manos, a la altura del pecho, sostenía un globo con una pequeña cruz en su parte superior. La Virgen ofrecía ese globo al Señor, con tono suplicante. Sus dedos tenían anillos con piedras, algunas de las cuales despedían luz y otras no. La Santísima Virgen bajó la mirada. Y Catalina oyó: “Este globo que ves, representa al mundo y a cada uno en particular. Los rayos de luz son el símbolo de las gracias que obtengo para quienes me las piden. Las piedras que no arrojan rayos, son las gracias que dejan de pedirme". Cuando el globo desapareció, las manos de la Virgen se extendieron resplandecientes de luz hacia la tierra; los haces de luz no dejaban ver sus pies. Se formó un cuadro ovalado alrededor de la Virgen y en semicírculo, comenzando a la altura de la mano derecha, pasando sobre la cabeza de Ella y terminando a la altura de la mano izquierda, se leía: "OH MARÍA SIN PECADO CONCEBIDA, RUEGA POR NOSOTROS, QUE RECURRIMOS A TI". Catalina oyó una voz que le dijo: “Haz acuñar una medalla según este modelo, las personas que la lleven en el cuello recibirán grandes gracias: las gracias serán abundantes para las personas que la llevaren con confianza”.
   El cuadro se dio vuelta mostrando la letra M, coronada con una cruz apoyada sobre una barra y debajo de la letra M, los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que Catalina distinguió porque uno estaba coronado de espinas y el otro traspasado por una espada. Alrededor del monograma había doce estrellas. En el curso del mes de diciembre del mismo año, Catalina fue favorecida con una nueva aparición, similar a la del veintisiete de Noviembre. También durante la oración de la tarde. Catalina recibió nuevamente la orden dada por la Virgen de hacer acuñar una medalla, según el modelo que se le había mostrado el día citado, y que se le mostró nuevamente en esta aparición.  Quiso la Virgen que su vidente tuviera muy claros los simbolismos de su aparición, por eso insistió de una manera especial que el globo, que Ella tenía en sus manos, representaba al mundo entero y cada persona en particular; en que los rayos de luz que arrojaban las piedras de sus anillos, eran las gracias que Ella conseguía para las personas que se las pedían, que las piedras que no arrojaban rayos, eran las gracias que dejaban de pedirle; que el Altar era el lugar a donde debían recurrir grandes y chicos, con confianza y sencillez, a desahogar sus penas. Después de vencer Catalina todos los obstáculos y contradicciones que le había anunciado la Santísima Virgen, en el año 1832, las autoridades eclesiásticas aprobaron la acuñación de la medalla. Una vez acuñada, se difundió rápidamente. Fueron tantos y tan abundantes los milagros obtenidos a través de ella, que se la llamó, la medalla que cura, la medalla que salva, la medalla que obra milagros, y finalmente la medalla milagrosa. La Iglesia aprobó esta devoción con el decreto de institución de la fiesta de la Medalla Milagrosa, el veintisiete de noviembre, sancionado por León XIII Pecci (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).   
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Página web oficial de la Hermandad de la Milagrosa: www.hermandaddelamilagrosa.es

La Hermandad de la Milagrosa, al detalle:
- Sede Canónica: Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
- Día de Salida Procesional: Sábado de Pasión (Estación de Penitencia)
                                                Domingo cercano al 27 de noviembre (Virgen Milagrosa)
- Imágenes Titulares:    Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
                                        Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el puente del Cedrón
                                        María Santísima del Rosario
                                        San Juan Evangelista