Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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sábado, 9 de noviembre de 2024

El Centro de Interpretación del Mosto, en Umbrete (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de Interpretación del Mosto, en Umbrete (Sevilla).  
     Hoy, sábado 9 de noviembre, es el segundo Fin de Semana de Noviembre, fecha en la que se celebra la Fiesta del Mosto, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Centro de Interpretación del Mosto, en Umbrete (Sevilla).
     El Centro de Interpretación del Mosto, se encuentra en la calle Ruperto Escobar, 5; en Umbrete (Sevilla).
     Hay vestigios en la comarca Aljarafe-Doñana que apuntan a que ya en la época de los romanos se elaboraba en esta tierra vino joven y afrutado, de textura densa y color pálido amarillo. Fue esta antigua civilización, que tanta impronta dejó en la provincia de Sevilla, la que comenzó a fermentar estos caldos en barricas de roble.
     No es por eso difícil entender la simbiótica relación que pueblos como Umbrete han tenido desde hace siglos con este producto de la vid, el mosto, una de las principales señas de identidad del territorio. El Centro de Interpretación del Mosto es un nuevo espacio museístico ubicado en una antigua bodega de la familia Salado, nombre ilustre de la industria vitivinícola de la comarca.
     Este centro ha abierto sus puertas con el objetivo de proyectar el valor turístico y patrimonial de unos caldos que tienen en este municipio, como ya hemos indicado, uno de los máximos exponentes vinícolas de la provincia de Sevilla.
     Además de la propia recuperación del magnífico edificio donde se localiza, uno de los más importantes ejemplos de arquitectura civil de la localidad, y la valorización de elementos propios de la industria del mosto (maquinaria y útiles antiguos, como los que se utilizaban para prensar, fermentar y conservar los productos de la uva), el centro acoge una exposición de paneles fotográficos que muestran las distintas etapas de producción y comercialización.
     Descubre más de este vino y el Aljarafe con la Ruta del Mosto.
Horario
     Viernes a domingo de 11:00 a 17:00 (octubre a marzo) (Turismo de la Provincia de Sevilla).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de Interpretación del Mosto, en Umbrete (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Umbrete (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

sábado, 13 de julio de 2024

La Bodega de Sierra, en Villanueva del Ariscal (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Bodega de Sierra, en Villanueva del Ariscal (Sevilla).
     Lagar y Bodega y lagar (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Bodega de Sierra, en Villanueva del Ariscal (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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martes, 9 de enero de 2024

Los principales monumentos (Arquitectura civil; plaza de la Paz; antiguo Convento de los Jesuitas; antigua Casa Cilla; Arquitectura bodeguera; Muralla medieval; Almona; Casa del Marqués de Casa Arizón; plaza de la Salle; plaza de los Cisnes y Paseo de la Calzada; Jardín histórico de Las Piletas; y Fuerte San Salvador) de la localidad de Sanlúcar de Barrameda (y VI), en la provincia de Cádiz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Cádiz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Arquitectura civil; plaza de la Paz; antiguo Convento de los Jesuitas; antigua Casa Cilla; Arquitectura bodeguera; Muralla medieval; Almona; Casa del Marqués de Casa Arizón; plaza de la Salle; plaza de los Cisnes y Paseo de la Calzada; Jardín histórico de Las Piletas; y Fuerte San Salvador) de la localidad de Sanlúcar de Barrameda (y VI), en la provincia de Cádiz.


Arquitectura civil doméstica
     Las calles aledañas al palacio Orleáns-Borbón son soporte de uno de los más destacados ámbitos de arquitectura civil doméstica del Barrio Alto. En este entorno perviven una serie de casas de los siglos XVII y XVIII, cuyas fachadas fueron reformadas en su mayoría durante el XIX según las ordenanzas academicistas. Este caserío se dis­tingue por la elegancia y sobriedad propias de la casa-patio del barroco sevillano. Siguiendo tales coordenadas, estas edificaciones se desarrollan en planta regular distribuyendo sus dependencias alrededor del patio principal, al que se suele agregar un segundo patio secundario y jardín.
     En ocasiones sobresale en el tejado la torre-mi­rador propia de las casas de cargadores a Indias, que en su mayor parte pertenecen al siglo XVII y se cubren con tejados a cuatro aguas, aunque también se localizan algunos ejemplos del tipo de sillón.
     Cerradas al exterior a través del recio portón, estas casas mantienen la tradición hispano-árabe de vivir hacia el patio interior, quedando cerradas hacia la calle por las altas tapias de los jardines. Divididas en dos plantas y, a veces, ático o soberao superior de menor altura, destaca la equilibrada composición de sus huecos en fachada, tratándose con mayor riqueza decorativa la puerta principal, cuyo balcón superior se suele cubrir con el tradicional guardapolvo de origen musulmán. La decoración se concentra en la portada, en ocasiones de sillería tallada, cuyo acceso queda enmarcado con molduras casi siem­pre quebradas, completándose la ornamentación con herrajes, barandillas y tornapuntas. En origen estas blancas fachadas estuvieron revestidas con pintura mural de motivos geométricos y vegetales, de la que se conservan algunos restos (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Plaza de la Paz
     Su origen se encuentra en el alcázar hispano­ árabe edificado en este lugar, por lo que se denominó plaza del Alcázar Viejo y luego plaza Alta o plaza de Arriba. Se convirtió en el centro cívico, comercial y festivo de la villa medieval. El prota­gonismo urbano quedaba avalado por su estratégica situación, prácticamente en el centro de las antiguas Puertas de la muralla. De ella partieron las principales calles cristianas y en su confluen­cia se levantaron los edificios más significativos, como la Iglesia Mayor, Palacio Ducal, Casa del Cabildo, Alhóndiga, Pósito, Cárcel o despachos de los escribanos. Actualmente la plaza conserva parte de su vieja fisonomía, conservándose la iglesia mayor, el palacio ducal, la amplia fachada almenada del reconstruido Pósito, edificado en 1736 y ampliado en 1753; y la academicista fachada de la Real Cárcel, reedificada en 1716 y reformada en el siglo XIX que hoy es conservatorio de música. Estos edificios siguen prestando cierta relevancia arquitectónica al antiguo cora­zón urbano de Sanlúcar (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

antiguo Convento de los Jesuitas
     Situado en la calle Luis de Eguílaz, se conserva la portada principal y los tres antiguos claustros. El conjunto de convento, iglesia y colegio fue realizado en 1717. Tras marcharse la comunidad jesuita, en 1767, el edificio tuvo diversos usos hasta que fue rehabilitado para viviendas en 1987. La iglesia, de nave rectangular, se mantuvo abierta al culto, pero durante la invasión francesa sufrió un incendio que provocó la pérdida de su cubierta principal, aunque se conserva la bóveda de la capilla sacramental, añadida en el lado de la epístola, siendo propiedad actual de Bodegas Barbadillo. La portada adintelada del convento está flanqueada por dobles columnas adosadas que reposan en elevado basamento y se corona con agudo entablamento sobre el que se abrió un balcón con posterioridad. El depurado claustro principal está configurado por dos cuerpos, formado el primero por arquerías de medio punto sobre esbeltas columnas de mármol blanco y cerrado el superior con balcones moldurados entre pilastras (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

antigua Casa Cilla (Bodegas Barbadillo)
     El Arzobispado edificó en 1782 esta nueva Casa de Diezmos. El edificio sirvió a su primer destino hasta que se abolieron los diezmos en 1841, siendo adquirida en 1939 por la empresa vinatera Barbadillo que instaló aquí su sede administrativa y bodegas. La edificación presenta planta casi rectangular distribuyéndose las dependencias en torno a dos patios. La fachada con portada adintelada se encuentra muy transformada.
     El amplio patio principal se configura en planta baja mediante arquerías de medio punto sobre columnas de mármol blanco, cerrándose el piso alto mediante balcones entre pilastras. En un lateral se sitúa una escalera monumental con azulejería de la época. También se conservan en planta alta unas armaduras de madera de lima bordón con lacerías estrelladas que parecen de un edificio anterior del siglo XVII (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Arquitectura bodeguera
     El entorno próximo al castillo de Santiago presenta una fisonomía urbana caracterizada por el predominio de bodegas. Configurado en pa­ralelo a una época de auge comercial del vino, producido a mediados del siglo XIX, este frente bodeguero del Barrio Alto se extiende desde la calle Luis de Eguílaz hasta la Avenida de la Constitución, diseminándose hacia el interior. Estas bodegas se sitúan al filo de la barranca y se orientan hacia los vientos de poniente, necesarios para la crianza de la manzanilla de Sanlúcar.
     Algunas de estas bodegas se instalaron en antiguos edificios eclesiásticos desamortizados, como la capilla de los jesuitas, el convento de San Agustín o la Casa Cilla, aunque un buen número se construyó de nueva planta. Las bodegas que se insertan en la trama urbana del interior del Barrio Alto son muy pequeñas y más antiguas, de las llamadas moriscas, que se adosaron a las casas de los comerciantes durante el siglo XVII, situándose en algunos casos graneros en la plan­ta superior. En el siglo XVIII aparecen pequeñas bodegas exentas cuyas fachadas dibujan el perfil escalonado de las cubiertas, asemejándose a las iglesias mudéjares. Características del siglo XIX son las bodegas medianas, cuyo interior se estructura bien en dos naves mediante arquería central sobre pilares rectangulares, bien recayen­do la cubierta directamente sobre los pilares a través de una viga madre y zapatas de transición. Este sencillo módulo se multiplica en las bodegas más grandes que cuentan con múltiples naves hasta alcanzar las grandes proporciones de las bodegas llamadas «catedrales».
     Los rasgos arquitectónicos de las bodegas están en función de establecer un microclima interior de temperatura y humedad constantes. Se edifican altas y diáfanas naves, que pueden contener grandes volúmenes de aire, cuyas cubriciones son a dos aguas con viguería al interior y teja árabe al exterior. Los blancos y reflectantes paramentos se aperturan en su tercio superior con pequeñas ventanas  apaisadas que impiden la entrada del sol, al tiempo que permiten la aireación a través de celosías o esterones de esparto. En las fachadas principales se suelen abrir huecos de acceso de medio punto moldurados  y  un  frontón  superior cierra el ángulo de las cubiertas, en cuyo tímpano se sitúa un gran vano circular (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Muralla medieval
     En la calle Gitanos se conserva el único lienzo de la muralla  medieval que ha permanecido exento. El recinto murado fue construido por Guzmán el Bueno entre 1297 y 1309, el cual di­bujaba la forma de un polígono de cuatro lados casi rectangular. Con un perímetro total de unos 1.550 metros, poseía cuatro lienzos con torres y torreones y cuatro puertas. Todos los lados eran rectos, excepto el lienzo que miraba al mar si­tuado al filo de la barranca, que era el más largo y corría desde el Castillo de Santiago hasta la calle Almonte. Aún quedan restos de la muralla integrados en las casas del Barrio Alto. De las antiguas puertas sólo se conserva la Puerta de Rota, situada en la plaza de la Fuente Vieja. Aun­que muy reformada, se estructura mediante un gran arco de medio punto abierto en un muro de cantería irregular, coronándose en el centro con penacho lobulado y almenado piramidal (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   
     El recinto formaba un cuadrilátero en el que había cuatro puertas; la única que se conserva hoy día es la Puerta de Rota, por la que se bajaba a la Cuesta del Ganado.
     Debido a los ataques de los musulmanes a Sanlúcar, tanto por mar como tierra, D. Alonso Pérez de Guzmán dispuso la construcción de las nuevas murallas de la ciudad para resguardarla de estos ataques. Aunque no se sabe exactamente el año en que se ejecutó la obra, es probable que fuera en el siglo XII (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

La Almona
     La plaza de la Divina Pastora está protagonizada por esta antigua fábrica de jabón, que fue construida a finales del siglo XVII y ampliada en el siglo XVIII, siglo al que pertenece la crujía de fachada. Pertenecía a los Duques de Medina Sidonia, que la traspasaron en 1757 a la Casa de Medinaceli, hasta que se abolió este monopolio de la nobleza, vendiéndose en 1855 para bodegas. Es una de las pocas almonas andaluzas conservadas en su estructura original. Su amplia fachada presenta dos plantas donde se abren ventanas y balcones de forma simétrica, destacando la decoración geométrica de rombos y elipses de las pilastras que flanquean  la adintelada portada principal, presidida por escudo nobiliario. En el interior se conservan dos inte­resantes naves industriales donde se fabricaba el jabón, pues una tercera, del siglo XVII, ha sido demolida en 2002. Una de estas naves se cubre con armadura de madera a dos aguas que recae mediante encinchado en una arquería central de medio punto sobre sendos pilares rectangulares y cinchas de madera en los extremos; y la otra presenta planta rectangular y se cubre con bóvedas de cascarón, siendo ambas del siglo XVII (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Casa del Marqués de Casa Arizón
     Situada entre las calles Divina Pastora y Banda de la Playa, este conjunto fue edificado por los Arizón, notable familia de cargadores a Indias. El abandonado recinto reviste una importancia excepcional por conservarse el conjunto completo de dependencias específicas de su doble vertiente residencial y comercial. La planta casi rectangular se organizó alrededor de un núcleo residencial del siglo XVII, al que se accede a través de la puerta del apeadero, estructurada mediante vano carpanel entre pilastras cajeadas que se corona con frontón curvo y roto donde se aloja el escudo de Arizón. En la crujías aledañas a la calle Banda Playa se ubicaban las bodegas, almacenes y demás dependencias propias del tráfico comercial.
     Estilísticamente, las dos zonas residenciales adoptan las trazas propias de las casas-palacio del barroco sevillano mediante cuatro crujías preferentes en torno a un patio central columnado. La fachada de la casa del siglo XVII ofrece una doble galería porticada con arcos de medio punto sobre pilares en el cuerpo inferior y arcos rebajados sobre pilares en el superior. La fachada de la casa edificada en 1730, abierta a la calle Divina Pastora, se resuelve en dos plantas y ático. En disposición simétrica se abren carce­leras en planta baja y cierros con balcón central en la superior, el cual recae sobre tornapuntas de forja. La portada adintelada está flanqueada con pilastras y clásico friso en el entablamento. El ornamental ático, de menor altura, se ordena mediante una sucesión de vanos de medio punto entre pilastras, situándose en las zonas intermedias decoración de dobles óculos ciegos elípticos y octogonales. Por encima del tejado sobresale una esbelta torre-mirador del tipo de sillón. Tanto el exterior de la torre como el ático y oratorio presentan decoración geométrica de lacería incisa en mortero bicolor almagra y blanco.
     Del interior destaca el espacioso zaguán con poyo lateral corrido y solería de ladrillo a sardinel; el portón de madera americana ricamente tallado en su cara interna; el brocal del pozo octogonal de mármol blanco y probable origen genovés; el mármol rojo de las columnas del patio; la escalera con barandilla salomónica y bóveda esquifada con yeserías de cartón recortado; y las formas conventuales de portajes y celosías. En la planta alta se sitúa un oratorio abovedado, que está totalmente pintado al fresco con iconografía de signo mariano y estilo rococó (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   
     Edificada entre el último tercio del siglo XVII y la primera mitad del XVIII, el inmueble constituye el único conjunto urbano de la ciudad que contiene y conserva, tipológicamente, todos los elementos propios que configuraron las típicas casas de los cargadores de Indias y que, en líneas generales, responden a una doble funcionalidad: Residencia familiar y almacenaje. De autor desconocido, debió ser en el siglo XVIII cuando se edificaron, o al menos rehabilitaron en estilo barroco, las zonas más monumentales del conjunto arquitectónico.
     Arquitectónicamente, la Casa Arizón conjuga una superposición de elementos, que o responden a una unidad arquitectónica homogénea, sino que fueron el resultado de sucesivas ampliaciones, transformaciones y agregaciones, realizadas en el transcurso del tiempo, y que se traducen, entre otros, en la existencia de dos viviendas familiares y numerosos patios interiores, almacenes y bodegas.
     La casa tenía bien diferenciada la zona de vivienda y la de utilización comercial, ya que son perceptibles espacios funcionalmente distintos, dando pie a una disposición irregular; dos zonas de residencia entre las que se distribuyen espacios de almacén de bóvedas altas y arquerías. Esta disposición podría deberse a que las distintas partes que la integran no son contemporáneas. Las huellas de la función comercial de la casa son perceptibles incluso en las señales que ha dejado en el mármol el continuo trasiego de carretas. Además, dada la buena relación que existía entre los Arizón y la Corona, parte de la casa fue cedida para ser convertida en almacenes reales en tiempos de Felipe V. La construcción se remata con un mirador de perfecta orientación para divisar la llegada de las embarcaciones. 
     Desde principios de este siglo la casa de los Arizón comenzó a ser abandonada, por lo que a su función residencial se refiere. En la actualidad parte del edificio se encuentra alquilado para uso industrial y parte sigue conservando un uso residencial como vivienda veraniega. La Casa Arizón se distingue por conservar aún hoy la totalidad de las características de una casa de comerciante de Ultramar, contando con dependencias residenciales, de almacenaje, patios y mirador. La finca se compone de una serie de edificaciones agrupadas entre sí que constituyen el conjunto del inmueble, pudiéndose distinguir la edificación principal o zona destinada a la habitación de la familia, dependencias destinadas a almacenes y la zona de servicio. 
     La zona noble se desarrolla en torno a un patio cuadrado con galería circundante en planta baja y alta con arcos y columnas de mármol rojo en planta baja y balcones en planta alta. En una esquina de la galería se sitúa la escalera que comunica ambas plantas. Se accede al resto de las dependencias desde la galería situada en torno a ésta. También adosada a la galería se sitúa el torreón desde el que se divisa la llegada de los barcos. El sector destinado a almacenes se sitúa de forma opuesta con acceso desde la banda de la Playa, destacando una zona abovedada de gran altura en planta baja que se adosa a un segundo patio cuadrado con galería en ambas plantas, de arcos y columnas en la baja y balcones en la superior. De la fachada destaca la puerta principal con dos pilastras planas, con capitel dórico y amplio dintel moldurado sobre el que descansa un amplio balcón de la planta superior. Se completa con carceleras en planta primera, todas ellas protegidas como guardapolvos de madera y balcones con huecos de medio punto en planta segunda intercalándose con ojos de buey ochavados.
     La estructura portátil vertical se resuelve mediante muros de carga de espesores entre 60 y 70 centímetros ejecutados con ladrillo y tapial. Los forjados de madera con alfajías del mismo material y ladrillo portabla. La cubierta del patio es de azotea accediéndose desde la torre. El resto es de cubierta a dos aguas de teja árabe construida mediante cerchas de madera y tablazón. En la zona de los almacenes se emplean pilastras y bóvedas de aristas en piedra ostionera. La edificación se conserva con muy pocos cambios salvo la zona de almacenes que fue acondicionada para acuartelamiento de la guardia civil. Aparece la edificación principal como casa-palacio de magníficas proporciones y gran calidad de composición, aunque es de difícil percepción.
     El origen histórico de este inmueble aparece íntimamente ligado a la familia de los Arizón, pertenecientes a la burguesía comercial catalana que, a principios del siglo XVIII, se instaló en Sanlúcar de Barrameda para ejercer el comercio con las Indias.
     El propietario de esta casa pertenecía a una familia que procedía de Irlanda, de donde había huido por razones de índole religioso, y que se asentaría en Cataluña. Desde aquí el padre de Salvador Jacinto Arizón se trasladaría a Sanlúcar, iniciándose la presencia de una familia que jugó un papel importante en la vida comercial de la ciudad. La construcción de la casa se va a realizar sobre un solar que en esos momentos se encuentra más próximo al mar que en la actualidad y en una calle de denominación distinta, la acalle de la Bolsa. La amplísima superficie actual del edificio, de unos cinco mil metros cuadrados, es producto de una actuación en el entorno, ya que en su origen el solar se encontraba cruzado por una calle (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de la Salle (Plaza del Pradillo)
     Se formó delante de la antigua ermita de San Juan Bautista, transformada luego en iglesia de San Juan. En un edificio situado en uno de los ángulos de la plaza, se conserva la bóveda del altar mayor, fechable hacia 1615. Junto al anti­guo templo, haciendo esquina, existe una casa del siglo XVII, donde estuvo la Casa de Expósitos, en cuya fachada barroca se produce un efectista juego entre las molduras y frontones rectos que enmarcan los numerosos vanos. La fuente de mármol que centra la plaza fue donada por el Duque de Montpensier en 1858.
     El mayor protagonismo de este espacio urbano lo acapara la antigua casa de Moreda, que ocupa todo un frente de la plaza. Fue edificada en 1662 y reformada en el siglo XVIII. La amplia fachada se organiza en dos plantas y ático, abriéndose en las dos primeras una serie de vanos simétricos cerrados en su mayoría con rejas de forja, mientras que el ático está recorrido por una sucesión de balconcillos rebajados entre pilastras. Por la clasicista portada principal se accede al patio por una puerta lateral situada en el zaguán, el cual se articula mediante arquerías de medio punto sobre columnas de mármol blanco en el primer cuerpo y balcones entre pilastras en el segundo (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Plaza de los Cisnes y Paseo de la Calzada
     La Calzada es el paseo por excelencia de Sanlúcar y uno de los ámbitos urbanos más emblemáticos de la ciudad. Durante el primer tercio del siglo XX fue el centro de la vida veraniega. En el año 1794 se configuró como un paseo, pero la fisonomía actual deriva del ensanche realizado en 1901.
     De la época dorada de este paseo se conserva el antiguo Círculo Mercantil, rehabilitado como Oficina Municipal de Turismo; y el pequeño pa­bellón frontero conocido como «La Rifa», que fue edificado en el año 1929 para celebrar sorteos de beneficencia y está construido en ladrillo visto con decoración cerámica. Son dos huellas del importante arraigo que la estética regionalista tuvo en la ciudad.
     Además, en el frente izquierdo del paseo han pervivido algunas casonas de la época, entre las que cabe destacar las dos gemelas de tipo casticista edificadas en el año 1921 por Vicente Tra­ver y Tomás.
     El inicio del paseo de La Calzada está presidido por tres destacados edificios, ocupando uno de ellos el frente principal de la plaza de los Cis­nes. Se trata del antiguo hotel Los Cisnes, hoy rehabilitado para oficinas y apartamentos. En su exterior, de carácter romántico, se combinan los polícromos azulejos con los encajes que dibujan las rejerías decorativas de pretiles y balcones, acercándose ya a las formas modernistas.
     Aledaños a esta plaza y abriendo el paseo se encuentra una antigua villa edificada por Patricio Garvey en el año 1902, hoy oficinas municipales; y el actual Hotel Tartaneros, del año 1914 y corte modernista, en cuyas fachadas la decoración ce­rámica y la rica rejería se entreteje sobre el ritmo apilastrado que estructura el exterior, destacan­do los balcones esquineros, el pórtico de entrada y la terraza superior con pretiles abalaustrados (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   

Jardín histórico de Las Piletas
     En lugar próximo a la playa, este jardín tiene su origen en los preexistentes manantiales de aguas ferruginosas con propiedades medicinales. El conjunto dibuja una planta de cruz latina, en cuya cabecera semicircular se concentran los elementos más significativos. Las primeras obras de embellecimiento fueron realizadas en 1809 por el Duque de Osuna, quien patrocinó la formación del paseo y la construcción de la glorieta, centrada por un brocal de pozo y las tres estatuas neoclásicas de La Fama, Hipócrates y Galeno, junto a dos Pegasos desaparecidos. En los primeros años del siglo XX el Ayuntamiento concedió a Torcuato Luca de Tena la explotación de esta agua, quien edificó el pabellón alto que rodea a la glorieta con forma semicircular, al que se accede mediante un par de rampas escalonadas ubicadas en los laterales, cubriéndose el mirador con una pérgola de cerrajería decorada con motivos vegetales. También en esta época se colocaron los bancos en el paseo y se amplió la zona plantándose frondosos jardines y vegeta­ción autóctona de interés botánico (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   
     El jardín se sitúa a las afueras de la localidad, al abrigo de la Barranca del Espíritu Santo, en un entorno antiguamente poblado por huertos de mar o navazos, característicos de la zona. Su origen se encuentra en los manantiales de agua fresca que manan del lugar.
     Las características ambientales óptimas del paraje en que se encuentra motivaron que el Jardín de las Piletas adquiriesen una relevancia social importante en la localidad, convirtiéndose en lugar de paseo de la población de Sanlúcar a lo largo de los siglos XIX y XX.
     El jardín se sitúa al Este de la Barranca del Espíritu Santo, que se contempla como telón de fondo, poblado de vegetación, a la sencilla composición del conjunto. Éste se constituye como recinto cerrado desde la intervención que experimenta a inicios del siglo XX, y se inicia en un portal de acceso marcado por cuatro pilastras y rejas de fundición, desde el cual se aprecia una perspectiva del pequeño paseo que conduce a la glorieta final.
     Este paseo está bordeado por dos parterres poblados de arbustos y especies forales, y está marcado por la presencia de plátanos de gran porte a ambos lados, entre los cuales se colocan bancos de fundición que invitan a la contemplación del paisaje y los visitantes. El recorrido longitudinal culmina en una glorieta de trazado irregular, aunque próximo a la elipse, con dos niveles unidos por dos escalinatas simétricas a Norte y Sur.
     En esta glorieta se localiza la gran pilastra que preside el conjunto, sobre la cual se elevaba una estatua dedicada a la Fama, hoy ausente, a cuyos pies se encuentra el brocal de la fuente originaria. A ambos lados de este elemento central, otras dos pilastras que antaño sostenían sendas esculturas de Hipócrates y Galeno, también hoy desaparecidas. 
     En la trasera de la pilastra principal, y aprovechando el desnivel de terreno, una galería cubierta por un emparrado sostenido por una estructura de fundición ofrece un lugar apartado para la reflexión. Este recorrido a dos niveles que circunda el espacio de la glorieta está marcado por muros bajos de mampuestos de piedra ostionera sin desbastar, que le confieren un aspecto pintoresco.
     La reforma que desde 2010 se ejecuta en el Jardín tiene como objeto sustituir la pavimentación de albero compactado original por un solado de ladrillo de barro cocido, así como la introducción de una fuente longitudinal en el paseo y la dotación de iluminación al conjunto.
     El origen del jardín se sitúa en el año 1809, cuando el Duque de Osuna ordena la construcción de la glorieta y el paseo de acceso al conjunto, para marcar la primera fuente del manantial conocida como "Las Piletas Viejas". En 1862 tuvo lugar el descubrimiento de un nuevo manantial, conocido como "Pozo Escolapio".
     La mayor transformación del conjunto hasta nuestros días tuvo lugar a inicios del siglo XX, cuando Torcuato Luca de Tena, que había obtenido del Ayuntamiento de Sanlúcar la cesión del jardín, incorporó el recorrido elevado de la glorieta, así como el ajardinamiento del paseo de acceso. También se ordenó la construcción de una lápida sobre el tercer manantial descubierto en el lugar, que fue bautizado como "San Fernando"
     Tras años de abandono y descuido, el jardín se encuentra en proceso de reformas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Fuerte de San Salvador
     Un poco más allá de Bajo de Guía, en el camino de Bonanza, se encuentra esta fortaleza semienterrada bajo las dunas litorales. Fue edificado en 1627 por orden de Felipe II, y sus trazas corrieron a cargo de Juseppe Gómez de Mendo­za, ingeniero real y maestro mayor de las fortificaciones de Cádiz.
     El fuerte pasó a la Corona en 1645, aunque quedó abandonado poco después de su construc­ción por resultar pequeño para cumplir sus fun­ciones, pues no podía contener más que cuatro piezas de artillería. El edificio tiene planta rectangular abaluartada con terraplén y cañoneras, situándose en los vértices de los baluartes traseros sendas garitas de sillería cubiertas con bóvedas semiesféricas de ladrillo.
     La puerta de entrada se ubica en la retaguardia hallándose actualmente cubierta por las dunas. El revestimiento de mortero exterior presenta decoración de esgrafiados geométricos y otras diversas figuras (Juan Alonso de la Sierra, Lorenzo Alonso de la Serra, Ana Aranda Bernal, Ana Gómez Díaz-Franzón, Fernando Pérez Mulet, y Fernando Quiles García. Guía artística de Cádiz y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).   
     Se compone de un cuadrado, y por el frente del río está abaluartado con terraplen, cañoneras, y en el interior cuerpo de guardia, repuesto y almacenes. Es de piedra de sillería, pero demasiado pequeño para el objetivo con que se hizo, por no poder contener más que cuatro piezas.
     Para la defensa del puerto de Bonanza mandó, en el año 1627, el VIII Duque de Medina Sidonia, D. Manuel Guzmán el Bueno, construir este castillo en la playa (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Cádiz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Arquitectura civil; plaza de la Paz; antiguo Convento de los Jesuitas; antigua Casa Cilla; Arquitectura bodeguera; Muralla medieval; Almona; Casa del Marqués de Casa Arizón; plaza de la Salle; plaza de los Cisnes y Paseo de la Calzada; Jardín histórico de Las Piletas; y Fuerte San Salvador) de la localidad de Sanlúcar de Barrameda (y VI), en la provincia de Cádiz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia gaditana.

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viernes, 29 de septiembre de 2023

La Bodega de San Rafael, en Camas (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Bodega de San Rafael, en Camas (Sevilla).
     Hoy, 29 de septiembre, Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis millas de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares, y que sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a Él glorifican sin cesar [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Bodega de San Rafael, en Camas (Sevilla).  
     La Bodega San Rafael, se encuentra en la calle Blanca Paloma, 2; en Camas (Sevilla).
   José María Pérez Pineda fundó el establecimiento en el año 1947, aunque previamente existía en el local una bodeega. Ahora es su nieto José María Pérez Reguera el que regenta la empresa.
     El local tiene encanto, ocupa los bajos de una casa con amplios soportales en la barriada de La Pañoleta, situada al pie de un nudo de carreteras, en un edificio con más de 200 años y que se dice fue un convento. El sitio tiene una barra muy larga y con mucho encanto. Adornada con azulejos, tiene detrás botas de vino. Es famoso su moscatel de pasas y la mistela, un vino dulce. Muchos habituales solicitan el «ligaito» una mezcla de mistela y vino tipo solera. En las paredes, escritas a tiza, se anuncian las tapas. Al lado de la barra, y separada por unas rejas, un salón con mesas de madera y sillas de tijera, como las de las ferias. A esto hay que unir una terraza con la misma estética. El local funciona con autoservicio, no hay camareros que te lleven las bebidas y las tapas a la mesa. Para acompañar los vinos, a lo que unen también mosto en temporada, unas famosas papas aliñás, además de chacinas, servidas en papel parafinado y algunos mariscos que sirven al peso y también en papel. No hacen reservas (Cosas de comé).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Rafael, arcángel;
Los  arcángeles  individuales
   Los arcángeles forman una clase aparte en la jerarquía celeste, porque entre las cohortes innumerables de los ángeles, son los únicos no anónimos.
   Por esa razón son los más importantes desde el punto de vista iconográfico. Pero no debe creerse por ello, como el nombre de arcángeles podría sugerir, que ocupen la cima de la jerarquía. En realidad son sólo el penúltimo escalón del Orden Inferior.
   Los teólogos cuentan generalmente siete, número sagrado. Miguel y Gabriel son conocidos por el Libro de Daniel, Rafael por el Libro de Tobías, Uriel por el Libro apócrifo de Henoc y por el cuarto Libro de Esdras.
   El nombre de los otros tres varía según las fuentes: Baraquiel se convierte a veces en Maltiel, Jehudiel en Jofiel, Sealtiel en Zeadkiel. Se los suma o sustituye en ciertos textos por Peliel y Raziel.
   Todos sus nombres terminan en el que significa Dios. Son nombres teofóricos.
a) Funciones y atributos
   Los clérigos de la Edad Media ingeniaron distinguirlos por sus acciones y con emblemas apropiados.
   Michael victoriosus, princeps militiae caelestis, pugnat cum dracone.
   Gabriel nuntius, ad Mariam missus.
   Raphael medicus: Tobiae oculos sanavit.
   Uriel fortis socius, qui Esdram instituebat.
   Barachiel (Malthiel), adjutor, qui Moysem in flamma praecedebat.
   Jehudiel remunerator, praeceptor Semis, filii Noachi.
   Sealtiel (Zeadkiel), orator, in immolatione Issaci gladium prohibebat.
   A esta lista se agregan:
   Peliel qui luctabatur cum Jacobo.
   Raziel a quo Adam e Paradiso ejectus.
   Así, Miguel es el jefe de la milicia celeste, Gabriel el mensajero enviado a la Virgen, Rafael el médico que cura al viejo Tobías, ciego.
   Uriel habría sido el preceptor de Esdras y Jehudielel de Sem. Raziel habría expulsado a Adán del Paraíso, Sealtiel fue quien detuvo el sacrificio de Isaac, Peliel quien luchó con Jacob. Maltiel quien precedía a Moisés y a los israelitas en fuga con una columna de fuego.
   A este reparto de funciones corresponden atributos característicos. Miguel, vic­torioso contra el dragón, blande la espada o la lanza; Gabriel, el mensajero, sostiene una linterna encendida y un espejo de jaspe verde sobre el cual se inscriben las órdenes de Dios; Rafael, el sanador, lleva un recipiente de ungüento y da la mano derecha al joven Tobías encargado del pez milagroso.
   Uriel, cuyo nombre se interpreta con el significado de luz o llama de Dios (Lux vel Ignis Dei), y que por esta razón se ha identificado con el ángel que empuña una espada llameante en la entrada del Paraíso, se reconoce por la espada y las llamas que brotan bajo sus pies.
   Jehudiel, el "remunerator", aquel que recompensa y castiga, lleva una corona de oro y un látigo de tres tiras; Sealtiel, el intercesor, tiene las manos juntas en actitud de plegaria; Baraquiel (Bendición de Dios) descubre rosas blancas en un pliegue de su túnica.
b)  Grupos o sinaxis de siete, cuatro o tres arcángeles
     l) No es habitual, al menos en el arte de Occidente, encontrar el ciclo completo de los siete arcángeles porque la Iglesia romana, al considerar apócrifo el Libro de Henoc, excluyó a Uriel. En 746 el concilio de Letrán limitó el culto de los arcángeles a los tres primeros: Miguel, Gabriel y Rafael.
   No obstante, en un fresco hallado en la iglesia de San Ángel, de la Orden de los Carmelitas (Palermo, 1516) se veía a la Trinidad rodeada por los siete arcángeles. Un grabado de Hieronymus Wierix nos ofrece una copia libre de esta cohorte de arcángeles agrupados de tres en tres alrededor de San Miguel, considerado su jefe. En Roma, la iglesia Santa María de los Ángeles, instalada en el siglo XVI en las Termas de Diocleciano, estaba consagrada a la Virgen y a los siete arcángeles. En Alemania, los siete arcángeles eran los patrones de los siete Electores del Sacro Imperio Romano Germánico. 
   2) El cuarteto de los cuatro grandes arcángeles es frecuente en el arte bizantino puesto que el Libro de Henoc gozaba en Oriente de una autoridad igual a la de los canónicos, y allí, Uriel está situado en el mismo plano que Miguel, Gabriel y Rafael.
   Relacionados con los cuatro puntos cardinales, los cuatro arcángeles se prestan de maravilla para la decoración de las pechinas de las cúpulas donde parecen, como los cuatro evangelistas, montar guardia alrededor del Pantocrátor.
   Este tema, específicamente bizantino, está o estaba ilustrado por numerosas manifestaciones pertenecientes al arte copto, eslavo y siciliano.
     3) El grupo de los tres primeros arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael es, por el contrario, común al arte de Oriente y al de Occidente.
   En la Iglesia ortodoxa el tema se conoce por el nombre de Sinaxis de los Arcángeles (Synaxis tôn Arkhaggelôn). Los tres arcángeles llevan la imagen de Cristo alado en una aureola formada por la intersección de numerosos triángulos. Abundan los ejemplos en la pintura del monte Athos: Monasterio de Dochiariu, mesa del convento de Dionisiu (1547). El nombre de los arcángeles está representado por la primera letra de éste inscrita en lo alto del nimbo. Rafael, vestido de sacerdote, ocupa el lugar de honor: está en el centro, entre Miguel el guerrero y Gabriel el pacífico. Simbolizan los poderes religioso, militar y civil.
   Uno de los ejemplos más antiguos en Occidente es el antipendio de oro repujado de la catedral de Basilea. Los arcángeles acompañan a Cristo. El guerrero, San Miguel, tiene una lanza, Gabriel y Rafael, más pacíficos, largos bastones con pomo. En el arte italiano de los siglos XV y XVI, el joven Tobías, en vez de estar acom­pañado sólo por Rafael, con frecuencia camina bajo la protección de los tres arcángeles.
El arcángel Rafael
     Está tan estrechamente relacionado con la leyenda de Tobías como el arcángel San Gabriel con la Anunciación. Es a la vez el curador del viejo Tobías y el guía del joven Tobías, ángel médico y ángel guardián.
Culto
     A título de sanador del viejo Tobías se lo considera médico. En el Rationale divinorum officiorum de Guillaume Durand: «Raphael interpretatur Curatio vel Medicina Dei. Ubicumque enim curandi vel medicandi opus necessarium est, Raphael archangelus mittitur. Unde ad Tobiam missus est ut eum a caecitate liberaret.»
     Patrón de los boticarios, es titular de numerosas farmacias cuyo emblema es un Ángel de Oro (Zum goldenen Engel).
     A título de guía del joven Tobías, era invocado por los viajeros y marinos. Pero sobre todo era el protector de los adolescentes que dejaban la casa paterna (adolescentium pudicitiae defensor); los protegía de las tentaciones y les impedía perderse en la primera escala, como el Hijo pródigo.
     En Florencia era moda que al salir de viaje el hijo de un rico comerciante, mandara pintar un exvoto donde se hacía retratar con los atributos del joven Tobías, conducido por el arcángel Rafael que lo lleva de la mano.
     Esa popularidad tendió, sobre todo, al desarrollo del culto del Ángel de la Guarda, instituido a principios del siglo XVI por el bienaventurado François d'Estaing, obispo de Rodez. La primera misa en honor del Ángel de la Guarda tuvo lugar en Rodez el 3 de junio de 1526. Dicha devoción resultó favorecida por los jesuitas que en su calidad de educadores de la juventud, estimularon la creación de cofradías del Ángel de la Guarda.
     A ello se debe que también sea el protector de los menores y de los trabajadores de la construcción que ejercen oficios particularmente peligrosos.
     En general, su culto se ha extendido menos que el de San Miguel. Se lo sacrifica a los otros dos arcángeles, quizá porque el número tres rompe la simetría. Aunque pocas iglesias están bajo su advocación, Venecia posee una dell'Angelo Rafaele. La ciudad española de Córdoba lo ha adoptado como patrón.
Iconografía
     El arcángel Rafael está representado en su papel de mentor del joven Tobías, vestido de peregrino con el bordón, la cantimplora y el zurrón.
   Su atributo es el pez que hizo pescar a su joven compañero o el pote de remedios, emblema de los médicos, con el cual curó al viejo Tobías en el momento de su re­greso.
     La primera forma que adquiere la imaginería del Ángel de la Guarda es el viejo motivo del arcángel Rafael guiando a Tobías. Pero después el tema se libera de este molde. El joven Tobías desaparece. Es un niño cualquiera a quién su ángel perso­nal lleva de la mano y le muestra el cielo. A veces, como en un cuadro de Domenichino (1615), del Museo de Nápoles, el ángel de la guarda protege al niño del demonio con su escudo (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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martes, 12 de septiembre de 2023

Las Bodegas Góngora, en la Hacienda de Pata de Hierro, en Villanueva del Ariscal (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte las Bodegas Góngora, en la Hacienda de Pata de Hierro, en Villanueva del Ariscal (Sevilla).
     Las Bodegas Góngora, se encuentran en la calle Santísimo Cristo de la Vera Cruz, 59; en Villanueva del Ariscal (Sevilla).
     La Bodega se ubica en la Hacienda de Pata de Hierro. Presenta una estructura del tipo de las haciendas sevillanas del Aljarafe. La distribución funcional corresponde a una hacienda tanto de olivar como de lagar, hoy convertida en lagar y bodega. Una de sus dependencias se destinaba también al curtido de pieles.
     El interior se estructura en torno a tres patios, el acceso se hace mediante el zaguán de la fachada de la casa principal que ocupa la crujía abierta a la calle, entrando en un primer patio. A la derecha de éste se ubican tres naves, las cuales albergan en su interior el lagar, la viga y otras bodegas primitivas. Las citadas naves se encuentran divididas mediante arcos de medio punto sobre pilares. La nave que cubre la viga presenta en su zona central, cubierta de par y pendolón, y las otras dos naves con rollizos y tablazón. En el exterior presenta tejado a dos aguas.
     La torre de contrapeso se encuentra situada al pie de la nave del lagar, en la fachada lateral derecha de la entrada. Esta torre es de ejecución sencilla, estando rematada con tejadillo a dos aguas.
     Tras el patio mencionado, denominado patio bajo, se llega al patio alto, más pequeño que el anterior, al cual comunica la capilla y otras dependencias de nueva construcción. Al fondo de la citada edificación se encuentra el jardín, con abundante vegetación. Está cerrado por un muro alto en el que se abren dos cancelas que comunican con el campo.
     La fachada se encuentra actualmente alterada por las modificaciones realizadas en el siglo XIX, responde del tipo de arquitectura autóctona de la comarca. Se estructura mediante vano adintelado y sobre éste se abre un balcón. A ambos lados y en las dos plantas se ubican sencillos cierres con tejaroz. En el lado derecho de éstos y en ambas plantas se encuentran cuatro pequeños vanos y una puerta de forma adintelada por la que se accede a la bodega y al lagar, así como dos pequeñas ventanas. El resto de la hacienda lo forman edificaciones añadidas posteriormente.
     El elemento más significativo del inmueble es el lagar que presenta tres sistemas técnicos de prensado de la uva: prensa de viga, jaula y continuo. Su estructura se conforma en torno a tres crujías, una de ellas más alargada, está destinada a bodega; la crujía central, separada de las dos colindantes por arcos de medio punto, destinada a alojar la viga y finalmente, la última crujía destinada, en la parte de la cabecera de la viga, a la lagareta y tras el pollete o escalón de separación a depósitos y bombas de trasiego.
     Las partes fundamentales del lagar son:
        - Lagareta: Superficie de loza caliza con inclinación hacia los canales que conducirán el mosto hasta los depósitos o tinajas y cuya función es la de servir de lugar para la pisa y prensado de la uva una vez vertida a su interior por la ventana de la misma. Esta superficie, que se prolonga hacia la nave de la prensa o zona de prensado, termina en un pequeño muro cuya altura corresponde a la inclinación de la lagareta con respecto al terrazo en cuyo borde se puede observar los canales de comunicación con los depósitos.
        - Nave de viga: Nave alargada que sirve para alojar la viga o madero formado por varios troncos unidos por abrazaderas o guiaderas de hierro y cuerda. La zona de prensado de esta viga presenta un marrano peculiar con respecto a los olivareros "la galápaga" formado por un hierro curvo abierto por sus laterales en tres tiras fijados a la viga y cuya función es la de presionar el pie de uva en el momento del aprieto o prensado; así mismo el lado opuesto a esta parte de la viga destinada a recibir el peso de la misma está decorada por una cruz de dos brazos aludiendo de forma simbólica a connotaciones netamente religiosa propias de la cultura en la que se instaló.
     Los puntos de apoyos de la viga son:
        - la capilla o cabeza, compuesta por sus diferentes elementos: vírgenes o troncos guíaderos cogidos al suelo y muros de la misma y que sirve para mantener en su plano a la viga y cárceles o madera que se inserta en la oquedad que posee la torre en su base.
        - Las vírgenes centrales y lavija.
        - El husillo, pieza clave del ingenio y aparato de tracción o levantamiento muy potente (de 5 m. aprox,). En su parte superior está abierto en dos brazos con forma de horquilla, cruzada en su parte superior por un madero llamado "madre" y sujeto a las puntas de la horqueta por una unión rígida formada por una pieza de madera sujeta a su vez por herrajes de hierro a la viga. La madre, funciona como tuerca al estar horadada en su centro por un hueco helicoidal al que se ajusta el husillo. Al roscarse el husillo en la tuerca, se forma un cilindro macizo de madera, cuyo diámetro exterior es el del husillo y su altura la de la madre. En su parte inferior, el husillo es atravesado por su base por las "bigarras o palancas de madera" que accionadas por el husillero hacen subir la viga. Estas se unen al "quintal", formada por dos piedras de granito, por una unión de hierro. De esta forma el extremo del husillo se transforma en una pieza de 2000 Kg aproximadamente y utilizada como contrapeso que se suma al de la propia viga, así mismo éste hace gira el husillo para el manejo de la viga. Al estar el quintal colgado, se tenía que atar la bigarra con una cuerda a la viga, ya que el propio peso de éste, podría hacer girar el husillo para que descendiera, provocando accidentes. Para albergar el quintal se construye el "pocillo" circular de ladrillos. 
   El funcionamiento de esta prensa requiere los elementos arquitectónicos necesarios de la torre, cubo macizo que servía para contrarrestar el empuje de la viga, equilibrar el edificio y guardar la integridad del edificio. Así mismo, necesita de una oquedad denominada "capilla" en la que se inserta la cabeza de la viga y del pocillo circular anteriormente descrito.
     Características complementarias de esta estructura arquitectónica son:
        - El escaso número de ventanas abiertas al exterior y que concede a la nave el ambiente de escasa luminosidad y ventilación tan necesarios en los lagares para conservar una temperatura constante y un determinado grado de humedad.
     Las dos únicas entradas de luz son la ventana de entrada de la uva, ubicada junto a la capilla de la viga y una puerta en la parte opuesta a la ventana en la misma nave.
        - El suelo de ladrillos visto con disposición en vertical, mezclados con calizos y tierra prensada necesarios también para conservar la citada temperatura y humedad de los caldos obtenidos en el proceso de transformación de la uva a mosto-vino.
        - La ventana totalmente cerrada y ubicada en la parte posterior a la capilla y denominada "puerta del diablo"; por ella fueron introducidos en la nave los maderos que sirvieron para construir la gran viga.
        - Bodegas: o lugar de almacenamiento de los mostos y vinos. Arquitectónicamente hablando constituyen naves alargadas de forma rectangular de una sola crujía, bien en zonas laterales como centrales del inmueble. En el inmueble objeto de inventario existe una frente a las oficinas de administración, en la prolongación de éstas mismas, en la nave paralela al lagar etc. El número de ventanas es muy reducido y abiertas a una considerable altura para favorecer el ambiente de penumbra necesario para la conservación del mosto almacenado, así mismo, lo más característico es que la luz que penetra en la dependencia proceda de la gran puerta, la cual, en su parte superior presenta unos cristales instaladas para esta función. Sus interiores presentan la misma distribución: cuatro flas de bocoyes ubicados a ambos lados de las paredes de la bodega en disposición decreciente y piramidal. La solería de las calles es de ladrillo basto colocados en posición vertical con el objeto de dejar que la tierra y el barro dejen traspasar la humedad necesaria para mantener la temperatura apropiada al lagar. Las zonas de paso de trabajadores y de servicios generales están edificadas con adoquines de granitos.
        - Otras dependencias: Atarazas para el trabajo de los toneleros, zona de lavadero de bocoyes, etc.
     Los materiales usados en la construcción de los inmuebles de estas características son: tapial ladrillo para los muros; tierra prensada para torre de prensa, madera y tejas para las cubiertas; ladrillo, granito, terrizos y caliza para las solerías; cal como elemento constructivo o decorativo: como cementador del mortero que servía para revestir y cementar paredes o muros y para encalar las paredes.
     Las referencias iniciales del conjunto se apoyan en testimonios de la propiedad que no han podido contrastarse con otras fuentes. Se alude en primer lugar a la denominación tradicional de la hacienda, que deriva, al parecer, de un lecho legendario acontecido hacia 1540, cuando un descendiente del rey nazarí Boabdil asistía a una exhibición de animales de monta en la plaza de San Francisco de Sevilla. Un brioso ejemplar blanco despertó su admiración hasta el punto que le hizo exclamar: "Fijaros en ése...parece que tiene las patas de hierro...". Quiso la casualidad que un tiempo después dicho caballo acabase recalando en una hacienda que estaba surgiendo en Villanueva del Ariscal, que a partir de entonces empezaría a ser conocida con el nombre e "Pata de Hierro". Con fecha posterior, de 1574, se invoca la existencia de documentos de un pleito en los que se recoge la existencia de la hacienda Pata de Hierro dotada de bodega, lagar y viga, mención con la que se ha querido situar cronológicamente el mecanismo de prensa de biga conservado y el núcleo inicial del inmueble.
     La propiedad afirma que la incorporación de la hacienda y bodega a la línea familiar que ha estado a su cargo hasta la actualidad se produciría en 1682. En este año la Hacienda Pata de Hierro sería adquirida por don José de Góngora y Arando, iniciador de la saga propietaria. En principio, el núcleo primitivo de la Hacienda podría estar compuesto por el bloque de planta trapezoidal de cuatro naves paralelas donde se sitúa el lagar, la prensa de viga y los espacios intermedios y pequeñas bodegas llamadas "Los Arcos", "La Eusebia", "El Chico" y "El oscuro"-sector que se identificaría con el lagar, biga y bodega-por el artefacto mismo de la prensa, quizás por la nave que se prolonga a partir del bloque citado, la bodega denominada "El 91 y 126"- que podría tomarse por una "atarazana" o nave para toneles- y, probablemente, por las casas de habitación adyacentes al lagar, muy transformadas con posterioridad. Sin una base documental consistente y sin contar con un levantamiento preciso de estas construcciones, es muy difícil apuntar una fecha concreta para este núcleo, que podría encuadrase entre los siglos XVI y XVIII (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Las Bodegas Góngora fueron creadas en 1682 en la antigua Hacienda de San Rafael, más tarde rebautizada como Hacienda de Pata de Hierro. Hoy en día la séptima generación de la familia Góngora se dedica a la elaboración de vinos finos, generosos y brandis con el conocimiento y experiencia adquiridos durante 300 años.
     Las Bodegas Góngora se encuentran situadas en la localidad sevillana de Villanueva del Ariscal, dentro de la comarca del Aljarafe. Este se extiende entre los ríos Guadalquivir y Guadiamar, a una altura de 160 m. sobre el nivel del mar. Está situado en línea recta a 42 km de la costa, cuyos vientos dominantes, llamados mareas, le proporcionan su característico microclima.
Descripción de la visita
     Recepción y bienvenida al grupo, charla histórica, técnica y cultural sobre el Aljarafe con todas sus connotaciones; especialmente el descubrimiento de América. 
     Bodegas Góngora ofrece la posibilidad de realizar visitas guiadas a la bodega en las que se recorren las instalaciones mientras se ofrece una charla histórica, técnica y cultural tanto de la tradición vitivinícola de la zona como de la elaboración de los vinos en esta bodega según el sistema de soleras y criaderas.
     Durante la misma, se visita el lagar del siglo XVI con su monumental prensa de Viga de Husillo y Quintal, declarada junto con la bodega como Bien de Interés Cultural con categoría de monumento por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. La visita culmina con una cata de los vinos más representativos de la bodega acompañados de un aperitivo.
     Estas visitas son atendidas de forma muy personal por algún miembro de la familia Góngora o de la misma bodega y en ellas queda impregnado el marcado carácter familiar de la bodega.
Nº mínimo de personas por visita: 10
Nº máximo de personas por visita: 50
Duración de la visita: 90 minutos
Horario
Lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00.
Sábados de 9:00 a 13:00 (Turismo de la Provincia de Sevilla).
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viernes, 25 de agosto de 2023

Los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé; Ermita de Nuestra Señora del Socorro; Ermita de San Sebastián; y Edificios civiles) de la localidad de Rociana del Condado, en la provincia de Huelva

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Huelva, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé; Ermita de Nuestra Señora del Socorro; Ermita de San Sebastián; y Edificios civiles) de la localidad de Rociana del Condado, en la provincia de Huelva.
Ubicación
     En plena zona del Condado de Huelva.
Reseña histórica breve
     Hay testimonios de la presencia del hombre desde el Neolítico, datados en torno al 2500 a. C., que presentan características de la Cultura de los Millares. La cultura romana dejó importantes restos de cerámica, mosaicos, mármol y enseres del hogar, como el ubicado en El Alcornocal.
     La dominación árabe sitúa a la localidad cercana a la Cora de Niebla, hasta su reconquista por el rey Alfonso X en 1262. De esta época mantuvo su relevancia como alquería y vía de comunicación hacia Sevilla.
     En el siglo XV formaba parte de Niebla, hasta la finalización del Señorío en 1833, fechas en las que ya destacaba por el cultivo del viñedo.
Patrimonio cultural y artístico
     Rociana está declarada Conjunto Histórico Artístico y reconocida como Bien de Interés Cultural.
     Iglesia Parroquial de de San Bartolomé, siglo XV y XVI
     Ermita de Sebastián, del siglo XVIII.
     Ermita de la Virgen de Socorro, del siglo XVIII, que fue el primer Convento de Dominicos del Condado, fundado sobre 1580.
     Ermita de San Bartolomé, actualmente la Casa de Cultura "Odón Betanzos Palacios" y la Biblioteca Pública Municipal, edificio Barroco del siglo XVIII, levantado sobre un Convento Dominico del siglo XV y antigua Ermita del Patrón San Bartolomé.
     Bodegas de San Antonio y Torre de los Alicantinos, dedicados a la destilación del vino.
Fiestas y tradiciones
     Fiestas de las Cruces, en mayo y junio.
     Feria de agosto, cerca del día 24.
     Fiestas de la Virgen del Socorro, cerca del 8 de septiembre.
     Fiestas de las Gamonitas, el 7 de diciembre.
Recursos económicos y sociales
     La agricultura, en particular los viñedos, la fresa y los frutales conforman la base de los recursos de la zona. La agroindustria de la elaboración de los vinos.
Gastronomía
     Son tradicionales las calderetas y los vinos, y los panes elaborados con almendras (Diputación Provincial de Huelva).
     La toponimia de Rociana parece provenir del nombre de una villa romana, cuyo propietario podría llamarse Roscius, Rossius o Rossidius. Se encuentra en la comarca del Condado, a 37 Km. de la capital, a 97 m. de altitud sobre el nivel del mar. Tiene una población de 6.408 habitantes. Su economía se basa en las actividades agrarias. Del monocultivo de la vid se está pasando a diversificarse con los cultivos de primor. La industria se reduce a la elaboración de vinos y de esencias. El casco antiguo de la villa de Rociana fue declarada Bien de Interés Cultural, como conjunto histórico, el 29 de octubre de 2002 (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     En una suave ladera o llanura elevada, con una suave pendiente en el sentido nordeste-suroeste, en las proximidades del Arroyo de Caloncha, en plena campiña onubense, y rodeado de abundantes cultivos de viñas. Desarrollo bastante uniforme en todas las direcciones, aunque con mayor intensidad hacia el norte y el sur. Sus altitudes más significativas son: el acceso Noroeste, carretera de Niebla, 83,0 m.; el acceso Nordeste, carretera de Bollullos, 110,0 m.; y el Cuartel de la Guardia Civil, 108,8 m.
     La trama urbana está formada por manzanas de gran tamaño, algo más irregulares en la parte central, pero casi regulares (rectangulares) en los desarrollos más recientes. Las irregularidades se deben a los cambios de dirección de las directrices marcadas por los caminos de acceso a la población. La mayor parte de las calles son de tramos rectos, con fachadas casi paralelas y una cierta amplitud.
     Es de destacar la riqueza del caserío, a pesar de que no existe ningún edificio extraordinario, ni arquitectura palaciega, pero hay un buen número de viviendas que tiene gran calidad y forman un conjunto de alto interés. La tipología predominante es la vivienda unifamiliar de dos plantas. Hay numerosos edificios de bodegas en el casco y sus aledaños.
     Existen algunos edificios antiguos de tradición barroca, pero el mayor número de viviendas de interés corresponde a obras realizadas a principios de siglo. Esto es reflejo de uno de los momentos más prósperos de la economía local, debido al auge que experimentó la viticultura desde finales del siglo pasado hasta mediados de este y que fue protagonizada por las familias bodegueras y los propietarios de negocios que prosperaron a su alrededor. En este periodo se realizaron multitud de obras caracterizadas por la utilización del lenguaje regionalista con proliferación de elementos modernistas, especialmente en las cerrajerías (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Pueblo que recibió en 2002 la consideración de Conjunto Histórico Artístico. Y en verdad que esta distinción no hace otra cosa sino refrendar la belleza de su casco urbano y el exquisito cuidado con el que se mantiene. Rociana es una población de calles largas y armoniosas, que sitúa en la plaza de la Constitución su centro neurálgico. De aquí parte la arteria urbana de Sevilla, que despliega un conjunto de casas historicistas de comienzos del siglo XX provistas de bellas fachadas y primorosas labores de forja. Destaca como nota singular de su urbanismo la presencia del ladrillo artístico dando forma a elementos ornamentales (dinteles o molduras) o a fachadas completas.
     En la plaza de la Constitución surge la iglesia ne­obarroca de San Bartolomé, que fue construida tras haberse arruinado la anterior en un incendio desatado en 1936. Presenta una fábrica atractiva, equilibrada de volúmenes y decorada en las cúpulas con tejas pintadas de azul y verde. Utilizando el ladrillo visto en portadas, molduras y enmarques de vanos, y con el añadido de las cúpulas, consigue un vistoso contraste cromático con el blancor de las paredes.
     Frente a la iglesia se alza el Ayuntamiento, inmueble de mediados del siglo XVIII y reformado en la década de los 40 del pasado siglo. Entonces se configuró una fachada historicista que se inspira en el barroco andaluz para plasmar las propuestas ornamentales. Tres ermitas relevantes posee Rociana: la de San Bartolomé, convertida en casa de cultura con el nombre de Odón Betanzos Palacios; la de la Virgen del Socorro, edificada en 1749, que con la portada y la espadaña ofrece un exterior equilibrado y vistoso; y la ermita de San Sebastián, situada junto a la plaza del Llano, que inscribe en su portada neomudéjar una galería de arcos ciegos y entrecruzados.
     Finaliza el recorrido por el casco urbano de Rociana ante la Hacienda, que no es otra cosa sino un edificio agrícola construido en el siglo XVIII que guarda cierto sabor barroco en las dos torres esquineras y en la configuración de la fachada. También fue bodega. Esta muestra arquitectónica aparece como un símbolo que resume la riqueza vitivinícola de una localidad que llegó a contar con 200 bodegas (Pascual Izquierdo, Un corto viaje a Huelva. Guíarama compact. Anaya Touring. Madrid, 2012).

Iglesia de San Bartolomé
     La iglesia parroquial de Rociana fue totalmente destruida en la noche del 20 al 21 de julio de 1936 por el fuego, que consumió su techumbre con cuanto había en su interior. La edificación de la nueva iglesia fue llevada a cabo, según planos del arquitecto onubense José María Pérez Carasa. Fue inaugurada y bendecida el 10 de noviembre  de  1953. El templo parroquial, inspirado en el de La Palma del Condado, se compone de tres naves, crucero que no sobresale de la planta rectangular, capilla mayor, acabada en testero plano, y dos capillas absidiales. En el flanco del evangelio, abre al crucero la capilla sacramental. En el lado del evangelio, y frontero a ella, está la capilla bautismal.
     El cuerpo de la iglesia tiene cuatro tramos, y se cubre con bóveda de cañón con arcos fajones y bóveda de aristas. El primer tramo de los pies presenta la tribuna del coro alto. En el sotocoro abre la puerta principal. Los tres tramos siguientes se iluminan lateralmente con sendas ventanas de recortados y movidos enmarques. Las arque­rías divisorias de naves tienen tres arcos de me­dio punto sobre pilares de sección rectangular, con pilastras adosadas. Las pilastras de la nave principal, cajeadas, ostentan un capitel corintio. Los arcos, con intradoses cajeados, tienen las roscas molduradas. El entablamento es liso y hace descansar la cornisa sobre mensulillas. La capilla bautismal, de planta cuadrangular, se cubre con bóveda semiesférica sobre pechinas. Al centro, la pila de mármol rojo jaspeado, del siglo XVIII.
     Las naves laterales, de menor altura que la central, de tres tramos, con arcos fajones sobre pilastras, se cubren con bóvedas de aristas simples. En el tramo central se disponen las puertas laterales del templo. La capilla mayor, acabada en testero plano, se cubre también con bóveda de aristas. Las capillas absidiales, de simple formato, se cubren asimismo con bóveda de aristas. El crucero se cubre con bóveda semiesférica, con cupulín, sobre pechinas.
     La capilla sacramental se dispone en el flanco del evangelio. Consta de dos tramos. El segundo tramo, de planta cuadrada, se cubre con bóveda semiesférica sobre pechinas con linternas.
     Al exterior, el imafronte, de nítidos perfiles, presenta una elegante portada de ladrillo limpio. La puerta, adintelada, se alza sobre elevada escalinata de granito. Se enriquece con enmarque de ladrillo con orejetas, y remate superior compuesto por óvalo central con moldurón mix­tilíneo superior, sobre el que se alzan tres rema­tes con sendas bolas.
     A la izquierda se yergue la torre, cuya caña está perforada por tres vanos. Debajo del primero está el retablo cerámico de la Patrona, la Virgen del Socorro, firmado por A. Chaves de la Fábrica Ramos Rejano, de Sevilla, que recuerda la confirmación del patronazgo canónico por Pablo VI, en 1966.
     El cuerpo de campanas presenta un vano con arco de medio punto por cada lado, y se remata con chapitel de cerámica. Todas las molduras de los esquinales, enmarques de vanos y remates son de ladrillo limpio, sobre los paramentos, de fondos encalados.
     En el extremo opuesto se trasdosa la bóveda de la capilla bautismal, sobre tambor facetado, con decoración de molduras de ladrillo con re­cortados pinjantes, tejas de cerámica vidriada en blanco y azul, y remate superior, también facetado, con cruz de cerrajería.
     La fachada lateral de la epístola, precedida de un porche con baranda abalaustrada, presenta arco de medio punto con rosca moldurada y dovela cajeada en la clave. Las impostas están trabajadas en ladrillo limpio, y los pilares están cajeados. Un alero de tejas árabes, blancas y azules, subraya la horizontalidad de la nave de la epístola. Por encima se contempla el paramento exterior de la nave central, con sus tres vanos enriquecidos por sus correspondientes enmarques de ladrillo limpio, y más arriba, de nuevo, otro alero de tejas, blancas y azules, ratifican el ritmo lineal de este costado, que se quiebra configurando la cruz del crucero. Un antepecho recorre todo el perímetro, tachonado con jarros. En el vértice despunta la bóveda con la linterna.
     La fachada lateral del evangelio repite el modelo precedente, y queda adosada a ella la Capi­lla Sacramental, con su bóveda trasdosada, que se enriquece con molduras mixtilíneas de ladrillo limpio, y tejas blancas y azules, con linterna a juego con la decoración. Junto a la portada, hay un azulejo polícromo, que representa a Jesús Nazareno, de E. Fraile, 1991.
     Ya en el interior del templo, a los pies de la nave del evangelio hay un retablo marco con óleo de Ánimas con la Virgen del Carmen firmado por S. Pallás, de 1953. Le sigue un retablo, de color caoba con molduras doradas, dedicado a San Antonio de Padua, escultura de taller va­lenciano, de 1958. Tras el cancel de madera, se halla el retablo de la Virgen del Rosario, con fondos jaspeados en rojo y gris, y molduras doradas. La Virgen del Rosario, sedente, es escultura en madera policromada, de José Merlo, de 1955. El retablo es del mismo autor y fecha.
     La capilla sacramental se cierra con reja, de 1896. En el primer tramo de la capilla, sobre ménsula, se venera la Virgen de los Dolores, imagen de candelero para vestir obra de José Manuel Rodríguez Fernández-Andes, realizada en el año 1945. Frente a ella, en otra repisa, se sitúa la escultura de San Juan Evangelista, obra de Elías Rodríguez Picón, 1995. Bajo la cúpula está el altar y sagrario. El retablo de estípites dorado, de 1955, lo preside la escultura en madera policromada del Corazón de Jesús, firmado por Enrique Orce. En las calles laterales, San Joaquín y Santa Ana Maestra, esculturas en madera policromada de escuela valenciana, de 1955.
     La nave del evangelio queda presidida por una capilla absidial de testero plano, con el retablo de la Inmaculada, con columnas salomónicas pa­readas y decoración de querubines y azucenas, guirnaldas de flores y perinolas. La titular, escultura en madera policromada, es obra de Antonio Castillo Lastrucci, de 1955. Lleva corona y pendientes de plata, del siglo XVIII. El presbiterio, recubierto con mármoles rojos y columnas de mármol blanco, está presidido por un Crucificado, de Francisco Joaquín Moreno Daza en 1954. El semicírculo del frontispicio ha sido decorado con la escena de la Resurrección, pintadas por el autor local Antonio Paniagua, en 1993.
     En la capilla que preside la nave de la epístola, hay un retablo de columnas salomónicas, dorado y jaspeado en rojo, dedicado a Ntro. Padre Jesús Nazareno. La imagen titular es una escultura en madera policromada para vestir, obra de Castillo Lastrucci, del año 1941.
     En el brazo izquierdo del crucero, frente a la Capilla Sacramental, hay un retablo de Miguel Hierro, de 1956. En la hornacina rehundida, realizada en 1994, la figura del titular de la parroquia, San Bartolomé, imagen de vestir que luce túnica morada y manto rojo, de Castillo Lastrucci en 1948. El Retablo de la Virgen del Pilar, obra de José Sanjuán Navarro es de 1956. Tras la puerta lateral, se halla el retablo de la Virgen del Carmen, de color caoba y dorado, con columnas pareadas. La Virgen, de madera poli­cromada, es obra anónima valenciana, de 1956.
     A los pies de la nave hay un retablo marco, de color verde y oro, con columnas acanaladas, en cuyo interior se expone el simpecado de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío, bordado en oro sobre terciopelo rojo, con la imagen titular tallada en marfil, en el taller sevillano de Carrasquilla, 1986. Al final del templo, al lado de la epístola, abre la Capilla Bautismal, con pila de mármol rojo jaspeado, del siglo XVIII. Preside la imagen de María Auxiliadora, de los talleres sa­lesianos de la Trinidad, Sevilla. En el sotocoro, se ubican la imagen de vestir de Jesús Cautivo, obra del joven escultor rocianero Elías Rodríguez Picón, 1998, y el Señor, en su Entrada triunfal en Jerusalén, obra de José Guzmán Vázquez, de 1992. La borriquita es de Elías Rodríguez.
     En la sacristía se conservan algunas piezas no­tables de orfebrería. Un copón de plata presenta base mixtilínea de lóbulos convexos y salientes cóncavos, de mediados del s. XVI. La cruz parroquial de plata, de imaginería, de fines del XVI. De principios del siglo XVIII es un cáliz de plata dorada, con cabezas de angelitos. De fines del XVIII, dos copones, con ornamentación rococó. Un incensario de plata muestra los punzones se­villanos de Suárez y Ortega. Una naveta de plata tiene forma de galeón; lleva el punzón de Amat en la base. Ostensorio de plata dorada, astil periforme, decorado con rocallas, querubines en la basa, y elementos eucarísticos, espigas, uvas, pelícano y Ave Fénix. Portapaz rococó, con Cristo a la columna como tema central; se repiten los punzones de Guzmán, de fines del siglo XVIII (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).

Ermita de Nuestra Señora del Socorro
     La ermita tiene su origen en la fundación dominica del presbítero Martín Calvo, en 1589. En su aspecto actual es fruto de las obras realizadas en el siglo XVIII y las reformas del siglo XX. Se compone de capilla mayor, con camarín, y una sola nave, de dos tramos. La fachada exterior, plana, se delimita con dos pilastras, que casi alcanzan el moldurón horizontal sobre el que reposa el alero de tejas árabes. Puede leerse la fecha de MDCCXLIX.
     El retablo de la titular, de un solo cuerpo, es de hacia 1750. El vano que abre al camarín queda flanqueado por pilastras, y por dos repisas, en las que aparecen las pequeñas figuras de San Francisco y San Gregorio Magno. En la decoración, se desarrolla  el repertorio de símbolos de la letanía lauretana, ángeles lampareros, vene­ras, guirnaldas de flores y frutos, etc. En el copete, luce el monograma de María. Hacia 1958 fue restaurado por el tallista onubense Miguel Hierro Barreda. Entonces se hizo la nueva fron­talera del altar y se doró todo el conjunto.
     Lo preside la imagen de la Patrona de Rociana, la Virgen  del Socorro, de hacia 1580. El Niño Jesús, de rasgos montañesinos, corresponde a la primera mitad del siglo XVII. Entre las pinturas al óleo, destacamos un cuadro de la Virgen que entrega el rosario a Santo Domingo, y el Niño el cordón franciscano a San Francisco, ambos santos arrodillados, s. XVIII. Bajo la tribuna, en el lado del evangelio, una escultura en madera policromada de Cristo Crucificado, de anatomía muy escueta, sujeto por tres clavos a una cruz arbórea, obra de principios del XVIII.
     Se conservan interesantes exvotos pictóricos de los siglos XIX y XX (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).

Ermita de San Sebastián
     Es la antigua capilla de San Sebastián, rehabili­tada en 1994. Tiene una sola nave, con techum­bre de madera en forma de artesa con tirantes. El altar mayor, de mampostería, tiene columnas dórico-toscanas pareadas, sobre podio con losange. El entablamento se decora con triglifos, y entre ellos flechas y pomos, alusivos al titular. Se corona con frontón triangular, en cuyo tímpano dice que se hizo con limosnas en el año 1830 (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     Parte de una antigua hacienda, hoy dividida y en el centro del pueblo.
     Una parte hoy utilizada como vivienda, la otra en peor estado, como cuadra. En otro tiempo, bodega y molino de aceituna, con tinajas enterradas en el suelo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Edificios civiles
     Entre esos edificios destacan las Casas Consistoriales, cuyo origen es dieciochesco. En 1952 se ampliaron. El arquitecto proyectista fue José María Pérez Carasa, y el aparejador Bartolomé Rodicio Ballesteros.
     La antigua ermita de San Bartolomé, fue derribada parcialmente, en 1982, y transformada en su interior para Casa de la Cultura y sede de la Fundación Odón Betanzos Palacios. De la edificación original sólo se conservan la cúpula y la portada, formada por arco de medio punto entre pilastras de orden dórico-toscano. La decoración pictórica es obra de Juan Manuel Núñez.
     En la calle Villarrasa, junto a la capilla de San Sebastián, está la Plaza de Abastos. De 1932.
     Es de destacar la riqueza del caserío. Aunque no existe ningún edificio singular ni arquitectura palaciega, sin embargo, un buen número de viviendas presentan una notable calidad, formando un interesante conjunto. Existen algunos edificios antiguos, de tradición barroca, pero el mayor número de viviendas de interés corresponden a las realizadas en la primera mitad del siglo XX.
     Entre las calles Hinojos y Socorro se encuentra La Hacienda, un complejo edificio de carácter agrícola, aunque muy transformada en la actualidad. Se conservan dos torres de los contrapesos de otras tantas vigas de prensas, la fachada del patio, con portada a la calle Socorro, y unas naves a la calle Hinojos. En su interior existe una columna, de origen árabe, a juzgar por las decoraciones foliares que presenta.
     Entre las edificaciones industriales, propias de una población vinatera, destaca la silueta de la Torre de los Alicantinos, en el Carril de los Moriscos. Se trata de la chimenea de la torre alcoholera, considerado como Bien de Interés Cultural.
     También en el Carril de los Moriscos, se encuentra la Bodega de San Antonio, interesante ejemplo de bodega del siglo XIX. Destaquemos, por último, la Torre de Destilación, situada muy próxima al cruce de la calle Almirante Pinzón con el Carril de los Moriscos (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
Casas Consistoriales. El cuerpo original data del siglo XVIII con claras referencias a otros ayuntamientos del Condado. Posteriormente fue ampliado con tratamiento neobarroco en la década de los años 40.
     Presenta fachada a dos plantas rematadas en la parte central con torreón doble con chapitel piramidal y veleta. Forman la composición de la fachada cinco cuerpos principales y simétricos. Cabe pensar que originalmente las galerías, que ahora tiene un cierre de hierro, estuvieron abiertas.
     El interior es austero, sobresaltando algunos azulejos, decoraciones y rejas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
La Hacienda
. Asentado dentro de la estructura urbana formada en el siglo XVIII, concretamente en un extremo de la calle antigua central. La construcción original de la "Hacienda" es también del siglo XVIII y responde a las constantes de este tipo de edificios de carácter agrícola, en la actualidad se encuentra muy transformado, se conservan las dos torres de los contrapesos de las prensas de las vigas. La fachada al patio, con portada a la calle Socorro y unas naves de la calle Hinojos.
     El solar de la "hacienda" ha sido ocupado progresivamente por viviendas.
     Podemos decir que es tal el número de estas torres que existen en la provincia que sería acertado realizar un estudio de todas ellas como base a un Plan de Protección y Conservación.
     Dado lo poco que queda del conjunto y la difícil reversabilidad del tema, proponemos conservar como elementos singulares todos los que quedan.
     En el interior de "la Hacienda" existe una columna de origen árabe, como denotan las características sociales que presenta (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Torre de los Alicantinos. Torre de ladrillos en muy buen estado, únicamente se detectan daños en su coronación.
     Antiguamente funcionaba como chimenea de fábrica de alcoholes, hoy inexistente (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Bodega de San Antonio. Estamos ante una de las bodegas más interesantes de todo el Condado desde el punto de vista arquitectónico, por el lujo de detalles y la belleza de sus partes, especialmente de la fachada.
     Se trata de una nave de gran longitud con tres crujías separadas por columnas que sostienen arcos sobre los que se apoya la cubierta de tejas sobre entablamento de crucería de pino flandes. El suelo es de ladrillo macizo colocado de canto. Alberga bocoyes y botas de vino.
     Al fondo del patio interior, hay unas naves de construcción posterior que también fueron bodegas y que hoy se encuentran vacías (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
 
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