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viernes, 9 de enero de 2026

Los principales monumentos (Iglesia Purísima Concepción, Iglesia y portería Conventual de San Francisco, Fuente de los Moros y Lavadero, Fuente de los Cristianos, Castillo de Hornachos, Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, Centro de Interpretación de la Cultura Morisca, Pilar de las Palomas, y Pilar de los Cuatro Caños) de la localidad de Hornachos, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia Purísima Concepción, Iglesia y portería Conventual de San Francisco, Fuente de los Moros y Lavadero, Fuente de los Cristianos, Castillo de Hornachos, Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, Centro de Interpretación de la Cultura Morisca, Pilar de las Palomas, y Pilar de los Cuatro Caños) de la localidad de Hornachos, en la provincia de Badajoz.
     Hornachos se asienta sobre la ladera de mediodía de la Sierra de su nombre, ocupando un emplazamiento escabroso de extraordinaria grandiosidad y belleza paisajística, entre dos valles rodeados de dehesa y monte bajo.
     Esta sierra se alza en pleno centro de la Baja Extremadura, configurando una importante espina rocosa que establece la divisoria entre la Tierra de Barros y La Serena, como realidad geográfica difícil de adscribir a ninguno de los dos territorios.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 295,9 Km2
     Altitud: 538 m.
     Distancia Capital: 99 Km.
     Partido Judicial: Villafranca de los Barros
     Comarca: Tierra de Barros
     Gentilicio: Hornachego
Ayuntamiento de Hornachos
     Plaza de España, 1
     06228 Hornachos (Badajoz)
     Teléfono: 924533001
     Fax: 924533607
     Web: www.hornachos.es
Historia.-
    Dada la naturaleza del enclave casi exclusivamente morisco que la distinguió hasta el siglo XVII, se trata de una de las poblaciones más singulares de la región. Se asienta sobre la ladera de mediodía de la Sierra de Hornachos, ocupando un emplazamiento escabroso de extraordinaria grandiosidad y belleza paisajística, entre dos valles rodeados de dehesa y monte bajo.
     Esta sierra se alza en pleno centro de la Baja Extremadura, configurando una importante espina rocosa que establece la divisoria entre la Tierra de Barros y La Serena, como realidad geográfica difícil de adscribir a ninguno de los dos territorios.
     Son componentes características de Hornachos las atractivas fuentes tradicionales.
     En su cima se alza una formidable fortaleza roquera, a cuyo abrigo se acoge la población, formando un bastión de importancia estratégica fundamental para el dominio de todos los territorios circundantes. En los histórico, el enclave de Hornachos marcó los límites entre los reinos moros de Badajoz y Toledo, primero, y de las jurisdicciones de las Órdenes de Santiago (Tierra de Barros) y Orden de Alcántara (La Serena) después.
     Las pinturas esquemáticas que proliferan en sus cercanías evidencian que ya en tiempos prehistóricos existieron en ese ámbito asentamientos humanos. Castro celta más tarde. Hornachos se identifica después con la Fornacis romana surgida en torno a las minas existentes en ese punto. Poblada también en tiempo de los visigodos, la tradición la señala incluso como refugio de San Hermenegildo en la huida de su padre, el arriano Leovigildo. Durante la ocupación musulmana se mantuvo poblada también, datando de esa época la fortaleza primitiva de adobe, luego reconstruida en piedra por los cristianos, que corona sus cresterías.
     En 1234, fue ocupada por la Orden de Santiago, integrándose en sus dominios como cabeza de Encomienda. A finales del siglo XIV, era cabeza de Partido con jurisdicción sobre 14 aldeas y sede de un Gobernador, rango que mantuvo hasta 1640, en que debido a la decadencia pasó a Llerena.
     Tras su ocupación por los cristianos el núcleo continuó habitado mayoritariamente por sus anteriores moradores árabes, situación que se mantuvo hasta la expulsión de los moriscos en 1610. Durante este tiempo en Hornachos no hubo casi otros cristianos que el Comendador santiaguista, un párroco, y ya más tarde, algunos frailes franciscanos. En ciertos momentos parece que no contó ni siquiera con iglesia. Con motivo de la sublevación de 1526 Carlos I ordenó demoler la población, entonces establecida en la zona alta más próxima al castillo, resurgiendo después el caserío en el lugar que hoy ocupa.
     A finales del XVI el núcleo estaba rodeado por un cerco amurallado y contaba con más de 10.000 habitantes, siendo el foco morisco más importante de España. Tras su salida de la Península los hornacheros fundaron una curiosa república pirata en Salé, cerca de Rabat, que se mantuvo activa durante algunos años.
     En la actualidad, y no obstante los cambios experimentados, la localidad conserva la huella de su pasado en los tejidos más antiguos, cuyas calles empinadas y tortuosas, formadas todavía en ciertas zonas por edificaciones que evocan los esquemas constructivos moriscos, ofrecen sugestivos rincones de insuperable pintoresquismo en las de Ribera, San Francisco, Chamorro, Peña, Enfermería o Plata, Tellada, Larga, Gata, Nogueras, etc.
     Además de las viviendas de tradición antigua, definidas por sus fachadas de piedra encalada, prácticamente ciegas de otros huecos que no sean una angosta puerta de entrada, abundan las casonas hidalgas de factura barroca correspondientes a los siglos XVII y XVIII, con hermosas portadas de enfatizados recercos, balconadas, acusadas cornisas y áticos, rejerías y piedras armeras. Magníficos ejemplos de ellas perduran en las calles Ribera, Zaragoza, Pío IX, Calvo Sotelo y otras (Diputación Provincial de Badajoz).
     Hornachos, cuya iglesia de la Concepción, gótico-mudéjar (rehecha en el siglo XVI), junto a la estampa de diversos edificios populares, evidencia la importancia del sustrato árabe en la historia de la población (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
Monumentos.-
     Hito artístico fundamental es la iglesia parroquial de la Purísima Concepción, obra mudéjar reconstruida en tiempos de los Reyes Católicos sobre otra anterior, que constituye una de las creaciones de su estilo más representativas de la región. Presenta estructura basilical de amplia espacialidad, dividida en tres tramos por arcos de ladrillo y cabecera poligonal con cubierta de crucería.
     La cubierta es de alfarge de madera a dos planos, con soberbia labor de par y nudillo de rica ornamentación, en la que destaca el escudo de Isabel y Fernando. Entre sus contenidos merecen reseñarse el retablo mayor, pieza clasicista del XVII; la talla de la titular, la pila bautismal, primorosa pieza de alabastro obra de Juan Bautista Vázquez el Viejo, pareja de la de Valencia de las Torres; así como un amplio repertorio de azulejerías, pinturas, imágenes, rejerías y otras realizaciones.
     En el exterior, la mampostería y ladrillo, llama la atención la articulación del edificio sobre la irregularidad del terreno, y sobre todo su atractiva torre fachada de factura mudéjar. La misma se divide en tres cuerpos con variada decoración de ladrillo aplantillado y fábrica encalada, en parte de vocación renacentista, resaltando en particular por su rica composición el campanario, en el que se abren 24 vanos, seis por cada frente. Como remate ostenta chapitel de disposición moderna. Esta iglesia constituye uno de los ejemplos más representativos del estilo mudéjar en Extremadura, habiendo merecido la declaración por parte de la Junta de Extremadura como Monumento de Interés Histórico Artístico.
     Otro hito de relevante significación es el convento franciscano de San Ildefonso, fundado en 1526 por Carlos I, en el que se conserva un rico conjunto de retablos, pinturas y otros contenidos. En su fachada, hoy muy degradada, luce el escudo imperial, teniendo por delante una recoleta plaza de gran sabor ambiental presidida por un viejo crucero.
     La ermita de San Roque, originaria del siglo XV y foco fundamental para la articulación de la población, fue demolida en 1.982 para levantar en su lugar la nueva casa del Ayuntamiento. Ésta, de arquitectura razonablemente acorde con el entorno, preside la hermosa plaza central del pueblo, la cual se presenta sobreelevada para adaptarse a la fuente pendiente del terreno.
     Entre esta plaza y la iglesia parroquial se localizan el antiguo Hospital y la Casa del Gobernador, y algo más arriba, la Cilla o Pósito, que alguna interpretación señala como vieja mezquita.
     Esta interesante obra, capaz para 8.000 fanegas de trigo, se formaliza como una sólida construcción abovedada de ladrillo, en la actualidad muy maltrecha.
     Centro devocional de acusada significación es la ermita de los Remedios, originaria del siglo XVI y remodelada en 1892, atractiva realización encalada, rodeada por una hermosa plaza cubierta de palmeras, que constituye uno de los ámbitos más gratos de la localidad. En tan incomparable marco se celebran en Septiembre las Fiestas Patronales.
     Componentes de acusada relevancia en Hornachos es el conjunto de sus atractivas fuentes tradicionales, entre las que se cuentan las de Los Moros, Los Cristianos, Palomas, Cuatro Caños, Ribera, San Francisco, Almagrera, Maxicaco, San Roque, Santa, Nueva, etc.
     En diferente estado de transformación, la mayoría se conservan aún en servicio, luciendo escudos e inscripciones relativas a su construcción, y determinando en todos los casos entornos ambientales de acusado sabor y pintoresquismo. Piezas de gran interés, ya desaparecidas, fueron los dos Pozos de Nieve situados en el baldío de Trasierra.
     El castillo se localiza sobre una alta peña que domina el pueblo. Fue fortaleza islámica, y sus restos se aprovecharon en las reformas cristianas. Está fabricado en tábiya, tapial y mampostería y data de los siglos IX al XVI. La fortaleza tuvo dos recintos, aunque el exterior se ha perdido. Del interno perduran muchos restos. Fue zona de poblamiento antiguo. Posteriormente se instaló una puebla fortificada musulmana. Pasó a pertenecer a la orden de Santiago, que lo hizo centro de una Encomienda; aunque mantuvo, durante mucho tiempo, su población musulmana. Alcanzó notable prosperidad en el siglo XVI, como reflejan sus construcciones civiles y religiosas, por lo que la expulsión de los moriscos en el siglo XVII, supuso un duro golpe económico.
     En el aspecto paisajístico y ecológico, Hornachos constituye enclave de extraordinario valor como hábitat de múltiples especies de aves y otros componentes de la fauna regional, en el que se distingue una valiosa reserva de buitres leonados. La asociación ADENEX mantiene en este lugar una Reserva Biológica y un Aula de Naturaleza como Centro de Investigación. Cerca de la población se encuentra el Balneario de Los Remedios o Los Castaños, de aguas sulfurosas, ferruginosas y bicarbonatadas sódicas, muy apreciadas por sus propiedades curativas. Determinando otro paraje de notable atractivo natural aparece el embalse de Los Molinos recientemente construido sobre el río Matachel (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia Purísima Concepción.-
     En 1511 comienzan las obras de la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, construcción en planta basilical de tres naves, cubierta por un imponente artesonado mudéjar, sustentado sobre pilares de cal y ladrillo, conforman arcos ligeramente apuntados. Destaca su amplia espacialidad, dividida en tres tramos por arcos de ladrillo y cabecera poligonal con cubierta de crucería. En su singular ornamentación destaca el escudo de Carlos V, así como la pila bautismal de alabastro.
     El retablo mayor es un ejemplo de pieza del siglo XVI respetando los cánones tridentinos. El sincretismo artístico Gótico-mudéjar la ratifican como una de las mejores «Obra Única» en Extremadura. En 1502 los Reyes Católicos decretaron la conversión forzosa al cristianismo de la población mudéjar; los que no aceptaran deberían salir de sus reinos. La mayor parte de la población optó por convertirse y permanecer en Hornachos y desde este momento, las autoridades cristianas comenzaron a poner en marcha una serie de medidas para intentar cristianizar a los mudéjares, ahora llamados moriscos (Ayuntamiento de Hornachos).

Iglesia y portería Conventual de San Francisco
.-
     La fundación del convento franciscano de San Ildefonso, ordenada en 1530 por el inquisidor y Arzobispo Manrique, fue otra de las medidas tomadas para la cristianización de los moriscos.
     Este edificio cuenta con una sola nave cubierta por bóveda de cañón y en su interior se encuentran un buen número de retablos y esculturas datados entre los siglos XVI y XVIII. Destaca también su portería de estilo Barroco (Ayuntamiento de Hornachos).

Fuente de los Moros y Lavadero.-
     La fuente denominada de los Moros es un conjunto monumental de piedra, principalmente de granito. Con forma de cuadratura que data del siglo XVI. Concretamente la inscripción de granito de la fuente nos refleja el año de 1583.
     Excavado en una oquedad del terreno y actuando como manantial por el cual fluye el agua proveniente del Valle de los Moros, manteniendo elementos propios de la simbología tardo-medieval.
     Anexo a la fuente, se encuentra el lavadero que ha mantenido su uso original hasta bien entrado el siglo XX por la población de la localidad (Ayuntamiento de Hornachos).

Fuente de los Cristianos.-
     Conjunto recientemente restaurado en el que encontramos en su centro un manantial de forma cuadrangular, está protegido por una estructura de ladrillo.
     La estructura se adapta al manantial, y la techumbre de ladrillo responde a una pequeña bóveda de cañón.
     La única entrada del recinto se sostiene sobre un arco de medio punto. Construcción de compleja datación por tener escaso registro bibliográfico, data de los siglos XVI o XVII, dentro de una arquitectura mudéjar.
     Se mantiene después de abundantes reformas manteniendo su uso original como fuente (Ayuntamiento de Hornachos).

Castillo de Hornachos.-
     El castillo se localiza sobre una alta peña que domina el pueblo. Fue fortaleza islámica, y sus restos se aprovecharon en las reformas cristianas.
     Está fabricado en tábiya, tapial y mampostería y data de los siglos IX al XVI. La fortaleza tuvo dos recintos, aunque el exterior se ha perdido. Del interno perduran muchos restos. Fue zona de poblamiento antiguo.
     Posteriormente se instaló una puebla fortificada musulmana. Pasó a pertenecer a la orden de Santiago, que lo hizo centro de una Encomienda; aunque mantuvo, durante mucho tiempo, su población musulmana. Alcanzó notable prosperidad en el siglo XVI, como reflejan sus construcciones civiles y religiosas, por lo que la expulsión de los moriscos en el siglo XVII, supuso un duro golpe económico (Ayuntamiento de Hornachos).

Ermita de Nuestra Señora de los Remedios.-
     Data de la primera década del siglo XVI cuya ermita fue derruida en 1884 y levantada de nuevo, adquiriendo prácticamente el aspecto que tiene actualmente. En su interior se encuentra la talla de la Patrona de la localidad: La Virgen de los Remedios (Ayuntamiento de Hornachos).

Centro de Interpretación de la Cultura Morisca.-
     Este Centro mantiene la línea del proyecto Museos de Identidad, nombre genérico de museos de carácter local y comarcal que han visto la luz en los últimos años. Son centros que reflexionan, exponen y potencian los rasgos culturales de una comunidad de referencia desde una perspectiva integral y dialógica.
     La huella de los moriscos en Hornachos está presente en sus calles, sus construcciones hidráulicas, sus sendas o fuentes. La huella de los moriscos en Salé también se manifiesta en la alcazaba, organización social, costumbres, etc. Hoy son poblaciones hermanadas, pero en el pasado fueron punto de origen y destino de un singular grupo de personas, que escribieron una página en la historia, los moriscos de Hornachos. En esta parte final del recorrido un audiovisual ahondará en las vicisitudes de un camino que ahora es ida y vuelta. Este ámbito se acompaña de dos soportes de comunicación gráfica: en uno se plantean distintas preguntas sobre la importancia de estos moriscos, y en otro donde es el arte mudéjar de la provincia el protagonista (Ayuntamiento de Hornachos).

Pilar de las Palomas.-
     Premio Comunidad Sostenible. Otorgado por el centro UNESCO Extremadura en 2019. El Pilar de Palomas es un símbolo monumental mudéjar. Obra de ingeniería hidráulica de las más imponentes de la localidad.
     Destacar por un lado, la conducción de agua mediante acequia desde manantiales enclavados en el Valle, y por otro lado, el escudo de armas del emperador Carlos V en el tramo final del conjunto monumental.
     Se localiza entre huertas de origen morisco y al abrigo de la Sierra Grande, la fuente y el pilar de Palomas se encuentran en la parte alta de la localidad de Hornachos. Situados al paso del antiguo camino que comunicaba esta población con la de Palomas, la fuente presenta en su parte alta el escudo imperial de Carlos V, interpretado como una muestra de poder ante la población morisca.
     La fuente de Palomas capta sus aguas en el valle de los Moros y es llevada hasta el único caño mediante canales, acequias y en un pequeño acueducto en su tramo final construido con bellos arcos de ladrillo de intenso color rojo (Ayuntamiento de Hornachos).

Pilar de los Cuatro Caños.-
     Pilar para aprovechamiento del agua recogida mediante conducciones mudéjares del agua proveniente de manantiales de la cercana Sierra Grande.
     La construcción data de principios de siglo XVI, con inscripción fechada en 1516.
     Con escudo de Carlos V, benefactor de la localidad. Se trata de un escudo imperial en el que aparece la simbología bastante desgastada, coronado por un águila bicéfala, que tiene las miradas opuestas.
     Reciente reconstrucción en la que levanta en la parte posterior una esfera de la que se decantan en cuatro aperturas para la conducción del agua. La estructura frontal del conjunto es en la que se almacena el agua sobrante, con forma rectangular alargada de granito (Ayuntamiento de Hornachos).

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domingo, 28 de septiembre de 2025

Los principales monumentos (Ermita del Calvario, Lavaderos, Fuentes del Rey y de la Salud, Ermita de Belén, Iglesia del Carmen, Casa-Museo de Niceto Alcalá Zamora, Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Aurora, Paseo de Colombia, y Plaza de Toros) de la localidad de Priego de Córdoba (y III), en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Ermita del Calvario, Lavaderos, Fuentes del Rey y de la Salud, Ermita de Belén, Iglesia del Carmen, Casa-Museo de Niceto Alcalá Zamora, Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Aurora, Paseo de Colombia, y Plaza de Toros) de la localidad de Priego de Córdoba (y III), en la provincia de Córdoba.


Ermita del Calvario.-

     La ermita del Calvario, reconstruida en la década de 1970, guarda un retablo de estípites con imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, obra del XVII retocada en el primer cuarto del XVIII (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La Ermita del calvario se encuentra situada en los alrededores de la población de Priego. Tiene planta en forma de cruz latina. La nave central se articula en cuatro tramos marcados por potentes columnas, a los pies del coro. El edificio se cubre con bóveda de aristas. El camarín de planta cuadrada se abre tras el altar mayor, donde se encuentra la imagen de la Dolorosa.
     El acceso a la ermita se realiza a través delos pies, mediante una sencilla fachada de reciente construcción. Está constituida por un vano central de medio punto y dos pequeñas puertas laterales. se remata con una pequeña espadaña de un solo vano. La ermita se encuentra precedida por una escalinata y en la parte inferior de la misma se sitúa el crucero.
     El edificio es de finales del siglo XVIII, aunque lo que actualmente se contempla es el resultado de distintas actuaciones en los siglos XIX y XX.
     El culto en la ermita se realiza fundamentalmente en Semana Santa, con la salida en procesión de las imágenes titulares. También se celebran varias misas por hermanos difuntos de la hermandad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Habla la tradición de un Calvario viejo situado cerca de la Tiñosa y del que apenas se tienen referencias documentales. Su existencia debió de ser anterior a 1593, pues este año ya había en la meseta que ocupa el actual un humilladero que servía a los mismos fines: era un lugar de devoción con cruz o imagen para que los peregrinos orasen antes de entrar a la población o al salir de ella. También se destinaba para rogativas y prácticas piadosas. Hasta éste llegaba la procesión que los nazarenos efectuaban el Viernes Santo, según se refleja en sus estatutos fundacionales. Se sabe que existían dos cruces primitivas y que en el siglo XVIII se colocaron otras que están bien documentadas.
     En 1707 se terminó de construir la ermita del Calvario con las limosnas de los fieles y la contribución de la Orden Tercera franciscana, que ya en el siglo XVII hacía la Vía Sacra por la calle de las Cruces (el Caminillo), encargándose de reparar aquellas que se encontraban derruidas o en mal estado. En 1708, el Municipio hizo donación de las tierras que circundaban la ermita.
     En 1938, la Hermandad hizo las gestiones necesarias para hacer las obras que necesitaba la ermita, realizando una reforma de la que se conserva el interior tal como lo vemos hoy, aunque el resto de la ermita ha sufrido muchas modificaciones posteriores. Las obras de mejora se siguieron haciendo en el 42, en el 45... A principios de los 60, la ermita presentaba un estado bastante ruinoso, la Hermandad, desde entonces hasta ahora, ha ido efectuando obras de conservación y ampliación.
     En la ermita se venera la imagen de Nuestra Señora de los Dolores se cree que es la que en 1635 fue donada por Marina de Pareja a la ermita del Santo Cristo del Humilladero. Fue trasladada a la ermita del Calvario en el siglo XVIII cuando se terminó ésta.
     Nada se sabe de su autoría, aunque se trata de una imagen de candelero del siglo XVII, que pertenece a la colección de imágenes de vestir que plasman los siete dolores de la Virgen, representados por el corazón llameante atravesado por siete puñales que luce en el centro del pecho. Hasta hace poco, mostraba en sus manos símbolos de la pasión, que se le quitaron en la última restauración realizada en 1978 (Ayuntamiento de Priego de Córdoba).

Lavaderos.-
      Lavadero público del Poleo. Edificio de una sola estancia rectangular a la que se accede por un vano sin puerta situado en la fachada. En los muros laterales se abren cuatro vanos horizontales y estrechos. La cubierta es a dos aguas con inclinación hacia la fachada y hacia el muro posterior. El lavadero está formado por un pilón rectangular, aunque partido en su mitad por un tabique. Los bordes del pilón son de cemento y están inclinados en ángulo hacia el interior y estriados para permitir un mejor frotamiento de la ropa. La fuente-abrevadero está compuesta por un pilón de grandes piedras regulares, revocadas y encaladas de aproximadamente 3 metros de largo por 0,5 metros de ancho y 0,4 metros de alto. 
     Se apoya en un muro de mampostería irregular que presenta encima del pilón el elemento ornamental al que antes hacíamos alusión. Dos pequeños caños de hierro alimentan de agua al pilón. Los materiales constructivos son cemento, ladrillo y piedra en el lavadero en si; el caño es de plástico; el edificio que cobija al lavadero es de cemento, ladrillo y cal, estando la cubierta conformada por vigas de hormigón y planchas de latón; cubierta de latón a dos aguas; suelo de cemento pulido. El acceso al edificio se realiza mediante una abertura sin puerta. Aparte hay cuatro vanos horizontales, muy estrechos por los que entra aire y algo de luz. Como único elemento ornamental hay que citar el elemento triangular con remate cuadrangular sobre el muro en el que está apoyada la fuente-abrevadero.
     Lavadero público de la Concepción. Se compone de una sola habitación cuyo acceso tiene lugar por uno de los lados transversales. En el otro transversal del edificio y como un anexo se dispone la fuente-abrevadero, que consta de un solo pilón rectangular. El lavadero en sí está constituido por un pilón rectangular, pero partido en su mitad por un tabique con remate de carpanel. 
     Dicho pilón tiene los bordes estriados e inclinados en ángulo hacia el interior para permitir una más cómoda frotación de la ropa. El agua es recibida desde un pilón auxiliar anexo, de mucho menor tamaño y forma cuadrangular. Los materiales constructivos son yeso, cemento, hierro, arcilla, tierra, piedra caliza, arena y cal. En cuanto al edificio que cobija al lavadero, este se sustenta con ocho pilares de mampostería y tapial unidos entre sí por tabiques de la misma fábrica en combinación con aparejos de ladrillos en algunas partes (las mas reformadas). Cubierta a la molinera con pares conformados por vigas de hormigón entre las que se disponen bovedillas de cemento. El suelo es de cemento pulido, salvo en los escalones de acceso que presentan como suelo los mismos ladrillos que los conforman. Se accede al edificio mediante una puerta de hierro de una sola hoja. En el interior hay dos tipos de ventanas. En un lado se disponen tres ventanas sin carpintería, horizontales y pegadas al techo, en el otro longitudinal se disponen tres ventanas con cierro y alambrera, cuadrangulares y también pegadas al techo. Las paredes y el techo se encalan todas en blanco. Puertas y cierros de las ventanas presentan la capa de minio y están sin pintar. Como ornamentación hay que destacar también el elemento triangular del que parte el caño de la fuente-abrevadero (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Fuentes del Rey, y de la Salud.-

     Igual­mente, la vistosa Fuente del Rey, con dos núcleos diferentes, uno de 1586, dedicado a Nuestra  Señora de la Cabeza o de la Salud y proyectado por Juan de Ochoa bajo influencia de Francisco del Castillo; otro, la Fuente Nueva del Rey, realizada por Remigio del Mármol en 1802, con la colaboración del joven José Álvarez Cubero (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Tras sucesivas transformaciones desde el siglo XVI, fue terminada de construir a principios del siglo XIX. Diseñada en estilo barroco por Remigio del Mármol, se fecha su terminación en 1803. Se concibe con tres estanques de distinto nivel y forma alargada en la que predominan los contornos curvos. En el primer estanque se sitúa la escultura de un león luchando con una serpiente, obra atribuida al escultor neoclásico Álvarez Cubero. En el segundo, realizado por Remigio del Mármol, la figura central del monumento, una escultura de Neptuno y Anfítrite que cabalgan sobre un carro tirado por caballos que salen del agua. Desde éste, el agua cae al último estanque por una cascada, y acaba saliendo por el mascarón del Clero. En la fuente manan 139 caños, muchos de ellos con mascarones de piedra de rostros fantasmagóricos.
     El Prendimiento, representación dramática que conmemora los momentos más señalados de la Pasión,  se realiza en la actualidad en la plaza del Ayuntamiento o plaza de la Constitución, aunque anteriormente la representación se ha realizado en otros espacios abiertos del casco histórico de Priego, como el desaparecido Teatro María Cristina. Este espacio escénico al aire libre construido en la Fuente del Rey se construyó en los años 50 del siglo XX, y hasta finales de los 80 se representó el Prendimiento en este espacio.
     En 1341 acampó en el lugar Alfonso XI durante el asedio previo a la conquista definitiva de Priego. De este suceso tomó el manantial el nombre de Fuente del Rey.
     La Fuente de la Salud, también denominada Vieja del Rey.
     Su nombre proviene de la milagrosa influencia de la Virgen de la Cabeza que la preside.
     Como embocadura del nacimiento, al pie de la colina, el cantero Alonso González hizo un gran muro con frontispicio que cimentó sobre las mismas rocas del lugar, combinando con ellas un primer cuerpo arcaizante con relieves mitológicos y bucólicos, que sirve de base a un apaisado paramento almohadillado de mármoles, organizado en tres calles, la central con fondo al templete de la Virgen de la Cabeza y los laterales con centros de óvalos de jaspe en relieve de cuero retorcido. 
     Sobre una ligera cornisa en la calle central, un frontón triangular con óvalo en el tímpano y remates piramidales sobre él y sus extremos, y en los laterales algunas piedras labradas con cresta. 
     Al parecer esta fuente tenía otras piezas esculpidas del mismo estilo manierista que han desaparecido. Frente al muro descrito, un estanque con perfil  donde se ve manar el agua.
     A continuación de la fuente antigua se construyeron  estanques que fueron reformados en el tiempo, hasta que en 1802 se acuerda construir el definitivo.
     Esta fuente está estructurada como tres estanques unidos, excavados en una ligera pendiente, que se aprovecha para hacer saltos de cascadas entre ellos, y que dispone en el perímetro curvado que los define, de múltiples chorros hacia su interior de donde brotan esculturas.
     La parte primera es un estanque de contorno trilobulado, presidido por una escultura central que representa un león matando al dragón de cuya boca mana el agua. Se conecta este estanque por una línea de cascada de poca altura. A otro mayor de planta rectangular con esquinas redondeadas y achaflanadas con un motivo escultórico central, entre cuatro surtidores, que representa a Neptuno sobre un carro de caballos marinos acompañado por Anfitrite abrazada a un gran pez con boca, como surtidor. Se conecta mediante cascada a un último estanque de contorno bulboso con surtidor central, que se cierra por un mascarón cuyas fauces tragan el agua.
     El perímetro interno de la fuente está dotado de 139 años, muchos de los cuales están enmarcados por mascarones con distintos rasgos.
     Alrededor de la fuente, en trozos que continúan la curvatura se encuentra una línea de bancos macizos con asiento y respaldo en piedra.
     Todo el espacio circundante está conformado como un jardín, en su disposición antigua alterado, del que cabe destacar una línea de grandes árboles de sombra que le dan aspecto de alameda.
     En el mismo recinto de la Fuente del Rey se encuentra la Fuente de la Salud.
     Fue construida para canalizar el agua de un manantial en el lugar en el que, según un antiguo relato, el rey Alfonso XI situó su campamento. La construcción de la fuente se realizó en el siglo XVI, corriendo a cargo de Francisco del Castillo, con el auxilio del cantero Alonso González Bailén. El estilo que presenta es manierista, con un frontispicio y sillería almohadillada, utilizando mármoles polícromos. En su centro fue situada una hornacina para albergar una imagen de la Virgen de la Cabeza. Se aprecian además otras imágenes, como la de un pastor con sus ovejas y otras mitológicas, como las de Neptuno, Anfítrite y la Medusa (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fuente del Rey, un umbroso parque bordeado por álamos en cuya explanada se extiende la fuente del mismo nombre, organizada en tres estanques ligeramente escalonados cuyo curvilíneo perímetro jalonan 139 caños de agua, los del nivel superior incorporados a mascarones.
     Centra el primer estanque la escultura de un león luchando contra un dragón, tenida por obra juvenil de Alvarez Cubero, mientras que el segundo está presidido por el grupo de Neptuno y Anfitrite, de Remigio del Mármol, diseñador del conjunto.
     Bancos de piedra que siguen el perfil de los estanques invitan a sentarse sin prisas para rememorar, arrullados por el rumor de los caños, las bellezas de tan monumental ciudad.
     Detrás de la Fuente del Rey pervive su precedente Fuente de la Salud, de 1585, con un muro almohadillado de estirpe manierista, probable obra, como las Carnicerías, de Francisco del Castillo; un templete central cobija la reproducción reciente de la Virgen de la Salud que sustituye a la original, sustraída hace unos años (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de Belén.-

      La ermita presenta planta rectangular, de una sola nave. El presbiterio  cuadrado, se cubre con casquete semiesférico sobre pechinas. A este se le adosa un pequeño camarín cuadrado. La nave está dividida en dos tramos, presentando el primero bóveda de cañón y falsos lunetos sobre ménsulas de placas recortadas. El segundo tramo tiene bóveda de aristas.
     A los pies, en el primer tramo, en alto existe una tribuna, a modo de coro. Bajo este se sitúa la puerta de acceso, de medio punto.
     La fachada se cobija bajo un pórtico adintelado, con cubierta a dos aguas y abierto en dos de sus lados, que aparecen cerrados por una sencilla reja. La fachada se compone  de dos pilastras cajeadas que sostienen un frontón curvo partido. 
     Al centro, lienzo, copiando el de Zurbarán, del Paño de la Verónica.
     La ermita se ha restaurado en el año 1987, construyéndose, durante la misma, una espadaña de un solo vano de medio punto.
     Se celebra misa el día de Navidad y el de la Asunción de la Virgen (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia del Carmen.-
     Fue en origen una ermita dedicada a San José, levantada en el siglo XVII. En la primera década del siglo XVIII fue reformada por los hermanos Álvarez y, en el tercio final del siglo, el maestro Remigio del Mármol le dio su actual aspecto. Se erigió en parroquia en 1955.
     Es iglesia de nave única, crucero levemente marcado y presbiterio. La nave se cubre por cañón con lunetos; la cabecera, con bóveda sobre pechinas decoradas con relieves del profeta Elías y los santos Miguel, Juan de la Cruz y Teresa de Jesús. El retablo mayor es obra de hacia 1750 y está atribuido a Juan de Dios Santaella. En el camarín se venera la talla de fines del XVIII de la Virgen del Carmen con San Simón Stock; en las calle laterales figuran San Joaquín y Santa Ana y en el remate, San José.
     A la izquierda del presbiterio cuelga un cuadro de San Cristóbal, de comienzos del siglo XVIII. En el muro de la derecha se ven tres lienzos de taller local, del mismo siglo, con cabezas cortadas de santos. En el machón derecho cuelga una pequeña urna barroca con Cristo atado a la Columna, a juego con otras dos del Niño Jesús y el Nazareno, populares. A la izquierda de la nave están dos retablos anónimos de hacia 1760, el primero con una Inmaculada de serie y el segundo con San José, imagen del XVII, de taller local.
     A la derecha y paralela a la nave se halla la antigua sacristía, hoy capilla Sacramental. El retablo es neobarroco con talla de San Juan Evangelista, que fue San Marcos, de estética granadina de primer cuarto del XVII. En las repisas laterales están San Pascual Bailón y San Antonio de Padua, ambos de hacia 1700. En la pared izquierda se ve un lienzo muy perdido de la Entrada en Jerusalén y en la derecha otro de la Inmaculada con San Jerónimo penitente y San Antonio y el Niño, de escuela granadina de fines del XVII. A los pies está la Virgen de la Paz, obra de Niceto Mateos, de 1995 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La Iglesia de Nuestra Señora del Carmen se encuentra dentro de Priego de Córdoba, en una situación privilegiada de la monumental calle Río, llamada así por ser el lugar por donde fluía el río, que nace en el lugar de la Fuente del Rey y que abastece a la población. 
     El edificio tiene planta rectangular, de una sola nave, cuatro tramos en su desarrollo longitudinal, cabecera plana, con un volumen poligonal de seis lados, adosado a ella. El primer tramo está ocupado por el presbiterio, situado a un nivel más elevado que el resto del templo. Es de planta rectangular y cubierto por una bóveda de medio cañón. 
     Los tres tramos siguientes que contiene la nave van divididos por pilastras con capiteles jónicos. El segundo tramo, de planta cuadrada, va cubierto por una cúpula gallonada sobre pechinas, y el tercer y cuarto tramo, de planta rectangular, se cubren mediante bóvedas de cañón con lunetos. A los pies se encuentra un coro alto, de planta rectangular, sostenido por una plataforma con balaustrada, sobre arco carpanel. Este espacio va dividido por medio de tres arcos de medio punto, sobre pilastras y cubierto por tres bóvedas de medio cañón.
     En el lado de la Epístola se encuentra adosada la actual Capilla del Sagrario de planta rectangular. Se accede a ella a través de tres vanos, el central más alto que los laterales. En ella pueden distinguirse tres zonas, la cabecera y zona de los pies llevan cubierta plana, y la zona central, que corresponde a la antigua sacristía, también de planta rectangular y va cubierta por una cúpula gallonada muy plana.
     Toda la decoración interior del templo se basa fundamentalmente en estrellas de madera doradas de distintos tamaños y cornucopias, repartidas todas ellas entre los muros.
     Al exterior, el templo presenta una alzado de dos pisos de desigual altura. Como consecuencia de las edificaciones que tiene la iglesia a su alrededor, sólo presenta dos fachadas, la principal y la del lado del Evangelio.
     La fachada principal es plana y responde a modelos neoclásicos. La portada, de piedra, muestra una rígida composición de aire renacentista. Consta de dos cuerpos, el inferior rectangular, presenta un vano formado por un arco de medio punto, con clave, enmarcado por  medias columnas pareadas. Son de fuste acanalado y van sobre altos pedestales. Por encima descansa un entablamento con triglifos y metopas decoradas con elementos florales, sobre el que se coloca una cornisa saliente, que soporta un segundo cuerpo, presidido por un gran relieve de la Virgen del Carmen. Corona la fachada una torre de sillería, muy clásica, situada  en su eje. Sobre el pretil, en cada extremo, van colocadas dos esculturas femeninas. En el primer cuerpo aparecen adosados unos Hermes de estirpe manierista y el segundo cuerpo, de campanas, va articulado por columnas corintias sobre podium en cada uno de sus ángulos y rematados por una pequeña cúpula en la que se alza la escultura del profeta Elías.
     La fachada lateral va compartimentada por medio de tres contrafuertes y presenta un alzado de dos pisos; el superior, más bajo que el inferior muestra tres vanos con arco de medio punto, protegidos con vidrieras blancas con rejas, rematado mediante una cornisa, y el inferior lleva el muro liso. Sobre esta cornisa, vemos el cuerpo octogonal de la cúpula de la nave central, con  columnas toscanas en las aristas y dos ventanales de medio punto adovelados en sus paramentos. Como remate lleva un cupulín recubierto de piezas de cerámica en forma de escamas, de color azul y blanco.
     En un principio este templo se denominó Ermita de San José, pero con el tiempo fue desplazado por la Virgen del Carmen, dada la popularidad y devoción de esta imagen.
     Existía ya en el siglo XVII, ,renovándose hacia 1710 por los Álvarez, aunque posteriormente, a finales del siglo XVIII, debido a su estado ruinoso se reedificó de nuevo toda la iglesia. 
     Las obras pudieron comenzar hacia 1785, estando concluida en 1821, aunque se sigue trabajando hasta 1824. Su autor fue el arquitecto y proyectista Remigio del Mármol. 
     En el templo se advierten dos estilos: Barroco y Neoclásico (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Esta iglesia se construye sobre una antigua ermita bajo la advocación de San José, en el siglo XVIII, por Remigio del Mármol, autor de la Fuente del Rey. Se siguen las trazas de Hurtado Izquierdo en la iglesia de San Juan de Dios: nave única y cúpula gallonada.
     Del interior, destaca el retablo mayor atribuido a Juan de Dios Santaella, y la Sacristía, de planta rectangular con columnas corintias y cornisa de gran dinamismo.
     La ornamentación se realiza dentro de la tendencia barroca, aunque la quietud de la composición y el clasicismo de los elementos evidencian ya el inicio del neoclasicismo.
     La fachada es plenamente neoclásica, con un primer cuerpo dórico con dobles columnas con fuste acanalado y un arco de entrada; sobre éste apoya un segundo cuerpo con columnas jónicas entre las que se ubica el relieve de la Virgen del Carmen, manierista.
     Una cornisa sirve de base a la torre, con cariátides jónicas en la base y cúpula con la estatua de San Elías (Diputación Provincial de Córdoba).

Casa-Museo Niceto Alcalá Zamora.-
     La Casa-Museo de Niceto Alcalá-Zamora guarda recuerdos del que fuera presidente de la II República (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Situada en la calle del Río, responde al tipo de arquitectura civil de finales del siglo XIX, según esquema de casas señoriales y solariegas.
     Dedicada a sede del museo y Patronato de D. Niceto Alcalá-Zamora, Presidente de la II República Española y de la Oficina de Información Turística.
     La casa consta de planta baja, con bodega, patio y jardín y dos plantas más.
     Están abiertas al público las plantas baja y primera. En ellas se pueden contemplar objetos personales de D. Niceto, documentos y material fotográfico.
     Niceto Alcalá-Zamora y Torres nació en Priego de Córdoba, en Julio de 1877.
Más información:
     Correo electrónico: museoalcalazamora@gmail.com
     Teléfono: 957 006 242 (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Francisco.-

     Los franciscanos se establecieron en Priego en el siglo XVI, iniciándose la construcción conventual hacia 1510, con el patrocinio de don Pedro Fernández de Córdoba, primer marqués de Priego, y bajo la advocación de San Esteban. La obra primitiva fue profundamente alterada con las reformas del siglo XVIII, atribuidas al maestro local Juan de Dios Santaella sobre diseños de Jerónimo Sánchez de Rueda. Tras la exclaustración de 1836, el convento pasó a manos de particulares. Ha sufrido diversas restauraciones, la más importante terminada en 1995.
     La bella portada de mármoles embutidos es obra de 1761, de Juan de Dios Santaella. Tiene una sola nave con capillas por el lado izquierdo y hornacinas para retablos en el derecho. La cabecera lleva cúpula sobre pechinas, decoradas con pinturas que efigian a cuatro pontífices, y la nave, bóveda de arista. Todo el interior está decorado de yeserías. La sacristía se fecha hacia 1712 y se relaciona con Hurtado Izquierdo por el uso de placados como elemento ornamental.
     El retablo mayor lo concluyó en 1769 Juan de Dios Santaella; la caja central tiene un lujoso camarín, tallado en madera hacia 1730-1735 y atribuido a Jerónimo Sánchez de Rueda.  En el centro se alza la imagen de la Inmaculada, obra anónima de la escuela  granadina del primer tercio del Setecientos. En los muros laterales cuelgan dos lienzos de hacia 1700, uno con San Buenaventura y el otro con las Ánimas del Purgatorio.
     La capilla de Jesús Nazareno es una de las muestras más notorias del barroco prieguense, construida entre 1731 y 1760. Se cree diseño de Jerónimo Sánchez de Rueda con realización de su discípulo Juan de Dios Santaella. El retablo original fue tallado probablemente por Santae­lla a partir de 1760 y se reformó hacia 1788. El segundo cuerpo se labró después de 1790 con diseño y ejecución de Francisco Javier Pedrajas; suyo es el medallón central con la Coronación de Espinas. A él se atribuye también el camarín, terminado hacia 1788, reformado en 1928 por Manuel Garnelo.
     La imagen de Jesús Nazareno es obra del granadino Pablo de Rojas, fechable hacia 1592; es una talla completa, policromada por Pedro de Raxis, aunque cubierta por túnica de terciopelo. Tiene mecanismo hidráulico para bendecir y, desde el siglo XVIII, luce larga melena de cabello natural. En las hornacinas laterales se veneran la Virgen de los Dolores, de vestir, y San Juan Evangelista, talla en madera del círculo de Pablo de Rojas, fechable en 1592. Debajo se ven dos preciosos barros de San Juanito y el Niño Je­sús de Pasión, obras de José Risueño del período 1712-1732.
     A la entrada se ve una hornacina con la imagen de vestir de la Verónica, del estilo de Risueño, adquirida en Granada en 1699, y en el pasadizo lateral, un lienzo con San Pedro, del XVIII. En la sacristía del Nazareno se guardan dos pequeños relieves del XVII, con el Sacrificio de Isaac y Sansón y el León, y un doselete de primer cuarto del XVIII con un Crucificado de hacia 1610, relacionado con la obra de Juan Fernández de Lara.
     La capilla de San Francisco tiene un retablo anónimo de hacia 1720 con camarín e ima­gen de San Francisco recibiendo los estigmas, de hacia 1800. A continuación se encuentra el altar de Nuestra Señora de la Esperanza, imagen de vestir de 1738, restaurada por Niceto Mateos en 1987; en la parte inferior se ve la urna con el interesante busto del Ecce Homo atribuido a los hermanos García, de hacia el año 1600. Sigue en el muro de la nave un dosel de madera tallada con la devota imagen del Crucificado, del siglo XVIII.
     La capilla de Jesús de la Columna se construyó entre 1665 y 1679. El arco de ingreso tiene dos hornacinas nuevas donde se han colocado dos pequeñas terracotas policromadas del Niño Jesús y San Juan Bautista Niño, realizadas por José Risueño en el primer tercio del XVIII. En el intradós del arco hay pinturas de los Evangelistas, en la bóveda, la Virgen de la Angustia y Pentecostés, y en el medio punto de los pies, la Última Cena. En el retablo, neobarroco de 1942, está Jesús atado a la Columna, de hacia 1640, atribuido al escultor granadino Alonso de Mena. En las paredes laterales se ven dos buenos lienzos del XVIII con la Sagrada Familia y la Circuncisión.
     En el muro izquierdo de esta capilla hay dos retablos, uno dedicado a la Cruz de Caravaca y el otro a San Francisco Solano; éste, que procede de Santa Clara, lo talló Jerónimo Sánchez de Rueda hacia 1700 con traza de Francisco Hurtado Izquierdo. La imagen del titular, de fines del siglo XVII, está relacionada con José de Mora. En el muro de la derecha hay un retablo con arco para pintura, que hoy tiene una imagen de vestir de Santa Rosa de Viterbo, del XVIII.
     Volviendo a la nave, se ve un interesante lienzo de hacia 1700 con Alegoría del Alma Cristiana. La última capilla de este lado es la del Venerable Orden Tercero, primitivamente de Jesús Nazareno. Tiene retablo de hacia 1664 y una Inmaculada de influencia granadina de fines del XVII. De sus muros cuelgan lienzos con los temas de San Francisco abrazando al Crucificado, San Dimas, el Crucificado, que lleva escudo de la familia Ca­rrillo, y el más interesante de todos, la Inmacu­lada franciscana alada, de escuela granadina de hacia 1700.
     En el lado derecho de la nave se ubican siete retablos. El primero, dedicado a San Benedicto de Palermo, lo está ahora a San Diego de Alcalá. Los cuatro siguientes se han relacionado con Juan de Dios Santaella; el de San Francisco de Asís, de 1760, tiene en el centro del banco una hornacina con un Niño Jesús de vestir y el de San Antonio de Padua es de igual fecha. El de la Virgen del Buen Suceso se cree de 1756; la imagen de la titular es una talla de escuela granadina de la segunda mitad del XVII y los lienzos muestran a San Francisco y a Santo Tomás a los lados y a San José, San Luis Rey y San Dionisio en el remate.
     El retablo de estípites de la Virgen de Consolación se fecha también hacia 1760; lo preside un lienzo de la titular firmado por el mejicano Nicolás Rodríguez Juárez, del primer cuarto del siglo XVIII. Sigue el retablo de San José, cuya estética revela ya el acercamiento al lenguaje neoclásico. La talla del titular, profundamente retocada, es del XVII, relacionada con el taller de Alonso de Mena. Cierra la serie de retablos el de Santa Clara, situado bajo el coro, con imagen del XVIII, de tela encolada (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La Iglesia y antiguo convento de San Francisco forman un conjunto de edificaciones compuesto de Iglesia, a cuya nave se abren, en el lado del evangelio, capillas que vienen a funcionar como pequeñas Iglesias dotadas de autonomía espacial. 
     El claustro del antiguo convento, alrededor del cual se dispone el refectorio y el zaguán de entrada. La sacristía y otras dependencias que acentúan la complejidad del conjunto. La Iglesia tiene planta de cajón compuesta de una nave y cinco tramos cubiertos con bóvedas de arista reforzadas con arcos fajones. En los muros perimetrales de la nave se abren, en el lado de la epístola, seis vanos de medio punto que cobijan retablos y en el lado del evangelio diferentes capillas: En su tercer tramo la capilla de Cristo de la Columna, de planta rectangular cubierta con bóveda de medio cañón y lunetos, subdividida en tres tramos por arcos fajones. La capilla de la Virgen Milagrosa consta de un espacio cuadrado cubierto con cúpula sobre pechinas y un segundo espacio también de planta cuadrada, de dimensiones más reducidas, cubierto de cúpula esquifada. La capilla de San Francisco de Asís se abre, al igual que la anteriormente descrita, en el quinto tramo de la nave, la integra un espacio cuadrado cubierto con bóveda de casquete esférico sobre pechinas, con abundante decoración de yeserías, y un camarín decorado con pinturas representando la vida del santo. De interés por su comunidad espacial y riqueza ornamental es la capilla de Jesús Nazareno que viene a constituir una segunda Iglesia dentro del templo. Sus trazas se atribuyen a Jerónimo Sánchez de Rueda. Tiene planta hexagonal cubierta de cúpula gallonada, que arranca de una compleja cornisa de perfil mixtilíneo horadada por seis ventanas de vanos rebajados. Se decora con florones de yeserías doradas que también recubren las pechinas enmarcando motivos pasionistas. Tras un retablo de grandes dimensiones que se extiende por tres de los lados de la capilla, se abre un camarín de considerables proporciones; espacio centralizado de planta hexagonal cubierto con cúpula sobre pechinas. La abundante decoración de yeserías de carácter rococó está relacionada con Francisco Javier Pedraxas. A la derecha del retablo se ubica el acceso a la sacristía de Jesús Nazareno, realizada en maderas nobles con decoración geométrica a base de hexágonos y estrellas. 
     A los pies del templo se levanta el coro alto sustentado sobre un tramo de bóveda deprimida. El presbiterio se encuentra más elevado que el resto del templo, es de planta rectangular cubierta con cúpula encamonada sobre pechinas, cuya base moldurada está horadada por cuatro óculos de iluminación. Las yeserías decoran la cúpula enmarcando en las pechinas cuatro pinturas sobre lienzo con representaciones de santos de la orden franciscana. El vano central del gran retablo que lo preside comunica con el camarín. La sacristía consta de dos tramos cubiertos con bóvedas de arista. Se encuentra decorada con placados de yeserías relacionados con Francisco Hurtado Izquierdo. Al claustro del antiguo convento se accede a través de un zaguán, en sus muros discurre, bajo la armadura de la cubierta, un friso de yeserías, de carácter mudéjar, decorado con cintas entrelazadas. El claustro es de planta cuadrada y alzado de dos pisos, constando en la planta baja cada panda de cinco arcos de medio punto sobre columnas blancas de piedra, que se doblan en diez arcos en la galería superior. En la actualidad se conservan dos pandas originales con los arcos cegados y dos reconstruidas sólo con la galería inferior. En el lado este se encuentra una estancia de considerable proporciones, posible antiguo refectorio del convento y que, tras su reconstrucción, se usa como sala de conferencias. En el ángulo noreste se dispone la escalera de acceso al piso superior, dispuesta en dos tramos con antepecho de balaustres de madera. La fachada de los pies del templo, situada en la plaza Compás de San Francisco, constituye una amplia superficie en la que destaca la portada. Su paramento presenta decoración de esgrafiados en yeso que constituye una red de rombos de forma ligeramente cuatrilobulada. Centra la fachada la portada en la que se ha empleado una combinación de mármol blanco y gris. Se estructura en dos cuerpos, el bajo se compone de un amplio vano de medio punto cuya rosca muestra una decoración de puntas de diamante, está flanqueado por columnas corintias sobre altos plintos que sustentan una cornisa movida que se levanta en la zona central para albergar una cartela con el escudo franciscano rematado por corona real. El segundo cuerpo se compone de una hornacina central avenerada, sobre pilastras cajeadas que cobija la imagen de San Francisco de Asís. Las columnas que flanquean este con- junto sustenta un entablamento movido rematado por volutas, pináculos en los extremos y jarrón central. Termina la fachada con hastial rematado por una cornisa con dos acanaladuras semicirculares. En su lado derecho se levanta la torre que sustenta una espadaña compuesta de dos cuerpos superpuestos en los cuales se abren vanos de medio punto que albergan campanas. A la derecha de la fachada de la Iglesia, formando ángulo recto, se dispone la pequeña fachada del convento. Consta de un alzado de dos plantas, en ambas presenta un vano adintelado enmarcado con pilastras cajeadas sobre plintos y un entablamento superior decorado con perlas, sobre el vano inferior descansa un largo balcón cubierto con antepecho de hierro forjado y reforzado con tornapuntas.
     Siendo edificaciones que se remontan a la siglo XVI, deben su aspecto actual a las reformas del XVIII en las que participaron artistas de la importancia de Francisco Hurtado Izquierdo o Jerónimo Sánchez de Rueda (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El convento de San Francisco se funda a principios del XVI, a instancias del marqués de Priego de Córdoba, bajo la advocación de San Esteban; los franciscanos acometen poco después la construcción de la iglesia, finalizando las obras a mediados de siglo.
     En el siglo XVIII, el templo sufre una profunda transformación, conservándose tan sólo la planta de salón y unas bóvedas góticas con decoración renacentista junto a la Sacristía.
     El autor de esta reforma fue Jerónimo Sánchez de Rueda y, posteriormente, Santaella.
     Destaca la Capilla de Jesús Nazareno, construida en 1731, de planta hexagonal y decorada con yeserías doradas; en el camarín se venera la talla de gran calidad de Jesús Nazareno, de Pablo de Rojas.
     El conjunto se completa con la Capilla del Venerable Orden Tercero, y la Capilla de Jesús de Columna. Se cubre con bóvedas de arista, decoradas con florones centrales.
     La fachada exterior es del XVIII, y se organiza como un gran muro cubierto por esgrafiados; la portada es de mármol blanco y negro y consta de dos cuerpos, flanqueados por columnas corintias.
     Del convento franciscano se conserva un claustro renacentista con dos cuerpos de alzada y cinco arcos en cada planta que apoyan en fustes de mármol de Cabra.
     Una reciente rehabilitación ha recuperado el refectorio (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de la Aurora.-
     Aunque consta su existencia desde 1518, la construcción actual corresponde a las obras realizadas entre 1744 y 1756. Muestra planta de nave única que se cubre con bóveda de cañón escarzano con lunetos, a excepción de la cabe­cera, en la que se emplea bóveda semiesférica sobre pechinas. Se adorna profusamente con yeserías en las que figuras y elementos vegetales se mezclan y extienden por todas las superficies. De esa abigarrada ornamentación se destacan las imágenes de los cuatro Evangelistas y los apóstoles Pedro y Pablo, colocados sobre peanas a lo largo de la nave.
     Entre 1750 y 1756 hizo Juan de Dios Santaella el retablo y camarín, éste restaurado en 2005 por Manuel Jiménez Pedrajas. La Virgen de la Aurora es obra granadina de 1706, atribuible a Diego de Mora. A los lados se ven imágenes de San José y San Judas Tadeo, tallas granadinas coetáneas del retablo. La hornacina superior la ocupa San Nicasio, patrón de la ciudad.
     Los otros dos retablos, de hacia 1756, se deben también a Juan de Dios Santaella y se dedican a San Ramón Nonato y a Santa Bárbara. Distribuidos por la nave se hallan seis lienzos embutidos en marcos de talla barroca, obras de escuela granadina realizadas por Francisco Marín en 1778, representando, a la izquierda, la Adoración de los Pastores, Anunciación y Presentación al Templo, y a la derecha, Natividad de María, Visitacion y Desposorios (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La Iglesia es de planta rectangular, la bóveda con cinco tramos de medio cañón con ventanas, situándose el coro alto en el primero y, en la cabecera, una cúpula de media naranja sobre pechinas. Los tramos de la bóveda se proyectan al suelo por medio de pilastras en las que se sitúan las tallas en yeso de San Pedro, San Pablo y los Evangelistas. En el interior resulta difícil encontrar un espacio libre debido a la exuberante decoración barroca que presenta, que cubre la cúpula y bóveda distribuyéndose también alrededor de las ventanas. En ella se mezclan molduras geométricas, motivos vegetales y con abundancia de ángeles de medio cuerpo, remarcado todo por una franja de color azul.
     El retablo mayor está formado por banco, cuerpo y ático, y dividido en tres calles por complicados estípites. En el ático se encuentra la hornacina de la imagen de San Nicasio, rematada por dos grandes volutas. En la calle central un gran arco comunica con el camarín de la Virgen, en el que destacan sus espejos embutidos, yeserías y la variada policromía que combina oro e imitaciones de mármoles de gran diversidad y colorido. De planta poligonal con cúpula de media naranja sobre cornisa. La imagen de la Aurora se atribuye a Diego de Mora.
     La portada fue terminada en 1772, atribuida a Santaella, destaca por la riqueza de mármoles polícromos. Se distribuye en dos pisos, el primero con columnas corintias y el segundo con salomónicas que enmarcan la hornacina de la Virgen. A la derecha se sitúa la torre de marcada decoración barroca. En esta ermita tienen su sede los Hermanos de la Aurora, cuya existencia se remonta a 1580. Cada sábado a las 12 de la noche recorren las calles, cantando el rosario y canciones a la virgen, manteniendo una tradición muy arraigada en Priego.
     Antigua Ermita de San Nicasio, tiene su origen en el siglo XV, aunque las primeras noticias de ella se tienen en 1528. 
     Reformada en el siglo XVIII por Juan de Dios Santaella (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Tiene su origen en la ermita de San Nicasio, del siglo XV, construida sobre una vieja mezquita tras la reconquista cristiana.
     Sufre sucesivas transformaciones para dar respuesta a las necesidades de la hermandad del Rosario, allí ubicada.
     A mediados del siglo XVIII, es reformada integralmente por Juan de Dios Santaella, se demuele la ermita anterior y se construye un nuevo edificio más amplio y concebido bajo las directrices del barroco.
     Posee una nave única con cúpula de media naranja, profusa decoración que se concentra en la parte superior, arrancando de las dinámicas cornisas que recorren el muro perimetral y concluyendo en las cubiertas, donde se acumula a modo de follaje y figuras encuadradas por el retablo mayor, de principios del siglo XVIII, obra de Jerónimo Sánchez de Rueda. La talla de la Virgen de la Aurora es de 1706.
     La portada destaca por la riqueza de mármoles policromos, se distribuye en dos pisos, el primero con columnas corintias, y el segundo con salomónicas, que enmarcan la hornacina de la Virgen (Diputación Provincial de Córdoba).

Paseo de Colombia.-
     En el sector del Paseo de Colombia, la aparición fortuita de una torre cuadrangular en 1994 permitió comprobar el empleo en alzado de un aparejo de mampostería de travertino con algunos sillarejos, con refuerzos engatillados en las esquinas de encofrado de mortero de cal. No se conocen las dimensiones totales de esta torre, aunque sí su frente, que alcanzaba los 557 centímetros. No obstante, no ha sido posible certificar por el momento que la torre de Paseo de Colombia perteneciera a la muralla propiamente dicha, y no a un antemuro, como podría indicar la similitud de la fábrica de la torre mencionada y la escarpa del foso del sector de Santa Ana (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de Toros.-

      La Plaza de toros de Priego de Córdoba, está construida sobre una roca en las faldas de la sierra que limita la parte más alta de la ciudad, en el camino de llegada desde Cabra. Está rodeada de los olivares que se extienden por toda la comarca.
     La plaza se inserta en la ciudad mediante dos muros, uno perimetral que la rodea y cierra sus dependencias, y otro que recoge las crujías y los tendidos del graderío formando un edificio plaza exento en el interior. Se trata de una construcción de  fábricas de ladrillo aplantillado encaladas, con cubierta de tejas apoyada sobre una arquería metálica, que protege del sol toda la zona superior.
     Data del día 7 de agosto de 1892, y tiene cabida para unos seis mil espectadores. En la actualidad su estado de conservación es bueno, y se mantienen sus características originales, su valor arquitectónico, monumental, y constructivo.
     Es propiedad municipal y no se usa porque se encuentra considerada en estado de ruina (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Ermita del Calvario, Lavaderos, Fuentes del Rey y de la Salud, Ermita de Belén, Iglesia del Carmen, Casa-Museo de Niceto Alcalá Zamora, Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Aurora, Paseo de Colombia, y Plaza de Toros) de la localidad de Priego de Córdoba (y III), en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 21 de mayo de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, El Entredicho, Ermita de la Virgen de Gracia, Fuente de Allalantes, y Lavadero Municipal y Punto de Información Turístico) de la localidad de Villanueva de Tapia, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, El Entredicho, Ermita de la Virgen de Gracia, Fuente de Allalantes, y Lavadero Municipal y Punto de Información Turístico) de la localidad de Villanueva de Tapia, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de Nororma
     Superficie: 22 km2
     Altitud: 661 m
     Latitud: 36º 60'  -  Longitud: -4º 21'
     Distancia a Málaga capital: 65,7 km
Datos demográficos
     Población: 1.396
     Gentilicio: Tapienses o Entricheros
Ayuntamiento
     avenida de la Constitución, 50, 29315
     952757007-757128 - 952750273
     info@villanuevadetapia.org    
     www.villanuevadetapia.es
     Si quieres conocer una de las ferias de ganado más antiguas de Andalucía, probar a qué sabe un "guisillo de la Virgen" o descubrir en bicicleta los olivares del norte de la provincia de Málaga, Villanueva de Tapia es tu próximo destino. La variedad gastronómica, los entornos de gran valor ecológico y una tradición cultural que va desde la poesía oral hasta la Semana Santa, son sólo algunos de los motivos por los que visitar este municipio en cualquier época del año.
     En Villanueva de Tapia no puedes perderte sus monumentos: 
     La historia de Villanueva de Tapia está fuertemente unida a la iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol. Y no sólo porque se trata de uno de los mayores reclamos de Villanueva de Tapia, sino porque alberga uno de los archivos más importantes de la provincia. Aún se conservan documentos de empadronamiento, certificados de matrimonios y bautismo o censos desde 1626.
     Esta iglesia se ubica en la plaza de España y se encuentra en muy buen estado de conservación. Su construcción se sitúa entre 1618 y 1624, pero a lo largo de los siglos ha experimentado numerosas remodelaciones: en 1778 se amplió con el dinero de los parroquianos y en 1897 se reedificó su fachada (encalada y sencilla). Ya en el siglo XX, se instaló el reloj en el año 1948 y en la década del 70 se cubrió de ladrillos, como la observamos actualmente. En su interior se pueden ver obras de gran valor artístico, como una Inmaculada del siglo XVII y las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de la Virgen de los Dolores, ambas del siglo XVIII.
     Otro de los puntos más antiguos de Villanueva de Tapia es la Fuente de los Allalantes, que abastece a la localidad desde principios de siglo XVIII. Sobre esta fuente encontramos una placa conmemorativa que nos recuerda su importancia: "La primera que se construyó sirviendo para abastecer a los vecinos de esta villa".
     Y donde el río suena, agua lleva. El Lavadero de San Antonio es el lugar en el que las mujeres se reunían a lavar. Este edificio conserva las antiguas pilas y se ha convertido actualmente en un Centro de Interpretación dedicado al Patrimonio Inmaterial de la Tradición Oral.
     Te recomendamos pasear por las calles de Villanueva de Tapia descubriendo fachadas y construcciones singulares que reflejan el carácter y la historia de los tapienses. Te sorprenderán la vieja posada de Santa Bárbara o Casa de la Cantina.
     La situación estratégica de este pueblo, limitando con las provincias de Granada y Córdoba, es uno de los elementos que define la identidad de Villanueva de Tapia. Con la idea de celebrar esta unión, el artista local Julián Hinojosa realizó un monolito de tres caras de hormigón. Cada cara mira y representa a cada una de las tres provincias. Esta escultura puede visitarse en la zona del Trifinio (Diputación Provincial de Málaga).
     Situada en el extremo más septentrional de la comarca llamada hoy de Nororma, lindando con Córdoba y Granada, durante el siglo XVI, periodo en el que las encinas abundaban en sus montes, fue disputada tanto por Iznájar como por Archidona, lo que le otorgó el sobrenombre de «El Entredicho». Esta disputa territorial acabó en 1602 al incorporarse a la corona de Castilla, pero su rentabilidad era tan escasa que Felipe III, este mismo año, vendió una parte de las tierras a un miembro del Consejo de Castilla, Pedro de Tapia, siendo la fecha de 1603 la de fundación del pueblo. De hecho, su amplia plaza rectangular surgió en torno a la casa solariega de los Tapia, que ocupó en su flanco occidental, aunque hoy se encuentra subdividida y muy modificada. La actual población creció al amparo de la actividad agrícola y del cultivo de las tierras del señor.
     Su administración eclesiástica dependía a mediados del siglo XIX del obispado de Córdoba, pero sus devociones se circunscriben a un entorno más inmediato, como prueba la hornacina callejera en una de las casas que hace esquina en la plaza, donde se ilumina una lámina impresa del siglo XVIII de la virgen de Gracia, patrona de Archidona. En torno a esta plaza se desarrolló el pueblo a lo largo del siglo XVIII. También se ha mantenido, en muy buen estado, la posada de Santa Bárbara, caracterizada por su gran humero, hoy vivienda particular.
     A la entrada se conserva la fuente de Allalantes, de la que tradicionalmente se abasteció el pueblo. En 1795 una riada destruyó el puente a través del que se accedía a la misma, encargándose de su reparación el alarife Juan García. Junto a la carretera se ubicaba la ermita de la virgen de Gracia, pero al construir unos jardines hace unas décadas, fue demolida y construida una nueva situada en fondo de los mismos, donde se rinde culto a la Virgen de Gracia, lienzo de finales del s. XVIII o comienzos del XIX (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Iglesia de San Pedro Apóstol
     La parroquia materializa su importancia en el casco urbano, mostrando su fachada principal en el lado norte de la plaza. Fue creada en 1618, aunque el edificio actual se realizaría ya entrado el siglo XVIII. Su aspecto está desvirtuado, al recubrirse su fachada principal y la torre de ladrillo visto, operación realizada hacia los años sesenta del pasado siglo.
     Tiene una nave principal y una lateral por el lado de la Epístola, y presbiterio elevado. Recientemente se ha dotado a la nave principal de una techumbre plana de madera, sustentada sobre jácenas y ménsulas, que por su ejecución y tonalidad se integra mal en un edificio barroco, aunque sea muy sencillo. La nave lateral, más corta y de menor altura que la principal, tiene también techumbre plana.
     El testero del altar mayor lo ocupa un retablo de ejecución reciente con imágenes seriadas, pero en los gruesos muros de la nave principal se excavan tres hornacinas para imágenes de talla policromada de carácter pasionista, pues son procesionadas durante la Semana Santa, que en la localidad mantiene algunas singularidades, como la representación de la Pasión en la plaza del pueblo y el desfile de personajes bíblicos ataviados con caretas, conservadas desde los siglos XVIII y XIX, aunque en la actualidad se usan réplicas para preservar las antiguas. La imagen del Nazareno data del siglo XVIII, y con su peluca de cabello natural, corona y potencias de plata mantiene con fidelidad la estética de este tiem­po. También es dieciochesca la talla de candelero de la Virgen de los Dolores, mientras que la virgen de la Paz, de escuela malagueña, data de los años cuarenta del siglo XX.
     En los pies de la nave lateral se conserva la pila bautismal, de mármol rojo, con pie abalaustrado y taza avenerada, del siglo XVIII. En la cabecera, un retablo de yeso policromado acoge a la talla de Jesús de la Columna, de canon inferior al natural, también del mismo periodo, cuyo movido perizoma está policromado y esgrafiado. En el muro lateral, otros dos retablos de la misma fac­tura, donados por devotos de la localidad, acogen a una Inmaculada y a un santo franciscano, ambas tallas también dieciochescas.
     En la sacristía, una lámina impresa de la virgen de Gracia, fechada en 1763, deja constancia de la devoción por la cercana patrona de Archi­dona. La Inmaculada, de reducido tamaño, en escayola policromada y de buena calidad, llegó al templo recientemente como sustitución de la original, hoy perdida.
     En estos momentos se encuentran en proceso de restauración algunas piezas de este templo, como un San José policromado y un San Antonio, ambos del siglo XVIII, un lienzo devocional de San Cayetano, fechado en 1763, y otro de la Virgen del Carmen con las Ánimas del Purgatorio, de 1809 (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006). 
     Tanto por su color como por su altura, destaca entre las casas blancas del pueblo. Sobresale su torre esbelta de dos cuerpos con terminación en tejadillo de cuatro vertientes adornados con tejas de color. El reloj de la torre se instaló en 1948.
     En cuanto a la propia edificación, hay documentación de 1618 en la que ya se deja constancia de la existencia de esta Iglesia. Sufrió unas importantes reformas en 1778 y en 1897, año en el que se reedificó con fachada encalada, de portada amplia con arco de medio punto que se alza sobre una escalinata y, coronando la fachada, el tejado señalizado a manera de frontón con un óculo central para terminar en una cruz.
     El interior ha sido muy remodelado, destacando su cubierta de artesonado de madera y el coro. En las dos naves con las que cuenta, encontramos imágenes, como las de Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen del siglo XVIII de delicada talla de cara y manos; la de la Virgen de los Dolores, también del mismo siglo y muy venerada por los habitantes del pueblo; la de la Virgen de Fátima; la Virgen de la Paz (de la Soledad); San José, San Pedro.
     Además, hay que destacar que posee uno de los archivos parroquiales más completos y mejor conservados de toda la diócesis malagueña, en el que encontraremos padrones, libros de bautismo y matrimonios (desde 1626), documentos pontificios, regios y episcopales, testamentos, censos, etc... (Diputación Provincial de Málaga).

El Entredicho
     Después de la conquista cristiana, las tierras que hoy forman el municipio de Villanueva de Tapia fueron objeto de pleitos entre Iznájar (Córdoba) y Archidona, que pretendían que estas tierras quedaran incluidas en sus respectivos dominios. De aquí le ha venido a este municipio el sobrenombre de "Entredicho" con el que también se le conoce.
     Así se le denomina al lugar en documentos del siglo XVI del Archivo Municipal de Iznájar.
     Para acabar con el problema, a comienzos del siglo XVII, los consejeros de la Real Hacienda, decidieron que el polémico término de "El Entredicho" pasase a formar parte del Patrimonio Real, lo que ocurrió el 20 de junio de 1602. Pero más adelante, Felipe III, considerando que las nuevas tierras de la Corona no eran demasiado rentables para su patrimonio, decidió venderlas a un miembro del Supremo Consejo de Castilla, llamado Pedro de Tapia. A partir de este momento, comienza a formarse el núcleo urbano, bajo el mecenazgo de los Condes de Tapia, con el nombre que hoy se le conoce (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de la Virgen de Gracia
     Edificio que ha sufrido transformaciones a lo largo del tiempo, se sitúa en el Parque del mismo nombre. En su interior encontramos tres bellas imágenes, destacando la antigua imagen en pintura de la Virgen que da nombre a la ermita (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de Allalantes

     La Fuente de Allalantes es uno de los lugares más antiguos del municipio de Villanueva de Tapia. Situada en la confluencia de la Avenida de la Constitución y el Paseo de la Alameda, fue la primera fuente de abastecimiento de agua del municipio, construida a principios del siglo dieciocho.
     Con motivo del Cuarto Centenario de la fundación de Villanueva de Tapia en 1603 fue restaurada conservando los materiales originales con los que fue construida, colocándose una placa que reza textualmente: "La primera que se construyó sirviendo para abastecer a los vecinos de esta villa. En el año 1795 una riada destruyó el puente que conducía a la misma, reparándola el Maestro de Albañilería Juan García" (Diputación Provincial de Málaga).

Lavadero Municipal y Punto de Información Turístico
     Es uno de los últimos que se conservan con su estructura antigua. Por este motivo, el Plan de Competitividad Turística Sierra Norte de Málaga ha financiado la creación de un Punto de Información Turística e Interpretación de las Tradiciones Orales en la zona denominada del Lavadero.
     Este edificio, además de ser oficina de información turística, debe ser un centro que divulgue el patrimonio inmaterial de éste municipio, compuesto por una rica tradición oral, como son los trovos, los refranes, y las fiestas tradicionales, destacando las ferias de ganado. Todas estas costumbres y tradiciones se presentan mediante fotografías, vídeos, y paneles explicativos.
     Al estar este centro edificado sobre un lavadero tradicional, puede verse el suelo y las pilas de lavar a través de un cristal retroiluminado (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, El Entredicho, Ermita de la Virgen de Gracia, Fuente de Allalantes, y Lavadero Municipal y Punto de Información Turístico) de la localidad de Villanueva de Tapia, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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