Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta San Isidro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Isidro. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de mayo de 2026

La Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla).  
     Hoy, 15 de mayo, Memoria de San Isidro, labrador, que en Madrid, en el reino de Castilla, juntamente con su mujer, Santa María de la Cabeza, llevó una dura vida de trabajo, recogiendo con más paciencia los frutos del cielo que los de la tierra, y de este modo se convirtió en un verdadero modelo del honrado y piadoso agricultor cristiano (c. 1130) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla).
     Se celebra el segundo o tercer domingo de mayo, próximo a la onomástica de San Isidro del día 15.
     Recuperada a mediados de los años setenta del siglo XX, los vecinos más jóvenes de Algámitas portan las andas de San Isidro en su onomástica, acompañados por los que van a pie o caballo hasta el Complejo Turístico de El Peñón. Allí, agrupados por lazos familiares y de amistad, disfrutan de una jornada de convivencia y de actividades organizadas por la asociación parroquial, en proceso de reconocimiento canónico como Hermandad de la Vera Cruz y el Dulce Nombre, y por la corporación local, hasta que la actividad ritual concluye con el regreso al casco urbano ya en la noche. Junto a vecinos emigrados que regresan en esta fecha, acuden de Pruna, municipio con el que se compartía una romería primigenia a primeros del siglo XX, y localidades de la comarca de Sierra Sur como El Saucejo y Villanueva de San Juan.
     Existen referencias orales de la existencia de una romería a principios de siglo. Algámitas y Pruna celebraban junta esta romería en el Convento de Caño Santo, situado en el término municipal de Alcalá del Valle, perteneciente a la provincia de Cádiz. El recorrido atravesaba los cortijos de Jurado, El Chivo, Lora y La Cañada, pero tras las quejas por los daños ocasionados en tierras y cosechas, la romería se traslada en los años cuarenta del siglo XX al santuario de Pruna. Sin embargo, la propuesta de los algamiteños de trasladar la romería al puerto del zamorano llevó a que cada pueblo celebrase su romería propia.
     Así, tras varios años sin romería, en la segunda mitad de los años setenta Algámitas recupera la festividad de San Isidro y se celebra la romería en una explanada denominada Bajo Yeso, en la carretera que conduce a El Saucejo.
     En los primeros años de los ochenta se traslada a la Cueva de San Doroteo en el Peñón. Finalmente en los últimos años la romería se celebra en el Complejo Turístico de El Peñón.
     Se realizan diversas actividades (rifas, loterías) para financiar la fiesta al cabo del año.
     Por otro lado, el día anterior a la romería un grupo de hermanas prepara la Iglesia y la imagen para la festividad.
     La actividad comienza con la celebración a las nueve y media de la mañana de un acto litúrgico. A su finalización los vecinos comienzan el recorrido, portando en primer lugar un pendón, que encabeza  la comitiva, y los más jóvenes la imagen de San Isidro a hombros, mientras son acompañados en el caminar por la música de la banda municipal.
     Una vez que llegan hasta el Camping del Peñón de Algámitas, recinto preparado para la celebración, la imagen de San Isidro, es depositado en un pequeño altar, situado en una capilla construida para ello. 
     A partir de este momento se celebran las comidas grupales de los vecinos agrupados por lazos familiares y de amistad. 
     Durante muchos años, la comida de la romería era un guiso de garbanzos que se repartía entre los asistentes de la romería. En la actualidad las comidas de romería son paellas o carnes a la brasa, si bien muchos romeros aprovechan el sitio para comer en el restaurante del complejo.
     Ya en la tarde se celebra un concurso local de sevillanas y alrededor de las siete se produce el regreso a la localidad con la imagen,  que es llevada de nuevo a hombros por jóvenes de la localidad.
     En la actualidad, y tras un primer intento en 1958, se está en proceso de creación de la Hermandad del Cristo de la Veracruz, María Santísima de los Dolores y el Dulce Nombre de Jesús, que es una hermandad de penitencia que también se hace cargo de la organización de esta romería. Pero aún es una asociación parroquial la que organiza la actividad. 
     Antes de la imagen de San Isidro, traída por el padre Alegre en el año 1971, no existían imágenes dentro de la iconografía religiosa de la Iglesia para esta romería, ya que se llevaba una cruz al lugar de  Caño Santo.
     La importancia y participación en esta romería ha ido en aumento desde que se celebra en El Peñón, ya que ese lugar reúne las condiciones adecuadas para "tener un buen día de campo" (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Isidro, labrador:
LEYENDA
   Santo legendario español que habría nacido en Castilla hacia 1070  muerto en 1130. Su vida y milagros fueron relatados a finales del siglo XIII por Juan Diácono.
   Peón de granja en los alrededores de Madrid, interrumpía su trabajo con frecuencia para rezar. Sorprendido por su patrón, fue reemplazado en el arado por un ángel que terminó el surco mientras él se entregaba a la oración. Hizo brotar una fuente con su laya. Condujo al molino un cargamento de granos que llegó completo, aunque durante el camino hubiera alimentado a las palomas hambrientas. Dio a un pobre la sopa que cocía para sí en el fuego, y la olla se llenó de nuevo, milagrosamente. Salvó a un niño que se había ahogado en un pozo.
   La historicidad de este santo rústico es dudosa. Como en el caso de Santa Eulalia, es posible que se trate de un caso de duplicación o dicotomía. Para competir con Sevilla, Madrid también quería tener un San Isidoro, muy diferente por cierto, al Doctor egregius: un trabajador manual en lugar del intelectual, que trabajaba no con su cerebro sino con sus manos. Pero resulta sorprendente que una ciudad que fue elevada al rango de capital del reino en el siglo XVI haya elegido precisamente a un campesino como santo patrón.
CULTO
   Beatificado cuatro siglos después de su muerte, en 1618, Isidro Labrador fue canonizado en 1622 por el papa Urbano VIII, en la misma promoción que San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y Santa Teresa de Jesús. Su fiesta se fijó el 15 de mayo, en primavera, en la estación de la siembra.
   Su mujer fue igualmente santificada, con el nombre de Santa María de la Cabeza, a causa de su cabeza relicario que los campesinos llevaban en procesión para conseguir que lloviera.
   Se convirtió en patrón de Madrid, donde la antigua iglesia de los jesuitas se transformó en catedral bajo la advocación de San Isidro el Real.
   En Roma, el convento de la iglesia de San Isidoro, cerca de la Porta Pinciana, debe su fama sobre todo a los prerafaelitas alemanes, llamados Nazarenos, que se instalaron allí a principios del siglo XIX, para hacer una vida monástica a la manera de Fra Angelico.
   El culto de San Isidro enjambró en el siglo XVIII en ciertas provincias francesas: en Forez, Picardía y Bretaña, donde está representado como campesino de la región. Su popularidad está igualmente probada en Baviera, en Austria, y sobre todo en el Tirol
   Es el patrón de los labradores y de los granjeros y se lo considera el protector de las cosechas.
ICONOGRAFÍA
   Vestido de campesino, conduce un tiro de bueyes blancos o reza arrodillado mientras un ángel lo reemplaza en el arado. Además del arado suele tener como atributos otras herramientas agrícolas: una podadera, guadaña, mayal e incluso una gavilla de espigas de trigo. Además se lo reconoce porque hace brotar una fuente con un golpe de laya. 
   La laya podría hacerlo confundir con San Fiacro. Pero el arado, la hoz y la gavilla de trigo permite identificarlo.
   En Bretaña lleva el traje típico campesino: sombrero redondo con cinta, chaleco bordado y calzones anchos (este caso, muy infrecuente, de un santo español bretonizado es una curiosidad iconográfica que merece subrayarse. San Fiacro, otro santo rústico de origen irlandés, también fue "naturalizado" en Bretaña, pero éste se había convertido en francés por su apostolado en Brie, mientras que San Isidro nunca estuvo en Francia, Santa Zita de Lucca también ha sido representada con la cofia bretona).
   En Alemania a veces forma pareja con Santa Notburga (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de San Isidro, labrador;
     San Isidro Labrador, (Madrid, f. s. XI – f. s. XII). Santo, patrón de Madrid.
     San Isidro es más conocido por la tradición popular que por los datos auténticamente históricos que se poseen sobre su vida. A pesar de todo, es uno de los pocos santos medievales cuyos milagros fueron recogidos en un códice, redactado en la segunda mitad del siglo XIII y en latín, por orden del rey Alfonso X para la Capilla Real ubicada junto al altar mayor de la parroquia de San Andrés de Madrid, en donde, desde hacía varias décadas, era venerado su cuerpo incorrupto, generando uno de los lugares de peregrinación más importantes de Castilla. El autor del códice fue Juan Gil de Zamora, un cortesano, teólogo, franciscano, sabio escritor, erudito y humanista, colaborador de Alfonso X en su obra hagiográfica, conocida, sobre todo, por Las Cantigas de Santa María.
     De la primera parte de dicho códice es de donde se extraen los escasos datos biográficos que se tienen, luego confirmados, en unos casos, y aumentados, en otros, por la tradición popular, bien intencionada, aunque, desafortunadamente, falta, en algunos casos, de criterio histórico. Se trata de cinco milagros realizados en vida del personaje, todos ellos contextualizados en la realidad social y económica de su tiempo, por lo que, prescindiendo del hecho extraordinario en sí que supone cualquier tipo de milagro, se pueden rastrear conceptos e ideas que ayudan, bien que de manera incompleta, a reconstruir aunque sólo sea algunos retazos de su vida.
     Al no tratarse de una biografía al uso, ni pretender su autor que lo fuera, el códice no señala lugar y fecha de nacimiento, ni filiación ni otros datos que ilustren realmente sobre el ciclo vital del personaje. La tradición señala que nació en Madrid, allá por finales del siglo XI, coincidiendo con la nueva coyuntura histórica que supuso el paso del reino de Toledo a manos cristianas en el año 1085 por el rey Alfonso VI, tras un pacto o acuerdo con el rey taifa Al-Qādir. Madrid y otros lugares pertenecientes a este reino se convierten, así, en zonas fronterizas con la España islámica, muy castigadas por el ataque, primero de almorávides y luego de almohades, todo lo cual determinó el carácter y hasta la vida política, institucional y religiosa de sus gentes. Su vida se desarrolló durante los reinados en Castilla de Alfonso VI, la reina doña Urraca y Alfonso VII.
     Es muy probable que fuese mozárabe, ya que este grupo social fue numeroso en tierras toledanas, es decir, del antiguo reino de Toledo, que comprendía también Madrid y Guadalajara, estableciéndose en los fértiles valles fluviales, dedicándose a la agricultura y sus miembros repartidos en alquerías, aldeas y villas; la mayor parte lo hizo como campesinos independientes o collazos adscritos a la tierra y vinculados a algún señor, caso de san Isidro con Juan de Vargas, un plebes milites, o sea, caballero villano de ascendencia mozárabe que pudo beneficiarse de los repartimientos de tierras de Alfonso VI gracias a los servicios prestados al Rey cuando la toma de Toledo.
     El códice sólo señala que san Isidro estaba casado y era padre de un hijo. Es la tradición la que pone nombre a la esposa, María de la Cabeza, y al hijo, Juan o Illán, el cual de niño cayó a un pozo y fue rescatado sano y salvo por las oraciones de sus padres. De adulto llegó a adquirir fama de santo, cuando marchó a vivir a la ribera media del Tajo, en tierras de Toledo, en donde realizó algunos milagros muy parecidos a los de su padre. El códice señala que san Isidro era un humilde arrendatario que trabajaba a cambio de un sueldo anual, lo cual encaja perfectamente con la definición de collazo, siendo costumbre que estuvo la mayor parte de su vida vinculado a los Vargas, aunque se le conocen otros amos.
     Asimismo, el códice lo presenta trabajando en Madrid y establecido en un campo próximo a la villa, que la tradición, de nuevo, identifica con la heredad de Juan de Vargas en Carabanchel, junto a la ribera derecha del río Manzanares, entonces llamado Guadarrama, en una casa de labor situada en medio de tierras fértiles dedicadas al cultivo de cereales. Recuérdese que dichas tierras ocupan una buena parte de las terrazas fluviales de dicho río y que sobre la casa de labor que ocupó la familia se levantaría, ya en el siglo XV, una ermita, aprovechando el manantial y la fuente construidos por el mismo santo, cuyas aguas tienen propiedades curativas, según fue reconocido por Roma en el propio proceso de canonización. Este hecho llevó a identificar al personaje no sólo como labrador, sino también como pocero, atribuyéndosele muchos de los pozos que hoy día se conservan en distintos puntos de Madrid.
     Los cinco milagros, que se pueden denominar biográficos, muestran a un campesino madrileño que realizaba las labores propias de su oficio: la labranza de la tierra con yugo de bueyes y arado y que acudía al molino a moler trigo en el invierno. Cotejando estas noticias con los datos históricos que se tienen sobre la vida campesina de la época, se encuentra uno con una realidad fehaciente, una agricultura de arado y la práctica de la molienda durante el invierno, después de la siega del verano, cuando el grano, que había permanecido recogido en silos, era transportado a alguno de los molinos hidráulicos madrileños que funcionaban a pleno rendimiento, porque el Manzanares venía muy crecido de agua, cuya energía hacía funcionar la rueda de moler.
     En este contexto se sitúan los dos primeros milagros: el del molino y el de los bueyes. En el primer caso, el santo se dirigía a un molino, que la tradición identifica con el de La Arganzuela, junto al puente de Toledo, en compañía de un mozo o ayudante, para moler trigo, y en mitad del camino ofreció de comer a unas hambrientas palomas, ateridas por el frío y la nieve, siendo objeto de la burla de su acompañante por derrochar de esa manera el trigo. El milagro se produjo cuando, al llegar al molino, los costales de ambos se encontraban repletos, sin que faltase nada.
     La moraleja refleja una idea muy propia de la mentalidad religiosa de la época: la caridad hacia los animales, obra de Dios y seres de la Creación, y la Providencia Divina para quien la practica.
     El segundo milagro muestra cómo el tiempo dedicado a la oración no merma el rendimiento laboral, más al contrario, lo hace fructificar y multiplica sus beneficios, poniendo de manifiesto que la vida del cristiano no se fundamenta exclusivamente en el trabajo, sino también en la oración, en un momento histórico, como el siglo XIII, época de redacción del códice, en que la mentalidad burguesa proponía el trabajo como la única meta de realización personal.
     Según el códice, los compañeros se quejaban al amo de que san Isidro se incorporaba tarde a la labranza, porque desde el amanecer se pasaba la mayor parte del día rezando por las iglesias que había a su alrededor.
     El amo, queriendo comprobar personalmente las acusaciones, espió una mañana a Isidro y observó atónito cómo un yugo celestial de bueyes blancos, a la par que su propio yugo, ayudaba al santo a realizar la labranza, aumentando, de esta manera, los rendimientos y los esfuerzos de su trabajo, supuestamente disminuidos por el tiempo dedicado a la oración.
     El resto de los milagros se contextualizan no en el trabajo rural, sino en el marco de las prácticas religiosas de la época: el milagro del lobo, el de la olla y el de los pobres. El primero presenta a un Isidro espiritual que no abandonaba la oración ni la posponía ante ningún contratiempo. Unos chiquillos, mientras estaba rezando un día de verano en la iglesia de Santa María Magdalena, identificada con la actual ermita del cementerio parroquial de Carabanchel Bajo, le alertaron de que había un lobo feroz que persiguió a su borriquillo, ocasionándole heridas de muerte. Sin embargo, el santo, pacientemente, terminó de hacer su oración y cuando salió de la iglesia se encontró al lobo muerto y al jumento en perfecto estado. El nombre de la iglesia, uno de los pocos topónimos que aparecen en el códice, y la idea del borriquillo, trasladan al ambiente histórico de una época en que los campesinos se valían de estos animales para sus desplazamientos y como bestias de carga y sin los que no se entiende la gran movilidad de estas gentes de unos lugares a otros, recorriendo, a veces, grandes distancias.
     Los dos últimos milagros se refieren a la práctica de la caridad. En el de la olla, la comida se multiplicó repentinamente cuando un pobre acudió un sábado a su puerta demandando limosna. Parece ser que había costumbre de que este día se repartiesen alimentos entre los más necesitados. El pobre del relato llegó el último y, al parecer, la comida se había terminado; sin embargo, san Isidro interpeló a su esposa y le rogó que mirase si aún quedaba algo en la olla. Ésta acudió, llena de incredulidad, y comprobó sorprendentemente que estaba llena.
     El último de los milagros presenta la existencia de cofradías seglares, que durante los siglos XII y XIII fueron muy dinámicas, y se manifestaron como el medio más ideal de la participación de los laicos en la vida de la Iglesia, así como la recuperación de un estilo de vida cuyas raíces se hunden en la espiritualidad de las primeras comunidades cristianas. San Isidro perteneció a una de estas cofradías y, durante una de las comidas de hermandad, llegó tarde, debido a que había estado rezando en las iglesias, introduciendo consigo a unos pobres que había encontrado en la puerta pidiendo limosna. La comida se había acabado, quedando sólo la ración que los comensales habían reservado al santo. El milagro quiso que la olla estuviese, de repente, repleta de comida, con lo que se pudo dar de comer a los pobres y aún sobraron alimentos para muchos más. Este milagro se sitúa junto a la iglesia de Santa María Magdalena, a donde los cofrades, que habían presenciado el milagro, acudieron a dar gracias a Dios. Ello provocó que la tradición identificara esta cofradía con la que desde muy antiguo existió en Carabanchel Bajo, bajo la advocación del apóstol Santiago.
     Este hecho vincula, una vez más, a san Isidro con la entonces aldea madrileña y sus tierras, pareciendo más que probable que durante la mayor parte de su estancia en Madrid viviese en este contexto rural y no en la villa, según se desprende del propio códice.
     La tradición, sin embargo, le vincula también laboralmente con otros lugares de fuera de Madrid, en donde los Vargas tenían heredades, básicamente la sierra norte madrileña y las tierras del Jarama, caso de Buitrago del Lozoya, Talamanca y, especialmente, Caraquiz, en los términos municipales de Torrelaguna (Madrid) y Uceda (Guadalajara), en donde pudo conocer a su esposa y contraer matrimonio.
     El último relato biográfico representa la muerte de san Isidro y su enterramiento. Se trata de un reflejo del ideal de la perfecta muerte cristiana, acompañada de unos gestos y símbolos concretos que reflejan y se enmarcan, de nuevo, en la realidad histórica. El santo hizo testamento de sus escasos bienes, considerado por la Iglesia como un acto de piedad y de fe. Después, ya enfermo, y en el lecho de muerte, recibió el viático, se golpeó el pecho, en señal de arrepentimiento, juntó sus manos, cerró los ojos, realizó la señal de la cruz y, por último, exhaló el espíritu.
     Esto sucedía a finales del siglo XII, en una fecha imprecisa que varía, según los biógrafos, entre la década de 1170 y la de 1190. La tradición asegura que pudo morir un 30 de noviembre, festividad del apóstol san Andrés, ya nonagenario y en la casa que Juan de Vargas tenía en la collación de San Andrés, que no sería la casa principal del caballero, sino una de sus propiedades para sirvientes y demás, en una collación donde predominaban los campesinos mozárabes vinculados a su familia y en la que habría cuadras, silos, graneros, establos y otros habitáculos en un ambiente muy rural, de ahí la llamada cuadra de San Isidro, donde, según la tradición, el santo guardaba el ganado. Es evidente que, ya de mayor, se retiró a vivir sus últimos años a esta collación. Durante este tiempo la tradición popular asegura que continuaba con sus prácticas piadosas, especialmente la devoción a la Virgen de Atocha, cuyo santuario se había convertido en un importante centro de peregrinación, y a Nuestra Señora de la Almudena.
     Fue enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés, la última que, durante su vida laboral, visitaba antes de proseguir su camino hacia el campo.
     Allí, en una sencilla fosa, sin lápida, ni nombre, ni ninguna otra señal, permanece casi olvidado de todos, hasta tal punto que en tiempo de lluvias un arroyuelo penetraba en su interior, inundando la sepultura.
     Después de cuarenta años, su cuerpo fue localizado milagrosamente, según creencia popular, por revelación divina, encontrándose incorrupto y siendo trasladado al interior de la iglesia.
     A raíz de su identificación por Alfonso VIII como el pastor que había ayudado a las huestes cristianas a vencer a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa de 1212, se desarrolló su culto, construyéndose una capilla y un arca para contener su cuerpo, todo lo cual quedó bajo el patronato de la Corona, permaneciendo, de este modo, el santo y todo lo referente a su tradición vinculado secularmente a la Casa Real.
     A finales del siglo XVI, se dieron los primeros pasos para su canonización, que no concluyó hasta el siglo siguiente. En 1619, el papa Pablo V le declaró beato y el 12 de marzo de 1622 Gregorio XV le canonizó, junto a los españoles Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jesús y el italiano Felipe Neri.
     Sin embargo, su bula de canonización no fue emitida por Roma hasta el 4 de junio de 1724, bajo el pontificado de Benedicto XIII. El 16 de diciembre de 1960 Juan XXIII le declaró patrón de los agricultores españoles.
     Ya desde el siglo XVI, a raíz de la colonización de América y el imperio español, su culto se había extendido por América, Filipinas y parte de Europa.
     Es patrón de Madrid y de otros muchos pueblos y ciudades (Tomás Puñal Fernández, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia.

Más sobre la localidad de Algámitas (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz.
     Se trata de una población de llano de considerable entidad y carácter predominantemente agrícola que ocupa el extremo más occidental del ámbito dombenitense.
     En su economía, de tradición secularmente campesina destaca la producción de vino, aceite y cereales. Sus naturales son conocidos por el apelativo familiar de piporros.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 283,3 Km2
     Altitud: 285 m.
     Distancia Capital: 83 Km.
     Partido Judicial: Don Benito
     Comarca: Vegas Altas
     Otras Entidades: Torrefresneda, a 26 km. de Don Benito y a 240 m. de altitud.
     Gentilicio: Guareñense
Ayuntamiento de Guareña
     Plaza de España, 1
     06470 Guareña (Badajoz)
     Teléfono: 924350001 - 924350026
     Fax: 924350989
     Web: www.guarena.es
Historia.-
    Se trata de una población de llano de considerable entidad y carácter predominantemente agrícola que ocupa el extremo más occidental del ámbito dombenitense. En su economía, de tradición secularmente campesina destaca la producción de vino, aceite y cereales.
     Los antecedentes del asentamiento parecen remontarse a época prehistórica, contándose con testimonios que evidencian su existencia en las etapas romana, visigoda y árabe. Algunas fuentes la consignan ya en el siglo XIII bajo la denominación actual. En el XV los Reyes Católicos le otorgaron la consideración de "Leal", eximiéndola de la Orden de Santiago a la que pertenecía. Más tarde pasó a integrarse en el Condado de Medellín bajo el Señorío del Conde de Santisteban y finalmente, ya en el XVIII, en el Ducado de Medinaceli. En lo administrativo se hallaba incluida en la provincia de Trujillo, dependiendo en lo eclesiástico de la Diócesis de Plasencia.
     En el aspecto demográfico fue siempre uno de los centros más significados del entorno, y en lo económico de los más prósperos. En el siglo XVI superaba los 2.000 habitantes y los 5.000 a mediados de la centuria pasada. Al comenzar la presente había alcanzado los 7.000 y en 1.930 presentaba 8.500. En la actualidad cuenta con 7.404.
     En lo morfológico y en su naturaleza general, sin dejar de presentar importantes aspectos evolutivos que evidencian su transformación en época moderna. Guareña continúa distinguiéndose como un núcleo fundamentalmente campesino, resultando uno de los centros más representativos de la región en no pocos aspectos y testimonio particularmente expresivo de múltiples facetas de la personalidad secular más característica de Extremadura.
     En el aspecto urbanístico el núcleo más antiguo se focaliza en torno a la iglesia parroquial y el Ayuntamiento, hitos que, según fórmula no habitual, aunque próximos, presiden plazas diferentes. En esa zona se sitúan calles pintorescas de nombres significativos, como Cuesta, Santa María, Derecha, Cuatro Esquinas, y hasta una llamada Castillejos, que parece indicar la existencia pretérita en ese ámbito de algún elemento fortificado del que hoy no se tiene constancia.
     A partir de este foco inicial se ha desarrollado en dirección a levante, generando largas calles que tienden a desembocar en la carretera a Don Benito, en cuyo eje han surgido últimamente importantes instalaciones hosteleras y de otros servicios. Estos nuevos tejidos presentan estructura hipodámica regular. Tanto en ellos como en los antiguos, las edificaciones responden al tipo campesino.
     Las casonas más distinguidas correspondientes a la hidalguía local ostentan potentes recercos de granito y blasones en las fachadas. También son numerosas en las áreas surgidas desde finales del XIX, las muestras de arquitectura modernista y eclecticista, con realizaciones de acusado interés (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     Elemento sobresaliente en el aspecto monumental, no sólo en relación con la localidad, sino en el conjunto de la región, es la espectacular iglesia parroquial de Santa María, cuya enorme mole domina el caserío. El templo se alza exento sobre un amplio espacio diáfano que por la parte delantera aparece sobreelevado formando una amplia terraza, lo que contribuye a realizar la visualidad del monumento.
     Constructivamente se trata de edificio de enormes proporciones -75 m. de largo, 35 de ancho y casi 25 de altura- ejecutado con mampostería y sillares, de estilo renacentista conectado con el gótico tardío. La pertenencia de Guareña al ámbito religioso placentino hizo posible la participación en esta gran obra del arquitecto de su Obispado, Gil de Hontañón.
     Se comenzó su construcción en 1.557 bajo trazas y dirección de Sancho Cabrera, el prestigioso alarife trujillano, quien simultáneamente atendía el levantamiento del vecino puente de Medellín. Ello provocó protestas por parte de los responsables de tal obra, quejosos de que el maestro dedicara su atención preferente a la iglesia, por lo que fue retirado de la misma, encomendándosele al maestro local Amador Bernáldez.
     En 1.559 las obras de la iglesia fueron traspasadas a su vez a Rodrigo Gil de Hontañón, siendo asumidas finalmente por Juan de Herrera, a partir de 1.580. La actuación de tan prestigiosas figuras quedó bien reflejada en la suntuosa realización conseguida, cuyo resultado es uno de los templos más espectaculares de la región.
     Al exterior destacan la enorme mole de su cuerpo, la torre y las portadas. La torre, cuya altura sobrepasa en poco a la nave, dada la extraordinaria altura de ésta, cuenta con atractivo tramo superior y remate cupulado. Las tres portadas son de severo y equilibrado diseño clasicista, resaltando por su mayor riqueza compositiva la del costado de la Epístola, cuya traza responde al esquema característico de Gil de Hontañón. La estrecha semejanza con ella de la del Perdón de la parroquial de Santiago, de Don Benito, permite pensar en la participación también en ésta de tal arquitecto..
     El interior se articula mediante una sola nave, cuya enorme espacialidad quizá resulte la mayor de toda la región.
     Consta de cuatro tramos con hermosas bóvedas de terceletes sobre elegantes columnas jónicas y capillas entre estribos; sotocoro con afiligranadas crucerías y cabecera semicircular con cúpula de cuarto de naranja acasetonada, a la que se aneja una gran sacristía con cubierta agallonada, también con casetones. El conjunto resulta impresionante por su espacialidad y composición, ofreciendo una visión artística que en pocos templos se repite. La visita a este monumento justifica por sí sola la visita a Guareña.
     Entre sus contenidos llama la atención el retablo mayor, obra moderna de indudable mérito, realizada entre 1.945 y 1.949 por el artesano local Diego López Cabrera para sustituir al original del siglo XVI destruido en 1.936. Otros retablos menores, tallas, pinturas y una apreciable pintura litúrgica; la pintura mural de Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena, hoy oculta tras el altar colateral derecho, y otras realizaciones, completan el repertorio artístico de la que sin duda es una de las mejores iglesias extremeñas. En atención a sus valores, en 1.991 fue declarada Monumento Histórico Artístico por la Junta de Extremadura.
     Otros hitos religiosos de interés, aunque de presencia más modesta, son el antiguo convento de monjas dominicas situado en la Plaza Vieja, con preciosa portada granítica a la que sirve de timbre un gran blasón episcopal; y la ermita de San Gregorio, de recoleto atrio porticado sostenido por columnas con capiteles visigóticos. En la misma plaza donde se halla esta ermita se alza el monumento que Guareña dedicó en 1.977 a Don Juan Durán Palomar, pequeño busto en bronce sobre pedestal de granito.
     Entre los edificios institucionales resalta la Casa Consistorial, obra originaria del siglo XVIII a la que en 1.925 se añadió el piso superior. Su fachada, de elegante traza clasicista, presenta arquería granítica, balconada, potente cornisamento y ostentoso ático. Su arquitectura, de severo gusto herreriano, hace del edificio una de las muestras de su especie más señaladas de la región.
     Por delante de ella se abre una hermosa plaza, recientemente remodelada con dudoso gusto, en la que resulta especialmente detonante por su desconexión ambiental la fuente moderna instalada en sustitución de la del siglo XVII que allí existió en otro tiempo.
     Aparte su entidad como gran centro rural de secular abolengo, su inigual iglesia parroquial y demás atractivos, Guareña resulta conocida por ser la cuna de tres poetas de especial resonancia: Luis Chamizo, Eugenio Frutos y Angel Barulio Ducasse. El primero, inseparable del noble componente castúo que constituye uno de los rasgos que mejor identifican a Extremadura, inmortalizó en particular dentro del conjunto de la región a su patria chica en poemas inolvidables, como "La Viña del Tinajero" o el tan conocido "Semana Santa en Guareña", ambos insuperablemente expresivos del alma del labrador de la tierra; ese personaje que se describe así en el estremecedor relato del que puso su vida en fecundar una tierra que pocos consideraban inútil:
Era sangre de otras épocas su sangre;
sus agallas parecían de otros tiempos;
era un hijo d'estas tierras de la raza de
castúos veteranos extremeños (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Santa María.-

     La iglesia de Santa María, el edificio más icónico de Guareña, se erige majestuosamente en la parte antigua y elevada de la localidad. Destaca por sus grandes proporciones que sobresalen sobre el caserío, visible desde cualquier entrada al pueblo. Comienza su construcción en 1557, siendo obispo de la diócesis de Plasencia don Gutiérrez Vargas de Carvajal, las obras no terminarán hasta 1700 con el recrecimiento final de los dos cuerpos y cúpula de la torre, como consta grabado en una de las ventanas de la misma.
     Desde el exterior, su estilo renacentista con toques góticos y platerescos se aprecia en la sillería de granito y la mampostería. La torre de cuatro cuerpos alcanza una altura máxima de 32 metros. La construcción tuvo interrupciones y reformas a lo largo de los años, siendo finalizada en 1700.
     En el interior, la nave central al estilo Reyes Católicos destaca por su amplitud, con columnas jónicas y capillas a ambos lados. El pavimento de mármol blanco y negro forma una labor geométrica. Las cubiertas muestran casetones renacentistas, bóvedas apuntadas y una magnífica crucería gótica. Destaca su retablo mayor que fue diseñado por Diego López Cabrera y realizado en los talleres de Sarriá desde 1945-49 y decorado con las 12 imágenes en lienzo de los 12 apóstoles que pintó Juan Palencia Cortés, vecinos los dos de Guareña. Sucede esto tras haber sido destruido casi por completo el anterior retablo del S.XVII a comienzos de la Guerra Civil española. El templo alberga valiosas reliquias, incluida una custodia barroca de Lima, Perú.
     A pesar de desafíos como el desplome de la bóveda del coro en 1900, la iglesia de Santa María sigue siendo un símbolo sagrado y cultural en Guareña, consagrado nuevamente en 1917 con el apoyo de la comunidad. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1990 (Ayuntamiento de Guareña).

Iglesia de San Gregorio.-
     La iglesia de San Gregorio, inicialmente construida como ermita y posteriormente convertida en parroquia en 1896, está dedicada a San Gregorio de Ostia, antiguo patrón de los labradores. Este edificio del siglo XVIII cuenta con un atrio porticado, caracterizado por una triple arcada sostenida por columnas de capiteles visigóticos y granito, enmarcadas en alfiz, junto con una espadaña flanqueada por un cornisamento con volutas barrocas. Su ubicación se encuentra en la remodelada plaza conocida como “El Santo”, donde se destaca el busto en honor a Don Juan Durán Palomares.
     En su acogedor interior, resalta un retablo barroco procedente del antiguo convento de las Dominicas en la Plaza Vieja. Este lugar es el punto de partida de nuestra Semana Santa, marcado por la procesión de imágenes veneradas en la localidad, como el Cristo del Silencio y María Santísima de la Amargura (Ayuntamiento de Guareña).

Capilla de Nuestra Señora de los Dolores.-

     La Capilla del centenario colegio Nuestra Señora de los Dolores, erigida por Santiago Palmero y bendecida por el Arcipreste nativo de Guareña, D. Prudencio González Parra, presenta un estilo neogótico. Caracterizada por una única nave con arcos de medio punto, la capilla está adornada con un retablo neogótico que destaca por la presencia central de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores (Ayuntamiento de Guareña).

Ermita de San Isidro.-
     La ermita dedicada a San Isidro, el patrono de los labradores, se encuentra ubicada en el pantano San Roque, siendo el lugar donde se rinde veneración al santo y se lleva a cabo una tradicional romería en su honor cada 15 de mayo.
     El Ayuntamiento cedió el terreno para su construcción en 1984, y desde entonces, ha experimentado diversas reformas y mejoras para presentar un edificio sencillo, amplio y luminoso. Destaca por contar con un porche porticado a ambos lados, una rampa lateral y una escalinata de acceso en el centro (Ayuntamiento de Guareña).

Hospitalillo San Isidro.-
     A finales de los años 60, la parroquia de San Gregorio montó un servicio para atender mejor a la formación religiosa de unos de los más típicos y alejados barrios de la feligresía. Se aprovechó un antiguo y viejo caserón que fue propiedad de la Iglesia.
     Allí, con esfuerzo y la ilusión de los mismos vecinos labradores, se pensó en que fuera San Isidro la imagen que la presidiera. Se hicieron gestiones ante la Hermandad Sindical de esta localidad y ésta donó la imagen del Santo que hoy allí se venera (Ayuntamiento de Guareña).

antiguo Convento de las Dominicas.-
     Este fue el Colegio de Beatas de Nuestra Señora de la Encarnación, vinculado a la Tercera Orden de Nuestro Padre Santo Domingo. Fundado en el siglo XVIII por el obispo Fray Lasso de la Vega con la colaboración de Dª Antonia de Campos, se construyó sobre casas adquiridas en la Plaza Vieja, como se detalla en un documento de 1750. Posteriormente, fue vendido durante la desamortización del Estado. En la actualidad, es propiedad privada y únicamente conserva la portada de cantería granítica con el destacado escudo episcopal de su fundador (Ayuntamiento de Guareña).

Ayuntamiento.-

     Este edificio del siglo XVII se erige majestuoso en la Plaza de España, exhibiendo una fachada de estilo clásico, austera y elaborada en sillería de granito. El soportal inferior destaca con tres arcos, pilastras de orden toscano y bóvedas de arista. En 1930, experimenta una remodelación en el piso superior, incorporando cinco vanos adintelados, balcones en los centrales, placados laterales y un frontón. Completa su estructura una imponente cornisa rematada por bolas al estilo herreriano, con un atrio central donde destaca un reloj. Este conjunto lo posiciona como uno de los edificios municipales más hermosos construidos en esa época en la región.
     Con el transcurso del tiempo, el edificio ha mejorado significativamente mediante sucesivas remodelaciones, tanto en el interior con una elegante carpintería de madera, como en detalles exteriores de las fachadas y la incorporación de nuevas farolas de estilo fernandino. Recientemente, se ha integrado armoniosamente con la plaza y las calles circundantes, gracias a una reforma integral realizada en los últimos años, proporcionando una mayor accesibilidad y visibilidad a todos los edificios del conjunto en la plaza y sus alrededores (Ayuntamiento de Guareña).

Centro Cultural.-
     Ubicado en la calle Cuatro Esquinas, esta antigua residencia burguesa que fue propiedad de la familia Dorado destaca por sus amplias estancias con grandes bóvedas de arco y aristas, además de contar con varias chimeneas. En la parte posterior, se erige el actual auditorio de este centro cultural con capacidad para 220 personas. Este edificio es digno de una visita, ofreciendo la oportunidad de admirar una de las obras pictóricas del artista local Damián Retamar, creada para conmemorar el centenario del Miajón de Los Castúos.
     Además, este lugar sirve como centro neurálgico para la gestión y coordinación de gran parte de las actividades culturales, teatrales, formativas y deportivas que tienen lugar a lo largo del año, beneficiando a toda la población (Ayuntamiento de Guareña).

Casa de Luis Chamizo.-
     Esta casa, catalogada con protección estructural, fue el hogar del destacado poeta de Guareña, Luis Chamizo, conocido por su obra que refleja el habla típica del pueblo extremeño, llamada “El Castúo”. Construida alrededor de 1890, destaca por su imponente fachada de dos plantas, con tres ventanales y una alta puerta en la planta baja, y cuatro balcones en la parte superior.
     Actualmente, la casa es propiedad privada, por lo que no está abierta al público. Sin embargo, en su fachada se encuentra una placa de cerámica que indica que en este lugar nació el poeta Luis Chamizo (Ayuntamiento de Guareña).

Casa-Palacio siglo XIX.-
     Construido en el primer tercio del siglo XX por Emilio Camacho de Don Benito, este palacete está catalogado con protección estructural simbólica y es conocido por la comunidad como “La casa de Doña Catalina Cortés”. Esta construcción, de arquitectura singular, se destaca por su fachada abierta a tres calles, exhibiendo una fusión de estilos neoclásico y modernista. La utilización de hierro en los forjados y el cemento armado en la creación del distintivo decorado de la fachada son características notables.
     Actualmente, la propiedad es de carácter privado (Ayuntamiento de Guareña).

Mercado de Abastos.-
     La creación del Mercado de Abastos en el siglo XX marcó un avance significativo en los aspectos sanitarios y comerciales. Anteriormente, el mercado operaba en condiciones precarias en la Plaza Vieja. La nueva construcción se erigió en el solar de la calle Pajares y en un área adicional de la Plaza de San Gregorio que pertenecía a la vía pública. Durante una sesión plenaria el 1 de octubre de 1924, se decidió encomendar al maestro de obras Victorino Cruz Durán la elaboración de planos y proyectos para el nuevo mercado. Sin embargo, dos meses más tarde, se optó por encargar al arquitecto D. Ventura Vaca Morales el diseño y construcción del mencionado Mercado de Abastos (Ayuntamiento de Guareña).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa María, Iglesia de San Gregorio, Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Ermita de San Isidro, Hospitalillo San Isidro, antiguo Convento de las Dominicas, Ayuntamiento, Centro Cultural, Casa de Luis Chamizo, Casa-Palacio siglo XIX, y Mercado de Abastos) de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Pilar de la Sal, y Ermita de San Isidro) de la localidad de La Garrovilla, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Pilar de la Sal, y Ermita de San Isidro) de la localidad de La Garrovilla, en la provincia de Badajoz.
     Próxima al Guadiana, hacia poniente de Esparragalejo, es otra de las poblaciones agrícolas de notables proporciones situada en el ámbito de las vegas del Guadiana. Su fundación se asegura realizada por los musulmanes en el siglo XIII, pasando inmediatamente a poder de los cristianos. El topónimo que la nombra trata de conectarse con el vocablo árabe "Garra", de connotaciones bélicas relacionadas con el lugar, y del que se habría formado después el de Garrovilla. Algún autor nombra el enclave como llamado en la antigüedad Lácara. Fue aldea de Mérida dentro de la Orden de Santiago, eximiéndose de su jurisdicción en 1588 cuando compró su título de Villa.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 33,5 Km2
     Altitud: 215 m.
     Distancia Capital: 51 Km.
     Partido Judicial: Montijo
     Comarca: Tierra de Mérida - Vegas Bajas
     Gentilicio: Garrovillano
Ayuntamiento de La Garrovilla
     Plaza de la Libertad, 1
     06870 La Garrovilla (Badajoz)
     Teléfono: 924335011
     Fax: 924335043
     Web: www.lagarrovilla.es
Historia.-
    Aparece en el Siglo XIII, con categoría de aldea o lugar, en la comarca de Mérida. La Garrovilla es una población de origen Santiaguista, que aparece en la geografía emeritense cuando la Orden de Santiago se hace cargo por entero de Mérida y toda su comarca.
     Hacia el año 1233, el partido judicial quedaba despoblado, dado que los cristianos mozárabes se marchaban hacia el norte con las tropas Cristianas y los Arabes se dirigían hacia el sur en retirada con sus tropas. Para volver a repoblar el partido judicial, el Arzobispo D. Bernardo II y el Maestre de Santiago D. Pedro González Mengo firman en el año 1255 un fuero que sentaría las bases para el reparto, pastoreo, cultivo y aprovechamiento de montes y tierras, dando facilidades a los nuevos habitantes de las aldeas del Partido Judicial.
     También el Maestre D. Gonzalo Ruiz Girón expide en el año 1275, una carta privilegio por la que entrega de por vida las aldeas a los caballeros y Comendadores de la Orden de Santiago que las fundasen, dando así el impulso necesario para la repoblación de las áreas deshabitadas y para la fundación de nuevos emplazamientos habitados.
     Entre todas estas aldeas, nace la aldea Algarrobillana, fundada por un comendador de Mérida, pues la población fue siempre parte de dicha encomienda y era al Comendador a quien se pagaban los diezmos.
     No nace la aldea con el nombre con el que hoy conocemos a ésta localidad, sino que se conoció con el nombre de ALGARROBA, posteriormente degenerando en el nombre de Algarrobilla, pasando después a llamarse LA GARROVILLA por la simple ante posición de la segunda letra del nombre, la L a la A primera.
     El acontecimiento histórico más destacado en la localidad, se produce en el año 1599, cuando se consigue el titulo de Villa, por el que se separa de Mérida mediante el pago de 2.624.000 Mrs. pudiendo desde entonces sus alcaldes, juzgar los pleitos y disponer de rollo, horca y cuchillo.
     Los peores momentos para la localidad, se pueden situar durante las guerras de Secesión de Portugal (1640-1668) y la guerra de la Independencia, épocas donde se redujo la población a menos de 40 habitantes, que debían mantenerse a base de hiervas, frutas y animales muertos, debido a la escasez de alimentos en la época.
     El nuevo resurgimiento se llevaría a cabo en el año 1864, cuando se instala la vía férrea Badajoz - Mérida, dotando a la localidad de una estación y al aplicarse en la zona el Plan de Regadío, en el año 1951.
     Aunque la fecha exacta del primer asentamiento en la actual villa podría remontarse a la Era del Paleolítico, nos quedaremos con la fecha en la que el pueblo adquiere su categoría de Villa, al independizarse de Mérida en el año 1599 (Diputación Provincial de Badajoz).
     Como realización más destacada cabe señalar la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, obra de notables dimensiones originaria del siglo XV y con sucesivas intervenciones posteriores, edificada en mampostería sin encalar y sillería. Su planta es de espaciosa nave única y cabecera más angosta de mayor antigüedad con elemental cubierta de crucería. Al interior destacan la credencia u hornacina-sagrario de la capilla mayor, con frontal de preciosa tracería gótica, y la portada de la recoleta capilla bautismal. Retablo mayor no existe. El componente más sobresaliente del templo es la soberbia portada plateresca que se abre en la torre fachada delantera. En ella se integran el vano de acceso y una ventana superior, originando un conjunto de rica decoración, cuya traza y calidad resultan comparables con las de la parroquial de Los Santos de Maimona y las restantes mejores obras de esta especie de la región, tratándose sin duda de la creación más notable de este tipo de todo el ámbito emeritense, donde tanto abundan las piezas de calidad. El cuerpo de campanas de la torre es un añadido de época tardía.
     De la Virgen de la Caridad que en otro tiempo presidió el templo, se cuenta la misma leyenda que de la vecina Barbaño y otras muchas de la región. Según ella, la imagen, encontrada en el campo fue llevada a la iglesia parroquial de la que desaparecía para retornar milagrosamente al lugar de su hallazgo, indicando de tal modo su propósito de que allí se le erigiera una ermita. En esta localidad la levantada fue la de la Caridad (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-
     En lo más alto de la villa se sitúa el principal monumento de La Garrovilla, la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. Un monumento que ocupa un lugar muy especial en la vida de los garrovillanos.
     En lo que a su origen se refiere,  nos debemos basar en la documentación proporcionada por los visitadores de la Orden de Santiago, que atestiguan que en 1498 ya existía una iglesia bajo la advocación de ‘Nuestra Señora’, respondiendo a los gustos arquitectónicos del momento.
     Siguiendo las Actas de los visitadores de la Orden de Santiago, podemos saber que era un templo de piedra mampuesta que se organizaba en dos naves pequeñas y que contaba con pila de bautismo y Sagrario.
     Fue en el S. XVI cuando se lleva a cabo un portal de arcos de ladrillo, con madera y teja tosca en la portada principal. En su interior, destacaban tres altares:
     Altar mayor dedicado a Nuestra Señora con una imagen con la advocación de Ntra. Sra. de Belén.
     Altar dedicado a los Santos Mártires.
     Altar de San Antón.
     La iglesia pasa por un período de obras entre los años 1507 a 1511, finalizando a mediados del S. XVI,  pues en 1556 se le añaden dos arcos más a la iglesia, siendo cinco en total de los que se compone. Posteriormente, se realizará una balaustrada de piedra que cerraba el atrio, siendo muy parecida a la que hoy tenemos. También se realizaría en este período el proyecto de la torre. En 1549 la iglesia adoptaría la advocación de ‘Nuestra Señora de Santa María’, siendo unos años en los que la iglesia se distinguiría por su rango y prestigio eclesiástico, lo que indica el poderío y la importancia de la población tanto en la comarca de Lácara como en la encomienda de Mérida.
     Si nos fijamos en su emplazamiento, llama la atención su singularidad, ya que no se encuentra en el centro del pueblo, como suele ser habitual, sino que se sitúa en uno de los extremos del municipio, concretamente en su parte más elevada. Actualmente, Se encuentra rodeada de un atrio, espacio muy vinculado a la vida de los garrovillanos, donde desde bien pequeños, es testigo de juegos de niños, actos institucionales y de los momentos más importantes de los garrovillanos. Frente al templo, permanece la Cruz de granito, asimilada plenamente por la población como uno de sus emblemas.
     En cuanto a la torre, vemos que se compone de varios cuerpos: un cuerpo inferior del que brota su monumental portada plateresca; un cuerpo intermedio con una ventana cuadrangular que da luz al coro; y un cuerpo superior que termina en el campanario, rematado por un pináculo en cada esquina.
     Sin duda alguna, la monumental Portada plateresca, es la mayor joya arquitectónica del municipio. No solo destaca por su belleza, sino también por su impresionante valor arquitectónico y artístico. La portada presenta dos cuerpos bien diferenciados que vamos a analizar detalladamente.
     Vamos a comenzar con el cuerpo inferior:
     Pilastra con relieves compuestos de elementos vegetales, dispuestos verticalmente y rematados ambos por una venera, propia de la vinculación la Orden de Santiago.
     Relieves que se acoplan a unas pilastras cajeadas, coronadas por capiteles compuestos rematados en las esquinas por cabezas masculinas. Si nos fijamos en los seres que aparecen, vemos que se mezclan seres reales e imaginarios.  Vamos a detallar estos seres enumerándolos de arriba abajo.
     Pilastra derecha: tres rostros, putti, águila, cabeza de angelito, león rampante y bucráneo.
     Pilastra izquierda: tres rostros, putti, águila, ángel, rostro femenino, animal fabuloso, león rampante y cabeza de un león.
     Junto a estos elementos, en la enjutas, aparece la cruz de la Orden de Santiago a cada lado, rematando las esquinas.
     Si nos adentramos en la magnífica entrada abocinada, vemos que presenta arco de medio punto y una serie de elementos que la convierte en un éxtasis del plateresco extremeño:
     Cabezas de querubines.
    Puttis enmarcados dentro de liras. Estos angelotes presentan distintas posturas y actitudes: sentados y reclinados.
     En la parte inferior, presenta decoración de candelieri con elementos vegetales, animales y seres mitológicos, junto a una serie de rostros muy peculiares.
     Entrada abocinada - Portada Plateresca
     Seguimos con nuestro repaso y llegamos al cuerpo superior:
     Sobre el arco, tenemos un friso con dos conchas santiaguistas sostenidas por dos seres que se mezclan con elementos vegetales ornamentados. En el centro, dos angelotes sostienen el jarrón de azucenas, símbolo mariano.
     En cuanto al templete superior, debemos destacar los dos flameros que actúan a modo de pináculos, acompañados de rostros masculinos. En el frente de los plintos de las columnas tenemos dos rostros:
     Rostro de la izquierda: hombre con mostacho.
     Rostro de la derecha: figura femenina.
     Centro: dos figuras arrodilladas con una cartela en medio donde aparece un león rampante.
     Destaca la vidriera contemporánea de la Virgen de la Caridad, Patrona de la localidad, que sustituye a la ventana que daba luz al coro. La vidriera está enmarcada por una cenefa ornamentada “a candelieri” con motivos vegetales, rostros, puttis y un ángel cantando en la clave.
     En el friso superior, vemos unos pegasos en los extremos, torsos masculinos y, justo en el centro, una cartela con el rostro de una joven.
     En el tímpano del frontón tenemos dos ángeles que sostienen una hornacina avenerada vacía.
     Nuestra portada es una de las más monumentales de Extremadura dentro del estilo plateresco. Podemos encontrar otras muestras en Plasencia, Fuente del Maestre, Los Santos de Maimona, Puebla de Alcocer, Coria, Olivenza, Guadalupe o Arroyomolinos de Montánchez, entre otras.
     Si nos adentramos en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, llama la atención la amplitud del templo que consta de una sola nave, con bóveda de cañón y sostenida por arcos de medio punto. Si analizamos su interior, son especialmente llamativas las historias y curiosidades que hay detrás de cada elemento. Vamos a realizar un recorrido desde su entrada hasta el altar.
     Capilla Bautismal
     Según entramos en la Iglesia, justo a la derecha, nos encontramos la portada abocinada de la Capilla Bautismal con arco de medio punto. Sigue la línea artística de la portada principal, aunque de forma más discreta, con ornamentación de candelieri y capiteles vegetales con personajes grotescos.
     En su interior, la pila bautismal realizada con distintos materiales que se irían reutilizando de distintos elementos arquitectónicos, midiendo la misma 1,28 m. En el frente de la Capilla, destaca por su colorido una pintura contemporánea que refleja el bautismo de Jesucristo en el río Jordán. En uno de los laterales permanece expuesto el antiguo estandarte de la Hermandad de la Virgen de la Caridad.
     Sarcófago
     Bajo las escaleras de acceso al Coro, permanece un sarcófago rectangular de 2,40 m de longitud y 80 cm de anchura. Presenta en la parte superior inscripciones que, debido al deterioro y paso del tiempo, resulta totalmente ilegible.
      Cristo Nazareno (Cristo de la Fe)
     Imagen que despierta una especial devoción en los garrovillanos. El altar se compone de un retablo de madera realizado estando de sacerdote D. Valeriano Domínguez Toro. El Cristo procesiona en la tarde del Jueves Santo en la tradicional procesión de “El Encuentro” y el 14 de septiembre, Festividad de la Exaltación de la Cruz.
     Virgen de los Dolores
     Tiene su origen en el S. XVIII, pues ya desde 1805 tenemos evidencia de su existencia gracias a un inventario parroquial. Estamos ante una imagen de candelero que representa a la Virgen María en el momento de máximo dolor ante la muerte de su hijo.
     Procesiona en Semana Santa el Jueves Santo en la procesión de “El Encuentro”. Es tradición que las mujeres de la localidad acompañan a la Virgen, mientras que los hombres acompañan al Cristo, hasta que se produce el momento culmen en el que ambas imágenes se encuentran. Además, la Virgen tiene ese mismo día, a medianoche, la procesión del Silencio y el Viernes Santo acompaña al Santo Entierro.
     Si desean conocer algo más sobre las cofradías en la comarca: Artículo de Pablo Iglesias Aunión: ¿Por qué existen las cofradías? Sus orígenes en la Comarca de Montijo: siglos XVI y XVIII
     Santo Entierro
     Es sin duda una de las imágenes que posee una historia más singular de la Parroquia. Se venera desde el S. XVII con la advocación de Cristo del Rosario, aunque no tal y como lo conocemos hoy. Esta imagen representaría a Cristo crucificado y se utilizaría para realizar la ceremonia del Descendimiento, un acto muy común en distintos pueblos extremeños.
     Con el tiempo, esta tradición se perdió y en una de las restauraciones se le fijaron los brazos sustituyendo las articulaciones representando únicamente la iconografía del Santo Entierro de Cristo. La imagen es de un tamaño menor al natural y actualmente procesiona el Viernes Santo por las calles de la localidad junto a la Virgen de los Dolores.
     Cristo de la Piedad
     La imagen del Cristo de la Piedad es una de las piezas escultóricas de mayor relevancia de la Parroquia. Representa a Cristo crucificado.
     Procede de una antigua ermita  que, al derrumbarse en 1814, obligó a trasladar la imagen hasta el templo parroquial.
     Sagrario
     Sagrario-alacena de mármol de una calidad artística excepcional. Vicente Navarro del Castillo lo describe de la siguiente forma. “Estamos ante un vano polilobulado, flaqueado por jambas en derrame, a las que se adosan columnillas semicirculares con capitel vegetal. El remate meramente ornamental lo forman nerviaciones abaquetonadas de tipo flamígero, que se ven coronadas por elementos de talla vegetal. La horizontalidad queda rota por el alargamiento de cuatro pináculos”.
     Retablo de Ntra. Sra. de la Caridad
     Retablo repleto de detalles pictóricos y escultóricos con elementos marianos que convergen en su centro con la imagen de la Patrona de La Garrovilla, la Virgen de la Caridad. Las pinturas son obra del reputado pintor pacense Julián Campos y todas ellas tienen a la Virgen como protagonista.
     Es muy llamativo el gran número de querubines
     Se compone de tres cuerpos, uno central y dos laterales.
     El primer cuerpo, a su izquierda, tiene como elemento central una pintura del nacimiento de Jesús, que concentra toda la luz del cuadro junto a la Virgen. En un papel secundario, vemos a San José, unos pastores y a un grupo de ángeles en la parte superior del cuadro. A ambos lados del cuadro, vemos a San Pedro y a San Pablo, dos piezas de un enorme valor artístico. San Pablo aparece con su espada como atributo y San Pedro con las llaves. Ambas piezas fueron restauradas por Fátima Merchán, restauradora de Fuente del Maestre.
     En el cuerpo central, tenemos en su centro la imagen de la Virgen de la Caridad entronizada en su hornacina. Sobre ella vemos un conjunto escultórico de un gran valor, la representación del Calvario, siendo estas posiblemente las piezas escultóricas más antiguas de la parroquia.
     Por último, a su derecha, tenemos en el centro una representación pictórica de la Asunción de la Virgen, titular del templo. A ambos lado, las esculturas de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen, también restaurados por la restauradora fontanesa, Fátima Merchán (Ayuntamiento de La Garrovilla).

Pilar de la Sal.-
     Este abrevadero para el ganado es conocido popularmente como Pilar de la Sal, por encontrarse junto al arroyo Salado, o como Pilar romano. Su agua proviene de un pozo abierto en su extremo techado. A pesar del nombre, no se conoce la fecha de su construcción y ésta puede datar de períodos posteriores.
     Avifauna que podemos encontrar en la zona: Martín pescador, Verdecillo, Petirrojo, Herrerillo común, Curruca capirotada, Mirlo común, Verderón, Zarcero común, Gorrión moruno, Tarabilla común, Golondrina común, Ruiseñor común, Carbonero común, Zorzal común, Lavandera blanca, Jilguero, Estornino,... (Ayuntamiento de La Garrovilla).

Ermita de San Isidro.-
     Levantada por los garrovillanos e inaugurada el 15 de mayo de 1957, supone un lugar especial para los agricultores garrovillanos, y para todo el pueblo en general.
     El peonaje durante su construcción lo realizaron voluntarios de La Garrovilla, los materiales se transportaron en carros que los agricultores de la villa cedieron desinteresadamente y la industria de la localidad colaboró económicamente.
     Está situada cerca de las orillas del río Lácara, unido muy estrechamente al devenir histórico garrovillano, en el terreno de la finca Mancha de las Vacas y a 5 km de La Garrovilla.
     Se levanta con una nave cuadrangular y con arcos formeros de medio punto que articulan las paredes laterales. En su interior alberga la imagen del Patrón de los agricultores y ganaderos, San Isidro Labrador, así como una imagen de San José.
     En su fachada principal, llama la atención su portada abocinada con forma de arco carpanel y sus tres ventanas a cada lado de la puerta. En la parte superior de la portada, vemos un mosaico del titular de la ermita, San Isidro, y la ermita se remata con una espadaña con dos campanas rematada con una cruz.
     La obra original tenía un exterior de piedra vista, pero en 1960 se le adosaron dos porches y un arco sobre la portada principal, tras lo que la obra se enfoscó en su totalidad. Hacia mediados de la década de 1960, el terreno circundante se parceló y se puso en cultivo, por lo que se comenzaron a arrancar las encinas y los olivos. En 2007 se conmemoró el L Aniversario de la Ermita que, hoy en día, sigue siendo lugar de encuentro para los garrovillanos en la anual Romería de San Isidro (Ayuntamiento de La Garrovilla).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Pila de la Sal y Ermita de San Isidro) de la localidad de La Garrovilla, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita del Calvario, Capilla del Hospital de Jesús y María, Ermita de San Isidro, y Ermita del Cementerio) de la localidad de Valenzuela, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita del Calvario, Capilla del Hospital de Jesús y María, Ermita de San Isidro, y Ermita del Cementerio) de la localidad de Valenzuela, en la provincia de Córdoba.
     El territorio de Valenzuela es como una punta de lanza que al nordeste de Baena se adentra en la provincia de Jaén. El pueblo blanco, vigilado por la remozada ermita del Calvario, se extiende mansamente al pie del Cerro Boyero, cuya estratégica situación no pasó desapercibida a los antiguos pobladores iberos, que dejaron en él la huella de su paso.
     Villa situada al este de la provincia, a 25 Km. al norte de Baena.
     Distancia a Córdoba: 84 Km.
     Altitud: 344 m.
     Extensión: 19,2 Km2
     Habitantes: 1.364.
     Gentilicio: Valenzoletanos.
     Mancomunidad: Guadajoz – Campiña Este
     Estas tierras fueron conquistadas hacia 1227 por Tello Alfonso, que recibió su jurisdicción señorial para una mejor defensa de la frontera. A principios del siglo XIV el linaje de Valenzuela se unió con el señorío de Espejo, y más tarde, en 1380, Martín Sánchez de Valenzuela fundará en su hijo Juan Pérez de Valenzuela el mayorazgo de la fortaleza y tierras del lugar. En 1502 es vendida al Conde de Cabra, que la incorpora a su condado. Más tarde, en 1625, Felipe IV la eleva a Marquesado (Diputación Provincial de Córdoba).
     Probable villa de origen musulmán, sus tierras, lindantes con Jaén, fueron conquistadas en 1230- 1235 por Tello Alfonso, quedando bajo su jurisdicción. Su biznieto, Martín Sánchez de Valenzuela, fundará aquí un mayorazgo en 1380 para su hijo, Juan Pérez de Valenzuela. En 1501 Alonso Fernández de Valenzuela lo vendió a Diego Fernández de Córdoba, III conde de Cabra, quien lo dio en señoría a su cuarto hijo, Álvaro de Córdoba, pasando a marquesado en 1625, en la persona de Antonio Domingo Fernández de Córdoba (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-

    La primitiva iglesia de esta pequeña población, era obra del XVIII que subsistió hasta después de la Guerra Civil, ya en deficiente estado de conservación. En la década de los setenta se decidió su demolición, levantándose en su lugar la que hoy vemos, obra del arquitecto Rafael Medina en 1977. Tiene planta rectangular, y se cubre con techumbre tripartita para simular tres naves inexistentes. Al centro lleva tirantas con la iluminación artificial y en los muros, vidrieras coloreadas. Actualmente se encuentra en restauración. En el muro frontero, que corresponde al presbiterio, hay una escalera que sirve de acceso a la sacristía, situada en un plano inferior para aprovechar los desniveles del terreno. El muro se adorna con una talla del Crucificado, de carácter devocional, y con una pequeña imagen de la Virgen de la Cabeza, de gran devoción en la zona. Tiene un Sagrario de estética neogótica y las imágenes de San Roque y la Asunción, de serie. En la sacristía se encuentra una imagen contemporánea de Cristo Yacente, de autor anónimo, que fue donada al pueblo en 1942. Cuelga asimismo un interesante lienzo de la Sagrada Fa­milia, de escuela cordobesa del siglo XVIII.
     La sacristía comunica con  un espacio rectangular habilitado para capilla, en el cual se veneran las imágenes procesionales. Son todas obras contemporáneas, que sustituyen a las que ardieron durante la Guerra Civil. El Nazareno se dice realizado en 1942 por el maestro nacional Eugenio García del Pino y la Virgen de los Dolores es anónima. El grupo de la Oración en el Huerto es valenciano, de 1963.
     Lo más importante del patrimonio que conserva esta parroquia es su ajuar litúrgico, incre­mentado por algunas piezas procedentes del desaparecido hospital de Jesús y María. A la iglesia pertenecen una bella custodia de plata, fechada en Córdoba en 1771, con marcas de Ruiz y Aranda, y una cruz procesional de 1772, punzonada por García. Hay además dos cálices de plata sobredorada, anónimos del siglo XVII, uno con cabujones y el otro con pequeños óvalos con bustos en relieve del Ecce Homo, Nazareno, San Francisco y Santa Clara y una naveta sin punzonar, de fines del siglo XVII. De entre las piezas provenientes del hospital merecen citarse un portaviático, de mediados del XVIII, y varios cálices con punzón de Aguilar y Vega, del XIX (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La parroquia de la Asunción, en la céntrica plaza de España, es un edificio moderno inaugurado en 1977, que reemplazó a una iglesia barroca demolida en los años setenta.
     La zona alta de Valenzuela invita a pasear sin rumbo por sus callejas blancas y pendientes (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita del Calvario.-
      La ermita fue construida en 1977, por el pueblo, para colocar el remate del campanario de la primitiva iglesia parroquial, derribada en 1971. Este, realizado en hierro en el siglo XX, presenta planta octogonal, al igual que la ermita, componiéndose de ocho filas de columnas que soportan una bóveda de paños, rematada por una veleta en forma de cruz.
      Durante el mes de octubre, la ermita permanece abierta durante todo el día para que acudan los vecinos. El Viernes santo, se sube en procesión hasta la misma. En el camino de subida existe un Vía Crucis de la misma época de la ermita (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Cerca de la villa se alza la ermita octogonal del Calvario, reedificada en 1977, desde la que se puede contemplar una vista panorámica del pueblo.
     Contiene un templete de hierro, también octogonal, que coronó la antigua parroquia (Diputación Provincial de Córdoba).

Capilla del Hospital de Jesús y María.-
       Realizada en mampostería y ladrillo, presenta planta rectangular, teniendo a sus pies en uno de sus ángulos, una espadaña. esta presenta en sus dos caras un vano de medio punto, flanqueado por cuatro pilastras que soportan un entablamento. Sobre este frontón triangular rematado con bola y una veleta en forma de cruz con los anagramas de Jesús y María.
     La capilla perteneció al Hospital de Jesús y María, fundado por Rodríguez Arroyo en el siglo XVIII y abandonada a mediados del presente siglo. En los años setenta fue rehabilitada para que sirviera de parroquia mientras se construía la nueva iglesia. Actualmente está en ruinas, sirviendo de almacén para algunos vecinos de la localidad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de San Isidro.-
       La ermita fue construida por iniciativa del párroco Don Enrique Aparicio alrededor de 1985-1986, en unos terrenos cedidos por un particular.
     La planta de paralelepípedo responde al deseo del párroco.
     Se celebre una romería el 15 de mayo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita del Cementerio.-
        La ermita presenta planta cuadrada cubierta con una bóveda de arista. Al exterior, tiene una espadaña, sobre la portada, de un solo vano (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita del Calvario, Capilla del Hospital de Jesús y María, Ermita de San Isidro, y Ermita del Cementerio) de la localidad de Valenzuela, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.