Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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viernes, 2 de enero de 2026

Procesiones de hoy, viernes 2 de enero

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, viernes 2 de enero, en Sevilla.    
     Hoy, viernes 2 de enero, se inicia el ciclo de las procesiones sevillanas, procesionando la hermandad del Valle:

       Hdad. del Valle (Dulce Nombre de Jesús): La Pontificia Real y Primitiva Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro, Nuestra Señora del Valle y Santa Mujer Verónica; es ésta una corporación fundada en 1450 y con sede canónica en la iglesia de la Anunciación, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, obra de Agustín de Perea  en  1687, Nuestro  Padre Jesús con la Cruz al Hombro, obra anónima atribuible a un discípulo de Martínez Montañés, del siglo XVII; y Nuestra Señora del Valle, obra asimismo anónima atribuible a Juan de Mesa entre 1618 y 1627; la Santa Mujer Verónica, obra de Juan Bautista Patrone y Quartin en 1801; y el Dulce Nombre de Jesús, atribuida por unos a los Hermanos Ribas, y por otros a Hita del Castillo, del siglo XVII-XVIII
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Valle: www.elvalle.org
   
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de la tarde del viernes 2 de enero, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

martes, 25 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba.
     Los espléndidos encinares adehesados son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. Los espléndidos encinares adehesados de Villanueva -descubiertos con asombro por los viajeros del AVE- son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. En medio de este emporio vegetal, Villanueva de Córdoba se acuesta silenciosamente sobre la planicie, mientras la torre de San Miguel, desde su austera esbeltez, proclama la eternidad del granito y apacienta las casas extendidas a sus pies como un dócil rebaño.
     Villa situada al este de Los Pedroches, en la carretera C-420.
     Distancia a Córdoba: 90 Km.
     Altitud: 725 m.
     Extensión: 427,9 Km2
     Habitantes: 9.800.
     Gentilicio: Jarotes.
     Mancomunidad: Los Pedroches.
Villanueva de Córdoba surgió a principios del siglo XV, junto a uno de los ramales del camino de Córdoba a Toledo, con el nombre de Encinaenana, que cambió en 1499 por el actual. Fue aldea de Pedroche hasta 1553, en que Carlos I le otorgó el título de villa y pasó a formar parte de la comunidad de las Siete Villas de los Pedroches.
Oficina de Turismo de Villanueva de Córdoba
+34 957 120 603
http://www.villanuevadecordoba.com (Diputación Provincial de Córdoba).
     Esta importante población de la comarca, surgió en el siglo XIV al establecerse aquí un grupo de vecinos provenientes de Pedroche; pasó luego a villa y en 1560 fue incorporada a las posesiones de la Casa del Carpio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El valle de los Pedroches reúne muchos alicientes para dedicarle una detenida visita y Pozoblanco es un punto de partida inmejorable. Desde aquí, pueden orga­nizarse excursiones a los parajes y a las poblaciones que se reparten por el valle. A veinte kilómetros al oeste, por un terreno llano de espléndida dehesa salpicada de dólmenes, Villanueva de Córdoba se ofrece como un oasis de tranquilidad en el que se combinan sin estridencias los edificios notables, como el de la parroquia de San Miguel, con un extraordinario jamón de pata negra. Antes de llegar a Villanueva, a unos catorce kilómetros de Pozoblanco, se sitúa la ermita de la Virgen de Luna, en un paisaje de mucho color serrano y medieval (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     El gris del granito que adorna las fachadas junto al trazado austero y firme de su trama urbana constituyen los principales atractivos de esta villa del valle de los Pedroches, rodeada por una bella dehesa en la que proliferan abundantemente las encinas, los rebaños de corderos y las piaras de cerdos ibéricos.
Historia y visita
     Aunque su término estuvo poblado desde muy antiguo, la ciudad tiene su origen en la fundación de la aldea de Encina Nava, llevada a cabo por unos pastores de Pedro­che hacia 1155, poco tiempo después de la conquista del valle por Alfonso VII. En 1553 se llamaba ya Villanueva de Córdoba o de la Jara, alcanzando por entonces el título de villa, con jurisdicción independiente. La plaza de España es el centro geométrico y administrativo del pueblo. De ella parten las calles Pozoblanco y Cañuelo, grandes ejes alrededor de los cuales se estructura el caserío, de largas calles irregulares formadas por sólidas casas en cuyas facha­das prolifera abundantemente el granito, tanto en los zócalos como en los dinteles de puertas y ventanas.
     En la plaza, además del Ayuntamiento, un caserón del siglo XVIII, se encuentra la iglesia de San Miguel, gran templo de piedra datado en 1745, en el que sobre­sale en primer lugar la torre portada que se alza en la fachada principal, así como el conjunto de su interior formado por tres naves separadas por arcos fajones de medio punto sobre pilares de granito. El suelo de la iglesia es de madera, lo que le confiere un aspecto al mismo tiempo acogedor y misterioso, acentuado por el coro y la situación, casi escondida, de la pila bautismal.
Gastronomía
     Los derivados del cerdo ibérico, entre ellos el exquisito jamón de pata negra, así como el cordero constituyen la base fundamental de su cocina.
Artesanía
     La talabartería y, en general, los trabajos en cuero tienen aún cierta relevancia en la ciudad. Se fabrica buen calzado campero así como guarniciones y artículos para el caballo y para el jinete.
Fiestas
     La celebración del día de la Cruz, que tiene lugar el 3 de mayo, goza de gran vistosidad. En la Pascua de Pentecostés es muy interesante la romería de la Virgen de la Luna, con el traslado al pueblo de la Virgen desde su ermita situada a 11 km de la población en dirección a Pozoblanco. Del 3 al 8 de agosto es la feria en honor del patrón San Miguel, cuya festividad, el 29 de septiembre, se celebra con gran participación popular (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Miguel Arcángel.-

     Según algunos estudiosos, el edificio se construyó en 1553, pero fue transformado y ampliado entre 1743 y 1746 durante el episcopado de don Miguel Vicente Cebrián por el maestro Francisco de la Mata. Consta de tres naves, crucero cupulado y presbiterio; las cubiertas que luce el templo son a un agua en en las naves laterales y plana en la central, de escayola imitando madera, instalada en el año 1914.
     Prácticamente todo el patrimonio que poseyó este templo desapareció durante la Guerra Civil. Sólo se libraron de la destrucción la Inmaculada, de modelo barroco italiano, y el Corazón de Jesús, de Olot. El retablo mayor es de 1947. Los del crucero tienen imágenes de serie, excepto el Calvario de la izquierda, formado por el Crucificado de la Vera Cruz, de José Vicens, la Virgen de los Dolores, anónima, y San Juan Evangelista, obra de Miguel Arjona, de 1992. La capilla del Sagrario es de posguerra.
     En las cabeceras de las naves laterales hay dos lienzos donados por la familia Herruzo, de hacia 1947, que representan a San Francisco recibiendo los estigmas y a la Divina Pastora, que sigue el modelo barroco de Alonso Miguel de Tovar. En la nave izquierda están la Santa Cruz de los Pinchos, la imagen del Resucitado, tallada en Sevilla por Castillo Lastrucci en 1948, y un cuadro de Ánimas.
     Entre las piezas de platería que conserva la parroquia pueden destacarse una custodia de mano, de comienzos del siglo XVII, un copón, de fines del siglo XVIII, con los punzones de Pérez y Martínez, y un cáliz, de 1786, marcado por Manuel Repiso (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
        Situada en el centro del pueblo. Data la primera Iglesia del siglo XVI, la actual se remonta al siglo XVIII, obra quizás de Francisco de la Mata.
     El templo es de tres naves con arquerías de cuatro vanos, esta descansa sobre pilastras con columnas adosadas realizadas con sillares de granito y coronados con capiteles en dos niveles, uno de ladrillo visto y otro revestido, por lo cual se puede pensar que dicho recurso fue utilizado para elevar la actual techumbre. Junto a las tres naves se desarrolla el crucero y presbiterio.
     Las naves laterales se cubren con techumbres de madera a un agua y la central con alfarje decorado por casetones con rosetas.
     El crucero tiene cúpula sobre pechinas con linterna y los brazos del crucero se cubren por bóvedas de cañón. En la cabecera se encuentra la antigua sacristía trasformada en capilla del Sagrario. Interiormente destaca el suelo de madera dispuesta en listones que conforman formas geométricas. Fue realizado en 1914. Todos los retablos y las imágenes fueron repuestos después de la Guerra Civil: el retablo mayor con imágenes de la Inmaculada y el patrón San Miguel; el retablo de la Virgen del Carmen, el retablo del Calvario con el Cristo de la Vera-Cruz, el retablo de la Cruz de Pinchos, el del Señor Resucitado, el de Santa Rita, de San Antonio, de San Francisco de Asís, de San José, y el de la Virgen de la Candelaria. El templo guarda en un relicario la mano izquierda que perteneció a la talla original de la Virgen de Luna, en madera de cedro.
     La Virgen de Luna comparte devoción con las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, y anteriormente por Pedroche desde el siglo XV. La iglesia San Miguel alberga la imagen de la Virgen de Luna, patrona de la localidad, durante su estancia en Villanueva de Córdoba. La vinculación de la patrona con esta iglesia se debe a que ésta parroquia, construida en 1553 cuando la localidad obtuvo su título de villa; es la iglesia principal de la localidad. Durante los 4 meses de permanencia en el pueblo, este lugar será un espacio para visitas y peticiones de los vecinos a su patrona. Además, en ella se guarda la mano de cerámica que perteneció a la imagen original de la Virgen de Luna.
     Este templo adquiere también una significación especial en la romería de la Virgen de Luna del Lunes de Pentecostés, como lugar donde finaliza la procesión. La entrada en la iglesia de la imagen, supone el fervor colectivo del pueblo allí congregado, que le da la bienvenida con el canto del himno y la celebración de una misa en su honor.
     El templo parroquial, iglesia mayor de Villanueva de Córdoba, está datado en el siglo XVI, aunque se vuelve a obrar en el siglo XVIII, siendo el arquitecto el maestro cordobés Francisco de la Mata. En 1746 se dieron finalizadas las obras, exceptuando las de la torre-campanario que se realizaron entre 1777 y 1785. La Iglesia fue arruinada en el contexto de la Guerra Civil Española, quedando destruidos todos los retablos y altares existentes, así como la mayor parte de las imágenes cobijadas, entre ellas la antigua talla de la Virgen de Luna (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la céntrica plaza de España se alza el principal monumento de la villa, que es la parroquia de San Miguel, templo de tres naves con arcos de medio punto sobre esbeltos pilares que data de 1553; dos siglos más tarde se formaron el crucero con cúpula central y la capilla mayor.
     A la época más antigua pertenecen las portadas laterales, mientras que la de los pies y la esbelta torre -acabada en 1785- corresponden a las reformas del XVIII.
     Las portadas laterales son los únicos vestigios del primitivo templo, presentan ambas un esquemas similar, son arcos de medio punto en granito y rematan en un dintel, su mayor característica es su sencillez y sobriedad.
     La portada principal, situada a los pies del edificio, se levanta en granito, está formada por un arco de medio punto flanqueado por pilastras toscanas sobre las que se alza un frontón triangular de corte neoclásico que da paso a una bóveda de cañón en granito que soporta los empujes de la torre-campanario, que tiene un fuste prismático hasta el cuerpo de campanas, formado por vanos geminados y rectangulares que forman una especie de serliana, coronado todo por una pequeña cúpula. La torre se empezó a construir en 1777.
     La obra se dio por terminada con el cuerpo del campanario con una altura de unos 35 metros, en los años 1782/83.
     Guarda el templo una custodia renacentista del XVII (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.-

     Uno de los espacios más bellos producidos en la provincia durante el siglo XX, fue construido según diseño de Carlos Sáenz de Santamaría en 1955. Conserva un notable conjunto de retablos e imágenes neobarrocos, realizados por el escultor granadino Domingo Sánchez Mesa, destacando el Crucificado que preside San Ignacio y la Purísima, en madera policromada, así como la hermosa escultura en mármol del Buen Pastor, que adorna la fachada de esta casa fundacional de las Obreras del Corazón de Jesús. A los pies de la nave derecha, están las imágenes procesionales de Jesús Cautivo, de Navas Parejo, realizada en 1945 y restaurada en 1996 por Santiago Lara en Socuéllamos (Ciudad Real), la Virgen del Dulce Nombre y de la Paz, obra de 1994 del sevillano Juan Ventura, y Cristo Yacente, tallado en Granada por Navas Parejo en 1945 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Hacia 1941, Dª María Jesús Herruzo Martos, dio inicio a las gestiones para la fundación de la Congregación de las Obreras Parroquiales del Corazón de Jesús, que domicilió en su hogar, adquirió también la casa contigua (nº 28), propiedad de sus familiares y allí edificó una magnifica capilla bajo la advocación del Buen Pastor, de ahí la imagen de la fachada principal, quedando esta capilla unida a la residencia.
     Maravilloso ejemplo de construcción en granito, en cuyo interior se alza la capilla del “Dulce Nombre de Jesús”, joya de corte neobarroco con esbeltos soportes de fuste único, obra del arquitecto diocesano Carlos Sáenz.
     El interior de la capilla da cabida a uno de los retablos más bellos de la localidad, en el presbiterio, como remate del altar se levanta un esbelto retablo con reminiscencias dieciochescas, con una gran suntuosidad decorativa, todo en pan de oro, y la figura de un crucificado, como titular del retablo (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Sebastián.-
     En la Parroquia de San Sebastián se veneran el Cristo de la Buena Muerte, obra de Castillo Ariza fechada en 1935, restaurada en Sevilla en 1991, y la Virgen de la Alegría, obra de 1965 de Martínez Cerrillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La antigua ermita de San Sebastián que data del siglo XVI, construida en 1585, fue transformada en parroquia en 1954, y aunque su interior ha sido muy modificado, sigue los esquemas habituales de este tipo de construcciones en los Pedroches.
     Tiene una única nave con cuatro tramos separados por arcos de diafragma sobre pilares en granito.
     En la cabecera se le ha añadido una cúpula con linterna y una serie de capillas laterales con bóvedas de cañón.
     La portada de esta iglesia tiene un gran encanto, el vano de acceso se hace mediante arco de medio punto precedido de un pequeño pórtico con tres arcos de gran belleza, todo en granito (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Cristo Rey.-

     En la de Cristo Rey, erigida en 1954 en la que fuera capilla de dicho colegio, están la imagen del Cristo de la Caridad, tallada por Antonio Castillo Ariza en 1964, y las procesionales del Nazareno, de Amadeo Ruiz Olmos, de 1953, restaurada en 1996, la Dolorosa, obra anónima traía en 1940, y la Virgen de la Esperanza, realizada en 1975 por Antonio Eslava Rubio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).

Estación del AVE Villanueva de Córdoba - Los Pedroches.-
     Villanueva de Córdoba-Los Pedroches es una estación de alta velocidad de Adif, situada a 11 km de Villanueva de Córdoba y a 32 km de Pozoblanco, que da servicio a la comarca de Los Pedroches.
Dispone de un aparcamiento gratuito, en el que no es necesario efectuar reserva alguna. También cuenta con algunas plazas techadas, dos de ellas reservadas para personas con movilidad reducida, iluminación y vigilancia las 24 horas. Cabe destacar que en el vestíbulo de la estación hay dos máquinas expendedoras, una de bebidas y otra de snacks.
     De momento, la estación dispone de una Máquina Autoventa Multifunción, que permite al viajero hacer las acciones básicas, como comprar un billete, modificar su hora de salida o asignar punto a la tarjeta Tempo. En la máquina autoventa de la estación es posible comprar billetes para el mismo día o para otra fecha, imprimir los adquiridos previamente, cambiarlos para otra hora del mismo día o anularlos. Asimismo, mediante la adquisición de un billete integrado se podrá llegar a Barcelona, Málaga, Granada o Huelva (Diputación Provincial de Córdoba).

Santuario de la Virgen de Luna.-
     La Ermita de la Virgen de Luna está situada a 14 Km. del municipio de Pozoblanco, en la Dehesa de la Jara.
     Se construyó en el siglo XIX y contiene numerosos vestigios de la cultura serrana de la zona. La ermita está dividida en tres naves con crucero rematado en  cúpula.
     En el exterior la entrada es porticada con columnas de granito.
     Esta ermita fue construida para venerar a la patrona de la ciudad la Virgen de Luna.
     El domingo de Sexagésima se celebra una gran romería que cuenta con un ceremonial que se remonta a varios siglos de antigüedad (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo de Historia Local.-
     El Museo de Historia Local de Villanueva de Córdoba se ubica en una antigua estación de ferrocarril que estuvo en uso entre 1907 y 1970.
     Tras su adaptación como Museo, en la sala expositiva puede hacerse un recorrido histórico que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea, pasando por las secciones de Cultura Íbera, Hispania Romana, Visigodos y Al-Andalus. 
     Sus fondos, de carácter arqueológico y etnográfico, son buena muestra del paso de las distintas culturas, no solo por la localidad de Villanueva de Córdoba, sino por toda la comarca de Los Pedroches (Diputación Provincial de Córdoba).

antigua Audiencia.-

     En principio el inmueble tuvo una sola planta, aunque en el siglo XVII le fue añadido un segundo piso. El elemento más destacado del inmueble, además de su fachada es el patio posterior, que se correspondería con una parte del antiguo espacio de concejos. El acceso al actual patio es interior, aunque presenta una fachada a la calle Concejo.
     La fachada, con dos cuerpos separados por una cornisa es de piedra vista. En ella destaca la entrada principal con un sencillo vano adintelado, animado por unos molduras en forma de pergamino enrollado. También han de destacarse los tres balcones existentes en el segundo piso, el mayor de los cuales está decorado por un escudo labrado en piedra.
     El edificio conocido como "La Audiencia" tiene sus orígenes en el siglo XVI. En él se dirimían las cuestiones de derecho de los vecinos, y posiblemente fue utilizado como Casa Capitular; de hecho, contaba con un amplio solar a la espalda para la celebración de concejos abiertos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situada en la Plaza de España, zona céntrica de la población, se alza el edificio de la Antigua Audiencia, el mejor edificio civil del municipio, que data del s. XVII.
     Fue utilizado hasta finales del siglo XIX como casa consistorial, y fue entonces cuando se trasladó al edificio del Pósito que fue construido a principios del s. XVIII.
     Este edificio debió construirse en la primera mitad del s. XVI, aunque sólo la parte baja. En el s. XVII se levantó la segunda planta.
     Los ángulos exteriores de las barandas de estos balcones remataban en bolas de piedra blanca, siendo mayores las de la central, lo que desapareció con el tiempo, pero que recientemente han sido de nuevo colocadas.
    Además los hierros en forma de S que sostienen sus pisos y algún detalle más nos denuncia el pertenecer a las construcciones de la época de los Austrias (siglos XVI y XVII).
     En la parte central de la fachada y sobre el balcón central existe labrado en piedra el escudo de España, que data del s. XVIII.
     Una vez que dejó de desempeñar las funciones de Ayuntamiento se utilizó como escuela hasta principios del s. XX, después de mercado, dispensario antipalúdico, juzgado, etc.
     Destaca por su gran fachada en esquina con dos cuerpos, con una portada noble y sencilla de esquema adintelado (Diputación Provincial de Córdoba).

Cementerio de San Miguel.-
     El cementerio se sitúa al noreste de la ciudad, junto a la carretera local que la une con Conquista. El lugar era conocido como Callejón de la Conquista. De implantación original rectangular, ampliada por dos de sus laterales, y con una nueva ampliación prevista. Presenta gran similitud con el cementerio de Pozoblanco (como recoge Ocaña Prados), tanto en composición, como en materiales. El frente principal está compuesto por la Iglesia, centrada, con acceso al cementerio por sus pórticos laterales, dos paños de reja sencilla sobre murete enjabelgado de media altura, con bancada, caballete y pilastras de piedra berroqueña, y sendos edículos para dependencias en los extremos. El resto del cerramiento es una tapia seguida con coronación de teja. La vegetación es abundante en el espacio de ingreso aunque no tanto en el interior. 
     La Iglesia, tiene una entrada con arquivolta abocinada, pilastras, cornisamento y espadaña de piedra, con cruz y veleta finales. Los entrepaños están enjabelgados. Hay una hornacina central con imagen exenta y una placa inscrita. Los accesos laterales, porticados, se cierran con cancela metálica bajo huecos de medio punto, con rosca y jambas berroqueñas. Son de interés la composición general y los elementos de la implantación original, el lapidario y la cruz fundacional, situada en el centro del primer patio. También se pueden encontrar panteones de interés, como el de la familia Rodríguez Silva, de tres fosas contiguas bajo cruz de alto pedestal y ángel alado que levita, de muy buena factura. 
     Hay dos panteones dedicados a los Caídos en la Guerra Civil, uno a los Caídos por Dios y por España, sencillo pero de grandes dimensiones, con un frente para los nombres y cruz con escultura de la Fe exenta,  y otro reciente, de 1984, también a los Caídos pero con un frente que contiene el lapidario y la paloma de Picasso. Se funda por acuerdo de 6-6-1898, siendo Alcalde D. Francisco Cañuelo Moreno. El expediente lo aprueba el Ministerio de la Gobernación el 18-1-1901. La subasta la gana D. Francisco Higueras. La primera piedra se pone el 24-6-1902 por el Alcalde D. Cayetano Herruzo y el Párroco D. Miguel Gutiérrez. Bajo el ángulo derecho de la Ermita hay una pequeña caja de zinc, con una moneda de plata del año y un escrito. Se bendice el 15-10-1906, con procesión del Arcángel San Miguel, a la campana se le puso el nombre de S. Francisco. Al final del acto el Alcalde D. Martín Sánchez obsequió en el Ayuntamiento con dulces y licores. El primer enterramiento es de 18-8-1906 de D, Juan Miguel Polo, y lo costeó el Ayuntamiento donándose el nicho a perpetuidad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Pósito.-
      Edificio de planta rectangular, con patio trasero y fachada principal a la plaza de España orientada al oeste, que muestra también fachada por el lado norte. Consta de dos plantas separadas por una destacada cornisa, formada por ancha escocia y cimada por filetes. La fachada es de granito, aparejado en sillares a soga y algún tizón, y corona en alero con perfil en nacela que sostiene cubierta de teja árabe.
     El piso superior muestra el paramento encalado, salvo los recercados de vanos y los esquinales donde luce el granito. Se articula en torno al eje de la portada-balcón. Dicha portada está rehundida y consta de poderosas jambas y ancho dintel, con el anagrama de Jesucristo grabado. El balcón es albergado por  un arco escarzano y rebajado entre pilastras sobre plintos de frentes cajeados, que soportan un remate mixtilíneo, el cual sobresale por encima de la línea del tejado. A ambos lados de la puerta, dos vanos de iluminación insertos en dos medios puntos con fuerte derrame hacia el exterior. 
     Por encima, en la planta superior y en eje con estos vanos, existen dos balcones. Gira la fachada por su lado izquierdo, según nos situamos frente a ella, hacia la calle Herradores, dibujando en planta un chaflán. Mantiene las dos plantas, en esta ocasión con un gran ventanal abajo, cerrado mediante reja, y en la superior, un balcón de similares características a los de plaza de España. 
     La fachada vuelve a mostrar un quiebro a continuación hacia la calle Contreras, donde aparece encalada por completo, salvo los recercados de las ventanas de iluminación, muy simples y cerradas por rejas, y la esquina, que se ve reforzada mediante sillares graníticos. A nivel de calle sólo se abre una ventana, próxima ya al cerramiento de la fachada por el lado izquierdo, y en la segunda planta dos, una en eje con la baja y otra a la derecha. Por encima de este cuerpo sobresale otro a dos aguas, con la vertiente orientada al norte interrumpida porque se le embute el cuerpo de fachada. Luce este piñón dos pequeños vanos de medio punto con derrame hacia el exterior y servían para ventilar las cámaras altas. 
     Traspasada la portada principal, se halla un vestíbulo de entrada con bóveda de arista. A continuación sigue una larga nave, perpendicular a fachada, que desemboca en el patio y está cubierta mediante bóveda de cañón. A ambos lados del vestíbulo y de esta nave se abren dos naves paralelas a la fachada, hoy compartimentadas por puertas o tabiques para independizar despachos, y cubiertas con bóvedas de arista. Una de esas naves fue modificada para hacer la escalera, rompiendo la bóveda. En la tercera crujía se encuentran otras dos naves, una paralela y otra perpendicular a fachada, y se cubren mediante bóvedas de cañón con lunetos, reforzadas con arcos fajones. 
     La planta alta se organiza mediante tres naves paralelas a la fachada, separadas mediante andanas de tres arcos de medio punto cada una, de ladrillo y soportados por columnas graníticas con capiteles toscos, con representación de dos grandes hojas de acanto que se enrollan en sus extremos; por encima, el ábaco y el cimacio. Sostienen en la nave central un techo raso sobre vigas de madera de moderna confección. En la nave contigua a la fachada, puesto que el muro externo fue reforzado y daba lugar a un tremendo grosor, se dispusieron arcos de descarga en forma de medio punto.
     En la parte trasera del edificio se construyó un patio en época moderna, con el fin de abrir más despachos en su entorno y en la parte alta, la sala de juntas. 
     El inmueble ha sido fechado en los comienzos del siglo XVIII; se ha visto que en 1881 ya compartía el edificio con dependencias municipales, quedando el pósito relegado a la planta alta; durante el primer tercio del siglo XX la fachada es reforzada con un engrosamiento del muro, pues se abrían grietas que entrañaban peligro, debido al excesivo peso de las bóvedas que cerraban las paneras. En esa época debió suprimirse la rampa, pues ya en 1932 el edificio es destinado en su totalidad a dependencias oficiales. Existe una antigua fotografía del edificio a comienzos del XX y ya no funcionaba como pósito, sino como Ayuntamiento. 
     Cabe destacar en la estructura general el predominio de largas naves cubiertas con bóvedas, ya de aristas, ya de cañón, cañón con lunetos o incluso con refuerzo de arcos fajones, si bien la mayoría de estos espacios han quedado desvirtuados por su compartimentación para acoger las diversas dependencias municipales. 
     La adición de un muro de refuerzo a la fachada ya existente se observa en el extraordinario grosor de vanos de iluminación y la portada; especialmente se percibe en las dos ventanas bajas y en los balcones de la planta alta. En esta destacan por su carácter artístico las columnas de granito, material idiosincrático de los Pedroches, así como los rústicos capiteles con grandes hojas de acanto de extremos enrollados. 
     Por testimonios de algunos habitantes se sabe que el techo de las salas superiores y el tejado tenían unas cristaleras que servían para iluminar, pues en la planta alta no existían los dos balcones laterales, sólo el central. En la planta baja se almacenaba el grano por el sistema de trojes; es decir, las naves presentaban de cuando en cuando unos tabiquillos bajos que impedían que distintos tipos de grano o de diferentes cosechas se mezclaran entre sí, si bien no estorbaban para el paso de una persona de un lado a otro.
     Hasta final del XIX llegó en su estado originario. A comienzos del XX sólo se utiliza la planta alta para pósito, en tanto que la baja acoge diversas dependencias. En los años treinta del XX se acomete una remodelación más profunda, suprimiéndose la rampa, dividiendo espacios y reforzando la fachada al doblar el muro existente con otro que es el que hoy da hacia la plaza; se abren balcones en planta alta y más vanos de iluminación. En los años 80 del siglo XX tiene lugar otra intervención, y se construye el patio trasero con dependencias alrededor, entre otras, la Sala de Juntas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de Toros.-
     La plaza de toros de Villanueva de Córdoba la inauguró Tomás Campuzano en el año 1983, es una plaza redonda, de piedra, exenta, situada fuera del pueblo, en la calle Ronda del Calvario.
     Tiene ocho filas de gradas de hormigón, el palco presidencial se sitúa sobre la puerta de entrada de los caballos y frente al palco de los músicos. La plaza tiene sus dependencias, los toriles, la entrada para los toreros y la del ganado concentradas bajo el palco principal. El único volumen que sobresale en el edificio es una cafetería, que funciona habitualmente y desde la que se puede acceder al graderío, o bien contemplar los toros desde sus ventanas. 
     Su estado de conservación es muy bueno, está en uso y se celebran corridas en la feria del pueblo que son a mediados de mayo y en la feria de San Miguel en septiembre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
    
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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miércoles, 22 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita de Jesús, Ermita de Nuestra Señora del Campo, Torre Medieval, Museo Histórico Municipal, y Tercia) de la localidad de Cañete de las Torres, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita de Jesús, Ermita de Nuestra Señora del Campo, Torre Medieval, Museo Histórico Municipal, y Tercia) de la localidad de Cañete de las Torres, en la provincia de Córdoba.
     Un paisaje verdigrís de buenos olivares que sorprende al viajero con su Torre del Viejo Castillo. Un paisaje verdigrís de buenos olivares, balcón sobre las cercanas tierras jaeneras, acuna a este pueblo de modesta apariencia que sorprende al viajero con atractivos varios, como la emblemática torre del viejo castillo, la renacentista portada de la parroquia, la decorada cúpula de la ermita patronal, los floridos jardines que amenizan los espacios abiertos y las casas solariegas de hidalga distinción.
     Villa situada al este de la provincia, en la Campiña Baja, junto a la carretera N-324.
     Distancia a Córdoba: 49 Km.
     Altitud: 320 m.
     Extensión: 104,2 Km2
     Habitantes: 3.211.
     Gentilicio: Cañeteros.
     Mancomunidad: Alto Guadalquivir
     Aunque no está confirmada la identificación de Cañete con la antigua Calpurniana, se cree que la actual población surgió sobre un asentamiento romano y que era conocida en época árabe por Qannit, que significa cañaveral. Fue conquistada por los cristianos en 1237. El concejo de Córdoba, al que pertenecía, la cedió en 1293 a Alfonso I Fernández de Córdoba, constituyéndose así Cañete, como indica el profesor R. Córdoba, en la «Base fundacional de los señoríos de esta poderosa familia», luego señores de Aguilar y marqueses de Priego (Diputación Provincial de Córdoba).
     La población musulmana de Qannit fue ganada por Fernando III en 1237 y puesta bajo jurisdicción de Córdoba. En 1293 el rey Sancho IV la cedió a Alfonso I Fernández de Córdoba, iniciándose así el señorío de esta poderosa familia. Perteneció al marquesado de Priego hasta el fin del régimen señorial. La Torre del Castillo, realizada en el siglo XIV, es el único vestigio del mismo que ha sobrevivido. El Museo Histórico Local, creado en 1983, conserva restos de interés arqueológico, especialmente el relieve ibérico de Torreparedones (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-

     Fundada la parroquia en el siglo XIII por el obispo Fernando de Mesa, lo más antiguo que se conserva en ella pertenece al siglo XV, siendo la fábrica actual de los siglos XVI al XVIII. Es destacable la portada principal, obra del maestro Cristóbal de Rojas, de 1578, con relieves de la Fe y la Caridad. La del muro norte es obra de Manuel Molina, de 1728, y la del muro sur, de Pedro de Vera de 1697.
     Es una iglesia de planta rectangular de tres naves cubiertas por bóvedas de arista, estando la central decorada con pinturas murales de temática vegetal. El retablo mayor fue realizado en torno a 1940 por el escultor Amadeo Ruiz Olmos, autor también de la imagen de la Asunción que preside y de los relieves de la Anunciación, el Juicio Final y el Nacimiento del remate.
     La cabecera de la nave izquierda la ocupa el retablo del Calvario, realizado en mármol, también por Ruiz Olmos, hacia 1940. En él se hallan las imágenes del Crucificado, la Dolorosa y San Juan, ésta última muy retocada, obras del mismo autor. Sigue la Entrada en Jerusalén, talla de Miguel Arjona Navarro, de 1993. Pasada la puerta lateral se encuentran la Virgen de los Dolores, de Rafael Valverde Luján, de 1958, y la urna con la imagen del Cristo Yacente, obra del taller de Antonio Castillo Lastrucci, de hacia 1960.
     La cabecera de la derecha la ocupa un retablo barroco de mediados del siglo XVIII, procedente de Lucena, que tiene imaginería devocional. Sigue la Virgen del Carmen, obra de Martínez Cerrillo. A los pies de la nave puede verse una pequeña capilla cerrada con verja de madera en cuyo interior se guardan el Resucitado y el Ángel, tallas policromadas de Jacinto Higueras Cátedra, de 1957. En el muro hay una Inmaculada murillesca, firmada por Sáenz Molina en 1940.
     Entre las piezas de orfebrería de este templo destacan un relicario de mediados del XVI, un cáliz de hacia 1600, la custodia de farol, anónima de hacia 1650, y un ostensorio de Damián de Castro, donado por Diego Rafael Caballero en 1785 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Aunque se piensa que su origen está en el s. XIII, los restos mas antiguos nos datan del s. XV que se corresponden con la planta de tres naves divididas por arcos en su origen de medio punto y de ladrillo, sobre pilares cuadrangulares. 
     Ya en el s. XVII con la reforma llevada a cabo en el sagrario, los arcos se rebajan hasta tomar la forma de medio punto y se crea una cubierta de arista apoyadas en ménsulas barrocas (se cree que aun existe el artesonado de madera original sobre las actuales cubiertas). La cabecera es plana cubierta con bóveda semiesférica, y tras ella se sitúa la sacristía de planta rectangular dividida en tres tramos y cubierta de aristas. 
     En el exterior presenta tres portadas de las cuales la mas destacada es la de mayor antigüedad a los pies del templo de estilo renacentista y de Cristóbal de Rojas, destacando los relieves de las Virtudes en las enjutas. 
     La portada de la Epístola es de gusto barroco típico del s. XVII formado por arco de medio punto entre pilastras cajeadas, frontón semicircular partido y hornacina central avenerada coronada por frontón triangular. 
     La portada del Evangelio es del s. XVIII, de medio punto sin mas decoración que la clave del arco resaltada con inscripción haciendo alusión a la fecha de construcción. La torre es del s. XVII consta de dos cuerpos prismáticos, presentando el segundo cuatro vanos de medio punto flanqueados por pilastras cajeadas y chapitel. Como bienes muebles destacar el Retablo Mayor y del Calvario (A. Ruiz Olmos), Retablo del Sagrario (s. XVIII), las imágenes de San Antonio (s. XVIII), Virgen del Carmen (Cerrillo), Virgen de los Dolores (Valverde Lujan), Yacente (Castillo Lastrucci), Crucifijo (s. XIX), Ángel y Resucitado (Jacinto Higueras 1957), el oleo de la Purificación (s. XVI), Inmaculada (s. XVIII-XIX), Santa Cecilia tocando el órgano (s. XX), y en orfebrería, Relicario (s. XVI), Custodia (s. XVII), tres Cálices (p. s. XVII), Copón (León de Córdoba, Gálvez y Aranda s. XVIII), Ostensorio (León de Córdoba, Castro con flor de lis y Castro con T, 1785), Acetre y Cruz Procesional (León de Córdoba y Mateo Martínez), Portaviático (s. XVIII) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de Jesús.-

     La ermita de Jesús es de nave única, cubierta por armadura en artesa. Preside Jesús Nazareno, imagen de interés, destrozada en 1936 y recompuesta por Ruiz Olmos en 1941. Están también la Virgen de la Soledad, arreglada por Arjona Navarro en 1997, y Jesús atado a la Columna, obra de Francisco Palos Chaparro de 1990 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Construcción de una sola nave de 20 x 6 mts. del siglo XVI con sucesivas ampliaciones aproximadamente el último tercio lo ocupa el presbiterio alzado sobre dos gradas, cuerpo adosado posterior formando el camarín de la Virgen, rematado con arco de medio punto. Planta cuadrada de dos metros. La cabecera constituida por Sacristía y Camarín del Señor parece construcción posterior.
     Artesonado mudéjar en nave central a base de pares y nudillos, tirantes de lacería, tiene su perímetro anterior la forma de trapecio compuesto por dos maderas tornapunteados interceptados por piezas horizontales tales que sostienen el harneruelo, en el último nudillo se apoyan tres paños ochavados, resultantes de la planta achaflanada del arranque y resuelta con traviesas a 45º conformando rinconera, en el centro zona cuadrada con motivos decorativos de lacería mudéjar, friso decorado bajo el artesonado, Camarín de la Virgen con bóveda de escayola decorada da y forrado de paramentos con mármol, tres huecos de ventana, dos rematados con arco de medio punto y central con ojo de buey. 
     Camarín del Señor con cúpula de escayola pintada, moldura de madera y zócalo decorado. Portada en fachada principal con arco de medio punto sobre pilastras de tres piezas con basa y capital moldurado, el arco con fletes y dovelas de piedra, frontón recto ligeramente volado y partido con laterales inclinados rectangulares con remates de semiesferas, en el centro hornacina con concha labrada y cruz de piedra, todo en piedra de Cabra.
     Cubierta de teja cerámica a dos aguas, muros de carga en mampostería y verdugadas de ladrillo. Espadaña en portada con frontón triangular y arco de medio punto con una sola campana y veleta (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de Nuestra Señora del Campo.-
     La ermita de Nuestra Señora del Campo, terminada en el año 1735 con hermosa bóveda de yeserías, sirve de marco a la imagen de vestir de la titular, de estética setecentista pero muy restaurada (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Construcción del siglo XVIII. Una sola nave rectangular conformando tres volúmenes, el mayor corresponde a la nave central y coro, el segundo volúmen corresponde a la zona de cúpula de media naranja decorada con yeserías de filiación barroca. El tercero más pequeño adosado al segundo que es el Camarín y Sacristía. Existe adosada la casa de la santera, edificación en dos plantas con acceso independiente e intercomunicada con la Sacristía y con una pequeña espadaña de una sola campana. Cúpula de preludio al camarín con decoración barroca con fajas radiales y casquetes separadas con molduras, interesante la cornisa de arranque.
     Decoración interior de bóvedas de la nave con pintura imitando mármol. Tres tramos de bóvedas por arista. Portada principal en fachada lateral con arco de medio punto, jambas apilastradas y frontón recto partido en su coronación. 
     Ventanas rectangulares abocinadas en fachadas laterales, en la principal circular con vidriera.
     Las cubiertas de naves se cubren con teja cerámica a dos aguas en la central, a cuatro en la de la cúpula y a tres aguas la de Camarín y Sacristía. Resaltes de zócalo perimetral, portada, cornisa y canteados de esquinas son de piedra.
     Como bienes mueble destaca la imagen de Ntra. Sra. del Campo (Amadeo Ruíz Olmos), Virgen de la Cabeza (1900), Media Luna de la Virgen del Campo (s. XVIII), Lámpara votiva (s. XVIII, León de Córdoba y Aranda), Cáliz (1781, León de Córdoba, Azcona y Martínez), Cáliz (1818, León de Córdoba, Aguilar, Autor y Vega) y Ajuar de la Virgen.
     Esta ermita bajo la advocación de Nuestra Señora del Campo data del siglo XVII aunque se reedificó durante el siglo XVIII, en torno a 1728. la documentación existente recoge que se celebraron dos corridas de toros con el fin de financiar las obras y que Agustín Olmedo las organizó ofreciendo 3000 reales por cada una. En 1735 aún estaba en obras, pero ya se iba a colocar la Virgen. A mediados de siglo estaba aún por terminar la labor de yesería de la bóveda de la capilla mayor. 
     La Virgen del Campo es la patrona de la villa. El día 8 de septiembre se celebra una procesión con la imagen de la Virgen (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Torre Medieval.-

          Construcción de origen árabe con vestigios romanos, lo único que queda visible son las torres: Este o principal, propiedad de Dª. Manuela Torralbo Galán, así como la Noroeste, propiedad de D. Damián Menjíbar Molinera. Sobre los restos de murallas y torres se han adosado edificaciones de vivienda que junto con diversas actuaciones (enfoscados, añadidos,...) han cambiado el estado originario y su uso. Por la diversa problemática (división de la propiedad, ocultamiento de la muralla,...) parece aconsejable reconducir todas las posibles actuaciones en la manzana por medio de un estudio específico de actuación sobre la misma. 
     Actualmente del castillo original nos queda la Torre del Homenaje, una torre localizada en el frente norte y restos de una antigua torre situada en la esquina NE, así como vestigios de la cimentación de otra torre dispuesta en el centro del muro occidental y restos del paramento murario localizados en diversas zonas entre las distintas torres y en el lateral norte del actual patio de la edificación que alberga la torre principal. 
     Sin embargo, es la Torre del Homenaje la más destacable y mejor conservada, haciendo actualmente la función de cuerpo de ingreso a la vivienda que en su día perteneció a la Casa de Aguilar. Ésta es de planta rectangular, con dos estancias superpuestas y abovedadas con doble bóveda de aristas de ladrillos, y sobre ellas un cuerpo de azotea. En el último cuerpo destaca un ajimez de finales del s. XV o principios del s. XVI, formado por dos arcos geminados de cinco lóbulos cada uno, que descansan sobre una columnita central con capitel liso, y enmarcados por alfiz con motivo de cadeneta. 
     La fábrica de la torre es de sillarejo, reforzado en sus esquinas por grandes sillares de piedra labrados, mientras que en el cuerpo superior es de hiladas de ladrillo. A la torre se accede por un arco de herradura elevado, que da a la puerta propiamente dicha, enmarcada por arco rebajado (añadidos posteriores cuando ésta cambio su carácter defensivo a residencial). La torre se completa con cinco ménsulas de modillones para la sujeción de los matacanes, hoy desaparecidos.
     En la capitulación de Aben Hud en 1236 figuraba Cañete como una de las plazas a entregar, si bien hay certeza de su conquista en tiempos de Sancho IV y de su entrega en 1377, por Enrique II a Gonzalo Fernández de Córdoba. La torre mejor conservada y de la que aquí hacemos mención, parece ser, en general, obra del siglo XIV (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el centro de la villa, dominando la plaza de Andalucía, se alza una sólida Torre Medieval sobreviviente del antiguo castillo erigido en el siglo XIV sobre una precedente fortaleza musulmana por Alfonso Fernández de Córdoba (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico Municipal.-
          Instalado en edificio de nueva construcción (1986). Se compone de Casa de Cultura, Museo y Biblioteca. El contenido de este Museo es de interés, no así el edificio que lo alberga (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el museo se exponen diferentes restos arquitectónicos de Paleontología, que procede de distintos yacimientos de la geografía peninsular, Paleolítico, Calcolítico, Bronce, Colonizaciones, Cultura Ibérica, Época Romana, Visigoda y Musulmana.
     Cabe destacar la importante colección de exvotos que este museo posee (Diputación Provincial de Córdoba).

Tercia.-
     Edificio exento, de considerables dimensiones, que hace esquina con la calle Tercia, Cristóbal Colón y Jacinto Benavente, y está ubicado en las afueras de la población. Su portada principal, en chaflán respecto al encuentro de la calle Jacinto Benavente y Tercia, está orientada al norte. Su fachada trasera da a la calle Cristóbal Colón. 
     En la actualidad hay dos edificaciones que ocupan el solar de planta rectangular: una, que es el edificio destinado a almacenamiento, la tercia propiamente dicha, que consta de tres plantas y está situado al fondo del patio; y otro, antepuesto al anterior a modo de apéndice, dibujando entre ambos una "L".
     La tercia responde al tipo arquitectónico con patio en fachada y edificio en retícula. Su patio, tras la entrada, se puede poner en relación con el de la tercia de Montoro. En él, como se ha dicho, hay otra edificación a modo de apéndice con dos plantas, pero la más interesante y la que constituye el edificio propiamente dicho de la tercia es la que se levanta en el ángulo suroeste de la parcela, que sobresale por sus destacadas dimensiones, su entidad y altura, como un volumen plenamente identificable entre el caserío. Las tres plantas se acusan al exterior en forma de resaltos, pues los muros se van adelgazando a medida que se asciende de piso, lo cual constituye una atinada manera de levantar un edificio que debía resistir grandes presiones cuando estaba más al límite de su capacidad de almacenamiento.
     El material dominante es el ladrillo, y hoy es posible ver parte de un basamento de sillarejo en los muros perimetrales del edificio de la tercia, como consecuencia del rebaje de la cota de calle. Las ventanas, como es característico en este tipo de edificios, son más bien pequeñas, adoptan la forma de arcos capialzados y disposición apaisada, y se encuentran rítmicamente dispuestos.
     Interiormente, la tercia tiene planta reticular al constituirse en planta baja y primera un total de quince tramos o módulos cubierto cada uno de ellos mediante la correspondiente bóveda de arista. Hacen función de soportes robustos pilares de ladrillo, de sección cruciforme. En la última planta, la segunda, se constituyen tres naves separadas entre sí mediante arcos formeros sobre pilares y se cubren con una armadura a dos aguas. 
     El apéndice consta de dos plantas. La baja se articula mediante tres tramos con bóvedas de arista que descansan sobre arcos de medio punto, y la primera es diáfana y se cubre con un tejado a dos aguas. 
     Delante de los graneros y rodeado de una tapia se encuentra el patio, de considerable amplitud para facilitar las tareas de carga y descarga de los diversos productos. En época actual se abrió una gran puerta en chaflán, en tanto que la original es más pequeña y da a la calle Jacinto Benavente. Esta portada consta de un arco escarzano muy rebajado, con ladrillos adovelados y va flanqueada por dos pilastras con capiteles toscanos. En la clave luce un placaje mixtilíneo y por encima corre un entablamento y un frontón partido, en cuyo centro sobresale una placa con una inscripción ilegible.
     El edificio en sí tiene una portada que repite la estructura de la anterior, también en ladrillo, pero se diferencia porque carece de frontón. A la primera planta se accede desde el patio mediante dos escaleras exteriores. Una se cubre con tejado y da acceso al apéndice justamente en la esquina que se produce entre los dos cuerpos. La otra fue originalmente una rampa de considerable anchura y entraba directamente al cuerpo principal por el primer módulo. Se añadió una escalera de dos tramos para subir a la tercera planta, que únicamente existe en el cuerpo principal de la tercia y consta de tres naves con arquerías sobre pilastras, cerrándose mediante techumbres de madera y tejado a dos aguas. La puerta de la primera planta es un arco rebajado muy sencillo.
     En uno de los hastiales se divisa una cruz y una lápida con inscripción, que no puede descifrarse porque sólo se ve desde considerable distancia.
     Sigue siendo usado como lugar de almacenamiento agrícola y otras actividades relacionadas. Se fecha en el primer cuarto del siglo XVIII, cronología habitual para este tipo de edificios en Andalucía. Sobresale esta tercia por su imponente volumen y por sujetarse a un tipo perfectamente estructurado y plenamente definido dentro de los varios que existen para esta arquitectura de carácter civil, destinada al almacenaje de productos agrícolas. En este caso, además, es posible añadir el rango de edificio religioso por la cruz que ostenta en la portada lateral y en el hastial y que confirman que se trata de una tercia eclesiástica, que, tras la abolición del diezmo de la iglesia, pasó a manos privadas. 
     Ha sido datada en el primer cuarto del siglo XVIII y en la inscripción que existe en la portada de la calle Jacinto Benavente se intuye el año exacto, tras otro texto igualmente ilegible por el mal estado de conservación. Hasta ahora no hay publicación en la que se dé noticia del maestro que intervino y causas y proceso de su erección, si bien hay signos visibles, como la cruz que aparece en la portada y la del hastial que nos hablan de una tercia eclesiástica, en la que sería depositado el grano en pago del diezmo. Posteriormente, tras la abolición de éste, pasaría a manos privadas. 
     Estilísticamente se adscribe al barroco, como denotan la portada, pilares y bóvedas, aunque la sencillez de estos edificios, debida eminentemente a su funcionalidad práctica, conducía a un uso muy restrictivo de la decoración, por lo que es difícil llevar la datación a límites temporales más concretos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Ermita de Jesús, Ermita de Nuestra Señora del Campo, Torre Medieval, Museo Histórico Municipal, y Tercia) de la localidad de Cañete de las Torres, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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jueves, 16 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia conventual de San José y Santa Teresa, Iglesia de San Francisco, antigua Ermita de la Santa Cruz, Ermita de Jesús o del Calvario, Castillo, antiguo Pósito - Museo municipal "El Hombre y el Medio", y Ayuntamiento) de la localidad de Bujalance, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia conventual de San José y Santa Teresa, Iglesia de San Francisco, antigua Ermita de la Santa Cruz, Ermita de Jesús o del Calvario, Castillo, antiguo Pósito - Museo municipal "El Hombre y el Medio", y Ayuntamiento) de la localidad de Bujalance, en la provincia de Córdoba.
     Pueblo campiñés y olivarero cuya vista general ha plasmado su poeta Mario López en diáfanos versos descriptivos:
El pueblo al sol.
Cal desnuda. 
La Parroquia. 
Los conventos. 
El castillo. 
Las dos torres.
El arco. 
El Ayuntamiento. 
La plaza. 
El cielo. 
El casino.
Los labradores. 
El tiempo.
Los secanos. 
El mal año. 
Las nubes. 
El surco abierto…
     Ciudad situada al este de la provincia, en la N-324 y a 11 km. de la autovía.
     Distancia a Córdoba: 42 Km.
     Altitud: 360 m.
     Extensión: 125,3 Km2
     Habitantes: 7.832.
     Gentilicio: Bujalanceños.
     Mancomunidad: Alto Guadalquivir.
El paso por este territorio de una calzada romana que estuvo utilizándose hasta el siglo XIII, indujo al califa Abd al-Rahmán III a construir una fortaleza para vigilar los accesos a Córdoba. Aquel castillo se llamó Bury al-Hansh o Torre de la Serpiente, de donde deriva el nombre de Bujalance.Tras la conquista cristiana el lugar quedó adscrito, como zona de realengo, al concejo de Córdoba. En 1594 Bujalance compró su independencia a Córdoba, y en 1630 alcanzó el título de ciudad.
     Oficina de Turismo de Bujalance
     +34 957 171 289
     https://turismo.bujalance.es (Diputación Provincial de Córdoba).
     Tras haber sido ganada a los musulmanes en 1227, se convirtió en población de jurisdicción real, aunque a lo lardo del tiempo cambió varias veces de dueño. En 1594 logró la independencia de Córdoba y en 1630 obtuvo el título de ciudad. El castillo que levantaron en 935 Abd ar-Rahman III, se encuentra muy reformado y ruinoso. El Ayuntamiento, construido en 1680, conserva una colección de pinturas de Francisco Benítez Mellado (1883-1962) y las mazas de plata, realizadas por Antonio de Alcántara hacia 1650 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Su núcleo urbano se encuentra repartido entre cuatro montículos o collados. En uno de ellos se alza el Castillo desde donde se divisa un amplio espacio de las provincias de Jaén y Córdoba. El Conjunto Histórico ocupa la parte más alta del núcleo, y una posición bastante central. Sus altitudes más significativas son: el Castillo, 357,5 m.; la Plaza Mayor, 341,5 m.; y la Ermita de Jesús Nazareno, 367,5 m.
     Su morfología urbana presenta un cierto aire dieciochesco, con amplias calles asimétricas, manzanas de cierto tamaño y casas de moderada altura. Sus calles con tramos rectos o ligeramente curvos, ofrecen unas interesantes perspectivas arquitectónicas del más noble estilo andaluz del siglo XVIII.
     En su tipología residencial sobresalen más de 50 casas señoriales de gran interés. El caserío ofrece una altura media en sus viviendas de dos plantas.
     La posición central que ha ocupado el Centro Histórico, se va volviendo excéntrica, al ocupar los crecimientos recientes suelos hacia el sur y sureste (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Bujalance, se encuentra a sólo trece kilómetros de Montoro, muestra la calidad de su patrimonio, rico en templos barrocos, como la magnífica iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, o la de San Francisco, tanto como en casas solariegas (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009). 
       
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-

     Fundada probablemente en época medieval, fue transformada por iniciativa del obispo Austria, interviniendo en los trabajos Hernán Ruiz II, Hernán Ruiz III y Sebastián de Peñarredonda. Sin embargo quedan pocos vestigios de estas obras debido a las reformas del siglo XVIII, dirigidas por los maestros Martín y Francisco de Buzques y los escultores Alonso Meléndez y Bernardo de Torres. Todo el edificio fue profundamente restaurado en 1987. Tiene tres naves y triple cabecera, con numerosas capillas y altares laterales.
     El retablo mayor fue contratado por el entallador Guillermo de Orta y el pintor Baltasar del Águila en 1573, pero se traspasó en 1587 al entallador Andrés de Castillejo. Finalmente los maestros Leonardo Enríquez de Navarra y Alonso de Ribero contrataron la obra de pintura en 1589, acabándose los trabajos en 1601. En 1936 perdió parte de las esculturas que lo adornaban y algunas de las pinturas quedaron seriamente dañadas, siendo restaurado por Rafael Díaz Fernández en 1945. Se representan temas relacionados con la Eucaristía, escenas de la Infancia de Cristo, pasajes de la Vida de la Virgen, rematando la Crucifixión, la Resurrección y la Ascensión, y encima, el Pare Eterno.
     La cabecera de la nave izquierda conserva los escudos nobiliarios de los primitivos patronos y un retablo de acarreo del XVII. En él está el Resucitado, obra de Martínez Cerrillo de 1983. La primera capilla de esta nave tiene el Cristo del Vía Crucis, del año 1997, labrado en Fátima y terminado por el lucentino Antonio Ortega. La de los marqueses de Monteolivar, cerrada por reja de medio punto, es del siglo XVIII, con ajuar moderno. En el nicho siguiente se guarda la Virgen de la Soledad, realizada en 1943 por Amadeo Ruiz Olmos, y Cristo Yacente, de 2000, talla del bujalanceño residente en Barcelona Francisco López Canales, con policromía de Miguel Arjona.
     La cabecera de la nave derecha la ocupa la capilla del Sagrario, antero de la Virgen del Rosario, que muestra un retablo barroco mutilado, tallado por José González en 1712 y dorado en 1720 por Gabriel Cobaleda y Manuel Llorente. Tras él se abre un camarín de exuberante ornamentación. La imaginería es actual. En la pared cuelga un lienzo, que representa la Batalla de Lepanto, firmado por Rafael Peña, de hacia 1740. De las restantes capillas de la nave pueden citarse la de los Leones, con reja de 1576, la actual de Santa Teresa, en cuya bóveda hay una pintura de la Virgen con el Niño, del siglo XVII, y la capilla del Ecce Homo, con retablo recompuesto después de 1936, en el que hay una tabla del titular fechable a finales del siglo XVI.
     Del ajuar litúrgico sobresalen un cáliz con esmaltes, de 1631, atribuido a Pedro Sánchez de Luque, un ostensorio, con punzón de Tapia, primera mitad del XVII, y la serie de piezas punzonadas por Damián de Castro, entre las que cabe citar la custodia, el viso de Sagrario y la placa de estandarte, con la imagen de la Asunción (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La iglesia Parroquial de la Asunción se sitúa en la zona centro del núcleo urbano. Dada la importancia de la Iglesia, junto con el Ayuntamiento y el Castillo, conforma el centro administrativo y comercial de Bujalance.
     Es una iglesia de planta rectangular sin transepto y está orientada al Este. Tiene tres naves longitudinales, la central mayor que las laterales, separadas por dos arcadas de cinco arcos ojivales y no presenta crucero. Las tres capillas de la cabecera son de planta cuadrada, cubiertas con bóvedas de crucería. Se comunican entre sí por arcos casi tan grandes como el arco toral. A las naves laterales se abren una serie de capillas. Casi todas ellas son pequeñas capillas-hornacinas de planta rectangular, salvo las de la nave del Evangelio. 
     Su retablo mayor renacentista, obra maestra de Guillermo de Orta y Andrés de Castillejo y con pinturas de Leonardo Enríquez de Navarra que data del siglo XVI, el retablo y camarín hexagonal barroco de la Virgen del Rosario y la custodia Rococó del orfebre cordobés Damián de Castro son algunos de los elementos más destacables de esta singular parroquia. 
     Los cerramientos están formados principalmente por muros resistentes de fábrica de ladrillo macizo de diferentes espesores, mientras que los arcos y pilares son de cantería. Los dos primeros arcos formeros son góticos, los restantes, aunque siguen siendo apuntados, han perdido las molduras góticas y presentan el intradós cajeado. Los pilares están formados por prismas cuadrangulares a los que se adosan pilastras cajeadas y semicolumnas. Los muros de las naves son lisos, sin más decoración que el zócalo y una sencilla cornisa, que se prolonga hacia el interior de las capillas-hornacinas.
     La nave central se cubre con bóveda de yeso, de medio cañón con lunetos para dar paso a la luz, que penetra por veintidós óculos circulares. Las naves laterales, tras la última restauración, poseen cubiertas a un agua a base de losas cerámicas sobre vigas vistas. 
     Exteriormente, el volumen ideal lo forman los tres paralelepípedos configurados por la nave central y las laterales. A esta estructura central se van adosando los cuerpos de las distintas capillas. Asimismo, a la altura de la cabecera de la iglesia se adosa al cuerpo central de la iglesia una serie de dependencias anejas como la sacristía, despacho parroquial etc.
     A los pies de la iglesia, en el lado de la Epístola, se enquista el volumen formado por la torre, de planta cuadrada, compuesta de cuatro cuerpos superpuestos y presentando una ligera inclinación, de un metro y medio aproximadamente, debido a los terrenos sobre los que se asienta. La torre está hueca desde la base hasta la cúpula ochavada que cubre el segundo cuerpo de campanas. La escalera se desarrolla por tramos de seis peldaños y rellanos de vuelta en las esquinas sobre bóvedas de ladrillo. Con una altura de 55 metros, es característica esta torre para la silueta de Bujalance, siendo visible desde varios kilómetros de distancia. 
     Conocida popularmente por sus enormes dimensiones como Catedral de la Campiña, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción se alza en pleno casco histórico de Bujalance, junto a la Plaza Mayor. Fue levantada probablemente sobre una primera iglesia que, a su vez y tras la reconquista de la ciudad por las tropas cristianas de Fernando III, se levantó sobre una antigua mezquita. 
     No conocemos testimonio documental de la fecha en que se inicia la construcción de la iglesia actual. De estilo gótico-renacentista, la parte más antigua de la parroquia data de la primera mitad del siglo XVI, unas trazas arquitectónicas que parecen corresponder a Hernán Ruiz I. Hernán Ruiz II se compromete a realizar la nave central y las dos laterales en un tiempo de dos años por 2500 ducados, según consta en escritura de 1558. El cuerpo de la iglesia pertenece a esta época. 
     Las reformas posteriores se han centrado en las cubiertas y el solado.
     En la visita canóniga de 1590 la iglesia presentaba, en líneas generales, su aspecto actual. La portada principal de la iglesia procede del antiguo Convento del Carmen Calzado. Su traslado y colocación se efectuó en 1592. La portada lateral fue realizada por Mateo Pérez de Alcova en 1628. 
     Ya bien avanzado el siglo XVIII esta parroquia se ve de nuevo envuelta en obras de gran envergadura con la erección de la torre, que sustituye a otra anterior. Esta se inició en 1780, estando concluidas las obras para 1788.
     En 1936 se ocasionaron destrozos en el templo que afectaron notablemente al retablo mayor (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Junto al castillo se halla la parroquia de la Asunción, que destaca al exterior por su esbelta torre barroca de ladrillo acabada en 1788, que con sus 55 metros es la más alta de los pueblos cordobeses.
     La parroquia es un templo gótico-renacentista construido a lo largo del siglo XVI con intervención de los arquitectos Hernán Ruiz I y II. Consta de tres naves sin crucero separadas por arcos apuntados.
     En la capilla mayor ostenta un hermoso retablo de finales del XVI concertado con Guillermo de Orta y acabado por Andrés de Castillejo, que luce seis tablas pintadas por Leonardo Enríquez de Navarra.
     De principios del siglo XVIII es el retablo y camarín hexagonal de la Virgen del Rosario, hoy en la capilla del Sagrario, «uno de los más hermosos del barroco cordobés», a juicio del profesor J. Rivas, que ostenta una vistosa decoración de yeserías.
     Guarda esta parroquia una hermosa custodia de Damián de Castro (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Juan de Dios.-

     La Orden Hospitalaria se instaló en el antiguo hospital del Corpus Christi, reconstruyéndolo entre 1664 y 1670 bajo dirección de Francisco Martín Cantarero, maestro mayor de la villa. La iglesia es de una nave, de cañón con lunetos, con capilla mayor cubierta con bóveda de media naranja.
     Todo el conjunto estuvo decorado con pinturas murales. En la cúpula se representa una balaustrada con gloria de ángeles y en las pechinas, escenas de San Juan de Dios. En el presbiterio, los Evangelistas y cuatro acontecimientos de la vida del fundador. En la nave se ven también tres temas relacionados con el santo titular y una Inmaculada; en los lunetos, parejas con Cristo y San Pedro, la Virgen y San Juan, apóstoles y santos; en el techo, la Inmaculada, Apoteosis de San Juan de Dios, San Rafael y San Miguel.
     El retablo mayor fue tallado por un maestro local en torno a 1770, según diseño creado por el tracista Francisco José Guerrero para la orden hospitalaria, aunque la imaginería es contemporánea. Hay, además, en la cabecera otros dos retablos iguales, de autor anónimo de hacia 1775, con imágenes modernas de San Antonio y San Juan de Dios (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Iglesia de cajón con bóveda rebajada y lunetos, un arco toral separa la nave de la Capilla Mayor. Ligeramente cruciforme cubierta por cúpula rebajada sobre pechinas. Toda ella estaba decorada con pinturas, pero solo se conservan las de la cúpula, pechinas y medios puntos de las capillas laterales.
     Es notable el patio claustral con arquerías de ladrillo sobre columnas de piedra con aras de medio punto peraltados en planta baja y carpaneles rebajados en planta alta. Se encuentra ubicada en el edificio que alberga el hospital de San Juan de Dios y la Residencia Municipal de ancianos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Por la parte inferior de la plaza discurre la calle Eduardo Sotomayor, a la que se asoma, más abajo, la iglesia del antiguo Hospital de San Juan de Dios, que data del siglo XVI y fue renovada a principios del XVIII.
     Ostenta pinturas murales sobre episodios de la vida del santo; las de la parte superior de la bóveda central se atribuyen a Antonio Contreras, discípulo de Céspedes (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia conventual de San José y Santa Teresa.-
     El convento de carmelitas descalzas se fundó a comienzos del siglo XVIII, pero las obras concluyeron en 1776, a cargo del maestro Alonso Pérez Palomino. La iglesia sigue el tipo carmelitano, con crucero de brazos cortos.
     El retablo mayor es de autor desconocido, aunque se ha relacionado con el portugués Cayetano da Costa; fue dorado en 1776 por Luis Gómez y Francisco de Burgos. Los relieves con Santa Ana enseñando a la Virgen, y la Transverberación, son de época del retablo, siendo el resto obra actual. En el manifestador se ha colocado en 1998 un Niño Jesús, tallado en Sevilla por R. Rivera. El mismo autor realizó, también en 1998, el bello crucificado de tamaño académico que preside el presbiterio. En la pared izquierda de la capilla mayor hay un lienzo de mediados del XVIII con la Glorificación de la Virgen de la Cabeza. Las lámparas de planta están punzonadas, la primera, en 1736, por Bernabé García de los Reyes, a devoción de Juana y Leonor de Lora; la segunda, que copia a la anterior, en 1774, por Damián de Castro.
     En el crucero hay dos lienzos del siglo XVIII, con Visiones de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. De igual fecha son el de Santa Teresa, que está a los pies de la nave, y el de la Inmaculada, sobre la puerta. En el brazo izquierdo se ha colocado la bella imagen entronizada de la Virgen del Carmen con el Niño, realizada por Francisco Romero Zafra en 2002. En el ajuar litúrgico hay piezas marcadas por Bernabé García de los Reyes y Damián de Castro, así como un relicario de 1730, obra del sevillano José de Villaviciosa (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Iglesia del Convento de Carmelitas Descalzas del siglo XVIII, ejemplo característico de las iglesias carmelitanas en maciza silueta de ladrillo, rematada con espadaña.
     Planta de cruz latina, ábside, cruceros y nave central con bóveda de medio cañón y cúpula de media naranja en la cruz sobre pechinas. Friso de entablamento que corre alrededor del templo con decoración de hojarasca. Retablo barroco. 
     Portada principal con arco de medio punto entre pilastras y rematado con cuerpo similar con hornacina y frontón curvo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de San Francisco.-

     La iglesia parroquial de San Francisco, antigua conventual de los franciscanos, se construyó a lo largo de los siglos XVII y XVIII, pero hubo que reedificarla tras el saqueo de 1936. Guarda una talla en madera de la Virgen del Carmen, de hacia 1600, y algunas de las devotas imágenes de cofradías, destacando entre ellas el Cristo de la Buena Muerte, obra de Castillo Lastrucci, de hacia 1965 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Torre. De ladrillo excepto el basamento de piedra molinaza de 1.50 mts. de alto. El primer cuerpo prismático con fajas verticales en esquinas y ventanas con decoración barroca.
     El segundo cuerpo es menor con fajas en esquinas convertidas en pilastras con zócalos y frisos.
     El tercer cuerpo más estrecho con pilastras dobladas en ángulos.
     El cuarto cuerpo de planta octogonal con extremos curvados rematado con pináculos piramidales y bolas.
     El último cuerpo octogonal muy parecido al de la catedral de Córdoba. La altura total es de 33 mts. 
     Pertenece a la iglesia de San Francisco que ha sido reconstruida, siendo de interés las portadas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

antigua Ermita de la Santa Cruz.-
     La antigua ermita de la Santa Cruz, de nave única, fue reconstruida en 1954. Conserva una capilla funeraria del XVII con retablo recompuesto del XVI, en el que está Jesús Rescatado, obra de Martínez Cerrillo, de 1954. Tiene también una talla de San Juan Bautista, del taller de Alonso de Mena, que proviene de San Francisco, y, especialmente, el grupo del Cristo de la Vera Cruz con San Francisco, realizado por Romero Zafra en 1995 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).

Ermita de Jesús o del Calvario.-
     En la ermita de Jesús o del Calvario, reconstruida en 1739 por el maestro Martín de Buzques, que veneran la imagen del titular, copia del perdido en 1936, realizada por el almeriense Juan Cristóbal hacia 1940, y las procesionales de Jesús Nazareno y la Dolorosa, realizadas en 1942 por Castillo Lastrucci (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La Ermita tiene planta de cruz latina, con media naranja en el crucero. tiene una sola nave compartimentada en tres tramos cubiertos con bóvedas de arista. posee una portada lateral en la nave de la Epístola de sobria decoración, datada en 1662.
     La portada principal, a los pies de la ermita, consta de un arco de medio punto flanqueado por estípites sobre el que corre una cornisa muy movida. la portada queda rematada por una hornacina avenarada con una cartela con el anagrama de Cristo. La decoración a base de hojarasca la encontramos en las enjutas y en los flancos de la hornacina superior, sobre la cornisa se ubican dos ángeles de formas muy planas.
     La historia de esta ermita se inicia en torno a 1580 cuando Pedro del Castillo mandó edificarla. Para ello procedió a acondicionar el cerro donde actualmente se encuentra y que antiguamente recibía el nombre de la Lobera. 
     Posteriormente, en 1662 se hacen obras de reforma; así consta en la portada lateral datada en esa fecha y en la que se atribuye el costo de la misma a Francisco Camacho de Castro. Sin embargo, la actual configuración de la ermita se debe a las modificaciones realizadas durante el siglo XVIII. En 1724 Bernardo de Torres, Alonso Meléndez, Martín y Francisco de Buzques realizan la media naranja del crucero y en 1732 se contrató con Juan Jerónimo Ramírez la portada principal según las trazas dadas por Martín de Buzques que aparecía en el contrato como maestro mayor. Los trabajos debieron acabarse en torno a 1739 fecha en que Miguel Cantarero realiza el retablo destruido durante la Guerra Civil Española. En 1755 a consecuencia del terremoto de Lisboa se hicieron reformas en tejados y bóvedas y se tallaron las yeserías de la nave. En la actualidad la ermita continúa con la misma advocación, albergando en su interior a Jesús Nazareno, imagen de mitad de este siglo que sustituye a un Nazareno del primer tercio del siglo XVII de Juan de Mesa que desapareció en la Guerra Civil. La imagen sale en procesión la noche del Jueves Santo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Castillo.-
     Se trata de un recinto de planta rectangular de 53 x 51 metros, con siete torres de las que se conservan cuatro: Torre Norte (de las palomas) con una cámara, Torre de Poniente (de la mazmorra) con dos cámaras abovedadas, Torre del Homenaje y Torre oriental, casi derruida.
     Su construcción es de fábrica de tapial hispánico y cuenta con remodelaciones medievales con sillarejos y almenas de chapitel.
     En la plaza de armas queda aún un aljibe cubierto con cuatro boveditas baídas.
     El castillo-alcazaba de Bujalance es una fortaleza musulmana que viene de la época de Abd al- Rahman III. Su construcción data del año 935. Con posterioridad ha sufrido varias reformas, la más importante en el siglo XIV. Desde el año 1967 es propiedad del Ayuntamiento. En la actualidad se utiliza como espacio cultural (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La fortaleza data de la época de Abd al-Rahmán III, y fue reformada en el siglo XIV.
     Su planta cuadrangular tuvo siete torres, de las que perviven tres (Diputación Provincial de Córdoba).

antiguo Pósito - Museo municipal "El Hombre y el Medio".-
     El edificio obedece al tipo de pósito de retícula de bóvedas con patio lateral, que cuenta con un paralelismo en la provincia, en la tercia de Cañete de las Torres. Consta de dos plantas y una cámara bajo el tejado, aunque esta última probablemente es resultado de una de las postreras intervenciones que ha sufrido el edificio. La hilera del tejado es paralela a la calle. La planta baja es un semisótano. Prácticamente hasta el arranque de las bóvedas se encuentra en una cota inferior a la de la calle, de manera que la luz por la calle Manuel Mantilla Serrano le llega a través de unos tragaluces o ventanucos apaisados, situados en un extremo de la fachada a ras de la calle para progresivamente ir quedando más 
altos que ésta a medida que la vía desciende hacia el arco que desemboca en la plaza Mayor. 
     El inmueble cuenta con dos fachadas, una exterior y otra interior: la primera hacia la calle arriba citada, totalmente encalada, que cuenta con los vanos ya descritos, además de los que en forma de grandes ventanas con sencillas rejas corresponden a la planta alta. Su distribución es algo irregular, aunque dos flanquean la portada principal, la cual es un vano adintelado con las jambas y el dintel rehundidos, en el cual resalta la alternancia de dovelas en resalte y rehundidas con el consiguiente efecto decorativo. Sobre la portada, una lápida reza: "Reinando la católica majestad de don Fernando VI y siendo corregidor de esta ciudad el licenciado don Juan de Posada Celis, abogado de Reales Consejos, y Diputados del Pósito don Francisco Porcuna, regidor, don Juan Gil de Andújar, jurado, se hizo esta obra para extensión del Pósito a costa de su caudal y la bodega de abastos".
     La fachada que recae hacia el lado opuesto se abre al patio rectangular, paralelo al edificio y anexionado a éste por su parte trasera. Se comunican entre sí por cuatro puertas, hoy acristaladas para mayor entrada de luz según requiere su uso moderno como museo. Además, se abren dos vanos en los tramos extremos. Presenta aparejo de varias hiladas de sillarejos trabados con algún ladrillo y, a continuación, hiladas de ladrillos, que es el material que predomina en el interior, con gruesos tendeles. En planta alta esta fachada hacia el patio ha conocido una transformación mayor. Se trata de una panda constituida por tres arcos de medio punto, soportados por pilares de ángulos achaflanados, labrados en piedra molinaza, característica del entorno. En los extremos los empujes recaen en ménsulas sobre pilastras. 
     En el interior destaca por su idiosincrasia la planta baja, que se compone de dos naves dispuestas de norte a sur, separadas entre sí por potentes machones de ladrillo que sostienen los arcos formeros de medio punto. Se originan seis tramos, que multiplicados por las dos naves dan un total de doce tramos cubiertos por bóvedas independientes. Todos los tramos no son iguales, hay algunos ligeramente mayores, y también es perceptible que los extremos son más estrechos. De todas formas se logra la planta en retícula cuya función última era crear una estructura muy sólida para contrarrestar las presiones cuando el almacén estaba lleno. 
     La cubrición de los tramos de las naves se realiza según a continuación se indica:
     Nave oeste (próxima a la calle), en dirección de sur a norte:
        1º Tramo: De cañón con lunetos.
        2º) De cañón con lunetos, pero éstos más pronunciados, de manera que penetran casi hasta el centro de la bóveda.
        3º) Cañón con lunetos.
        4º) Cañón con lunetos.
        5º) Bóveda de arista. No hay ventana.
        6º) De cañón con lunetos. Hay ventana, pero está cegada. Este tramo es más estrecho que los anteriores.
      Nave este (la colindante con el patio), en dirección sur-norte:
        1º) Cañón con lunetos. Pequeña ventana hacia el patio.
        2º) De cañón con pronunciados lunetos. Puerta hacia el patio. También la tienen los tramos siguientes hasta el quinto 
inclusive.
        3º) a 5º) Cañón con lunetos. 
        6º) También de cañón con lunetos. Cuenta este tramo con ventana en lugar de puerta. 
     La solería en planta baja es de ladrillo plano a molino de viento. En todos los vanos, ya sean puertas ya ventanas con acusado derrame, es apreciable el grosor de los muros que evidencia la potencia de esta construcción. Arcos formeros y fajones muestran los ladrillos en hilera. Toda la estructura de esta planta aparece encalada. 
     La planta superior, como anunciábamos, se dividió a su vez en dos alturas con motivo de una reforma. Se cubre con armadura a dos aguas de reciente factura. El costado de la calle tiene ventanales, en tanto que hacia el patio se ha colocado una gran cristalera aprovechando los pilares de ángulos achaflanados a los que nos referíamos más arriba. 
     Históricamente, el pósito de Bujalance ha estado vinculado a las Casas Consistoriales y a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, según se ha indicado anteriormente. Mientras que el templo se comenzó en el siglo XVI, el Ayuntamiento se inició en 1680, siendo rey Carlos II (1665-1700), conociendo más tarde, hacia 1841, una reedificación, y el pósito se levantó reinando Fernando VI (1713-1759). Físicamente, los tres edificios son contiguos y conforman un espacio de importante representación en el terreno político, administrativo y religioso del municipio. Urbanísticamente, se ha logrado crear ese espacio representativo y jerarquizado mediante la apertura a un espacio de concentración de individuos como es la Plaza Mayor. El gran balcón corrido de 18 m da testimonio de esta intencionalidad, al igual que los blasones que decoran la fachada, el escudo real sobre la portada y a ambos lados los de la ciudad. También desde el punto de vista urbanístico, es de gran interés la apertura del callejón abovedado, conocido popularmente como "El Arco", en un extremo de la fachada del Ayuntamiento y que da acceso a la calle donde se encuentra el pósito, actual Museo Histórico Municipal.
     La inscripción que aparece en la entrada del pósito, ya referida, además de situar cronológicamente su construcción, añade un dato interesante "...se hizo esta obra para extensión del Pósito a costa de su caudal y la bodega de abastos"; lo cual podría interpretarse como que el pósito ya existía y bajo Fernando VI se amplía; bien es verdad que tal intervención pudo perfectamente consistir en la construcción de uno de nueva planta - lo que hoy vemos-, ya que los elementos estructurales delatan una construcción barroca, contemporánea de tal noticia y no se aprecia reutilización de materiales u otro factor que abocara a pensar en la existencia de una construcción anterior. Bien es verdad que en las escasas obras en que se hace menguada referencia al pósito se cita las carnicerías sin más abundamiento. Verbalmente nos han informado de que pudieron estar en el edificio donde hoy se encuentra la Policía Local, justamente a continuación del pósito. Dicho lo cual, conviene señalar que los elementos arquitectónicos empleados para la construcción del pósito revelan una concepción homogénea con otros de la provincia, y ya no sólo por dichos elementos, sino también por la planta, como se observa en paralelismos como las tercias de Morente, de Cañete de las Torres, ambas con patio, así como la de Montoro, que casualmente se encuentran en un territorio próximo a Bujalance. 
     En la inscripción, se alude a que la nueva obra se hará "a costa de su caudal y la bodega de abastos". Es sabido que los pósitos no eran meros almacenes de grano; también servían para guardar otros productos del campo, como el aceite y el vino. Efectivamente, el edificio tiene una planta de semisótano, más apta para estos dos últimos por su baja temperatura y penumbra que para el grano, que por su condición exigía estar lo más retirado posible de la humedad del suelo y garantizar la no aparición de hongos y consiguiente putrefacción. 
     No hay constancia de la existencia de una rampa para facilitar el acceso de las bestias de carga al interior, por lo que hoy resulta arriesgado intentar ubicarla. De por sí, la portada principal da a una calle en cuesta, que facilitaría la construcción de la rampa en este lugar, pero cabe la posibilidad de que estuviera en el patio trasero, no para acceder desde el ayuntamiento como hoy se está haciendo para facilitar el acceso de discapacitados al museo, sino por el lado opuesto, quizá antiguas carnicerías. 
     En 1841 se llevaron a cabo obras para mejorar el inmueble. Entre 1956 y 1957 tiene lugar la remodelación del Ayuntamiento y es posible que afectara también al antiguo pósito y carnicerías, con el fin de adaptar estos dos edificios para acoger oficinas municipales y dependencias, tal y como se recoge en el Catálogo Artístico y Monumental de la Provincia (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se sitúa en el antiguo Pósito Municipal, una tercia del siglo XVIII anexa al Ayuntamiento. En él se exponen piezas arqueológicas, fósiles, reconstrucciones y maquetas, colocados de forma didáctica para que el visitante se haga una idea de las culturas que han pasado por esta tierra así como su manera de vivir y de relacionarse con el medio natural.
     Adaptabilidad personas discapacitadas (Diputación Provincial de Córdoba).

Ayuntamiento.-
     Edificio del siglo XVII con tres plantas con tres crujías, fachada con balcón corrido y tres escudos de la ciudad, puerta principal con dintel recto de piedra molinaza.
     Edificio habilitado y adaptado para el uso del Ayuntamiento, ampliación de dependencias y habilitación del antiguo pósito adosado como Salón de Exposiciones y usos múltiples (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

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