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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 27 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de Santa Ana, Iglesia de San Marcos, Ermita de Nuestra Señora del Castillo, Minas del Cerro Moro y Calvario, Castillo de Algar, Monumento al Emigrante, Aljibe, Puente Califal de Piedra, Castillo, Museo Histórico, Fuente del Pilar, Templete de la Virgen de las Angustias, y Ermita del Calvario) de la localidad de Carcabuey, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de Santa Ana, Iglesia de San Marcos, Ermita de Nuestra Señora del Castillo, Minas del Cerro Moro y Calvario, Castillo de Algar, Monumento al Emigrante, Aljibe, Puente Califal de Piedra, Castillo, Museo Histórico, Fuente del Pilar, Templete de la Virgen de las Angustias, y Ermita del Calvario) de la localidad de Carcabuey, en la provincia de Córdoba.
     Carcabuey nace en un asentamiento romano, según los restos encontrados, que después ocuparon los árabes. El corazón urbano de la plaza de España ordena las calles principales -Majadilla, Castillo, Pilar y Santa Ana-, entre las que se enredan quebrados dédalos; unas y otros deparan sorpresas como el altar callejero de las Angustias, el barroco Pilar con su fresca agua del Lobatejo, la escalonada calle Castillo o casas señoriales de labrados dinteles. Arriba, vigilando tanto prodigio, la Asunción y el castillo. Y en el entorno, un anillo de sierras.
     Villa situada al sureste de la provincia, en el corazón de las Sierras Subbéticas, junto a la carretera C-336.
     Distancia a Córdoba: 94 Km.
     Altitud: 642 m.
     Extensión: 80,7 Km2
     Habitantes: 2.775.
     Gentilicio: Alcobitenses.
     Mancomunidad: Subbética Cordobesa
     Las inscripciones halladas permiten situar aquí el municipio romano de Ipolco-bulcula, lugar que siglos más tarde conquistaron los árabes, cambiando su nombre por el de Karkabul. A fines del siglo IX Ben Mastana se sublevó contra el emir Abd Allah, que pactó su libertad a cambio de la destrucción del castillo en el que se había hecho fuerte. Su situación fronteriza hizo cambiar de manos varias veces a Carcabuey, que Martín Fernández de Portocarrero conquistó definitivamente en 1341. A finales de esta centuria perteneció como señorío a Ruy Díaz, y sus descendientes la vendieron más tarde a la Casa de Aguilar, cuyos titulares, los Fernández de Córdoba, controlaron la vida local en la Edad Moderna.
Oficina de Turismo de Carcabuey
     Teléfono: +34  661 86 40 16
     E-mail: turismo@carcabuey.es
     Horario: Lunes y Martes alternos cerrada, Lunes a Viernes de 9 a 15, Sábados de 10 a 14 y de 15 a 17, Domingos de 10 a 14
     https://www.carcabuey.es (Diputación Provincial de Córdoba).
     Llamada Karkabul en época musulmana, dependió unas veces de la cora de Elvira y otras de Priego, jugando un destacado papel durante la sublevación muladí de Ibn Mastana, en el siglo IX. Ganada por los cristianos el año 1246, pasó de nuevo a poder musulmán hasta su definitiva recuperación en 1341 por Alfonso XI. En 1385 Juan I entregó Carcabuey a Rui Díaz de Berrio, cuyos descendientes la vendieron en 1465 a don Alfonso de Aguilar. en el XVI la población experimenta un notable auge bajo el señorío de los marqueses de Priego. Después de abolido el régimen señorial permaneció sujeta a la jurisdicción eclesiástica de la Abadía de Alcalá la Real, hasta que en 1874 pasó a la diócesis de Córdoba (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Con su castillo en la cumbre, sus agrestes parajes y sus sierras en las que crecen el olivo, las alcaparras y también la flor de la peonía. El nombre le viene al pueblo de la romana Ipocobulcula, que los árabes transformaron en Karkabul o Karkabuliya, pero tanto la localidad como sus alrededores estuvieron habitados al menos desde el Epipaleolítico, es decir, desde hace unos 9.000 años. Hoy, sobre su blanco caserío, acunado entre las lomas, sobresalen la robusta silueta de la iglesia de la Asunción y la más alegre y clara de la de San Marcos, donde se venera el Cristo de Ánimas, un excelente crucificado de Alonso de Mena (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-
     Este conjunto, que ha visto muy transformado su aspecto con el paso del tiempo, ofrece al interior planta de nave única en cruz latina con capillas laterales. Las obras comenzaron hacia 1545, pero no acabaron hasta 1664. Destaca la portada lateral, probable obra de Juan de Ávila, abad de Alcalá la Real. La torre y la capilla del sagrario se concluyeron en el XVIII; tras un incendio en 1908, el templo tuvo que ser restaurado, inaugurándose nuevamente en 1914.
     Los retablos son en su mayoría neobarrocos o neogóticos, adornados con imágenes de Olot. El mayor, con toda su imaginería, es obra de Pío Mollar, de 1935. Cabe destacar únicamente, en el frente del lado izquierdo del crucero, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno que, aunque restaurada en 1998, es pieza de interés, de hacia 1650; por su diseño iconográfico ha figurado en Semana Santa también como Cristo atado a la Columna. En la pared frontera está un cuadro de hacia 1640 con la Aparición de la Virgen a San Felipe Neri, pintado con rasgos de verdadero retrato. En el frente del brazo derecho está la imagen de Jesús Cautivo, talla sevillana de Augusto Morilla, de 2002. El retablo del testero, de hacia 1750, procedente de la ermita de San José, tiene una Inmaculada de estilo barroco granadino, pero retocada al gusto valenciano de comienzos del XX.
     Al lado izquierdo de la nave destaca la capilla del Sagrario. El retablo neoclásico, de la primera mitad del XIX, se trajo hacia 1980 de Santa Marina de Córdoba y lo restauró en Priego Niceto Mateos. Al centro se colocaron las imágenes del Cristo de las Ánimas y el busto de la Dolorosa, obras ambas de Alonso de Mena, la primera de hacia 1627 y la segunda, procedente de San Marcos, de hacia 1624. A los lados están la Virgen María y San José, la primera del taller de Alonso de Mena de hacia 1615-20, procedentes de la ermita de San José y dolorosamente repintadas. El ático tiene un lienzo con Santa Marina intercesora de las Ánimas. En la pared izquierda se ve un retablo del XVIII con la Virgen del Rosario, de vestir, procedente de San José.
     De nuevo en la nave, en la primera capilla de la derecha se venera la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, de vestir, de fines del XIX. En el suelo está la imagen de vestir de San Juan Evangelista, realizado por el taller de Arjona en 2002.
     En la sacristía primera hay sobre la cajonera un retablito con doselete de rocalla del último tercio del XVIII, con una imagen más temprana del Crucificado, de estética próxima a Mora, pequeña pero de muy buena factura. A los pies hay una urna de la segunda mitad del Setecientos con terracota policromada de la Divina Pastora. La sacristía segunda tiene una cajonera del siglo XVIII y una imagen de San Martín firmada por Vicente de Arenas de la segunda mitad del XVIII, restaurada en 2005.
     Entre las piezas de platería destacan el ostensorio y un copón, del siglo XVII, y varias obras del XVIII, entre ellas un cáliz dorado de 1797, punzonado por Luque, el portaviático de Santacruz Zaldúa, de forma de pelícano, y el arca eucarística, de 1795, procedente de las clarisas de San Antonio de Padua de Priego. En el salón parroquial se encuentra la talla de San Miguel Arcángel venciendo al demonio, fuertemente restaurada, de segunda mitad del XVIII, procedente de la capilla del Sagrario (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es un templo de una sola nave dividida en cuatro tramos separados por arcos fajones sustentados por medias columnas. Cada tramo da lugar a un vano de medio punto que conforma cada una de las capillas laterales. El crucero está cubierto por una cúpula semiesférica asentada sobre pechinas y el resto de la nave por una bóveda de cañón con lunetos. La ornamentación es escasa y sobria, reducida, casi, a una cornisa que recorre todo el perímetro y a las medias columnas que, parece ser, sirvieron de sostén a la antigua techumbre de madera. 
     En el interior se guardan numerosas imágenes, algunas de ellas de gran valor y belleza, así como pinturas y valiosas piezas de arte suntuario. Es justo resaltar la presencia imponente del "Cristo de Ánimas", obra del escultor granadino Alonso de Mena, imagen de madera policromada, realizada en 1624 y estilísticamente enmarcada en el proceso de su autor del manierismo al realismo. 
     Al exterior, la fachada principal está compuesta por dos poderosos contrafuertes que sustentan un arco de medio punto rematado por un tejadillo o cubierta a dos aguas. La portada lateral, único elemento, junto a la nave, que se conserva de la construcción primitiva, es de estética renacentista plateresca, obra del arquitecto vasco Martín Bolívar, muy afamado en su época (S. XVI). Está formada por dos pilastras finísimas que enmarcan un arco de medio punto, rematado por diversos motivos ornamentales, entre ellos una corona de laurel con el escudo de Don Juan de Ávila, abad de Alcalá la Real, patrocinador de la obra. 
     La torre, de planta cuadrangular es en su base de piedra, (s. XVI) como el resto de la construcción, y acabada en ladrillo (S. XVIII). El campanario está formado por cuatro arcos de medio punto enmarcados por pilastras y coronando el conjunto un chapitel de cuatro aguas.
     Al pie del Cerro del Castillo, en un lugar divisado y desde el que se percibe todo el pueblo, se alza, con porte majestuoso, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. 
     No se sabe con certeza el origen de esta construcción pero pudiera ser que la antigua Iglesia Mayor de Santa María, a la que hacía referencia en su testamento Ruy Díaz de Berrio, ya en 1.383, tal vez se correspondiera con el emplazamiento de la actual iglesia, que no con la construcción, modificada a lo largo de los siglos y de estética muy apartada de la que imperaba en aquellos tiempos. Pero esto no pasa de simple conjetura porque de la primitiva construcción nada queda. 
     Rafael Osuna Luque, en su "Historia de Carcabuey", nos dice que aquella estuvo finalizada hacia mediados del siglo XVI, sin embargo, de esos momentos sólo se conserva la portada lateral; el resto de la construcción actual corresponde a realizaciones llevadas a cabo a lo largo del siglo XVII y principios del XVIII. Esas obras posteriores son: la torre, concluida, como reza una inscripción que se halla al pie de la misma en 1780, y el retablo mayor, así como la capilla del Sagrario y las bóvedas de cañón con lunetos que cubren interiormente el edificio. 
     En 1.908 sufrió un incendio y muchas de las partes, sobre todo en las que predominaba la madera, como el coro o el retablo mayor, hubieron de ser reconstruidas. Se trata de una construcción de piedra, mampuesto y ladrillo, de planta de cruz latina, como es habitual, salvo excepciones, en todas las construcciones de índole religiosa (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Al pie del Cerro del Castillo, en un lugar divisado y desde el que se percibe todo el pueblo, se alza, con porte majestuoso, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. No se sabe con certeza el origen de esta construcción pero pudiera ser que la antigua Iglesia Mayor de Santa María, a la que hacía referencia en su testamento Ruy Díaz de Berrio, ya en 1.383, tal vez se correspondiera con el emplazamiento de la actual iglesia, que no con la construcción, modificada a lo largo de los siglos y de estética muy apartada de la que imperaba en aquellos tiempos.
     Pero esto no pasa de simple conjetura porque de la primitiva construcción nada queda. Rafael Osuna Luque, en su ‘Historia de Carcabuey’, nos dice que aquella ‘estuvo finalizada hacia mediados del siglo XVI, sin embargo, de esos momentos sólo se conserva la portada lateral; el resto de la construcción actual corresponde a realizaciones llevadas a cabo a lo largo del siglo XVII y principios del XVIII’. Esas obras posteriores son: la torre, concluida, como reza una inscripción que se halla al pie de la misma en 1780, y el retablo mayor, así como la capilla del Sagrario y las bóvedas de cañón con lunetos que cubren interiormente el edificio (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Santa Ana.-

     Dedicada a la antigua patrona de Carcabuey, es un pequeño edificio de carácter popular, construido en 1583 pero muy reformado hacia 1900. El interior es una sencilla nave cubierta por cañón rebajado, con testero plano. El retablo mayor es obra anónima de 1780, dorada en 1791. Preside la imagen de vestir de Santa Ana, del tiempo del retablo, y en las repisas laterales pequeñas tallas del XVIII de San Juan Bautista y San Joaquín. En el primer arco de la izquierda se ve un cuadro de la Inmaculada, de escuela granadina del último cuarto del siglo XVII. Sigue el retablo salomónico de San Francisco, de hacia 1720, con imagen de la misma fecha. Enfrente se destaca el retablo de Nuestra Señora de la Aurora, contratado por Francisco José Guerrero en el año 1757; la imagen de la titular con corona, cetro y estandarte, es talla de primer tercio del Setecientos, cercana al estilo de Diego de Mora (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Dedicada a la antigua patrona de Carcabuey, es un pequeño edificio de carácter popular, construido en 1583 pero muy reformado hacia 1900.
     Consta de una sencilla nave cubierta por cañón rebajado con testero plano. Tiene una pequeña sacristía en la cabecera.
     La imagen de la Virgen de la Aurora es talla del primer tercio del siglo XVI, cercana al estilo de Diego de Mora.
     Se celebra procesión el último domingo de septiembre o el primero de octubre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Es una pequeña construcción de carácter popular, cuyo origen data, según Mª Ángeles Raya ‘de 1583, fecha en que se concede licencia para su fundación’. Está desde un principio dedicada a Santa Ana, que es copatrona de la villa junto a la Virgen del Castillo.
     Su única puerta está constituida por la portada en forma de arco rebajado y una pequeña espadaña fabricada de ladrillo en rosca de herradura. El interior es una pequeña nave de 6×4 mts. Cubierta por una bóveda de cañón rebajado. La cabecera nos presenta un retablo de madera, de autor desconocido, realizado en 1770, según reza en su banco una inscripción fechada, en el que se expone la imagen de Santa Ana, de la misma fecha que el retablo. En las calles laterales se encuentran San Joaquín y San Juan Bautista.
     En otro retablo interior de la ermita, lateral podemos ver una singular talla de San Francisco de Asís. Por último destacar la imagen de la Virgen de la Aurora, que cuenta con gran devoción en el pueblo, siendo procesionada cada año, como titular de unas fiestas (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Marcos.-
     Construida en el XVII, tuvo aquí su sede desde 1671 la Escuela de Cristo de la Congregación de San Felipe Neri. En el XVIII recibió notables mejoras, como la terminación de la torre. Tiene planta de cruz latina de brazos cortos y la nave aloja entre las pilastras pequeñas capillas cerradas por medio punto.
     El retablo mayor, tallado en yeso, fue mutilado para arriostrar el actual, procedente de Priego y labrado por Juan de Dios Santaella hacia 1750. La capilla mayor estuvo siempre presidida por el Cristo de San Marcos, de cuatro clavos, obra maestra de esta ermita. Fue realizado en 1616 por el granadino Alonso de Mena y restaurado en 2002 por Enrique Ortea y Rosa Cabello, gracias a los oficios del párroco Fernando Cruz-Conde. Desde la restauración se encuentra en la parroquia. En las hornacinas laterales figuran tallas pequeñas de San Felipe Neri y San Marcos Evangelista, de comienzos del XVIII.
     A los lados de la nave se ven seis capillas hornacina, algunas con resto de pintura mural. En el lado izquierdo, pueden mencionarse un San Antonio de Padua, talla popular del XVII inspirada en las formas de Pedro de Mena, y la Virgen de la Soledad. En el derecho, una imagen de talla, repintada, de Jesús a la Columna, de hacia 1600, un cuadro de la Virgen del Carmen, del XVII, con marco que fue el remate de un retablo y una cruz guión del siglo XVIII (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Situada en la calle de su nombre, se localiza al extremo de la población; a ella se accede a través de una suave pendiente que conduce a la puerta de la ermita.
     La ermita del siglo XVII debió ser muy reformada en el siglo XVIII, cuando se consolidó en ella la cofradía de San Felipe Neri, momento en que también se llevaría a cabo la torre, de planta cuadrangular, construida en sillería y fue restaurada en 1980, por el arquitecto diocesano Carlos Luca de Tena. 
     La torre recuerda la de la parroquial, pero su campanario es mucho más moldurado, como corresponde a una estética propia de la segunda mitad del XVIII. Se compone de un basamento rectangular liso, sobre el que se alza un alto prisma ciego y apilastrado rematado en cornisa sobre él, el cuerpo de campanas, también apilastrado, con cuatro huecos de medio punto en sus frentes. Como remate, un bonito juego de molduras y pináculos, terminado en chapitel a cuatro aguas. Sus perfiles quebrados y sus esbeltas formas, recuerdan las formas de trabajar de los maestros prieguenses, sobre todo a Juan de Dios Santaella. 
     En el interior presenta una sola nave, de cuatro tramos, cubierta con bóveda rebajada con lunetos. Los tramos están sostenidos por arcos fajones que apoyan en guardamalleta y cornisa corrida. Entre los tres primeros contrafuertes, hay capillas no muy profundas, cubiertas con bóvedas de cañón, el último tramo está ocupado por el coro alto. La cabecera es plana y va cubierta por una bóveda semiesférica con ocho fajas sobre pechinas y brazos muy cortos. 
     El frente principal, va cubierto por un retablo de madera policromando en verde y oro tallado por Juan de Dios Santaella hacia 1750. Está formado por banco, con sagrario y manifestador, cuerpo dividido en tres calles por medio de estípites y remate. La calle principal del retablo está adaptada a la imagen del Crucificado. Probablemente este retablo no pertenezca a esta ermita sino que fue trasladado a la ermita de San Marcos en el siglo XIX, ya que debajo de él, se conserva el retablo original. Es éste una pieza barroca realizada en yeso. 
     El retablo estaba presidido por un Crucificado de cuatro clavos realizado en 1616 por el granadino Alonso de Mena, como ha demostrado el profesor Villar Movellán; fue restaurado por Enrique Ortega en 2002, gracias al interés del párroco don Fernando Cruz Conde, con lo que la imagen ha recobrado toda su belleza. 
     El exterior de este oratorio es muy sobrio y sencillo, destaca la fachada principal, muy lisa, terminada en hastial, y perforada por un vano circular sobre la portada del siglo XIX, de medio punto, enmarcada por pilastras y coronada por el escudo de Diego Castell y Ros de Medrano, abad de Alcalá la Real, que debió colocar su escudo a comienzos del XVII.
     Debió construirse en los últimos años del siglo XVI ya que en el Primer Acta del Libro de Matrimonios aparece en 1594 un tal Juan López Rey, de San Marcos por lo cual, para esta fecha, ya debía estar construido San Marcos, revelando en su interior un esquema de constructivo muy sencillo propio de los años en que se lleva cabo. 
     En la ermita de San Marcos se creaba el 16 de octubre de 1671 la Escuela de Cristo bajo la protección de Nuestra Señora y San Felipe Neri, congregación creada por Andrés Peralbo, en unas casas cercanas a la ermita. 
     En 1834 la Congregación de San Felipe Neri fue exclaustrada, momento en que la ermita debió sufrir una fuerte intervención (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situada en la calle de su nombre, se localiza al extremo de la población; a ella se accede a través de una suave pendiente que conduce a la puerta de la ermita. Debió construirse en los últimos años del siglo XVI ya que en el Primer Acta del Libro de Matrimonios aparece en 1594 un tal Juan López Rey, ‘de San Marcos’ por lo cual, para esta fecha, ya debía estar construido San Marcos, revelando en su interior un esquema de constructivo muy sencillo propio de los años en que se lleva cabo. En la ermita de San Marcos se creaba el 16 de octubre de 1671 la Escuela de Cristo bajo la protección de Nuestra Señora y San Felipe Neri, congregación creada por Andrés Peralbo, en unas casas cercanas a la ermita.
     En 1834 la Congregación de San Felipe Neri fue exclaustrada, momento en que la ermita debió sufrir una fuerte intervención. El exterior de este oratorio es muy sobrio y sencillo, destaca la fachada principal, muy lisa, terminada en hastial, y perforada por un vano circular sobre la portada del siglo XIX, de medio punto, enmarcada por pilastras y coronada por el escudo de Diego Castell y Ros de Medrano, abad de Alcalá la Real, que debió colocar su escudo a comienzos del XVIII (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de Nuestra Señora del Castillo.-
     Monumento característico de Carcabuey es su estratégico castillo, fechado entre los siglos XIII y XIV, y su interesante aljibe. En honor de la Virgen del Castillo se edificó en el interior de la fortaleza esta ermita popular barroca, que hubo de ser reconstruida en 1952 a causa de los daños sufridos por el terremoto de 1951.
     La planta es de cruz latina con nave única de cañón alargado con lunetos. El retablo mayor, de rocalla en verde y oro, lo talló hacia 1770 Francisco Javier Pedrajas y lo doró en 1773 Eusebio Jaramillo. En el camarín se venera Nuestra Señora del Castillo, vestida a la usanza del XVI, con rostrillo y corona dorados. Ha sido restaurada por Enrique Ortega en 2002. En las repisas laterales hay tallas de San Nicolás y San Blas y en el remate, un relieve de la Santísima Trinidad.
     En el crucero forman pareja los retablos de estípites de Santa Catalina y Santa Bárbara, anónimos de hacia 1770. La primera es talla popular de estética manierista, muy retocada; Santa Bárbara es de hacia 1750. A la izquierda de la nave hay un lienzo del XVII con el Martirio de San Lorenzo y a los pies, un retablo de rocalla, de fines del XVIII, con pequeñas imágenes, a los lados, de San Juan de Mata y San Juan Nepomuceno y un lienzo de escuela granadina que representa la Aparición de la Virgen a San Cayetano; está firmado "Jurado me fecit" y procede de la ermita de San José (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La portada está situada en el lado derecho de la iglesia, es muy sencilla, está formada por un arco de medio punto de ladrillo, enmarcado por pilastras y entablamento coronado por pequeños pinjantes. Sobre el brazo derecho del crucero se alza la sencilla espadaña de un sólo vano. 
     El interior es una planta de cruz latina, formada por un cuerpo de dos tramos cubierto con bóveda de cañón con lunetos, crucero con bóveda semiesférica sobre pechinas y brazos del crucero ya cabecera, con bóveda de cañón con lunetos. La decoración a base de rocalla, se concentra en el crucero, con fajas radiales y lunetos en los cuatro paños con ventanas. 
     El retablo mayor, adaptado al medio punto, está formado por banco con sagrario, un cuerpo dividido en tres calles por medio de estípites y ático decorado con un relieve que representa a la Santísima Trinidad. En su interior luce la imagen de Nuestra Señora del Castillo, vestida a la usanza del siglo XVI, con rostrillo y corona dorados, que fue coronada como patrona de Carcabuey en 1982. 
     En el crucero, en el lado de la izquierda, sobre el muro hay un lienzo que representa a la Inmaculada rodeada de los símbolos marianos. Es obra de carácter popular del siglo XIX. En el testero hay un retablo con hornacina central enmarcada con estípites y penacho muy moldurado. 
     En el centro del crucero, colgando de la cúpula, gran lámpara de plata con decoración a base de hojarasca. 
     En el interior del castillo se alza un templo en honor de la Virgen, la cual tomó la advocación del Castillo por el lugar en que está situada. Probablemente esta iglesia, que se levanta durante los años del Medievo, fuera la primera parroquia de esta localidad. 
     El abandono de la fortaleza y la construcción de un nuevo templo fuera del Castillo, hizo que esta iglesia quedara reducida a ermita. En el siglo XVIII la ermita sufrió una fuerte intervención que le dio su impronta popular barroca. En 1952, a causa de los daños sufridos por el terremoto del 19 de mayo de 1951, fue renovada por el pueblo de Carcabuey.
     Se celebra romería el 8 de septiembre. El domingo anterior, la imagen de la Virgen, patrona del pueblo, se traslada a la iglesia parroquial (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el interior del castillo se alza un templo en honor de la Virgen, la cual tomó la advocación del Castillo por el lugar en que está situada. Probablemente esta iglesia, que se levanta durante los años del Medievo, fuera la primera parroquia de esta localidad. El abandono de la fortaleza y la construcción de un nuevo templo fuera del Castillo, hizo que esta iglesia quedara reducida a ermita.
     En el siglo XVIII la ermita sufrió una fuerte intervención que le dio su impronta popular barroca. En 1952, a causa de los daños sufridos por el terremoto del 19 de mayo de 1951, fue renovada por el pueblo de Carcabuey. La portada está situada en el lado derecho de la iglesia, es muy sencilla, está formada por un arco de medio punto de ladrillo, enmarcado por pilastras y entablamento coronado por pequeños pinjantes. Sobre el brazo derecho del crucero se alza la sencilla espadaña de un sólo vano.
     El interior es una planta de cruz latina, formada por un cuerpo de dos tramos cubierto con bóveda de cañón con lunetos, crucero con bóveda semiesférica sobre pechinas y brazos del crucero ya cabecera, con bóveda de cañón con lunetos. La decoración a base de rocalla, se concentra en el crucero, con fajas radiales y lunetos en los cuatro paños con ventanas (Diputación Provincial de Córdoba).

Minas del Cerro Moro y Calvario.-
     El Cerro Moro y el Calvario constituyen una zona de numerosos afloramientos mineros, relacionados con la riqueza geológica de la zona, que tendrían una repercusión especial a finales del s. XIX con la revolución industrial hasta principio del s. XX. Con el duro y peligroso trabajo de los mineros se abrieron varias minas como la de la Virgen del Tránsito, de hierro, o la de San Joaquín, de carbón (Diputación Provincial de Córdoba).

Castillo de Algar.-
     Este castillo está situado en la cota 740, al sur de la aldea de Algar, entre altas e imponentes rocas que lo circundan por el norte y este -una de las cuales se ha desprendido del conjunto y ha avanzado unos metros- y avisan del riesgo del ascenso bastante escarpado. Para Sarthou se trata de una fortificación romana, pero en su emplazamiento no se aprecian restos cerámicos o al menos se han agotado en su superficie; cree que se trataría de un Castella - montana, como tantos otros que abundan en las proximidades -Zambra, Carcabuey, Rute- o que han desaparecido, como Riberas, Tiñosa y Bella. Son castillos fundamentalmente árabes, de época nazarí y con reconstrucciones cristianas debido a las vicisitudes fronterizas tan prolongadas. Da frente a la sierra de la Horconera, donde se sitúa una fortificación, la conocida como Jardín del Moro, en la cota 1.200; más allá, en la misma dirección, la Tiñosa, al sureste Rute, al norte la sierra de Cabra y al oeste la sierra de Araceli, todos puntos de referencia con los que se puede contactar. Este castillo era vigilante del antiguo camino y del arroyo Algar. Según R. Carmona Ávila, Arqueólogo Municipal de Priego de Córdoba, la población de Algar estaría asentada en la ladera más suave (sur), a tenor de los restos que aún se observan en ella, ocupando el castillo la cota más alta del lugar.
     Lo que queda de esta fortificación de frontera es muy poco. Una torre rectangular, en gran parte abierta y derrumbada, de dos plantas, se continúa por un muro de casi 1,20 metros de espesor del que falta su parte intermedia y se completa con otra torre de iguales proporciones a la anterior, de la que sólo se adivinan los cimientos. Todo mide unos 39 metros de longitud y es de fábrica de mampostería, aunque la parte baja de la torre mejor conservada va reforzada con sillares y una piedra de molino recientemente sustraída. Es posible que esto fuese un zócalo de mampostería continuado por tapial a partir de determinada altura. El cuerpo de mampostería, como aún se puede apreciar, iba enlucido de mortero. Según Valverde y Toledo, da la impresión que esto es todo lo construido, quizás porque la altura de las rocas subyacentes fuera un impedimento para ascender por allí. Sin embargo, Corte y Ruano indicó en 1842 que el lado opuesto al conservado se había derrumbado hacia un profundo valle que dominaba y defendía, dejando ver los estribos de las otras dos torres que lo flanqueaban. De modo que sería un recinto completamente cerrado, como cualquier otra fortificación de la época.
     No hay noticias del origen de la población ni del sentido del topónimo. Tampoco la época de construcción del castillo está clara. No se han encontrado restos romanos en sus proximidades y, en opinión de R. Carmona Ávila, la torre del extremo oeste es una construcción típicamente nazarí, por lo que su origen más probable puede corresponder, como también indica R. Osuna Luque, a la época nazarí. No obstante, esto no excluye que se hayan producido posteriores reconstrucciones cristianas, ya que, como señala R. Carmona, el emplazamiento sería luego una villa cristiana. Los primeros datos históricos de que disponemos sobre Algar, recogidos por M. Nieto en el tomo I de su Corpus Mediaevale Cordubense, están referidos al 28 de marzo de 1253, día en que el maestre de Calatrava da a Arias Pérez, mientras viva, el castillo de Algarín, situado entre Pesquera y Priego, para que lo pueble y labre según el fuero de Priego, reservándose el diezmo que pagarían los pobladores. Se sospecha que tal Algarín puede corresponder a Algar, ya que no vuelve a aparecer este castillo en época medieval y la toponimia y situación coincide con Algar. Lo mismo ocurre con Pesquera, lugar próximo, del cual eran unos moros que fueron enviados por el rey de Granada, a petición de Alfonso X, para resolver una cuestión de límites entre Priego, Algar y Carcabuey con Tiñosa, contienda, de 1262, entre el cabildo de la catedral de Córdoba y la orden de Calatrava. Con este litigio la orden militar pretendía confirmar el término de su villa "Tiñosa - en relación con los colindantes. Para zanjar el pleito, Alfonso X ordena por carta fechada en la cerca de Niebla (Huelva), el domingo 12 de febrero de 1262, que los alcaides de Santaella y Écija, llamados Ordón Pérez y Aben Porcoz respectivamente, así como el moro de Écija llamado Alhaiari y otros moros enviados por el rey de Granada pero naturales de Rute, Iznájar, Pesquera y Cabra, como conocedores de los términos tal como estaban "en tiempos de los moros", amojonasen de nuevo los términos entre Priego y Tiñosa, Carcabuey y Tiñosa y Algar y Tiñosa. Este documento sería de gran utilidad para conocer algunos de los límites de Algar, en concreto, los límites suyos con Vichira (o Tiñosa, hoy Jardín del Moro) y Carcabuey, pero la difícil identificación de los topónimos mencionados hace complicada la tarea de fijar hoy sobre el papel esos límites. En el documento se dicen que éstos iban desde la Sierra llamada Cabras hasta la Sierra de Biscot, pasando por Besmece, la Cabeza de la Sierra, el lugar llamado Alquinez, Cudiat Espariel y el "otero de las encinas".
     Además del documento citado, la toponimia Algar, tal cual, aparece con anterioridad en un documento de 1256. Se trata, concretamente, de una carta fechada en Martos (Jaén) el día 6 de mayo de ese año por la que el obispo de Jaén, don Pascual, establece una concordia con el maestre de Calatrava don Pedro Iváñez sobre los derechos episcopales que dicha orden tenía en ciertos lugares del obispado de Jaén, entre los que se encontraba Algar (junto a Priego, Zambra, Zarga, Algar, Carcabuey, Albendín y otros más), pacto en virtud del cual los vecinos habrían de pagar los diezmos a la orden militar en vez de al obispado, como venían haciendo hasta ahora. La orden de Calatrava recibiría esos diezmos tanto en aceite como en ganado, corderos, lana, queso y minucias. También se acuerda que los freiles de la orden residentes en estos lugares no tendrían que entregar al obispo diezmos de sus tierras y ganados. En cuanto a los diezmos de los criados y vasallos de acostamiento de la orden, estarían obligados a entregar un tercio al obispo de Jaén, mientras que los otros dos tercios se entregarían al comendador de Calatrava. Éste se reservaba el derecho a percibir el diezmo a que estaban obligados los moros vecinos de estos lugares con el consentimiento del obispo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Castillo de Algar se localiza entre las poblaciones de Carcabuey y Rute, en el Poblado de Algar.
La fortaleza se encuentra en lo alto de un cerro con restos arqueológicos, pues en su entorno se encuentran restos cerámicos tanto de la edad del Bronce, como de época romana.
     Se puede fechar el castillo actual en época nazarita, aunque reconstruido diversas veces por cristianos, tuvo cierta importancia defensiva según los materiales empleados, con grandes sillares de piedra unidos por argamasa, capaces de resistir los ataques enemigos.
     De esta primitiva construcción sólo queda la ruina abierta de una torre de dos plantas y un muro que se unía con otra torre y que guardaba una fuente interior que abastecía la fortaleza (Diputación Provincial de Córdoba).

Monumento al Emigrante.-
     Monumento dedicado al emigrante, que se encuentra al final de la Calle Arenal.
     Inaugurado en el año 2013, tiene de fondo las vistas del Castillo, junto se encuentra el Centro de Descendientes un mural con placas dónde aparecen los nombres de personas de Carcabuey que siglos atrás emigraron a Rafaela una ciudad de Argentina (Diputación Provincial de Córdoba).

Aljibe.-
     Este aljibe se encuentra al oeste del castillo, en la ladera que vierte al pueblo y lo más probable es que sirviera de abastecimiento a la población que habitaba las proximidades de la fortaleza.
     De planta rectangular, sus medidas internas son 10.5 m x 4m en sus lados y 6.60m en la altura superior de su bóveda de medio punto. Su capacidad máxima está calculada en 275 mts cúbicos (Diputación Provincial de Córdoba).

Puente Califal de Piedra.-

     El Puente Califal del Arroyo Palancar se ubica dentro del Parque Natural Sierras Subbéticas, sobre el que discurren, solapándose, las vías pecuarias «Vereda del camino de Cabra a Priego» y «Colada de las Palomas a los Mármoles». Este puente formaba parte de la infraestructura de la red viaria medieval, en concreto califal, que a su vez perpetuaba en esencia la de época alto imperial romana. Esta última se mantuvo con algunas reordenaciones, pero sin nuevos trazados en la comarca. 
     Se localiza en el camino que une Cabra y Priego, vía que empieza a tener importancia a partir de principios del siglo X, momento en el que se convierte en el eje primordial de la red comarcal debido a la necesidad de comunicar la cora Baguh (Priego) con la capital del califato, Qurtuba (Córdoba). Posteriormente, durante la Edad Moderna se convierte en la ruta alternativa hacia Granada por Alcalá la Real. Las fuentes indican que con el tiempo, en concreto en 1830, funcionaba como enlace de herradura para la posta de ruedas de Cabra a Alcalá la Real. 
     Los estudios realizados indican que el origen del puente se podría remontar a los años treinta del siglo X, debido a la técnica utilizada en su construcción, pero se detecta una gran reforma a mediados del siglo XVI, datada esta última por la fábrica utilizada y los paralelos que se han encontrado de ella. Este puente se caracteriza por tener un solo arco ligeramente peraltado, cabalgado sobre una imposta en voladizo, manteniendo un tablero de rasante plana sin pretiles. 
     Fundamentalmente de la obra original se conserva el estribo izquierdo completo, así como las hiladas de sillería del estribo derecho, y las impostas atizonadas de ambos. 
     Posteriormente se acometió una gran reforma en la que se reforzaron los estribos originales y se realizó un nuevo arco. 
     El estribo izquierdo se apoya sobre un lecho de cimentación formado por sillarejos regulares, mientras que el derecho se asienta directamente sobre el cauce, aprovechando en parte un aforamiento rocoso. Con el tiempo el pie de este estribo se sustituyó así como la primera hilada de sillarejo por un cimiento de mampostería. 
     Por encima de ambos estribos se localiza una imposta con sillares dispuestos a tizón, sobre la que se observa directamente el arranque del arco. El estudio de las dovelas de éste indica dos módulos distintos de piedra, así como dos lechos de colocación diferentes, cuyo fin era la estabilización de la estructura del puente. En este caso se ha usado arenisca de color amarillo, reutilizando material del puente original, mientras que en esta fase moderna de construcción se utiliza por lo general arenisca, pero de carácter ferruginoso. En cuanto a la parte superior del puente, en la actualidad se observa que el tablero tiende a la rasante plana, aunque con ligera pendiente en los extremos, conservando un empedrado de cantos.
     Saliendo de Carcabuey por la carretera que lleva a Priego, a unos 2 Km discurre plácidamente el rio Palancar, sobre él se levanta un puente, conocido como el Puente Piedra. Esta construcción, como otras de la villa, plantea problemas a la hora de su datación. Se encuentra emplazado en unos de los lugares estratégicos dentro de las vías de comunicación, en un sitio donde, probablemente, en época romana discurriera una vía, camino que sería aprovechando posteriormente por los árabes. 
     No sería muy aventurado pensar que pudo haber existido, con anterioridad al puente que ha llegado hasta nosotros, otro construido por los romanos y que sería reutilizado en época musulmana. Las características del puente, coinciden con las formas constructivas propias de los árabes, está formado por un solo ojo y se han utilizado grandes sillares, con la distribución alterante de soga y dos tizones, propia del siglo X (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situado sobre el río Palancar, es la única construcción de la época califal que se conserva en el sur de la provincia de Córdoba. Paso obligado en la vía de comunicación entre Córdoba y Priego, este puente, con más de mil años, es una muestra del sistema viario empleado en la edad media.
     Video Nube de Puntos; https://www.youtube.com/watch?v=9n0f01qthz8 (Diputación Provincial de Córdoba).

Castillo de Carcabuey.-
     La planta del recinto es un polígono irregular de 12 lados, adaptada a la agreste orografía del lugar. La fortaleza cuenta con cinco torres distribuidas a lo largo de la muralla, de las que dos son cuadradas y tres circulares, en el interior del recinto amurallado aún se conserva la torre del homenaje. En la parte alta del patio de armas encontramos la ermita de la Virgen del Castillo, construcción del s. XVIII en la que alberga la imagen de la Virgen del Castillo, patrona de la localidad, que celebra su festividad el día 8 de Septiembre de cada año. 
     La puerta actual de acceso a la fortaleza está levantada sobre un muro de contención que podría estar construido con mampuestos reutilizados de la fortaleza, no es probablemente la original. Existe otra en el lienzo sur, que es más bien un portillo de acceso oculto, que ha estado cegada durante mucho tiempo y ha sido descubierta en su parte interior mediante una excavación efectuada recientemente. 
     Este Castillo por tanto, no es adscribible a un único periodo histórico; escenario de complejos avatares políticos y religiosos, de duras batallas y, también de leyendas singulares, los restos que hoy conocemos son el resultado de numerosas construcciones, demoliciones y reconstrucciones.
     El castillo de Carcabuey ha sido a lo largo de la historia lugar privilegiado desde el punto de vista estratégico y militar para el control de todas las vías de comunicación de la comarca de la Subbética, ya que en el confluían los caminos que servían de comunicación a cinco provincias andaluzas. 
     Se eleva sobre un promontorio rocoso que domina el pueblo y al que le da su nombre, el Cerro del Castillo, en el que se han encontrado restos y vestigios de ocupación humana en todos los periodos históricos, pudiendo remontarnos en el tiempo hasta, al menos, el Bronce Pleno como lo atestigua el hallazgo de una espada de bronce (1200 a C) conservada actualmente en el Museo Británico de Londres o una urna de cerámica del tipo Cruz del Negro (800 a C) que se halla en el Museo Histórico de Priego de Córdoba. 
     En época islámica fue objeto de incursiones de Ibn Hafsun, a finales del Emirato, siendo dominado y demolido por el emir Add-Allah en el 892. Conquistada la plaza por Fernando III, fue reedificado según modelos de otras fortificaciones, como las de Fuengirola o Iznájar. Desde mediados del siglo XIII perteneció a la Orden de Calatrava, hasta que en 1333 fue conquistado por Muhammad IV de Granada y reconquistado y modificado poco después por Alfonso XI, integrándose, tras múltiples donaciones en el Señorío de Aguilar (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El castillo de Carcabuey ha sido a lo largo de la historia lugar privilegiado desde el punto de vista estratégico y militar para el control de todas las vías de comunicación de la comarca de la Subbética, ya que en el confluían los caminos que servían de comunicación a cinco provincias andaluzas.
     Se eleva sobre un promontorio rocoso que domina el pueblo y al que le da su nombre, el Cerro del Castillo, en el que se han encontrado restos y vestigios de ocupación humana en todos los periodos históricos, pudiendo remontarnos en el tiempo hasta, al menos, el Bronce Final como lo atestigua el hallazgo de una espada de bronce (1200 a C) conservada actualmente en el Museo Británico de Londres o una urna de funeraria del tipo Cruz del Negro (800 a C) que se halla en el Museo Histórico de Priego de Córdoba.
     Vídeo Nube de Puntos; https://www.youtube.com/watch?v=KAe5-yoNieM&t=3s (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo Histórico de Carcabuey.-

     Recorre sus salas y descubre la historia de un pueblo que hunde sus raíces en tiempos remotos.
     Dibuja en tu mente un paisaje que antaño fue un mar antiguo y graba en tu retina la imagen de animales petrificados.
     Presencia la evolución de los primeros grupos humanos que habitaron la zona y emprende junto a ellos el camino del desarrollo tecnológico.
     Contempla la llegada de pueblos precedentes del Mediterráneo y recibe de ellos la sabiduría atesorada durante siglos.
     Vive en primera persona nuestra historia y forma parte de ella, sólo de esta forma podrás conocer los modos de vida de las comunidades, que desde época prehistórica hasta la actualidad, han ido conformando nuestra identidad cultural.
     El museo está estructurado en 7 salas, diferenciadas por colores y por etapas históricas:
        • Sala 1: Sala del Medio Natural
     Formas karsticas y la riqueza geológica y paleontológicas. Los paisajes que nos rodean son el resultado de sorprendentes procesos geológicos que acontecieron hace millones de años. La secuencia de estas transformaciones ha quedado grabada en las rocas margas, yesos, calizas, dolomías persistiendo las improntas de amonites, erizos. El parque natural Sierras Subbéticas, desde 2006 pertenece a las redes europea y mundial de Geoparques, avaladas por la UNESCO.
        • Sala 2: Sala Prehistoria
     Se recogen en las vitrinas los restos de la Edad de Piedra- paleolítico y neolítico y Edad de los Metales, Cobre y Bronce. Las comunidades prehistóricas obtuvieron de la naturaleza las materias primas (hueso, madera, cobre, sílex,etc) con las que elaborar recipientes, vestidos y útiles para su vida diaria.
        • Sala 3: Sala de la Protohistoria
     Exhibe restos pertenecientes al periodo Tartésico e Ibérico. Hacemos referencia a la urna de cerámica del tipo “Cruz del Negro” del S. VII. (Periodo Orientalizante) Encontrada en el cerro del Castillo.
        • Sala 4: Sala Romana
     Se exponen restos de Época Romana, siendo muy interesante la epigrafía, que demuestra la importancia del municipio romano de Ipolcobúlcola (Carcabuey) así cómo pies de prensa de molinos aceiteros, contenedores cerámicos tipo dolium, materiales cerámicos, etc.
        • Sala 5: Sala Medieval
     Consta de dos apartados; el visigodo representado por material metálico y la época árabe-Andalusí y de época Cristiana. Se complementa con 2 maquetas del Castillo y de Puente Piedra.
        • Sala 6. Sala Moderna
     Se documenta especialmente con paneles informativos, complementándose con una visión de las construcciones del barroco y una maqueta de la Iglesia de la Asunción.
        • Sala 7: Sala Contemporánea:
     Sala correspondientes (XIX, XX, XXI ) dedicada no sólo a la historia y patrimonio cultural contemporáneo de Carcabuey sino también a su identidad y singularidad (campos de olivos, huertas, fiestas, tradiciones y gastronomía) y lo más importante sus gentes, entre las que destacan nuestros ilustres Carcabulenses.
     Visita Virtual; https://my.matterport.com/show/?m=Sa4eP7zvxpk (Diputación Provincial de Córdoba).

Fuente del Pilar.-
     Se trata de una fuente dieciochesca de cuatro caños y cuatro pilones. El material constructivo fundamental en toda la fuente es la piedra; tiene también hierro en los caños y en el remate. Los pilones se adornan con elementos mixtilíneos en bajo relieve. Tiene un remate esférico con elemento de hierro (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Al final de la Calle Pilar, frente a la calle de Las Parras, actual Obispo Pérez Muñoz, se encuentra emplazada una fuente llamada actualmente de El Pilar, antes fuente de los Caños, situada en una plazoleta que queda embellecida con su presencia. Construida en el siglo XVIII, como muchas de las casas más singulares de Carcabuey en un afán de aquella época, de cierto crecimiento demográfico y económico, de dar a la villa un aspecto de ciudad relevante.
     Se trata de una construcción de planta circular formando cuatro lóbulos labrada a mano sobre roca caliza en una sola pieza, cuatro pilones que se abastecen del agua de cuatro caños que manan desde una pilastra central de varios cuerpos diferenciados por su grosor y ornamentación.
     El conjunto, decorado de forma sencilla con placas geométricas recortadas en la piedra, está rematado por unas volutas que sustentan una esfera en la que se engarza un armazón de hierro cuya función, quizás fue, la de asegurar la sujeción de alguna imagen religiosa o posteriormente de alguna farola (Diputación Provincial de Córdoba).

Templete de la Virgen de las Angustias.-

     En la antigua calle de las Parras, hoy Obispo Pérez Muñoz, formando esquina en la Plazoleta de la Cruz de los Mozos, hay un altar bajo la advocación de Nuestra Señora de las Angustias, único en la provincia de Córdoba por su valor artístico y calidad de materiales, como por la peculiaridad de que carece de dueños al no pertenecer al ayuntamiento ni a la iglesia. Fue construido, según testimonios orales de los vecinos, por el antiguo dueño de la casa colindante, quien lo mandaría levantar por devoción a la imagen, en una fecha sin determinar.
     Tras el fallecimiento del propietario, fueron los vecinos quienes se encargaron del mantenimiento y las limpiezas periódicas, aunque el inmueble en sí carece de propietarios. En su interior alberga La imagen de la Virgen de las Angustias es una talla de madera policromada atribuida a la escuela granadina y fechable en torno al último tercio del siglo XVIII.
     La Virgen de las Angustias tiene gran fervor popular, no en vano era desde su plaza, La Cruz de los Mozos, donde se despedían los Mozos llamados a Quintas (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita del Calvario.-
      Se trata de un monte calvario excepcional, uno de los más hermosos de la provincia de Córdoba. En el encontramos uno de los mejores ejemplos de bosque mediterráneo existentes en Andalucía contando con encinas milenarias. 
     Coronando el Monte Calvario de Carcabuey, del siglo XVIII, está la Ermita del Santo Cristo del Calvario. Se trata de una nave de reducidas dimensiones con cabecera casi semicircular, seis metros de largo por tres de ancho, en la que sobresale el lugar en el que esta enclavada. No tiene un estilo neto y el pavimento era de ladrillo cocido. Se cubre con bóveda de medio cañón, trasdosándose en un tejado a dos aguas. en la cabecera presenta tres hornacinas, que en 1917 se enmascaran en madera con remate mixtilíneo.
     El único dato que conocemos sobre la fecha de su construcción es que en un testamento realizado a principios del siglo XVIII se deja una cantidad importante cantidad de dinero para este fin. 
     Se accede a ella por una ruta jalonada de cruces muy singulares. Las cruces combinan en su realización la piedra y el hierro en formas distintas unas de otras formando un conjunto de una gran y excepcional belleza. Se tratar de un vía crucis con las catorce cruces o estaciones de penitencia necesarias para realizar el recorrido.
     Actualmente la ermita se halla en abandono total (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Coronando el Monte Calvario de Carcabuey, del siglo XVIII, está la Ermita del Santo Cristo del Calvario.
     Se trata de una nave de reducidas dimensiones, seis metros de largo por tres de ancho, en la que sobresale el lugar en el que esta enclavada. No tiene un estilo neto y el pavimento era de ladrillo cocido. El único dato que conocemos sobre la fecha de su construcción es que en un testamento realizado a principios del siglo XVIII se deja una cantidad importante cantidad de dinero para este fin. Se accede a ella por una ruta jalonada de cruces muy singulares.
     Las cruces combinan en su realización la piedra y el hierro en formas distintas unas de otras formando un conjunto de una gran y excepcional belleza. Se tratar de un vía crucis con las catorce cruces o estaciones de penitencia necesarias para realizar el recorrido (Diputación Provincial de Córdoba).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de Santa Ana, Iglesia de San Marcos, Ermita de Nuestra Señora del Castillo, Minas del Cerro Moro y Calvario, Castillo de Algar, Monumento al Emigrante, Aljibe, Puente Califal de Piedra, Castillo, Museo Histórico, Fuente del Pilar, Templete de la Virgen de las Angustias, y Ermita del Calvario) de la localidad de Carcabuey, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Plaza de las Flores, Murales, Auditorio, Casa de las Tejerinas, Museo, Esculturas, Faro de Punta Doncella, Mina Conchita, Casa del Aljibe, Plaza de Toros, Necrópolis Corominas, Paseo Marítimo, Restos Torre Romana, Castillo de San Luis, y Torres Almenaras) de la localidad de Estepona, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Plaza de las Flores, Murales, Auditorio, Casa de las Tejerinas, Museo, Esculturas, Faro de Punta Doncella, Mina Conchita, Casa del Aljibe, Plaza de Toros, Necrópolis Corominas, Paseo Marítimo, Restos Torre Romana, Castillo de San Luis, y Torres Almenaras) de la localidad de Estepona, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Costa del Sol Occidental
     Superficie: 127 km2
     Altitud: 21 m
     Latitud: 36º 25'  -  Longitud: -5º 08'
     Distancia a Málaga capital: 90'5 km
Datos demográficos
     Población: 76.975
     Gentilicio: Esteponeros
Ayuntamiento
     c/ Del Puerto, 1, 29680
     952809000     www.ayuntamiento.estepona.es
     Estepona, situada en un enclave privilegiado, cautiva a sus visitantes en cada uno de sus rincones. Su renovado casco antiguo, uno de los más bellos de Andalucía, ofrece al turista la posibilidad de disfrutar de un verdadero jardín urbano, "El Jardín de la Costa del Sol". Su entramado de calles blancas, engalanadas con coloridas macetas cargadas de flores, le dan su esencia de pueblo andaluz costero. Conserva sus costumbres y tradiciones y las ha hecho convivir en total armonía con su aspecto más moderno y turístico.
     Estepona apuesta por la cultura y exhibe el arte en sus calles. Esculturas al aire libre de artistas de prestigio; murales artísticos que decoran las fachadas de los edificios y dan vida a sus calles...Un rico y diverso patrimonio sorprende al visitante, que puede pasear por los diferentes barrios y zonas que acogen en sus edificios obras pictóricas de gran calidad y originalidad, y descubrir una nueva forma de disfrutar el arte.
     En Estepona no puedes perderte sus monumentos:
     Estepona cuenta con numerosos monumentos y museos que permiten al visitante conocer la historia del municipio en un paseo de pocas horas. Empezando por la iglesia de la Virgen de los Remedios, construida en el siglo XVIII; la Torre del Reloj, fundada en el siglo XV y que se conserva en perfectas condiciones, y el Castillo de San Luis, erigido en el siglo XVI por orden de los Reyes Católicos y del que hoy podemos ver los restos de su fortaleza, completan las primeras paradas de este paseo.
     Tras la visita por el centro histórico de la ciudad, el camino hacia la playa lleva hasta el Faro de Punta Doncella. Este edificio cuenta con numerosos miradores para observar el mar Mediterráneo, el Estrecho de Gibraltar y el norte de África. Además de su valor patrimonial, el faro se mantiene en funcionamiento y cada día emite señales luminosas que ayudan a las embarcaciones a embocar el Estrecho de Gibraltar.
     La Necrópolis del Cerro de Corominas cuenta con espacio de interpretación bajo el túmulo, recreando la arquitectura funeraria megalítica. En él se recrean, junto a otros restos, los cinco dólmenes de Estepona, de unos 5.000 años de antigüedad.
     Los amantes de la historia natural pueden disfrutar en Estepona del Museo Paleontológico, con réplicas de dinosaurios, fósiles y hallazgos del Plioceno. En el Museo Taurino, dedicado al maestro Antonio Ordóñez, podemos ver una serie de objetos vinculados con la fiesta nacional. El museo comunica además con la plaza de toros de Estepona, que destaca por su singular planta elíptica.
     La red museística continúa con las exposiciones temporales, ubicadas en un bello edificio de la plaza de las Flores, Casa de las Tejerinas.
     Por su parte, el Museo Etnográfico muestra la forma de vida de los esteponeros durante los últimos siglos.
     Finalmente, el Orchidarium Estepona es un original espacio que alberga más de 5.000 plantas, entre las que destacan las 1.300 especies de orquídeas provenientes de todo el mundo. De ahí que Estepona haya sido calificada como "Jardín de la Costa del Sol". 
     Asimismo, Estepona es considerada como un museo al aire libre, como lo atestiguan sus diversas rutas (de murales, de las esculturas o de las poesías) (Diputación Provincial de Málaga).
      De más que probables orígenes fenicios, la antigua Astapa se encuentra en un terreno llano junto al litoral, tras el cual se levanta la Sierra Bermeja. El trazado de una calzada romana que atravesaba su territorio, resulta indicativo de su posición relevante durante la época imperial, refrendada asimismo por los restos arqueológicos de la ciudad romana de Cilniana. En 1342, sus aguas fueron escenario de una cruenta batalla naval, que enfrentó a los benimerines contra la flota aliada enviada por los reinos de Castilla y Aragón y la República de Génova. Las hostilidades prosiguieron hasta la definitiva conquista castellana, presagiada ya en 1457, cuando Enrique IV destruyó el castillo y arrasó la villa, con motivo de una de esas constantes escaramuzas que intuían lo inevitable. En 1729, Felipe V concedía a Estepona la Real Cédula de Villazgo, que le suponía contar con jurisdicción civil y criminal propia, sustrayéndola a la de Marbella.
     Dentro del perfil urbanístico de Estepona perdura el recuerdo del Castillo de San Luis, en torno al cual, desde el siglo XVI y mucho más a lo largo del XVII, fue creciendo la población, ganando terreno al mar, circunstancias que indujeron a Carlos III a dictaminar su derribo, en el XVIII, para favorecer el proceso de expansión urbana. Dada su posición estratégica en el extremo occidental de la costa malagueña, numerosas torres vigías jalonan el término municipal esteponero, desde el período islámico, incorporándose otras a iniciativa de los ingenieros militares al servicio de la Corona. Entre ellas, la Torre de Arroyo Vaquero, Torre de la Sal Vieja, Torre del Padrón, Torre del Velerín, Torre del Guadalmansa, Torre del Saladillo y la Torre de Baños, cuyo nombre responde a su situación junto a una terma romana. La villa romana de las Torres está declarada Zona Arqueológica desde 1996.
     La dieciochesca Ermita del Calvario, de planta cuadrada cubierta de bóveda de arista y con un pequeño camarín, y la Torre de la antigua Parroquia, construida hacia 1818 e inserta de manera un tanto extraña entre el caserío, constituyen otros hitos referenciales de interés (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La sombra roja de Sierra Bermeja, con sus altas cumbres que cierran herméticamente el paisaje por el norte, se tiende sobre esta blanca villa cuyos muros más antiguos llegan hasta la misma orilla del mar Mediterráneo.
Historia
     La ciudad es sumamente antigua, posiblemente de la época de los fenicios, tiempos en los que, al parecer, era un fondeadero en el que se refugiaban las naves que hacían la singladura de Gaddir a Malaka. Quizá en aquellos momentos ya se conocía con el nombre de Astapa, como dicen algunos, y, desde luego, en ella se asentaron, primero los cartagineses y, más tarde, los romanos. En las crónicas agarenas, Estepona aparece hasta con tres nombres distintos: Astabbuna, Alextebbuna e Istebbuna. Aún existe una curiosa teoría para explicar el nombre de la ciudad, la que lo relaciona con el pri­mer turista conocido con que Estepona contó, un musulmán cordobés de la época del califato que se hizo construir una casa al pie de Sierra Bermeja, a la que venía todos los veranos para gozar del sol y de la playa. El nombre de aquel mahometano era Caí de Benestepar, del que procedería el de la ciudad. En 1456 fue conquistada por Enrique IV de Castilla, quien, no consiguiendo retenerla, procedió a su destrucción. Tras la conquista de Granada, Estepona pasó a depender de Marbella, bajo cuya jurisdicción se mantuvo hasta 1729, en que Felipe V le concedió la independencia. Desde entonces, Estepona ha conocido un continuo desarrollo que ha alcanzado cotas extraordinarias a partir de los años sesenta del siglo XX con la aparición del turismo.
Gastronomía
     Los productos del mar y de la huerta se conjugan hábilmente en la cocina esteponera. Así, sus dos platos más tradicionales son la sopa campera, una excelente sopa de verduras, y las sardinas al espeto, hechas en las populares moragas, o candelas de algas secas. Pescados corrientes son también los boquerones, las brótolas, los salmonetes y las gallinetas. Estepona, como toda la Costa del Sol, cuenta además actualmente con un enorme número de restaurantes en los que pueden encontrarse platos de las cocinas de cualquier parte del mundo.
Artesanía
     No sólo no se han perdido, sino que el turismo ha potenciado trabajos tradicionales como el encaje de bolillos, la forja, la talla en madera, la elaboración del cuero y de la palma, la cerámica, la policromía y el vidrio. Anualmente, el Ayuntamiento organiza una feria de la artesanía local durante la que todos estos trabajos gozan de una promoción especial.
Fiestas
     El Carnaval llena las calles de máscaras y de chirigotas. El 15 de mayo tiene lugar la Romería de San Isidro, que llega a la ermita del parque de Los Pedregales. En la noche del 23 al 24 de junio se lleva a cabo la quema de los bigotes de San Juan, muñecos de diversos materiales que se levantan en calles y plazas. Últimamente se va extendiendo cada vez más la costumbre de encender también grandes hogueras en la playa. Durante la primera semana de julio, se cele­bran las Fiestas Mayores, una importante feria al más puro estilo andaluz. El día de la Virgen del Carmen, 16 de julio, hay una vistosa procesión marinera. El 15 de agosto es el día de la Virgen de los Remedios, patrona de la ciudad, pero también se celebra el Día del turista, de modo que hay procesión mariana y diversos actos para los visitantes. En mayo tiene lugar la Semana del Cine Español, que ya va por su XVIII edición, y en agosto la Semana del Cine de Terror, que en 2005 alcanzó la V edición.
VISITA
     Estepona ha crecido mucho en los últimos. años. El impulso del turismo ha favorecido la aparición de un urbanismo de nuevo cuño que se extiende a lo largo del mar y, avanzando hacia el interior, por las primeras estribaciones de Sierra Bermeja. Ahora bien, la ciudad ha sabido conservar prácticamente incólume su casco histórico, formado por calles labe­rínticas y otras más señoriales, y por plazas alegres y luminosas, cuajadas de flores la mayor parte del año. La calle Real, peatonal y con abundantes comercios y bares, es el eje más importante de esta zona. Subiendo por Santa Ana se alcanzan los restos del castillo de San Luis, pequeña fortaleza levantada a comienzos del siglo XVI, cuando se reconstruyó la ciudad. Prácticamente al lado, hacia el norte, en su correspondiente plaza, está la torre del Reloj, que fue alminar de una primitiva mezquita reconvertida en iglesia cristiana en tiempos de Enrique IV. En la plaza de Blas Infante está el Ayuntamiento, instalado en la llamada casa de los Aljibes, del siglo XIX. Uno de los lugares más hermosos del pueblo es la plaza de las Flores, lugar tradicional, hoy bellamente ajardinado, en el que, desde su apertura en el siglo XVIII, Estepona ha celebrado todos sus festejos, incluidas corridas de toros. En el lado oriental, se sitúa la Casa de la Cul­tura, que alberga también la Biblioteca Municipal y en la que se suceden las exposiciones. Desde esta plaza se ve la torre de la iglesia de los Remedios, situada un poco más arriba, donde estuvo el convento de Franciscanos. Data del siglo XVIII y es de estilo barroco con una fuerte influencia colonial. La torre, muy esbelta, aparece rematada por un afilado chapitel de azulejos blancos y azules.
     Desde la iglesia, por Veracruz, se sale a la calle Terraza, gran eje perpendicular que divide el casco histórico en dos mitades casi simétricas. Esta calle, ancha para lo que es el centro, y también muy comercial, lleva hacia abajo hasta el paseo marítimo. Estepona cuenta con unas playas preciosas, de finas arenas de color dorado y aguas tranquilas y limpias. Caminando por el paseo marítimo hacia el oeste, se alcanza el faro y los puertos pesquero y deportivo, enfrente de los cuales está la graciosa plaza de toros, inaugurada en 1972. En ella se ubican nada menos que tres Museos, el Taurino, con el nom­bre de Antonio Ordóñez, el Etnográfico y, de manera principal, el Paleontológico, uno de los más importantes de España, que en este momento expone al público 4.000 piezas, de las más de 40.000 que tienen sus fondos, que se irán exponiendo a medida que vayan siendo estudiadas.
ALREDEDORES
     Siguiendo la costa a un lado y a otro del pueblo se encuentran una serie de hasta siete torres almenaras, es decir, vigías, desde las que se hacían señales con fuego. Fueron construidas por las distintas civilizaciones que han pasado por el lugar. Son Casasola, junto al hotel Atalaya; Saladillo, en la urbanización del mismo nombre; Guadalmansa, en Cabo Bermejo; Velerín, en la barriada de igual nombre; Padrón, junto al hotel Kempinsky; Celada Vieja, en la urbanización Punta Doncella, y Arroyo Vaquero, en la urbanización Bahía dorada.
     A unos 3 km al oeste de Estepona se llega a Costa Natura, una importante urbanización naturista organizada como un gracioso pueblo andaluz al borde de la playa. En 2006, esta urbanización acogerá el Congreso Mundial Naturista, que traerá representantes de treinta y dos países (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005)
     Villa turística de la Costa del Sol cuyos muros, a los pies de Sierra Bermeja, acaricia el mar Mediterráneo, en el que dispone de un magnífico puerto deportivo.
Historia
     Poblada desde tiempos muy antiguos, tal vez desde la época de los fenicios, la ciudad entra en la historia con la llegada de los árabes, quienes la llamaron Estebbuna y Alextebuna. En 1456 fue conquistada y prácticamente destruida por Enrique IV de Castilla. Este monarca reconstruyó el castillo, que serviría como defensa ante los ata­ques de los piratas berberiscos y alrededor del cual fue creciendo el nuevo pueblo. En tiempos de Juana la Loca perteneció a Mar­bella, ciudad de la que se independizó en 1729 por merced de Felipe V.
Gastronomía
     Los productos del mar y la huerta se conjugan en la cocina de la ciudad. Platos autóctonos son la sopa campera, una excelente sopa de verduras, y las sardinas al espeto.
Artesanía
     Encaje de bolillos, cerámica de diseño pro­pio, trabajos en cuero y en metal comparten las actividades artesanales con las manu­facturas de metales y de vidrios artísticos.
Fiestas
     En febrero, las comparsas y chirigotas del Carnaval compiten con sus disfraces y cancioncillas por las calles de la ciudad. El 15 de mayo tiene lugar la romería de San Isidro Labrador. La noche del 23 al 24 de junio se lleva a cabo la quema de los bigo­tes de San Juan, muñecos de diversos materiales que se levantan en calles y plazas. Las Fiestas Mayores se celebran la primera o segunda semana de julio y el día 16 de este mismo mes la festividad de la Virgen del Carmen, con gran procesión marinera.
Vida urbana
     Ciudad de vacaciones, la vida se organiza por y para éstas. La mañana y la tarde se dedican exclusivamente al mar, tanto a la navegación como a los baños. A mediodía se come en alguno de los estupendos restaurantes próximos al puerto y por la noche se acude a alguna discoteca o tablao flamenco. En medio, muchos practican los deportes que se ofrecen, como el golf. Las mañanas de los domingos se aprovechan para visitar el mer­cadillo que se instala en el puerto.
VISITA Y ALREDEDORES
     La ciudad conserva en su casco antiguo el trazado y el sabor del urbanismo propio de los pueblos andaluces, que coexiste con la aparición de grandes urbanizaciones para acoger al turismo.
     En el casco antiguo, delimitado por el círculo teórico que forman las calles Vera Cruz, Sevilla, Augusto Suárez Figueroa, Viento, Real y Terraza, se encuentran las ruinas del castillo, que aún conserva en buen estado la torre vigía construida en 1585; la torre del Reloj, del siglo XV; la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, obra del siglo XVIII de estilo barroco con fuerte influencia colonial, y lugares tan encantadores como la plaza de las Flores. En la costa, siguiendo la línea del mar, aparece una serie de torres vigías de origen fenicio, reconstruidas por los árabes.
     La ciudad cuenta con puerto deportivo y pesquero para 900 amarres, así como con 21 km de costa con las magníficas playas del Padrón, del Castor, del Saladillo, de la Plata, de la Cala y de la Rada. Costa Natura ofrece sus instalaciones para los aficionados al naturismo (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios
     A finales del siglo XVIII, la Orden de los Frailes Terceros Franciscanos concluía la fábrica del que habría de ser su templo conventual, erigido sobre la primitiva ermita del Cristo de la Vera­ Cruz. Reconvertido posteriormente en parroquia, los sucesos de 1936 provocaron gravísimos daños en el inmueble, que obligaron a su completa reconstrucción, llevada a cabo con importantes modificaciones, en 1943. Entre ellas se cuenta la supresión de las tribunas abiertas sobre los arcos en los entrepaños de la nave central, subsistiendo únicamente el coro-tribuna elevado a los pies en comunicación con las naves laterales, iluminadas desde el exterior mediante ventanales superpuestos abiertos a ambos lados de la fachada.
     Por lo demás, la planta suscribe el esquema de iglesia de tres naves, separadas por arcos de medio punto apeados sobre pilares, crucero escasamente pronunciado con bóveda semiesférica sobre pechinas y presbiterio con testero plano. Las cubiertas diferencian las bóvedas de arista empleadas en las naves laterales, de las bóvedas de medio cañón con lunetos y fajones dispuestas sobre los restantes espacios.
     Al exterior, destaca la portada-retablo, enmar­cada por un hastial mixtilíneo. Realizada en 1772, la incorpora distintos motivos de signo rococó, que contrastan con el esquema clasicista del primer cuerpo a base de pilastras toscanas cajeadas, entablamento con triglifos y mascarones antropomórficos esculpidos en las metopas. La airosa torre, de cuatro cuerpos prismáticos rematados con chapitel piramidal de cerámica, se culminaba en 1795.
     Del patrimonio mueble de la iglesia, destaca en su capilla propia el Cristo de la Vera-Cruz, de cuya imagen, desaparecida, se tiene constancia ya en 1456. De excepcional importancia para la historia de Estepona, este Crucificado resultó también destruido en 1936, conservándose sus cenizas en una Cruz-Relicario. En 1939, Antonio Castillo Lastrucci esculpía el actual, que pa­rece haber heredado el aura taumatúrgica de su predecesor, como icono protector de la ciudad. Se trata de un notable trabajo del artista sevillano, resuelto con su habitual clasicismo y premeditado tintes arcaizantes en la composición de la figura y el sudario, de cara a forzar el paralelismo con el Crucificado desaparecido, con el cual también guarda similitudes en cuanto a la interpretación iconográfica de sujetar el cuerpo de Cristo al madero con cuatro clavos, en lugar de con los tres habituales. También se conserva una Inmaculada Concepción, del mismo artista, en madera policromada y estofada que recrea libremente los prototipos hispalenses del Seiscientos (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Se trata de una iglesia construida en el siglo dieciocho sobre la antigua ermita de la Veracruz. Originariamente formó parte del convento de los Terciarios Franciscanos, se construyó con el trabajo de todo el vecindario esteponero y fue abandonada en 1835 al proclamarse la Ley de la Desamortización.
     Sigue una línea arquitectónica del rococó mezclado con otra procedente de Latinoamérica. En la portada se combinan elementos iconográficos marianos, franciscanos y coloniales. Las tres naves están separadas por arcos de medio punto que reposan sobre pilastras. La decoración de su portada barroca representa el sol, la luna y las estrellas. Sobre éstos aparece un escudo flanqueado por dos extraños rostros. Finalmente, una torre rematada con un chapitel piramidal de cerámica domina el conjunto.
     En 1936 fueron quemados su archivo y sus obras de arte, colocándose el retablo actual en 1993, en el marco de una profunda remodelación (Diputación Provincial de Málaga).

Plaza de las Flores

     Una acogedora y alegre plaza del casco antiguo, donde disfrutar de una copa o las típicas tapas. En ella se encuentra la Casa de las Tejerinas, que actualmente alberga la Oficina de Turismo y acoge diferentes colecciones de arte.
     El urbanismo de Estepona durante el siglo XIX viene marcado por la expansión hacia el este, a lo largo del camino hacia Málaga, a ambos márgenes del río Calancha. Esta ampliación de la villa es dotada de una gran plaza, en la que se construyen las casas más importantes de Estepona hasta ese momento. Durante su historia ha cambiado varias veces de denominación, desde la originaria de Plaza de la Constitución, pasando por Plaza del Rey, de la Cárcel, de José Antonio, Nueva o de las Flores, como es conocida en la actualidad. Hoy es una gran plaza peatonal, centro de la vida de Estepona, casas del siglo XIX, una gran fuente central y, sobre todo, un jardín repleto de las flores que le dan nombre (Diputación Provincial de Málaga).

Murales Artísticos
     Pasea por los diferentes barrios y zonas que acogen en sus edificios obras pictóricas de gran calidad y originalidad, y descubre una nueva forma de disfrutar del arte. Estepona apuesta por la cultura y exhibe el arte en sus calles. Murales artísticos decoran las fachadas de edificios de diferentes barrios y zonas del municipio, dándoles vida y convirtiéndolos en un atractivo más y diferente para los turistas y visitantes (Diputación Provincial de Málaga).

Auditorio Felipe VI
     El Teatro-Auditorio Felipe VI, inaugurado en Marzo 2015, se ha convertido en el mayor espacio escénico de la Costa del Sol, y acoge representaciones teatrales, conciertos, foros, convenciones y exposiciones de primer orden.
     Tiene una superficie total de 5.500 m2 construidos. Su sala principal tiene capacidad para 600 personas y escenario de 225m2, con un sistema de traducción simultanea que permite la celebración de congresos internacionales.
     La sala secundaria con gradas plegables para 100 personas se puede usar como local de ensayo, para música de cámara o exposiciones.
     Cuenta también con una plaza exterior semicubierta que permite su utilización como espacio de exposiciones al aire libre, compatible con los usos interiores del edificio.
     La calidad y amplitud de sus instalaciones. La luz natural entra y se distribuye por el vestíbulo. Los diferentes lucernarios se disponen de modo que la luz indirecta y cenital penetre en todo el espacio, permitiendo un uso más equilibrado y eficiente de la luz artificial (Diputación Provincial de Málaga).

Casa de las Tejerinas - Museo de la Diputación
     Situada en la Plaza de las Flores, es un edificio de planta rectangular del que se desconoce su fecha de construcción, y aunque por sus características podría encuadrarse en el siglo XVIII, su origen bien pudiera ser anterior. Sus elementos más destacados son el patio central, rodeado de columnas, la portada, compuesta por un gran vano resaltado por molduras sobre el que se dispone un balcón, y la torre mirador con arcadas en el piso superior. El edificio fue propiedad de las hermanas Carmen y Francisca Tejerina. Ésta última lo dona al Hospital de la Caridad, teniendo uso asistencial hasta que el Ayuntamiento se hace cargo de él. Actualmente, tiene uso de carácter cultural.
     El Museo de Arte de la Diputación (MAD) de Estepona, ubicado en la emblemática Casa de Las Tejerinas, en la plaza de las Flores. Se trata de un edificio de planta rectangular del que se desconoce su fecha exacta de construcción pero que podría encuadrarse en el siglo XVIII por sus características. En este espacio, en el que destaca su patio rodeado por columnas, la portada y la torre mirador, se exhiben obras de arte contemporáneo, en concreto pinturas del siglo XXI de artistas nacionales consagrados.
     La Diputación Provincial de Málaga ha sido la encargada de dotar de contenido a este espacio con obras adquiridas a través de donaciones de artistas que han expuesto en los distintos espacios expositivos de la institución, compras de obras de diferentes certámenes de artes plásticas celebradas en Diputación y las realizadas en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO) de Madrid.
     El MAD de Estepona alberga piezas producidas en los últimos 18 años de un nutrido grupo de artistas con una gran representación malagueña y andaluza como los malagueños Dadi Dreucol, Enrique Brinkmann, Chema Lumbreras y José Carlos Casado; o los andaluces Santiago Idánez de Jaén, Chema Cobo de Tarifa y Miki Leal de Sevilla. También destacan el guipuzcoano Judas Arrieta y el aragonés Andrés Buforn.
     El centro se inauguró en 2018 y en sus muros cuelgan medio centenar de pinturas en las que se pueden observar distintas tendencias plásticas, ya que los artistas representados se mueven desde el lenguaje más abstracto a la nueva figuración. Además, cuenta con un par de salas para acoger exposiciones temporales (Diputación Provincial de Málaga).

Ruta de las Esculturas
     Estepona se ha convertido en un museo al aire libre. Esculturas de artistas locales y de relevancia internacional están presentes con sus obras en las calles y plazas de la ciudad, ofreciendo a todo el que nos visita un atractivo cultural más (Diputación Provincial de Málaga).

Faro de Punta Doncella

     El Faro de Punta Doncella (S. XX), junto con el de Punta Almina en Ceuta, emiten las dos señales luminosas que ayudan a las embarcaciones a embocar el Estrecho de Gibraltar. El primer faro que se situó en Punta Doncella se proyectó en el año 1861. Fue una torre circular diseñada por el ingeniero Antonio Molina, con una altura de 8,5 metros, lo que unido a la altura natural del terreno, la situaba a 18 metros sobre el nivel del mar.
     Para hacerla mas visible, en 1922 se sustituyó la antigua torre por la actual de 20 metros de altura y 31 sobre el nivel del mar, con una planta octogonal de piedra labrada. También se ampliaron las instalaciones que albergan dispositivos de ayuda, así como la vivienda que han ido ocupando a lo largo de los años los sucesivos torreros o fareros, que junto con sus familias han cuidado de que los navegantes llegaran seguros a sus destinos (Diputación Provincial de Málaga).

Mina Conchita
     Su explotación en la década de 1920 estuvo vinculada a la familia de ingenieros malagueños Orueta. Las muestras de scheelita de esta mina tuvieron fama internacional y están expuestas en museos de todo el mundo, como el Museo de Historia Natural de Londres (Diputación Provincial de Málaga).

Casa del Aljibe - Museo Arqueológico Municipal
     El Museo Arqueológico de Estepona se encuentra en la Casa del Aljibe, denominada así por el depósito de agua ubicado en el subsuelo del patio. En este solar se levantaba una torre de origen musulmán, por lo cual se supone que el aljibe estaría ubicado en el subsuelo para asegurar el suministro de agua en caso de asedio.
     A finales del siglo XVIII las murallas de Estepona se derriban, y en el solar se construye la Casa del Aljibe. El propietario de la casa fue Esteban Barriga, teniente general del Ejército, capitán de la Milicia Nacional de Estepona, caballero de las Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo y alcalde de Estepona entre 1820 y 1835. Tras su muerte, el Ayuntamiento compró la propiedad a su viuda y desde entonces pasó a ser la Casa Consistorial.
     En sus instalaciones se alberga el Museo Arqueológico de Estepona, que reúne piezas procedentes de colecciones particulares depositadas en el Ayuntamiento y vestigios hallados en las intervenciones arqueológicas del municipio. Estas últimas permanecen en el museo en calidad de depósito del Museo de Málaga.
     Las colecciones particulares depositadas tienen su origen, en su mayoría, en excavaciones arqueológicas antiguas, por ejemplo, las realizadas por Luis Soto en el yacimiento fenicio del Torreón en 1974. También en hallazgos casuales, sobre todo de las décadas de los 70 y 80 y en recogidas accidentales de piezas en las redes de pescadores.
     Por otra parte, las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en Estepona han permitido incorporar multitud de piezas arqueológicas procedentes de yacimientos prehistóricos (Loma de la Alberica), asentamientos romanos (Arroyo Vaquero, Saladillo, Casco Histórico de Estepona, etc.) y, sobre todo, de la Estepona musulmana.
     El museo alberga una buena representación de cerámicas y otros objetos pertenecientes a lo que pudo ser la Medina Istibūna, destruida por Enrique IV en 1460 ante la imposibilidad de su repoblación. Además, se muestran evidencias de la multiculturalidad de la costa, fruto del contacto entre fenicios y comunidades locales, como contenedores de aspecto piriforme de los siglos VIII a.C. procedentes de arroyo Vaquero, ánforas de los siglos VII y VI a.C. del yacimiento del Torreón, así como otros materiales procedentes de los diversos "oppida" púnicos.
     Los restos más antiguos se remontan al Paleolítico y consisten en una serie de útiles tallados en piedra. También hay testimonios del Neolítico y las edades del Cobre y el Bronce, como cerámicas, útiles de piedra tallada y hachas de piedra pulida. El centro tiene una buena colección de terra sigillata procedente de barcos que se hundieron frente a la costa cuando, después de llevar un cargamento de aceite a Roma, traían a su regreso lotes de cerámica de mesa fabricada en los alfares de La Graufesenque (Milau, Francia) (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de la Imagen y del Sonido
     Inaugurado en 2004, durante la XVII Semana del Cine Español de Estepona, el Museo rinde homenaje a Luis García Berlanga, uno de los directores más importantes de la historia del cine español.
     Sus diversas salas nos invitan a hacer un recorrido por la historia del cine, la música y el tebeo. Consta de las siguientes salas:
     - Sala María Isbert: recuerdos de las Semanas de cine que se celebran anualmente en Estepona dedicadas tanto al cine español como al género fantástico y de terror. Reúne carteles, programas y recuerdos de los artistas que han pasado por Estepona. .
     - Pasaje Musical de Los Spring: un recorrido por la historia de la música en Estepona a través de los conciertos más importantes de las últimas décadas, así como un homenaje a los músicos esteponeros.
     - Sala Edgar Neville: repaso de la cinematografía desde sus comienzos a finales del siglo XIX hasta los años 90 gracias a una magnífica colección de cámaras y proyectores cedidos por los Hermanos Cantos que las recopilaron durante muchos años de afición y dedicación al séptimo arte (Diputación Provincial de Málaga).

Plaza de Toros - Museos Taurino "Antonio Ordoñez", Paleontológico, y Etnográfico Municipales
     Inaugurada en 1972, es la primera plaza de toros asimétrica del mundo. Obra del arquitecto Juan Mora Urbano, está diseñada para asegurar el máximo de sombra y comodidad para los espectadores. El gran matador rondeño Antonio Ordoñez fue el primer empresario de este coso taurino. Su distribución asimétrica favorece la celebración de todo tipo de competiciones deportivas, espectáculos culturales, conciertos, etc. En sus amplias instalaciones acoge varios museos municipales
     En la Plaza de Toros de Estepona, la primera plaza asimétrica del mundo, diseñada por el arquitecto Juan Mora Urbano en 1972, se encuentra el Museo Taurino ‘Antonio Ordóñez’, además de los museos Etnográfico y Paleontológico. El Museo Taurino está dedicado a la figura del mítico matador, que, además, fue el primer empresario del coso taurino esteponero. Su albero fue inaugurado por su nieto, el famoso torero Francisco Rivera Paquirri.
     En este Museo se pueden observar multitud de objetos relacionados con la fiesta de los toros, tales como fotografías de importantes toreros de todas las épocas, cabezas de toros lidiados en tardes memorables, fotos de escenas en la plaza que pasaron a la historia, hierros y divisas de las ganaderías españolas y portuguesas, una completa colección de cartelería taurina y, sobre todo, diversos trajes de luces donados por los mejores toreros de España. Los aficionados a la tauromaquia disponen de un recorrido histórico en el que se destacan las figuras del toreo del último siglo.
     Desde el Museo Taurino se accede directamente a la Plaza de Toros. Su particular diseño, creado para asegurar el máximo de sombra posible y para la comodidad de los espectadores, su forma elíptica y asimétrica la caracterizan.
     En el año 2000 se inauguró el Museo Paleontológico de Estepona, un centro ubicado en la Plaza de Toros de la ciudad que acoge una importante colección de dinosaurios. Se trata de réplicas de esqueletos de los extintos reptiles patagónicos excavados y depositados en el MEF (Museo paleontológico Egidio Feruglio) en Trelew, (Argentina).
     Junto a estas réplicas de dinosaurios, el museo expone una muestra de fósiles originales de las diferentes eras geológicas representadas en Andalucía junto a algunos especímenes de otras localizaciones de España. Entre sus colecciones destacan la dedicada a Sierra Bermeja, a los moluscos marinos del Plioceno, un arrecife de coral de Triásico Superior, una selección de fósiles y réplicas de dinosaurios a tamaño real.
     El visitante puede observar una muestra de rocas y minerales del entorno, con especial atención a la singularidad que presenta Sierra Bermeja. En este espacio se presenta desde su geología a los endemismos propios de este paraje natural.
     En la parte dedicada a los moluscos marinos del Plioceno se encuentran especímenes de las cuencas de Málaga y Estepona con una antigüedad de 5 a 3 millones de años a. C. De este periodo se pueden ver vegetales, vertebrados, braquiópodos, briozoos, crustáceos, conidarios, equinodermos y moluscos.
     Además, se muestra un arrecife de coral del Triásico Superior, (Rhaetiense, de 210 millones de años A.P.) con los fósiles del molusco Rhaetavicula contorta mejor conservados de España. Son los fósiles más antiguos descubiertos en Estepona, incluyendo corales, moluscos, esponjas y estromatolitos.
     También se expone una selección de fósiles que ofrecen una secuencia paleontológica desde el Cámbrico inferior, (trilobites de la Sierra norte de Sevilla), la era Mesozoica, (ammonites y belemnites de Casares y de Sevilla) y la era Cenozoica, hasta el Holoceno, con una colección de moluscos marinos actuales de todo el mundo.
     El visitante puede aprender más sobre paleontología gracias a las réplicas de dinosaurios patagónicos, a tamaño real, procedentes de Sudamérica.
     El Museo Etnográfico, que se ubica en los locales de la segunda planta de la Plaza de Toros de Estepona, rodeado de jardines, es un espacio cultural que difunde las costumbres de la comarca con una curiosa exhibición de aperos del campo y del mar. Alberga una valiosa muestra de 2.000 instrumentos de trabajo que retratan las formas de vida, costumbres y economía de los habitantes del municipio en los últimos siglos. Así pues, la exposición consta de dos partes, una dedicada a la agricultura y otra a la pesca, y cuenta con cuatro salas temáticas: una sala de miniaturas, una sala del campo, otra marinera y un espacio donde se exponen maquetas de barcos y una bitácora.
     El museo fue inaugurado con las aportaciones de la colección de aperos de Miguel López García y algunas otras de vecinos de Estepona. El visitante puede conocer los pormenores de los oficios gracias a reproducciones de embarcaciones, artes y utensilios utilizados en el mar, como una patera equipada, paneles de aparejos y nudos. En la sala del campo se exponen herramientas y útiles relacionados con la vida doméstica y las labores agrícolas y ganaderas tales como la apicultura, la siembra, la siega, la trilla, el almacén de granos, la fragua y la fábrica de gaseosa. 
     El Museo Etnográfico es uno de los tres espacios culturales municipales que tienen su sede en el coso de la ciudad de Estepona (Diputación Provincial de Málaga).

Necrópolis Dolménica Corominas
     En el Parque Municipal “San Isidro Labrador”, más conocido como Los Pedregales, se encuentra el Centro de Interpretación de Corominas, el cual fue inaugurado en marzo del 2007. Con unos 5000 años de antigüedad, es la primera agrupación en necrópolis dolménica conocida en la Costa del Sol. Está formada por varias estructuras revestidas y cubiertas por losas de piedras con restos de decenas de individuos y sus depósitos funerarios.
     Muy cerca fue localizado este yacimiento prehistórico de Coromina, en el año 2001, mientras se hacían unas obras de construcción del tramo de la autopista de la Costa del Sol, entre Estepona y Guadiaro.
     En el Parque de los Pedregales se construyó un edificio expresamente para albergar los sepulcros, es una bóveda de unos 24 metros de diámetro y seis de altura, oculta bajo el paisaje del parque, y coronada por un óculo central.
     En su interior se ha reconstruido la topografía del yacimiento, incluyendo los cinco dólmenes de hace unos 5.000 años en su posición original, de los que se exhumaron varias decenas de individuos enterrados con vasijas de cerámica, útiles de piedra, puntas de flecha, hachas y adornos personales, sobresaliendo las cuentas de collar, realizadas algunas sobre piedras semipreciosas, así como conchas marinas perforadas.
     Los paneles explicativos, las vitrinas con los materiales encontrados en el interior de los sepulcros, el cielo de constelaciones de la época y la iluminación a través de fibra óptica, complementan la exposición.
     Entre todos los restos encontrados, destacan los cinco sepulcros colectivos construidos a base de grandes lajas de piedra, que se conservan en un excepcional estado.
     Corominas es la más meridional de las necrópolis megalíticas localizadas en Andalucía y una de las más importantes de nuestro patrimonio histórico cultural (Diputación Provincial de Málaga).

Paseo Marítimo
     Espacioso paseo de casi 3 km que recorre La Playa de la Rada hasta el Puerto Pesquero. Es la joya de Estepona, abierto al mar, ejercita el cuerpo y recarga el espíritu. Punto de encuentro durante todo el año, a todas horas. Desde él se puede disfrutar de extraordinarios amaneceres, sobre todo en invierno, debido al precioso juego de luces y colores que hacen el sol y las nubes. La luz, el mar y el entorno, invitan a disfrutar del paisaje y del amanecer paseando junto a la orilla, o si lo prefieres, a hacer deporte (Diputación Provincial de Málaga).

Restos Torre Romana

     Se trata de una habitación octogonal que corresponde a la cripta de un mausoleo, un edificio funerario monumental construido hacia finales del siglo IV d.C., hace unos 1600 años. Se conserva una habitación subterránea, con muros de más de un metro de espesor y pavimento de cantos rodados. La habitación superior del mausoleo estaría dedicada probablemente a capilla funeraria. Entre los escombros caídos en el interior de la cripta se han recuperado elementos de la decoración del edificio, entre los que hay fragmentos de placas de mármol procedente de varias canteras de todo el Mediterráneo y numerosas teselas (piezas de mosaico) de colores. Este tipo de monumentos funerario se extienden por todo el Imperio Romano asociado a la expansión del Cristianismo, y debió ser construido por la familia propietaria de la extensa villa ubicada al oeste del mausoleo, de la cual se han excavado muros y pavimentos de la zona residencial, piletas de salazón, hornos de fabricación de ánforas para la exportación de las salazones y enterramientos de los siglos II-VI d. C. El mausoleo fue expoliado y abandonado a partir del siglo VI d. C., y fue muy afectado por la construcción de la muralla musulmana y un pozo del siglo XIII, en el cual se descubrió un interesante conjunto de cerámica islámica entre la que destaca una jarrita con decoración epigráfica que puede contemplarse en el cercano Museo Arqueológico, hogar de la “Venus de Estepona” (Diputación Provincial de Málaga).

Restos Castillo de San Luis
      El castillo de San Luis se encuentra ubicado en el casco histórico de Estepona, en las cotas superiores de una elevación que domina el fondeadero natural de la playa de la Rada.
     Los restos del Castillo de San Luis que han llegado hasta nuestros días son realmente sólo una parte del castillo original, en concreto uno de los tres baluartes y uno de los lienzos, el suroeste, de los cinco del castillo original, al que se han ido añadiendo y sustrayendo diversos elementos durante más de 400 años. 
     El primero de los elementos conservados de la fortificación original del siglo XVI es un baluarte, denominado en las fuentes "Baluarte del Mediodía". Tiene planta pentagonal, y está compartimentado en cuatro partes mediante muros de mampostería que no traban con los muros exteriores. El conjunto está macizado con tierra apisonada, no habiéndose conservado restos del suelo de losas mencionado en diversos documentos. El muro norte del baluarte conserva adosados al exterior los restos de una escalera que comunicaba el patio de armas del castillo con la explanada, donde se encontraban un cuerpo de guardia, la campana de la vela y el arranque del paso de ronda. 
     El segundo elemento original conservado es la cortina suroeste de muralla, que discurría originalmente entre los baluartes del Mediodía y el de Poniente, desaparecido. Al interior de este lienzo suroeste del castillo se conservan los restos del paso de ronda original, que tras su acondicionamiento como batería es denominado en la documentación banqueta, consistentes en siete pilares y un machón encastrado al exterior del muro oeste del baluarte, en los que apoyan los arranques de siete arcos de ladrillo. Los siete pilares, de los que sólo se observa su coronación, al estar cubiertos por el relleno para la construcción de la explanada de la batería, no traban con la fábrica del lienzo del castillo, tal y como se indica en varios documentos. 
     Los muros de ambos elementos, cortina suroeste de la muralla y baluarte, están construidos a base de mampostería irregular enripiada con fragmentos de tejas y ladrillos, unida con argamasa blanquecina, que al exterior presenta restos de enlucido. Entre los mampuestos, muy heterogéneos en origen y tamaño, destacan los de arenisca amarillenta y los de caliza. Sólo se utilizan sillares de arenisca en el ángulo sur del baluarte, en el punto de unión de los lienzos sureste y suroeste, y en el cordón del castillo, consistente en una moldura semicircular. También se conservan tres desagües del paso de ronda que vierten hacia el exterior mediante unos canales labrados en losas de arenisca. 
     El uso de ladrillos sólo se documenta en el arranque de los siete arcos del paso de ronda, todos ellos derruidos. No se observa en ninguno de los lienzos restos de merlones o cañoneras. 
     En cuanto a los cuarteles adosados al interior del lienzo suroeste de la muralla, que se conocen gracias a varios planos, es imposible conocer su grado de conservación, ya que fueron ocultados totalmente por el relleno de la batería a mediados del siglo XVIII. 
     El muro construido hacia 1752 para aislar el flanco suroeste del castillo original del resto y convertirlo en una batería cañonera se conserva en su integridad, incluyendo cinco estribos interiores. Este muro, que presenta un acusado talud al exterior, presenta la misma altura que los lienzos del siglo XVI. Tiene un tramo recto, paralelo al lienzo suroeste del castillo del siglo XVI, que arranca desde el ángulo noroeste del baluarte, cerrando el espacio con un tramo curvo que se une al extremo oeste del lienzo original del siglo XVI. Se conserva un vano abierto en el muro, ubicado junto a la unión entre el muro de la batería y el lienzo suroeste del castillo, que parece haber sido abierto en época reciente, posiblemente a principios del siglo XX. La fábrica de este muro y sus estribos interiores es de mampostería irregular enlucida al exterior, mientras que el cordón se marca con una simple línea de ladrillos. Al contrario del lienzo original del siglo XVI, se aprecian en todo el muro los mechinales rectangulares, la mayoría de ellos tapados al exterior. También se conserva el relleno que colmataba todo el conjunto para formar la explanada o terraplén, con una potencia estimada de unos 6 metros, lo que supondría un volumen de unos 1000 metros cúbicos de relleno. 
     También se conservan diversos elementos que testimonian el cambio de uso de la fortaleza a partir de principios del siglo XX, como un parapeto de mampostería que, a modo de barandilla, se superpone a los muros del baluarte. Este parapeto sustituye a la coronación del muro, desmochado en un momento indeterminado. También se observan en diversas fotografías elementos que no han llegado hasta nuestros días, como una torre-mirador con cubierta a cuatro aguas, que aparece en una fotografía de 1914, o un corral ubicado en el ángulo noreste del baluarte, que se aprecia en fotografías de mediados de los años 80. 
     En excavaciones realizadas en el lugar en el que se encuentra el castillo se han localizado restos romanos que cronológicamente se encontrarían allí entre el siglo I d.C. hasta el VI.
     Después de esto el lugar se abandonó hasta el siglo X en el que funda una medina, conocida como "Istibuna", que en el siglo XII ya cuenta con un recinto amurallado, unas tenerías y una necrópolis.  En 1456, tras la conquista fue destruida.
     En 1575 se propone la ampliación de la villa hacia el norte con la construcción de un nuevo recinto amurallado (Rojo, s.f., pp. 469-470). Dicha obra no llega a realizarse, pero se trazaron dos planos. Ambos planos son dibujados por el ingeniero Juan Ambrosio Malgrá, Maestro Mayor de obras del Reino de Granada, que estaba en la zona supervisando las torres almenaras. La gran novedad de estos planos es que se representa por primera vez de forma gráfica, y sin que haya ninguna mención previa conocida, el castillo de San Luís. En esta primera representación el castillo de San Luis se encuentra en obras, dibujándose cuatro cortinas del castillo en construcción, que corresponden a los laterales este, sureste, suroeste y oeste del castillo, además de dos baluartes con casamatas. También se representa el terraplén, que nunca se llegó a ejecutar. 
     La iniciativa de la construcción del castillo correspondió a Fernando Hurtado de Mendoza, capitán general de la costa del Reino de Granada. Las obras del castillo de San Luis se culminaron en 1588, siendo alcaide Juan de Palomares. 
     La principal función del nuevo castillo era la defensa del flanco sur de la fortificación medieval mediante el adosamiento de un frente abaluartado en su punto más vulnerable, dos importantes problemas lastraron su efectividad ya desde el momento de su puesta en servicio: por una parte, el deficiente diseño del baluarte central y, por otra, la insuficiente dotación de artillería y guarnición, puesta de manifiesto de forma recurrente.
     En el siglo XVII el alcaide del castillo escribe al rey señalando los numerosos defectos del castillo además de reiterar la escasez de dotación y artillería.
     El cartógrafo Pedro de Texeira, dibuja la fortaleza de Estepona y representa el Castillo de San Luis con una altura mucho menor que las murallas de la alcazaba, con una planta que presenta tres ángulos o puntas hacia el mar, no detallando ni baluartes ni dependencias interiores. 
     Tras la toma inglesa de Gibraltar en 1704, tienen lugar varias batallas navales en la playa de la Rada, a los píes del castillo de San Luis. El plano más detallado del castillo está datado en 1731. Presenta una planta del castillo y un perfil del lienzo suroeste. En líneas generales, destaca la gran plaza de armas, porticada, rodeada de cuarteles, los baluartes de Levante y Poniente y el baluarte central, al que denomina "Plaza de armas". También muestra la sección de los cuarteles de dos plantas adosados al interior de los lienzos del castillo con el paso de ronda emplazado sobre el tejado. Por tanto, según los investigadores, este adarve se debió construir entre 1616, cuando el entonces alcaide se queja de su ausencia, y 1731. 
     En 1739 el Marqués de Valdecañas, enumera una serie de problemas que presenta el castillo, entre ellos, la construcción de viviendas entre este y la playa. Este hecho impediría la función de los cañones si fuera necesario.
     Ya posteriormente, el terremoto de Lisboa también afectó al castillo. El último documento militar que menciona el castillo, la Memoria de José Herrera García (Gil, 2004, p. 1124), data de 1857 y contiene la más extensa descripción conservada del castillo. En primer lugar define su planta, "de forma irregular cuadrilátera, el frente del mar es de 24 varas de longitud, formado por dos torreones rectangulares en los extremos y una cortina con ángulo saliente bastante obtuso en el medio, que hace agudos los ángulos del flanco" (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Antigua fortaleza de los tiempos de la reconquista, mandada construir en su primera fase por la Reina Isabel La Católica a principios del del siglo dieciséis, con el fin de reforzar las murallas de la villa y facilitar su repoblación. El castillo sustituyó a una antigua fortificación de origen árabe a la que habían llamado Estebbuna, nombre del que finalmente se originó "Estepona". 
     Su función fue básicamente defensiva y de seguridad para sus habitantes, propiciando el desarrollo de una población cada vez más numerosa, facilitando la repoblación de la zona y la posterior expansión urbanística más allá de sus propios muros. La sucesiva construcción de viviendas adosadas a la muralla provocó que durante siglos la fortaleza permaneciera casi oculta.
     El castillo fue destruido en parte en 1810 a manos de las tropas francesas. En la actualidad quedan en pie los restos de la torre y una lámina de la muralla sur. En el entorno también se pueden visitar los restos de la torre romana de la calle Villa (Diputación Provincial de Málaga).

Ruta de la Poesía
     Diversos rincones del centro histórico de Estepona acogen diferentes composiciones poéticas de autores nacionales e internacionales, en su idioma original y también traducidas al español (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Arroyo Vaquero

      Se encuentra emplazada en un montículo junto al mar vigilante de una gran extensión de playa. Está situada a 200 metros de la desembocadura del Arroyo Vaquero y a escasos metros de la playa, en la Urbanización Bahía Dorada, en una zona algo elevada junto a la playa dentro de la urbanización Bahía Dorada y protegida por una zona ajardinada. 
     Estas tierras, continuamente hostilizadas desde el mar, sólo debieron dedicarse a pastoreo vacuno, de lo que hay numerosas referencias que debieron originar la denominación del arroyo de aguada y de esta torre.
     Se trata de una torre de forma troncocónica maciza hasta la puerta, para proporcionar solidez. Sobre una base maciza se construyó la cámara interior, conservada, abriéndose una entrada en el lado norte a unos 7 metros del suelo. Esta cámara presentaría otro hueco en el lado sur localizándose en su interior la chimenea y escalera de acceso al terrado. Este último se protegía con un pretil en donde se aprecian restos de sus matacanes situados en los ejes (también se localizaría la salida de humos). Su fábrica es de mampostería, utilizando el ladrillo en elementos exteriores e interiores. Presenta revoco exterior.
     Su base tiene un perímetro de 26,60 metros y un diámetro de 8,45 metros; la azotea la tiene de 5,95; altura total 13 metros; entrada a 7,60. Su escarpe es de 1,25 metros, lo que supone un 9,65 % de talud. Es fábrica de mampostería de piedra bermeja con ladrillos en la zona alta; tuvo matacanes de vigilancia en los ejes del terrado, de los que se conserva uno de ellos.
     Antes de su restauración en 1987 tenía adosada unas chozas, construidas con piedras y ladrillos arrancados de la propia torre (Temboury Álvarez, 1975: 61-62) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Repartidas a lo largo de sus 21 kilómetros de costa , Estepona cuenta con 7 torres almenaras, de origen musulmán y castellano, testimonios de un sistema de defensa que perduró hasta el siglo XIX. Tras la conquista castellana, las costas andaluzas eran atacadas con mucha frecuencia por piratas norteafricanos y turcos, quienes capturaban a los habitantes para venderlos como esclavos y saquear sus bienes, de ahí que los ciudadanos no quisieran participar en la repoblación de la zona. Para luchar contra estos desembarcos piratas, los cristianos pusieron en funcionamiento un sistema defensivo basado en una serie de torres desde las cuales se hacían señales de humo durante el día y luminosas durante la noche, con el fin de avisar rápidamente en caso de desembarco enemigo. Estas torres son denominadas torres almenaras, torres atalayas o torres vigías, conservándose en Estepona seis torres de origen cristiano y una de origen musulmán. 
    Se encuentra dentro de una urbanización privada, en los jardines de la misma. No apta para realizar actividades culturales.
     Emplazada en un montículo junto al mar y al arroyo Vaquero vigilaba antiguamente una gran extensión de playa, hoy se encuentra en los jardines de la urbanización Bahía Dorada.
     Data de la segunda mitad del s. XVI y es de planta circular y en su interior, una habitación con chimenea y cúpula de ladrillos, escalera y terraza.
     Algunas de estas torres vigía de Estepona presentan además garita del s. XIX y ladroneras orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. El torreón existente no parece el primitivo, en 1565 se enlucen sus paramentos exteriores; se fragua un lecho de hormigón en el terrado y se hace un parapeto de cinco cuartas de altura, con su lomo por encima. Es de forma troncocónica su base tiene un perímetro de 26,60 m. lo que supone un diámetro de 8,45 m., la azotea la tiene de 5,95 altura total 13 m.; entrada a 7,60, su escarpe es de 1.25, que supone un 9,65 por ciento de talud. Es fábrica de mampostería de piedra bermeja con ladrillos en la zona alta; tuvo matacanes de vigilancia en los ejes del terrado, de los que se conserva uno de ellos.
     Hoy en día, sufre deterioros no importantes. Ha tenido adosada unas chozas, construidas con piedras y ladrillos arrancados de la propia torre (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Baños o Casasola
      Se encuentra situada en el municipio malagueño de Estepona, a unos 500 metros de la N-340 y a escasos metros de la playa.
     Es de origen musulmán y se cree que fue construida en el siglo XIV. Se caracteriza por disponer de planta de herradura y 15 metros de altura. Dada su esbeltez la base de la torre fue reforzada.
     Su tipología es frecuente en las fortificaciones malagueñas del siglo XIV-XV.
     La Torre de Baños es de planta de herradura como ya se ha dicho, muy esbelta; también podría considerarse como torre cilíndrica, con la pared norte plana o achaflanada, de unos 5 metros de diámetro. Su gran altura, 15 metros, provocaba problemas de esbeltez, por lo que se le añadió un revellín (refuerzo) troncocónico en la base, de 3 metros de altura, construido en 1565. Sobre este cuerpo se construye el resto de la torre dividida en su interior en dos plantas, la inferior a 7 metros del suelo, presenta la entrada a la torre en el lado norte; más arriba, y también en dicha cara, se abre una ventana a unos 9 metros del suelo. Asimismo, presenta otra abertura en el lado sur. Este conjunto constructivo remataría en una azotea protegida con pretil uniforme, donde aparecen restos de matacán que protegería el acceso. Su fábrica es de mampostería cuya piedra se colocaría en hiladas horizontales. El ladrillo utilizado se limita a los huecos de las aberturas.
     Su nombre responde a la terma romana que existe en las cercanías, ahora suelen llamarle también de Casa Sola, por el caserío en que está enclavada. El terreno es de aluvión formado por el río Guadalmina, que la envolvía en delta en el siglo pasado.
     Este término despoblado tiene una gran tradición histórica, acostumbraban llamarlo «Estepona la Vieja». Los geógrafos e historiadores clásicos le han otorgado diversos nombres: Avieno la llama Silbis; Palibio, Elingas; Tito Livio la denomina Silpia o Silpa, y dice que en ella acampó Asdrúbal después de haber intervenido en Cádiz; pero su denominación más frecuente es la de Cilmiana, que es como la cita Antonino corno segunda mansión del itinerario de Málaga a Cádiz. 
     Todavía a fines del XVIII los arqueólogos denunciaban las ruinas de su población y la existencia de largos murallones bajo el mar.
     Esta vieja torre existía al establecerse las Instrucciones de 1497; en ellas se disponía que hubiese estable un peón elegido por la ciudad y con jornal de veinticinco maravedíes.
     La hacen singular su proporción esbelta y planta en forma de herradura; torres cilíndricas con dorso achaflanado, son frecuentes en las fortificaciones malagueñas del siglo XIV-XV. Su reducida superficie, unos 5 m. de diámetro y su elevación de unos 12, la harían, como las chimeneas industriales, oscilar con el viento, cosa que después se trató de corregir agregando a su base un revellín en forma de tronco de pirámide. Iguales causas y remedios se manifiestan en la Torre Bermeja y Mármol (Rebelión. Libro IX. Capítulo III) cita otra torre oscilante, el alminar de Júzcar en el que sobre el pretil alto, un hombre con fuerza hacía tañer las campanas, sin llegar a ellas.
     La Torre de los Baños está construida con mampostería bermeja, colocada en hiladas horizontales; no se emplea ladrillo; el enlucido parece de principios del siglo XVI.
     Interiormente tiene dos plantas, en la segunda se conserva una de las ménsulas de piedra del matacán. Sobre este piso se elevaba el terrado, en ruinas, capaz para un cañón pequeño (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se sitúa junto a los jardines del hotel Atalaya. Aunque el suelo parece ser de titularidad pública, no es lo suficientemente amplio como para realizar actividades  culturales, no obstante está a muy pocos metros de la playa.
     Está ubicada en el puntazo del mismo nombre, en el término municipal de Estepona, con el límite de Marbella a la derecha de la desembocadura en el mar del río Guadalmina.
     Es obra musulmana, pues está incluida en la relación de castillos y torres del litoral de Granada que tras de la conquista, se hizo durante el reinado de los Reyes Católicos. Se infiere, que desde esta torre los islamitas ejercían vigilancia sobre la parte de poniente del espacio marítimo de Marbella y era, por tanto, pieza esencial de su dispositivo defensivo. La Torre de Casasola o Baños se encuentra en los jardines del Hotel Atalaya.
     Su nombre corresponde a la terma romana que existe en las cercanías. La hacen singular su proporción esbelta y planta en forma de herradura; torres cilíndricas con dorso achaflanado, su reducida superficie, unos 5 m. de diámetro y su elevación de unos 12, la harían oscilar con el viento cosa que después se trató de corregir agregando a su base un revellín o refuerzo en forma de tronco de pirámide. Lleva a gala ser la almenara más esbelta de todo el litoral andaluz, pues tiene una altura de quince metros. La torre construida en mampostería bermeja, colocada en hiladas horizontales donde no se emplea ladrillo, el enlucido parece de principios del s. XVI.
     Interiormente tiene dos plantas, en la segunda se conserva una de las ménsulas de piedra del matacán. Sobre este piso se eleva el terrado, en ruinas, capaz para un cañón pequeño. En 1565 se le hicieron las obras siguientes: solería, suelo del terrado, revocos exteriores y construcción del revellín, con que se trataba de evitar su vibración (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Guadalmansa

     Se sitúa próxima a la playa en una zona abierta, y está localizada dentro del yacimiento romano de Las Torres. 
     La Torre de Guadalmansa tiene forma de prisma rectangular cuyos lados en su base presentan 6,50 x 6,70 metros. Su altura es de 14 metros. Interiormente se distribuye en dos cámaras estando en la inferior la puerta de ingreso, en el lado norte, a unos 7 metros del suelo; también presenta una ventana en el lado oeste.
     La comunicación interior entre las cámaras se produciría a través de diversos tramos de escaleras que finalizan en el terrado protegido por un pretil en el que sobresale una estructura no identificada en su lado sur-oeste (especie de espadaña). El pretil presenta restos de matacanes. Tiene una ladronera orientada al norte, sobre la vertical de la puerta y un escudo esgrafiado sobre ella que representa una cruz de Jerusalén inscrita en un círculo. 
     Su fábrica es de mampostería cuyas piedras se colocan en hiladas perfectas, y presentando un mortero muy rico de cal y arena. Los ángulos están construidos con sillarejos colocados a soga y tizón (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Dentro de la urbanización Torre Bermeja, en unos amplísimos jardines y junto a unos restos romanos, pertenecientes a la Villa romana de las Torres. Es un lugar idóneo para la realización de actividades culturales.
     En la fachada del litoral existen un conjunto de torres vigía erigidas entre finales del s. XV y el s.XVI, son de origen fenicio-romano, restauradas y ampliadas bajo la dominación árabe y que resultaron de gran valor durante la consolidación del Estado Español como defensa contra las incursiones de los piratas marinos, un buen sistema de defensa que perduró hasta el siglo XIX. Son las Arroyo Vaquero, Baños, Guadalmansa, Saladillo, Salavieja, Padrón y Velerín.
     Esta torre es denominada también como la torre Desmochada, siendo construida en época musulmana, posiblemente durante el S.X, aunque sufrió importantes modificaciones en el S.XVI.
     Con planta cuadrada, y una altura total de 14 m. se considera una de las torres más interesantes y hermosas de la costa malagueña. Su calidad de fábrica, su planta cuadrada y su gran elevación inducirán a creer que se trata de un viejo faro romano. Es un tronco de pirámide cuadrada, con lado de 6,55 m. Su edificación es de mampostería, de piedra bermeja también utilizada en otras fortificaciones; están colocadas en hiladas perfectas, sin uso de ladrillo y con un mortero muy rico de cal y arena que la conservado inmutable. Los ángulos están construidos con sillarejos, colocados a tizón y soga, para dar traba a la construcción; tal sistema fue empleado en algunas fortalezas musulmanas.
     Sus paramentos estuvieron guarnecidos, pero dejando los mampuestos y cantería rehundidos y sin cubrir, lo que debió darle un intenso sentido cromático. No hay ventana en el frente sur, por lo que la vigilancia debió realizarse desde el terrado a 14 m. de altura y 5,10 de lado, en cuyo ángulo se construyó posteriormente una especie de espadaña. Interiormente tiene dos plantas con cúpulas de medio punto y una escalera que da paso a una gran terraza con garita del S.XIX, y una ladronera orientada al norte, sobre la vertical de la puerta. Como testimonio de las restauraciones del S.XVI conserva un escudo esgrafiado sobre la puerta. Los trabajos de restauración de la torre han consistido en una labor previa de consolidación de las zonas más deterioradas, su adecuación para visitas e iluminación entre otros (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Saladavieja
      La Torre de la Sala Vieja está situada en una zona elevada a poca distancia de la costa, más concretamente en el Residencial Bahía Dorada, pasada la entrada al Puerto Deportivo de Estepona en dirección Cádiz. Está emplazada en un montículo, al norte del camino, alejada unos 300 metros de la playa y contigua al faro y Punta de la Doncella, con cuya denominación también se la ha designado; a su espalda quedan las Mesas de Salavieja que tal vez hayan podido darle su denominación. Queda por encima de la carretera nacional, dominando los accesos a Estepona al situarse sobre una zona elevada. La expansión urbanística del municipio ha acabado por incorporar la torre a su tejido urbano. Su base está ajardinada y se encuentra enmarcada por edificaciones residenciales de gran altura que han disminuido considerablemente su antiguo alcance visual que permitía la comunicación con las torres de Arroyo Vaquero y del Padrón.
     La Torre de la Sala Vieja fue llamada de Estepona por su proximidad de 1 km a esta villa. También aparece referida como Azala Vieja, Çelada Bieja, Sal vieja, Sala Vieja, Salavieja o Torre de la Doncella.
     Tiene forma troncocónica que descansa sobre una zarpa cuadrada de 7,60 metros de lado. Su perímetro es de 23,70 metros, su diámetro en la base de 7,52 metros, que pasan a 6,60 metros en la terraza y una altura superior a los 11 metros. El escarpe de su muro exterior tiene una pendiente del 6,03%. Su base es maciza, presentando sobre ella una cámara cuya entrada se localiza en el lado norte a 7,55 metros del suelo. Esta cámara presenta una pequeña ventana cuadrada de vigilancia en el lado sur. Internamente dispondría de chimenea y escalera de acceso a la terraza. Ésta última presenta un pretil no uniforme (rebajado en el lado sur); asimismo sobresaliendo de ella aparece una garita de vigilancia y restos de matacán sobre el acceso. Su fábrica es de mampostería con piedra bermeja, utilizándose el ladrillo en los huecos, al arco de ingreso la bóveda de la cámara interior, el matacán y la garita.
     Tenía capacidad para un cañón. La terraza tiene un diámetro exterior de 6 metros; en ella queda el resto del matacán y un garitón de fines del XVIII. 
     Su conservación es muy buena, sólo faltan algunas piedras del frente meridional. En el lado opuesto se construyó una infravivienda.
     Su alcance visual es de 8 km, a 5 mantenía comunicación con la Torre del Padrón y a 3 con la de Arroyo Vaquero (Temboury Álvarez, 1975: 63) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La torre se encuentra dentro de la red de edificios de la localidad, difícilmente localizable. No es apta para la realización de actividades culturales.
     La Torre de Saladavieja o de la Sal Vieja se encuentra en la urbanización Punta Doncella.
     Data de la segunda mitad del s. XVI y es de planta circular y en su interior tiene una habitación con chimenea y cúpula de ladrillos, escalera y terraza.
     Algunas de estas torres vigía de Estepona presentan además garita del s. XIX y ladroneras orientadas hacia los cuatro puntos cardinales.
     Es de forma troncocónica con capacidad para un cañón, fabricada en mampostería con piedra bermeja; el uso del ladrillo se supedita al arco de ingreso y al matacán. La edificación descansa sobre una zarpa cuadrada de 7,60 m.; el círculo del basamento es de 23,70 m. y su diámetro 7,52; al norte una puerta de ingreso con umbral a 7,55 m. Y al sur una pequeña ventana de vigilancia, cuadrada. La terraza tiene un diámetro exterior de 6 m.; en ella queda el resto del matacán y un garitón de fines del XVIII, el escarpe de su muro exterior es de 6,03 por ciento. Su conservación es muy buena, solo faltan algunas piedras del frente meridional. Su alcance visual era de 8 Km., 5 a la Torre del Padrón y 3 a la de Arroyo Vaquero (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Saladillo

     Está enclavada junto a la playa, en la Urbanización el Saladillo y es prácticamente igual a la Torre del Velerín. En la parte baja de la torre quedan restos de una antigua vivienda que se adosaba a ella y le propició algunos daños importantes.
     La Torre del Saladillo, que también aparece como Lançe del Saladillo, es otro ejemplo de construcciones históricas que ha visto transformado su entorno de manera significativa. Podría haber estado asociada a la existencia de salinas en su alrededor, pues se encuentra situada junto al mar y al arroyo de Saladillo, en terreno arcilloso que posibilitó esta explotación de salinas.
     Actualmente se encuentra enmascarada por urbanizaciones, zonas ajardinadas, aparcamientos y una calle que solamente le respetan un mínimo espacio perimetral. Esta vía es la que comunica la torre con la N-340, aunque no resulta fácil hacerlo de manera visual por la comentada transformación de la franja de terreno existente entre carretera y litoral.
     Fue construida partir del siglo XVI, y ha sufrido diversas modificaciones y restauraciones en épocas posteriores. Tiene forma troncocónica con una zarpa cuadrangular en su base de unos 8 metros de lado. Sus dimensiones son 7,40 metros de diámetro en la base (su perímetro es de unos 23 metros), que se reduce en las partes altas a 5,70 metros, con una altura total de 12,20 metros en el exterior de la coronación; esto supone 0,85 metros de escarpa y un desplome del 6,5%. 
     Presenta una base maciza construyéndose, a partir de ella, la cámara interior cuyo acceso se presenta en el lado norte y a una altura de unos 6 metros del suelo. En el lado opuesto aparece una pequeña ventana. Internamente se podrían identificar la chimenea y la escalera de acceso al terrado. Éste último presenta un pretil no uniforme, sobre elevado en el lado norte en el que son visibles restos del primitivo matacán defensivo (también se ubicaría en él la salida de humos). 
     Su fábrica es de mampostería con uso de ladrillos en huecos y en la bóveda de la cámara interior.
     Su forma es semejante a la de las Torres del Padrón y Velerín, dotadas en el periodo de las Regencias. Podría haberse construido durante la segunda regencia de Don Fernando, con posterioridad a sus Instrucciones de 1511 y antes de la llegada de Carlos V (1516).
     La fábrica es totalmente de mampostería, piedra bermeja, sin empleo de ladrillo. El ingreso está al norte, con huecos y ménsulas para matacán; ventana pequeña, probablemente abierta con posterioridad (Temboury Álvarez, 1975: 93) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se encuentra en zona urbanizada, junto a unos aparcamientos. Aunque tiene un zona acotada y es de libre visita, no la consideramos apta para la realización de actividades culturales.
     Se encuentra ubicada en la urbanización Saladillo, situada junto al mar y al  Arroyo de Saladillo, en terreno arcilloso en que fueron posibles explotaciones de salinas.
     Data de la segunda mitad del s. XVI y es de planta circular, de forma troncocónica seme-jante a la del Padrón y Velerín. Tiene en su interior, una habitación con chimenea y cúpula de ladrillos, escalera y terraza. La fábrica es totalmente de mampostería, piedra bermeja, empleando ladrillo en huecos y en la bóveda de la cámara interior. Ingreso al norte, con huecos y ménsulas para matacán, ventana pequeña abierta probablemente con posterioridad.
     Internamente se podrían identificar la chimenea y la escalera de acceso al terrado, que presenta  un pretil no uniforme, sobre elevado en el lado norte en el que son visibles res-tos del primitivo matacán defensivo. También se ubicaría en él la salida de humos.
     Sus dimensiones son: diámetro 7,40 m. en la base y 5,70 diámetros de altura, total 12,20 m. en el exterior de la coronación; esto supone 0,85 m. de escarpa y desplome de seis y medio por ciento. Su estado de conservación es perfecto (Diputación Provincial de Málaga).

Torre del Padrón
      La Torre del Padrón se encuentra ubicada junto a la playa y a la derecha de la desembocadura del Río del Padrón, que nace en Sierra Bermeja.
     Se encuentra actualmente separada de la N-340 por el Kempinsky Hotel Bahía, situándose en los jardines del complejo hostelero. Sin la edificación anexa ocupada por la Guardia Civil, sigue manteniendo relación física y visual tanto con la línea de playa como con el río que le da nombre, pero en un contexto con un gran aumento de construcciones residenciales que la descontextualiza y dificulta entender la continua línea de torres que salpicaban la costa.
     Con anterioridad se encontraba formando parte de una deshabitada casa cuartel de la Guardia Civil, construida en la década de 1950, que había apoyado algunas de sus dependencias sobre sus muros. También se había instalado una escalera de hierro ubicada en el lado este que permite el acceso a la cámara a través de una abertura totalmente nueva.
     Es una torre troncocónica con 7,35 metros de diámetro y un perímetro de unos 23 metros en la base, mientras que la terraza tiene 5,30 metros de diámetro, contando con una altura de unos 12 metros. La escarpa es de 1,02 metros, contando sus muros con un 14% de inclinación. Presenta un cuerpo inferior macizo y sobre él una cámara con acceso abierto en el lado norte a 7,35 metros del suelo. En el lado opuesto se abre otra pequeña abertura. Internamente se localizan la chimenea y la escalera hacia la terraza. Esta última se protege de un pretil no uniforme (rebajado en el lado sur) con restos de un matacán sobre el acceso; igualmente y sobresaliendo del terrado aparece en el lado sur una garita para fusileros de principios del siglo XIX, según reza la inscripción que figura en ella: "Esta garita se hizo en 1804, reinando D. Carlos IV".  La defensa y vigilancia debió hacerse sólo desde la azotea, en la que existe una garita de finales del siglo XVIII. Su fábrica es de mampostería con utilización de ladrillo en los huecos y en la bóveda de la cámara interior, sin olvidar el matacán y la garita.
     Su cámara debió de ser cerrada; al lado sur sólo hay una pequeña tronera irregular, la azotea ha tenido matacanes de los que se conserva el que protege al hueco de ingreso. La defensa y vigilancia debió hacerse sólo desde la azotea, donde existe una garita de finales del siglo XVIII.
     Es de fábrica de mampostería de piedra bermeja; el ladrillo sólo se empleó, tal vez posteriormente, para el hueco de ingreso.
     La conservación es buena, aunque fue alterada con algunas construcciones adosadas y un evacuatorio. Fue restaurada en 1998 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se encuentra esta torre situada dentro de los jardines del hotel kempinski, no siendo apto el entorno para la realización de actividades culturales.
     Se encuentra ubicada en los Jardines del Hotel Kempiski, junto a la playa y a la derecha de la desembocadura del Río del padrón que nace en Sierra Bermeja. Data de la segunda mitad del s. XVI y es de planta circular y en su interior, una habitación con chimenea y cúpula de ladrillos, escalera y terraza.
     Algunas de estas torres vigía de Estepona presentan además garita del s. XIX y ladroneras orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. Es de planta de mampostería de piedra bermeja; el ladrillo solo se empleó, tal vez posteriormente, para el hueco de ingreso. Tiene forma troncocónica, con base de 7,35 m. de diámetro y 12 m. de alto. La azotea 5,30 de diámetro; altura de ingreso 7,35, la escarpa 1,02 lo que da a sus muros un 14 por ciento de inclinación. Su cámara debió de ser cerrada, al lado sur solo hay una pequeña tronera irregular, la azotea ha tenido matacanes de los que se conserva el que protege al hueco de ingreso. La defensa y vigilancia debió hacerse sólo desde la azotea, en la que existe una garita de finales del s. XVIII (Diputación Provincial de Málaga).

Torre del Reloj

     Durante el siglo XVI, tras la conquista cristiana, los repobladores de la villa construyen la Iglesia de los Remedios, con su torre de planta cuadrada y aspecto muy sencillo, similar a las torres defensivas. En el lado sur de la torre se coloca un reloj de sol, que, a partir de entonces, marca el devenir del tiempo para los esteponeros. A principios del siglo XVIII se le añade un campanario de estilo neoclásico, decorado con elementos cerámicos. El terremoto de 1755 provoca la ruina y posterior derribo de la iglesia, quedando a partir de entonces la torre. A principios del siglo XX se coloca un su interior imponente reloj que, con sus toques de campana, sigue marcando el ritmo del tiempo en las calles del casco antiguo (Diputación Provincial de Málaga).

Torre del Velerín
     La Torre de Velerín resulta ser una de las escasas construcciones de este tipo que se ubica en un entorno con un bajo nivel de construcciones contemporáneas. Incluso ha desaparecido una antigua edificación anexa -un antiguo cuartel de carabineros- que evidenciaba la importancia estratégica de este punto entre las torres del Padrón y Guadalmansa. La visita a este monumento permite contemplar el corredor en una zona de transición entre Estepona y la antigua zona agrícola de San Pedro de Alcántara. Está situada junto a la playa en una zona algo elevada y junto a una vivienda abandonada. Una cerca de alambre de una propiedad colindante está unida a ella. Se trata de una torre construida a partir del siglo XVI con modificaciones de siglos posteriores.
     Es de forma troncocónica levantada sobre una zarpa cuadrada de unos ocho metros de lado. Tiene un perímetro de 23 metros, las bases con diámetros de 7,35 y 5,45 metros, alto total 11,60 m, puerta a 6,65 metros; escarpa de 0,95 metros, que hace un desplome de 8,40% (Temboury Álvarez, 1975: 81). Presenta una base maciza y sobre ella una cámara conservada cuyo acceso se abre en el lado norte a unos 6 metros del suelo. Presenta asimismo una abertura en el lado sur. Igualmente, en su interior se dispondrían la chimenea y la escalera hacia el terrado.
     La fábrica de mampostería sin empleo de ladrillo, piedra color bermejo, resto de guarnecido dejando visto el frente de las piedras; bajo la ventana hay una reparación con cantos grandes rodados, que pueden proceder de la cercana basílica paleocristiana de San Pedro de Alcántara.
     Están algo ruinosos los huecos de las puertas y ventanas y el pretil de coronación, tras el que se emplazaba un cañón pequeño. 
    El terrado está protegido por un pretil que se presenta rebajado en el lado sur (dispondría de la correspondiente salida de humos). Su fábrica es de mampostería con uso de ladrillo en aberturas y bóveda interior, entre otros elementos. Ha tenido modificaciones en los siglos posteriores a su construcción (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Bajo un pinar junto a la playa. El entorno está algo sucio, aunque tras una limpieza podría ser apto para realizar actividades culturales. En las proximidades se están ejecutando obras urbanísticas.
     Se encuentra ubicada en la barriada Velerín. Data de la segunda mitad del s. XVI y es de planta circular y en su interior, una habitación con chimenea y cúpula de ladrillos, escalera y terraza.
     Algunas de estas torres vigía de Estepona presentan además garita del s. XIX y ladroneras orientadas hacia los cuatro puntos cardinales.
     De forma troncocónica, fábrica de mampostería sin empleo de ladrillo, piedra color bermejo, resto de guarnecido dejando visto el frente de las piedras; bajo la ventana hay una reparación con cantos grandes rodados, que pueden proceder de la cercana basílica paleocristiana de San Pedro Alcántara. Están algo ruinosos los huecos de las puertas y ventanas y el pretil de coronación, tras el que se emplazaba un cañón pequeño. Se asienta sobre una zarpa cuadrada de 8 m. De lado, las bases de 7,35 y 5,45 m. alto total 11,60 m. puerta a 6,65 m., escarpa 0,95 que hace un desplome de 8,40 por ciento (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Plaza de las Flores, Murales, Auditorio, Casa de las Tejerinas, Museo, Esculturas, Faro de Punta Doncella, Mina Conchita, Casa del Aljibe, Plaza de Toros, Necrópolis Corominas, Paseo Marítimo, Restos Torre Romana, Castillo de San Luis, y Torres Almenaras) de la localidad de Estepona, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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