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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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martes, 8 de septiembre de 2026

La Festividad de la Natividad de María Santísima de los Dolores en su Soledad, en Albaida del Aljarafe (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Festividad de la Natividad de María Santísima de los Dolores en su Soledad, en Albaida del Aljarafe (Sevilla).   
     Hoy, 8 de septiembre, es la Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte Festividad de la Natividad de María Santísima de los Dolores en su Soledad, en Albaida del Aljarafe (Sevilla).
     En Albaida del Aljarafe el ocho de septiembre se celebran las fiestas en honor a la Natividad de la Virgen de los Dolores. 
     Esta festividad tiene dos elementos claves, uno es la celebración de una romería al Monasterio del Loreto y el otro la procesión de la imagen el ocho de septiembre. Conocidos como "Soleanos" y representados por el color morado, la celebración se enmarca, en un contexto común en los pueblos del Aljarafe, y donde la población se divide de forma equitativa entre dos principales hermandades. Esta división de evidencia en una rivalidad simbólica que tiene como punto álgido la celebración de septiembre. En el caso de Albaida, junto a los Soleanos, nos encontramos con los Cruceros.
     Aunque la celebración se extiende durante una semana, las principales actividades de esta celebración son la romería del día seis de septiembre y la procesión del día ocho. El traslado de la imagen desde la iglesia, lugar donde permanece todo el año, hasta el Oratorio de la Hermandad tiene lugar el 4 de septiembre y se entiende como el inicio de la celebración. El día siguiente tiene lugar el rezo del Rosario y la exaltación de la Romería.
     El seis de Septiembre a las siete de la mañana, después de que la noche anterior se terminaran de preparar las carretas, se inicia la romería. Se recoge el Simpecado en la capilla y se pone en la carreta, que tirada por bueyes, lo llevara hasta Loreto para volver entrada la noche. Participantes y soleanos que no pueden asistir a la romería (es día laboral), acompañan la comitiva detrás del Simpecado hasta la salida de la población. El tamborilero va tocando delante de los bueyes avanzando de forma independiente y después los  participantes van detrás del Simpecado cantando. El orden de la romería por tanto es el siguiente: primero, los caballistas, seguidos del tamborilero que anda a la par que los boyeros o carreteros que llevan la carreta del Simpecado, a continuación las personas que realizan el camino a pie, seguidos de los charrets, los remolques adornados (con papel cortado a tiras) y finalmente los remolques que se adornan de forma más aleatoria. Durante el camino, que transcurre al paso que marcan los bueyes, gran parte de los participantes van en el remolque, mientras comen y beben e invitan amigos y allegados. 
     Al llegar al santuario de Loreto, se lleva a cabo la ofrenda y misa. Paralelamente a este acto, buena parte de los asistentes a la romería preparan el espacio donde se acomodarán en la explanada situada al lado de la ermita. Después de la celebración religiosa, los asistentes se reparten a lo largo de la explanada y comparten comida y bebida. Por la tarde la comitiva vuelve al pueblo y se realiza una ofrenda floral.
     El día ocho es el día principal de la celebración. A primera hora de la mañana sale la Diana por las calles de Albaida y durante un par de horas la banda de música recorre las principales calles del pueblo. A las doce se lleva a cabo la Solemne Función Principal en el oratorio de la Hermandad con la particularidad de la participación del coro flamenco de la hermandad. A las siete de la tarde la banda de música del Carmen de Salteras realiza un pasacalles anunciando el inicio de la procesión. La imagen de la Virgen de los Dolores en su Soledad procesiona en un trono lleno de nardos que son donados por los miembros de la hermandad. Los momentos de mayor intensidad la salida del oratorio, el paso por el arco de la calle Cervantes y la entrada. La procesión es el momento más relevante de la festividad y por eso junto a la romería, es el acto de mayor participación.
     El último día se realiza el traslado de la imagen desde el Oratorio de la Hermandad hasta el altar mayor de la Iglesia del pueblo y la quema de un castillo de fuegos artificiales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía sobre la Natividad de la Bienaventurada Virgen María;
   Se ignora no sólo la fecha, fijada arbitrariamente el 8 de septiembre (El Sol, explican los teólogos, en esta fecha entra en el signo e Virgo, así como Cristo entrará en el vientre de María), sino también el lugar de nacimiento de la Virgen: unos opinan que fue en Jerusalén, otros en Nazaret o Belén.
   A causa de la ausencia de detalles tópicos, los artistas copiaron la Natividad de la Virgen de la Natividad de Cristo.
   Santa Ana está acostada o sentada en su cama, asistida por dos mujeres que vierten agua con un aguamanil sobre sus manos. En Dafni, una de ellas, de pie detrás de la cabecera de la cama, agita un matamoscas encima de su cabeza.
   Es posible que esas tres mujeres sean una supervivencia de las tres Parcas de la mitología  griega, siempre presentes cuando un niño abre los ojos a la luz.
   Como en la Natividad de Jesús, el motivo bizantino del Baño de la niña persistíó a lo largo tiempo. Las comadronas bañan a la pequeña María en una cuba, jofaina o pila con forma de copa.
   En la pintura realista del siglo XV, esta nota de intimidad y esta búsqueda de lo pictórico se exageran a expensas del sentimiento religioso. Las vecinas acuden para visitar a la parturienta, charlar con ella y llevarle regalos. Calientan el agua del baño y sacan pañales del arcón. La Natividad  de la Virgen se convirtió en una escena de género.
     A partir del siglo XVI se puso de manifiesto una reacción contra esta concepción burguesa y prosaica de la leyenda mariana. Altdorfer transportó el lugar de la escena de una habitación de parturienta a la nave de una iglesia. Regresó a tradición popular según la cual los ángeles habrían descendido del cielo para celebrar el nacimiento de su futura Reina. Éstos vuelan hacia su cuna, describen una alegre ronda encima de su cabeza y cantan en su honor.
    En el siglo XVII, en la iconografía  inspirada por el concilio de Trento casi siempre se ven ángeles afanados alrededor de la Virgen recién nacida, como para elevar su nacimiento al mundo divino. Sin embargo este motivo es muy anterior al concilio, puesto que ya aparece hacia 1520 en la Ronda de los ángeles de Altdorfer (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Solemnidad de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María;
     Primera fiesta relativa a la infancia de María, con unos orígenes bastante oscuros. Debió surgir como conmemoración en la basílica levantada en su honor en Jerusalén junto a la piscina probática, que está atestiguada a partir del siglo V y confirmada por la arqueología, en el lugar que el apócrifo Protoevangelio de Santiago señala su nacimiento, sobre esta época. 
     Los cruzados levantaron allí la Basílica de Santa Ana4. La fecha del ocho de septiembre debió fijarse porque al ser el principio de la Obra de la Redención, era oportuno colocarla al principio del año eclesiástico, según el Menologium Basilianum. Condicionó posteriormente la del ocho de diciembre de la Inmaculada. Existe un himno escrito por Romano el Meloda hacia el 550 en honor de la Natividad de la Virgen María, pero se duda de que fuera compuesto para la liturgia, aunque habla de la celebración de la fiesta. En Oriente adquirió pronto notorio auge, y ya en el periodo justinianeo se la atestigua en Bizancio.  En el siglo VII fue introducida en Occidente. Aparece en el calendario de Sonnacio, Obispo de Reims (614-631). Sergio I (+701) prescribe en Roma letanías en esta fiesta, como en las demás marianas, con procesión que partía desde San Adriano (edificio de la Curia en el Foro Romano) hasta Santa María la Mayor. 
     Los antiguos sacramentarios, excepto el Leoniano, ofrecen ya formularios para una fiesta del nacimiento de la Virgen. Fue dotada de octava por Inocencio IV Fieschi en 1243, como cumplimiento de un voto hecho por los cardenales en el cónclave de 1241, cuando estuvieron presos tres meses del Emperador Federico II. Gregorio XI Beaufort ha hizo preceder de vigilia en 1378. Declarada fiesta de precepto, perdió este carácter en la reforma de San Pío X Sarto, y actualmente tiene el rango litúrgico de fiesta.  En cuanto a la elección del día, hay quien opina que se impuso esta fecha porque, al considerar el nacimiento de María el principio de la culminación de la Obra de la Redención, se impuso septiembre por ser el comienzo del año litúrgico de los griegos. No obstante, otras fechas se registran para la fiesta: el antiguo calendario jeronimiano le señala el diez de agosto; los coptos la celebraban el veintiséis de abril y ahora el uno de mayo; los abisinios la conmemoraban durante treinta y tres días seguidos bajo el título de Semilla de Jacob. La consolidación y generalización de la fecha del ocho de septiembre parece deberse a que, instituida la de la Inmaculada Concepción el ocho de diciembre por ella, al retrotraerse nueve meses de gestación, al popularizarse, incidió reflejamente en la de la Natividad (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
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sábado, 4 de abril de 2026

Procesiones de hoy, Sábado Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Sábado Santo, en Sevilla.
     Hoy, 4 de abril, es Sábado Santo. Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos, y se abstiene absolutamente del sacrificio de la Misa, quedando desnudo el altar hasta que, después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la Resurrección, se inauguren los gozos de la Pascua, con cuya exuberancia iniciarán los cincuenta días pascuales.
       Según una antiquísima tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor, y la Vigilia que tiene lugar en la misma, conmemorando la Noche Santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como «la madre de todas las Santas Vigilias» (San Agustín).
       Durante la Vigilia, la Iglesia espera la Resurrección del Señor y la celebra con los sacramentos de la iniciación cristiana (CO, 332). Los fieles, tal como lo recomienda el Evangelio (Lc 12, 35-48), deben asemejarse a los criados que con las lámparas encendidas en sus manos esperan el retorno de su Señor, para que, cuando llegue, los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa.
       Esta vigilia es figura de la Pascua auténtica de Cristo, de la noche de la verdadera liberación, en la cual, «rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo» (pregón pascual) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
     Y qué mejor día que hoy para ExplicArte las procesiones de hoy, Sábado Santo, en Sevilla, en el que procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. del Sol: La Fervorosa y Mariana Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos del Triunfo de la Santa Cruz, Santo Cristo Varón de Dolores de la Divina Misericordia, Nuestra Señora del Sol y San Juan Evangelista; es  ésta  una corporación   fundada  en  1995, aunque sus orígenes  se  remontan  a  1932, con sede canónica en la Iglesia parroquial de San Diego de Alcalá, del sevillano barrio del Plantinar, siendo sus imágenes titulares el Santo Cristo Varón de Dolores  de la Divina Misericordia y Nuestra Señora del Sol, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena, obras de José Manuel Bonilla Cornejo en 2003 y 1989, y María Santísima de la Salud.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Sol: www.hermandaddelsol.org

     Hdad. de los Servitas: La Real, Ilustre y Venerable Hermandad de Nazarenos y Primitiva Cofradía Servita de Ntra. Señora de los Dolores, Santísimo Cristo de la Providencia, María Santísima de la Soledad y San Marcos Evangelista; es  ésta  una  corporación  fundada  en  1696, con sede canónica en la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, del barrio de San Julián, siendo sus imágenes titulares son el grupo de la piedad compuesto por Nuestra Señora de  los Dolores  y el  Santísimo  Cristo  de  la Providencia obras de José Montes de Oca en 1740, mientras que María Santísima de la Soledad es obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1966 y remodelada por Antonio Joaquín Dubé de Luque en 1967. 
Enlace a la web oficial de la Hermandad de los Servitas: www.realhermandadservita.com

    Hdad. de la Trinidad: La Pontificia, Real, Muy Ilustre y Trinitaria Hermandad Sacramental y Archicofradía de Nazarenos del Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad, Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, María Santísima de la Concepción, Nuestra Señora de la Esperanza Coronada y San Juan Bosco; es ésta una corporación fundada en 1507, con sede canónica en la Basílica de María Auxiliadora, del sevillano barrio del Fontanal-María Auxiliadora-Carretera de Carmona, siendo sus imágenes titulares el Sagrado Decreto  de  la  Santísima Trinidad  (Dios-Hijo  obra de Emilio Pizarro en 1913, Dios-Padre atribuida al círculo de Juan  de  Mesa  en el primer cuarto del siglo XVII, y la de Dios-Espíritu Santo obra de Juan Mayorga en 1995), el Santísimo  Cristo de las Cinco Llagas obra de Luis Álvarez Duarte en 2002, acompañado por María Santísima de la  Concepción, de Antonio  Bidón  en  1958  y  San  Juan Evangelista de autoría anónima, y finalmente Nuestra Señora de la Esperanza, obra de Juan de Astorga en 1820.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Trinidad: www.hermandaddelatrinidad.es

    Hdad. del Santo Entierro: La Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, Triunfo de la Santa Cruz y María Santísima de Villaviciosa; es ésta una corporación fundada en el siglo XVI, y con sede canónica en la iglesia conventual de San Gregorio Magno, del centro de la ciudad, siendo  sus  imágenes titulares, el Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, obra atribuida con seguridad a la gubia de Juan de Mesa a comienzos del siglo XVII, y María Santísima de Villaviciosa, tallada por Antonio Cardoso de Quirós en 1691, al igual que el Triunfo de la Santa Cruz, también del mismo autor. 
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Santo Entierro: www.santoentierro.org

     Hdad. de la Soledad de San Lorenzo: La Pontificia y Real Hermandad Sacramental, Nuestra Señora de Roca Amador, Ánimas Benditas, Beato Marcelo Spínola y Primitiva Cofradía de Nazarenos de María Santísima en su Soledad; es ésta una corporación fundada en 1557, y con sede canónica en la iglesia parroquial  de  San  Lorenzo, del sevillano barrio de San Lorenzo  siendo  su  imagen  titular,  María  Santísima en su Soledad, una talla anónima de mediados del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo: www.hermandaddelasoledad.org

    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de la tarde del Sábado Santo, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

La imagen de María Santísima de la Soledad, obra de Castillo Lastrucci y remodelada por Dubé de Luque, titular de la Hermandad de los Servitas

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de María Santísima de la Soledad, obra de Castillo Lastrucci y remodelada por Dubé de Luque, titular de la Hermandad de los Servitas, de Sevilla.  
     Hoy, sábado 4 de abril, es Sábado Santo. Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos, y se abstiene absolutamente del sacrificio de la Misa, quedando desnudo el altar hasta que, después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la Resurrección, se inauguren los gozos de la Pascua, con cuya exuberancia iniciarán los cincuenta días pascuales.
       Según una antiquísima tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor, y la Vigilia que tiene lugar en la misma, conmemorando la Noche Santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como «la madre de todas las Santas Vigilias» (San Agustín).
       Durante la Vigilia, la Iglesia espera la Resurrección del Señor y la celebra con los sacramentos de la iniciación cristiana (CO, 332). Los fieles, tal como lo recomienda el Evangelio (Lc 12, 35-48), deben asemejarse a los criados que con las lámparas encendidas en sus manos esperan el retorno de su Señor, para que, cuando llegue, los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa.
       Esta vigilia es figura de la Pascua auténtica de Cristo, de la noche de la verdadera liberación, en la cual, «rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo» (pregón pascual) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la imagen de María Santísima de la Soledad, obra de Castillo Lastrucci y remodelada por Dubé de Luque, titular de la Hermandad de los Servitas, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Sábado Santo.
     La Hermandad de los Servitas, tiene su sede canónica en la Capilla de los Dolores, que se encuentra, al igual que su Casa de Hermandad, en la calle Siete Dolores de Nuestra Señora, 1; en el Barrio de San Julián, del Distrito Casco Antiguo.
     María Santísima de la Soledad, cotitular de la Hermandad de los Servitas, procesionó por primera vez bajo palio el Sábado Santo del año 1981. Podría considerarse el último legado del escultor Antonio Castillo Lastrucci para la Semana Santa de Sevilla. En efecto, esta imagen mariana fue encargada el 5 de marzo de 1966 al anciano imaginero Castillo Lastrucci por los hermanos Juan y Esteban Pechero Guinea, ascendiendo su coste a 15.000 pesetas (90 euros). Estos la regalan a la Hermandad, pero al no ser del gusto de la Junta de Gobierno esta le encargó al hermano Antonio Dubé de Luque su remodelación. De inmediato, entre el 5 de septiembre y el 15 de octubre del mismo año, la remodelo Dubé de Luque (Hermandad de los Servitas).
     Capilla de los Siete Dolores, junto a la parroquia de San Marcos. Dolorosa de la Semana Santa, cofradía de los Servitas, Sábado Santo. Obra original de Antonio Castillo Lastrucci, remodelada en 1967 por Antonio Dubé de Luque, quien la mejoró notablemente, perfeccionando y afinando de forma ostensible sus bellos rasgos. También le puso otras manos. Mide 1,69 m. De las tres con esta advocación que desfilan penitencialmente, es la única que va bajo palio, el cual ofrece corte rectilíneo, con severo y acertado gusto. La capilla delantera de sus respiraderos lleva cincelada una pequeña Madonna "Addolorata", según modelo italiano, y junto al llamador va otra pequeña figura, ebúrnea, de Nuestra Señora de San Lorenzo, Patrona de Valladolid. Magnífico exorno floral. Igualmente se cuida bastante el acompañamiento de música. Entre los momentos interesantes de la procesión se cuenta el desfile por la plaza del Cristo de Burgos, por la calle doña María Coronel, y la recogida junto a la hermosa plaza de Santa Isabel, todo ello con emotivo e inevitable acento epilogal, lleno de romanticismo (Juan Martínez Alcaide. Sevilla Mariana, repertorio iconográfico. Ediciones Guadalquivir, Sevilla. 1997).
María Santísima de la Soledad.
Iconografía: Virgen al pie de la Cruz, tras la Crucifixión de Jesucristo.
Autor: Antonio Castillo Lastrucci (1882-1967) y Antonio Joaquín Dubé de Luque (1943).
Cronología: 1959  1966.
Autor de las manos: Antonio Joaquín Dubé de Luque.
Cronología de las manos: 1966.
Intervenciones: Antonio Joaquín Dubé de Luque (1966).
Altura: 169 centímetros.
     La compleja historia de la imagen dolorosa de la hermandad de los Servitas fue despejada por don Jesús Palomero Páramo, tomando como base las aportaciones del mejor conocedor de la producción de Antonio Castillo Lastrucci: nos referimos a Manuel Tobajas Villegas.
     Tras la ejecución de esta imagen en 1959, Antonio Castillo la cede a la hermandad del Gran Poder. Sin embargo, años después, seguía sin recibir culto pues fue colocada en la sala de exposiciones para no levantar sospechas de una posible sustitución de la titular mariana de la corporación, Nuestra Señora del Mayor Dolor y Traspaso.
     Llegados a este punto se dan dos circunstancias que va a converger en un mismo punto: por un lado, la precariedad económica por la que pasaba Castillo en los años finales de su vida supuso la petición de dicha imagen para poder venderla. Esta devolución se producía en el mes de julio de 1966; por otro lado, los hermanos Esteban y Juan de Dios Pechero Guinea encargan a Castillo Lastrucci en marzo del citado año una dolorosa para el futuro palio de la corporación servita, aún sin ser penitencial, entregando éste, cuatro meses después, la talla recuperada por una cuantía de 15.000 pesetas. Tras la entrega por parte del escultor, la familia propietaria realizó la donación de la misma a la hermandad.
     Sin embargo, ni a los promotores ni a la hermandad agradó esta imagen, con lo cual tras una búsqueda infructuosa de un imaginero que retallara el rostro, llega a manos de Antonio Dubé de Luque. Tan profunda fue la intervención que ella ejecutó Dubé que, según la opinión de Palomero, se debe incluir esta talla en la producción de este artista porque en ella plasma sus personales rasgos estilísticos. Como dato anecdótico podemos decir que el imaginero recibió la cantidad de 2.000 pesetas por la intervención. Según Martínez Alcaide "la mejoró notablemente, perfeccionando y afinando de forma ostensible sus bellos rasgos".    
     En la Exposición de Arte Sacro organizada por la hermandad Servita participa esta imagen, la cual meses después, en noviembre de 1967, se bendice en la iglesia del convento de Santa Isabel, incorporándose dicha advocación como titular de la hermandad en 1970 y procesionando bajo palio por primera vez en la Semana Santa de 1981. Como bien dicen los especialistas don Juan Miguel González y don José Roda, esta imagen "podría considerarse el último legado del escultor Antonio Castillo Lasrucci, si no hubiera sido retallada y remodelada tan intensamente por Antonio J. Dubé de Luque".
     Realizada en Pino de Flandes, María Santísima de la Soledad posee una visión frontal en la que su mirada va bajando paulatinamente mientras que con suma timidez se desvía hacia la derecha. De sus ojos de cristal surgen cinco lágrimas de similar materia, tres en la mejilla derecha y dos en la izquierda, dejando un marcado rastro en su doloroso andar. María tiene su boca entreabierta dejándonos ver los dientes superiores. Las mano, como ya comentamos anteriormente, forman parte de la obra de remodelación que llevó a cabo Dubé de Luque en 1966. En la mano derecha porta un pañuelo mientras que en la izquierda, no siempre en su estación de penitencia, lleva una corona de espinas.
     Porta entre sus manos una rosa de pasión y una corona de espinas, ambas realizadas en plata por Manuel de los Ríos en 1999.
     La corona de salida se realiza en el taller de Ríos Navarro, datando del año 1986. Ejecutada en plaza sobredorada fue bendecida el 7 de diciembre del citado año por don Federico María Pérez Estudillo. Canasto y aro poseen una decoración vegetal totalmente aglutinada en el espacio sin dejar, en ningún momento, algo calado entre sus motivos. La hojarasca, emergente y bulbosa, se hace dueña de esta zona, en la cual podemos vislumbrar algunas cabecitas de querubines que bien están camufladas en todo este desarrollo ornamental. Con los imperiales damos un giro de 180 grados en la concepción decorativa antes vista. Ahora lo vegetal se vuelve más plano, más elegante, sin perder su naturaleza volumétrica. Sin embargo, aparecen ya espacio calados, pudiendo verse a través de ellos. Podemos tomarlos como preludio de lo que será la ráfaga. Ésta se estructura de una manera orgánica pues nacen sus elementos desde el mismo aro para ir desarrollándose a medida que va escalando y culminar en su centro con un óvalo, perfilado con engastes de pedrería, en cuyo interior se sitúa el escudo de la corporación. Alternancia de rayos ondulantes y rectilíneos con gran predominancia de los últimos danto a la pieza un perfil externo un tanto estrellado. Una orgánica cruz, con decoración interior de pedrería, culmina la pieza.
     El manto es liso. El 29 de enero de 2004 se aprobó en Cabildo General el proyecto del bordado del manto de salida, habiendo sido diseñado por Antonio Dubé de Luque. Este diseño del manto sigue la tónica estilística del resto del paso de palio. La Dolorosa posee dos sayas que fueron confeccionadas en los Talleres del Convento de Santa Isabel (Álvaro Dávila-Armero del Arenal, José Carlos Pérez Morales y José Fernando Gabardón de la Banda, en Palios de Sevilla III. La virgen dolorosa sevillana. Ediciones Tartessos, Sevilla. 2006). 
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Virgen Dolorosa; 
   El arte patético de finales de la Edad Media concedió un amplio espacio en su iconografía a la Virgen Dolorosa, representada ya con Cristo muerto sobre las rodillas después del Descendimiento de la cruz, ya sola después del Enterramiento de Cristo.
   Estos dos tipos iconográficos se designan con los nombres de Virgen de la Piedad y Virgen de los Siete Dolores. Aquí no hablamos de la Virgen de pie frente a la Cruz (Stabat Mater), o desvanecida  en los brazos de San Juan o de las Santas Mujeres, porque esos temas no han sido representados aisladamente y son inseparables de la Crucifixión.
1. La Virgen de la Piedad
   El grupo de la Virgen de la Piedad se compone, estrictamente, de dos personajes: María y su Hijo desclavado de la cruz, cuyo cuerpo inanimado ella sostiene sobre las rodillas.
   A veces ocurre que la Virgen esté rodeada o enmarcada por san Juan, Magdalena, las tres Marías e incluso por los donantes; pero casi siempre está sola con el cadáver de su Hijo, y esta concentración refuerza el poder emotivo del tema. Así es como se distingue de la escena de la Lamentación al pie de la Cruz (Beweinung Christi) que comporta numerosas figuraciones.
   Se ha querido ver en este grupo conmovedor un fragmento separado de la Lamentación, reducida a dos personajes esenciales por un procedimiento análogo que permitió extraer del grupo de la Cena el de Jesús con su discípulo preferido. Pero esa hipótesis no puede probarse, al menos en el arte alemán cuyos Vesperbilder son muy anteriores a los bajorrelieves de la Beweinung que se hizo popular en el siglo XVI. Según parece, la Virgen de la Piedad deriva más bien del tipo tradicional de la Virgen sentada, por simple sustitución del Niño Jesús por el Crucificado.
Fuentes místicas
   La Virgen de la Piedad, que en italiano se llama Pietà y en alemán Vesperbild, -porque la hora de vísperas, de cinco a siete de la tarde, corresponde en el Breviario al Descendimiento de la Cruz-, es la flor más delicada del misticismo de finales de la Edad Media, una flor de la Pasión, una pasionaria que hizo eclosión en los jardines de monjas.
   El tema ni siquiera está esbozado en los Evangelios ni procede tampoco del culto oficial: es una creación de la imaginación  mística que surgió a principios del siglo XIV, al mismo tiempo que los temas de la Virgen de Misericordia y del Varón de Dolores.
   Basta referirse a las Meditaciones franciscanas del Seudo Buenaventura, mejor aún a las Efusiones del beato Enrique de Berg y a las Revelaciones de Santa Brígida, para comprender en qué ambiente nació este tema realista y visionario a la vez. Las descripciones de Cristo muerto sobre las rodillas de su madre (in sinu matris) que se leen allí, donde parecía más cercano y accesible al corazón de los fieles que levantado sobre la madera de la cruz, concuerdan rasgo tras rasgo con las realizaciones plásticas de los artistas.
   El Minnebüchlein atribuido a Enrique de Berg, llamado Suso, también describe a Cristo muerto en una suerte de treno lírico: «Sus ojos, que brillaban como carbunclos, ahora están apagados. Sus labios, que parecían rosas rojas recién abiertas, están secos y su lengua pegada al paladar. Su cuerpo sangrante ha sido tan cruelmente estirado sobre la cruz que pueden contarse todos sus huesos.»
   Santa Brígida de Suecia atribuye a la propia Virgen esta descripción emotiva de su Hijo descendido de la Cruz: «Lo recibí sobre mis rodillas como un leproso, lívido y magullado, porque sus ojos estaban muertos y llenos de sangre, su boca fría como la nieve, su barba rígida como una cuerda.»
   La mayoría de los historiadores del arte no resistieron la tentación de establecer una relación no sólo de paralelismo sino de filiación entre dichos textos y las obras de arte que parecen derivar de ellos, sin preocuparse por la cronología. Pero las investigaciones recientes condujeron a una inversión del orden de los factores. En la actualidad se admite, en general, que las descripciones realistas de Enrique de Berg y de Santa Brígida, lejos de haber inspirado las obras de arte son sólo la transcripción poética de éstas. Esos textos son para  nosotros un muy precioso comentario de las Vírgenes de Piedad, y nos informan acerca del «clima» místico que les dio nacimiento; pero debe renunciarse a ver programas plásticos en ellos.
Orígenes en el arte alemán y francés del siglo XIV
   Lo que prueba esta teoría es que los primeros Vesperbilder alemanes se remontan a 1320, es decir, son muy anteriores a las Visiones del Seudo Buenaventura y de Santa Brígida.
     Nacido en los conventos de monjas místicas del valle del Rin, ese tema tan femenino y maternal de la Virgen de la Piedad, se difundió algo más tarde en Francia gracias a las numerosas cofradías de Nuestra Señora de la Piedad que encargaron grupos para la decoración de sus capillas, que en los libros de contabilidad se designa con los nombres La Compasión de la Virgen, Imagen de Nuestra Señora la cual sostiene abrazado a Nuestro Señor, Imagen de Nuestra Señora sosteniendo en su regazo otra Imagen de un Dios de Piedad, Dios estando en brazos de Nuestra Señora.
   En todo caso, aunque el nombre italiano de Pietà haya sustituido abusivamente a esas viejas expresiones francesas, es muy cierto que el tema es una creación del arte gótico germano francés y no del arte italiano. En las pinturas del Trecento que cita Mâle, la Virgen está sentada al lado del cadáver de Cristo: ella no lo sostiene sobre las rodillas, en su regazo. Ese tema penetró tardíamente en Italia, donde nunca gozó de la misma popularidad que en Alemania y en Francia. Es interesante recordar en tal sentido que la célebre Pietà de Miguel Ángel, esculpida en 1496 para una capilla de la antigua basílica de San Pedro de Roma, fue encargada por un cardenal francés.
Clasificación  y evolución de los tipos iconográficos
   La evolución de la iconografía de la Virgen de la Piedad prosiguió entre los siglos XIV y XVI.
   Tanto en Alemania como en Francia e Italia se encuentran dos tipos principales, el primero de los cuales comporta numerosas variantes: entre los siglos XIV y XV Cristo está acostado sobre las rodillas de su madre; en el siglo XVI, influenciado por el nuevo ideal del Renacimiento, más preocupado por la belleza formal, está extendido a sus pies, y sólo tiene apoyada la cabeza sobre las rodillas maternales.
A) Cristo sobre las rodillas de la Virgen
   En los monumentos más antiguos (Grupo de madera de Coburgo, hacia 1330; Vesperbild del convento de las ursulinas de Erfurt, hacia 1340), Cristo sentado sobre las rodillas de su madre tiene el torso echado hacia atrás y la cabeza inerte, caída.
   A veces está representado con la estatura de un niño, como la propia Virgen en los brazos de Santa Ana (Anna selbdritt). En ese caso, la Virgen que tiene la ilusión de acunar a su Hijo en brazos, como en los felices tiempos de la infancia, está representada más joven. Esta desproporción no se debe a la torpeza de los escultores, sino a una concepción de los místicos franciscanos. Según San Bernardino de Siena, la Virgen, extraviada por el dolor, sueña que tiene a su Hijo sobre las rodillas, y que lo acuna envuelto en la mortaja como antes en los pañales.
   En el siglo XV se volvió a la representación de Jesús adulto, en la edad en que murió en la cruz. El grupo se desarrolla en la dimensión horizontal, crece en ancho. A veces el cadáver de Cristo está dispuesto horizontalmente, como el cuerpo de un nadador que flota de espaldas, con la herida del costado bien visible; otras, por el contrario, se presenta oblicuamente, en diagonal, apoyando los pies magullados en el suelo.
   Es difícil determinar el lugar de origen de estas variantes. No obstante, parece que la escultura  alemana haya tomado el tipo de Cristo horizontal de la escuela de Bohemia y el Cristo en diagonal, del cual se ven numerosos ejemplos en Westfalia de la escuela de pintura de los Países Bajos, especialmente de Van der Weyden y de Dirk Bouts que habían, uno y otro, adoptado esta preceptiva. Es también el concepto que prima en la Pitié de Villeneuve de Aviñón (Louvre), la más monumental del arte de la Edad Media.
B) Cristo a los pies de la Virgen
   Este grupo de la madre y el hijo adulto que ella apenas puede sostener sobre sus rodillas, fue abandonada a partir del Renacimiento por un arte más preocupado por las proporciones y la lógica. A partir de ese momento casi siempre se ve el cuerpo de Cristo simplemente apoyado contra las rodillas de su madre. El grupo pierde así su profunda unidad, el acento de intimidad y ternura desgarradora, pero gana en verosimilitud y en armonía estructural.
     Esta preceptiva que reemplaza el esquema gótico no es -tal como lo creyera Mâle- una innovación introducida después del concilio de Trento por la iconografía revisada y corregida por la Contrarreforma. Pueden citarse ejemplos a partir del siglo XV, como el Vesperbild de la iglesia San Cristóbal, en Maguncia. Lo cierto es que esta fórmula ha sido adoptada por el arte barroco italiano (Correggio, Carracci) del cual pasó enseguida a España y a los Países Bajos.
   Aunque no pueda  servir como principio  de clasificación,  porque su actitud siempre la misma, el personaje de la Virgen no es menos importante que el de Cristo: la verdad de la expresión del dolor maternal la convierte en uno de los más bellos temas de estudio de la historia de la plástica.
   Es sobre todo el arte francés de los siglos XV y XVI el que ha sacado partido de este tema con una admirable delicadeza en la expresión de los sentimientos, que contrasta con las exageraciones germánicas.
   A veces María observa llorando el cuerpo inerte de su Hijo desfigurado, cuyos brazos rígidos no consigue cruzar; otras, lo abraza con todas sus fuerzas para impedir que los sepultureros se lo quiten.
   El arte español gótico y barroco introdujo en este tema vesperal un ardor más sombrío, y una suerte de voluptuosidad del dolor que está de acuerdo con el carácter de este pueblo.
   Muchas veces la Piedad suele combinarse con el motivo de la Dolorosa (Nuestra Señora de las Angustias) o Virgen de los cuchillos, que España tomó de los Países Bajos. Se encuentran ejemplos de esta amalgama en Sigüenza y en Calatayud (colegiata de Santa María).
   Subrayemos finalmente que en el arte de la Edad Media se encuentra una variante menos difundida de la Piedad de Nuestro Señor (Not Gottes): en vez de estar extendido sobre las rodillas de su Madre, Cristo muerto está sobre las rodillas de Dios Padre.
   A diferencia de numerosos temas religiosos de la Edad Media de los cuales se ha retirado la vida, éste, tan profundamente humano, ha conservado hasta nuestros días su conmovedora eficacia. Todavía se descubren bellos ejemplos en el arte francés de los tres últimos siglos.
2.  La Virgen de las siete Espadas
   Después del Enterramiento de Cristo, la Virgen queda sola con su dolor: por ello en España se la llama Virgen de la Soledad.
   Una iglesia de Roma está dedicada a S. Maria delle Sette Dolori.
   Se la representa con las manos juntas y gruesas lágrimas que corren por sus mejillas.
   Para volver más sensible el dolor de la Virgen se imaginó simbolizarla con una espada que le atraviesa el pecho. El origen de esta representación es la profecía del anciano Simeón (Luc 2: 35) que anuncia a la Virgen el día de la Presentación de Jesús en el Templo, que una espada de dolor le atravesará el alma: Tuam animam pertransibit doloris gladius.

   ¿Cómo se pasó de la Virgen con una espada a la Virgen de las siete espadas? Por la devoción a los Siete Dolores (Septem tristitiae) que se oponen simétricamente a los Siete Gozos de la Virgen (Septem Gaudia B.V. Mariae).
   A partir del siglo XIII se ve aparecer la devoción a los Siete Gozos de la Virgen, popularizada por la orden toscana de los servitas (Esclavos de la Virgen). La devoción a los Siete Dolores es más tardía: fue en 1423 cuando el sínodo de Colonia agregó a las fiestas de la Virgen «la fiesta de las angustias de Nuestra  Señora».
   Hasta el siglo XIV todavía se veneraban sólo Cinco Dolores de la Virgen. En el si­glo XV el número se llevó a siete, que se corresponde con las Siete Caídas de Cristo en el camino del Calvario. La lista no varía demasiado,  salvo en lo relativo al primer Dolor de Nuestra  Señora, que es tanto la Profecía de Simeón como la Circuncisión.
1. Profecía de Simeón (o la Circuncisión);
2. Huida a Egipto;
3. Pérdida del Niño Jesús que permanece en el Templo en medio de los doctores;
4. Cristo con la Cruz a Cuestas; 
5. La Crucifixión;
6. El Descendimiento de la Cruz;
7. El Entierro.
   Así, de los Siete Dolores de la Virgen, tres son relativos a la Infancia y cuatro a la Pasión de Cristo.
Iconografía
   H. Gaidoz hace derivar este tema de la Transfixión de la Virgen a un cilindro caldeo que representa a la diosa asiria Istar.
   Más recientemente, J. Baltrusaitis ha reconocido en el tema de la Virgen de los Siete Dolores la transposición o adaptación de un tema planetario del que se encuentran numerosos ejemplos en el arte de la alta Edad Media.
   Los círculos astrológicos de los siete Planetas habrían comenzado por engendrar el tema de los Siete Dones del Espíritu Santo irradiando alrededor del pecho de Cristo.
   De allí se habría pasado con toda naturalidad a la representación de los Siete Dolores de la Virgen. Para ello bastaba transformar los rayos de la Sabiduría Divina en haz de espadas, y reemplazar en el interior de los tondos las palomas del Espíritu Santo por  los Dolores  de Nuestra  Señora.
   Sea cual fuere el interés de estas remotas e hipotéticas filiaciones, lo más prudente es atenerse a los orígenes directos del tema que podemos situar en el tiempo y en el espacio con extrema precisión.
   La devoción y la iconografía de la Virgen de las siete espadas nacieron en Flandes a finales del siglo XV. Fue Juan de Coudenbergbe, cura de San Salvador de Brujas, quien organizó la primera cofradía de la Virgen de los siete Dolores; y fue Margarita de Austria, gobernante de los Países Bajos, quien fundó, también en Brujas, el primer convento consagrado a Nuestra Señora de los Siete Dolores, y quien ofreció a la iglesia de Brou-en-Bresse un cuadro votivo que la menciona. Finalmente, es en un grabado dedicado a Carlos V, publicado  en Amberes en 1509, donde se ven por primera vez las siete espadas dispuestas en abanico.
   Este tema correspondía demasiado bien a las tendencias generales del arte patético de finales de la Edad Media, como para volverse popular. De Flandes marítimo, que fue su cuna, pasó a Francia y a la Alemania renana. Pero no se mantuvo inmutable: experimentó una evolución en la que pueden detallarse las etapas sucesivas de esta manera:
   Los Siete Dolores de la Virgen en principio están representados simbólicamente por siete espadas. Luego, cada espada tuvo un pomo ornamentado con un tondo que representa uno de los Dolores. Pero al final las espadas desaparecieron y la Virgen apareció rodeada sólo por una aureola de siete tondos.
1. Las siete espadas
   La agrupación de las espadas comporta numerosas variantes. En la mayoría de los casos, las siete espadas reunidas en haz atraviesan el corazón de la Virgen. Están, ya dispuestas en círculo, ya agrupadas lateralmente con la punta hacia arriba, cuatro de un costado y tres del otro.
   En el siglo XVII Van Dyck imaginó renovar esta composición disponiendo las siete espadas alrededor de la cabeza de la Virgen, como los rayos de un nimbo. Pero esta innovación no tuvo éxito.
   A veces, Cristo en el lagar forma pareja con la Virgen de las siete espadas.
2. Los siete tondos
   Este ovillo de espadas erizando el corazón o la cabeza de la Virgen tenía el inconveniente de ser poco plástico y, además, insuficientemente explícito. Los fieles deseaban saber cuales eran los dolores que habían atormentado a Nuestra Señora durante su «Compasión». Para satisfacer este deseo no había otro medio que reeemplazar el haz de espadas simbólicas por tondos explicativos. En principio, se intentó combinar las espadas y los tondos; luego, la segunda versión, favorecida por el ejemplo del Rosario, acabó por eliminar a la primera.
   La Virgen está sentada al pie de la cruz, con las manos juntas o cruzadas sobre el pecho. A veces es una Virgen de la Piedad que tiene a Cristo muerto sobre las rodillas. Alrededor de ella los tondos historiados, dispuestos como las grandes cuentas de un rosario, evocan sus angustias.
   Es el arte flamenco del siglo XVI el que ofrece los ejemplos más numerosos de este tema y de sus aspectos sucesivos (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de Antonio Castillo Lastrucci, autor de la imagen reseñada
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     Antonio Castillo Lastrucci, (Sevilla, 20 de febrero de 1882 – 29 de noviembre de 1967). Escultor.
     Autor de innumerables imágenes y misterios para las cofradías sevillanas: titulares y sayones de la Hermandad de la Bofetá 1923-1924; todo el misterio de San Benito 1928; grupo de la Sentencia, sin la efigie del Señor 1929; titulares de la Hermandad de la Hiniesta e imagen de la Magdalena 1937-1938 y 1944; grupo de las Tres Caídas de Triana, sin el Señor 1940-1941; misterio completo del Prendimiento y sus andas 1945; apóstoles de la Oración en el Huerto 1950; sayones del grupo de las Penas de Triana 1952; misterio completo del Beso de Judas 1958-1960; sayones en el grupo de Jesús ante Caifás 1961. También realizó distintas restauraciones, destacando las efectuadas a la Virgen de la Esperanza de Triana en 1929, la de Jesús Nazareno (La O) en 1936 y al Señor de la Oración en el Huerto 1942. Su obra es inmensamente prolífica (unas 1.150 esculturas), ya que tuvo que sustituir tras la guerra numerosas imágenes que se perdieron. En mayo de 1961 fue merecedor de un homenaje de las Cofradías sevillanas. Fue nombrado hermano de honor en las Hermandades del Prendimiento 1962 y en la Hiniesta 1965.
     El gobierno de la nación le hizo acreedor de la Medalla al Mérito de Trabajo, que se le puso póstumamente sobre su féretro. Su nombre ha quedado perpetuado desde 1964 en la nomenclatura de la ciudad, Imaginero Castillo Lastrucci, entre las calles San Vicente y Torneo. El 9 de noviembre de 1995, los restos de este imaginero fueron enterrados en la parroquia de San Julián a petición de la Hermandad de la Hiniesta, bajo una imagen de la Piedad que él labró en 1949 (Juan Carrero Rodríguez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
Conozcamos mejor la Biografía de Antonio Dubé de Luque, autor que remodeló la obra reseñada;
Antonio Dubé de Luque. (Sevilla, 23 de diciembre de 1943 – Sevilla, 7 de noviembre de 2019). Cofrade, escultor y pintor.
     Formó parte del grupo de cofrades que convirtió la corporación Servitas de San Marcos en cofradía de penitencia. Restauró y retalló su imagen de la Virgen de la Soledad en 1967; asimismo dirigió la mayor parte de sus enseres procesionales, especialmente el paso de palio, la orfebrería entre los años 1981 y 1983, y los bordados de 1984 a 1994.
     Igualmente labró la Virgen de Consolación, de Nervión en 1969, y la de la Aurora en 1978; restauró la Virgen de la Candelaria en 1969 y la de los Ángeles en 1984. Aportó los diseños del palio de la Virgen del Rocío en 1970-1976, el de Consolación en 1984-1985, y el de la Aurora en 1992. También trazó las andas del Cristo de la Sed en 1990 y las del Señor de la Redención en 2005. Los pergaminos que se entregan anualmente a los pregoneros de la Semana Santa muchos de ellos están pintados por él. El Consejo General de Hermanos y Cofrades le otorgó el Nazareno de Plata en 1988 (Juan Carrero Rodríguez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de María Santísima de la Soledad, obra de Castillo Lastrucci y remodelada por Dubé de Luque, titular de la Hermandad de los Servitas, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Hermandad de los Servitas, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 3 de abril de 2026

Procesiones de hoy, Viernes Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Viernes Santo, en Sevilla.
     Hoy, 3 de abril, es Viernes Santo. En este día, en que "ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1 Cor 5, 7), lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia: el cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas" (cf. san León Magno).
     En efecto, «esta obra de la Redención humana y de la perfecta glorificación de Dios, preparada antes por las maravillas que Dios obró en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo, el Señor, la realizó principalmente por el Misterio pascual de su bienaventurada Pasión, Resurrección de entre los muertos y gloriosa Ascensión. Por este misterio, muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró nuestra vida. Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de la Iglesia entera» (SC, 5).
     La Iglesia, meditando sobre la Pasión de su Señor y Esposo y adorando la Cruz, conmemora su propio nacimiento y su misión de extender a toda la humanidad sus fecundos efectos, que hoy celebra, dando gracias por tan inefable don, e intercede por la salvación de todo el mundo (CO, 312) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Hoy, Viernes Santo es la tarde-noche de luto por la muerte de Jesucristo, así que mejor día que hoy para Explicarte las procesiones de hoy, Viernes Santo. Así en en la tarde del Viernes Santo de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de la Carretería: La Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud, María Santísima de la Luz en el Sagrado Misterio de sus Tres Necesidades al Pie de la Santa Cruz, San Francisco de Paula, Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad; es ésta una corporación fundada hacia 1550, con sede canónica en la Capilla de la Carretería, del sevillano barrio del Arenal, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Salud, obra de Francisco de Ocampo (comienzos del siglo XVII), María Santísima de la Luz en el Sagrado Misterio de sus Tres Necesidades, obra atribuida a Luis Antonio de los Arcos entre 1677 y 1687; y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, obra de Alonso Álvarez de Albarrán en 1629.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Carretería: www.hermandaddelacarreteria.org 

     Hdad. de La Soledad de San Buenaventura: La Real, Ilustre y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Cruz en el Monte Calvario, Santísimo Cristo de la Salvación y Ntra. Señora de la Soledad; es ésta una corporación fundada en 1649, con sede canónica en la iglesia conventual de San Buenaventura, del sevillano barrio del Arenal, y cuyas imágenes titulares son el Santísimo Cristo de la Salvación, obra de Manuel Cerquera en 1935; y Nuestra Señora de la Soledad, obra de Gabriel de Astorga en 1851.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura: www.soledadsanbuenaventura.com 

     Hdad. del Cachorro: La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Dolor y Gloria; es ésta una corporación fundada en 1689 y  con  sede  canónica  en  la  Basílica  del  Santísimo  Cristo  de  la  Expiración, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Expiración, realizado por Francisco Antonio Gijón en 1682; Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Dolorosa, obra de Luis Álvarez Duarte en 1973, y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa, talla anónima del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Cachorro: www.hermandaddelcachorro.org 

     Hdad. de la O: La Pontificia, Real e Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la O; es ésta una corporación fundada en 1560, con sede canónica en la Iglesia parroquial de la O, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra de Pedro Roldán en 1685, y María Santísima de la O, obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1937, y Santa María de la O Gloriosa, talla anónima de mediados del siglo XVI. 
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la O: www.hermandaddelao.es 

     Hdad. de San Isidoro: La Antigua e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, María Santísima de las Nieves y Ánimas Benditas del Purgatorio y Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, Nuestra Señora de Loreto y Señor San Isidoro; es ésta una corporación fundada en 1526, con sede canónica en la Iglesia parroquial de San Isidoro, del sevillano barrio de la Alfalfa, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, obra atribuible a Alonso Martínez en 1688; Nuestra Señora de Loreto, obra anónima de 1717; María Santísima de las Nieves, talla anónima del siglo XVI; Niño Jesús sacramental, obra anónima del círculo de Martínez Montañés del siglo XVII; y la Custodia Procesional, obra anónima en madera tallada y dorada de 1803.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San Isidoro: www.trescaidas.org

     Hdad. de Montserrat: La Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Primitiva Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón y Nuestra Señora de Montserrat; es ésta una corporación fundada en 1601 con sede canónica en la Capilla de Montserrat, del sevillano barrio del Museo, y cuyas imágenes titulares son el Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón, obra de Juan de Mesa en 1619-20; y Nuestra Madre y Señora de Montserrat, obra anónima de comienzos del siglo XVII, atribuida a Gaspar de la Cueva y al propio Juan de Mesa; y Nuestra Señora del Rosario, talla de Cristóbal Ramos, en 1787.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Montserrat: www.hermandaddemontserrat.org 

     Hdad. de La Mortaja: La Antigua, Real e Ilustre Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz en el Misterio de su Sagrada Mortaja y María Santísima de la Piedad; es ésta una corporación fundada en el siglo XVI, con sede canónica en la Iglesia del ex-Convento de la Paz, del sevillano barrio de la Encarnación-Regina, y cuyas imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús descendido de la Cruz en el Misterio de su Sagrada Mortaja, obra de Cristóbal Pérez en 1667, y María Santísima de la Piedad, talla anónima del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermanad de la Mortaja: www.hermandadsagradamortaja.org 

    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de la tarde del Viernes Santo, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

miércoles, 18 de febrero de 2026

La Semana Santa, en Alcalá del Río (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Semana Santa, en Alcalá del Río (Sevilla)
     Hoy, 18 de febrero, es Miércoles de Ceniza, inicio de la muy sagrada Cuaresma: he aquí que vienen días de penitencia para la remisión de los pecados, para la salvación de las almas; he aquí el tiempo favorable, en el que se asciende a la montaña santa de la Pascua [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
     Y qué mejor día que hoy para Explicarte la Semana Santa, en Alcalá del Río (Sevilla).
     Casi coincidiendo con el equinoccio de primavera los cristianos celebran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, fundador y fundamento de su religión. Si bien sus orígenes últimos se relacionan con las celebraciones de la Pascua judía, que rememora la liberación de este pueblo de la esclavitud en Egipto.
     Dichas celebraciones varían sensiblemente dependiendo de las circunstancias históricas y sociales de cada población o región. En Andalucía occidental predomina un modelo de celebración de inspiración barroca originario de la segunda mitad del siglo XVI, y adquiere su forma actual a finales del siglo XIX y principios del XX.
     Alcalá del Río se adhiere a este modelo, si bien presenta como particularidad el hecho de que sus dos hermandades principales conforman un esquema de rivalidad simbólica que articula las relaciones sociales de la población. Según algunos estudios, hasta principios del siglo XX dicho sistema era tripartito, si bien esta tercera hermandad fue perdiendo protagonismo hasta quedar relegada a un segundo plano con respecto a las dos principales.
     Se puede considerar que todo el periodo cuaresmal constituye un proceso preparatorio en lo relativo a los aspectos rituales y simbólicos vinculados con la Semana Santa, pero cobra mayor importancia el hecho de que se trate de un periodo en el que las hermandades ultiman los preparativos para el desarrollo de las celebraciones, "activando" en cierta medida la rivalidades simbólicas que se evidenciarán durante la Semana Santa.
     Al margen de esta activación, cada hermandad desarrolla una serie de actos internos, de carácter devocional (septenarios, quinarios, rosarios, etc.), pero que también han de ser entendidos (algunos de ellos) en una medida pública.
     Así, por ejemplo, la Hermandad de la Soledad realiza el traslado de la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores desde la capilla de San Gregorio a la iglesia parroquial, dos semanas antes del Domingo de Ramos, a fin de celebrar un Septenario Doloroso. Este traslado (bajada y subida en los días anterior y posterior a dichos cultos) implica a un gran número de hermanas, así como a un grupo de varones que trasladarán la imagen. Para escoger quién la trasladará, se sortean las maniguetas en días previos.
     Igualmente otros actos internos, previos a las salidas procesionales, se han ido transformando en actos de reafirmación de las propias hermandades, como por ejemplo la "igualá" de los costaleros, conciertos de bandas de música o comidas de hermandad. Asimismo cada hermandad suele tener su propio pregón de fiestas, al margen del que realice el ayuntamiento.
     Paralelamente se preparan los pasos y las insignias que se lucirán durante las procesiones, existiendo aquí cierta división de roles según el género. Suele corresponder a los varones de las hermandades preparar los objetos de metal (limpiarlos, pulirlos, colocarlos, etc.) y las velas, mientras que las mujeres ajustan y arreglan los pequeños desperfectos de las telas. 
     La decoración floral, es renovaba frecuentemente durante la celebración de los actos, pero la definitiva (aquélla con la que saldrán en procesión) no se prepara hasta uno o dos días antes de la salida.
     Alcalá del Río tiene tres cofradías principales, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno (conocido como "Papá Jesús"), la de la Soledad y la de la Vera Cruz, si bien entre éstas dos últimas se establece un enfrentamiento simbólico de tal envergadura que margina, en cierta medida, a la tercera hermandad. Aparte de estas tres, desde hace unos años se ha venido constituyendo una cuarta proto-hermandad, si bien es cierto que actualmente carece de actos públicos relevantes, por lo que no suele ser tenida en cuenta.
     Las tres hermandades repiten sistemáticamente el proceso ritual en los días de su salida procesional. Comienzan con un "paseo", en el que gran parte de los hermanos varones, vestidos bien de nazareno, bien de costalero o simplemente de chaqueta, desfilan por las calles de la población llevando, muchos de ellos a sus hijos, mientras las mujeres, la mayor parte de ellas vestidas de mantilla, y otros vecinos contemplan su discurrir. Durante su recorrido, las hermandades se hacen acompañar de varias bandas de música, hasta cuatro en el caso de la Soledad y la Vera Cruz, distribuidas a lo largo de las largas filas de hermanos. Para resaltar el carácter festivo de este "paseo", las marchas que se tocan no suelen ser las mismas que se tocarán durante las procesiones, y tampoco se lucen las insignias que se portarán en los actos centrales del día. Asimismo los acólitos, siervos de librea y monaguillos, contemplan el desfile como parte del público, si bien la excepción son los romanos de la Soledad, que sí participan en el "paseo" de su hermandad. Tras dicho "paseo" tiene lugar la procesión en sí, así como otros actos que se le pueden asociar.
     Los actos del Miércoles Santo corresponden a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Al ser la hermandad que mueve un menor número de nazarenos, tiene también unos recorridos más cortos y unos tiempo más breves. Al ser una hermandad con bastantes menos hermanos que las otras dos y no participar del sistema dualista y el enfrentamiento simbólico que aquéllas mantienen, la tarde del Miércoles Santo se respira un ambiente más relajado y familiar, donde hermanos de una y otra cofradía comparten el mismo espacio. 
     Es popularmente conocido como "el día de las parejas", pues en los días siguientes las parejas apenas se verán, menos aún si pertenecen a hermandades distintas.
     A las ocho de la tarde comienza el "paseo", en el que los nazarenos, la mayoría de ellos descubiertos, y los costaleros desfilan con sus hijos e hijas por las calles de la población, al son de los compases de las bandas de música. Una vez terminan el paseo, entran en la iglesia parroquial donde tendrán lugar los principales actos.
     Con los pasos de palio y de misterio colocados frente al altar, el sacerdote lleva a cabo la lectura de un sermón, el texto varía de año en año, pero mantiene sistemáticamente una misma temática, explicando y comentando la Pasión y Muerte de Cristo y relacionándolo, en cierta medida, con los actos de la Semana Santa de la población. No en vano se trata del primer acto religioso oficial del periodo festivo. A continuación se procede a la lectura de "La Sentencia" y "El Grito del Ángel", textos que servían para explicar la sentencia a muerte de Cristo y su sacrificio por la salvación de la humanidad.
     Tras estos actos los pasos salen a la calle acompañados por algo más de un centenar de nazarenos. El recorrido es cómodo por el reducido número de participantes, en comparación con lo que se verá en los días siguientes. A mitad del itinerario, en la calle Mesones, el paso de misterio se gira para esperar a la Virgen; dicho acto es conocido como "El Encuentro", y rememora el encuentro que María tuvo con Jesús en su camino al Calvario. Se trata pues de un momento muy esperado por los vecinos y en el que los costaleros de ambos pasos bailan y mueven al compás de la música a ambas imágenes, para expresar así la alegría del encuentro entre madre e hijo. La procesión finaliza en torno a la una de la madrugada, si bien la entrada del paso de palio se puede retrasar en caso de que los costaleros quieran bailar a la imagen antes de realizar su entrada en el pueblo. 
     Si bien el día anterior, Miércoles Santo, ya se han desarrollado numerosos actos, se considera que la verdadera Semana Santa de Alcalá comienza el Jueves Santo
     Aunque los actos oficiales no comienzan hasta la tarde, durante toda la mañana las bandas de música contratadas por la Hermandad de la Vera Cruz desfilan por la calle Ilipa Magna tocando sus instrumentos. El ambiente es festivo y las calles están llenas de gente, los hermanos de la Vera Cruz son fáciles de identificar pues suelen llevar una cruz de madera con cordón verde colgada del cuello. Del mismo modo son muy habituales las ropas de color verde. Así se pueden ver señoras vestidas de este color u hombres con camisas o corbatas verdes. Al mediodía tiene lugar, en la capilla de San Gregorio, un pequeño acto religioso al que asisten algunos hermanos y donde se reza el "Ángelus".
     A las cinco de la tarde comienza el "paseo", al igual que el día anterior. Los hermanos que van a salir en procesión recorren las calles al son de las bandas de música llevando a sus hijos; las mujeres, mientras tanto, flanquean el desfile vestidas de mantilla. Esta vez el "paseo" cubre el tramo comprendido entre la iglesia parroquial y la capilla de San Gregorio de Osset donde, conforme van llegando, se van conformando los tramos de nazarenos.
     La salida de la Cruz de Guía suele tener lugar en torno a las seis de la tarde. Para ese momento la pequeña placeta está abarrotada de público y los nazarenos han de salir formando dos largas filas, sin apenas espacio entre ambas. Debido su gran número -en torno al millar-, el paso de Misterio no sale hasta media hora más tarde, entre una gran ovación por parte de los asistentes. 
     Tras este paso comienzan a salir mujeres vestidas de mantilla, muchas de ellas llevando a los niños que durante el "paseo" acompañaron a los padres. Finalmente, tras otra media hora sale el palio de la Virgen de María Santísima de las Angustias.
     Poco después de completarse la salida de la cofradía, su Cruz de Guía se encuentra ya a apenas unos centenares de metros de la iglesia parroquial, habiendo recorrido la mayor parte de su itinerario. Tras ella se disponen interminables filas de nazarenos -en su mayoría varones, pero con la participación de alguna mujer, sobre todo jóvenes-, acompañando al Cristo, y de mujeres de mantilla, muchas de ellas con niños, acompañando a la Virgen. Entre las filas de algunos tramos encontramos a las muchachas vestidas de Virtudes Teologales, de las Santas Mujeres o de María Magdalena, que mantienen una actitud hierática durante todo el recorrido. El ambiente en general es bastante festivo y no es inusual que lo nazarenos saluden a sus conocidos o en ocasiones se descubran el rostro para hablar con alguien. Tanto o más relajado es el ambiente entre las mujeres de mantilla, sobre todo debido al hecho de que muchas de ellas llevan a sus hijos pequeños y han de atenderlos.
     Finalmente, sobre las diez de la noche terminan de recogerse los nazarenos y demás acompañantes de la procesión en la iglesia parroquial, donde se sitúan ambos pasos frente al altar. Durante las dos horas siguientes quedarán las figuras expuestas para que cualquier hermano, que así lo desee, pueda acercarse a orarles.
     El recorrido de vuelta a la capilla de San Gregorio de Osset comienza a la medianoche. Esta vez, salen la Cruz de Guía y, acompañándola, un nazareno tañendo tristemente una campana. Dicha representación es sintomática del cambio de actitud que se produce de la tarde a la noche. Si durante el día el ambiente era festivo, al caer la noche se torna sereno y austero. Durante el recorrido nocturno el número de nazarenos y mujeres vestidas de mantilla es ligeramente menor, siendo muy escasas las mujeres que se hacen acompañar ahora de niños pequeños.
     Otro elemento que contribuye a este cambio general de actitud son las saetas, cantadas desde lugares estratégicos para realzar la belleza de la estampa. Normalmente suelen cantarse cuatro saetas a cada una de las imágenes, coincidiendo siempre alguna con la salida y la entrada a la capilla de San Gregorio. La recogida de las imágenes tiene lugar ya bien entrada la noche, en torno a las cuatro de la madrugada, si bien puede retrasarse un poco pues los nazarenos de paso suelen bailar a su Virgen.
     Los actos del Viernes Santo son una reproducción casi perfecta de los del día anterior. Una vez más las bandas de música muestran sus aptitudes haciendo sonar sus instrumentos por la calle Ilipa Magna durante toda la mañana, momento que es aprovechado por vecinos y hermanos para compartir las calles y comer a base de tapas. Se pueden apreciar en esta jornada, a diferencia del día anterior, vestidos, camisas y corbatas granates o violetas, colores ambos que se asocian a la Hermandad de la Soledad, que desfilará esa tarde.
     Al mediodía, en la capilla de San Gregorio, se reza el "ángelus" ante las figuras titulares, con gran concurrencia de hermanos de la cofradía.
     En torno a las cinco, saliendo de la plaza del Calvario, tiene lugar el "paseo. Una vez más las mujeres de mantilla se sitúan a ambos lados de las calles para que los varones, muchos de ellos con niños pequeños, desfilen por la población. Entre los distintos grupos que desfilan (costaleros, nazarenos, acólitos, etc.) destacan claramente los romanos. Diez soldados más un abanderado, comandados por un centurión, que "pilum" en ristre y marcando el paso, desfilan marcialmente junto a sus hermanos de cofradía. Al terminar el recorrido se recogen en un corral, propiedad de la hermandad anexo a la capilla de San Gregorio, donde se van organizando por tramos. Desde dicho corral entrarán por la puerta lateral de la capilla para salir, ya en orden de desfile, por la puerta principal.
     La Cruz de Guía hace su aparición en torno a las seis de la tarde. A diferencia del día anterior los tramos parecen ser más cortos, pese a que el número de nazarenos y mujeres de mantilla es similar. Esto se debe a que la Hermandad de la Soledad saca tres pasos, junto al de Misterio y el de Palio, hace desfilar a un paso que representa el Triunfo de la Muerte, conocido como "la Canina". Este es el primero en salir, apenas una media hora después de la Cruz de Guía. A diferencia de todos los demás pasos de la Semana Santa de Alcalá, éste sale sobre ruedas y su salida no es coreada por los vecinos. Tras "la Canina" hace su aparición el paso de misterio: una canastilla de grandes dimensiones, completamente dorada, sobre la que se sitúa una urna de cristal con el Cristo yacente en su interior. Siguiendo el paso, los seis siervos de librea portan un palio negro. Finalmente, sobre las siete y media, sale el paso de palio, que es acogido con gran alborozo por los alcalareños allí presentes.
     Tal y como sucedió el día anterior, las filas de nazarenos y mujeres de mantilla parecen interminables. Los primeros se distribuyen en los tramos correspondientes a los dos primeros pasos, mientras que las segundas, muchas de ellas con niños pequeños, acompañan a la Virgen. Los romanos preceden el paso de misterio, mientras que la Sibila, Santa Marta, las Virtudes y la Verónica ocupan distintas posiciones a lo largo del tramo correspondiente a la Canina y las Tres Marías junto a la Virgen.
     Los pasos se encierran en la iglesia parroquial sobre las diez de la noche y, casi de inmediato, se desaloja a la mayoría de los hermanos pues solamente un pequeño grupo de hermanos son los encargados de preparar la imagen del Cristo para el Auto Sacramental que tendrá lugar más tarde. La imagen, cuyos brazos están articulados, es sacada de su urna y colocada en una gran cruz que ocupa el altar.
     Al llegar la medianoche se abren las puertas de la iglesia parroquial para que entre todo aquel que quiera presenciar el Auto Sacramental. El acto es bastante breve, pero es seguido en silencio y con devoción por los asistentes. En él se representa el descendimiento del cuerpo muerto de Jesucristo, representación  acompañada por música de cámara y un limitado número de actores.
     Una vez finaliza el acto, el paso de la Canina es trasladado sin acompañamiento y por el camino más breve a la capilla de San Gregorio. Mientras que los pasos de las imágenes titulares salen acompañados por unos pocos hermanos para realizar el recorrido de vuelta. Este dista mucho del presenciado por la tarde o el día anterior, ya que apenas un pequeño grupo de devotos forma filas junto a los pasos. El recorrido se parece más a un Vía Crucis, con gran cantidad de fieles detrás de los pasos. Durante el recorrido, en algunos lugares señalados, se le cantan saetas tanto al Cristo como a la Virgen; los cantos son muy esperados y aplaudidos por los acompañantes, sobre todo si el saetero o saetera es de la población. La entrada en el templo de los pasos de misterio y palio de la Soledad tiene lugar alrededor de las tres de la madrugada.
     La Hermandad de Nuestro Padre Jesús ha ido perdiendo vigencia paulatinamente desde los años treinta, pero sobre todo a partir de los setenta, de forma paralela al decaimiento de la actividad pesquera en Alcalá. Esto es debido a que, a diferencia de las otras dos hermandades, ésta tenía una fuerte vinculación con un sector económico y social que se vio fuertemente afectado por los cambios socioeconómicos que se sucedieron en diferentes momentos del siglo XX. 
     Actualmente es la hermandad que más rápidamente ha aumentado su número de afiliados ya que los nuevos vecinos de Alcalá, sin vínculos algunos con las dos grandes cofradías, suelen afiliarse a la tercera.
     Existe una proto-hermandad en proceso de formación, pero actualmente carecen de figuras y sus actos públicos son esporádicos y discontinuos, por lo que no ha sido tenida en cuenta en este informe; sin embargo puede resultar de interés en un futuro.
     El modo de llevar los pasos ha variado significativamente y ha generado grandes debates. Actualmente tanto las hermandades de Nuestro Padre Jesús como la Soledad, llevan sus pasos con costaleros, siguiendo el modelo sevillano. 
     Sin embargo la Vera Cruz desfila con "nazarenos de paso", esto es, sobre grandes varales (externos en el caso del Cristo, internos para la Virgen), portados por hombres que lucen unas vestimentas similares a las de los nazarenos, pero con el rostro descubierto. Se considera que este segundo modelo es el que más se ajusta a la tradición, pero que permite un menor lucimiento de los costaleros y las imágenes. En cualquier caso se trata de un debate que a día de hoy, y a pesar de haber comenzado a finales de los ochenta, sigue muy vivo.
     Hasta hace varias décadas, cuando aún existían pescadores vinculados a la Hermandad del Jesús, el recorrido de esta cofradía incluía una parada frente al río para bendecir sus aguas, asegurarse buena pesca y conjurar los peligros del agua. Actualmente dicho acto ha desaparecido (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor el significado y la celebración del Miércoles de Ceniza;
     Desde el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia; posteriormente, estas prácticas se extendieron a toda la Semana Santa. En el año 325, el Concilio de Nicea ya conocía la preparación de la Pascua durante 40 días, sobre el modelo de Jesús, que pasó 40 días en el desierto. Recordemos también los 40 años en el desierto del pueblo de Israel y los 40 días de ayuno de Moisés en el Sinaí y de Elías en el Horeb.
     Al principio, la Cuaresma comenzaba seis domingos antes de la Pascua; pero como los domingos no se ayunaba, en el siglo V se procedió a separar el Jueves y el Viernes Santo del Triduo Pascual para contarlos como Cuaresma. Más tarde, se decidió anticipar la Cuaresma cuatro días, y así se llegó al actual Miércoles de Ceniza.
     El inicio de la Cuaresma marcaba también el comienzo de la penitencia pública de los culpables de delitos graves (apostasía, asesinato, adulterio): después de la imposición de la ceniza, recorrían la ciudad vestidos con ropas penitenciales, para recordar la expulsión del Paraíso. Estos penitentes celebraban la reconciliación el Jueves Santo.
     Hacia finales del año mil, la práctica de la penitencia pública disminuyó, pero se mantuvo la imposición de la ceniza a todos los fieles. En el siglo XII, surgió la  costumbre de obtener las cenizas quemando los ramos de olivo bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.
Del Evangelio según San Mateo
     Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.
      Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
     Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
     Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
     Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
      Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso ya han recibido su recompensa.
     Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. (Mt 6,1-6.16-18)
Desierto
     La Cuaresma es una forma de recordar y compartir los 40 días de Jesús en el desierto, tentado por Satanás. Quizá podemos pensar en los clásicos desiertos de arena y soledad, de peligros y emboscadas. Pero para nosotros, hoy en día, los desiertos más difíciles de afrontar son el cansancio y las dificultades del vivir o la aridez de nuestras vidas.
     Así, este tiempo de gracia, definido por don Tonino Bello como "la vida a escala", nos enseña a no elegir los atajos de los compromisos fáciles, de la desconfianza, del pecado, sino a saber compartir el tiempo con Jesús para aprender a otorgar las prioridades justas.
Oración, ayuno, caridad
     La Cuaresma nos invita a poner a Dios por delante de nosotros mismos, a recuperar el tiempo para escuchar la Palabra de Dios y para orar. Por otra parte, ayunar significa renunciar a lo que nos llena de muchas maneras, pero no sacia el corazón: la oración y la Eucaristía sacian el corazón y dan sentido a la vida, porque el amor sacia la verdadera hambre y sed de vida y felicidad. Si la oración abre el corazón a las cosas verdaderas y el ayuno nos enseña a elegir lo que realmente cuenta en la vida, entonces la caridad es su consecuencia natural.
     Hay quien cree que ayunar y abstenerse de comer carne son prácticas pasadas de moda; pero quizá lo que cuesta de verdad no es renunciar a la carne, sino obedecer a la Iglesia, Madre y Maestra, que nos invita a hacerlo. Esto nos sugiere que el ayuno sigue siendo actual. Junto al ayuno físico, no podemos olvidar el ayuno del egoísmo, de la desconfianza, de las falsas seguridades, del odio, de la indiferencia... (vaticannews).
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