Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 28 de julio de 2025

Un paseo por la avenida del Perú (VII avenida del Perú durante la Exposición Iberoamericana de 1929)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la avenida del Perú (VII avenida del Perú durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella.    
     Hoy, 28 de julio, se celebra en Perú el día de la Independencia (declarada el 28 de julio de 1821), así que hoy es el mejor día para ExplicArte la avenida del Perú (VII avenida del Perú durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla.
     La avenida del Perú es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo; y va de la avenida de María Luisa, a la calle La Rábida.
     La avenida no posee siempre una adscripción precisa. En términos generales corresponde a un gran eje urbano, bien caracterizado desde el punto de vista genético, porque estructura el crecimiento de la ciudad; morfológico, ya que es ancha; y funcional, sobre todo por canalizar el tráfico rodado. Sin embargo, de acuerdo con esta definición, no hay razones, más que las convencionales, para considerar a unas vías como avenida y su prolongación, como calle. En otros casos, las avenidas constituyen el eje principal de un sector determinado o de una barriada, y si bien poseen las características de vía principal en relación a ese sector, no alcanzan dicho valor en el conjunto de la ciudad. La avenida posee sobre todo un valor simbólico, y prueba de ello es que en Sevilla la avenida por excelencia es la hoy denominada de la Constitución, centro neurálgico de la ciudad, tanto de sus fiestas religiosas como de la actividad bancaria, y así es es reconocida sólo como la avenida. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. 
     Fue rotulada en 1928 con este nombre por haberse construido en ella el pabellón de la República del Perú en la Exposición Iberoamericana de 1929. Hasta 1920 formó parte de los jardines de San Telmo y en 1926 el Arzobispado vendió estos terrenos, que fueron destinados a la construcción de varios pabellones de la Exposición Iberoamericana: el de Sevilla (Casino y Teatro Lope de Vega), Perú, Chile, Uruguay y algunos otros. El trazado fue obra de Aníbal González. Confluyen las avenidas de Honduras y Uruguay (v. La Rábida). Paseo de trazado indefinido, está delimitado por las fachadas posteriores, no alineadas de los citados pabellones. Constituye una vía de servicio más que una avenida. Contribuye también a esta impresión la escalera que salva la diferencia de nivel con La Rábida. En el centro hay una glorieta y fuente, deteriorada y siempre seca, rodeada de ocho columnas de mármol rematadas en pequeñas estatuas del mismo material. Termina en una cancela sobre una escalera de acceso a La Rábida que forma parte de una verja de fundición apoyada en columnas rematadas por bolas y pirámides en forma de cruz. De pavimento de albero, carece de aceras, salvo en el tramo correspondiente al pabellón del Perú, de reciente construcción. Se ilumina con farolas hexagonales sobre pies de fundición. En las márgenes hay plantadas acacias, palmeras y olmos.
     En su acceso por la avenida de María Luisa, se encuentra un pequeño pabellón de la Exposición muy transformado, en el que después se instaló un restaurante; en el lado opuesto, separado por un amplio espacio a modo de plaza, la fachada posterior del pabellón de Perú (v. avenida de Chile). El último tramo está delimitado en su margen izquierda por las tapias traseras y salidas secundarias del pabellón de Chile y un pequeño pabellón utilizado como vivienda. En 1990 se han instalado unas aulas prefabricadas para uso de la Universidad de Sevilla. Esta vía y los espacios colindantes han sido habitualmente tranquilos y poco frecuentados, salvo en las noches de teatro en el Lope de Vega, por ser lugar de aparcamiento, y en ocasiones, cuando se prepara un espectáculo por tener el escenario su entrada en esta vía. Recientemente se ve muy frecuentada por numerosos estudiantes. También fue en la década de los sesenta lugar de emplaza­miento de la Feria de Muestras Iberoamericana. Tras el traslado de ésta a los bajos del paseo Marqués de Contadero, recobró de nuevo la habitual tranquilidad, pero durante años han permanecido, afeando y degradando estos recoletos jardines, estructuras y restos de los pabellones provisionales que han desaparecido recientemente. En sus proximidades estuvo instalada durante años, y hasta fechas muy recientes. la Hemeroteca Municipal, en cuyo edificio se llevan a cabo obras de ampliación [Salvador Rodríguez Becerra, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la avenida del Perú (VII avenida del Perú durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Parque de María Luisa, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

La avenida del Perú, al detalle:
Pabellón Espuñes 
Pabellón de La Madrina

lunes, 9 de diciembre de 2024

El desaparecido Pabellón de la platería Espuñes y joyería Reyes, para la Exposición Iberoamericana de 1929

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de la platería Espuñez y joyería Reyes, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.  
     Hoy, 9 de diciembre, es el aniversario (9 de diciembre de 1927) de la aprobación de la solicitud de la compañía M. Espuñes para instalar un pabellón propio en la Exposición Iberoamericana de 1929, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón de la platería Espuñes y joyería Reyes, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
   El desaparecido Pabellón de la platería Espuñes y joyería Reyes [nº 23 en el plano oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929] se encontraba en la avenida de María Luisa, s/n; en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo
     A tiro de piedra del burgués Pabellón de Sevilla nos encontramos con el pretencioso Pabellón de Espuñes y tiendas de lujo. La escasa documentación de este enclave nos impide documentar las tiendas que exponían en este espacio. Si que disponemos de un diseño que nos muestra el aspecto de este edificio durante la Muestra, donde unas prominentes columnas actúan como soportales de un espacio diáfano que se expone con vidrieras al exterior, a modo de grandes escaparates, que dejaban vislumbrar todo el interior. De los pocos datos que se manejan se conoce que comparte el carpintero mecánico autoría con el teatro-casino, y probablemente Vicente Traver  también hubiera dado algunas directrices a la hora de levantar este pabellón.
     Vamos a descifrar someramente la trayectoria de los Espuñes.
     Este apellido ha estado ligado al mundo de la platería durante algo más de cien años. Todo comenzó con Don Ramón Espuñes que en 1840 funda esta empresa de objetos de plata, que se distingue por su calidad y profesionalidad. Pero es en la siguiente generación, donde  su hijo Luis adopta todas las mejoras que empiezan a desarrollarse en el mundo empresarial y conquista el mercado internacional.
     Luis Espuñes amplía el extracto al que destina su oferta, consigue dirigirse a las clases bajas, popularizando sus famosas cuberterías  más modestas, al mismo tiempo que persiste en las clases más pudientes, incluso cuenta entre sus clientes con la realeza y el sector eclesiástico, recibiendo encargos de orfebrería muy ostentosos.
     Es su descendiente Matilde Espuñes, quien asume la dirección del negocio, siguiendo las directrices de su padre. Crea su propia marca M. Espuñes, que se desarrolla entre 1905 y 1950, llegando al alcanzar importantes producciones, contando consecuentemente con una gran plantilla de orfebres. La Exposición Iberoamericana del 29 le ofrece la posibilidad de afianzar su nombre en todo el mundo. Esta oportunidad no está dispuesta a desaprovecharla y así el 9 de diciembre de 1927 le es concedida la licencia a la firma madrileña M. Espuñes de disfrutar de un pabellón propio dentro del recinto oficial de la feria. Además la localización, al lado del Pabellón de Sevilla resulta estratégica. Esta firma, líder en su sector durante más de siglo y medio tuvo su fábrica en la calle O'Donell de la capital de España, y tienda en la madrileña calle Sevilla, además de poseer centros de depósitos en Sevilla, Barcelona, La Habana y México capital.
     Se puede suponer que M. Espuñes, a quien se había concedido una parcela en la Muestra, gestionaba este Pabellón y subcontrataba a otras marcas comerciales que quisieran estar presentes  en este edificio. De esto existe constancia en el caso de la sevillana joyería Reyes, localizada en la calle Hermanos Quintero, manteniendo los hermanos  Reyes y la familia Espuñes una relación cordial.
     Incluso la casa Espuñes acuñó una placa conmemorativa, simulando una moneda; con el escudo de Sevilla y la imagen de San Fernando con una espada y la bola del globo terráqueo a sus pies. Todo muy hispalense, ¿no?.
     La Feria finalizó, pero el Pabellón siguió explotándose de manera privada, existiendo datos del pago del canon de 30 pesetas que implicaba la ocupación de la nave. Así rezan los pagos de un tal Manuel Álamo, que aún era el inquilino hasta que desaparecieron los libros de cuentas que  lo atestiguaban, pero es muy posible que aún fuera el titular cuando en la década de los 50, se fundó el Bar Manolo en estas instalaciones.
     Este lugar de encuentro fue toda una referencia en aquella época. Celebraciones, bautizos, bodas… de postín pasaban por sus paredes. Llego a ser un local habitual en las recepciones y demás eventos de la vida sevillana: Las cenas del Ateneo, celebraciones de la feria del libro, elecciones de miss, etc. Por sus instalaciones solían actuar famosos que amenizaban las veladas, como por ejemplo Machín. El dueño de este comercio se encargaba a su vez de la gestión del Casino, por lo que es de suponer que esta parcela fuera un todo en manos del mismo empresario.
     En 1969 toma el relevo de la explotación Enrique Becerra junto al restaurante Jamaica, continuando la andadura del Bar Manolo, bajo el nombre de “Luna Parque” estando presente en innumerables actos sociales, e incluso amplían sus dominios, aperturando una terraza en los terrenos anexos junto al Pabellón de Perú. Sin embargo todo negocio tiene su época de subida y de bajada, por lo que a principios de los 90 cambia de propiedad. Es, ahora, Jesús Quintero quien se hace cargo de esta propiedad municipal con la firme intención de transformar el negocio en un café-teatro, bautizado como “Montpensier”.
     Aunque bien es verdad que cuando este edificio se transforma en bar, las reformas fueron sustanciales,  y no se tiene constancia del nivel de conservación que se efectuó sobre el edificio original, en la década de los 90 las leyes y normas para la conservación del patrimonio están mucho más avanzadas y cuando las obras sobre el antiguo Luna Parque, solo dejan en pie la fachada y el sótano, tomando prestado, además, más terreno que el que les correspondía. Las autoridades competentes paralizan el proyecto,  que es retomado a mediado del 92 y bajo un proyecto arquitectónico se concede la licencia para habilitar unas vidrieras de cristal y metal, desmontables que en su interior contuvieran lo que antaño fue el Pabellón de Espuñes.
     Lo que al final fue Restaurante Montpensier, se convirtió en discoteca Apandau y más tarde Bandalai. Siempre bajo la misma regencia de Jesús Quintero. Finalmente, durante los primeros años del siglo XXI cerró sus puertas y en nuestros días amenaza ruina, aunque últimamente se ha vuelto a ver movimiento, pero desconozco si se va a habilitar una cafetería o bar de copas (Curiosa Sevilla, exposicioniberoamericanadesevilla1929.blogspot.com.es).
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