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viernes, 3 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Oliva, Convento de la Ascensión, CEULAJ, Mausoleo de la Capuchina, Museo Internacional de Arte Belenista, y restos del Castillo de Santillán) de la localidad de Mollina, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Oliva, Convento de la Ascensión, CEULAJ, Mausoleo de la Capuchina, Museo Internacional de Arte Belenista, y restos del Castillo de Santillán) de la localidad de Mollina, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de Antequera
     Superficie: 75 km2
     Altitud: 477 m
     Latitud: 37º 07'  -  Longitud: -4º 39'
     Distancia a Málaga capital: 64'9 km
Datos demográficos
     Población: 5.449
     Gentilicio: Mollinatos
Ayuntamiento
     calle de la Alameda, 1, 29532
     952740044 - 952740338     www.mollina.es
     Mollina es un pueblo de la Málaga interior unido a la cultura del vino. Así lo atestiguan sus famosos caldos con denominación de origen, su paisaje agrícola salpicado de viñas y su animada Feria de la Vendimia.
     Situado en la comarca de Antequera, este municipio posee además un hermoso entorno natural e interesantes yacimientos arqueológicos. Los amantes de la enología podrán combinar en este pueblo su pasión por el vino con visitas culturales y actividades en plena naturaleza.
     En Mollina no puedes perderte sus monumentos: 
     En Mollina existen importantes vestigios de la era romana, como el Castellum de Santillán. Este enclave arqueológico está ubicado a cuatro kilómetros del casco urbano. En sus 1.400 metros cuadrados de extensión se distinguen construcciones de los siglos I al III. Corresponden a la vivienda de una familia de la clase dominante de la época y a un recinto amurallado.
     Otro punto de interés histórico es el Mausoleo de la Capuchina, un monumento funerario que incluye una cripta y un piso superior para rendir culto a los difuntos. El yacimiento se localiza a siete kilómetros del pueblo, en la falda de la sierra de la Camorra.
     De vuelta al núcleo urbano nos aguarda la iglesia de Nuestra Señora de la Oliva. Fundada en el siglo XVII, tiene planta basilical y consta de tres naves separadas por arcos de medio punto. El templo fue saqueado en 1936 y llegó a ser utilizado como almacén de víveres.
     Cerca de esta iglesia se emplaza el convento de la Ascensión, también conocido como el Cortijo de la Villa. De este edificio del siglo XVIII destaca su puerta de estilo barroco, su patio con una capilla terminada en espadaña y un peculiar reloj de sol (Diputación Provincial de Málaga).
      Al norte de la comarca de Antequera, la Sierra de la Camorra es el único accidente orográfico de un municipio caracterizado por una rica llanura olivarera, cerealística y, en especial, vitivinícola, con una importante producción de vinos que han obtenido la denominación de origen. Su nombre procede del latín «mollis», suave, parece que en referencia a la llovizna. El primitivo emplazamiento, en tiem­pos romanos, se situaba a 4 km. del actual, al pie de la Camorra. De él quedan restos del Castellum de Santillán, un amplio yacimiento con edificaciones de dos fases distintas: una villa de los siglos I y II d.C., con estancias en torno a dos habitaciones rectangulares; sobre ella, en el s. III se construyó un recinto amurallado de planta cuadrada, con torres cúbicas en las esquinas y otra a la entrada. Igualmente en la falda de la sierra, ahora a 7 km. de Mollina, se hallan los restos del mausoleo romano de la Capuchina (s. II), con una base rectangular fabricada con cantos y argamasa rojiza. Otros restos romanos son los del fortín del Capiruzón y el molino de aceite de Berdún. De época árabe hay restos de un castillo en las afueras del núcleo. Mollina recibió en 1679 la distinción de Cabeza de Condado. La estructura urbana responde al típico modelo de la llanura, con largas calles rectilíneas (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     
Iglesia de Nuestra Señora de la Oliva
     Edificada en 1678 y reformada en 1720, en 1897 fue muy remodelada por el arquitecto dio­cesano de Málaga, Manuel Rivera Vera, quien añadió la nave de la Epístola. De tres naves separadas por pilares octogonales que sostienen arcos de medio punto, la del centro posee armadura de madera con tirantes y las laterales bóvedas de arista. El estrecho presbiterio es rectangular, con bóveda de arista, al igual que las dos capillas que lo flanquean; los tres incluyen camarines. En la nave del Evangelio, hacia los pies, se abren dos capillas interconectadas, originariamente dedicadas a la Virgen Dolorosa y el Dulce Nombre, cubiertas con bóvedas de media naranja con yeserías, de tipo antequerano, fruto de la intervención de principios del XVIII. A los pies se eleva el coro. La fachada principal fue excesivamente alterada a mediados de los años 70 del siglo XX. Muy simple, encalada, con molduras y decoración en color crema, cuenta con un dintel flanqueado por pilastras que sostienen un frontón partido por una hornacina con figura del Sagrado Corazón, todo ello rematado por una espadaña.
     En su interior, en el camarín abierto al retablo neobarroco del altar mayor, se venera la imagen de la Virgen de la Oliva, copia de 1937 de la que fue regalada en 1687 a la iglesia por Fray Alonso de Santo Tomás, obispo de Málaga; se encuentra sobre una media luna cordobesa de plata, de fi­nales del XVIII. El retablo se corona por un Crucificado, que podría ser sevillano del XVII. En la nave de la Epístola hay una Inmaculada en madera dorada y policromada que imita el modelo canesco de mediados del siglo XX y una Dolo­rosa de vestir granadina muy repintada. En la capilla bautismal se halla una pila gallonada de piedra roja del Torcal, del Setecientos, y en una de las capillas de los pies de la nave del Evangelio una buena talla moderna de San Francisco de Asís. 
     En los paramentos superiores de la nave central se encuentra un interesante Apostolado, óleos sobre lienzo del XVII, originarios de la capilla de la Vía Sacra de la iglesia antequerana de los Remedios (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Anterior a esta parroquia existió otra datada en 1580 y que se profesaba culto a San Cayetano. La actual Iglesia de Ntra. Señora de la Oliva fue fundada en 1687.
     Según el Diccionario de Madoz, se hace referencia en los siguientes términos: "Existe también una capilla, bajo la advocación de Santa Bárbara, sita en el Barrio Alto".
     De su origen se conserva la puerta, entre pilastras coronadas de pináculos piramidales, de una esbeltez poco frecuente. En los luctuosos sucesos de 1936, ambas iglesias fueron saqueadas, dándoseles el uso de almacén de víveres (Diputación Provincial de Málaga).

Convento de la Ascensión

     Situado frente a la parroquia, fue construido en el siglo XVIII. Originariamente se trataba de un cortijo, llamado de Villa Ascensión. Fue con­vento y colegio desde los años 1920 hasta fina­les del siglo pasado, permaneciendo cerrado en la actualidad. La fachada de la plaza, con tres plantas, denota su origen doméstico; el resto del edificio sólo cuenta con dos plantas. Su interior, pese a conservar dependencias originarias, fue muy reformado en el siglo XX. Junto al edificio, un portón bajo arco de medio punto con remate mixtilíneo da acceso al patio, en el que se conserva un reloj de sol de 1811 y un pozo (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Este convento data del siglo dieciocho, tiene una entrada de estilo barroco y un patio interior con capilla terminada en espadaña. En su interior podemos ver un curioso reloj de sol. Se dice que alrededor de este convento nació la actual urbe (Diputación Provincial de Málaga).

CEULAJ
     En las afueras de Mollina, el Centro Eurolati­noamericano de la Juventud es, desde su inauguración en 1992, un importante centro de actividades juveniles, tanto seminarios de formación como encuentros de organizaciones y grupos, nacionales e internacionales. Sobresalen las organi­zadas por el INJUVE, (Instituto de la Juventud del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), del que depende, como de la OIJ, (Organización Iberoamericana de Juventud). Estructurado por medio de pabellones, su arquitectura concilia modernidad con elementos de la tradición, con un resultado interesante aunque un tanto híbrido. Incluye recepción, dependencias administrativas, aulas, alojamientos, comedores, salas de conferencias, salón de actos, piscina, polidepor­tivo cubierto y pistas deportivas (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Mausoleo de la Capuchina

     El llamado "Mausoleo de la Capuchina" se encuentra a 7 kilómetros de la localidad. Se trata de un monumento funerario datado hacia la mitad del s. II d.C. que dispondría de una cripta para enterramientos y un piso superior dedicado al culto a los difuntos, formando el conjunto una edificación con forma de casa, con techumbre de tejas a dos aguas, para cuya construcción se utilizaron cantos de la zona con argamasa de color rojizo. En diferentes catas que se han realizado en la zona se han encontrado restos de cerámica que en su día fueron ollas, orzas, jarras y platos.
     Según la reconstrucción realizada por Don Rafael Puertas, la "Capuchina" sería una edificación en forma de casa, mientras que el escalonamiento en la base de los muros es un típico elemento ornamental característico del podio de los templos romanos. Y es que los mausoleos de dicha época pertenecen a varias tipologías: en forma de torre, de templo o de casa (Diputación Provincial de Málaga).

Museo Internacional de Arte Belenista
     El Museo Internacional de Arte Belenista, ubicado en la localidad de Mollina, reúne algunos de los belenes más extraordinarios del mundo. Se trata de un refugio para el arte y la tradición del belén con más de 5.000 metros cuadrados donde se distribuyen un centenar de belenes y más de 2.000 piezas exclusivas que se pueden ver durante todo el año. 
     La exposición permanente albera belenes en lugares diversos, fuera del contexto tradicional, como una casa victoriana, un pueblo italiano, un templo en ruinas o en una calle destruida por la guerra. Y obras con estampas que representan y recrean monumentos y lugares populares como la Alcazaba de Almería, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de Antequera, la Puerta de Jaén y Arco de Villalar de Baeza, el Albaicín y la Alhambra de Granada o el Circo Romano de Tarraco.
     Pensado para el disfrute de todos los públicos y todas las edades, el Museo Internacional de Arte Belenista cuenta con 7 salas expositivas en las que se dispone el centenar de belenes. Se clasifican en dioramas (pequeñas escenas vistas a través de una ventana); cúpulas (diseñadas en exclusiva para este centro cultural) y belenes de grandes dimensiones que ocupan salas al completo como el del belenista de Arcos de la Frontera Antonio Bernal, el del madrileño José Luis Mayo o un belén popular de 25 metros de largo que representa las ocho provincias andaluzas, de Vicente Rodríguez, del Puerto de Santa María.
     En el distribuidor central destacan el Belén Siciliano de la maestra belenista Angela Tripi, con varias escenas de la cultura popular italiana, y el Belén Napolitano del acreditado belenista Claudio Mattei y la Escuela de Monte San Pietro, con una espectacular Cabalgata de Reyes.
     Además, la Fundación Díaz Caballero ha querido rendir culto a las tradiciones andaluzas y el patio exterior complementa la visita con una exposición de artes y costumbres con aperos del campo, dos almazaras y la representación de una casa popular andaluza de principios del s. XX (Diputación Provincial de Málaga).

Restos del Castillo de Santillán
     Los restos romanos corresponden a un fortín están situados a 4 kilómetros del pueblo, junto al parque público de Santillán.
     El Castellum de Santillán o Castillo de Santillán cuenta con una extensión de 1400 metros cuadrados en dos fases constructivas diferentes.
     La primera fase de esta construcción corresponde a los siglos primero y segundo de nuestra era y la forman una serie de estancias articuladas en torno a dos grandes habitaciones rectangulares. La villa constituía la vivienda de una familia de clase dominante. El segundo nivel data del siglo tercero. Éste se levantó después de haber arrasado el antiguo, ya que las necesidades defensivas aconsejaban el amurallado del entorno. Se levantó sobre un plano cuadrado de 24,5 metros cuadrados rematado en sus esquinas con torres cuadradas (Diputación Provincial de Málaga).

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domingo, 28 de abril de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de la Inmaculada Concepción, Patio Mausoleo del Tempranillo, Termas Romanas, Centro Temático del Campo Andaluz, y Fuente de la Placeta) de la localidad de Alameda, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Inmaculada Concepción, Patio Mausoleo del Tempranillo, Termas Romanas, Centro Temático del Campo Andaluz, y Fuente de la Placeta) de la localidad de Alameda, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de Antequera
     Superficie: 65 km2
     Altitud: 430 m
     Latitud: 37º 12'  -  Longitud: -4º 39'
     Distancia a Málaga capital: 72,2 km
Datos demográficos
     Población: 5451
     Gentilicio: Alamedanos o Lameatos
Ayuntamiento
     Plaza de España, 5, 29530 
     952710025 - 952710026
     Alameda es una parada clave de la Ruta de "El Tempranillo". Cruce de caminos desde tiempos inmemoriales, este pueblo de la comarca de Antequera invita a trasladarse a la época de los bandoleros. Una experiencia que combina cultura, tradición y romanticismo.
     Alameda posee además interesantes yacimientos arqueológicos y una laguna declarada reserva natural. Toda una tentación para los amantes de las actividades al aire libre. Y para reponer fuerzas, nada mejor que las suculentas propuestas culinarias de esta villa de la Málaga interior.
     En Alameda se encuentra el mausoleo del célebre bandolero José María "El Tempranillo". Puede verse en el patio de la iglesia de la Inmaculada Concepción. Una cruz de piedra, dos retratos del bandido y una reproducción en azulejería de su partida de defunción decoran la tumba.
     La iglesia de la Inmaculada Concepción es además uno de los monumentos más destacados del pueblo. Comenzó a construirse en el siglo XVIII y posee tres camarines. Entre sus obras de arte destacan la talla de un Cristo Crucificado y una valiosa colección de óleos.
     Las Termas Romanas datadas entre los siglos I y III d.C. constituyen otro de los tesoros culturales de Alameda. Están declaradas Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural. Un Centro Temático permite conocer el funcionamiento de estos antiguos baños.
     La presencia del ser humano en estas tierras, sin embargo, se remonta a miles de años atrás. Así lo atestigua la Necrópolis Calcolítica de Alameda, un conjunto de cuevas artificiales creadas entre los años 2500 y 2000 a.C. En sus pozos se hallaron restos líticos, cerámicos y óseos.
     Para acercarse a los hábitos y costumbres de los campesinos y caleros de la comarca, Alameda cuenta con un Museo de Antiguos Aperos y un Centro Temático del Campo Andaluz. Poemas de Antonio Muñoz Romas ilustran las salas del segundo recinto, ubicado en un edificio de arquitectura popular.
     En el centro del pueblo se puede contemplar también la Fuente de la Placeta, del siglo XVIII, convertida en uno de los emblemas de Alameda (Diputación Provincial de Málaga).
     Situado al norte de la provincia, en una llanura olivarera y cerealística, en el municipio de Alameda también se encuentran la Sierra de la Camorra y el Paraje Natural de la Laguna de la Ratosa. Pare­ce que Alameda es la antigua Astigistus citada por Plinio, o bien la ciudad libia-fenicia de Astaza, «Ciudad del agua». En plena población, en la calle de Enmedio, se encuentra una necrópolis calcolítica, de entre 2500 a 2000 a.C. junto a ella, sobre el antiguo poblado calcolítico, se hallan los importan­tes restos de unas termas romanas activas entre los siglos I y IV: en ellas son reconocibles dependencias como salas de baños con sus piscinas, -frigidarium, tepidarium, caldarium y laconicum-, vestuario -apoditerium-, y cámara de calefacción -hypocaustum-. Se ha incoado expediente para declaración de BIC en 1987.
     La actual Alameda es una población de fundación cristiana, a partir del siglo XVI. Tras pertenecer al Marquesado de Estepa, en 1848 se constituyó en Ayuntamiento. Presenta un urbanismo de estructura radial, destacando en la Placeta principal una fuente de piedra de tiempos de Carlos III, con cuatro caños que parten de un pilar octogonal (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).

Iglesia de la Inmaculada Concepción.-
     Edificada por la familia Centurión y Córdova, marqueses de Estepa, entre 1696 y 1710, en su construcción se utilizaron sillares procedentes de las termas romanas, situadas muy cerca. De tres naves, las laterales responden a una reforma de 1779, y se separan de la central mediante arcos de medio punto sobre columnas excesivamente gruesas y bajas. La nave central, más alta y ancha, se cubre con bóveda de medio cañón con lu­netos y arcos fajones; igual solución presentan la capilla mayor y los brazos del crucero, mientras que éste se cubre con media naranja sobre pechinas. Las naves laterales se cubren con bóvedas esquifadas planas. Destacan dos camarines situados en el testero del Evangelio y en el extremo del crucero de esa nave, y una capilla en el cru­cero de la Epístola, los tres de planta polilobulada y dedicados, respectivamente, a Jesús Nazareno, Virgen de los Dolores y Virgen del Rosario. La capilla y el camarín del crucero, datados en 1795, se decoran con yeserías pintadas, y el camarín del Nazareno lo hace con yeserías blancas rococós, atribuidas a Antonio Sevillano, de 1767. También son interesantes los relieves con cartelas y follajes barrocos situados en el paramento superior de la nave central, cercano  al crucero por el lado del Evangelio, que probablemente albergaba inscripciones y pinturas. Sin embargo, las pinturas murales del presbiterio y el crucero, que imitan las populares dieciochescas, datan de una controvertida actuación de 1987.
     La portada de la iglesia es de arco de medio punto entre pilastras, coronado por el escudo de los marqueses de Estepa, y la fachada cuenta con un remate mixtilíneo. A los pies de la nave de la Epístola se sitúa la torre, de mampostería, ladrillo y piedra, coronada por un chapitel. Este último, junto con el recubrimiento exterior de gran parte del templo con ladrillos con decoración barroquizante, es también fruto de la citada reforma de 1987.
     En su interior hay un rico patrimonio escultó­rico y pictórico . El altar mayor posee un retablo de madera policromada, con decoración rococó, del taller antequerano dieciochesco de los Márquez, instalado en 1937, y una imagen moderna de la Inmaculada. En el presbiterio, hay un Cru­cificado de madera policromada, de finales del siglo XIV, una de las esculturas más antiguas de la provincia. En los camarines hay dos buenas esculturas de Jesús Nazareno, de Castillo Lastrucci, de 1940, y de la Virgen de los Dolores, del granadino F. Muñoz, de 1943, además de un Cristo Yacente de la segunda mitad del XX. En la capilla de la Epístola se encuentra una ex­celente Soledad de vestir del XVIII. En la nave de la Epístola hay una Virgen de la Merced, del XX, y un Cristo de la Columna, de 1944, muy repintado.
     En cuanto a los lienzos, de gran calidad, de­ben destacarse: Nazareno del XVI, Desposorios Místicos de Santa Catalina, -copia del XVI de Veronés-, Inmaculada del XVII, Virgen con el Niño en la Gloria, atribuida a Francisco Ricci, Asunción de la primera mitad del XVIII y Calle de la Amargura, del mexicano Juan de Miranda, de 1732. En la sacristía hay una Adoración de los pastores del XVII.
     En el patio de las dependencias parroquiales, y adosada a la cabecera del templo, se encuentra la tumba de José María Pelagio Hinojosa Cobacho, el célebre bandolero cordobés José María «El Tempranillo», el «Rey de Sierra Morena», quien murió en 1833 en Alameda, a manos de antiguos miembros de su banda, cuando, tras beneficiarse del indulto de Fernando VII a los ban­didos que depusieran las armas, formaba parte de la partida de a caballo de Andalucía, dedicada a perseguir a los bandidos en activo. Considerado prototipo del bandolero romántico, que ro­baba a los ricos para repartirlo entre los pobres, su tumba consiste en una sencilla cruz de piedra enmarcada por un arco de ladrillo abierto en el muro (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     Esta iglesia fue mandada construir por los Marqueses de Estepa y su edificación se encuentra a caballo entre los siglos diecisiete y dieciocho (del 1696 al 1700).
     Es un templo de arquitectura barroca que forma la acostumbrada cruz latina de planta poliovalada en su construcción, destacando sus tres camarines que se encuentran en la cabecera de la parroquia. Uno de los camarines está dedicado a la advocación de Jesús el Nazareno, otro a la Virgen de los Dolores, y el tercero a la Virgen del Rosario, estando considerados como obras maestras del rococó con claros tintes ecijanos.
     Dentro del acervo artístico que atesora esta iglesia cabe destacarse una valiosa talla de madera policromada de un Cristo Crucificado, de factura anónima, datada a finales del siglo catorce. Además, su interior contiene una profusa colección de óleos que completa la decoración del templo (Diputación Provincial de Málaga).

Patio Mausoleo del Tempranillo.-
 Aunque José María no era malagueño, vivió muchos años y desarrolló muchas de sus más conocidas correrías, en la provincia de Málaga, vinculándosele al pueblo de Alameda, donde en la actualidad se encuentra su tumba.
     JOSÉ MARÍA EL "TEMPRANILLO" (NOTA BIOGRÁFICA)
     En una villa de la provincia de Córdoba, por buen nombre llamada Jauja, fundada en 1696, y a la que dotaron de iglesia y alcalde pedáneo, el que a su vez era dependiente del corregidor de Lucena, nació José María Hinojosa Cobacho, y lo vino a hacer, un 24 de junio de 1805. Fue bautizado en la iglesia de su pueblo natal por el cura párroco, al que conocían como D. Francisco. Este le otorgó las primeras aguas llamándole José Pelagio. Lo de Pelagio lo perdería al poco tiempo, conociéndosele como José María Hinojosa Cobacho. Sus padres, Juan Hinojosa, más conocido como (El Gamo), se dedicaba, además de las faenas agrícolas, al contrabando y a la caza furtiva. Su madre María Cobacho, era una mujer como las de entonces, abnegada trabajadora tanto en su casa como en el campo. Su familia se dedicaba, al igual que lo haría más tarde él, a las labores propias del campo.
     El padre de José María fue herido de muerte y antes de expirar se le exhortó a que dijera quien le había herido y por qué razón, pero él murió sin delatar a sus agresores ni contó las razones que le llevaron a éstos, a acabar con su vida.
     La madre de José María queda por tanto viuda y en la más completa de las miserias. El párroco, por aquellos tiempos, D. Julián, compadecido de la madre y del hijo les ayudó en lo que pudo, cuidando de la tutela de José María e intentando sin éxito que el niño estudiara.
     No poseía instrucción educativa, algo que era habitual en aquellos lugares y en aquellos tiempos. Era analfabeto como la mayoría de sus convecinos. Sus valores éticos solían ser los propios de aquellas personas, a los que su escasa preparación les hacía marcar una serie de reglas morales, por lo general bastante inauditas para nuestros tiempos y nuestra actual preparación. Es decir, si un marido era engañado, se imponía, según aquellas normas de "ética moral", matar a la esposa y al amante. En lo relativo a las faldas, la salida era siempre trágica, aquí no valía llamar a la justicia para que mediara, la justicia era impartida por el ofendido, aunque éste terminara en la cárcel. Más tarde, después del trágico desenlace, cada uno debía asumir su responsabilidad, ¡pero eso sí, quedaba el ofendido como un hombre y la honra muy alta!, aunque en muchas ocasiones, este lavar la honra llevara a más de uno a terminar con la nuez cascada, gracias al garrote vil.
     Se sabe que, José María, vivió en la calle de Santa Clara en el pueblo de Montilla.
     Sobre su inicio como bandolero se cuentan dos historias diferentes, una por venganza y otra como resultado de una ofensa.
     Una de ellas cuenta, que un día, el pueblo de Jauja celebraba la feria y la romería en honor a San Miguel Arcángel; las calles estaban engalanadas para recibir la procesión de San Miguel. Todos cantaban y reían; por unos momentos las precariedades cotidianas se hicieron a un lado y se dio paso a la fiesta. Por la noche, como era costumbre, se había preparado un gran baile en la plaza del pueblo. Como ocurría entonces en todos los pueblos, esta era una de las pocas ocasiones que se daban al año, para que un mozo pudiera bailar con alguna moza.
     José María, bailaba de buena gana con la joven Clara. Esta era una guapa zagala con la que se había "ennoviao" hacía poco tiempo, en uno de los momentos en que la pareja bailaba, otro hombre la cogió de la mano, al tiempo que se la quitaba y gritaba "ella solo baila conmigo".
     La disputa fue a más y seguidamente salieron a relucir las hojas aceradas de las de Albacete. Tras unos primeros escarceos, José María mostrándose más diestro que su contrario, le asestó una certera puñalada en el vientre dejándole muerto en el suelo.
     Sabiendo cual sería su fin, el joven José María, huyó al abrigo de las sierras rondeñas.
     Por ser muy temprana la edad con la que se tuvo que refugiar en la sierra, a José María se le comenzó a llamar "El Tempranillo".
     Poco tiempo después, se conocían y cantaban las hazañas de éste bandolero de Jauja, ahora conocido como "El Tempranillo".
     La otra versión es la que cuenta que una gitana, conocida como María de la Fuensanta "La Niña de Oro", que era amante del pendenciero gitano "Chuchito", le confió el secreto de la muerte de su padre. Según ella, "El Gamo" había muerto a manos de un terrateniente de las cercanías. Tal vez por esa razón, la que el hijo no se viera abocado a vengarse y así darle un mal destino a su vida, el padre prefiriera no delatar a quien le había cegado la vida.
     En una de las coplas, que se cantaban por ventas, tabernas y aguaduchos de los caminos, se hacía referencia, con todo lujo de detalles y morbosidad, sobre las épicas andanzas de este terrible bandolero, entre lo que se relataba, se daba norte y detalle, de que él, había organizado una banda de forajidos con más de cincuenta miembros.
     No faltaban publicaciones en forma de artículos o cuadernillos, que contaran las correrías del Tempranillo, así como sus épicas hazañas. Entre los que se nutrieron de su leyenda, estaban los viajeros ingleses de la época e incluso el afamado escritor Merimée.
     Al parecer, El Tempranillo, se echó a la sierra, junto a Chuchito, por indicaciones de la Niña de Oro, la que en un principio le acompañó en su huida. Chuchito, se negaba a que La Niña de Oro les acompañara y así se lo hizo saber a José María. El Tempranillo no estaba conforme con que ella se marchara y ambos hombres se enzarzaron en una brusca discusión que terminó con la marcha del gitano tras prometerle que le mataría. Como José María sabía de las promesas de los gitanos, decidió salir tras él y una vez le hubo dado alcance acabó con la amenaza atravesándole el corazón con un afilado cuchillo.
     El Hermano Mayor de la cofradía del Cristo de las Tinieblas o como era más conocida "El Cristo de la Mano Negra", un tal Celestino, que a la par era secretario en El Carpio, se afanó en capturar al de Jauja. Celestino, mal hombre que hacía sus correrías amparado por su posición social, conocido por sus asesinatos encubiertos o sus acciones como contrabandista, decide ante la imposibilidad de poder dar caza al Tempranillo, encarcelar a su madre y a su novia. Y Celestino, aquel del que decía un dicho popular: "Envíame que soy escribano / si te persiguen por matar, / dame una bolsa de oro / y a otro ahorcarán en tu lugar", encontró la muerte a manos de José María.
    Su primer compañero de correrías fue "Frasquito el de la Torre", natural de Almonaster la Real y vecino de Torre de Alháquime, en la villa de Ronda. Frasquito pasó a ser cuñado del Tempranillo, dado que éste se casó con su hermana, una guapa gitana, vecina de Grazalema y de nombre María Jerónima. Luego entabló amistad con otro bandolero, Juan Caballero y los tres en completa armonía se dedicaron a ejercer su delictivo cometido por sierras y collados.
     Se cuentan muchas anécdotas, tal vez de las más conocidas fue aquella en que José María, tras mucho cabalgar, se sentía hambriento y con sed. A lo lejos divisó una cortijada y allí se dirigió con ánimos de calmar el hambre. Tras entrar en la estancia pudo ver a unos jornaleros que compartían unas gachas y él tras saludar le pidió que le convidaran a participar en aquel pobre festín. Los comensales se rieron de él y le dijeron que no podía comer porque no tenía cuchara. José María cogió un trozo de pan y tras hacerse con la corteza una tosca cuchara comenzó a comer. Los campesinos al ver aquello, hicieron un ademán de impedirle que siguiera comiendo, pero El Tempranillo sacó su pistola y les apuntó con una mano mientras con la otra seguía comiendo como si tal cosa. Tras acabar y haber saciado su hambre se levantó y les dijo a aquellos hombres: Soy José María El Tempranillo y ahora mismo os vais a comer las cucharas. Aquellos hombres, se quedaron sorprendidos y asustados y comenzaron a darles mordiscos a las cucharas de palo, cuando estos hubieron terminado de comerse las cucharas, el bandolero se marchó satisfecho y riendo.
     En otra de sus correrías se cuenta, como en la venta de Gaucín, mientras bebían y comían más de sesenta "realistas", él junto a sus hombres les robaron todas las armas.
     A su cuadrilla se les unió, no sin recelo de los demás bandoleros, un teniente de los Migueletes, el teniente Céspedes, que dejó el uniforme para convertirse en miembro de sus correrías y al que poco tiempo después se le temía y conocía, como "El Veneno".
     Uno de los hechos más sobresalientes de los que se cuentan fue el siguiente:
     Los Migueletes habían urdido un plan, que consistía en prepararles una emboscada, para matar al Tempranillo. Por orden del Asistente de Sevilla, José Manuel de Arjona, los Migueletes aprovecharon la circunstancia de que María Jerónima estaba de parto, mandaron un mensajero para que informase a José María, de parte de su mujer, que ya iba a dar a luz.
     José María, no queriendo poner en peligro la vida de sus compinches, les ordenó que no le siguieran. De este modo, El Tempranillo se dirigió al cortijo donde estaba su esposa, a sabiendas de que era muy probable de que allí le estuvieran esperando emboscados los Migueletes.
     Una vez dentro comenzó, como era de esperar, una terrible refriega, que se cobró varios muertos y heridos. Su infortunada mujer, María Jerónima, murió al dar a luz, ante la escasez de medios de que disponían y lo terrible de las circunstancias que acompañaron a aquel paritorio de pueblo.
     Viéndose perdido, José María, subió terciado el cuerpo exánime de su esposa, sobre la grupa del caballo, y cogió a su hijo recién nacido y se lo colocó, como pudo, dentro de la faja; luego mandó a unas mujeres que había en la casa que abrieran la puerta. El Tempranillo salió como una saeta a lomos de su corcel y disparando a diestro y siniestro, con ambas manos. Tal fue el revuelo y la impresión que esto causó a los Migueletes que José María logró huir sin recibir rasguño alguno.
     Este hecho quedó reflejado, por los escritos que sobre las hazañas del Tempranillo, escribiera, Juan Caballero, uno de los amigos de José María.
     José María, dirigió sus pasos al pueblo de Grazalema, donde vivía la familia de su malograda esposa. Allí entregó a su hijo, confiándole la tutela a la abuela del recién nacido y mandó que enterrasen a su esposa en los terrenos de la iglesia.
     En Grazalema se concretó que el día del bautizo del único hijo de José María, fuera el diez de enero. Dos días después del trágico incidente y del nacimiento del niño, se procedía a dar bautismo a aquel nuevo cristiano.
     En un principio, y suponiendo las gentes del lugar, que José María El Tempranillo, había salido escarmentado y aleccionado sobre emboscadas, pensaron que éste no asistiría al bautizo de su hijo. Pero los vecinos de Grazalema quedaron atónitos al ver cómo el Tempranillo asistía al bautizo de su heredero. Dicen que se le veía orgulloso y altanero, no dejaba intuir ningún atisbo de miedo en su rostro.
     El bautizo no se celebró ante la reciente pérdida de la madre del recién nacido; los padrinos fueron Juan Caballero y la hermana de María Jerónima.
     Corroborando los escritos de Juan Caballero, hay una Real Orden del año 1832, dirigida al Capitán General de Granada donde, además de referir el asedio que sufrió el bandolero, se comentaba la insolencia que había mostrado al presentarse en el pueblo con motivos del bautizo de su hijo. Además se comenta en este escrito que:
     "Grazalema es un foco de forajidos y contrabandistas".
     Pasan los años y José María se siente cansado, tiene ganas de rehacer su vida y vivir tranquilamente con los suyos. Por ese motivo, aquel que afirmara con toda arrogancia que: "El rey será rey en Madrid, pero en Sierra Morena el rey es el Tempranillo", acepta el indulto que le ofrece el rey Fernando VII y que aceptan las autoridades. Indulto que viene acompañado del nombramiento de Comandante del Escuadrón de Seguridad del cuerpo de los Migueletes. Este escuadrón se había formado para combatir, precisamente, a los que como él, se habían tirado a la sierra.
     Pasa el tiempo y José María vivía ahora más sosegado en compañía de los suyos.
     Un día, a José María se le encomienda acabar con el bandolerismo en la baja Andalucía y sobre todo con un conocido sanguinario bandolero, apodado el Barberillo, que con anterioridad había militado en sus filas de correrías.
    José María conocedor de donde se encontraba el bandolero, se dirigió al cortijo de Buenavista, a solo dos kilómetros del pueblo de Alameda, en su parte noroeste.
     Barberillo sabía que El Tempranillo iría en su busca y le esperaba pacientemente.
     No sabemos que ocurrió aquel día, cuando José María se presentó delante de su antiguo amigo. Desconocemos si fue con la intención de pedirle que se marchara a otras tierras y así no tener que detenerlo o si por otra parte él iba con la intención de darle captura. Lo que nos podemos imaginar, es que a El Barberillo, no le haría mucha gracia encontrarse con su antiguo capitán, ahora convertido en renegado al servicio de los Migueletes.
     Sea como fuere, lo verdaderamente cierto es que el Barberillo le disparó a quemarropa, y José María no se pudo defender, dado que la pistola que portaba se encasquilló. Aquellos disparos le dejaron herido de extrema gravedad, muriendo éste, el día después, el 23 de septiembre del año 1833, a los veintiocho años de edad, en la Posada de San Antonio Con esto se ponía punto y final a la azarosa vida del legendario bandolero.
     Una guapa mujer conocida como La Rubia y que había sido hasta entonces la amante del infortunado bandolero, entró en la Posada con claros síntomas de desesperación, portando un pistolón y comentando entre sollozos y gritos:
    ¡Malditas seas, que por tu culpa se ha muerto José María!
     En el interesante libro del autor Antonio Pineda León, "Aproximaciones a la vida de José María El Tempranillo", he podido encontrar unos apuntes que me han servido para cumplimentar este capítulo con los datos que a continuación se relacionan:
     Como sabemos, José María "El Tempranillo", tuvo un hijo al que le pusieron por gracia, José María Hinojosa Francés. Aquél al que El Tempranillo sacara metido en su faja. El 18 de septiembre de 1852, se casó con Araceli Reyes Cobacho. Sabemos que el hijo del Tempranillo vivió en Torre del Alhaquime, pasando con posterioridad a la comarca de Ronda. También vivió en el pueblo de Baldelatosa, dedicándose a la minería.
     El hijo de José María le daría a su padre, una nieta, a la que pusieron María Jerónima Hinojosa Reyes.
     BIBLIOGRAFÍA: Historias antiguas de bandoleros y piratas en Málaga, de Diego Ceano. (Diputación Provincial de Málaga).

Termas Romanas.-
     El yacimiento de las Termas romanas se compone grosso modo de dos grandes fases. Por un lado un sector se adscribe al período calcolítico y por otro lado tiene una fase romana bastante más desarrollada que la anterior. 
     De la Edad del Cobre se conservan una serie de fosos (hasta una treintena) excavados en la roca, con una tipología variada: en pozo, tipo silo o con corredor. También se han observado, conectando algunos de estos fosos, una serie de canales de reducidas dimensiones. En un principio esta zona se interpretó como necrópolis, pero los estudios actuales tienden a desarrollar una línea diferente; teniendo en cuenta la tipología y los restos hallados en su interior es más probable que se trate de silos. En cambio, sí se ha podido determinar el uso prolongado de estas estructuras, llegando incluso hasta época postmedieval. 
     La fase romana de este yacimiento se considera como parte de una mansio, posiblemente Vrgapa, citada por el Anónimo de Rávena en la vía Malaca-Hispalis entre Antigaria y Osipon. En la terraza superior se detectan unas instalaciones termales, mientras que la inferior se caracteriza por un conjunto de edificios públicos. Sin embargo recientes excavaciones han venido a completar este panorama con la presencia de una zona industrial donde predominan las piletas.
     El complejo termal se delimita mediante muros construidos con sillares. Se define el recinto por tener planta rectangular, pavimentos de opus signinum y muros medianeros realizados mediante opus incertum, algunos con revestimiento de opus signinum. De este edificio, considerado público por su entidad, se conservan diversas estancias absidiadas y también varios hypocausta con sus característicos pilares de ladrillos. En general se puede distinguir todavía parte de las salas principales como el frigidarium y el caldarium.
     Como ejemplo del resto de la arquitectura pública documentada en este yacimiento se ha localizado una plataforma absidiada realizada a base de sillares y que cuenta con varios pilares de opus caementicium, algunos de ellos enlucidos. 
     La singularidad de esta estructura dificulta su interpretación pero por sus características no hay duda de su entidad.
     El sector público descrito se consolida a lo largo de los dos primeros siglos de nuestra era, para posteriormente pasar a manos privadas con la aparición de una zona industrial. El máximo exponente de esta área productiva son las piletas que se han podido documentar; realizadas mediante opus caementicium, algunas tienen forma cuadrangular, mientras que otras son más irregulares. Futuros estudios podrán concretar cuál es la actividad que se desarrollaba en estas instalaciones porque actualmente la información es bastante parcial, dado que los resultados de las excavaciones más antiguas, de la década de los ochenta del siglo pasado, son difíciles de interpretar.
     Con el objeto de poner en valor el yacimiento arqueológico mediante la construcción de un centro de interpretación, se han realizado sondeos en una de las parcelas donde se han descubierto enterramientos en fosa de difícil adscripción cronológica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El casco urbano de Alameda integra un “campos de hoyos”, 37 fosas circulares excavadas en el suelo y rellenas de sedimentos y materiales arqueológicos, datadas entre el Neolítico y la Edad del Cobre, para las que no existe consenso sobre su funcionalidad.
     Se encuentran en el centro del pueblo. En la calle de Enmedio, 17. Para acceder a las termas y al centro de interpretación hay que dirigirse al Centro Temático del Campo Andaluz, situado justo enfrente, o llamando al número de teléfono 951 192252.
     A partir del s. I d.C., bajo lo que actualmente es el casco urbano de Alameda, surge un asentamiento romano vinculado a la explotación de las fértiles tierras circundantes. Destacan por su monumentalidad las termas romanas, en uso entre los siglos I al IV d.C.
     El conjunto cuenta con:
        - Espacio termal del que se reconocen claramente el frigidarium y el caldarium.
        - Dos terrazas inferiores en las que se desarrolla un posible programa ornamental  relacionado con una gran fuente o un ninfeo.
        - Una zona de piletas
        - Una zona de silos calcolíticos
     ESTADO ACTUAL
     El conjunto de las excavaciones ha sido acondicionado para la visita pública después de años de excavación. Se ha construido también un centro de interpretación que complementa la visita y desde el que se tiene una vista privilegiada del conjunto arqueológico y de la población.
     Este centro temático está ubicado junto al yacimiento arqueológico de las Termas Romanas, cuyo uso ha sido datado entre el siglo primero antes de Cristo y el cuarto después de Cristo. declarado Bien de interés cultural y Monumento Nacional.
     Aquí el visitante descubrirá los pormenores del funcionamiento de las Termas, así como su importante papel en la sociedad romana de la época, a través de 475 m2 de exposición organizada en torno a seis sectores temáticos.
     El Centro Temático de las Termas Romanas forma parte de la red de recursos pertenecientes a la oferta de Tierras de José maría el Tempranillo, que abarca las provincias de Córdoba, Sevilla y Málaga, en las que se encuentran los pueblos que marcan los hitos más importantes del itinerario vital del bandolero José Mª "El Tempranillo": Jauja-Lucena, Badalatosa, Corcoya, Alameda, Benamejí, Casariche y Palenciana.
     HISTORIA
     Alameda era un núcleo de población en las vías de comunicación de la Vega de Antequera. En el proceso de romanización, las instituciones públicas cumplían una importante función ideológica, reproduciendo las formas de vida de la metrópoli.
     Termas romanas
     Estas termas romanas (s. I y III) se encuentran enclavadas dentro del casco urbano de Alameda, en la conocida calle de Enmedio y ocupan un solar de tres mil metros cuadrados. Su excavación duró varios años y se realizaron varias catas arqueológicas en la década de 1980. Los elementos constructivos utilizados son sillares de arenisca procedente de canteras del entorno, mampostería, ladrillos y tejas de los alfares locales. Los paramentos estaban recubiertos con yesos, mármoles y estucos posteriormente pintados que contribuían a recrear la atmósfera suntuosa de las termas. En estos baños podemos apreciar claramente la presencia de las caldería, fácilmente identificable por los restos del hipocaustum, bancos de ladrillo que formaban unas conducciones subterráneas por donde circulaba el aire caliente para caldear las habitaciones. Las piscinas estaban recubiertas de opus signinum, una argamasa de cal, arena, guijarros y trozos de ladrillo muy molido empleada por los romanos en las construcciones dedicadas a contener agua.
     Las termas disponían además de otras instalaciones como el praefurnium, lugar donde se ubicaba el horno para calentar agua, y las habitaciones, leñeras, letrinas, estancias para la servidumbre, piscinas para nadar y jardines donde los ciudadanos se reunían para comentar los acontecimientos de la jornada.
     En su excavación aparecieron restos de cerámica y monedas de la época.
     Necrópolis calcolítica
     Esta Necrópolis la componen un conjunto de cavidades excavadas en la roca. Se calcula que pueden datarse de unos 2.000 años a.C., entre la Edad de Bronce o el Calcolítico.
     Estos restos se descubrieron en las excavaciones que se realizaron en la Termas Romanas. Se constata que se trata de una necrópolis que está muy relacionada con la existente del Alcaide, en Villanueva de Algaidas y las monumentales de Menga, Viera o Romeral en el término de Antequera.
     En su veintena de pozos, se han encontrado restos líticos, óseos y cerámicos (Diputación Provincial de Málaga).

Centro Temático del Campo Andaluz.-
     Ubicado en pleno centro de Alameda (Málaga), en un edificio acorde a la arquitectura popular de estos pueblos agrícolas. El centro ofrece al visitante la posibilidad de descubrir a través de sus áreas expositivas, cómo eran las labores tradicionales del cultivo y recolección de la aceituna y del trigo. Asimismo, también se hace especial mención a un arte actualmente en desuso por el avance tecnológico, pero que ha sido muy tradicional y fuente de riqueza para los habitantes y el municipio de Alameda. Se trata de la manera en la que es trabajada la piedra de cal, para que ésta pueda luego ser usada para dar ese color tan característico a las casas de nuestros pueblos (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de la Placeta.-
     Si el entorno urbano junto a las iglesias ha sido tradicionalmente lugar de reunión de jóvenes y viejos, en los pueblos, especialmente en días de asueto, las cantarinas fuentes han sido lugar de encuentro entre enamorados y chismosas, debido que al no existir agua corriente en las viviendas, las vecinas, especialmente las más jóvenes tenían como tarea el ir por agua con sus cántaros que ellas transportaban con gran maestría en sus lozanos cuadriles.
     La fuente de Alameda, al tener sus caños muy altos, hacía que el agua llegara a los cántaros con alguna dificultad, por ello las gentes del pueblo disponían de unas cañas previamente horadadas, es decir huecas, que ponían en los caños y que dirigían a las ávidas bocas de sus alcarrazas. Esta fuente, la que podríamos dotar del calificativo de monumento, dado que son ya dos siglos las que lleva proporcionando agua a sus gentes, se le atribuían de forma irónica por algunos del pueblo, propiedades curativas para el riñón.
     El hecho de esta aseveración, era que se decía que los visitantes que bebían de sus aguas orinaban profusamente. Aquella observación tenía parte de razón, pero no precisamente por las propiedades de sus aguas, sino por otra razón.
     Frente a esta vetusta fuente, existía una fonda a la que llamaban fonda Osoria, y allí se hospedaban los viajeros que por el pueblo pasaban. Era costumbre de que estos antes de retirarse a sus alcobas bebieran de las aguas de la fuente. Como quiera que los generosos chorritos de agua de aquel manantial artificial no paraban ni de noche ni de día, hacía que los clientes de la fonda de tanto oírlos, les entraran ganas de orinar y para ello tuvieran que salir de sus habitaciones en busca del urinario, que entonces era común para todos los de la fonda.
     El poeta y premio nacional de poesía Antonio Muñoz Rojas, ilustra las salas del centro con sus poesías dedicadas al campo. (Extraídas de su libro “Las cosas del campo”) (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Inmaculada Concepción, Patio Mausoleo del Tempranillo, Termas Romanas, Centro Temático del Campo Andaluz, y Fuente de la Placeta) de la localidad de Alameda, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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domingo, 17 de diciembre de 2023

Los principales monumentos (Monumento a Camarón; Venta de Vargas; Centro de Interpretación "Camarón de la Isla"; Fragua de Camarón; Mausoleo de Camarón; Peña de Camarón; y Las Claves de Camarón) de la localidad de San Fernando (IV), en la provincia de Cádiz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Cádiz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Monumento a Camarón; Venta de Vargas; Centro de Interpretación "Camarón de la Isla"; Fragua de Camarón; Mausoleo de Camarón; Peña de Camarón; y Las Claves de Camarón) de la localidad de San Fernando (IV), en la provincia de Cádiz.


Monumento a Camarón
     Monumento realizado por el isleño Antonio Aparicio Mota cuando tenía 27 años de edad. Autor de otras obras expuestas en la Isla. Sobre un pedestal de más de dos metros de altura, recubierto de piedra ostionera, se erige la figura en bronce de Camarón. Mide alrededor de 1,75 cm. de altura y pesa más o menos 500 kilos. Se trata de un solo bloque escultórico que funde el asiento con la persona, dejando la silla de serlo para pasar a ser también escultura. Representa al famoso cantaor isleño José Monje Cruz, con actitud sosegada, de mirada perdida y concentrada, huyendo así de la representación típica del brazo extendido. Sentado en silla de enea con la cabeza ligeramente girada a la izquierda. Muestra semblante sereno y meditativo. Una mano apoya en la pierna mientras la otra cuelga en la rodilla izquierda. La silla es una abstracción de formas sugerentes donde se encuentran texturas tan expresionistas como figurativas, una amalgama de formas sintetizan la ciudad de San Fernando, mostrando conchas, ostiones, cañaíllas, etc..., que hacen de dignas porteadoras del genio del flamenco. El bronce del niño de 1,35 metros de altura y unos 60 kilos de peso, es plásticamente una imagen más cálida y suave. Se contrapone con el gesto duro del cantaor. Se inicia su realización en Junio de 1991. En el año 1992 se finaliza, coincidiendo con la muerte de Camarón. Se emplaza definitivamente en su ubicación en el primer aniversario de la muerte en Julio de 1993.Esta escultura se realiza en el estudio del autor entonces en la ciudad de Sevilla en la Calle Torneo, 68. la obra fue transportada y llevada a la Exposición Universal de 1992 que entonces se vivió en la ciudad hispalense (Ayuntamiento de San Fernando).

Venta de Vargas
     La Venta de Vargas, es lugar obligado donde recalan todos aquellos que, venidos de fuera, desean conocer San Fernando en sus aspectos culinarios más típicos y genuinos, así como en sus curiosidades y esencias dado que la Venta de Vargas es un lugar que, lejos de toda sofisticación, alberga entre sus muros, sus cerámicas y medios puntos auténtico sabor isleño.
     En 1959, en la Venta, la Niña de los Peines y Manolo Caracol, escuchan cantar a Camarón con tan sólo 8 años. Fue aquí donde Camarón fraguó sus primeros años escuchando a Caracol, a su hermano Manuel, al Niño de la Calzá y a la dueña, María Picardo. De aquellos momentos y de muchos otros, se conservan multitud de fotografías en la venta, que además de negocio de comidas, puede ser considerada sin temor a la exageración como un auténtico museo de arte flamenco.
     Esta venta se fundó en el año 1921, entonces se denominaba “Venta Eritaña” y funciona con el nombre de Venta de Vargas desde el año 1935. Con este nombre, en honor a su fundador Don Juan Vargas, adquirió fama y prestigio a través de los años. Tras él, Dña María, su mujer, supo darle a La Venta ese carácter tradicional y añejo, – con duende incluido- y pasarle el relevo a sus sobrinos José y Lolo Picado, que haciendo bueno el lema de que «aquí nadie es extraño”, han dado continuidad a ese talante y al sentido gastronómico, «del más puro estilo andaluz”
     En la plaza que hay frente a la venta se podrá contemplar el monumento que la ciudad le rinde a su hijo predilecto (Ayuntamiento de San Fernando).

Centro de Interpretación "Camarón de la Isla"
     Hoy la ciudad natal del cantaor cuenta con el Centro de Interpretación Camarón de La Isla, un edificio arquitectónico de referencia, con un atractivo espacio expositivo: moderno, innovador e interactivo.
     En él repasamos la trayectoria artística y personal de José Monje con más de 5 horas de contenido audiovisual disponibles para el visitante, distribuido en tres secciones: Origen, Leyenda y Revolución.
     Este centro cuenta con un fondo museológico audiovisual de más de 30 horas de vídeo, que servirán para mantener vivo el estudio de Camarón de la Isla y la revolución que su figura supuso para el cante flamenco (Ayuntamiento de San Fernando).

Fragua de Camarón
     “En la Isla yo nací, yo me crié al pie de una fragua. Mi madre se llama Juana, mi padre se llamaba Luís y hacia alcayatitas gitanas” Camarón oyó las primeras saetas y fandangos nada más nacer. Su padre, Juan Luís Monje Núñez fue un aficionado de primera al cante jondo. Se ganaba la vida como herrero, un trabajo bien considerado por la comunidad gitana.
     Cada día acudía a su fragua, primero en la calle Orlando en la zona de Las Callejuelas, donde vivía, y luego en la calle Amargura. Y es que el pequeño José tuvo que ir desde muy niño a la herrería “para darle al fuelle y avivar la lumbre” para después acompañar a sus padres a vender por los pueblos el producto de la fragua, especialmente las alcayatas gitanas, auténticas filigranas de hierro que decoran tanto los patios andaluces (Ayuntamiento de San Fernando).

Mausoleo de Camarón
      Finalmente, José Monje Cruz, falleció el triste 2 de julio de 1992. “Me gustaría que me enterraran en San Fernando” había declarado el cantaor y su deseo se cumplió.   
     En el cementerio municipal se encuentra el mausoleo que siempre congrega a millares de seguidores y siempre está perfumado por las flores que llevan sus incondicionales.
     El diseño general de la obra junto con el relieve del Catafalco, que representa una panorámica de la ciudad, es obra del artista isleño Manuel Correa Forero. La escultura de Camarón fue encargada a Alfonso Berraquero García, también de la Isla y los trabajos de forja de hierro a Francisco Fernández de Jerez. El trabajo realizado en piedra, granito verde uva tuba, es obra de Mármoles Aillón de Cádiz y la fundición en bronce de Salteras Sevilla (Ayuntamiento de San Fernando).

Peña de Camarón
      Por último, la peña Camarón de la Isla fue inaugurada después de su muerte, en 1995. La primera piedra fue colocada por José el 1 de diciembre de 1991, inaugurándose el 5 de diciembre de 1995.
     Se trata de un edificio de dos plantas, centro neurálgico que se convierte en catedral de la figura de Camarón, Museo con centenares de fotos y recuerdos donde también se puede disfrutar de la gastronomía andaluza de la bahía y del cante y baile de discípulos del genio de Camarón.
     Con carácter anual se celebra durante los meses de septiembre a diciembre el “Concurso de Cante Memorial Camarón de la Isla” (Ayuntamiento de San Fernando).

Las Claves de Camarón
     Camarón de la Isla vio la luz en el número 29 de la calle del Carmen, en el Barrio de las Callejuelas. Allí se puede ver el origen humilde, con la arquitectura propia de una zona sencilla, de este artista hijo de un gitano herrero.
     Las callejuelas, es un popular barrio isleño nacido al amparo del primitivo Convento del Carmen. Desde lo alto de sus empinadas calles pueden verse unas vistas únicas de las marismas y salinas del Caño de Sancti Petri, donde tradicionalmente las gentes del barrio mariscaban y pescaban. En este barrio, de tradición marinera, abundan los patios de vecinos.
     En su casa natal se ha intentado recrear un periodo de tiempo poco conocido en la vida de José, su infancia y juventud, etapas que influyeron en la formación del hombre que se convirtió en un mito universal del flamenco (Ayuntamiento de San Fernando).

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domingo, 26 de noviembre de 2023

El bajorrelieve de los Desposorios de la Virgen en el Mausoleo de los Condes de Ybarra, del Cementerio San Fernando

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el bajorrelieve de los Desposorios de la Virgen, en el Mausoleo de los Condes de Ybarra, del Cementerio San Fernando, de Sevilla.   
   Hoy, 26 de noviembre, Solemnidad de los Desposorios de Santa María Virgen con San José, en las iglesias hispanas, puesto que en el resto de la cristiandad se celebran el veintitrés de enero [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el bajorrelieve de los Desposorios de la Virgen, en el Mausoleo de los Condes de Ybarra, del Cementerio San Fernando, de Sevilla
   El Cementerio "San Fernando", se encuentra en la avenida Doctor Fedriani, s/n; en el Barrio de La Bachillera, del Distrito Norte.
     En el Cementerio San Fernando, podemos contemplar en la rotonda de la Caridad, a la izquierda, en primera línea, el Panteón del Conde de Ybarra.
   En su interior, se encuentra el relieve con la escena de Los Desposorios de la Virgen se narra el momento que cuenta los apócrifos de La Historia de José el Carpintero, el Protoevangelio de Pseudo Mateo y el Libro de la Natividad, que María contando con catorce años de edad tiene que desposarse, entonces se reúnen a los viudos del pueblo que tenían que presentarse ante ella, con una vara en las manos. Aquel sobre el que Dios hiciera una señal portentosa, sería el elegido. Es así cuando la vara que portaba San José floreció, convirtiéndose en su símbolo más representativo. En la representación que aquí se nos muestra aparece el momento en el que el Sumo Sacerdote, identificado como Zacarías desposa a María y José en el interior del Templo, ante la mirada de los viudos no elegidos y los padres de la Virgen que contemplan la escena (www.sevilla.org).
     Bajorrelieve apaisado de mármol que sirve como mesa de altar. Obra reciente, con algún eco lejano de la fría preceptiva neoclásica, pero digna y pulcramente ejecutada, a un nivel bastante más alto que el habitual "kitsch" de la escultura funeraria (Juan Martínez Alcalde. Sevilla mariana, repertorio iconográfico. Ediciones Guadalquivir. Sevilla, 1997). 
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de los Desposorios de Santa María Virgen;
   Los Evangelios canónicos no dicen nada acerca de este tema. Los artistas siguen el relato de los Evangelios apócrifos y de la Leyenda Dorada.
   Cuando María, criada en el Templo, alcanza la edad de catorce años, el sumo sacerdote quiere darle un esposo para cumplir con la ley de Moisés.
   Convoca al son de la trompa a todos los descendientes de David, solteros o viudos. Aquel a quién roce su vara será el esposo de María.
   Es José el designado por el roce de su vara, sobre la cual se posa, por añadidura, la paloma del Espíritu Santo. José aduce ser muy viejo y se niega, dice que ya tiene hijos y que no desea en absoluto ser objeto de burla de los israelitas. Pero el sumo sacerdote le explica que no debe transgredir la voluntad de Dios, claramente manifestada por un milagro. «Dios te ha elegido para esposo de la Virgen. Tómala.»
   El tema a veces aparece resumido, y otras desarrollado. Cuando alcanza su pleno desarrollo, como en los manuscritos bizantinos de las Homilías del monje Santiago (siglo XII) y en el ciclo de Giotto en la Arena de Padua, se divide en tres escenas: la Prueba de los pretendientes, los Desposorios celebrados por el sumo sacerdote y el Cortejo nupcial.
A) El florecimiento de la vara de San José
   La reunión de los solteros y de los viudos se convocó al son de la trompa. Sorprendido en plena faena, José, que trabajaba en el armazón de un techo, dejó caer el hacha y descendió precipitadamente por una escalera (Homilías del monje Santiago). Los pretendientes llevan al templo cada cual su vara que depositan so­bre el altar, y se arrodillan a esperar el signo divino que señalará al elegido.
   Es la rama de almendro del viejo José la que florece. El sumo sacerdote se la alcanza, a menos que no sea designado por una paloma que se posa sobre su vara o su cabeza.
   El despecho de los jóvenes despojados por ese vejete se expresa de manera más o menos violenta: uno de ellos parte su vara sobre la rodilla; otro se adelanta con el puño levantado para golpear a su rival, más confuso que triunfal.
   La Contrarreforma rechaza el milagro de la vara florecida, tomado del repertorio del Antiguo Testamento, y que honraba al sumo sacerdote Aarón. No obstante, ese tema legendario no desapareció totalmente del arte cristiano y pueden advertirse vestigios suyos en el siglo XVII, en los bajorrelieves de las sillas del coro de Notre Dame de París.
B) Los desposorios
   José que lleva vara florecida 
   Desposa a la Virgen María
   Entre los judíos, el matrimonio era un simple contrato civil y no un rito religioso. Pero la escena está adaptada a las costumbres de Occidente, y como éstas no eran las mismas en Francia y en Italia, la ceremonia se representa de dos maneras muy diferentes.
   En el arte francés, los novios, de pie o arrodillados, se dan simplemente la mano frente al sumo sacerdote que los bendice. Es lo que se llama en derecho romano Dextrarum junctio o Conjunctio manuum, gesto simbólico de la unión conyugal.
   En el arte italiano, por el contrario, San José que tiene como cetro su vara florecida rematada con la paloma del Espíritu Santo, coloca el anillo nupcial en el dedo de la Virgen. Dicho anillo se consideraba conservado en Perussa, Italia. Por esa razón los Desposorios de la Virgen se convirtieron en uno de los temas preferidos de la escuela de Umbría, como lo prueban los cuadros de Spagna y de Rafael.
   El anillo no es de oro ni de plata u otro metal, sino tallado en una piedra preciosa ahuecada: ónix o amatista.
   El rasgo común de todas estas representaciones es que la composición tiene como eje un grupo ternario, generalmente escalonado en pirámide, con tres actores principales: el sumo sacerdote, la Virgen y José.
   Aunque la leyenda no mencione la presencia de los padres de la Virgen, Joaquín y Ana, los artistas suelen invitarlos por su propia cuenta para que asistan a la ceremonia.
   Se les agregan las compañeras de María y los pretendientes despojados.
   Aunque la ceremonia concuerde con los usos de Occidente, el decorado permanece fiel a las costumbres de los judíos para quienes el matrimonio no era un sacramento. La escena no tiene lugar en una iglesia o capilla sino al aire libre, frente al templo de Jerusalén donde la Virgen se había criado.
C) El cortejo nupcial
   La Leyenda Dorada habla de un cortejo de siete vírgenes que llevan antorchas, y de músicos que tocan trompetas y violines, y conducen a la desposada a la casa de José.
   En las Homilías del monje Santiago se ve a la pareja, muy desigual, al llegar a la casa donde la esperan los cuatro hijos de José.
   Este tema, muy infrecuente, ha sido retenido por Giotto que lo representó en la capilla de la Arena de Padua. Los esposos van precedidos por los músicos que se dirigen hacia la casa sobre cuya ventana pende una gran palma (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Solemnidad de los Desposorios de Santa María Virgen
     Jean Charlier, llamado Gerson, discípulo de Pierre d'Ailly, Canciller de la Universidad de París (+1420), propagador de la devoción en honor de San José por influencia de su maestro, intentó instituir una fiesta votiva especial el jueves de témporas en Adviento para conmemorar los esponsales virginales de María y José, lo que parece que logró con un legado de un canónigo de la Catedral de Chartres, Henri Chicoti, para la cual compuso un Oficio. Tras este intento medieval, pasamos al primer dato seguro de esta fiesta que data del veintinueve de agosto de 1517, también en el ámbito francés, en que León X Médici la otorgó, junto a otras nueve fiestas marianas, a las monjas de la Anunciación, fundadas por Santa Juana de Valois. Se celebraba el veintidós de octubre como doble de segunda clase. Pero ya no está centrada, como la de Gerson, en la figura de San José, sino en la de la Virgen. Con este enfoque de fiesta mariana les fue concedida a los Menores el veintiuno de agosto de 1537 para el siete de marzo como doble mayor, y por el mismo tiempo a los servitas para el día siguiente, ocho de marzo. Se recitaba el Oficio de la Natividad sustituyendo la palabra nativitas por desponsatio. Arras fue la primera diócesis que la adoptó por decreto del veintitrés de enero de 1556.  
     Fue compuesto un Oficio propio por el dominico Pierre Doré (+1569), confesor del Duque Claudio de Lorena. En él, volviendo a la línea de Gerson, se exaltaba la figura de José junto a la de María. En 1546 suplicó sin éxito a Paulo III Farnese la extensión de esta fiesta a toda la Iglesia Latina. A pesar de todo se siguió extendiendo. Desde que el Papa San Pío V Ghislieri abolió el Oficio de Pierre Doré e introdujo el oficio moderno, es otra vez fiesta de María. La conmemoración de San José en la Misa, laudes y vísperas sólo se puede hacer por un privilegio especial establecido en el decreto del 5 de mayo de 1736. Durante algún tiempo no se aprobó la adopción de la fiesta; así en 1655 se le negó al Rey de España. Pero se volvieron a aprobar peticiones en el último tercio del XVII: se le concedió a Austria el veintisiete de enero de 1678 para el veintitrés enero, a España el trece de julio de 1682 trasferida al veintiséis de noviembre (porque el veintitrés de enero estaba ocupado por San Ildefonso de Toledo), a todo el Imperio Germano en 1680, en 1689 a Tierra Santa, en 1702 a los cistercienses, en 1720 a la Toscana y en 1725 a los Estados Pontificios. En nuestros días se celebra el veintitrés de enero, y en los países hispanos el veintiséis de noviembre (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el bajorrelieve de los Desposorios de la Virgen, en el Mausoleo de los Condes de Ybarra, del Cementerio San Fernando, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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