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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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viernes, 27 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga.


Cantera del Barrio
     Galería excavada, tipo qanat, que probablemente se realizó para conducir al exterior el agua que discurría por el interior de la Cueva del Agua, ya que la galería se conectó directamente con esta y posteriormente se fue ampliando en busca de nuevas betas de agua.
     Los materiales (mármoles) que se extrajeron de la galería para su construcción, se depositaron en el interior de la cueva natural hasta su colmatación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El aprovechamiento minero para la producción de mármol de la Sierra de Mijas puede fecharse entre los ss. I y III d.C., coincidiendo con el auge generalizado de las ciudades y después de haber obtenido Malaca y Cartima su condición de municipios romanos (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de la Virgen de la Peña
     Fue excavada en la roca por el ermitaño Diego de Jesús entre 1656 y 1682 bajo los restos de un antiguo recinto fortificado. En 1730 y 1831 los Padres Carmelitas Descalzos construyen un convento aprovechando la ermita existente y los restos del recinto militar. Posteriormente entra en un largo período de abandono en el que sus piedras son mayoritariamente aprovechadas en la construcción de nuevas casas. 
     En la actualidad, en su espacio interior existe una pequeña capilla que alberga la imagen de la Patrona de Mijas (la Virgen de la Peña) y una sala museo o sacristía apreciándose muchos elementos de nueva arquitectura (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue excavada en roca viva por frailes mercedarios en 1548. En su interior alberga la imagen que le da nombre y que es la Patrona de Mijas. En el pueblo se dice que la imagen fue descubierta en 1586 en las murallas del viejo castillo, donde la habían ocultado para impedir que cayese en manos de los moros ocho siglos antes (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de San Antón

     Situada junto al camino de Málaga fue construida posteriormente a 1779, pues no aparece en una relación de iglesias y ermitas de Mijas realizada en esa fecha, pero según la información que proporciona el obispado de Málaga fue construida en el siglo XVIII. 
     Se trata de una construcción muy sencilla de una sola nave y en ella se celebra la romería de San Antón todos los 17 de enero (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el siglo dieciocho se construyó esta ermita en el partido de Osunillas, en cumplimiento de un voto de unos unos marinos que tras estar a punto de naufragar, se salvaron de una tempestad en nuestras playas, expresando así su agradecimiento al santo. Esta capilla se reconstruyó e inauguró el 5 de julio de 1981. Al parecer, en sus primeros años estuvo al cuidado de una congregación de monjes benedictinos.
     Se trata de una ermita muy popular, destino de numerosas romerías y verbenas. En ella se celebran las fiestas en honor de San Antón (17 de Enero) con la tradicional bendición de los animales, el día de San Blas (3 de febrero) con la bendición de las “rosquillas”, la romería de San Isidro (en mayo) y la romería y verbena de Osunillas (el último domingo de junio) (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita del Calvario
     Construida en el siglo XVIII, consta de una sola nave y se sitúa en la falda de la sierra, accediéndose a ella a través de una senda entre los pinares marcada con cruces (vía crucis). Parece ser que antiguamente se utilizaba como retiro espiritual por los monjes carmelitas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se construyó en 1710 y antiguamente se utilizaba como retiro espiritual de los monjes Carmelitas del convento que hubo donde hoy se levanta la ermita de la Patrona, la Virgen de la Peña.
     Hasta ella se llega por un camino a través del cual discurre en Semana Santa un vía crucis. La cercanía al pueblo y la belleza del camino la convierte en punto frecuente de paseos a pie (el sendero se encuentra marcado con cruces de hierro). Además, desde la Ermita las panorámicas de Mijas y de la costa son inmejorables.
     La Ermita se abre solamente los viernes de Cuaresma y el primer viernes de marzo, fiesta del Cristo de Medinaceli (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita del Puerto

     Se construyó en el año 1876. Fue una promesa que hizo una señora mayor si Dios le concedía un hijo. La petición fue alcanzada y ella cumplió su promesa. Los biznietos viven en Barcelona.
     Se encuentra frente a la gasolinera que lleva su nombre, donde comienza la carretera entre Mijas y Benalmádena (Diputación Provincial de Málaga).

Muralla y Mirador
     Los vestigios del Castillo se sitúan en la vertiente norte de un pequeño cerro localizado al sur del núcleo urbano. 
     Se conserva una pequeña parte de la muralla y una torre. Está realizada con mampostería, de aparejo irregular trabado con argamasa de cal. Han desaparecido todos los elementos internos del castillo.
     Parece ser que la fundación de Mijas se produjo en época romana y que durante época andalusí ejerció importancia como población fortificada por su situación estratégica. De ello solo quedan las ruinas de lo que debió ser una atalaya o castillo, en la plaza que hoy está la iglesia, y restos del recinto amurallado.
     El castillo se asentaba sobre una amplia meseta, eje de la vida del pueblo, donde hoy se encuentra la iglesia parroquial (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Los restos de la antigua fortaleza que rodeaba la ciudad se levantan ahora como uno de los grandes atractivos de Mijas Pueblo. Los jardines que lo rodean están diseñados para que el visitante vea la flora todo el año a través de una ruta de especies vegetales que se complementan con el mirador con vistas al mar, a Fuengirola y Benalmádena (Diputación Provincial de Málaga).

Museo Histórico-Etnológico
     Edificio del siglo XIX con patio interior, que fue sede del Ayuntamiento desde 1912 hasta 1987.
     La entrada del edificio está flanqueada por dos esculturas de Hércules, obra del escultor francés T. Sporrer, realizadas en 1916, que sujetan con sus hombros la parte superior de la puerta.
     Desde 1995 alberga el Museo Histórico-Etnológico de Mijas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Ubicado en el antiguo Ayuntamiento e inaugurado en 1995, el Museo Histórico-Etnológico de Mijas recrea el pasado etnográfico e histórico del municipio. En él se recogen los antiguos oficios y tradiciones de la villa. En su interior los visitantes pueden contemplar la recreación de dos molinos de aceite, una bodega de vino, panadería, casa tradicional y exposiciones de arte. Se muestran utensilios de labranza, de pesca, típica cocina mijeña, etc. También se exponen colecciones de arte itinerantes y artesanía local. En este museo también se encuentra la réplica del dormitorio donde estuvo escondido durante 30 años Manuel Cortés Quero, El Topo de Mijas.
     Entrar en la Casa supone que viajero navegue por el campo y la sierra mijeña, que huela a romero y tomillo, que conozca los secretos de la elaboración de la cal que le da color y protección a las casas de este pueblo, que sepa las utilidades del esparto, de las cualidades de su miel, de la importancia de sus canteras de mármol desde época romana, que toque las herramientas con las que los antepasados labraron la tierra, que descubra la perfección de las antiguas maquinarias utilizadas para la elaboración del vino y del aceite.
     El Ayuntamiento de Mijas, a través de su Delegación de Cultura, promovió durante los años 1994-1995 la creación de este museo, localizado en la Plaza de la Libertad. Desde entonces, se ha seguido trabajando no sólo en el mantenimiento de los fondos y las instalaciones sino también en el enriquecimiento de los contenidos.
     Programa Museológico
     El pueblo de Mijas, eminentemente agrícola en sus orígenes, sufre un gran cambio en la década de los años 60 debido al desarrollo turístico que se da en la Costa del Sol. A raíz de esta fecha cambian los modos de vida y de producción de gran parte de los vecinos, las labores agrícolas y artesanales van perdiendo protagonismo en beneficio de otras actividades encaminadas a cubrir las demandas que el boom turístico exige. Para conservar las raíces del municipio, se crea la Casa Museo de la Villa.
     Los contenidos están divididos en las siguientes salas:
            Sala Campo
            Sala Sierra
            Molinos de Aceite
            La Bodega
            La Panadería
            La Carpintería
            El Telar
            La Casa Tradicional de Campo
            Sala Manuel Cortés Quero
     Además de las Salas de carácter eminentemente etnográficas y con contenidos permanentes, existen otras dependencias como la Sala de Proyecciones, en la que se centran las actividades pedagógicas, de difusión y otras de carácter cultural; la Sala de Exposiciones, dedicada a muestras temporales de arte; y el Patio de la casa donde se organizan en verano ciclos de conciertos flamencos bajo el título ‘Damos el Cante’ con la participación de jóvenes guitarristas y cantaores así como otras figuras consagradas del flamenco (Diputación Provincial de Málaga).

Plaza de Toros
     Pequeña plaza de una planta, que puede parecer más un tentadero que una auténtica plaza de toros, fue inaugurada en 1900 adosada en uno de sus lados a uno de los lienzos de la antigua muralla. Solo presenta dos lados con gradas, uno a la sombra y otro al sol y un ruedo con forma ovalada. Su fábrica es casi entera de piedra y ladrillo.
     Tiene un aforo de 600 localidades (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue construida en el año 1900. Situada en la zona de La Muralla, enclavada sobre la roca, el ruedo es de forma ovalada, y cuenta con enfermería, capilla, y desolladero, entre otras dependencias. En sus paredes hay cerámicas que recuerdan las actuaciones de famosos matadores, como Miguel Camarita, Palomo Linares, El Niño de la Capea, Ángel Teruel o Paquirri. Fue propiedad de Antonio José Galán, torero fallecido en 2001 (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Batería de La Cala del Moral
     Está situada en el barrio de la Cala del Moral en el centro de una plaza ajardinada en su entorno. Su visión es difícil salvo desde la playa.
     Fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII y dispuesta para emplazar artillería.
     Es una torre de "forma de pezuña" (planta de herradura); planta de medio círculo prolongado con dos espolones oblicuos u hornabeques en el dorso. Su perímetro aproximado es de 35 metros y su altura es superior a los 10 metros. 
     Su interior presenta dos plantas aumentando la superficie de ellas conforme se asciende, a la par que disminuye el espesor de los muros exteriores. La planta exterior o sótano constituiría la "Santa Bárbara" (al nivel del suelo exterior). El piso superior o cámara principal se encuentra bien iluminado por dos ventanales y cubierto al igual que el sótano con bóveda de ladrillo; se alinean en el testero norte todos los servicios necesarios (alacena, chimenea..) Finalmente, una espaciosa azotea, rodeada de pretil y con hueco para la salida de humo. 
     En los dos espolones, en la azotea, se localizan dos torretas de 2,40 x 2,30 y 2, 40 de alto aspilleradas en sus frentes y cubiertas con tejas moriscas.
     Su fábrica es de mampostería complementada con uso de ladrillo en diversos elementos como; esquinales, jambas y dinteles, aspilleras, molduras del pretil y bóvedas y muros interiores.
     La Ordenanza de 1497 revela que ya junto a unas piedras se emplazaba una vigilancia de tres peones elegidos por la ciudad de Málaga con jornal de veinticinco maravedíes, satisfecho de la paga general de los moros. 
     Asimismo la Ordenanza disponía que en este lugar, llamado ahora de la Butibamba, había de construirse una atalaya a su costa, en consideración a la asignación que se lo otorgó el requeridor Fernán Rodríguez de Coca. Pero el requeridor debió ser remiso a la orden, o ampliarla de forma deleznable. Por lo que no será hasta el siglo XVIII cuando se realice su construcción (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Torre Batería, Torre Vieja o Torreón de la Cala del Moral, como se conoce también, fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII. 
     Une a su interés histórico el de ser sede del Centro de Interpretación de las Torres Vigía del Museo Histórico y Etnológico de Mijas. Se trata de un fortín de tipo "Pezuña" por des-arrollarse a partir de planta de medio círculo prolongado con dos espolones oblicuos u hornabeques en el dorso. Su perímetro aproximado es de 35 metros y su altura es superior a los 10.
     Su fábrica de mampostería, "cal y canto" se complementa con uso de ladrillo en diversos elementos como esquinales, jambas y dinteles, aspilleras, molduras del pretil y bóvedas, así como muros interiores. Se eleva dos plantas donde se distribuyen estancias que van incrementándose a la par que disminuye el espesor de los muros hasta coronarse con una azotea.
     El ingreso se hacía a través de una escala de cuerda, por un hueco a 6 m. en lado oriental del espigón derecho. La sala principal, situada en la planta alta cubierta de bóveda de ladrillo, estaba iluminada por dos ventanas laterales, conteniendo además la chimenea para realizar las señales , escalera, alacena, hueco para elevar la munición, etc. Se alinean en el estero norte todos los servicios necesarios (alacena, chimenea, etc.)
     La estancia inferior (santabárbara), más reducida, no tiene hueco alguno por lo que su única luz penetra por el círculo de la bóveda. En el espigón oriental se localizan dos salitas para almacenar la pólvora, municiones, paja y materias inflamables.
     Finalmente, la azotea, esta rodeada de pretil y con hueco para la salida de humo. En los dos espolones de la misma, se localizan dos torretas de 2,40 x 2,30 y 2,40 de alto aspilleras en sus frentes y cubiertas con teja árabe.
     Actualmente está deshabitada y en muy buen estado de conservación. Además de la Torre Vigía, en este lugar existe un centro de Interpretación de las Torres Vigías de la Costa del Sol y un museo que muestra al visitante la historia del desembarco de Torrijos, el funcionamiento de las torres y las diferentes artes de pesca.
DETALLES
     Este lugar es a la vez la sede de la Oficina de Turismo de La Cala y del Centro de Interpretación de las torres vigías del litoral mijeño.
     El proyecto para la creación de un museo de carácter etnográfico-histórico dedicado al mar y a las torres vigías en la costa de Mijas viene motivado por un interés cultural y turístico de este Ayuntamiento en una zona eminentemente turística. Ello supone fuertes y grandes dependencias sociales y económicas de la población con respecto al sector turismo y entre otros objetivos se pretende dar utilidad a un edificio histórico y emblemático que actualmente está cerrado al público. La "rentabilidad social" supone logros positivos no sólo en el apartado cultural y turístico sino también desde el punto de vista educativo, económico y social de La Cala de Mijas.
     Con la creación de este Centro de Interpretación en la Torre Batería de La Cala se cumplen dos objetivos culturales de gran importancia y trascendencia en el municipio: En primer lugar sea le da vida a la Torre Batería de La Cala conocida popularmente como Torreón de La Cala, tras una cuidadosa y respetuosa intervención en ella para adaptarla a las necesidades de un Centro de estas características, cobrando el protagonismo que un edificio histórico merece y siendo punto de visita de interés cultural y turístico no sólo de los escolares y estudiantes mijeños sino de todos los sectores de la población y de los turistas de la Costa del Sol.
     En segundo lugar se ayuda a recuperar y difundir un patrimonio histórico de nuestro pueblo. Para ello, en el diseño museístico y expositivo de este Centro de Interpretación se han tenido en cuenta dos hechos históricos y uno etnográfico y conforme a estos se han diseñado tres espacios o salas expositivas
     a) Sala de las Torres
     En este espacio se presenta una muestra general sobre el origen de la vigilancia del litoral y en particular el caso de la costa mijeña, los recursos utilizados, entre otros, son las reproducciones a escala de las 4 torres que existen en el municipio, la reproducción de textos históricos, un documental sobre las características de este sistema de defensa y de las torres de Mijas y en un futuro la creación de un archivo informático.
     b) Sala Torrijos
     En esta sala se quiere rendir homenaje a la libertad y a la defensa del orden constitucional. El pretexto es el desembarco del General Torrijos en la Playa del Charcón y el propio personaje del General Torrijos.
     Por medio de textos y láminas originales se narra el desembarco de Torrijos en las playas de Mijas y el itinerario que siguieron él y sus hombres a través del término municipal de Mijas hasta llegar a la Alquería de Alhaurín de la Torre, donde son apresado y posteriormente fusilados sin juicio previo en la malagueña playa de San Andrés.
     c) Sala de la pesca tradicional
     El pasado pesquero de La Cala va a ser el protagonista de este espacio. Barcas de pesca como la traíña, la jábega, el sardinal y la patera junto a otros enseres tradicionales de pesca sirven de recursos para explicar las formas de vida y otros aspectos relacionados con esta actividad en La Cala (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Calaburras
     El cabo de Calaburras, también referido como Cala Burra o de Burras, es la punta más saliente del litoral malagueño, ubicada en una zona muy rocosa y dificultosa para la navegación, como lo atestiguan los numerosos barcos hundidos en sus aguas. Es por tanto un punto estratégico tanto en la defensa de la costa como en el apoyo a la navegación, por lo que esta torre ha estado vinculada con el cercano Faro de Calaburras. La difícil topografía de este tramo de acantilados, hace que la carretera discurra muy cerca del mar, quedando la torre y el faro sobre un promontorio en la zona norte de la carretera.
     Se encuentra en una zona elevada a corta distancia de la playa y dentro de una propiedad privada. Su entorno está ajardinado y presenta abundantes añadidos modernos; antena, escala metálica de acceso, entre otros.
     Se trata de una torre construida a partir del siglo XVI formando parte del sistema de vigilancia de la época.
     La torre tiene forma troncocónica con un perímetro aproximado de 24,80 metros, con 7,90 metros de diámetro en su base y 5,75 en su terrado, a 13,40 metros de altura, resultando un 8% de talud. Tuvo su acceso a 8,50 metros, aunque posteriormente se ha escalonado el grosor del muro externo y se situó a 6,70 metros de altitud. Presenta un cuerpo macizo inferior y una cámara interior conservada, cuya entrada se encuentra en el lado norte, a una altura del suelo de 6,70 metros. El terrado presenta un pretil que aparece rebajado en su lado sur. Asimismo quedan algunos elementos de los matacanes existentes en la torre.
     Su fábrica es de mampostería, conservando algunas zonas con restos de enlucido. 
     El estudio y análisis de esta torre se ve dificultado por su presencia en una propiedad privada y por las modificaciones, tanto de obra como de instalación de elementos ajenos a la misma.
     Está perfectamente conservada.
     Desde finales del siglo XV se utilizaba este óptimo punto de observación que custodiaban dos guardas; uno de los cuales había de vigilar de noche, a mitad del camino de la Cala del Moral. 
     Este lugar, llamado Peñuela o "punta de Fuengirola", es el antiguo "cabo Barbetium" que cita Avieno en el verso 425 de su Oda Marítima.
     Aquí la costa es áspera, rocosa y accidentada; el camino viejo se internaba para vadear el río Fuengirola, quedando sin tránsito el litoral.
     Junto al faro, en un montículo al norte de la actual carretera está la atalaya, que vigila una extensa bahía delimitada entre las torres de Benalmádena y la Nueva del Moral. Ya desde finales del siglo XV se utilizaba este óptimo punto de observación, que custodiaban dos guardas; uno de los cuales había de vigiar de noche, a mitad de camino de la Cala del Moral.
     La Torre de Calaburra corresponde a la serie construida hacia 1515 y cuyas características son similares entre sí, su forma es también troncocónica, labrada solo con mampostería, de piedra negra y conservando restos de su enlucido. 
     Dice el Diccionario de Madoz que la guarnición de estas torres, compuesta de un cabo y dos torreros, además del sueldo, disfrutaban de un trozo de tierra de labor. Se ha especulado que los torreros se ocupaban más de cuidar las tierras que se le habían señalado que en su deber de vigilar desde las torres (Alfonso Gamir, manuscrito núm. 20.064 de la Biblioteca Nacional).
     Juan Temboury y Álvarez (1975) indicó que fue construida hacia 1515, pero en 1571 Antonio de Berrio y Luis Machuca soló hacían referencia a la Cala y Estancia de las Burras. El 9-11-1574 el albañil Bartolomé Pérez recibió de Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, la cantidad de 75.000 maravedís a cuenta la edificación de la Torre de Cala de Burras, cuya construcción le había sido rematada. En informe de 1575 se anota que se había acabado la Torre de Cala de Burras, cuya fábrica había costado 550 ducados.
     En la visita realizada en 1726 por Bartolomé Amphoux indicó que la Torre Calaburras necesitaba cuatro caponeras y una porción de parapeto, presupuestándolo todo en 970 reales de vellón.
     El Marqués de Valdecañas relaciona la Torre de Cala Burra en la visita que realizó en 1739 sin destacar nada de la misma.
     Según informe redactado en 1749 por Jerónimo Amici la Torre de Cala Burra necesitaba 3 almudes de cal para sus reparos que presupuestó en 7 maravedís.
     En un informe sin firma de 1759 se indica que la Torre de Calaburra necesitaba algunos recalzos y repellos que fueron presupuestados en 70 reales de vellón.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli anotó que la Torre de Calaburras se hallaba en mediano estado y podía tener dos cañones de a 4 libras.
     En el estado de las torres realizado en Málaga el 15-11-1763 por Juan de Urbina la Torre de Calaburras tenía dos torreros y 6 fanegas de tierra de secano.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre de Cala de Burras, en el partido de Mijas, con un cabo y tres torreros de dotación.
     En la relación de 1765 Esteban Aymerick anotó que la Torre de Burras sólo tenía capacidad para un cañón de a 4 libras, pero necesitaba construirle sobrebóveda y ponerle puerta, cerradura y llave, presupuestando los reparos en 1720 reales de vellón.
     El Plan General de Obras redactado en 1767 por José Crame señaló que la Torre de Calaburras necesitaba refuerzo para admitir dos cañones de a 4 libras de su dotación y otros reparos que fueron presupuestados en 125 reales de vellón.
     En el informe redactado por Ramón de Nabas el 26-12-1773 se indicó que la Torre de Cala Burras se hallaba en buen estado.
     En la relación redactadas en Málaga el 18-8-1774 Francisco Gozar anotó que la Torre Calaburras había sido dotada con dos cañones de a 4 libras y se hallaba en buen estado.
     En el informe realizado en Málaga el 12-12-1781 por el mismo Gozar señaló que la Torre de Calaburras se hallaba en buen uso (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue construida en 1575 y es de planta troncocónica con 13,40 metros de altura y un diámetro de 7,90 metros en su base y de 5.75 en su terrado. Su acceso original se encontraba a 8,50 metros de altura, aunque en la actualidad se sitúa a 6,70.
     En 1774 contaba con dos cañones de 4 libras y en 1830 prestaban sus servicios en ella un cabo y tres torreros.
     Se encuentra cercana al Faro; corresponde a la serie construida en el s. XVI cuyas características son similares entre sí; la altura de su acceso cambió por un escalonado en el grosor del muro externo.
     En un documento de 1571 se menciona a la Cala y Estancia de las Burras, lo que ya indica la existencia de un pequeño asentamiento militar, pero no será hasta 1574 cuando Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, libró la cantidad de 75.000 maravedís para la edificación de la Torre, que se terminó de construir al año siguiente, aunque el coste final se elevó a más de 200.000 maravedís (550 ducados) (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Calahonda
     Esta torre está situada en un pequeño promontorio sobre la playa, totalmente rodeada de un complejo residencial turístico privada y en una zona ajardinada, no siendo visible desde la carretera. Su construcción data del siglo XVI, a raíz de la política de refuerzo de la red de torres vigías del litoral emprendido por los Reyes Católicos y que tienen su cénit durante el reinado de Felipe II.
     La defensa de la costa de Málaga presentaba unas características diferenciadoras del resto del litoral español. Al igual que en el resto de la costa sur española, se trataba de un territorio peligroso, dado su carácter fronterizo con el islam, y por tanto muy vulnerable a los ataques de turcos y berberiscos. A esto se añade una geografía marcada por una fuerte topografía, con un relieve laberíntico.
     La torre también ha sido referida como Cala Honda, Calaona, Calaonda, Calahorra y Lancón, en el partido de Málaga o mando de Mijas, hallándose en el término municipal de Mijas. Fue construida a partir del siglo XVI con modificaciones o arreglos en siglos posteriores.
     Es una torre de forma troncocónica y con un poco de éntasis. Posee un perímetro aproximado 23,16 metros y 7,35 metros de diámetro de la base y 5,85 metros a 10,20 de altura. Tiene un cuerpo inferior macizo y una cámara interior conservada cuyo acceso se encuentra en el lado norte a una altura próxima a los 6,10 metros, presentando el pretil interrumpido por matacanes. Tiene una pequeña abertura en el alzado sur (Temboury Álvarez, 1975).
     Una escalera interior lleva al terrado que se protege con un pretil hoy totalmente restaurado en el que se disponían los matacanes que se encuentran cegados en la actualidad.
     Su fábrica es de mampostería con las piedras dispuestas en hiladas horizontales y sin uso apreciable de ladrillo. Ha sido restaurada recientemente.
     En las Instrucciones de 1497 llamaban a esta zona Calahorra, siendo la última que vigilaba la caballería procedente de Marbella.
     Calahorra es palabra islámica, sinónima de albarrana, y significación de torre aislada. A estos torreones de vigilancia costera de Málaga dedica un entusiasta elogio Ibn Al-Jatib (1313-1374) al decir: "sus calahorras son como pequeñas ciudades, por su distribución y por sus puertas cubiertas de adornos, que atestiguan la pericia de sus constructores y la energía de sus gobernantes y príncipes".
     A esta atalaya debía cada mañana atajar uno de los peones encuadrados en la Cala del Moral. Se construyó a principios del siglo XVI, emplazada en un montículo de la playa, junto a un pozo. Está construida de mampostería oscura, colocada de hiladas horizontales y sin utilizar ladrillos.
     Sin embargo, Antonio de Berrio y Luis Machuca indicaron en 1571 que, a pesar de la importancia de aquel paraje del partido de Málaga, no tenía torre ni estancia, por lo que aconsejaron dotarla de torre.
     Está documentado que Hernando de Varela había entregado al albañil Bartolomé Pérez la cantidad de 88 750 maravedís para la misma antes de su conclusión en agosto de 1574. El mismo Bartolomé Pérez recibió de Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, en tres partidas fechadas entre el 13 de septiembre y el 9 de noviembre del citado año de 1574, la cantidad de 84 950 maravedís por la construcción de esta torre, sumando entre todas 173 700 maravedís.
     La edificación de esta torre costó 560 ducados y antes de acabar 1575 se encontraba concluida.
     En la visita realizada en 1726 por Bartolomé Amphoux indicó que la Torre Calaonda necesitaba hacerle una porción de parapeto, presupuestándolo todo en 1050 reales de vellón.
     En la visita realizada en 1739 por el Marqués de Valdecañas anotó la Torre Cala Honda, a Levante de Torre Ladrones y a Poniente de Torre Nueva.
     En el plan de 1740 Luis Fernández de Córdoba señaló que en la Torre de Calahonda sería conveniente situar un cañón de pequeño calibre y dos pedreros, dotándola de un cabo y seis soldados.
     En la relación sin firma de 1759 se anotó que la Torre de Calahonda, última del término de Málaga hacia Poniente, se hallaba en buen estado, aunque se presupuestaron 60 reales de vellón para diversos reparos.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli anotó que la Torre de Calahonda se hallaba en mediano estado y podía tener dos cañones de a 4 libras.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre de Calaonda, la más occidental del partido de Mijas, con un cabo y tres torreros de dotación.
     En la relación de 1765 Esteban Aymerick anotó que en la Torre de Calaonda, para instalar dos cañones de a 4 libras, era necesario reforzarle su bóveda, hacerle lugar común y otros reparos que fueron presupuestados en 1500 reales de vellón.
     El Plan General de Obras redactado en 1767 por José Crame señaló que la Torre de Calahonda, la más occidental del partido de Mijas, necesitaba reforzar su bóveda y rebajar el parapeto a la altura de su barbeta para admitir los dos cañones de a 4 libras de su dotación y otros reparos que fueron presupuestados en 500 reales de vellón.
     En el informe redactado por Ramón de Nabas el 26-12-1773 se indicó que la Torre de Cala Onda se hallaba en buen estado.
     En la relación redactada en Málaga el 18-8-1774 Francisco Gozar anotó que la Torre de Calahonda había sido dotada con dos cañones de a 4 libras y se hallaba de servicio.
En la memoria redactada en Málaga el 12-12-1781 el citado de Gozar señaló que la Torre de Lancón necesitaba 700 reales de vellón para sus reparos.
     En el informe redactado en 1783 por Joaquín de Villanova anotó que la Torre Lancón necesitaba 8 fanegas de cal, unos ladrillos y una cerradura para su reparo, presupuestándolos en 150 reales de vellón.
     El derrotero de 1787 anota la existencia de la Torre de Cala Honda o Calahonda próxima a una punta rasa, aunque en terreno alto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Esta Torre Almenara, fue construida en el siglo XVI emplazada en un montículo de la playa junto a un Pozo. También es conocida por el nombre de Lancón y Calahorra.
     Es una de las torres vigías que posee este municipio y data de principios del s. XVI. En las Instrucciones de 1497 la llamaban Calohorra, última que vigilaba la caballería procedente de Marbella. Esta palabra islámica significa torre aislada y está emplazada en un montículo de la playa junto a un pozo. Construida de mampostería oscura, colocada de hiladas horizontales y sin utilizar ladrillos. Su forma es troncocónica y con un poco de éntasis. Los diámetros de sus bases son 7,35 y 5,85, la altura de 10,20 y el umbral del ingreso a 6,10 m. El pretil se interrumpe con matacanes.
     En 1774 había instalados en ella 2 cañones de 4 libras y en 1830 estaba guarnecida por un cabo, tres torreros y cuatro soldados de infantería que se cobijaron en una barraca próxima (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos
     Se localiza en una zona elevada no lejos de la playa. Está en un terreno urbanizado y dentro de una zona ajardinada amplia que facilita su visión. Se encuentra recubierta, en su mayor parte, por hiedra lo que dificulta su estudio y el análisis de su conservación.
     Tiene forma troncocónica con un perímetro aproximado de 18,20 metros y con una altura de 10,65 metros y 5,65 metros de diámetro en la base. Tiene un cuerpo inferior macizo y una cámara interior cuyo acceso, por el lado norte, ve obstaculizada su visión por la vegetación existente (estaría próxima a los 6 metros del suelo). 
     A través de escalera interior se accede al terrado donde sobresale una garita, estando protegido por un pretil bastante bien conservado. La cámara interior presenta una ventana cuadrada en el lado sur. Su fábrica es de mampostería con disposición de las piedras en hiladas horizontales. Presenta una imposta de ladrillo a la altura del pretil.
     En la "Relación" elaborada por Bucareli se dice que se hallaba en mediano estado, por lo que tal vez se construyó a raíz del reconocimiento del litoral en 1739 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Es una de las torres vigías que posee este municipio y data de principios del s. XIX, siendo la más moderna de toda la costa malagueña, su uso fue destinado a la vigilancia aduanera. Otros autores la sitúan en el siglo XVI y su estado ruinoso propició la sustitución a finales del XVIII.
     Es de forma troncocónica con una imposta de ladrillo a la altura del pretil, tiene garita y una ventana cuadrada pequeña frente al mar, el ingreso está en el lado opuesto a 6,60 m. de altura.
     Está construida en hiladas horizontales de mampostería, con gruesas llagas de cal, tiene poco declive. Con una altura de 10,65 m. y la base un diámetro de 5,65. Su conservación es perfecta, tan solo hay una oquedad sobre el adintelado de la puerta (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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viernes, 25 de octubre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Miguel, Chorro y Lavadero, Fuente La Esfera, Museo del Agua, Torre Escalante, y Puerto Blanco) de la localidad de Istán, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Miguel, Chorro y Lavadero, Fuente La Esfera, Museo del Agua, Torre Escalante, y Puerto Blanco) de la localidad de Istán, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Sierra de las Nieves
     Superficie: 99 km2
     Altitud: 303 m
     Latitud: 36º 35'  -  Longitud: -4º 57'
     Distancia a Málaga capital: 77'4 km
Datos demográficos
     Población: 1.621
     Gentilicio: Panochos
Ayuntamiento
     c/ Empedrada, 32, 29611
     952869603-753 - 952869665     www.istan.es
      Istán es un municipio de origen árabe situado en pleno Parque Natural Sierra de las Nieves y a tan sólo 15 km de las playas de Marbella. La belleza de la naturaleza que lo rodea, el paso del río Verde, sus fuentes y la magia de sus rincones hacen que Istán sea conocido popularmente como el "Manantial de la Costa del Sol". Además, la cercanía con Marbella te permitirá combinar el descanso con actividades de ocio nocturno o la práctica del golf. ¿A qué esperas para venir a descubrirlo?.
     En Istán no puedes perderte sus monumentos: 
     Para comenzar la visita por Istán, te recomendamos la Torre de Escalante, el edificio más antiguo del pueblo que encontrarás en la calle San Miguel. Fue construida durante la época nazarí y cuenta con la distinción de Bien de Interés Cultural. En origen, pudo ser una de las construcciones para la defensa de Marbella. La Torre conserva el patio de las caballerizas, su recinto en forma de bóveda y un arco de medio punto.
     Seguimos por la iglesia de San Miguel, construida en el siglo XVI y otro de los escenarios en los que se vivieron las disputas entre árabes y cristianos. Este templo fue incendiado por los moriscos en el año 1569 y reconstruida más adelante. Tiene una única nave con techos de madera y alberga imágenes de importante valor artístico. También dedicada a este santo es la ermita de San Miguel. A tres kilómetros del centro de Istán y alojada en una cueva, las vistas de la sierra, valle del río Verde y el mar al fondo son inigualables.
     El agua es parte fundamental del paisaje de Istán y el carácter de sus vecinos. En tu paso por el municipio podrás descubrir las acequias moriscas y beber de las fuentes de estilo popular. Una de esas fuentes es la Fuente y el Lavadero de El Chorro. Junto a sus caños de cristalina agua se encuentra también las pilas en las que las mujeres del pueblo acudían a lavar la ropa. Por último, te recomendamos visitar el Museo y Centro de Interpretación del Agua. En este espacio expositivo y de interpretación podrás conocer un poco más sobre la histórica relación de los recursos hídricos en la comarca de la Sierra de las Nieves (Diputación Provincial de Málaga).
      Situada entre las sierras Real y Blanca, a 24 km. de Marbella, esta pintoresca villa debe su existencia al agua, abundante, que además configuró los barrancos donde se asienta. Su fundación data de 1448 cuando los musulmanes defensores del castillo de Arboto, en la Serranía, a unos 4 km. hacia el norte, se asentaron en este lugar, participando activamente su población en las revueltas moriscas. Son sus calles empinadas y estrechas, de aspecto morisco, con numerosas fuentes y complejos sistemas de regadío en sus huertas y bancales; en la parte alta se encuentra una antigua torre nazarí, la llamada Torre de Escalante, que estaba adosada al Corral del Concejo. Su término forma parte del conjunto de la Sierra de las Nieves (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
 
Iglesia de San Miguel
     Su iglesia, bajo la advocación del patrón de Istán, debe la mayor parte de su fábrica a las ampliaciones y reformas realizadas en el siglo XVIII, y en 1960, sobre la primitiva iglesia de principios del siglo XVI. Consta de una  nave, con armadura de madera y tres camarines en el muro de la cabecera, que cuelgan al exterior sobre el nivel de la calle.
     La fachada sobresale por la espadaña y la portada, con acceso bajo arco de medio punto y frontón, resaltados en ladrillo (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La iglesia, reconstruida en el primer tercio del siglo XVIII, tiene una sola nave rectangular con armadura sencilla de madera y una estancia cuadrada que se abre en el lado de la Epístola. El muro de la cabecera no es recto, manifestándose al exterior los antiguos camarines colgados sobre la calle.
     En su exterior debemos reseñar su portadita de ladrillo enfoscado -muy restaurada en época reciente-, que tiene acceso de medio punto jalonado por pilastras, entablamento y frontón partido para cobijar un claro coronado de frontón triangular. En la esquina de los pies, del lado del Evangelio, se dispone una interesante espadaña en ángulo con un claro para campanas a cada lado (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construida en el siglo dieciséis por orden del arzobispo de Sevilla Diego de Deza, siendo restaurada a principios del siglo siguiente y ya mucho más recientemente en 1950.
     Consta de una sola nave rectangular con armadura de madera y una estancia cuadrada al fondo de la Epístola. La fachada principal se compone de un arco de medio punto entre pilastras, que sostiene un frontón triangular abierto para cobijar un templete.
     La espadaña consta de dos arcos de medio punto unidos en forma de ángulo y rematados por machones curvos para albergar las campanas (Diputación Provincial de Málaga).

El Chorro y Lavadero

     Se puede considerar como la imagen más emblemática del pueblo. Situada en la calle Chorro, zona pintoresca de fachadas blancas en cuya escalinata lucen las buganvillas y rosales, convirtiendo el rincón en un encantador espacio de obligada visita.
     La fuente de El Chorro consta de siete caños y se abastece de antiguas canalizaciones de origen árabe. El agua pasa desde la fuente hasta el lavadero (todavía de utilidad), adornado con arcos de ladrillo visto y azulejos (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente La Esfera
     Inaugurada en octubre del año 2003. El encargado de su diseño fue el autor local Salvador Calvo Marín, afincado en Estados Unidos, y nombrado hijo predilecto de Istán.
     Recuerda la presencia constante del agua como elemento imprescindible del paisaje de Istán y de sus alrededores.
     Cinco elementos destacan en esta fuente: el agua (en Istán el agua ha tenido una relevancia histórica debido a la presencia de sus manantiales, acequias, etcétera), la esfera de mármol verde (símbolo de la totalidad), los metales oxidados (sugieren el paso del tiempo que no es otra cosa que la recuperación de la memoria), los muros blancos laterales (se identifican o se hermanan con el blanco tradicional de los pueblos mediterráneos) y la alberca o estanque principal (que evoca abrevaderos, acequias de regadío y sobre todo, nos recuerda su existencia vital en épocas estivales) (Diputación Provincial de Málaga).

Museo del Agua

     Este municipio se encuentra entre las localidades con mayor riqueza y experiencia en la cultura del agua de la Sierra de las Nieves, lo que le ha valido el nombre de “Manantial de la Costa del Sol”. La importancia que ha tenido este recurso se evidencia paseando por los numerosos manantiales existentes, por las acequias de origen morisco que discurren bañando huertas y bancales, así como por su trama urbana donde se encuentran un gran número de caños, fuentes y lavaderos.
     Debido a que todos estos recursos constituyen un gran atractivo para turistas y excursionistas que se acercan a la localidad, el Plan de Dinamización de Sierra de la Nieves, dirigido por el departamento de Turismo de la Diputación, invirtió 85.000 euros en la primera anualidad para adaptar, con fines museísticos, un inmueble de titularidad municipal que se ubicaba en la conocida como Casa de Doña Paquita.
     El diseño interior del Museo del Agua es vanguardista y con él se quiere mostrar a todos los visitantes el papel esencial que el agua juega en la vida. En la edificación destaca la construcción de un pequeño canal en el suelo, que desemboca en una piscina acristalada y, además, existe una sala audiovisual para proyecciones divulgativas e interpretativas sobre el agua. Junto a este museo se ha creado una Oficina de Información Turística que fue cofinanciada entre el Ayuntamiento y fondos del Plan de Empleo del Área de Recursos e Iniciativas Locales de la Diputación de Málaga (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Escalante
     Esta torre de origen árabe, se sitúa en la parte más alta del pueblo, en la calle San Miguel. Construida en el siglo quince, formaba parte de la antigua fortaleza. Su construcción es de forma cúbica formada por hiladas de piedras, arcos y una bóveda. Está declarada como Bien de Interés Cultural. Actualmente está restaurada y rodeada por un coqueto jardín (Diputación Provincial de Málaga).

Puerto Blanco
     Se asienta sobre un saliente montañoso que asoma a una profunda garganta. Se trata de una edificación que formal y funcionalmente se divide en tres cuerpos independientes. El primer cuerpo, el principal, que está dedicado a vivienda y servicios de ésta, ocupa el nivel más alto, junto al vértice de la estribación, muy escarpado. En una cota inferior se disponen los dos elementos relacionados con la explotación del bosque de alcornoques. El primero es el cocedero de corcho o corchas y, en paralelo y muy cercano a éste, el almacén de corcho. Del conjunto sobresale en cuanto a volumen e importancia de fábrica el edificio dedicado a residencia. Se organiza en torno a un patio interior, con dos plantas de vivienda, y la cuadra en la planta baja. La gañanía es una pieza añadida al núcleo central en forma de L, que forma un patio abierto menor, y adopta al exterior un perfil curvo en la esquina. La fachada es homogénea, con vanos simétricos y enrejados. El cocedero de corchas se desarrolla en longitud y una única altura, con un espacio central recrecido donde se realizaba la cocción. Debajo de éste aparece el horno que se abre en el muro derecho. Grandes vanos de arcos rebajados organizan los muros perimetrales exteriores. Junto al cocedero, el almacén, que por su proximidad facilitaba el proceso de transformación de este producto.
     Toda la estructura es de muros de fábrica de ladrillo y viguería de madera en forjados y cubiertas inclinadas.
     El edificio, en la actualidad, se encuentra en estado de abandono, y sirve únicamente como zahúrda de explotaciones cercanas.
     Es extraño encontrar en la provincia de Málaga edificaciones asociadas a cultivos y explotaciones forestales o de montaña, que, por ejemplo, constituyen un importante apartado de la economía rural de algunas comarcas de las provincias de Cádiz o de Huelva. Para entender esta ausencia en una región tan montaraz existen razones de diversa índole. Tal vez una de las más importantes sea la explotación agrícola de la montaña malagueña, en terrenos que difícilmente se pueden definir como suelo agrario por sus pronunciados desniveles. Estos hechos se remontan al reino Nazarí, cuando se define la parcela predominante de la montaña malagueña, con cultivos arbustivos como la morera, la higuera y la vid, que sustituyeron a los bosques de encinas, alcornoques o pinsapos propios del bosque mediterráneo de estas latitudes. Sin embargo, en el extremo sur de la provincia, en concreto en los municipios de Istán, Estepona, Casares y Benahavís, aún abundan los bosques autóctonos, y en esta coyuntura geoeconómica e histórica debemos encuadrar el edificio conocido como Puerto Blanco (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

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viernes, 24 de noviembre de 2023

Los principales monumentos (Recinto Fortificado; antiguo Concejo Municipal; Iglesia de Santa María de la Purísima Concepción; Ermita de Santa Zita; Ermita de la Virgen del Puerto; Humilladero de San Sebastián; Fuente del Concejo; y Plaza de Toros) de la localidad de Zufre, en la provincia de Huelva

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Huelva, déjame ExplicArte los principales monumentos (Recinto Fortificado; antiguo Concejo Municipal; Iglesia de Santa María de la Purísima Concepción; Ermita de Santa Zita; Ermita de la Virgen del Puerto; Humilladero de San Sebastián; Fuente del Concejo; y Plaza de Toros) de la localidad de Zufre, en la provincia de Huelva.
Ubicación
     Zufre se ubica a 446 m. de altitud, en la vertiente sur del cerro La Solana, en la Sierra del Zorrero que a su vez forma parte de las estribaciones orientales de la Sierra de Aracena. A una distancia de 110 kms. de la capital, posee un término de 34.070 has, el tercero más extenso de la provincia de Huelva, pertenece a la Mancomunidad de municipios “Ribera de Huelva” y al Parque Natural “Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Pueblo serrano de gran belleza por sus impresionantes vistas de la serranía circundante que se pueden contemplar desde los muchos miradores que posee.
Reseña histórica breve
     El origen de los primeros doblamientos lo encontramos en su extenso termino municipal, así datan varios yacimientos de la Edad del Bronce, destacando el Trastejón del II milenio a.C. ligado a un asentamiento minero. De época romana hay referencias documentadas de asentamientos ligados a explotaciones mineras. En época islámica se forma el núcleo en su emplazamiento actual y se convierte en una de las principales poblaciones de la sierra. Su localización geográfica lo muestra como una fortaleza de origen defensivo dominante sobre la vía de acceso a Sevilla. En el siglo XIII se convirtió en un bastión musulmán que intentó frenar el avance cristiano, sin embargo en 1246 tras la batalla de Tentudía se consigue arrebatarle estas tierras al mundo islámico.
     Durante el siglo XVI es cuando se construyen los principales monumentos bajo la maestría de Hernán Ruiz II, autor de la Giralda de Sevilla.
Patrimonio cultural y artístico
     Todo el centro histórico del pueblo de Zufre se configuró fundamentalmente entre los siglos XII y XVIII. Su casco histórico fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de CONJUNTO HISTÓRICO por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía el 22 de Enero de 2.002 según Decreto 19/2002.
      Los elementos del conjunto histórico más destacados son los siguientes:
     Iglesia parroquial de la Purísima Concepción de Zufre: levantada en el siglo XVI sobre un anterior templo gótico mudéjar del siglo XIV por el maestro Hernán Ruiz.
     Ayuntamiento de Zufre: junto a la Iglesia Parroquial se encuentra la obra más destacada de carácter civil como es el Ayuntamiento, cuya autoría esta atribuida también al autor Hernán Ruiz. En el interior destacan tres sillones pétreos del siglo XVI situados en una sala de la planta baja y que se supone que pertenecían al tribunal itinerante de la Santa Inquisición.
     Torre de las Harinas: fechada en el siglo XII, siendo el resto más destacado que se conserva de la antigua muralla almohade que acotaba al pueblo. Esta torre defensiva es maciza y mide unos 12 metros de altura.
      La fuente del concejo: Situada en el ángulo derecho de la fachada del Ayuntamiento, obra que completa la fisonomía de la Plaza de la Iglesia y que se fecha a finales del siglo XVI, ya que su construcción es paralela a la del Ayuntamiento. Es de corte renacentista y constituye la cabeza de un león por la cual se vierte agua a un pilar.
     También podemos destacar la plaza de toros construida entre 1879 y 1886, el lavadero público del charquillo y las ermitas de Santa Zita y Ntra. Sra. del Puerto.
Fiestas y Tradiciones
     Zufre cuenta con fiestas y tradiciones de gran valor patrimonial e importante como son las siguientes:
     Primera Romería: se celebra siempre el último domingo de Agosto en honor a Ntra. Sra. del Puerto que es la patrona de la localidad. Durante la misma se celebran las famosas carreras de caballos por las calles de Zufre.
     Segunda Romería: tiene lugar el segundo domingo de Septiembre.
     Fiestas patronales: se celebra el primer fin de semana de Septiembre en honor a la patrona de Zufre, en la cual hay diferentes actividades culturales, religiosas y de diversión.
      Misa de Mayo: se celebra el tercer fin de semana de Mayo.
Semana Santa: Se celebran procesiones el jueves y viernes santos con la virgen de Los Dolores, El Cristo crucificado y el Santo Entierro.
     Noche de las candelas: es una de las fiestas más populares de la localidad, en este día se prenden candelas cuyas ascuas sirven para hacer comidas. En la Plaza de la iglesia se hace una candela popular en la que están invitadas todas las personas de la localidad y turistas que nos visitan en esos días. Los niños salen con sus abalorios prendidos en fuego por las calles de la localidad.
     Muestra de aceite oliva y productos serranos: es una muestra que se celebra en un fin de semana del mes de Enero en la cual se promociona y fomenta el aceite de la localidad y los productos serranos. Durante la misma se celebran diferentes actividades culturales, de animación, ponencias, etc...
Recursos económicos y sociales
     La economía del municipio se basa fundamentalmente en el sector primario, especialmente en las actividades agroganaderas, aunque el sector turístico esta creciendo en los últimos años.
Gastronomía
     Las características de la gastronomía de Zufre son la variedad y la calidad de sus comidas, destacan las derivadas del cerdo ibérico, las migas acompañadas de sardinas asadas y por encima de todo en otoño y primavera las diversas setas, con especial mención para el gurumelo. En verano destaca por encima de todo el gazpacho elaborado con hortalizas propias de la zona (Diputación Provincial de Huelva).
      El origen del poblamiento de su término municipal se remonta a la Edad del Bronce, en el III milenio a.C. Será en época romana cuando se forme el núcleo de población actual. Así lo testimonian los restos arqueológicos aparecidos durante las obras de restauración de la Fuente del Concejo. De época islámica, se conservan restos de la cerca almohade del siglo XII, además, del topónimo -sutefiel- palabra que significa «tributo». En el año 1246, Zufre pasó a manos cristianas y, bajo el reinado de Alfonso X, se incorporó al alfoz de Sevilla. Durante el siglo XVI la población conocerá un crecimiento sostenido, aunque los continuos enfrentamientos bélicos entre los reinos de Portugal y España generaron periodos de crisis que se prolongaron hasta el siglo XVIII. A lo largo del siglo XIX, la roturación de nuevas tierras y la expansión de las actividades mineras, provocaron un discreto aumento demográfico que se mantendrá durante toda la primera mitad del siglo XX. Cuenta Zufre con un número abundante de fuentes entre las cuales destacamos la citada Fuente del Concejo, realizada en sillares y constituida por dos cuerpos a distinto nivel: el primero, formado por una pequeña pila donde se encuentra el surtidor, decorado por una carátula marmórea enforma de cabeza de león y, el segundo, a un nivel más bajo, formado por un pilón rectangular para el abrevo del ganado. La plaza de toros fue construida en torno al año 1860 por el alarife portugués Domingo Alfonso de Amorín (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     La comarca presenta una topografía muy accidentada derivada de las últimas estribaciones de Sierra Morena. El núcleo urbano se encuentra ubicado sobre la cornisa de un cerro a media ladera de el de Portachuelo, resguardado por éste en su zona Suroeste y totalmente abierto por su zona del Nordeste a modo de baluarte defensivo natural, que se abre en altura sobre la carretera comarcal C-435. El Casco Antiguo se orienta hacia el este-sureste, dominando el valle del Ribera de Huelva, hoy embalsado. Sus altitudes más significativas son: la Plaza del Ayuntamiento, 446,0 m.; el Parque de los Alcaldes, 460,0 m.; el acceso oeste, 460,0 m.; y el cruce de la carretera C-435, 380,5 m.
     Su morfología urbana es de origen medieval con calles estrechas y tortuosas, a veces casi inexistentes. El crecimiento se ha realizado en forma lineal a lo largo de la cornisa, en zonas de expansión posteriores al siglo XVIII, y los desarrollos extramuros a lo largo de los caminos de acceso.
     Posee manzanas cerradas de mayor densidad en el centro, y otras abiertas, con menor densidad y con viviendas adosadas en su perímetro. Los tamaños y formas de las mismas son irregulares y variadas, destacando las alargadas que acompañan a las directrices de crecimiento. Se ha superpuesto una trama viaria de accesos a las traseras de las manzanas de borde y caminos rurales.
     La edificación residencial responde casi en su totalidad al tipo vivienda unifamiliar entre medianeras con un claro predominio de lo que llamaríamos arquitectura popular. El número de plantas más común es de baja más soberao, apareciendo también algunos casos con dos o tres plantas. También variará el número de las crujías, la posibilidad de contar con patio o corral en función del número de fachadas, o la situación de la cuadra, que de estar en las zonas traseras, podrá pasar a fachada ante la carencia de un doble acceso, bien ocupando una dependencia de ella o bien situándose en un semi sótano cuando lo permite la topografía. En las parcelas de esquina aparecerán tejados a tres aguas con cornisa también de tejas. El número y disposición de huecos será variadísimo y, habrá también un amplio repertorio de motivos ornamentales principalmente en huecos, cornisas y zócalos. También existen bastantes ejemplos de una arquitectura de raíz burguesa derivada del asentamiento de esta clase a partir del siglo XIX, caracterizada por ocupar una posición privilegiada respecto al centro del núcleo, desarrollarse en parcelas de mayor tamaño y utilizar mayor calidad de materiales y más variedad. De ellas diferenciamos dos tipos: las casas señoriales palaciegas, surgidas de la evolución y depuración de la arquitectura popular, destacando por su mayor escala y la potencia urbana que adquiere su fachada con sus portadas, que suelen enlazarse con el balcón central superior; y las casas palaciegas neoclásicas, que contrastan en el paisaje urbano por su orden compositivo geométrico, la aparición de falsas pilastras y todo tipo de impostas y molduras y la utilización de colores cálidos.
     Actualmente el proceso de desarrollo urbano se encuentra estancado motivado básicamente por la escasa capacidad económica de los habitantes y la propia dinámica de la localidad; aparecen tan solo operaciones puntuales de sustitución de elementos o de colmatación de vacíos urbanos sobre las tramas ya existentes.
Baja Eda Media
     En el siglo XIII Alfonso X concederá a Zufre el privilegio de villazgo.
     Antes de 1296 existía el castillo de Zufre, reconstruido posteriormente en el siglo XIV como parte del complejo defensivo de la Banda Gallega, protección de la ciudad de Sevilla frente a los portugueses, pero nada queda ya de esta construcción.
Edad Moderna
     El siglo XVI fue uno de los momentos más florecientes de la villa, muestra de ello son la Iglesia Parroquial y el Ayuntamiento.
     El siglo XVII fue un siglo de retroceso poblacional, por la confluencia de epidemias, hambre, malas cosechas y las guerras con Portugal. De esta época es el Hospital de San Miguel, que compartió funciones con el de San Sebastián.
     Durante el siglo XVIII, la localidad conoció cierta recuperación.
Edad Contemporánea
     En el siglo XIX tuvo lugar una verdadera revitalización de la mano de la actividad minera, que trajo consigo el tren, con la construcción de la línea férrea Cala-San Juan de Aznalfarache, activa desde 1905 hasta 1959. El ferrocarril y la carretera de Sevilla, construida entre 1930 y 1933, rompieron con el aislamiento tradicional de esta comunidad serrana. Pero la crisis minera provocó la emigración de muchos zufreños desde los años cincuenta, estando remitiendo en la actualidad esta crisis económica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     A 15 km de Santa Olalla se descubre el pueblo de Zufre.
     Al principio se presenta como una soberbia muralla de cal y de ladrillo, pero luego, al acercarse, se descubre que la presunta altivez de las casas sólo es una argucia para asentarse en escalones, aprovechando el mínimo espacio que brinda la pendiente. Al contemplar su ubicación en lo alto de un cerro estratégico se comprende que fuera uno de los principales núcleos defensivos de la sierra de Aracena. Tuvo Zufre presencia musulmana a partir del siglo VIII y hasta la conquista cristiana. Precisamente, el topónimo procede del término árabe Xufre, que significa tributo. Y como tantos pueblos de la zona, tras la batalla de Tentudía pasó a depender del Concejo de Sevilla.
     De sus tiempos islámicos le queda a Zufre, además de la raíz del nombre, el recuerdo de la poderosa muralla almohade que circundaba el caserío. Queda también la torre de la Harina, que, asomada al abismo, emerge solitaria entre las casas hasta alcanzar los 12 metros de altura, y unos lienzos almenados que soportan la terraza ajardinada de un parque. También le queda a Zufre una traza urbana bastante laberíntica.
     Zufre es un pueblo hermoso y pintoresco, de casas encaladas y ásperas pendientes, de calles tortuosas y estrechas, con rincones que cautivan por su belleza intacta. Uno de esos rincones es la plaza de Ayunta­miento, recinto al que se asoman la iglesia parroquial de la Purísima concepción, la fuente del concejo y la doble galería de tres arcos que dibuja la fachada de la casa Consistorial. El templo, cuyos orígenes se re­ montan al siglo XIV, fue intensamente remodelado a mediados del siglo XVI de acuerdo con los planos del arquitecto cordobés Hernán Ruiz II. De sus orígenes conserva la fachada y, de mediados del XVI, la capilla de los Dolores. Cabecera con nervaduras y nave con bóvedas semiesféricas. Luce una torre alzada en el siglo XVIII según las trazas de Pedro de Silva, que sustituye a la que fue destruida por el terremoto de Lisboa en 1757. Sus dos cuerpos de ladrillo desafían el vértigo de altura que suscita el abismo. En el interior se guarda un interesante retablo (pintura y escultura) que fue terminado en 1545. Además, destacan por su originalidad dos pilas de agua bendita esculpidas en capiteles romanos.
     Desde el tiempo de los romanos, la llamada fuente del Concejo, rehecha en el siglo XVI, vierte sus aguas a un pilón situado junto al edificio consistorial. El Ayuntamiento es un inmueble de estilo italiano con influencias mudéjares, góticas y renacentistas, que pudo haber sido usado como sede del Tribunal de la Inquisición. Por su elegancia y armonía de líneas y volúmenes, constituye un ejemplo de arquitectura civil único en la provincia. Obra del arquitecto Hernán Ruiz II, fue terminado en 1570 y fue utilizado como casa consistorial, pósito y cárcel. Conserva en la fachada el escudo imperial de Carlos V esculpido en piedra y también dos sillones pétreos que servían para que los miembros del santo Oficio acomodaran sus no tan santas posaderas. Se apoyan en una de las paredes de la planta baja y carecen de detalles ornamentales. Sólo en la línea ondulada de los apoyabrazos se aprecia cierto dibujo de labra.
     Pero Zufre es también un mirador. Un excelente mirador desde el que se contempla la cúpula de la igle­sia, la torre almohade y la amplitud de la circundante serranía. Y también la depresión de las Buervas y el pantano. El mejor lugar para asomarse está situado frente a la plaza de toros, en una terraza ajardinada convertida en parque que llaman paseo de los Alcaldes. Su construcción se inició en los años 30 del pasado siglo y se acabó en los 60 y presenta una bella decoración de azulejos en los bancos y los muros de cierre. La plaza de toros, terminada en el siglo XIX, acoge corridas desde 1879.
     El recorrido por la riqueza monumental y artística de Zufre se completa mencionando las ermitas: Santa Zita (comienzos del XVI), que presenta una portada mudéjar enmarcada en alfiz; Nuestra Señora del Puerto, situada en la sierra Vicaría, a unos 12 km del pueblo, lugar al que se lleva la imagen de la patrona en la romería de septiembre; el humilladero de San Sebastián, del siglo XVIII, ubicado en el antiguo camino a la Higuera (Pascual Izquierdo, Un corto viaje a Huelva. Guíarama compact. Anaya Touring. Madrid, 2012).
     
El recinto fortificado
     Estuvo Zufre protegido por una muralla de la que hoy sólo quedan algunos fragmentos y tres torres: la del Acebuche, El Torreón y la de la Ha­rina, algunas hoy convertidas en miradores sobre el valle. Su construcción data del siglo XII, en época almohade, si bien el conjunto debió sufrir múltiples intervenciones posteriores (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
El Torreón. La ciudad musulmana de Zufre (Sufre) se ubica en un promontorio amesetado, un travertino de calizas, estratégico para el control de las vías de comunicación y el territorio de la Sierra Oriental. La cerca urbana se localiza en la zona más elevada de este promontorio, aprovechando el cortado natural del travertino como elemento de cierre en el lateral Sureste.
     En la actualidad de la cerca urbana de Zufre solo se conservan elementos arquitectónicos desconectados, en distintos puntos: la torre de las Harinas, el Torreón y varios paños de muralla. Aunque hay que destacar que parte de la trama urbana medieval se preserve fosilizada en su interior, existiendo manzanas pequeñas y compactas y un callejero estrecho y laberíntico característico de los trazados orgánicos de la ciudad islámica; contando con una superficie de 12.070 m2.
     Caso único y peculiar en la provincia de Huelva.
     La cerca y las torres se construyen en época almohade, durante la segunda mitad del siglo XII, transformándose y reconstruyéndose en gran medida a finales del XIV, como consecuencia de los enfrentamientos con Portugal, incorporándose nuevas estructuras.
     El Torreón, ubicado en el sector Noreste de la cerca es de construcción bajomedieval, de fines del siglo XIV y/o principios del siglo XV. Es de planta cuadrada, construida mediante fábrica de mampostería ordinaria de piedra trabada con mortero de cal, de 6 metros de achura en la cara externa, 6 metros de los paramentos laterales y hasta 9 metros de altura.
     Presenta un basamento escalonado que sobresale de la cara del muro de 1 metro de altura y un plinto, a 3 metros de altura, además de terrado con almenado de ladrillos colocado recientemente. Se encuentra encajada entre viviendas que se han construido adosadas a las caras laterales. De los extremos laterales, en dirección Sureste y Noroeste, parten dos lienzos de muralla de mampostería de piedra de varios metros de longitud, que sirven de medianeras divisorias y de muros de apoyo para las cubiertas de las casas. El Torreón se encuentra en buen estado, habiéndose realizado sobre éste, una obra menor en 2003 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Torre de la Harina. De época almohade se conserva la Torre de las Harinas, restaurada, ubicada en el extremo Sur de la cerca urbana. Es una torre de planta cuadrada, maciza, construida mediante fábrica de tapial de cajones de 0,80 metros con aglomerantes cerámicos y pétreos, cuyo basamento es de mampostería de piedra y esquinas de sillarejo. Al exterior, en la zona superior, presenta un listel construido con dos hiladas de mampuestos de piedra que indica el nivel de la azotea. A esta torre se adosa una línea de muralla en la cara Oeste, por lo que se ha considerado que podría tratarse de una torre albarrana.
     Se encuentra actualmente en buen estado gracias a una intervención de consolidación, realizada en 2004 por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura en Huelva (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

El antiguo Concejo Municipal
     Responde a la tipología de los Cabildos municipales del siglo XVI y ha sido atribuido al arquitecto Hernán Ruiz II, aunque no hay constancia documental de este hecho. Sólo sabemos con certeza el año de su inauguración el 15 de abril de 1570, según constaba en una inscripción ya desaparecida aunque ha quedado constancia literal de su texto (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
      El Ayuntamiento se sitúa en el centro urbano, mostrando su fachada principal a la plaza de la Iglesia, lugar con el que establece sus principales relaciones espaciales. Se encuentra exento, limitado en dos de sus lados por la plaza de la iglesia, y por la calle Tetúan y calle Peña en sus flancos izquierdo y posterior, respectivamente.
     La planta del inmueble es irregular, debido a la naturaleza del terreno en el que se asienta. Su primer nivel forma una "L", y posee dos salas incomunicadas entre sí y una galería exterior, que se comunica con la sala mayor mediante puerta y vano. En el piso superior la planta cambia, ampliándose la sala correspondiente a la pequeña del piso inferior, hasta duplicar sus dimensiones, creando así un espacio paralelo a la calle Peña, hacia la que se abre mediante doble puerta, además de cuatro ventanas. En este nivel quedan un total de tres salas, que actualmente no se aprecian debido a las obras de restauración que se llevaron a cabo para adaptar el inmueble a su uso actual. La sala intermedia se abre a las otras por dos vanos, uno a cada lado, y la sala superior a la galería del primer piso que presenta una balconada triple hacia la Plaza de la Iglesia, así como una pequeña ventana geminada hacia la fuente.
     Al exterior, la fachada principal está dividida en tres secciones en altura, separadas por unas molduras corridas. Los dos pisos que presenta el inmueble se asientan sobre un podio que le reporta esbeltez y le adapta a la peculiaridad del terreno. El primer piso, el doble de alto que el superior, se dispone en forma de galería, compuesta de tres arcos de medio punto apeados sobre columnas, siendo las dos de los extremos semi-columnas adosadas a los lienzos de muro que flanquean a la arquería. Cada arco se encuentra enmarcado en un alfiz. Las columnas son de orden dórico, fuste liso y basamento, que se compone de toro, escocia y plinto, conformando unos soportes de elegantes proporciones. La galería se encuentra dispuesta del mismo modo hacia los laterales, reproduciendo la unidad alfiz, arco, semi-columnas y ménsulas como apoyo en el muro del edificio, conformando así un espacio diáfano abierto al exterior en tres de sus frentes. En el lado derecho se encuentra una escalinata por la que se accede a dicho espacio, y en el lado opuesto, sin acceso, aparece como detalle decorativo una voluta en la clave del arco en su cara exterior. La galería está cubierta por bóveda de cañón, restaurada recientemente. El piso superior, separado del primero por una moldura, es de menor altura que el anterior, y continúan los dos paños de muro liso del nivel inferior, que enmarcan del mismo modo a una arquería de tres vanos, pero aquí éstos son del tipo escarzano. Los arcos descansan sobre pilares de sección cuadrada y semi-pilares del mismo tipo adosados al muro. Una balconada compuesta por seis balaustres cierra a media altura cada uno de los vanos. Remata la composición una cornisa corrida de tres molduras.
     El alzado del inmueble derecho no es de un sólo plano, ya que se registra un recodo debido a la planta irregular del edificio, formando una "L", por lo que existen tres planos. El primero de ellos presenta una ventana geminada sobre el arco lateral de la galería del primer piso; es de pequeñas dimensiones con una pequeña columna sobre la que se apoyan los dos arcos de medio punto que a su vez están enmarcados por alfiz, de aspecto medieval. A su derecha, a la misma altura, se abre otro vano rectangular de mayores proporciones. El siguiente plano se orienta hacia la plaza de la iglesia y también
posee una ventana de las mismas características que la anterior. En su zona baja se asienta una parte rocosa rebajada al plano del muro a la que se le adosa la fuente del Concejo. Consta de una alberca en forma de "L" y una escalinata que flanquea el inmueble. Elemento destacable es su surtidor con forma de mascarón de tipo antropomorfo, de cuya boca brota el agua, alojado en un arco de medio punto rebajado que sobresale en ligero relieve del muro. La figura está realizada en piedra. El último plano de este lateral se encuentra elevado a la altura del segundo piso, desnivel que en el exterior se salva mediante escalinata. Presenta una puerta cegada compuesta por dos pilastras y dintel similar al de la portada interior de la galería a la fachada principal, con ladrillos a modo de dovelas dispuestas de modo oblicuo en derrama hacia arriba y rematado por cornisa volada.
     El alzado lateral izquierdo del inmueble se desarrolla en un solo plano adaptado a la fuerte pendiente del terreno. Aparece una pilastra que sobresale del muro y que llega a media altura. Encontramos tres ventanas, dos en el piso alto y otra en el piso bajo, más pequeña y con reja.
     La techumbre del edificio está realizada en teja y se dispone a dos aguas hacia la zona anterior y posterior.
     Existe un gran desconocimiento histórico-artístico en torno al Ayuntamiento de Zufre. Prácticamente ningún dato se conserva respecto a su proceso de edificación, llevado a cabo hace más de cuatrocientos años, por lo que su reconstrucción histórica la debemos realizar utilizando el propio edificio como único referente, analizándolo desde sus elementos artísticos para determinar una atribución y una datación. La única referencia que hace alusión a la fundación del ayuntamiento de Zufre provine de un cuadro que poseía una inscripción que era copia exacta de otra perdida en 1933 que fechaba el edificio en 1570.
     Tanto los rasgos artísticos del monumento, así como la atribución del mismo al arquitecto Hernán Ruiz II, parecen encajar con la fecha de 1570. Aunque el arquitecto muere un año antes, en 1569, el grueso de la ejecución se lleva a cabo en vida del maestro, y el diseño se mantiene según sus directrices, finalizando las obras algún seguidor. Por otro lado, es evidente que el arquitecto no ejecutó las obras in situ, ya que el cúmulo de fábricas que estaban bajo su tutela, derivado del su cargo de maestro mayor del arzobispado, y más tarde con el mismo título en la catedral y en el ayuntamiento sevillano se lo impedían.
     El estilo que caracteriza al ayuntamiento de Zufre responde a la fase denominada como clásica del renacimiento español, que comienza aproximadamente a partir de la década de 1560. Presenta rasgos estilísticos desvinculados del gótico y tendentes a un purismo arquitectónico mediante líneas rectas y formas geométricas perfectas, estructuradas con el fin de producir una armonía y un ritmo equilibrado y armonioso basado en las formas italianas, que a su vez derivan del clasicismo grecorromano.
     La construcción del Ayuntamiento debe situarse dentro de un proceso de rehabilitación de los centros urbanos que se lleva a cabo en diversas localidades durante el siglo XVI, e igualmente en una línea de carácter política de renovación de los edificios concejiles comenzada a finales del siglo anterior por los Reyes Católicos.
     Debido a la fuerte impronta medieval que predomina en Zufre, con un caserío apretado tras las murallas, la puesta en práctica de los ideales renacentistas para conseguir una ciudad ordenada no fuera tarea fácil, así que las operaciones son puntuales pero de carácter emblemático. El lugar elegido para emplazar el edificio municipal en la localidad fue frente a la iglesia, confrontando así los dos poderes; el civil y el religioso, que pugnan por el protagonismo del centro de la población.
     La fachada que ofrece el ayuntamiento a la plaza posee la peculiaridad de encontrarse abierta a ésta mediante arcadas en los dos pisos. Este factor nos habla de nuevos conceptos urbanos y arquitectónicos que trae al campo visual el renacimiento, mediante una proyección hacia el espacio público que supera la secular cerrazón medieval. Esta tendencia se ratifica mediante la construcción de la fuente del Concejo, obra concebida junto al ayuntamiento. La traída del agua, por lo tanto, además de un servicio público, originaba un elemento activo para el embellecimiento urbano y la transformación de cualificados espacios de la ciudad, por lo tanto posee una doble dimensión: funcional y estética (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de Santa María de la Purísima Concepción
     Originalmente, debió ser un edificio de nave única, de arcos transversales y aspecto fortificado, datable a comienzos del XIV. De esta primitiva fase, se conserva la fachada de los pies, con su portada gótico-mudéjar y los dos huecos apunta­dos que conformaban la antigua espadaña.
     A mediados del siglo XVI, en el costado izquierdo, se le añadió una pequeña capilla de planta cuadrada, cubierta con bóveda de crucería, dedicada a los Santos Mártires -hoy a la Virgen de los Dolores-, que fue costeada en 1554 por don Gonzalo López y su mujer doña Catalina Martín.
     Años después, a instancias del vicario Antón Alonso, debió plantearse la necesidad de ampliar toda la iglesia, comenzándose las obras por la capilla mayor.
     El nuevo presbiterio, que presenta las características formales del gótico final, se cubrió con bóvedas de nervadura estrellada y quedó concluido en el año 1563, según consta por una ins­cripción en uno de sus muros.
     De inmediato, continuaron las obras por la nave, encontrándose ya al frente de ellas el arquitecto Hernán Ruiz II. La solución adoptada fue disponer dos grandes tramos cubiertos con bóvedas semiesféricas, decoradas con nervaduras radiales y concéntricas, diseños característicos de este maestro. El arco que separa ambos tramos apea sobre una ménsula decorada con una carátula en forma de cabeza de león, donde aparece el año de 1568.
     De una fase posterior es la Capilla del Sagrario y la Bautismal, aunque ésta última fue profundamente reformada en 1912, como consta por una inscripción aún legible situada en el trasdós del arco de entrada. Del primer cuarto del siglo XVII, es la sacristía.
     Tras el Terremoto de Lisboa, Pedro de Silva diseñó la torre en 1756, terminándose su proceso de construcción en 1758.
     Finalmente, a lo largo del siglo XIX, se le adosaron distintas estancias en el costado Sur.
     Su retablo mayor, de carácter pictoescultórico, es el resultado de dos fases estilísticas: Las catorce tablas del banco -que representan un Apostolado más Santa Lucía y Santa Bárbara-, podrían datarse en torno a los años iniciales del siglo XVI, mientras que las ocho tablas restantes y los dos relieves del cuerpo principal -con un programa iconográfico alusivo de la Vida de la Virgen- de mayor formato y estilísticamente más modernas, serían datables a mediados de dicha centuria, siendo el autor de los altorrelieves el escultor Bernardino de Ortega y las tablas, atribuibles  al pintor Juan de Zamora. Todo el conjunto quedó finalizado en 1545 como consta por una inscripción. A la derecha del retablo, se sitúa una imagen de la Inmaculada Concepción del siglo XVII.
     En el muro izquierdo, se encuentran dos cua­dros, uno de San Cristóbal y otro de San Lorenzo, ambos del siglo XVII, y un retablo-marco para lienzo donde se representa a Cristo como Fuente de la Vida con las Ánimas benditas del Purgatorio, del segundo tercio del siglo XVIII.
     En la pared de enfrente, se observa una ima­gen del Cristo de la Veracruz, del segundo tercio del siglo XVI y tres cuadros que representan la Aparición de Cristo y la Virgen a San Francisco y Santo Domingo; Santo Domingo y el beato Abiano de Rufo y La entrega del rosario a Santo Domingo, éste último de medio punto. Todos formaron parte de un retablo, costeado por Fabián Rufo y su mujer, dedicado a la Virgen del Rosario cuyo «nicho» fue aderezado por un tal Alonso Miguel -quizás el conocido pintor Alonso Miguel de Tovar- en 1702.
     En la Capilla de la Virgen de los Dolores se encuentra un retablo barroco entre estípites, ejecutado en 1748 por los entalladores Bernardo Francisco, Diego Rosales y Juan González. En el banco aparece una imagen de Cristo yacente datable en el segundo tercio del siglo XVI, y en la hornacina una Virgen Dolorosa, de vestir, del siglo XVIII. Finalmente, en el ático se sitúa una tabla con un San Sebastián y una santa mártir con la inscripción que informa del nombre de quienes fundaron hacia 1543 la capellanía a la que servía el retablo, dedicada entonces a los santos mártires: Gonzalo López y Catalina Martín.
     En la nave se contempla un lienzo de la Virgen de Guadalupe, de la primera mitad del siglo XVIII y un retablo rococó, del tercer tercio del siglo XVIII, que aloja una imagen de San José con el Niño de la misma época del retablo.
     En el sotocoro, se sitúan dos pilas de agua bendita, labradas en capiteles romanos bajo-im­periales y en el coro alto, una imagen de Cristo crucificado del segundo tercio del siglo XVI. Su antepecho está constituido por balaustres en forma de Hermes, antiguas cabezas de la viguería de fines del siglo XVI.
     En el interior de la Capilla Bautismal se en­cuentra una pila del siglo XVI y tres esculturas: la Virgen del Rosario tallada en 1577, un San Miguel, del siglo XVIII y un San Antonio de Padua, de principios del siglo XIX. Completan la decoración de este espacio dos lienzos de la segunda mitad del siglo XVIII que representan a Santa Lucía y a Judit con la cabeza de Holofermes.
     En la Capilla del Sagrario, encontramos un retablo recompuesto con elementos del siglo XVIII. Preside la hornacina central, una imagen de la Virgen del Carmen tallada en el siglo XX por Francisco Buiza, flanqueada por lienzos de Santo Domingo y de San Francisco, ambos de principios de siglo XVII. El remate es un relieve a muy plano de Dios Padre, de hacia 1600.
     Se conservan en la sacristía un grabado original del Monumento del Jueves Santo de la Catedral de Sevilla según dibujo de Domingo Mar­tínez y plancha abierta en Amberes; dos lienzos, uno de San Felipe Neri y el otro de San Isidro Labrador, de fines del siglo XVII, y una cajonería de madera es de fines del siglo XVII.
     De la platería destacamos la cruz parroquial, de estilo gótico, datable en el último cuarto del siglo XV, con añadidos del mediados del siglo XVI y un ostensorio de plata sobredorada, recompuesto con elementos del último cuarto del siglo XV y de inicios del XVII. Finalmente, de 1553 son unas campanillas de bronce decoradas con el tema de la Anunciación.
     Respecto de los ornamentos, destacamos una casulla y dos dalmáticas de terciopelo carmesí con bordados en oro y sedas de colores, de fines del siglo XVI o principios del XVII (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     La iglesia se sitúa en pleno centro antiguo de la población, y en torno a ella se fue desarrollando la ciudad, aunque actualmente queda un poco desplazada. Así el templo es el principal elemento configurador de la trama urbana de su entorno, que junto con el Ayuntamiento, forman el núcleo urbano tradicional, por lo que ambos se encuentran situados en la misma plaza.
     El templo presenta tres fachadas al exterior, encontrándose la cabecera de la parroquia oculta por viviendas adosadas. La fachada correspondiente a la Epístola no es transitable, ya que una verja la separa y protege de las irregularidades del terreno. La fachada principal, se sitúa en el lado del Evangelio, se abre a la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento.
     Presenta dos cuerpos en altura, que se separan mediante una pequeña cornisa, donde se sitúan los desagües en forma de gárgolas de piedras con figuras zoomorfas. La gran altura del edificio se ve contrarrestada al exterior, mediante una serie de contrafuertes de gran altura y grosor que se corresponden con los tramos de las naves. En el primer tramo se sitúa la portada principal. De sencilla estructura, está realizada en bloques de piedra, presentando vano adintelado de acceso, rematado por un frontón triangular con tres pináculos. La fachada correspondiente a la cabecera se encuentra totalmente embutida por viviendas, pero a través de ellas se advierten los contrafuertes de las mismas características que los situados en la fachada principal. La fachada correspondiente a los pies de la iglesia, está formada por dos cuerpos. El inferior lo ocupa la portada con doble arco ojival, haciendo de transición de ambos, una cornisa de modillones. El superior lo forman dos grandes vanos alargados con forma rectangular y arcos de medio punto, ambos cegados. La fachada de la Epístola presenta las mismas características que la correspondiente al Evangelio.
     La torre, situada en la fachada de los pies de la iglesia, presenta planta cuadrada y está realizada en ladrillo, con un acceso mediante un vano de forma rectangular y en la parte superior un vano de iluminación bajo la esfera del reloj.
     Sobre éste se sitúa el cuerpo de campanas, que está formado en cada lienzo por un arco de medio punto flanqueado por dobles pilastras toscanas que soportan un entablamento completo y sobre éste un pretil, adornado con jarrones en los ángulos. Se corona la torre con un chapitel de cerámica sobre una base de aliceres curvos con temas forales en azul y blanco. El conjunto se remata con una cruz de hierro.
     El templo, interiormente, presenta planta rectangular de una sola nave y un amplio presbiterio. La nave se encuentra dividida en dos tramos por un arco perpiaño que descansa en dos ménsulas terminadas en cabeza de león. Una de estas ménsulas presenta la fecha de 1568. Cada uno de los tramos se cubren con una bóveda vaída decoradas con molduras que, a modo de nervios, recorren las aristas de la misma y forman círculos concéntricos. En el primer tramo se encuentra el coro en alto, sobre un arco escarzano, al que se accede por una escalera moderna adosada al muro de los pies del templo.
     El presbiterio se encuentra compartimentado en dos tramos, cubiertos con bóvedas de nervios con espina. En el primer tramo, rectangular, la bóveda es de tercelete, en el segundo, poligonal estrellada de ocho puntas con rosetón en la clave.
     Los nervios descansas en pequeñas mensulillas zoomorfas.
     Todo el muro perimetral de la iglesia está recorrido por una cornisa que une todas las ménsulas, tanto de la nave como del presbiterio.
     En el muro del Evangelio y en la zona correspondiente al segundo tramo de la iglesia se encuentra la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, de pequeñas proporciones, de planta cuadrada con bóveda de nervaduras.
     El acceso a la sacristía se encuentra en el primer tramo de la capilla mayor. Su ingreso presenta un vano de forma rectangular con pilastras acanaladas como enmarque, rematándose en una pequeña cornisa. La sacristía es de planta cuadrada y se cubre mediante bóveda de media naranja sobre pechinas. Una cornisa recorre el interior de la bóveda y se decora con temas geométricos, modillones y gotas.
     En el segundo tramo de la nave, en el muro de la Epístola, se encuentra la Capilla del Sagrario, de pequeñas proporciones y de planta cuadrada. Se accede a ella mediante un arco de medio punto sobre pilastras cajeadas, presentando su intradós grandes casetones. Se cubre mediante una bóveda vaída apoyada en un anillo cerámico. También en este muro de la Epístola se encuentra la portada que da acceso a la Capilla Bautismal, conformada mediante un arco de medio punto de ladrillo visto. Este queda enmarcado por dos balaustres sobre pedestal, que apoyan en una ménsula situada a la altura de la línea de imposta. Sobre los balaustres descansa un pequeño entablamento con frontón triangular, rematado con un candelabro al centro y pináculos en los laterales.
     El templo originalmente debió de ser un edificio de nave única, de arcos transversales y aspecto fortificado, datable a comienzos del siglo XIV. De esta primitiva fase se conserva la fachada de los pies, con su portada gótico-mudéjar y los dos huecos apuntados que conformaban la antigua espadaña.
     A mediados del siglo XVI, en el costado izquierdo, se le añadió una pequeña capilla dedicada a los Santos Mártires (hoy de la Virgen de los Dolores), que fue costeada en 1554 por don Gonzalo López y su mujer doña Catalina Martín. Años después, a instancias del vicario Antón Alonso, debió plantearse la necesidad de ampliar y renovar estilísticamente toda la iglesia, comenzándose las obras por la capilla mayor. El nuevo presbiterio, presenta las características formales del gótico final. En este ámbito, en el lateral izquierdo, se situó la capilla del "reservado" o del Sacramento y una escalera de acceso a las cubiertas. Este sector quedó concluido en el año 1563, según consta por una inscripción en uno de sus muros.
     De inmediato, continuaron las obras por la nave, encontrándose al enfrente de ellas el arquitecto Hernán Ruiz II. La solución adoptada fue disponer dos grandes tramos cubiertos con bóvedas semiesféricas, decoradas con nervaduras radiales y concéntricas. El arco que separa ambos tramos apea sobre una ménsula decorada con una carátula en forma de cabeza de león, donde aparece el año de 1568.
     De una fase posterior, pero no muy tardía, es la Capilla del Sagrario y la Bautismal, aunque esta última fue profundamente reformada en 1912. Del primer cuarto del siglo XVII es la sacristía.
     Durante el siglo XVIII el templo sufrió intervenciones, dedicadas tanto a la reparación de su estructura, como a dotarlo de una nueva torre campanario de la que carecía. Sabemos documentalmente que el edificio fue reconocido por Diego Antonio Díaz en 1723 y posteriormente, tras el terremoto de Lisboa, por Pedro de Silva quien diseñó la torre en 1756, teniendo en cuenta y rectificando los criterios de José Tirado y Tomás Zambrano. Las obras terminaron en 1758.
     Finalmente, a lo largo del siglo XIX, se le adosaron distintas estancias anexas en el costado Sur y en 1890 se renovó la solería con baldosas de mármol procedentes de canteras malagueñas, donadas a la parroquia por don Francisco Bocanegra (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de Santa Zita
       Se trata de una construcción mudéjar de prin­cipios del XVI, formada por una sola nave de arcos transversales apuntados. En su interior, es muy interesante una pila de agua bendita labrada aprovechando un capitel de mármol visigótico y los herrajes de la puerta forjados del XVI (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     Interior: Planta: basilical, de dimensiones aproximadas 5 x 5 metros. Orientada Este/Oeste.
     Paramentos Verticales: La nave se encuentra dividida espacialmente en tres zonas mediante arcos apuntados apoyados sobre pilastras. Uno de ellos separa la nave del altar.
     Está encalada con elementos de ladrillo como decoración, como por ejemplo un asiento perimetral.
     Paramentos Horizontales: El techo es de madera reflejando la cubierta que se encuentra en mal estado.
     Exterior:
     Se aprecia únicamente la fachada principal de acceso enfoscada de blanco, el resto de las fachadas es de ladrillo y piedra vista.
     Aparecen contrafuertes exteriores que se corresponden con los arcos del interior que sostienen la cubierta de teja a dos aguas.
     Debido a la diferencia de cotas de la Ermita respecto el terreno, se han producido asientos diferenciales ocasionando grietas considerables por lo que posee un tirante alrededor de todas las fachadas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de la Virgen del Puerto
      Edificada sobre un yacimiento arqueológico romano, consta de una sola nave, compartimentada en cuatro tramos por arcos diafragmáticos de medio punto y rematada por un presbiterio cubierto con una bóveda vaída sobre pechinas. La ermita corresponde al esquema usual de arcos transversales posterior al siglo XV, aunque se reedificó en la primera mitad del siglo XVIII. La Virgen del Puerto es una imagen de candelero, ejecutada por el imaginero Antonio Castillo Lastrucci en el año 1937 (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
       La ermita de Nuestra Señora del Puerto está situada en la carretera HV-3129-SE-316 que une la localidad onubense de Zufre y la sevillana de La Alcornocosa, constituyendo un importante cruce de caminos en el límite de provincia.
     Nos encontramos ante un edificio eclesiástico de una sola nave y ábside diferenciado. La composición de la nave se realiza en cuatro tramos diferenciados mediante arcos de medio punto que sostienen una cubierta a dos aguas de viguetas y bovedillas de ladrillo revestido, aunque con diferenciación mediante pintura plástica de la situación de las viguetas. El arranque del arco sobre los pilares que sobresalen del muro queda diferenciado mediante molduras. El ábside es de planta cuadrada, quedando diferenciado de la nave mediante arco de medio punto de mayor altura que el resto, elevándose sobre él una cúpula sobre pechinas. Tanto el ábside como la nave quedan cubiertas al exterior por tejado cerámico. El conjunto queda sustentado por muros de gran espesor, de entre 70 y 90 centímetros, de los que se desconoce su sistema constructivo al quedar revestidos tanto al interior como al exterior por enfoscado y enlucido de cal. Hacia el interior, se reviste además por un zócalo cerámico de piezas azules y amarillas en la nave y de estilo sevillano en el ábside.
     Recorre además la nave una bancada perimetral que, al igual que el suelo, queda revestida por piezas azules y blancas, siendo de mármol en la bancada y cerámicas en el suelo.
     La luz natural se introduce a través de cuatro ventanas, una situada en el segundo cuerpo de la nave en su lado sur y tres ventanas situadas en el ábside. En cuanto al exterior, destaca en la fachada principal un porticado que cubre el primer tramo de la nave. Éste queda construido mediante pilares de sección cuadrada que soportan una cubierta a un agua realizada sobre vigas escuadradas de madera. Entre pilares se ha levantado un murete de unos 50 - 60 cm de altura, adosados también a fachada, a ambos lados del acceso principal, que sirven como asiento para los devotos. Destaca la espadaña, compuesta por un arco de medio punto sostenido por pilares y del que pende una sola campana.
     La portada principal consta de un vano terminado en arco apuntado de ladrillos rematado por una cornisa realizada con ladrillos moldurados de motivos vegetales. Sobre el arranque del arco apuntado se sitúan dos líneas de ladrillo moldurado idéntico al de la cornisa que simulan la terminación de los pilares sobre los que se asienta el arco. El ladrillo utilizado es el denominado de fachada o de paramento, seleccionado para ser visto, al estar fabricado con arcillas muy limpias, que no necesitan de tratamiento de acabado.
     El resto de la fachada, como ya se ha adelantado, queda revestida y encalada, destacando el reflejo de los pilares y arcos interiores mediante contrafuertes de sección cuadrada y el recorrido del perímetro mediante cornisa cubierta por teja.
     La parcela donde se encuentra la ermita observa además el espacio circundante a la misma y dos construcciones habitacionales destinadas a vivienda del ermitaño y casa de hermandad. La presencia de ermitaño es fundamental para la limpieza de la ermita y de la finca además de salvaguardarla de peligros ya que se ubica alejada de la población de Zufre.
     En la ermita se localizan piezas arqueológicas que demuestran el poblamiento romano de las cercanías, entre ellos existe un fragmento de fuste de columna situado en una esquina del porche y un sillar que pueden adscribirse al periodo romano ante la cercanía del yacimiento denominado La Vicaría, situado a las espaldas de la ermita (Romero 1999: 123-147).
     Conocemos que hubo un edificio anterior al que nos encontramos en la actualidad pero nada sabemos de su morfología.
     Se podría pensar se tratase de un edificio de época bajomedieval de los primeros momentos de la colonización, en ello contribuiría la característica de estar en el borde del Término Municipal de Zufre y en un enclave de caminos. Como ha sido estudiado en la comarca serrana (Romero de la Osa 2018). Las primeras reglas de la hermandad datan de 1654.
     Las primeras noticias acerca del edificio la encontramos en el siglo XVIII, cuando el Visitador del Arzobispado de Sevilla anotó en 1728 que todo el dinero recaudado por la hermandad y de las donaciones se estaba empleando para reconstruir la ermita sacándose de cimientos sus paredes. Unas obras que terminaron en 1734 cuando se celebraron cultos sobre el nuevo edificio. En 1744 se aprecian obras menores de albañilería y carpintería (Vázquez 1997: 383).
     Durante el siglo XIX tenemos conocimiento del arreglo entre 1872 a 1879 del camino de la ermita por el ermitaño Tomás Carbonera González. Poco después el cura José Martín Labrador comunica al Arzobispado Hispalense que la ermita necesitaba reparos, siendo donado por Francisco Bocanegra 4500 baldosas de mármol traído de las canteras de Málaga, dándole la forma de baldosas los vecinos de Zufre en 1890 (Vázquez 1997: 385). Estas baldosas tienen forma rectangular presentando unas dimensiones de 35 x 15 cm y dos tonalidades de la piedra entre mármol blanco y negro.
     El ábside fue costeado para el pueblo de Zufre por José Duque Rufo y Francisco Duque Rufo en memoria de sus padres difuntos y fue inaugurado el 16 de septiembre de 1917 según muestra una placa de mármol colocada en la pared norte de dicha ábside cuya transcripción es: TODO POR DIOS Y PARA DIOS / EN HONOR Y GLORIA DE LA / SANTÍSIMA VIRGEN DEL PUERTO / PATRONA DE ZUFRE. / FUE COSTEADA ESTA CAPILLA POR LOS HERMANOS D. JOSÉ Y FRANCISCO DUQUE RUFO EN MEMORIA DE SUS DIFUNTOS PADRES / 16 DE SEPTIEMBRE DE 1917.
     La portada actual sustituyó a otra anterior antigua en 1928, esta obra fue donada por Mariano Alfonso Garzón y reedificada en 1953 como manifiesta una losa de mármol colocada como umbral. A este periodo debe pertenecer la apariencia actual de la ermita, con baldosas hidráulicas de 20 x 20 cm en color negro y blanco como solería y la cubierta de bovedilla curva a dos aguas. Posteriormente, en alguna fecha indeterminada, se colocaron azulejos de color amarillo y azul como zócalo en la nave.
     Por último existe una placa de piedra que sitúa el lugar donde fue quemada la virgen durante los destrozos de la guerra civil cuya transcripción dice: SANTA RELIQUIA / CENIZAS DE LA IMAGEN DE LA / SANTÍSIMA VIRGEN DEL PUERTO DESTRUIDA POR EL FUEGO / LA TARDE DEL MARTES / 4 DE AGOSTO DE 1936 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Humilladero de San Sebastián
     Se trata de la antigua capilla del cementerio, de planta cuadrada y una portada con arco polilobulado de estilo barroco popular (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
      Interior: Planta: se trata de la antigua capilla del cementerio, que por quedarse pequeño dejó de utilizarse. Poseía enterramientos numerosos en el interior de ésta capilla trasladados posteriormente al actual cementerio.
     La planta es de forma cuadrada (arquitectura centralizada de influencia Bizantina). Está orientada E/O.
     Paramentos Verticales: estructura de muros de carga que ayuda al empuje de la cúpula con cuatro pilastras o contrafuertes en cada esquina. Tiene dos huecos, uno en ventana de arco de medio punto y otro un óculo.
     Exterior:
     Consta de cuatro fachadas, siendo la trasera de difícil acceso al estar cerca de un muro que separa la capilla de un gran desnivel.
     En las esquinas están situados los contrafuertes exteriores de ladrillo visto.
     En la fachada principal aparece un acceso peculiar de arcos lobulados de insinuación mozárabe o islámica. Por otro lado la fachada fue de ladrillo visto anteriormente, enfoscada posteriormente. Cubierta de teja a cuatro aguas. Campanario y remates (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Fuente del Concejo
     Fuente de dos pilas inserta en un muro de piedra, junto al Ayuntamiento. El agua brota de una cabeza, supuestamente de león. El agua va a parar a una primera pila, comunicada con otra pila rectangular situada en un nivel inferior, de una longitud aproximada de cuatro metros.
     Los materiales constructivos de la fuente son: mármol, piedra y cemento. La cabeza de donde mana el agua es de mármol. Las dos pilares están enfoscados en cemento. La figura donde se encuentra el caño puede ser considerada como decorativa (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
    En el ángulo derecho de la fachada asoportalada del edificio se sitúa la fuente principal de la población. En consonancia con ésta, está realizada en grandes sillares de piedra, y sólo el añadido de una caratula marmórea con cabeza de león, como máscara del manantial, es el único elemento de innovación.
     El agua vierte de la boca a una pequeña pila acondicionada para llenar cántaros y de aquí pasa al gran pilón ubicado en un nivel inferior y que ocupa toda el ala del edificio. La sobrante vierte por dos conducciones a los huertos. La instalación se basaba en sus orígenes en una tosca canalización que conducía el agua desde el manantial de la sierra y ha sido remozada en varias ocasiones durante este siglo, siendo una de las más significativas la que tuvo lugar en 1.915.
     El proyecto del Edificio Concejil de Zufre y su fuente cobra especial importancia por varios motivos, la temprana fecha en que se acometió, la adopción de una nueva estructura urbana y la definición de tipologías de saneamiento y acondicionamiento público.
     Documentalmente son varias las referencias a ella durante el Siglo XVI, algunas no hacen sino matizar su uso como abrevadero y lavadero; la de Mal de Lara de 1.570 es la más significativa.
     Como manantial principal para repartir el riego entre los huertos que caen bajo la Iglesia, fueron muy numerosas las lievas que lo hicieron posible. La más significativa baja a la Calleja de Santa Zita desde la Calle La Fuente y discurría a ambos lados del acerado. Los turnos de riego se realizaban por hora de tiempo, tal como refleja un revelador pleito de 1.691 y que evidencia una normativa muy primitiva la respecto.
     Desde hace unos años a la fuente se la conoce como Fuente del Concejo y se encuentra en buen estado de conservación, fruto de la restauración que sufrió el Ayuntamiento en 1.985, y en la que en el rellano de la escalera que está junto a la misma apareció un Ara Funeraria romana y un fuste de columna datados entre los Siglos II-III d.C., y que evidencia una ocupación ininterrumpida de esta terraza natural (Ayuntamiento de Zufre).

Plaza de Toros
     Estrechamente vinculada con la forma urbana y su interesante y escarpada topografía la plaza de toros es una edificación de trazado semicircular, con un lado recto al norte y donde se inscribe y es tangente el circulo del ruedo, dando forma y enlazando así el camino que la rodea y se ciñe a las cotas topográficas.
     Una grada de cinco escalones se corta y desaparece en el lado recto. Se trata de una construcción de fábrica de mampostería de piedra
     Fue construida entre 1879 y 1886 remodelada en el año 2009. Es de propiedad municipal, se encuentra en buen estado, y se ubica en la calle Linares (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue construida entre 1879-1885 por una sociedad de treinta accionistas, por tres hermanos vecinos de Portugal, aunque se encargo de las obras el maestro alarife Domingo Alfonso de Amorín, conocido con el nombre de "Tío Domingo el portugués". Cuenta con piso y tendido, el primero dedicado a gradas.
     Para llevar a cabo la obra se constituyó una Sociedad de treinta accionistas que sufragó el importe total de treinta mil reales, al precio de mil reales la acción.
     Tras diversos usos el coso sufrió un total abandono. En 1948 el Ayuntamiento abre expediente encaminado a impedir que la Plaza de Toros, perteneciente a una Sociedad de vecinos y administrada por Don Bruno Rufo Labrador, saliera a subasta por débitos contraídos con la Hacienda Pública, proponiendo hacerse cargo del edificio como administrador para el municipio.
     El descubierto con la Hacienda es debido a un espectáculo taurino dado por el empresario D Daniel Suárez Ramos.
     En Sesión Ordinaria del Ayuntamiento celebrada el 30 de octubre de 1948, se informa al Pleno de todo lo acontecido, constituyéndose Comisión Gestora.
     El Reglamento Taurino establece que para la realización de festejos taurinos con picadores, el ruedo de la plaza deberá tener una superficie igual a la de una circunferencia de diámetro 33m. Como el originario de la plaza era semejante a una elipse con un diámetro mayor de 34 m aproximadamente y uno menor de 31,50m, hubo de proceder a ampliarlo hasta conseguir, al menos, 33m medidos desde cualquier punto de la elipse.
     El 16 de noviembre del mismo año, el Alcalde D Andrés Pascual como Presidente de la Comisión, dirige escrito D Bruno Rufo Labrador, maestro de escuela en Zalamea la Real (Huelva), comunicándole la disposición a satisfacer el descubierto que por contribución industrial tiene el edificio de unas tres mil pesetas aproximadamente. De lo contrario la deuda debería hacerse efectiva antes del 10 diciembre de 1948, en Aracena, para continuar con su administración.
     En 8 de enero de 1949, la Plaza de Toros pasa a propiedad municipal.
      Como consecuencia de la aprobación del nuevo Reglamento Taurino de la Comunidad Autónoma de Andalucía (Decreto 68/2008, de 21 de marzo) donde se establecían, entre otras cosas, las características mínimas que debían disponer las plazas de toro permanentes para la realización de festejos, se plantea por el Ayuntamiento la reforma de la plaza de la localidad, para lo que se realizan obras en el año 2009.
     La plaza es de gran antigüedad y se encuentra ubicada en pleno casco urbano de la localidad, concretamente en una de las zonas más antigua, al principio de la c/ Los Linares.
     Constructivamente está realizada aprovechando un gran desnivel existente en la topografía originaria del terreno, asentando el graderío norte sobre el propio talud del terreno mientras que el sur se apoya sobre muros de mampostería: uno exterior que es a su vez como cerramiento por la c/ Los Linares y uno interior que es a su vez barrera del ruedo.
     Para ello se optó por proceder a la ampliación por el lado norte, es decir, por el lado donde aún se conserva el talud natural del terreno. Desde un punto de vista económico, resultaba bastante más atractiva la idea de aumentarlo por el graderío sur, pero la estrechez de este con respecto a la c/ Los Linares (unos 5 o 6 m) hicieron descartarla. No obstante, a medida que se procedía a agrandar el ruedo excavando directamente en el terreno, hubo que plantearse la alternativa anterior porque apareció una beta de roca donde la máquina ya no podía excavar, por lo que la solución final fue una intermedia de las dos iniciales.
     La plaza carecía del número de burladeros mínimos para albergar este tipo de eventos, además de no disponer de un callejón. Esto último fue sido imposible realizarlo, pero se han ubicado 8 burladores con sus correspondientes troneras de protección.
     Por otro lado, otras de las cuestiones planteadas en el Reglamento Taurino era la de poseer 8 chiqueros y diversos corrales anexos a la plaza.
     En su estado inicial, la plaza presentaba un único patio y 6 chiqueros, los cuales se superponían unos con los otros. Esto obligaba a los operarios de la plaza a desembarcar las reses según un orden para que luego pudieran salir en función del número de lidia que les correspondiese. Igualmente, las condiciones de seguridad para los operarios eran mínimas, presentando riesgos de caída a los mismos.
     En esa zona de la plaza se procedió a demolerla completamente, respetando el corral existente y realizando 8 chiqueros lineales. Estos se han diseñado de forma que puedan ser utilizados por los operarios con todas las condiciones de seguridad, siendo la parte superior una azotea transitable que abarca todos los chiqueros y parte del corral, donde pueden reconocerse adecuadamente las reses. No obstante, fue imposible por la falta de espacio la creación de más corrales, por lo que el actual se utiliza como corral de reconocimiento, como patio de caballos y como corral de arrastre.
     En el momento de la obra se encontraba en vigor el Código Técnico de la Edificación, además del Reglamento de Espectáculos Públicos, que fueron las dos normativas básicas utilizadas para la adecuación de la plaza a sus usuarios.
     La principal actuación en este sentido fue la realización de un pasillo inferior para permitir la adecuación de la circulación de espectadores. Debido a que el graderío norte va aumentando de altura como consecuencia del propio talud natural del terreno y para no reducir aún más el aforo (ya mermado por la amplitud del ruedo), se realizó el pasillo de circulación volado hacia el ruedo en esta zona.
     Por la calle Traviesa y por la zona de los aparcamientos se ampliaron las puertas hasta lo máximo que la estructura permitía (mayores a 1,50 m) y se colocaron otras nuevas de fácil apertura desde el interior. Aprovechando esto, los dos accesos se han adecuado para el acceso de personas con movilidad reducida, garantizando un número mínimo de plazas para estas personas.
     Todas las escaleras de acceso, tanto las de la puerta principal como las otras dos, han sido adaptadas a la nueva normativa, posibilitando así un mejor uso por parte de los espectadores.
     Igualmente, la enfermería que se encuentra anexada a la plaza de toros, fue habilitada para su utilización por personas con discapacidad y por los equipos de emergencia. Para ello se han mejorado la instalación eléctrica, se ha dotado de alumbrado de emergencia y extintores (al igual que la propia plaza), dotación de un baño con agua caliente, etc.
     Para permitir que la plaza fuese contemplada durante todo el año y no solo los días de festejos, se sustituyó la puerta principal de madera por una cancela de cerrajería artística.
     En todo momento y como criterio general de la actuación se intentó conservar los elementos de interés arquitectónico, estéticos y sentimentales existentes en la plaza, diseñando soluciones que cumpliesen la normativa sin crear un impacto estético con la zona original de la plaza que se conserva.
     En Zufre a 23 de Marzo de 2012.
     D Israel López González.
     Director de las obras de rehabilitación y arquitecto técnico municipal (Ayuntamiento de Zufre).

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