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domingo, 25 de mayo de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, Ermitas, Fuente de los Cien Caños, Monumento al Caz, y Molinos Hidráulicos) de la localidad de Villanueva del Trabuco, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, Ermitas, Fuente de los Cien Caños, Monumento al Caz, y Molinos Hidráulicos) de la localidad de Villanueva del Trabuco, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de Nororma
     Superficie: 59 km2
     Altitud: 688 m
     Latitud: 37º 11'  -  Longitud: -4º 20'
     Distancia a Málaga capital: 56,8 km
Datos demográficos
     Población: 5.410
     Gentilicio: Trabuqueños
Ayuntamiento
     plaza del Prado, 1, 29313
     952751021 - 952751969
     info@villanuevadeltrabuco.com    
     www.villanuevadeltrabuco.es
     Villanueva del Trabuco es un municipio de la comarca de Nororma, en la provincia de Málaga, junto a la Sierra de San Jorge y Sierra Gorda. Su bello paisaje de montaña, con proliferación de arroyos y recursos hídricos, hace de este municipio un lugar ideal para el senderismo, las rutas en bicicleta y otras emocionantes actividades de turismo activo, como el arborismo.
     Cabe destacar que en este municipio se encuentra el nacimiento del río Guadalhorce.
     En Villanueva del Trabuco no puedes perderte sus monumentos: 
     La Fuente de los Cien Caños marca el nacimiento del río Guadalhorce. Es visita obligada este enorme conjunto adosado a la roca de la que emana todo un espectáculo de agua.
     En el núcleo urbano, debemos visitar la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, levantada en el siglo XVIII, en la que destaca su torre campanario.
     La ermita de la Virgen del Puente se encuentra, en sentido geográfico y emocional, en el corazón del pueblo.
     Otros edificios religiosos son la ermita del Pilar, la ermita de San Antonio, la ermita de San Isidro Labrador y la ermita de San Juan y de la Virgen del Carmen (Diputación Provincial de Málaga).
     Aunque con testimonios materiales, que indican poblamiento durante la prehistoria y antigüedad -abundan los restos romanos-, las tierras que integran su término municipal estuvieron abandonadas durante siglos, debido a su alejamiento de los núcleos habitados y el riesgo que implicaba trabajarlas. Por ello, Carlos III/ las consideró dentro de su política de nuevas poblaciones, y parte de los colonos flamencos y alemanes católicos que vinieron hasta Sierra Morena, se desviaron hasta aquí. La agricultura fue su actividad económica casi exclusiva, circunstancia que es evidente nada más entrar en el pueblo, donde unos jardines se decoran con elementos pertenecientes al patrimonio industrial del sector olivarero: una prensa hidráulica de hierro fundido de «La Catalana Eustasio Oños» (Sevilla, 1883) y un empiedro de rulos troncocónicos de granito de «Luna Antequera».
     En 1845 se solicitó la segregación de Archidona, proceso que culminó en 1848. En un jardincillo cercano a la iglesia, un modesto monumento, realizado por Bernardo Caro, rememora este acontecimiento, vital para la localidad. Para reactivar la economía, en 1853 se solicitó autorización para celebrar una feria anual durante el mes de agosto; por entonces el pueblo lo for­maban sólo cuatro calles. En 1904 se construyó su primera fuente pública. El río Guadalhorce, que atraviesa su casco urbano, ha determinado su urbanismo y ha ocasionado numerosas pérdidas debido a sus crecidas, por lo que en la actualidad está encauzado y modificado en su trazado (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores
     Aunque en el 1700 ya consta que este lugar disponía de una capilla, la parroquia fue erigida en 1760, y de esta fecha debe datar el actual edificio, restaurado en los años cincuenta del siglo XX.
     Con una nave cubierta en forma de artesa, con materiales prefabricados poco acordes con las características del templo, y crucero con gran cúpula, el interior ha resultado particularmente desvirtuado en los años cincuenta. En la fachada cobra protagonismo su imponente torre pórtico, integrada por tres cuerpos, ochavado el de campanas. A la izquierda de la portada, con arco de medio punto flanqueada por pilastras, un retablo cerámico, instalado en 2002, conmemora los sesenta años de la bendición de la Virgen de los Dolores, cuya casa hermandad linda con el templo. En el presbiterio, desde un modesto retablo de factura reciente, preside la virgen de los Dolo­res, imagen de candelero realizada en 1942. En el crucero, la pila bautismal, en mármol rojo, con taza avenerada y elaborado pie abalaustrado, y una inscripción que recuerda a quien la costeó en 1760, año en que se erigió la parroquia (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006). 
     El edificio de mayor interés de Villanueva del Trabuco es la iglesia parroquial, construida a finales del siglo XVIII (1760) sobre la primitiva ermita de Santa María Egipcíaca (la cual data de 1645), reconstruida en 1953 y restaurada en 1993. En el exterior del templo, destaca su torre blanca, visible desde cualquier parte del pueblo, levantada sobre la puerta principal, así como su revestimiento de azulejos.
     La fachada es de color blanco y amarillo albero. La portada tiene un arco de medio punto entre pilastras, con una cornisa en la parte superior, quedando enmarcado el arco a modo de alfiz. Tres ventanales con vidrieras se distribuyen en la parte superior de la fachada.
     El altar mayor presenta un retablo muy sencillo, con las imágenes de la Virgen de los Dolores (centro), Sagrado Corazón (izquierda) y San José con el Niño (derecha) (Diputación Provincial de Málaga).

Ermitas junto al río

     Los habitantes recuerdan como muy antiguas las pequeñas capillas callejeras que se emplazaban junto al río, pero al desviarse su cauce para alejarlo de la población, fueron demolidas y vueltas a construir en la calle que hoy se llama Ribera del Río. La más cercana al casco urbano, la de Los Dolores, fue construida en 2001, con planta octogonal; en su interior se venera una pequeña imagen, de unos 50 cms., de terracota policromada y posible datación en el siglo XIX, adquirida en Madrid por unos devotos para este fin. En el otro extremo del pueblo, y en la ribera opuesta, una segunda capilla de similar factura acoge a una imagen de San Antonio, fundida en bronce y de ejecución reciente (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006). 
Ermita de la Virgen del Pilar. Se trata de una ermita de reciente construcción, situada en la Moheda, en las inmediaciones de la carretera que va hacia los Alazores.
Ermita de la Virgen del Puente. También conocida como ermita del Puente, se encuentra entre la Plaza del Prado y el puente sobre el río Guadalhorce.
     Un sacristán del pueblo, en un viaje a Madrid, al ver una imagen pequeña de la Virgen de los Dolores similar a la de la Iglesia, la compra y es instalada en la ermita que se construye a tal fin. Más tarde hubo que retirarla a causa de una gran tormenta ya que corría riesgo de ser arrastrada por las aguas del río. Durante la Guerra Civil, la imagen corría peligro de ser quemada, y permaneció escondida durante 28 años.
Ermita de San Antonio. Esta ermita fue construida por el Alcalde José Antonio Arjona en memoria de su abuelo Antoñico Rosa, que vivía cerca del lugar.
Ermita de San Isidro Labrador. Se encuentra en las Beatas, barriada de la pedanía del Cortijuelo, situado a 1,5 km del pueblo.
     Es tradición que llegado el 15 de Mayo, festividad de San Isidro, se realice una romería en su honor hasta los 101 caños, paraje de gran interés paisajístico y ecológico.
Ermita de San Juan y de la Virgen del Carmen. Situada en la barriada de “los Morales”, en la ermita se oficia una eucaristía semanal. Dicha barriada celebra la festividad de San Juan, organizando diversos actos lúdicos (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de los Cien Caños
     El exuberante nacimiento de agua, que da vida a esta obra humana adosada a la roca, sorprende, como un gran espectáculo de luz y sonido, a todo el que se acerca a conocerlo.
     Se trata de la Fuente de los Cien Caños –en realidad tiene uno más–, Monumento natural de Andalucía situado en el entorno de Villanueva del Trabuco que goza de justa fama. La fuente, gigantesca, canaliza el agua que mana de la sierra de San Jorge, constituyendo el aporte más importante del río Guadalhorce en su tramo inicial.
     Se encuentra en la Sierra de San Jorge, en el extremo oriental de la Sierra de Camarolos, y forma parte del conocido como Arco Calizo Central Malagueño. La fuente es tradicional lugar de esparcimiento para los vecinos de Villanueva del Trabuco y del resto de la comarca.
Coordenadas
Inicio ruta: 381529 / 4098826
Fuente de los Cien Caños: 386149 / 4098992
     A pocos kilómetros del término municipal de Villanueva del Trabuco se encuentra el nacimiento del río Guadalhorce, el río más caudaloso de la provincia de Málaga, concretamente en el Puerto de los Alazores, entre las faldas de las Sierras de San Jorge y Gibalto, en el término municipal de Loja (límite Málaga). Popularmente se considera que su nacimiento está en la que se conoce como la Fuente de los Cien Caños, aunque realmente  tiene 101 caños. De esta gigantesca fuente adosada a la pared caliza de la sierra brotan decenas de chorros de agua de sus paredes. Se trata de un impresionante manantial situado a pocos kilómetros del pueblo. En sus proximidades muchos vecinos de la comarca aprovechan para pasar un agradable día de campo.
     La Sierra de San Jorge constituye el extremo oriental de la Sierra de Camarolos, que forma parte del conjunto de sierras calizas que atraviesan la provincia de Málaga de oeste a este. El lugar está rodeado por un hermoso y variado paisaje con vegetación típicamente mediterránea: olivos, pinos, encinas, arbustos y monte bajo.
Cómo llegar
     Desde la MA-225 hasta llegar por carretera convencional a los Alazores y tomar un desvío a la derecha hasta llegar al nacimiento (Diputación Provincial de Málaga).

Monumento al Caz
     Los tradicionales caz, creados en en siglo XIX y que se cifra en ocho los caz que existen, son unas acequias que a modo de acueductos conducían el agua del Guadalhorce hasta los distintos molinos de aceite o de harina que existían en el pueblo. Se conservan restos de caz en el cortijo del Prevenio, el de Maletas, el Huerto del Viejo, La Fábrica o El Molinillo.
     En el cortijo de San Antonio Jabonero aún puede verse la acequia que, desde lo más alto del río Guadalhorce, transportaba el agua hasta una estructura de piedra por la que era conducida hasta un orificio. Éste generaba un chorro tan potente que era capaz de mover las piedras de los molinos. El agua discurría entonces por este canal artificial que se había formado en la tierra, consiguiendo una desviación del curso natural del río Guadalhorce para provocar un desnivel y aprovechar la fuerza del agua como motor de los molinos. El agua del canal desembocaba en la estructura de piedra que tiene 40 metros de largo y cuatro de altura.
     En la plaza principal se ha creado un monumento dedicado a los caz. En su composición se utiliza la piedra y el ladrillo como elementos decorativos, con un arco central de medio punto por el que se accede a un pequeño parque y paseo (Diputación Provincial de Málaga).

Molinos Hidráulicos
     Los molinos del alto Guadalhorce son molinos preindustriales hidráulicos de cubo. Funcionaban con rueda horizontal o rodezno. Algunos introdujeron tecnologías modernas.
     Los molineros rurales eran más o menos precisos en su oficio y tenían que completar su trabajo con tareas agrarias o ganaderas. La posición social del molinero parecía algo más elevada que la de sus vecinos. Sin embargo, su condición social fue baja ya que estaba casi siempre en sospecha de poder cometer fraude sobre todo en el peso.
     La localidad de Villanueva del Rosario, fin de la etapa 11 de la Gran Senda, coincide con la segunda etapa de otra senda, la del Guadalhorce, GR 248, que llega hasta Villanueva del Trabuco siguiendo la orilla del río Guadalhorce. Los molinos que visitamos en esta etapa son molinos hidráulicos preindustriales que se remontan desde la mitad del siglo XIX hasta mediados del XX. Desde El Trabuco se recorre la primera etapa de esta Senda en sentido ascendente hasta llegar a la Fuente de los 100 Caños, nacimiento del gran río malagueño. En ella podemos visitar lo que queda de los 9 molinos que llegaron a aprovechar como fuerza hidráulica el caudal del río o de algún manantial cercano.
     El sistema de molienda se hacía friccionando dos grandes piedras estriadas denominadas muelas, situadas de forma horizontal, una inferior que permanece siempre fija y otra superior móvil o volandera, que giraba sobre la anterior. El grano a moler se depositaba en la tolva o depósito troncocónico desde donde cae en las muelas a través de la canaleta. El rodezno, que se alojaba en el cárcavo, es la rueda motriz del molino y su función consiste en transmitir la fuerza para mover la rueda volandera.
     Los molinos de Villanueva del Trabuco en el río Guadalhorce han dejado de desarrollar su tarea tradicional de la molienda de cereales.
     Su destino actual ha cambiado totalmente.
     Ninguno se dedica ya a las tareas de la molienda y su finalidad actual varía mucho de unos a otros. Hoy algunos de ellos se han restaurado para dedicarlos a turismo rural; otros se han convertido en viviendas normales del campo; los hay también que han desaparecido completamente o han dejado escasos restos de su función original.
     Con la evolución técnica de la construcción de molinos, la instalación de los mismos en las orillas de los ríos se convirtió en una empresa habitual, además de primordial para la subsistencia y desarrollo local. Este hecho no pasa desapercibido en Villanueva del Trabuco.
     En los márgenes del río Guadalhorce (en apenas siete kilómetros) se instalaron hasta 9 molinos harineros hidráulicos que desarrollaron una destacada actividad fabril desde la segunda mitad del siglo XIX hasta bastante pasada la mitad del siglo XX. Este crecimiento económico y fabril de Villanueva del Trabuco se debe a dos factores: el crecimiento constante de la población y el predominante reparto de la propiedad.
     El molino solía ser el lugar de reunión de las gentes de la zona, donde se podía hablar con los vecinos, incluso conocer las noticias y novedades. El molinero solía ocupar parte del mismo edificio con su familia para vivienda. El molino trabajaba por el sistema de maquila que era un porcentaje de harina (Diputación Provincial de Málaga).

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sábado, 29 de marzo de 2025

Los principales monumentos (Casa de los Navajas, Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, y Torre Molinos o Torre de Pimentel) de la localidad de Torremolinos, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Casa de los Navajas, Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, y Torre Molinos o Torre de Pimentel) de la localidad de Torremolinos, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Costa del Sol Occidental
     Superficie: 20 km2
     Altitud: 49 m
     Latitud: 36º 37'  -  Longitud: -4º 29'
     Distancia a Málaga capital: 17,4 km
Datos demográficos
     Población: 70.933
     Gentilicio: Torremolinenses
Ayuntamiento
     plaza Blas Infante, 1, 29620
     952379400 - 952379496     www.torremolinos.es
     Cuando artistas como Grace Kelly y Orson Welles recorrían sus calles en las décadas de los años 50 y 60, Torremolinos era todavía un barrio costero de la ciudad de Málaga que atraía a turistas que buscaban un enclave más privado y tan cosmopolita como el de la metrópoli. Más de medio siglo después, Torremolinos mantiene el encanto que le convirtió en objetivo de estos legendarios personajes y, además, se ha convertido en uno de los referentes turísticos de la Costa del Sol.
     Torremolinos es uno de los motores económicos de la provincia gracias, entre otros, a su industria turística y a la actividad que genera el Palacio de Congresos y Exposiciones de la Costa del Sol. Además, es una ciudad que mezcla a la perfección la población local con sus turistas, ya que cada año son muchos los que se instalan definitivamente por su comodidad y por un estilo de vida ligado al mar. Si decides escaparte a este municipio a un salto de Málaga (10 kilómetros), puede que seas el próximo que decida quedarse.
     En Torremolinos no puedes perderte sus monumentos: 
     La plaza de la Costa del Sol y la calle San Miguel son de visita obligada para empezar a conocer Torremolinos. La primera, situada en el centro del municipio, se ha convertido tras su peatonalización en un referente cultural con numerosas exposiciones en plena calle. La segunda es un inmenso escaparate donde se pueden encontrar todos los regalos con los que el turista quiera regresar de Torremolinos.
     El recorrido por el patrimonio histórico de este municipio puede empezar por la torre de Pimentel o torre de los Molinos, que le otorga su nombre. Fue levantada por los nazaríes hacia el año 1300 dentro de las torres defensivas del antiguo reino de Granada y, en la actualidad, está registrada como Bien de Interés Cultural.
     La Casa de los Navajas es otro de los monumentos que dan singularidad a Torremolinos. Se trata de un palacio residencial cuyo interior está inspirado en la Alhambra de Granada y que, tras su remodelación y reapertura en el año 2014, se ha convertido en uno de los enclaves mejor valorados por los turistas y está declarado de Interés Histórico. Situado junto al mar, los turistas también podrán contemplar el monumento a las Playas.
     La visita a este municipio puede continuar por la escultura del Rapto de Europa, la estatua de Picasso o el monumento al Turista. Así como las iglesias de San Miguel y de la Virgen del Carmen, el Hotel Pez Espada y el antiguo Colegio de Huérfanos de Ferroviarios, sede del centro cultural Pablo Ruiz Picasso. Y, para terminar,
     Torremolinos también regala a sus visitantes un trozo de su historia y tradición con el barrio del Calvario, donde todos los jueves se celebra el popular mercadillo entre casas de color blanco y calles estrechas para las que no ha pasado el tiempo (Diputación Provincial de Málaga).
     Antes de la eclosión turística, que hizo su nombre mundialmente conocido, Torremolinos era un pequeño pueblo pesquero, situado a escasos kilómetros de la capital y con apenas treinta casas y una sola calle, dominado por la Torre de Pimentel, junto a la cual se alzaba el molino, que se conserva, y a los cuales debe su denominación el enclave. Sin embargo, no era éste el único molino, pues con antelación a los años del desarrollismo existieron otros similares -los de Manojas, Molinillo, del Pan Triste, del Batán- cuya memoria sólo perdura en el callejero o en escasos restos. A partir de 1950, Torremolinos fue creciendo a un ritmo vertiginoso, perdiendo sus peculiares características, que no se han conservado ni en la plaza ni en el barrio pesquero de La Carihuela, hasta el punto de permitirle obtener, en fechas recientes, su segregación del término municipal de Málaga, al que estuvo adscrito desde comienzos del siglo XX.
     Salvo algunos edificios singulares, como la Casa de María Barrabino, único resto de la arquitectura burguesa del siglo XIX, que se encuentra además en un sitio principal, la plaza del pueblo, la Casa de los Luque, espectacular obra neomudéjar, el Sanatorio Marítimo, con moderna estructura de pabello­nes, de Guerrero Strachan, o el Colegio de Huérfanos de Ferroviarios, obra racionalista de Francisco Alonso Martos, protegida al formar parte de la selección del DOCOMOMO ibérico, se comprende que los testimonios arquitectónicos más interesantes de Torremolinos se encuentren ligados a su compleja infraestructura de servicios. De esta manera, entre 1959-1960, Manuel Muñoz Monasterio y Juan Jáuregui Morales levantaban el Hotel Pez Espada, obra representativa del llamado «estilo del Relax», y algunos años después, Antonio Lamela Martínez hacía lo propio con el Hotel Meliá, dentro de unas líneas arquitectónicas de corte internacional. Sin embargo, la gran construcción contemporánea ha sido el Palacio de Congresos y Exposiciones, debido a Rafael de la Hoz Arderius y Gerardo Olivares James, cuya monumentalidad racionalista, sobrio formalismo y armónica conjunción de volúmenes constituye un notable y elegante exponente de la incidencia de las vanguardias en la Costa del Sol.
     Pero tan espectacular transformación no ha venido acompañada de una planificación ponderada y armónicamente compensada con la cualidad orgánica propia de una ciudad. De ahí que la localidad constituya hoy uno de los más desafortunados ejemplos de brutalismo urbanístico, por no hablar de las pretenciosas intervenciones en materia de ornato público, que han convertido realidades visuales, como el Monumento al turista, no sólo en una parodia de las columnas conmemorativas romanas y los triunfos barrocos, sino en un canto declarado al dudoso gusto de lo «kitsch», entre otros, aunque, afortunadamente, cuenta también con otros monumentos de interés, como los grupos escultóricos realizados por Elena Laverón.
     En los últimos años se ha construido un complejo lúdico interesante, el Parque Acuático Aquapark, obra de Francisco Peñalosa, y se han puesto en valor algunas instalaciones antiguas, muy transformadas, como el Molino de Inca, de 1755, o el Complejo Los Manantiales, pues no podemos olvidar que Torremolinos, que tradicionalmente surtía de pan a Málaga, desde la mediación del siglo XIX también le proporciona el agua de sus manantiales, aunque desde 1501 Málaga tenía jurisdicción sobre algunos de estos lugares y el privilegio de las aguas torremolinenses (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     El pueblito de pescadores y también agrícola, a partir del cual dio comienzo el fenómeno turístico de la Costa del Sol, se asoma al Mediterráneo desde la cima de un moderado promontorio, convertido hoy en una moderna ciudad de vacaciones, alegre, divertida y acogedora.
Historia
     Los hallazgos encontrados en diversas cuevas, hoy desaparecidas, sitas en los alrededores del actual hotel Santa Clara, remontan el poblamiento de Torremolinos al Neolítico, es decir, a unos 5.000 años. Sin duda, debió estar ocupada por los roma­nos, como lo prueba la necrópolis romana encontrada en la plaza de Cantabria al comienzo de los años noventa del siglo XX. En 1300, los árabes construyeron una torre de defensa que, aunque en muy mal estado, todavía subsiste en la calle San Miguel. Pero su hito más importante en la ciudad fue aprovechar las múltiples corrientes de agua que bajan de los montes para instalar molinos harineros y batanes, de los que en 1849 quedaban todavía un total de 15, 14 molinos y un batán, que estuvieron funcionando hasta 1923, momento en que, al expropiar Málaga las aguas, comenzaron a desaparecer. Ambos elementos, torre y molinos, dieron nombre al lugar. En 1763 se construyó un fuerte para la defensa de la costa en la zona de Montemar, del que quedan algunos restos aún en el actual parque de la Batería. En 1900, ya fuera de uso, compró el fuerte el súbdito inglés George Langworthy, quien lo convirtió en un palacete rodeado de espléndidos jardines. Este inglés era un millonario bon­dadoso y caritativo al que muy pronto apo­daron el inglés de la peseta, por la de plata con la que socorría a todo el que iba a pedir a su puerta. En 1930, Langworthy, que en 1918 había sido nombrado hijo adoptivo y predilecto de Torremolinos, convirtió la finca en residencia para extranjeros, que sería, de este modo, el primer antecedente del turismo en toda la costa. Su ejemplo fue seguido en 1933 por Carlota Alessandri, quien restauró su cortijo, Cucazorra, y abrió el parador Montemar. A partir de aquí comienza una carrera que todavía no ha terminado. En 1942 se inaugura el hotel La Roca. En 1948 ya funciona en La Carihuela la sala de fiestas El Remo. En 1959 se inaugura el Pez Espada, primer hotel de lujo, y Torremolinos entra a formar parte de las principales mecas del turismo mundial. Ahora bien, en 1923, la ciudad había vendido su autonomía municipal a Málaga por la cantidad de 252.288,73 pesetas, importe de su deuda con el Tesoro, que no podía satisfacer, autonomía que no volvería a recuperar hasta 1988, después de una prolongada y tenaz lucha con las autoridades de la época.
Gastronomía
     Torremolinos, con el gran foco de La Carihuela al frente, reúne casi trescientos restaurantes en los que pueden encontrarse las especialidades culinarias de cualquier parte del mundo. Ahora bien, en su cocina tradicional priman los productos procedentes del mar. El plato por antonomasia es el pescaíto frito. Célebres son también los espetos de sardinas, que se encuentran en toda la costa. Las tortas de Torremolinos, de aceite, son el dulce de siempre, que acostumbra a consumirse de postre.
Artesanía
     No existe una artesanía autóctona, pero en diversas calles y en el paseo marítimo, pintores jóvenes y otro tipo de artistas y artesanos ofrecen sus obras a los viandantes. Hay además un número incontable de comercios en los que pueden encontrarse todo tipo de artículos artesanales, bisutería, piel, madera, cuero, cerámica, tejidos, etc.
Fiestas
     Tradicionales son las de la Virgen del Carmen, el 16 de julio, con procesión marítima que arranca de la playa de la Carihuela, y la Romería de San Miguel, el 29 de septiem­bre, una de las más importantes de España, en la que participan más de 200.000 personas y que ha sido declarada de Interés Turístico Nacional. En los últimos tiempos se han recuperado el Carnaval, en febrero; las Cruces de Mayo, a principios de este mes, y la Noche de San Juan. A ellas se han aña­dido el Día de los Verdiales, que a finales de marzo o primeros de abril, dependiendo de cómo caiga la Semana Santa, reúne en el pinar de los Manantiales, junto a la ermita de San Miguel, a un buen número de pandas y a muchísimo público; el Día del Residente, también en marzo o en abril; el Día del Pescaíto, en junio, y el Día del Turista, en septiembre. De enorme importancia es el Campeonato de Europa de Baile, que se celebra a finales de febrero y que reúne en el palacio de los deportes de San Miguel a cientos de parejas de todas las edades y todos los rincones de Europa.
VISITA
     No tiene Torremolinos grandes y añosos monumentos de los que enorgullecerse. Lo que tiene, por encima de todo, es ambiente, un ambiente característico y bien distinto al de otras latitudes, incluso cercanas, en el que el visitante se siente atrapado nada más poner el pie en la calle. La plaza Costa del Sol sigue siendo el centro en el que todos los pasos confluyen. Hacia el norte parte la avenida de los Manantiales, gran eje que lleva al palacio de Congresos de la Costa del Sol, moderno edificio racionalista diseñado por los arquitectos Rafael de la Hoz y Gerardo Olivares, y hacia el complejo deportivo Ciudad de Torremolinos.
     Al oeste de la avenida de los Manantiales se sitúa el barrio del Calvario, núcleo primitivo de Torremolinos que conserva prácticamente intactas sus raíces tradicionales. Aquí se encuentran el Ayuntamiento y la Casa de la Cultura y, más allá de la circunvalación antigua, la plaza de toros, el complejo deportivo Ciudad de Torremolinos y el real de la feria de San Miguel.
     Desde el lado sur de la plaza parte la calle de San Miguel, camino que lleva hasta el mar desde que el pueblo es pueblo, es decir, desde siempre, y que, a pesar de encontrarse en la actualidad llena de comercios, de barecitos y de restaurantes, no ha perdido ni un ápice de su personalidad.
     A la derecha de esta calle, se encuentra el gracioso Pueblo Blanco, conjunto de calle­citas y de viviendas floridas que imitan un pueblo andaluz y que, a pesar de su artificialidad, resultan muy sugerentes. En una pintoresca bajada, la calle de San Miguel concluye en la plaza del mismo nombre, en la que se levanta la iglesia de San Miguel, pequeño templo de carácter  neoclásico.
     Un poco más abajo se alcanza la playa del Bajondillo, ayer extenso arenal y hoy zona marítima en la que abundan las edificaciones y los establecimientos de servicios, y en la que se ha labrado un amplio paseo marítimo que, hacia oriente, discurre por las playas de Playamar y los Álamos, y hacia poniente llega hasta La Carihuela y, aún más allá, hasta las playas de Montemar y del Saltillo, ya en el límite con Benalmádena. La Carihuela ha sido hasta hace poco tiempo un barrio autónomo, de pescadores, que aún conserva gran parte de su viejo encanto, de manera principal en el paseo marítimo, convertido, no obstante, en uno de los grandes centros de la gastronomía de la Costa del Sol (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
     Cuna y matriz de lo que andando el tiempo habría de llamarse la Costa del Sol, esta ciudad se asoma al Mediterráneo desde un suave promontorio que la sierra de Mijas protege del mal tiempo y de los vientos del norte.
Historia
     Aunque el territorio gozó desde la antigüedad de un enorme atractivo para todos los pueblos que han navegado el Mare Nos­trum, la primera referencia cierta que se tiene de la ciudad data de 1489 cuando, tras la conquista de Málaga por los Reyes Católicos, se produce el reparto de sus tierras entre los cristianos, figurando con el nombre de Los Molinos de la Torre.
     Posteriormente, en unos mapas que se editan en Amsterdam en 1745, sólo con el nombre de Molinos. Estos molinos, de ori­gen árabe, servían para la producción de harina y aceite y también en la industria del hierro, el papel, la sal o la pintura y eran movidos por el agua de los abundantes manantiales y pequeños saltos de agua de la zona. En 1924, la ciudad, todavía un pequeño enclave de pescadores y de hortelanos, pasó a formar parte del municipio de Málaga, del que volvió a independizarse en 1988.
Gastronomía
     En Torremolinos existen más de 250 restaurantes en los que puede encontrarse todas las especialidades de la cocina nacional e internacional. La gas­tronomía propia, no obstante, se basa en sus renombrados productos del mar: gambas, cigalas, almejas, navajas, salmonetes, jureles, pescadillas, etc. Los platos tradicionales son el pescaíto frito y los espetones de sardinas, que comparte con toda la costa. Las tortas de Torremolinos (de aceite) son el postre más clásico.
Artesanía
     Por las calles, ofrecen su obra pintores jóvenes y, en sus numerosas tiendas, se encuentra un amplio muestrario de artículos artesanales de bisutería, piel y cuero, madera, tejidos...
Fiestas
     El 16 de julio se celebra la procesión marítima de la Virgen del Carmen que, desde la playa de la Carihuela, recorre todo el litoral. El 29 de septiembre tiene lugar la romería de San Miguel que reúne a más de 150.000 personas y es una de las más importantes de Andalucía. También se festeja el Día del Turista (1 de septiembre) y el Día del Pescaíto.
Vida urbana
     El buen tiempo con el que cuenta la ciudad durante la mayor parte del año, con más de 300 días de sol y una temperatura media de 20 ºC, con brevísimos y suaves inviernos, propiciaron el gran desarrollo del turismo a partir de 1950, circunstancia que la ha convertido en un gran babel cuyo crecimiento ha ocultado casi por completo la fisonomía del primi­tivo pueblo.
     El grueso del comercio y de los bares de copeo se localiza a partir de la plaza de la Costa del Sol y sus alrededores, la Nogalera, el Pueblo Blanco y la calle San Miguel, interesantísimo eje por donde pasa todo el mundo. A lo largo del paseo marítimo de la playa de la Carihuela se sucede un gran número de res­taurantes donde se come, a la orilla misma del mar, el mejor pescado de la costa. Disco-bares, pubs con actuaciones en vivo, tabernas, bares hawaianos y pamperos, boleras, etc., que se reparten por toda la ciudad, engrosan la amplia oferta recreativa que se completa con la posibilidad de practicar casi cualquier deporte de mar o tierra, desde el tenis o el golf hasta la pesca o la vela. Las discotecas y lugares de ambiente juvenil se ha con­centrado en los últimos años en las avenidas de Montemar y Carlota Alessandri.
     Las playas, las excursiones a los atractivos pueblos del interior o la cercana capital, los congresos o las convenciones son algunas otras de las inmensas posibilidades que ofrece una ciudad cuyo principal atractivo, de todas formas, es su bulliciosa traza, su intenso cosmopolitismo y la corriente de simpatía que, sin saber bien por qué, se establece rápidamente entre sus diversos y heterogéneos visitantes.
VISITA
     La plaza Costa de Sol es el centro tradicional de la ciudad moderna. A su izquierda, viniendo desde Málaga, se localiza el mar, a su derecha, la sierra. Hacia ésta, subiendo por la avenida de los Manantiales, se encuentra el palacio de Congresos de la Costa del Sol, edificio de diseño racionalista, obra de los arquitectos Rafael de la Hoz y Gerardo Olivares, concebido como un gran espacio central rodeado de un semianillo de volúmenes ciegos.
     De un extremo de la plaza Costa del Sol parte, hacia la playa, la calle San Miguel, gran eje lúdico, lugar de encuentro y calle comercial por excelencia. A su espalda se abre el gracioso Pueblo Blanco, proyectado en 1973 tratando de imitar la estructura popular de un poblado andaluz. Entre casas encaladas, con balcones adornados con geranios y buganvillas, se abren bares y restaurantes.
     La calle San Miguel baja hasta la plaza del mismo nombre, en una esquina de la cual se levanta la iglesia de San Miguel, pequeño templo de carácter neoclásico.
      Desde aquí, una pintoresca pendiente con­ duce hasta la playa del Bajondillo y su extenso y cuidado paseo marítimo que se prolonga en dirección a Málaga a lo largo de las pla­yas de El Lido, Playamar y los Álamos.
     La avenida de Palma de Mallorca, que parte igualmente de la plaza de la Costa del Sol, y, posteriormente, la calle Carmen Montes, con­duce hasta la pintoresca playa de la Carihuela (también se puede acceder andando, desde Playamar, por un agradable paseo que bordea la playa abierto en los últimos años). Su paseo marítimo y la calle paralela conserva el sabor del poblado de pescadores que era antaño.
     Por encima de la avenida de Palma de Mallorca se sitúa el barrio del Calvario, con sus floridas calles en las que crecen los naranjos y los chirimoyos. En este barrio se encuentran la plaza de toros y la Casa de la Cultura (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).  
     
Casa de los Navajas
     Edificio neomudéjar construido en el año 1925 por Antonio Navajas Ruiz, vecino de Churriana que decidió establecerse en el municipio ordenando la construcción de la casa en la zona conocida como Huerta de la Cruz.
     Declarado de Interés Histórico por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en 1991, el inmueble está situado en un acantilado frente a la playa de El Bajondillo y consta de dos plantas con miradores, siendo la planta baja la destinada a la vivienda de la familia. Su estética corresponde al estilo neomudéjar que floreció en España, y en particular en la provincia de Málaga, a finales del siglo diecinueve y comienzos del veinte, siendo la decoración interior inspirada en la Alhambra de Granada. Este edificio tuvo especial relevancia en la Exposición Universal de Sevilla de 1929
(Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de San Miguel Arcángel
     Torremolinos cuenta con siete templos de culto católico, de los cuales el más antiguo es la Iglesia de San Miguel, construida en 1718 en estilo neoclásico y ampliamente reformada en 1896. Está situada en la plaza de los Santos Arcángeles, siendo éste su antiguo nombre (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de Nuestra Señora del Carmen
     La Iglesia Nuestra Señora del Carmen está localizada en Torremolinos, concretamente en el popular barrio de la Carihuela en la Costa del Sol malagueña. Es una construcción moderna de finales de los setenta del siglo veinte que se realiza sobre la anterior capilla que estaba dedicada a la patrona de los marineros. Está presidida en el altar mayor por la imagen de la Virgen del Carmen (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Molinos o Torre de Pimentel

       De edificación reducida se asemeja en su posición defensiva a las de otras fortalezas musulmanas del litoral, como Fuengirola, Salobreña o Almuñecar.
     Su forma es casi un prisma rectangular, pues las dimensiones en su base 7.20 m x 6.10 m tienen poca variación con las del pretil de la azotea 6.63 m x5.05 m.
    La torre viene posee aproximadamente unos doce metros de altura, su cuerpo inferior, de la mitad de su altura total, es completamente macizo. Su eje mayor se orienta de norte a sur, estando su entrada primitiva formada por un hueco, cobijado por un dintel curvo de ladrillo, que se abre en el centro de su muro oriental. Este hueco permitía ingresar a una planta de 3.18 m de alto y 5 m x 4.1 m de planta que se halla dividida en dos estancias desiguales separadas por un arco de 1.88 m de luz. La sala menor de 2.79 x 1.22 tiene una gran ventana que permite vigilar el mar. De la habitación mayor arranca una escalera de 70 cms cubierta parcialmente por bóveda de cañón, en la cual un tramo y dos recodos, con pañoleta, salvan la altura de la terraza.
     En la segunda planta encontramos una división en tres espacios en el sentido transversal, el central, de 95 cms, es continuación e una meseta de la escalera y sirve de ingreso a dos salas, estrechas y alargadas, aposento y lugar de observación de los vigías. A 2.63 m desde la solería se cubren estos espacios con bóveda de espejo y de cañón, con arcos fajones. Por último, la azotea de 5.63 m x 4.55 m, tiene pretiles de 93 cms de altura y 50 de espesor, habiéndose suprimido los matacanes. El desembarco de la escalera se abre en el ángulo suroeste.
     La leve escarpa lateral de 28 cm permiten fecharla sobre el siglo XIV, antes de que se generalicen las armas de fuego, que se pretendían contrarrestar con la inclinación de los muros de la fortaleza. También reafirma esta fecha su fábrica, totalmente de tapiales o adobe de tierra, como Gibralfaro. Para un estudio de la evolución del tipo es interesante la comparación con las torres de dimensiones similares de Pimentel y de Guadalmansa.
     También conocida con el nombre de Torre de Pimentel. Se trata de una atalaya situada en la punta de una escarpada de la villa, construida sobre la roca viva, cuyo fin era el de proteger todo el complejo industrial y agrícola de Torremolinos. En 1497 se sabe de su existencia por las ordenanzas en que se designa una guarnición a este puesto, en este documento aparece con el nombre de Torre de los Molinos, pero en un memorial de 1491 se la cita ya como Torre de Pimentel, personaje citado en los libros de repartimiento de Málaga, y seguramente se tratara de Juan Pimentel, Maestre de la Orden de Alcántara, o de Rodrigo de Pimentel, conde de Benavente (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Su forma es casi un prisma rectangular, pues las dimensiones en su base 7.20 x 6.10 metros tienen poca variación con las del pretil de la azotea 6.63 x 5.05.
     La torre tiene aproximadamente unos doce metros de altura, su cuerpo inferior, de la mitad de su altura total, es completamente macizo. Su eje mayor se orienta de norte a sur, estando su entrada primitiva formada por un hueco, cobijado por un dintel curvo de ladrillo, que se abre en el centro de su muro oriental. Este hueco permitía ingresar a una planta de 3.18 metros de alto y 5 x 4,1 metros de planta que se haya dividida en dos estancias desiguales separadas por un arco de 1.88 metros de luz. La sala menor de 2.79 x 1.22 tiene una gran ventana que permite vigilar el mar. De la habitación mayor arranca una escalera de 70 cms cubierta parcialmente por bóveda de cañón, en la cual un tramo y dos recodos, con pañoleta, salvan la altura de la terraza.
     En la segunda planta encontramos una división en tres espacios en el sentido transversal, el central, de 95 cms, es continuación a una meseta de la escalera y sirve de ingreso a dos salas, es-trechas y alargadas, aposento y lugar de observación de los vigías. A 2.63 m desde la solería se cubren estos espacios con bóveda de espejo y de cañón, con arcos fajones. Por último, la azotea de 5.63 x 4.55 metros, tiene pretiles de 93 cms de altura y 50 de espesor, habiéndose suprimido los matacanes. El desembarco de la escalera se abre en el ángulo suroeste (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Casa de los Navajas, Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, y Torre Molinos o Torre de Pimentel) de la localidad de Torremolinos, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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viernes, 7 de febrero de 2025

El sitio arqueológico Arroyo Molinos, en Gerena (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte los sitios arqueológicos Arroyo Molinos, en Gerena (Sevilla).  
     Fragmentos de ladrillos, tegulae y cerámica sigillata clara D. La villa estaría ocupada hasta el s. IV d. C. (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Arroyo Molinos, en Gerena (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Gerena (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

viernes, 31 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Isidro Labrador, antiguo Lavadero Municipal, Baños de Vilo, Molinos del Guaro, Fuente de San Isidro, Lavadero de la Cruz, Museo del Aceite Antonio Gala, y Molino de Frías) de la localidad de Periana, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Isidro Labrador, antiguo Lavadero Municipal, Baños de Vilo, Molinos del Guaro, Fuente de San Isidro, Lavadero de la Cruz, Museo del Aceite Antonio Gala, y Molino de Frías) de la localidad de Periana, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Axarquía Costa del Sol
     Superficie: 59 km2
     Altitud: 550 m
     Latitud: 36º 55'  -  Longitud: -4º 11'
     Distancia a Málaga capital: 59,5 km
Datos demográficos
     Población: 3.350
     Gentilicio: Perianenses
Ayuntamiento
     plaza de Andalucía, 1, 29710
     952536016 - 952536276     www.periana.es
     ¿Quieres asomarte al mejor anfiteatro natural de Europa? Sólo tienes que acercarte a Periana. Desde este pueblo de las tierras altas de la Axarquía, las vistas te dejarán sin palabras. A su impresionante riqueza paisajística se suma su singular arquitectura y sus arraigadas costumbres.
     De Periana no puedes marcharte sin probar sus sabrosos melocotones y su aceite de oliva verdial de extraordinaria calidad. En torno a estos productos se celebran anualmente dos fiestas que se han convertido en citas ineludibles en el calendario de la comarca.
     En Periana no puedes perderte sus monumentos: 
     La iglesia de San Isidro Labrador es el monumento más notable de Periana. Construida en estilo neomudéjar tras el terremoto de 1884, consta de tres naves separadas por arcos apuntados. Del exterior destaca su fachada de ladrillo visto y del interior, la solería de terrazo policromado.
     A dos kilómetros y medio de la villa, en la pedanía del mismo nombre, se encuentran los Baños de Vilo. Se trata de un balneario situado a más de 600 metros sobre el nivel del mar, con una poza de brocal esculpida hace más de mil años. Por las propiedades terapéuticas de sus aguas y la belleza del paisaje que lo circunda, es un enclave de obligada visita.
     De regreso a la villa te esperan sus casas señoriales del siglo XVIII, el antiguo Lavadero Municipal y la Fuente de Periana, que fue durante décadas el centro de la vida social.
     Mención aparte merece el Museo del Aceite de Mondrón, con sus tradicionales aperos y piedras de molienda. Sus instalaciones brindan la posibilidad de conocer los procesos de elaboración del producto que ha dado fama a este pueblo de la comarca de la Axarquía.
     Y para disfrutar de unas espectaculares panorámicas del entorno, nada mejor que acudir a la plaza de la Lomilleja. Desde su mirador podrás divisar la depresión del río Guaro y el embalse de La Viñuela. (Diputación Provincial de Málaga).
      Su accidentado acceso entre las sierras de Alhama y la de Enmedio o de Gallo-Vilo, la convierte gradualmente en un paraje de suaves pendientes a medida que descendemos de la sierra. La presencia de abundante agua, como el arroyo de Cantarranas y el río Guaro, ha permitido desde fechas muy tempranas el asentamiento de pueblos prehistóricos de época musteriense, como en el Cerro de Alcolea, y de época neolítica, como el Fuerte y el abrigo de Marchamonas.
     Hay escasas noticias de este municipio, y podría tratarse de una alquería, ya que en 1487 se le nombra como lugar de paso de las tropas que se dirigían a Vélez, y que daría lugar a dos elementos defen­sivos, uno en la cuesta de Santana, y el otro, denominado Pereiro, al sur, que dio nombre a esta población. Sus abundantes aguas dieron lugar a los baños medicinales de Vilo, que subsistieron hasta el siglo XIX, y se han recuperado recientemente. El terremoto de 1884, denominado de Andalucía, destruyó el caserío, teniéndose que construir prácticamente de nuevo. A pesar de este suceso Periana no perdió su fisonomía de calles irregulares, cuyos desniveles se salvan con escaleras. El núcleo central sobrevivió y destacan las plazas del Ayuntamiento y la de la Fuente, como espacios representativos de sociabilidad (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Periana, la del dorado melocotón, uno de los mejores de España. Con sus casi 3.400 habitantes, Periana se encuentra en el seno de un valle bien hidratado, al que rodean una serie de alturas moderadas y de gran belleza. El pueblo es precioso, con calles escalonadas, placetas claras y fuentes. Cuenta con una iglesia interesante, la de San Isidro que se edificó tras el terremoto de 1885 y que está construida en estilo neomudéjar, como lo prueba el ladrillo visto de su fachada (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Isidro Labrador
     Poblado de moriscos, sus casas fueron derriba­das y reedificadas, y en el año 1761 la primitiva ermita se convirtió en parroquia.
     Destruida por el terremoto, la actual parroquia es neomudéjar, con planta de tres naves separadas por arcos apuntados sobre columnas de fundición, espacioso crucero y capilla mayor cubiertos con falsas bóvedas de crucería.
     La fachada, de ladrillo y mampostería, viene marcada por un eje vertical que dispone su acceso con arco rebajado y sobre él ventana geminada con arco de herradura y óculo. Se remata con una espadaña de doble hueco (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La parroquia de San Isidro es el edificio más importante del núcleo urbano y fue levantada, al igual que el barrio que la rodea, tras el terremoto de 1885. El estilo es una mezcla de neomudéjar, propio de la época, sobre una planta de tres naves. El exterior es de ladrillo visto (Diputación Provincial de Málaga).

antiguo Lavadero Municipal

     La belleza del Lavadero de la Cruz radica en la sabia utilización de la piedra, en la sencillez de sus franjas de color (blanco y verde) y en su simetría; su encanto proviene de lo recoleto de este espacio, que tantas evocaciones trae a las mujeres mayores del pueblo.
     Los lavaderos eran centros importantes de relación social femenina y algo así como santuarios de las intimidades, habladurías y cantos de las mujeres. Todavía se sigue con la vieja tradición de llevar el agua de la fuente a la casa en botijos.
     El Lavadero Municipal de Periana se encuentra dentro del núcleo urbano de Periana, en la Calle Cerco, a escasos metros de la céntrica Plaza de la Fuente. Sus aguas son aptas para el consumo humano.
Durante décadas fue utilizado como lavadero público, aunque en la actualidad su uso ha quedado restringido al abastecimiento de agua para beber y como rincón pintoresco, tranquilo y relajante por el discurrir del agua (Diputación Provincial de Málaga).

Baños de Vilo y Molinos hidráulicos del Guaro
     Situados en la ladera derecha del arroyo de Guaro a unos dos km de la población, en la cortijada de Baños de Vilo. Al lado norte de la carretera Periana-Riogordo.
     Las instalaciones del baño de Vilo han sido recientemente restauradas, contando hoy con una única pileta de inmersión, perfectamente integrada en el entorno. Están abiertas al exterior y la pileta de inmersión se separa de la vista mediante un murete de piedra que permite una parcial intimidad.
     Sigue existiendo un puentecillo de piedra que permite cruzar el río sin peligro alguno.
     Balneario árabe con unas extraordinarias aguas sulfhídricas, magnésico-cálcica y nitrogenadas, que brotan a 21 grados centígrados y cuyas propiedades curativas están especialmente indicadas para enfermedades de la piel.
     Se encuentra en plena fase de restauración, en la aldea del mismo nombre. Baños de Vilo está a 2,5 kilómetros de Periana y es un lugar privilegiado con agua sulfurosa de propiedades medicinales. No está muy claro desde cuando data el balneario, aunque si se sabe que en la segunda mitad del siglo dieciocho eran muchas las personas que acudían a tomar baños medicinales.
     En 1828 se inauguró un edificio con habitaciones adosadas cerca de la alberca y una casa de baños. Por problemas de propiedad, el balneario vivió un tiempo de cierto abandono que originó el deterioro de las instalaciones. Los ayuntamientos de Vélez, Periana y un particular se disputaban su propiedad en aquellos tiempos.
     A finales del siglo diecinueve el entonces propietario, Emilio de San Martín, realizó una serie de mejoras pero en 1907 una tormenta arrasó las instalaciones. El Ayuntamiento adquirió el balneario a principios de la década de los 90, año a partir de cual se iniciaron las labores de recuperación de Baños de Vilo con fines turísticos (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de San Isidro y Lavadero de la Cruz
     La Fuente de San Isidro se encuentra en la Plaza de la Fuente, en el centro del pueblo. Unos metros por debajo, en la calle Cerco, en un recoleto rincón nos encontramos con el lavadero de la Cruz.
     La fuente de San Isidro, completamente restaurada sigue situada en su posición original, conservando tanto el abrevadero como los caños para suministro humano. El lavadero municipal ha sido también restaurado, eliminando las pilas en altura que se construyeron en los años 40 y recuperando las pilas de suelo.
     La fuente de Periana está organizada a dos cotas diferentes. En la superior un corredor con barandal de forja ornamental permite el acceso a los cuatro caños que suministran el agua en abundancia. Cada caño derrama el agua sobre una base de piedra caliza donde se encajaban antiguamente los cántaros.
     Las piletas de esta parte superior de la fuente desaguan más abajo en el gran pilón que sirvió de abrevadero hasta hace escasos años, cuando las caballerías seguían siendo habituales en el pueblo (Diputación Provincial de Málaga).

Museo del Aceite Antonio Gala (Mondrón)

     El Museo del Aceite Antonio Gala (Mondrón) está situado a seis kilómetros de Periana, en la localidad aceitera de Mondrón. Este museo nació por iniciativa de la Cooperativa Olivarera de San José Artesano, quienes quisieron preservar los antiguos usos de elaboración de los aceites que le dieron fama a la localidad. Allí se puede contemplar las antiguas piedras de molinos de mediados del siglo pasado, así como útiles diversos relacionados con la recolección y la molienda del aceite de oliva virgen extra.
     Son fabricantes, envasadores, cuentan con una colección museográfica y tienda donde el visitante podrá adquirir, si lo desea, productos de la almazara. La entrada es libre y también se realizan visitas guiadas en sus instalaciones para explicar el proceso íntegro de elaboración del aceite virgen extra, desde la recepción de la aceituna hasta el envasado. Con el objetivo de un conocimiento global, también introducen una cata de los distintos tipos de aceites de oliva que elaboran.
     Desde la cooperativa están abiertos a realizar distintos tipos de actividades, como la senda de los Olivos Milenarios, preparación de desayunos molineros, catas y eventos que deben de ser reservados con antelación.
     La cooperativa nació en 1967 en el interior de la aldea de Mondrón. Tres décadas después se trasladaron a su actual ubicación, junto a la carretera A-7204. Actualmente, Olivarera San José Artesano SCA de Mondrón está constituida por 450 socios procedentes principalmente de las localidades de Periana, Alfarnatejo, Riogordo, Alfarnate y el Borge y una superficie de olivar tradicional de aproximadamente 1.500 hectáreas (Diputación Provincial de Málaga).

Molino de Frías de Guaro
     El Molino de Frías se encuentra en el área perteneciente al municipio de Periana, ubicado a orillas del río Guaro y en las cercanías de la aldea que comparte su nombre. Para llegar al emplazamiento, la opción más conveniente consiste en tomar la carretera MA-156 y llegar hasta el núcleo de Guaro. Una vez allí, un camino asfaltado conduce directamente hasta el molino en cuestión. Este recorrido resulta sumamente accesible y cómodo, especialmente para quienes deseen realizarlo en vehículo.
     El molino de Frías es una fábrica hidráulica dotada de dos paradas o dos sistemas  para la molienda, cuyas últimas piedras proceden de la prestigiosa fábrica francesa de La Ferté, transportadas al lugar en el año 1936. Estos dos juegos de piedras desempeñan funciones distintas: uno destinado a la producción de harina para consumo humano, y el otro juego para la elaboración de piensos para animales.
     Algunos engranajes del molino están compuestos por cajales o dientes de madera de encina, otorgando así carácter artesanal a la construcción. La planta alta del molino alberga un espacio destinado a la maquinaria para cernir la harina. 
     En el año 1945, ante el declive de este tipo de instalaciones debido al desarrollo de las modernas fábricas harineras, se busca una alternativa con la producción de aceite de oliva. Así, se levanta una almazara cuyas piedras molederas son accionadas también mediante sistema hidráulico, caso singular en la provincia de Málaga. La almazara cuenta con una prensa de tipo capilla procedente de una instalación más antigua. La producción de aceite estuvo funcionando de manera irregular hasta los años 60.
     Unido al molino y la almazara, existen otras dependencias como la propia vivienda del molinero, almacenes y corrales, un conjunto que refleja el modo de vida histórico del lugar. 
     En 1997, los hermanos Francisco y Dionisio, miembros de una familia con tradición en la carpintería y la construcción, junto con sus esposas Purificación y Remedios, adquirieron el molino con el simple propósito de restaurarlo por placer. Antes de iniciar los trabajos, llevaron a cabo una documentación fotográfica exhaustiva de la estructura del molino, seguida de una minuciosa limpieza. A continuación con buen hacer procedieron sin ayuda externa a la restauración de los elementos estructurales así como de la maquinaria del molino. La intervención concluyó en 2020 y, ahora, las puertas del molino están abiertas para todos aquellos que deseen visitarlo, siendo recibidos por los propietarios con amabilidad y disposición.
     Periana, un municipio ubicado en la comarca de la Axarquía, se destacó por sus tierras y la abundancia de cursos de agua, lo que lo convirtió en el principal productor de cereales y en un centro de actividad molinera. Aunque en la actualidad no hay molinos en funcionamiento para moler cereales, el legado arquitectónico de esta actividad perdura en su entorno. Hasta el año 1950, un total de doce molinos estaban operativos en la región. Algunos de estos molinos han sido adaptados como viviendas o lugares de descanso, manteniendo intacta la maquinaria original.
     Estos molinos se encuentran distribuidos a diversas altitudes a lo largo del río Guaro, en ubicaciones como la propia Guaro y en Baños de Vilo, como es el caso del molino de la familia Frías. Este molino, construido en la Edad Moderna, estuvo en funcionamiento hasta 1962, siendo su última molienda llevada a cabo por Ricardo Ortigosa, el último molinero (Diputación Provincial de Málaga).
     
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jueves, 17 de octubre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Serranía de Ronda
     Superficie: 32 km2
     Altitud: 500 m
     Latitud: 36º 32'  -  Longitud: -5º 14'
     Distancia a Málaga capital: 122 km
Datos demográficos
     Población: 410
     Gentilicio: Genalguacileños
Ayuntamiento
     c/ Real, 1, 29492
     952152003 - 952152129     www.genalguacil.es
     Para los amantes del arte contemporáneo, la Costa del Sol les tiene preparada una sorpresa. Genalguacil es un "pueblo museo" en el corazón del valle del Genal en el que cada dos años se dan cita los artistas más destacados del panorama actual. Con más del 90% del territorio cubierto de bosque y en plena Serranía de Ronda, Genalguacil es un municipio único, que ofrece al visitante desde experiencias en la naturaleza, la esencia del pasado morisco, hasta una actividad cultural en constante ebullición.
     En Genalguacil no puedes perderte sus monumentos:
     La iglesia de San Pedro Mártir de Verona es el más notable de los edificios de Genalguacil. Es un templo de estilo barroco con reminiscencias mozárabes. Aunque su primera construcción data del siglo XVI, fue destruido durante la rebelión morisca de 1570 y reconstruido ya en el siglo XVIII. Cuenta con una torre octogonal y tres naves separadas por arcos de medio punto.
     Pero sin duda, los Encuentros de Arte de Genalguacil son el mayor reclamo del municipio. Se celebran cada dos años durante el mes de agosto desde 1994. El objetivo es que artistas de cualquier tendencia u origen intercambien sus ideas y se integren en la vida del pueblo durante su residencia. Genalguacil se ha convertido así en un auténtico museo al aire libre, con obras expuestas en sus calles.
     En el Museo Municipal o Museo de Arte Contemporáneo ""Fernando Centeno López" encontraremos gran parte de las obras producidas durante los encuentros. Además, este museo ofrece exposiciones temporales a lo largo de todo el año. Genalguacil cuenta a su vez con un Centro de Artesanía, que tiene como objetivo impulsar el trabajo tradicional de los artesanos locales (Diputación Provincial de Málaga).
      Inmerso en una frondosa floresta y hundido en el valle del Genal, en las estribaciones de la Sierra Bermeja, surge el enclave que los pobladores islámicos denominaron poéticamente Gena-Alwacir, esto es, Los Jardines del Visir. Su planteamiento urbanístico es similar a los de la misma comarca, y sus casas, de mampostería y ladrillo, bien encaladas, se cubren con teja. En los últimos años se han venido celebrando unos encuentros de artistas plásticos que han dejado obra en el pueblo, especialmente convertido en un museo de escultura en la calle (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Genaguacil, en el corazón mismo del valle. Aunque la carretera no tiene salida y el recorrido es de unos 15 km, sería imperdonable recorrer la zona sin realizar una visita a este pueblecito de poco más de 600 habitantes. Actualmente es la población más singular del valle, pues a su bellísimo caserío de calles en pendiente y trazado sinuoso se han unido, desde 1994, unas jornadas anuales de artes plásticas, cuyos artistas han convertido las calles de la localidad en un magnífico museo (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005)

Iglesia de San Pedro de Verona
     Su fábrica responde básicamente a la importante reconstrucción acometida a finales del XVIII sobre el templo primitivo, del que perdura la impronta de sus cubiertas con armadura de par y nudillo, con zapa­tas dobles en la nave central y colgadizos en las laterales. Sus tres naves se separan mediante columnas de mampostería, con capitel-imposta y decoración de placas colgantes, que apoyan arcos de medio punto. Sobre la capilla mayor se alza un casquete oval sobre pechinas. A los pies, se sitúa la torre-pórtico, de planta octogonal y remate en bóveda semiesférica (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Esta iglesia parroquial fue construida bajo la advocación de San Pedro de Verona.
     El primitivo edificio databa del siglo dieciséis, pero fue destruido durante la rebelión de los moriscos en 1570, cuando 500 soldados llegaron a Sierra Bermeja para despoblarla, provocando la ira de los moriscos que bajaron a defender a sus mujeres e hijos. El jefe de los soldados, Pedro Bermúdez, dejó a algunos de sus compañeros en la iglesia para proteger a éstos y a los mayores, pero los moriscos los cercaron, sacaron a todos menos a los soldados y la quemaron con ellos dentro.
     La parte más importante de la reconstrucción se hizo en el último tercio del dieciocho. Por eso el estilo se puede encuadrar en un barroco académico y clasicista aunque con algunos detalles de estilo mudéjar como la sencilla armadura de madera de la nave central.
     El interior está dividido en tres naves separadas por arcos de medio punto, sustentados por columnas y cubiertas por armaduras de madera. La portada está abierta del lado del Evangelio y en el exterior destaca su torre de planta octogonal (Diputación Provincial de Málaga).

Los Morteretes
     Situados en el cauce de los arroyos de la cara norte de Sierra Bermeja, existen documentos que indican que a principios del s. XVIII estas oquedades naturales eran utilizadas para moler oro y plata aunque, salvo por estos testimonios, este uso no está constatado.
     Los morteretes son oquedades, más o menos circulares, que aparecen en el cauce de los ríos y arroyos de Sierra Bermeja y que tradicionalmente han sido citadas en crónicas de los ss. XVIII-XIX como lugares donde se trituraba el mineral, fundamentalmente oro y plata, proveniente de las minas de Sierra Bermeja. Existen morteretes en la cara norte, hacia Genalguacil (Garganta del Algarrobo y arroyo de la Cueva de Baque) y en la sur, hacia Estepona y Casares (arroyo del Infierno, río Guadalobón, arroyo de la Cala, garganta de las Minas). Existe además oro en Sierra Bermeja, aunque en trazas microscópicas; pero resulta difícil creer que sociedades anteriores, poco desarrolladas tecnológicamente, utilizaran de manera real estas estructuras para el uso que se les atribuye tradicionalmente (Diputación Provincial de Málaga).

Mina San Pedro
     De esta mina se extraía cobre en el s. XVIII. Fue una de las más importantes que se explotaron en la falda norte de Sierra Bermeja, de las más de 500 que existían en la zona entre los ss. XVIII y XIX. A finales del s. XIX se abandonaron (Diputación Provincial de Málaga).

Molinos de Cachucha y Chariro
Molino Cachucha. El Molino Cachucha estaba dedicado principalmente a la molienda del cereal según los sistemas tradicionales hidráulicos "molino de rodezno", de los que el edificio aún conserva algunos elementos de su maquinaria original. En general, la construcción responde a las dos características principales del hábitat de montaña malagueño, la mixtificación y la polivalencia, que son consustanciales al tipo de parcela minifundista y a la explotación de subsistencia. 
     Así, el molino podía servir tanto para el cereal, fundamentalmente trigo, o cualquier otro tipo de grano para alimentar el ganado, que componía, y compone, uno de los principales elementos de esta economía de montaña.
     El edificio se estructura en un único cuerpo que aglutina las dependencias de transformación agraria y de vivienda para el molinero, con dos alturas, construido en tapial y teja, con muros enjalbegados, todo ello según parámetros arquitectónicos de gran simplicidad y funcionalidad.
Molino Chariro
. En el mismo contexto geo-económico, histórico, tecnológico y arquitectónico que el Molino Cachucha se encuadra el Molino Chariro o Molino Blanco. En este caso, se trata de una construcción nuclear con dos zonas diferenciadas dedicadas a la molturación de la aceituna y del cereal, que se desarrollan a lo largo de un único volumen dividido en pequeñas dependencias, con una pieza de cuadras adosada en la trasera.
     Situado en una suave pendiente a orillas de un río, la fábrica del edificio escarpa el desnivel necesario para el funcionamiento del molino hidráulico. Aguas arriba del edificio una acequia, o cao, se desvía del cauce discurriendo a cota superior y bifurcándose sobre acueductos hasta sendas torres de descarga, o cubos, que proporcionan la caída suficiente para accionar los rodeznos, ruedas horizontales, que mueven un molino harinero y otro aceitero. En los cimientos se abren los cárcavos donde se alojan las dos ruedas, túneles con bóvedas de medio punto rebajadas construidas con grandes sillares de piedra, a través de cuyos ojos de desagüe la corriente retorna al cauce del río.
     En la planta primera se encuentra un pequeño almacén y granero, y en la baja, a continuación del molino de aceituna, un cuarto para la faena de prensado. Los trojes donde se almacenaban las cargas de aceitunas de los cosecheros forman un rectángulo independiente del edificio principal, poniendo de manifiesto el papel de estos edificios como auténticas unidades fabriles agropecuarias al servicio del minifundio de las explotaciones de subsistencia. 
     El conjunto del edificio es de tapial enjalbegado, con sillares en las bóvedas de los cárcavos y solerías de piedra pulida, en parte conservadas; los trojes están hechos a base de mampuestos. Las cubiertas son a dos aguas, con teja curva, sustituida en algunas zonas por fibrocemento.
     Cuando en 1845 Pascual Madoz escribe su Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., menciona seis molinos en el término municipal de Genalguacil, tres harineros y tres de aceite, que aprovechan la fuerza motriz de los diversos arroyos y ríos que desembocan en el río Genal. La mayoría estaban situados a orillas de los cauces que corren por las faldas de sierra Bermeja, y que desde las cumbres de los Reales bajan hacia Benarrabá y Gaucín. De este grupo de construcciones agropecuarias y de transformación del municipio de Genalguacil, en la actualidad destacan los molinos Cachucha y Chariro como hitos históricos que demuestran la importancia de este sector en la compleja economía rural de la serranía rondeña (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Los molinos de Cachucha y Chariro se encuentran en la cuenca del río Genal y Almarchal.
     Entre Benalauría y Genalguacil, en las cuencas de los ríos Genal y Almarchal se conservan numerosos molinos hidráulicos de entre los que destacan los de Chariro y Cachucha.
     Ambos edificios se mantiene habitados. Aunque los molinos ya no están en funcionamiento, conservan buena parte de los elementos que permitían la molturación.
     El molino de Cachucha o de Román se encuentra en la margen derecha del río Genal. El agua llega hasta sus cubos a través de una acequia que deriva del mismo río aguas arriba de la posición del molino.
     El molino de Chariro o Blanco está situado en una suave pendiente en la orilla derecha del rio Almarchar, escarpando el desnivel necesario para el funcionamiento del molino hidráulico (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil Fernando Centeno
     En plena Serranía de Ronda, en un enclave natural privilegiado, el arte contemporáneo ha logrado transformar la fisonomía y la actividad del pequeño municipio de Genalguacil, convertido en Pueblo Museo en las últimas tres décadas. En 1994 nacieron los Encuentros de Arte. Alrededor de la creación más actual se gestó todo un ecosistema que hoy es su seña de identidad, su pilar fundamental de desarrollo y transformación, y que lo colocan en un espacio singular dentro del escenario del arte español.
     El Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil ‘Fernando Centeno’ fue inaugurado en 2004, una década después de la creación de los Encuentros de Arte. Aunque las intervenciones artísticas en el trazado urbano de Genalguacil permiten que ostente en la actualidad el título de Pueblo Museo Habitado, el patrimonio generado por los centenares de autores que han ido pasando por los Encuentros de Arte y por Arte Vivo hizo necesario contar con un espacio expositivo para conservarlo y exponerlo, ya que algunas obras no podían estar a la intemperie.
     Hoy, el Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil no sólo atesora y muestra parte de ese valioso patrimonio, sino que se ha convertido en una institución que despierta la atención, de público y especialistas, gracias a una continua actividad expositiva, con proyectos específicos y relevantes de producción propia que han requerido el concurso de comisarios y artistas de referencia.
     El Museo tiene más de mil metros cuadrados, cuenta con un punto de información, tienda, bar-terraza y dos salas de exposiciones itinerantes muy demandadas por el panorama artístico nacional e internacional. Una planta se dedica a la colección permanente de Genalguacil Pueblo Museo.
     Genalguacil Pueblo Museo tiene como razón de ser frenar su despoblación fusionando cuatro elementos: tradición, arte, cultura y naturaleza. Cada dos años, el Ayuntamiento organiza los Encuentros de Arte de Genalguacil, de gran éxito por la calidad de piezas expuestas y la afluencia de participantes. Pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas, artistas visuales… han dejado su impronta entre sus calles, plazas y rincones para formar este museo al aire libre (Diputación Provincial de Málaga).

Pueblo museo. Genalguacil
     Genalguacil es también conocido como el "pueblo museo". Situado al Este de la provincia de Málaga a unos 45 km de Ronda en el Valle del Genal, es una de la poblaciones que conforman la Serranía de Ronda.
     Su peculiar estructura urbana, herencia de los pobladores árabes que dieron origen a la villa, se escalona adaptándose al empinado terreno que desde hace centenares de años lo acoge, distinguiéndose entre el verde del valle su blanco caserío adornado de obras de arte.
     Cada dos años el ayuntamiento organiza los “Encuentros de Arte” del Valle del Genal (aunque durante los años iniciales, 1994, 1995 y 1996 fueron encuentros anuales), de gran éxito por la calidad de piezas expuestas y la afluencia de participantes. Las piezas colocadas con carácter permanente en plazas y calles están convirtiendo el pueblo en un auténtico museo al aire libre. Ya son un centenar de pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas los que allí han dejado su impronta. El municipio durante la quincena del encuentro les dota de cuanto necesitan. A cambio la obra se incorpora patrimonialmente al municipio y de acuerdo con su materialidad quedan expuestos a la intemperie o pasan al acopio expositivo del museo municipal de próxima inauguración. Resultado: calles y esquinas, plazas o rincones, paredes o tejados de Genaguacil han convertido la localidad en un museo al aire libre.
(Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.