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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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domingo, 23 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz.
     Camino ya de Sevilla, en el eje de la Vía de la Plata, en la que constituye hito destacado, Fuente de Cantos se sitúa en el borde sudoriental del área de Zafra. El núcleo se asienta sobre una orografía ondulada con la que se inician las estribaciones de Sierra Morena. El paisaje se presenta cubierto de viñedos y olivares alternando con dehesa, trigales y terrenos yermos.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 251,8 Km2
     Altitud: 582 m.
     Distancia Capital: 101 Km.
     Partido Judicial: Zafra
     Comarca: Tentudía
     Gentilicio: Fuentecanteño
Ayuntamiento de Fuente de Cantos
     Plaza de la Constitución, s/n
     06240 Fuente de Cantos (Badajoz)
     Teléfono: 924500211 - 924500225
     Fax: 924500497
Historia.-
    Camino ya de Sevilla, en el eje de la Vía de la Plata, en la que constituye hito destacado, Fuente de Cantos se sitúa en el borde sudoriental del área de Zafra. El núcleo se asienta sobre una orografía ondulada con la que se inician las estribaciones de Sierra Morena. El paisaje se presenta cubierto de viñedos y olivares alternando con dehesa, trigales y terrenos yermos.
     En lo jurisdiccional la localidad perteneció a la Encomienda santiaguista de Montemolín, para convertirse después en Villa de realengo. En el siglo XIX adquirió el rango de Cabeza de Partido Judicial.
     Además de por su estratégica situación, su conjunto histórico tradicional, la abundante variedad y riqueza de sus fundaciones religiosas, y otros aspectos, Fuente de Cantos alcanza sobre todo su renombre universal por ser la cuna de Francisco de Zurbarán. El inmortal pintor, contemporáneo y émulo de Velázquez, nació en esta localidad, en cuya parroquia fue bautizado el 7 de Noviembre de 1598. Fueron sus padres Luis de Zurbarán, comerciante al que se supone de origen vasco, e Isabel Márquez. En 1613 marchó a Sevilla a completar su formación artística, regresando a Extremadura en 1617 para afincarse en Llerena. Debe señalarse que ni una de las más de 600 obras suyas catalogadas se conserva, sin embargo, en su pueblo natal (Diputación Provincial de Badajoz).
     Fuente de Cantos*, cuna del pintor Francisco de Zurbarán (1598-1664), del que se con­serva la casa natal transformada en museo (para visitarlo, preguntar en el Ayuntamiento), posee un notable conjunto artístico, a pesar de las pérdidas y destrucciones sufridas durante la invasión napoleónica.
     Situado sobre la Vía de la Plata, en sus proximidades se han localizado restos de un poblado calcolítico, en el paraje de Los Castillejos, donde prosiguen los trabajos arqueológicos.
     El casco urbano, de trazado irregular, posee interesantes ejemplos de arquitectura tradicional, principalmente casas de los siglos XVII al XIX. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada es edifico de base gótica (siglo XV), aunque la reconstrucción acometida en el siglo XVIII hace que predomine el aspecto barroco. En el interior son destacables la pila bautismal (siglo XVI) de mármol labrado, en la que fue bautizado Zurbarán, un magnífico retablo barroco, piezas escultóricas, orfebrería y algunos cantorales del siglo XVII. La ermita de la Virgen de la Hermosa (siglo XVIII), convertida por decisión popular en patrona de la localidad, alberga valiosas esculturas y pinturas, al igual que el convento de las Carmelitas Descalzas (siglo XVII), mientras que del antiguo convento de la Concepción sólo se conserva la iglesia, habilitada como Casa de Cultura.
     El último domingo de abril se celebra la fiesta de la chanfaina, con degustación de este popular plato extremeño, y, dos semanas después, la romería de San Isidro suspende durante unos días el normal discurrir de la vida del pueblo, que festivamente traslada su actividad a las casetas feriales instaladas en la pradera de San Isidro. Diversos artesanos locales trabajan el barro y el cuero con excelentes resultados, y recientemente se ha recuperado la vieja artesanía pastoril basada en el asta de carnero (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005). 
Monumentos.-

     Foco de especial atractivo resulta la recoleta Plaza Central, de reducidas proporciones y cubierta de palmeras, en la que se sitúan el Ayuntamiento y la iglesia parroquial.
     Próxima se encuentra la casona solariega de los Panea, conocida a nivel local como la "Casa Perrete" por la figurilla que corona su ático.
     En la parte más elevada de la localidad encontramos la Plaza de Zurbarán, configurada por edificios modernistas, en cuyo centro se alza el popular monumento al Corazón de Jesús, al que flanquean vistosas farolas fernandinas.
     Rasgo característico de fuente de Cantos es la abundancia de fundaciones religiosas. Entre su variado repertorio sobresale en primer lugar la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Granada. Se trata de obra barroca del XVIII, remodelada sobre otra anterior de estructura almenada, a la que corresponde la "Torre Vieja" que se sitúa sobre la cabecera. Exteriormente presenta fachada de apariencia moderna, con galería sobre la portada, y torre a los pies. En el interior destaca el soberbio retablo mayor, obra de cascarón típicamente barroca, atribuida a González del Castillo, y que constituye una de las piezas de su especie más significadas del la región.
     Muy característica es la ermita de Ntra. Sra. de la Hermosa, patrona del pueblo, de arquitectura rehecha igualmente en el XVIII sobre otra precedente. Se enclava en el extremo más elevado del núcleo, próxima a la Vía de la Plata. Entre sus contenidos sobresale la imagen protogótica de la Virgen titular. También revisten interés las de San Juan, el Cristo y la Aurora, esta última rematada también por una ostentosa espadaña. Algunas sólo se conservan parcialmente.
     El convento de carmelitas fue fundado a mediados del XVII como colegio por juan Escobar del Corro, convirtiéndose a finales de la centuria en convento. De la estructura primitiva perduran la iglesia y el claustro. Entre sus ricos contenidos merece recordar una Piedad en piedra policromadas, obra de mérito ejecutada en 1803 por Antonio Calvo. Otros conventos existentes hasta las exclaustraciones del siglo pasado fueron el de la Concepción, originario del XVI, hoy muy transformado, y el franciscano de San Diego, levantado entre los siglos XVII y XVIII. De ambos se conservan únicamente las capillas. Más moderno, y muy relacionado con la localidad, es el Colegio de la Preciosa Sangre.
     En la típica calle Barrigas subsiste una modesta casa de modelo campesino en la que, según la tradición, vino al mundo Francisco de Zurbarán. Restaurada hace unos años y amueblada al estilo de la época, en ella se mantiene un pequeño museo dedicado al pintor (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Nuestra Señora de la Granada.-
     Del edificio original del siglo XV subsiste el enorme cubo, hoy conocido como torre vieja, que envuelve a la capilla mayor. En el XVI se construye la sacristía, un siglo más tarde las portadas laterales y, ya en el XVIII, se organiza definitivamente el interior mediante una sola nave cubierta con bóveda de cañón dividida en seis tramos, disponiéndose capillas de poca profundidad entre los contrafuertes. También entonces se rehace la sacristía, se construye la balaustrada y la espadaña de tres cuerpos del cabecero, y se levanta con lentitud la torre, cuya acusada verticalidad armoniza con la longitud de la nave. Su riqueza mueble es muy variada. Destaca, ante todo, el monumental retablo mayor, ejecutado a mediados del Setecientos, aunque la imagen de la Virgen de la Granada, antigua patrona de la villa, instalada en el camarín, es obra del siglo XVI. Buena parte de los retablos laterales procede de otros templos, ofreciendo un rico muestrario de pintura y escultura barrocas. Son también de gran interés los lienzos y el Cristo de pasta de papel situados en la capilla del Sagrario.
     La pila bautismal, de mármol blanco con refinada decoración, es del siglo XVI. En ella hubo de ser bautizado Francisco de Zurbarán (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Museo - Casa de Francisco de Zurbarán.-
     Aprovechando el 350 Aniversario de la muerte de Francisco de Zurbarán, Fuente de Cantos abre sus puertas nuevamente de su Casa Natal en Fuente de Cantos. Rehabilitada con fondos Europeos y del Gobex.
     La dotación ha sido llevada a cabo por el estudio de Diseño Gráfico y Comunicación Stac art Diseño cuyo propietario es Ángel Cabezón Luna, que ya ha realizado varios proyectos de musealización por otros pueblos de Extremadura.
     La vivienda ha sido rehabilitada y dispone de las más modernas tecnologías para trasladar al visitante a la época del genial pintor extremeño. Un nuevo producto turístico en Fuente de Cantos, municipio que cuenta con múltiples atractivos para el visitante y que forma parte de una de las rutas turísticas de referencia. Desde ahora, el público adulto, joven o infantil puede realizar su visita a nuestra Casa Museo en grupo, pareja o individualmente, de la manera más adecuada en cada caso.
     La Casa se encuentra distribuida originariamente en varias estancias, salas y habitaciones, que han sido restauradas de modo que exista un orden lógico de recorrido.
     La visita comienza en la Sala de Recepción, donde el visitante sentirá que forma parte del ambiente rural y místico que envuelve a Zurbarán, mediante un juego de luces y músicas que le trasladará de inmediato a aquella época. Se puede recorrer la casa de forma totalmente íntima o en grupo. Si desea visitar la casa en total privacidad, deberá solicitar sus auriculares a nuestro guía. A través de su tablet, teléfono o smartphone obtendrá una información detallada mediante un sistema de audios y videos que complementan los paneles informativos e imágenes del Centro. Si ha venido en grupo, será el guía quien le acompañe en la visita, con exhibición de audios y videos programados.
     La Sala I “Zurbarán”, representa la personalidad de nuestro ilustre pintor, reflejada fielmente en su obra y, en concreto, en el Bodegón de tazas y vasos. En esta misma sala tiene su espacio su hijo Juan de Zurbarán, desconocido para la mayor parte de la población, que trabajó junto a su padre y muere muy joven.
     La Sala II “Extremadura”, donde se da un repaso a su obra monástica. Zurbarán regresa de Sevilla, organiza su taller en Llerena y comienza a realizar pinturas religiosas. Especial mención a su Obra Cristo en la Cruz de 1627, que será decisivo para su futuro por los numerosos encargos que recibe de distintas ordenes religiosas tras su realización, gozando de un enorme reconocimiento y siendo nombrado Maestro Pintor.
     La Sala III “Sevilla”, denominada así por la gran cantidad de obras marianas, Inmaculadas y  escenas religiosas que realiza, haciendo uso de la pintura como medio de difusión del fervor sevillano de la época hacia la Virgen María.
     La Sala IV pasillo de “Las Santas”, una exposición en pequeño formato de las innumerables Santas que Zurbarán pintó, cuyo objetivo es que quien visualice estas obras las reconozca como obra del pintor en adelante.
     La Sala V “Madrid”, hace un repaso a sus estancias en Madrid, visitas a la Corte, realizando su pintura para el Salón de Reinos, última etapa y muerte.
     La Sala VI o Polivalente, donde conocemos Fuente de Cantos y se exponen trabajos y proyecciones sobre nuestro pueblo, la Vía de la Plata y otros temas. Dos pantallas táctiles de gran formato permiten acceder al resto de documentación y publicaciones sobre Zurbarán, redes sociales y web. Y para los más pequeños, programas de pintura que explican la técnica del claroscuro y les permiten recrear obras de Zurbarán con oleos u otras técnicas pictóricas.
     Por último, “El patio”, diseñado para relajarse tras la visita disfrutando de la música ambiental de este Siglo de Oro.
     Completado el itinerario marcado, una divertida sorpresa aguarda al visitante…
     La Vía de la Plata cada año es recorrida por miles de turistas, deseosos de descubrir nuestra región. La Casa de Zurbarán, la pila bautismal donde el pintor fue bautizado y esta nueva oferta turística convierten a Fuente de Cantos en parada y visita obligada (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Convento de San Diego.-
     En 1594 el prior de la provincia santiaguista de León daba licencia para fundar un monasterio de franciscanos, y ya en 1624 el sevillano Francisco Daza había terminado de levantar la iglesia, el coro y otras dependencias monacales, operándose diversas reformas a mediados del siglo XVIII. El convento fue suprimido en 1835 y su contenido repartido entre la parroquia y el convento del Carmen. La constante reforma de sus dependencias, la última de ellas finalizada en 2002, ha borrado la casi totalidad de su estructura original, aunque se ha conservado la iglesia, que mantiene la nave de veinticinco metros de largo por siete, con cuatro tramos articulados por pilastras y bóveda de cañón.
     La cabecera, cuadrada, se cubre con media naranja sobre pechinas iluminada por linterna. Interesa destacar la capilla del Corazón de Jesús, con su decoración de yesos polícromos, que se abre al lado de la Epístola, y el coro, hecho también de nuevo en varias ocasiones, situado a los pies. Atractivo resulta el exterior, con un airoso juego de volúmenes correspondiente al cubo de la capilla del Corazón de Jesús, el camarín y la espadaña de un solo vano (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

antigua Fábrica Harinera.-
     En su interior alberga un delicado y exclusivo cuidado en la decoración, predominando la madera de roble en combinación con la piedra, logrando un cálido, rústico y confortable ambiente. Sus instalaciones se distribuyen en cuatro plantas, en la planta baja se encuentra el “Salón Zurbarán”, una zona acogedora para conferencias, congresos, reuniones de empresas. La planta Noble, acoge la recepción, cafetería y el restaurante. Además incluye 16 habitaciones distribuidas en dos plantas. Dispone de ascensor y un amplio aparcamiento interior dotado con cámaras de seguridad.
     La antigua fábrica data de principios de siglo XX. El edificio está protegido por patrimonio y actualmente se explota como hotel Rural. Tanto la estructura como sus delicados rincones han sido aderezados con todo tipo de comodidades conservando el encanto del edificio original.
     Domicilio………:   Real, 117
     Teléfono…………:   924-500 042
     Nº Plazas……….:  32 (12 Supl.)
     Nº Dormitorios:  16
     Pagina Web……:  www.hrlafabrica.com
     E-mail……………..: hotel@hrlafabrica.com (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Yacimiento de Los Castillejos.-
     Este yacimiento se encuentra muy cerca de Fuente de Cantos, una bonita localidad del sur de Badajoz, en la comarca de Tentudía. En las excavaciones se han encontrado restos que parecen datar en el Neolítico los primeros asentamientos en este paraje. Pero lo que más llama la atención son los restos de la muralla y la trama urbana construida durante la Edad del Hierro.
     Si estamos en el centro de Fuente de Cantos podemos preguntar por el albergue, el Centro de Interpretación de Zurbarán (no la casa de Zurbarán) o el antiguo Convento de San Diego, son el mismo edificio pero en el pueblo lo conocen con diferentes nombres. Una vez allí hay que subir hacia la EX-202 y a pocos metros aparece un desvío a la derecha con un cartel indicando hacia los Castillejos.
     Otra opción es salir a la N630 y desde ahí seguir por la EX-202 hacia Fregenal. Aproximadamente a la altura de la Calle de los Mártires, a la izquierda, aparecerá el desvío.
     La carretera local es bastante estrecha, así que hay que tener cuidado con los vehículos con los que nos crucemos. Curiosamente discurre en paralelo de la Cañada Real Leonesa durante este tramo.
     A unos 5-6 kilómetros aparece señalizado un desvío a la izquierda por un camino que nos lleva a la entrada de la finca en la que se encuentra el centro de interpretación y los yacimientos.
     El lugar está formado por dos cerros, uno de los cuales está muy cerca del arroyo Bodión Menor. Es un buen lugar para un asentamiento por la elevación del terreno, que permite una mejor defensa y sirve como atalaya natural y por la proximidad del agua.
     A partir de los estudios realizados hasta el momento se deduce que los asentamientos fueron ocupados en diferentes épocas, desde el Neolítico hasta la época romana.
     En Los Castillejos I se ha encontrado una muralla circular, de unos 2.5 metros de espesor, que rodeaba el recinto, con una torre o bastión semicircular. Parece ser que el asentamiento en este cerro se produjo en el Calcolítico (Edad del Cobre) y después fue abandonado. Se han encontrado cenizas a lo largo de toda la muralla, en la cara interior, que pueden indicar que el fuego pudo destruirla.
     En este yacimiento se han encontrado también una serie de piezas conocidas como ídolos de cuernos.
El yacimiento de Los Castillejos II muestra una muralla defensiva mucho más elaborada, que data de los siglos IV a II a.C. Esta muralla, de planta pentagonal tiene un espesor de hasta 3 metros en algunos puntos y disponía además de torreones rectangulares.
     La muralla va subiendo desde la parte inferior del cerro, situada junto al arroyo, hacia la parte alta del cerro en el punto opuesto. Actualmente se puede ver la excavación de esta zona inferior y la excavación en la parte superior del cerro.
     En el interior del recinto se pueden ver las casas, adosadas unas a otras, a lo largo de al menos una calle principal. En la tipología de las casas se aprecian al menos dos épocas o fases de ocupación. Una primera fase en la Edad del Hierro y otra fase posterior a partir del siglo II a.C.
     La estructura en la parte superior del cerro parece ligeramente diferente. Los muros de las casas son más anchos y los recintos más grandes. Es posible que estas casas pertenecieran a las clases más altas de la población o que cumplieran otra función.
     En esta excavación de la zona superior del cerro se puede apreciar lo que parece un pozo de nieve, es decir una oquedad artificial que se utilizaba para almacenar nieve durante el invierno para conservar
     Estas dos fases de ocupación más recientes han borrado gran parte de los restos de fases de ocupación anteriores, documentadas a partir del Neolítico.
     Parece ser que los primeros asentamientos de época neolítica estaban localizados en el cerro más próximo al arroyo. Es probable que el lugar fuera abandonado y vuelto a utilizar por diferentes pobladores a lo largo del tiempo. El cerro de Castillejos I parece que fue utilizado sólo durante una época, en el Calcolítico, y abandonado definitivamente en épocas posteriores. Más adelante, en la Edad del Hierro, se construye el recinto defensivo de Castillejos II y la estructura urbana que se puede ver en la actualidad. Y posteriormente, a partir del siglo II a.C. llegan nuevos pobladores que reutilizan el asentamiento e introducen modificaciones.
     En Castillejos II se han encontrado, entre otros objetos, dos ruedas de carro muy bien conservadas. Si estamos en el centro de Fuente de Cantos podemos preguntar por el albergue, el Centro de Interpretación de Zurbarán (no la casa de Zurbarán) o el antiguo Convento de San Diego, son el mismo edificio pero en el pueblo lo conocen con diferentes nombres. Una vez allí hay que subir hacia la EX-202 y a pocos metros aparece un desvío a la derecha con un cartel indicando hacia los Castillejos.
     Otra opción es salir a la N630 y desde ahí seguir por la EX-202 hacia Fregenal. Aproximadamente a la altura de la Calle de los Mártires, a la izquierda, aparecerá el desvío.
     La carretera local es bastante estrecha, así que hay que tener cuidado con los vehículos con los que nos crucemos. Curiosamente discurre en paralelo de la Cañada Real Leonesa durante este tramo.
     A unos 5-6 kilómetros aparece señalizado un desvío a la izquierda por un camino que nos lleva a la entrada de la finca en la que se encuentra el centro de interpretación y los yacimientos.
     El lugar está formado por dos cerros, uno de los cuales está muy cerca del arroyo Bodión Menor. Es un buen lugar para un asentamiento por la elevación del terreno, que permite una mejor defensa y sirve como atalaya natural y por la proximidad del agua.
    A partir de los estudios realizados hasta el momento se deduce que los asentamientos fueron ocupados en diferentes épocas, desde el Neolítico hasta la época romana.
     En Los Castillejos I se ha encontrado una muralla circular, de unos 2.5 metros de espesor, que rodeaba el recinto, con una torre o bastión semicircular. Parece ser que el asentamiento en este cerro se produjo en el Calcolítico (Edad del Cobre) y después fue abandonado. Se han encontrado cenizas a lo largo de toda la muralla, en la cara interior, que pueden indicar que el fuego pudo destruirla.
     En este yacimiento se han encontrado también una serie de piezas conocidas como ídolos de cuernos.
     El yacimiento de Los Castillejos II muestra una muralla defensiva mucho más elaborada, que data de los siglos IV a II a,C. Esta muralla, de planta pentagonal tiene un espesor de hasta 3 metros en algunos puntos y disponía además de torreones rectangulares.
     La muralla va subiendo desde la parte inferior del cerro, situada junto al arroyo, hacia la parte alta del cerro en el punto opuesto. Actualmente se puede ver la excavación de esta zona inferior y la excavación en la parte superior del cerro.
    En el interior del recinto se pueden ver las casas, adosadas unas a otras, a lo largo de al menos una calle principal. En la tipología de las casas se aprecian al menos dos épocas o fases de ocupación. Una primera fase en la Edad del Hierro y otra fase posterior a partir del siglo II a.C.
     La estructura en la parte superior del cerro parece ligeramente diferente. Los muros de las casas son más anchos y los recintos más grandes. Es posible que estas casas pertenecieran a las clases más altas de la población o que cumplieran otra función.
     En esta excavación de la zona superior del cerro se puede apreciar lo que parece un pozo de nieve, es decir una oquedad artificial que se utilizaba para almacenar nieve durante el invierno para conservar.
     Estas dos fases de ocupación más recientes han borrado gran parte de los restos de fases de ocupación anteriores, documentadas a partir del Neolítico.
     Parece ser que los primeros asentamientos de época neolítica estaban localizados en el cerro más próximo al arroyo. Es probable que el lugar fuera abandonado y vuelto a utilizar por diferentes pobladores a lo largo del tiempo. El cerro de Castillejos I parece que fue utilizado sólo durante una época, en el Calcolítico, y abandonado definitivamente en épocas posteriores. Más adelante, en la Edad del Hierro, se construye el recinto defensivo de Castillejos II y la estructura urbana que se puede ver en la actualidad. Y posteriormente, a partir del siglo II a.C. llegan nuevos pobladores que reutilizan el asentamiento e introducen modificaciones.
     En Castillejos II se han encontrado, entre otros objetos, dos ruedas de carro muy bien conservadas (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de la Aurora.-
     La ermita de la aurora está situada junto al Centro de Salud. Se tienen muy pocos datos de esta ermita, que tampoco hoy se halla dedicada al culto. Consta de una anómala nave, muy torcida en su desarrollo, de quince metros de largo por cuatro de ancho, con tres tramos, pilastras decoradas con placas recortadas y bóveda de cañón. La cabecera, cuadrada, se cubre con media naranja sobre pechinas, y de remate una linterna. Lo más atractivo, aunque también se halla demasiado “restaurada”, es la preciosa espadaña que se levanta a los pies sobre la puerta, de tres huecos y atractiva decoración barroca. El conjunto responde a la línea de otras edificaciones dieciochescas de la localidad (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de San Juan de Letrán.-

     Sus orígenes se remontan a la fundación en 1515 del hospital de San Juan de Letrán, regentado por franciscanas concepcionistas, que establecieron aquí su convento. Tras el traslado de éste al centro de la población a finales del siglo XVI, quedó la iglesia como ermita solamente. La ermita actual, no obstante, no es sino la cabecera del edificio de una nave que, posiblemente, se planteó levantar en el siglo XVIII, pero del que sólo llegó a realizarse la capilla mayor. Es de planta cuadrangular, de ocho metros por siete en la base, cubierta con media naranja sobre trompas y dotada de un gran arco toral de donde hubiera arrancado la nave que no llegó a realizarse.
     Como obras de interés conserva una talla de San Juan Evangelista, del siglo XVIII, y un Crucificado contemporáneo de enormes dimensiones realizado por el tallista local Jesús González (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa.-
     El Santuario de la patrona de Fuente de Cantos es el resultado de las reformas operadas en el siglo XVIII sobre el edificio original, datado en el siglo XV. Se unificaron entonces las tres naves en una sola, cubriéndose con bóveda de cañón con fajones y lunetos; se dispusieron las ocho capillas laterales y se construyeron las cúpulas de la capilla mayor y del camarín. El juego de pilastrones, estípites y cornisas, en yesería, proporcionó una atractiva decoración al interior, repitiéndose el mismo modelo en la espadaña. De gran interés es el conjunto de pinturas que cuelga a ambos lados de la capilla mayor: los evangelistas, de la escuela sevillana del XVII, y los episodios de la vida de la Virgen; destacable, por su rareza, es también el lienzo americano del Cristo de la Encina. En cuanto a la imaginería, el retablo mayor, barroco, contiene excelentes tallas sobre su estructura; posee arco abierto al camarín, donde se ubica la imagen de Nuestra Señora de la Hermosa, de la segunda mitad del siglo XVIII. Otros retablos albergan a Nuestro Padre Jesús Nazareno, San José con el Niño -ambos asociados al círculo de Pedro Roldán- y la primitiva Virgen de la Hermosa, conocida como La Aparecida, talla gótica del siglo XIV (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Convento de las Carmelitas Descalzas.-
     Tiene su origen en la fundación que en 1649 dispuso D. Juan de Escobar del Corro de un colegio – seminario para pobres y huérfanos, quedando poco después bajo el gobierno de la Orden del Carmelo Reformado. Lo esencial de la iglesia y la clausura se concluye en 1670. En 1722 se levanta la espadaña, muy transformada. Se conserva una rica colección de pinturas, algunas de las cuales, las que están junto al coro alto (San Elías, La aparición del monje de Soriano y la Inmaculada) se han asociado al círculo artístico de Zurbarán. El Retablo mayor fue encargado a Juan Martínez de Vargas en 1675, presidiéndola Nuestra Sra. del Carmen. Los retablos del lado del Evangelio portan las imágenes del Sagrado Corazón, San Antonio de Padua y Santa Teresa de Lisieux. En los de la Epístola están Santa Teresa de Jesús y dos excelentes imágenes: el Cristo de la Misericordia, procedente del convento de San Diego, del XVII, y la Virgen de las Angustias, obra de  Antonio Calbo, de 1803 (ambas procesionadas el Jueves Santo). De reciente adquisición son las efigies de Cristo Cautivo y Virgen de la Humildad, que procesionan el Domingo de Ramos.
     Hoy sólo resta la iglesia, la cual, si bien sometida a una discutible modificación hace unos años, se presenta como un equilibrado templo con una única y airosa nave de 22 metros de largo por 7 de ancho, articulada en cinco tramos marcados por pilastras toscanas, llegando a la cabecera cuadrada, cubierta con una gran media naranja, a través de un triple arco toral. Diversas molduras sugieren ilusoriamente los brazos del crucero y las capillas laterales. Se cubre la nave con bóveda de cañón con dobles fajones y lunetos de triple trazado, lo que proporciona a las superficies una atractiva animación. A los pies se ubica el coro, que ocupa el primer tramo de nave. Muestra el exterior la forma de un enorme cajón con cimborrio cuadrangular coronado por linternillo ciego. La, por desgracia, muy restaurada espadaña consta de tres huecos, dos cuerpos, siendo sus superficies muy quebradas por frisos, cornisillas y aletones (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 3 de febrero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Pedro apóstol, Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, Convento de las Hermanas de la Cruz, Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, Museo municipal, El Santo, y Yacimientos de Castillejos y Necrópolis del Hacho) de la localidad de Pizarra, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro apóstol, Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, Convento de las Hermanas de la Cruz, Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, Museo municipal, El Santo, y Yacimientos de Castillejos y Necrópolis del Hacho) de la localidad de Pizarra, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca del Valle del Guadalhorce
     Superficie: 64 km2
     Altitud: 80 m
     Latitud: 36º 46'  -  Longitud: -4º 42'
     Distancia a Málaga capital: 33,7 km
Datos demográficos
     Población: 10.177
     Gentilicio: Pizarreños
Ayuntamiento
     plaza del Ayuntamiento, 1, 29560
     952483015 - 952483574     www.pizarra.es
     En el Valle de Guadalhorce se encuentra el municipio de Pizarra. En esta pintoresca localidad podrás disfrutar de monumentos únicos en la Costa del Sol, así como un entorno natural envidiable.
     En Pizarra no te puedes perder sus monumentos: 
     El principal monumento de carácter religioso es la iglesia de San Pedro. Se caracteriza por ser de una sola nave y con una planta cuadrada en su campanario, pero donde más destaca es por todo el conjunto artístico que alberga en su interior: lienzos, retablos y tallas de distintas épocas y una pila bautismal conservada desde el siglo XVII, época de su construcción.
     La casa noble del municipio correspondía a los Condes de Puerto Hermoso. Su residencia habitual, el palacio de los Condes de Puerto Hermoso fue erigido durante el siglo XX con un estilo al arreglo del arte mudéjar, que estaba en auge en aquel período. Dicho palacio tenía reconocimiento entre la plana superior de la política y las instituciones nacionales, un lugar donde llegó a hospedarse Alfonso XIII o donde se celebró la Conferencia de Pizarra, un evento que reunió a la política española tras el desastre de Annual.
     El convento de las Hermanas de la Cruz fue creado por uno de los descendientes de los fundadores del municipio de Pizarra, el V Conde de Puerto Hermoso, y donde las Hermanas de la Cruz atendían a los más necesitados por enfermedad o pobreza.
     ¿Quieres conocer cómo era la vida en el municipio durante su nacimiento? En el Museo Municipal puedes encontrar una exposición permanente de antigüedades de los propios vecinos, así como una colección personal del artista americano Gino Hollander.
     En el cerro de Castillejos de Quintana podemos encontrar residencias y también tumbas de la época mozárabe en forma de yacimientos arqueológicos. De esta naturaleza son también otros hallazgos como una necrópolis prehistórica o una pileta romana que, coloquialmente, es conocida como el "Bañaero" de la Reina (Diputación Provincial de Málaga).
      En la encrucijada del Valle del Guadalhorce, entre Álora, Cártama y Campanillas, la localidad de Pizarra se crea a partir de la propiedad que los Reyes Católicas donan a uno de los conquistadores de Álora, Diego Romero. Desde entonces su historia ha estado vinculada a la de la nobleza, hasta la actualidad. Al margen de ello, los restos aparecidos en las inmediaciones de su término municipal han detectado asentamientos humanos de la Edad de Bronce, así como romanos o comunidades mozárabes (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Iglesia de San Pedro Apóstol

     Su esquema constructivo, concebido en origen como casa de enfermos, se limita a una sola nave, cubierta con armadura de lima bordón que constata su acusado componente mudéjar.
     Su riqueza interior está prácticamente circunscrita al presbiterio, decorado con vidrieras mo­dernas de la casa Maumejean, dignas de men­ción. El altar mayor está presidido por un retablo neobarroco dorado sobre zócalo de mármol rojo, de orden compuesto, el cual acoge la imagen del Corazón de Jesús. Cuenta además con dos capillas en el lado de la Epístola cerradas con artesonados de madera. En una de ellas se acoge la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra del valenciano Peregrín Pérez. Su retablo es la pieza más importante de este templo; es de formas neobarrocas florales, anterior a 1931 y perteneció a la Virgen de los Dolores. Las res­tauraciones sufridas han alterado gran parte de su carácter primitivo. Las tallas que la flanquean se corresponden con San Francisco de Asís y San Antonio, y el óleo de Nuestra Señora de la Piedad es obra de Maldonado, datado en 1947.
     En el lado del Evangelio, una notable talla de madera policromada a tamaño natural del Crucificado, atribuida a Francisco Buiza Fernández, aunque su autoría también ha sido asignada al sevillano Sebastián Santos, se exhibe en un retablo neobarroco. Dentro de la línea de la escuela sevillana, encontramos una Dolorosa de vestir, anónima, anterior a la Guerra Civil, inserta en otro retablo del mismo estilo. El lado de la Epístola posee también dos retablos neobarro­cos con magníficas tallas de San José, en madera dorada y policromada de la escuela sevillana del seiscientos, una Virgen del Rosario, de Sebastián Santos, del siglo XVIII, y una Santa Teresita, regalada por el Marqués de Santaella, de Giner Canteus, ubicada en un interesante retablo de estilo renacentista.
     A los pies, la pila bautismal es, por su interés histórico y artístico, uno de los elementos más significativos de esta iglesia (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Según la web del ayuntamiento de Pizarra, a finales del siglo XV, la antigua Iglesia de San Pedro fue mandada a construir por Diego Romero.
     Durante el siglo XVII, un aumento de la población hace que se construya el actual templo sobre el solar anterior. 
     Se trata de una construcción de una sola nave mudéjar. La torre está situada en la cabecera del lado de la Epístola, tiene planta cuadrada y levanta tres cuerpos. Los dos primeros de mampostería y el tercero, de ladrillo.
     En 1862, el cuerpo de campanas (el tercer cuerpo) fue agregado gracias a la Compañía del Ferrocarril de Málaga a Córdoba. Se dotó a la Iglesia de una nueva portada de entrada en ese mismo período, trayéndose desde San Sebastián los rosetones y las vidrieras que aún se conservan.
     Durante la Guerra de la Independencia y los alborotos de 1931 y 1936, fue saqueada, provocando la práctica desaparición de los enseres, imágenes y ornamentos. 
     En la actualidad, casi todo lo que alberga en su interior fue adquirido a partir de 1939, gracias a la ayuda de los Condes de Puerto Hermoso y del pueblo en general (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Iglesia parroquial con una torre de tres cuerpos. Es una edificación del siglo diecisiete y por aquel entonces tenía la función de casa para enfermos. Fue saqueada por completo en el año 1931.
     Tiene una torre cuadrada con tres campanas y un reloj. Se levanta sobre una sola planta, y en el altar mayor encontramos un presbítero de mármol blanco y zócalo rojo, dos cristaleras de colores, una mesa de madera tallada y un retablo pintado de estilo compuesto. En el baptisterio, cercado por una verja de hierro, podemos ver la pieza más valiosa debido a su antigüedad: la Pila Bautismal, cuyo pie fue recompuesto tras el saqueo.
     La iglesia de San Pedro Apóstol, que fue mandada a construida a finales del siglo XV por Diego Romero, fundador del “Lugar de la Pizarra”. Es una construcción de una sola nave mudéjar y artística artesonado. La torre está situada en la cabecera del lado de la Epístola, tiene planta cuadrada y levanta tres cuerpos. Los dos primeros de mampostería y el tercero, de ladrillo. Fue saqueada en 1931, aunque se conservan ornamentos. En la actualidad, casi todo lo que alberga en su interior fue adquirido a partir de 1939, gracias a la ayuda de los Condes de Puerto Hermoso y del pueblo en general (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta

     Ubicada en las afueras de la localidad, la particularidad de su edificio radica en el reaprovechamiento de parte de la antigua iglesia mozárabe excavada en la roca y ampliada en el siglo XVIII, como demuestran las yeserías del  interior. Su cronología debemos situarla entre los siglos IX y XVIII (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Es una antigua iglesia mozárabe excavada en la roca y adaptada en el siglo XVIII como demuestran algunas yeserías del interior.
     Se trata de una ermita de dos plantas, la inferior en forma de T, ocupando la superior tan sólo el tramo horizontal de la misma.
     La fachada, en estilo neogótico, es obra de este siglo. Tiene una sola nave dividida en tres tramos mediante arcos fajones apoyados en placas, cubriéndose el más próximo a los pies con bóveda vaída y los otros dos con bóveda de arista con rosetones en las claves (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construida en el siglo dieciséis sobre una antigua iglesia mozárabe semirrupestre. Su única nave fue restaurada a principios del siglo dieciocho mientras que la fachada actual, de estilo neogótico, data de la primera década del siglo veinte. En su interior alberga la imagen de la Virgen de la Fuensanta, patrona de Pizarra.
     El edificio consta de un atrio construido y de una sola nave excavada en la roca, dividida en tres tramos mediante arcos fajones apoyados en placas, cubriéndose el más próximo a los pies con bóveda vaída y los otros dos con bóvedas de arista con rosetones en la clave, cuyas yeserías nos sitúan en la primera mitad del siglo dieciocho.
     Fue restaurada a comienzos del siglo veinte, sustituyendo entonces el retablo de madera por el actual de mármol y dotándola de una portada Neogótica.
     La Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, que  fue construida en el s. XVI sobre una antigua iglesia mozárabe semirrupestre. Su fachada, de estilo neogótico, data de la primera década del s. XX. El edificio consta de un atrio construido y de una sola nave excavada en la roca y dividida en tres tramos mediante arcos fajones apoyados en placas, cubriéndose el más próximo a los pies con bóveda vaída y los otros dos con bóvedas de arista con rosetones en la clave, cuyas yeserías nos sitúan en la primera mitad del s. XVIII. En su interior alberga la imagen de la Virgen de la Fuensanta, patrona de Pizarra (Diputación Provincial de Málaga).

Convento de las Hermanas de la Cruz

     En un ejemplar de arquitectura doméstica del setecientos, se estableció en 1925 la congregación de las Hermanas de la Cruz. La capilla cuenta con piezas de considerable interés data­das en los siglos XVII y XVIII. El retablo que la preside, de formas clásicas, elegante y sobrio, está centrado  por  una Virgen  Inmaculada, a la que flanquean una imagen de San Francisco y el grupo de San José y El Niño (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Antiguo Convento de las Madres Dominicas que lo abandonaron en 1936. La compañía de las Hermanas de la Cruz se instalan en 1955, gracias a Don Pedro de Soto y Domecq, quinto Conde de Puerto Hermoso.
     El convento es de clausura y no se puede acceder.
     El Convento de las Hermanas de la Cruz, fundado por Don Pedro de Soto Domecq, V Conde de Puerto Hermoso y ha sido remodelada varias veces según los distintos usos que ha tenido. Hacia 1920 se instala en ella una orden de hermanas dominicas dedicadas a la enseñanza, que permanecieron en el pueblo hasta 1931. Durante la Guerra Civil fue utilizada como cárcel local, posteriormente fue usada como casa de vecinos. En 1955 se instala en la casa la congregación de las Hermanas de la Cruz. Destacan de su capilla varias imágenes de las escuelas barrocas de los siglos XVII y XVIII (Diputación Provincial de Málaga).

Palacio de los Condes de Puerto Hermoso
     Ubicado sobre el solar que ocupara en el siglo XVI la casa solariega de D. Diego Romero, se levanta su elegante fábrica de principios del s. XX, y estilo regionalista ecléctico, que ha sido catalizador de la urbanización de la localidad, donde también podemos advertir una calidad importante en su arquitectura doméstica más modesta. En febrero de 1922 fue sede de la Conferencia de Pizarra, donde, reunidos el Alto Comisario de España en Marruecos, el almirante Aznar, el Presidente del Gobierno D. Antonio Maura y varios ministros, se debatió la situación de Marrue­cos tras la guerra de 1921. Se sabe de la riqueza de su interior y algunos de sus bienes muebles, como la colección de tapices de los siglos XVII y XVIII (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Palacio que le da al pueblo un aire señorial, aunque al ser privado no está abierto al público.
     En el año 1484 los Reyes Católicos ceden a Don Diego Romero 100 fanegas de tierra donde construye la Casa Grande. Posteriormente, su nieto sería el fundador del lugar conocido como La Pizarra. Esta casa albergó en 1922 la Conferencia de Pizarra, a la que asistieron el presidente del gobierno, Don Antonio Maura, el alto comisionado de España para Marruecos, el general Berenguer, el almirante Aznar y varios ministros, entre ellos el de la Guerra, Don Juan de la Cierva, para poner fin a la guerra de Marruecos.
     El Palacio de los Condes de Puerto Hermoso,  de estilo neomudéjar edificado a principios del siglo XX sobre los cimientos y partes de la casa solariega construida por Diego Romero (S. XV – XVI) fundador del “Lugar de la Pizarra” y sus sucesores. En 1922 albergó la Conferencia de Pizarra, en la que se reunieron los miembros del gobierno de la época para tratar el asunto de la guerra con Marruecos. Hoy en día es residencia privada de los condes de Puerto Hermoso (Diputación Provincial de Málaga).

Museo municipal de Pizarra

     A las afueras de la localidad, en el llamado Cortijo de Casablanca, desde 1995, se ubica este museo, que tiene origen en la colección del artista estadounidense Gino Hollander, que se estableció en Pizarra en los años sesenta del s. XX. Es sin duda, uno de los más interesantes de la comarca, con un complejo administrativo y de trabajo, paralelo a las Salas de exposición, Sala Gino Hollander y Sala Agustín Clavijo, que demuestra su valor institucional. La naturaleza de sus fondos es muy heterogénea: desde obras del artista, a materiales de carácter etnográfico y otros tantos de valor arqueológico, todas presentadas conforme a un discurso que subraya su interés documental y la naturaleza de su materia prima (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El Museo Municipal de Pizarra tiene su origen en el antiguo Museo Hollander, cuyo anterior propietario era Gino Hollander, un artista de nacionalidad norteamericana que llegó a España en el año 1962 y que se instala en Pizarra en el año 1968. Fascinado por la cultura española comienza a adquirir antigüedades.
     Lo que comenzó como una curiosidad particular se convirtió al poco tiempo en el Museo Hollander, ubicado en su casa particular conocida como el Cortijo de Yeguas.
     En 1988, Hollander cede su colección a la corporación municipal de Pizarra y en 1991, el Ayuntamiento adquiere el Cortijo Casablanca, actual sede del Museo. El Cortijo es una construcción del siglo diecinueve, propiedad de los Condes de Puerto Hermoso.
     El centro consta de dos salas: Sala Gino Hollander, que ocupa unos antiguos establos; y la Sala Agustín Clavijo, donde se encuentra el almacén y los talleres de restauración.
     La sala de Gino Hollander se divide en cuatro áreas: Piedra, Cerámica, Metal y Madera.
     La sala segunda, expone mobiliario español de distintas épocas, material etnológico, así como la obra pictórica y escultórica de Gino Hollander. Al museo pertenecen 5.000 piezas, de las que están expuestas sólo 920 de ellas.
     Además, el Museo municipal dispone de unos servicios complementarios en el propio Cortijo Casablanca, con amplios aparcamientos y zonas ajardinadas, restaurante y cafetería, servicio de información turística, biblioteca especializada, etcétera.
     El teléfono de contacto para realizar visitas en grupos es: 952484684 (Diputación Provincial de Málaga).

El Santo
     En una zona estratégica del Valle del Guadalhorce, entre Álora y Cártama, atravesada por el río Guadalhorce y a la sombra de la Sierra de Gibralmora, encontramos a Pizarra.
     En 1916, el conde de Puerto Hermoso, Fernando Soto Aguilar, manda construir un Sagrado Corazón de Jesús en bronce y hierro colado de 2,50 m. de altura, sobre una placa giratoria, para colocarlo en la cima de la sierra de Gibralmora, junto a Pizarra.
     Dicha escultura fue destruida durante la guerra civil y en su lugar se colocó una cruz, hasta que en 1995 se sustituyó por una nueva escultura del Santo Corazón de Jesús, obra del escultor jiennense Miguel Fuente del Olmo. Está emplazada en uno de los puntos de mayor altura de la Sierra, abriendo sus brazos al pueblo de Pizarra y su vega. Muy cerca, antes de alcanzar la cima, dispone el visitante de un área recreativa y un pequeño refugio de montaña.
     En una zona estratégica en la comarca del Valle del Guadalhorce, entre Álora y Cártama, atravesada por el río Guadalhorce y a la sombra de la Sierra de Gibralmora encontramos a Pizarra. En 1916, el entonces Conde de Puerto Hermoso, Don Fernando Soto Aguilar, manda construir un Sagrado Corazón de Jesús en bronce y hierro colado de 2,50 m. de altura, sobre una placa giratoria, para colocarlo en la cima de la sierra.
     Dicha escultura fue destruida durante la guerra civil y en su lugar se colocó una cruz, hasta que en 1995 se sustituyó por una nueva escultura obra del escultor jiennense, don Miguel Fuente del Olmo. Está emplazada en uno de los puntos de mayor altura de la Sierra de Gibralmora, abriendo sus brazos al pueblo de Pizarra y su vega. Desde allí, se ven poblaciones como Álora, Casarabonela, Zalea, Cerralba, Gibralgalia, Guaro o Coín, entre otras. Antes de llegar se pasará por un área recreativa, habilitada con barbacoas, mesas, bancos e incluso un pequeño refugio de montaña. Hay que dirigirse a la parte alta del casco urbano, a través de la calle Francisco Rosas, para llegar al área recreativa de la Raja Ancha. Cerca de ese punto será fácil estacionar el vehículo y prepararse para la subida. De esta forma, se llega hasta la imagen del Santo, uno de los mejores balcones naturales al Guadalhorce a pesar de no ser un punto muy elevado.
     La verde y frondosa vega con huertas de cítricos y árboles de ribera, y el ocre de la sierra, contrastan en el paisaje de Pizarra. Uno de los principales atractivos son sus extensas plantaciones de cítricos, que en primavera cautivan con su aroma al viajero y que son razón de ser de una de las construcciones más típicas del Valle del Guadalhorce, los cascareros. Los cascareros son construcciones típicas de las huertas del Guadalhorce usados en su día para secar las cáscaras de naranjas para posteriormente usarlas para la industria de la pólvora.
     El río más importante de la provincia de Málaga, el Guadalhorce, que da nombre al Valle, pasa muy cerca del casco urbano. En su ribera y junto a los arroyos que en él desembocan, podemos encontrar gran variedad de plantas como el álamo blanco, el chopo, el taraje, el olmo, el fresno, la adelfa, el junco, la anea o la caña. Además, se puede apreciar una abundante variedad de aves propias de la zona o migratorias, como garzas reales, garcetas, cigüeñuelas, martinetes, martines pescadores, cigüeñas negras, cormoranes, chorlitejos o ánades reales.
     En la sierra podemos disfrutar de los parajes de El Refugio y Raja Ancha y encontrar la vegetación propia de la zona mediterránea. Arbustos como el lentisco, esparto, sabina, esparraguera, retama, jara… Son muy abundantes las plantas aromáticas y medicinales, que siempre han servido para curar algunos males de los vecinos del pueblo y que perfuman los senderos y caminos: tomillo, almoradux, romero, cantueso, hinojo, manzanilla... La arboleda consta principalmente de cultivos de almendros y olivos, algunas higueras y algarrobos, aunque crecen de forma aislada árboles silvestres como el acebuche, la encina, el almez o la coscoja.
     Los Puentes sobre el Guadalhorce: El primer puente edificado de la fábrica fue el de la vía férrea de Málaga- Córdoba, levantado por la compañía ferroviaria dirigida por Jorge Loring Oyarzábal.
     En el primer tercio del s. XX fue reemplazado por el actual. El otro puente es una magnífica obra de ingeniería civil del mismo período del pasado siglo y que todavía hoy, causa admiración por sus proporciones. Este puente es de un solo ojo y franquea el paso de la carretera comarcal, hoy Ctra. A-343 de Antequera-Zalea (Diputación Provincial de Málaga).

Yacimientos de Castillejos y Necrópolis Prehistórica del Hacho

     El estado de conservación es desigual y no excesivamente bueno. Pueden distinguirse habitaciones cortadas en la roca, restos de una posible construcción monumental, algunas tumbas excavadas en la roca ya saqueada, así como algún silo. 
     De las habitaciones se conservan las zonas excavadas en la arenisca, habiendo desaparecido el resto de la pared y su cubierta. Por todos lados existen abundantes restos de cerámica que debe ser motivado por un fuerte arrastre, que por otra parte habla de la escasa potencia que debe contener aún el yacimiento por su proximidad a la ladera.
     Todo parece indicar que nos encontramos ante un despoblado medieval y más teniendo en cuenta la cercanía de la Iglesia rupestre de la Virgen de Fuensanta
      La necrópolis del Cobre- Bronce Inicial se sitúa en las laderas de la sierra orientadas hacia el valle del Guadalhorce. 
     Actualmente se tienen noticias de dos áreas, una en el sector NO, cercana a la ermita de la Virgen de la Fuensanta, y otra en el sector SO. Es ésta última la que pone de manifiesto el patrón de distribución de las estructuras: en dos o tres líneas paralelas y en la ladera de la lengua. Las estructuras son cistas de planta rectangular, realizadas con lajas de piedra. La cámara está excavada en la roca, se recubre y se cierra con lajas, y puede presentar pasillo. El material asociado consta de vasijas de paredes rectas y bordes exvasados y piezas metálicas: hoja palmela y puñal de sección triangular (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En los parajes conocidos como el Castillejo de Luna y la Cañada del Sordo encontramos una necrópolis de tumbas en cista.  El yacimiento, que ronda la decena de cistas, ha sido muy castigado por expoliadores y en parte destruido por extracciones de tierra realizadas en la zona.
     Se han encontrado allí un puñal de remache, una placa de arquero, una punta de tipo Palmela (piezas que se pueden contemplar en el Museo Municipal de Pizarra), varios objetos cerámicos y material pulimentado.  Se aprecia en el recinto abundante cerámica a mano, grosera con desgrasantes de mica y cuarzo, en tonalidades rojizas y ocres.
     Se encuadra esta necrópolis en la Edad del Bronce Inicial por los enterramientos en cista (en forma de cesta), típicos de esta época, aunque con perduración de elementos calcolíticos (Edad del Cobre Final) como son las citadas punta de Palmela, plaqueta de arquero y ciertos elementos cerámicos (Diputación Provincial de Málaga).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro apóstol, Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, Convento de las Hermanas de la Cruz, Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, Museo municipal, El Santo, y Yacimientos de Castillejos y Necrópolis del Hacho) de la localidad de Pizarra, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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miércoles, 11 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de Santa Ana, Castillo de la Duquesa - Museo Arqueológico Municipal, Ingenio Chico, Iglesia de San Luis de Sabinillas, Torre de la Chullera, Yacimiento Arqueológico Castillejos de Alcorrín, y Centro de Interpretación Viñas de Manilva) de la localidad de Manilva, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Ana, Castillo de la Duquesa - Museo Arqueológico Municipal, Ingenio Chico, Iglesia de San Luis de Sabinillas, Torre de la Chullera, Yacimiento Arqueológico Castillejos de Alcorrín, y Centro de Interpretación Viñas de Manilva) de la localidad de Manilva, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Costa del Sol Occidental
     Superficie: 35 km2
     Altitud: 128 m
     Latitud: 36º 22'  -  Longitud: -5º 15'
     Distancia a Málaga capital: 104 km
Datos demográficos
     Población: 17.857
     Gentilicio: Manilveños
Ayuntamiento
     c/ Mar, 34, 29691
     952890065 - 952890066     www.manilva.es
     Manilva es el destino ideal para los turistas que buscan el descanso y la calma rodeados del mar y del encanto de un pueblo blanco. Situado en la Costa del Sol occidental, este municipio limita con la provincia de Cádiz y cuenta con todos los servicios para disfrutar de la naturaleza.
     Para completar la experiencia, mete ropa cómoda en tu maleta y déjate llevar por sus playas, diviértete con la práctica de deportes acuáticos y recorre los senderos que te permitirán conocer este rincón de la provincia de Málaga.
     En Manilva no puedes perderte sus monumentos: 
     Uno de los monumentos más emblemáticos de Manilva es el Castillo de la Duquesa. Fue construido en el año 1767 en una antigua villa romana para defender la costa de las continuas incursiones piratas. Esta fortaleza, junto al poblado neolítico de los Castillejos de Alcorrín, está catalogada como Bien de Interés Cultural.
     El Fortín de Sabinillas alberga en su interior el Museo Arqueológico de Manilva, cuya colección se compone de cerámicas, un ajuar funerario, así como adornos, utensilios y monedas de entre los siglos I y V. El valor patrimonial de Manilva también se debe a la Torre de Chullera, que se encuentra junto al mar en el cabo que lleva el mismo nombre.
     La iglesia de Santa Ana es otra de las visitas obligadas de este municipio. Fue levantada en el siglo XVIII sobre un templo anterior del XVI, y en su edificación contribuyeron los propios vecinos del municipio, el Obispado y el Duque de Arcos, señor de la villa.
     Para completar la visita, se recomienda realizar una parada en Ingenio Chico, instalación en la que se procesaba la caña de azúcar con el objeto de obtener azúcar, ron, alcohol y otros productos, y Villa Matilde, casa construida por Ignacio Infante, hermano del padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, en la que se exponen restos romanos gracias a la restauración del inmueble (Diputación Provincial de Málaga).
      Manilva, último pueblo de la provincia antes de llegar al Campo de Gibraltar, se encuentra en zona plana, entre el río Guadiaro y el mar conserva aún los aromas del vino que hizo famosa a Málaga en toda Europa en los siglos XVIII y XIX. La historia de Manilva corre en paralela a la del vecino Casares, desde que en el siglo XVI los duques de Arcos, señores entonces de Casares, mandaron repoblar la zona y levantar el pueblo, que se dota de parroquia en 1624, independizándose en 1797.
     En la costa, el Castillo de Sabinillas data de 1767 y es obra del ingeniero Miguel del Castillo, ocupando el solar de una antigua villa romana, parte de cuyos materiales se reutilizaron en su fábrica. El entorno del Castillo de la Duquesa, fue declarado Zona Arqueológica en 2005. En Chullera, junto al mar, se levantan dos torres almenaras, una troncocónica del siglo XVI y otra más antigua, nazarí, de planta cuadrada (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Manilva está 7 km más adelante. Es el último municipio de Málaga en la costa oeste y está a sólo 35 km de Gibraltar. El núcleo urbano histórico se sitúa unos 2 km tierra adentro, en una suave loma rodeada de viñedos. Tiene tres playas magníficas: Punta Chullera, de la Duquesa, junto a un castillo del siglo XVIII perfectamente conservado, y sobre todo, Sabinillas (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de Santa Ana

     El edificio actual, de principios del siglo XVIII, se construyó sobre otro más pequeño y antiguo, de finales del siglo XVI, costeando su edificación el obispado, los vecinos de Manilva y los duques de Arcos, señores de la villa, recayendo el encargo en el maestro Felipe Pérez y cuyas obras se iniciaron en 1776. La fábrica se dio por finaliza­da en 1783, pero en el siglo XIX y en la década de 1940, se realizaron importantes reformas y añadidos.
     Tiene tres naves, separadas por arcos de me­dio punto sobre pilares ochavados, y coro sobre el atrio. La fachada acoge un pórtico tres arcos de medio punto sobre pilares rectangulares, sobre los que -en una combinación de líneas quebradas, cóncavas y convexas, solución muy al uso de la arquitectura de la segunda mitad del siglo XVIII en Málaga y Cádiz-, se levanta una torre­ pórtico, que mantiene restos de pintura mural de motivos arquitectónicos (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Tiene tres naves separadas con arcos de medio punto sobre pilares ochavados, cubriéndose la central con bóveda de medio cañón con lunetos y fajones que bajo un desarrollado entablamento que rematan en placas recortadas; en su interior, en el cuarto de campanas, (puesto que la torre se alza a los pies), se repiten las placas soportando arcos diafragma. El presbiterio y brazos del crucero, que no sobrepasan la amplitud de las naves se cubren igual que la central, alzándose en el crucero una bóveda semiesférica sobre pechinas, resaltando bajo el anillo placas recortadas, soportes de unos jarros de azucena que se introducen en la bóveda como decoración. Tras la cabecera hay una interesante sacristía de planta cuadrada con seis arcos ciegos de medio punto que sirven para centrar el espacio y cubrirla con bóvedas semiesféricas sobre pequeñas pechinas, bóveda que se hundiría y aparece sustituida por techo raso. A los pies pero independiente de la iglesia hay un atrio rectangular estructurado en tres tramos cuadrangulares cubiertos por bóveda de arista separadas por fajones que apoyan en el muro de la iglesia en placas recortadas.
     Al exterior resalta el cuidado aparejo de mampostería y ladrillo visto, con el que se obtiene un ritmo decorativo. La fachada del hastial, que forma el atrio, tiene tres arcos de medio punto sobre pilares rectangulares de ladrillo, con clave resaltada el central y algo rebajado dada su luz más amplia completando con dos cuerpos laterales que superponen diferentes tipos de vanos, en relación con el que preside la portada. El remate de esta fachada opone sus líneas quebradas y cóncavo-convexas a las líneas octogonales de la torre que se alza sobre él. Sus cuatro cuerpos están cajeados, ampliándose la caja central cobijando arcos de medio punto para las campanas, se cubre con tejadillos a cuatro vertientes de tejas de cerámica. Junto a la nave de la Epístola se adosa el cementerio local.
     Las primeras noticias se refieren a la suspensión el decreto inicial que para la construcción de la iglesia emitiera el Obispo, a raíz de una Real Orden del 21 de octubre de 1773, que originó el envío de un informe completo al Consejo Real para que este resolviese. El 16 de Diciembre firmaron escrituras de obligación las fábricas menores con los vecinos de Manilva para solicitar que no se detuvieran las obras. La resolución, favorable pero tardía, dio lugar al comienzo de las obras en 1776, que finalizaron siete años más tarde.
     En 1794 un expediente del mayordomo de fábricas menores manifestaba el "estado ruinoso" de la iglesia; el obispo mandó reconocerla y ante el informe del maestro de fábricas generales menores ordenó la obra indicando al Cabildo su obligación de contribuir como participante de sus diezmos. El Cabildo acordó que se diera un tratamiento general, comunicándole oficialmente la Real Junta de diezmos, a finales de ese año, la obligación de contribuir a la obra y citando también al obispo. La iglesia sufrió nueva restauración en el último cuarto del siglo XIX que afectó fundamentalmente a las armaduras y cubiertas que amenazaban notable ruina (Archivo Temboury) restaurándose nuevamente en 1940 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situado en la llamada Plaza de la Iglesia, el edificio actual de la iglesia parroquial de Santa Ana se construyó sobre otro más pequeño que comenzó a edificarse en 1776 y no concluyó hasta 1783. Contribuyeron a la construcción del nuevo templo el obispado, los vecinos del pueblo y el Duque de Arcos, señor de la villa, dirigiendo las obras el maestro Felipe Pérez. 
     La iglesia tiene 36 metros de largo por 20 de ancho y fue reformada a mediados del siglo diecinueve. La planta de la iglesia presenta una distribución de dos naves laterales y una central con su crucero, presbiterio, atrio, almacenes y sacristía que queda adosada a ella (Diputación Provincial de Málaga).

Castillo de la Duquesa - Museo Arqueológico Municipal de Manilva
     Está ubicado entre dos barrios de Sabinillas, el de San Luís y el del Castillo, en una ancha y extensa playa que se encuentra resguardada por montañas de poca elevación. Su función militar y defensiva es independiente del sistema de atalayas de vigilancia existentes a lo largo de toda la costa. Respondía a la necesidad de proteger este gran fondeadero cercano a Gibraltar en los años en que se trataba, militarmente, de recuperarlo durante la guerra contra Inglaterra a causa del llamado "Pacto de Familia".
     Está formado por mampostería de piedra bermeja, cuidada, colocada en hiladas tendidas; con cantería labrada en los ángulos, así como en la cornisa, la guarnición de los huecos, pretiles y cercos de algunas troneras. Los muros exteriores tienen el pretil a plomo y el paramento escarpado.
     Su ingreso está protegido por un reducto esquinado, con adarve y quince troneras para fusiles. Inicialmente poseyó puerta levadiza accionada por cadenas y garruchas de cobre. El paso hacia el patio se formaliza en un pasillo cubierto por bóveda de cañón. El patio es de 16,7 m por 10,80 m y da ingreso a los cuarteles y dependencias, y a la plaza de armas o azotea, con parapeto para 200 hombres. Su lado meridional es un hornabeque, conformado por dos medios baluartes, que baten los flancos y se hallan trabados por una gola o cortina. Había un revellín circular con una batería de seis cañones de 24.
     Sus dimensiones y distribución son comparables a las del Castillo del Marqués y el de la Herradura en la provincia de Granada.
     En 1767 costeó su construcción D. Francisco Paulino, vecino de Sevilla, al que Carlos III en premio concedió la merced y retribución del mando de una compañía de caballería. El proyecto se debe al ingeniero Miguel del Castillo y lo construyó el maestro José Vargas. La dotación del castillo consistía en un Capitán o subalterno, 25 infantes con un sargento y dos cabos, ocho o diez caballos con otro sargento, 10 artilleros también con el suyo, un guarda de almacén y un capellán. 
     Moñino en su Diccionario Geográfico de 1826 lo nombra refriendo la existencia en él de un destacamento militar, en cambio Madoz en 1846 lo haya deshabitado. En los años setenta del presente siglo servía de vivienda a 16 familias, con un total de ocupación de 70 personas. Aunque precisa de reparaciones, su estado es bastante bueno (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construido en 1767 por Carlos III, es una batería circular de cuatro cañones de calibre 24, cerrada por la gola con un muro aspillerado. Presenta unas características a caballo entre el castillo y la casa fuerte, con unas proporciones gigantescas que revelan en su diseño y estructura que sigue las normas de la arquitectura militar del momento. Constituye uno de los mejores ejemplos de fuerte del s. XVIII
     La fortaleza se encuentra situada junto a la playa La Duquesa y recibe también el nombre de Fortín de Sabinillas, por encontrarse junto al núcleo costero de Sabinillas. Construido en el siglo dieciocho por Francisco Paulino durante el reinado de Carlos Tercero, con el fin de defender a esta zona de las constantes incursiones de piratas y corsarios. Hasta hace unos años el castillo fue utilizado como cuartel de los Carabineros y de la Guardia Civil.
     Actualmente, acoge una tenencia de alcaldía, pero recibe numerosas visitas por su importancia tanto arquitectónica como histórica. La fortaleza se construyó aprovechando unos viejos muros dejados por los romanos y que apenas superaban un metro de altura. La estructura del castillo albergaba un destacamento para la caballería y otro para la infantería, así como un pajar, una cocina y una capilla. Actualmente es un lugar de encuentro de citas culturales y de ocio, además, se pueden visitar algunos restos arqueológicos encontrados en la zona.
     El Museo Arqueológico Municipal está situado en El Castillo de la Duquesa. Los objetos expuestos provienen en su totalidad del yacimiento arqueológico romano del “Entorno del Castillo de la Duquesa” que presenta una cronología que abarca desde finales del siglo I d.C. hasta inicios del V d.C. Se exhibe una colección de cerámica común romana, ajuar funerario, adornos personales. Se exhiben también anzuelos, utensilios de vida cotidiana, monedas etc.
     Cabe destacar El Castillo de la Duquesa, fortaleza que se encuentra situada junto a la playa La Duquesa y recibe también el nombre de Fortín de Sabinillas, por encontrarse junto al núcleo costero de Sabinillas. Construido en el siglo XVIII por Francisco Paulino durante el reinado de Carlos III, con el fin de defender a esta zona de las constantes incursiones de piratas y corsarios. Hasta hace unos años el castillo fue utilizado como cuartel de los Carabineros y de la Guardia Civil (Diputación Provincial de Málaga).

Ingenio Chico
     El Ingenio Chico es uno de los dos ingenios de azúcar que construyó el Duque de Arcos en estas tierras. El acueducto conserva la unión con el resto de la construcción en tapial, recordándonos las construcciones medievales y haciéndonos pensar en la mano de obra de tradición morisca (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de San Luis de Sabinillas
     La Parroquia de San Luis de Sabinillas se encuentra en el núcleo urbano de San Luis de Sabinillas, en la Plaza de San Luis (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de la Chullera
     Se ubica en el límite occidental de la provincia de Málaga, entre dos ensenadas. Quedó situada en el mando de Estepona y término municipal de Manilva, distante media legua a Levante del río Guadiaro. Fue la más occidental de las instalaciones militares del Reino de Granada, hasta que fue transferida a dicha jurisdicción de la Torre de Guadiaro. 
     El comienzo de la N-340 en la provincia de Málaga está marcada por la presencia de la Torre de la Chullera, en el extremo de la punta del mismo nombre. Su posición estratégica permite dominar la costa gaditana hasta el peñón de Gibraltar y los primeros kilómetros de la malagueña. En pleno trazado curvo se puede divisar esta torre que queda en la parte sur de la carretera, en una porción de terreno en el que se aprecian algunas transformaciones que no permiten acercarse a la torre con facilidad.
     Es de forma troncocónica, siendo la longitud de la circunferencia de la base de 23.40 metros lo que supone un diámetro de 7.45 metros, que pasa a ser de 5.75 metros en el exterior de la azotea. La altura es de 10.05 metros hallándose la puerta de ingreso a una cota de 6.15 del suelo. La escarpa es de 75 cms lo que supone un desplome de 7.5 por ciento.
     Fue fabricada con mampostería de piedra pequeña caliza y bermeja, colocada en hiladas horizontales. Su cuerpo alto parece responder a una reedificación de principios del siglo XVI, a juzgar por su composición, con mampuestos reducidos y desordenados, en ellos se intercalan algunos ladrillos a tizón. En su lado alto occidental se conserva un trozo enlucido llagueado en blanco que es característico de iglesias y fortalezas malagueñas y granadinas e principios del XVI. También se encuentra un revoco muy posterior en el basamento macizo.
     Este torreón contaba con agua de pozo y retransmitía las alarmas entre las torres de Guadiaro y la del Salto de la Mora, esto es, cubriendo 9 km. Su conservación es muy buena, tan sólo en la base se ha deteriorado por robo de piedras; se conserva la bóveda, parte del pretil, la puerta y la ventana de vigilancia; sobre éstos huecos están las ménsulas de piedra que sostuvieron los matacanes de protección.
     Encontramos noticias sobre esta torre en 1497 en las "Instrucciones para la guarda de la Costa" dadas por los Reyes Católicos a las ciudades, villas y lugares del Obispado de Málaga. En aquel momento se le asignaban tres guardas, que habían de costear los mudéjares de Casares con la ayuda de los de la Serranía de Villaluenga, de lo que cabe deducir la existencia de una construcción de origen andalusí en aquel momento.
     También aparece referencia a esta atalaya en la Provisión de 1501, pagando igualmente sus tres guardas los habitantes de Casares, como se había hecho hasta entonces.
     Ya se la denominaba en esos momentos Torre de la Chullera y hacia 1780 se la conoció también como Torre de la Culebra, tomando el nombre de un arroyo cercano.
     Una real cédula de 1516 inquiría la necesidad de construir una nueva torre en la boca del río Guadiaro, seguramente en sustitución de otra pequeña, cilíndrica, de piedra en bruto y poco espesor, que había sido destruida por un rayo. La nueva atalaya es mayor, sólida de forma troncocónica y realizada en mampostería. En aquel momento, la Torre de Chullera fue dotada con tres guardas.
     En la visita realizada en 1571 por Antonio de Berrio y Luis Machuca, encontraron la Torre de la Chullera en buen estado, pues sólo necesitaba dos celemines de yeso o de mezcla para repellar la bóveda, que como cualquier reparo era a costa de los propios de Gibraltar. Seguía teniendo una dotación de tres guardas, que pagaba el Duque de Arcos, pero aconsejaron doblarla para atender las escuchas en las Calas del Lantisco y de las Adargas.
     En 1739 el Marqués de Valdecañas la cita como las más occidental del litoral del Reino de Granada, encontrándola en buen estado. Seguía siendo mantenida por el Duque de Arcos.
     En el informe sin firma de 1759 figura que esta torre se hallaba en buen estado.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli anotó que la Torre de la Chullera se hallaba en buen estado y tenía capacidad para dos cañones de a 4 libras, pero sólo tenía uno desmontado. El Duque de Arcos continuaba sufragando sus torreros.
     En el estado de las torres realizado en Málaga el 15-11-1763 por Juan de Urbina la Torre de la Chullera tenía dos torreros y un cañón de a 4 libras.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre de la Chullera, del partido de Estepona, con un cabo y tres torreros de dotación.
     En la relación de 1765 Esteban Aymerick anotó que la Torre de la Chullera tenía poca capacidad para dos cañones, por lo que sólo se instalaría uno de a 4 libras, previo refuerzo de su bóveda y diversos recalzos y repellos, presupuestando dichos trabajos en 1710 reales de vellón.
     El Plan General de Obras redactado en 1767 por José Crame señaló que la Torre de la Chullera necesitaba reforzar su bóveda y rebajar el parapeto a la altura de su barbeta para admitir los dos cañones de a 4 libras de su dotación y otros reparos que fueron presupuestados en 1500 reales de vellón.
     En el informe redactado por Ramón de Nabas el 26-12-1773 se indicó que la Torre de la Chullera se hallaba en buen estado.
     En la relación redactada por Francisco Gozar el 18-8-1774 anotó que la Torre de la Chullera, capaz para dos cañones de a 4 libras, se hallaba en buen estado. En el informe realizado en Málaga el 12-12-1781 por el mismo Gozar señaló que la Torre de la Chullera necesitaba 800 reales de vellón para sus reparos, cuyo pago correspondía al Duque de Arcos.
     En 1783 Joaquín de Villanova anotó que la Torre de la Chullera necesitaba medio cahíz de cal para ciertos revocos y una puerta con su cerrojo, presupuestándolo en 200 reales de vellón.
     En 1784 José de Veciana anotaría que la conservación y mantenimiento de la Torre de la Chullera, igual que las de la Duquesa y del Salto de la Mora, era a cargo del Duque de Arcos.
     En el informe fechado en Granada el 31-1-1821 por Juan Pérez señaló que la Torre Atalaya de la Chullera necesitaba pequeños reparos que presupuestó en 400 reales de vellón (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se encuentra esta torre en el límite occidental de la provincia. En 1497, ya se la denominaba Torre de la Chullera. Una real Cédula de 1516 inquiría la necesidad de construir una torre nueva en la boca del río Guadiaro, seguramente en sustitución de otra pequeña, cilíndrica, de piedra en bruto y poco espesor, que había sido destruida por un rayo.
     La nueva atalaya es mayor, sólida, de forma troncocónica y mampostería. La circunferencia de la base tiene una longitud de 23,40 m., lo que supone un diámetro de 7,45 m. y 5,75 es el del exterior de la azotea. La altura total es de 10,05 y la puerta de ingreso se haya a 6,15 del suelo. La escarpa es de 75cm., lo que responde a un desplome de 7,5 por ciento. La mampostería es de piedra pequeña, caliza y bermeja, colocada en hiladas horizontales. Su cuerpo alto parece rehecho, a principios del siglo XVI, ya que sus mampuestos son reducidos y desordenados, en ellos se intercalan algunos ladrillos a tizor. Servía de amparo a los ganaderos, pasajeros y a los que cortaban madera para artillería.
     Su conservación es buena, se conserva la bóveda, parte del pretil, la puerta y la ventana de vigilancia. Sobre estos huecos están las minúsculas de piedra que sostuvieron los matacanes de protección (Diputación Provincial de Málaga).

Yacimiento Arqueológico Castillejos de Alcorrín
     Este yacimiento se localiza sobre un cerro cuya coronación es amesetada y se encuentra separado por dos vaguadas. Se trata de un asentamiento fortificado que cuenta con una potente muralla que rodea todo el recinto, con bastiones circulares en uno de sus frentes. Las intervenciones han permitido datarlo a principios del primer Milenio a. C., por lo tanto, se adscribe a un horizonte cultural del Bronce Final.
     El elemento más conocido es la muralla, siendo su sector norte el más documentado, donde se ha constatado que ésta se apoya directamente sobre el suelo natural, excepto en las zonas en las que para salvar el desnivel se construye una zarpa o zócalo de grandes mampuestos. En cambio, el sector oeste es el más monumental, porque al tratarse de la parte de más fácil acceso se realiza un refuerzo de la muralla, para garantizar la seguridad. Por otro lado, el sector este es uno de los más interesantes porque enlaza con otro lienzo de la muralla mediante un bastión con una planta muy singular.
     En el recinto destaca, por la época a la que se adscribe, un lienzo de muralla que conectaría con una posible torre avanzada que cumple una doble función, por un lado facilitar el acceso a un acuífero ubicado a los pies de dicha torre, que garantizaba el suministro de agua, y por otro lado la defensa desde una de las vaguadas.
     Los estudios realizados indican que la técnica predominante en la construcción del perímetro es mediante mampostería, generalmente de mayor tamaño en el interior y que se rellena a base de ripios de pequeño tamaño. También dichas intervenciones han detectado un nivel de cronología romana de escasa potencia que quedó colmatado por un derrumbe sobre el que se localiza una unidad de gran potencia que data de finales del siglo VI.
     Aparte de los elementos estructurales, se han recuperado en los diversos trabajos de excavación una serie de bienes muebles, en concreto cerámica a mano, bruñida, donde predominan los cuencos carenados con perfiles suaves en S, así como ollas con motivos incisos, aunque también se han registrado algunos casos de cerámica a torno que se corresponderían con ánforas fenicias. Por otro lado, en otra de las campañas se documentó un conjunto cerámico con predominio de cerámicas lisas, mientras que la cerámica decorada se representa mediante bandas de líneas paralelas entrecruzadas y otras de impresiones circulares.
     Por otro lado, es relevante la presencia de malacofauna que revela la importancia del marisqueo como base de la subsistencia de los habitantes de este asentamiento, así como la documentación de escorias reflejan la actividad en este poblado de los procesos de transformación metalúrgica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El yacimiento, localizado en el año 1989 en el Cerro de los Castillejos, está considerado por los expertos como uno de los diez más importantes de la época en Andalucía. Los restos corresponden a una fortaleza de siglo VIII. El recinto arqueológico, de la cultura tartessica, presenta según los expertos singularidades como su extensión (una dimensión de 22 hectáreas, equiparable a los edificios más grandes de la época), la novedad de sus construcciones para la defensa del territorio y la conservación del trazado del recinto prácticamente completo. Un hallazgo de gran interés que la Junta de Andalucía ha querido proteger, declarando esta zona como Bien de Interés Cultural.
     La muralla presenta una anchura de 4,30 metros, una potencia conservada de 1,68 metros de altura, con once hileras de piedras. A lo largo del perímetro de construcción aparecen torreones que evidencian el potencial de desarrollo de este poblado, gracias al comercio con los fenicios, y las soluciones arqueológicas complejas para la defensa de este asentamiento. Así, el recinto pudo servir de refugio a las jefaturas que controlaban el territorio. Los arqueólogos que han trabajado en las prospecciones confirman que esta fortaleza no está aislada. A menos de un kilómetro en dirección sur se encuentran materiales de una atalaya que comunicaba visiblemente el asentamiento con la costa.
     Las investigaciones realizadas no han podido determinar el grado de ocupación de este territorio, sin embargo, apuntan a que no estuvo en uso más de un siglo. Los materiales encontrados señalan que en el año 530 se vuelve a ocupar por los romanos, como cantera de materiales o para estabular ganado. Han aparecido materiales cerámicos consistentes en fragmentos de cazuelas y ollas para cocinar y almacenar alimentos, elaboradas todas ellas a mano, predominando los acabados bruñidos, típicos del Bronce Final (Diputación Provincial de Málaga).

Centro de interpretación Viñas de Manilva (CIVIMA)

    El Centro de Interpretación Viñas de Manilva (CIVIMA) cuenta con los siguientes espacios expositivos:
        – Sala Audiovisual: Visualización de un documental sobre aspectos relacionados con el proyecto y el municipio de Manilva.
        – Sala de Viticultura: Espacio destinado a la descripción, mediante imágenes y objetos, de las particularidades de la viticultura de Manilva, como son las variedades de vid cultivadas, morfología de la planta, labores tradicionales o útiles empleados.
        – Sala de Enología: Espacio expositivo destinado a la descripción de la elaboración del vino, comparando los sistemas tradicionales y modernos.
        – Sala de la Vendimia y la Fiesta de la Vendimia: Se puede contemplar el tradicional “sombrajo” de caña, lugar donde se realizaban las tareas de procesado de la uva antes de llevarla al mercado. Fotografías de varias épocas relativas a las fiestas y costumbres de la viticultura. Descripción y uso de los paseros para la elaboración de pasas y uva para obtención de vinos dulces.
     Además, en el edificio anexo de CIVIMA se encuentran ubicadas las Bodegas Nilva. (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Ana, Castillo de la Duquesa - Museo Arqueológico Municipal, Ingenio Chico, Iglesia de San Luis de Sabinillas, Torre de la Chullera, Yacimiento Arqueológico Castillejos de Alcorrín, y Centro de Interpretación Viñas de Manilva) de la localidad de Manilva, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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