Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Relicario de San Mauricio, anónimo, en el Altar de las Reliquias, de la Iglesia del Convento de San José del Carmen, "Las Teresas", de Sevilla.
Hoy, 22 de septiembre, en Agauno (hoy Saint Maurice d´Agaune), en la región de Valais, en el país de los helvecios, Santos mártires Mauricio, Exuperio, Cándido, que siendo soldados, al decir de san Euquerio de Lyon, fueron sacrificados por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Maximiano, juntamente con sus compañeros de la misma legión Tebea y el veterano Víctor, ilustrando así a la Iglesia con su gloriosa pasión (c. 302) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el Relicario de San Mauricio, anónimo, en el Altar de las Reliquias, de la Iglesia del Convento de San José del Carmen, "Las Teresas", de Sevilla.
El Convento de San José del Carmen (Las Teresas), se encuentra en la calle Santa Teresa, 5; en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
En el Convento de San José del Carmen "Las Teresas" podemos contemplar el Altar de las Reliquias, del que forma parte el Relicario de San Mauricio, de tela pintada y bordada, obra anónima barroca, realizada entre 1600 y 1631, tiene unas medidas de 32 x 33 x 3 cms.
En un formato polilobulado decorado con rosetas de pasamanería, el botón central muestra, sobre fondo paisajístico, a san Mauricio, de medio cuerpo, vestida con la clámide romana sobre el peto portando una espada que reposa sobre su hombro izquierdo. La cabeza muestra los rasgos de un hombre joven de rizada cabellera y barba poco poblada cubierto con casco romano, que dirige la mirad al frente, figurando en primer plano un yunque y un martillo como símbolos iconográficos.
Santo militar cuyo nombre, que sería una corrupción de Moisés, por etimología popular se asimiló a Maurus (Mauro o Moro), lo cual explica que se lo haya representado de raza negra. Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Relicario de San Mauricio, anónimo, en el Altar de las Reliquias, de la Iglesia del Convento de San José del Carmen, "Las Teresas", de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.
Hoy, 22 de septiembre, en Agauno (hoy Saint Maurice d´Agaune), en la región de Valais, en el país de los helvecios, Santos mártires Mauricio, Exuperio, Cándido, que siendo soldados, al decir de san Euquerio de Lyon, fueron sacrificados por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Maximiano, juntamente con sus compañeros de la misma legión Tebea y el veterano Víctor, ilustrando así a la Iglesia con su gloriosa pasión (c. 302) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el Relicario de San Mauricio, anónimo, en el Altar de las Reliquias, de la Iglesia del Convento de San José del Carmen, "Las Teresas", de Sevilla.
El Convento de San José del Carmen (Las Teresas), se encuentra en la calle Santa Teresa, 5; en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
En el Convento de San José del Carmen "Las Teresas" podemos contemplar el Altar de las Reliquias, del que forma parte el Relicario de San Mauricio, de tela pintada y bordada, obra anónima barroca, realizada entre 1600 y 1631, tiene unas medidas de 32 x 33 x 3 cms.
En un formato polilobulado decorado con rosetas de pasamanería, el botón central muestra, sobre fondo paisajístico, a san Mauricio, de medio cuerpo, vestida con la clámide romana sobre el peto portando una espada que reposa sobre su hombro izquierdo. La cabeza muestra los rasgos de un hombre joven de rizada cabellera y barba poco poblada cubierto con casco romano, que dirige la mirad al frente, figurando en primer plano un yunque y un martillo como símbolos iconográficos.
Pese a la cartela en la que figura el nombre del santo, puede pensarse por la presencia del yunque y la similar indumentaria utilizada en la iconografía que la imagen pueda referirse a san Adriano (Guía Digital de Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Mauricio, mártir; Santo militar cuyo nombre, que sería una corrupción de Moisés, por etimología popular se asimiló a Maurus (Mauro o Moro), lo cual explica que se lo haya representado de raza negra.
Según la Leyenda Dorada era el jefe (primicier) de la Legión tebana que se había reclutado en la Tebaida, Egipto. Enviada a combatir al norte de Los Alpes, la legión se acantonó en Agaune en Valais. Como san Mauricio y sus soldados se negaron a ofrecer sacrificios a los ídolos, el emperador Maximiano ordenó cercar a los rebeldes que se dejaron matar sin ofrecer resistencia. Oficiales y soldados abandonaron las armas y ofrecieron sus cuellos a las hachas imperiales. La Legión en principio fue diezmada, y luego completamente exterminada, en 285 o en 302.
El relato de este martirio colectivo de objetores de conciencia nos ha sido transmitido por la Passio Agaunensium martyrum redactada en el siglo V por Euquerio (fr.: Eucher), obispo de Lyon. Sin duda debe tenerse en cuenta la exageración hagiográfica y reducir la Legión al número de efectivos de una cohorte, así como las Once mil vírgenes deben reducirse a once.
Además, numerosos compañeros de san Mauricio consiguieron escapar a la matanza de Agaune. Y de hecho, san Urso, que fue decapitado en Soleure, san Gereón que llegó hasta Colonia y san Víctor que alcanzó Xanten, se consideraron miembros de la Legión tebana.
El san Mauricio de Egipto sin duda es una duplicación de otro san Mauricio griego, que fue martirizado en las mismas circunstancias en Siria, en Apamea.
CULTO
Lugares de culto
La cuna del culto del mártir es la abadía de Agaune, en la región de Valais, que adoptó el nombre de Saint Maurice. Sobre la tumba del santo, el rey Segismundo de Borgoña edificó una iglesia que conserva sus reliquias en un arcosolio del siglo V y que se convirtió en un gran centro de peregrinación. Este santo copto del Egipto cristiano se convirtió así en el santo nacional helvético. La cruz blanca sobre fondo rojo que está en las armas de Suiza fue, originalmente, la insignia de san Mauricio y de la Legión tebana. Guarda semejanza con la cruz roja de san Jorge, otro santo militar de origen oriental que perdura en la bandera (Union Jack) de Inglaterra.
Desde Suiza, que es una encrucijada de caminos, el culto de san Mauricio irradió hacia Francia, Alemania e Italia.
En Francia se lo veneraba sobre todo en el valle del Ródano. La catedral de Vienne del Delfinado poseía su cabeza y escudo. En la región de Tarentais, Bourg Saint Maurice y la iglesia de Salins que dependía de la abadía de Agaune están puestos bajo su advocación.
En el valle del Loira, la catedral de Angers también está puesta bajo su advocación, porque san Martín donó un frasco de sangre de los mártires de la Legión tebana. La catedral de Tours estaba dedicada a él antes de ponerse bajo la advocación de san Gaciano. Por último, citemos en los alrededores de París el municipio de Saint Maurice, separado de Charenton, donde se editaba una revista titulada la Thébaine. También se lo veneraba en Los Vosgos, en Épinal.
Alemania lo había acogido en Magdeburgo y sobre todo en Halle, Sajonia. El palacio episcopal de dicha ciudad llevaba el nombre Moritzburg y el tesoro más preciado de la colegiata que estaba dedicada al santo, era su estatua relicario de plata. En Colonia había una iglesia puesta bajo su advocación.
En Italia se había convertido en el patrón del Piamonte, próximo a la región suiza de Valais y también en el de la Casa de Saboya que en 1430 creó la orden militar de san Mauricio. El culto del santo se extendió por todo el norte de Italia, hasta Milán y Mantua, cada una de las cuales dedicó una iglesia a san Maurizio.
Patronazgos
Sus patronazgos no eran muy numerosos. No obstante era el patrón de los caballeros, de los cruzados, de los soldados y sobre todo el de la Guardia suiza del papa. Entre los santos guerreros, se diferencia de san Jorge, patrón de los jinetes, en el hecho de ser patrón de los soldados de infantería.
Los tintoreros lo adoptaron a causa del color de su piel teñida de un negro indeleble. En París, en el barrio Saint Marceau, la antigua iglesia de Saint Hippolyte, parroquia de la Manufactura Real de los Gobelinos que tenía un taller de tintorería para tratar los tapices, era también la sede de una cofradía de san Mauricio.
En Venezuela se lo invoca contra la plaga de langostas.
ICONOGRAFÍA
En alusión a su origen africano, pero sobre todo a causa de una asociación de ideas entre Mauricio y Moro, suele representárselo, sobre todo en el arte alemán, con los rasgos de un negro africano: pelo rizado, nariz aplastada y labios gruesos. Por un mecanismo semejante de etimología popular, el veneciano Cristóforo Moro se convirtió en el Otelo de Shakespeare, el Moro de Venecia.
Junto al rey negro de la Adoración de los Reyes Magos, el eunuco etíope bautizado por san Felipe y san Gregorio el Moro, es uno de los escasos «hombres de color» de la iconografía cristiana.
En su calidad de jefe de una legión romana, está representado con armadura de caballero. Es el tipo del caballero negro en oposición a san Jorge, el caballero blanco. Lleva espada y lanza con pendón o gonfalón y se apoya en un escudo. A veces, a causa de un despropósito con la palabra latina dux (lat.: jefe), se ha reemplazado el casco de soldado con una corona ducal.
Sobre el gran sello del capítulo de la abadía de Saint Maurice se lo ve montado a caballo, como san Jorge; pero lo más frecuente es que vaya a pie. Es un santo militar más pedestre que ecuestre (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Más sobre el Convento de San José del Carmen, "Las Teresas", en ExplicArte Sevilla.




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