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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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domingo, 12 de octubre de 2025

Un paseo por la avenida de La Raza, o Las Razas (XXXIII avenida de la Raza durante la Exposición Iberoamericana de 1929)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la avenida de La Raza, o Las Razas (XXXIII avenida de la Raza durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella.
     Hoy, 12 de octubre, es el Día Nacional de España, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la avenida de La Raza, o Las Razas (XXXIII avenida de la Raza durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella.  
     La avenida de La Raza, o Las Razas es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio Sector Sur-La Palmera-Reina Mercedes, del Distrito Bellavista-La Palmera; y va de la avenida de Moliní, hasta la avenida de Ucrania.
     La avenida de La Raza, o Las Razas formó parte de la Exposición Iberoamericana de 1929, bajo el nombre de XXXIII avenida de la Raza.
     La avenida no posee siempre una adscripción precisa. En términos generales corresponde a un gran eje urbano, bien caracterizado desde el punto de vista genético, porque estructura el crecimiento de la ciudad; morfológico, ya que es ancha; y funcional, sobre todo por canalizar el tráfico rodado. Sin embargo, de acuerdo con esta definición, no hay razones, más que las convencionales, para considerar a unas vías como avenida y su prolongación, como calle. En otros casos, las avenidas constituyen el eje principal de un sector determinado o de una barriada, y si bien poseen las características de vía principal en relación a ese sector, no alcanzan dicho valor en el conjunto de la ciudad. La avenida posee sobre todo un valor simbólico, y prueba de ello es que en Sevilla la avenida por excelencia es la hoy denominada de la Constitución, centro neurálgico de la ciudad, tanto de sus fiestas religiosas como de la actividad bancaria, y así es es reconocida sólo como la avenida.  
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.  
     Rotulada en 1924 con esta denominación alusiva a la Hispanidad, relacionada con la Exposición Iberoamericana de 1929. Trazada al construirse las nuevas instalaciones portuarias (canal de Alfonso XIII y corta de Tablada) con motivo de la Exposición citada, sobre el antiguo camino del Batán, que discurría entre las huertas del Carmen y del Paraíso hacia el cauce antiguo del río Guadaira. En 1912 ya se proyectó una gran avenida paralela al futuro canal, que nacía en una gran plaza elíptica y que se denomi­naba avenida de los Estados Americanos, concebida como una vía de longitud indefinida. En 1924 Aníbal González configura otro proyecto de una avenida en fondo de saco con una serie de plazas de diferentes formas y tamaños que se alinean a lo largo de una vía de 50 m .de anchura. Finalmente se realizará esta calle paralela como acceso a los almacenes de la zona portuaria, con una configuración recta. En ella terminan Corpus Christi, Páez de Rivera, Profesor García González y avenida del Padre García Tejero; nace Tarfia, por el lado de los impares, y atraviesa perpendicularmente la avenida Cardenal Bueno Monreal. Presenta reciente pavimento de asfalto, pues hasta 1985 estaba adoquinada, y su acerado es de cemento. La calzada está dividida por una mediana central de cemento, en la que se sitúan las farolas dobles de báculo que soportan el alum­brado público. 
     La acera de los pares está flanqueada en su primer tramo por organismos oficiales de competencias portuarias: jardines de la Comandancia Militar de Marina, Servicio de Sanidad Exterior, Correos, Aduana, y una línea de naves de alma­cenamiento construidas en ladrillos vistos y tallados, con ornamentos cerámicos, que formaron parte de la Exposición. De estilo regionalista, continúan cumpliendo la función para la que inicialmente fueron concebidos. Unas calles abiertas entre estas naves comunican esta vía con la avenida de Guadalhorce a través de unas cancelas de control. La acera de los impares está a su vez flanqueada por el edificio Elcano en su primer tramo, que cuenta con algunos establecimientos especializados y un bar en su planta baja, y por otra serie de edificios oficiales (Servicio de Trabajos Portuarios) y sociales de la Marina, así como naves de almacenamiento, una estación de servicio y terrenos sin urbanizar que en buena parte son utilizados por grandes camiones para su estacionamiento nocturno. El arbolado lo forman una línea de fresnos en la acera de los pares, y  en los impares hay al principio una línea de fresnos y luego otras de arces. Esta avenida tiene una función claramente orientada al servicio portuario. Al enlazar las carreteras de Cádiz y Huelva soporta un intenso trafico rodado, especialmente de vehículos pesados [Miguel Cruz Giráldez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la Historia del Día Nacional de España
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     El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón desembarcó junto con sus hombres a la isla Guanahaní, en el archipiélago de las Bahamas, dando comienzo a un puente cultural entre los pueblos de América y España que se mantiene hasta hoy. Fue en 1892, al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, bajo la regencia de María Cristina, cuando en un real decreto se propuso hacer coincidir esa efeméride con la celebración de la Fiesta Nacional. La ley de 1987, que estableció por ley la fecha como Fiesta Nacional de España, explicó así los motivos para hacer coincidir ambas fechas: "La fecha elegida, el 12 de Octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos".
     Aunque 'popularmente' se conoce como Día de la Hispanidad, y así se denomina en algunos otros países Latinoamericanos, la ley de 1987 establece que lo que se celebra el 12 de octubre es la Fiesta Nacional de España, sin mencionar la hispanidad. No siempre ha sido así, en un Real Decreto anterior, de 1981, por el que se establecían normas para la celebración del 12 de octubre, se hablaba del día de la Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad. Y antes de eso el 12 de octubre se había denominado Día de la Raza, un nombre que aún conserva 'popularmente' en algunos países americanos. La denominación de Día de la Raza es citado por primera vez en enero de 1913 en una hoja difundida por la asociación Unión Ibero-Americana de Madrid, como una idea de su presidente, el exalcalde de Madrid y exministro Faustino Rodríguez San Pedro, para unir a todos los pueblos de habla hispana.
     La idea cuajó y a lo largo de los primeras décadas del siglo XX distintos países de Latinoamérica comenzaron a instaurar el 12 de octubre como festivo en sus territorios, utilizando algunos la denominación de Día de la Raza, como el caso de Honduras, donde aún se utiliza. Otros países, como Argentina o Nicaragua, acogieron en un primer momento la denominación de Día de la Raza, pero posteriormente cambiaron la fiesta de nombre: a Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en Argentina, y a Día de la Resistencia Indígena, en Nicaragua.
     El Día de la Hispanidad no tiene nada que ver con el Día de las Fuerzas Armadas, entonces... ¿Por qué desfilan las Fuerzas Armadas? La razón es "realzar en lo posible" la conmemoración de la Fiesta Nacional de España y "buscar en la misma la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la nación española", según se explica en un Real Decreto de 1997 que estableció por ley el desfile militar. 
     En virtud de ese texto legal, se trasladaron al 12 de octubre los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas, al considerar que tal medida "resalta la identificación de las Fuerzas Armadas con la sociedad a la que sirven, uniendo el más brillante acto anual de las mismas a los demás de celebración de este día" (Europa Press).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la avenida de La Raza, o Las Razas, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

La avenida de La Raza, o Las Razas, al detalle:
Edificio Elcano
Pabellón de la Compañía Arrendataria de Tabacos
Pabellón de la Marina Mercante
Galerías Comerciales

viernes, 1 de noviembre de 2024

El desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
     Hoy, 1 de noviembre, es el aniversario (1 de noviembre de 1929) de la visita oficial de los Reyes de España al Pabellón Industrial Vascongado, para la Exposición Iberoamericana de 1929, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
     El desaparecido Pabellón Industrial Vascongado para la Exposición Iberoamericana de 1929 [nº 57 en el plano oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929], se encontraba en la XXXIII avenida de la Raza, a la altura de la XXXVI avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929, actualmente la avenida de la Raza, a la altura del final de la calle Páez de Ribera; en el Barrio de Sector Sur-La Palmera-Reina Mercedes, del Distrito Bellavista-La Palmera.
   Para la Exposición Iberoamericana, las Diputaciones Provinciales edificaron sus respectivos pabellones representativos y, en el caso de la región andaluza, cada una de las provincias construyó un edificio propio. Como ya estaba previsto en Emplazamiento General de 1925, estos pabellones se levantaron en el Sector Sur, distribuyéndose en torno a la Plaza de los Conquistadores, que realizara José Granados de la Vega. Tan sólo quedaban aislados del conjunto el de Extremadura, que se localizó en el Prado de San Sebastián, y el de Sevilla, hoy Teatro Lope de Vega y Casino de la Exposición, que lo hizo en la Avenida de María Luisa, en  terrenos de los antiguos Jardines de San Telmo.
   Todos desaparecieron, salvo la parte permanente del Pabellón Vasco (hoy Centro de Oncología - Hospital Duques del Infantado), con frente a la actual calle Sor Gregoria de Santa Teresa, y la torre del cordobés, situado junto a las pistas deportivas de la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica. Así pues, ambos constituyen lo único que se conserva de la partici­pación regional en el Certamen Iberoamericano.
   La asistencia de las regiones españolas ya quedaba prevista en el Plan General del Certamen, elaborado por Aníbal Gonzá­lez en 1911, pues aunque la idea de la muestra había nacido con carácter esencialmente ultramarino (de hecho, Rodríguez Ca­so proyectaba una Exposición Internacional Hispano­ Ultramarina o Exposición Internacional España en Sevilla), las regiones españolas también concurrieron.
     En su proyecto, el Arquitecto General distinguía cinco partes:
   1.) Exposición Nacional de Bellas Artes, 2) Exposición de los Estados Americanos, 3) Instalaciones regionales españolas, etnografía y arqueología, 4.) Sevilla histórica y tradicional, 5.) Parque de Atracciones.
   Sin embargo, la participación regional, como sucedió con la internacional, se dejó a un lado. Fue necesario un cambio de ritmo en la evolución de la empresa, para que la concurrencia española se viera estimulada. Este cambio, que vino dado por Primo de Rivera, sobre todo a partir de 1925, no se refirió únicamente a la asistencia in­ternacional. Además de pretender solucionar los problemas de política exterior mediante la participación americana, deseaba el dictador mostrar al exterior la imagen de una España unida, sobre todo en aquellos mo­mentos, en que era tan amenazante el peligro regionalista.
     Por ello, en Marzo de 1925, se aceleraron las gestiones para la participación de las distintas regiones españo­las. Se las invitaba, a colaborar concurriendo con pabellones representativos, donde expusieran su propia cultura aportando "todas sus características típicas: viviendas, costumbres, indumentarias, cantes, bailes, productos manuales y naturales... El Comité encomendó la difusión del Certamen a la Comisión de Regiones, cuyo presidente, Rodríguez Caso, organizó tres viajes de propaganda ese mismo año. Con ellos se intentaba formar en cada provincia una junta en pro de la muestra, que se encargase de la edificación de un pabellón. El primero de ellos fue a Castilla (Mayo), el segundo a las Provincias del Norte (Navarra, Álava, Guipúzcoa, Vizcaya, Santander, Asturias, Segovia, Logroño, Burgos y León, en Agosto) y el último a Galicia. Castilla la Vieja, Salamanca y Extremadura (Noviembre). Pero estos viajes propagandísticos resultaban demasiado caros y hubo que suspenderlos. Fue entonces cuando se decidió encomendar la participación a cada Diputación Provincial.
     En 1928 ciertas entidades de la industria, el comercio y la navegación del País Vasco determinaron concurrir por separado en un edificio propio y de forma independiente respecto al pa­bellón oficial. Levantaron un edificio subvencionado por las Cámaras de Comercio de las tres provincias y que se denominó de forma genérica "Pabellón Industrial Vasco''.
     Su autor fue el arquitecto Francis­co Urcola Lazcanotegui, dirigiendo la obra Leopoldo López. En sus instalaciones estuvieron presentes los Ayuntamientos de San Sebastián y Bilbao, la Casa de Éibar y la Sociedad Española de Irún, entre otros organismos.
     El pabellón tenía una planta de acusado carácter longitudinal, con 71 m. de fachada por 34,80 m. de fondo. Da­da su provisionalidad, se construyó sobre estructura metálica, con paramen­tos de madera simulando un basamento pétreo y fábrica de ladrillo en las partes altas.
     Se accedía al edificio por un pórtico central con arco de medio punto, de­corado con los escudos de las tres Di­putaciones. Simulaba grandes y sóli­dos sillares pétreos. Simétricamente, una doble "loggia", de cinco arcos de medio punto sobre pilares, se articulaba con sendas salas angulares a derecha e izquierda, dedicadas a los Ayuntamientos de San Sebastián y Bilbao, respectivamente. Estas, de apenas 9 m. en su lado mayor, recibían abundante luz de los ventanales que se abrían en todos sus muros, triples en el cuerpo alto y simples en el bajo. Cubiertas a cuatro aguas, las voladuras de sus cornisas no quedaban tan acentuadas como en el pabellón perma­nente.
     El resto del edificio se destinaba a exhibiciones, salvo un pasillo perimetral que facilitaba el recorrido por el re­cinto. El cuerpo del pabellón quedaba dividido en dos salas con cubierta de cercha metálica sobre pies derechos del mismo material. Se revestía al exterior con paneles de madera de trazado mixtilíneo, similares a los de las loggias de fachada. Dadas las dimen­siones de la edificación y las evidentes necesidades lumínicas, en cada fachada lateral se abrían seis vanos apaisados y ventanales con marcos cuadrilobulados decorados con veneras.
     Por último, a título de curiosidad nos referiremos a las piezas expuestas en el pabellón de lo que tenemos conocimiento a través de la prensa de la época. La planta baja y el piso primero se destinaron a exhibición. No ocurrió así con el alto, como ya referimos. En una de las salas de la planta baja se exponían biografías de los fundadores de Montevideo y Buenos Aires, aludiendo a la influencia que tuvo Vizcaya en la Conquista de América. Otras obras que allí se expusieron fueron: cuadros de Zuloaga; el San Ignacio de Salaverría; una maqueta de la Torre de Háriz (en que nació fray Juan de Zumárraga, primer obispo de Méjico); otra de la Torre de Muncháriz (de la abadía de la que procedía aquél); una reproducción de la casa solar de Loyola; otra de la nao "Victoria", en que emprendió Magalla­nes la vuelta al mundo... También se expusieron valiosos documentos cedidos por el Ayuntamiento de Oñate, entre ellos un incunable que es una crónica de Nuremberg del año 1493.
     La exposición continuaba en torno al "hall" alto. La parte alta se destinaba a los progresos en comunicaciones, enseñanza, sanidad, y también a la participación vasca en la historia de América. Había estadísticas, muestras de cereales y otros productos regionales. En una de las pequeñas salas se exponían además pequeñas figuras representativas de las costumbres vascas. En la cocina se ofrecían al visitante, gratuitamente, chacolíes vizcaínos, vinos alaveses, sidras guipuzcoanas... La taberna vasca del sótano está servida por personal con indumentarias típicas.
     Como nota anecdótica, señalaremos que fue muy significativa la parada que, en su visita al Pabellón Industrial Vasco, el Rey Alfonso XIII realizara en el "stand" de Fournier, donde se le explicó el significado de la baraja histórica. En ella se representaba a los personajes que más sobresalieron en el descubrimiento y colonización de América, evitando cualquier anacronismo, al representar las monedas, armas, trajes, vasos, mazas, etc... En su reverso aparecía el escudo de Carlos I, rodeado de los de Portugal y las veintidós repúblicas americanas.
     Un aspecto fundamental de la colaboración vasca en la muestra fue la presencia del orfeón, que cantó el himno de la Iberoamericana el día de la inauguración. También se dieron muchos conciertos, como uno de música sagrada en el Patio de los Naranjos de la Catedral (Amparo Leal Graciani. El Pabellón Vasco en la Exposición Iberoamericana. Aparejadores, 1991). 
Conozcamos mejor la Biografía de Francisco Urcola Lazcanotegui, autor de la obra reseñada;
       Francisco Urcola Lazcanotegui, (San Sebastián, Guipúzcoa, 1873 – 1943). Arquitecto.
     Estudió la carrera de Arquitectura en Barcelona y en 1899 obtuvo el título de arquitecto. Extraordinario aficionado a la música, fue académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
     En 1910, proyectó y construyó el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. Transcribimos de La Construcción Moderna de 1912 referencias de este magnífico edificio construido en un solar rectangular de 60,30 por 41,10 metros en el que destacan tanto su composición de fachadas como su organización interior. Sus fachadas estilo “Renacimiento Español” con los bustos bien tallados en medallones del conde de Peñaflorida, Arriaga, Eslava, Gayarre Gaztambide y Santesteban se complementan con los grupos escultóricos de La Tragedia, La Música, La Danza y La Comedia tallados en piedra dura de Pitillas. Sus plantas se organizan con unas torres de escaleras de acceso/ salida inmejorablemente situadas por razones de seguridad. El escenario, con un fondo de once metros para organizar sus cinco cajas de telones, dispone de una gran embocadura de 13,75 metros de luz resuelta con un arco de hormigón armado que soporta la carga del muro de fábrica de ladrillo que envuelve la torrre/foso. La calidad de la sala, con el piso de butacas movible, sus palcos, el doble foyer y la estupenda decoración del pintor Ugarte de la cúpula del techo, es extraordinaria. A ello se añaden sus condiciones de seguridad frente a incendios con una embocadura protegida con telones metálicos y de agua que “permitiría a los espectadores ver las llamas sentados en sus localidades sin riesgo alguno”, reflejo de las técnicas avanzadas de construcción, proyectadas básicamente en hormigón armado, con las que están resueltos los voladizos tanto de los palcos como del anfiteatro con la colaboración de los ingenieros militares Sierra y Liaño. Todo ello fue realmente singular en su momento.
     También intervino, en colaboración con el arquitecto belga Charles Mewes, en la dirección de las obras de los hoteles María Cristina de San Sebastián y Ritz de Madrid. Asimismo, proyectó y construyó en 1919 la Plaza de Toros Monumental de Sevilla, poco después, en 1922, la de Pamplona y a continuación el hotel Alfonso XIII de Sevilla con motivo de la Exposición Universal de 1929, para la que proyectó y construyó además el Pabellón Industrial Vascongado que obtuvo el Gran Premio de la Exposición. También fue el autor del Museo de San Telmo ampliando dicho convento de San Sebastián en 1930 (Juan M. de Encío Cortázar, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 12 de octubre de 2022

El monumento a La Raza, de Santiago Martínez, en el Parque de María Luisa

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el monumento a La Raza, en el Parque de María Luisa, de Sevilla.
      Hoy, 12 de octubre, es el Día Nacional de España, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el monumento a La Raza, en el Parque de María Luisa, de Sevilla
     El Monumento a La Raza [nº 39 en el plano oficial del Parque de María Luisa], se encuentra en el Parque de María Luisa [nº 64 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla];  en el Barrio de El Prado-Parque de María Luisa, del Distrito Sur.
      El monumento a La Raza se encuentra en el Parque de María Luisa, y se sitúa en la avenida (paseo) de Isabel la Católica, en su inicio, entre el Bar Citroën, y las glorietas de Goya, y el Restaurante La Raza (antiguo Pabellón de Informaciones).
     Se trata de un paramento rectangular, formado por un basamento tripartito con dos ménsulas adosadas de cuyas volutas parten guirnaldas forales; de un cuerpo intermedio, que contiene la lápida con la inscripción de la famosa Oda de Rubén Darío; y de un remate a modo de ménsulas contrapuestas, prolongando en sus jambas un profuso decorado de relieves frutales.
     En la actualidad está rodeado por un pequeño parterre vegetal y protegido por cadenas que se apoyan en cuatro pilares situados en los ángulos.
      Ubicado en la entrada a la Exposición de 1929, dedicada a la relación España-Iberoamérica, estos versos del poeta se consideran símbolo metafórico de la misma (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En una fecha tan temprana como la de 1914, el propulsor y Comisario Regio Luis Rodríguez Caso, tuvo la intención de que se erigiera un monumento a la Raza, relacionándolo con Cervantes y como símbolo de la Exposición Hispano Americana.
     El día de la Raza desde 1918, en que se celebra por primera vez con carácter oficial, suscitaba discursos y fiestas coincidentes con el 12 de Octubre. En 1919 Luis Montoto se une a esta proclama, demandando que se coloque la primera piedra del monumento, dentro del recinto del Certamen.
     Aún así, no será hasta la reunión celebrada en 1929, por la Comisión Permanente de la Exposición Iberoamericana, cuando -a instancias del Alcalde Nicolás Díaz Molero- se acuerde perpetuar los versos de Rubén Darío, en un monumento de tipo mural que contribuya a reforzar el programa de actos, en el peatón de la Avenida Isabel la Católica, cercano a la Plaza de España.
     Diseñado con toda probabilidad por el entonces concejal y pintor Santiago Martínez, se trata de un paramento rectangular, formado por un basamento tripartito con dos ménsulas adosadas, de cuyas volutas parten guirnaldas florales; de un cuerpo intermedio, que contiene la lápida con la inscripción de su famosa Oda; y de un remate a modo de ménsulas contrapuestas, prolongando -en sus jambas- un profuso decorado de relieves frutales. Se inauguró en 1929 (Teresa Laffita, Sevilla turística y cultural, Fuentes y monumentos públicos. ABC de Sevilla, 1998).
     Los primeros versos del poema "Salutación del optimista" de Rubén Darío:
"Ínclitas razas ubérrimas
sangre de Hispania fecunda, 
espíritus fraternos.
luminosa  almas, ¡Salve!
la Exposición Iberoamericana al inmortal Cantor de la Raza, MCMXXIX".
Conozcamos mejor la Historia del Día Nacional de España;
     El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón desembarcó junto con sus hombres a la isla Guanahaní, en el archipiélago de las Bahamas, dando comienzo a un puente cultural entre los pueblos de América y España que se mantiene hasta hoy. Fue en 1892, al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, bajo la regencia de María Cristina, cuando en un real decreto se propuso hacer coincidir esa efeméride con la celebración de la Fiesta Nacional. La ley de 1987, que estableció por ley la fecha como Fiesta Nacional de España, explicó así los motivos para hacer coincidir ambas fechas: "La fecha elegida, el 12 de Octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos".
     Aunque 'popularmente' se conoce como Día de la Hispanidad, y así se denomina en algunos otros países Latinoamericanos, la ley de 1987 establece que lo que se celebra el 12 de octubre es la Fiesta Nacional de España, sin mencionar la hispanidad. No siempre ha sido así, en un Real Decreto anterior, de 1981, por el que se establecían normas para la celebración del 12 de octubre, se hablaba del día de la Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad. Y antes de eso el 12 de octubre se había denominado Día de la Raza, un nombre que aún conserva 'popularmente' en algunos países americanos. La denominación de Día de la Raza es citado por primera vez en enero de 1913 en una hoja difundida por la asociación Unión Ibero-Americana de Madrid, como una idea de su presidente, el exalcalde de Madrid y exministro Faustino Rodríguez San Pedro, para unir a todos los pueblos de habla hispana. 
     La idea cuajó y a lo largo de los primeras décadas del siglo XX distintos países de Latinoamérica comenzaron a instaurar el 12 de octubre como festivo en sus territorios, utilizando algunos la denominación de Día de la Raza, como el caso de Honduras, donde aún se utiliza. Otros países, como Argentina o Nicaragua, acogieron en un primer momento la denominación de Día de la Raza, pero posteriormente cambiaron la fiesta de nombre: a Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en Argentina, y a Día de la Resistencia Indígena, en Nicaragua.
     El Día de la Hispanidad no tiene nada que ver con el Día de las Fuerzas Armadas, entonces... ¿Por qué desfilan las Fuerzas Armadas? La razón es "realzar en lo posible" la conmemoración de la Fiesta Nacional de España y "buscar en la misma la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la nación española", según se explica en un Real Decreto de 1997 que estableció por ley el desfile militar. 
     En virtud de ese texto legal, se trasladaron al 12 de octubre los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas, al considerar que tal medida "resalta la identificación de las Fuerzas Armadas con la sociedad a la que sirven, uniendo el más brillante acto anual de las mismas a los demás de celebración de este día" (Europa Press).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el monumento a La Raza, en el Parque de María Luisa, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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