Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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sábado, 4 de octubre de 2025

Procesiones de hoy, sábado 4 de octubre

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 4 de octubre, en Sevilla.      
     Hoy, sábado 4 de octubre, tiene lugar la procesión extraordinaria de la Esperanza de Triana, con motivo de la Santa Misión conmemorativa del LXXV Aniversario de la proclamación del Dogma de la Asunción, de la Virgen del Rosario de la Hdad. del Cristo de la Corona, con motivo del XXV Aniversario fundacional de la Hermandad, y continúa el ciclo de las Glorias.  

     Hdad. de La Esperanza de Triana (Esperanza de Triana): La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento, de la Pura y Limpia Concepción de la Santísima Virgen María, Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1418, con sede canónica en la Capilla de Los Marineros y la Real parroquial de Señora Santa Ana,  siendo  sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de las Tres Caídas, obra atribuida a Marcos Cabrera en torno a 1607; Nuestra Señora de la Esperanza, obra anónima del siglo XVII, remodelada por Juan de Astorga y posteriormente por Antonio Castillo Lastrucci en 1929, la Pura y Limpia Concepción de la Santísima Virgen María, obra de Miguel Franco en 1710; San Juan Evangelista, obra de Luis Álvarez Duarte en 1967; y la Sagrada Custodia, obra de Andrés y Antonio Osorio en 1726.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Esperanza de Triana: www.esperanza-de-triana.es  

     Hdad. del Rosario - Barrio León: La Hermandad de Nuestra Señora del Rosario; es ésta una corporación fundada en 1980, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Gonzalo, siendo su imagen titular Nuestra Señora del Rosario, obra de Luis Álvarez Duarte en 1982-84
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Rosario del Barrio León: www.rosariobarrioleon.blogspot.com

     Hdad. de la Cabeza: La Real Cofradía Sevillana de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de "La Palma", siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra de Fernando Cruz y Manuel Cerquera.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Cabeza: www.hdad-virgendelacabeza.blogspot.com

     Hdad. del Cristo de la Corona: La Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Corona y Nuestra Señora del Rosario, es una corporación muy antigua de la ciudad, refundada en 1994, con residencia canónica en la parroquia del Sagrario, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Corona, obra anónima del último cuarto del siglo XVI, y Nuestra Señora del Rosario, de Manuel Pereira, anterior a 1683, de carácter letífico.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Cristo de la Corona: www.cristocorona.blogspot.com

     Hdad. de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera): La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; Es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.  
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Lanzada: www.lanzada.org

            Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del sábado 4 de octubre en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

miércoles, 16 de abril de 2025

La Hermandad de La Lanzada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de La Lanzada, de Sevilla.  
     Hoy, 16 de abril, es Miércoles Santo, y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de La Lanzada, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Miércoles Santo.
     La Hermandad de La Lanzada, tiene su sede canónica en la Iglesia de San Martín [nº 47 en el plano oficial del Ayuntamiento; y nº 86 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], que se encuentra en la calle Divina Enfermera, 2 (aunque la entrada al templo se efectúa por la plaza de San Martín, 1); en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
       La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, en el sevillano barrio de la Feria, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.
     El escudo de la Hermandad es el siguiente: Dos escudos acolados, adornados de hojas de gules. El diestro trae en campo de argén una custodia de oro con sagrada forma en viril con el anagrama de Jesús Salvador de los Hombres en oro, las ráfagas son circundadas con una corona de espinas. El otro escudo trae sobre campo de nubes de argén y azur una cruz latina arbórea sobre monte, atravesada en barra por una lanza de oro. Entre ambos escudos, figura un áncora verde con soga de oro que la rodea y bajo los mismos el Toisón de Oro. Timbra los escudos una corona Real. La custodia aparece por el carácter de Sacramental, la corona de Espinas, la cruz y la lanza son símbolos pasionales titulares de la corporación, el ancla simboliza la esperanza y alude a la Divina Enfermera. La corona Real hace alusión a su carácter de Real Hermandad, por confirmación del título otorgado por la Reina Isabel II el 13 de Septiembre de 1850. El Toisón de oro hace alusión a los tres monarcas españoles que han sido Hermanos Mayores de la corporación.
       La actual hermandad de la Sagrada Lanzada es el fruto de la fusión – a lo largo de los siglos – de seis hermandades distintas: La Santa Espina, la Sacramental de San Martín, la Concepción de Regina, la Esperanza Divina Enfermera, la de Nuestra Señora de Guía, y la de María Santísima del Buen Fin. La más antigua de ellas es la primera, que se funda hacia 1421 la cual, a mediados del siglo XVI se fusiona con la Hermandad Sacramental de San Martín y con la Hermandad de la Concepción del convento de Regina en 1815.
     A principios del siglo XV consta la existencia de una hermandad poco conocida denominada de Nuestro Redentor o de Nuestro Señor Jesucristo, posiblemente de carácter penitencial. En 1421 se sabe documentalmente que esta hermandad poseía una pequeña ermita emplazada en el terreno que hoy ocupa el ábside de la iglesia de San Martín, constando que en ese año hizo donación del solar de dicha ermita para que en el mismo se construyera la cabecera del actual templo, a cambio de lo cual obtuvo el patronato de la capilla mayor, así como una pequeña capilla a los pies del mismo. A finales del siglo XV, ante el fervor suscitado en la feligresía de San Martín por la reliquia de la corona de espina que el doctor Torres trajo del Vaticano y que todos los años se exponía a la veneración en el templo parroquial, la hermandad decidió añadir a sus fines del promover la devoción de la mencionada reliquia, pasando a denominarse Hermandad de Nuestro Redentor y Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo. En 1511 se produce una eclosión de hermandades sacramentales en las distintas parroquias, siendo una de las primeras en fundarse la de San Martín, pues consta su existencia en 1518. Sin embargo, esta hermandad sacramental no fue producto de una nueva fundación, sino de la transformación de la anterior Hermandad de Nuestro Redentor en corporación sacramental, la cual pasó a denominarse Hermandad del Santísimo Sacramento y Santa Espina. En 1578, se produjo la donación de la reliquia de la santa espina, por parte de la familia propietaria de la misma.
     Durante los siglos XVI y XVII disfruta de una esplendorosa vida espiritual y corporativa, y una aventajada situación económica que permitió a la corporación realizar importantes inversión de índole artística para dar esplendor a sus actos de cultos, entre los cuales mencionamos la construcción del actual retablo mayor de la iglesia entre otras obras. En el año 1698 se construyó el relicario de plata con columnas salomónicas en el que se guarda la reliquia de la santa espina.
     En el siglo XVIII la cofradía mantuvo incontables pleitos contra diversas instituciones y particulares que debilitaron su posición económica. En el año 1786 se construyó un retablo de Ánimas para el ángulo exterior de la fachada de la iglesia, que fue desmontado en el siglo XIX, conservándose actualmente en la hornacina del mismo con una pintura mural del escudo de la hermandad. En el año 1792 se le dona a la hermandad la antigua capilla de San Juan, decidiéndose que en la misma se instalara la capilla del sagrario y que no es otro que el actual de la Virgen del Buen Fin. Capilla a la que se trasladó la sacramental en el 1898. En la actual ubicación de la Virgen del Buen Fin se veneraba la reliquita de la santa espina.
     En 1810 se produjo la fusión con la Hermandad de la Concepción de Regina Angelorum, que se encontraba en la iglesia de San Martín por haber ocupado las tropas napoleónicas el convento en el que residía. A partir del 1836 las medidas amortizadoras se dejaron sentir de manera importante sobre esta hermandad, de forma que fue perdiendo paulatinamente todas sus rentas y propiedades hasta que se llegó al año 1851 en el que le fueron confiscadas las ultimas que le restaban, quedando sumida la corporación en una agudísima crisis económica y corporativa. En 1870 fue reorganizada, aunque sin más resultado que un nuevo periodo de decadencia hasta el 1890, año en el que vive un nuevo resurgir. La pérdida del carácter parroquial de la iglesia de San Martín, ya en el siglo XX agudizó aún más la crisis económica de la hermandad, que fue subsistiendo a duras penas con pocos medios y escasos hermanos. Así se llega a 1981, en que se produce la fusión con la Hermandad de la Sagrada Lanzada.
     En 1249, el rey Fernando III fundó en el sitio de la Correduría un hospital bajo la advocación de Nuestra Señora de la O, o de la Expectación, colocándose en la capilla de dicho centro asistencial una imagen de la virgen de estilo gótico francés que recibió la misma advocación que el hospital. Con el paso de los años acabó siendo conocida como Nuestra Señora de la Esperanza, a la que los enfermos acogidos en esta institución solían encomendarse en busca de consuelo y remedio para sus males, de forma que la piedad popular pronto le atribuyó fama de sanadora, por lo que se le puso el cariñoso nombre de “Divina Enfermera”. Asimismo, se hizo costumbre el llevar el niño que porta la virgen a los enfermos de la feligresía, especialmente a las mujeres que daban a luz, adquiriendo el simulacro del divino infante fama de milagroso. En 1444, el gremio de los pellejeros, instalado en la Correduría y vinculado al hospital ya citado, tomó como titular de su hermandad gremial al a imagen de la Esperanza Divina Enfermera. A mediados del siglo XVI, la imagen de la virgen sufrió una radical transformación, perdiendo su carácter gótico y adoptando el actual. En 1587, se produjo el cierre del hospital de la Expectación, siendo conducida la imagen a la cercana parroquia de San Martín, donde siguió recibiendo el culto de los feligreses, aunque ya sin el apoyo de la hermandad de los pellejeros.
     En 1666 se funda la Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, adquiriendo en poco tiempo un gran auge, ingresando en ella lo más distinguido de la nobleza local. Fruto de ese apoyo, se formó un rico patrimonio artístico, construyéndose hacia 1680 el actual retablo barroco que cobija a la imagen. La temida epidemia de peste de 1709 produjo grandes estragos entre los hermanos de esta corporación, quedando sumida la misma en una gran postración, recuperándose a partir del año 1743. En 1754 la virgen salió procesionalmente por primera vez por las calles de su barrio y en el 1766 se le dona el relicario en forma de “O” que se le coloca a la virgen en el mes de diciembre. La epidemia de fiebre amarilla de 1800, provocó de nuevo la muerte de la mayoría de los hermanos de la cofradía, quedando ésta en un precario estado, que duraría casi el todo siglo XIX.
     En 1925, un grupo de cofrades procedentes de la Hermandad de la Hiniesta ingresan en la hermandad revitalizándola y consiguiendo que la virgen saliera en la procesión del Corpus de 1926, viéndose aprobadas nuevas reglas al año siguiente. En 1929 la imagen figuró en la magna exposición mariana que se celebró en la Iglesia del Salvador. En 1932 el escultor Castillo Lastrucci remodeló el rostro de la imagen y a partir de este año, la hermandad quedó sumida de nuevo en una gran crisis. En 1941 la hermandad es nuevamente reorganizada, volviendo a salir en procesión en el 1943. A partir de los años 60, ingresan en la hermandad diversos hermanos de la cofradía de la Lanzada, creándose un clima propicio para la fusión de ambas corporaciones, hecho que se produjo en el año 1981.
     En 1579 consta la existencia de una hermandad gremial de gloria llamada de Nuestra Señora de Guía que estaba erigida en el convento del Espíritu Santo de Triana, siendo sus cofrades los patrones y marineros de las gabarras que transportaban mercancías por el río desde Sevilla hasta Cádiz y Sanlúcar. A finales del siglo XVI esta hermandad fija su sede en la iglesia de San Nicolás donde, entre 1591 y 1595, se transforma en cofradía de penitencia bajo el título de Nuestra Señora de Guía y Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, siendo popularmente conocida como Guía y Lanzada. Del año 1602 data la primera noticia documental cierta de esta hermandad, pues en dicho año la autoridad eclesiástica examinó sus primitivas reglas para fijar el orden que debía ocupar en las procesiones del Corpus. Entre 1612 y 1622 realizó de manera ininterrumpida estación de penitencia desde la iglesia de San Nicolás.
     En la reducción de cofradías de 1623 la autoridad competente obligó a la Lanzada a fusionarse junto a las del Traspaso y Tres Necesidades con la Hermandad de la Soledad del convento del Carmen (hoy de la Parroquia de San Lorenzo), constando la existencia de dicha fusión hasta mediados de la década de 1630 en que volvió a queda independiente, aunque muy decaída, hecho que obligó a buscar el amparo de la cofradía de las Tres Necesidades estableciéndose en el templo de san Francisco de Paula.
     Hacia 1640, se funda en el barrio de la Feria una corporación mariana de gloria titulada de Nuestra Señora del Buen Fin, la cual pronto disfrutó de una vida próspera, por lo que en 1642 la Hermandad de Guía y Lanzada decidió fusionarse con ella, pasando a titularse la nueva corporación resultante como Hermandad de la Sagrada Lanzada de Nuestro Redentor y Madre de Dios del Buen Fin, fijándose ya en las primeras reglas, que haría estación de penitencia el Miércoles Santo, portando sus nazarenos túnicas negras de cola. Hacia 1653 la hermandad fijó su sede en la iglesia del convento de San Basilio, en la calle Relator. En este lugar, en 1670, se construyó la anterior imagen dolorosa de Nuestra Señora del Buen Fin, pues hasta entonces se tenía como titular una efigie de gloria de la misma advocación.
     En 1703 la hermandad contrató con un desconocido artista la talla de san Juan, las Marías, Longinos a caballo, los dos ladrones y un sayón para componer el paso de misterio. De todas estas imágenes, solo se conserva en la actualidad la de san Juan Evangelista. La adquisición en esa misma fecha de un paso procesional, provocó un importante desembolso que hizo que se suspendiera la estación de penitencia hasta el año 1733, saliendo ese año aunque con muchas dificultades que le supuso una profunda crisis de la que no se recuperó hasta el 1754. En 1800 la hermandad vive nuevos momentos difíciles tras la destrucción de los dos pasos procesionales por el hundimiento del local que en los que se conservaban a lo largo del año y por la muerte de la mayoría de sus hermanos en la epidemia de fiebre amarilla.
     El día 3 de febrero de 1810 las tropas francesas irrumpieron en el convento de San Basilio saqueando la capilla de la hermandad, destrozando la efigie de la Virgen del Buen Fin y quemando las tallas de la Magdalena, el Longinos y el sayón judío, salvándose aunque con diversos daños el resto de las imágenes. Pocos días después de estos hechos, se concertaba con el escultor Juan de Astorga la construcción de nuevas imágenes de la Virgen del Buen Fin (aunque se recoge en los escritos que el joven imaginero malagueño, presentó su intervención como una “recomposición”, es decir, una restauración) y las Marías que son todas ellas las que conserva actualmente la hermandad.
     Durante la ocupación francesa, la corporación residió provisionalmente en la parroquia de San Marcos, aunque volvió a su capilla de San Basilio tras la expulsión de los franceses en el año 1814. Años más tarde y por diversas desavenencias con la comunidad de los basilios, la corporación se trasladó a la iglesia de San Francisco Paula, adquiriéndose una capilla en propiedad situada junto a la puerta principal. En 1833 volvió a salir procesionalmente, cediéndoles en esta ocasión los jesuitas al crucificado de la Buena Muerte, obra de Juan de Mesa y hoy titular de la Hermandad de los Estudiantes. En 1836 se exclaustra el convento que servía como sede y la corporación se ve obligada a buscar nueva sede, siendo acogida en esta ocasión en el ex-Convento de Pasión, haciendo estación de penitencia en los años 1847 y 1849, volviendo en ese año a su capilla de San Basilio desde la que realizó su salida en el 1850. También en ese año logra la cesión de un nuevo crucificado de papelón procedente de la extinta Hermandad de la Antigua y Siete Dolores. Un año más tarde, en 1851, la hermandad se ve obligada de nuevo a trasladarse hasta la iglesia del Santo Ángel, por el cierre de su actual sede. En esta nueva ubicación, logra la cesión por parte de los rectores del templo de la imagen del Cristo de los Desamparados de Martínez Montañés, saliendo por primera vez en 1852. Ese mismo año, la virgen estrena un manto y saya bordados, conservándose esta última siendo la que actualmente usa en su salida procesional en la tarde del Miércoles Santo. A partir de 1856, sufre un nuevo período de decadencia que se extiende hasta 1875, en que vuelve a procesionar, estrenando en 1877 un paso de misterio neogótico diseñado y tallado por el escultor Manuel Gutiérrez Cano, mayordomo de esta hermandad. En 1883 vuelve a entrar en crisis, recuperándose definitivamente en 1895, volviendo a hacer estación penitencial en 1896, año en que suprimió el paso de palio, estrenando a la siguiente nueva efigie de Longinos y caballo, obras del prioste de la cofradía, el escultor Emilio Pizarro de la Cruz.
     En 1900 creó un precedente al ser la primera hermandad que suprimió de su recorrido de vuelta el paso por Placentines y Francos, haciéndolo por la Avenida. En 1915, ante las graves desavenencias con los carmelitas del Santo Ángel, fijó su sede provisional en San Román, de donde salió en estación de penitencia reponiendo el crucificado adquirido en 1850, al tiempo que se estrenaron los actuales hábitos de los nazarenos. Tras la Semana Santa de ese año, la hermandad establece su sede canónica en la iglesia de San Gregorio, en la que en el año 1929 se produce la bendición del nuevo crucificado, obra del escultor Antonio Illanes Rodríguez.
     Este mismo imaginero labraría en el año 1931 una efigie de la Virgen de Guía. Un año más tarde y debido a problemas de conservación de esta nueva sede, tiene que trasladar sus imágenes hasta la iglesia de San Martín, aunque hasta 1940 seguiría haciendo estación desde el templo de la calle Alfonso XII. Anteriormente, en el año 1931, volvió a sacar paso de palio en el que figuró la nueva imagen de la Virgen de Guía que al efecto se realizó en este año, la cual se pasaría al de misterio en 1936, sacando entre este año y el de 1939 bajo palio a la del Buen Fin, aunque en el año 1940 volvería a suprimirlo, retirando a la Virgen de Guía del culto.
     En 1950 estrenó el actual paso de misterio saliendo completamente acabado en el 1955, y en el 1967 obtuvo la cesión de la iglesia de San Martín. En el 1971 el escultor Illanes labra nueva efigie de Nuestra Señora de Guía que sustituyó a la anterior de este mismo artista, la cual figura desde 1973 en el paso de misterio, por estrenarse en este año un nuevo paso de palio para María Santísima del Buen Fin. En 1981 la hermandad de penitencia de la Sagrada Lanzada se fusiona con la Hermandad Sacramental de San Martín y con la de gloria de la Esperanza «Divina Enfermera». En 1995‑96 celebró brillantes actos con motivo de su IV centenario fundacional. Entre los años 2009 y 2010 se celebraron actos con motivo de los 200 años de la hechura de María Santísima del Buen Fin, que culminaron con la salida extraordinaria de la imagen en su paso de palio (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
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Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad de La Lanzada: www.lanzada.org

La Hermandad de La Lanzada, al detalle:
    - Sede Canónica: Iglesia de San Martín de Tours
    - Día de Salida Procesional:    - Miércoles Santo
    - Imágenes Titulares:    - Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera
                                            - Nuestro Señor Jesucristo de la Sagrada Lanzada
                                            - Nuestra Señora de Guía
                                            - San Juan Evangelista
                                            - María Santísima del Buen Fin

sábado, 5 de octubre de 2024

Procesiones de hoy, sábado 5 de octubre

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 5 de octubre, en Sevilla.      
       Hoy, sábado 5 de octubre, continúa el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando las hermandades siguientes:
     
     Hdad. de la Salud: La Antigua, Real e Ilustre Hermandad del Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora de la Salud y San Ignacio de Loyola; es ésta una corporación que ya existía en 1674, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Isidoro, siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Salud, obra anónima de la primera mitad del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Virgen de la Salud: No tiene.

     
Hdad. del Rosario - Barrio León: La Hermandad de Nuestra Señora del Rosario; es ésta una corporación fundada en 1980, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Gonzalo, siendo su imagen titular Nuestra Señora del Rosario, obra de Luis Álvarez Duarte en 1982-84
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Rosario del Barrio León: www.rosariobarrioleon.blogspot.com

     Hdad. de la Cabeza: La Real Cofradía Sevillana de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de "La Palma", siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra de Fernando Cruz y Manuel Cerquera.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Cabeza: www.hdad-virgendelacabeza.blogspot.com

     Hdad. de la Misión (Inmaculado Corazón de María): La Archicofradía del Inmaculado Corazón de María, Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santo Cristo de la Misión, Nuestra Señora del Amparo, San Juan Evangelista y San Antonio María Claret; es ésta una corporación fundada en 1948, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Antonio María Claret, siendo sus imágenes titulares el Inmaculado Corazón de María, obra de Rafael Barbero Medina en 1960; el Santo Cristo de La Misión, obra de José Manuel Bonilla Cornejo en 1988; Nuestra Señora del Amparo, obra de Miguel Laínez Capote en 1967 y remodelada por Alfonso Berraquero García en 1975, realizando José Manuel Bonilla Cornejo una copia exacta debido a su mal estado en 1999; y San Juan Evangelista, obra de Antonio Eslava Rubio en 1970.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Misión: www.archicofradiaclaret.org

     Hdad. de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera): La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; Es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.  
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Lanzada: www.lanzada.org
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 5 de octubre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

sábado, 7 de octubre de 2023

Procesiones de hoy, sábado 7 de octubre

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 7 de octubre, en Sevilla.         
     Hoy, sábado 7 de octubre, sigue el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando las Hermandades de la Virgen de la Cabeza, Rosario del Barrio León, y la de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera).   

     Hdad. de la Cabeza: La Real Cofradía Sevillana de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de "La Palma", siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra de Fernando Cruz y Manuel Cerquera.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Cabeza: www.hdad-virgendelacabeza.blogspot.com

     Hdad. del Rosario - Barrio León: La Hermandad de Nuestra Señora del Rosario; es ésta una corporación fundada en 1980, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Gonzalo, siendo su imagen titular Nuestra Señora del Rosario, obra de Luis Álvarez Duarte en 1982-84
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Rosario del Barrio León: www.rosariobarrioleon.blogspot.com


     Hdad. de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera): La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; Es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.  
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Lanzada: www.lanzada.org

           Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del sábado 7 de octubre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

sábado, 1 de octubre de 2022

Procesiones de hoy, sábado 1 de octubre

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 1 de octubre, en Sevilla.    
     Hoy, sábado 1 de octubre, tendrá lugar la procesión extraordinaria la Virgen de las Mercedes, de regreso triunfal hacia su sede canónica, con motivo del XXV aniversario del reconocimiento como canónica de la coronación popular de la titular de la Hermandad de Santa Genoveva, y sigue el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando las Hermandades de la Virgen de la Cabeza y la de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera).   

     Hdad. de Santa Genoveva (Virgen de las Mercedes): La Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos, y Nuestra Señora de las Mercedes Coronada y San Juan Evangelista en la Tercera Palabra, Inmaculada Milagrosa y Santa Genoveva; es una corporación fundada en 1956, con sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes y Santa Genoveva, del sevillano barrio del Tiro de Línea, y cuyas imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos y Nuestra Señora de las Mercedes, talladas por José Paz Vélez en 1957 y 1956, respectivamente; San Juan Evangelista, es asimismo de José Paz Vélez, en 1958, la Inmaculada Milagrosa, procedente de los talleres de Olot; y Santa Genoveva, obra de Castillo Lastrucci, en la época de la construcción de la parroquia (década de 1940).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Genoveva: www.santagenoveva.com

     Hdad. de la Cabeza: La Real Cofradía Sevillana de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de "La Palma", siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra de Fernando Cruz y Manuel Cerquera.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Cabeza: www.hdad-virgendelacabeza.blogspot.com

     Hdad. de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera): La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.   
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Lanzada: www.lanzada.org
  
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 1 de octubre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

sábado, 18 de diciembre de 2021

La imagen "Nuestra Señora de la Esperanza, Divina Enfermera", anónima, de la Hermandad de La Lanzada, en la Iglesia de San Martín

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen "Nuestra Señora de la Esperanza, Divina Enfermera", de la Hermandad de La Lanzada, en la Iglesia de San Martín, de Sevilla.    
     Hoy, 18 de diciembre, es la Memoria de la Expectación de la Virgen, llamada también Fiesta de la Esperanza, es una fiesta memorial nacida en España, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la imagen "Nuestra Señora de la Esperanza, Divina Enfermera", de la Hermandad de La Lanzada, en la Iglesia de San Martín, de Sevilla.
     La Iglesia de San Martín [nº 47 en el plano oficial del Ayuntamiento; y nº 86 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Divina Enfermera, 2 (aunque la entrada al templo se efectúa por la plaza de San Martín, 1); en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
     En la cabecera de la nave de la Epístola se alza el altar de la Virgen de la Esperanza, titular de una histórica hermandad de gloria hoy fusionada con la penitencial. El altar, de columnas salomónicas, está fechado en 1667 y se atribuye a Francisco Dionisio de Ribas. La titular, conocida como la Divina Enfermera, es talla del siglo XVI, transformada en el XVIII para ser vestida, y en el siglo XX por Castillo Lastrucci. Procede del antiguo hospital de Nuestra Señora de la O, en la Correduría, y a sus pies se enterró el afamado historiador Ortiz de Zúñiga, que en el siglo XVII publicó los Anales de Sevilla (Manuel Jesús Roldán,  Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     La imagen de Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci. A lo largo de su historia ha sufrido diversas restauraciones de importancia, destacando la realizada en 1984 por José Rivero Carrera y la más reciente, en 2019, por el profesor Juan Manuel Miñarro.
     La imagen, de gran valor artístico y devocional, fue titular de la Ilustre Hermandad de la Nuestra Señora de la Esperanza, fusionada con la Cofradía de la Lanzada en el año 1981.
     El origen de esta advocación se remonta al año 1249, en el que el rey Fernando III funda el Hospital de la Correduría. En este lugar se coloca una imagen de la virgen con el título de Nuestra Señora de la Esperanza. En poco tiempo y gracias a los enormes favores obtenidos dicha imagen empezó a ser conocida como “Divina Enfermera”. Tras el cierre del hospital se traslada la imagen a la Iglesia de San Martín en el año 1587, fundándose la hermandad en el año 1666.
     Cuenta con un valioso patrimonio de orfebrería entre los que destacan la corona de plata del primer cuarto del siglo XIX, ráfaga también de plata del último cuarto del XVIII y cetro con forma de ancla que porta en su mano derecha, del último tercio del s. XVIII.
     La imagen sale anualmente en procesión el primer sábado del mes de octubre, entronizada en el paso de María Santísima del Buen Fin, sin palio, candelería y candelabros y rematado en sus esquinas con los candelabros del paso de misterio.
     En los días previos a su festividad del mes de diciembre, nuestra hermandad celebra Triduo en su honor culminado el día 18 con el besamanos y la Función Solemne. Como datos anecdóticos y a la vez entrañables, cabe reseñar que durante el periodo de Adviento se retira de sus manos el Niño, para colocarle en su vientre una “O” representando el estado de expectación. Asimismo, desde el día 25 de diciembre y hasta la celebración de la Candelaria, el Niño Jesús aparece vestido con batón de recién nacido (web oficial de la Hermandad de La Lanzada).
     Bellísima e histórica imagen, al parecer del s. XVI, aunque muy reformada posteriormente. Se cuenta, con razón, entre las más "guapas" y agraciadas Vírgenes de Gloria de Sevilla, con un encanto fisonómico difícil de ponderar. Lleva un Niño Jesús donde se aprecian mejor los rasgos arcaizantes, quizá porque fue menos tocado por los restauradores. El precioso y poético sobrenombre de "Divina Enfermera" le viene de haber sido titular de un desaparecido hospital puesto bajo el nombre de Nuestra Señora de la Expectación o de la O, en la antigua Correduría. 
     Sus primitivos cofrades fueron del gremio de los pellejeros y tuvo como gran devoto al eximio analista Ortiz de Zúñiga, que dispuso ser enterrado junto a su altar. También fue muy devota de Ella la nobleza de la ciudad, y en particular las señoras cuando se hallaban próximas a ser madres, por el misterio que su advocación representa. Todavía se conserva la interesantísima e inefable costumbre de simbolizar al pequeño Jesús durante los días prenavideños, con un resplandor de plata en su vientre, alegórico de la Expectación. Sale procesionalmente en Octubre, sacada por la cofradía de la Lanzada, a la cual está fusionada su hermandad de Gloria. Rico paso de talla dorada, con aplicaciones de orfebrería en metal plateado. Opulentos candelabros, de dibujo neogótico. Manto liso de terciopelo verde, su color simbólico, porque expresa el triunfo de la vida sobre la muerte. El título de Esperanza es, ciertamente, de los más gratos al corazón sevillano. No en balde un comentarista piadoso aplicó a tan soberana efigie las palabras de San Agustín: "Vos sois la única esperanza de los pecadores, por vuestra intercesión esperamos el perdón de nuestros pecados; en Vos está la esperanza que tenemos de los premios eternos" (Serm. 18 de Sanct.). Así lo explicaba también el monje Beda: "Honremos toda nuestra vida a María, Reina del Cielo y de la tierra, porque nunca abandona a los que esperan en Ella; y si Jesucristo oye las oraciones de los Santos, con más razón oirá las de su Madre; cuando le pide por los pecadores que quieren convertirse". (Hom. de S.V.M.) (Juan Martínez Alcalde. Sevilla Mariana. Repertorio Iconográfico. Ediciones Guadalquivir. Sevilla, 1997).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Virgen de la Esperanza
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     La representación de la Virgen en la espera del parto, denominada con el nombre de Nuestra Señora de la Expectación o de la Esperanza, no es del todo extraña al arte del siglo XIII, puesto que puede citarse un ejemplo en la catedral de León; pero se volvió frecuente a finales de la Edad Media. En efecto, en esta época la Iglesia instituyó la fiesta de la Expectación de la Virgen, fijada el 18 de diciembre, ocho días antes de Navidad.
     Una abadía belga tomó el nombre de Abadía de Buena Esperanza.
     Ese tema del embarazo parece haber sido particularmente popular en España y en Portugal donde las Vírgenes de este tipo llevan el nombre de Nuestra Señora de la O (Nossa senhora do O), sea a causa de la forma ovoidal de su vientre abombado, sea, de acuerdo con otra explicación tomada de la liturgia, porque en la semana precedente a la Natividad, las antífonas cantadas en los oficios comienzan por la letra O.
     Muchas de estas figuras no son, verosímilmente, más que elementos separados de grupos de la Visitación, donde la Virgen formaba pareja con su prima Isabel: en el vientre de las dos mujeres había una cavidad oval para alojar los embriones del Niño Jesús y de san Juanito (san Juan Bautista).
     Los pintores españoles representan a la Virgen en cinta con un sol sobre su vientre abombado.
     Las escuelas de pintura italiana y alemana también ofrecen algunos ejemplos (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).   
Conozcamos mejor la Memoria de la Expectación de la Virgen, llamada también Fiesta de la Esperanza
     Se estableció como fiesta principal de la Virgen de la liturgia hispánica, en conmemoración de la Encarnación del Verbo, en el X Concilio de Toledo, presidido por San Eugenio III Obispo de Toledo, celebrado el  656 durante el reinado de Recesvinto. Fue confirmada, así mismo, por su sucesor, San Ildefonso de Toledo, pues el anterior prelado murió al año siguiente de la promulgación, al que erróneamente se le atribuye el título que hoy tiene, pero al que pertenecen casi todos los textos eucológicos de la fiesta. Puesto que la observancia cuaresmal o la fiesta de Pascua imposibilitaban señalarla el veinticinco de marzo, nueve meses antes de Navidad, se decidió instaurarla en el contexto del Adviento, en la octava anterior a la celebración de nacimiento, fundamentándose en el ejemplo de Iglesias lejanas, quizás a la copta y a la etiópica. Fue la única fiesta mariana de la liturgia hispánica hasta que sobre el siglo IX se introdujo la de la Asunción. Recibe también el nombre popular de Fiesta de la O porque desde su víspera hasta el veintitrés se cantan solemnemente al Magníficat unas antífonas, que se hicieron muy populares, y que empiezan siempre por la exclamación latina O (español, Oh), para mostrar el perpetuo asombro del hombre por el nacimiento del Dios humanado. 
     En la Iglesia de Inglaterra se adelantó ya en el medievo esta práctica al día dieciséis, señalando para el día veintitrés una octava antífona de tinte mariano: O Virgo virginum, que dice así: “Oh, Virgen de Vírgenes, ¿cómo ha de ser esto? / Ya que nunca antes hubo una como vos, ni la volverá a haber./ Hijas de Jerusalén, ¿por qué os maravilláis de mí? / Lo que vosotros admiráis es un misterio Divino”. Ésta pasó a utilizarse en la fiesta de la Expectación cuando se introdujo en el Rito Romano. Cuando se impuso en la Península Ibérica el Rito Romano a partir del siglo XI, se mantuvo como fiesta particular  hispana, con el título con que actualmente la conocemos, al tiempo que la festividad romana de la Anunciación del veinticinco de marzo pasó a ser introducida en el Missale Gothicum. En la reforma postridentina del Rito Romano esta fiesta fue aprobada por Gregorio XIII Buoncompagni en 1573 con la categoría de doble mayor en el Propio de Toledo. Las lecciones del breviario se tomaron del tratado De perpetua virginitate del citado San Ildefonso de Toledo. Esta Iglesia consiguió incluso el privilegio, aprobado el veintinueve de abril de 1634, de celebrarla incluso en concurrencia con el IV Domingo de Adviento. De aquí se extendió a casi todas las diócesis hispánicas.
     Del ámbito hispano pasó a otras Iglesias y congregaciones, a las que se les concedió: a Venecia y Tolouse en 1695, a los cistercienses en 1702, a Toscana en 1713, incluso a los Estados Pontificios en 1725 por Benedicto XIII Orsini (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e  Iconografía de la Virgen con el Niño;  
    Tal como ocurre en el arte bizantino, que suministró a Occidente los prototipos, las representaciones de la Virgen con el Niño se reparten en dos series: las Vírgenes de Majestad y las Vírgenes de Ternura.
La Virgen de Majestad 
     Este tema iconográfico, que desde el siglo IV aparecía en la escena de la Adoración de los Magos, se caracteriza por la actitud rigurosamente frontal de la Virgen sentada sobre un trono, con el Niño Jesús sobre las rodillas; y por su expresión grave, solemne, casi hierática.
     En el arte francés, los ejemplos más antiguos de Vírgenes de Majestad son las estatuas relicarios de Auvernia, que datan de los siglos X u XI. Antiguamente, en la catedral de Clermont había una Virgen de oro que se mencionaba con el nom­bre de Majesté de sainte Marie, acerca de la cual puede dar una idea la Majestad de sainte Foy, que se conserva en el tesoro de la abadía de Conques. 
     Este tipo deriva de un icono bizantino que el obispo de Clermont hizo emplear como modelo para la ejecución, en 946, de esta Virgen de oro macizo destinada a guardar las reliquias en su interior.
     Las Vírgenes de Majestad esculpidas sobre los tímpanos de la portada Real de Chartres (hacia 1150), la portada Sainte Anne de Notre Dame de París (hacia 1170) y la nave norte de la catedral de Reims (hacia 1175) se parecen a aquellas estatuas relicarios de Auvernia, a causa de un origen común antes que por influencia directa. Casi todas están rematadas por un baldaquino que no es, como se ha creído, la imitación de un dosel procesional, sino el símbolo de la Jerusalén celeste en forma de iglesia de cúpula rodeada de torres. 
     Siempre bajo las mismas influencias bizantinas, la Virgen de Majestad aparece más tarde con el nombre de Maestà, en la pintura italiana del Trecento, transportada sobre un trono por ángeles.
     Basta recordar la Madonna de Cimabue, la Maestà pintada por Duccio para el altar mayor de la catedral de Siena y el fresco de Simone Martini en el Palacio Comunal de Siena.
     En la escultura francesa del siglo XII, los pies desnudos del Niño Jesús a quien la Virgen lleva en brazos, están sostenidos por dos pequeños ángeles arrodillados. La estatua de madera llamada La Diège (Dei genitrix), en la iglesia de Jouy en Jozas, es un ejemplo de este tipo.
El trono de Salomón
     Una variante interesante de la Virgen de Majestad o Sedes Sapientiae, es la Virgen sentada sobre el trono con los leones de Salomón, rodeada de figuras alegóricas en forma de mujeres coronadas, que simbolizan sus virtudes en el momento de la Encarnación del Redentor.
     Son la Soledad (Solitudo), porque el ángel Gabriel encontró a la Virgen sola en el oratorio, la Modestia (Verecundia), porque se espantó al oír la salutación angélica, la Prudencia (Prudentia), porque se preguntó como se realizaría esa promesa, la Virginidad (Virginitas), porque respondió: No conocí hombre alguno (Virum non cognosco), la Humildad (Humilitas), porque agregó: Soy la sierva del Señor (Ecce ancilla Domini) y finalmente la Obediencia (Obedientia), porque dijo: Que se haga según tu palabra (Secundum verbum tuum).
     Pueden citarse algunos ejemplos de este tema en las miniaturas francesas del siglo XIII, que se encuentran en la Biblioteca Nacional de Francia. Pero sobre todo ha inspirado esculturas y pinturas monumentales en los países de lengua alemana.
La Virgen de Ternura
     A la Virgen de Majestad, que dominó el arte del siglo XII, sucedió un tipo de Virgen más humana que no se contenta más con servir de trono al Niño divino y presentarlo a la adoración de los fieles, sino que es una verdadera madre relacionada con su hijo por todas las fibras de su carne, como si -contrariamente a lo que postula la doctrina de la Iglesia- lo hubiese concebido en la voluptuosidad y parido con dolor.
     La expresión de ternura maternal comporta matices infinitamente más variados que la gravedad sacerdotal. Las actitudes son también más libres e imprevistas, naturalmente. Una Virgen de Majestad siempre está sentada en su trono; por el contrario, las Vírgenes de Ternura pueden estar indistintamente sentadas o de pie, acostadas o de rodillas. Por ello, no puede estudiárselas en conjunto y necesariamente deben introducir en su clasificación numerosas subdivisiones. 
      El tipo más común es la Virgen nodriza. Pero se la representa también sobre su lecho de parturienta o participando en los juegos del Niño.
El niño Jesús acariciando la barbilla de su madre
     Entre las innumerables representaciones de la Virgen madre, las más frecuentes no son aquellas donde amamanta al Niño sino esas otras donde, a veces sola, a veces con santa Ana y san José, tiene al Niño en brazos, lo acaricia tiernamente, juega con él. Esas maternidades sonrientes, flores exquisitas del arte cristiano, son ciertamente, junto a las Maternidades dolorosas llamadas Vírgenes de Piedad, las imágenes que más han contribuido a acercar a la Santísima Virgen al corazón de los fieles. 
     A decir verdad, las Vírgenes pintadas o esculpidas de la Edad Media están menos sonrientes de lo que se cree: la expresión de María es generalmente grave e incluso preocupada, como si previera los dolores que le deparará el futuro, la espada que le atravesará el corazón. Sucede con frecuencia que ni siquiera mire al Niño que tiene en los brazos, y es raro que participe en sus juegos. Es el Niño quien aca­ricia el mentón y la mejilla de su madre, quien sonríe y le tiende los brazos, como si quisiera alegrarla, arrancarla de sus sombríos pensamientos.
     Los frutos, los pájaros que sirven de juguetes y sonajeros al Niño Jesús tenían, al menos en su origen, un significado simbólico que explica esta expresión de inquieta gravedad. El pájaro es el símbolo del alma salvada; la manzana y el racimo de uvas, aluden al pecado de Adán redimido por la sangre del Redentor.
     A veces, el Niño está representado durante el sueño que la Virgen vela. Ella impone silencio a su compañero de juego, el pequeño san Juan Bautista, llevando un dedo a la boca.
     Ella le enseña a escribir, es la que se llama Virgen del tintero (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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Más sobre la Iglesia de San Martín, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Hermandad de La Lanzada, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 2 de octubre de 2021

Procesiones de hoy, sábado 2 de octubre

       Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, sábado 2 de octubre, en Sevilla.         
     Hoy, sábado 5 de octubre, sigue el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando las Hermandades de la Virgen de la Cabeza y la de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera).   

Hdad. de la Cabeza: La Real Cofradía Sevillana de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de "La Palma", siendo su imagen titular Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra de Fernando Cruz y Manuel Cerquera.

Hdad. de La Lanzada (Esperanza Divina Enfermera): La Imperial, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas del Purgatorio, San Martín de Tours Obispo, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin; 
     Es ésta una corporación fundada en 1666, con sede canónica en la iglesia de San Martín, siendo su imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, obra de Antonio Illanes en 1929; María Santísima del Buen Fin, obra de Juan de Astorga en 1810; Nuestra Señora de Guía, obra de José Rodríguez Rivero-Carrera realizada en el año 1983, si bien remodeló una imagen anterior realizada en el año 1971 por el imaginero Antonio Illanes Rodríguez; San Juan Evangelista, talla anónima de 1703; Nuestra Señora de la Esperanza “Divina Enfermera” es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1922, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci; la Inmaculada Concepción, obra de Cristóbal Ramos en 1794.  
 
          Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del sábado 2 de octubre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

lunes, 11 de noviembre de 2019

La Iglesia de San Martín


     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Iglesia de San Martín, de Sevilla.  
   Hoy, 11 de noviembre, Memoria de San Martín, obispo, en el día de su sepultura. Nacido en Panonia, en la actual Hungría, de padres gentiles, siendo soldado en las Galias y aún catecúmeno, cubrió con su manto a Cristo en la persona de un pobre, y luego, recibido el bautismo, dejó las armas e hizo vida monástica en un cenobio fundado por él mismo en Ligugé, bajo la dirección de San Hilario de Poitiers. Después, ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, teniendo ante sus ojos el ejemplo del buen pastor, fundó en distintos pueblos otros monasterios y parroquias, adoctrinó y reconcilió al clero y evangelizó a los campesinos, hasta que fue al encuentro del Señor en Candes, población de Francia (397) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Iglesia de San Martín, de Sevilla. 

    La Iglesia de San Martín [nº 47 en el plano oficial del Ayuntamiento; y nº 86 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Divina Enfermera, 2 (aunque la entrada al templo se efectúa por la plaza de San Martín, 1); en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
   Cerca de la Alameda, en el barrio de la Europa se levanta el templo gótico dedicado a San Martín, el santo más popular de Occidente en la Alta Edad Media. Su historia se sitúa en el siglo IV, la de un soldado de Constancio y de Juliano el Apóstata, siendo su episodio más célebre el de la capa que compartió con un mendigo a la entrada de Amiens, hecho que motivó un sueño en el que Jesucristo narraba las escenas a los ángeles identificándose con el mendigo. Aunque la dedicación al santo medieval se produjo tras la reconquista de la ciudad, convirtiéndose en la cabeza de una de las 24 collaciones de Sevilla y reaprovechando probablemente una mezquita anterior, el edificio actual debe fecharse en época posterior, hacia 1400, presentando la singularidad de su única nave gótica. La tradición narra la aparición de una reliquia de la Santa Espina en la reconstrucción del nuevo templo, que debió terminarse hacia 1421. En los siglos XVI y XVII se enriqueció su interior notablemente por el patrocinio de diversas casas nobiliarias y por el acogimiento de numerosas hermandades, como la Sacramental, la de la Santa Espina, la de la Coronación, la de la Esperanza, la de la Resurrección o la de Ánimas. El terremoto de Lisboa (1755) afectó a la fábrica del edificio, lo que motivó diversas reformas que todavía se continuaban en 1805, tras los estragos causados por la epidemia de fiebre amarilla de 1800. Pasó el templo por la decadencia y el abandono al convertirse en centro de una zona marginal; sobrevivió a un intento de incendio en 1936 y fue parcialmente restaurado en 1980, una intervención polémica en la que se eliminó el revestimiento de sus muros interiores. Perdió el carácter parroquial en 1911, pasando su administración y usufructo a la hermandad de la Sagrada Lanzada en 1966, lo que revitalizó el mantenimiento de su patrimonio y de sus cultos.

   En su exterior presenta dos accesos: a la plaza de San Martín se abre la portada de zona de la Epístola, de estilo neoclásico, tras un pequeño compás con reja y con pilastras que sustentan un frontón triangular. Queda enmarcada por un retablo cerámico de Nuestra Señora de Guía, mientras que al final de este muro se sitúa el retablo cerámico del Cristo de la Lanzada. La otra portada se abre a la calle Divina Enfermera, la zona de los pies del templo. Es portada gótica en piedra, con sencillo arco apuntado en un muro que acoge el retablo cerámico de la Divina Enfermera, titular de la histórica hermandad de gloria. La torre sigue un procedimiento constructivo similar al de la parroquia de Omnium Sanctorum, sin los paños de sebka de decoración musulmana. En el primer cuerpo se abren saeteras, de arco apuntado y alfiz. El último cuerpo es el de campanas, con dos vanos de herradura en cada frente.
   El interior del templo es de una sola nave con cuatro tramos y presbiterio. El presbiterio es de planta cuadrada, con bóvedas de nervaduras sexpartitas góticas, iluminándose esta zona por medio de vidrieras de lacería. El hecho de ser un templo completamente diáfano, sin columnas o elementos sustentantes, le da un aspecto singular en la arquitectura sevillana. 

   El retablo mayor es de estilo tardorenacentista y fue proyectado por Vermondo Resta en 1606, siendo realizado por Diego López Bueno. Completaron la participación en la obra Juan y Diego Salcedo, autores del dorado y la policromía, encargo traspasado por la viuda de Gaspar de Ragis, con quien se contrató inicialmente la tarea. Consta de banco, dos cuerpos y ático, y en él se alternan tanto la escultura como la pintura. Las pinturas son obra del italiano Gerolamo Lucente de Corregio, mientras que las tallas son obra de Andrés de Ocampo. En el primer cuerpo aparece un lienzo con el tema de la Caridad de San Martín, una talla de San Pedro, y en la parte central del camarín, una imagen de la Virgen con el Niño. A su derecha se sitúan una notable imagen de San Pablo, con la espada que recuerda su martirio, y un lienzo con el Sueño de San Martín. En el segundo cuerpo, lienzo con la Resurrección de un neófito; después una imagen de la Virgen y un excelente San Juan lloroso flanquean al Crucificado del ático. En el centro se sitúan un santo "travestido", una talla original de la primera mitad del siglo XVII, identificada en su base como el obispo Andrés Corsino, que cumple la función de representar a San Martín, el titular de la iglesia. El cuerpo central del retablo fue labrado de nuevo por Fernando de Barahona en 1691, por encargo de la hermandad sacramental, realizándose también los camarines centrales y la nueva decoración barroca. Su dorado corrió a cargo de Antonio Gallardo. Junto al retablo, en el muro del Evangelio, se abre una puerta mudéjar de interesante decoración geométrica que da acceso a la, hoy cerrada, primitiva capilla sacramental. Se enmarca con una decoración epigráfica con una cita eucarística del Evangelio de San Juan.

   Dentro del presbiterio, en el muro izquierdo, hay dos retablos de gran interés. El altar de la Piedad es un soberbio altorrelieve con una representación del Entierro de Cristo rematado por el Calvario. Oscurecidos por el tiempo y la suciedad, se ha relacionado su estilo con el de Isidro de Villoldo, Jerónimo Hernández e, incluso, con el de Andrés de Ocampo. Perteneció a la familia Cervantes, algunos de cuyos miembros aparecen retratados en la zona del banco. Le sigue el notable retablo de San José, talla de hacia 1700 cercana al taller de Roldán y repolicromada con posterioridad, que tiene la particularidad de situarse en un retablo dieciochesco con decoración chinesca. En el muro de la derecha destaca el retablo de la Sagrada Familia de la Virgen, conocido popularmente como el Paseíto, con un grupo escultórico central atribuido al escultor Benito Hita del Castillo. Le sigue un retablo en mármoles, con notable talla central de San Antonio de Padua, del siglo XVII. Notables pinturas en estos muros son las que representan a Jesús Nazareno, encargada por la hermandad Sacramental en 1629, y la que muestra a la imagen de la Virgen de la Esperanza "Divina Enfermera", del siglo XVIII, lienzo que se colocaba en el altar de la Virgen cuando no estaba presidido por la talla escultórica.

   Comenzando el recorrido por la iglesia, al pasar la puerta de acceso se observa un órgano neoclásico datable hacia 1805, época en la que se realizó una nueva sillería coral que hoy no se conserva. Debajo está la capilla de Nuestra Señora del Reposo, de planta rectangular, lugar donde descansan los restos mortales de Diego de Gallegos. Está recubierta con valiosos paños cerámicos atribuidos a Hernando de Valladares. Preside la estancia una excelente pintura de la Piedad obra de Juan Guy Romano, pintor de origen flamenco que se formó en Roma. En la misma capilla se sitúa un busto de un Ecce Homo que encargó la hermandad Sacramental en 1652 y que tuvo originalmente pelo natural.
   Al lado de esta capilla se alza un retablo neoclásico, con talla de finales del XVIII de San Francisco de Paula. Ya en la cabecera de esta nave se alza el altar de la Virgen de la Esperanza, titular de una histórica hermandad de gloria hoy fusionada con la penitencial. El altar, de columnas salomónicas, está fechado en 1667 y se atribuye a Francisco Dionisio de Ribas. La titular, conocida como la Divina Enfermera, es talla del siglo XVI, transformada en el XVIII para ser vestida, y en el siglo XX por Castillo Lastrucci. Procede del antiguo hospital de Nuestra Señora de la O, en la Correduría, y a sus pies se enterró el afamado historiador Ortiz de Zúñiga, que en el siglo XVII publicó los Anales de Sevilla.
   La cabecera de la nave izquierda presenta un retablo barroco presidido por la Inmaculada Concepción de Regina, labrada en barro cocido por Cristóbal Ramos en 1794, titular de la extinta corporación del Santo Crucifijo del Amor, cuyo crucificado se conserva hoy en una parroquia de El Viso del Alcor. Le sigue un magnífico retablo estilo rococó obra de Juan Calero (1784). Está presidido por la devota imagen de Nuestra Señora de la Europa, talla de Felipe Martínez (1686) repolicromada en época posterior, que tuvo su capilla propia en la contigua plazuela junto a la calle Amor de Dios. A media altura de esta nave izquierda se abre la Capilla del Sagrario, presidida por la imagen del Santísimo Cristo de la Lanzada, obra contemporánea de Antonio Illanes del año 1929, inspirada en el crucificado montañesino de la Clemencia. Está flanqueado por la Virgen de Guía, también de Illanes (1931), y San Juan  que es notable talla anónima del siglo XVII, cercana al estilo de Pedro Roldán. La capilla estuvo originalmente decorada con frescos de Antonio Mohedano, de la primera mitad del siglo XVII.

   La última capilla de la nave, antiguamente de la Santa Espina, está presidida por la otra titular de la hermandad de la Lanzada, la Virgen del Buen Fin, obra de Juan de Astorga de 1810. Larga historia tiene la Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental, Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera y Cofradías de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin. Se fundó en 1612 en San Nicolás, y sus primeras reglas fueron aprobadas en 1642. Quedó disuelta a comienzos del XVIII; se reorganizó en San Marcos y estuvo en San Francisco de Paula. En 1836 su capilla fue ocupada por el cuartel de artillería, por lo que los hermanos escondieron las antiguas imágenes en sus propias casas. Realiza su estación de penitencia cada Miércoles Santo, con una peculiar estética neogótica en sus enseres.
   Entre los secretos de una iglesia tan cargada de historia se encuentra la ubicación de la tumba del escultor Juan de Mesa, autor de la universal imagen del Gran Poder, que fue enterrado en la parroquia de cuya collación fue vecino (Manuel Jesús Roldán,  Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Martín, obispo;
HISTORIA Y LEYENDA
   Apóstol de Las Galias y obispo de Tours, cuya historia, llena de elementos legendarios, fue contada por Sulpicio Severo en su Vita S. Martini, y por Gregorio de Tours en sus cuatro libros De Virtutibus S. Martini, y finalmente por Santiago de Vorágine en su Leyenda Dorada (Legenda aurea).
   Ese santo tan francés no nació en Las Galias sino en Panonia, es decir, en la actual Hungría, antes de la invasión de los magiares a ese país, a la sazón poblado por eslavos. Su origen quizá deba buscarse en el condado de Györ (Raab), en la actualidad, la ciudad de Szent Marton, o más bien, de acuerdo con recientes investigaciones, en Szombathely, la antigua Savaria, en el condado de Vas. Se ignora la fecha de su nacimiento, que según ciertos au­tores fue hacia 317 y según otros hacia 326.
   Criado en Pavía, se incorporó al ejército romano como hijo de un veterano, y durante muchos años fue soldado, primero en Italia y luego en Las Galias.
   Un día de invierno del año 337, cuando estaba en la guarnición de Amiens, vio a un pobre andrajoso que pedía la caridad de los transeúntes para combatir el frío. Sin vacilar cortó en dos su manto de caballero (paludamentum), con su espada, y dio la mitad al mendigo (según otra versión, mucho menos popular porque es más trivial, habría regalado al mendigo una moneda de plata).
   La siguiente Cristo se le apareció en sueños, vestido con el trozo de manto regalado al pobre, y dirigiéndose a los ángeles que le rodeaban dijo: "Martín, aunque simple catecúmeno, me ha cubierto con esta vestidura".

   Hacia 356, Martín abandonó el ejército, se hizo bautizar, y se dirigió a Poitiers, junto al obispo San Hilario, quien lo incorporó a su iglesia como exor­cista que era el grado más humilde de la jerarquía  eclesiástica . Realizó un corto viaje a su casa  natal, en Panonia, para convertir a sus padres y predi­car contra el arrianismo. Pero muy pronto se unió a san Hilario para fundar en los alrededores de Poitiers el monasterio de Ligugé .
   Su fama de taumaturgo se había difundido en toda la región, en 370 fue elegido mediante la vox populi  obispo de Tours, donde sucedió a san Gaciano y a San Lidorio.
   A partir de entonces, la historia de san Martín se confunde con la de su episcopado que duraría veintiséis años. A pesar de su nueva dignidad, quiso seguir viviendo como un monje y se instaló en las afueras de la ciudad, sobre la orilla derecha del Loira, en Marmoutier, en una simple celda que se convirtió en el nudo de un gran monasterio (Majus monasterium).
   Demolió templos paganos, taló árboles sagrados y  pudo conseguir conversiones masivas.
   Fundó numerosas parroquias rurales, especialmente en Candes, en la con­fluencia (Condate) del río Vienne con el Loira; y allí murió, en 397.
La leyenda de san Martín de Tours
   La Leyenda Dorada agregó numerosos ornamentos al relato de Sulpicio Severo que no puede considerarse tampoco un documento histórico fiable, sino que es, más bien, una compilación hagiográfica en la cual muchos detalles se copiaron de la vida de santos anteriores, como san Antonio abad .
   Allí se encuentra el relato de una segunda Caridad de san Martín. Como el santo había regalado su túnica, sin más, a un mendigo, celebró misa con unos harapos miserables que un archidiácono había comprado para el pobre. Un rayo de sol iluminó entonces su cabeza, muchos de los asistentes vieron salir de ella un globo de fuego. Como sus mangas eran demasiado cortas, los ángeles rodearon sus muñecas con piedras preciosas y le trajeron mangas tejidas con oro.
   A las puertas de Lutecia, curó a un leproso dándole un beso. Esta  anécdota, sin duda ha sido inventada  para formar pareja con la escena del mendigo a las puertas de Amiens.
   La leyenda de la sangre de san Mauricio y sus compañeros de la Legión te­bana, recogida en ampollas en Agaune, es también una invención tardía de la cual no se encuentra huella alguna ni en Sulpicio Severo ni en Gregorio de Tours. Fue forjada para acreditar la reliquia que se conserva en la catedral de Saint Maurice de Angers.
   Uno de los milagros más populares del apostolado de san Martín era la leyenda del   pino derribado. Se trataba de un árbol sagrado que los paganos veneraban. Éstos sólo aceptaban derribarlo si san Martín se ponía debajo para recibirlo en su caída. Como tenía fe en Dios, se dejó atar del lado en que el tronco caería, hizo una señal de la cruz, y el pino, que se echó hacia atrás, se derrumbó del lado opuesto. Este milagro habría sucedido en Turena, en un sitio llamado Arbrepinière.

    Además, se contaba que había  emprendido  una peregrinación  en compañía del obispo Maximino de Tréveris. Ambos peregrinos iban a pie, junto a un burro que transportaba su equipaje. En un camino de los Alpes un oso devoró al asno, y san Martín obligó a la fiera a cargar el equipaje sobre el lomo y llevarlo hasta Roma. De ahí los proverbios acerca del burro Martín y el oso Martín, es decir, de Martín, el nombre del santo funciona allí en genitivo, como Dios (Dieu) en la expresión Hôtel Dieu (hospital). Se trata sólo de un tópico hagiográfico, en Baviera se atribuye el mismo milagro a san Corbiniano, quien  también  empleó un oso como bestia de carga.
   El robo de los restos de san Martín, que los de Tours habrían sacado con nocturnidad de su celda de Candes haciéndolo pasar por la ventana, en las barbas de los de Poitou, quienes lo reclamaban para el monasterio de Ligugé, también carece de fundamentos históricos. Se trata de una invención de monjes del siglo VI, que disputaban por el cadáver de un santo para atraer a los peregrinos.
   La crítica moderna tiende a devaluar el papel histórico de san Martín. Se trataría de una creación de su hagiógrafo, Sulpicio Severo, y de su sucesor, Perpet, quien organizó el culto del santo en Tours. La leyenda habría agrandado desmesuradamente a un obispo que en vida parece haber sido muy cuestionado.
CULTO
   La popularidad de san Martín, a quien se llamaba el apóstol decimotercero y a quien el abad de Cluny califica de par Apostolis es un fenómeno excepcio­nal. Como ha dicho el poeta  Fortunat,  "en todos los sitios donde se conoce a Cristo se venera a Martín".
Principales lugares de culto   

   En Francia, aún en la actualidad, a pesar de los cambios de las advocaciones, existen quinientos pueblos y cerca de cuatro mil iglesias parroquiales que llevan el nombre Saint Martín.
   A las  toponimias  deben  agregarse  las  localidades  llamadas  Dammartin,  o Dommartin (Dominus Martinus), Martigny o Martelange.
   Como apellido tuvo tanto éxito como en las toponimias, y en Francia es, con gran ventaja, el patronímico más difundido.
   En  los tiempos de los merovingios y carolingios, san Martín se convirtió en el patrón de la monarquía francesa. Con la  dinastía  de los Capetas  conser­vó sus privilegios, a pesar de la competencia de san Dionisio, patrón  de París. La capa de san Martín, considerada por los reyes merovingios como la más preciosa de todas las reliquias, es un paladión  nacional, con el mismo título que la oriflama de san Dionisio. De ahí, de su capa (fr.: chape), procede la palabra chapelle (capilla), que originalmente designaba el sitio donde se guardaba la capa  de san Martín.
   La tumba de san Martín, en Tours, era el principal centro de peregrinación de los francos. La primera basílica fue destruida por los normandos . En el mismo sitio se edificó una nueva iglesia de estilo románico en 1008; luego, en el siglo XIII, una iglesia gótica que subsistió hasta la Revolución a pesar del vandalismo de los hugonotes. En 1797 las bóvedas se derrumbaron y en 1802 se la demolió: sólo se dejaron dos torres.
   Alrededor de la basílica  se agrupaban los edificios de una poderosa  abadía que  los reyes colmaron de privilegios: contaba con derecho de asilo, derecho de justicia y derecho a acuñar moneda. Enriquecida por numerosas donaciones, poseía un vasto patrimonio, hasta  en Italia  y Alemania.
   Durante toda  la Edad Media, la peregrinación a Saint Martín de Tours, la Gallicana peregrinatio, como la llama el concilio de Orleans, fue la gran peregrinación francesa, tan frecuentada como la de Santiago de Compostela. Desde Tours, el culto de san Martín conquistó el resto de Francia y luego a Europa entera.
   En Poitou y Turena se lo veneraba particularmente en las dos abadías de Ligugé y de Marmoutier que él fundara, y en Candes, donde murió. Tenía iglesias puestas bajo su advocación en  las provincias  vecinas de Anjou y de Berry, en Angers, Glanfeuil (Maine et Loire), Vic, y Thevet Saint Martín (Indre).

   En Amiens, donde tuviera  lugar el reparto del manto con el mendigo, cada año, el día de san Martín, los peleteros donaban al obispo una pelliza de cordero para vestir a un pobre o abrigar a un centinela. Se le dedicó una igle­sia bajo la advocación Saint Martin aux Jumeaux (San Martín de los Gemelos), en la época de san Gregorio de Tours. El Palacio de Justicia, construido sobre el antiguo emplazamiento  de la abadía, lleva una  incripción  en  dialecto picardo: Sainct Martin chy divisa son mantel (San Martín que dividió su manto).
   Uno de los prioratos parisinos más importantes de la orden de Cluny adoptó el nombre de Saint Martin des Champs. La iglesia de Montmorency, en la región parisina, también está puesta bajo la advocación de san Martín.
   Además, el obispo de Tours era titular de numerosas iglesias, tanto en el norte de Francia: Argentan  (Normandía),  Vendôme, Laon, Autun, Chablis, Clamency y Never, como en Colmar (Alemania). En el Rosellón, se lo veneraba en la abadía de Saint Martin du Canigou y en Saint Martin de Fenollar.
   Todos los países extranjeros rendían homenaje al apóstol de Las Galias, comenzando por Italia, Roma le dedicó hasta siete iglesias, la más célebre de las cuales es S. Martina ai Monti. En Rávena, la iglesia  de San Apolinar il Nuovo, originalmente estaba consagrada a san Martín bajo la advocación de Sanct Martinus in coelo aureo. Y es el santo quien, en el friso de mosaicos de fondo de oro de la nave, avanza vestido de púrpura en cabeza de los santos. Era  muy  popular en la Italia montañesa, en  una de cuyas ciudades, Pavía, fue recibido como catecúmeno. Tiene una  iglesia puesta  bajo su advocación en Chioggia, en la laguna de Venecia, y una capilla decorada por Simon Martini en la basílica de Asís. Su leyenda está ilustrada en las iglesias de San Martín (S. Martina) de Pisa y de Lucca; y la bahía  de Nápoles está dominada por la cartuja (it.: certosa ) di san Martina.
   España le ha dedicado numerosos santuarios en Santiago de Compostela, Orense, Valladolid, Segovia, Segorbe, Gerona y Valencia.
   En los Países Bajos se lo encuentra en Ypres y Hal, en tierra flamenca, y en Tournai y Lieja, en territorio valón. En Inglaterra, se lo venera en Canterbury y en York. Londres, al igual que París, posee la iglesia de Saint Martin des Champs, tiene una puesta bajo la advocación de St. Martin's in the Fields.
   El culto del gran santo francés también se difundió mucho en Europa central. En Alemania, donde la catedral de Maguncia le está dedicada, y donde una de las más bellas iglesias románicas  de Colonia lleva el nombre de­ Gran San Martín; en Hungría, su país natal, donde cerca de Martinsberg, una ciudad del Burgenland fue bautizada Kismarton (Pequeña San Martín). La ciudad de Presburgo, durante mucho tiempo húngara y llamada Poszony, luego checoslovaca con el nombre de Bratislava, también es uno de los feudos de san Martín de Tours.
Fiestas 

   La fiesta de san Martín (11 de noviembre), que conmemora su deposición, es decir, sus exequias, era muy popular. Y señalaba el comienzo del invierno. Ese día se comía la oca de san Martín, se bebía el vino nuevo llamado el vino de San Martín y se encendían fuegos de fiesta, como el día de san Juan. En algunos pueblos también era una jornada de grandes ferias en las cuales se inauguraba el nuevo año con las contrataciones de peones rurales y el pago de arrendamientos y aparcerías. En estas costumbres populares hay vestigios­ de festividades paganas que la Iglesia cristianizó con gran habilidad. Quizá la oca haya sido asociada con el culto de san Martín porque en Roma estaba consagrada al dios Marte, pero es aún más probable que los campesinos pagasen sus impuestos por la crianza de aves en la fiesta de San Martín.
Patronazgos
   La popularidad de san Martín todavía está probada por el número excepcional de sus patronazgos.
   Es el patrón de los soldados y sobre todo de los jinetes, porque el santo había servido en la caballería romana. Pero lo era también de los sastres, peleteros y vendedores de paño, y también de los mendigos, a causa del reparto de su capa o manto con un pobre; de los curtidores, porque el joven oficial lle­vaba su humildad hasta el punto de lustrar las botas de su ordenanza; de los cantineros y posaderos que enriquecían su fiesta, y muchos de los cuales usaban como lema: " Con el gran san Martín"; de los bebedores y de los borrachos, porque había convertido el agua en vino.
   No era un santo curador. No obstante, según dice Gregorio de Tours, el polvo de su tumba, tomado en infusión, era el remedio supremo contra la disentería y los cólicos infantiles.
   Su protección se extendía a los animales. Era  el amigo de los caballos porque estaba representado como jinete, y también el de las ocas.
   Todos sus patronazgos se conservaron  largo tiempo en  la cristiandad, salvo en la Alemania protestante, donde a partir del siglo XVI fue suplantado por otro Martín, un anti Martín que se apellidaba Lutero. En la iglesia de San Pedro, en Hamburgo, se ve un retrato de Lutero fechado en 1603, donde el Reformador tiene como atributo la oca de san Martín.

ICONOGRAFÍA
   La riqueza de su iconografía está en relación directa con su extraordinaria popularidad.
   A san Martín se lo representa ya como legionario romano, y en tal caso, está a pie o montado en un caballo blanco; ya como obispo, dignificado con la mitra y el báculo.
   A título de curiosidad señalemos que en el monumento que se le dedicó en la catedral -a la sazón húngara- de Presburgo, el legionario está disfrazado de oficial de húsares, cubierto con un dormán (chaqueta militar adornada con alamares y vueltas de piel).
   Además del mendigo con quien reparte su manto, a veces tiene como atributo una oca silvestre, que es una alusión al paso de dichas aves migratorias que coincide con la fiesta de san Martín, cuando comienzan los primeros fríos invernales. Pero este atributo apareció a finales del siglo XV, y  principalmente en la Alta  Baviera.
   La copa medieval es atributo infrecuente y tardío (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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Horario de apertura de la Iglesia de San Martín:
            Toda la semana, excepto Martes y Domingos: de 11:00 a 13:00, y de 19:00 a 21:00

Horario de Misas de la Iglesia de San Martín:
            Miércoles y Sábados: 20:30

Página web oficial de la Iglesia de San Martín: No tiene.

La Iglesia de San Martín, al detalle: