Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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miércoles, 6 de agosto de 2025

Un paseo por la calle Pastor y Landero

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle García de Vinuesa, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     Hoy, 6 de agosto, es el aniversario del nacimiento (6 de agosto de 1829) de Manuel Pastor y Landero, ingeniero y político gaditano a quien está dedicada esta calle, de ahí que hoy sea el mejor día para ExplicArte la calle Pastor y Landero, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Pastor y Landero, en el Callejero Sevillano, una calle que se encuentra en los Barrio del Arenal, y del Museo, en el Distrito Casco Antiguo; y va de la calle Reyes Católicos, a la confluencia de las calles Adriano, y López de Arenas.
   La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Inicialmente se conoció como Pópulo, de forma excepcional como Convento del Pópulo y Acera del Pópulo, por ubicarse en ella la fachada lateral del mismo. También es posible que fuese un tramo de ella la que documentos de fines del s. XVII denominan Eneas, y que permanece en los últimos años del siguiente. En 1918 se le cambia, a iniciativa de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación, por el actual, en recuerdo de Manuel Pastor y Landero, ingeniero que jugó un papel decisivo en la mejora de la navegabilidad del Guadalqui­vir y en la construcción de los muelles en la década de 1860. Desde mediados del s. XIX se actúa en este sector mediante proyectos de infraestructura, de alineación y de parcelaciones, relacionados con la instalación del ferrocarril y la apertura de la Estación de Córdoba, que convierten a esta calle en un importante eje de comunicaciones. Dichas operaciones se inician en la acera de los im­pares y luego en la de los pares, entre la cár­cel y Adriano, ya a comienzos del s. XX. En ella confluyen Almansa, Antón de la Cerda y Arenal.
     Su función estuvo condicionada inicialmente por su carácter periférico. Incluida en el Arenal, se sitúa en este sector el sitio conocido como de las Eneas, por su abun­dancia, o por ser lugar de su almacenamiento y venta, dada la proximidad al barrio de la Cestería. La construcción del convento de agustinos descalzos, bajo la advocación de Nuestra Señora del Pópulo (1634), y posteriormente del juego de pelota, así como de la plaza de toros provisional en el s. XVIII cambiaron la funcionalidad original. Duran­te toda la segunda mitad del s. XIX se caracteriza, además de por el intenso tráfico, por ser lugar de estacionamiento de carros, lo que motivó protestas. Tras la exclaustración, hacia 1836, el convento se convierte en cárcel, incluyendo el solar del desaparecido juego de pelota, en cuya zona estaría la "azoteilla", donde se cumplían las sentencias capitales, atrayendo a público curioso. El paso de la Esperanza de Triana ante esta cárcel ha quedado como momento emotivo, recogido por varios autores, entre ellos por Juan Sierra: "El gentío bullanguero que la acompaña, se ha condensado de pronto emocionadamente y guarda  un silencio profundo. Es que ahora llega el paso de la Virgen ante la reja de la cárcel del Pópulo (...). Todas las miradas se dirigen hacia la rejas del viejo edificio. Entre los desconchados de aquella pena honda, sombría, ha salido una voz...  es un preso que canta. Se ha parado la Virgen. La saeta gime tibia pero firme en la plata diluida del aire mañanero, mientras un rayo de sol pone su lumbre en la garita militar del muro. La gente es sólo una masa agrupada en torno al frío de la emoción compasiva. Otro preso canta. La Virgen permanece quieta, escuchando entre aquellas rejas turbias, grises, contritas... (Palma y Cáliz de Sevilla). Un azulejo en la esquina del edificio actual que la sustituyó recuerda este momento.
     En la década de 1940 se construye en un solar el Mercado de Entradores y un gran bloque de pisos sobre soportales, que rompe con su masa las proporciones de la calle. En la actualidad, dicho mercado se ha transformado en otro de abasto, el del Arenal, por lo que este sector presenta gran animación, a la que contribuyen los que acuden a las oficinas municipales ubicadas en sus bajos, especialmente a las de recaudación de impuestos. El tramo de los pares próximo a Adriano, donde se dan casas de tres plantas, entre ellas una modernista de 1912, de Antonio Gómez Millán, registra una cierta revitalización, con bares, restaurantes, alguna sala de exposiciones. El caserío de la acera de los impares, con numerosos pequeños comercios, presenta casos de degradación y abandono; esquina a Almansa existe una casa regionalista de Juan Talavera [Antonio Collantes de Terán Sánchez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993]. 
Conozcamos mejor la Biografía de Juan José García de Vinuesa, a quien está dedicada esta vía;
     Manuel Pastor y Landero (Cádiz, 6 de agosto de 1829 – Sevilla, 28 de enero de 1889) fue un ingeniero de caminos y político español, varias veces diputado en las Cortes durante el período del Sexenio Revolucionario.
     Nació en Cádiz,​ el 6 de agosto de 1829. Formado como ingeniero de Caminos, dirigió obras en el cauce del río Guadalquivir a su paso por Sevilla,​ entre ellas la construcción del muelle comercial ubicado entre la Torre del Oro y el Puente de Isabel II. Fue Diputado a Cortes en las legislaturas de 1869 y 1872 en representación de Sevilla, y en la de 1871 en representación de Cazalla de la Sierra.​ El 16 de junio de 1870 presentó en las cortes constituyentes un conjunto de 11370 firmas de vecinos de Sevilla que pedían se eligiera como rey de España a Antonio de Orleans (Duque de Montpensier).​
     En 1869 obtuvo la concesión para una línea ferroviaria de 189 kilómetros de longitud que debía unir Mérida con Sevilla,​ llegando a iniciar las obras de la misma. Sin embargo, Pastor carecía de un apoyo financiero sólido para llevar a cabo tal empresa y debió hacer frente a las dificultades geográficas de Sierra Morena.​ Ante la acumulación de problemas, en 1880 decidió vender la concesión ferroviaria a la compañía MZA.​ No obstante, también mantuvo conversaciones en este sentido con sus acreedores, circunstancia que crearía no pocos problemas hasta que se logró encontrar una solución.​
     Falleció el 28 de enero de 1889,​ en Sevilla.
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Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Pastor y Landero, al detalle:
Edificio Pastor y Landero, 5, de Juan Talavera.
desaparecido Convento de Nuestra Señora del Pópulo
Mercado de Entradores, de Juan Talavera y Heredia
    Retablo cerámico de la Esperanza de Triana
    Azulejo conmemorativo de la Hermandad de los Gitanos
    Retablo cerámico de la Virgen de la Caridad en su Soledad

miércoles, 15 de marzo de 2023

El edificio de Viviendas y Mercado de Entradores del Arenal, de Juan Talavera y Heredia

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el edificio de Viviendas y Mercado de Entradores del Arenal, de Juan Talavera y Heredia, de Sevilla.
     El edificio de Viviendas y Mercado de Entradores del Arenal, de Juan Talavera y Heredia, se encuentra en la calle Pastor y Landero, 4; en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo.
     Talavera ofrece en esta edificación del centro histórico de Sevilla, levantada en el solar del antiguo convento y luego cárcel del Pópulo, una poderosa respuesta al complejo programa que abordaba, que pasaba por aunar un gran conjunto de viviendas con el mercado de abastos y una serie de dependencias para la gestión municipal.
     Ubicando el mercado en el interior de la gran manzana, utiliza el hormigón armado en los fajones de medio punto de las cubiertas para salvar las importantes luces que la tipología precisa, disponiendo entre ellos entrepaños de vidriera, logrando interesantes espacios en una serie de naves paralelas.
     Las oficinas municipales formalizan los costados de la manzana, en inmediata conexión a las calles para favorecer la llegada del ciudadano que precisa acudir a las mismas, mientras que las viviendas en origen de funcionarios municipales se organizan en un importante juego de volúmenes, que no renuncia a ciertos matices decorativos además de los acostumbrados colores blanco y amarillo albero, como el uso de diferentes arquerías, que restan fuerza al conjunto de forma intencionada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
      El edificio del Mercado de Entradores (1947) -en el solar del antiguo convento y luego cárcel del Pópulo- responde a un concepto y necesidades muy diferentes. El programa consistía en una serie de naves paralelas, cubiertas por fajones de medio punto en hormigón armado con entrepaños de vidriera. En los costados de la gran manzana cuadrangular que ocupa, se disponen oficinas diversas y en la crujía de la fachada principal -calle Pastor y Landero- se elevan pisos de viviendas para funcionarios municipales. Todo el conjunto se rodea, salvo en la fachada posterior, de una galería porticada en la planta baja y se decora en los acostumbrados blanco y amarillo albero (Alberto Villán Movellán. Juan Talavera y Heredia. Arte Hispalense, nº 13. Diputación Provincial. Sevilla, 1997).
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Más sobre la Ruta Barrio del Arenal, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 5 de octubre de 2019

La Casa de las Moscas, de Antonio Gómez Millán, en la calle Adriano, 24

 

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Casa de las Moscas de Sevilla. 
      La calle Adriano es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de El Arenal, del Distrito Casco Antiguo; y va de la calle Antonia Díaz al paseo de Cristóbal Colón.  
   La casa de pisos situada en la calle Adriano, 24; esquina a Pastor y Landero, popularmente denominada como casa de las moscas por el dibujo de sus azulejos, representa una de las obras más interesantes del arquitecto sevillano Antonio Gómez Millán.
   La obra se lleva a cabo entre los años 1912 y 1914, en un solar de forma difícil y poco habitual que forma un triángulo con fachadas a la Calle Adriano y a la anteriormente denominada Calle Pópulo, hoy Calle Pastor y Landero, más un tercer lado adosado a medianera.
   Es este un edificio de un modernismo personal y tardío de Gómez Millán, construido en un tiempo en el que coexisten varias tendencias arquitectónicas distintas; en el que desde el poder local se trataba de imponer un "estilo sevillano", especialmente con vistas a la próxima Exposición Hispanoamericana del 29, y cuando aún estaba vigente el historicismo en la arquitectura de la ciudad.

Con un programa previsto que desarrolla la planta baja para locales comerciales y las dos plantas superiores para viviendas, el edificio se construye disponiendo sus crujías paralelas a las calles anteriormente citadas y a la medianera, reservando un espacio central vacío en forma triangular como patio de luces.
   Se trata de uno de los mejores edificios que diseñó Antonio Gómez Millán, por su belleza externa y por la solución arquitectónica que planteó al resolver la perspectiva esquinada del edificio. La petición de nueva alineación, la solicitud de licencia municipal para realizar las obras se realizó en diciembre de 1912, obteniendo dicho permiso en enero de 1913, terminándose las obras el 7 de julio de 1914, según certificado del propio arquitecto que se conserva en el Archivo Municipal de nuestra ciudad.
   Consciente su autor de la importancia de la esquina y de la perspectiva que el edificio adquiere desde la amplia calle Adriano, plantea en ese punto una solución original y brillante que marca y enfatiza con un diseño personal y cuidado, volando decididamente sobre ella las dos plantas superiores. 

 En la obra realizada predomina la horizontalidad y la reiteración de elementos habituales de su autor, tales como la superposición de huecos adintelados sobre otros de medio punto, las líneas paralelas rehundidas, o los originales remates sobre el apretilado superior. Otros elementos más novedosos como las finas columnillas de la fachada, sirven de contrapunto vertical en la composición de las fachadas, que mantienen un ritmo compositivo de gran movilidad y soltura.
   El solar tenía una forma poco habitual en el casco sevillano, pues era exactamente un triángulo. Para su distribución el arquitecto eligió una solución bastante sencilla: la disposición de crujían paralelas a sus dos fachadas y a la medianera dándole mayor superficie a las zonas con fachadas al exterior que a la nave contigua a la medianera. La planta baja se dedicó totalmente a locales comerciales y las dos superiores, a viviendas, contando ambas con una distribución similar basada en la correcta ubicación de las tres escaleras de acceso para evitar la pérdida de espacio en pasillos de distribución. El edificio construido tiene ciertas modificaciones con respecto al proyecto original, dado que el solar fue ampliado, fue ensanchada la crujía paralela a la medianera y ganó longitud la fachada de la calle Pastor y Landero.
   Del análisis ornamental del conjunto, podemos adscribir el edificio al modernismo. Sus azulejos son prácticamente únicos en nuestra ciudad por su indiscutible carácter modernista, tanto por el dibujo estilizado, como por los motivos temáticos representados: abejas, mariposas o libélulas, tallos y flores, caracoles que trepan por ramas, singularizados sobre unos azulejos de fondo amarillo, colorido y técnica que nos hacen pensar en ceramistas locales. De las fachadas, podemos destacar su horizontalidad y la reiteración de elementos, algunos utilizados previamente por el arquitecto en obras anteriormente ejecutadas (superposición de medios puntos y vanos adintelados, líneas paralelas rehundidas, enmarcamiento de la parte superior de los huecos, remates originales en el pretil de azotea) y otros novedosos, como las finas columnillas que sirven de contrarresto vertical o los arcos del piso inferior sobre soportes de hierro visto. Cabe destacar cómo los herrajes, elementos característicos de todo el modernismo europeo, son tradicionales y sencillos.
   En cuanto al exterior se refiere, el arquitecto fue consciente de la perspectiva que el edificio adquiriría desde la calle Adriano y de que la citada vía estaba destinada a ser un punto importante en la red de comunicaciones de Sevilla. Ante ello reaccionó dándole una solución original y brillante a la esquina y cuidando el diseño de las fachadas.
   Un aspecto singular en este edificio es su cuidada ornamentación, a base de paños cerámicos con azulejos de clara factura modernista. En ellos, y con un bello trazo estilizado, se representan temas recurrentes de tipo floral entre los que aparecen pequeños animales como abejas, mariposas o caracoles subiendo por los tallos, todo ello sobre un fondo de brillante color amarillo (María del Valle Gómez Terreros, Antonio Gómez Millán (1883-1956), una revisión de la arquitectura sevillana de su tiempo. Ediciones Guadalquivir. Sevilla, 1993).
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Más sobre la calle Adriano, en ExplicArte Sevilla.