Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Canteras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Canteras. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de julio de 2025

El Coto de las Canteras, en Osuna (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Coto de las Canteras, en Osuna (Sevilla).
     Hoy, 28 de julio, es el día de la Arqueología, un evento internacional que se celebra desde 2011 con el objetivo de dar visibilidad al trabajo diario de las personas que desarrollan su labor entorno al estudio, conservación y difusión del Patrimonio Arqueológico, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el Coto de las Canteras, en Osuna (Sevilla).
     El Coto de las Canteras, se encuentra en la Vía Sacra, s/n, en Osuna (Sevilla).
     Osuna aparece ante el viajero sobre una colina, a media ladera, dominando un amplio paisaje de campiña. Esa elevación se conforma sobre un sustrato rocoso de areniscas calcáreas, que aflora en diferentes puntos del territorio. Esa piedra ha servido desde la antigüedad más remota a los habitantes de esta zona para construir sus edificios.
     Desde hace milenios, el promontorio más elevado ha servido para suministrar los sillares con los que se han levantado casas, palacios, iglesias… Es así que el lugar recibe el nombre de Cerro de las Canteras. Su color ocre y su porosa textura han prestado su colorido y sabor a la ciudad desde los turdetanos hasta mediados del siglo XX.
     Estos terrenos de la antigua Urso, de donde se extraía la piedra para las construcciones desde antes de la ocupación romana, es también conocida como la Petra de Andalucía por sus espectaculares relieves en piedra. Sin duda este sustrato rocoso ha sido empleado como cantera de piedra de manera continuada al menos desde época turdetana, aunque parece que su explotación debió intensificarse a raíz de la importante labor constructiva desarrollada por el IV conde de Ureña en el siglo XVI, hasta la década de los años 60 del siglo pasado que se deja de trabajar en ella.
     En el mismo borde de un precipicio abierto por los canteros, quedan las ruinas de lo que hasta el siglo pasado fue la ermita de la Vía Sacra. Se levantó a mediados del XVII y en ella finalizaba el Vía Crucis. Junto a ella, a modo de capilla, permanecen los restos de unas tumbas excavadas en la roca, siguiendo el modelo de la necrópolis.
     El Coto Las Canteras ofrece un espacio versátil y genuino para cada evento, como su nombre indica es un establecimiento histórico, cuya capacidad es para 600 comensales, 800 butacas para recitales y convenciones, y un aforo de 1.400 personas para eventos de pie.
     El complejo cuenta con 4.000 metros cuadrados, donde se encuentran especies autóctonas de la zona, ideal para recepciones al aire libre. Este establecimiento cuenta con su propio catering (Turismo de la Provincia de Sevilla).

Página oficial: www.elcotolascanteras.com

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Coto de las Canteras, en Osuna (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Osuna (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga.


Cantera del Barrio
     Galería excavada, tipo qanat, que probablemente se realizó para conducir al exterior el agua que discurría por el interior de la Cueva del Agua, ya que la galería se conectó directamente con esta y posteriormente se fue ampliando en busca de nuevas betas de agua.
     Los materiales (mármoles) que se extrajeron de la galería para su construcción, se depositaron en el interior de la cueva natural hasta su colmatación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El aprovechamiento minero para la producción de mármol de la Sierra de Mijas puede fecharse entre los ss. I y III d.C., coincidiendo con el auge generalizado de las ciudades y después de haber obtenido Malaca y Cartima su condición de municipios romanos (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de la Virgen de la Peña
     Fue excavada en la roca por el ermitaño Diego de Jesús entre 1656 y 1682 bajo los restos de un antiguo recinto fortificado. En 1730 y 1831 los Padres Carmelitas Descalzos construyen un convento aprovechando la ermita existente y los restos del recinto militar. Posteriormente entra en un largo período de abandono en el que sus piedras son mayoritariamente aprovechadas en la construcción de nuevas casas. 
     En la actualidad, en su espacio interior existe una pequeña capilla que alberga la imagen de la Patrona de Mijas (la Virgen de la Peña) y una sala museo o sacristía apreciándose muchos elementos de nueva arquitectura (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue excavada en roca viva por frailes mercedarios en 1548. En su interior alberga la imagen que le da nombre y que es la Patrona de Mijas. En el pueblo se dice que la imagen fue descubierta en 1586 en las murallas del viejo castillo, donde la habían ocultado para impedir que cayese en manos de los moros ocho siglos antes (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de San Antón

     Situada junto al camino de Málaga fue construida posteriormente a 1779, pues no aparece en una relación de iglesias y ermitas de Mijas realizada en esa fecha, pero según la información que proporciona el obispado de Málaga fue construida en el siglo XVIII. 
     Se trata de una construcción muy sencilla de una sola nave y en ella se celebra la romería de San Antón todos los 17 de enero (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el siglo dieciocho se construyó esta ermita en el partido de Osunillas, en cumplimiento de un voto de unos unos marinos que tras estar a punto de naufragar, se salvaron de una tempestad en nuestras playas, expresando así su agradecimiento al santo. Esta capilla se reconstruyó e inauguró el 5 de julio de 1981. Al parecer, en sus primeros años estuvo al cuidado de una congregación de monjes benedictinos.
     Se trata de una ermita muy popular, destino de numerosas romerías y verbenas. En ella se celebran las fiestas en honor de San Antón (17 de Enero) con la tradicional bendición de los animales, el día de San Blas (3 de febrero) con la bendición de las “rosquillas”, la romería de San Isidro (en mayo) y la romería y verbena de Osunillas (el último domingo de junio) (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita del Calvario
     Construida en el siglo XVIII, consta de una sola nave y se sitúa en la falda de la sierra, accediéndose a ella a través de una senda entre los pinares marcada con cruces (vía crucis). Parece ser que antiguamente se utilizaba como retiro espiritual por los monjes carmelitas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Se construyó en 1710 y antiguamente se utilizaba como retiro espiritual de los monjes Carmelitas del convento que hubo donde hoy se levanta la ermita de la Patrona, la Virgen de la Peña.
     Hasta ella se llega por un camino a través del cual discurre en Semana Santa un vía crucis. La cercanía al pueblo y la belleza del camino la convierte en punto frecuente de paseos a pie (el sendero se encuentra marcado con cruces de hierro). Además, desde la Ermita las panorámicas de Mijas y de la costa son inmejorables.
     La Ermita se abre solamente los viernes de Cuaresma y el primer viernes de marzo, fiesta del Cristo de Medinaceli (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita del Puerto

     Se construyó en el año 1876. Fue una promesa que hizo una señora mayor si Dios le concedía un hijo. La petición fue alcanzada y ella cumplió su promesa. Los biznietos viven en Barcelona.
     Se encuentra frente a la gasolinera que lleva su nombre, donde comienza la carretera entre Mijas y Benalmádena (Diputación Provincial de Málaga).

Muralla y Mirador
     Los vestigios del Castillo se sitúan en la vertiente norte de un pequeño cerro localizado al sur del núcleo urbano. 
     Se conserva una pequeña parte de la muralla y una torre. Está realizada con mampostería, de aparejo irregular trabado con argamasa de cal. Han desaparecido todos los elementos internos del castillo.
     Parece ser que la fundación de Mijas se produjo en época romana y que durante época andalusí ejerció importancia como población fortificada por su situación estratégica. De ello solo quedan las ruinas de lo que debió ser una atalaya o castillo, en la plaza que hoy está la iglesia, y restos del recinto amurallado.
     El castillo se asentaba sobre una amplia meseta, eje de la vida del pueblo, donde hoy se encuentra la iglesia parroquial (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Los restos de la antigua fortaleza que rodeaba la ciudad se levantan ahora como uno de los grandes atractivos de Mijas Pueblo. Los jardines que lo rodean están diseñados para que el visitante vea la flora todo el año a través de una ruta de especies vegetales que se complementan con el mirador con vistas al mar, a Fuengirola y Benalmádena (Diputación Provincial de Málaga).

Museo Histórico-Etnológico
     Edificio del siglo XIX con patio interior, que fue sede del Ayuntamiento desde 1912 hasta 1987.
     La entrada del edificio está flanqueada por dos esculturas de Hércules, obra del escultor francés T. Sporrer, realizadas en 1916, que sujetan con sus hombros la parte superior de la puerta.
     Desde 1995 alberga el Museo Histórico-Etnológico de Mijas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Ubicado en el antiguo Ayuntamiento e inaugurado en 1995, el Museo Histórico-Etnológico de Mijas recrea el pasado etnográfico e histórico del municipio. En él se recogen los antiguos oficios y tradiciones de la villa. En su interior los visitantes pueden contemplar la recreación de dos molinos de aceite, una bodega de vino, panadería, casa tradicional y exposiciones de arte. Se muestran utensilios de labranza, de pesca, típica cocina mijeña, etc. También se exponen colecciones de arte itinerantes y artesanía local. En este museo también se encuentra la réplica del dormitorio donde estuvo escondido durante 30 años Manuel Cortés Quero, El Topo de Mijas.
     Entrar en la Casa supone que viajero navegue por el campo y la sierra mijeña, que huela a romero y tomillo, que conozca los secretos de la elaboración de la cal que le da color y protección a las casas de este pueblo, que sepa las utilidades del esparto, de las cualidades de su miel, de la importancia de sus canteras de mármol desde época romana, que toque las herramientas con las que los antepasados labraron la tierra, que descubra la perfección de las antiguas maquinarias utilizadas para la elaboración del vino y del aceite.
     El Ayuntamiento de Mijas, a través de su Delegación de Cultura, promovió durante los años 1994-1995 la creación de este museo, localizado en la Plaza de la Libertad. Desde entonces, se ha seguido trabajando no sólo en el mantenimiento de los fondos y las instalaciones sino también en el enriquecimiento de los contenidos.
     Programa Museológico
     El pueblo de Mijas, eminentemente agrícola en sus orígenes, sufre un gran cambio en la década de los años 60 debido al desarrollo turístico que se da en la Costa del Sol. A raíz de esta fecha cambian los modos de vida y de producción de gran parte de los vecinos, las labores agrícolas y artesanales van perdiendo protagonismo en beneficio de otras actividades encaminadas a cubrir las demandas que el boom turístico exige. Para conservar las raíces del municipio, se crea la Casa Museo de la Villa.
     Los contenidos están divididos en las siguientes salas:
            Sala Campo
            Sala Sierra
            Molinos de Aceite
            La Bodega
            La Panadería
            La Carpintería
            El Telar
            La Casa Tradicional de Campo
            Sala Manuel Cortés Quero
     Además de las Salas de carácter eminentemente etnográficas y con contenidos permanentes, existen otras dependencias como la Sala de Proyecciones, en la que se centran las actividades pedagógicas, de difusión y otras de carácter cultural; la Sala de Exposiciones, dedicada a muestras temporales de arte; y el Patio de la casa donde se organizan en verano ciclos de conciertos flamencos bajo el título ‘Damos el Cante’ con la participación de jóvenes guitarristas y cantaores así como otras figuras consagradas del flamenco (Diputación Provincial de Málaga).

Plaza de Toros
     Pequeña plaza de una planta, que puede parecer más un tentadero que una auténtica plaza de toros, fue inaugurada en 1900 adosada en uno de sus lados a uno de los lienzos de la antigua muralla. Solo presenta dos lados con gradas, uno a la sombra y otro al sol y un ruedo con forma ovalada. Su fábrica es casi entera de piedra y ladrillo.
     Tiene un aforo de 600 localidades (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue construida en el año 1900. Situada en la zona de La Muralla, enclavada sobre la roca, el ruedo es de forma ovalada, y cuenta con enfermería, capilla, y desolladero, entre otras dependencias. En sus paredes hay cerámicas que recuerdan las actuaciones de famosos matadores, como Miguel Camarita, Palomo Linares, El Niño de la Capea, Ángel Teruel o Paquirri. Fue propiedad de Antonio José Galán, torero fallecido en 2001 (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Batería de La Cala del Moral
     Está situada en el barrio de la Cala del Moral en el centro de una plaza ajardinada en su entorno. Su visión es difícil salvo desde la playa.
     Fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII y dispuesta para emplazar artillería.
     Es una torre de "forma de pezuña" (planta de herradura); planta de medio círculo prolongado con dos espolones oblicuos u hornabeques en el dorso. Su perímetro aproximado es de 35 metros y su altura es superior a los 10 metros. 
     Su interior presenta dos plantas aumentando la superficie de ellas conforme se asciende, a la par que disminuye el espesor de los muros exteriores. La planta exterior o sótano constituiría la "Santa Bárbara" (al nivel del suelo exterior). El piso superior o cámara principal se encuentra bien iluminado por dos ventanales y cubierto al igual que el sótano con bóveda de ladrillo; se alinean en el testero norte todos los servicios necesarios (alacena, chimenea..) Finalmente, una espaciosa azotea, rodeada de pretil y con hueco para la salida de humo. 
     En los dos espolones, en la azotea, se localizan dos torretas de 2,40 x 2,30 y 2, 40 de alto aspilleradas en sus frentes y cubiertas con tejas moriscas.
     Su fábrica es de mampostería complementada con uso de ladrillo en diversos elementos como; esquinales, jambas y dinteles, aspilleras, molduras del pretil y bóvedas y muros interiores.
     La Ordenanza de 1497 revela que ya junto a unas piedras se emplazaba una vigilancia de tres peones elegidos por la ciudad de Málaga con jornal de veinticinco maravedíes, satisfecho de la paga general de los moros. 
     Asimismo la Ordenanza disponía que en este lugar, llamado ahora de la Butibamba, había de construirse una atalaya a su costa, en consideración a la asignación que se lo otorgó el requeridor Fernán Rodríguez de Coca. Pero el requeridor debió ser remiso a la orden, o ampliarla de forma deleznable. Por lo que no será hasta el siglo XVIII cuando se realice su construcción (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Torre Batería, Torre Vieja o Torreón de la Cala del Moral, como se conoce también, fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII. 
     Une a su interés histórico el de ser sede del Centro de Interpretación de las Torres Vigía del Museo Histórico y Etnológico de Mijas. Se trata de un fortín de tipo "Pezuña" por des-arrollarse a partir de planta de medio círculo prolongado con dos espolones oblicuos u hornabeques en el dorso. Su perímetro aproximado es de 35 metros y su altura es superior a los 10.
     Su fábrica de mampostería, "cal y canto" se complementa con uso de ladrillo en diversos elementos como esquinales, jambas y dinteles, aspilleras, molduras del pretil y bóvedas, así como muros interiores. Se eleva dos plantas donde se distribuyen estancias que van incrementándose a la par que disminuye el espesor de los muros hasta coronarse con una azotea.
     El ingreso se hacía a través de una escala de cuerda, por un hueco a 6 m. en lado oriental del espigón derecho. La sala principal, situada en la planta alta cubierta de bóveda de ladrillo, estaba iluminada por dos ventanas laterales, conteniendo además la chimenea para realizar las señales , escalera, alacena, hueco para elevar la munición, etc. Se alinean en el estero norte todos los servicios necesarios (alacena, chimenea, etc.)
     La estancia inferior (santabárbara), más reducida, no tiene hueco alguno por lo que su única luz penetra por el círculo de la bóveda. En el espigón oriental se localizan dos salitas para almacenar la pólvora, municiones, paja y materias inflamables.
     Finalmente, la azotea, esta rodeada de pretil y con hueco para la salida de humo. En los dos espolones de la misma, se localizan dos torretas de 2,40 x 2,30 y 2,40 de alto aspilleras en sus frentes y cubiertas con teja árabe.
     Actualmente está deshabitada y en muy buen estado de conservación. Además de la Torre Vigía, en este lugar existe un centro de Interpretación de las Torres Vigías de la Costa del Sol y un museo que muestra al visitante la historia del desembarco de Torrijos, el funcionamiento de las torres y las diferentes artes de pesca.
DETALLES
     Este lugar es a la vez la sede de la Oficina de Turismo de La Cala y del Centro de Interpretación de las torres vigías del litoral mijeño.
     El proyecto para la creación de un museo de carácter etnográfico-histórico dedicado al mar y a las torres vigías en la costa de Mijas viene motivado por un interés cultural y turístico de este Ayuntamiento en una zona eminentemente turística. Ello supone fuertes y grandes dependencias sociales y económicas de la población con respecto al sector turismo y entre otros objetivos se pretende dar utilidad a un edificio histórico y emblemático que actualmente está cerrado al público. La "rentabilidad social" supone logros positivos no sólo en el apartado cultural y turístico sino también desde el punto de vista educativo, económico y social de La Cala de Mijas.
     Con la creación de este Centro de Interpretación en la Torre Batería de La Cala se cumplen dos objetivos culturales de gran importancia y trascendencia en el municipio: En primer lugar sea le da vida a la Torre Batería de La Cala conocida popularmente como Torreón de La Cala, tras una cuidadosa y respetuosa intervención en ella para adaptarla a las necesidades de un Centro de estas características, cobrando el protagonismo que un edificio histórico merece y siendo punto de visita de interés cultural y turístico no sólo de los escolares y estudiantes mijeños sino de todos los sectores de la población y de los turistas de la Costa del Sol.
     En segundo lugar se ayuda a recuperar y difundir un patrimonio histórico de nuestro pueblo. Para ello, en el diseño museístico y expositivo de este Centro de Interpretación se han tenido en cuenta dos hechos históricos y uno etnográfico y conforme a estos se han diseñado tres espacios o salas expositivas
     a) Sala de las Torres
     En este espacio se presenta una muestra general sobre el origen de la vigilancia del litoral y en particular el caso de la costa mijeña, los recursos utilizados, entre otros, son las reproducciones a escala de las 4 torres que existen en el municipio, la reproducción de textos históricos, un documental sobre las características de este sistema de defensa y de las torres de Mijas y en un futuro la creación de un archivo informático.
     b) Sala Torrijos
     En esta sala se quiere rendir homenaje a la libertad y a la defensa del orden constitucional. El pretexto es el desembarco del General Torrijos en la Playa del Charcón y el propio personaje del General Torrijos.
     Por medio de textos y láminas originales se narra el desembarco de Torrijos en las playas de Mijas y el itinerario que siguieron él y sus hombres a través del término municipal de Mijas hasta llegar a la Alquería de Alhaurín de la Torre, donde son apresado y posteriormente fusilados sin juicio previo en la malagueña playa de San Andrés.
     c) Sala de la pesca tradicional
     El pasado pesquero de La Cala va a ser el protagonista de este espacio. Barcas de pesca como la traíña, la jábega, el sardinal y la patera junto a otros enseres tradicionales de pesca sirven de recursos para explicar las formas de vida y otros aspectos relacionados con esta actividad en La Cala (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Calaburras
     El cabo de Calaburras, también referido como Cala Burra o de Burras, es la punta más saliente del litoral malagueño, ubicada en una zona muy rocosa y dificultosa para la navegación, como lo atestiguan los numerosos barcos hundidos en sus aguas. Es por tanto un punto estratégico tanto en la defensa de la costa como en el apoyo a la navegación, por lo que esta torre ha estado vinculada con el cercano Faro de Calaburras. La difícil topografía de este tramo de acantilados, hace que la carretera discurra muy cerca del mar, quedando la torre y el faro sobre un promontorio en la zona norte de la carretera.
     Se encuentra en una zona elevada a corta distancia de la playa y dentro de una propiedad privada. Su entorno está ajardinado y presenta abundantes añadidos modernos; antena, escala metálica de acceso, entre otros.
     Se trata de una torre construida a partir del siglo XVI formando parte del sistema de vigilancia de la época.
     La torre tiene forma troncocónica con un perímetro aproximado de 24,80 metros, con 7,90 metros de diámetro en su base y 5,75 en su terrado, a 13,40 metros de altura, resultando un 8% de talud. Tuvo su acceso a 8,50 metros, aunque posteriormente se ha escalonado el grosor del muro externo y se situó a 6,70 metros de altitud. Presenta un cuerpo macizo inferior y una cámara interior conservada, cuya entrada se encuentra en el lado norte, a una altura del suelo de 6,70 metros. El terrado presenta un pretil que aparece rebajado en su lado sur. Asimismo quedan algunos elementos de los matacanes existentes en la torre.
     Su fábrica es de mampostería, conservando algunas zonas con restos de enlucido. 
     El estudio y análisis de esta torre se ve dificultado por su presencia en una propiedad privada y por las modificaciones, tanto de obra como de instalación de elementos ajenos a la misma.
     Está perfectamente conservada.
     Desde finales del siglo XV se utilizaba este óptimo punto de observación que custodiaban dos guardas; uno de los cuales había de vigilar de noche, a mitad del camino de la Cala del Moral. 
     Este lugar, llamado Peñuela o "punta de Fuengirola", es el antiguo "cabo Barbetium" que cita Avieno en el verso 425 de su Oda Marítima.
     Aquí la costa es áspera, rocosa y accidentada; el camino viejo se internaba para vadear el río Fuengirola, quedando sin tránsito el litoral.
     Junto al faro, en un montículo al norte de la actual carretera está la atalaya, que vigila una extensa bahía delimitada entre las torres de Benalmádena y la Nueva del Moral. Ya desde finales del siglo XV se utilizaba este óptimo punto de observación, que custodiaban dos guardas; uno de los cuales había de vigiar de noche, a mitad de camino de la Cala del Moral.
     La Torre de Calaburra corresponde a la serie construida hacia 1515 y cuyas características son similares entre sí, su forma es también troncocónica, labrada solo con mampostería, de piedra negra y conservando restos de su enlucido. 
     Dice el Diccionario de Madoz que la guarnición de estas torres, compuesta de un cabo y dos torreros, además del sueldo, disfrutaban de un trozo de tierra de labor. Se ha especulado que los torreros se ocupaban más de cuidar las tierras que se le habían señalado que en su deber de vigilar desde las torres (Alfonso Gamir, manuscrito núm. 20.064 de la Biblioteca Nacional).
     Juan Temboury y Álvarez (1975) indicó que fue construida hacia 1515, pero en 1571 Antonio de Berrio y Luis Machuca soló hacían referencia a la Cala y Estancia de las Burras. El 9-11-1574 el albañil Bartolomé Pérez recibió de Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, la cantidad de 75.000 maravedís a cuenta la edificación de la Torre de Cala de Burras, cuya construcción le había sido rematada. En informe de 1575 se anota que se había acabado la Torre de Cala de Burras, cuya fábrica había costado 550 ducados.
     En la visita realizada en 1726 por Bartolomé Amphoux indicó que la Torre Calaburras necesitaba cuatro caponeras y una porción de parapeto, presupuestándolo todo en 970 reales de vellón.
     El Marqués de Valdecañas relaciona la Torre de Cala Burra en la visita que realizó en 1739 sin destacar nada de la misma.
     Según informe redactado en 1749 por Jerónimo Amici la Torre de Cala Burra necesitaba 3 almudes de cal para sus reparos que presupuestó en 7 maravedís.
     En un informe sin firma de 1759 se indica que la Torre de Calaburra necesitaba algunos recalzos y repellos que fueron presupuestados en 70 reales de vellón.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli anotó que la Torre de Calaburras se hallaba en mediano estado y podía tener dos cañones de a 4 libras.
     En el estado de las torres realizado en Málaga el 15-11-1763 por Juan de Urbina la Torre de Calaburras tenía dos torreros y 6 fanegas de tierra de secano.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre de Cala de Burras, en el partido de Mijas, con un cabo y tres torreros de dotación.
     En la relación de 1765 Esteban Aymerick anotó que la Torre de Burras sólo tenía capacidad para un cañón de a 4 libras, pero necesitaba construirle sobrebóveda y ponerle puerta, cerradura y llave, presupuestando los reparos en 1720 reales de vellón.
     El Plan General de Obras redactado en 1767 por José Crame señaló que la Torre de Calaburras necesitaba refuerzo para admitir dos cañones de a 4 libras de su dotación y otros reparos que fueron presupuestados en 125 reales de vellón.
     En el informe redactado por Ramón de Nabas el 26-12-1773 se indicó que la Torre de Cala Burras se hallaba en buen estado.
     En la relación redactadas en Málaga el 18-8-1774 Francisco Gozar anotó que la Torre Calaburras había sido dotada con dos cañones de a 4 libras y se hallaba en buen estado.
     En el informe realizado en Málaga el 12-12-1781 por el mismo Gozar señaló que la Torre de Calaburras se hallaba en buen uso (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Fue construida en 1575 y es de planta troncocónica con 13,40 metros de altura y un diámetro de 7,90 metros en su base y de 5.75 en su terrado. Su acceso original se encontraba a 8,50 metros de altura, aunque en la actualidad se sitúa a 6,70.
     En 1774 contaba con dos cañones de 4 libras y en 1830 prestaban sus servicios en ella un cabo y tres torreros.
     Se encuentra cercana al Faro; corresponde a la serie construida en el s. XVI cuyas características son similares entre sí; la altura de su acceso cambió por un escalonado en el grosor del muro externo.
     En un documento de 1571 se menciona a la Cala y Estancia de las Burras, lo que ya indica la existencia de un pequeño asentamiento militar, pero no será hasta 1574 cuando Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, libró la cantidad de 75.000 maravedís para la edificación de la Torre, que se terminó de construir al año siguiente, aunque el coste final se elevó a más de 200.000 maravedís (550 ducados) (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de Calahonda
     Esta torre está situada en un pequeño promontorio sobre la playa, totalmente rodeada de un complejo residencial turístico privada y en una zona ajardinada, no siendo visible desde la carretera. Su construcción data del siglo XVI, a raíz de la política de refuerzo de la red de torres vigías del litoral emprendido por los Reyes Católicos y que tienen su cénit durante el reinado de Felipe II.
     La defensa de la costa de Málaga presentaba unas características diferenciadoras del resto del litoral español. Al igual que en el resto de la costa sur española, se trataba de un territorio peligroso, dado su carácter fronterizo con el islam, y por tanto muy vulnerable a los ataques de turcos y berberiscos. A esto se añade una geografía marcada por una fuerte topografía, con un relieve laberíntico.
     La torre también ha sido referida como Cala Honda, Calaona, Calaonda, Calahorra y Lancón, en el partido de Málaga o mando de Mijas, hallándose en el término municipal de Mijas. Fue construida a partir del siglo XVI con modificaciones o arreglos en siglos posteriores.
     Es una torre de forma troncocónica y con un poco de éntasis. Posee un perímetro aproximado 23,16 metros y 7,35 metros de diámetro de la base y 5,85 metros a 10,20 de altura. Tiene un cuerpo inferior macizo y una cámara interior conservada cuyo acceso se encuentra en el lado norte a una altura próxima a los 6,10 metros, presentando el pretil interrumpido por matacanes. Tiene una pequeña abertura en el alzado sur (Temboury Álvarez, 1975).
     Una escalera interior lleva al terrado que se protege con un pretil hoy totalmente restaurado en el que se disponían los matacanes que se encuentran cegados en la actualidad.
     Su fábrica es de mampostería con las piedras dispuestas en hiladas horizontales y sin uso apreciable de ladrillo. Ha sido restaurada recientemente.
     En las Instrucciones de 1497 llamaban a esta zona Calahorra, siendo la última que vigilaba la caballería procedente de Marbella.
     Calahorra es palabra islámica, sinónima de albarrana, y significación de torre aislada. A estos torreones de vigilancia costera de Málaga dedica un entusiasta elogio Ibn Al-Jatib (1313-1374) al decir: "sus calahorras son como pequeñas ciudades, por su distribución y por sus puertas cubiertas de adornos, que atestiguan la pericia de sus constructores y la energía de sus gobernantes y príncipes".
     A esta atalaya debía cada mañana atajar uno de los peones encuadrados en la Cala del Moral. Se construyó a principios del siglo XVI, emplazada en un montículo de la playa, junto a un pozo. Está construida de mampostería oscura, colocada de hiladas horizontales y sin utilizar ladrillos.
     Sin embargo, Antonio de Berrio y Luis Machuca indicaron en 1571 que, a pesar de la importancia de aquel paraje del partido de Málaga, no tenía torre ni estancia, por lo que aconsejaron dotarla de torre.
     Está documentado que Hernando de Varela había entregado al albañil Bartolomé Pérez la cantidad de 88 750 maravedís para la misma antes de su conclusión en agosto de 1574. El mismo Bartolomé Pérez recibió de Francisco de Córdoba, Capitán General del Reino de Granada, en tres partidas fechadas entre el 13 de septiembre y el 9 de noviembre del citado año de 1574, la cantidad de 84 950 maravedís por la construcción de esta torre, sumando entre todas 173 700 maravedís.
     La edificación de esta torre costó 560 ducados y antes de acabar 1575 se encontraba concluida.
     En la visita realizada en 1726 por Bartolomé Amphoux indicó que la Torre Calaonda necesitaba hacerle una porción de parapeto, presupuestándolo todo en 1050 reales de vellón.
     En la visita realizada en 1739 por el Marqués de Valdecañas anotó la Torre Cala Honda, a Levante de Torre Ladrones y a Poniente de Torre Nueva.
     En el plan de 1740 Luis Fernández de Córdoba señaló que en la Torre de Calahonda sería conveniente situar un cañón de pequeño calibre y dos pedreros, dotándola de un cabo y seis soldados.
     En la relación sin firma de 1759 se anotó que la Torre de Calahonda, última del término de Málaga hacia Poniente, se hallaba en buen estado, aunque se presupuestaron 60 reales de vellón para diversos reparos.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli anotó que la Torre de Calahonda se hallaba en mediano estado y podía tener dos cañones de a 4 libras.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre de Calaonda, la más occidental del partido de Mijas, con un cabo y tres torreros de dotación.
     En la relación de 1765 Esteban Aymerick anotó que en la Torre de Calaonda, para instalar dos cañones de a 4 libras, era necesario reforzarle su bóveda, hacerle lugar común y otros reparos que fueron presupuestados en 1500 reales de vellón.
     El Plan General de Obras redactado en 1767 por José Crame señaló que la Torre de Calahonda, la más occidental del partido de Mijas, necesitaba reforzar su bóveda y rebajar el parapeto a la altura de su barbeta para admitir los dos cañones de a 4 libras de su dotación y otros reparos que fueron presupuestados en 500 reales de vellón.
     En el informe redactado por Ramón de Nabas el 26-12-1773 se indicó que la Torre de Cala Onda se hallaba en buen estado.
     En la relación redactada en Málaga el 18-8-1774 Francisco Gozar anotó que la Torre de Calahonda había sido dotada con dos cañones de a 4 libras y se hallaba de servicio.
En la memoria redactada en Málaga el 12-12-1781 el citado de Gozar señaló que la Torre de Lancón necesitaba 700 reales de vellón para sus reparos.
     En el informe redactado en 1783 por Joaquín de Villanova anotó que la Torre Lancón necesitaba 8 fanegas de cal, unos ladrillos y una cerradura para su reparo, presupuestándolos en 150 reales de vellón.
     El derrotero de 1787 anota la existencia de la Torre de Cala Honda o Calahonda próxima a una punta rasa, aunque en terreno alto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Esta Torre Almenara, fue construida en el siglo XVI emplazada en un montículo de la playa junto a un Pozo. También es conocida por el nombre de Lancón y Calahorra.
     Es una de las torres vigías que posee este municipio y data de principios del s. XVI. En las Instrucciones de 1497 la llamaban Calohorra, última que vigilaba la caballería procedente de Marbella. Esta palabra islámica significa torre aislada y está emplazada en un montículo de la playa junto a un pozo. Construida de mampostería oscura, colocada de hiladas horizontales y sin utilizar ladrillos. Su forma es troncocónica y con un poco de éntasis. Los diámetros de sus bases son 7,35 y 5,85, la altura de 10,20 y el umbral del ingreso a 6,10 m. El pretil se interrumpe con matacanes.
     En 1774 había instalados en ella 2 cañones de 4 libras y en 1830 estaba guarnecida por un cabo, tres torreros y cuatro soldados de infantería que se cobijaron en una barraca próxima (Diputación Provincial de Málaga).

Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos
     Se localiza en una zona elevada no lejos de la playa. Está en un terreno urbanizado y dentro de una zona ajardinada amplia que facilita su visión. Se encuentra recubierta, en su mayor parte, por hiedra lo que dificulta su estudio y el análisis de su conservación.
     Tiene forma troncocónica con un perímetro aproximado de 18,20 metros y con una altura de 10,65 metros y 5,65 metros de diámetro en la base. Tiene un cuerpo inferior macizo y una cámara interior cuyo acceso, por el lado norte, ve obstaculizada su visión por la vegetación existente (estaría próxima a los 6 metros del suelo). 
     A través de escalera interior se accede al terrado donde sobresale una garita, estando protegido por un pretil bastante bien conservado. La cámara interior presenta una ventana cuadrada en el lado sur. Su fábrica es de mampostería con disposición de las piedras en hiladas horizontales. Presenta una imposta de ladrillo a la altura del pretil.
     En la "Relación" elaborada por Bucareli se dice que se hallaba en mediano estado, por lo que tal vez se construyó a raíz del reconocimiento del litoral en 1739 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Es una de las torres vigías que posee este municipio y data de principios del s. XIX, siendo la más moderna de toda la costa malagueña, su uso fue destinado a la vigilancia aduanera. Otros autores la sitúan en el siglo XVI y su estado ruinoso propició la sustitución a finales del XVIII.
     Es de forma troncocónica con una imposta de ladrillo a la altura del pretil, tiene garita y una ventana cuadrada pequeña frente al mar, el ingreso está en el lado opuesto a 6,60 m. de altura.
     Está construida en hiladas horizontales de mampostería, con gruesas llagas de cal, tiene poco declive. Con una altura de 10,65 m. y la base un diámetro de 5,65. Su conservación es perfecta, tan solo hay una oquedad sobre el adintelado de la puerta (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Cantera del Barrio, Ermita de la Virgen de la Peña, Ermita de San Antón, Ermita del Calvario, Ermita del Puerto, Muralla y Mirador, Museo Histórico-Etnológico, Plaza de Toros, Torre Batería de La Cala del Moral, Torre de Calaburras, Torre de Calahonda, y Torre Nueva de la Cala del Moral o Penta Pesetos) de la localidad de Mijas (y II), en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 7 de septiembre de 2024

Los principales monumentos (Castillo, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Ermita de la Veracruz, Baños de la Hedionda, Acueducto, Balneario de los Baños del Duque, Cantera de piedras de molino de la Sierra de la Utrera, Casa Museo de Blas Infante, Cementerio, Ciudad romana de Lacipo, Ermita de la Virgen del Rosario, Fuente de Carlos III, Los Realillos, Molinos Harineros, Monumento de Blas Infante, Museo de Etnohistoria, Puente Acueducto de los Baños, Restos arqueológicos de la Sierra de la Utrera, y Torre de la Sal) de la localidad de Casares, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Ermita de la Veracruz, Baños de la Hedionda, Acueducto, Balneario de los Baños del Duque, Cantera de piedras de molino de la Sierra de la Utrera, Casa Museo de Blas Infante, Cementerio, Ciudad romana de Lacipo, Ermita de la Virgen del Rosario, Fuente de Carlos III, Los Realillos, Molinos Harineros, Monumento de Blas Infante, Museo de Etnohistoria, Puente Acueducto de los Baños, Restos arqueológicos de la Sierra de la Utrera, y Torre de la Sal) de la localidad de Casares, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Costa del Sol Occidental
     Superficie: 162 km2
     Altitud: 435 m
     Latitud: 36º 26'  -  Longitud: -5º 16'
     Distancia a Málaga capital: 103 km
Datos demográficos
     Población: 8.111
     Gentilicio: Casareños
Ayuntamiento
     c/ Villa, 29, 29690
     952894150 - 952894017     www.casares.es
     ¿Quieres pisar los adoquines que construyeron hace siglos íberos, fenicios y romanos? ¿Y conocer al mismo tiempo a Blas Infante, considerado padre de la patria andaluza? Coge el coche y dirígete a Casares, un municipio de la Costa del Sol Occidental que te recibirá con todos los encantos de un pueblo blanco tradicional y mucho más.
     Declarado Conjunto Histórico-Artístico, Casares conserva lo mejor de todas las civilizaciones que se han posado entre sus límites. El mejor ejemplo es el Castillo de Casares, de origen árabe, que aporta al municipio un paisaje impecable entre el Campo de Gibraltar y la Serranía de Ronda.
     Además, en Casares hay espacio para un par de kilómetros de costa y tres campos de golf del más alto nivel.
     En Casares no puedes perderte sus monumentos: 
     Muchos turistas comienzan su visita a Casares por la Casa Natal Blas Infante, que permite adentrarse en la vida del considerado oficialmente el padre de la patria andaluza gracias a los fragmentos de vida y obras que aún se conservan en su interior. Además, sus salones albergan exposiciones temporales con trabajos de artistas de la zona. El edificio también es una de las oficinas de turismo del municipio.
     El Castillo de Casares es otra de las paradas obligatorias de este municipio malagueño. Está situado en la parte más alta del pueblo y los árabes que lo erigieron aprovecharon el abrupto macizo de roca caliza sobre el que se construyó para completar la defensa de la edificación. Desde el punto más alto del castillo se dominan los valles, colinas y llanuras costeras que se extienden desde la Serranía de Ronda hasta la bahía de Algeciras. Aún se conservan algunas torres, tramos de murallas y dos puertas conocidas como los arcos del Arrabal y de la Villa, que alberga el Museo de Etnohistoria.
     La iglesia de la Encarnación, de finales del siglo XVI, merece otra visita por su torre-campanario de influencia mudéjar y su patio trasero que pertenecía al antiguo convento. La ermita de San Sebastián, construida en el siglo XVII, aloja la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Campo, patrona de Casares (Diputación Provincial de Málaga).
      Enclavado en las estribaciones meridionales de la Serranía de Ronda y próximo a la costa, Casares conserva el trazado urbano musulmán, con las blancas casas ubicadas en calles escarpadas, casi imposibles, y restos de su antigua fortificación, en la parte alta del pueblo e interesantes monumentos, además de una magia especial, que permite considerarlo uno de los pueblos más bellos y mejor conservados de la provincia de Málaga. En su término, en una cima del cortijo de Alechipe, que domina la confluencia de los ríos Guadiaro y Genal, se encuentra la fortaleza romana de Lacipo, declarada Zona arqueológica en 1996, que se superpone a un asentamiento púnico-ibérico; fue una de las ciudades romanas más importantes del sur de Andalucía, destruida por los visigodos, que utilizaron su recinto como cementerio. En la costa, encontramos la torre de la Sal o Salto de la Mora, del siglo XVI cubierta con bóvedas octogonales.
     Casares es el lugar de nacimiento de Blas Infante, padre del nacionalismo andaluz y, en cierta manera y a través de su ideario, de la Andalucía moderna. Se conserva su casa natal, convertida en un pequeño museo monográfico y lugar de peregrinación para todos los seguidores de este político, que fue fusilado en 1936. En la plaza hay un monumento a su memoria, obra del escultor Antonio Leiva (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El centro histórico de Casares está situado en el extremo occidental de la provincia de Málaga. Se asienta sobre los últimos contrafuertes meridionales de la Serranía de Ronda, cuando esta va a caer en el extremo oriental del Campo de Gibraltar. Ocupa unas peñas en las estribaciones de la Sierra Crestellina, entre los Arroyos de Hortezuela y Albarrán. El núcleo urbano se sitúa en una ladera de fuerte pendiente, dominada por el Castillo y la Iglesia, ubicados en el punto más alto. El caserío remonta la ladera opuesta, quedando en la vaguada la vía de penetración al pueblo. Sus altitudes más significativas son: la Plaza del Castillo, 427 m.; el Barrio Alto, 410 m.; y el Barrio de Camachas, en la zona baja, 350 m.
     Producto de sus características topográficas su estructura urbana se ha configurado mediante la adaptación de su caserío a las barrancas que produce el terreno, extendiéndose tentacularmente por sus vaguadas. Las calles se desarrollan paralelas a las curvas de nivel, recorriendo el pueblo de un extremo al otro. Sus características responden a un trazado de corte hispano-musulmán y de origen defensivo, por lo que sus calles son tortuosas, no faltando cortes, recodos y adarves, que forman agrupaciones pintorescas.
     Sus manzanas son irregulares en forma y superficie. Generalmente alargadas y de poco fondo, y con fuertes desniveles entre ambas fachadas.
     Las viviendas tradicionales se desarrollan en altura con gran esbeltez. Ello viene condicionado por la acusada topografía, presentando dos ó tres plantas a una calle, y tres ó cuatro a la calle paralela; llegando a veces hasta cinco y seis plantas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
       Este pequeño pueblo, enclavado en una ladera de la Sierra Crestenilla, se caracteriza por ser el lugar de nacimiento de Blas Infante, padre del nacionalismo andaluz.
Historia
     Poblado de origen ibero, colonizado más tarde por los fenicios, los romanos hicieron de él una importante ciudadela. En el año 61 a.C., Julio César, de quien procede su nombre, curó una afección hepática en los baños de La Hedionda, de aguas sulfu­rosas. A partir de entonces, las propiedades curativas de estas aguas se hicieron famosas en Roma. En 1361, Pedro el Cruel y Mohamed V de Granada se reunieron aquí para iniciar la campaña que había de devolver a este último el trono granadino. Esta acción se conoce como Pacto de Casares. Durante la invasión napoleónica fue el único pueblo de la serranía de Ronda que resistió los ataques del ejército francés.
Gastronomía
     La cocina de Casares es fuerte y briosa, nutrida de los sanos elementos del campo y de los de la matanza. Entre sus platos más tradicionales figuran el guiso de patatas con cabrito y el cocido, hecho con patatas, coles, tagarninas, espárragos, etc. El lomo en manteca, el chorizo, la morcilla, tanto de cerdo como de chivo, son productos artesanales que figuran en todas las mesas, lo mismo que, a los postres, las tortas fritas regadas con miel de abeja.
Artesanía
     Los trabajos de esparto, la pleita y los bordados, la cerámica y el vidrio son labores artesanas que no han perdido vigencia, a pesar de los avances de la vida moderna.
Fiestas
     En mayo se celebra una romería de ámbito comarcal en la ermita de la patrona, la Vir­gen del Rosario, cuya fiesta tiene lugar el primer sábado de septiembre. En la primera semana de agosto se celebra la feria.
VISITA
     La ciudad, que fue declarada Conjunto His­tórico Artístico en 1978, derrama su blanco caserío por la ladera de la montaña, simulando desde la lejanía un paisaje cubista. La amplia plaza de España, a la que se asoma un buen número de bares, constituye el centro y el corazón del pueblo. En ella se alza la iglesia de San Sebastián, templo barroco del siglo XVIII del que sobresale la poderosa torre. De ella parte la calle Carrera, en cuyo número 51 se localiza la casa natal de Blas Infante. Arriba, en lo más alto, se encuentra el conjunto formado por los restos del castillo árabe del siglo XIII y la iglesia de la Encarnación, construida en el siglo XVI merced a la bula concedida en 1505 por el papa Julio II. Un buen recorrido es el que sube por la calle Villa y baja por Arrabal. En él se encuentran algunos de los rincones más bellos de la localidad, como pueden ser el callejón del Rey y la calle Mazmorrilla.
ALREDEDORES
     En las sierras Bermeja, Crestellina y Utrera, declaradas Parajes Naturales, cuenta el municipio con bellísimos lugares de gran riqueza ecológica. En ellos abunda la caza (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

antigua Parroquia y Castillo
     Dominando Casares, desde lo más alto del municipio, la fortaleza árabe puede tener su origen en una atalaya de época romana. Los restos actuales datan del período nazarí, conservándose tres torres defensivas y dos puertas, pero, y a pesar de estar declarado BIC, su estado de conservación es deficiente.
     En su recinto se encuentran varias construcciones cristianas, como el cementerio, la ermita de la Vera Cruz y, sobre todo, la antigua parroquia de la Encarnación, del siglo XVI, de tres naves separadas por arco de medio punto y torre campanario de estilo mudéjar (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El castillo y ciudadela formaban un conjunto que se enclavaba en una peña elevada.
     Nada queda de los restos romanos y sólo restan unas ruinas árabes en lo que fue fortaleza. El conjunto constituye un bastión defensivo natural hacia el sur y suroeste, con una altitud de 435 metros sobre el nivel del mar. En esa parte no quedan restos, aunque no hubiera sido importante, ya que el macizo rocoso cortado a cuchillo constituye de por sí suficiente protección. Si resulta más interesante la fortificación en el sector norte y noreste, zona más vulnerable, sobre la que se extiende el pueblo. Se aprecia una puerta con arco de medio punto y torreón defensivo adosado a la roca en primera línea, y dos torres más y lienzos de muralla en segunda instancia. Del resto de lienzo de muralla apenas queda nada, sucesivas destrucciones y reparaciones, así como aprovechamiento posteriores la han modificado. 
     El recinto cuenta con una extensión aproximada de 10.000 metros cuadrados, con dos accesos desde la Plaza de Blas Infante: la calle de la Villa y calle del Arrabal, que conducen respectivamente a la Puerta de la Villa y la Puerta del Arrabal. 
     En su interior, está situado el cementerio, aunque como conjunto independiente al estar murado. En el centro se encuentra la Iglesia Mayor de la Encarnación.
     La única referencia histórica sobre la fortaleza de Casares anterior a la conquista la proporciona Simonet, recogida de Ibn al-Jatib, como uno de los pueblos que existían en el reino de Granada. Surgiría como bastión defensivo del reino Nazarí en su frontera suroeste. La toma de Ronda hace posible la capitulación de Casares en la campaña de mayo de 1485, entregado a Sancho de Saravia. Posteriormente y ante la necesidad de dinero para la Corona, es cedida a cambio de un préstamo a Rodrigo Ponce de León, Duque de Cádiz, en 1491. Paralelamente se produce el fenómeno de repoblación de la zona costera por cristianos viejos, mientras que la población morisca se ve relegada a la serranía. A finales del siglo XVI se ve afectada por la sublevación de los moriscos cuya principal consecuencia será la expulsión de los mismos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Aunque se han encontrado evidencias de los ss. IX-X, las primeras referencias escritas sitúan su existencia en el s. XIII, ocupando un lugar estratégico en el paso hacia el interior de la Serranía y como frontera de los meriníes con los reinos cristianos.
     El castillo de Casares se encuentra en el casco urbano de la localidad malagueña de Casares. En la parte alta del pueblo, en el llamado Recinto del Castillo que se correspondía con la antigua Fortaleza Musulmana. Su arquitectura es irregular, adaptada al relieve, con dos entradas originales en codo, con puertas de arco, por las calles Villa y Arrabal.
     Situada en el Recinto del Castillo, la Ermita de la Vera Cruz, junto a las ruinas del Alcázar, su construcción data del siglo dieciséis. Hoy, aunque se conoce su ubicación original, sólo se conserva parte de una de sus naves (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de San Sebastián
     En la plaza de España, en el corazón del pueblo, es una pequeña ermita del siglo XVII, de nave única con cabecera plana, que alberga la imagen del Nuestra Señora del Rosario, patrona de Casares (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Pequeña ermita del s. XVII, situada en la Plaza de España, en el centro del pueblo.
     De planta basilical, con una sola nave y cabecera plana. Destaca por albergar en su interior la imagen de de Ntra. Sra. del Rosario del Campo, patrona de Casares; imagen que en el mes de mayo es trasladada a su Ermita, junto al cruce de los ríos Genal y Guadiaro, para celebrar su Romería.
     Recientemente ha sido objeto de una importante rehabilitación que ha mejorado notablemente su aspecto interior (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Templo barroco del siglo XVII, reformado tras la Guerra Civil, es de una sola nave. En su interior alberga la imagen de Ntra. Sra. del Campo, patrona de Casares. La talla primitiva, destruida en parte por la contienda civil, era de madera color caoba oscura, cuyos brazos y el niño estaban esculpidos en el mismo trozo de madera. Posiblemente fue hallada en el siglo XI y XII (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación

     La actual iglesia parroquial  tuvo un origen en un convento, franciscano, situado en el caserío bajo y sustituyó a la antigua parroquia, en estado ruinoso. De planta de cruz, con bóveda de me­dio cañón y cúpula en el crucero, sobre el atrio se levanta el coro alto. Data de 1630, aunque con importantes transformaciones  posteriores;  su fachada acoge diversos vanos, que se distribuyen sin aparente orden por el blanco enjalbegado del muro y del que destaca la torre mudéjar (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
      Se trata de una iglesia de origen conventual situada en el Llano de la Fuente, de donde procede su denominación popular como "Iglesia del Llano".
     Tiene una sola nave que se cubre al igual que los brazos del crucero y el presbiterio con bóvedas de medio cañón con lunetos y fajones, levantándose en el crucero bóveda semiesférica sobre pechinas. Sobre el atrio que se dispone transversalmente al eje de la iglesia, se levanta un coro alto.
     La fachada presenta tres arcos de ladrillo, peraltado el central y de medio punto los laterales que están cegados, sobre los que se superponen tres hornacinas, guarnecida la central de pilastras y frontón partido muy desarrollado; se remata la fachada con un falso alero y el perfil triangular de la cubierta centrado por un óculo. 
     La torre, situada a los pies del lado de la Epístola, es cuadrada y tiene dos cuerpos rehechos en época relativamente reciente.
     Esta iglesia data de 1.630, pero ha sido muy transformada recientemente.
     La actual iglesia parroquial tuvo su origen en un convento franciscano, situado en el caserío bajo y sustituyó a la antigua parroquia, en estado ruinoso.  
     Recientemente se han llevado a cabo obras de rehabilitación destinadas principalmente a consolidar estructuras, sobre todo en las cubiertas (en estado de bastante deterioro) y en las estancias en torno a la sacristía y el campanario (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Sobre las ruinas del castillo, datado en el siglo trece, se encuentra la primitiva parroquia de la Encarnación del siglo dieciséis, construida por la bula del Papa Julio Segundo, con tres naves con arcos de medio punto y sus correspondientes bóvedas que se hundieron.
     Se trata de una iglesia de origen conventual (franciscano-capuchino) situada en el Llano de la Fuente, de donde procede su denominación popular como Iglesia del Llano. Presenta una sola nave que se ensancha en el crucero, dando lugar a la habitual planta en cruz.
     Cabe destacar la torre-campanario de influencia mudéjar, originaria del siglo dieciséis, así como el patio trasero, que pertenecía al antiguo convento, y que tiene un jardín rodeado de pequeñas fuentes.
     Recientemente se han llevado a cabo obras de rehabilitación destinadas principalmente a consolidar estructuras, sobre todo en las cubiertas (en estado de bastante deterioro) y en las estancias en torno a la sacristía y el campanario (Diputación Provincial de Málaga).

Baños de la Hedionda

     De época romana -se cuenta que el propio Julio César se benefició de sus aguas sulfurosas en el siglo I a.C.-, su existencia se recoge en nume­rosos tratados geográficos latinos. El recinto balneario romano fue modificado en época islámica y, más tarde, en el siglo XVII. La edificación posee una planta casi cuadrada, de 5 por 6 metros sobre la que se alza una bóveda y a partir de ésta, dos más pequeñas de medio cañón (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Baños romano-árabes de aguas sulfurosas. Estructura abovedada y cuadrada, de unos 6 metros de lado con 3 metros de galerías de arcos rebajados, 2 en su lado Sur y uno en  el Norte, desaguando por el Este en el arroyo del Albarrán. Los materiales empleados en la construcción son junto con el hormigón, cal, piedras y dobles o triples hileras de ladrillos macizos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El 14 de junio de 2021 se inician los servicios de vigilancia para control de aforos en los baños. Un servicio que tiene como objeto proteger estos baños del alto valor patrimonial,  teniendo en cuenta el gran número de visitas que recibe el recinto en temporada alta.
     Ya puedes realizar la reserva de forma gratuita en Eventbrite, para julio, agosto y septiembre. 
     Finalizados los trabajos de pintura, desbroce y señalización, los Baños de la Hedionda ya están preparados para la temporada estival, que este año 2021 han comenzado el 14 de junio con la puesta en marcha del control de acceso y vigilancia.
     Unas medidas con las que el Ayuntamiento de Casares pretende controlar el aforo para preservar las instalaciones, de gran valor patrimonial, y su entorno natural. Teniendo en cuenta el gran número de visitas que recibe el recinto en temporada alta.
     Además de controlar el acceso a los baños y limitar la entrada de vehículos a la zona, durante el periodo estival  el Ayuntamiento de Casares también pone en marcha un servicio de socorrismo y vigilancia, e intensifica las labores de mantenimiento y limpieza de la zona.
     Aunque el acceso es gratuito, será obligatorio realizar una reserva para acceder en temporada alta, desde el 14 de junio al 12 de septiembre, en horario de 12.00 a 19.00 horas.
     Las reservas pueden realizarse desde la web de Eventbrite donde ya se puede acceder a los eventos creados para los meses de julio, agosto y septiembre.
     Mes recomendado para visitarlo: Junio a Septiembre.
Dicen que aquí el diablo exhaló su último aliento cuando fue expulsado por Santiago. Esta es una de las leyendas que el imaginario popular guarda para justificar el olor a azufre de las aguas. Los conocidos como Baños de la Hedionda, Bien de Interés Cultural, constituyen uno de los hitos históricos del macizo de la Utrera y en general de toda Casares.
     Se trata de unos Baños Sulfurosos Ferruginosos, situados en un hermoso y ventajoso paraje, que el hombre ha sabido aprovechar desde tiempos de los romanos. El recinto del balneario, cuadrado, con una bóveda esférica de pechinas y dos bóvedas de cañón, se encuentra en el margen derecho del arroyo Albarrán y muy cerca del límite con el municipio de Manilva.
     En el cauce del río Manilva, siguiendo el camino de los baños desde la población de Manilva. Pasamos por debajo del viaducto de la autovía AP-7 y continuamos la senda de tierra que nos lleva hasta los mismos baños.
     En la actualidad las aguas de los Baños siguen siendo de uso público, y bastante generalizado, aunque el estado de las instalaciones se deteriora periódicamente debido a los frecuentes actos vandálicos cometidos por desaprensivos.
     Baños sulfurosos ferruginosos de origen romano y remodelación árabe. Consisten en un recinto balneario de forma cuadrada, de aproximadamente 6 metros de lado, con bóveda esférica de pechinas y dos bóvedas de cañón, a levante del mismo, todo bajo las aguas.
     Remodelaciones posteriores, fruto de distintos niveles de caudal del venero, hacen que los árabes retoquen su estructura y la amplíen con muros y canalizaciones sacadas a la luz. Los baños se sitúan en el margen derecho del arroyo Albarrán. Los materiales empleados en su construcción son: hormigón de cal, piedras y dobles o triples hileras de ladrillos macizos.
     Las leyendas atribuyen su origen al propio Julio César, cuando era pretor, que aliviando una enfermedad hérpetica en sus aguas mandó construirlos. Lo que sí es seguro es que en sus aguas se bañaron sus tropas a la espera de la confrontación con Pompeyo y encontraron alivio a las enfermedades de la piel. La zona de los baños está declarada como Bien de Interés Cultural (Diputación Provincial de Málaga).

Acueducto romano de Lacipo

     La captación se encuentra en la Fuente Grande, a unos 4 Km de Lacipo. Solo se conservan algunos restos de arquerías en el recorrido hacia la población. En el interior de la ciudad se identificaron los restos de tres depósitos.
     El acueducto romano debió contar con:
- trazado de 4 km en tramos de arquería y apoyado sobre el terreno
- Captación de agua en Fuente Grande
- Tres cisternas de recepción de agua en la villa de Lacipo. Capacidad de cada cisterna 8 m3.
     Como ya hemos comentado, los restos del acueducto son escasos, resultando muy interesantes las cisternas que se conservan en el asentamiento de Lacipo y los restos de pilas de las arquatio de la sierra Crestellina.
     El acueducto se ha venido datando en el siglo II d. C. ya que fue el momento de mayor expansión de la antigua ciudad de Lacipo. A partir del siglo V la urbe cae en decadencia y poco a poco en el olvido (Diputación Provincial de Málaga).

Balneario de los Baños del Duque
     Se encuentra situado en la falda norte de Sierra Bermeja, en un lugar bastante recóndito del Monte del Duque. Se llega a través de un camino conocido como el Camino de los Baños del Duque al que se accede saliendo de Casares por un camino comarcal en la parte norte del pueblo dirección Majada Madrid.
     Hoy el edificio se encuentra en ruinas aunque es posible reconocer su estructura completa. La fuente sigue manando agua con sus características minerales.
     La hospedería-balneario contaba en 1857 con una fuente, dos albercas, una ermita, una casa-hospedería y una caballeriza.
     Cuando la temporada de baños estaba en su punto álgido se establecía carnicería en la que se vendía chivo o macho castrado, así como leche y queso fresco. De Genalguacil o de Casares llegaban vendedores, mujeres en su mayoría, que ofrecían pollos, gallinas, huevos, caza menor, pescado fresco, legumbres y frutas, y a quienes se les podían encargar artículos que conseguían en Casares y llevaban al día siguiente. Se amasaba y horneaba pan en el mismo balneario, pero el resto de productos de primera necesidad debía ser traído y llevado desde Casares o alguno de los pueblos cercanos (Diputación Provincial de Málaga).

Cantera de piedras de molino de la Sierra de la Utrera

     La geología del torcal casareño facilita la extracción de piedras de molino, actividad que ya aparece documentada en el siglo XVIII, aunque los indicios evidencian una industria de cierta envergadura que debió funcionar, al menos, desde el siglo XVI.
     El Canuto de la Utrera es una réplica espectacular del Torcal de Antequera, lugar emergido de las profundidades del océano formado por un laberinto de relieve kárstico en el que habita una de las especies mas amenazadas del mediterráneo.
     La Sierra de la Utrera, es un pequeño e interesante conjunto kárstico, situado en el municipio de Casares (Málaga), al Oeste de la provincia malagueña, atravesado por 3 valles encajados y paralelos a la costa, llamados canutos, de gran belleza paisajística y un cuarto más abierto. A la vez que su formación geológica está constituida por rocas cálcicas (calizas nodulosas y calizas oolíticas, principalmente) del tipo de margas y calizas adjudicadas a unidades del penibético (Béticas Externas) con génesis en el Jurásico (Dogger-Malm). Supone pues una ventana tectónica rodeada de unidades geológicas correspondientes a las Béticas Internas y al Complejo del Campo de Gibraltar.
     Este espacio consta de unas 500 Has. y está limitado por los siguientes hitos: Oeste, por la carretera comarcal A-377. Este, por el camino de Baeza a Manilva y por el límite del T.M. de Casares. Sur, por el limite del T.M. de Casares y la carretera comarcal A-377. Norte, por el Camino de Los Molinos y del río Manilva a Baeza.
     La Sierra de la Utrera guarda excelentes valores ambientales que se manifiestan por la presencia de hábitats exclusivos y prioritarios para la Comunidad Europea y fauna. Estos motivos hicieron que la federación Ecologistas en Acción propusiera su inclusión como Lugar de Interés Comunitario de la Red Natura 2000. A ello se suma la espectacularidad geomorfológica que motivará a la próxima declaración del Canuto de la Utrera como “Monumento Natural” por parte de la Junta de Andalucía. Además sus estratégicas condiciones como refugio y atalaya de vigilancia la han hecho ser habitada desde época paleolítica y en distintos momentos de la prehistoria e historia (poblamiento discontinuo). Este hecho se pone de manifiesto por la gran cantidad de restos y yacimientos arqueológicos que se han hallado en este pequeño torcal (Diputación Provincial de Málaga).

Casa Museo de Blas Infante
          Situada en el nº 51 de la Calle Carrera se encuentra la casa en la que el 5 de julio de 1885 nacía en Casares Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza. 
     En la actualidad, además de ser un punto de información turística, la casa alberga una exposición permanente con fragmentos de la vida y obras de este ilustre casareño, que nos acercan a un mejor conocimiento de su pensamiento y de su propia persona. 
      Además, la casa posee una pequeña sala de exposiciones temporales, que suele albergar muestras de artistas locales y comarcales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En el número 51 de la calle Carrera, en el municipio malagueño de Casares, nació el 5 de julio de 1885 Blas Infante Pérez de Vargas, el abogado y político que ha sido considerado por el Parlamento andaluz como Padre de la Patria Andaluza. Su casa natal, actualmente en proceso de ampliación y reconversión en museo, tiene como objeto la divulgación de la vida y la obra de este ilustre malagueño. El edificio original tiene dos plantes, dispone de una sala de exposiciones, otra de consulta de los fondos documentales, una sala de archivo y un salón de conferencias.
     En sus instalaciones, se atesora toda la bibliografía de Blas Infante. Dispone de copias y originales de las revistas de la época más estrechamente vinculadas a Blas Infante, publicaciones relacionadas con su carrera profesional, como el Reglamento del Centro Andaluz de Sevilla, que él presidió, copias de la documentación del Centro Andaluz de Casares, el expediente académico de Blas Infante, entre otras. Además, dispone de una colección de fotografías de lugares y momentos relacionados con Blas Infante. Así, se pueden contemplar desde imágenes de la Asamblea de Ronda de 1918 hasta del izado de la bandera andaluza en Sevilla durante la Segunda República (Diputación Provincial de Málaga).

Cementerio

          El cementerio se encuentra situado en el promontorio que corona el pueblo con los restos de la fortaleza, ocupa el espolón orientado al sur. Su situación le confiere un importante interés paisajístico, se recorta como remate de la cortada que cierra el conjunto al sur. Lo rodea un cerramiento vario, de fábrica mixta, siguiendo las pendientes, tiene partes enjabelgadas y otras zonas descuidadas, debido a la dificultosa accesibilidad. La portada, muy discreta, es un arco de medio punto abierto en la cerca y coronado con una hornacina. Contiene uno de los conjuntos más interesantes de la zona de bóvedas trasdosadas. No se conocen datos históricos, en el Ayuntamiento consta únicamente la reforma de 1901. La lápida más antigua, hoy fracturada y repuesta es de 1851. El Ayuntamiento manifiesta su interés en conservar las constantes compositivas y de ordenación, aunque ya hay ejemplos de distonías con incorporación de modos y materiales inconvenientes a ese propósito (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situado junto al castillo. Peculiar por su construcción circular y por la costumbre casareña de encalar los nichos, que hace de este lugar una muestra de nuestra cultura y costumbres populares (Diputación Provincial de Málaga).

Ciudad romana de Lacipo
          Situada en el término municipal de Casares, en la zona conocida como El Torreón, es prácticamente una atalaya sobre una vía de penetración importante, desde la costa al interior, en época romana.
     Las campañas de excavaciones arqueológicas han demostrado la existencia de un recinto amurallado, en cuyo interior se han localizado restos de diversas estancias que parecen estar en función de la muralla, adosadas o yuxtapuestas unas a otras, sin que se evidencie un trazado ortogonal. Se ha constatado la existencia de dos aljibes, lo que demuestra carencia de agua en esta zona. Asimismo, se han hallado restos de un gran edificio de carácter público y se ha podido constatar un nivel de enterramiento hispano-visigodo.
     Los resultados de las investigaciones arqueológicas nos permiten concluir que nos hallamos ante un recinto colectivo de marcado carácter militar, cuya cronología se establecería entre los siglos I a. C. al I d. C., pudiéndose prolongar hasta el s. II d. C. Asentándose la necrópolis hispano-visigoda una vez que las edificaciones estaban en desuso (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Importantísimo enclave estratégico para controlar los valles de los ríos Guadiaro y Genal entre los siglos III a.C. al II d.C.. Atalaya de control de origen íbero, su importancia se acrecentó en época romana, llegando a acuñar moneda propia. Situada a 4 kilómetros del pueblo, en el cortijo de Alechipe (finca privada), todavía conserva murallas, en su mayoría destruidas.
     El contorno de la ciudad está perfectamente delimitado, siendo la segunda ciudad fenicia que mejor se conserva en España. Dentro de la población se eleva un ara a la juventud y otro a la fortuna Augusta. En la parte norte se observan dos pequeños torreones de unos 8 m. de diámetro. Presenta 4 puestos de vigilancia en la cara norte, dos a los lados y dos en la parte sur.
     Lacipo gozó de gran importancia durante el período romano como ciudad, por su estratégico enclave en la península y proximidad al continente africano. Con el tiempo los visigodos utilizaron el entorno como lugar de enterramiento, habiéndose encontrado en la actualidad restos del mismo (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de la Virgen del Rosario

          La ermita de la Virgen del Rosario se encuentra en el término municipal de Casares, a unos 11 kilómetros del núcleo poblacional, entre los ríos Genal y Guadiaro. Con la crecida del río Genal en invierno, hay veces que se queda incomunicada. 
     A esta ermita acuden en romería los casareños acompañando a la virgen durante el mes de mayo, concretamente el último sábado del mes de mayo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Entre los ríos Genal y Guadiaro se encuentra esta Ermita donde acuden en romería los casareños acompañando a la Virgen durante el mes de mayo. Con la crecida del río Genal en invierno, hay veces que se queda incomunicada (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de Carlos III
      Perteneciente a las reformas hidráulicas del siglo XVIII, la Fuente de la Plaza se acabó de construir en el año 1785, bajo el reinado de Carlos III.
     Se trata del remate de una obra que, a lo largo del siglo XVIII se realiza para encauzar el agua del manantial y pozos situados en el Puerto de las Viñas, y llevarla al centro del pueblo; obra a la que pertenece también la conocida como Fuente de La Arquita, centro de distribución del agua a lo largo de dos kilómetros hasta la plaza de España.
     Junto a la construcción de esta obra, Casares inicia a finales del XVIII y principios del XIX una serie de mejoras en la red pública, tanto de abastecimiento como de cloacas de aguas residuales, que aún hoy en día se conservan. 
     La fuente de la Plaza, de estilo neoclásico, se compone de tres cuerpos, y en su interior se conserva el odre de cerámica que distribuye el agua a los cuatro caños, cuya salida al exterior se hace por cuatro grifos que dan a cuatro piletas del mismo material que toda la obra.
     El cuerpo bajo y el central están compuestos por piedras labradas de arenisca que forman cuatro volutas y cuatro toros. 
     La parte última la componen cuatro lajas de la misma piedra rematadas por cuatro piñas sobre molduras y un casquete esférico rematado por un castillo del mismo material. 
     Hoy, y aunque ha sufrido varias reformas, la fuente conserva su aspecto y estructura originales, y de ella sigue brotando el agua fresca de la sierra (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situada en el centro de la Plaza de España fue construida en 1785 bajo el reinado de Carlos Tercero. La fuente posee cuatro caños de los que brotan agua fresca de la sierra.
     Se trata del remate de una obra que, a lo largo del siglo dieciocho se realiza para encauzar el agua del manantial y pozos situados en el Puerto de las Viñas, y llevarla al centro del pueblo; obra a la que pertenece también la conocida como Fuente de La Arquita, centro de distribución del agua a lo largo de dos kilómetros hasta la plaza de España.
     La fuente de la Plaza, de estilo neoclásico, se compone de tres cuerpos, y en su interior se conserva el odre de cerámica que distribuye el agua a los cuatro caños, cuya salida al exterior se hace por cuatro grifos que dan a cuatro piletas del mismo material que toda la obra (Diputación Provincial de Málaga).

Los Realillos
     Aunque data del s. IX, en 1501 es el escenario de la revuelta mudéjar que aparece en las crónicas como el Calaluz o Calalui, en la que las tropas castellanas fueron vencidas por la población sublevada, descontenta con la vulneración de las capitulaciones (Diputación Provincial de Málaga).

Molinos Harineros
     Los molinos de Casares componen una ruta de gran belleza por las orillas del río Manilva o arroyo de Albarrá al que se accede desde el camino de los molinos, saliendo de Casares hacia el sur. También se puede recorrer en sentido contrario, continuando la vereda desde los baños de la Hedionda.
     La ruta está perfectamente señalizada desde Casares.
     Se conservan desde Casares, por la senda hacia el sur: El molino de Arriba, La Fábrica de San Pablo, El molino de la Americana, El molino del Madrileño, El molino de Cancón, El molino de la Chica, y El molino de Gómez.
     Los molinos en la actualidad se encuentran en su mayor parte en proceso de ruina por el abandono de la actividad a la que estuvieron dedicados durante siglos. Uno de ellos ha sido rehabilitado como residencia o alojamiento rural, conservando parte de los elementos hidráulicos del molino. La ruta desde el punto de vista paisajístico es de gran riqueza ya que engloba en pocos kilómetros una gran variedad de vegetación y fauna.
     Si realizamos el recorrido desde los baños de la Hedionda, remontando el río nos encontramos con el primer molino que está en ruinas. Es el molino de Gómez, fechado en el siglo XVI. 
     A 300 metros aguas arriba y en la orilla izquierda del río se encuentra el molino de la Chica, también en ruinas.
     Si continuamos hacia el pueblo por el camino de los molinos llegaremos al molino de Cancón, restaurado completamente como alojamiento rural.
     Cuando de nuevo nos acercamos al cauce del río se divisa otro molino con una chimenea redonda. Es el molino del Madrileño.
     Cruzando el río nos situamos de nuevo en la orilla izquierda y siguiendo una senda cómoda llegaremos hasta el molino del Americano o molino Rojo en el cortijo de los Molinos.
     Volviendo a la senda los últimos molinos con los que nos encontraremos, ambos en la orilla izquierda del río son la Fábrica de San Pablo y el molino de Arriba (Diputación Provincial de Málaga).

Monumento de Blas Infante

     El 15 de Julio de 1885 nacía en Casares Blas Infante Pérez. Autor del Ideal Andaluz, libro pragmático sobre su proyecto para Andalucía.
     Fue notario y político, considerado oficialmente por el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Andalucía como el Padre de la Patria Andaluza, por ser el máximo ideólogo del andalucismo político en todas sus vertientes, regionalista, federalista y nacionalista. Infante alternó las tareas de notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista, además de ser un lector voraz y gran conferenciante (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de Etnohistoria
     Para dar a conocer la historia la forma de vida de los antiguos pobladores de Casares, este Museo muestra vestigios arqueológicos y utensilios de la vida cotidiana, pública y familiar desde el neolítico hasta el siglo veinte. En él se ubica la Oficina de Turismo de Casares (Diputación Provincial de Málaga).

Puente Acueducto de los Baños
          Cercano a los Baños de la Hedionda, y sobre el Arroyo Albarrá aparece el puente de los Baños.
     Construido en el siglo XVI y restaurado en el XVIII, está relacionado con la acequia de riego y el paso de personas entre ambos márgenes, especialmente entre los Baños y el Camino del Vallecillo, sirviendo al mismo tiempo de acueducto para la acequia de agua general. 
     La construcción en piedra caliza de la próxima Sierra de la Utrera, está efectuada con dos ojos sobre el río y una longitud de 45 metros, con una altura sobre el nivel normal del río de 2 metros.
     De airosa estructura, presenta sin embargo una notoria robustez en sus basamentos que lo ha hecho mantenerse hasta nuestros días (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Cercano a los Baños de la Hedionda, y sobre el Arroyo Albarrán, aparece el puente de los Baños. Construido en el siglo dieciséis y restaurado en el dieciocho, está relacionado con la acequia de riego y el paso de personas entre ambos márgenes, especialmente entre los Baños y el Camino del Vallecillo, sirviendo al mismo tiempo de acueducto para la acequia de agua general.
     La construcción en piedra caliza de la próxima Sierra de la Utrera, está efectuada con dos ojos sobre el río y una longitud de 45 metros, con una altura sobre el nivel normal del río de 2 metros. Presenta una notoria robustez en sus basamentos que lo ha hecho mantenerse hasta nuestros días (Diputación Provincial de Málaga).

Restos arqueológicos de la Sierra de la Utrera

     Pese a ser un torcal relativamente pequeño, presenta evidencias arqueológicas de una ocupación prolongada en el tiempo, como una industria lítica de transición del Achelense al Musteriense o las muestras cerámicas localizadas más antiguas del Neolítico Andaluz.
     Desde el punto de vista histórico, este cercano conjunto calizo, situado en Casares, concentra un buen número de elementos de interés patrimonial resultantes de sus condiciones como singular entorno natural y del uso que tradicionalmente el hombre ha hecho del lugar desde el Paleolítico hasta la actualidad.
     Aunque hoy día está despoblado, fue refugio de diversos grupos humanos que explotaron sus variados recursos naturales, tanto para la obtención de materias primas (areniscas, calizas, mármoles) como para el desarrollo de actividades agro-ganaderas. Junto a ello, la geología del karst, su orografía y preponderancia en el territorio conllevaron el aprovechamiento prehistórico de sus cavidades (con carácter habitacional, funerario y simbólico). Destacan sitios de hábitat como la Cueva de Gran Duque o el uso funerario de la sima Hedionda IV, que se remonta a inicios del Neolítico.
     Del mismo modo, su amplia visibilidad y fácil defensa natural posibilitaron la creación de un asentamiento de la Edad del Bronce. En la Sierra de la Utrera también hay evidencia de un asentamiento de tiempos de la fitna hafsuní (finales del siglo IX-X) (Diputación Provincial de Málaga).

Torre de la Sal
           La Torre del Salto de la Mora presenta un aspecto de pequeña fortaleza. Se encuentra situada sobre un avanzado promontorio rocoso de la costa casareña entre el río Manilva y el Arroyo Camarate, junto a la playa, y a pocos metros de una antigua casilla de los carabineros. Dado su volumen y su localización en la costa no presenta obstáculos que impidan su visión. 
     Se trata de un elemento muy destacado del sistema de defensa y vigilancia de la costa malagueña y al mismo tiempo es otra muestra más de la industrialización histórica de la zona en torno a la sal. Su posición avanzada sobre el mar permite su fácil visibilidad, situándose entre las torres de Chullera y la del arroyo Vaquero. Está situada entre el río Manilva y el Arroyo de Camarate. Se conoce al menos desde el siglo XVI donde aparece integrada en el sistema oficial de torres de la marina. Desde ella se divisa la Torre de la Chullera y sus horizontes alcanzan una lejanía total de 9 km.
     Su obra es de mampostería con una utilización de ladrillo en huecos, troneras, garita, pretiles, bóvedas interiores, entre otros elementos. La construcción está enlucida en el exterior.
     Esta torre cuenta con dos alturas y es de planta cuadrada, contando con bóvedas octogonales en su interior. Sus lados, en la base, tienen 9,20 metros y cuenta con una altura de 10,6 metros. Al norte presenta ventana de ingreso primitivo a 5,40 metros de altura. Los muros tienen un grosor de 1,35 metros; el cuerpo bajo, posteriormente se ha recrecido en 30 cm, seguramente para contrarrestar el empuje de la bóveda interior, acrecentado con el peso de los sacos de sal; a esta reforma pertenece el hueco de ingreso actual y también dos delfines grabados en el mortero fresco, en el lado alto izquierdo de la fachada principal. Internamente se divide en dos cámaras cuadradas de 6,5 metros de lado que se cubren de bóveda octogonal vaída, sobre trompas y dos roscas voladas de ladrillos en la cimbra, o coronación, de los muros de apeo. 
     En la cámara inferior (antiguo almacén o depósito en la época más antigua) se aprecian modificaciones más modernas como el recrecimiento de los muros o el acceso, a ras del suelo abierto en el lado norte. 
     La sala principal (primer piso) presenta huecos de medio punto en los muros norte y sur; así como una abertura de mayor dimensión en el lado norte (antigua entrada a la torre) y aspilleras de vigilancia en los otros dos testeros. El del lado oeste conserva la chimenea para producir las ahumadas de alarma, cuya composición rectilínea revela su ascendencia neoclásica de finales del XVIII. La azotea mide 8 x 8 metros, sus pretiles aspillerados de 1,10 metros de alto y 0,62 metros de grosor han sufrido transformación (pretil no uniforme rebajado en el lado sur), ya que originariamente debió de ser almenada. Posteriormente tuvo una organización con matacanes, ahora cegados, en los centros de los muros, de los que se han conservado las ménsulas de apoyo; también se conserva al oeste, el hueco de salida del humo de la chimenea. En el ángulo sudoeste y con huecos de vigilancia en estas orientaciones, existe un garito cuadrado de 1,80 metros de lado, cubierto por una bóveda esférica de ladrillos. Internamente la comunicación es a través de diversos tramos de escalera embebidos en el muro; el primero de 22 peldaños entre ésta y la sala inferior y un segundo que conduce a la azotea, de 19 peldaños. 
     El cuerpo inferior es más ancho que el superior, probablemente como solución arquitectónica a los empujes del edificio. 
     Ambos pisos están cubiertos por bóvedas octogonales vaídas sobre trompas.
     Hoy en día no se conserva la puerta levadiza que ordenara construir el emperador Carlos I, que daba entrada al monumento, y que viene protegida por la ladronera del terrado. Tampoco se conserva la ventana abierta en la parte superior, que ahondan en su defensa, ya que se trataba de la parte más vulnerable de la edificación. La conocemos desde el siglo XVI donde aparece integrada en el sistema oficial de torres de la marina. Junto a la torre se encontraba una salina, empleándose para su almacenamiento. 
     Parece que se trata de obra andalusí y más concretamente, por su tipología, nazarí. Habría formado parte del sistema defensivo del Reino de Granada frente a los cristianos de Algeciras. A partir del siglo XVI se integró en el sistema oficial de torre de la marina para la vigilancia y defensa costera frente a los piratas berberiscos. Lo cierto es que en 1575 estaba aún por terminar, recibiendo modificaciones en los siglos posteriores. En 1567 aparece mencionada como "Castillo adonde el Duque de Arcos quiso poblar un lugar", de acuerdo con una orden dada por Carlos I en 1528. El Duque construiría igualmente unas salinas en sus inmediaciones de donde derivaría su nombre actual.
     A finales del siglo XVIII se le llamaba «Torre de la Sal», probablemente por ser depósito de este producto, intervenido por el Estado y sumamente utilizado en esta zona, tan industrializada en salazones.
     La Torre de la Sal ha sido restaurada con anterioridad a 2009 y se ha adecentado su entorno con vistas a un posible uso turístico y cultural del monumento.
     Según la "Relación del estado de todos los puertos fortificados de los ocho Partidos de la costa del Reino de Granada, dividido en Mandos, desde Calatarage, que da principio en el Reino de Andalucía, hasta San Juan de los Terreros, que confina con el de Murcia", elaborada por el mariscal de campo Antonio María Bucareli, "la Torre del Salto de la Mora pertenecía al mando de Estepona, y era propiedad del Duque de Arcos". Su denominación parece que deriva de una leyenda popular según la cual, una andalusí acosada por una nube de disparos saltó a un falucho, tratando de huir a Berbería. Se la refiere también como de la Sal, porque en sus inmediaciones había localizado un alfolí de tal producto.
     La Torre de la Mora se trata de un raro bastión de defensa con ascendencia andalusí en su aspecto exterior las proporciones de su mole y la falta de huecos exteriores, pero sobre todo la traza de sus bóvedas octogonales, sobre planta cuadrada con trompas angulares. De tal tipo existen en la Alhambra, el Castillo de Gibraltar y un pequeño aljibe en el de Gibralfaro; también las hay en presuntos alminares como el del Castillo de Álora y las de Santa María en Vélez y Ronda (Tembory Álvarez, 1975).
     Se le denominaba también de la Sal, porque como dice en su Relación Bucareli "al pie hay un alfolí de sal". En el informe de 1761 dice que se hallaba en buen estado (Falcón Marqués, 1989: 32).
     En la visita realizada en 1571 por Antonio de Berrio y Luis Machuca señalaban que en dicho lugar se encontraba una torre a medio hacer de muy buena fábrica, que ya alcanzaba 24 pies de altura, faltado para concluirla otros 18 pies; era del Duque de Arcos, aconsejando que se acabara por la defensa que proporcionaría a las calas, pescadores y haciendas inmediatas.
     En informe de 1575 se apremia para concluir la torre que estaba comenzada en este paraje por el Duque de Arcos, abuelo del que había en aquel momento; la obra realizada tenía 6 tapias de alto y una bóveda muy buena, quedando pendiente poco trabajo para completar el conjunto.
     En la visita realizada en 1739 por el Marqués de Valdecañas, halló la Torre del Salto de la Mora con capacidad para tener dos cañones de a 4 libras, que indicó sería conveniente dotar para la defensa de las calas inmediatas, proponiendo la construcción de una batería rasa, cerrada y guarnecida; era mantenida por el Duque de Arcos.
     En el plan de 1740 Luis Fernández de Córdoba señaló que en la Torre del Salto de la Mora sería conveniente situar dos cañones de pequeño calibre y dos pedreros, dotándola de un sargento, un cabo y siete soldados.
     Según informe redactado en 1749 por Jerónimo Amici la Torre Salto de la Mora necesitaba dos fanegas de cal, hojas de lata y clavazón para sus reparos que presupuestó en 95 reales 22 maravedís que habría de sufragar el Duque de Arcos. 
     También se habrían de reparar por cuenta del monarca las brechas ocasionadas en la misma por el cañoneo británico que había sufrido.
     En la relación sin firma de 1759 se anotó que la Torre del Salto de la Mora se hallaba en buen estado y podía tener dos cañones de a 4 libras, que sería conveniente ponerlos, pues sólo tenía dos torreros; aconsejó construir en dicho paraje una batería para cuatro cañones de diversos calibres, cerrada por la gola con los alojamientos necesarios para la tropa, que fue presupuestada en 50.000 reales de vellón.
     En la visita realizada en 1762 por Antonio María Bucarelli halló la Torre del Salto de la Mora en buen estado y con capacidad para dos cañones de a 4 libras, pertenecía al Duque de Arcos que pagaba sus torreros. Además del alfolí de sal tenía a su pie una barraca en mal estado, que servía de cuerpo de guardia.
     En el estado de las torres realizado en Málaga el 15-11-1763 por Juan de Urbina la Torre de la Sal tenía dos torreros.
     En el Reglamento de 1764 figura la Torre del Salto de la Mora, del partido de Estepona, con un cabo y tres torreros de dotación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Junto a la torre se encontraba una salina, empleándose para su almacenamiento. Formaba parte del sistema defensivo del Reino de Granda frente a los cristianos de Algeciras. A partir del s. XVI se integró en el sistema oficial de torre de la marina para la vigilancia y defensa costera frente a los piratas berberiscos.
     Situada sobre un promontorio de la costa casareña entre el río Manilva y el Arroyo Camarate, se encuentra la Torre de la Sal o Torre del Salto de la Mora, como también es conocida, probablemente por ser depósito de este producto, intervenido por el estado y sumamente utilizado en esta zona, tan industrializada en salazones.
     Cuenta con dos alturas, y además tiene la peculiaridad de poseer una planta cuadrada, lo que la diferencia del resto de torres que nos encontramos a lo largo de la costa. Y es que, a diferencia de éstas, la Torre de la Sal no sería una torre de vigilancia propiamente dicha.
     Su cuerpo inferior es más amplio que el superior, probablemente como solución arquitectónica motivada por los empujes del edificio, y ambos están cubiertos con bóvedas octogonales vaídas sobre trompas. Hoy en día no se conserva la puerta levadiza que ordenara construir el emperador Carlos I, que daba entrada al monumento, y que viene protegida por la ladronera del terrado y la ventana abierta en la parte superior, que ahondan en su defensa, ya que se trataba de la parte más vulnerable de la edificación.
     La conocemos desde el s. XVI donde aparece integrada en el sistema oficial de torres de la marina. Parece que se trata de obra islámica y más concretamente, por su tipología, nazarí. Lo cierto es que en 1575 estaba aún por terminar. En 1567 viene mencionada como "...Castillo adonde el Duque de Arcos quiso poblar un lugar..." de acuerdo a orden dada por Carlos I en 1528. El Duque construiría igualmente unas salinas en sus inmediaciones de donde derivaría su nombre actual; no obstante, en 1571 aún no estaba terminada (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Ermita de la Veracruz, Baños de la Hedionda, Acueducto, Balneario de los Baños del Duque, Cantera de piedras de molino de la Sierra de la Utrera, Casa Museo de Blas Infante, Cementerio, Ciudad romana de Lacipo, Ermita de la Virgen del Rosario, Fuente de Carlos III, Los Realillos, Molinos Harineros, Monumento de Blas Infante, Museo de Etnohistoria, Puente Acueducto de los Baños, Restos arqueológicos de la Sierra de la Utrera, y Torre de la Sal) de la localidad de Casares, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla