Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

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sábado, 11 de abril de 2026

El azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de Almirante Apodaca, 15

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; de Sevilla.
     Hoy, 11 de marzo, es el aniversario del "Al Cielo con Ella" (11 de abril de 1952), célebre frase que se pronunció en este lugar por primera vez, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodada, 15; de Sevilla.
    El edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; se encuentra en el Barrio de la Encarnación-Regina, del Distrito Casco Antiguo.
     En la calle Almirante Apodaca, 15; podemos contemplar este azulejo en la pared recordando la célebre frase "Al Cielo con Ella", hoy tan común en el argot de nuestra Semana Santa, en su lugar de nacimiento, el de una expresión que en la madrugá del Viernes Santo de 1952 dio el patero Ricardo Gordillo Díaz, "el Balilla", de regreso a San Román en respuesta a su capataz, Salvador Dorado (1912-1991) "el Penitente", quien para alentar a su cuadrilla en la levantá de la Virgen de las Angustias de la Hermandad de Los Gitanos gritó "A los cables con Ella" (por los cables que entonces existían del tranvía), replicándole el Balilla lo que se ha convertido en una locución de la tradición semanasantera: "Al cielo con Ella".
     Es una obra de 20 piezas (5 x 4), en azulejo plano pintado, ornamentada por una cenefa lisa, firmada y fechada (1996), con una ornamentación a modo de bambalina del paso de María Santísima de las Angustias y decoración vegetal, centrada en tres cartelas con las imágenes titulares y escudo heráldico de la Hermandad de los Gitanos, rodeado todo el conjunto por una cenefa (Retablo Cerámico).
     En el centro del azulejo conmemorativo aparece la leyenda:

¡AL CIELO CON ELLA!
EN MEMORIA DE D. RICARDO GORDILLO DÍAZ,
COSTALERO Y HERMANO DE LA HERMANDAD DE LOS
GITANOS QUE EN LA MADRUGADA SANTA DE 1952 AL
PASO POR ESTE LUGAR DE Mª STMA. DE LAS ANGUSTIAS,
PRONUNCIÓ ESTA CÉLEBRE FRASE QUE SEVILLA HIZO
SUYA EN HONOR DE MARÍA SANTÍSIMA Y PARA MAYOR
GLORIA DE DIOS NUESTRO SEÑOR.
"¡AHÍ QUEÓ BALILLA!!

LA CUADRILLA DE 
HERMANOS
COSTALEROS DE Mª
STMA. DE LAS
ANGUSTIAS

        Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame Explicarte el azulejo conmemorativo "Al Cielo con Ella", de Alfonso Carlos Orce Villar, en la fachada del edificio de la calle Almirante Apodaca, 15; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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viernes, 5 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, Ermita del Cristo de las Angustias, y Museo del Pastor) de la localidad de Villaralto, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, Ermita del Cristo de las Angustias, y Museo del Pastor) de la localidad de Villaralto, en la provincia de Córdoba.
     Villar alto; o sea, pequeña villa sobre lugar elevado. El campanario-reloj vigila los tejados marcando la vida cotidiana. Villar alto; o sea, pequeña villa sobre lugar elevado. Discretamente apartada de la carretera principal y aislada en su reducido término. Villaralto es depositaria de valores urbanos que certifican sus raíces pedrocheñas: aquí se repite, preservado de adulteraciones, el encinar adehesado, el dintel de granito y el campanario-reloj vigilante de tejados marcando la vida cotidiana, placentera y sin prisas. Una bendición.
     Villa situada en la zona central de Los Pedroches, a 4 Km. de la carretera C-411.
     Distancia a Córdoba: 80 Km.
     Altitud: 583 m.
     Extensión: 25,1 Km2
     Habitantes: 1.350.
     Gentilicio: Villaraltenses
     Mancomunidad: Los Pedroches.
     Villaralto fue una aldea nacida a finales del siglo XV o principios del XVI en un pago de viñas de la vecina Torremilano, villa de la que dependió hasta su emancipación administrativa. En 1633 fue vendida al arcediano de Pedroche don Melchor Fernández Carreras (Diputación Provincial de Córdoba).
     El origen de esta población se remonta a los comienzos de la Edad Moderna, teniendo como base una aldea perteneciente a la villa de Torremilano. En 1620 la Corona decidió su venta, siendo adquirida, según unos, por don Pedro Fernández Carreras y Acuña y, según otros, por el hijo de éste, don Melchor Fernández Carreras, arcediano de Pedroche, en 1633 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Villaralto se encuentra a sólo 4 km. de El Viso.
     Es uno de los pueblos más sencillos y, al mismo tiempo, más gratos de todo el recorrido por el Valle de los Pedroches. Sus casas de una o dos plantas se elevan en una mínima colina, circunstancia que le da, desde la lejanía, el aspecto de un antiguo poblado medieval. En la iglesia parroquial de San Pedro sobresale la torre de piedra con el viejo reloj (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Pedro Apóstol.-

     El conjunto ha experimentado profundas reformas desde su primera construcción. El interior se dispone con cabecera plana y tres naves, cubriéndose la central por bóveda de cañón, y las obras por arista; el final de la nave izquierda se cierra por una reja para constituir la capilla bautismal.
     Destaca en el presbiterio la imagen del Crucificado, obra del madrileño Tomás Parés Pérez (1914-1996), de hacia 1955, donada por el alcalde Enrique Fernández en 1958. A la derecha hay una pintura de San Pablo ermitaño, firmada y fechada por Sebastián de Llanos Valdés en 1667. En la cabecera de la nave izquierda se ha adaptado parte de un retablo de la segunda mitad del XVIII, que procede de Córdoba y se trajo en 1942; alberga la imagen de vestir de la Virgen del Buen Suceso. En la nave derecha cabe citar la imagen de talla de la Divina Pastora, según modelos del Setecientos, que se dice traída en el año 1942 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
         Edificio de planta rectangular en tres naves. En un principio el edificio constaba sólo de la nave central y dos capillas laterales en la parte derecha coronadas por cúpula aún existentes. Por los vestigios que aún quedan en la fachada principal, escalera de acceso a torre, por dicha torre, etc., debió ser una construcción de arquitectura popular.
     A dicha planta inicial se le adosa la nave lateral izquierda, que se coronó con bóvedas de aristas. Los pilares de separación entre naves, se debieron reformar, quedando su actual planta cruciforme. La nave central, que debió tener una techumbre de madera, está hoy cubierta por una bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos. El último cuerpo de estas naves se coloca el altar en la nave central y una capilla en la lateral, pero no apareciendo ningún indicio de ábside. A la nave lateral derecha, se le ha adosado unas estancias, cuyo uso es de sacristía.
     Resaltar como se ha dicho, los vestigios que restan de la edificación primitiva como la torre de sillares de granito, sus escaleras de acceso, una portada de granito, en forma de arco apuntado y alfil.
     La actual cubierta de no muy acertada construcción, por la utilización de teja plana, aparece desproporcionada en sus faldones para adosar la nave izquierda, incluso apareciendo el cambio de pendiente en la fachada principal (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El único monumento de la villa es su parroquia de San Pedro, edificada a comienzos del siglo XVI y reconstruída en 1785, época de la que data su actual aspecto barroco.
     En ese año se le añadieron las capillas del lado de la epístola, con las que más tarde se formó una nave, que se completó con otra similar en el lado del evangelio.
     El retablo mayor, barroco, procede de la iglesia cordobesa de San Basilio.
     La portada de los pies, con arco apuntado en estilo Reyes Católicos, pertenece al siglo XVI, y a su izquierda se construyó la actual torre en el XVIII (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita del Cristo de las Angustias.-
     La Ermita del Cristo de las Angustias de Villaralto tiene planta cuadrada y está presidida por un Cristo Crucificado situado sobre un altar.
     A dicho Cristo crucificado de las Angustias se rinde culto en la velada que anualmente se celebra el segundo sábado de septiembre.
     Junto a ella se alza un Calvario (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo del Pastor.-
     El Museo del Pastor de Villaralto, de tipología etnográfica, persigue conservar y enseñar los diferentes aspectos del pastoreo, historia, geografía y aspectos humanos de esta actividad.
     El Museo está instalado en una casa antigua restaurada respetando fielmente los cánones constructivos y a través de las diferentes estancias en las que se distribuye la vivienda, se expone en carteles explicativos los diferentes temas de la vida pastoril acompañados de piezas y objetos (Diputación Provincial de Córdoba).
         
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro Apóstol, Ermita del Cristo de las Angustias, y Museo del Pastor) de la localidad de Villaralto, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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miércoles, 19 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santuario de María Santísima de los Remedios, Torre del Reloj, Torre de San Miguel, Ermita del Santo Calvario, Ermita Virgen de las Angustias, Ermita de la Soledad, y Triunfo de San Rafael) de la localidad de Villafranca de Córdoba, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santuario de María Santísima de los Remedios, Torre del Reloj, Torre de San Miguel, Ermita del Santo Calvario, Ermita Virgen de las Angustias, Ermita de la Soledad, y Triunfo de San Rafael) de la localidad de Villafranca de Córdoba, en la provincia de Córdoba.
     Acunada en las faldas de Sierra Morena, Villafranca se recuesta cerca del Guadalquivir. Acunada en las faldas de Sierra Morena, Villafranca se recuesta cerca del Guadalquivir, discretamente apartada de la turbadora autovía para no perder su preciada tranquilidad. El recuerdo de la histórica batalla librada en el cercano puente de Alcolea pervive en el nombre de su calle principal, a la que se asoman los edificios más importantes; entre ellos destaca la Torre del Reloj, que marca el sosegado ritmo de la vida cotidiana.
     Villa situada al este de la provincia, cerca de la autovía de Andalucía.
     Distancia a Córdoba: 27 Km.
     Altitud: 143 m.
     Extensión: 64,1 Km2
     Habitantes: 4.074.
     Gentilicio: Villafranqueños.
     Mancomunidad: Alto Guadalquivir
     La actual población tiene su origen en la heredad de Cascajar, constituida en aldea tras la conquista cristiana. Gran parte de su territorio era administrado por el cabildo de la Catedral, que en 1358 vendió el lugar a Martín López de Córdoba, camarero de Pedro I, quien le concedió la facultad de poblarlo con cincuenta vecinos exentos de tributos. En 1480, Villafranca fue convertida en encomienda de la orden de Calatrava, y en 1549 la adquirió la Casa de Aguilar, titular del Marquesado de Priego, a cuya jurisdicción quedó sometida (Diputación Provincial de Córdoba).
     Surgió como aldea en el lugar llamado Cascajar, en torno a los comienzos del siglo XIII. A mediados del siglo XIV adquirió la definitiva denominación, al convertirse en villa exenta de tributos. Pasó luego a la Corona, que la vendió a la orden de Calatrava. En 1549 fue incorporada al marquesado de Priego y en el siglo XVIII, a la Casa de Medinaceli. De la arquitectura civil merece recordarse la Torre del Reloj, realizada en piedra molinaza. De la religiosa, aparte de las obras reseñadas, la antigua ermita de la Soledad, del siglo XVII, hoy salón del colegio Teresa Comino, la de Nuestra Señora de las Angustias y la del colegio Jesús, María y José y Santa Rosalía, ambas del XVIII (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Al oeste se encuentran Adamuz y Villa­franca de Córdoba. Son éstas dos villas serranas, enclavadas en la vieja vía romana que comunicaba Córdoba con Toledo y, sobre todo Villafranca, a orillas del Guadalquivir. Ambas son poblaciones entrañables, cuyo mayor encanto se encuentra en el soberbio paisaje que las rodea, con los montes de Sierra Morena como telón fondo, poblados de encinas, alcornoques y las especies propias del bosque mediterráneo, ricos en caza y en parajes de extraordinaria belleza. Desde ambas pobla­ciones se organizan monterías, en las que se suelen cobrar numerosas piezas de venados y de jabalíes.
     En sus proximidades se puede practi­car, además, la escalada en la peña del Águila y el piragüismo y la pesca en el embalse del Salto, en el Guadalquivir. Adamuz es más agrícola, pero en Villafranca se viene produciendo en los últimos años un interesante desarrollo industrial, con fábricas, entre otras, de muebles de cocina. En ambos lugares son muy buenas las tapas a base de carne de monte (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).

Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas.-

     Es una construcción originaria del siglo XVI, pero con varias reformas en el XVIII, especialmente entre 1791 y 1793, bajo la dirección de Ignacio de Tomás. Tiene el templo cabecera plana, cubierta por cañón, crucero con casquete sobre pechinas y tres naves, abovedadas por aristas, las laterales en sección de arco rampante.
     El patrimonio quedó muy mermado en 1936, por lo que todo es de posguerra o traído de otro sitio. El retablo mayor procede de la iglesia cordobesa de San Francisco y se fecha hacia 1730. Lo más destacable es el lienzo del ático, que  representa una Adoración de los Pastores, del círculo de Acisclo Antonio Palomino, y dos cabezas de Santo Domingo y San Francisco de Asís. En el presbiterio, a la derecha, hay un lienzo del Bautismo de Cristo, de dibujo duro y estética lucentina, realizado en 1760 a devoción de don Antonio Marchante. En el pilar derecho del crucero se ve una talla de la Inmaculada, que repite el modelo de Alonso Cano.
     De la imaginería pueden citarse, en la nave derecha, la Virgen de la Amargura, realizada por Miguel Arjona en 1987 a partir de una antigua Verónica de Castillo Lastrucci, y Jesús Nazareno Rescatado, un primitivo Nazareno del XIX, regalado por las monjas de la Encarnación de Córdoba en 1941, transformado por Martínez Cerrillo en Rescatado en 1985 y restaurado en el año 2005.
     En la capilla del Sagrario, de fines del XVIII, hay una pequeña talla de la Inmaculada, de Martínez Cerrillo, autor que firma las dos pintu­ras sobre cobre con santos, colgadas a ambos lados. Siguiendo en la nave se encuentra un lienzo con la Última Cena, de hacia 1770, procedente de Córdoba, y la Virgen de la Soledad, transformación de Miguel Arjona sobre una Magdalena de Martínez Cerrillo en 1987. En la sacristía se guardan algunas piezas de orfebrería de interés, entre ellas, un ostensorio del XVII y una custodia y cálices del XIX (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
        Actualmente presenta planta de cruz latina con tres naves separadas por pilares recubiertos por pilastras adosadas en sus frentes que soportan arcos de medio punto. Estas se cubren por bóvedas de arista, estando las laterales inclinadas para adaptarse a la primitiva estructura de armaduras que poseía el edificio. el crucero lo hace con una media naranja rebajada que ilumina el interior. A ambos lados de las naves se abren pequeñas capillas y la sacristía. Entre las primeras destaca la capilla del Sagrario, de planta hexagonal situada en la nave de la Epístola. 
     El templo presenta decoración de yeserías de finales del siglo XVIII, dispuestas principalmente en los centros de las bóvedas, destacando por el dorado que presentan. 
     Al exterior presenta una sencilla portada que resalta sobre el blanco de la cal. Está formada por un vano de medio punto con ménsula en la clave y un frontón partido que alberga una hornacina también rematada por frontón triangular. La torre muy sencilla se levanta a los pies de la nave de la Epístola.             Actualmente preside el altar mayor una Inmaculada Concepción de factura moderna, no teniendo devoción popular Santa Marina.
     El templo parroquial de Santa Marina de las Aguas Santas se fecha en los últimos años del siglo XVII. No obstante, este sufrió gran cantidad de reformas y reparaciones a lo largo de la centuria siguiente. La más importante fue la llevada a cabo a partir de 1791, cuando el arquitecto Ignacio Tomás reconoce el edificio, tasa las obras que necesitaba el templo y proyecta la ampliación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La parroquia de Santa Marina de Aguas Santas debe su aspecto barroco a la reforma llevada a cabo a finales del siglo XVIII.
     Arcos de medio punto separan sus naves, cuyas bóvedas de arista ostentan decoración rococó; sobre el crucero monta una rebajada cúpula de corte neoclásico que contrasta con la bóveda de la capilla del Sagrario, decorada con exuberantes yeserías.
     El barroco retablo mayor procede de la iglesia cordobesa de San Francisco (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno.-
     Esta ermita, restaurada por la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, sirve hoy de almacén de pasos. Se construyó en el año 1681 a devoción del vicario de la villa, don Juan García Pareja y Crespo, y tiene una sola nave con cubierta de madera en artesa, que se realizó hacia 1985, copiando la que había.
     Especial interés reviste el conjunto de la cabecera con bóveda decorada y retablo mayor de escayola con columnas espigadas, pintado en oro, rojo y azul. Costeado por Miguel de Herrero en 1683, se decora con pinturas murales de San Miguel y San Dionisio. A los lados hay retablos pintados en el muro, el izquierdo dedicado a la Virgen del Carmen y fechado en 1681. Colocadas en sus parihuelas se ven las imágenes de Jesús Nazareno, realizada por Castillo Lastrucci en 1943, y Nuestra Señora de los Dolores, hecha por Martínez Cerrillo en 1937 y retocada por el propio autor en 1986 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
       Construcción de una sola nave con cubierta a dos aguas, zona de nave con artesonado y zona del presbiterio con cúpula sobre pechinas decoradas con yeserías barrocas. La única portada se sitúa a los pies de la ermita, labrada en cantería presenta un vano adintelado rematado por un frontón triangular partido que alberga una hornacina. La espadaña situada a los pies carece de interés.
     La ermita de Jesús Nazareno, conocida también como la de la Santa Cena, se encuentra situada dentro del casco urbano de la población, recibiendo en ella culto la imagen del titular durante la Cuaresma. El edificio responde a una estructura barroca pero, debido a las distintas transformaciones ha perdido en parte su estilo originario (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Santuario de María Santísima de los Remedios.-

     La patrona de la villa cuenta con el edificio mejor trazado de la localidad, construido de sillería entre 1701 y 1731. Consta de una planta en cruz, de brazos cortos, cubiertos por cañón, con media naranja sobre pechinas en el crucero, y nave cubierta por tres bóvedas de arista se­paradas por fajones. Destaca el diseño elegante de la portada principal, tallada en piedra. Perdido todo su ajuar en 1936, se hizo una copia de la antigua imagen por Juan Martínez Cerrillo. Hace dos décadas se incorporó el retablo mayor, del siglo XVIII, procedente de la parroquia de Santiago de Córdoba (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
        La actual ermita data de la primera mitad del siglo XVIII si bien la decoración de la misma se alargó hasta bien avanzada la centuria. Presenta planta de cruz latina con una sola nave dividida en tres tramos y cubierta con bóveda de arista. En el crucero se levanta una bóveda semiesférica sobre pechinas, decoradas  por amplias cartelas. El actual retablo mayor oculta el primitivo camarín que poseía la ermita.
     En el exterior presenta dos portadas monumentales. La que abre en el muro del Evangelio se encuentra situada entre dos contrafuertes, presentando un vano de medio punto enmarcado por pilastras y una cornisa que se remata por pináculos y una cruz central. La portada principal se sitúa a los pies del edificio repite el mismo esquema de la anterior, si bien, sobre la cornisa de esta se sitúa un frontón partido que da cabida a una hornacina flanqueada por dos volutas y rematada con frontón circular. En eje con esta se erige la espadaña de dos vanos y frontón triangular rematado con cruz de cerrajería.
     Cúpula circular en encuentro entre las naves que forman la cruz latina, ábside con retablo de estilo barroco. Sacristía en dos plantas tras el ábside. Construcción adosada de una planta para vivienda del santero.
     Fachadas de mampostería y tapial en buen estado. Esquinas con sillares de piedra granítica.
     Espadaña en fachada principal. Portada principal y lateral izquierda labradas con piedra granítica. Cubiertas de teja cerámica.
     La devoción a la Virgen de los Remedios está documentada a partir del siglo XVII unida siempre a rogativas por calamidades como epidemias o sequías. Según la leyenda, la ermita de la Virgen de los Remedios se levanta en el sitio donde se apareció la imagen a un pastor. Los vecinos, en su afán de tener a la imagen más cerca levantaron una ermita en las proximidades de la población, pero esta se derrumba una y otra vez y los materiales aparecían más lejos, interpretándose que la voluntad de la Virgen era estar en el lugar donde se apareció.          
     La imagen de la Virgen de los Remedios recibe culto todos los sábados del año. Las fiestas comienzan el 25 de agosto, cuando se traslada a la imagen hasta la parroquia, celebrándose una novena hasta el día 8 de septiembre, festividad de la Virgen de los Remedios. En este día se celebra la misa solemne y procesión de la titular por las calles del pueblo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Ermita de Nuestra Señora de los Remedios destaca por su hermosura.
     Construida en piedra, en medio del campo, a las afueras de Villafranca, está dedicada a la Virgen de los Remedios, patrona del municipio.
     Iniciada en el S. XVIII, gracias a los donativos de los vecinos, tardó treinta años en verse finalizada.
     Se compone de un templo de cruz latina, cuyo tramo central del crucero se enriquece con cajeados casquetes y fajas radiales.
     Destaca además su fachada de sillería (Diputación Provincial de Córdoba).

Torre del Reloj.-
     La Torre del Reloj, está situada junto al moderno Ayuntamiento del municipio.
     Es una construcción de ladrillo, con forma de prisma, fechable en el año 1593, y que recuerda en su forma y material a la Torre de San Miguel.
     El cuerpo donde permanece alojado el reloj es un añadido de época barroca (Diputación Provincial de Córdoba).

Torre de San Miguel.-

      Antigua Iglesia de Santa Marina, la construcción que queda es la torre y Ermita de San Miguel. La nave occidental es del siglo XIV, gótico mudéjar con obras del XVII y XVIII, planta rectangular con bóveda de crucería ojival de piedra, ampliación de un cuerpo estilo de transición renacimiento a barroco con cúpula esférica rebajada de ladrillo decorada con casetones hexagonales con angelotes de yeso policromado y pechinas con cenefas barrocas.
     Torre con planta rectangular, base del siglo XIV y posteriores reformas en los siglos XVII y XVIII, campanario renacentista de fábrica de ladrillo con detalles mudéjares. Escalera de caracol en piedra integrada lateralmente en la torre que es maciza dando acceso al campanario.
     La nave oriental de planta rectangular, lo único que se conserva son los muros, habiéndose cubierto en la restauración, así como la nave occidental.
     La antigua ermita de San Miguel ocupaba los restos de la primitiva parroquia de Villafranca, fechable en los años finales del siglo XIV. Abandonada desde hace bastantes años fue restaurada hace aproximadamente una década (contando desde el año 1992), albergando actualmente una asociación cultural (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El único vestigio que aún permanece de la antigua iglesia de San Miguel es su esbelta Torre Renacentista, la cual data del siglo XVI, la compone un campanario protegido por balaustrada (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita del Santo Calvario.-
     Planta rectangular con una sola nave central. Capilla lateral derecha y portal cubierto de entrada, dependencias anejas dedicadas a vivienda del santero.
     Todo el conjunto se rodea por muro de piedra con arco de acceso.
     Construcción del siglo XIII, muros con verdugadas de ladrillo y  muro sur en buen estado. Sencilla espadaña que recuerda el uso religioso que tuvo el edificio (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
   
Ermita Virgen de las Angustias.-

     De grandes proporciones, presenta planta de cruz latina con camarín de planta circular tras la cabecera al que se accede por una amplia escalera de dos tramos. La única nave del centro se cubre con bóveda de cañón dividida por arcos fajones que descansan en pilastras muy planas. En la intersección del crucero se levanta una bóveda semiesférica sobre pechinas decoradas con molduras mixtilíneas muy sencillas.            
     El exterior de la ermita, trabajado en mampostería, presenta un solo vano de ingreso situado a los pies del edificio. Este está formado por un arco de medio punto flanqueado por pilastras y rematado por un frontón triangular decorado por pináculos. En eje con la portada se sitúa la espadaña, de un solo vano y rematada igualmente por un frontón circular.
     La ermita de las Angustias se fecha hacia el último cuarto del siglo XVIII, apreciándose el incipiente gusto neoclásico cercano a la producción del arquitecto del obispado Ignacio Tomás quien trabaja por aquellas fechas en la población. El edificio ha sido cedido recientemente al Ayuntamiento de Villafranca para fines culturales, estableciéndose en él una Escuela-Taller que está llevando a cabo su restauración (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Ermita de la Soledad.-
     Construcción del siglo XIV con restauración del XVII, una sola nave de planta rectangular con capilla lateral de estilo barroco, ábside con artesonado, espadaña. El edificio corresponde a una construcción de tipo popular muy reformado a lo largo de los años habiendo perdido su estructura primitiva en la última intervención. Presenta una sola nave dividida en tres tramos y presbiterio, separados por medio de arcos transversales que descargan en contrafuertes exteriores. En el muro del Evangelio se abre una pequeña capilla con bóveda de media naranja sin apenas decoración. El resto del edificio se cubre con estructuras de madera, destacando la del presbiterio compuestas por cuatro paños. Al exterior la entrada principal se encuentra resguardada por un sencillo pórtico que cobija una portada de ladrillo, flanqueada por un baquetón y rematada por un sencillo friso. Destacan asimismo los contrafuertes, el volumen del cuerpo del presbiterio y la sencilla espadaña, colocada sobre el muro de la Epístola.
     La ermita de la Soledad en la actualidad se encuentra sin culto y destinada a fines culturales, se encuentra incluida dentro del Grupo Escolar "Nuestra Señora de la Soledad".                                       
     Como se ha señalado anteriormente desde hace más de 30 años no recibe culto. No obstante anteriormente se veneraba a la Virgen de la Soledad, titular de la ermita, junto a un crucificado que durante la Semana Santa se colocaba a la entrada de la ermita sobre luna piedra. Esta presenta un orificio en el centro donde se introducía la cruz, conservándose en su lugar primitivo.                   
     Restaurada recientemente por el Ayuntamiento y cedida por el Obispado de Córdoba a un grupo escolar para usos culturales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Triunfo de San Rafael.-

     Este triunfo fue el último en erigirse fuera de la ciudad de Córdoba, curiosamente en la localidad más cercana a ella de todas las que han visto construirse un triunfo al Arcángel.
     Sobre un pedestal cuadrangular de perfiles cóncavos en molinaza (piedra rojiza característica de la arquitectura del Alto Guadalquivir cordobés) se yergue un basamento cuadrangular estrecho con cartelas en sus cuatro lados e inscripciones castellanas en dos de ellas. El basamento lo remata un potente fragmento de entablamento sobre el que se levanta la columna, de basa ática con plinto, fuste acanalado machihembrado en su primer tercio y dos capiteles clásicos esquematizados, dórico y jónico. Un sencillo pedestal prismático sirve de base a la efigie.
     Ésta, apoyada en una nube, presenta la pierna izquierda adelantada, la mirada hacia abajo, lleva en la mano derecha el pez y en la izquierda el bordón de peregrino, que es metálico, mientras que el conjunto está realizado en mármol blanco. 
     Se advierte gran naturalismo en los pliegues de los paños (que ofrecen así gran consistencia), así como preciosismo en las plumas de las alas.
     La construcción de este triunfo de Villafranca data de 1782, aunque la devoción a San Rafael en esta localidad viene a raíz de la epidemia acaecida cuatro décadas antes, en 1741. Se debe a la iniciativa de los caballeros locales D. José y D. Joaquín de Avilés y Herrera, aunque se desconoce al autor o autores de la obra.
     Tras sufrir diversos avatares en el siglo XX (fue destruido en la Guerra Civil; reconstruido años más tarde, un camión lo derribó por accidente), ha sido recientemente restaurado, en 1992, y la imagen actual es obra de los hermanos García Rueda, que tienen su taller de mármoles en Córdoba (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santuario de María Santísima de los Remedios, Torre del Reloj, Torre de San Miguel, Ermita del Santo Calvario, Ermita Virgen de las Angustias, Ermita de la Soledad, y Triunfo de San Rafael) de la localidad de Villafranca de Córdoba, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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jueves, 25 de septiembre de 2025

Los principales monumentos (Castillo, Carnicerías Reales, Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia de las Angustias, Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal, e Iglesia de las Mercedes) de la localidad de Priego de Córdoba (II), en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Carnicerías Reales, Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia de las Angustias, Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal, e Iglesia de las Mercedes) de la localidad de Priego de Córdoba (II), en la provincia de Córdoba.


Castillo.-

     Entre las obras de patrimonio civil que atesora Priego, merecen destacarse el Castillo, de origen islámico, muy reformado en los siglos XIII y XIV (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El castillo de Priego se encuentra ubicado dentro del actual casco urbano de la ciudad, incluido en los límites del Conjunto Histórico del Barrio de la Villa. Su disposición topográfica, que mantiene la misma cota que su entorno urbano más próximo, hace de la fortificación un edificio conexionado a la población, integrado en ella, como digna heredera de sus orígenes como alcazaba islámica de la medina del Priego hispanomusulmán. Por el lado sureste, orientado a la Villa, no muestra desnivel alguno, mientras que junto al lado Noroeste el Tajo del Adarve, mediando el corredor de la Calle Santiago, garantiza su inexpugnabilidad por este sector, con un desnivel que ronda los 30 metros. Geológicamente, el substrato está compuesto por una gran placa de travertino o piedra tosca, base pétrea sobre la que se asienta el casco urbano prieguense.
     Desde el punto de vista descriptivo, tras la incorporación de las novedades más significativas aportadas por las campañas arqueológicas realizadas en 1997 y 1998 por el Servicio Municipal de Arqueología, el castillo está formado por un perímetro amurallado torreado que delimita un espacio interior ocupado por una Torre del Homenaje con patín de acceso, dos aljibes, una edificación de dos plantas, actualmente usada como vivienda y almacén, y que no ha sido objeto de donación, y una estructura de planta rectangular y uso indeterminado. Además de estas estructuras de cronología fundamentalmente bajomedieval, se conservan numerosos restos arqueológicos contemporáneos, o bien pertenecientes a episodios anteriores o posteriores de la edificación (por ejemplo, los baños o la necrópolis andalusíes, y otros espacios o dependencias).
     El perímetro amurallado es de tendencia pentagonal, tras las modificaciones incorporadas a la planimetría original en época moderna, y se encuentra flanqueado por un mínimo de ocho torres, todas cuadrangulares, a excepción de dos cubos (T4 y T8). La distribución de éstas es la siguiente: tres torres en el lado sureste (T1, T2, T3), una en el noreste (T4), otra en el noroeste (T8), y tres en el suroeste (T5, T6, T7), las dos primeras protegiendo una poterna actualmente inutilizada. La orientación de las estructuras, tanto alineaciones de murallas como torres, mantiene un marcado sentido noreste/suroeste o bien noroeste/sureste.
     Las dos técnicas edilicias que predominan son la sillería (con despiece de sillarejos de travertino y, en menor medida, arenisca) y la mampostería, principalmente de piedra caliza (margocalizas), aunque también se emplee el travertino con esta técnica, con diferencias a su vez dentro de cada una de las fábricas.
     Tras las actuaciones arqueológicas se han descubierto fábricas encofradas, con tapiales de distintas calidades, y otras mixtas. En la mayor parte de los casos, estas diferencias se corresponden con indicadores cronológicos.
     La alcazaba, en cuanto arquitectura defensiva, está representada por los lienzos L10 y L11 y en la torre T8, todos en la alineación noroeste, con fábrica claramente adjudicable a época omeya. Por el momento, no se han identificado otras alineaciones pertenecientes a este período. Tras los trabajos realizados para la apertura del vial peatonal (2003) se han incorporado también episodios andalusíes de arquitectura defensiva -de época  omeya, principalmente, y almohade- en los lienzos L6 y L7, además de bajo las torres T8 y T5. 
     No será hasta la construcción de la Torre del Homenaje y de los lienzos L4 y torre T4, perteneciente al período de ocupación de la Orden de Calatrava (1246-1327), cuando de nuevo se reconozca, en el estado actual de conocimiento, las siguientes aportaciones al sistema defensivo. La Torre del Homenaje, o Torre Gorda, se sitúa descentrada en el patio. 
     Realizada con mampostería de piedra caliza, con esquinas reforzadas con sillares, su altura es considerable, acercándose a los 30 metros (para una planta de unos 187 metros cuadrados), parte de los cuales son subterráneos en la actualidad. Consta de tres plantas cubiertas con bóvedas de cañón con rosca de ladrillo o lajas de piedra: una inferior, sin acceso original desde el exterior; otra media, que se emplearía como almacén y que recibía una pobre luz natural desde unas grandes aspilleras, hoy sensiblemente aumentadas; y una superior, identificable como residencia adornada en sus vanos con cuatro ventanas o aljimeces con doble arco de herradura y columna central con capitel de mocárabes de tipo nazarita. La comunicación original entre plantas no es la actual (escalera de caracol de tipo mallorquín) aunque hay evidencias de su ocupación por los pasos de entresuelo, abovedados en ladrillo, conservados. El acceso original de la torre, mediante vano dovelado de medio punto y pasillo abovedado, se situaba a la altura de la planta mediana, varios metros sobre el nivel del suelo primitivo, para facilitar la defensa de la construcción. 
     Todo apunta a que ya en estos momentos (1246-1327) se configura la antepuerta del sector noroeste, si bien se completaría su disposición actual con posterioridad (finales del siglo XIV). El único acceso documentado en este punto es el correspondiente al lienzo interior (L10) mientras que aún no se ha localizado el perteneciente al exterior (L4 o L9).
     La altura de las torres perimetrales llega a alcanzar los 20 metros, siendo su estado de conservación excelente en los casos de dos de las situadas en el lado sureste (T2 y T3), orientadas hacia El Llano. Éstas son macizas hasta la altura de los adarves, cuando se abren sendas estancias abovedadas con rosca de medio punto, dotadas de cámaras de tiro y aspilleras, y desde ellas se accede a una segunda planta o azotea, actualmente sin parapeto ni merlatura. Una de estas torres (T2) cuenta además con una espécula situada en su coronamiento aprovechando el garitón de salida de las escaleras, dispuesta para las labores propias del control del espacio geográfico entorno del castillo. Cronológicamente se podría situar la edificación o remodelación de estas torres, al igual que la fábrica de sillarejos con marca de cantería, en la segunda mitad del siglo XIV, tras la conquista alfonsina de 1341, después de que la villa de Priego fuera dada en señorío a González Fernández de Córdoba, en 1370, por el rey Enrique II. En el estado actual de conocimiento se las puede adscribir al siglo XV, posiblemente en su primera mitad.
     Las tres torres del lado suroeste (T5, T6, T7) son de más difícil determinación cronológica hasta los trabajos realizados en 2002, fueron edificadas en algún momento del último cuarto del siglo XIV. Por su interés destaca la torre central (T6), con cámara con rosca de cañón abierta al adarve y azotera, ya que es la única que conserva restos del parapeto y merlatura originales, con aspilleras en el primero coincidiendo con la protección de cada merlón.
      La entrada principal actual al castillo se ubica en el lado sureste, bajo la protección de una ladronera con faldones abierta a la altura del adarve. El corredor de acceso consta de dos arcos de herradura apuntados, uno de ellos doble, enmarcados con un alfiz, con portón al exterior y ranura para el deslizamiento de un rastrillo. Hasta hace escasas décadas, sobre esta entrada, venía campeando el escudo de la Casa de Aguilar. Además de este acceso, se conserva una poterna en el lado suroeste y otro acceso más, documentado durante las excavaciones arqueológicas, en el noroeste.
     Además de los elementos referidos, dentro de la cerca del castillo, se localizan otros elementos de interés: dos aljibes, uno situado frente a la entrada actual de la torre del Homenaje, y que presenta planta rectangular con dos bóvedas vaídas de ladrillo, arco de descarga central y paramentos enlucidos con mortero hidráulico de cal pintado a la almagra; y un segundo próximo al anterior, también de planta rectangular, y con fábrica de mampostería y bóveda de cañón de ladrillo; y una gran estancia rectangular de dos plantas, adosada al lado suroeste, funcionalmente interpretado como viviendas (uso actual) y uso no doméstico (almacén, lagar, bodegas¿), y cuya adscripción cronológica es posterior al siglo XVII.
     En definitiva, el castillo es ante todo un castillo bajomedieval cristiano, que ocupa, aproximadamente, el mismo lugar de una alcazaba musulmana anterior, destruida, amortizada o parasitada hasta hacerla irreconocible, entre los siglos XIII al XV, sin contar con alteraciones sustanciales anteriores o posteriores a estas fechas.
     En la esquina suroeste de la Torre del Homenaje existen sendas inscripciones romanas altoimperiales reutilizadas como sillares (CIL II2/5, 253 y 260) (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Castillo de Priego de Córdoba es una antigua fortaleza árabe reformada en los siglos XIII y XIV, de carácter esencialmente militar, austero, como corresponde a las razones defensivas que marcaron su origen.
     Es un gran recinto fortificado envuelto por varias torres, la mayoría de ellas cuadrangulares y una cilíndrica.
     La más emblemática e importante de ellas es La Torre del Homenaje, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1943. Se ubica descentrada en el patio de armas, su altura es de 30 metros, parte de los cuales son semisubterráneos en la actualidad.
     Cronológicamente, esta torre, llamada también Torre Gorda, puede datarse de la segunda mitad del siglo XIII, cuando la villa de Priego era una encomienda de la Orden de Calatrava, aunque la presencia de los capiteles nazaritas en los ventanales nos indican la posibilidad de ser un añadido de la primera mitad de siglo XIV cuando Priego volvió a estar bajo el dominio islámico (Diputación Provincial de Córdoba).

Carnicerías Reales.-
     Las Carnicerías Reales, edificadas entre 1576 y 1579 y atribuidas a Francisco del Castillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Próximo a la Iglesia de San Pedro  se encuentra el edificio de Las Viejas Carnicerías, realizado entre 1576 y 1579 y atribuido al arquitecto Francisco del Castillo, maestro de las obras de Martos. El edificio estaba destinado al sacrificio de reses como matadero y mercado en el siglo XVI.
     El inmueble se articula en una planta cuadrada alrededor de un patio columnado, con galerías de arcos de medio punto sobre columnas de piedra de gran rusticidad y torres en sus ángulos. Una bella escalera de piedra en espiral comunica con el nivel inferior que se destinaba al sacrificio de reses.
     Al exterior destaca la portada de fuerte diseño manierista, con fustes anillados, entablamento roto y frontón incurvado, que se basa en modelos de Serlio y Vignola (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Matadero y mercado del siglo XVI.
     Diseñadas por Francisco del Castillo con una portada de estilo manierista de ascendencia italiana.
     En ella utiliza columnas de fuste almohadillado sobre la que se sitúa un frontón triangular curvado en su centro, rematado por pirámides sobre bola.
     Edificio de planta cuadrada con patio central, con galerías de arcos de medio punto sobre columnas de piedra de gran rusticidad y torres en sus ángulos.
     Una bella escalera de piedra en espiral comunica con el nivel inferior que se destinaba al sacrificio de reses (Diputación Provincial de Córdoba).

Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo.-
      Construcción que delimita una zona ajardinada de inspiración romántica. Relativamente reciente -posterior a 1850-. 
     Fábrica de sillarejos (60x35, 30x30, 43x35 centímetros, etc.).
     Puerta-acueducto con fábrica de sillería de travertino, que consta de un paso abovedado de medio punto de unos 2,28 metros de ancho, quebrado en planta, en el que se conservan huellas de los encastres de la puerta. El nivel del suelo actual (a 2,20 metros del intradós de la bóveda), con pavimento de guijarro, se presenta sensiblemente sobreelevado sobre la cota original. Unos 1,70 metros por encima de la bóveda de paso se conserva un arco apuntado ciego, a modo de contrafuerte de 1 metro de saliente, posiblemente destinado a reforzar el paso del caz de agua que discurre por encima de la puerta. La longitud interior de la puerta es superior a los 5 metros. 
     Según la historiografía decimonónica, el arco de San Bernardo conectaba con el castillo a través de un camino cubierto, actualmente desconocido.
     La Puente llovía no sería lo mismo que el Arco de San Bernardo, estaría próximo al la Puente, pero no sería el mismo lugar.
     La Puente llovía se sitúa extramuros, no comunica directamente con el interior de la ciudad amurallada, sino que inicia el camino que paralelo al adarve enlaza con la Puerta del Sol.
     El Catastro del Marqués de la Ensenada (Documento nº 2), de 1754, dice que existía un molino de harina "en el sitio de la Puente llovida". Se podría interpretar que este lugar podría formar parte del acueducto o caz inmediato a un molino harinero que aprovechaba la fuerza del agua para mover las dos piedras de la que constaba (al menos, en el siglo XVIII. Y el paso abovedado conservado en la actualidad salvaba un camino público que debía mantenerse expedito en su paso.
     Hay numerosos ejemplos en los que un caz de un molino de harina tradicional es soportado por un elevado muro (en muchas ocasiones, formando una auténtica "muralla"¿) que a través de un arco o varios deja libre el paso por un camino que se ve obligado a cruzar en su trazado. En este sentido, se podría decir que la puente llovía es una puerta, porque es una zona de paso pero no sería la puerta del recinto amurallado  (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Iglesia de San Pedro.-

      Fue en origen la iglesia de un convento de alcantarinos establecido en la villa en 1662. Construida entre 1661 y 1690, se terminó de restaurar en 1992. La planta es de cruz latina con crucero, habitual en la tipología conventual masculina.
     El retablo mayor se terminó en 1701 por Jerónimo Caballero y Jerónimo Sánchez de Rueda, con probable proyecto de Francisco Hurtado Izquierdo. La reforma que se le hizo en 1739 se atribuye a Juan de Dios Santaella. La talla de la Inmaculada es obra documentada de José de Mora, de 1696. Es anónima Santa Rosa de Vi­terbo, y la Santa Rosalía se hizo en Madrid en 1681 por encargo del Ayuntamiento; en el ático figura San Pedro. Lleva también dos lienzos de la Anunciación y la Sagrada Familia. A los lados del presbiterio cuelgan un cuadro de San Sebastián y otro de la Virgen de la Sierra con San Antonio, San Luis Obispo y el donante, de 1796, donado por Luis Antonio Carrillo Ramírez. En los lunetos hay cuadros de San Pedro de Alcántara y otros santos franciscanos.
     Los frentes de los brazos del crucero tienen dos retablos gemelos, también obra de Jerónimo Caballero y Jerónimo Sánchez de Rueda, con proyecto de Francisco Hurtado Izquierdo. El de la izquierda es de San .José, talla de Diego de Mora, con cuadro de Santa Clara en el remate y urna con Niño Jesús pasionario, del círculo de Risueño, en el banco. El de la derecha es de San Francisco de Asís, obra realizada por José de Mora hacia 1700; el lienzo del ático muestra a Santa Teresa escritora y la urna inferior guarda una pequeña talla de la Virgen Niña, de bellísima factura, obra temprana de José Risueño. En los machones del presbiterio hay dos urnas de rocalla con imágenes pasionarias del Niño Jesús, de seguidores de Pedro de Mena.
     En el brazo izquierdo, junto a la entrada de la capilla de la Soledad, está el monumento fúnebre de don José Manso y Velasco, conde de Superunda, Virrey del Perú, muerto el 5 de enero de 1767, y encima un lienzo con el Nazareno; en la pared de la izquierda se ve un buen cuadro de la Sagrada Familia, de estética académica de fines del XVIII. En el testero del brazo derecho está el retablo de San Benito Negro, con un Niño Jesús Dormido en el banco y arriba un lienzo con la Inmaculada. En las paredes hay otros cuadros con San Francisco, San Buenaventura y San Juan de Capistrano, del XVIII.
     La capilla  de la Virgen de la Soledad y Santo Entierro de Cristo es la del Sagrario; construida en los comedios del siglo XVII, se reformó en el XVIII y en el XIX. El camarín es obra de Manuel y Antonio Álvarez, de 1748, pero se adornó con entallados de madera en 1780, una vez hecho el retablo de 1770, todo ello atribuido a Francisco Javier Pedrajas. La Virgen de la Soledad es imagen granadina del XVII, pero con retoques posteriores. De las restantes piezas que guarda esta capilla pueden destacarse la imagen del Crucificado, que fue también Yacente, realizado por el escultor sevillano Juan Fernández de Lara en 1629, y San Juan Evangelista, obra de un seguidor de Pablo de Rojas, de cali­dad, pero repintada.
     En la nave central destaca el púlpito, junto a una serie de lienzos repartidos por los  muros, entre ellos, Jesús a la Columna, de escuela granadina y Santa Clara de taller local, de hacia 1700. Santa Inés y Anunciación, de fines del XVII. La primera capilla de la izquierda tiene a la entrada una urna de rocalla con la Virgen de la Candelaria. Está dedicada a San Pedro de Alcántara, con imagen de José de Mora, de hacia 1700, y retablo de Jerónimo Sánchez de Rueda de hacia 1730. La siguiente es de San Antonio de Padua, con retablo del mismo autor e imágenes laterales de Santa Ana con la Virgen y San Joaquín y, arriba, un lienzo de la Inmaculada de escuela grana­dina del XVIII. Bajo el coro hay un medio punto con el Cristo de las Mazmorras, del siglo XVIII, restaurado por Rafael Barrientos.
     Al lado derecho está la capilla de San Pascual Bailón, con retablo semejante al de San Pedro de Alcántara e imagen del titular, también de José de Mora; tiene en el remate la Virgen Niña con sus Padres. En los pilares de la capilla cuelgan dos cuadros con el Ecce Homo y el Santo Ros­tro. En la siguiente se encuentra hoy la urna del Santo Entierro, con muy bella imagen de Cristo Muerto, obra manierista de Pablo de Rojas, de hacia 1593, restaurado en 2003. A continuación se ven las imágenes de la cofradía de la Entrada en Jerusalén: la Pollinica, obra murciana de hacia 1950, y Nuestra Señora de la Encarnación, de Niceto Mateos Porras en 1993 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      Iglesia de reducidas dimensiones con muros muy gruesos. Su planta es de cruz latina con capillas laterales, comunicadas entre sí, cubiertas con bóvedas de medio cañón con lunetos, el crucero se cubre por cúpula de media naranja sobre pechinas.
     Yeserías barrocas del siglo XVII y XVIII.
 Camarín de la Purísima de planta octogonal coronado por media naranja con linterna ciega -Borrominesca- (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La iglesia se erige sobre la antigua ermita de San Pedro, finalizando las obras en 1690.
     Se construye junto a ésta el convento de los alcantarinos, en el solar que actualmente ocupa el mercado de Abastos. Posee planta de cruz latina, con capillas laterales y cubierta de bóveda de medio cañón con lunetos. 
     El crucero se cubre con cúpula de media naranja sobre pechinas.
     En su interior se encuentra la primera decoración de yeserías con motivos de hojarasca del barroco prieguense.
     En el siglo XVIII se realizan una serie de reformas que le confieren el aspecto barroco actual y es en este momento cuando se añaden los escudos y las decoraciones de las claves de los arcos.
     También se construye el camarín, que alberga una bella imagen de la Inmaculada de José de Mora, que destaca por su rica policromía (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Juan de Dios.-
     Fundado en 1637, la iglesia no se construyó hasta el siglo XVIII. Se hizo en varias fases, la primera, entre 1696 y 1717, dirigida por Francisco Hurtado Izquierdo, y otras dos en las décadas de 1720 y 1760, en las que intervinieron los maestros locales Sánchez de Rueda, Pedrajas y Santaella. Es iglesia de una nave con crucero levemente señalado, cubierta de cañón y bóveda semiesférica. Las pechinas se adornan con pinturas de los Evangelistas y en los paños de la bóveda se ven los Padres de la Iglesia y tondos con la Virgen de las Angustias, la Visión de San Francisco Javier, San Juan Nepomuceno y San Juan de Dios.
     El retablo mayor, de 1768, es obra del maestro Francisco José Guerrero; en el banco tiene lienzos con Santa Inés y Santa Catalina de Alejandría. Salvo la Virgen de las Mercedes, que es moderna, las obras restantes son coetáneas del retablo. En las calles laterales se hallan imágenes de San José y San Juan de Dios y pinturas con San José y San Antonio de Padua; en el remate, lienzos del Calvario al centro, y de San  Carlos Borromeo y San Nicolás a los lados. En el muro derecho del presbiterio cuelga un lienzo de comienzos del XVII con la Virgen y el Niño entregando el Rosario a Santo Domingo.
     Los cinco retablos que adornan la nave son, probablemente, diseño de Guerrero, pero realizados por un maestro anónimo local, y responden todos a una misma tipología. Las calles la­terales llevan registros para lienzos, y el centro aloja una imagen escultórica. El primero de la izquierda tiene a Santa Rita de Casia, de vestir, del siglo XVIII, y en el remate un pequeño San Agustín; en los registros laterales figuran los santos Ramón y Lucía, Gregorio Magno y Luis de Francia, Domingo y Apolonia, Pedro y Pablo. El siguiente retablo alberga una imagen de Santa Clara, de un seguidor de Pedro de Mena, de hacia 1700.
     En el lado derecho, el primer retablo está de­dicado a San Expedito y en el segundo hay un bellísimo busto de la Virgen con el Niño, de mediados del XVIII y atribuida a Duque Cornejo. A continuación se halla en un pedestal la imagen de Jesús Preso, firmada y fechada por Niceto Maceos Porras en 1990, y finalmente, un retablo de pinturas compuesto por medio punto con la Virgen del Carmen y Ánimas y lienzos de los santos Joaquín y Ana, José y Bárbara, Francisco de Asís y Francisco de Paula; en la hornacina se venera Nuestra Señora del Mayor Dolor, de candelero con rostro de barro y manos de madera, origina­ria de fines del XVII y restaurada hacia 1986 por Niceto Mateos (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El hospital de San Juan de Dios se funda en 1637, bajo la advocación de San Onofre.
     La primitiva iglesia se sustituye por otra de nueva planta que responde a dos fases constructivas; la primera, a finales del siglo XVII, y una segunda, a principios del siglo XVIII.
     Posee nave única articulada con pilastras sobre las que corre una cornisa movida e intenta crear un crucero mediante la inserción de una cúpula de media naranja con franjas radiales que anticipan las cúpulas gallonadas.
     El retablo es obra de Francisco José Guerrero y se ejecuta en 1768.
     La fachada, inacabada, data de finales del siglo XVIII, al igual que la espadaña (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de las Angustias.-
      La ermita se construyó entre 1773 y 1775 y en 1787-88 se le añadió el colegio anejo, hoy regido por las religiosas Hijas del Patrocinio de María. La obra se ha atribuido a Juan de Dios Santaella. La iglesia tiene nave única y cabecera con cúpula de gallones; en las pechinas figuran lienzos con Santo Domingo, San Francisco, San Antonio Abad y San Antonio de Padua.
     De gran interés son los tres retablos del presbiterio. El mayor se fecha entre 1773 y  1775 y es obra de Santaella; en las hornacinas del banco hay dos terracotas de la Virgen con el Niño y San José con el Niño de José Risueño, fechables entre 1712 y 1732. Preside en su camarín la Virgen de las Angustias, del taller granadino de los Mora de hacia 1670, con importantes retoques. En las calles laterales están la Inmaculada y San Felipe Neri; arriba, San Agustín  y, como remate, una pintura del Ecce Homo. El conjunto fue restaurado por Niceto Mateos. El retablo de la izquierda, de hacia 1790, tiene pintura de la Anunciación sobre tabla, de autor anónimo local, y el de la derecha, un lienzo de fines del XVIII con Aparición de la Virgen a San Antonio, firmado por Fernando Marín.
     Sigue en el muro derecho el antiguo comulgatorio, de la fecha de la iglesia, con relieve del Buen Pastor pasionario, con la cruz a cuestas; se venera aquí una reliquia del fundador de la comunidad religiosa, Padre Luis Pérez Ponce. En los muros se ven lienzos con San Francisco de Paula, San Pedro Penitente y el Crucificado, de primera mitad del XVIII. En las dependencias hay una interesante talla del Crucificado, de hacia el año 1600 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias da fachada a una de las vías principales de Priego de Córdoba, la calle Río, y hace esquina a otra que en ella desemboca, mientras que los otros dos laterales del templo quedan embutidos entre medianeras. El carácter religioso del edificio se explicita en su rica portada, la espadaña y el tambor octogonal que alberga la cúpula que se eleva sobre el presbiterio. La portada, realizada en piedra caliza blanca y mármol negro, constituye uno de los elementos más valiosos del edificio. Se articula en torno a un arco de medio punto con rosca moldurada y clave resaltada con un elaborado diseño de placas recortadas, al que flanquean pilastras cajeadas con motivos mixtilíneos a base de curvas y contracurvas. El cuerpo superior, separado por voluminosas cornisas de líneas curvas y quebradas, y enmarcado por una moldura mixtilínea, ofrece una hornacina también de medio punto -que alberga una imagen en piedra de la Virgen- entre estípites de dinámica y compleja conformación con unos capiteles de rocallas trabajadas en la piedra a trépano para acentuar los claroscuros. Los mencionados estípites sustentan una cornisa integrada por múltiples listeles en cuyo centro figura una cartela circundada de rocalla con un anagrama mariano.
     Son de destacar las puertas que cierran el vano de ingreso, fechadas en 1775 por una inscripción, e integradas por dos hojas realizadas en madera noble con una decoración de rehundidos mixtilíneos y clavos dorados de cabeza cónica. La única nave que constituye el templo aparece subdividida en dos tramos más el presbiterio. Cada uno de los tramos se cubre con bóvedas de aristas con lunetos y el presbiterio con cúpula gallonada sobre pechinas y cornisa de líneas muy movidas.
     A los pies se emplaza un coro alto sobre vigas de madera que sustentan, a modo de atlantes, dos angelotes de yeso policromado. En el lado de la epístola se abre una sencilla puerta con carpintería de madera, que comunica con el colegio contiguo.
     El presbiterio alberga tres retablos. Los laterales se cobijan por arcos mixtilíneos decorativos apoyados sobre pilastras. El retablo mayor deja ver a través de su hornacina central el camarín en el que se halla el grupo escultórico de Nuestra Señora de las Angustias. Los paramentos del camarín se articulan por pilastras cajeadas que sustentan arcos de medio punto sobre los que discurre un ancho friso, integrado por varias molduras de diferentes motivos, que sirve de tambor o base para una cúpula de yeso de cuarto de esfera. La decoración se concentra en las partes altas de los muros y en las bóvedas, apareciendo las inferiores totalmente desnudas. Bóvedas y cúpula se revisten de pinturas con dorados y yeserías muy planas, de delicado diseño, en cuyo repertorio la rocalla cobra especial protagonismo, pero en la que también aparecen hojarascas y elementos figurativos, tales como símbolos pasionistas.
     La cúpula apoya sobre pechinas con pinturas decorativas, otras figurativas de simbología mariana y cuatro tondos ochavados con lienzos en los que se representan santos. En una inscripción junto a la cúpula aparece el recordatorio de la edificación de la Iglesia por doña María Josefa del Mármol, la devota a cuyas expensas se levantó el templo para dar culto a la Virgen de las Angustias cuya ermita se hallaba en muy mal estado de conservación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Iglesia fundada en 1773 con el fin de albergar la imagen de la Virgen de las Angustias que se veneraba en otra ermita.
     Se ha venido atribuyendo a Juan de Dios Santaella, al presentar soluciones que este mismo autor emplea en otros monumentos de Priego.
     Junto a la iglesia, se edifica el colegio de las Niñas Educandas, en lo que fue una antigua mansión. Fue terminado en 1778, si bien ha sufrido transformaciones posteriores.
     Del exterior de la iglesia destaca la volumetría de su cúpula y su fachada barroca, de mármoles policromos y concebida como si de un retablo se tratase, con dos cuerpos: el inferior con estípites apilastrados y cornisa movida, y el superior con una hornacina con la escultura de la Virgen de las Angustias.
     Interiormente, el templo cuenta con una nave única cubierta con bóveda de arista con lunetos y cúpula gallonada en la cabecera, que apoya en una cornisa. Destaca la decoración de yeserías policromadas con motivos de rocalla que forman la decoración de las zonas altas, así como los lienzos de las pechinas. 
     Los retablos son obra de Santaella y en el camarín se venera el grupo escultórico de Las Angustias, obra de finales del XVII, siendo el Cristo del círculo de José de Mora.
     Son de una gran belleza los barros de S. José y la Virgen con el Niño, del artista granadino Risueño (Diputación Provincial de Córdoba).

Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal.-
     Deben destacarse también el Museo Histórico Municipal, con material arqueológico procedente de yacimientos locales, y, sobre todo, la colección del famoso ilustrador prieguense Adolfo Lozano Sidro (1872 - 1935) (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El Museo Histórico Municipal de Priego de Córdoba se centra en la arqueología de la comarca de Priego, abarcando las etapas desde Paleolítico Inferior hasta la Edad Media.
     Cabe destacar, de entre todas sus colecciones, los ajuares funerarios ibéricos de armamento y materiales medievales (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de las Mercedes.-
     Fue originalmente una ermita dedicada a San Antón. Aunque no hay documentación acerca de la autoría de esta iglesia, por sus caracteres formales se ha atribuido a Francisco Javier Pedrajas. Realizada entre 1780 y 1789, en 1800 se le añadió la portada neoclásica, obra de Nicolás Duroni. Desde 1994 este templo comparte parroquia­lidad con el de Nuestra Señora del Carmen.
     El interior ofrece un espacio plenamente barroco, con planta de una sola nave dividida en dos tramos, uno de los cuales está destinado a coro. Las cubiertas son bóvedas de arista en los tramos, de gallones en el crucero y de venera en los brazos. La original cornisa ondulada introduce gran dinamismo. En los ejes de la bóveda se asientan esculturas de escayola de la Virgen de la Merced y San Ramón Nonato y los terciarios San Luis y San Elseario arrodillados. Sobre las pechinas se disponen esculturas monumentales de los cuatro arcángeles.
     El retablo mayor lo hizo Francisco Javier Pedrajas entre 1787 y 791; en las calles laterales tiene imágenes de San Ramón Nonato y Santo Tomás de Aquino y en el remate, Santa Catalina. El camarín es obra anterior, de 1753, y guarda la pequeña imagen de vestir de la Virgen de las Mercedes. Los dos retablos laterales son obra del mismo autor, de 1791. El de la izquierda se de­dica a San Felipe Neri. El de la derecha tenía un pequeño camarín con imagen de San Antón, hoy desplazada por el Señor de la Oración del Huerto, de 2001. En el primer tramo de la nave lucen en la pared relieves de escayola con la Asunción y la Epifanía, también de Francisco Javier Pedrajas. En el coro se ve una talla del Crucificado de hacia 1390, regalado por el arzobispo de Valladolid Félix Romero Mengíbar hacia 1973.
     En la sacristía pueden verse, entre otros, el cuadro de la Inmaculada del siglo XIX, que sigue modelos de Antonio del Castillo, y el de Nuestra Señora del Cariño, del último tercio del XVIII, inspirado por la pintura granadina del siglo anterior (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La iglesia está definida por una planta de cruz latina, si bien con algunas peculiaridades, pues su longitudinalidad está muy mermada, dado que el pequeño eje longitudinal de la nave aparece excesivamente comprimido respecto a su anchura. El coro ocupa uno de los dos tramos de la nave, que prácticamente funciona como vestíbulo, acentuándose aún más su acortamiento. Todo ello contribuye a vitalizar la centralidad del crucero, favorecida por la fuerte presencia y gran entidad de la cúpula, consiguiéndose así fusionar la centralidad con la longitudinalidad. Por  otro lado, el crucero no se ajusta a las tradicionales estructuras de muros dispuestos en ángulo recto, sino que sus brazos y cabecera tienen en planta una forma de artesa.
     En correspondencia con la originalidad de la planta está el tratamiento de las superficies, que aparecen modeladas por los gallones de las cubiertas y por las dinámicas cornisas de múltiples moldurajes. El resultado es un espacio dinámico y sugestivo. En conseguir este efecto también coopera la luz, que entra a raudales por todo el templo, aunque resulta más abundante en el crucero. Completa el conjunto una finísima y elegante decoración de yeserías que sólo ocupa unos puntos muy determinados, dejando libres amplias áreas y se organiza según bellísimas composiciones asimétricas.
     Al exterior, las severas líneas y el purismo volumétrico del exterior de esta iglesia en nada advierten la disolución espacial del interior. Su fachada principal se concibe como un muro limpio al que se superponen dos torres gemelas y se añade una portada de traza neoclásica, que no corresponde con el fausto interior. Los chapiteles de las torres, tienen basamento octogonal y una decidida verticalidad en las cubiertas.
     La ermita ya existía antes del siglo XVIII, bajo la advocación de San Antonio Abad, pero el prestigio de la cofradía de la Virgen de las Mercedes y la devoción de esta imagen han hecho que la iglesia se conozca comúnmente como de las Mercedes. En torno a 1780 se rehace de nuevo la iglesia, dado el mal estado en que se encontraba esta. En 1789 estaba concluido el interior de la iglesia. Las obras de la fachada principal se prolongaron más tiempo. 
     El autor de esta iglesia es Francisco Javier Pedraxas, aunque sólo está documentada su autoría en los retablos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La iglesia fue construida en 1780, atribuyéndose su autoría a Francisco Javier Pedrajas, por los paralelismos estilísticos y formales de la construcción con el Sagrario de la Iglesia de la Asunción.
     Cuenta con planta de cruz latina, el crucero se cubre con armadura y nave central con dos tramos de bóveda de arista y cúpula central gallonada, que apoya en pechinas.
     La decoración del conjunto se realiza a partir de yeserías rococó en blanco, aplicándose dorados en puntos concretos del paramento.
     La existencia de sectores sin ornamentar y la potencia de elementos como la cúpula, determina que en el conjunto predomine lo arquitectónico sobre lo decorativo.
     Destaca la cornisa movida que recorre la parte superior del muro, decorada con ángeles y arcángeles y que se deposita en pilastras con capitel de yeserías.
     La fachada se construye en el siglo XIX y responde a trazas neoclásicas (Diputación Provincial de Córdoba).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Carnicerías Reales, Huerto de las Infantas - Arco de San Bernardo, Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Juan de Dios, Iglesia de las Angustias, Casa-Museo Lozano Sidro - Museo Histórico Municipal, e Iglesia de las Mercedes) de la localidad de Priego de Córdoba (II), en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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