Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Centro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Centro. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba.
     Los trece lagares existentes en el pago de Zapateros a mediados del siglo XVIII constituyen el germen de la aldea aguilarense de este nombre; que en 1912, gracias a las gestiones del diputado a Cortes, Don José Fernández Jiménez, se constituye en municipio independiente y adopta el nombre de Moriles, que es el de unos pagos -Moriles Altos y Moriles Bajos- existentes en las proximidades de la aldea y famosos por la calidad de sus vinos. Moriles, cuna del vino.
     En este municipio joven que cumplió 100 años de vida en 2012, se encuentran los mejores vinos del mundo, incluidos en la Denominación de Origen Montilla-Moriles. Aquí se ve cultura, tradición, gastronomía… se disfruta en las propias bodegas del día a día que se da en las mismas.
     Localidad situada al sur de la provincia, a 5 kms de la N-331.
     Distancia a Córdoba: 65 km.
     Altitud: 375 m
     Extensión: 19’5 km2
     Habitantes: 3.701
     Gentilicio: morilense
     Mancomunidad: Campiña Sur
Área de Turismo. Ayuntamiento de Moriles 
     c/ García de Leaniz, 1 – 14510 Moriles · Córdoba
     608 51 64 95
     Estas tierras pertenecieron a la cora de Cabra en época islámica, pasando luego a la Casa de Aguilar. El origen de la actual población se halla en una antigua aldea establecida en el llamado Cortijo de Zapateros, a mediados del siglo XVIII. Se mantuvo vinculada a Aguilar hasta 1912 en que logra independizarse, cambiando entonces su nombre por el actual, en alusión a unos pagos así llamados que se hallaban en las proximidades de la mencionada aleda (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     
Iglesia de San Jerónimo.-
     La iglesia parroquial se construyó entre 1818 y 1875. Tenía una sola nave hasta la reforma de 2002, en que se añadieron las laterales. Se cubre con armadura de madera a dos aguas. La ca­becera aloja un retablo anónimo procedente de otro lugar, diseñado hacia 1630, aunque terminado en 1674, con la hornacina principal transformada en el XVIII y con el ático mutilado para adaptarlo al sitio. Se adorna con pinturas de diversa mano, que representan la Virgen del Rosario y las santas Justa y Rufina, los santos trinitarios Juan de Mata y Félix de Valois y, en el ático, San Jerónimo. Preside el conjunto la Virgen del Rosario, patrona del lugar, imagen de vestir barroca, muy retocada.
     En el frente del brazo izquierdo del crucero se ha realizado el camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen llegada en 1901 de un convento de Lucena. Delante está colocado Jesús del Huerto, puramente devocional. En el testero del brazo hay un retablo del siglo XVIII con la Virgen de los Dolores, atribuida a Pío Mollar, de 1933. En el frente del brazo derecho se hizo en 2000 la capilla de la Soledad, que guarda las imágenes del Crucificado, comprado en Madrid en 1995, y la Virgen de la Soledad, obra de Francisco Buiza en 1971. A los pies de la nave derecha está Jesús Preso, traído también de Lucena en 1901. El resto de las imágenes son devocionales (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La actual iglesia es de planta rectangular de una sola nave, el crucero lo ocupan dos pequeñas capillas una a cada lado y otra a los pies en el lado de la epístola que da acceso al campanario. En la cabecera se levanta la sacristía de planta rectangular. La nave se divide en cinco tramos y se cubre con techumbre de madera a dos aguas, mientras que las capillas son de cubrición plana.            
     En la fachada se abre la portada de gran sencillez, el vano con enmarque arquitectónico rematado por una cruz, hacia el lado derecho un panel de cerámica. La espadaña es de dos cuerpos, el inferior de dos vanos y el superior de uno, rematado por una cornisa mixtilínea.                
     Del 15 al 17 de Julio tiene lugar la Velada de la Virgen del Carmen, antes celebrada del 16 al 18 del mismo mes. Se llama también la Feria del Tomate, tuvo su origen en el barrio de la Obra Sindical del Hogar y se celebra en la Calle García de Leaniz. Hay bailes populares y competiciones deportivas además de juegos, como son las carreras de cintas y cucañas.                              
     La patrona es la Virgen del Rosario, celebra su festividad del 7 al 10 de octubre, se celebra con un desfile de gigantes y cabezudos. El día de la patrona se elige la Vendimiadora Mayor y damas de honor, por la tarde la patrona recorre las calles del pueblo. Se celebran igualmente competiciones deportivas y bailes regionales.
     La villa que hoy se conoce como Moriles, originariamente fue una pequeña aldea llamada Zapateros, perteneciente al término de Aguilar. En 1908, Don José Fernández Jiménez, diputado en Cortes por Montilla propuso convertir a este municipio en independiente, siendo aprobado el 30 de enero de 1912.  
     La actual iglesia se comenzó a edificar en 1818 y se concluyó en 1875, vino a sustituir a otra anterior, probablemente mudéjar en estado ruinoso.
     En 1954 la parroquia tuvo una de las reformas más importantes que consistió en la construcción del nuevo campanario, la obra la realizó el Maestro de Obras de Puente Genil Don Enrique Rivas Illanes, supuso un gasto de 5000, la operación fue gestionada por el Banco Español de Crédito de Lucena, esta provocó un pleito que duró hasta 1958 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la céntrica avenida de Andalucía se alza la parroquia de San Jerónimo templo neoclásico de nave única erigido en 1818 y reedificado en 1875.
     Posee un interesante retablo mayor del siglo XVII trasladado de otra población, que incorpora cuatro lienzos (Diputación Provincial de Córdoba).
 
Llanete de la Posada.-
     Hasta el padrón vecinal de 1865 nos aparece este típico rincón de Moriles con el nombre de Llano de Vistahermosa o Vistaalegre, al final de la actual calle Manuel López Aguilera.
     Al ser sitio estratégico, se construyó la primera posada en la aldea y sería para alojar tanto a huéspedes como a bestias. Llegaba hasta la calle Monturque, es decir, una posada de grandes dimensiones por lo que se hospedaría probablemente un número considerable de gente.
     Actualmente no queda resto alguno porque fue totalmente derruida.
     Posteriormente, este llano sirvió como lugar de encuentro donde los vecinos se reunían para conversar de sus quehaceres y las mocitas en las noches se dejaban galantear por los mozos del pueblo.
     Los morilenses llaman a la zona «el Llanete».  Sobre los 80 se hizo la placita que se puede observar en la actualidad, elevándose unos metros; y hace unos años, se hicieron algunas obras de accesibilidad y adecentamiento (Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza de la Fuente Vieja.-
     El origen de la vida de Moriles está en el agua, el agua que manaba de una fuente de la que aún quedan vestigios, aunque se encuentren ocultos bajo la construcción actual.
     Era tan importante la Fuente Vieja que provocó frecuentes litigios entre los señores de Aguilar y Lucena sobre la pertenencia de la misma a uno u otro señorío. De eso hace más de quinientos años, cuando se consideraba un punto estratégico como cruce de caminos y para el abastecimiento de personas y ganados. Todos la querían, además, por la bondad y riqueza de las tierras que la rodeaban.
     En los primeros años de la aldea de Zapateros ya existía el Llano de la Fuente, encrucijada de caminos.
     Fue durante mucho tiempo el único abastecimiento de agua para viajeros y habitantes de Zapateros y, más tarde, de Moriles. Aquí se estableció el lavadero público de la aldea, que los mayores aún recuerdan en pleno funcionamiento a mediados del siglo XX. También se construyó aquí el edificio del matadero municipal.
     La nueva fuente, renovada, recuerda a todos que Moriles nació del agua a la vida de la historia (Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza de la Constitución.-
     Plaza de la Constitución: centro de la vida social del pueblo. Esta plaza ha cambiado de nombre según han ido pasando las diferentes etapas políticas y fue el lugar en el que se celebró la independencia de Moriles sobre Aguilar de la Frontera. Ha sido recinto ferial, palco de música y mercado municipal. Los morilenses la llaman comúnmente “El Paseo” (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo del Mosto.-
     Museo en el que se puede ver todo lo relativo a la producción de antaño: la vendimia, el prensado, la fermentación, el almacenamiento, el filtrado, etc. Cuenta con máquinas que se utilizaban antiguamente para la producción.
     Además, en el propio Museo pueden degustar y llevarse a casa gachas, arrope o magdalenas entre otros muchos postres que producen.
     c/ Veintiocho de Febrero, s/n
     14510, Moriles, Córdoba.
     957 53 77 83
     info@castillodemoriles.com (Diputación Provincial de Córdoba).

Lagar de San Clemente.-
     Museo en el que disfrutar del arte, tradiciones y costumbres de nuestros antepasados, una exposición permanente sobre el vino, la región, la cacería o el mundo del caballo entre otras temáticas.
     c/ Lucena, 25
     14510, Moriles, Córdoba.
     647 506 803
     lagarsanclementemoriles@gmail.com (Diputación Provincial de Córdoba).

Centro de la cultura del vino.-
     Centro temático del vino, parada obligada de la Ruta del Vino Montilla-Moriles, en mitad de la Ruta de Paula Contreras y en tierras de Moriles Altos, zona de calidad superior de la Denominación de Origen.
     Desde este centro se persigue poner en valor todo el patrimonio vitivinícola local y mostrar sus prácticas respecto a la obtención de estos caldos; todo esto a lo largo de las ocho áreas en que se divide el espacio.
     Visitas concertadas desde el Área de Turismo del Excmo. Ayuntamiento de Moriles
     Avenida de Andalucía, 42.
     14510, Moriles, Córdoba.
     608 516 495
     turismomoriles@gmail.com (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 12 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Andrés, Centro Termal Los Pedroches, Ermita de San Sebastián, y Museo de la Matanza) de la localidad de Alcaracejos, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Andrés, Centro Termal Los Pedroches, Ermita de San Sebastián, y Museo de la Matanza) de la localidad de Alcaracejos, en la provincia de Córdoba.
     Crucificado por dos carreteras que turban el sosiego encontramos, Alcaracejos, puerta natural del Valle de los Pedroches. Crucificado por dos carreteras que turban el sosiego pero fomentan la actividad hostelera, Alcaracejos es la puerta natural de Los Pedroches. Tanto su arquitectura popular -blancas fachadas con los huecos recercados de dorado granito, tan abundante en la zona-, como su carácter y sus costumbres, anticipan los rasgos de esta penillanura que sus habitantes llaman `Valle`.
     Villa situada en la zona central de Los Pedroches, en la encrucijada de las carreteras C-420 y N-502.
     Distancia a Córdoba: 74 Km.
     Altitud: 602 m.
     Extensión: 177 Km2
     Habitantes: 1.485.
     Gentilicio: Moginos.
     Mancomunidad: Los Pedroches
Al sur del alargado término se eleva el cerro de la Chimorra, que aunque sólo alcanza 959 metros de altitud constituye la máxima cumbre de la mitad Norte de la provincia. Su redondeada silueta se contempla mejor desde la paisajística y angosta carretera que va de Pozoblanco a Villaharta. Aunque ya se cita documentalmente este topónimo en 1272, al delimitar los términos de la iglesia de Belmez, el origen de la actual población es incierto. Casas-Deza sitúa su fundación a principios del siglo XV. Perteneció como aldea a Torremilano (actual Dos Torres) hasta 1488, en que alcanzó el título de villa, y pasó a formar parte de las Siete Villas de los Pedroches, que fueron territorios realengos a excepción del periodo 1660-1747, en que pertenecieron al Marquesado de El Carpio.
     Descubre Alcaracejos:
     Alcaracejos – https://youtu.be/r3aYGggz8nA
     Alcaracejos Turismo – https://youtu.be/8J88lI17imI
     Mozárabe – https://youtu.be/0sBV4fZSUzU
     Puerta de Los Pedroches – https://youtu.be/sDrNI0CMzb8
     Oficina de Turismo de Alcaracejos
     +34 957 156 102
     turismo-mancomunidad@lospedroches.org (Diputación Provincial de Córdoba).
     Aunque se ha relacionado con Kuzna, población de origen musulmán, los datos más fiables del nacimiento de Alcaracejos se remontan a fines del siglo XV. Destruida la antigua parroquia, en su término se hallan dos ermitas, la de San Sebastián y la de la Magdalena, que cumple las funciones de capilla del cementerio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Viniendo desde Córdoba, una vez coronado el puerto de Espiel, primero, y, luego, el del Cala­traveño, a 727 y 750 m respectivamente sobre el nivel del mar, la N 502 se desliza en una larga recta, apenas interrumpida por algunas curvas, hasta la villa de Alcaracejos, puerta de entrada al valle y encrucijada de caminos que llevan a casi todas partes.
     Se descubren ya en Alcaracejos dos características comunes a todo el valle: una arquitec­tura popular con gran presencia del granito, principalmente en los dinteles de puertas y ventanas, y la existencia de una hermandad romera de rasgos militares, en este caso la de la Virgen de Guía, cuya romería se celebra en este pueblo el Domingo de Resurrección y cuya devoción es compartida también por Dos Torres, Hinojosa del Duque, Fuente La Lancha y Villanueva del Duque, localidades que celebran su romería en fechas diferentes (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Andrés.-

     Sobre el terreno que ocupara la primitiva iglesia construyó el arquitecto Daniel Sánchez Puch en 1965 el actual templo. En el interior se ha conservado una portada gótica procedente de la antigua fábrica. Su labor es rudimentaria, como es frecuente en la talla del granito en el norte de la provincia, y se adorna con un arco conopial y alfiz de bolas. Puede fecharse en las últimas décadas del siglo XV.
     El dintel de la puerta de ingreso se adorna con un relieve fechado en 1965, que representa un óvalo con San Andrés sobre un friso de ángeles con símbolos del martirio.
     El espacio interior presenta nave única y testero plano; en el ángulo izquierdo del presbiterio se halla colocada la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, realizada en 1944 por Carlos Bravo Nogales.
     El resto del templo se adorna con imágenes devocionales de serie, dispuestas sobre repisas a lo largo de los muros (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Edificio religioso de planta rectangular en una sola nave edificado sobre la planta de la antigua iglesia. La antigua iglesia fue demolida durante la pasada guerra civil al ser bombardeada por utilizarse de refugio de uno de los bandos. Esta debió ser de estilo gótico utilizando la piedra granita como material esencial. De ella aun quedan como restos una portada colocada en un lateral de la presente planta, de arco ojival con dovelas y sillares de granito.
     También hay que destacar la pila bautismal de granito de estilo gótico muy rica en sus formas.
     La arquitectura de la presente iglesia tiene un marcado acento propio de la arquitectura de los años cincuenta. De elementos rectilíneos robustos y simples. Su planta rectangular de grandes dimensiones exenta de pilares y con una techumbre en bóveda muy rebajada.
     Por dichas dimensiones se piensa que el elemento estructural de la cubierta es de tipo metálico. A dicha planta se le adosa otras de dependencias tales como la sacristía y la vivienda parroquial (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La parroquia de San Andrés es moderna y data de 1965, año en que fue construida según proyecto del arquitecto Sánchez Puch sobre el solar de la antigua, destruida en la Guerra Civil; como único vestigio de aquélla conserva, adaptada en su interior, una portada de granito con arco apuntado, en estilo Reyes Católicos (Diputación Provincial de Córdoba).

Centro Termal Los Pedroches.-
     El Centro Termal de Los Pedroches esta ubicado en la localidad de Alcaracejos, la puerta a la Comarca de Los Pedroches, emplazado sobre un antiguo silo de los años 60 que servía para almacenar grano.
     Hoy tras su rehabilitación conservar su estructura original y se han conseguido espacios para que tengas la mejor experiencia relax (Diputación Provincial de Córdoba).

Ermita de San Sebastián.-
          El edificio actual, aunque muy modificado responde a las iglesias de arcos transversales típicas de la zona. De una sola nave, ha perdido su primitiva cubierta de medio cañón con arcos fajones que descansaban en pilares de piedra. estos últimos se han conservado si bien han desaparecido los arcos perpiaños. el exterior presenta contrafuertes.
     Fue reconstruida por suscripción popular en 1976, según se lee en una lápida en el muro de la epístola (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     A las afueras de la población se alza la Ermita de San Sebastián -desde donde se aprecia una buena panorámica del pueblo.
     Es un templo de reducidas dimensiones, con una única nave y cabecera recta.
    La nave comprende en su desarrollo tres tramos, aunque han desaparecido sus arcos trasversales, restando tan sólo los pilastrones de granito iniciales (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo de la Matanza
.-
     Los útiles más antiguos relacionados con las tradiciones culinarias de Los Pedroches permanecen expuestos de forma permanente en este museo etnológico.
     La matanza, el principal sustento de las familias de la comarca durante siglos, aseguraba la alimentación durante gran parte del año. Pero esta actividad era al mismo tiempo un ritual, en él que junto a la música, se utilizaban toda una serie de utensilios para preparar las diferentes partes del cerdo, grandes recipientes para condimentar los embutidos, calderas para colocar sobre el fuego y todo un amplio repertorio de mesas y enseres básicos para llevar a cabo esta práctica milenaria.
     Más Información: +34 957 156 311 (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Andrés, Centro Termal Los Pedroches, Ermita de San Sebastián, y Museo de la Matanza) de la localidad de Alcaracejos, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 18 de enero de 2024

La Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes), de Vicente San Martín

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes), de Vicente San Martín, de Sevilla.  
     La Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes) [nº 109 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla], se encuentra en la avenida Eduardo Dato, 18; en el Barrio de San Bernardo, del Distrito Nervión.
     La Real Fábrica de Artillería de Sevilla representa un importante hito de la arquitectura industrial sevillana, íntimamente relacionada con la expansión ultramarina española en la Edad Moderna. La Fábrica de Bronces de Sevilla, originaria de la actual Fábrica de Artillería, surge alrededor de 1565 como iniciativa privada de la familia Morel, ubicada en dos solares del barrio de San Bernardo, con tan sólo un pequeño taller y dos hornos. En 1559, el Cabildo Catedralicio de Sevilla le encargó a Bartolomé Morel el tenebrario y varias piezas de la nueva torre y el Giraldillo. El 11 de marzo de 1634 dispuso el rey Felipe III que fuesen aquéllos adquiridos para el Estado por lo que pasó a ser propiedad de la Real Hacienda, iniciándose una etapa denominada de los “Asentistas”, en la que los fundidores quedaban unidos a la fábrica por asientos o contratos de diez años. Este periodo fue muy productivo debido al comercio con las Indias y a los encargos del ejército, las flotas y los señores feudales.
     La original Real Fábrica de Artillería inicia su construcción en el primer tercio del siglo XVIII recibiendo un fuerte impulso constructivo durante el reinado de Carlos III en 1782 y responde, en su tipología, a la concepción de grandes edificaciones militares de la época con un sentido unitario del espacio. Su configuración inicial se basa en la definición de una cuadrícula continua cuyo módulo de repetición está formado por cuatro pilares unidos por un sistema arquitrabado y cubiertos por una bóveda vaída, cuyas proporciones son las del gran horno de fundición. Con este sistema se lograba un espacio de grandes dimensiones, capaz de albergar libremente los diferentes talleres en los que se había de desarrollar el proceso de producción.
     Fue objeto de múltiples ampliaciones para adecuarse a la artillería moderna. En 1932, la fábrica queda incluida en el consorcio de industrias militares, como sección del ministerio de guerra, que durará hasta 1936. Según ley de 1959, la fábrica pasa a la Empresa Nacional Santa Bárbara de Industrias Militares, del Instituto Nacional de Industria.
     De la edificación original no quedan restos ya que con la construcción de la nueva fábrica en 1720, el taller antiguo fue gradualmente demolido. El edificio puede entenderse compuesto por partes en el que cada una de ellas tiene una forma precisa y distinta: la calle central, continuación de la calle Almonacid. El gran patio, ahora cubierto y utilizado como nave de fabricación. La crujía de fachada. La gran sala abovedada de la fundición. Las naves y almacenes cubiertos por espléndidos artesonados, etc. Tipológicamente responde a la concepción de las Reales Fábricas, con un gran sentido unitario de los diferentes espacios en los que se desarrolla, incorporando esquemas de morfología urbana en su interior y proyectándose sobre el resto de la trama del barrio. Estilísticamente, la Fábrica responde a un modelo barroco tardío con incorporaciones neoclásicas según modelos ya experimentados en otros edificios coetáneos de gran superficie, proyectados por ingenieros militares. El edificio dejó de funcionar como tal fábrica en 1991.
     En 2018, el Ayuntamiento logra fondos europeos por valor de 20 millones de euros gracias al proyecto Interreg entre España y Portugal que lo convertirá en el Centro Cultural y de Innovación Magallanes, lo que supondrá erigirse en eje de la programación de la conmemoración del V centenario de la Vuelta al Mundo. Dentro de este proyecto se destinarán 9.500 metros cuadrados de superficie para la disposición de diversos espacios destinados al surgimiento de nuevas ideas empresariales del tipo vivero empresarial-coworking, un lugar escénico experimental multiusos, talleres multidisciplinares, estudios de grabación, salas de exposición y oficinas, entre otros. Para el desarrollo de estos usos se ha previsto la disposición de cinco espacios interconectados, con funcionalidades diferentes.
Actuaciones realizadas en la Fábrica de Artillería
     Desde 2015, el Ayuntamiento ha invertido más de 2 millones en consolidar la Real Fábrica de Artillería, uno de los principales emblemas del desuso y deterioro del patrimonio industrial de la ciudad.
Trabajos de consolidación y conservación de la Fundición Mayor, la Fundición Menor y el Taller de Herramientas
     Los trabajos arrancaron el 26 de septiembre de 2015 y la inversión global se eleva a 1.116.477 euros. El proyecto incluyó trabajos de albañilería, revestimientos, pinturas y cerrajería. Se procedió a restaurar las cubiertas de las Fundiciones y del Taller de Herramientas, así como las 27 linternas existentes, las bóvedas y la cúpula central. En esta intervención se incluían, asimismo, las fachadas de la nave alta y del interior al patio del Taller de Herramientas, para recuperar los revestimientos originales. La intervención se dirigía a conservar y consolidar tres de las estancias más antiguas e imponentes del edificio, como son la Fundición Mayor, la Fundición Menor y el Taller de Herramientas.
Captación de 20 millones de fondos europeos para la rehabilitación de Artillería
A final de 2018, la Unión Europea, a través del Programa de Cooperación Interreg VA España (POCTEP) 2014-2020, aprueba el proyecto presentado entre España y Portugal para el impulso de una estrategia conjunta cultural y de innovación que tiene como eje principal el desarrollo de la rehabilitación y transformación de la Fábrica de Artillería en el nuevo Centro Magallanes.
     Este proyecto de conservación y rehabilitación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de generación de actividad económica y empleo vinculado a la industria cultural que se desarrolla en colaboración con instituciones y agentes portugueses y de la Junta de Andalucía. De hecho, el programa de cooperación Interreg V-A España Portugal (POCTEP) cuenta con la participación de la Gerencia de Urbanismo, ICAS, Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, Andalucía Emprende Fundación Pública Andaluza, Universidad de Évora, Dirección Regional de Cultura de Alentejo, Dirección Regional de Cultura del Algarve, Comissao de Coordenaçao e Desenvolvimento Regional do Algarve, Cooperativa para o Desenvolvimento dos Terrotioros da Baixa Densidade, Comunidade Intermunicipal do Algarve, Asociación Portuguesa de Treio de Vela, el Municipio de Loulé y el Instituto Luisiada de Cultura.
Reposición de la veleta ‘El Miguelete’
Esta pieza policromada, de carácter militar del siglo XVIII, está realizada en hierro y cobre, y representa a un soldado de artillería en movimiento preparado para la acción, portando sable y mosquetón con bayoneta. Precisamente es este instrumento –la bayoneta- el que indica desde dónde sopla el viento, en tanto que el vuelo de la casaca sirve de motor para el giro. La actuación ha recibido una inversión de 19.190 euros.
Consultoría y asistencia técnica
Servicio de consultoría y asistencia técnica especializada para realizar los trabajos de redacción del proyecto de conservación y rehabilitación parcial del conjunto de la Real Fábrica de Artillería. En mayo de 2019, el Ayuntamiento adjudica este contrato por valor de 713.900 euros. El proyecto de obras de conservación y rehabilitación abarcó las dependencias de la zona oeste del edificio respecto de la calle principal, que está previsto acojan el futuro Centro Magallanes ICC.
Obras para la dotación de servicios y repavimentación del patio del Taller de Herramientas de la Real Fábrica de Artillería
     El proyecto, con un presupuesto de licitación de 249.915,36 euros, ha dotado en 2019 de los suministros básicos (el abastecimiento de agua potable, la conexión al alcantarillado y electricidad) a las dependencias cuyos trabajos de conservación se encontraban más avanzados (las Fundiciones o Taller de Herramientas), incluyéndose asimismo la repavimentación y dotación de alumbrado de su patio colindante. La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente tuvo que licitar por segunda vez el proyecto tras proceder a la resolución del contrato adjudicado a otra empresa por incumplir los plazos.
Modelo de gestión y la estrategia de proyección internacional del Centro Magallanes
     A finales de 2019, el Ayuntamiento adjudica a Centquatre-Paris y Zemos98 la planificación del modelo de gestión y la estrategia de proyección internacional del Centro Magallanes. Este contrato se enmarca dentro de la estrategia de rehabilitación de la fábrica de Artillería y de colaboración con Portugal financiada a través del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza Interreg V-A POCTEP. El equipo de este centro cultural galo de referencia internacional desarrolla proyectos como Grand París Express, actualmente la mayor obra de ingeniería en Europa y que prevé un gran proyecto cultural vinculado a las nuevas estaciones de metro de la ciudad. El contrato asciende a 110.860 euros.
Estudios geotécnicos para rehabilitar nuevas dependencias de la Fábrica de Artillería
     En 2019, el Ayuntamiento adjudica la contratación de este proyecto. Los espacios sometidos a estos estudios son los conocidos como nave neoclásica (en las que se ubicaba el antiguo taller de escorias) y nave con cubierta en forma de dientes de sierra. Ambas dependencias se ubican en la zona este del complejo, de manera que la primera presenta fachada a la calle Eduardo Dato y la segunda a la calle Porta Coeli. El coste del contrato asciende a los 57.000 euros.
Actuaciones previstas en la Fábrica de Artillería
Conservación, rehabilitación y adecuación del sector occidental de la Fábrica de Artillería para el nuevo Centro Magallanes de Industrias Culturales y Creativas
     A finales de 2020, el Ayuntamiento de Sevilla adjudica el proyecto de obras de conservación y rehabilitación del sector occidental de la fábrica de Artillería para su adecuación como Centro Magallanes de Industrias Culturales y Creativas. El proyecto partía con un presupuesto de licitación de 23,8 millones de euros (IVA incluido) y cuenta con una parte de financiación con cargo al presupuesto de la Gerencia de Urbanismo y el resto del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa de Cooperación Interreg V-A España Portugal (POCTEP) 2014-2020. La adjudicación se aprobó por un importe final de 17,9 millones de euros.
     El ámbito de intervención de la Fábrica de Artillería en el que se desarrolla el proyecto es el sector occidental de la Fábrica, con una superficie en planta de casi 10.000 metros cuadrados, de los que algo más de 2.000 son patios y espacios libres. Se llevará a cabo una actuación en diferentes espacios históricos, como las antiguas naves de Barrenado o Naves de Botani, o el Taller de Fundición, que ahora será Taller de Creación, o las Naves de Crisoles, que serán espacios formativos, divulgativos. Además se recuperará el tránsito público a través de la calle central que comunica la calle Cofia con Eduardo Dato, y que permitirá la transparencia funcional perdida a lo largo de estos siglos. Concretamente, las crujías de la fachada a Eduardo Dato serán habilitadas como zona de administración y gestión; el taller de barrenado se transformará en sala polivalente; la nave de Botani será el nuevo foro Magallanes; el taller de Fundición quedará consolidado como zona de creación y la nave de crisoles serán espacios de formación.
Proyecto para la restauración de las fachadas de la parte este del edificio
     A finales de 2020, el Ayuntamiento amplía su inversión en la Fábrica de Artillería con un proyecto para la restauración de las fachadas elaborado por los servicios técnicos que supone una inversión de 529.000 euros. Se centra en la restauración de las fachadas del inmueble orientadas a las calles situadas en la parte este del complejo. Esto es, las que dan a las calles Portaceli, Marqués de Estella, Alonso Tello y, Santísimo Cristo de la Salud, que atraviesa el conjunto por dentro y separa sus dos alas. Asimismo, se incluye en este proyecto la recuperación de la mitad este de la fachada de la calle Eduardo Dato. En cuanto a la otra mitad de esta fachada principal, así como de las restantes del complejo correspondientes a toda la parte occidental, su recuperación está contemplada en el ámbito del proyecto de restauración de la mitad oeste del edificio para la creación del Centro Magallanes.
     Las fachadas objeto de este proyecto fueron ejecutadas a lo largo del siglo XVIII, siendo Ginés San Martín el que las completa alrededor de 1794, creando la fachada principal, al norte, a la calle Eduardo Dato. Todas presentan un orden arquitectónico que refleja el orden estructural interior, con un apilastrado, arco resaltado y grandes ventanales barrocos bajo las claves de dichos arcos (www.sevilla.org).
     La Real Fundición de Artillería de Sevilla fue una de las más importantes fábricas de cañones del Estado durante la Edad  Moderna.  Los  modestos  talleres  de  fundición que formaban la fábrica desde 1565 hasta 1717 se transformaron, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, en un soberbio complejo de más de 18.000 m2 con altos niveles de producción en serie y especialización de los distintos procesos, precursora de una temprana revolución industrial en  España.  Desde  su  fundación. los cañones y morteros de bronce fabricados en el complejo de San Bernardo abastecieron la flota de la Carrera de Indias, las plazas y fortificaciones de los reinos de América, así como los ejércitos de tierra peninsulares. Por su capacidad productiva llega a convertirse en la única fábrica española de artillería de bronce a partir de 1802.
     Entre 1778 y 1782 la fábrica es objeto de una nueva ampliación incorporando en su banda occidental manzanas y terrenos del antiguo barrio de San Bernardo, así como la calle Santísimo Cristo dela Salud. La propuesta recogida en el proyecto se centra en el Sector Occidental de la Fábrica de Artillería, ampliación promovida por Carlos III en 1782 incorporando manzanas y terrenos del antiguo barrio de San Bernardo.
     Tomás Botani construye naves que salvan luces considerables mediante el empleo de cerchas de madera y hierro, todo un alarde estructural justificado por la instalación de barrenas movidas a tracción animal, las llamadas "máquinas de sangre", así como almacenes y talleres. El complejo queda configurado en 1796 tras la construcción de los cuerpos de fachada, quedando separado por una nueva calle de seguridad en su contacto con el barrio.
     Actuaciones posteriores han ido desfigurando su composición inicial en damero, colmatando y sometiendo algunos de sus patios y convirtiendo en ámbitos interiores sectores importantes de la fábrica.
     Desde sus inicios y de manera prácticamente continuada, la Fábrica de Artillería crece y transforma su aspecto para adecuarse a nuevos usos y situaciones, sometiendo sus espacios a un reciclaje continuado.
     La propuesta del proyecto Centro Magallanes, considerando al propio complejo edificado, como principal documento histórico, reconoce la acumulación de marcas y cicatrices que evocan las actividades desarrolladas, y las reformas producidas gracias a la calidad y racionalidad del esquema compositivo original del complejo.
     La propuesta se instala, como un estrato más, y supone una oportunidad de recuperar el equilibrio urbano con la inserción en el barrio de la Fábrica, como si de un tejido renovado se tratase.
La calle central
     Apertura de la calle interior, como prolongación de la calle Cristo de la Salud, extendiendo el orden urbano   al interior del complejo, con el control que el modelo de gestión del conjunto de la Fábrica defina.
Recuperación y puesta en valor de los espacios
      La propuesta señala determinados elementos cuya eliminación también se dirige a mejorar el entendimiento de espacios, recuperando su identidad y cualidades originales para plantear relaciones más flexibles entre ellos (F. Javier Huesa Laza, en revista Aparejadores, nº 88, 2021).
     El edificio actual se asienta en el solar que ocupó la antigua fundición de bronce, que existía desde el siglo XVI y había pertenecido al famoso fundidor Juan Morel. Más tarde fue adquirido por el Estado, y en tiempos de Carlos III se construye el nuevo edificio, encargándose los planos del proyecto al arquitecto Vicente San Martín, que habría de realizarlo entre 1757 y 1782; San Martín es autor, por otra parte, del edificio de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla.
     El primer edificio -el taller de la fundición vieja- ocupó la parte izquierda de la construcción (plano de planta de 1757 en el Archivo de Simancas). Más tarde se construyeron a su derecha los talleres de barrenar y tornear, el de grabería y los de herrería, cerrajería y carpintería. Se trata, pues, de dos edificaciones separadas por una calle, que sitúa en ambos extremos las puertas de acceso a la fundición. Calle/patio que resulta ser la prolongación de las calles Almonacid, y Santísimo Cristo de la Salud, que divide en dos el barrio de San Bernardo.
     Es uno de esos edificios que incorporan los valores urbanos al interior de su arquitectura, de tal suerte que no se podría entender la es­tructura arquitectónica del edificio desvinculada de la morfología urbana del barrio en el que se instala.
     Los nuevos talleres que se han ido asentando sobre los antiguos, cubriendo patios, remodelando, cuando no sustituyendo, sus estructuras, poseen un gran valor arquitectónico. (La impo­sibilidad de visitar su interior impide una descripción pormenorizada de los mismos.)
     La gran fachada principal (de 180 m. de lon­gitud), de una sola planta de altura, posee un interés extraordinario, determinado fundamentalmente por su buen tamaño, confiriéndole al edificio una imagen formal neta y unitaria. Está dividida en módulos iguales por pilastras cuyos capiteles adoptan forma de ménsula que recogen, a su vez, una potente cornisa, por encima de la que se levanta un pretil de obra. En cada módulo se abre un hueco rectangular situado en la plementería de la arquería insinuada entre las pilastras. En una posición centrada de la facha­ da principal se sitúa la portada de ladrillo visto, de dos cuerpos, rematada por un frontón recto partido.
     De gran interés son igualmente las construc­ciones al otro lado de la calle Eduardo Dato, conocidas con el nombre de zona de Monterrey, destacando por su espectacularidad la larga fachada de la calle Jiménez Aranda.
     De igual forma habría que referirse a los pabellones de jefes, construidos entre 1906 y 1920, situados igualmente frente a la fundición. 
      El edificio de la fundición de Artillería ocupa una parcela de superficie aproximada a los 20.000 m2, estimándose una superficie total construida en planta baja de alrededor de los 18.000 m2 (Guillermo Vázquez Consuegra, Cien edificios de Sevilla: susceptibles de reutilización para usos institucionales. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Sevilla, 1988).
     La fecha de fundación de la Fundición se ha fijado en 1565, construida, en el lugar que hoy ocupa la actual Fábrica de Artillería, como fundición de metales de propiedad de Juan Morel hasta su compra por el Estado en 1634. El edificio de la Fundición de Artillería puede entenderse compuesto por partes en el que cada una de ellas tiene una forma precisa y distinta: la calle central, continuación de la calle Almonacid. El gran patio, ahora cubierto y utilizado como nave de fabricación. La crujía de fachada. La gran sala abovedada de la fundición. Las naves y almacenes cubiertos por espléndidos artesonados, etc. Ante un posible cambio de uso, la Fundición es un edificio capaz de integrarse con fluidez en la estructura del barrio y resolver un programa complejo.
     Un documento gráfico del A.D.M. fechable en el siglo XVII que parece corresponder a la parcelación de un sector del barrio de San Bernardo, podría corresponder al sector del mismo que luego fue ocupado por la ampliación de la Fundición. Las obras de ampliación y modernización de la fundición comenzaron en 1757. En 1782 se amplía y restructura dicha fábrica según proyecto de Vicente de San Martín.
     La fábrica se extendió a costa de ocupar casas y calles del barrio de San Bernardo. En la construcción de la nueva fábrica, cuyo único elemento unitario es la crujía de fachada, se plantea la exigencia de retranquear ésta para permitir una mejor visión de la misma. En el mismo comienzo de la calle San Bernardo (casas nº 7 al 17) aún es visible el inicio de una calle (no hay en San Bernardo ningún otro adarve y no parece plausible la existencia de éste como tal) que sería la calle perdida que se encontraba con la prolongación de Almonacid (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Eduardo Dato, 18-20. FUNDICIÓN DE ARTILLERÍA. El edificio actual se levantó en el solar de otra fundición de bronce, que allí existía desde el siglo XVI, que había pertenecido a Juan Morel. Más tarde, fue adquirido por el Estado y en tiem­pos de Carlos III se ordena la construcción de un nuevo edificio, cuyos planos se encargaron al arquitecto Vicente de San Martín, y que hoy se conserva, aunque algunas partes han sufrido alteraciones posteriores [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes), de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la avenida Eduardo Dato, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 7 de abril de 2022

El Centro de la Cultura "Escuelas Nuevas", de Aurelio Gómez Millán, en El Pedroso (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de la Cultura "Escuelas Nuevas", en El Pedroso (Sevilla)
     El Centro de la Cultura "Escuelas Nuevas", se encuentra en la calle Cervantes, 26; en El Pedroso (Sevilla).
     Este gran edificio construido para ser el germen del conocimiento desde los pretéritos años 30, fue el cauce y eje de la formación de generaciones de pedroseños.
     Deviene la idea de construirlas desde tiempos de Primo de Rivera y se inauguraron para el curso 1934/35. 
     Fue todo un acontecimiento  para nuestro pueblo.  Aquellas nuevas escuelas, pasarían a llamarse lo que eran  en aquel momento: LAS ESCUELAS NUEVAS, y así seguimos llamándolas generación tras generación.
     El arquitecto fue D. Aurelio Gómez Millán, cuñado de Aníbal González. El atribuírselas al autor de la Plaza de España y de tantos edificios emblemáticos, puede estar vinculado a los distintos encargos  que, de factura y diseño similar,  le pide  en aquel tiempo la Administración. Así mismo no se descarta que fuera en su estudio donde se desarrollara el proyecto, dada  la relación familiar entre ambos. 
     Sin uso desde hacía años, hoy, aquellas escuelas y su contenido, se han convertido en el eje de "El Pedroso Villa del Libro" el CENTRO DE LA CULTURA ESCUELAS NUEVAS.
     El día 8 de Septiembre de 2010, día de la Virgen del Espino, se encuentran en amigable charla y ante una cerveza el entonces Alcalde Manuel Meléndez, y Tomás Chaves, oriundo de El Pedroso y que ha desarrollado su actividad profesional en el campo de la estrategia de comunicación y creatividad para empresas e instituciones. Este último se interesa por las deterioradas ESCUELAS NUEVAS. El alcalde le trasmite el proyecto, a no muy largo plazo, de su recuperación por parte del Ayuntamiento como centro cultural.
     El creativo, como no podía ser de otra forma, le plantea realizar “un escaparate” dinamizador de la economía local a través del turismo cultural, creando allí un espacio museístico-didáctico con algo singular y único en Andalucía… ​
     ​¿Qué era ese “algo”? Si el editor Lara había nacido en nuestro pueblo y en su recorrido empresarial propició que ​​el libro (desde aquellos lejanos y deprimidos años cincuenta) se convirtiera en un objeto cotidiano en los hogares españoles, ¿por qué no acercarlo a nosotros en un homenaje que trascendiera su figura?. ¿Por qué no podría El Pedroso albergar LA HISTORIA DE LA ESCRITURA en un espacio tan emblemático como una antigua escuela... concluyendo con una semblanza de la vida del mayor editor mundial en lengua española?.
     Largo sería contar los avatares hasta llegar aquí y muchas personas habría que mencionar a la vista de lo conseguido. Además de los citados, fueron clave para que hoy tengamos en el Pedroso este magnífico Museo, José Luis ​Jiménez, a la sazón Concejal ​de Cultura, que puso todo su empeño en el proyecto y José Manuel Lara Bosch (q.e.p.d.) que lo tomó con tanta ilusión como sus promotores, prestando su ayuda incondicional a través de la Fundación José Manuel Lara Hernández.​ 
   Y así, tras superar no pocas vicisitudes, en marzo de 2015, se inauguró el CENTRO DE LA CULTURA ESCUELAS NUEVAS, bajo la ​​concepción y desarrollo creativo del que fue comisario de todo el proyecto expositivo, el ya mencionado Tomás L. Chaves Antolín, que trabajó en él, desinteresadamente, hasta más allá de su inauguración, junto a la Asociación Cultural LA FUNDICIÓN de El Pedroso. Su realización física, tras el correspondiente concurso público, fue adjudicada al estudio de arquitectura de Valentín Trillo que lo llevó a cabo con la inestimable colaboración de Auxiliadora Suárez y distintos profesionales que sería prolijo detallar.
     ​A la HISTORIA DE LA ESCRITURA se unió LA HISTORIA DE LA EDICIÓN, y LA HISTORIA DE LA ENSEÑANZA DE LA ESCRITURA, formando un todo que se completa en la primera planta con la GALERÍA de los PREMIOS PLANETA y el denominado ESPACIO LARA, sala donde se narra la vida de nuestro paisano y su trayectoria empresarial.
     La planta baja acoge un espacio temático, recreado a modo de antigua aula, la SALA INGENIERO ELORZA, que como centro de interpretación está dedicada a la historia geológica, industrial y minera de El Pedroso y la comarca.
     Completando esta planta, nos encontramos con la gran biblioteca Editor José Manuel Lara Bosch y la Galería Gertrudis Gómez de Avellaneda.
​     Ya en 2012 se había creado el núcleo de la Asociación Cultural LA FUNDICIÓN de El Pedroso, que con la confluencia de muchos pedroseños y foráneos, fue cauce imprescindible para el desarrollo de esta idea y distintas propuestas, entre las que se encuentra la consecución para El Pedroso de la denominación Villa del Libro de Andalucía. Y a ello vamos, en el deseo que no decaiga la dinámica de colaboración entre el Ayuntamiento y nuestra Asociación (La Fundición de El Pedroso)
     Ubicado en uno de los mejores exponentes de la arquitectura civil de la comarca, este centro de la cultura alberga el espacio museístico destinado a la historia de la escritura. 
     Del mismo modo cuenta con una zona dedicada a la vida y al legado de José Manuel Lara Hernández, fundador del grupo editorial Planeta y nacido en El Pedroso. También se relata en este centro la gran importancia que tuvo la minería en el devenir del municipio.
     La nueva biblioteca pública municipal se encuentra igualmente ubicada en este centro de la cultura (Turismo de la Provincia de Sevilla).
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de la Cultura "Escuelas Nuevas", en El Pedroso (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de El Pedroso (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Un paseo por la calle Alfonso XII

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Alfonso XII, de Sevilla, dando un paseo por ella.    
     Hoy, 28 de noviembre, es el aniversario del nacimiento (28 de noviembre de 1857) de Alfonso XII, rey de España, así que hoy es el mejor día, para ExplicArte la calle Alfonso XII, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Alfonso XII es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en los Barrios de la Alfalfa, Museo, San Vicente, y Encarnación-Regina, del Distrito Casco Antiguo; y va de la plaza del Duque de la Victoria, a la confluencia de la calle Gravina con la plaza de la Puerta Real.  
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. 
     En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
   La vía, en este caso una calle, está dedicada a Alfonso XII (1857-1885), rey de España. 
     Desde el s. XIII está documentada como calle de las Armas, nombre cuyo origen exacto no está bien determinado. Para González de León, "se llama así por haber habitado en ella los armeros o fabricantes de armas", mientras que Álvarez-Benavides lo explica de la siguiente manera: "La circunstancia de haber sido esta vía la primera de la ciudad que pisó ya vencedor San Fernando de sus enemigos, ocasionó se le diese el nombre de Armas, por ser éstas las que de­volvieron al cristianismo una ciudad ocupa­da tanto tiempo por los estandartes agarenos". También se ha atribuido, como recoge Santiago Montoto, a los numerosos escudos de armas de sus fachadas, pues por su privilegiada situación, en el arranque de la antigua Puerta de Goles, la calle fue habitada por familias de alta nobleza, que allí construyeron sus casas solariegas. En 1873 no prosperó la propuesta de poner­le el nombre de Once de Junio, "en conmemoración de la memorable fecha con que las Cortes Constituyentes habían votado la forma de gobierno Republicano Democrático Federal" (Sec. 10, 8-Vl-1873). El topónimo Armas se mantuvo, pues, hasta 1883, en que se rotuló Alfonso XII (1857-1885), en homenaje al monarca español. En 1931 se sustituyó por el de Catorce de Abril, fecha de la proclamación de la Segunda República, hasta que en 1936 se repuso de nuevo.
     Es una calle larga, de mediana anchura y configuración rectilínea. Algo más estrecha en su parte central, entre General Moscardó y Almirante Ulloa; se ensancha en la confluencia con la plaza del Museo, para estrecharse de nuevo y curvarse ligeramente hasta su final. Desembocan en ella, por la derecha, Santa Vicenta María, Jesús de la Vera­cruz, Abad Gordillo, San Vicente, García Ramos y Redes; y por la izquierda, El Silencio, Almirante Ulloa, plaza del Museo, Cepeda y Bailén. Su trazado actual no difiere sustancialmente del que debió tener en los siglos medievales y puede verse en la planimetría del XVIII (plano de Olavide), aunque en esta última fecha aún no estaba abierta la calle El Silencio, trazada en 1868, ni el amplio espacio de la plaza del Museo. A lo largo de los siglos se cerraron también algunas barreduelas, casi siempre incorporadas a edificios, y se alinearon algunas casas (1880-1905...), lo que acentuó la rectitud de la calle, que si toponímicamente concluye en la plaza de la Puerta Real, desde un punto de vista morfológico se extiende en realidad hasta la confluencia de Torneo y Marqués de Paradas, constituyendo un eje de penetración oeste-este al centro histórico y comercial de la ciudad. En el pasado esta penetración se hacía a través de la Puerta de Goles, que comunicaba a Sevilla con el arrabal de los Humeros y la zona del río.
     Las primeras referencias a su pavimento se remontan a 1487, en que los alcaldes alarifes de la ciudad recomiendan que se empiedre. Como nota curiosa, hay que recoger que en el s. XVI se pavimenta de ladrillo colorado, lo que provoca las quejas de algunos vecinos, que prefieren el ladrillo blanco "a causa de que se frecuenta de caballos" (1585). Se adoquina en 1886 y en la actualidad ofrece la habitual capa asfáltica del casco antiguo sevillano y aceras de losetas. También de su iluminación hay algunas noticias dignas de recogerse. Así en 1854 el periódico El Porvenir se hace eco de la instalación de nuevas farolas de gas en algunas calles importantes (Sierpes, Campana, Ar­mas y Paseo del Duque) que "aparecerían iluminadas por blancos fuegos de Bengala". Hoy la calle se ilumina con dos tipos de farolas: metálicas en forma de báculo hasta la plaza del Museo, adosadas a las fachadas de la izquierda; y de fundición, tipo sevillano, en el resto, en las fachadas de la derecha.
     Su caserío, en general bien conservado, a pesar de no pocos derribos en los años 70 y 80 de nuestro siglo, es muy heterogéneo y ofrece un contraste entre el buen porte de los edificios de los primeros tramos de la calle y el carácter más popular de las últimas casas, en los aledaños de la plaza de la Puerta Real. Alternan las grandes casas tradicionales sevillanas, con bellos patios y cierros al exterior, de tres plantas, con otras de escalera y algunos edificios modernistas y regionalistas que reflejan el carácter aristocrático que tradicionalmente tuvo este espacio, patente en algunos palacios y en varias construcciones religiosas. De la plaza del Museo en adelante la calle pierde ese carácter y sus construcciones adoptan un aire más popular y sencillo, sobre todo a la altura de la plaza de la Puerta  Real, donde algunas tienen los portales más bajos que el acerado, e incluso conservan en algún caso los llamados "balcones de palo" propios de la arquitectura popular de los siglos XVI y XVII. En varios puntos las viejas casas derribadas han sido sustituidas por modernas construcciones de escasa personalidad. De las que aún se conservan merecen destacarse tres del arquitecto Aníbal González: la núm. 21, de estilo modernista en su fachada y un patio neoplateresco, hoy cerrada y descuidada, y las núms. 27 y 29, con bellísimas fachadas modernistas, construidas entre los años 1905 y 1906. La primera es un centro docente privado, y la segunda está en res­tauración. La núm. 40, cerrada y en mal estado, ofrece una interesante fachada de tres cuerpos con balcón volado. La 63, en cuyos bajos hay una mercería, es una de las últimas obras del arquitecto Juan Talavera (1946) y posee cinco plantas. Y la 66, de fines del XVIII o principios del XIX, tiene dos plantas y ático, y un azulejo del Gran Poder en su fachada. También hay en la calle dos valiosos palacios. El primero, en el núm. 17, está construido en el lugar del viejo palacio de los Monsalves, con entrada por la calle del mismo nombre. Fue propiedad de la Compañía Sevillana de Electricidad y posteriormente sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. El otro, en el núm. 48, es la antigua casa del conde de Casa Galindo, antes llamada Casa de Andueza, un edificio neoclásico de dos plantas y gran portada de columnas, con una planta abuhardillada construida a fines de 1970 por el arquitecto Rafael Manzano y que altera el diseño tradicional del edificio.
     Hay que aludir también a otro edificio, el núm. 16, construido en los años 50 de nuestro siglo y destinado a la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, centro dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Allí se celebraba una importante tertulia literaria en la década de los 50 (Club la Rábida). Es de inspiración neoclásica y ofrece un jardín delantero con palmeras y naranjos. Entre los edificios religiosos destaca el conjunto arquitectónico formado por la iglesia del antiguo hospital de San Antonio Abad, edificada en el XVI y remodelada en el XVIII, y la capilla contigua de la Hermandad de Jesús Nazareno (El Silencio), obra también de este último siglo. Al parecer el primitivo hospital, destinado a enfermos afectados del "fuego sacro o de San Antón", fue fundado por Alfonso X el Sabio. A principios del XVI se instaló allí la men­cionada hermandad, que realiza su estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo. La escultura de Nuestro Padre Jesús Nazareno, del primer tercio del XVII, es obra de Francisco de Ocampo. En 1819 ocuparon la casa e iglesia los religiosos de San Diego, que estuvieron allí hasta la exclaustración general de 1835. En el interior se habilitó durante un año (1820) como cuartel de voluntarios locales de caballería. El Jueves Santo de 1879, horas antes de la salida de la cofradía, hubo en la iglesia un intento de robo con atentado de explosivos. Por la puerta de la calle Alfonso XII el templo posee un bello compás con azulejos de varios santos (San Cayetano, Santa Rita de Casia y San Judas Tadeo) de mucha devoción popular, lo que suscita la continua entrada de fieles con flores, velas y exvotos. En los núms. 12 y 14 se ubican la casa y la iglesia del antiguo colegio de San Gregorio, lla­mado también de los Ingleses, que los jesuitas fundaron en 1592. Tras la expulsión de la Orden en 1767, se le adjudicó a la Sociedad de Medicina, una de las más prestigiosas e innovadoras de España, luego constituida en Academia, que permaneció allí hasta las primeras décadas del siglo actual. En 1839 tuvo también su sede, interinamente, la de Buenas Letras. En la actualidad pertenece el templo a la Orden de la Merced y allí reside la Hermandad del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de Villaviciosa, que hace su estación de penitencia la tarde del Sábado Santo. La bella escultura de Cristo muerto es obra de Juan de Mesa.
     Siempre fue la actual Alfonso XII una de las calles principales de Sevilla. Dice la leyenda que por ella, pasando la Puerta de Goles, entró en la ciudad Fernando III. En 1570 sí lo hizo en verdad el rey Felipe II. En 1600 un veinticuatro la describe como una de las de "más peso que ay en la ciudad y donde de ordinario acuden los caballeros a pasearse". En ella, en efecto, se celebraban carreras de caballos. Su condición de espa­cio noble lo pondera en 1830 Richard Ford cuando aconseja a los futuros turistas ingleses que si van a pasar el invierno en la ciudad lo hagan "en la calle de Armas o en algún otro lugar de la parroquia de San Vicente, que es el barrio aristocrático de Sevilla". Además de los edificios e instituciones antes citadas, hay otras referencias que de­notan su condición principal. Allí fundó Santa Teresa su primer convento (1575), antes de trasladarse la Orden a la casa de la ca­lle Zaragoza; y desde 1568 se localizaba también, a la altura del núm. 42 actual, el convento de Mercedarias Descalzas, conocido como de la Asunción, todavía en pie en la primera mitad del XIX. En ella tuvieron asimismo sus talleres notables impresores corno Femando Díaz (s. XVI), Francisco de Lyra y José de San Román y Codina (siglos XVII-XVIII). A mediados del s. XIX había una lujosa casa de baños cercana a la actual Santa Vicenta María. La calle, sin embargo, sufría con frecuencia las avenidas del cercano río, que por ella llevaba sus aguas al centro de la ciudad. En algunas de estas riadas (1821, 1853, 1877...) el municipio habilitó barcas para facilitar el tránsito por la zona.
     En nuestros días sigue siendo una de las vías mas importantes y transitadas de la ciudad. Contribuyen a ello su contigüidad al enclave comercial de la plaza del Duque, uno de cuyos grandes almacenes tiene una puerta lateral a la calle, y la abundancia de comercios que la misma ofrece, de carácter muy variado (muebles, antigüedades, bazares, farmacias, plantas, almacenes, bares...) en ocasiones situados en los patios de las casas tradicionales. Contrasta el mayor nivel económico y social del comercio próximo a la zona del Duque con el carácter más mo­desto y popular del situado en el último tramo de la calle, donde pueden verse pequeños negocios familiares (mercería, alimentación, barbería, frutería, pescadería...) apretados en habitaciones y portales de las viejas viviendas, algunas de ellas en muy mal estado. En este sentido, el perfil social de la calle cambia notoriamente a partir de la plaza del Museo, tramo en el que se observa también menor tránsito peatonal. Al movimiento de personas que caracteriza a este espacio en las horas diurnas contribuye la Presidencia del gobierno andaluz, que en ocasiones era blanco de manifestaciones, y la biblioteca pública ubicada en el núm. 19. Hasta la desaparición de los tranvías en la década de los 50 de nuestro siglo, discurría por la calle la línea de la Puerta Real, objeto de bromas entre los sevillanos por su proverbial lentitud. Hoy el tráfico rodado es muy intenso, y a ciertas horas del día agobiante, pues canaliza los vehículos desde el centro comercial de la ciudad hacia la "ronda" y la zona de Chapina. Todo este trasiego humano y rodado de las horas comerciales y de oficinas desaparece al anochecer, en que la calle se convierte en un espacio tranquilo y relativamente solitario.
     Como otros lugares nobles de Sevilla, la antigua calle de Armas ha sido recogida y elogiada en diferentes textos literarios, muy especialmente en el Siglo de Oro. Lope de Vega la pondera así en su comedia La niña de plata:
          "¿Cómo esta calle se llama?
            De las Armas
            Con razón,
            más pienso que de amor son, 
            con tanta bizarra dama;
            y son las más peligrosas,
            si esta calle es de sus armas;
            que más que a cien hombres de armas 
            temo unas manos hermosas".
     Antes Juan de Mal Lara, en su Recibimiento que Sevilla hizo al rey Felipe II, había hecho una brillante descripción del embellecimiento y riqueza de sus casas en tan solemne ocasión. Luis Vélez de Guevara en El diablo cojuelo sitúa en "la calle de las Armas que se sigue luego a siniestra mano" el lugar donde el diablo llevó al personaje don Cleofás. También la menciona Vicente Espinel en la Vida de Marcos de Obregón. Y ya en nuestro siglo la evoca así el poeta Rafael Laffón una noche de Viernes Santo: "Desde la capilla de San Antonio Abad -de aquel viejo hospital donde acorrían a los dañados del "fuego sacro"- por la calle de las Armas y hacia la calle de las Sierpes, fluye el reguero de la luz espectral con la solemnidad silente de una Vía láctea macabra, por los cielos de la noche" (Discurso de las cofradías). Según señala Álvarez-Benavides, en una de sus casas vivió algún tiempo el general Miramón, presidente de la República de Méjico, fusilado en Querétaro junto con el emperador Maximiliano. Y en otra tuvo su gran biblioteca y famosa tertulia, en la segunda mitad del s. XIX, el marqués de Jerez de los Caballeros. Allí se reunía lo más señalado de la vida literaria e intelectual de la Sevilla de la época [Rogelio Reyes Cano en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Alfonso XII, 19
. Casa de dos plantas, de organización irregular, cuyo patio no está situado a continuación de la crujía de fachada sino más al interior, y sólo posee arquerías en tres de los frentes de la planta baja. En uno de sus ángulos se encuentra la escalera de acceso a la planta alta, cubierta con un artesonado, y en el desembarco de ella se conserva un balaustre de mármol. En esta planta alta existen varias salas cubiertas con artesonados y, la que da sobre el jardín, con bóveda. En éste existe una fuente mural de azulejos, compuesta de dos cuerpos, en el inferior una hornacina central flanqueada por otras menores entre pilastras; el superior rematado por un frontón curvo. Frente a dicha fuente una galería sobre columnas.
Alfonso XII, 35. Casa de dos plantas con amplio zaguán, dividido en dos tramos por pilastras acanaladas, cerrado por una cancela enmarcada por columnas pareadas de mármol. El patio es de columnas en la planta baja y balcones en la superior.
Alfonso XII, 40. Fachada de tres cuerpos, en el inferior portada enmarcada por pilastras toscanas. En el segundo cuerpo destaca un balcón muy volado, rematado por un frontón triangular partido y flanqueado por una ventana volada.
Alfonso XII, 48. CASA DEL CONDE DE CASA GALINDO. Edificio de estilo neoclásico, de dos plantas con gran portada de colum­nas pareadas sobre zócalo, que sostienen el balcón principal. El centro de la construcción es un gran patio de columnas en la planta baja con arcos de medio punto, y balcones en la superior. En uno de los frentes de este patio se encuentra la escalera de mármol, de tres tramos. Al fondo de la casa un jardín.
Alfonso XII, 66. Casa de dos plantas y ático formado por tres arcos de medio punto separados por pilastras. El balcón de la planta principal se encuentra decorado con  molduras [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
Conozcamos mejor la Biografía de Alfonso XII, a quien está dedicada esta vía
     Alfonso XII (Madrid, 28 de noviembre de 1857 – 25 de noviembre de 1885). Rey de España.
     Alfonso de Borbón y Borbón, hijo de Isabel II y de su esposo el rey consorte don Francisco de Asís de Borbón y Borbón, nació en el Palacio Real de Madrid el 28 de noviembre de 1857. Bautizado el 7 de diciembre del mismo año en la capilla de Palacio, se le impusieron los nombres de Alfonso, Francisco de Asís, Fernando, Pío, Juan, María, Gregorio y Pelagio, siendo su padrino el pontífice Pío IX representado por el nuncio Banli: el mismo Pontífice que en 1870 le administraría, en Roma, la Primera Comunión.
     Muy niño aún, don Alfonso acompañó a sus padres en las visitas que éstos hicieron a las diversas provincias españolas. En Covadonga fue confirmado, recibiendo un nombre más, el simbólico de Pelayo.
     Jefe del cuarto del Príncipe y orientador de su educación fue el marqués de Alcañices, José Nicolás de Ossorio y Silva —padre del que había de ser con el tiempo íntimo amigo del Rey, el duque de Sesto—. A partir de 1865 sustituyó a aquél el conde de Ezpeleta de Beire, asistido por el general Álvarez Osorio, jefe de Estudios, el canónigo sevillano Cayetano Fernández, encargado de las clases de Religión —al que a su vez sustituiría el arzobispo de Burgos, Fernando de la Cuesta y Primo de Rivera—, así como los gentiles hombres Bernardo Ulibarri, Isidro Losa y Guillermo Morphy —otro de los futuros íntimos del Rey, a quien serviría de secretario hasta su muerte—.
     Sobrevenida la revolución de 1868, tras la batalla de Alcolea, la Familia Real hubo de abandonar el país (30 de septiembre), internándose en Francia; tras una breve estancia en el castillo de Pau, cedido por Napoleón III, quedó instalada en París, primero en el palacio Rohan, luego en el Basilewski (rebautizado palacio de Castilla). Don Francisco de Asís se retiró a como Epinay; la separación entre los reales esposos sería definitiva.
     El príncipe, que contaba once años, fue matriculado en el Colegio Stanislas, donde siguió, “con aprovechamiento”, un solo curso, al que se añadieron clases particulares: así, Morphy le inició en materias políticas y constitucionales.
     El 25 de junio de 1870, la Reina abdicó en su único hijo varón, en solemne ceremonia celebrada en el palacio de Castilla: los más sensatos miembros del partido isabelino (unionistas, y algún moderado), entre los que destacaban Sesto y el marqués de Molins, lograron convencer a Isabel II de que tomara esta decisión, ya aconsejada el año anterior por varios destacados políticos de su reinado, encabezados por Bravo Murillo.
     Los graves acontecimientos internacionales (la guerra franco-prusiana y sus consecuencias inmediatas) determinaron el traslado de la Familia Real española a Ginebra. En 1872, don Alfonso —cuya educación dirigía entonces el brigadier O’Ryan—, ingresó en el prestigioso Colegio Theresianum, de Viena, donde cursó estudios hasta 1872, en que se incorporó a la academia Militar de Sandhurst, en Inglaterra, siguiendo el consejo de Cánovas del Castillo, que desde 1873 dirigía el movimiento político que había de llevar a la Restauración.
     En contraste con el caso de Isabel II, cuyas lamentables carencias en educación —intelectual y política— contribuyeron eficazmente al fracaso de su reinado, don Alfonso se formó en contacto con los más variados ambientes sociales y culturales, y en los mejores colegios de Europa. Dominando varios idiomas; familiarizado con sistemas políticos que iban del autoritarismo paternalista del emperador Francisco José al parlamentarismo británico de la reina Victoria, y dotado de una inteligencia despierta, de una clara intuición y de una generosidad y amplitud de miras verdaderamente regias, Alfonso XII iba a ser el Rey ideal para coronar el proyecto integrador de Cánovas.
     En diciembre de 1874, el pronunciamiento de Martínez Campos precipitó los acontecimientos, al conseguir que prácticamente todos los mandos del Ejército se sumasen a la iniciativa de aquél, cuando al frente de la brigada Dabán proclamó Rey a Alfonso XII en Sagunto. Aunque el proyecto canovista —basado en una proclamación democrática del Rey en el seno de las Cortes en que necesariamente había de desembocar la “república sin parlamento” del general Serrano—, estaba en contradicción con un nuevo recurso a las armas, hubo de asumir los resultados del golpe militar, haciéndose cargo del Gobierno-regencia en que le ratificó el ya rey Alfonso, desde París, donde se encontraba al recibir la noticia del pronunciamiento. Por lo demás, la compenetración de don Alfonso con el programa político de Cánovas, había quedado expresada en el manifiesto de Sandhurst, publicado con ocasión del cumpleaños del Príncipe en noviembre anterior, documento que mostraba una clara divergencia con respecto a la tradición moderada, al afirmar una voluntad integradora con respecto a las dos Españas en guerra, apuntando a un sistema centro, preconizado ahora por el mismo Cánovas que en otro tiempo había sido el artífice del “partido centro” (la Unión Liberal encabezada por O’Donnell).
     El párrafo final del manifiesto reflejaba, perfectamente, la voluntad de concordia entre la posición integrista y la vocación democrática enfrentadas en 1868: “Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten, para todas las cuestiones por resolver, un príncipe leal y un pueblo libre. Sea lo que quiera mi suerte, no dejaré de ser un buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni como hombre de mi siglo, verdaderamente liberal”.
     Alfonso XII entró en España por Barcelona, donde tuvo un recibimiento entusiasta (9 de enero de 1875).
     Allí confirmó en sus poderes a Cánovas, y siguió viaje por Valencia, para hacer su entrada triunfal en Madrid el 14 del mismo mes. Cuatro días más tarde partía —vía Zaragoza— a fin de ponerse al frente de las tropas que luchaban contra el carlismo. En Peralta lanzó un manifiesto conciliador a los combatientes carlistas, que no tuvo efecto alguno. En Lácar estuvo a punto de ser sorprendido por un destacamento enemigo, pero logró ponerse a salvo dejando bien probado su valor personal. De regreso a Madrid, visitó en Logroño al viejo general Espartero —todo un símbolo— que le impuso su propia cruz laureada de San Fernando. Secundando la política integradora de Cánovas, tomó contacto también con Serrano y Sagasta —respectivamente, jefe del Estado y jefe del Gobierno a cuyos poderes había puesto fin la Restauración—.
     Ruiz Zorrilla, en cambio, marcó distancias, manteniendo un republicanismo a ultranza desde su exilio en Francia, donde no tardaría en lanzarse a vías conspiradoras.
     La Constitución de 1876, elaborada en las Cortes reunidas el año anterior por un breve Gobierno Jovellar, y de la que fue auténtico artífice Cánovas, y redactor Alonso Martínez, abrió camino a una política tan alejada del moderantismo isabelino —que cifraba su programa en el restablecimiento de la Constitución de 1845— como de la democracia del 69: aspiró a un equilibrio ecléctico entre ambos. El artículo 11 —el más polémico de la Constitución de 1869, que establecía la libertad de cultos— fue sustituido por una prudente “tolerancia de cultos” que, de hecho, estaba muy próxima a aquélla. En cuanto a los poderes del Rey, quedaron fijados en la “regia prerrogativa” —que convertía al poder moderador en árbitro entre los partidos—, y en el mando supremo del Ejército. Como Rey soldado, Alfonso XII había de ser el factor fundamental para asegurar el civilismo al que aspiraba Cánovas, clausurando al “régimen de los generales”. El mismo año 1876 concluía la guerra carlista: el Rey, asesorado por el general Quesada, dirigió la ofensiva final, entrando en Pamplona el 28 de febrero, al mismo tiempo que el llamado Carlos VII cruzaba la frontera. Dos años después, la colaboración entre los dos jefes que habían conducido las operaciones en España —Martínez Campos y Jovellar— permitió poner fin a la guerra de los diez años (paz de Zanjón). La concordia ideológica y la conclusión de los conflictos armados, en España y en Ultramar, justificaron el honroso apelativo del Monarca, el Pacificador.
     El 23 de enero de 1878 tuvo lugar —pese a la oposición de la reina Isabel— la boda del Rey con su prima, María Mercedes de Orleáns, de la que estaba profundamente enamorado. Desgraciadamente, la joven soberana —diecisiete años— falleció cinco meses más tarde. El Rey hubo de contraer nuevo matrimonio (29 de noviembre de 1879), esta vez por estricta razón de Estado, con la archiduquesa María Cristina de Habsburgo-Lorena, que desempeñaría un papel ejemplar en el trono, pero no contó nunca con el amor de su marido. De este enlace nacerían tres hijos: la princesa Mercedes (1881), la infanta María Teresa (1883), y el que ceñiría la corona como Alfonso XIII, nacido seis meses después de la muerte de su padre.
     En todo momento el Rey supo desempeñar con perfecta pulcritud el papel de árbitro entre los dos partidos —liberal conservador y liberal progresista— que dieron vida al “sistema centro” antes referido. Su lealtad a Cánovas fue una constante en su conducta; y en algún momento crucial demostró serlo a pesar del propio Cánovas. Efectivamente, fue iniciativa del Monarca —haciendo uso de la regia prerrogativa— la llamada al poder de los “constitucionalistas” de Sagasta en 1881, iniciando así, de hecho, el futuro “turnismo”.
     El mando del Partido conservador se había prolongado por espacio de seis años, y empezaba a insinuarse en el horizonte el fantasma de los “obstáculos tradicionales” que, identificado con la política de Isabel II, había provocado el hundimiento del trono en 1868. Alfonso XII acreditó ahora el carácter liberal de la Monarquía: situación contrapuesta a la típica de la época isabelina, caracterizada por el mantenimiento en el poder de un solo partido.
      Contribuyó eficazmente a la consolidación de la monarquía alfonsina, que ésta coincidiese con una excelente coyuntura económica: el decenio 1876-1886, el período más brillante, en este sentido, del siglo XIX, identificado en Cataluña con la llamada “febre d’or”.
     Precisamente en relación con las nuevas inquietudes que esa realidad estimulaba en la burguesía catalana, demostró Alfonso XII, una vez más, su acertada concepción de España y de la monarquía. En efecto, en el último año de su reinado tomó contacto con el incipiente catalanismo organizado, una de cuyas motivaciones radicaban en la lucha para restablecer un sistema proteccionista. La cordial acogida del Rey a los portadores del memorial de greuges (agravios) —Guimerá, Almirall, Verdaguer, Collell y Maspons— puso de relieve la amplitud de horizontes que definen el españolismo de don Alfonso, no muy acorde con la política que en esa misma época presidía el arreglo comercial o modus vivendi en Inglaterra. 
   De que el régimen estaba perfectamente consolidado dio pruebas concluyentes el fracaso de los intentos de retorno al viejo sistema de los pronunciamientos.
     En 1883 se produjo el que, fraguado desde París por Ruiz Zorrilla, fracasó rotundamente en Badajoz y —en sus posteriores secuencias— en Santo Domingo de la Calzada y en la Seo de Urgell. La solidez del Régimen se probó asimismo en el ámbito internacional: el Régimen demostró su simpatía hacia Alemania con el viaje del Rey a Berlín en 1883 —lo que tuvo como contrapartida la mala acogida que le dispensaron en París a su regreso—. En cualquier caso, ese episodio contribuyó a acentuar la adhesión del pueblo español hacia su joven Rey, demostrada clamorosamente a su regreso. La buena relación de don Alfonso con el emperador Guillermo I evitó que, en septiembre de 1885, la cuestión de las Carolinas degenerase en un rompimiento armado; y así, pudo resolverse mediante el arbitraje del papa León XIII.
     En todo momento, el Rey gozó de una extraordinaria popularidad. Es curioso que a esta popularidad contribuyese incluso el “donjuanismo” impenitente de don Alfonso, muy dado a aventuras extramatrimoniales, de las cuales dos tuvieron especial resonancia —la de su devaneo con Adela Borghi y, de forma mucho más estable, sus amores con Elena Sanz, de la que tuvo dos hijos—. Pero, por encima de su perfecta adecuación al papel de Rey constitucional y, por encima también de su valor a toda prueba y de su simpática llaneza, lo que explica y justifica plenamente la popularidad del Rey es su entrega sin regateos al servicio de su pueblo cuando éste se vio afectado por desgracias o catástrofes colectivas. Así, su asistencia a los perjudicados por las inundaciones de Murcia, y sobre todo, su extraordinaria labor de socorro a los afectados por los terremotos de Andalucía oriental a finales de 1884, cuando ya su salud era muy precaria; acto de caridad que se repitió en agosto de 1885 al ceder las salas del palacio de Aranjuez para hospitalizar a los afectados por la epidemia colérica, y su presencia personal junto a los mismos, pese al veto que el Gobierno había opuesto a ello.
     Dos meses después, el 25 de noviembre de 1885, el Monarca, minado por la tuberculosis, falleció en el palacio del Pardo, en medio de la desolación de su pueblo. Su muerte dio ocasión al prudente acuerdo que los dos partidos del sistema pactaron para sucederse pacíficamente en el poder, llamado por ello impropiamente, Pacto de El Pardo (Carlos Seco Serrano, en Biografías de la Real Academia de la Historia). 
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Alfonso XII, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Alfonso XII, al detalle:
El Centro de Estudios Hispanoamericanos
El Palacio de Monsalves
El edificio de la calle Alfonso XII, 19
El edificio de la calle Alfonso XII, 35
El edificio de la calle Alfonso XII, 40
El edificio de la calle Alfonso XII, 66
El edificio de la calle Alfonso XII, 63