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jueves, 18 de enero de 2024

La Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes), de Vicente San Martín

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes), de Vicente San Martín, de Sevilla.  
     La Real Fábrica de Artillería (actual Centro Magallanes) [nº 109 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla], se encuentra en la avenida Eduardo Dato, 18; en el Barrio de San Bernardo, del Distrito Nervión.
     La Real Fábrica de Artillería de Sevilla representa un importante hito de la arquitectura industrial sevillana, íntimamente relacionada con la expansión ultramarina española en la Edad Moderna. La Fábrica de Bronces de Sevilla, originaria de la actual Fábrica de Artillería, surge alrededor de 1565 como iniciativa privada de la familia Morel, ubicada en dos solares del barrio de San Bernardo, con tan sólo un pequeño taller y dos hornos. En 1559, el Cabildo Catedralicio de Sevilla le encargó a Bartolomé Morel el tenebrario y varias piezas de la nueva torre y el Giraldillo. El 11 de marzo de 1634 dispuso el rey Felipe III que fuesen aquéllos adquiridos para el Estado por lo que pasó a ser propiedad de la Real Hacienda, iniciándose una etapa denominada de los “Asentistas”, en la que los fundidores quedaban unidos a la fábrica por asientos o contratos de diez años. Este periodo fue muy productivo debido al comercio con las Indias y a los encargos del ejército, las flotas y los señores feudales.
     La original Real Fábrica de Artillería inicia su construcción en el primer tercio del siglo XVIII recibiendo un fuerte impulso constructivo durante el reinado de Carlos III en 1782 y responde, en su tipología, a la concepción de grandes edificaciones militares de la época con un sentido unitario del espacio. Su configuración inicial se basa en la definición de una cuadrícula continua cuyo módulo de repetición está formado por cuatro pilares unidos por un sistema arquitrabado y cubiertos por una bóveda vaída, cuyas proporciones son las del gran horno de fundición. Con este sistema se lograba un espacio de grandes dimensiones, capaz de albergar libremente los diferentes talleres en los que se había de desarrollar el proceso de producción.
     Fue objeto de múltiples ampliaciones para adecuarse a la artillería moderna. En 1932, la fábrica queda incluida en el consorcio de industrias militares, como sección del ministerio de guerra, que durará hasta 1936. Según ley de 1959, la fábrica pasa a la Empresa Nacional Santa Bárbara de Industrias Militares, del Instituto Nacional de Industria.
     De la edificación original no quedan restos ya que con la construcción de la nueva fábrica en 1720, el taller antiguo fue gradualmente demolido. El edificio puede entenderse compuesto por partes en el que cada una de ellas tiene una forma precisa y distinta: la calle central, continuación de la calle Almonacid. El gran patio, ahora cubierto y utilizado como nave de fabricación. La crujía de fachada. La gran sala abovedada de la fundición. Las naves y almacenes cubiertos por espléndidos artesonados, etc. Tipológicamente responde a la concepción de las Reales Fábricas, con un gran sentido unitario de los diferentes espacios en los que se desarrolla, incorporando esquemas de morfología urbana en su interior y proyectándose sobre el resto de la trama del barrio. Estilísticamente, la Fábrica responde a un modelo barroco tardío con incorporaciones neoclásicas según modelos ya experimentados en otros edificios coetáneos de gran superficie, proyectados por ingenieros militares. El edificio dejó de funcionar como tal fábrica en 1991.
     En 2018, el Ayuntamiento logra fondos europeos por valor de 20 millones de euros gracias al proyecto Interreg entre España y Portugal que lo convertirá en el Centro Cultural y de Innovación Magallanes, lo que supondrá erigirse en eje de la programación de la conmemoración del V centenario de la Vuelta al Mundo. Dentro de este proyecto se destinarán 9.500 metros cuadrados de superficie para la disposición de diversos espacios destinados al surgimiento de nuevas ideas empresariales del tipo vivero empresarial-coworking, un lugar escénico experimental multiusos, talleres multidisciplinares, estudios de grabación, salas de exposición y oficinas, entre otros. Para el desarrollo de estos usos se ha previsto la disposición de cinco espacios interconectados, con funcionalidades diferentes.
Actuaciones realizadas en la Fábrica de Artillería
     Desde 2015, el Ayuntamiento ha invertido más de 2 millones en consolidar la Real Fábrica de Artillería, uno de los principales emblemas del desuso y deterioro del patrimonio industrial de la ciudad.
Trabajos de consolidación y conservación de la Fundición Mayor, la Fundición Menor y el Taller de Herramientas
     Los trabajos arrancaron el 26 de septiembre de 2015 y la inversión global se eleva a 1.116.477 euros. El proyecto incluyó trabajos de albañilería, revestimientos, pinturas y cerrajería. Se procedió a restaurar las cubiertas de las Fundiciones y del Taller de Herramientas, así como las 27 linternas existentes, las bóvedas y la cúpula central. En esta intervención se incluían, asimismo, las fachadas de la nave alta y del interior al patio del Taller de Herramientas, para recuperar los revestimientos originales. La intervención se dirigía a conservar y consolidar tres de las estancias más antiguas e imponentes del edificio, como son la Fundición Mayor, la Fundición Menor y el Taller de Herramientas.
Captación de 20 millones de fondos europeos para la rehabilitación de Artillería
A final de 2018, la Unión Europea, a través del Programa de Cooperación Interreg VA España (POCTEP) 2014-2020, aprueba el proyecto presentado entre España y Portugal para el impulso de una estrategia conjunta cultural y de innovación que tiene como eje principal el desarrollo de la rehabilitación y transformación de la Fábrica de Artillería en el nuevo Centro Magallanes.
     Este proyecto de conservación y rehabilitación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de generación de actividad económica y empleo vinculado a la industria cultural que se desarrolla en colaboración con instituciones y agentes portugueses y de la Junta de Andalucía. De hecho, el programa de cooperación Interreg V-A España Portugal (POCTEP) cuenta con la participación de la Gerencia de Urbanismo, ICAS, Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, Andalucía Emprende Fundación Pública Andaluza, Universidad de Évora, Dirección Regional de Cultura de Alentejo, Dirección Regional de Cultura del Algarve, Comissao de Coordenaçao e Desenvolvimento Regional do Algarve, Cooperativa para o Desenvolvimento dos Terrotioros da Baixa Densidade, Comunidade Intermunicipal do Algarve, Asociación Portuguesa de Treio de Vela, el Municipio de Loulé y el Instituto Luisiada de Cultura.
Reposición de la veleta ‘El Miguelete’
Esta pieza policromada, de carácter militar del siglo XVIII, está realizada en hierro y cobre, y representa a un soldado de artillería en movimiento preparado para la acción, portando sable y mosquetón con bayoneta. Precisamente es este instrumento –la bayoneta- el que indica desde dónde sopla el viento, en tanto que el vuelo de la casaca sirve de motor para el giro. La actuación ha recibido una inversión de 19.190 euros.
Consultoría y asistencia técnica
Servicio de consultoría y asistencia técnica especializada para realizar los trabajos de redacción del proyecto de conservación y rehabilitación parcial del conjunto de la Real Fábrica de Artillería. En mayo de 2019, el Ayuntamiento adjudica este contrato por valor de 713.900 euros. El proyecto de obras de conservación y rehabilitación abarcó las dependencias de la zona oeste del edificio respecto de la calle principal, que está previsto acojan el futuro Centro Magallanes ICC.
Obras para la dotación de servicios y repavimentación del patio del Taller de Herramientas de la Real Fábrica de Artillería
     El proyecto, con un presupuesto de licitación de 249.915,36 euros, ha dotado en 2019 de los suministros básicos (el abastecimiento de agua potable, la conexión al alcantarillado y electricidad) a las dependencias cuyos trabajos de conservación se encontraban más avanzados (las Fundiciones o Taller de Herramientas), incluyéndose asimismo la repavimentación y dotación de alumbrado de su patio colindante. La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente tuvo que licitar por segunda vez el proyecto tras proceder a la resolución del contrato adjudicado a otra empresa por incumplir los plazos.
Modelo de gestión y la estrategia de proyección internacional del Centro Magallanes
     A finales de 2019, el Ayuntamiento adjudica a Centquatre-Paris y Zemos98 la planificación del modelo de gestión y la estrategia de proyección internacional del Centro Magallanes. Este contrato se enmarca dentro de la estrategia de rehabilitación de la fábrica de Artillería y de colaboración con Portugal financiada a través del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza Interreg V-A POCTEP. El equipo de este centro cultural galo de referencia internacional desarrolla proyectos como Grand París Express, actualmente la mayor obra de ingeniería en Europa y que prevé un gran proyecto cultural vinculado a las nuevas estaciones de metro de la ciudad. El contrato asciende a 110.860 euros.
Estudios geotécnicos para rehabilitar nuevas dependencias de la Fábrica de Artillería
     En 2019, el Ayuntamiento adjudica la contratación de este proyecto. Los espacios sometidos a estos estudios son los conocidos como nave neoclásica (en las que se ubicaba el antiguo taller de escorias) y nave con cubierta en forma de dientes de sierra. Ambas dependencias se ubican en la zona este del complejo, de manera que la primera presenta fachada a la calle Eduardo Dato y la segunda a la calle Porta Coeli. El coste del contrato asciende a los 57.000 euros.
Actuaciones previstas en la Fábrica de Artillería
Conservación, rehabilitación y adecuación del sector occidental de la Fábrica de Artillería para el nuevo Centro Magallanes de Industrias Culturales y Creativas
     A finales de 2020, el Ayuntamiento de Sevilla adjudica el proyecto de obras de conservación y rehabilitación del sector occidental de la fábrica de Artillería para su adecuación como Centro Magallanes de Industrias Culturales y Creativas. El proyecto partía con un presupuesto de licitación de 23,8 millones de euros (IVA incluido) y cuenta con una parte de financiación con cargo al presupuesto de la Gerencia de Urbanismo y el resto del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa de Cooperación Interreg V-A España Portugal (POCTEP) 2014-2020. La adjudicación se aprobó por un importe final de 17,9 millones de euros.
     El ámbito de intervención de la Fábrica de Artillería en el que se desarrolla el proyecto es el sector occidental de la Fábrica, con una superficie en planta de casi 10.000 metros cuadrados, de los que algo más de 2.000 son patios y espacios libres. Se llevará a cabo una actuación en diferentes espacios históricos, como las antiguas naves de Barrenado o Naves de Botani, o el Taller de Fundición, que ahora será Taller de Creación, o las Naves de Crisoles, que serán espacios formativos, divulgativos. Además se recuperará el tránsito público a través de la calle central que comunica la calle Cofia con Eduardo Dato, y que permitirá la transparencia funcional perdida a lo largo de estos siglos. Concretamente, las crujías de la fachada a Eduardo Dato serán habilitadas como zona de administración y gestión; el taller de barrenado se transformará en sala polivalente; la nave de Botani será el nuevo foro Magallanes; el taller de Fundición quedará consolidado como zona de creación y la nave de crisoles serán espacios de formación.
Proyecto para la restauración de las fachadas de la parte este del edificio
     A finales de 2020, el Ayuntamiento amplía su inversión en la Fábrica de Artillería con un proyecto para la restauración de las fachadas elaborado por los servicios técnicos que supone una inversión de 529.000 euros. Se centra en la restauración de las fachadas del inmueble orientadas a las calles situadas en la parte este del complejo. Esto es, las que dan a las calles Portaceli, Marqués de Estella, Alonso Tello y, Santísimo Cristo de la Salud, que atraviesa el conjunto por dentro y separa sus dos alas. Asimismo, se incluye en este proyecto la recuperación de la mitad este de la fachada de la calle Eduardo Dato. En cuanto a la otra mitad de esta fachada principal, así como de las restantes del complejo correspondientes a toda la parte occidental, su recuperación está contemplada en el ámbito del proyecto de restauración de la mitad oeste del edificio para la creación del Centro Magallanes.
     Las fachadas objeto de este proyecto fueron ejecutadas a lo largo del siglo XVIII, siendo Ginés San Martín el que las completa alrededor de 1794, creando la fachada principal, al norte, a la calle Eduardo Dato. Todas presentan un orden arquitectónico que refleja el orden estructural interior, con un apilastrado, arco resaltado y grandes ventanales barrocos bajo las claves de dichos arcos (www.sevilla.org).
     La Real Fundición de Artillería de Sevilla fue una de las más importantes fábricas de cañones del Estado durante la Edad  Moderna.  Los  modestos  talleres  de  fundición que formaban la fábrica desde 1565 hasta 1717 se transformaron, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, en un soberbio complejo de más de 18.000 m2 con altos niveles de producción en serie y especialización de los distintos procesos, precursora de una temprana revolución industrial en  España.  Desde  su  fundación. los cañones y morteros de bronce fabricados en el complejo de San Bernardo abastecieron la flota de la Carrera de Indias, las plazas y fortificaciones de los reinos de América, así como los ejércitos de tierra peninsulares. Por su capacidad productiva llega a convertirse en la única fábrica española de artillería de bronce a partir de 1802.
     Entre 1778 y 1782 la fábrica es objeto de una nueva ampliación incorporando en su banda occidental manzanas y terrenos del antiguo barrio de San Bernardo, así como la calle Santísimo Cristo dela Salud. La propuesta recogida en el proyecto se centra en el Sector Occidental de la Fábrica de Artillería, ampliación promovida por Carlos III en 1782 incorporando manzanas y terrenos del antiguo barrio de San Bernardo.
     Tomás Botani construye naves que salvan luces considerables mediante el empleo de cerchas de madera y hierro, todo un alarde estructural justificado por la instalación de barrenas movidas a tracción animal, las llamadas "máquinas de sangre", así como almacenes y talleres. El complejo queda configurado en 1796 tras la construcción de los cuerpos de fachada, quedando separado por una nueva calle de seguridad en su contacto con el barrio.
     Actuaciones posteriores han ido desfigurando su composición inicial en damero, colmatando y sometiendo algunos de sus patios y convirtiendo en ámbitos interiores sectores importantes de la fábrica.
     Desde sus inicios y de manera prácticamente continuada, la Fábrica de Artillería crece y transforma su aspecto para adecuarse a nuevos usos y situaciones, sometiendo sus espacios a un reciclaje continuado.
     La propuesta del proyecto Centro Magallanes, considerando al propio complejo edificado, como principal documento histórico, reconoce la acumulación de marcas y cicatrices que evocan las actividades desarrolladas, y las reformas producidas gracias a la calidad y racionalidad del esquema compositivo original del complejo.
     La propuesta se instala, como un estrato más, y supone una oportunidad de recuperar el equilibrio urbano con la inserción en el barrio de la Fábrica, como si de un tejido renovado se tratase.
La calle central
     Apertura de la calle interior, como prolongación de la calle Cristo de la Salud, extendiendo el orden urbano   al interior del complejo, con el control que el modelo de gestión del conjunto de la Fábrica defina.
Recuperación y puesta en valor de los espacios
      La propuesta señala determinados elementos cuya eliminación también se dirige a mejorar el entendimiento de espacios, recuperando su identidad y cualidades originales para plantear relaciones más flexibles entre ellos (F. Javier Huesa Laza, en revista Aparejadores, nº 88, 2021).
     El edificio actual se asienta en el solar que ocupó la antigua fundición de bronce, que existía desde el siglo XVI y había pertenecido al famoso fundidor Juan Morel. Más tarde fue adquirido por el Estado, y en tiempos de Carlos III se construye el nuevo edificio, encargándose los planos del proyecto al arquitecto Vicente San Martín, que habría de realizarlo entre 1757 y 1782; San Martín es autor, por otra parte, del edificio de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla.
     El primer edificio -el taller de la fundición vieja- ocupó la parte izquierda de la construcción (plano de planta de 1757 en el Archivo de Simancas). Más tarde se construyeron a su derecha los talleres de barrenar y tornear, el de grabería y los de herrería, cerrajería y carpintería. Se trata, pues, de dos edificaciones separadas por una calle, que sitúa en ambos extremos las puertas de acceso a la fundición. Calle/patio que resulta ser la prolongación de las calles Almonacid, y Santísimo Cristo de la Salud, que divide en dos el barrio de San Bernardo.
     Es uno de esos edificios que incorporan los valores urbanos al interior de su arquitectura, de tal suerte que no se podría entender la es­tructura arquitectónica del edificio desvinculada de la morfología urbana del barrio en el que se instala.
     Los nuevos talleres que se han ido asentando sobre los antiguos, cubriendo patios, remodelando, cuando no sustituyendo, sus estructuras, poseen un gran valor arquitectónico. (La impo­sibilidad de visitar su interior impide una descripción pormenorizada de los mismos.)
     La gran fachada principal (de 180 m. de lon­gitud), de una sola planta de altura, posee un interés extraordinario, determinado fundamentalmente por su buen tamaño, confiriéndole al edificio una imagen formal neta y unitaria. Está dividida en módulos iguales por pilastras cuyos capiteles adoptan forma de ménsula que recogen, a su vez, una potente cornisa, por encima de la que se levanta un pretil de obra. En cada módulo se abre un hueco rectangular situado en la plementería de la arquería insinuada entre las pilastras. En una posición centrada de la facha­ da principal se sitúa la portada de ladrillo visto, de dos cuerpos, rematada por un frontón recto partido.
     De gran interés son igualmente las construc­ciones al otro lado de la calle Eduardo Dato, conocidas con el nombre de zona de Monterrey, destacando por su espectacularidad la larga fachada de la calle Jiménez Aranda.
     De igual forma habría que referirse a los pabellones de jefes, construidos entre 1906 y 1920, situados igualmente frente a la fundición. 
      El edificio de la fundición de Artillería ocupa una parcela de superficie aproximada a los 20.000 m2, estimándose una superficie total construida en planta baja de alrededor de los 18.000 m2 (Guillermo Vázquez Consuegra, Cien edificios de Sevilla: susceptibles de reutilización para usos institucionales. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Sevilla, 1988).
     La fecha de fundación de la Fundición se ha fijado en 1565, construida, en el lugar que hoy ocupa la actual Fábrica de Artillería, como fundición de metales de propiedad de Juan Morel hasta su compra por el Estado en 1634. El edificio de la Fundición de Artillería puede entenderse compuesto por partes en el que cada una de ellas tiene una forma precisa y distinta: la calle central, continuación de la calle Almonacid. El gran patio, ahora cubierto y utilizado como nave de fabricación. La crujía de fachada. La gran sala abovedada de la fundición. Las naves y almacenes cubiertos por espléndidos artesonados, etc. Ante un posible cambio de uso, la Fundición es un edificio capaz de integrarse con fluidez en la estructura del barrio y resolver un programa complejo.
     Un documento gráfico del A.D.M. fechable en el siglo XVII que parece corresponder a la parcelación de un sector del barrio de San Bernardo, podría corresponder al sector del mismo que luego fue ocupado por la ampliación de la Fundición. Las obras de ampliación y modernización de la fundición comenzaron en 1757. En 1782 se amplía y restructura dicha fábrica según proyecto de Vicente de San Martín.
     La fábrica se extendió a costa de ocupar casas y calles del barrio de San Bernardo. En la construcción de la nueva fábrica, cuyo único elemento unitario es la crujía de fachada, se plantea la exigencia de retranquear ésta para permitir una mejor visión de la misma. En el mismo comienzo de la calle San Bernardo (casas nº 7 al 17) aún es visible el inicio de una calle (no hay en San Bernardo ningún otro adarve y no parece plausible la existencia de éste como tal) que sería la calle perdida que se encontraba con la prolongación de Almonacid (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Eduardo Dato, 18-20. FUNDICIÓN DE ARTILLERÍA. El edificio actual se levantó en el solar de otra fundición de bronce, que allí existía desde el siglo XVI, que había pertenecido a Juan Morel. Más tarde, fue adquirido por el Estado y en tiem­pos de Carlos III se ordena la construcción de un nuevo edificio, cuyos planos se encargaron al arquitecto Vicente de San Martín, y que hoy se conserva, aunque algunas partes han sufrido alteraciones posteriores [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
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Más sobre la avenida Eduardo Dato, en ExplicArte Sevilla.

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