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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 30 de marzo de 2026

Procesiones de hoy, Lunes Santo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Lunes Santo, en Sevilla.
     Hoy, 30 de marzo, es Lunes Santo, y qué mejor día para ExplicArte las procesiones de hoy, Lunes Santo. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de San Pablo: La Fervorosa y Trinitaria Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, Nuestra Señora del Rosario Doloroso, San Juan de Mata, y San Ignacio de Loyola; es ésta una corporación fundada en 1979 y con sede canónica en la iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola, del sevillano barrio del Polígono de San Pablo, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, y Nuestra Señora del Rosario Doloroso, ambas talladas por Luis Álvarez Duarte en 1992 y 2007, respectivamente.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San Pablo: www.jesuscautivoyrescatado.com         

     Hdad. de la Redención: La Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas, María Santísima del Rocío, Nuestra Señora del Carmen, San Fernando Rey y San Lucas Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1955, aunque la Hdad. Sacramental con la que se encuentra fusionada data de comienzos del siglo XVI, y con residencia canónica en la iglesia de Santiago el Mayor, del sevillano barrio de Santiago, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas, obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1957; María Santísima del Rocío, talla de Antonio Castillo Lastrucci, en 1955; y Nuestra Señora del Carmen, obra anónima del siglo XVIII.  
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Redención: www.hermandadredencion.com 

     Hdad. de Santa Genoveva: La Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos, y Nuestra Señora de las Mercedes Coronada y San Juan Evangelista en la Tercera Palabra, Inmaculada Milagrosa y Santa Genoveva; es una corporación fundada en 1956, con sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes y Santa Genoveva, del sevillano barrio del Tiro de Línea, y cuyas imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos y Nuestra Señora de las Mercedes, talladas por José Paz Vélez en 1957 y 1956, respectivamente; San Juan Evangelista, es asimismo de José Paz Vélez, en 1958, la Inmaculada Milagrosa, procedente de los talleres de Olot; y Santa Genoveva, obra de Castillo Lastrucci, en la época de la construcción de la parroquia (década de 1940).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Genoveva: www.santagenoveva.com

     Hdad. de Santa Marta: La Real, Muy Ilustre y Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción, Ánimas Benditas y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro, Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta; es  una corporación fundada en 1948 y con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Andrés, del centro de Sevilla, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro, que junto al grupo escultórico que lo acompaña en su paso de misterio, salieron de la gubia de Luis Ortega Bru entre 1952 y 1953, a excepción de Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta, talladas por Sebastián Santos en 1958 y 1950.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Marta: www.hermandaddesantamarta.org

     Hdad. de San Gonzalo: La Pontificia y Real Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder ante Caifás, Nuestra Señora de la Salud y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1942 y con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Gonzalo, del barrio sevillano del Barrio León. Sus imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder ante Caifás y Nuestra Señora de la Salud, ambas obras talladas por Luis Ortega Bru en 1976, y 1977, respectivamente, mientras que San Juan Evangelista, es también de Luis Ortega Bru, en 1977.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San Gonzalo: www.hermandaddesangonzalo.es

     Hdad. de Vera+Cruz: La Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Santísima Vera Cruz, Sangre de Ntro. Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima; es ésta una corporación fundada en 1448, aunque la actual es una refundación de 1944, con sede canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, del sevillano barrio de San Vicente, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, obra anónima del siglo XV, mientras que las Tristezas de María Santísima es obra de Antonio Illanes en 1942.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Vera+Cruz: www.veracruzsevilla.org 

     Hdad. de las Penas: La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores; es ésta una corporación fundada en 1875 con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Vicente mártir, del sevillano barrio de San Vicente, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de las Penas, obra anónima atribuible al taller de Pedro Roldán en el siglo XVII, mientras que María Santísima de los Dolores, es asimismo anónima del siglo XVIII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Penas: www.hermandaddelaspenas.es
 
     Hdad. de las Aguas: La Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe; es ésta una corporación fundada en 1750 y con residencia canónica en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de la calle Dos de Mayo, en el sevillano barrio del Arenal, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de las Aguas, obra de Antonio Illanes en 1930, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, obra de José Romero Murillo en 1944; María Santísima de Guadalupe, obra de Luis Álvarez Duarte en 1966; y Nuestra Señora del Rosario, obra anónima del siglo XVIII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Aguas: www.hermandaddelasaguas.org

     Hdad. del Museo: La Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de las Aguas; Es ésta una corporación fundada en 1575 y con residencia canónica en la Capilla del Museo, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo, obra de Marcos Cabrera en 1575, y María Santísima de las Aguas, obra de Cristóbal Ramos en 1772.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Museo: www.hermandaddelmuseo.org

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del Lunes Santo, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.


La imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, de Álvarez Duarte, titular de la Hermandad de San Pablo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, de Álvarez Duarte, titular de la Hermandad de San Pablo, en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, de Sevilla.     
     Hoy, 30 de marzo, es Lunes Santo, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, de Álvarez Duarte, titular de la Hermandad de San Pablo, en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, de Sevilla.
     La Iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola, se encuentra en la calle Jesús Cautivo y Rescatado, s/n, en el Barrio de San Pablo D y E, del Distrito San Pablo-Santa Justa.
     La imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado es tallada por el imaginero y hermano de la cofradía Luis Álvarez Duarte en 1992. Es una imagen de madera policromada con el cuerpo anatomizado y mide 185 centímetros de altura. Se muestra erguido, con loas manos atadas por delante, tiene unos rasgos suaves, de limpia belleza y posee los ojos de color verde.
     Lleva potencias de plata sobredorada donadas por la cuadrilla de la hermandad en 2008.
     Representa el momento en que Jesús es presentado por Pilatos a Herodes. Se basa en un pasaje evangélico de San Lucas: "Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo. Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días, también estaba en Jerusalén. Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió. Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándoles con gran vehemencia" (Álvaro Dávila-Armero del Arenal, en La Semana Santa de Sevilla. vol. 2. Ed. Tartessos. Sevilla, 2010).
     La Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado (1992), es obra del imaginero sevillano y hermano de la Corporación, D. Luis Álvarez Duarte.
     Fue bendecida por el Vicario Episcopal de Zona, D. Manuel Santos Sánchez-Barbudo, en Marzo de 1992, recayendo el padrinazgo en la Orden de la Santísima Trinidad, representándola en el acto el Superior en Sevilla F. Jesús Calles Fernández.
     Tiene una altura de 1,85 metros aproximadamente. De anatomía completa tallada. El color de los ojos es verde.
     Actualmente realiza estación de penitencia representando el misterio del Interrogatorio ante Herodes (Hermandad de San Pablo).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía del Interrogatorio
     En realidad hay dos procesos -y dos Interrogatorios- de Jesús, el judío y el romano, o en otros palabras: un proceso religioso y un proceso político. Jesús comparece sucesivamente ante dos jurisdicciones: la del sumo sacerdote Caifás y la del procurador romano Poncio Pilato. El sanedrín lo condena como blasfemo, por haber dicho que era el Mesías, hijo de Dios. Conducido luego al pretorio, es inculpado como agitador por haberse autotitulado rey de los judíos.
     Este doble procedimiento se explica por el régimen político de Judea, que se había convertido en una provincia romana. El gobernador romano era quien juzgaba en última instancia en los asuntos de derecho común. La condena a muerte pronunciada por el sanedrín sólo podía ejecutarse después que el representante oficial de Roma la ratificara.
     En los relatos de los Evangelios, que están muy lejos de concordar, el desarrollo muy simple del proceso ante las dos jurisdicciones, religiosa y civil, está embrollado como con deliberación, por la introducción de personajes y escenas que duplican la acción. Se hace comparecer a Jesús no sólo ante Caifás, sino ante su suegro, el sumo sacerdote Anás (Hannas); con el pretexto de que Jesús era galileo, el procurador de Judea, Pilato, lo envía a justificarse ante el tetrarca de Galilea, Herodes Antipas, quien por azar se encontraba en Jerusalén. De esa manera, se producen cuatro comparecencias ante otros tantos jueces diversos. Por otra parte, se habrían producido dos Escarnios de Cristo: uno después de la sesión nocturna en el sanedrín, el otro después del interrogatorio en el Pretorio ¿No es evidente que se trata de la misma escena duplicada?
     Las críticas de los más radicales llegan a afirmar que el proceso ante Caifás no tuvo lugar, que es una «ficción apologética» forjada por Marcos, que era "antisemita», para presentar a Pilato como inocente y echar sobre los judíos la responsabilidad de la muerte del Redentor. Según Lietzmann, el relato del proceso de Jesús habría sido copiado del que padeció el diácono san Esteban, el protomártir.
     Para desenmarañar la iconografía de este doble proceso religioso y político que sin duda no es más que uno, y cuyas escenas suelen confundirse o mezclarse, lo más simple es elaborar un cuadro sinóptico, numerando los episodios sucesivos.
El Proceso religioso
1. Comparecencia ante Anás.
2. Comparecencia ante Caifás. El sanedrín condena a muerte a Jesús.
3. Primer Escarnio de Cristo o el Cristo de los Improperios.
El Proceso político
1. Pilato envía a Cristo ante Herodes, que se excusa. 
2. Comparecencia ante Pilato.
3. La elección entre Cristo y Barrabás.
4. Pilato se lava las manos.
5. La Flagelación o el Cristo atado a la columna.
6. El Segundo Escarnio o la Coronación de espinas. 
7. Cristo presentado al pueblo o Ecce Homo.
II. El proceso político
     Después de haber sido condenado por las autoridades religiosas judías: Anás, Caifás, el sanedrín, Jesús es presentado ante el tribunal civil de los romanos, presidido por el procurador (epitropos) de Judea Poncio Pilato (Pontius Pilatus), cuyo apellido derivaría de pilum o venablo de honor que habría recibido. El procurador residía en Cesarea, capital administrativa de la provincia, pero acostumbraba acudir a Jerusalén en ocasión de las grandes festividades de peregrinación, para prevenir posibles disturbios.
     Poco deseoso de tomar partido en esa «disputa de judíos», Poncio Pilato, que quiere quitarse la responsabilidad de encima, envía a Jesús, que era galileo, ante Herodes Antipas, tetrarca de Galilea. Pero éste se excusa y Jesús vuelve ante el procurador que de buena o mala gana debe juzgarlo.
     Pilato pregunta al acusado: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús responde: "Tú lo dices.» A pesar de su confesión, propone sustituirlo por un malhechor. Pero los judías fanatizados no aceptan el cambio y la condena a muerte debe cumplirse.
1. Presentación a Herodes
Lucas 23, 8.
     Herodes esperaba que Jesús le proporcionase la diversión de un milagro. Decepcionado por su mutismo, se burla de él y vuelve a enviarlo a Pilato.
     Se lo reconoce por la corona y el cetro, que lo diferencian de Pilato.
2. Herodes lo devuelve a Pilato
Mateo, 27: 11-14; Marcos, 15: 2; Lucas, 23: 3.
     Jesús es conducido al pretorio, es decir, al sitio donde el pretor pronunciaba sus sentencias. El tribunal -según dice san Juan- estaba situado en un lugar que en griego se llamaba lithostratos (embaldosado). Interrogado, Jesús responde que es el rey de los judíos, y luego se mantiene en silencio.
     La mujer de Pilato toca el hombro de su marido para advertirle que sea prudente: «No te metas con ese justo, pues he padecido mucho hoy en sueños por causa de él». San Mateo es el único que relata este incidente (27: 19) (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la biografía de Luis Álvarez Duarte, autor de la obra reseñada;
     Luis Álvarez Duarte (Sevilla, 22 de mayo de 1949 – 13 de septiembre de 2019). Escultor.
     Su primera obra la ejecutó este imaginero sevillano a los diecisiete años. Entre las realizadas para las cofradías de la ciudad se encuentran imágenes como la de Nuestra Señora de Guadalupe, 1967; el Cristo de la Sed, 1970; el misterio del Buen Fin (a excepción del Crucificado) 1972, la Virgen del Patrocinio, 1972; el soldado centurión para el grupo del Señor de la Sentencia, 1978; la Madre de la Divina Gracia, 1987; Jesús Cautivo del Polígono San Pablo, 1992, o el Cristo de las Cinco Llagas, 2002.
     Restauró, asimismo, varias imágenes destacando entre ellas, la que hizo en la Virgen de la Esperanza de Triana en 1989. Esculpió en bronce los monumentos dedicados a fray Serafín Madrid en la Gran Plaza, 1982; Juan M. Rodríguez Ojeda, situado junto al Arco de la Macarena en 2000 y el de Pastora Imperio elevado entre las calles de O’Donnell y de Velázquez en 2006.
     La Real Academia de Bellas Artes de Sevilla le nombró académico en 2006. También la tertulia Azahar le otorgó en 1990 el Azahar de Platino, y la del Museito su Jarrillo de Lata en 1999. El diario El Correo de Andalucía en su 95 aniversario le distinguió en 1994 con su premio. Igualmente, la tertulia La bambalina le concedió el galardón La Bambalina de Plata en 2003 (Juan Carrero Rodríguez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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Más sobre la Hermandad de San Pablo, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Iglesia de San Ignacio de Loyola, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 14 de abril de 2025

Procesiones de hoy, Lunes Santo

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Lunes Santo, en Sevilla.
     Hoy, 14 de abril, es Lunes Santo, y qué mejor día para ExplicArte las procesiones de hoy, Lunes Santo. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de San Pablo: La Fervorosa y Trinitaria Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, Nuestra Señora del Rosario Doloroso, San Juan de Mata, y San Ignacio de Loyola; es ésta una corporación fundada en 1979 y con sede canónica en la iglesia parroquial de San Ignacio de Loyola, del sevillano barrio del Polígono de San Pablo, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, y Nuestra Señora del Rosario Doloroso, ambas talladas por Luis Álvarez Duarte en 1992 y 2007, respectivamente.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San Pablo: www.jesuscautivoyrescatado.com         

     Hdad. de la Redención: La Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas, María Santísima del Rocío, Nuestra Señora del Carmen, San Fernando Rey y San Lucas Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1955, aunque la Hdad. Sacramental con la que se encuentra fusionada data de comienzos del siglo XVI, y con residencia canónica en la iglesia de Santiago el Mayor, del sevillano barrio de Santiago, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas, obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1957; María Santísima del Rocío, talla de Antonio Castillo Lastrucci, en 1955; y Nuestra Señora del Carmen, obra anónima del siglo XVIII.  
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Redención: www.hermandadredencion.com 

     Hdad. de Santa Genoveva: La Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos, y Nuestra Señora de las Mercedes Coronada y San Juan Evangelista en la Tercera Palabra, Inmaculada Milagrosa y Santa Genoveva; es una corporación fundada en 1956, con sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes y Santa Genoveva, del sevillano barrio del Tiro de Línea, y cuyas imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Abandono de sus Discípulos y Nuestra Señora de las Mercedes, talladas por José Paz Vélez en 1957 y 1956, respectivamente; San Juan Evangelista, es asimismo de José Paz Vélez, en 1958, la Inmaculada Milagrosa, procedente de los talleres de Olot; y Santa Genoveva, obra de Castillo Lastrucci, en la época de la construcción de la parroquia (década de 1940).
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Genoveva: www.santagenoveva.com

     Hdad. de Santa Marta: La Real, Muy Ilustre y Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento, Inmaculada Concepción, Ánimas Benditas y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro, Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta; es  una corporación fundada en 1948 y con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Andrés, del centro de Sevilla, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro, que junto al grupo escultórico que lo acompaña en su paso de misterio, salieron de la gubia de Luis Ortega Bru entre 1952 y 1953, a excepción de Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta, talladas por Sebastián Santos en 1958 y 1950.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Marta: www.hermandaddesantamarta.org

     Hdad. de San Gonzalo: La Pontificia y Real Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder ante Caifás, Nuestra Señora de la Salud y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1942 y con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Gonzalo, del barrio sevillano del Barrio León. Sus imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder ante Caifás y Nuestra Señora de la Salud, ambas obras talladas por Luis Ortega Bru en 1976, y 1977, respectivamente, mientras que San Juan Evangelista, es también de Luis Ortega Bru, en 1977.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San Gonzalo: www.hermandaddesangonzalo.es

     Hdad. de Vera+Cruz: La Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Santísima Vera Cruz, Sangre de Ntro. Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima; es ésta una corporación fundada en 1448, aunque la actual es una refundación de 1944, con sede canónica en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, del sevillano barrio de San Vicente, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, obra anónima del siglo XV, mientras que las Tristezas de María Santísima es obra de Antonio Illanes en 1942.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Vera+Cruz: www.veracruzsevilla.org 

     Hdad. de las Penas: La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores; es ésta una corporación fundada en 1875 con residencia canónica en la iglesia parroquial de San Vicente mártir, del sevillano barrio de San Vicente, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de las Penas, obra anónima atribuible al taller de Pedro Roldán en el siglo XVII, mientras que María Santísima de los Dolores, es asimismo anónima del siglo XVIII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Penas: www.hermandaddelaspenas.es
 
     Hdad. de las Aguas: La Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe; es ésta una corporación fundada en 1750 y con residencia canónica en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de la calle Dos de Mayo, en el sevillano barrio del Arenal, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de las Aguas, obra de Antonio Illanes en 1930, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, obra de José Romero Murillo en 1944; María Santísima de Guadalupe, obra de Luis Álvarez Duarte en 1966; y Nuestra Señora del Rosario, obra anónima del siglo XVIII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Aguas: www.hermandaddelasaguas.org

     Hdad. del Museo: La Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de las Aguas; Es ésta una corporación fundada en 1575 y con residencia canónica en la Capilla del Museo, del sevillano barrio del Museo, siendo sus imágenes titulares la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo, obra de Marcos Cabrera en 1575, y María Santísima de las Aguas, obra de Cristóbal Ramos en 1772.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Museo: www.hermandaddelmuseo.org

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del Lunes Santo, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.


La Hermandad de las Aguas

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de las Aguas, de Sevilla.          
     Hoy, 14 de abril, es Lunes Santo, y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de las Aguas, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Lunes Santo.
    La Hermandad de las Aguas tiene su sede canónica en la Capilla del Rosario "del Dos de Mayo", que se encuentra en la calle Temprado, 2; mientras que la Casa de Hermandad se encuentra en la calle Pavía, 1; ambas en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo.
     La Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe; es ésta una corporación fundada en 1750 y con residencia canónica en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de la calle Dos de Mayo, en el sevillano barrio del Arenal, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de las Aguas, obra de Antonio Illanes en 1930, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, obra de José Romero Murillo en 1944; María Santísima de Guadalupe, obra de Luis Álvarez Duarte en 1966; y Nuestra Señora del Rosario, obra anónima del siglo XVIII.
     El escudo de la Hermandad estará integrado por una cruz leñosa sobre cuya cruceta montará un corazón en llamas, sangrante, cercado por corona de espinas. Sobre la parte inferior del brazo vertical de la Cruz montará un cáliz que figurará recoger las gotas de sangre que manan del Corazón. A la derecha de la Cruz, un óvalo rematado por corona real en cuyo interior figurará el anagrama de María orlado por el Santo Rosario. A la izquierda otro óvalo con igual remate, dividido en cuatro cuarteles con las Barras, Castillos, Cadenas y Leones del escudo de España, así como la Granada en la parte inferior del óvalo, montado sobre la línea que separa los cuarteles inferiores.
     Fundada en la iglesia de San Jacinto en el año 1750, fue reorganizada en el año 1891 por un grupo de devotos que se reunían para el rezo del Rosario, en la primitiva capilla de la calle Dos de Mayo, naciendo lazos de unión entre la hermandad de penitencia y la de gloria, que fue plasmada en una concordia entre ambas del año 1950.
     La Hermandad de las Aguas poseía un crucificado muy antiguo que en la actualidad se encuentra en Almagro (Ciudad Real), siendo sustituido por otra talla del escultor Antonio Illanes Rodríguez, obra ejecutada en 1930, y una dolorosa obra del escultor José Montes de Oca. El 29 de octubre de 1942, un incendio ocurrido en su altar de la Iglesia de San Jacinto, dio lugar a las perdidas de imágenes y enseres.
     Se traslada posteriormente a la Iglesia de Santiago, donde adquiere otra crucificado de Antonio Illanes (1943), que es la actual y que había sido premio nacional de escultura en Madrid en 1940. Bajo el patrocinio del Santísimo Cristo de las Aguas, están encuadrados los nadadores de Andalucía, siendo así mismo patrón de Correos y Telégrafos.
     La imagen de Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, al ser sustituido el candelero en 1990, limpiada su encarnadura, pruebas radiológicas, y el informe del restaurador, José Manuel Bonilla Cornejo en 1990, apuntan la posibilidad, de que sea la talla, la primitiva de Montes de Oca.
     El día 7 de diciembre de 1955 se trasladó desde la Iglesia de Santiago a la de San Bartolomé, en la primitiva judería de Sevilla, donde la hermandad crece en hermanos y devoción. El día 19 de febrero de 1967 es bendecida la imagen de María Santísima de Guadalupe, obra del escultor Luis Álvarez Duarte, cuando solo contaba 15 años de edad. La bendición de la imagen fue efectuada por Salvador Díaz Luque, párroco del templo, siendo uno de los padrinos el gobernador civil de la época, José Utrera Molina. El Lunes Santo del año 1969, sale por primera vez bajo palio la Virgen de Guadalupe.
     El día 4 de abril de 1977 efectuó su última salida de la iglesia de San Bartolomé, haciendo su entrada en la capilla del Rosario de la calle Dos de Mayo. Por acuerdo los cabildos generales de Las Aguas y el Rosario, se acuerda la fusión de ambas hermandades, que fue ratificado por la autoridad eclesiástica el día 12 de diciembre de 1977.
     Luce en el pecho la Virgen de Guadalupe, la Medalla de Oro de la Feria de Muestras Iberoamericana de Sevilla y del cuerpo consular de esta ciudad.
     Por su agregación a la basílica de Santa María de Guadalupe de México, recibió el título de archicofradía, según carta de agregación de fecha 20 de diciembre de 1972, firmada por Gulolerino Schulemburt Prado, ratificada por el José María Bueno Monreal. La Virgen de Guadalupe es la abogada del cáncer.
     Por ruina en su capilla del Rosario, se refugia en febrero de 1989 en la parroquia del Sagrario con todos sus Titulares, realizando las estaciones de penitencia desde la iglesia de los Terceros, gracias a la acogida de la Hermandad de la Cena.
     José Gutiérrez Mora, pro-vicario general del arzobispado, bendice la nueva capilla el sábado día 11 de abril de 1992, haciendo su entrada las imágenes en la noche del Lunes Santo 13 de abril, y la Virgen del Rosario, la mañana del Domingo de Resurrección, a hombros desde el Sagrario. La Junta de Andalucía, a través de su Dirección General de Bienes Culturales, sufragó las obras de restauración y nueva edificación de la capilla.
     El 18 de febrero de 2017, se celebra una función en la parroquia del Sagrario para celebrar el 50º aniversario de la hechura de la Virgen de Guadalupe. Durante esos días la dolorosa estuvo también expuesta en devoto besamanos en dicho templo (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
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La Hermandad de Las Aguas, al detalle:
    - Sede Canónica: Capilla del Rosario del Dos de Mayo
    - Día de Salida Procesional: Lunes Santo
    - Imágenes Titulares:  - Nuestra Señora del Rosario
                                        - Santísimo Cristo de las Aguas
                                        - Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor
                                        - María Santísima de Guadalupe
    - Otras imágenes:    - Ángel

miércoles, 2 de octubre de 2024

La imagen "Ángel", de Juan Abascal, en su hornacina y paso procesional del Santísimo Cristo de las Aguas, de la Capilla del Rosario del Dos de Mayo

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen "Ángel", de Juan Abascal, en su hornacina y paso procesional del Santísimo Cristo de las Aguas, de la Capilla del Rosario del Dos de Mayo, de Sevilla.
     Hoy, 2 de octubre, Memoria de los Santos Ángeles Custodios, que, llamados ante todo a contemplar en la gloria el rostro del Señor, han recibido también una función en favor de los hombres, de modo que con su presencia invisible, pero solícita, los asistan y aconsejen [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la imagen "Ángel", de Juan Abascal, en su hornacina y paso procesional del Santísimo Cristo de las Aguas, de la Capilla del Rosario del Dos de Mayo, de Sevilla.
    La Capilla del Rosario "del Dos de Mayo", se encuentra en la calle Temprado, 2; en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo.
     En dos sencillas hornacinas en el muro a los pies de la Capilla se encuentran dos de las imágenes que procesionan en el misterio; entrando a la derecha se halla María Magdalena, y justo enfrente de ésta se encuentra el Ángel que porta el Cáliz.
     La imagen del Ángel que figura en el misterio es una interesante obra salida de la gubia del imaginero Juan Abascal y que fue estrenada en la Semana Santa de 1962.
     En 1966 su autor le sustituyó los ojos de cristal por otros policromados y en 1989 lo restauró, modificándole la peana. Se nos presenta arrodillado, con la mirada ascendente y en actitud de recoger en un cáliz la sangre y el agua que brota del costado del Santísimo Cristo.
     Ha sido intervenido nuevamente en 2012 por los restauradores María de Gracia Sallés Silva y Fernando Trigo del Bosch, quienes consolidaron la figura estructuralmente y limpiaron la policromía, devolviéndole a la imagen su esplendor original (Hermandad de las Aguas).
     La imagen del Ángel que sostiene el cáliz que recoge la sangre y el agua que brota del costado abierto de Cristo, es una obra salida de la gubia del imaginero Juan Abascal y que fue estrenada en la Semana Santa de 1962, siendo considerada por muchos como la más interesante de todo el grupo escultórico. En 1966 su autor le sustituyó los ojos de cristal otros policromados y en 1989 lo restauró, modificándole la peana [Francisco Javier Arcos García-Rojo, en Crucificados de Sevilla, Tomo I. Ediciones Tartessos. Sevilla, 2002].
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de los Ángeles;
Los Ángeles
   El Dios uno y trino de los cristianos no está solo en su Paraíso. Como un monarca en su corte, alrededor de él hay guardianes y milicias, ministros que le sirven de intermediarios con los hombres y transmiten a éstos sus instrucciones: son los ángeles. Los espíritus del Mal contra los cuales debe luchar, se reclutan entre los ángeles rebeldes: son los demonios.
I. Orígenes orientales
   Esta concepción antropomórfica de la divinidad se tomó de las religiones orientales, principalmente del mazdeísmo persa. Como escribía muy justamente Franz Cumont: «El hombre siempre organiza el cielo a imagen de la tierra y la creencia en los mensajeros divinos ha debido desarrollarse en la época de los Aqueménidas, cuando se representaba a Dios como a una especie de gran rey sentado en un trono, rodeado por sus dignatarios y enviando constantemente a través de su vasto imperio correos encargados de transmitir sus órdenes. El reino celeste se mantuvo, incluso en la tradición cristiana, como una reproducción de la corte del rey de Persia.» La mejor prueba  de estos orígenes extranjeros es que los ángeles no han recibido un nombre hebreo como su señor Yavé, sino que se designan con el vocablo griego aggelos (anguelos), mensajero, del cual deriva el latino angelus y tienen un papel muy secundario en los Libros de Moisés donde se los llama, simplemente, hom­bres.
   En el Génesis (18:2, 19:1) se trata de tres «hombres» que vienen a predecir a Abraham el nacimiento de su hijo Isaac, de dos jóvenes alojados por Lot que le agradecen la hospitalidad haciéndole escapar del incendio de Sodoma. Un ángel solitario llega con la contraorden del sacrificio de Isaac en el último minuto, lucha con Jacob en la orilla de un vado, predice a Manoab el nacimiento de Sansón, alimenta a Elías en el desierto... Pero tales intervenciones son escasas. Será en la época del Exilio cuando los ángeles, asimilados a los querubines alados de Nínive y de Babilonia, tendrán mayor espacio en los escritos de los profetas que los representan, inconscientemente, como los servidores jerarquizados de un monarca asirio. 
   El Libro de Tobías, fuente esencial de la angelología y de la demonología hebreas, en el cual el papel principal corresponde al arcángel Rafael al que se opone el demonio Asmodeo (persa Eschma), príncipe de las tinieblas en la religión iraní, no es otra cosa que un cuento persa.
   Pero aunque la concepción de los servidores y los adversarios de Dios es persa, su representación en el arte cristiano debe más al arte griego o grecorromano que al de Persia, como lo veremos más detalladamente al estudiar la iconografía de los ángeles y los demonios.
   Sin dejar de lado el recuerdo de los toros alados de Nínive (kherubim) que obsesionaron a los profetas del Exilio, todo parece indicar que los ángeles alados del arte cristiano son sólo imitación de las Nikés griegas. La filiación iconográfica es evidente. Se la puede seguir en los bajorrelieves de ciertos sarcófagos paleocristianos, donde los ángeles que planean sosteniendo coronas triunfales tienen exactamente la misma actitud que las Victorias antiguas. Por ello es cierto que así como los angelitos proceden de los Eros niños o Cupidos paganos, sus hermanos mayores, los grandes ángeles alados, son sólo Nikés viriles.
II. Funciones de los ángeles
   Antes de estudiar la iconografía de los ángeles, anónimos e individuales, conviene precisar las funciones que tienen en el reino celestial.
   Las funciones de los ángeles son múltiples y de extrema diversidad.  En general. puede decirse que son instrumentos de la voluntad divina. Así como una herramienta es una prolongación de la mano humana, ellos prolongan y acaban por reemplazar en la iconografía a la Mano de Dios (Manus Domini).
   Pero no están sólo al servicio de la divinidad, también se ponen al servicio de los hombres. Pueden distinguirse estos dos aspectos de su actividad.
a) Los ángeles al servicio de Dios
   De acuerdo con el sentido etimológico de su nombre, los ángeles son esencialmente los mensajeros de Dios. En la religión judeocristiana tienen las mismas funciones y los mismos atributos que el dios griego Hermes, el Mercurio de los romanos. Ese papel corresponde sobre todo al arcángel Gabriel que anunciará a la Virgen María que fue elegida entre todas las mujeres para ser la madre del Salvador. Pero son ángeles anónimos los que anunciaron a Abraham el nacimiento de Isaac, quienes advirtieron a los Reyes Magos y a José los peligros a evitar, los que explicaron a las Santas Mujeres que Cristo había resucitado frente a la piedra caída que cerraba el Sepulcro vacío. 
   El papel de los mensajeros no consiste sólo en transmitir consignas, advertencias o amenazas. De las palabras pasan a la acción: uno de ellos detuvo el cuchillo de Abraham.
   Los ángeles no se limitan a llevar los mensajes de Dios. Entre ellos se recluta la corte, la milicia y el tribunal celestiales. Hay ángeles cortesanos, guerreros y justicieros. 
   Para rendir homenaje a su soberano, de acuerdo con las costumbres orientales, llevan las manos veladas en signo de respeto. Los occidentales están inspirados en la liturgia de la misa, se los concibe más bien como diáconos o niños del coro celestial, balanceando un incensario o sosteniendo un cirio en la mano, son los ángeles turiferarios y ceriferarios.
   Dios Padre no es su objeto único de adoración. Se ponen al servicio de Cristo Encarnado, hijo unigénito de su Señor, desde su nacimiento hasta su muerte en la Cruz. Anuncian su Natividad a los pastores, guían la estrella que señala a los Reyes Magos el camino de Belén. Se posan sobre el techo de paja de la cabaña para entonar el Gloria in Excelsis y ofrecen al recién nacido un concierto de voces e instrumentos. Lo siguen durante la Huida a Egipto ofreciéndole agua en una concha y dátiles, para calmar su sed y su hambre; se convierten en sus compañeros de juego sin olvidar nunca el respeto que le deben.
   Cuando Jesús llega a la edad adulta, asisten a su Bautismo y cuidan sus ropas a orillas del Jordán. No lo abandonan en la Pasión, lo reconfortan durante la agonía en el monte de los Olivos, y recogen su preciosa sangre en cálices revolando en torno a la cruz como una bandada de golondrinas quejumbrosas.
   La Madre de Cristo también tiene derecho a sus homenajes: ellos la alimentan en el Templo; la rodean gozosamente en el momento de su resurrección para elevarla al cielo donde se convertirá en su Reina; le sirven como pajes en la ceremonia de la Coronación llevando la cola de su traje sobre las nubes, y en el Paraíso forman su guardia de honor.
   A veces los pajes se transforman en caballeros, son los defensores de la ciudad celeste. Al mando del arcángel Miguel, general en jefe (archiestratega) de las milicias celestes, rompen lanzas contra los enemigos de su soberano y precipitan en el abismo a los rebeldes.
   Finalmente, son los ejecutores de la justicia divina. Un ángel expulsa del Paraíso a Adán y Eva y les prohíbe la entrada, armado de una espada flamígera. Cuando el faraón se obstina en desafiar las órdenes de Dios y se niega a liberar a los israe1itas, lo castigan ángeles exterminadores que matan a su hijo mayor y a los primogénitos de los egipcios. En el Juicio Final, los ángeles rodean a Cristo Juez y llevan como triunfos los instrumentos de su Pasión; en el arte bizantino los dos comandantes de taxiarquía, Miguel y Rafael, montan guardia a ambos lados del trono divino. Resucitan a los muertos soplando sus olifantes, introducen en el Paraíso a los elegidos y empujan a los réprobos hacia la boca del Infierno.
b) Los ángeles al servicio de los hombres
   Los hombres con derecho a la asistencia de los ángeles son, sobre todo, los profetas, mártires y santos.
   Elías en el desierto, Daniel en la fosa de los leones, son aprovisionados gracias a ellos.
   Los ángeles no sólo protegen contra las trampas y las tentaciones del demonio a los mártires, durante su vida; además, en el momento en que van a morir, aparecen en el cielo para recibir sus almas y otorgarles la corona de los elegidos. Los «cefalóforos», que después de haber sido decapitados, llevan su cabeza en las manos, están enmarcados y guiados fraternalmente por dos ángeles hasta el lugar de su sepultura. Un ángel inspirador, semejante a la Musa antigua, se ocupa del escritorio de los Evangelistas, guía la mano de San Lucas que pinta el retrato de la Virgen, dicta a San Gregorio las Homilías.
   La protección de los ángeles se extiende a los simples pecadores. Cada uno de ellos tiene su ángel guardián, o de la guarda, semejante al misterioso compañero del joven Tobías, que lo reconforta a la hora de la muerte y que conducirá su alma al Paraíso para depositarla en el seno de Abraham, si el mortal es digno de ello. En la escultura funeraria se ven ángeles que separan piadosamente la cortina del lecho mortuorio y deslizan una almohada bajo la cabeza del yacente.
   En el día del Juicio, ayudan a los muertos a salir de sus tumbas y transportan a los justos en sus brazos fraternales.
   Tales son las principales funciones de los ángeles, vínculos entre un Dios eterno, inaccesible e invisible, y los hombres efímeros. Van y vienen del cielo a la tierra, suben y bajan la escala celeste de la visión de Jacob. «Videbitis coelos apertos et angelos Dei ascendentes et descendentes.» Mas por multiforme que resulte su actividad, no debe creerse que el arte cristiano los represente siempre activos en el cumplimiento de sus trabajos de mensajeros, guerreros, justicieros ... Las iglesias están pobladas de innumerables ángeles adoradores y no actores, cuya función es puramente contemplativa.
III. Iconografía de los ángeles en general
   Si la representación de la Trinidad tal como la definen los teólogos presenta a los artistas dificultades insuperables, la figuración de los ángeles plantea problemas de solución igualmente ardua.
   La imprecisión de los relatos de la Biblia no sirve para guiar la imaginación de pintores y escultores. En cuanto a las visiones proféticas o apocalípticas, son tan amorfas y a veces tan monstruosas que parecen desafiar toda transposición plástica.
   El problema es tanto más insoluble por cuanto los ángeles son por definición puros espíritus (pneumata). Al ser incorporales (asomatoi), serán en consecuencia invisibles ¿Cómo dar un cuerpo a lo que no es más que un soplo? Es como si se pretendiera representar el viento o la tormenta.
   El realista Gustave Courbet, burlándose de Delacroix, que había pintado ángelitos en una capilla de Saint-Sulpice, decía con sorna: «Antes de pintar ángeles esperaría que me los mostrasen.» Los maestros anteriores no habían visto más que él; pero ello no les impidió pintarlos a montones ¿De qué forma los encarnaron?
a) El sexo de los ángeles

   Hemos visto que los primeros artistas cristianos habían salido bien del paso representando ángeles según el modelo de las Victorias paganas. La copia no es del todo exacta, puesto que la Niké griega es una figura femenina a diferencia de los ángeles que hasta el final de la Edad Media serían siempre de sexo masculino.
   Los ángeles mancebos representa n el tipo más antiguo.
   La Biblia los describe en sus misiones terrestres como bellos adolescentes capaces de excitar los deseos culpables de los sodomitas que insisten a Lot para que se los entregue. Virilidad y juventud: tal es la imagen que se construyó. Se los represen­ta imberbes (los ángeles barbudos son la excepción) y casi siempre rubios; la idea de belleza está con frecuencia asociada con los cabellos dorados.
   Los ángeles mujeres, inspirados sin duda por el sueño de una belleza aún más perfecta que la de los efebos, o tal vez porque la larga túnica blanca que visten habitualmente evoca una vestidura femenina, aparecieron en el siglo XV. Se dice que el pintor italiano Giovanni di San Giovanni escandalizó a sus contemporáneos introduciendo por primera vez ángeles femeninos en una gloria que rodea a la Virgen. Este tipo sensual hizo fortuna en el arte barroco: Correggio, Bernini y más tarde Goya, que hace planear Majas aladas bajo la cúpula de San Antonio de la Florida, han extraído de este motivo obras maestras más seductoras que edificantes.
   En cuanto a los ángeles niños, tienen un origen más remoto. Quizá hayan nacido, como los tres escolares de la leyenda de San Nicolás, de una falsa interpretación de las imágenes, en las cuales, de acuerdo con la reglas de la jerarquía espiritual, estaban representados en pequeño tamaño junto a un Dios gigantesco. La costumbre de representar las almas de los muertos en forma de niños recién nacidos también pudo contribuir a su proliferación. El tema parece ausente en el arte bizantino, pero se lo ve aparecer en Francia a partir de finales del siglo XII, en el dintel del pórtico de Senlis, donde retozan alegremente alrededor de la Virgen resucitada.
   El arte italiano del Quattrocento se apoderó de este gracioso tema, cuyos modelos encontraba en los genios antiguos del arte romano, y se entusiasmó con él. El carácter pagano de estas representaciones está muy marcado. Los deliciosos «putti» que Giovanni Bellini, y después Rafael y Correggio han situado sobre los altares en los cuadros de santidad, en verdad no son sino Eros niños, Cupidos bautizados, apenas rociados por una gota de agua bendita.
   A partir del Renacimiento y en el arte de tema religioso del siglo XVIII, esos angelitos están a veces reducidos a cabezas aladas. Se ha querido ver en ello una reminiscencia de los abanicos litúrgicos o flabelos, cuyas decoraciones muy reducidas por falta de espacio sólo comportan, habitualmente, cabezas de serafines. Es lo que Molanus llama ángeles in imperfecta forma. Éste recomienda la fórmula como la más apropiada a los seres inmateriales. Una cabeza y alas bastan para simbolizar sus caracteres esenciales: la inteligencia y la velocidad de los movimientos. Desde el punto de vista estético no es una creación muy feliz, pero sí el medio más simple y probablemente el único que permite evocar espíritus alados.
b) La vestimenta
   Los angelitos pueden permitirse estar desnudos sin indecencia. Y así los representa Giotto en sus frescos de la Arena (anfiteatro). Los ángeles adolescentes o adultos sólo llevan desnudos los pies, como Cristo y los Apóstoles. Aunque la desnudez sea a veces más casta que ciertas vestiduras, el cristianismo medieval la considera vergonzosa, una humillación, y la reserva a los demonios y a los réprobos.
   Puesto que irradian luz divina y que su pureza es inmaculada, el arte cristiano primitivo los representa vestidos con una larga túnica blanca (stolis amicti candidis, in vestibus albis). Esta túnica de blancura nívea con la que se cubría a los catecúmenos, tiene el mismo significado simbólico que el alba cándida de los sacerdotes. Para resaltar su dignidad se les confiere a veces una toga laticlavia que los asemeja a los senadores romanos.
   El arte bizantino, heredero de esta tradición, se complace en revestir a los ángeles de ropas fastuosas que eran de rigor en las ceremonias de la corte imperial. Como los grandes dignatarios que rodeaban al basileus (emperador bizantino), llevan lorum, botas ligeras de piel púrpura: convertidos en chambelanes celestiales, tienen como insignia la larga vara rematada en bola que enarbolaban los ostiarios del palacio imperial.
   Occidente adopta otras fórmulas que además varían con las modas en el vestir. Los ángeles a veces llevan una simple túnica fruncida y ceñida a la cintura por un cordón, y sobre la frente una delgada diadema rematada en una cruz o una estrella. Pero a partir del siglo XIII, por la influencia del drama litúrgico o auto sacramental, en el cual el papel de los ángeles era representado por diáconos, se extendió la costumbre de conferirles vestiduras sacerdotales (priesterliche Gewandung) que reemplazaron el traje de corte bizantina (byzantinische Hof tracht). Así como Dios Padre lleva la tiara y el palio del papa, los ángeles están cubiertos por una capa eclesiástica, y sobre todo, a causa de su juventud, por una dalmática de diácono con pasamanería, sujeta al pecho por un broche de orfebrería. Con esta pompa los representó Jan Van Eyck en los postigos del políptico de Gante, y Gérard David en El Bautismo de Cristo del Museo de Brujas.
   Hacia finales de la Edad Media proliferaron los ángeles emplumados como pájaros (gefiederte Engel), o más exactamente revestidos por una malla de plumas que sin duda se tomó en préstamo del guardarropas  teatral de los autos sacramentales. La escultura del siglo XV y principios del XVI ofrece numerosos ejemplos, desde el Pozo de Moisés de Sluter y los retablos de Riemenschneider, hasta la capilla de Enrique VII en Westminster.
c) Las alas y el problema del vuelo
   La característica esencial de los ángeles son las alas, atributo del mensajero celeste que comparten con su colega olímpico, el dios griego Hermes, mensajero y furriel de Zeus.
   Contrariamente a lo que pueda suponerse, los ángeles no siempre han llevado alas. El Antiguo Testamento no las menciona. En el Sueño de Jacob los ángeles necesitan una escala para bajar del cielo y volver a subir, por lo tanto no tienen alas para volar. La idea de ángeles planeando o volando sólo está probada en el judaísmo tardío (I Cron. 21).
   De hecho, el arte cristiano comenzó por representar a los ángeles en forma de hombres jóvenes ápteros. En los mosaicos de Santa María la Mayor todavía están representados sin alas. Es sólo en el siglo IV, en el mosaico del ábside de Santa Pudencia, donde vemos por primera vez un ángel alado, y aun a título de símbolo del evangelista San Mateo.
   Las visiones proféticas de los serafines y querubines polípteros inspirados por la vista de los kerubim babilonios, la imitación de las Victorias y de los genios alados del arte grecorromano,  bastan para dar cuenta de la generalización de este atributo que convenía particularmente a los mensajeros celestiales. El texto de Tertuliano no es el punto de partida de esta innovación iconográfica: él se limitó a registrarla.
   Rígidas como hojas de guadaña o cruzadas como tijeras, las alas de los ángeles resultan visiblemente insuficientes para transportarlos. Es sobre todo el signo, el em­blema del vuelo, antes que un órgano adaptado a su función. Cuando los imagineros carecen de espacio no vacilan en representar un ala desplegada y la otra replegada.
   Con frecuencia son del mismo color que los vestidos que parecen prolongar. Pero para darles más esplendor a estos pájaros del Paraíso que Dante denomina poéticamente los pájaros de Dios (uccelli di Dio), los pintores de la Edad Media se complacen en fijar a los hombros de los ángeles alas multicolores: rojas, azules, doradas, irisadas, oceladas como plumas de pavo real. En las esculturas medievales las alas de los ángeles, generalmente, son doradas.
   ¿Cómo sugerir el vuelo? Este problema, infinitamente más difícil que el de la representación de la marcha o la carrera, en principio fue eludido, o, para decirlo mejor, escamoteado, por los artistas novatos que al no poder resolverlo de una manera satisfactoria se evadieron distrayendo a los espectadores con cortinas de nubes o torbellinos de paños flotantes.
   En el siglo XVI, gracias a los progresos del escorzo, es decir, de la perspectiva aplicada a la figura, los artistas italianos pudieron abordarlo francamente. Para sugerir el vuelo planeado o el aterrizaje en inmersión, se inspiraron en los movimientos de la natación. Los ángeles atraviesan el cielo como los nadadores hienden las olas; descienden verticalmente hacia la tierra como el submarinista se echa de cabeza en el agua. La posición intermedia de las alas invita a la imaginación del espectador a proseguir el movimiento comenzado.
   El arte italiano del alto Renacimiento y de la época barroca consiguió crear la ilusión del vuelo gracias a los escorzos audaces; pero el problema científico, una vez resuelto, se convierte con excesiva frecuencia en lo esencial, a expensas del significado espiritual. La Anunciación, convertida en una ecuación, ya sólo sirve a los virtuosos para exhibir sus conocimientos de mecánica y dinámica. 
   A pesar de la unidad fundamental del arte cristiano, especialmente en la Edad Media, es posible preguntarse si los diferentes países, las diferentes escuelas, no han impreso una marca particular en este tema pancristiano ¿Pueden distinguirse los ángeles italianos de los franceses, alemanes e ingleses? Yo creo que en cierta me­dida puede responderse que sí.
   En Italia, a partir del Quattrocento, después del misticismo de Fra Angélico de cuyos ángeles espiritualizados podría decirse que no tienen cuerpo, prevalece un tipo de ángeles carnales de carácter ingenua o cínicamente pagano.
   Los putti músicos, auténticos niños prodigio que en los cuadros de Bellini tocan el laúd a los pies de la Virgen, tienen la gracia regordeta de la infancia; pero una gracia del todo humana. Los ángeles bailarines de Donatello, que se arremolinan sobre el parapeto del antiguo coro de la catedral de Florencia, son pequeños sátiros desatados. En el siglo XVI, Correggio va todavía más lejos por este camino. Para este voluptuoso artista, los ángeles no son más que Ganímedes de equívoca belleza, a menos que los presente como diablillos traviesos que se permiten toda clase de bromas: el ángel de San Mateo abre las fauces del león bonachón de San Marcos, otro se apodera del casco de San Jorge para tocar la cabeza de un compañero, un tercero olisca como un experto la fragancia del pote de perfume de la Magdalena.
   El arte de los Países Bajos es más respetuoso. Los ángeles de Van Eyck y de Memling ofician gravemente con vestiduras litúrgicas de diáconos.
   En Alemania, especialmente en los grabados litúrgicos de Durero, se observa la búsqueda de la expresión a expensas de la belleza formal.
   Los ángeles tienen amplio espacio en la escultura inglesa de la Edad Media que ha sentido verdadera pasión por ellos, no sólo porque sus alas desplegadas decoran maravillosamente las enjutas triangulares de las arcadas, sino además, porque según un muy popular juego de palabras, Inglaterra se jactaba de ser el país de los angles (Engel-land), es decir, de los ángeles.
   En cuanto a los ángeles franceses, los más exquisitos de los cuales son los del pórtico de Senlis, el Ángel de la sonrisa de Reims y los ángeles irisados del tríptico de Moulins, se distinguen entre todos por su gracia sonriente.
IV. Las jerarquías angélicas
   Los ángeles no son todos iguales. Además de estar especializados también están jerarquizados, como los servidores de los monarcas orientales. Existe, para em­plear una expresión rusa derivada del ceremonial bizantino, una Tchin celeste que comporta numerosos Órdenes, dispuestos de acuerdo con un inmutable protocolo.
   San Pablo habla sólo de cinco jerarquías angélicas. Fue el Seudo Dionisio Areopagita quien, en su tratado De la Jerarquía Celeste, fijó el número en nueve. Dicho tratado, introducido en Occidente por el papa San Gregorio Magno, fue traducido al latín hacia 870 por Juan Escoto Eriugena. La doctrina fue consagrada por la autoridad de Santo Tomás de Aquino y de Dante, que reserva un sitio a San Dionisio Aeropagita en su Paraíso. Bertoldo de Ratisbona sostiene que en los orígenes había diez jerarquías, pero una de ellas se habría  unido a Lucifer, por lo tanto su cuenta concuerda con la de Dionisio Areopagita.
   Desde entonces, teólogos y artistas admiten que los ángeles están divididos en nueve jerarquías, que agrupadas forman tres Órdenes. El primer Orden incluye a los Serafines, los Querubines y los Tronos; el segundo a las Dominaciones, las Virtudes y las Potestades; El tercero a los Principados, los Arcángeles y los Ángeles.
   Según la letanía de Loreto, la Virgen es la reina de las nueve jerarquías de los ángeles.
   Este tema de origen bizantino que decora sobre todo la mesa del monasterio de Chilandari, en el monte Athos, se volvió frecuente en el arte occidental a partir del siglo XII.
   Se lo encuentra dos veces en Chartres, en las arquivoltas del pórtico meridio­nal, en torno al Cristo del Juicio Final, y en la parte superior de la vidriera de Saint Apollinaire. En el siglo XIV vuelve a encontrárselo en la Sainte Chapelle de Vincennes, y en el XV en la catedral de Cahors.
   El arte italiano no lo ha ignorado, como lo demuestran los mosaicos de la cúpula del baptisterio de Florencia, las esculturas del arca de San Pedro Mártir en San Eustorgio de Milán (1339) y las del arca de San Agustín en San Pietro in Ciel d 'Oro de Pavía (1380).
   El retablo del artista primitivo catalán Luis Borrassà, en la catedral de Amberes, no es anterior al siglo XV.
   En Inglaterra, citemos las vidrieras del Priorato de Great Malvern (Worcestershire), y en Austria, un  ciclo muy original pintado hacia 1435 para la iglesia de los Carmelitas de Viena, que estaba dedicado a  las nueve jerarquías de los ángeles (Museo de la abadía de Klosterneuburg) donde la Virgen se encuentra en el centro de cada jerarquía angélica. Para presidir la de las Dominaciones, está acorazada de pies a cabeza como una Juana de Arco.
   Dicho tema se vuelve infrecuente después de la Contrarreforma. No obstante, monseñor Abelly, obispo de Rodez, encargó a Louis Licherie, en el siglo XVII, un cuadro que representa a las nueve jerarquías celestes, a cuyo culto era particularmente adepto (Igl. de S. Étienne-du-Mont, París). En Viena vuelven a encontrarse en 1679 las nueve jerarquías angélicas escalonadas sobre la columna votiva de la Trinidad, levantada sobre la plaza de Graben por Ludovico Bumacini.
   Las jerarquías de los ángeles se insertan en el sistema de los astros. En el Liber Scivias de Santa Hildegarda, las jerarquías agrupadas bajo las arcadas enmarcan la figura de Cristo en su gloria. En el ejemplar de Wiesbaden (siglo XIII), los ángeles mueven las alas alrededor de un disco luminoso, de brillo deslumbrante, que re­presenta a Dios.
   La descripción de Dante en el Paraíso (canto XXVIII) es sólo la transcripción poética de estas miniaturas.
Serafines y Querubines
   Los querubines y los serafines son las dos clases más altas de ángeles de la jerarquía celestial. No son, hablando estrictamente, ángeles en el sentido etimológico de mensajeros, puesto que se mantienen siempre alrededor del trono de Dios, a menos que vigilen el símbolo de éste, el Arca de la Alianza. Son genios toma­dos en préstamo de la mitología babilónica, que personifican la luz cegadora de los relámpagos en un cielo de tormenta. E igual que las nubes ocultan la morada de la divinidad, sus alas replegadas forman la tapa protectora del Arca santa. Serafines y Querubines se diferencian por el número de las alas. Los serafines se caracterizan por seis alas oceladas (son hexápteros), mientras que los querubines sólo tienen cuatro. La fuente de esta iconografía es una visión de Isaías (6: 2): «Alrededor del solio estaban los serafines, cada uno de ellos tenía seis alas: con dos cubrían su rostro, con dos cubrían los pies y con dos volaban.»
   Esta visión de Isaías se explica por las estelas hititas que representan diosas hexápteras del tipo de aquellas que M. von Oppenheim descubrió en Tell Halaf, en Mesopotamia.
   Los serafines decoran con frecuencia los abanicos litúrgicos o flabelos que en Oriente llevan justamente el nombre griego «hexaptériga». Uno de los más bellos ejemplos es el flabelo del tesoro de Stuma (siglo XVI) del museo de Estambul. Esas dos clases de ángeles se distinguen además por su color: los serafines son rojos como el fuego, los querubines azules como el cielo.
   En Occidente, tienen un papel en la decoración de las iglesias romanas: arquivoltas de Saint Révérin (Nièvre), tímpanos de Perrecy les Forges y de Notre Dame du Port en Clermont. En el siglo XVIII, decoran una de las arquivoltas de la portada del Juicio final, en la catedral de Bourges. El tímpano de Semur-en­ Brionnais, donde Cristo aparece entre los cuatro animales del Tetramorfos y dos serafines, ofrece una amalgama de las visiones de Ezequiel e Isaías.
   Agreguemos que un serafín convertido en crucifijo alado aparece en la estigmatización de San Francisco de Asís.
Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades y Principados
   Los Tronos son las ruedas del carro de Dios. Tienen forma de ruedas ceñidas y aladas, sembradas de ojos, según la Guía de la Pintura.
   Los atributos de los otras jerarquías angélicas son más vagos y variables.
   Las Dominaciones portan el cetro y la corona, salvo que lleven casco y empuñen una espada. Las Virtudes llevan un libro. Los Principados están vestidos ya como guerreros, ya como diáconos, y llevan una rama de lis.
   Los Arcángeles luchan contra los demonios; los Ángeles, simples soldados del ejército celeste, llevan antorchas o incensarios (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen "Ángel", de Juan Abascal, en su hornacina y paso procesional del Santísimo Cristo de las Aguas, de la Capilla del Rosario del Dos de Mayo, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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