Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Real. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Real. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de noviembre de 2025

El sitio arqueológico Camino Real, en La Roda de Andalucía (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Camino Real, en La Roda de Andalucía (Sevilla)
      En superficie restos de tegulae, ladrillos, imbrices, cerámica común, terra sigillata hispánica que podrían corresponder a una villa de producción agrícola (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).    
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Camino Real, en La Roda de Andalucía (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de La Roda de Andalucía (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

domingo, 2 de febrero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de la Purísima Concepción, Real Posada - Casa de Postas, y Palacio de la Intendencia - Ayuntamiento) de la localidad de La Carlota, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Purísima Concepción, Real Posada - Casa de Postas, y Palacio de la Intendencia - Ayuntamiento) de la localidad de La Carlota, en la provincia de Córdoba.
     Su nombre homenajea a su fundador, Carlos III. Fiel reflejo de la Ilustración racionalista es la trama urbana. La Carlota homenajea en el nombre a su fundador, Carlos III. Fiel reflejo de la Ilustración racionalista que inspiró su creación es la trama urbana, de cuadriculado trazado y calles rectas en las que aún perviven austeras casas fundacionales, habitadas hace dos siglos por colonos centroeuropeos que atraídos por la fama legendaria de Andalucía, vinieron a transformar estas tierras estériles y desiertos en pueblos laboriosos.
     Villa situada al oeste de la provincia, junto a la autovía.
     Distancia a Córdoba: 30 Km.
     Altitud: 228 m.
     Extensión: 80 Km2
     Habitantes: 11.906.
     Gentilicio: Carloteños.
     La Carlota es una de las Nuevas Poblaciones creadas por Carlos III en el antiguo desierto de La Parrilla, con las que se pretendía repoblar zonas deshabitadas, mejorar la producción agrícola y proteger el camino real de Madrid a Cádiz. Como el resto de estos núcleos, se rigió por el Fuero de Población promulgado en 1767, que establecía en La Carlota la Subdelegación de la Intendencia. En el verano de 1768 comienzan a llegar a La Parrilla colonos procedentes de Francia, Alemania, Suiza, Italia y otros países europeos, a los que se unirán algunas familias españolas «para que sirvieran a los extranjeros de ejemplo en el arte de cultivar la tierra y les enseñaran el idioma», según M. I. García Cano. El fuero fue derogado en 1835 (Diputación Provincial de Córdoba).
     Su relieve es en general llano, existiendo sin embargo un notable micro-relieve de lomas continuas con pendientes de cierta importancia. La altitud aumenta de forma más o menos uniforme de Noroeste a Sureste, existiendo un desnivel aproximado de 140 metros. El núcleo urbano asentado en terrenos que responden a una organización agrícola del territorio, sobre una superficie sensiblemente horizontal, con ligerísimas ondulaciones en su mitad sur, bordeando hacia el norte una zona de desniveles más fuertes, al descenderse una de las terrazas que llevan hacia el Valle del Guadalquivir. 
     Su trama urbana responde a un modelo de urbanismo planificado. Consiste en una retícula formada por la intersección de dos series de líneas perpendiculares no condicionadas por las características del terreno en él que se realiza el asentamiento, donde se ha significado las prioridades en las funciones de tipo público. Junto a ello su morfología urbana responde a un desarrollo longitudinal a lo largo de la carretera (Avda.. Carlos III), a la ubicación dispersa de los edificios públicos principales y a la formación de manzanas rectangulares, con su lado mayor paralelo a la carretera. 
     El parcelario inicial sobre las manzanas residenciales está dispuesto de una forma jerarquizada. Las parcelas mantienen un mismo fondo y las que ocupan una zona periférica son de menor fachada. Sobre el eje Carlos III, Plaza de la Iglesia y en los alrededores del Ayuntamiento se dan las parcelas de mayor anchura, correspondiéndose con las casas principales. 
     Las parcelas ocupadas por los edificios importantes se introducen en el parcelario residencial sin problemas. Dentro del núcleo urbano de La Carlota podemos distinguir zonas relativamente homogéneas, las cuales permiten un análisis individualizado de sus características propias y de la función que cumplen en el conjunto.
     El Casco Antiguo, asentamiento originario de La Carlota, de uso fundamentalmente residencial compatible desde origen y compatibilizado después con otros usos. Conserva su tipología de núcleo carolino con una estructura de de alto valor histórico y arquitectónico. Geográficamente ocupa el extremo Noroeste y tiende a crecer hacia el Sureste, estando contenido su crecimiento por la barrera natural de la vaguada.
     La zona Sur constituye la primera expansión natural del Casco primitivo. Es una zona eminentemente residencial que se ha desarrollado sin ninguna lógica urbana ni planificación, con grandes problemas de infraestructura y un exceso de densificación. 
     La zona Oeste el Casco se ha extendido siguiendo la carretera en dirección a Sevilla, a partir de la Rotonda se han continuado los procesos edificatorios, primero en forma lineal a lo largo de la vía y posteriormente en profundidad.
     La zona Industrial está situada al Suroeste del núcleo, presentando unas pobres características desde el punto de vista urbanístico. La zona de nueva expansión se localiza al Noroeste del núcleo. Se tiende a la revalorización del núcleo primitivo y a localizar en la periferia las viviendas de baja renta. 
     Sobre el parcelario primitivo se construyeron idénticas viviendas. El tipo de casa es igual que él de las zonas rurales. La vivienda más elemental posee una planta y un solo cuerpo rectangular cerrando la fachada, con cubierta a dos aguas, una hacia la calle y otra hacia el patio. La parte trasera de la parcela es un espacio libre o patio que en algunos casos llega hasta el fondo. Normalmente aparece un segundo cuerpo paralelo al primero que deja el patio, ahora de dimensiones similares al cuerpo edificado, en el centro; y cuando la profundidad es suficiente, aparece otro patio detrás. 
     Esta segunda edificación suele realizarse con una crujía mas estrecha que la de fachada. La función de este cuerpo, dividido en dos o más dependencias, era la de servir de cuadra o pajar. La primera edificación permite, por su anchura, la existencia de piezas que dan a fachada y patio, separándose con tabiques que llegan hasta la altura máxima de los muros, dejando libre el espacio que corresponde a la cubierta a dos aguas. Salvo las edificaciones que corresponden a las parcelas más estrechas, la composición de fachada es simétrica. En las viviendas de dos plantas, la planta alta suele ser un soberado. En ellas la fachada está compuesta por puerta central y ventana superior a eje con ella y dos ventanas, una a cada lado de la puerta. Cuando la planta alta es habitable, aparecen ventanas en la misma disposición que los huecos de abajo, o con balcón en el centro. 
     La vivienda tipo descrita, al construirse uniformemente, dibujaba las manzanas delimitadas por una edificación continua, de gran entidad en su conjunto y que encerraban en su interior un damero menudo de espacios libres y construidos; pero en la actualidad se aprecia las numerosas sustituciones que han sufrido. Señalar también que en la Carlota no existen casas importantes, y salvo la diferencia de anchura de la fachada, que no pasa de algo más del doble, no se da ninguna otra diferenciación.
     La fachada verdadera de la ciudad es la que se muestra hacia la carretera N-IV a ambos márgenes, conservando buena parte de las características de la población original, aunque con el crecimiento posterior se ha perdido toda la dignidad que tenía la fachada del Casco. La ciudad nace para abrigar una vía de comunicación que es a la vez su eje, y esto explica ese verterse en ella las fachadas de sus principales edificios y la ordenación general de la trama. Posteriormente la ciudad se desbordó e invadió desordenadamente el entorno. La nueva edificación ha crecido despreciando la ordenada ciudad y sobre el propio Casco Antiguo, hiriendo gravemente su armonía (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El surgimiento de esta población se halla ligado a la gran empresa de colonización ordenada por Carlos III y llevada a cabo por el asistente Pablo de Olavide en 1767, con el fin de mejorar la red de comunicaciones  aumentar las riquezas del país. La Carlota, llamada así en homenaje al monarca, se convirtió en la capital de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y en sede de la Subdelegación de la Intendencia que dirigía el asistente. En 1835, superados todos los problemas, la villa consiguió el régimen municipal (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La ciudad se alza junto a la autovía Madrid-Sevilla, en un altozano desde el que se dominan las pardas tierras de la campiña.
Historia
     La Carlota aparece en la historia a partir del año 1767, merced a los esfuerzos que por la modernización del país llevaron a cabo Campomanes y Olavide, con el buen rey Carlos III a la cabeza.
     Su fundación se realizó en lo que entonces era el desierto de La Parrilla, lugar inhóspito, infestado de bandoleros que asaltaban las diligencias que, desde Cádiz, transportaban a Madrid el oro de América.
     Las tierras se repoblaron, sobre todo, con colonos centroeuropeos, fundamentalmente alemanes y suizos. Todavía hoy siguen encontrándose en abundancia apellidos como Wals, Folk o Herzog.
     La repoblación resolvió el problema del bandolerismo al tiempo que supuso la puesta en cultivo de una gran cantidad de excelentes tierras que se encontraban sin explotar.
Gastronomía
     Se hacen buenos embutidos y muy especialmente chorizo, cuyos ingredientes, ade­más de la carne de cerdo, son el ajo, la sal, el pimentón y, aquí, el perejil, el vino y la pimienta. En repostería son tradicionales las rosquillas del Santo, que tienen forma de ocho y se comen en la fiesta de San Blas, el 3 de febrero.
Artesanía
     La escasa tradición artesana se encuentra en la actualidad prácticamente perdida. Se fabrican aún ladrillos de barro cocido que se vienen empleando en fachadas a las que se pretende dar un aspecto rústico. Algunos particulares confeccionan con varetas de olivo artículos de uso cotidiano, tales como cestas, canastos, etc.
Fiestas
     El 15 de mayo se celebra la romería de San Isidro, cuyo destino es la aldea de Las Pine­das. Del 13 al 17 de septiembre tienen lugar las festividades en honor del Cristo de la Misericordia.
VISITA
     Partida en dos hasta hace muy poco tiempo por la N IV, la ciudad es un buen ejemplo de población carolina, con calles en cuadrícula de gran regularidad.
     En el margen derecho de la carretera, dirección Sevilla, hoy avenida de Carlos III, se encuentra el palacio de la Intendencia, desde el que se repartían los aperos y vituallas indispensables a los primeros colonos. Es un bello edificio civil, de estilo barroco y con hermosa fachada de ladrillo, en el que actualmente se ubica el Ayuntamiento.
     Enfrente, al otro lado de la avenida, se halla la Casa de Postas, utilizada en la actualidad para viviendas particulares que mantienen en un lamentable estado su espléndida fachada también de ladrillo.
     A la espalda del palacio de Intendencia, aun­que un poco más abajo, en la plaza de la Igle­sia, se levanta la iglesia de la Inmaculada, templo barroco de tres naves, cuya construc­ción fue dirigida por arquitectos militares. Sobresale en su conjunto los dos campanarios y el espacioso atrio con tres arcos de medio punto y grandes cancelas de hierro (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de la Purísima Concepción.-

     El edificio se construyó entre 1769 y 1779 bajo la dirección de ingenieros militares. En el exterior se aprecian las esculturas de San Pedro y San Pablo, realizadas en 1968 por Miguel Arjona para los nichos situados en las enjutas del pórtico. Tiene tres naves, la central cubierta por bóveda de cañón y las laterales por arista. El presbiterio está cubierto por cúpula y flanqueado por dos capillas; en el arco toral se ve un escudo de Carlos III.
     El retablo mayor es de la segunda mitad del siglo XVIII, procedente de la Catedral de Córdoba; el ático aloja una pintura de la Transfiguración del Señor y el nicho central, la imagen de la titular, de escuela sevillana de mediados del XVIII. En 2004 se ha rodeado el retablo con una cenefa pintada con escenas alusivas a María, obra de Jorge Montero López. A la izquierda del presbiterio se encuentra la capilla de Nuestra Señora del Rosario; tiene retablo de mármol de finales del siglo XVIII, de un solo cuerpo y remate, con la imagen de la titular. El Yacente es obra de Enrique Ruiz Flores, de 2004. En la capilla derecha, que es la bautismal, está la Entrada en Jerusalén, de serie, y María Santísima de Nazaret.
     En el primer tramo de las naves laterales se sitúan dos retablos gemelos de jaspe, de finales del siglo XVII, uno con Nuestra Señora de los Dolores, imagen de candelero de comienzos del XIX, y otro con talla de San José con el Niño, de mediados del siglo XVIII.
     En la nave derecha está el retablo del Cristo de la Misericordia, que el mayor primitivo, construido en piedra a finales del siglo XVIII. Cobija la imagen del hermoso crucificado jesuítico de hacia 1700, restaurada por Salvador Guzmán en 1995. Hay otras imágenes devocionales y una talla de San Antonio con el Niño de mediados del siglo XVIII, restaurada por Miguel Arjona. Entre las piezas de orfebrería que conserva la parroquia destacan una custodia de mano de Bernabé García de los Reyes, un juego de coronas de María y el Niño, cetro y media luna de Damián de Castro y un cáliz de Manuel Repiso, del XVIII, así como varias obras de principios del siglo XIX, con marcas de Manuel de Aguilar y Juan Heller (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Se inscribe en planta dentro de un rectángulo, bastante ancho respecto a su longitud. En él se forman las tres naves, más amplia la central, al fondo de la cual aparece el presbiterio, flanqueado por dos capillas que corresponden a las cabeceras de las naves laterales. Las naves se marcan en alzados por arcadas de medio punto sobre columnas con pedestales.
     Como cubiertas se emplean bóvedas de medio cañón con lunetos para la nave central y a menor altura bóvedas de arista para las laterales.
     El presbiterio recibe una original cubierta, al surgir del centro de una bóveda de medio cañón, una cupulita con fajas radiales y vanos cuadrilobulados, que parte de una quebrada cornisa.
     La fachada se compone de pórtico y de dos torres gemelas sobre él.
     El pórtico consta de tres arcos de medio punto sobre pilares, cuyo ornato se reduce a unos moldurajes mixtilíneos de ladrillo. Sus enjutas son aprovechadas para una hornacina igualmente de ladrillo que hoy albergan esculturas de San Pedro y San Pablo, y bajo ellas se alzan columnas de piedra.
     Protege el pórtico una sencilla portada de vano mixtilíneo. Su composición presenta pilastrones laterales, en los que monta un friso y ventana de remate. A ambos lados de ella se abren ventanas con repisas aveneradas.
     Las torres emergen del pórtico. En realidad se reducen a unos cuerpos de campanas cúbicos y a otros cuerpos octogonales menores en forma de templetes.
     A las esquinas se adosan aletones de recortado perfil (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Domina la plaza de la Iglesia la parroquia de la Inmaculada Concepción, erigida entre 1769 y 1779, cuya realización atribuye J. Rivas a maestros de la cercana Ecija o su comarca.
     Se trata de un templo de tres cortas naves separadas por arcos de medio punto sustentados por columnas.
     Al igual que otros templos de las Nuevas Poblaciones, los mejores retablos e imágenes proceden de iglesias de Jesuitas que Carlos III mandó trasladar después de expulsar a la orden; este origen atribuye A. Aroca a los tres altares de mármoles dedicados a la Dolorosa, la Virgen del Rosario y San José.
     El retablo mayor es de la segunda mitad del XVIII y procede de la Catedral de Córdoba.
     La fachada de la parroquia no se parece a ningún otro templo: está precedida de un pórtico abierto por tres arcos de ladrillo, mientras que del tejado emergen dos torres gemelas del mismo material (Diputación Provincial de Córdoba).

Real Posada - Casa de Postas.-

     El edificio de la Real Posada de La Carlota (Córdoba), en el que se adoptan soluciones compositivas neoclásicas en conjunción con elementos de tradición barroca, fue concebido para el servicio de viajeros y comerciantes y los animales necesarios para la carga y transporte de mercancías. En consecuencia, es una construcción de gran amplitud, racionalmente organizada y funcional aunque con prestancia y calidad de ejecución como requería una fundación real en uno de los núcleos de nueva población que pretendía ser modelo para la creación de una sociedad agraria generadora de renovación y avance económico.
     Se erigió en dos fases constructivas. El ala izquierda, desde la portada de la fachada principal, se concluyó en 1769 y su uso era de fonda; a fines del siglo XVIII se sumó el ala derecha destinada a estabulación y almacenaje. Ambas zonas se fusionan y armonizan, a pesar de su distinta distribución interior y las variantes formales del exterior, conformando un gran conjunto de planta rectangular, originariamente exento. 
     En este edificio se manifiesta un cierto aire mudéjar unido a las tradiciones románticas. Exteriormente se nos ofrece una fábrica de ladrillo visto, de dos plantas de altura, con vanos rectangulares en la baja, balcones con arcos en la alta y cornisa con apoyo de ménsulas bajo el tejado. En el centro de la fachada principal, la portada es un cuerpo de mayor elevación, que se abre, en la planta baja, por un gran arco carpanel con la rosca ligeramente rehundida flanqueado por pilastras con baquetones. Un entablamento con friso liso y cornisa con flete denticulado sirve de apoyo a la planta alta donde su sitúa un balcón. Traspasada la portada principal se abre un patio alargado que conecta con la portada trasera, ésta de sencillo arquitrabe de fábrica de ladrillo, con ventana superior originariamente abocinada y rematada en arco rebajado. 
     Interiormente, en el ala izquierda se distinguen los espacios destinados a fonda, que se distribuyen en torno a un patio cuadrangular, de los destinados a estabulación y almacenamiento, con doble patio y una gran nave con un eje intermedio formado una secuencia de arcos de medio punto que descansan sobre pilares que se disponen en paralelo a la fachada principal, lateral y trasera. 
     El edificio ha sufrido una serie de transformaciones tanto en la planta como en el alzado. Estas transformaciones, que no responden en absoluto a un plan unitario, se manifiestan asimismo en el encalado de determinadas zonas de la fachada, mientras que el resto conserva el ladrillo visto originario. Los cambios de uso han introducido modificaciones en la distribución interior (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Real Posada de La Carlota, también denominada Casa de Postas, fue uno de los edificios fundacionales de la villa, destinado a servir de fonda a los viajeros que circulaban por el Camino Real.
     Data de los primeros tiempos de la colonia, aunque décadas después se amplió.
     Edificio arquitectónico destacado por sus grandes medidas, se compone de dos partes fundamentales: un ala izquierda, antigua fonda (S. XVIII), y un ala derecha destinada a la posada (finales del S. XVIII y principios del XIX) (Diputación Provincial de Córdoba).

Palacio de la Intendencia - Ayuntamiento.-
     El palacio se organiza alrededor de un patio. Este consta de dos cuerpos, el primero abierto por arcos de medio punto sobre columnas de piedra y el segundo cerrado con otras arcadas, aunque ciegas, entre pilastras que cobijan ventanas adinteladas; las superficies del cuerpo superior reciben una decoración eminentemente estructural resaltándose sus motivos con unas siluetas amarillentas que los diferencian de los fondos blancos.
     El interior de este edificio ha sido objeto de continuas transformaciones; no obstante, todavía se conservan las galerías circundantes.
     Al exterior, el Palacio de Intendencia forma un bloque de marcada horizontalidad, dividido en dos cuerpos. La fachada principal de ladrillo visto ocupa uno de sus frentes mayores (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Purísima Concepción, Real Posada - Casa de Postas, y Palacio de la Intendencia - Ayuntamiento) de la localidad de La Carlota, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

Más sobre la provincia de Córdoba, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Jacinto, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Museo de los Gálvez, Pilar de Arriba, Real Fábrica de Naipes, Templete de los Gálvez, y Museo Salvador Rueda - Casa del Poeta) de la localidad de Macharaviaya, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jacinto, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Museo de los Gálvez, Pilar de Arriba, Real Fábrica de Naipes, Templete de los Gálvez, y Museo Salvador Rueda - Casa del Poeta) de la localidad de Macharaviaya, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Axarquía Costa del Sol
     Superficie: 7 km2
     Altitud: 50 m
     Latitud: 36º 45'  -  Longitud: -4º 12'
     Distancia a Málaga capital: 27'9 km
Datos demográficos
     Población: 523
     Gentilicio: Macharatungos
Ayuntamiento
     plaza Matías de Gálvez, 2, 29791
     952400042 - 952400026     www.macharaviaya.es
     Macharaviaya es un pueblo blanco de la comarca de la Axarquía a medio camino entre la sierra y el mar. Su historia, estrechamente vinculada a la familia Gálvez, es apasionante, como lo son algunas de sus tradiciones.
     Conocida por haber acogido en su territorio la Real Fábrica de Naipes, Macharaviaya celebra cada 4 de julio las fiestas de la independencia de Estados Unidos. Una celebración con evidente inspiración americana que encuentra su justificación en el propio devenir histórico de la villa.
     En Macharaviaya no puedes perderte sus monumentos: 
     El monumento más antiguo de Macharaviaya es la iglesia de San Jacinto. Se fundó en el siglo XVI, incluso antes de que se constituyera el pueblo, aunque fue reconstruida en 1783. De ahí que su diseño responda a los cánones del estilo barroco clasicista. Las obras de remodelación fueron posibles gracias al mecenazgo de la familia Gálvez. Algunos de sus miembros yacen en el panteón ubicado en el subsuelo del templo, junto a unas esculturas que los representan.
     Macharaviaya debe también a los Gálvez la creación de la Real Fábrica de Naipes. Con ella experimentó un gran auge comercial, debido a su monopolio para vender los mazos de cartas en América. Por su impresionante avance económico, este pueblo llegó a ser conocido como "el pequeño Madrid". La fábrica cesó su actividad en 1815 y el edificio se transformó en viviendas.
     A la familia que propició el desarrollo de Macharaviaya y a la propia historia de este municipio de la Axarquía está dedicado el Museo de los Gálvez. Sus instalaciones acogen además obras de arte contemporáneo y la sede de la Semana Cultural de la villa.
     En agradecimiento a esta misma familia, también se erigió en la entrada de Macharaviaya el Templete de los Gálvez, del siglo XVIII, y una fuente con el busto de Bernardo de Gálvez, por el papel que tuvo en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos.
     A tres kilómetros de Macharaviaya, en la pedanía de Benaque, se puede visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Se trata de un templo de estilo mudéjar edificado en el siglo XVI sobre una antigua mezquita de la que conserva el alminar, convertido en campanario.
     Muy cerca se localiza la Casa Natal de Salvador Rueda, con enseres, libros y objetos personales del poeta que está considerado el precursor español del modernismo (Diputación Provincial de Málaga).
      Se acomoda en un conjunto de suaves colinas, cuya altura máxima es el monte de Capellanía. Esta
privilegiada  disposición le ha permitido, a diferencia de otras poblaciones  de la Axarquía, presentar un urbanismo más organizado, definido por un gran eje curvo que los vecinos denominan Avenida, y a partir de esa vía se abren otras de desigual trazado, pero manteniendo una cierta estructura equili­brada.
     Macharaviaya tiene su origen antes de la dominación árabe, si tenemos en cuenta un crucifijo conservado en la cueva de la Hiedra, según informa Pascual Madoz, pero su historia más reciente se encuentra en la alquería o mashar de Abu Yahya, aunque la fundación de la población data de 1572. Previamente se había edificado su iglesia, bajo la advocación de San Jacinto, aunque se desconoce su evolución histórica.
     Hasta el siglo XVII, esta localidad se desarrolló como otras tantas, al amparo activo del cultivo de la vid. Un siglo más tarde despunta la familia Gálvez, que se ennobleció y ocupó importantes cargos en la Corte, desarrollando un importante mecenazgo en la villa. Esta familia la integraban, entre otros, Matías, vizconde de Galveston; José, ministro universal de Indias, que fue nombrado marqués de la Sonora; Miguel, que fue embajador en Prusia y Rusia, e introdujo el vino de Málaga en las cortes europeas; Antonio, fundó el Departamento de la Marina en Cádiz, y Bernardo, importante militar, hijo de Matías, sucedió a su padre en el virreinato de Nueva España, y recibió el título de conde de Gálvez por la conquista de la plaza de Pensacola.
     En cuanto a las intervenciones en la villa, en el siglo XVIII se mejoró sustancialmente su trazado, y se empedraron las calles. D. José de Gálvez también logró que se construyera la Real Fábrica de Naipes, dotándola de una intensa actividad, debido al monopolio comercial ejercido con las Indias, hasta tal punto que se llegó a conocer a esta población con el sobrenombre de pequeño Madrid. Pero la empresa más importante fue la construcción de la iglesia y panteón para enterramiento del marqués de la Sonora y de su familia.
     La plaga de la filoxera en el siglo XIX, diezmó el cultivo de la vid, con el consiguiente abandono del campo, y en definitiva, de la villa (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Su núcleo se asienta en un promontorio, rodeado por el Arroyo Iberos, al pie de la Sierra de Los Vélez, ocupando sobre todo la ladera orientada al nordeste. Poblamiento asentado "en cresta" o en "línea de cumbre", que se desarrolla entre los 204-220 m. del Barrio de la Luz, y los 260 m. del acceso por carretera, pasando por los 235 m. de la Plaza de la Iglesia.
     Forma alargada del NO hacia el SE, más estrecho en dirección N-S. Ensanche hacia la carretera de Málaga (Oeste) y Barrio de la Luz (NE), en forma de Y.
     Trazado de origen árabe, con calles angostas y de fuerte pendiente, con la fisonomía del Siglo XVIII casi sin alteraciones. 
     Trama viaria basada en dos ejes de penetración, con calles perpendiculares transversales y estrechas; secciones irregulares. Baja ocupación de las manzanas: 30 %-70 %.
     Vivienda popular entre medianeras, de dos otras crujías, con patios laterales o trasero. Generalmente suelen tener dos plantas.
     La familia de los Gálvez realizan una importante transformación urbanística en la primitiva aldea. El edificio más importante de esta intervención es la Fábrica de Naipes que se construyó en 1775. También se hicieron plazas, fuentes públicas, carnicerías lavaderos y la Casa Consistorial y la Casa de Reales Escuelas de Primeras Letras (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Benaque. Es un caserío próximo a Macharaviaya, sobre una loma cuyas casas, dispuestas a lo largo, finalizan detrás del templo. En esta localidad nació en 1857 el poeta Salvador Rueda, iniciador del Modernismo poético, que murió en Málaga el 1 de abril de 1933. Su casa natal, adquirida por la Real Academia de San Telmo de Málaga, se convirtió en un pequeño museo que evoca la memoria de este ilustre personaje, y fue donada al pueblo, en 1996, para su visita pública (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Iglesia de San Jacinto
     De dimensiones notables, fue construida en 1783, con proyecto del arquitecto Miguel del Castillo y dirección de José Ortega y Monroy. Tiene planta de cruz latina, con crucero destacado por medio de una cúpula que apoya sobre pechinas, y se remata con un cupulín, dominan­do buena parte del paisaje urbano. La nave cen­tral, la capilla mayor, y los brazos del crucero se cubren con bóveda de medio cañón con lunetos. A los pies se alza el coro, con balaustrada de ma­dera que apea sobre un arco carpanel.
     El exterior presenta volúmenes grandes y puros, que reflejan la magnificencia con la que quiso enterrarse la familia de los Gálvez. La portada de los pies, dispone arco de medio punto, columnas corintias sobre plintos, con traspilastras, y frontón curvo interceptado por el escudo real en el tímpano.
     La cripta, de dimensiones similares a las de la iglesia, utiliza el mismo cierre, a excepción del crucero, que lo hace con bóveda de arista.
     Son significativos los bienes muebles que han llegado de este magnífico templo, sobre todo por la unidad de estilo que poseen la mayoría, al ser fruto de una actuación puntual. En el testero de la capilla mayor se conservan tres interesantes lienzos de forma ovalada, uno de ellos en muy mal estado, que representan a San Gordián con San Epinaco, San Bernardo y San Buenaventura, pintura española de buena factura del siglo XVIII. En el altar mayor, un tabernáculo en alabastro y madera dorada, y una serie de lápidas que conmemoran la construcción del templo y la consagración de los diferentes altares, en mármol negro y letras incisas en dorado, que se dis­tribuyen en los lados de la Epístola, del Evangelio y del crucero.
     En la cripta-panteón, se encuentra la lápida conmemorativa de dicha fundación, en el mismo material que las de la iglesia, un escudo heráldico en piedra, con el apellido Cabrera de Córdo­ba, ascendiente de los Gálvez, y varias esculturas funerarias orantes sobre peana en mármol blan­co de la familia Gálvez. La pieza más interesante es el monumento sepulcral de José de Gálvez, realizado en alabastro y mármol negro (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El inmueble fue construido en 1783 bajo la dirección del arquitecto Miguel del Castillo, en estilo barroco tardío complementado con decoración neoclásica.
     Presenta en su interior planta de cruz latina, de uno sola nave cubierta con bóveda de medio cañón. Destaca el crucero tanto en planta como en altura, éste se cubre con cúpula semiesférica sobre pechina dividida por ocho nervios cajeados que inciden en el anillo central. En lo parte superior, un cupulín formado con pilastras corintias cajeadas, alternan con ventanas y sostienen una bóveda semiesférica con nervaduras que arrancan de un medallón central. La capilla mayor y los brazos del crucero se cubren con bóveda de medio cañón y lunetos.
     A los pies, sobre un arco carpanel, se dispone un coro-tribuna con antepecho de balaustrada de modera.
     En su exterior destacan los volúmenes del crucero cubierto con teja a cuatro aguas y la espadaña, ésta, apoyada sobre el testero de lo cabecera, está formado con dos arcos de medio punto entre pilastras cajeadas que sostienen los extremos de un frontón partido coronado de bolas.
     La portada principal, construida en ladrillo, situada o los pies del templo, está precedida de un pequeño atrio. Consta de un arco de medio punto jalonado de columnas corintias, sobre plintos fondeadas de pilastras, frontón partido y escudo real en el tímpano.
     La cripta se encuentra bajo la iglesia, de cruz latina, está cubierta con bóveda de medio cañón excepto en el crucero que se cubre con bóveda de arista.
     A principios del siglo XVI (1505), mandó erigirla el Arzobispo de Sevilla, Don Diego de Deza, consagrándose en 1510. Se reedificó, concluyéndose en 1785 por orden del Rey Carlos III, ayudando a sufragar los gastos la familia Gálvez principal promotora de la obra. El 16 de Junio de 1887 fue consagrada, según consta en una lápida que se conserva. este es el edificio que actualmente existe y está abierto al culto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Esta iglesia fue levantada, por segunda vez, en el siglo dieciocho (año 1875) sobre el solar que ocupó la anterior, monumento construido en 1505 por orden del arzobispo de Sevilla, Diego Leza, y antes de la fundación del pueblo que tuvo lugar en 1572. Dos siglos después, será reconstruida bajo la dirección de José Ortega Monroy y Miguel del Castillo con el mecenazgo de la familia Gálvez y con los beneficios de la Real Fábrica de Naipes.
     El diseño de la iglesia se basa en una planta de cruz latina de una sola nave, destacando el crucero en plata y alzado. En el interior, merece la pena contemplar la portada y la cripta-panteón que se encuentra bajo la iglesia y en la que existen estatuas de miembros de la familia Gálvez, principales mecenas del pueblo durante el siglo dieciocho.
     La iglesia de San Jacinto, que es a su vez la iglesia Parroquial de Macharaviaya, estuvo durante años en un estado lamentable hasta que fue restaurado con motivo de la conmemoración del Quinto Centenario. Actualmente, y gracias a un convenio que tienen el ayuntamiento y el obispado de Málaga, el templo es de uso compartido, tanto para el culto como para actividades culturales. A cambio de ello el Ayuntamiento se encarga del mantenimiento.
     Construido en 1785 por los Gálvez y destinada a lugar de enterramiento de la familia. Se encuentra bajo la iglesia de San Jacinto (cuya construcción financiaron) y es sorprendente su tamaño, igual al de la misma iglesia. En el mausoleo se encuentran los restos de Don José de Gálvez y de su esposa, así como otros miembros de la familia. Se encuentran también varias estatuas anónimas de los miembros de la familia.
     La familia Gálvez forma parte importantísima de la historia de Macharaviaya ya que fueron los mecenas e impulsores del pueblo. Los Gálvez eran una ilustre familia procedente de Córdoba, que se instalaron en el pueblo en en siglo quince, pero no fue hasta el siglo dieciocho cuando sus miembros engrandecieron a la corona de España, dando cinco hombres de Estado de gran importancia.
José de Gálvez (Marqués de la Sonora) fue su miembro más importante y reconocido. Su paso por los Estados Unidos de Norteamérica dejó cuantiosas huellas, como promover que se fundaran las ciudades de San Francisco (1766) y San Diego (1769), además de su labor apostólica evangelizando a los indios o enseñando nuestra lengua y cultura. Su hermano Matías y el hijo de éste, fueron virreyes de México y alcanzaron notable prestigio, aunque no tanto como José de Gálvez.
     Mediante el Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Axarquía se han instalado, dentro del mausoleo, tres paneles informativos, haciendo especial reseña a las estatuas que se encuentran en la cripta.
     El presupuesto de los tres paneles ha sido de 4.506,60 € (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación (Benaque)
     Sencilla obra mudéjar del siglo XVI, tiene planta rectangular y una sola nave, con hornacina abierta en el lado del Evangelio, cabecera recta y presbiterio elevado, cubriéndose con una armadura de tradición mudéjar. Recientemente restaurada y abierta al culto, se puede apreciar la decoración mural realizada entre 1594 y 1656, que traza un interesante horizonte popular con diferentes motivos de santos, y la escena de los condenados al fuego eterno, entre otros aspectos. El exterior presenta la fábrica de ladrillo y mampostería, y la portada con un sencillo arco de medio punto. En cambio, el alminar, mudéjar, reaprovechado de la antigua mezquita, es un interesante ejemplar de planta cuadrada con machón central y cuerpo de campanas abierto con arcos con alfiz (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, de Benaque es la iglesia parroquial de este anejo de Macharaviaya. Se trata de una iglesia de estilo mudéjar del siglo dieciséis, con una torre de planta cuadrangular, cuyo último cuerpo de campanas tiene arcos de medio punto. Esta torre fue el alminar de una antigua mezquita.
     Esta iglesia parroquia, de uso tanto religioso como civil, es un edificio monumental muy singular, pues además de estar construida sobre una antigua mezquita como acabamos de citar tiene en los muros interiores unas pinturas únicas en su género. El edificio fue restaurado a finales de diciembre de 2003, pero no contaba con ningún tipo de señalización informativa, a pesar de su gran interés. De ahí que el Plan de Dinamización del Producto Turístico Axarquía aprobase una actuación por unos unos 4.500 euros consistente en la colocación de tres paneles informativos con las características del edificio, su historia y rehabilitación, y sus pinturas y recuperación (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de los Gálvez

     El museo de los Gálvez, inaugurado en 2005, es un centro dedicado a dar a conocer la historia de la familia Gálvez y Macharaviaya. Mediante audiovisuales, paneles y objetos, se tendrá una visión de este pueblo desde sus orígenes árabes, su época de máximo esplendor en el siglo XVIII con la familia Gálvez y la situación actual. 
     Don José Gálvez y Gallardo (1720 a 1791), Marqués de Sonora y Ministro de las Indias, nació en el seno de una familia hidalga venida a menos que aprovechó todas sus influencias hasta llegar al rey Carlos III. Éste lo nombró, en 1763, con plenos poderes para establecer las reformas pertinentes en América, donde fundó la ciudad que lleva su nombre, Galveston, en el estado de Tejas.
     Su influencia en el municipio dio pie a que fuera conocido como la pequeña Madrid, allá por el siglo XVIII. Su huella quedó reflejada en la reconstrucción de la iglesia, el impulso de la agricultura y la instalación de la Fábrica de Naipes. Gracias a Miguel Gálvez, embajador en la corte de San Petersburgo, Catalina "La Grande" probó el vino de la zona y por su gusto se levantaron los aranceles para su importación.
     El museo cuenta con dos espacios diferenciados, una sala central dedicada a la historia de la Villa y en particular a la familia Gálvez (dividida a su vez en tres aéreas temáticas sobre Los Gálvez y su influencia en Macharaviaya, Los Gálvez en la ciudad de Málaga y Los Gálvez y su influencia en América), y tres salas de exposiciones de artistas contemporáneos.
     La primera es la Sala de Roberto Harvey, en la que se exponen obras de este gran pintor 'pop' norteamericano que residió más de veinte años en el pueblo. La segunda es la Sala de Rafael Carmona, pintor y escultor, vecino de la localidad, que muestra un amplio recorrido de su creación artística. La tercera es la Sala de Exposiciones temporales, dedicada a artistas actuales (Diputación Provincial de Málaga).

Pilar de Arriba
     Data del siglo dieciocho. Se trata de un pilón de agua que perteneció al Palacio de los Gálvez, Casa Natal de Bernardo de Gálvez, nacido en 1746 e importante político y militar español que tuvo un papel destacado en la guerra de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica. La fuente reproduce el busto de este hijo predilecto de la villa que tanto hizo por la prosperidad del pueblo y sus habitantes (Diputación Provincial de Málaga).

Real Fábrica de Naipes
     En los montes de Málaga, en el pueblo de Macharaviaya se instaló en el año 1776 la Real Fábrica de Naipes para la fabricación de barajas de cartas españolas para uso exclusivo d las colonias americanas. Ésta estuvo en funcionamiento durante dos etapas 1776-1791 y 1799-1815 hasta su cierre definitivo.
     Actualmente, el antiguo edificio de la Real Fábrica de Naipes, de dos plantas y de arquitectura popular, está ocupado por viviendas privadas.
     La instalación de la Real Fábrica de Naipes en el año 1772, capacitada para la fabricación de 30000 mazos anuales en régimen de monopolio para las Indias, fue iniciativa de José Bernardo de Gálvez y Gallardo, ministro de Indias. Como localización escogió su ciudad natal, Macharaviaya. 
     El 12 de agosto de 1776, fue aprobado mediante Real Cédula, el establecimiento de la fábrica, nombrando a Félix Solecio como director y recogiendo la necesidad de abrir molinos de papel en lo sitios que hubiera abundante madera.
     El primer contrato que se hizo fue el 21 de agosto de 1776, y que se fue renovando en los años de 1781, 1784 y 1798. 
     Algún tiempo después la mala distribución, problemas de transportes y la competencia desleal de las fábricas piratas, hicieron que la fábrica tuviera que ser clausurada el 6 de octubre de 1791. Entrando en funcionamiento de nuevo ocho años después para clausurar su actividad definitivamente en el año 1815, con la supresión de estanco de los naipes, la liberación de su comercio y la pérdida de las colonias americanas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Los mecenas de la puesta en marcha de la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya fueron los hermanos Gálvez, sobre todo José y Miguel, que intentaron situar en su villa de origen un motor de desarrollo importante. El asentista y responsable de la construcción y puesta en marcha de este gran proyecto de la Ilustración fue el técnico y empresario italiano Félix Solesio.
     La Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya se encuentra en el centro de dicha villa, en la calle Real y junto a la iglesia parroquial de San Jacinto. Se sitúa a lo largo de dicha calle, en la parte de la izquierda, en el mismo lado de la iglesia. El entorno de la fábrica de naipes es de gran belleza al estar integrada en una villa típica de la época de la Ilustración, construida gracias a sus mecenas, la familia de los Gálvez.
     La fábrica de naipes de Macharaviaya no se corresponde con el diseño monumental de otros edificios similares como pueda ser la Fábrica de Tabacos de Málaga. Se trata de una construcción fabril erigida a lo largo de una calle, la calle Real, plenamente integrada en el casco urbano. Una torre, hoy desaparecida la diferenciaba del resto de la población. De todas formas, no es un caso excepcional ya que en el Barroco era normal la tipología de fábrica construida a lo largo de una calle. Un ejemplo puede ser la fábrica de pólvora de Málaga en forma de vía urbana con edificios construidos a un lado y otro de la calle Salitre de aquel tiempo.
     El estado actual de los edificios de la antigua fábrica es poco apreciable por su transformación actual en viviendas y por el mismo hecho de ser construcciones con pocas características “fabriles” dado su propio origen como fábrica de tipo barroco a lo largo de una vía pública. Sus interiores también se encuentran muy transformados.
     No ha quedado nada de sus elementos técnicos, aunque las colecciones de naipes tanto originales como en reproducción abundan en museos y colecciones particulares. Algunas se pueden ven en el Museo de los Gálvez de Macharaviaya.
     La venta de naipes funcionaba en España y sus colonias por el sistema de estanco, que establecía un monopolio por el cual se beneficiaba la Real Hacienda. José y Miguel de Gálvez decidieron situar la real fábrica de naipes que llegarían a América, en su villa natal, Macharaviaya. Con ello se beneficiaba a esta localidad con puestos de trabajo y realización de obras. El asentista contratado, Félix Solesio, debía montar la fábrica en seis meses. Se construyó un edificio capaz para 200 operarios, oficinas, enseres y utensilios fabriles, además de viviendas para los empleados. En 1776 se puso en marcha la producción y exportación.
     La fábrica tuvo muchos problemas para poder arrancar y empezó con problemas y productos defectuosos. Además, la falta de capital endeudó sobremanera al asentista Félix Solesio. Todo se complicó después con la Guerra de la Independencia, que paralizó la producción y trajo como consecuencia el cierre en 1815. Aunque después se pensó en su reapertura, todo terminó a partir de 1820 con la independencia de los países iberoamericanos.
     Aunque el actual edificio no destaca por sus características arquitectónicas sí lo hace por su importancia histórica en el desarrollo del municipio.
     La Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya era propiedad de la familia Gálvez, familia formada por cinco hermanos quienes participaron en la aventura americana. Esto abrió una vía de comunicación entre el Nuevo Continente y el municipio hasta el punto de que se le conociera como el pequeño Madrid.
     De esta manera, la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya ostentó el monopolio de este producto para su venta en América hace dos siglos. Su producción se cifraba en 30.000 mazos anuales, fabricados con un papel especial que se adquiría, inicialmente, en Barcelona y Génova, aunque, algunos años después, el papel pasó a elaborarse en Benalmádena. Sin embargo, respecto a esa producción, algunos expertos aseguran que la mayor parte de ella jamás llegó a su destino, por lo que las barajas se pasaban meses en los puertos de Cádiz y Málaga donde acababan pudriéndose a causa de la humedad. Y que las partidas que desembarcaban en Las Indias tenían tan mala calidad que no compensaba el precio tan caro que se hacía pagar por ellas, ya que se consideraban artículo de lujo.
     Como los costes de almacenaje, transporte, distribución y comercialización corrían a cargo del Estado, éste incrementaba el precio en un 15 por ciento. Por ello se ha dicho que el monopolio de Macharaviaya era relativo pues los naipes de contrabando hacían estragos en Perú, Nueva España (México), Argentina, Puerto Rico y Cuba.
     El desequilibrio entre producción y comercialización acabó sumergiendo a la fábrica en una enorme crisis, la cual llevó a la Real Hacienda española a reducir la producción y el precio, medidas que no sirvieron de nada. La Guerra de la Independencia (1808-1814) y las epidemias dieron la estocada final al negocio. Una Real Orden de 1815 puso fin al mismo, autorizando a fabricar naipes en todo el Reino.
     Poco después se subastó el edificio y las instalaciones, al que corresponden los números actuales del 15 al 23 de la calle Real de Málaga. Con los años el edificio quedó convertido en viviendas, parcelando su interior. Se adjudicó por 60.000 reales y había costado al Estado más de 530.000.
     Las cartas eran elaboradas en papel-cartón presentando diferente grosor, dibujos (estrellas, conchas y dados) y colores en el reverso (azul, rojo o verde) (Diputación Provincial de Málaga).

Templete de los Gálvez
     Templete de ladrillo formado por dos cuerpos cuadrangulares, erigido a finales del siglo diecisiete en memoria de la familia Gálvez y sus donaciones. A este templete o humilladero las gentes del pueblo le llaman "Calvario", porque era donde se hacía el Vía Crucis en Semana Santa.
     El origen del mismo se remonta a finales de 1785 cuando Miguel de Gálvez llega a Macharaviaya buscando reposo y tranquilidad, después de una enfermedad que lo mantuvo apartado de sus ocupaciones en la Corte. Durante los ochenta días que tardó en recuperarse realizó una serie de reformas urgentes, entre las que se encontraba el abastecimiento de agua, para lo que mandó construir tres fuentes públicas, que diseñó el arquitecto Manuel del Castillo, un lavadero cubierto y una carnicería, además de empedrar las calles, pavimento que actualmente se conserva en el Conjunto Histórico.
     Para inmortalizar la importancia de tales obras mando levantar a la entrada de la villa el Humilladero con influencia de los monumentos conmemorativos romanos.
     El Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Axarquía ha financiado un panel informativo descriptivo del monumento (Diputación Provincial de Málaga).

Museo Salvador Rueda. Casa del Poeta (Benaque)

     Benaque es un pequeño caserío que dista 2 kilómetros de Macharaviaya. En su entorno podemos visitar la casa en la que nació el poeta Salvador Rueda el 2 de diciembre de 1857 y que él mismo definiría en uno de sus poemas como una «casa pobre».
     Salvador Rueda desempeñó una labor de renovación poética en España parecida a la que realizaba Rubén Darío por esa época en Hispanoamérica. El mismo Rueda, con el tiempo, llegó a emular al gran poeta nicaragüense. Las principales características de su poesía son: el magnífico colorido y la nota de musicalidad, conseguida por medio de nuevos ritmos y originales combinaciones de inusitadas estrofas. Los temas que emplea son muy variados, destacando los que se refieren al mundo de la naturaleza y a la geografía andaluza, que el poeta describe con sorprendente colorido, luz y musicalidad. Por todo ello fue coronado con el titulo de Poeta de la Raza.
     La casa natal del poeta es una vivienda pobre situada en Benaque, donde se conservan sus enseres personales prácticamente igual a como la dejó el poeta. La vivienda cuenta con una puerta de entrada desde la calle y otra de salida al patio, las cuales no reúnen las condiciones mínimas de seguridad. Los objetos; libros y demás, no cuentan con ningún tipo de protección ni de información al visitante. Del mismo modo, la instalación eléctrica no se corresponde con una vivienda de su época.
     A través del Plan de Dinamización del Producto Turístico Axarquía se han llevado a cabo una serie de mejoras en la vivienda que afectan a:
        - la instalación eléctrica, sustituyendo la actual por una nueva consistente en tendido de cable trenzado
        - el techo de madera, pintado a base de betún de judea para su envejecimiento
        - la instalación de alarma, la señalización de seguridad y de incendios
        - la carpintería
        - la protección de elementos singulares, mediante paneles de metacrilato
        - la información al visitante, mediante paneles con los principales detalles de la casa y de la figura de poeta, así como señales y rótulos informativos del resto de elementos de la vivienda
        - la adecuación de la cuadra como sala audiovisual.
     El presupuesto para estas actuaciones ha sido de 57.414,60 € (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jacinto, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Museo de los Gálvez, Pilar de Arriba, Real Fábrica de Naipes, Templete de los Gálvez, y Museo Salvador Rueda - Casa del Poeta) de la localidad de Macharaviaya, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Museo Micológico, y Real Fábrica de Hojalata y Altos Hornos de San Miguel) de la localidad de Júzcar, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Museo Micológico, y Real Fábrica de Hojalata y Altos Hornos de San Miguel) de la localidad de Júzcar, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Serranía de Ronda
     Superficie: 34 km2
     Altitud: 623 m
     Latitud: 36º 37'  -  Longitud: -5º 10'
     Distancia a Málaga capital: 123 km
Datos demográficos
     Población: 243
     Gentilicio: Juzcareños
Ayuntamiento
     c/ José Antonio, 1, 29462
     952183500 - 952183644     www.juzcar.es
     Júzcar, en plena Serranía de Ronda, se encuentra en el paraje natural del Valle del Genal. Este enclave hace de Júzcar un destino de fin de semana para los apasionados de actividades deportivas como el senderismo o el barranquismo.
     En Júzcar no puedes perderte sus monumentos;
     A lo largo de su historia, la iglesia de Santa Catalina ha sufrido diversas modificaciones y reformas. Construida en el siglo XVI, el templo lo compone una arquitectura rectangular con techo plano que oculta vestigios de una armadura mudéjar.
     Otra de las paradas obligatorias en Júzcar es en la derruida Fábrica de Hojalata. Esta factoría comenzó su actividad a mediados del año 1731 bajo el nombre de “La nunca vista en España Real Fábrica de Hojalata y sus adherentes, reinando los siempre invictos monarcas y Católicos Reyes Don Felipe V y Doña Isabel Farnesio”, según indica la inscripción de la entrada.
     En el Museo Micológico podrás conocer un poco más sobre la variedad de setas de la región. Se trata además de un centro cultural que organiza jornadas, conferencias y talleres especializados en estos hongos.
     Júzcar forma también parte de la Ruta de Fray Leopoldo, uno de los santos más venerados en toda Andalucía. Se trata de una senda turística de carácter rural que comprende los municipios de Alpandeire, Pujerra, Igualeja, Cartajima y Faraján. En esta ruta encontrarás paisajes de almendros, narcisos y jara blanca (Diputación Provincial de Málaga).
      A pesar de la ausencia de fuentes escritas que lo confirmen y de una fisonomía urbanística más andalu­za que morisca, Júzcar es de origen musulmán y debió tener una gran importancia en todo el valle alto del Genal. Este destacado papel continuó en el siglo XVIII, cuando en sus inmediaciones se construyó, en 1713, la Real Fábrica de Hojalata, la primera de toda España que funcionó hasta que las indus­trias siderúrgicas asturiana y vasca provocaron su quiebra. Todavía hoy se conservan importantes vestigios de esta industria (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     
Iglesia de Santa Catalina
    El templo es inmediatamente posterior a la conquista cristiana, aunque con importantes re­formas posteriores. Consta de una nave rectan­gular, con techo plano que esconde la antigua armadura mudéjar. Al exterior continúa la sen­cillez que caracteriza al templo, con portada con arco de medio punto y torre a los pies de la nave de la Epístola.
     En el altar mayor se encuentra una imagen del siglo XIX de Nuestra Señora de Moclón, patrona de Júzcar. En los altares de la nave del Evan­gelio se sitúan un Niño Jesús y una Virgen Dolo­rosa, de vestir, ambas sevillanas y del siglo XVIII. En la sacristía se custodia otra Dolorosa, también del siglo XVIII (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La Iglesia Parroquial de Santa Catalina es el edificio más singular del pueblo. Su construcción data del siglo XVI, aunque con posteriores reformas y transformaciones, sobre todo después de la guerra civil.
     Construida sobre una planta sencilla, el interior tiene una sola nave cuyo techo, plano, esconde los restos de una armadura mudéjar
(Diputación Provincial de Málaga).

Museo Micológico

     La finalidad de esta actuación financiada por el Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Serranía de Ronda con 80.766,07 euros ha sido dotar a la comarca de un punto de información turístico y micológico, así como centro cultural, dado el enorme interés que existe en esta zona por la micología, hasta el punto que en Júzcar se organizan unas jornadas micológicas.
     El visitante o turista tiene un perfil específico, que va desde el profesional-científico hasta el que se quiere iniciar en el mundo de las setas. Con la actuación el visitante dispone de un espacio que le sirve de punto de referencia y puede conocer in situ esta oferta de turismo de naturaleza.
     La dotación de este Punto de Información turísticos y Micológico ha consistido en la adquisición de paneles de vinilo de PVC, expositores de cristal, replicas de las especies de setas, elaboración de contenidos y fotografía (Diputación Provincial de Málaga).

Real Fábrica de Hojalata y Altos hornos de San Miguel
     En la Sierra de las Nieves de la Serranía de Ronda, junto al cauce del río Genal, a 4 km al sur del núcleo urbano de Juzcar se localizan los restos de la Real Fábrica de Hojalata, considerada la primera industria siderúrgica de Andalucía.
     La extensa masa forestal, necesaria para cubrir la demanda energética del alto horno; el curso de agua del río Genal que proveía del movimiento necesario para accionar los elementos mecánicos que laminaban el hierro mediante ruedas hidráulicas; la cercanía a las minas de magnetita que proveían de la materia prima principal de la fabricación de hojalata y la cercanía a Gibraltar, tomada por los ingleses desde 1704 y principal núcleo de demanda, fueron los elementos que determinaron la ubicación de la fábrica. 
     En origen, este conjunto industrial se componía de los siguientes elementos:
    1. Infraestructuras hidráulicas: presa o azud superior, presa principal y presa interior, canal superior, canal interior y puente.
    2. Fábrica: edificio principal, almacenes de hoja negra, hierro y carbón, blanquería, fraguas, caballerizas, horno de fundición, herrería y ofcinas.
    3. Viviendas y equipamientos: dos grupos de casas de obreros, capilla, carnicería, tienda y taberna, horno de pan, lavaderos y letrinas
     En la actualidad se conservan los siguientes restos:
     Entorno a la plaza de San Miguel: los muros de la fábrica de hojalata, los de los almacenes de hoja negra, los del almacén de hierro, algunas viviendas de obreros, la capilla y la blanquería. 
     Restos dispersos de los edificios de lavaderos y letrinas y de viviendas de obreros.
     En el año 1725 se autoriza la construcción de la fábrica bajo el reinado de Felipe V.
     En 1726 se firma un Real Privilegio donde se concede un monopolio para la fabricación de hojalata en España durante 15 años y además se fijan las condiciones para la utilización de los recursos de la zona, como el agua y la madera. 
     En 1730 estaba funcionando el alto horno y en 1731 el proceso de estañado empezaba su producción. 
     A partir de 1750 empiezan a escasear noticias y en la década de 1780 la producción es abandonada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Real Fábrica de Hojalata se sitúa cerca del pueblo de Júzcar. Saliendo desde este municipio a Faraján por la carretera Ma-7301 se toma el desvío hacia una pista no asfaltada llamada camino al cortijo Alcapana. La pista conduce a dos fincas privadas denominadas “La Fábrica” y “Finca Vega Larga”. Una vez pasado el río Genal, llegaremos a la entrada de la Real Fábrica. El acceso es algo complejo y la pista forestal puede encontrarse en mal estado, sobre todo en la temporada de lluvias, por lo que recomendamos preparar la ruta antes de la visita.
     Se encuentra en un camino río arriba desde la cercana población de Júzcar. Para su visita lo más aconsejable es dirigirse hasta el Ayuntamiento  y allí  preguntar por el acceso. Hay que acceder desde dos fincas privadas denominadas “La Fábrica” y “Finca Vega Larga”, mientras la primera es de uso residencial, la segunda está convertida parcialmente en camping, sí se sigue el curso del río se pasa de un núcleo a otro.
     El conjunto contó con:
        - Presa y canal superior
        - Fábrica de Hojalata
        - Almacén de hojanegra
        - Almacén de hierro de martinetes
        - Blanquería
        - Casetas de obreros, capilla, carnicería, tienda y taberna, caballerizas, plaza de San Miguel
        - Presa y canal inferior
        - Lavadero de mina
        - Almacén de carbón
        - Horno de fundición, herrería, casa del fundidor y plaza de Santa Bárbara, plaza de san Eloy
        - Contaduría
        - Horno de pan
     El conjunto está parcialmente reutilizado, reconociéndose aún varios de los edificios de la fábrica original. La parte alta ha sido rehabilitada como viñedo y bodega y puede visitarse
     La primera fábrica de hojalata de España se instaló en Júzcar. Así lo afirma un libro editado por Altos Hornos de Vizcaya. Se encuentra en propiedad privada.
     La elección del lugar obedeció a la riqueza maderera de esta zona de la Serranía, indispensable para el carbón vegetal que se necesita para la fundición. La fábrica comenzó a producir a mediados del año 1727 bajo el llamativo nombre de "La nunca vista en España REAL FÁBRICA DE HOJALATA Y SUS ADHERENTES, reinando los siempre invictos monarcas y Católicos Reyes don Felipe V y doña Isabel Farnesio", según figuraba en la lápida del frontón de entrada, precisa el libro citado.
     La factoría, que estuvo situada junto al río en el lugar que hoy se conoce como "finca La Fábrica", poseía un cuarto secreto donde se realizaba el proceso de estañado. Tuvo una plantilla de 200 obreros. Como en España no se conocía el procedimiento empleado en la elaboración del producto, vinieron de Alemania una treintena de técnicos al mando de dos ingenieros suizos, Pedro Menrón y Emerico Dupasquier.
     Las crónicas cuentan que los técnicos salieron de Alemania clandestinamente, metidos en barriles, al tener prohibida su marcha al extranjero para evitar la competencia. La crónica sigue aportando el dato de que el transporte de la mercancía se hacía a lomos de camellos, más prácticos que los burros y mulos y superiores a su capacidad de carga y que fueron enviados expresamente por el Gobierno de Madrid. La factoría quebró ante la fuerte competencia de la industria asturiana y vasca.
     El proceso de elaboración de la hojalata daba comienzo en el barrio de Abajo. Un alto horno alimentado mediante carbón vegetal, posiblemente el primero construido en España, fundía el mineral de hierro para eliminar las impurezas. Los fuelles que avivaba el horno se accionaban mediante ruedas vitruvianas movidas por la fuerza del agua. Más adelante, en la herrería, la cual contaba con tres fraguas y un martinete hidráulico, se afinaba el hierro colado y se seleccionaba el apto para elaborar la hoja de lata. 
     El hierro afinado, o hierro dulce se transportaba a la otra margen del río, al barrio de Arriba, allí el metal se hacía pasar entre rodillos o estriques para su laminación. Posteriormente, al metal se le aplicaba una capa de estaño, un acabado final que evitaba que el hierro se oxidase. Para todo el proceso se necesitaban alrededor de 200 trabajadores y personal auxiliar.
     Para mover la maquinaria la Real Fábrica de Hojalata se contaba con diversas canalizaciones de agua que se surtían del río Genal y del arroyo Riachuelo.
     El establecimiento de la fábrica de Júzcar merece reconocimiento dentro de la historia industrial española, pues en este lugar se pusieron en práctica por primera vez técnicas que sentaron precedentes en el país, como el afinado del arrabio, el horno de reverbero o la laminación del metal, sin embargo, las ruinas del asentamiento fabril permanecieron en completo abandono y sometidas a  expolios de todo tipo hasta que en el año 2004 se procedió a su restauración y reconversión a bodega de vino.
     La Real Fábrica de San Miguel se construyó en Júzcar em el primer tercio del siglo XVIII con el objetivo de elaborar hojalata, una lámina de hierro que se estaña por sus dos caras para evitar la oxidación.
     El rey Felipe V concedió en el año 1726 autorización a los suizos Pedro Enrique Meurón y Emerico  Dupasquier para construir la fábrica y comercializar durante 15 años la hojalata. Las obras de la fábrica comenzaron en el año 1727, siendo el lugar elegido un paraje próximo a Júzcar llamado Moclón. A pesar de ser un sitio inaccesible y montuoso, ofrecía algunas ventajas para la actividad fabril; el emplazamiento contaba con agua durante buena parte del año; tenía notables reservas de madera; las minas para la extracción del mineral se situaban cerca, y, además, no quedaba a mucha distancia el fondeadero de Estepona para poder distribuir la mercancía manufacturada.
     A pesar de los esfuerzos realizados para instalar la industria en tan peculiar emplazamiento, la iniciativa industrial duraría poco tiempo, pues a mediados del siglo XVIII la producción había decaído de forma notable (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Santa Catalina, Museo Micológico, y Real Fábrica de Hojalata y Altos Hornos de San Miguel) de la localidad de Júzcar, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.