Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Alfareros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfareros. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de abril de 2022

La Hermandad de Pino Montano

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de Pino Montano, de Sevilla.  
     Hoy, 8 de abril, es Viernes de Dolores, y qué mejor día que hoy para ExplicArte la Hermandad de Pino Montano, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Viernes de Dolores.
     La Hermandad de Pino Montano, tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial de San Isidro Labrador, que se encuentra, al igual que su Casa de Hermandad, en la calle Alfareros, 3; en el Barrio de Pino Montano, del Distrito Norte.
     La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de Nazaret, María Santísima del Amor, San Marcos Evangelista y San Isidro Labrador, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Isidro Labrador, donde se funda la corporación en 1982, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de Nazaret, obra de Fernando Castejón en 1989; María Santísima del Amor, tallada por Fernando Castejón en 1998, y San Marcos evangelista, obra también de Fernando Castejón.
     El escudo de la Hermandad lo constituye una forma semicircular, a la izquierda y derecha dos cartelas ovaladas orladas de grecas doradas, en la de la izquierda aparece en abreviatura JESÚS HOMBRE SALVADOR (JHS) con una cruz sobre la letra H y corona de espinas bajo dicha abreviatura, en la de la derecha el símbolo de MARÍA y bajo él, una rosa roja en el centro; en la parte central inferior el atributo es el león, representando a San Marcos Evangelista; en la parte superior del escudo llevará la inscripción MADRE DEL AMOR y en la parte inferior del escudo llevará la inscripción RUEGA POR NOSOTROS.
   Con el propósito de realizar una mayor catequesis entre los jóvenes del colegio público Félix Rodríguez de la Fuente, de la barriada de Pino Montano (Sevilla), en el curso escolar 1981-1982, el profesor de Pretecnología D. Juan Manuel Plaza Moreno realiza dos imágenes pequeñas en papel encolado y policromado. Una de un crucificado y otra una Virgen Dolorosa, dándoles las advocaciones de Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Amor. Con ellas, guiado por su afán cofrade, monta dos pasos pequeños en cuyos trabajos participan los alumnos de su clase.
     Con el apoyo del Director y Profesores del mencionado colegio, el Viernes de Dolores de 1982, se realiza la primera Salida Procesional por las calles del barrio, no pudiendo participar en la misma el profesor D. Juan Manuel, por fallecer un mes antes en plena juventud, siendo sucedido en esta ingente tarea por Dña. Maruja Remedios Vilches, profesora y colaboradora de D. Juan Manuel, tomando la dirección de los trabajos, como le prometió a D. Juan Manuel en su lecho de muerte, comprometiendo a propios y extraños hasta encauzar y afianzar esta obra, asegurándose de que la religión y la labor apostólica estuviese presente en los alumnos de este colegio público, por lo que se habilitó una pequeña habitación en el colegio, que servía de Capilla para las Imágenes.
     A partir de entonces, un grupo de vecinos de Pino Montano, entre los que se encontraban miembros del la Asociación de Padres de Alumnos (A.P.A.), deciden crear una Junta entre los alumnos del colegio, asesorados por una segunda Junta compuesta por los padres.
     Reunida la Junta deciden adquirir una Imagen de la Virgen, para ello se dirigen al joven escultor Fernando Castejón López, que contaba en esos momentos con catorce años de edad y era alumno de la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Nervión, el cual realiza una escultura de la Virgen en terracota.
     El día 22 de Noviembre de 1984, es presentada la Imagen de la Virgen del Amor, a todos aquellos profesores, alumnos y hermanos que algún día formarán la Pro-Hermandad de Pino Montano, acontecimiento que provoca el aumento considerable del número de futuros hermanos.
     El 10 de Marzo de 1985, con motivo de una exposición de esculturas en terracota, que realiza el joven escultor Fernando Castejón López, en la Sacristía de la Iglesia de Ntra. Sra. de Consolación, donde reside la Hermandad de la Sagrada Cena, es bendecida la citada Imagen por D. José María Ballesteros Bornes, Párroco de San Román y Santa Catalina. Desde aquellos momentos la Imagen de Nuestra Señora del Amor pasó a presidir la Capilla del Colegio.
     El día 1 de Marzo de 1986, es bendecida en el Colegio una Imagen de Jesús Cautivo, con la advocación de Nuestro Padre Jesús de Nazaret, por Don José Manuel García Junco, Capellán de la Iglesia de San Antonio Abad y también realizada por el imaginero Fernando Castejón López, en madera de cedro.
     Sobre finales de 1986, se recibe un escrito de la nueva Asociación de Padres de Alumnos, en el que se indica, que al ser esta Agrupación, de carácter religioso, no debe estar ubicada en un colegio público y por tanto quedaba suprimida esta actividad extra escolar, invitándonos a abandonar dicho Centro de Enseñanza.
     A final de Enero de 1987, salen del colegio en Solemne Traslado las dos Imágenes, para ser ubicadas en un local. Oratorio provisional donde permanecen hasta el mes de Noviembre de 1987, al ser requerido el local por el propietario del mismo, siendo trasladados a otro local, situado en la calle Esparteros s/n, junto al parque de Bomberos de la barriada.
     En el mes de Febrero de 1989 se extiende una circular a los hermanos, informándoles que la Junta ha decidido no efectuar Salida Procesional, hasta tanto no se nos autorice por el Arzobispado.
     En el año 1990, gracias a las gestiones realizadas por varios hermanos, ante la Comunidad de Propietarios de la Barriada y la Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla, nos ceden unos locales, situados en la calle Garrochistas, s/n de esta Barriada, donde en uno de ellos se instala el Oratorio con las Imágenes, y en el otro se sitúa las dependencias de la Secretaría, Almacén y Sala de Reuniones.
     El Sábado 21 de Abril de 1990, fue inaugurada nuestra Casa-Hermandad, a la que asistieron diversas representaciones de Hermandades de Sevilla y Provincia.
     En el año 1994, esta Pro-Hermandad, se encuentra muy vinculada a la Parroquia de Nazaret y a su Párroco D. Manuel Gallego González, perteneciendo al Consejo Parroquial nuestro Presidente-Hermano Mayor. En este año los miembros de esta Agrupación, se entregaron por completo al servicio de la Parroquia, trabajando incansablemente en todo y cuanto ofrecía y solicitaba su Párroco D. Manuel Gallego.
     Durante los años en que estuvo de Párroco D. Manuel Gallego González, se organizó, en su unión la Procesión del Hábeas Christi por la barriada, a la cual asistimos corporativamente, y en una de las calles, la Pro-Hermandad instaló un Altar, que a ruego de D. Manuel, estuvo presidida por la figura de Cristo.
     El 31 de Diciembre de 1997 entran en vigor las Nuevas Normas Diocesanas para Hermandades y Cofradías de 8 de Diciembre de 1997 y por consiguiente la disposición derogatoria establecida en su artículo 61.2 según el cual anulan las Reglas de las Hermandades y Cofradías en aquellas disposiciones que sean contrarias a las prescripciones de este Decreto.
     A principio de Enero de 1998 se gira una visita al Sr. Vicario General, D. Antonio Domínguez Valverde al que se le recuerda que siempre se había manifestado que había que esperar a las Nuevas Normas Diocesanas, solicitando este le sea presentado un escrito con las memorias de la Pro-Hermandad y el censo de hermanos, lo que fue realizado el día 2 de Febrero de 1998.
     El 4 de Marzo de 2000, el Rvdo. D. Fernando Isorna Jiménez, Delegado de Hermandades y Cofradías manifiesta que se debe celebrar Asamblea General para que la actual Junta de Gobierno fuese reconocida por los hermanos con su firma y DNI.
     Este mismo año, el 14 de Abril y teniendo por estreno el Viernes de Dolores la primera Salida Procesional a la Parroquia de Jesús de Nazaret donde cada año hace Estación Penitencial y este año con el título de Agrupación Parroquial, no pudo ser por motivos de la climatología teniendo que tomar la Junta de Gobierno la decisión de no efectuar la Salida Procesional del año 2000.
     El 22 de Marzo de 2002 se realiza la primera Salida Penitencial desde el anexo a la Parroquia de San Isidro Labrador, desde la que en adelante será la Capilla de Salida.
     En el año 2003, nuevamente y convirtiéndose ya en algo habitual, los Titulares son trasladados a la Parroquia de San Isidro Labrador, donde presiden el Altar hasta su colocación en los Pasos para procesionar por las calles del barrio el 11 de Abril.
     En el año 2004, definitivamente son trasladadas las Imágenes Titulares a la Parroquia de San Isidro Labrador, el 13 de Marzo, en Solemne Vía Crucis, y permaneciendo ya definitivamente entronizadas en una Capilla, construida para las Imágenes en el interior de la Parroquia de San Isidro Labrador.
     Este paso supone uno de los más importantes en la historia de esta Agrupación Parroquial.
     En los años 2005 y 2006, todos los esfuerzos de la Agrupación se han centrado en la integración plena en la Parroquia, participando activamente en todas las áreas Pastorales existentes en la Parroquia, siendo parte integrante del Consejo Pastoral (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
Conozcamos mejor la Solemnidad de los Dolores de la Virgen María
;  
     En primer lugar debemos decir que la advocación de los Dolores de María se encuentra entre los títulos soteriológicos de la Madre de Dios, vividos a lo largo de toda su vida, en torno a los misterios de su Maternidad Divina (nacimiento, infancia y vida pública de Jesús) y de su Compasión (Pasión y Muerte del Señor).  Aunque los dolores de María aparecen en las Sagradas Escrituras y la reflexión sobre ellos se remonta a la época patrística, esta devoción sólo ha tenido un desarrollo litúrgico en Occidente.  En Oriente sólo los Católicos Rutenos tienen una fiesta de la Madre Dolorosa el Viernes posterior a la Octava del Corpus Christi, aunque en la iglesia bizantina el recuerdo de la Dolorosa está muy presente en el oficio del Viernes Santo y todos los miércoles y jueves del año, en que se conmemora el sacrificio del Calvario de una manera especial, y se reza una antífona mariana llamada staurotheotókion, que canta a María al pie de la Cruz. Esta memoria mariana se gestó en el corazón de Europa. Fue preparada por la literatura ascético-mística renana de los siglos XII y XIII, en la que, insistiendo en la humanidad de Cristo, revaloriza también la figura de María, indisolublemente unida a Él, sobre todo en lo referente a la pasión: junto al Varón de Dolores, se contempla a la Reina de los Mártires. La conmemoración litúrgica de los dolores de Nuestra Señora, en la opinión más extendida, se remonta al siglo XIV, con Alemania como foco principal. En principio fue colocada en diversas fechas y recibió distintos nombres: Angustias, Compasión, Conmiseración, Desmayo, Lamentación de María, Llanto de María, Martirio del Corazón de María, Pasmo, Piedad, Siete Dolores, Transfixión, Traspaso... Mas los testimonios más antiguos de una fiesta litúrgica anual provienen de Iglesias locales. Los encontramos en la Fiesta de la Transfixión, establecida por el Obispo Lope de Luna en Zaragoza el año 1399, y en el Concilio Provincial de Colonia, presidido por el Arzobispo Teodorico de Meurs, que el veintidós de abril de 1423 instituye la Commemoratio angustiae et doloris B. Mariae Virginis, para el viernes posterior al domingo Jubilate, actual cuarta semana de Pascua, por decreto sinodal, como desagravio de los sacrílegos ultrajes de los herejes husitas a las imágenes de Cristo y de la Virgen, y para venerar exclusivamente los dolores de María en el Calvario.  En 1482 el Papa Sixto IV della Rovere introdujo en el rito romano una misa centrada en los sufrimientos de María al pie de la cruz, denominada de Nuestra Señora de la Piedad, que se fue extendiendo por todo Occidente. A fines de la Edad Media una fiesta de María Dolorosa estaba establecida en las diócesis del norte de Alemania, Escandinavia y Escocia, con diferentes denominaciones y fechas, la mayoría movibles (durante el tiempo pascual o poco después de Pentecostés), aunque algunas eran fijas (sobre todo en julio: el dieciocho en Merseburg; el diecinueve en Halberstadt, Lübeck o Meissen, el veinte en Naumberg). Sus textos eucológicos son variados, limitándose desde la consideración de las angustias de María durante la Pasión hasta extenderla a todos los dolores de la vida de la Madre de Dios. Durante el siglo XVI, esta memoria de la Compasión de la Virgen se va extendiendo por toda la Iglesia Occidental con sus varias denominaciones y fechas. En 1506 fue confirmada a las monjas de la Anunciación bajo el título de Pasmo de la Bienaventurada Virgen María para el lunes siguiente al Domingo de Pasión. En el Breviario de Erfurt, impreso en Mainz (Maguncia) en 1518, encontramos la fiesta con el título de Commendatio B. Mariae Virginis el viernes después del Domingo in Albis (actual Segundo de Pascua). En algunos lugares se le asignó el día que luego se extendería, el viernes anterior al Viernes Santo, como el caso de la concesión en 1600 a las monjas servitas de Valencia bajo el título de Bienaventurada Virgen María al pie de la Cruz; en otros se coloca el sábado siguiente, día por excelencia de la Virgen, o incluso un día fijo, el dieciocho de marzo, ocho días antes del veinticinco, que es el día en que la Tradición señala la muerte de Cristo.  En Francia se hizo popular esta fiesta en el siglo XVII, y la llamaban de Nuestra Señora del Pasmo o Nuestra Señora de la Piedad, celebrándose el viernes de la Semana de Pasión. Clemente X Altieri (1670-6) concedió esta memoria de los Dolores de Nuestra Señora a toda España. Esta misma fecha fue asignada a todo el Imperio Alemán en 1674.  El dieciocho de agosto de 1714 el Papa Clemente XI Albani la concede a los Siervos de María. El Papa Benedicto XIII Orsini, a petición de éstos, el veintidós de agosto de 1727, la extendió a toda la Iglesia Romana, con el nombre de Fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, fijándola el Viernes de la Semana de Pasión o Quinta de Cuaresma. 
     En este día la celebraban la fiesta los servitas y los dominicos, Orden a la que pertenecía el Pontífice, así como los franceses, españoles y alemanes. Esta jornada acaba recibiendo el nombre popular de Viernes de Dolores. A pesar del título de la fiesta, contempla la compasión de María al pie de la cruz. Suprimida como una duplicación en la reforma del calendario de 1969 en beneficio de la del quince de septiembre, aunque fuera más antigua para no oscurecer la austeridad cuaresmal, en la última edición del Misal Romano se ha rescatado esta memoria, tan arraigada en nuestra tierra, en una colecta alternativa a la del día. “Señor Dios, que en este tiempo ayudas con bondad a tu Iglesia: concédenos imitar a la Santísima Virgen María en la contemplación de la Pasión de Cristo, con un corazón sinceramente entregado. Te pedimos, por la intercesión de la misma Virgen, unirnos en estos días con firmeza a tu Hijo Unigénito, y así poder llegar a la plenitud de su gracia”. Los servitas la siguen celebrando como fiesta con el título de Santa María al pie de la Cruz (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de Pino Montano, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad de Pino Montano: www.hermandadpinomontano.es

La Hermandad de Pino Montano, al detalle:

viernes, 7 de junio de 2019

El escudo de la Hermandad de Pino Montano.


     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el escudo de la Hermandad de Pino Montano de Sevilla.      
     Su título completo es el de La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de Nazaret, María Santísima del Amor, San Marcos Evangelista y San Isidro Labrador, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Isidro Labrador (en la c/ Alfareros del Barrio de Pino Montnano del Distrito Norte), donde se funda la corporación en 1982, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de Nazaret, obra de Fernando Castejón en 1989; María Santísima del Amor, tallada por Fernando Castejón en 1998, y San Marcos evangelista, obra también de Fernando Castejón, y que realiza su salida procesional en la tarde-noche del Viernes de Dolores.

      El escudo de la Hermandad lo constituye una forma semicircular, a la izquierda y derecha dos cartelas ovaladas orladas de grecas doradas, en la de la izquierda aparece en abreviatura JESÚS HOMBRE SALVADOR (JHS) con una cruz sobre la letra H y corona de espinas bajo dicha abreviatura, en la de la derecha el símbolo de MARÍA y bajo él, una rosa roja en el centro; en la parte central inferior el atributo es el león, representando a San Marcos Evangelista; en la parte superior del escudo llevará la inscripción MADRE DEL AMOR y en la parte inferior del escudo llevará la inscripción RUEGA POR NOSOTROS.
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el escudo de la Hermandad de Pino Montano de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Hermandad de Pino Montano, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 15 de mayo de 2019

La Iglesia de San Isidro, labrador


     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la iglesia de San Isidro, labrador, de Sevilla.    
     Hoy, 15 de mayo, Memoria de San Isidro, labrador, que en Madrid, en el reino de Castilla, juntamente con su mujer, Santa María de la Cabeza, llevó una dura vida de trabajo, recogiendo con más paciencia los frutos del cielo que los de la tierra, y de este modo se convirtió en un verdadero modelo del honrado y piadoso agricultor cristiano (c. 1130) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Iglesia de San Isidro, labrador, de Sevilla.
     La Iglesia de San Isidro, labrador, se encuentra en la calle Alfareros, s/n; en el Barrio Barriada Pino Montano, del Distrito Norte.
      La barriada de Pino Montano, donde se encuentra la parroquia de San Isidro, labrador, es un barrio de Sevilla situado al norte de la SE-30. El barrio está integrado en el Distrito Norte de Sevilla. Tradicionalmente el lugar dónde se encuentra Pino Montano fue un área agrícola de olivares dónde la tierra estaba repartida por cortijos. En la segunda mitad del siglo XIX se construye una vía de ferrocarril que conecta Sevilla con Córdoba delimitando así una zona destinada al cultivo y otra a la construcción de viviendas. La barriada de Pino Montano nace en la década del desarrollismo en España (años 1960), cuando Sevilla comienza una expansión, rápida y desordenada, hacia el norte. Desde el momento en el que se asientan las primeras personas en el barrio, alrededor de 1970, este no ha parado de crecer.
    Era la época del Concilio y se abandona la idea de construir templos suntuosos. Después de años de guerra y posguerra el estilo artístico se empobrece por la escasez que hay en el país y lo nuevo se hace con materiales humildes y sencillos pero acordes a la liturgia y a la escenografía que marca el Concilio Vaticano II, naciendo un estilo nuevo. Se sustituye el regionalismo arquitectónico, como las edificaciones de Aníbal  González, por el movimiento que se llama el racionalismo. 
      El conjunto se construye para dar dotación religiosa a la nueva barriada de Pino Montano. El programa se desarrolla en torno a un patio que pone en relación la iglesia con las dependencias religiosas (despachos, sala de reuniones, archivo, aseos y almacenes) y las de atención sanitaria (despacho de médico, botiquín, reconocimiento, sala de espera, aseos y almacén).
          Desde el año 2004 acoge a la Hermandad de Pino Montano, fundada en 1982 por jóvenes del Colegio Público Félix Rodríguez de la Fuente.
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Isidro, labrador:
LEYENDA
      Santo legendario español que habría nacido en Castilla hacia 1070  muerto en 1130. Su vida y milagros fueron relatados a finales del siglo XIII por Juan Diácono.
      Peón de granja en los alrededores de Madrid, interrumpía su trabajo con frecuencia para rezar. Sorprendido por su patrón, fue reemplazado en el arado por un ángel que terminó el surco mientras él se entregaba a la oración. Hizo brotar una fuente con su laya. Condujo al molino un cargamento de granos que llegó completo, aunque durante el camino hubiera alimentado a las palomas hambrientas. Dio a un pobre la sopa que cocía para sí en el fuego, y la olla se llenó de nuevo, milagrosamente. Salvó a un niño que se había ahogado en un pozo.
      La historicidad de este santo rústico es dudosa. Como en el caso de Santa Eulalia, es posible que se trate de un caso de duplicación o dicotomía. Para competir con Sevilla, Madrid también quería tener un San Isidoro, muy diferente por cierto, al Doctor egregius: un trabajador manual en lugar del intelectual, que trabajaba no con su cerebro sino con sus manos. Pero resulta sorprendente que una ciudad que fue elevada al rango de capital del reino en el siglo XVI haya elegido precisamente a un campesino como santo patrón.
CULTO
      Beatificado cuatro siglos después de su muerte, en 1618, Isidro Labrador fue canonizado en 1622 por el papa Urbano VIII, en la misma promoción que San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y Santa Teresa de Jesús. Su fiesta se fijó el 15 de mayo, en primavera, en la estación de la siembra.
      Su mujer fue igualmente santificada, con el nombre de Santa María de la Cabeza, a causa de su cabeza relicario que los campesinos llevaban en procesión para conseguir que lloviera.
      Se convirtió en patrón de Madrid, donde la antigua iglesia de los jesuitas se transformó en catedral bajo la advocación de San Isidro el Real.
      En Roma, el convento de la iglesia de San Isidoro, cerca de la Porta Pinciana, debe su fama sobre todo a los prerafaelitas alemanes, llamados Nazarenos, que se instalaron allí a principios del siglo XIX, para hacer una vida monástica a la manera de Fra Angelico.
      El culto de San Isidro enjambró en el siglo XVIII en ciertas provincias francesas: en Forez, Picardía y Bretaña, donde está representado como campesino de la región. Su popularidad está igualmente probada en Baviera, en Austria, y sobre todo en el Tirol
      Es el patrón de los labradores y de los granjeros y se lo considera el protector de las cosechas.
ICONOGRAFÍA
      Vestido de campesino, conduce un tiro de bueyes blancos o reza arrodillado mientras un ángel lo reemplaza en el arado. Además del arado suele tener como atributos otras herramientas agrícolas: una podadera, guadaña, mayal e incluso una gavilla de espigas de trigo. Además se lo reconoce porque hace brotar una fuente con un golpe de laya.
      La laya podría hacerlo confundir con San Fiacro. Pero el arado, la hoz y la gavilla de trigo permite identificarlo.

      En Bretaña lleva el traje típico campesino: sombrero redondo con cinta, chaleco bordado y calzones anchos (este caso, muy infrecuente, de un santo español bretonizado es una curiosidad iconográfica que merece subrayarse. San Fiacro, otro santo rústico de origen irlandés, también fue "naturalizado" en Bretaña, pero éste se había convertido en francés por su apostolado en Brie, mientras que San Isidro nunca estuvo en Francia, Santa Zita de Lucca también ha sido representada con la cofia bretona).
      En Alemania a veces forma pareja con Santa Notburga (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de San Isidro, labrador;
     San Isidro Labrador, (Madrid, f. s. XI – f. s. XII). Santo, patrón de Madrid.
     San Isidro es más conocido por la tradición popular que por los datos auténticamente históricos que se poseen sobre su vida. A pesar de todo, es uno de los pocos santos medievales cuyos milagros fueron recogidos en un códice, redactado en la segunda mitad del siglo XIII y en latín, por orden del rey Alfonso X para la Capilla Real ubicada junto al altar mayor de la parroquia de San Andrés de Madrid, en donde, desde hacía varias décadas, era venerado su cuerpo incorrupto, generando uno de los lugares de peregrinación más importantes de Castilla. El autor del códice fue Juan Gil de Zamora, un cortesano, teólogo, franciscano, sabio escritor, erudito y humanista, colaborador de Alfonso X en su obra hagiográfica, conocida, sobre todo, por Las Cantigas de Santa María.
     De la primera parte de dicho códice es de donde se extraen los escasos datos biográficos que se tienen, luego confirmados, en unos casos, y aumentados, en otros, por la tradición popular, bien intencionada, aunque, desafortunadamente, falta, en algunos casos, de criterio histórico. Se trata de cinco milagros realizados en vida del personaje, todos ellos contextualizados en la realidad social y económica de su tiempo, por lo que, prescindiendo del hecho extraordinario en sí que supone cualquier tipo de milagro, se pueden rastrear conceptos e ideas que ayudan, bien que de manera incompleta, a reconstruir aunque sólo sea algunos retazos de su vida.
     Al no tratarse de una biografía al uso, ni pretender su autor que lo fuera, el códice no señala lugar y fecha de nacimiento, ni filiación ni otros datos que ilustren realmente sobre el ciclo vital del personaje. La tradición señala que nació en Madrid, allá por finales del siglo XI, coincidiendo con la nueva coyuntura histórica que supuso el paso del reino de Toledo a manos cristianas en el año 1085 por el rey Alfonso VI, tras un pacto o acuerdo con el rey taifa Al-Qādir. Madrid y otros lugares pertenecientes a este reino se convierten, así, en zonas fronterizas con la España islámica, muy castigadas por el ataque, primero de almorávides y luego de almohades, todo lo cual determinó el carácter y hasta la vida política, institucional y religiosa de sus gentes. Su vida se desarrolló durante los reinados en Castilla de Alfonso VI, la reina doña Urraca y Alfonso VII.
     Es muy probable que fuese mozárabe, ya que este grupo social fue numeroso en tierras toledanas, es decir, del antiguo reino de Toledo, que comprendía también Madrid y Guadalajara, estableciéndose en los fértiles valles fluviales, dedicándose a la agricultura y sus miembros repartidos en alquerías, aldeas y villas; la mayor parte lo hizo como campesinos independientes o collazos adscritos a la tierra y vinculados a algún señor, caso de san Isidro con Juan de Vargas, un plebes milites, o sea, caballero villano de ascendencia mozárabe que pudo beneficiarse de los repartimientos de tierras de Alfonso VI gracias a los servicios prestados al Rey cuando la toma de Toledo.
     El códice sólo señala que san Isidro estaba casado y era padre de un hijo. Es la tradición la que pone nombre a la esposa, María de la Cabeza, y al hijo, Juan o Illán, el cual de niño cayó a un pozo y fue rescatado sano y salvo por las oraciones de sus padres. De adulto llegó a adquirir fama de santo, cuando marchó a vivir a la ribera media del Tajo, en tierras de Toledo, en donde realizó algunos milagros muy parecidos a los de su padre. El códice señala que san Isidro era un humilde arrendatario que trabajaba a cambio de un sueldo anual, lo cual encaja perfectamente con la definición de collazo, siendo costumbre que estuvo la mayor parte de su vida vinculado a los Vargas, aunque se le conocen otros amos.
     Asimismo, el códice lo presenta trabajando en Madrid y establecido en un campo próximo a la villa, que la tradición, de nuevo, identifica con la heredad de Juan de Vargas en Carabanchel, junto a la ribera derecha del río Manzanares, entonces llamado Guadarrama, en una casa de labor situada en medio de tierras fértiles dedicadas al cultivo de cereales. Recuérdese que dichas tierras ocupan una buena parte de las terrazas fluviales de dicho río y que sobre la casa de labor que ocupó la familia se levantaría, ya en el siglo XV, una ermita, aprovechando el manantial y la fuente construidos por el mismo santo, cuyas aguas tienen propiedades curativas, según fue reconocido por Roma en el propio proceso de canonización. Este hecho llevó a identificar al personaje no sólo como labrador, sino también como pocero, atribuyéndosele muchos de los pozos que hoy día se conservan en distintos puntos de Madrid.
     Los cinco milagros, que se pueden denominar biográficos, muestran a un campesino madrileño que realizaba las labores propias de su oficio: la labranza de la tierra con yugo de bueyes y arado y que acudía al molino a moler trigo en el invierno. Cotejando estas noticias con los datos históricos que se tienen sobre la vida campesina de la época, se encuentra uno con una realidad fehaciente, una agricultura de arado y la práctica de la molienda durante el invierno, después de la siega del verano, cuando el grano, que había permanecido recogido en silos, era transportado a alguno de los molinos hidráulicos madrileños que funcionaban a pleno rendimiento, porque el Manzanares venía muy crecido de agua, cuya energía hacía funcionar la rueda de moler.
     En este contexto se sitúan los dos primeros milagros: el del molino y el de los bueyes. En el primer caso, el santo se dirigía a un molino, que la tradición identifica con el de La Arganzuela, junto al puente de Toledo, en compañía de un mozo o ayudante, para moler trigo, y en mitad del camino ofreció de comer a unas hambrientas palomas, ateridas por el frío y la nieve, siendo objeto de la burla de su acompañante por derrochar de esa manera el trigo. El milagro se produjo cuando, al llegar al molino, los costales de ambos se encontraban repletos, sin que faltase nada.
     La moraleja refleja una idea muy propia de la mentalidad religiosa de la época: la caridad hacia los animales, obra de Dios y seres de la Creación, y la Providencia Divina para quien la practica.
     El segundo milagro muestra cómo el tiempo dedicado a la oración no merma el rendimiento laboral, más al contrario, lo hace fructificar y multiplica sus beneficios, poniendo de manifiesto que la vida del cristiano no se fundamenta exclusivamente en el trabajo, sino también en la oración, en un momento histórico, como el siglo XIII, época de redacción del códice, en que la mentalidad burguesa proponía el trabajo como la única meta de realización personal.
     Según el códice, los compañeros se quejaban al amo de que san Isidro se incorporaba tarde a la labranza, porque desde el amanecer se pasaba la mayor parte del día rezando por las iglesias que había a su alrededor.
     El amo, queriendo comprobar personalmente las acusaciones, espió una mañana a Isidro y observó atónito cómo un yugo celestial de bueyes blancos, a la par que su propio yugo, ayudaba al santo a realizar la labranza, aumentando, de esta manera, los rendimientos y los esfuerzos de su trabajo, supuestamente disminuidos por el tiempo dedicado a la oración.
     El resto de los milagros se contextualizan no en el trabajo rural, sino en el marco de las prácticas religiosas de la época: el milagro del lobo, el de la olla y el de los pobres. El primero presenta a un Isidro espiritual que no abandonaba la oración ni la posponía ante ningún contratiempo. Unos chiquillos, mientras estaba rezando un día de verano en la iglesia de Santa María Magdalena, identificada con la actual ermita del cementerio parroquial de Carabanchel Bajo, le alertaron de que había un lobo feroz que persiguió a su borriquillo, ocasionándole heridas de muerte. Sin embargo, el santo, pacientemente, terminó de hacer su oración y cuando salió de la iglesia se encontró al lobo muerto y al jumento en perfecto estado. El nombre de la iglesia, uno de los pocos topónimos que aparecen en el códice, y la idea del borriquillo, trasladan al ambiente histórico de una época en que los campesinos se valían de estos animales para sus desplazamientos y como bestias de carga y sin los que no se entiende la gran movilidad de estas gentes de unos lugares a otros, recorriendo, a veces, grandes distancias.
     Los dos últimos milagros se refieren a la práctica de la caridad. En el de la olla, la comida se multiplicó repentinamente cuando un pobre acudió un sábado a su puerta demandando limosna. Parece ser que había costumbre de que este día se repartiesen alimentos entre los más necesitados. El pobre del relato llegó el último y, al parecer, la comida se había terminado; sin embargo, san Isidro interpeló a su esposa y le rogó que mirase si aún quedaba algo en la olla. Ésta acudió, llena de incredulidad, y comprobó sorprendentemente que estaba llena.
     El último de los milagros presenta la existencia de cofradías seglares, que durante los siglos XII y XIII fueron muy dinámicas, y se manifestaron como el medio más ideal de la participación de los laicos en la vida de la Iglesia, así como la recuperación de un estilo de vida cuyas raíces se hunden en la espiritualidad de las primeras comunidades cristianas. San Isidro perteneció a una de estas cofradías y, durante una de las comidas de hermandad, llegó tarde, debido a que había estado rezando en las iglesias, introduciendo consigo a unos pobres que había encontrado en la puerta pidiendo limosna. La comida se había acabado, quedando sólo la ración que los comensales habían reservado al santo. El milagro quiso que la olla estuviese, de repente, repleta de comida, con lo que se pudo dar de comer a los pobres y aún sobraron alimentos para muchos más. Este milagro se sitúa junto a la iglesia de Santa María Magdalena, a donde los cofrades, que habían presenciado el milagro, acudieron a dar gracias a Dios. Ello provocó que la tradición identificara esta cofradía con la que desde muy antiguo existió en Carabanchel Bajo, bajo la advocación del apóstol Santiago.
     Este hecho vincula, una vez más, a san Isidro con la entonces aldea madrileña y sus tierras, pareciendo más que probable que durante la mayor parte de su estancia en Madrid viviese en este contexto rural y no en la villa, según se desprende del propio códice.
     La tradición, sin embargo, le vincula también laboralmente con otros lugares de fuera de Madrid, en donde los Vargas tenían heredades, básicamente la sierra norte madrileña y las tierras del Jarama, caso de Buitrago del Lozoya, Talamanca y, especialmente, Caraquiz, en los términos municipales de Torrelaguna (Madrid) y Uceda (Guadalajara), en donde pudo conocer a su esposa y contraer matrimonio.
     El último relato biográfico representa la muerte de san Isidro y su enterramiento. Se trata de un reflejo del ideal de la perfecta muerte cristiana, acompañada de unos gestos y símbolos concretos que reflejan y se enmarcan, de nuevo, en la realidad histórica. El santo hizo testamento de sus escasos bienes, considerado por la Iglesia como un acto de piedad y de fe. Después, ya enfermo, y en el lecho de muerte, recibió el viático, se golpeó el pecho, en señal de arrepentimiento, juntó sus manos, cerró los ojos, realizó la señal de la cruz y, por último, exhaló el espíritu.
     Esto sucedía a finales del siglo XII, en una fecha imprecisa que varía, según los biógrafos, entre la década de 1170 y la de 1190. La tradición asegura que pudo morir un 30 de noviembre, festividad del apóstol san Andrés, ya nonagenario y en la casa que Juan de Vargas tenía en la collación de San Andrés, que no sería la casa principal del caballero, sino una de sus propiedades para sirvientes y demás, en una collación donde predominaban los campesinos mozárabes vinculados a su familia y en la que habría cuadras, silos, graneros, establos y otros habitáculos en un ambiente muy rural, de ahí la llamada cuadra de San Isidro, donde, según la tradición, el santo guardaba el ganado. Es evidente que, ya de mayor, se retiró a vivir sus últimos años a esta collación. Durante este tiempo la tradición popular asegura que continuaba con sus prácticas piadosas, especialmente la devoción a la Virgen de Atocha, cuyo santuario se había convertido en un importante centro de peregrinación, y a Nuestra Señora de la Almudena.
     Fue enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés, la última que, durante su vida laboral, visitaba antes de proseguir su camino hacia el campo.
     Allí, en una sencilla fosa, sin lápida, ni nombre, ni ninguna otra señal, permanece casi olvidado de todos, hasta tal punto que en tiempo de lluvias un arroyuelo penetraba en su interior, inundando la sepultura.
     Después de cuarenta años, su cuerpo fue localizado milagrosamente, según creencia popular, por revelación divina, encontrándose incorrupto y siendo trasladado al interior de la iglesia.
     A raíz de su identificación por Alfonso VIII como el pastor que había ayudado a las huestes cristianas a vencer a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa de 1212, se desarrolló su culto, construyéndose una capilla y un arca para contener su cuerpo, todo lo cual quedó bajo el patronato de la Corona, permaneciendo, de este modo, el santo y todo lo referente a su tradición vinculado secularmente a la Casa Real.
     A finales del siglo XVI, se dieron los primeros pasos para su canonización, que no concluyó hasta el siglo siguiente. En 1619, el papa Pablo V le declaró beato y el 12 de marzo de 1622 Gregorio XV le canonizó, junto a los españoles Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jesús y el italiano Felipe Neri.
     Sin embargo, su bula de canonización no fue emitida por Roma hasta el 4 de junio de 1724, bajo el pontificado de Benedicto XIII. El 16 de diciembre de 1960 Juan XXIII le declaró patrón de los agricultores españoles.
     Ya desde el siglo XVI, a raíz de la colonización de América y el imperio español, su culto se había extendido por América, Filipinas y parte de Europa.
     Es patrón de Madrid y de otros muchos pueblos y ciudades (Tomás Puñal Fernández, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Iglesia de San Isidro, labrador, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Horario de apertura de la Iglesia de San Isidro, labrador:
     
Horario de Misas de la Iglesia de San Isidro, labrador:
      De Lunes a Sábados: 20:00
      Domingos y Festivos: 12:00
     
Enlace a la web oficial de la Iglesia de San Isidro, labrador: No tiene.

Más sobre la Hermandad de Pino Montano, en ExplicArte Sevilla.