Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Castilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Castilla. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la calle Castilla, 146

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 146; de Sevilla.
     Hoy, 2 de septiembre, es el aniversario del fallecimiento (2 de septiembre de 2016) de Paco Taranto, personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 146; de Sevilla.
     El edificio de la calle Castilla, 146; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado por Rocío Triana. Es una obra de 15 piezas (5 x 3), ornamentada por una cenefa vegetal exterior en añil. La pieza la centraliza el personaje homenajeado, en actitud de cantar sentado en una silla, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:

SITUADO AQUÍ "EL CORRAL DE SAN JOSÉ", EN EL CORAZÓN DEL
ZURRAQUE, EN 1940 NACIÓ FRANCISCO ÁLVAREZ MARTÍN
CONOCIDO CON EL NOMBRE DE
PACO TARANTO
ARTISTA CONSIDERADO PATRIARCA Y ALBACEA DE LOS CANTES DE
TRIANA, E INTÉRPRETE MAGISTRAL DE LA SOLEÁ ALFARERA, POR LO QUE
FUE NOMBRADO "TRIANERO DE HONOR" EN JULIO DE 2016.
EN RECUERDO DE SU MAESTRÍA EXCLUSIVA, 
Sevilla, Septiembre 2017.

Conozcamos mejor la Biografía de Paco Taranto, personaje homenajeado en la obra reseñada;
     Francisco Álvarez Martín (Sevilla, 26 de julio de 1940​ - 2 de septiembre de 2016), conocido artísticamente como Paco Taranto, tras unirse en el dúo Los Tarantos con Salvador Távora fue un cantaor flamenco español.​
     Considerado uno de los últimos «cantaores del arrabal» trianero que fue maestro en el cante alfarero que tiene su origen en la zona del Zurraque, ​donde trabajaban los artesanos de Sevilla,​ ya con dieciséis años ganó un concurso en Radio Sevilla que le permitió salir de la capital para recorrer Andalucía. Durante pocos años, de joven, se unió a Salvador Távora en el dúo Los Tarantos,​ un período breve pero que selló su nombre artístico. Sus influencias fueron muchas (El Arenero, El Teta, El Sordillo o Domingo el Alfarero),​ pero su estilo fue personal, propio. Además de comenzar a recorrer Andalucía acompañado de otros artistas como Antonio el Sevillano, al unirse a la compañía de Juana Reina dio un salto cualitativo. Después formaría parte del grupo Los Bolecos (Farruco, Rafael el Negro y Matilde Coral)​ y de ahí formó espectáculos con los mejores cantaores de la época.​
     Comenzó a dar recitales en solitario y grabó varios discos, el primero en 1979​ también grabo singles con La Soleá de Triana y La Caña y el último LP, Mi herencia trianera,​ editado en el invierno de 2016 con nueve temas dentro de la colección Flamenco y Universidad. La crítica lo ha valorado como «uno de los más ilustres artistas del flamenco»,​ así como «el último mohicano de la cuna del cante»​ y señalan la influencia que ha ejercido en los cantaores de flamenco posteriores.
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 146; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Castilla, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 2 de mayo de 2026

Un paseo por la calle Callao

     Por amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella
     Hoy, 2 de mayo, es el aniversario del Combate del Callao (2 de mayo de 1866), batalla entre la Armada Española y las repúblicas de Chile y Perú, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella.
      La calle Callao es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana; y va de la calle Castilla, a la confluencia de las calles San Jorge, y Antillano Campos
      La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Posiblemente este espacio estuvo incluido en Castilla, que ya aparece a primeros del siglo XV. En el siglo XVI se le conoce como Sitio de las Esparterías, hasta que en 1869 se desgaja de San Jorge y toma su denominación actual, en memoria de la batalla de este nombre (1866) tras el bloqueo decretado por el gobierno español a las repúblicas de Chile y Perú. Espacio de límites poco definidos, se fue configurando junto al castillo a partir del siglo XV, al aparecer una serie de construcciones, como las antiguas esparterías que dieron nombre a la zona. En l904 se coloca un acerado de asfalto y en 1915 se repara el adoquinado, reformándose de nuevo su pavimento en 1925. Actualmente es un espacio corto y amplio, asfaltado y con acerado de losetas de cemento, elevado con respecto a su cota primitiva, como puede apreciarse en las escalerillas del mercado. Las edificaciones de su acera de los impares la ocupó la fachada del castillo, y, a finales del XIX, varias casas de dos plantas con bajos comerciales. La acera de los pares presenta un caserío de finales del s. XIX entre los que cabe destacar los núms. 3 y 4, de tipo regionalista, construidos por Gómez Millán.
     En sus bajos se estableció la Cerámica Corbato, actual Santa Ana, con fachada de este material. Aparte de la mención que merece el mercado de abastos y las antiguas esparterías, en cuanto a funcionalidad hay que destacar la importancia de este espacio como lugar de reunión, especialmente los locales de la Peña Trianera y la Casa Cuesta, entidades estrechamente vinculadas desde su fundación por los años 1926-27, lugar de reunión de personajes famosos en el mundo de los toros, las artes y las letras, que en 1932 redactan sus estatutos convirtiendo la peña en auténtico casino del barrio. El antiguo carácter de esta vía como parte del camino real de Camas y Castilleja ha hecho de él siempre un lugar de intenso tráfico, del que Álvarez Benavides en 1873 como "una de las principales vías del barrio" [María del Carmen Medina, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la historia del Combate del Callao, que da nombre a la vía reseñada;
     Durante la Guerra del Pacífico sostenida entre España y estados de Sudamérica, sobre todo Perú y Chile, tuvo lugar el combate del Callao del 2 de mayo de 1866. Fue un intenso encuentro artillero, en el que una escuadra española mandada por el brigadier Casto Méndez Núñez se enfrentó a las fuertes defensas costeras peruanas del Callao. 
     Por desplantes, insultos y desafortunadas actuaciones, se había abierto una crisis entre España y los citados países sudamericanos, que mal conducida terminó en guerra. Durante su transcurso, Méndez Núñez, tras haber intentado acabar con la escuadra aliada peruano-chilena en Abtao sin conseguirlo, de acuerdo con las órdenes recibidas había bombardeado el indefenso puerto chileno de Valparaíso el 31 de marzo de 1866. A continuación se dirigió al puerto peruano del Callao para proceder a su bombardeo, lo que iba a dar lugar al duro combate del 2 de mayo siguiente.
     El Callao, situado en la costa sudamericana del Pacífico, se abre hacia el norte a la amplia y limpia bahía Mar Mansa, que por el suroeste limita con el cabo La Punta, y hacia el centro tiene el puerto. Al sur de La Punta se abre a la ensenada Mar Brava, de aguas restringidas y con frecuencia encrespadas. Y al oeste tiene la isla de San Lorenzo. 
     Desde el comienzo de la crisis, el Callao había reforzado sus defensas con una escuadrilla de barcos, tropas en tierra, un campo minado, y fuertes baterías de costa distribuidas en tres grupos: uno al norte de la población; otro al sur; y el tercero en el puerto con un solo un cañón, conocido como Cañón del Pueblo porque había sido montado por civiles en 24 horas. El número de sus cañones se debió de aproximar al total de 56 declarados por los peruanos. Sus calibres eran: cinco rayados de 500 libras Blakely, cuatro rayados de 300 libras Armstrong, uno liso de 68 libras (o 20 cm) y 46 lisos de 32 libras (o 16 cm). 
     A estas cifras había que sumar los cañones en depósito, los desplegados por el Ejército de Tierra, y los de los barcos surtos en puerto. De ellos destacaban los rayados de avancarga Blakely y Armstrong, que superaban a todos los españoles pero tenían un lento ritmo de fuego de dos a tres disparos por hora.
     Excepto el Cañón del Pueblo, que no tenía protección, los demás Blakely estaban medio enterrados en fosas semicirculares, sobre plataformas muy sólidas con ejes para orientarlos. Las dos torres de los Armstrong eran giratorias, con un blindaje de hierro de diez cm de espesor por los laterales. La mayor parte de las restantes piezas solo contaban con la débil protección de parapetos de cascajo y sacos terreros, sobre paredes de adobe o ladrillo. 
     Los barcos peruanos eran: monitores Loa y Victoria; vapores armados Tumbes, Colón, y Sachaca; y seis botes de vapor con torpedos de botalón. Las tropas comprendían tres brigadas complementadas con zapadores y obreros militarizados. Y el campo minado, al parecer formado por unas 40 minas, se encontraba frente las baterías del sur, con cables a tierra para su actuación.
     La escuadra española estaba formada por la fragata blindada Numancia y cinco fragatas y una corbeta de hélice y casco de madera: Almansa, Berenguela, Blanca, Villa de Madrid, Resolución y Vencedora, con un total de 245 cañones de avancarga en su artillería principal: 132 lisos de 68 libras, 84 lisos de 32 libras, 18 rayados de 16 cm y 11 obuses de 15 cm. También contaba con 25 cañones menores.
     En combate, estos cañones quedaban reducidos a la mitad, ya que casi todos estaban montados por las bandas. 
     Además, la Blanca y la Vencedora también llevaban cohetes Congreve. Los restantes barcos de la escuadra, eran transportes sin más armas que las de las dotaciones y algún pequeño cañón de desembarco. 
     Iba a ser un combate difícil para los barcos españoles, casi todos de madera, contra cañones rayados de gran calibre, bien abastecidos y sin problemas logísticos, mientras los españoles, lejos de sus bases y con muchas faltas de repuestos, no podían reponer pérdidas y andaban bajos de munición. Además, estaban presentes barcos neutrales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que no intervinieron, pero estuvieron muy pendientes del combate para extraer enseñanzas.
     A la llegada de la escuadra española al Callao el 25 de abril, Méndez Núñez envió un comunicado notificando que iba a bombardear la plaza dentro de cuatro días si antes no se llegaba a un acuerdo satisfactorio. Al poco tiempo, una delegación del cuerpo diplomático le pidió un aplazamiento para poner a salvo intereses neutrales, a lo que accedió el español, fiando el bombardeo para el 2 de mayo.
     El 31 de abril, Méndez Núñez reconoció la costa a bordo de la Vencedora, y decidió distribuir sus fuerzas en tres divisiones para atacar a todas las baterías a la vez desde Mar Mansa.
     Sobre las 10 de la mañana del 2 de mayo, los barcos comenzaron a levar anclas para abandonar la isla de San Lorenzo y distribuirse en tres divisiones. La Numancia formó la primera división con la Blanca y Resolución para batir las baterías del sur. La Berenguela y Villa de Madrid formaron la segunda, que tenía que batir las baterías del norte. Y la Almansa y Vencedora completaron la tercera división para bombardear el puerto y los barcos peruanos. 
     A las once y media la Numancia tocó zafarrancho de combate, y a las doce menos diez abrió fuego. A continuación entró en acción la Blanca seguida de la Resolución. Las baterías de tierra contestaron al fuego, y el combate comenzó a generalizarse. Durante su desarrollo los barcos se aproximaron tanto a tierra, que alguno –como la Numancia o la Resolución–, llegó a varar.
     Los barcos peruanos iniciaron alguna salida que fue neutralizada. Y el Cañón del Pueblo se averió con el primer disparo, sin poder ser reparado por estar desprotegido. 
     Sobre las doce y cuarto, una granada, posiblemente de la Blanca, cayó sobre saquetes de pólvora de la torre La Merced y produjo su voladura con muchas bajas. Poco después, un proyectil hirió a Méndez Núñez en la Numancia. 
     Pasadas las doce y media, la Villa de Madrid encajó un proyectil pesado que le causó varias bajas, la dejó sin vapor y tuvo que ser remolcada hacia San Simón por la Vencedora. Unos minutos más tarde, la 
Berenguela recibió dos proyectiles de alto calibre que le produjeron un incendio y una gran vía de agua bajo la flotación, y estuvo a punto de hundirse. La salvó la reacción de su gente al cambiar los cañones de banda y dejar la vía fuera del agua, mientras se retiraba a San Lorenzo. Y una bala sólida de gran calibre alcanzó a la Numancia, perforó los 13 cm de su coraza, entró más de 25 cm en el forro de madera que la escupió al mar, y le produjo una pequeña vía de agua.
     Pasadas las dos de la tarde, la Almansa recibió dos impactos pesados que le causaron algunas bajas y un incendio cerca de un pañol de pólvora. Cuando recomendaron al comandante Sánchez Barcáiztegui inundar el pañol se negó con la frase: “Hoy no es día de mojar la pólvora”, se alejó momentáneamente para apagar el fuego, y a los treinta minutos regresó a su puesto. Y sobre las dos y media, la Blanca recibió otro proyectil pesado que le produjo daños y varias bajas, entre ellas su comandante Topete, que resultó levemente herido.
     Pasadas las cuatro y media de la tarde, solo unos pocos cañones peruanos seguían abriendo fuego cuando los barcos españoles se estaban quedando sin munición, empezaba a caer la niebla y se iba a poner el sol. Y a las cinco de la tarde la escuadra cesó el fuego y se retiró a San Lorenzo para dar sepultura a los muertos, curar heridos y reparar. El combate había terminado.
     El 9 de mayo Méndez Núñez dio por finalizadas las operaciones, levantó el bloqueo, y el día 10 salió a la mar, dando por finalizada aquella extraña contienda.
     Ambas partes se batieron hasta el límite de sus posibilidades y con valentía. Los barcos españoles dispararon 5.780 proyectiles, recibieron 167 impactos (13 de grueso calibre), y tuvieron 194 bajas, de ellas 43 muertos. Su único disparo “afortunado” fue el que voló la torre La Merced. Todos menos la Vencedora resultaron alcanzados por el fuego peruano, y la Villa de Madrid y la Berenguela quedaron fuera de combate.
     La mayor parte de los cañones de tierra fueron desmontados y algunos destruidos, y todos los barcos peruanos resultaron alcanzados. Y aunque no se conocen las cifras de bajas peruanas, debieron de oscilar entre 1.400 y 2.000.
     El Combate del Callao levantó un gran interés, ya que por una parte estaba uno de los barcos más poderosos del mundo, y por la otra se encontraban algunos cañones que eran el último grito de la artillería. 
     En el Callao no hubo vencedores ni vencidos. Para el Perú fue una gran victoria por la positiva reacción de su gente. Sus baterías mantuvieron todo el fuego que pudieron, y salvo la voladura de La Merced, los daños sufridos fueron relativamente pequeños. Pero no fueron capaces de hundir ni un solo barco español, y los averiados, a los pocos días ya estaban navegando. Y sus minas, torpedos de botalón y demás artificios explosivos no obtuvieron ningún resultado.
     Para España fue una gran victoria, porque los barcos aguantaron el fuego de las baterías de tierra y fueron capaces de acallar la mayor parte de ellas. Pero no pudieron acabar totalmente con sus fuegos, y al día siguiente muchas estaban de nuevo operativas. Tampoco fueron capaces de hundir a ninguno de los barcos peruanos, ni lograron incendiar los edificios portuarios. Y sus cohetes Congreve fallaron.
     El combate del Callao, hoy está considerado como un enfrentamiento estéril, fruto más de las ideas románticas de la época, que de un profundo estudio estratégico y de un detallado análisis político (Marcelino González Fernández. Ni vencedores ni vencidos: El Combate del Callao).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Camino de Santiago, a su paso por la ciudad de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Callao, al detalle:
Monumento a los Alfareros, Ceramistas y al Cante por Soleá de Triana
Cerámica Santa Ana

viernes, 3 de abril de 2026

La Hermandad del Cachorro

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad del Cachorro, de Sevilla.  
     Hoy, viernes 15 de abril, es Viernes Santo. En este día, en que "ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1 Cor 5, 7), lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia: el cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas" (cf. san León Magno).
     En efecto, «esta obra de la Redención humana y de la perfecta glorificación de Dios, preparada antes por las maravillas que Dios obró en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo, el Señor, la realizó principalmente por el Misterio pascual de su bienaventurada Pasión, Resurrección de entre los muertos y gloriosa Ascensión. Por este misterio, muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró nuestra vida. Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de la Iglesia entera» (SC, 5).
     La Iglesia, meditando sobre la Pasión de su Señor y Esposo y adorando la Cruz, conmemora su propio nacimiento y su misión de extender a toda la humanidad sus fecundos efectos, que hoy celebra, dando gracias por tan inefable don, e intercede por la salvación de todo el mundo (CO, 312) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad del Cachorro, que procesiona en la tarde de hoy.
     La Hermandad del Cachorro, tiene su sede canónica en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiraación (Cachorro - Capilla del Patrocinio) [nº 91 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 25 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], con la Casa de Hermandad anexa a la misma, y se encuentra en la calle Castilla, 178; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana..
       La Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Dolor y Gloria; es ésta una corporación fundada en 1689 y  con  sede  canónica  en  la  Basílica  del  Santísimo  Cristo  de  la  Expiración, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Expiración, realizado por Francisco Antonio Gijón en 1682; Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Dolorosa, obra de Luis Álvarez Duarte en 1973, y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa, talla anónima del siglo XVII.
     El escudo de la Hermandad, que figura reproducido en anexo, representa un águila bicéfala exployada, cargada de dos escudos ovalados y acolados, rematada por corona real.
     El diestro, cortado en dos cuarteles superiores y uno inferior, trae en campo de plata los anagramas de Jesús y María de sable, el inferior trae en campo de plata el anagrama de San Juan.
     El siniestro trae campo de plata la tiara y llaves Pontificias de sable sostenida por la divisa" AÑO MDCLVI ALEXANDRO PAPA VII, FELIPE IV, REX".
     En punta y asido por las garras del águila, listel horizontal con la inscripción "DEDISTI PROTECTIONEM SALUTIS TUAE".
     Poco podían imaginar los antiguos vecinos de las afueras de Triana, al sitio del camino del campo de Castilla, que aquel templete que en el siglo XVII cobijaba la entrañable y menuda imagen de la Virgen del Patrocinio fuera a convertirse con el paso del tiempo en lugar de profundas devociones de proyección universal. El origen de este centro de veneración se pierde aún en la contradictoria nebulosa de la historia y de la tradición oral. De una parte los investigadores aluden a una corporación con hospital propio fundada por negros en 1584 en la cercana calle Portugalete, como hermandad penitencial de Nuestra Señora del Rosario. Debido a los pleitos de exclusividad que sobre esta advocación interpuso la comunidad dominica de Sevilla hubieron de ir variando sucesivamente tal título, a la par que por diversas vicisitudes mudaban también de ubicación.
     Así en 1587 pasó a llamarse de Nuestra Señora de las Cuevas, trasladándose por aquel entonces – tal vez a causa de la reducción de hospitales ordenada en 1586 – al entorno del monasterio de la Cartuja en que hoy la conocemos. Más adelante recobró el título de Rosario, al cesar las reclamaciones de la Orden de Predicadores en este sentido, y de entonces proviene que a este último tramo de la calle Castilla se le denominara largo tiempo como calle Rosario. En 1660 se le otorgó que pudieran tomar a censo perpetuo un pedazo de tierra calma que pertenecía a las monjas del Dulce Nombre y en cuyo suelo levantaron la capilla. Nuevamente, cuando la Orden de Santo Domingo se instala en Triana en 1673, en la ermita de la Candelaria (actual iglesia de San Jacinto), la cercanía reaviva el litigio del nombre y adoptan finalmente la advocación del Patrocinio. Junto a estas indagaciones, se ha perpetuado a través de las generaciones la creencia de que esta advocación se había creado en torno a una imagen gloriosa encontrada en el brocal de un pozo, en cuyo lugar se levantó un primer templete dándole culto bajo el nombre de Patrocinio.
     En la visita del monarca Felipe IV a Sevilla en 1624, una tarde que paseaba en su falúa por el río, acudió a postrarse ante dicha imagen, cuyo título tanto defendería posteriormente en gratitud por los favores dispensados por la virgen durante su reinado, extendiéndolo entre sus reinos y consiguiendo de Roma en 1656 la institución de la Fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora. Por este motivo la hermandad ha organizado desde tiempo inmemorial, cada año, solemnes sufragios por su alma. Bien pudieran conciliarse ambas teorías intuyendo, como se ha apuntado, que es por la eclosión que se vive en toda la nación respecto a la prodigada advocación del Patrocinio por lo que se la elige en 1673 cuando se debe abandonar definitivamente la del Rosario, más aún cuando el monarca que tanto hizo por su propagación pudo haber venerado personalmente el sagrado simulacro de la virgen trianera medio siglo antes. Mientras algunas opiniones insinúan el pronto declive de esta hermandad, resulta extraño a tan escaso tiempo de los hechos narrados y cuando en 1671 había labrado un retablo, ejecutado por el maestro ensamblador Marcos de Yepes, para el cristo con la cruz a cuestas al que igualmente daba culto. Pero lo cierto es que en 1680 surge en la pequeña capilla una nueva corporación, la del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de la Paz, que en 1682 encarga la realización de una efigie de cristo en la cruz al joven imaginero utrerano afincado en Sevilla Francisco Antonio Gijón. Esto supondrá el hito de mayor trascendencia en la historia que abordamos. La imagen que Ruiz Gijón entrega supone algo muy distinto a lo que el barroco andaluz había producido durante su ya larga y fecunda trayectoria, hasta el punto que ha dado en considerarse el canto de cisne último de tal estilo. Como escribiera el catedrático de Arte Jorge Bernales, «después de este cristo vino el silencio de las gubias». De él se han escrito todo tipo de elogios tanto por la crítica de Arte como por la literatura piadosa. En su hechura viene a unir el postrer estertor de agonía de Jesús en el madero y el triunfo de la Resurrección que su muerte anuncia. La mirada elevada, la fortaleza de su pecho, la agitada violencia de su sudario y la sedienta expresión de su rostro han confortado durante tres siglos a miles de devotos, hasta el punto de convertir aquella humilde ermita originaria en foco inconfundible de fe y de religiosidad.
    En 1689 el cardenal Ambrosio Spínola fusiona ambas corporaciones mencionadas, pasando a constituir una sola como Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora del Patrocinio. Se establece para su salida penitencial la tarde del Viernes Santo. También por aquellos años, a finales del XVII, posiblemente en relación con estos hechos, se amplió la capilla añadiéndosele el primer cuerpo, reedificándola y restaurando todo lo demás. Esta obra se hizo a costa de Sebastián Fernández Barrantes quien al morir sería enterrado en el presbiterio. Desde entonces ha sido creciente el auge de la corporación resultante dado el continuo crecimiento de la devoción hacia ambos titulares. Nuestra Señora del Patrocinio añade en 1750 al carácter letífico con que contaba, el carácter penitencial incorporando a la procesión de Semana Santa una dolorosa encargada al escultor Cristóbal Ramos.
     Durante el siglo XIX y debido a epidemias y calamidades son numerosas las ocasiones en que se han organizado rogativas con el Santísimo Cristo de la Expiración. Así en 1800, 1849 y 1865. Entre las principales mejoras de la capilla destaca que a principios de dicho siglo, en 1814, se instaló el retablo mayor de la capilla, procedente de la iglesia de San Alberto a cuya comunidad le sería adquirido. En 1846 cruza el río por vez primera en su estación de penitencia para acudir a la catedral pues hasta entonces la realizaba a la Real Parroquia de Señora Santa Ana y desde 1878 la realiza regularmente cada año pues hasta entonces no acudía de forma continuada.
     La imagen corporativa de la hermandad va definiéndose tal y como hoy la conocemos hacia principios del XX. En 1909 se establece definitivamente su característico hábito penitencial, con túnica y antifaz negro y capa blanca. En 1921 sustituye la imagen dolorosa de la Virgen del Patrocinio por otra de autor desconocido de rostro más letífico y acorde con la advocación. En 1923 se transforma el color de su paso de palio pasando del negro al rojo, estrenando el riquísimo palio de malla de oro bordada, diseñado por Herminia Álvarez Udell y realizado por el taller de Hijos de Olmo.
     Será en 1926 cuando enriquezca su patrimonio con uno de los enseres que más contenido espiritual proclama: en noviembre de ese año estrena el «Mediatrix», insignia que proclama la defensa y voto realizado solemnemente por la hermandad de defender la creencia antes aludida en la mediación de la Virgen, voto que renueva cada año, esta insignia toma su nombre de la inscripción latina «Mediatrix omnium gratiorum, dedisti protectiones salutis tuae».
     En la primera mitad del siglo XX y ante la numerosa cantidad de fieles que congregan los cultos de la hermandad comienza a celebrarse el anual quinario en honor de sus titulares en la parroquia de Santa Ana. No es sin embargo hasta 1946 cuando al fin se logra aprobar el proyecto realizado por el hermano y arquitecto Aurelio Gómez Millán, para un nuevo templo acorde con las necesidades espirituales y materiales de la hermandad, colocando su primera piedra el Domingo de Resurrección de 1947 el cardenal Pedro Segura y Sáenz, con asistencia de las primeras autoridades de la ciudad. Catorce años después, el 8 de marzo de 1960 el cardenal José María Bueno Monreal bendice el nuevo templo del Santísimo Cristo de la Expiración que ha respetado la antigua capilla del Patrocinio conectándola como capilla del Sagrario. El crucificado, que antes se veneraba en un pequeño altar lateral de mármol, pasa a ser ahora el centro de veneración ocupando el altar mayor. En 1975, cuando las cofradías sevillanas homenajean a Bueno Monreal con motivo de sus bodas de oro sacerdotales, no encuentran mejor ofrenda que una reproducción a tamaño académico del Cahorro. Esta reproducción presidió su habitación particular hasta su muerte y hoy preside el salón de actos del seminario mayor de Sevilla. Para más abundancia, habiendo fallecido fuera de la ciudad, en la entrada en Sevilla de sus restos mortales la ciudad lo recibió con un responso en la capilla que años antes había consagrado. Se debe destacar cómo desde finales del siglo XIX en que tan afectada resultara en numerosas ocasiones por las crecidas del río, la corporación ha dado continuas muestras de estímulo ante la desgracia, saliendo recuperada y fortalecida. Pero la mayor de ellas es la demostración de devoción y superación tras el incendio fortuito sucedido el 26 de febrero de 1973 en la capilla, dónde milagrosamente se salvó la imagen del cristo mientras la de la virgen, que estaba a sus pies, fue totalmente destruida por las llamas.
     Se sustituyó de inmediato la efigie de la virgen por otra de similar o mejores calidades y que se le asemejaba. Se restauró la efigie del cristo y comenzó una nueva etapa de fuerte esplendor, tanto en número de hermanos como en patrimonio y sobre todo vida religiosa. Otros hechos singulares acaecidos en este tiempo han sido la participación en el viacrucis del Consejo de Hermandad y Cofradías de Sevilla en 1977. En 1982 se celebró del tercer centenario de la hechura del cristo, trasladándose a la catedral y organizándose un triduo predicado por Carlos Amigo Vallejo. Aquel año se reabrió al culto la antigua capilla que había quedado temporalmente en desuso por su mal estado y que con obras posteriores y recientes se afianzó estructuralmente con garantías.
     Con motivo de la función principal del quinario de 2012, durante el ofertorio el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina, anunció el nombramiento de basílica menor para el templo del Santísimo Cristo de la Expiración. Ese mismo año, el propio arzobispo, el día 3 de junio, consagró el altar mayor de la ya basílica.
     Como curiosidades históricas, el título de Real que ostenta la hermandad junto a los de Pontificia e Ilustre, manifiesta una tradición histórica que arranca de los tiempos de Felipe IV y llega hasta nuestros días. El rey Juan Carlos I, que presenció su procesión, es hermano mayor honorario de la corporación y hasta su fallecimiento fue camarera del cristo su madre la condesa de Barcelona, cargo heredado a su vez de su madre, la infanta Luisa de Orleans. También se han postrado ante el cristo otros reyes como Balduino y Fabiola de Bélgica o Gustavo y Silvia de Suecia (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad del Cachorro, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad del Cachorro: www.hermandaddelcachorro.org
 
La Hermandad del Cachorro, al detalle:
- Sede Canónica: Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración
- Día de Salida Procesional: Viernes Santo
- Imágenes Titulares:  - Santísimo Cristo de la Expiración
                                      - Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Dolor
                                      - Nuestra Madre y Señora del Patrocinio en su Gloria  

lunes, 9 de marzo de 2026

El Azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     Hoy, 9 de marzo, es el aniversario del nacimiento (9 de marzo de 1948) de Paco Reguera, personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla.
     El edificio de la calle Castilla, 21; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado por Rocío Triana. Es una obra de 12 piezas (4 x 3), a los que le habríamos de añadir la cenefa exterior en añil. La pieza la centraliza el busto de 3/4 del personaje homenajeado, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla, todo el conjunto realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:
"En este lugar, antiguo "Corral de las Angarillas",
nació el 9 de Marzo de 1948
el capataz de cofradías de Sevilla y Triana
FRANCISCO REGUERA
AGUILAR
Su gente, como reconocimiento a toda una vida dedicada al
oficio del martillo y la trabajadera.
Triana, 2017".
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Francisco Reguera Aguilar, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 21; de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la calle Castilla, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 7 de noviembre de 2025

Un paseo por la calle Castilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Castilla, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     Hoy, 7 de noviembre, es el aniversario de la entrada de Fernando III en la ciudad de León (7 de noviembre de 1230), donde fue proclamado Rey. De este modo volvían a reunirse bajo un único Monarca los dos reinos (Castilla y León) separados setenta y tres años atrás, de ahí que hoy sea el mejor día para ExplicArte la calle Castilla, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Castilla es, en el Callejero Sevillano, una calle que se encuentra en los Barrios de Triana Casco Antiguo, y Triana Oeste, en el Distrito Triana; y va de la calle Callao, a la calle Ronda de los Tejares.
     La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Al menos desde comienzos del siglo XV aparece con este nombre, cuya verdadera razón no está documentada, llegando hasta el actual cruce con Chapina; el resto es nom­brado Rosario desde la aparición de la ermita del mismo nombre. En 1821 desaparece el topónimo Rosario, adquiriendo Castilla sus actuales límites. Otros topónimo que han tenido relación con esta calle son la Alcantarilla de los Ciegos o de la Cal de Castilla, localizada en el actual cruce de Castilla con Pagés del Corro, especie de puente que en sus comienzos salvaba el foso; el sitio de Portugalete, situado desde el s. XV en torno a la ya citada Alcantarilla, cuya denominación se ha relacionado con los esclavos procedentes de Portugal, el sitio de Zurraque, entre Chapina y la Capilla del Patrocinio, conocido hasta 1930 por practicarse allí el zurrado de pieles, ya que era paso de veredas de carne; el sitio del Punto, llamado así en el s. XIX, al final de la calle, por ser donde terminaba la línea de los tranvías.
     Se configura esta vía en los comienzos del barrio como camino a Camas, tras la construcción del puente de barcas (v. Altozano), eje estructural del barrio, paralelo al río. En 1796 existen noticias de una orden para empedrar la calle. En 1918 se pone pavimento adoquinado y acerado. Desde comienzos del s. XX se lleva a cabo una serie de alineaciones, y anteriormente, desde 1826. se habla de derribar una serie de soportales pertenecientes a casas particulares. Actualmente es una vía ancha y adoquinada hasta Chapina, y a partir de allí calzada  de asfalto y  acerado de cemento, alumbrándose por farolas de báculo en las fachadas. De su acera derecha parten el callejón de la Inquisición, calles Párroco Pedro Ramos, Periodista Nicolás Salas, plaza Chapina, Don Cecilio de Triana, Virgen del Patrocinio y plaza Hermanos Cruz Solís. En la acera izquierda nacen pasaje Capataces Ariza, calles Procurador, Magallanes, Alvarado, plaza Matilde Coral, y Pinzón.
     Predomina el tipo de edificaciones uni­familiares de finales del s. XIX, alternando con algunos bloques de viviendas de cuatro plantas, con la mayoría de los bajos convertidos en comercios; se conservan asimismo algunos de los corrales de vecinos de dicho siglo, como el de los Fideos y las Macetas. Entre sus edificios regionalistas cabe destacar obras de A. Arévalo (1927), Ramón Balbuena (1918), Leopoldo Carreras (1925), Manuel Martínez (1913) y otros Se advierte en su ultimo tramo un caserío más deteriorado. El carácter de arteria principal del barrio ha hecho que en ella se construyan edificios relevantes en todos los tiempos, entre los que destacan la Capilla del Patrocinio, ya existente en el XVII con el nombre del Rosario, reconstruida en el XVIII en estilo barroco, y a la que en la década de 1940 se adosó la iglesia actual. De 1702 es la construcción de la parroquia de la O, sobre el solar de lo que fuera Hospital de Santa Justa y Rufina. Otros edificios ya desaparecidos fueron los hospitales de Santa Catalina y de Nuestra Señora de las Cuevas.
     Desde sus comienzos ha poseído esta vía tres funciones: comercial-industrial, de tránsito y simbólica. En 1820 se construye el portazgo al final de la calle, cuyos aranceles se emplearon, a partir de 1845, en el pago de las obra del puente de Isabel II. Desde el punto de vista comercial e industrial destacan las almonas o fábricas de jabón, desde época medieval, que ocuparon la acera de los pares. En 1859 se habla de la presencia en ella de "gran número de fábricas", entre las que cabe destacar las de almidón y pólvora. Actualmente esta función se desarrolla con un comercio tradicional, que absorbe la actividad en detrimento de las calles adyacentes. Su función de lugar de tránsito le viene dada por tratarse del antiguo camino real de Camas, y ser en la actualidad una salida del barrio con un denso tráfico. Cen­tro religioso de esta zona del barrio en torno a la parroquia de la O, ayuda de parroquia desde 1605, su función ceremonial queda patente con ocasión de las salidas procesio­nales tanto de la Hermandad de la O como del popular "Cachorro", con sede en la del Patrocinio, así como del paso de la romería del Rocío [María del Carmen Medina, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993]. 
Castilla
. Entre los números 24 y 26 se conserva un arco rematado por un frontón recto y jarrones de cerámica. So­bre el vano, una lápida  conmemora su construcción a comienzos del siglo pasado.
Castilla, 30-32. Casa del  siglo XVIII, de dos plantas y ático con vanos separados por pi­lastras.
Castilla, 51. Antiguo parador, hoy convertido en almacén [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Castilla, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Camino de Santiago, a su paso por la ciudad de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Castilla, al detalle:
Azulejo conmemorativo fundación Hermandad del Rocío de Triana
Azulejo conmemorativo en Corral de Vecinos
Azulejo conmemorativo de las Almonas Reales
Edificio Castilla, 24-26.
Azulejo conmemorativo Peña Trianera
Edificio Castilla, 30-32.
Edificio Castilla, 51.
Azulejo conmemorativo Iglesia Cristiana Evangélica "Betania", en edificio Castilla, 63
Azulejo conmemorativo Paco Lola, en edificio Castilla, 58
El azulejo conmemorativo de la Ley de protección de los pájaros insectívoros, en edificio Castilla, 143 

jueves, 7 de noviembre de 2024

El Puente de Castilla, en la Plaza de España

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Puente de Castilla, en la Plaza de España, de Sevilla.
    Hoy, 7 de noviembre, es el aniversario de la entrada de Fernando III en la ciudad de León (7 de noviembre de 1230), donde fue proclamado Rey. De este modo volvían a reunirse bajo un único Monarca los dos reinos (Castilla y León) separados setenta y tres años atrás, así que hoy es el mejor día para Explicarte la Puerta de Castilla (Capitanía General), en la Plaza de España, de Sevilla.
     La Plaza de España [nº 62 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; nº 31 en el plano oficial de la Junta de Andalucía; nº 1 en el plano oficial del Parque de María Luisa; y nº 11 al 21 en el plano oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929], se encuentra en el Parque de María Luisa [nº 64 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla];  en el Barrio de El Prado-Parque de María Luisa, del Distrito Sur.
     La plaza de España consta de cuatro tramos de catorce arcos cada uno, en cuya parte inferior se sitúan bancos de cerámica dedicados a cada provincia española. Flanquean el conjunto dos torres, denominadas Norte y Sur, intercalándose tres pabellones intermedios, que corresponden a la Puerta de Aragón, la Puerta de Castilla y la Puerta de Navarra. El central o Puerta de Castilla es de mayor envergadura y alberga la Capitanía General Militar.
     La estructura de cada banco provincial consiste en un panel frontal representando un acontecimiento histórico representativo de la provincia en cuestión, incluyendo por lo general escenas con los monumentos más representativos de la ciudad o provincia. 
     Flanquean el conjunto anaqueles de cerámica vidriada, destinados originalmente a contener publicaciones y folletos de la provincia en cuestión. Rematando el banco aparece un medallón cerámico en relieve con su escudo. En el suelo se reproduce en azulejos el plano de la provincia y sus localidades más destacadas. Entre los arcos figuran los bustos en relieve de los personajes más importantes de la historia de España. La ejecución de la mayoría de los mismos corrió a cargo del escultor ceramista Pedro Navia Campos.  
     La Exposición Iberoamericana tuvo sus motivaciones políticas y propagandísticas, y éstas influyeron en algunos detalles. Respecto a las escenas históricas representadas en los bancos de las provincias, algunos de ellos fueron retirados precipitadamente en los meses previos a su inauguración por sus incorrecciones históricas o su inconveniencia política, ya que se consideró que no sintonizaban con la idea de unidad y paz que pretendía proyectar el recinto monumental.
     Tanto la balaustrada cerámica que rodeaba la ría, hoy sustituida por otra de mármol rojo, como los puentes que la cruzaban, fueron los primeros elementos en llevarse a cabo en la Plaza de España, de tal forma que se encontraban completa­mente terminadas cuando el resto del edificio estaba aún en sus primeras fases de construcción.
     Los cuatro puentes forman parte también de todo el entramado ideológico que conforma la Plaza, denominándose cada uno de ellos como los cuatro grandes reinos históricos que dieron lugar a la España "unida": Castilla, León, Aragón y Navarra. Por tanto, su valor simbólico se une al de los bancos, y al de las dos Puertas a las que dan acceso desde la plaza, la Puerta de Aragón y la Puerta de Navarra.
     El 5 de diciembre de 1919, don Manuel Vigil-Escalera, pintor de la fábrica Ramos Rejano, presenta un presupuesto para pintar los azulejos de los frentes de los puentes de Castilla y León, ésto es, los que flanquean el Edificio Central, por 1.000 pesetas cada uno. Su oferta incluye la decoración a colores recercada con una guardilla del motivo de calabrote y los escudos en relieve, estos dos elementos tocados con pinceladas de reflejo dorado. Al día siguiente se aprueba este presupuesto. Tres años después, el 10 de enero de 1924, sabemos que se paga a Emilio Mellado por la colocación de "alicatados en los pilares de los puentes". Aunque no se especifica a qué puentes corresponden, es probable que fueran los azulejos suministrados por Vigil-Escalera, aunque los que éste suministra en un principio son únicamente para los frentes de los puentes, y no para los "pilares" como aquí se menciona.
     Esta parte de las obras debieron avanzar a mayor ritmo que la de los bancos, ya que en abril de 1920 "están entregados casi en su totalidad la balaustrada y los faroles, aunque faltan la mayoría de los remates y pilares que se están ejecutando en la fábrica de Laffitte". Sin embargo, el trabajo de los bancos iba mucho más lento, ya que sólo estaba entregado el primero de ellos, correspondiente a la provincia de Córdoba, obra que había realizado a satisfacción de todos la fábrica de Tova Villalva.
     Al ser las primeras obras ejecutadas en el conjunto, fueron también las que antes sufrieron el proceso de deterioro, propio de su ubicación al exterior y de su uso. De esta forma, en septiembre de 1926 ya se están reparando las balaustradas de la ría, cuya ejecución como hemos visto se encargó en marzo de 1920 a la fábrica de Manuel García Montalván. Esto no debió de suponer ningún perjuicio estilístico en los elementos repuestos, ya que si bien debía contarse en los almacenes con remanentes de piezas originales, en caso contrario siempre podían ser encargadas a la misma empresa. 
   Pero el estado de deterioro que debió alcanzar la balaustrada tras casi 30 años de uso, supuso que en 1946 fuese sustituida en su totalidad por otra de mármol rojo, perdiéndose también con ella las hermosas farolas de cerámica que ejecutase Laffitte. Este hecho implicó la "amputación" de uno de los elementos más característicos de la vista que ofrecía la Plaza (La Cerámica en la Plaza de España de Sevilla, Emasesa, Sevilla, 2014).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Puente de Castilla, en la Plaza de España, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Plaza de España, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Parque de María Luisa, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 12 de noviembre de 2023

El Retablo de "Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa", anónima, titular de la Hermandad del Cachorro, en la Capilla Sacramental de la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Retablo de "Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa", anónima, titular de la Hermandad del Cachorro, en la Capilla Sacramental de la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio), de Sevilla.
         Hoy, 12 de noviembre, segundo domingo del mes de noviembre la Iglesia española celebra el Patrocinio de la Virgen María, a iniciativa de la monarquía.  
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el Retablo "Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa", anónima, titular de la Hermandad del Cachorro, en la Capilla Sacramental de la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio), de Sevilla.
   La Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio) [nº 91 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 25 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Castilla, 178; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.
     En la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio), podemos contemplar, presidiendo la Capilla antigua (actual Capilla Sacramental), el Retablo Mayor, del siglo XVIII de estípites, que perteneció a la iglesia de San Alberto. Está presidido por la imagen de la Virgen del Patrocinio, pequeña talla de vestir  del siglo XVII, aunque originaria del XVI. Entre la decoración de estípites aparecen las imágenes de San Leandro y San Isidoro, bajorrelieves con San Lorenzo y San Francisco, y, entre santos carmelitas, un curioso altorrelieve con el tema de la Muerte de San José (Manuel Jesús Roldán,  Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa, obra anónima, siendo una imagen de candelero en cuya mano izquierda porta al Niño Jesús, y en la derecha un cetro de ramillete de flores. Los datos más antiguos que existen referentes a la Virgen se encuentran recogidos en sendos inventarios de 1693 y de 1763, donde se hace una relación detallada de las prendas y vestidos de la imagen (www.hermandaddelcachorro.org).
   Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio). Menuda efigie de candelero, muy pequeña y simpática, vestido al modo de Gloria sevillano, con su Niño Jesús en brazos. Mide aproximadamente "poco más de media vara de altura", o sea, unos 50 ó 60 cms. Según una antigua tradición popular en Triana, fue hallada en el hueco de un pozo, abierto en el mismo sitio donde hoy está la Capilla. El relato, teñido de candor, dice que los buenos y piadosos vecinos, "gozosos de tan rico hallazgo", le erigieron al principio una especie de retablo bajo portal o humilladero, donde la veneraban y cuidaban con singular esmero, "asistiéndola diariamente con luces" Ante ella hizo oración el rey Felipe IV durante una estancia en Sevilla. Hoy es titular letífica de la popularísima cofradía del Cristo de la Expiración, llamada del Cachorro, que le hace solemnes cultos en Noviembre y que tiene otra versión dolorosa del mismo título mariano para sus procesiones de Semana Santa. Timbre glorioso para esta corporación ha sido la constante defensa del título de su Señora, simbolizada por esa insignia especial y única llamada "Mediatrix". Se piensa que la actual imagencita "debe datar como máximo del XVII, apreciándose bajo la encarnadura actual otra anterior quizás de mayor calidad". El Niño se estima de realización anterior a la Virgen. Todavía se mantiene la costumbre de celebrar honras fúnebres por Felipe IV, en atención a la visita que hizo a la Señora y la circunstancia de que este monarca rogó e interpuso su valimiento par que se estableciera la Fiesta del Patrocinio. Cuando el terrible incendio del 26 de Marzo de 1973 redujo a cenizas la otra figura del Patrocinio de tristeza y afecto gravemente la portentosa talla del Cristo, esta imagen no sufrió daño. Tan sólo un tenue velo de hollín ennegreció sus facciones, haciéndola aún más morena y más gitana. Incólume en medio de tanta desgracia, aquel día nos pareció también más trianera (Juan Martínez Alcaide. Sevilla Mariana, repertorio iconográfico. Ediciones Guadalquivir, Sevilla. 1997).
Conozcamos mejor la Festividad del Patrocinio de la Virgen María;
     La Iglesia ha invocado a la Virgen María "con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora" ya que su función maternal perdura sin cesar en la economía de la gracia y "con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna" (Lumen Gentium, nº 62). Juan en su evangelio nos relata cómo Jesús, cuando iba a morir, nos hizo entrega a todos los cristianos de María como madre en la figura del discípulo amado (Jn. 19, 26-27) con estas palabras: "Ahí tienes a tu madre". Desde este momento los fieles están llamados con Juan a acoger a María Santísima, amándola e imitándola y experimentando su especial ternura materna.  Esta filiación con María es camino privilegiado para que se encuentren los fieles con Jesús y una ayuda eficaz para avanzar y vivir en plenitud la vida cristiana. En el título de Patrocinio se resalta especialmente esta maternidad espiritual de María. La madre de Dios es la madre de los fieles: madre de la Iglesia y de todos sus miembros.  Patrocinio significa también protección y amparo. En María encuentran los fieles una madre que protege y gracia y amparo en vida y en muerte, en las tentaciones y luchas diarias. Ella es, pues, protección, amparo, auxilio, mediadora, abogada, modelo, estímulo, estrella, norte y guía.
   Algunas congregaciones religiosas, en acción de gracias por la intercesión mariana, introdujeron en sus calendarios propios, como fiesta devocional, una fiesta del Patrocinio de la Virgen sobre su instituto. Es el caso de los dominicos. Como afirma su cuarto Maestro General, el Venerable Fray Humberto de Romans (1200-1277): "La Virgen María fue una grande ayuda para la fundación de la Orden y se espera que la lleve a buen fin" (Opera, II, 70-71). Vemos así como la Orden de Predicadores reconocía desde sus inicios la protección de la Virgen. La celebración del Patrocinio de María sobre la Orden de Predicadores se celebró en la liturgia en coincidencia con el aniversario de la bula de fundación de la Orden el veintidós de diciembre de 1216, pero ante la debida preferencia de las ferias de Adviento inmediatas a Navidad, se ha transferido su celebración al ocho de mayo, pues también en este día diversos calendarios litúrgicos de otros propios ya celebraban diversos títulos de María. Pero esta fiesta en España, celebrada en noviembre, fue iniciativa de la monarquía. El Rey Felipe IV, recordando los favores que a lo largo de los siglos habían recibido sus antecesores por mediación especial del patrocinio de la Virgen María y en medio de los numerosos problemas que afligían a los dominios hispánicos por entonces, acordó poner su Corona bajo el Patrocinio de la Santísima Virgen, a sugerencia de la Real Junta de la Inmaculada, presidida por el jesuita Padre Nieremberg.  Habiendo acudido a la Santa Sede, accedió Alejandro VII Chigi, el veintiocho de julio de 1656, a que se estableciese la fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora en un domingo de noviembre. Suele ser el segundo. El Breve que publicó el arzobispo de Toledo, don Baltasar de Moscoso y Sandoval, basta para dar una idea exacta de esta festividad puramente española y su especial origen.  La Real Cédula en que se comunicó este Breve a todas las autoridades, encargando su más puntual cumplimiento, decía así: "El Rey. En la devoción que en todos mis Reinos se tiene a la Virgen Santísima, y en particular con que yo acudo en mis necesidades a implorar su auxilio, cabe mi confianza de que en los aprietos mayores ha de ser nuestro amparo y defensa; y en demostración de mi afecto y devoción, he resuelto que en todos mis Reinos se reciba por Patrona y Protectora, señalando un día, el que pareciere, para que en todas las ciudades, villas y lugares de ellos se hagan novenarios, habiendo todos los días Misas solemnes con sermones, de manera que sea con toda festividad, y asistiendo mis Virreyes y gobernadores y Ministros, por lo menos un día, haciéndose procesiones generales en todas partes, con las imágenes de mayor devoción de los lugares, para que con gran solemnidad y conmoción del pueblo se celebre esta fiesta". 
   Quedaron, pues, desde entonces debajo del Patrocinio de María cincuenta y cuatro millones de católicos, que formaban entonces la monarquía española en toda la superficie de la tierra, o lo que es lo mismo, más de la cuarta parte del catolicismo que se calculaba escasamente en unos doscientos millones (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Conozcamos mejor la sobre el Significado y la Iconografía de la Virgen con el Niño;
   Tal como ocurre en el arte bizantino, que suministró a Occidente los prototipos, las representaciones de la Virgen con el Niño se reparten en dos series: las Vírgenes de Majestad y las Vírgenes de Ternura.
La Virgen de Majestad
   Este tema iconográfico, que desde el siglo IV aparecía en la escena de la Adoración de los Magos, se caracteriza por la actitud rigurosamente frontal de la Virgen sentada sobre un trono, con el Niño Jesús sobre las rodillas; y por su expresión grave, solemne, casi hierática.
   En el arte francés, los ejemplos más antiguos de Vírgenes de Majestad son las estatuas relicarios de Auvernia, que datan de los siglos X u XI. Antiguamente, en la catedral de Clermont había una Virgen de oro que se mencionaba con el nom­bre de Majesté de sainte Marie, acerca de la cual puede dar una idea la Majestad de sainte Foy, que se conserva en el tesoro de la abadía de Conques.
   Este tipo deriva de un icono bizantino que el obispo de Clermont hizo emplear como modelo para la ejecución, en 946, de esta Virgen de oro macizo destinada a guardar las reliquias en su interior.
   Las Vírgenes de Majestad esculpidas sobre los tímpanos de la portada Real de Chartres (hacia 1150), la portada Sainte Anne de Notre Dame de París (hacia 1170) y la nave norte de la catedral de Reims (hacia 1175) se parecen a aquellas estatuas relicarios de Auvernia, a causa de un origen común antes que por influencia directa. Casi todas están rematadas por un baldaquino que no es, como se ha creído, la imitación de un dosel procesional, sino el símbolo de la Jerusalén celeste en forma de iglesia de cúpula rodeada de torres.
   Siempre bajo las mismas influencias bizantinas, la Virgen de Majestad aparece más tarde con el nombre de Maestà, en la pintura italiana del Trecento, transportada sobre un trono por ángeles.
   Basta recordar la Madonna de Cimabue, la Maestà pintada por Duccio para el altar mayor de la catedral de Siena y el fresco de Simone Martini en el Palacio Comunal de Siena.
   En la escultura francesa del siglo XII, los pies desnudos del Niño Jesús a quien la Virgen lleva en brazos, están sostenidos por dos pequeños ángeles arrodillados. La estatua de madera llamada La Diège (Dei genitrix), en la iglesia de Jouy en Jozas, es un ejemplo de este tipo.
El trono de Salomón
   Una variante interesante de la Virgen de Majestad o Sedes Sapientiae, es la Virgen sentada sobre el trono con los leones de Salomón, rodeada de figuras alegóricas en forma de mujeres coronadas, que simbolizan sus virtudes en el momento de la Encarnación del Redentor.
   Son la Soledad (Solitudo), porque el ángel Gabriel encontró a la Virgen sola en el oratorio, la Modestia (Verecundia), porque se espantó al oír la salutación angélica, la Prudencia (Prudentia), porque se preguntó como se realizaría esa promesa, la Virginidad (Virginitas), porque respondió: No conocí hombre alguno (Virum non cognosco), la Humildad (Humilitas), porque agregó: Soy la sierva del Señor (Ecce ancilla Domini) y finalmente la Obediencia (Obedientia), porque dijo: Que se haga según tu palabra (Secundum verbum tuum).
   Pueden citarse algunos ejemplos de este tema en las miniaturas francesas del siglo XIII, que se encuentran en la Biblioteca Nacional de Francia. Pero sobre todo ha inspirado esculturas y pinturas monumentales en los países de lengua alemana.
La Virgen de Ternura
   A la Virgen de Majestad, que dominó el arte del siglo XII, sucedió un tipo de Virgen más humana que no se contenta más con servir de trono al Niño divino y presentarlo a la adoración de los fieles, sino que es una verdadera madre relacionada con su hijo por todas las fibras de su carne, como si -contrariamente a lo que postula la doctrina de la Iglesia- lo hubiese concebido en la voluptuosidad y parido con dolor.
   La expresión de ternura maternal comporta matices infinitamente más variados que la gravedad sacerdotal. Las actitudes son también más libres e imprevistas, naturalmente. Una Virgen de Majestad siempre está sentada en su trono; por el contrario, las Vírgenes de Ternura pueden estar indistintamente sentadas o de pie, acostadas o  de rodillas. Por ello, no puede estudiárselas en conjunto y necesariamente deben introducir en su clasificación numerosas subdivisiones.
   El tipo más común es la Virgen nodriza. Pero se la representa también sobre su lecho de parturienta o participando en los juegos del Niño.
El niño Jesús acariciando la barbilla de su madre
   Entre las innumerables representaciones de la Virgen madre, las más frecuentes no son aquellas donde amamanta al Niño sino esas otras donde, a veces sola, a veces con santa Ana y san José, tiene al Niño en brazos, lo acaricia tiernamente, juega con él. Esas maternidades sonrientes, flores exquisitas del arte cristiano, son ciertamente, junto a las Maternidades dolorosas llamadas Vírgenes de Piedad, las imágenes que más han contribuido a acercar a la Santísima Virgen al corazón de los fieles.
   A decir verdad, las Vírgenes pintadas o esculpidas de la Edad Media están menos sonrientes de lo que se cree: la expresión de María es generalmente grave e incluso preocupada, como si previera los dolores que le deparará el futuro, la espada que le atravesará el corazón. Sucede con frecuencia que ni siquiera mire al Niño que tiene en los brazos, y es raro que participe en sus juegos. Es el Niño quien aca­ricia el mentón y la mejilla de su madre, quien sonríe y le tiende los brazos, como si quisiera alegrarla, arrancarla de sus sombríos pensamientos.
   Los frutos, los pájaros que sirven de juguetes y sonajeros al Niño Jesús tenían, al menos en su origen, un significado simbólico que explica esta expresión de inquieta gravedad. El pájaro es el símbolo del alma salvada; la manzana y el racimo de uvas, aluden al pecado de Adán redimido por la sangre del Redentor.
   A veces, el Niño está representado durante el sueño que la Virgen vela. Ella impone silencio a su compañero de juego, el pequeño san Juan Bautista, llevando un dedo a la boca.
   Ella le enseña a escribir, es la que se llama Virgen del tintero (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Retablo de "Nuestra Madre y Señora del Patrocinio Gloriosa", anónima, titular de la Hermandad del Cachorro, en la Capilla Sacramental de la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio), de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Hermandad del Cachorro, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Basílica del Cachorro (Capilla del Patrocinio), en ExplicArte Sevilla.