Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 6 de abril de 2026

Un paseo por la calle San Pedro Mártir

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle San Pedro Mártir, de Sevilla, dando un paseo por ella.    
      Hoy, 6 de abril, en Milán, ciudad de la región italiana de Lombardía, Pasión de San Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres seguidores del maniqueísmo, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo Santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, proclamando hasta en el último momento el símbolo de la fe (1252) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy para ExplicArte calle San Pedro Mártir, de Sevilla, dando un paseo por ella
     La calle San Pedro Mártir es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio del Museo, del Distrito Casco Antiguo; y va de la calle Bailén, a la calle Gravina.
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. 
     En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
      Ya en el s. XIII se conocía con el nombre de Pergaminería, denominación que alter­naría con la de Pergamineros, por estar situados en ella numerosos integrantes de este oficio. Al menos desde 1597, tal como puede verse en un acta capitular, se designa ya como San Pedro Mártir, por el hospital de este título que allí tenía el mencionado oficio. Esta última denominación se ha mantenido ininterrumpidamente hasta nuestros días. Al parecer en el s. XIX se seguía también conociendo como Pergaminería Vieja, probablemente en el uso popular y como recuerdo de aquellos artesanos medievales (v. Bai­lén). Es una calle estrecha, configurada en forma de codo, con un saliente a modo de barreduela a la altura del núm. 18. Se trata de un antiguo callejón ya señalado en el plano de Olavide (1771) por el que actualmente se accede, a través de una bella cancela y patio, al Club Juvenil Cancel; quizás se trate del desaparecido pasaje que comunicaba con Pedro del Toro y que en 1981 el Ayuntamiento rotuló como pasaje de Entrepedros. De San Pedro Mártir parte, por la acera de los impares, Rafael González Abreu, espacio abierto en los años 20 de nuestro siglo para dar amplitud a la zona del antiguo convento de San Pablo. En el pasado el mencionado callejón fue objeto de peticiones de incorporación y de cierre por algunos vecinos de la calle, como puede verse en documentos de 1594, 1600 y hasta 1825.
     La fisonomía de la calle ha cambiado notablemente desde principios de siglo, pues en los años 20 culminan sucesivos proyectos de derribos y ensanches que venían conociéndose desde 1890 y que posibilitaron la citada apertura de Rafael González Abreu. También han desaparecido de la calle el retablo con una cruz y las pinturas de santos que González de León describe (Las calles...), así como un picadero en el que se celebraban carreras de cintas, bailes y hasta corridas de novillos. Todavía lo menciona un plano municipal de 1910, situándolo hacia la mitad de la calle, en la acera de los impares. También hubo en la misma, en los años 30 del pasado siglo, un molino de yeso. Empedrada ya en el s. XVII, fue ado­quinada en 1859 y hoy ofrece la habitual capa asfáltica vertida en los años 70 de nuestro siglo, y las aceras de losetas. Se ilumina con farolas sobre brazos de fundición adosados a las fachadas. Predominan las casas de tres plantas, algunas con patios y otras de escalera, alternando con construcciones modernas. En 1979 fueron derribadas tres viviendas en la esquina de Gravina caracterizadas, como muchas de esta zona, por su valor histórico y ambiental. Cumple funciones residenciales, aunque, como en toda esta zona próxima a la desaparecida estación de la plaza de Armas, abundan los establecimientos hoteleros. Apenas si hay otros servicios. En una de sus casas vivió el escritor Cano y Cueto y en otra nació el poeta Manuel Machado en 1874, aunque al parecer no se trata de la que ostenta en su fa­chada una placa conmemorativa del Ayun­tamiento. También estuvo instalada en esta calle la emisora sevillana de Radio Nacional de España [Rogelio Reyes Cano, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Pedro de Verona, presbítero y mártir;
 
     Inquisidor dominico del siglo XIII, llamado ya san Pedro de Verona, porque nació en dicha ciudad hacia 1203, ya san Pedro el Nuevo, para diferenciarlo del Príncipe de los apóstoles, ya san Pedro Mártir, porque fue asesinado por heréticos. Los dominicos han impuesto este tercer nombre porque honraba más a su orden, aunque sólo se justifique a medias. Además, se presta a confu­sión, porque san Pedro apóstol puede vindicar el mismo epíteto.
     Nacido de padres maniqueos, fue atraído a Bolonia donde estudió según las prédicas de santo Domingo. A los quince años fue admitido en la orden de los hermanos predicadores (de santo Domingo), y tomó los votos en el convento dominico de Bolonia.
     Después de haber sido prior en Como, en 1232 fue designado por el papa inquisidor de la fe en Milán. Residía en el convento que los dominicos acababan de construir cerca de la iglesia de San Eustorgio, sede de la Inquisición en Lombardía. En Florencia, en el convento dominico de Santa María Novella tuvo las mismas funciones, y fue allí donde en 1246 fundó la cofradía de la Misericordia, llamada Bigallo, en honor de la Santísima Virgen.
     Su rigor contra los heréticos, maniqueos y cátaros del norte de Italia, le valió el odio de sus adversarios que conspiraron para asesinarlo. En 1252, cuando viajaba desde Como a Milán, fue atacado en un bosque por Carino de Balsamo, que le partió el cráneo con un machete y le atravesó el pecho de una estocada. Bañado en su propia sangre, oraba por el asesino, murmurando con las manos elevadas al cielo: In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum. Más tarde se inventó que con la sangre que brotaba de su cabeza partida, había tenido fuerzas para escribir sobre el camino polvoriento estas tres palabras: Credo in Deum. Su compañero, el hermano Domingo, que intentó huir, fue atravesado por una flecha junto a él.
     En cuanto a su asesino, tocado por la gracia, se arrepintió. Convertido en dominico en el convento de Forlì, fue acogido allí por el propio hermano del mártir, quien le perdonó el crimen, y llevó una vida edificante, hasta tal punto que murió cuarenta años después del asesinato, y en olor de santidad. El beato Carino (puesto que fue beatificado) tal vez sea el único ejemplo de beatificación de un asesino después de la canonización de su víctima.
CULTO
     El cuerpo de san Pedro  de Verona,  transportado  a Milán, fue enterrado en la iglesia del convento de San Eustorgio. A partir de 1253, es decir, un año después de su  muerte, fue canonizado por el papa Inocencio IV. Entonces su cuerpo fue elevado, es decir, expuesto encima del piso de la iglesia. En 1339 esa tumba fue reemplazada por un relicario monumental (arca), que atraía a numerosos peregrinos.
     Patrón de Verona, de Como y de Milán, de los dominicos y de los inquisidores, además se lo invocaba contra los dolores de cabeza a causa de la herida que recibiera en el cráneo.
ICONOGRAFÍA
     Está representado en hábito de peregrino. Por esa túnica se diferencia del carmelita san Ángel y del arzobispo mártir de Canterbury, santo Tomás Becket, cuyas características son más o menos las mismas: una herida sangrante en el cráneo donde la hoja del machete o sable corto permanece hundida (sword cleaving his head) y el pecho agujereado por un puñal.
Escenas
     El milagro de la pierna cortada
     Los franciscanos atribuyen el mismo milagro a San Antonio de Padua.
     San Pedro Mártir detiene un caballo a la carrera
     San Pedro Mártir hace llover
     El asesinato de San Pedro Mártir
     Arrodillado sobre un camino polvoriento con un machete clavado en el cráneo, escribe con su sangre: Credo in Deum. El detalle, de sospechosa autenticidad, casi nunca es omitido por los pintores, porque es el medio que empleaban los dominicos para glorificar a un miembro de su orden, transformando en martirio lo que en verdad no fue más que un asesinato (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle San Pedro mártir, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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domingo, 6 de abril de 2025

El relieve "San Francisco de Asís y San Pedro mártir", de Miguel Adán, en el Retablo de Nuestra Señora del Rosario, de la Iglesia del Convento de Madre de Dios de la Piedad

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el relieve "San Francisco de Asís y San Pedro, mártir", de Miguel Adán, en el Retablo de Nuestra Señora del Rosario, en la Iglesia del Convento de Madre de Dios de la Piedad, de Sevilla.
      Hoy, 6 de abril, en Milán, ciudad de la región italiana de Lombardía, Pasión de San Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres seguidores del maniqueísmo, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo Santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, proclamando hasta en el último momento el símbolo de la fe (1252) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
      Y que mejor día que hoy para ExplicArte el relieve "San Francisco de Asís y San Pedro, mártir", de Miguel Adán, en el Retablo de Nuestra Señora del Rosario, de la Iglesia del Convento de Madre de Dios de la Piedad, de Sevilla.
     El Convento de Madre de Dios de la Piedad, se encuentra en la calle San José, 4; en el Barrio de San Bartolomé, del Distrito Casco Antiguo.
     En la Iglesia del Convento de Madre de Dios de la Piedad, podemos contemplar el Retablo de la Virgen del Rosario, obra anónima de finales del siglo XVI (1593) que acoge las figuras de Santo Domingo de Guzmán, la Virgen titular y Santo Tomás. Diferentes relieves con pasajes de la vida de Cristo inspirados en los libros de grabados del Renacimiento se sitúan en los laterales y en los cuerpos del ático superior, encontrándose en él, el relieve con la representación de San Francisco de Asís y San Pedro Mártir dentro de una cartela que, a su vez, se encuentra inscrita dentro de un rectángulo con sus esquinas decoradas con motivos frutales y florales. San Francisco, a la izquierda, aparece efigiado según su iconografía tradicional: barbado, vestido con el sayal de su orden (ajustado a la cintura por un cordón de tres nudos) y llevando entre sus manos una cruz, que recuerda su famosa visión de Cristo Crucificado. Gira su cuerpo hacia la derecha, donde se encuentra representado el dominico San Pedro Mártir, reconocible gracias a la palma del martirio (con tres coronas) que porta en su mano izquierda. Debido al desprendimiento que sufre esta figura en gran parte de su rostro, no podemos averiguar si quizás se le representó con el puñal que, clavado en el cráneo, le causó la muerte. Se trata de figuras de limitado empeño, de actitudes convencionales y dominadas por una gran rigidez en el tratamiento de sus ropajes.
     El presente relieve es uno de los tres paneles que, dispuestos en la rosca del arcosolio, intentan demostrar las buenas relaciones existentes entre franciscanos y dominicos, a través de la representación conjunta de destacados santos de ambas órdenes.
     Este retablo -junto a la bóveda y la reja de la capilla- fue encargado el 14 de noviembre de 1593 por una religiosa del convento llamada Sor María de la Resurrección (su nombre de pila era Doña María de Casaus). 
     Vendría a ocupar un altar originariamente dedicado a Nuestra Señora del Pópulo. Posteriormente, su dueña lo adjudicó a un tal Don Antonio de Armijo para que sirviera de entierro a Rui Díaz de Leiva y Sepúlveda y las personas de su linaje (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía). 
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Pedro de Verona, presbítero y mártir
     Inquisidor dominico del siglo XIII, llamado ya san Pedro de Verona, porque nació en dicha ciudad hacia 1203, ya san Pedro el Nuevo, para diferenciarlo del Príncipe de los apóstoles, ya san Pedro Mártir, porque fue asesinado por heréticos. Los dominicos han impuesto este tercer nombre porque honraba más a su orden, aunque sólo se justifique a medias. Además, se presta a confu­sión, porque san Pedro apóstol puede vindicar el mismo epíteto.
     Nacido de padres maniqueos, fue atraído a Bolonia donde estudió según las prédicas de santo Domingo. A los quince años fue admitido en la orden de los hermanos predicadores (de santo Domingo), y tomó los votos en el convento dominico de Bolonia.
     Después de haber sido prior en Como, en 1232 fue designado por el papa inquisidor de la fe en Milán. Residía en el convento que los dominicos acababan de construir cerca de la iglesia de San Eustorgio, sede de la Inquisición en Lombardía. En Florencia, en el convento dominico de Santa María Novella tuvo las mismas funciones, y fue allí donde en 1246 fundó la cofradía de la Misericordia, llamada Bigallo, en honor de la Santísima Virgen.
     Su rigor contra los heréticos, maniqueos y cátaros del norte de Italia, le valió el odio de sus adversarios que conspiraron para asesinarlo. En 1252, cuando viajaba desde Como a Milán, fue atacado en un bosque por Carino de Balsamo, que le partió el cráneo con un machete y le atravesó el pecho de una estocada. Bañado en su propia sangre, oraba por el asesino, murmurando con las manos elevadas al cielo: In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum. Más tarde se inventó que con la sangre que brotaba de su cabeza partida, había tenido fuerzas para escribir sobre el camino polvoriento estas tres palabras: Credo in Deum. Su compañero, el hermano Domingo, que intentó huir, fue atravesado por una flecha junto a él.
     En cuanto a su asesino, tocado por la gracia, se arrepintió. Convertido en dominico en el convento de Forlì, fue acogido allí por el propio hermano del mártir, quien le perdonó el crimen, y llevó una vida edificante, hasta tal punto que murió cuarenta años después del asesinato, y en olor de santidad. El beato Carino (puesto que fue beatificado) tal vez sea el único ejemplo de beatificación de un asesino después de la canonización de su víctima.
CULTO
     El cuerpo de san Pedro  de Verona,  transportado  a Milán, fue enterrado en la iglesia del convento de San Eustorgio. A partir de 1253, es decir, un año después de su  muerte, fue canonizado por el papa Inocencio IV. Entonces su cuerpo fue elevado, es decir, expuesto encima del piso de la iglesia. En 1339 esa tumba fue reemplazada por un relicario monumental (arca), que atraía a numerosos peregrinos.
     Patrón de Verona, de Como y de Milán, de los dominicos y de los inquisidores, además se lo invocaba contra los dolores de cabeza a causa de la herida que recibiera en el cráneo.
ICONOGRAFÍA
     Está representado en hábito de peregrino. Por esa túnica se diferencia del carmelita san Ángel y del arzobispo mártir de Canterbury, santo Tomás Becket, cuyas características son más o menos las mismas: una herida sangrante en el cráneo donde la hoja del machete o sable corto permanece hundida (sword cleaving his head) y el pecho agujereado por un puñal.
Escenas
     El milagro de la pierna cortada
     Los franciscanos atribuyen el mismo milagro a San Antonio de Padua.
     San Pedro Mártir detiene un caballo a la carrera
     San Pedro Mártir hace llover
     El asesinato de San Pedro Mártir
     Arrodillado sobre un camino polvoriento con un machete clavado en el cráneo, escribe con su sangre: Credo in Deum. El detalle, de sospechosa autenticidad, casi nunca es omitido por los pintores, porque es el medio que empleaban los dominicos para glorificar a un miembro de su orden, transformando en martirio lo que en verdad no fue más que un asesinato (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el relieve "San Francisco de Asís y San Pedro, mártir", de Miguel Adán, en el Retablo de Nuestra Señora del Rosario, de la Iglesia del Convento de Madre de Dios de la Piedad, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre el Convento de Madre de Dios de la Piedad, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 17 de octubre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Serranía de Ronda
     Superficie: 32 km2
     Altitud: 500 m
     Latitud: 36º 32'  -  Longitud: -5º 14'
     Distancia a Málaga capital: 122 km
Datos demográficos
     Población: 410
     Gentilicio: Genalguacileños
Ayuntamiento
     c/ Real, 1, 29492
     952152003 - 952152129     www.genalguacil.es
     Para los amantes del arte contemporáneo, la Costa del Sol les tiene preparada una sorpresa. Genalguacil es un "pueblo museo" en el corazón del valle del Genal en el que cada dos años se dan cita los artistas más destacados del panorama actual. Con más del 90% del territorio cubierto de bosque y en plena Serranía de Ronda, Genalguacil es un municipio único, que ofrece al visitante desde experiencias en la naturaleza, la esencia del pasado morisco, hasta una actividad cultural en constante ebullición.
     En Genalguacil no puedes perderte sus monumentos:
     La iglesia de San Pedro Mártir de Verona es el más notable de los edificios de Genalguacil. Es un templo de estilo barroco con reminiscencias mozárabes. Aunque su primera construcción data del siglo XVI, fue destruido durante la rebelión morisca de 1570 y reconstruido ya en el siglo XVIII. Cuenta con una torre octogonal y tres naves separadas por arcos de medio punto.
     Pero sin duda, los Encuentros de Arte de Genalguacil son el mayor reclamo del municipio. Se celebran cada dos años durante el mes de agosto desde 1994. El objetivo es que artistas de cualquier tendencia u origen intercambien sus ideas y se integren en la vida del pueblo durante su residencia. Genalguacil se ha convertido así en un auténtico museo al aire libre, con obras expuestas en sus calles.
     En el Museo Municipal o Museo de Arte Contemporáneo ""Fernando Centeno López" encontraremos gran parte de las obras producidas durante los encuentros. Además, este museo ofrece exposiciones temporales a lo largo de todo el año. Genalguacil cuenta a su vez con un Centro de Artesanía, que tiene como objetivo impulsar el trabajo tradicional de los artesanos locales (Diputación Provincial de Málaga).
      Inmerso en una frondosa floresta y hundido en el valle del Genal, en las estribaciones de la Sierra Bermeja, surge el enclave que los pobladores islámicos denominaron poéticamente Gena-Alwacir, esto es, Los Jardines del Visir. Su planteamiento urbanístico es similar a los de la misma comarca, y sus casas, de mampostería y ladrillo, bien encaladas, se cubren con teja. En los últimos años se han venido celebrando unos encuentros de artistas plásticos que han dejado obra en el pueblo, especialmente convertido en un museo de escultura en la calle (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Genaguacil, en el corazón mismo del valle. Aunque la carretera no tiene salida y el recorrido es de unos 15 km, sería imperdonable recorrer la zona sin realizar una visita a este pueblecito de poco más de 600 habitantes. Actualmente es la población más singular del valle, pues a su bellísimo caserío de calles en pendiente y trazado sinuoso se han unido, desde 1994, unas jornadas anuales de artes plásticas, cuyos artistas han convertido las calles de la localidad en un magnífico museo (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005)

Iglesia de San Pedro de Verona
     Su fábrica responde básicamente a la importante reconstrucción acometida a finales del XVIII sobre el templo primitivo, del que perdura la impronta de sus cubiertas con armadura de par y nudillo, con zapa­tas dobles en la nave central y colgadizos en las laterales. Sus tres naves se separan mediante columnas de mampostería, con capitel-imposta y decoración de placas colgantes, que apoyan arcos de medio punto. Sobre la capilla mayor se alza un casquete oval sobre pechinas. A los pies, se sitúa la torre-pórtico, de planta octogonal y remate en bóveda semiesférica (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Esta iglesia parroquial fue construida bajo la advocación de San Pedro de Verona.
     El primitivo edificio databa del siglo dieciséis, pero fue destruido durante la rebelión de los moriscos en 1570, cuando 500 soldados llegaron a Sierra Bermeja para despoblarla, provocando la ira de los moriscos que bajaron a defender a sus mujeres e hijos. El jefe de los soldados, Pedro Bermúdez, dejó a algunos de sus compañeros en la iglesia para proteger a éstos y a los mayores, pero los moriscos los cercaron, sacaron a todos menos a los soldados y la quemaron con ellos dentro.
     La parte más importante de la reconstrucción se hizo en el último tercio del dieciocho. Por eso el estilo se puede encuadrar en un barroco académico y clasicista aunque con algunos detalles de estilo mudéjar como la sencilla armadura de madera de la nave central.
     El interior está dividido en tres naves separadas por arcos de medio punto, sustentados por columnas y cubiertas por armaduras de madera. La portada está abierta del lado del Evangelio y en el exterior destaca su torre de planta octogonal (Diputación Provincial de Málaga).

Los Morteretes
     Situados en el cauce de los arroyos de la cara norte de Sierra Bermeja, existen documentos que indican que a principios del s. XVIII estas oquedades naturales eran utilizadas para moler oro y plata aunque, salvo por estos testimonios, este uso no está constatado.
     Los morteretes son oquedades, más o menos circulares, que aparecen en el cauce de los ríos y arroyos de Sierra Bermeja y que tradicionalmente han sido citadas en crónicas de los ss. XVIII-XIX como lugares donde se trituraba el mineral, fundamentalmente oro y plata, proveniente de las minas de Sierra Bermeja. Existen morteretes en la cara norte, hacia Genalguacil (Garganta del Algarrobo y arroyo de la Cueva de Baque) y en la sur, hacia Estepona y Casares (arroyo del Infierno, río Guadalobón, arroyo de la Cala, garganta de las Minas). Existe además oro en Sierra Bermeja, aunque en trazas microscópicas; pero resulta difícil creer que sociedades anteriores, poco desarrolladas tecnológicamente, utilizaran de manera real estas estructuras para el uso que se les atribuye tradicionalmente (Diputación Provincial de Málaga).

Mina San Pedro
     De esta mina se extraía cobre en el s. XVIII. Fue una de las más importantes que se explotaron en la falda norte de Sierra Bermeja, de las más de 500 que existían en la zona entre los ss. XVIII y XIX. A finales del s. XIX se abandonaron (Diputación Provincial de Málaga).

Molinos de Cachucha y Chariro
Molino Cachucha. El Molino Cachucha estaba dedicado principalmente a la molienda del cereal según los sistemas tradicionales hidráulicos "molino de rodezno", de los que el edificio aún conserva algunos elementos de su maquinaria original. En general, la construcción responde a las dos características principales del hábitat de montaña malagueño, la mixtificación y la polivalencia, que son consustanciales al tipo de parcela minifundista y a la explotación de subsistencia. 
     Así, el molino podía servir tanto para el cereal, fundamentalmente trigo, o cualquier otro tipo de grano para alimentar el ganado, que componía, y compone, uno de los principales elementos de esta economía de montaña.
     El edificio se estructura en un único cuerpo que aglutina las dependencias de transformación agraria y de vivienda para el molinero, con dos alturas, construido en tapial y teja, con muros enjalbegados, todo ello según parámetros arquitectónicos de gran simplicidad y funcionalidad.
Molino Chariro
. En el mismo contexto geo-económico, histórico, tecnológico y arquitectónico que el Molino Cachucha se encuadra el Molino Chariro o Molino Blanco. En este caso, se trata de una construcción nuclear con dos zonas diferenciadas dedicadas a la molturación de la aceituna y del cereal, que se desarrollan a lo largo de un único volumen dividido en pequeñas dependencias, con una pieza de cuadras adosada en la trasera.
     Situado en una suave pendiente a orillas de un río, la fábrica del edificio escarpa el desnivel necesario para el funcionamiento del molino hidráulico. Aguas arriba del edificio una acequia, o cao, se desvía del cauce discurriendo a cota superior y bifurcándose sobre acueductos hasta sendas torres de descarga, o cubos, que proporcionan la caída suficiente para accionar los rodeznos, ruedas horizontales, que mueven un molino harinero y otro aceitero. En los cimientos se abren los cárcavos donde se alojan las dos ruedas, túneles con bóvedas de medio punto rebajadas construidas con grandes sillares de piedra, a través de cuyos ojos de desagüe la corriente retorna al cauce del río.
     En la planta primera se encuentra un pequeño almacén y granero, y en la baja, a continuación del molino de aceituna, un cuarto para la faena de prensado. Los trojes donde se almacenaban las cargas de aceitunas de los cosecheros forman un rectángulo independiente del edificio principal, poniendo de manifiesto el papel de estos edificios como auténticas unidades fabriles agropecuarias al servicio del minifundio de las explotaciones de subsistencia. 
     El conjunto del edificio es de tapial enjalbegado, con sillares en las bóvedas de los cárcavos y solerías de piedra pulida, en parte conservadas; los trojes están hechos a base de mampuestos. Las cubiertas son a dos aguas, con teja curva, sustituida en algunas zonas por fibrocemento.
     Cuando en 1845 Pascual Madoz escribe su Diccionario geográfico-estadístico-histórico..., menciona seis molinos en el término municipal de Genalguacil, tres harineros y tres de aceite, que aprovechan la fuerza motriz de los diversos arroyos y ríos que desembocan en el río Genal. La mayoría estaban situados a orillas de los cauces que corren por las faldas de sierra Bermeja, y que desde las cumbres de los Reales bajan hacia Benarrabá y Gaucín. De este grupo de construcciones agropecuarias y de transformación del municipio de Genalguacil, en la actualidad destacan los molinos Cachucha y Chariro como hitos históricos que demuestran la importancia de este sector en la compleja economía rural de la serranía rondeña (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Los molinos de Cachucha y Chariro se encuentran en la cuenca del río Genal y Almarchal.
     Entre Benalauría y Genalguacil, en las cuencas de los ríos Genal y Almarchal se conservan numerosos molinos hidráulicos de entre los que destacan los de Chariro y Cachucha.
     Ambos edificios se mantiene habitados. Aunque los molinos ya no están en funcionamiento, conservan buena parte de los elementos que permitían la molturación.
     El molino de Cachucha o de Román se encuentra en la margen derecha del río Genal. El agua llega hasta sus cubos a través de una acequia que deriva del mismo río aguas arriba de la posición del molino.
     El molino de Chariro o Blanco está situado en una suave pendiente en la orilla derecha del rio Almarchar, escarpando el desnivel necesario para el funcionamiento del molino hidráulico (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil Fernando Centeno
     En plena Serranía de Ronda, en un enclave natural privilegiado, el arte contemporáneo ha logrado transformar la fisonomía y la actividad del pequeño municipio de Genalguacil, convertido en Pueblo Museo en las últimas tres décadas. En 1994 nacieron los Encuentros de Arte. Alrededor de la creación más actual se gestó todo un ecosistema que hoy es su seña de identidad, su pilar fundamental de desarrollo y transformación, y que lo colocan en un espacio singular dentro del escenario del arte español.
     El Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil ‘Fernando Centeno’ fue inaugurado en 2004, una década después de la creación de los Encuentros de Arte. Aunque las intervenciones artísticas en el trazado urbano de Genalguacil permiten que ostente en la actualidad el título de Pueblo Museo Habitado, el patrimonio generado por los centenares de autores que han ido pasando por los Encuentros de Arte y por Arte Vivo hizo necesario contar con un espacio expositivo para conservarlo y exponerlo, ya que algunas obras no podían estar a la intemperie.
     Hoy, el Museo de Arte Contemporáneo de Genalguacil no sólo atesora y muestra parte de ese valioso patrimonio, sino que se ha convertido en una institución que despierta la atención, de público y especialistas, gracias a una continua actividad expositiva, con proyectos específicos y relevantes de producción propia que han requerido el concurso de comisarios y artistas de referencia.
     El Museo tiene más de mil metros cuadrados, cuenta con un punto de información, tienda, bar-terraza y dos salas de exposiciones itinerantes muy demandadas por el panorama artístico nacional e internacional. Una planta se dedica a la colección permanente de Genalguacil Pueblo Museo.
     Genalguacil Pueblo Museo tiene como razón de ser frenar su despoblación fusionando cuatro elementos: tradición, arte, cultura y naturaleza. Cada dos años, el Ayuntamiento organiza los Encuentros de Arte de Genalguacil, de gran éxito por la calidad de piezas expuestas y la afluencia de participantes. Pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas, artistas visuales… han dejado su impronta entre sus calles, plazas y rincones para formar este museo al aire libre (Diputación Provincial de Málaga).

Pueblo museo. Genalguacil
     Genalguacil es también conocido como el "pueblo museo". Situado al Este de la provincia de Málaga a unos 45 km de Ronda en el Valle del Genal, es una de la poblaciones que conforman la Serranía de Ronda.
     Su peculiar estructura urbana, herencia de los pobladores árabes que dieron origen a la villa, se escalona adaptándose al empinado terreno que desde hace centenares de años lo acoge, distinguiéndose entre el verde del valle su blanco caserío adornado de obras de arte.
     Cada dos años el ayuntamiento organiza los “Encuentros de Arte” del Valle del Genal (aunque durante los años iniciales, 1994, 1995 y 1996 fueron encuentros anuales), de gran éxito por la calidad de piezas expuestas y la afluencia de participantes. Las piezas colocadas con carácter permanente en plazas y calles están convirtiendo el pueblo en un auténtico museo al aire libre. Ya son un centenar de pintores, escultores, fotógrafos, ceramistas los que allí han dejado su impronta. El municipio durante la quincena del encuentro les dota de cuanto necesitan. A cambio la obra se incorpora patrimonialmente al municipio y de acuerdo con su materialidad quedan expuestos a la intemperie o pasan al acopio expositivo del museo municipal de próxima inauguración. Resultado: calles y esquinas, plazas o rincones, paredes o tejados de Genaguacil han convertido la localidad en un museo al aire libre.
(Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Pedro de Verona, Morteretes, Mina San Pedro, Molinos de Cachucha y Chariro, Museo de Arte Contemporáneo Fernando Centeno, y Pueblo Museo) de la localidad de Genalguacil, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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sábado, 6 de abril de 2024

La pintura "San Pedro, mártir", anónima, en el Retablo de San Juan Evangelista, de la Iglesia del Convento de Santa Paula

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "San Pedro, mártir", anónima, en el Retablo de San Juan Evangelista, de la Iglesia del Convento de Santa Paula, de Sevilla.
      Hoy, 6 de abril, en Milán, ciudad de la región italiana de Lombardía, Pasión de San Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres seguidores del maniqueísmo, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo Santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, proclamando hasta en el último momento el símbolo de la fe (1252) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
      Y que mejor día que hoy para ExplicArte la pintura "San Pedro, mártir", anónima, en el Retablo de San Juan Evangelista, de la Iglesia del Convento de Santa Paula, de Sevilla.
     El Convento de Santa Paula [nº 36 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 74 en el plano oficial de la Junta de Andalucía] se encuentra en la calle Santa Paula, 3-5-7-9; en el Barrio de San Julián, del Distrito Casco Antiguo.
     En la Iglesia del Convento de Santa Paula, podemos contemplar la pintura de San Pedro, mártir, obra anónima barroca del siglo XVII, realizada en óleo sobre lienzo, con unas medidas de 0,49 x 0,33 m.
     La imagen del santo aparece de tres cuartos, aunque probablemente fuese de mayor tamaño como demuestra la falta de su mano derecha. Éste aparece de pie portando en su mano izquierda un libro y una palma con tres coronas. En el centro de su pecho hunde un puñal, mientras que en su cabeza lleva clavado un cuchillo.
     Las pinturas originales del retablo fueron realizadas por Alonso Cano, siendo éstas arrancadas de allí por orden del Mariscal Soult, estando en la actualidad dispersas en distintos museos. Las actuales fueron recortadas para adecuarse a los huecos dejados en 1810, tras la citada pérdida de los originales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía). 
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Pedro de Verona, presbítero y mártir
     Inquisidor dominico del siglo XIII, llamado ya san Pedro de Verona, porque nació en dicha ciudad hacia 1203, ya san Pedro el Nuevo, para diferenciarlo del Príncipe de los apóstoles, ya san Pedro Mártir, porque fue asesinado por heréticos. Los dominicos han impuesto este tercer nombre porque honraba más a su orden, aunque sólo se justifique a medias. Además, se presta a confu­sión, porque san Pedro apóstol puede vindicar el mismo epíteto.
     Nacido de padres maniqueos, fue atraído a Bolonia donde estudió según las prédicas de santo Domingo. A los quince años fue admitido en la orden de los hermanos predicadores (de santo Domingo), y tomó los votos en el convento dominico de Bolonia.
     Después de haber sido prior en Como, en 1232 fue designado por el papa inquisidor de la fe en Milán. Residía en el convento que los dominicos acababan de construir cerca de la iglesia de San Eustorgio, sede de la Inquisición en Lombardía. En Florencia, en el convento dominico de Santa María Novella tuvo las mismas funciones, y fue allí donde en 1246 fundó la cofradía de la Misericordia, llamada Bigallo, en honor de la Santísima Virgen.
     Su rigor contra los heréticos, maniqueos y cátaros del norte de Italia, le valió el odio de sus adversarios que conspiraron para asesinarlo. En 1252, cuando viajaba desde Como a Milán, fue atacado en un bosque por Carino de Balsamo, que le partió el cráneo con un machete y le atravesó el pecho de una estocada. Bañado en su propia sangre, oraba por el asesino, murmurando con las manos elevadas al cielo: In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum. Más tarde se inventó que con la sangre que brotaba de su cabeza partida, había tenido fuerzas para escribir sobre el camino polvoriento estas tres palabras: Credo in Deum. Su compañero, el hermano Domingo, que intentó huir, fue atravesado por una flecha junto a él.
     En cuanto a su asesino, tocado por la gracia, se arrepintió. Convertido en dominico en el convento de Forlì, fue acogido allí por el propio hermano del mártir, quien le perdonó el crimen, y llevó una vida edificante, hasta tal punto que murió cuarenta años después del asesinato, y en olor de santidad. El beato Carino (puesto que fue beatificado) tal vez sea el único ejemplo de beatificación de un asesino después de la canonización de su víctima.
CULTO
     El cuerpo de san Pedro  de Verona,  transportado  a Milán, fue enterrado en la iglesia del convento de San Eustorgio. A partir de 1253, es decir, un año después de su  muerte, fue canonizado por el papa Inocencio IV. Entonces su cuerpo fue elevado, es decir, expuesto encima del piso de la iglesia. En 1339 esa tumba fue reemplazada por un relicario monumental (arca), que atraía a numerosos peregrinos.
     Patrón de Verona, de Como y de Milán, de los dominicos y de los inquisidores, además se lo invocaba contra los dolores de cabeza a causa de la herida que recibiera en el cráneo.
ICONOGRAFÍA
     Está representado en hábito de peregrino. Por esa túnica se diferencia del carmelita san Ángel y del arzobispo mártir de Canterbury, santo Tomás Becket, cuyas características son más o menos las mismas: una herida sangrante en el cráneo donde la hoja del machete o sable corto permanece hundida (sword cleaving his head) y el pecho agujereado por un puñal.
Escenas
     El milagro de la pierna cortada
     Los franciscanos atribuyen el mismo milagro a San Antonio de Padua.
     San Pedro Mártir detiene un caballo a la carrera
     San Pedro Mártir hace llover
     El asesinato de San Pedro Mártir
     Arrodillado sobre un camino polvoriento con un machete clavado en el cráneo, escribe con su sangre: Credo in Deum. El detalle, de sospechosa autenticidad, casi nunca es omitido por los pintores, porque es el medio que empleaban los dominicos para glorificar a un miembro de su orden, transformando en martirio lo que en verdad no fue más que un asesinato (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "San Pedro, mártir", anónima, en el Retablo de San Juan Evangelista, de la Iglesia del Convento de Santa Paula, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre el Convento de Santa Paula, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 16 de marzo de 2024

Experiencia Explicarte Sevilla, en la visita cultural a Marchena (Sevilla), organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Burguillos (Sevilla)

     Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla de la visita organizada para la Concejalía de Cultura del Excmo. Ayto. de Burguillos, en el programa "Descubre Nuestro Patrimonio", con vecinos de la localidad, organizamos la visita al Casco Histórico de Marchena (Sevilla), porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
     La visita comenzó junto a la Oficina de Turismo, en la Puerta de Morón, una de las Torres del recinto amurallado, y muy cerquita de la Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), para dirigirnos inmediatamente al Convento de San Agustín, edificio del siglo XVII construido para la orden Agustina y ocupada actualmente por mercedarios, que ha llamado siempre la atención en su interior por su insólita decoración barroca en yesería paralela al arte hispanoamericano colonial. Destaca la grandiosidad del templo conventual construido en piedra y ladrillo patrocinado por Don Manuel Ponce de León el cual descansa en el mausoleo de mármol que se halla en el presbiterio. Al hermoso claustro, de arcadas de columnas de mármol, se accede desde el interior.
     De ahí nos dirigimos a la Puerta de Sevilla, o Arco de la Rosa, que es una de las puertas principales de acceso a la antigua "madina". Está unida al recinto amurallado de época almohade, siglo XII aunque fue remodelada en 1430. Está dispuesta en quiebro y posee un arco de herradura que da acceso al actual Barrio de San Juan.
     Antes de contemplar el interior de la Iglesia de San Juan Bautista, en la plaza del Cardenal Spínola, admiramos la Casa Fábrica, edificio del siglo XVIII utilizado como Biblioteca Municipal y Archivo, algunas Casas Señoriales, que denotan un pasado glorioso y que embellecen  sus calles sus maravillas ventanas de celosías y balcones de rejas adornados, así como la Ronda de la Alcazaba, espacio turístico situado junto a la torre octogonal y a la antigua Puerta de Carmona, uno de los diversos accesos a la Alcazaba islámica.
     Por último nos maravillamos ante la Iglesia de San Juan Bautista, que está situada dentro del casco histórico. El edificio es mudéjar, construido en torno a 1490. El retablo mayor está considerado como uno de los conjuntos artísticos de mayor interés del gótico del Arte Sevillano del siglo XVI. Podemos contemplar en él, catorce pinturas en tabla y esculturas de los artistas Alejo y Jorge Fernández. El Coro es obra barroca (1715-1717) ejecutada por Juan de Valencia basada en el proyecto de Jerónimo de Balbás. Obras de artistas como Roque Balduque, Pedro de Mena, Alonso Cano, etc., están diseminadas por las cinco naves del templo.
     Desde la antesacristía se accede por escalera de caracol del siglo XVI a la Muestra de Orfebrería y Bordados. Dentro de la Muestra de Orfebrería destacamos obras del gran platero Francisco de Alfaro, como la Custodia (1575-80), una pieza magistral. Como magistrales son las obras que conforman la Colección Parroquial de Zurbarán, colección de nueve cuadros compuesta por Apostolado, Crucificado e Inmaculada, contratados a Francisco de Zurbarán en 1634 para la sacristía, donde se encuentran.
     Tras dar un tiempo libre de un par de horas para la comida, en la zona aledaña a las calles Las Torres, San Pedro, y San Sebastián, volvimos para coger el autobús, y regresar a Burguillos.
     Os dejamos una serie de fotografías de dicha experiencia, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.













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miércoles, 6 de abril de 2022

La Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), en Marchena (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), en Marchena (Sevilla).      
      Hoy, 6 de abril, se conmemora en Milán, ciudad de la región italiana de Lombardía, Pasión de San Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres seguidores del maniqueísmo, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo Santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, proclamando hasta en el último momento el símbolo de la fe (1252) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
      Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), en Marchena (Sevilla).
     La Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), se encuentra en la calle Santo Domingo, 1: en Marchena (Sevilla).
     La verdadera advocación de este templo es la de San Pedro Mártir, aunque por haber pertenecido a la Orden Dominica tradicionalmente se llama de Santo Domingo. Formó parte del convento fundado en 1517 por D. Rodrigo Ponce de León, señor de Marchena y Duque de Arcos. La iglesia ha perdido sus capillas laterales, quedándole únicamente su gran nave central, que se cubre con bóveda de cañón. El pres­biterio tiene bóveda de crucería y en sus plementos se conservan pinturas que representan ángeles músicos y labores doradas realizadas en 1638. En 1754 se documentan una serie de obras en la bóveda de la nave realizadas por los maestros Nicolás Carretero, Miguel Batán y Francisco Díaz.
     En el presbiterio, elevado sobre el nivel de la nave, se dispone un retablo, fechable hacia 1620, con esculturas de Santa Elena, San Pedro Mártir, Santo Domingo, Santa Catalina, Santo Tomás y otro santo dominico. Preside el retablo un Cristo Crucificado del siglo XVI. Un conjunto de pinturas de la misma fecha que el retablo se sitúa en sus calles laterales. Representan el Éxtasis de Santa Catalina, la Inmaculada, el Éxtasis de Santa Teresa y el Éxtasis de San Francisco. Las paredes de este presbiterio se adornan con un excelente zócalo de azulejería, fechado en 1638, que presenta un amplio repertorio de motivos geométricos y figurativos, entre los que destacan escudos de los Ponce de León y de la Orden Dominica, así como temas serlianos. Dichos azulejos se atribuyen al taller de los Valladares. En las paredes laterales del altar mayor se disponen los sepulcros de D. Rodrigo Ponce de León y sus descendientes, realizados en jaspe rojo y negro, siendo fechables en el primer cuarto del siglo XVII. Completa la decora­ción del presbiterio un conjunto de cuatro pinturas, dispuestas en lo alto del muro, que narran episodios de la vida de San Pedro Mártir; otras dos pinturas de la Inmaculada, del siglo XVII, y de Santo Tomás de Aquino, de la misma época, figuran en la parte baja de las paredes.
     En el muro izquierdo de la nave hay tres retablos. El más próximo a los pies de la iglesia es fechable hacia 1700 y tiene en su hornacina principal una escultura de candelero de Santo Domingo de Guzmán, datada en el siglo XVIII; a sus lados figuran esculturas de Santa Isabel de Hungría y Santa Isabel de Portugal. El siguiente retablo, de mediados del siglo XVIII, tiene en su centro una imagen de candelero de la Virgen de las Angustias, realizada en 1867 por Gabriel de Astorga. El ático del retablo, de movida arquitectura, presenta relieves del Ecce Homo y del Padre Eterno. El retablo más próximo al presbiterio, también barroco de mediados del XVIII, está dedicado a la Virgen del Rosario, completando su iconografía esculturas de Santa Catalina de Siena y Santa Catalina de Risis, en las calles laterales, y la Virgen con el Niño, San Francisco y Santo Domingo, en el ático.
     En el muro derecho se sitúa un retablo del primer tercio del siglo XVII con pinturas de San Antonio Abad y Santa Catalina de Siena, en los laterales, una escultura de Santa Lucía en  la hornacina central, y una pintura de la Inmaculada en el ático.
     Sigue un retablo rococó fechado en 1774 con pinturas de San José con el Niño. Otros dos retablos, de menor interés, completan la decoración  de este muro. El primero es de mediados del siglo XVIII y alberga una imagen de vestir de Santo Tomás. El segundo es neoclásico, del principio del siglo XIX, y está presidido por una escultura de Santa Ana y la Virgen, de esa misma época.
     La entrada principal, situada a los pies de la nave, aparece cerrada en su parte interior por un espléndido cancel de madera fechado en 1757. En unas dependencias laterales se guarda el ajuar litúrgico y el tesoro de la Hermandad del Cristo de San Pedro, que tiene su sede en el templo. Asimismo se conserva en una sala de la iglesia un lienzo representando a Santa Úrsula y el Martirio de las Once Mil Vírgenes, obra del pintor Juan Bautista de Amiens fechable a comienzos del siglo XVII (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
     Edificio construido en ladrillo, tapial y sillería, de planta rectangular y cabecera plana, diferenciada por contrafuertes. La nave central posee arcos ojivales laterales, formando vanos a modo de capillas de poca profundidad. El presbiterio se cubre con bóveda estrellada de nervadura gótica, que se diferencia de la nave por un arco toral de medio punto de menos altura que la bóveda. La nave central se cubre con bóveda vaída. La cubierta es de tejas a dos aguas, diferenciándose en altura la del presbiterio, siendo esta a tres aguas. El presbiterio posee un alero con canes, algunos de ellos de carácter esquemático y antropomorfo, apoyándose en una cornisa a modo de listel ajedrezado.
     El coro alto se encuentra a los pies sobre un arco rebajado.
     A los pies de la Epístola se sitúa una espadaña de tres vanos. La portada es simple, con rosetón y arco de acceso rebajado, muy reformada.
     La sacristía, en el presbiterio en el lado del Evangelio, es del siglo XVII, cubierta por una falsa cúpula de yeserías y bóveda de crucería.
     La iglesia construida en el siglo XVI ha sufrido muchas transformaciones, siendo la más importante la del siglo XVIII que le da el aspecto actual (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Iglesia de San Pedro Mártir, -conocida popularmente como Santo Domingo-, pertenece al antiguo convento de frailes dominicos cuyo origen se remonta a 1517.
     Fue construido también como mausoleo del Duque de Arcos Don Rodrigo Ponce de León y su familia.
     Tras varias transformaciones arquitectónicas en el Siglo XX, fue cedida, en usufructo, a la Hermandad Cristo de San Pedro.
     En las actuales dependencias de la Casa-hermandad se conservan algunas estancias del convento como la antigua portería, la espadaña, coro alto o alguna galería del claustro.
     El templo sigue la tipología de las Iglesias de tradición mudéjar.
     Su capilla mayor se cubre con una bóveda de crucería decorada con pinturas del Siglo XVII.
     El retablo principal es obra del Siglo XVII de transición al Barroco y combina escultura y pintura.
     En el centro, destaca la imagen del Santísimo Cristo de San Pedro, escultura del Siglo XVI, transformada en el XIX que sale en procesión el Viernes Santo por la tarde.
     En el ático la imagen del Sto. Domingo de Guzmán flanqueada por escudos de la Casa Ducal.
     La zona inferior presenta un zócalo de azulejos con motivos dominicos y escudos de la casa Ducal de Arcos, fechado en 1638.
     De la localidad, imagen de la Virgen del Rosario con el Niño, del último tercio del Siglo XVIII, cabría destacar una magnífico cancel que cierra la puerta de ingreso al templo.
     Es de madera tallada con símbolos y escudos, y está fechado en 1757.
     Otras dependencias del convento se integran hoy en edificios cercanos (Ayuntamiento de Marchena).
     La verdadera advocación de este templo es la de San Pedro Mártir, aunque por haber pertenecido a la Orden Dominicana tradicionalmente se llama de Santo Domingo. Formó parte del convento fundado en 1517 por D. Rodrigo Ponce de León, señor de Marchena y Duque de Arcos. La iglesia ha perdido sus capillas laterales, quedándole únicamente su gran nave central. 
     Las paredes del presbiterio se adornan con un excelente zócalo de azulejería fechado en 1638, que presenta un amplio reportorio de motivos geométricos y figurativos, entre los que destacan escudos de los Ponce de León y de la Orden Dominica. La entrada principal, situada a los pies de la nave, aparece cerrada por su parte interior por un espléndido cancel de madera que data del año 1757 (Turismo de la Provincia de Sevilla).     
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Pedro de Verona, presbítero y mártir
     Inquisidor dominico del siglo XIII, llamado ya san Pedro de Verana, porque nació en dicha ciudad hacia 1203, ya san Pedro el Nuevo, para diferenciarlo del Príncipe de los apóstoles, ya san Pedro Mártir, porque fue asesinado por heréticos. Los dominicos han impuesto este tercer nombre porque honraba más a su orden, aunque sólo se justifique a medias. Además, se presta a confu­sión, porque san Pedro apóstol puede vindicar el mismo epíteto.
     Nacido de padres maniqueos, fue atraído a Bolonia donde estudió según las prédicas de santo Domingo. A los quince años fue admitido en la orden de los hermanos predicadores (de santo Domingo), y tomó los votos en el convento dominico de Bolonia.
     Después de haber sido prior en Como, en 1232 fue designado por el papa inquisidor de la fe en Milán. Residía en el convento que los dominicos acababan de construir cerca de la iglesia de San Eustorgio, sede de la Inquisición en Lombardía. En Florencia, en el convento dominico de Santa María Novella tuvo las mismas funciones, y fue allí donde en 1246 fundó la cofradía de la Misericordia, llamada Bigallo, en honor de la Santísima Virgen.
     Su rigor contra los heréticos, maniqueos y cátaros del norte de Italia, le valió el odio de sus adversarios que conspiraron para asesinarlo. En 1252, cuando viajaba desde Como a Milán, fue atacado en un bosque por Carino de Balsamo, que le partió el cráneo con un machete y le atravesó el pecho de una estocada. Bañado en su propia sangre, oraba por el asesino, murmurando con las manos elevadas al cielo: In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum. Más tarde se inventó que con la sangre que brotaba de su cabeza partida, había tenido fuerzas para escribir sobre el camino polvoriento estas tres palabras: Credo in Deum. Su compañero, el hermano Domingo, que intentó huir, fue atravesado por una flecha junto a él.
     En cuanto a su asesino, tocado por la gracia, se arrepintió. Convertido en dominico en el convento de Forlì, fue acogido allí por el propio hermano del mártir, quien le perdonó el crimen, y llevó una vida edificante, hasta tal punto que murió cuarenta años después del asesinato, y en olor de santidad. El beato Carino (puesto que fue beatificado) tal vez sea el único ejemplo de beatificación de un asesino después de la canonización de su víctima.
CULTO
     El cuerpo de san Pedro  de Verona,  transportado  a Milán, fue enterrado en la iglesia del convento de San Eustorgio. A partir de 1253, es decir, un año después de su  muerte, fue canonizado por el papa Inocencio IV. Entonces su cuerpo fue elevado, es decir, expuesto encima del piso de la iglesia. En 1339 esa tumba fue reemplazada por un relicario monumental (arca), que atraía a numerosos peregrinos.
     Patrón de Verona, de Como y de Milán, de los dominicos y de los inquisidores, además se lo invocaba contra los dolores de cabeza a causa de la herida que recibiera en el cráneo.
ICONOGRAFÍA
     Está representado en hábito de peregrino. Por esa túnica se diferencia del carmelita san Ángel y del arzobispo mártir de Canterbury, santo Tomás Becket, cuyas características son más o menos las mismas: una herida sangrante en el cráneo donde la hoja del machete o sable corto permanece hundida (sword cleaving his head) y el pecho agujereado por un puñal.
Escenas
     El milagro de la pierna cortada
     Los franciscanos atribuyen el mismo milagro a san Antonio de Padua.
     San Pedro Mártir detiene un caballo a la carrera
     San Pedro Mártir hace llover
     El asesinato de san Pedro Mártir
     Arrodillado sobre un camino polvoriento con un machete clavado en el cráneo, escribe con su sangre: Credo in Deum. El detalle, de sospechosa autenticidad, casi nunca es omitido por los pintores, porque es el medio que empleaban los dominicos para glorificar a un miembro de su orden, transformando en martirio lo que en verdad no fue más que un asesinato (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Iglesia de San Pedro mártir (Santo Domingo), en Marchena (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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