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jueves, 28 de mayo de 2026

Las Fiestas de Nuestra Señora de la Encarnación, en Gerena (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte las Fiestas de Nuestra Señora de la Encarnación, en Gerena (Sevilla).  
     Hoy, 28 de mayo, es el último jueves del mes de mayo, así que hoy es el mejor día para ExplicArte las Fiestas de Nuestra Señora de la Encarnación, en Gerena (Sevilla).
     Esta advocación se celebra el día 25 de marzo, junto con la Solemnidad de la Anunciación. Sin embargo, la Hermandad y el Ayuntamiento acordaron establecer una fecha fija para la celebración de las fiestas patronales de Gerena, cuyo inicio corresponde, desde 1943, al último jueves del mes de mayo.
     Los cultos en honor a Nuestra Señora de la Encarnación, patrona de Gerena, representan el ciclo festivo de mayor relevancia para los habitantes de la localidad. Acerca de su origen, la leyenda relata que la imagen de Nuestra Señora de la Encarnación fue encontrada en una de aquellas grutas formadas por piedras en las cercanías del arroyo de Las Torres, que delimita los términos de Gerena y Guillena. Un hombre que había perdido el control de su caballo, frente al inminente peligro de ser precipitado al barranco, invoca a la Santísima Virgen de la Encarnación y en el mismo instante el caballo pierde sus fuerzas, queda parado al borde del precipicio, fija su planta sobre la piedra dejando grabada la herradura en ella, como se ve todavía, y al bajarse el jinete descubre que debajo se halla oculta la sagrada imagen de la Virgen. La imagen fue conducida inmediatamente a la Iglesia Parroquial y al poco tiempo los vecinos de Gerena le edificaron una ermita, próxima al sitio de su aparición. 
     Si bien se desconoce la fecha exacta de su hallazgo, existe constancia que la Ermita data del siglo XIV y que a partir del  siglo XVII la Hermandad Sacramental de Gerena se hizo cargo de ella y de ahí el nombre de  Hermandad del Santísimo Sacramento del Altar y Nuestra Señora de la Encarnación.
     Los vecinos de Gerena relatan que, desde el instante de su hallazgo, la Virgen comenzó a mostrarse milagrosa y de aquí la celebridad y el fervor con que desde entonces ha sido venerada y la devoción que le profesan también los pueblos circunvecinos. 
     Los preparativos de los cultos en honor a Nuestra Señora de la Encarnación empiezan semanas antes de su celebración.
     Se pueden identificar en esta fase dos grupos de agentes a los cuales corresponden actividades de índole distintas pero complementarías: por un lado, la Hermandad a cargo de los preparativos formales, cuyos momentos centrales son el engalanado de los pasos, la preparación de la imagen, a cargo del mayordomo, y su entronización; y, por otro lado, los devotos de la Virgen que organizan las comitivas de romeros, encentradas en la preparación de las carretas, de los grupos de caballistas y de los actos de comensalismo.  
     Tradicionalmente, el inicio de los cultos es anunciado por la llegada al pueblo del Tío del Tambor el día miércoles, que con su flauta y tamboril inaugura el ciclo festivo.  
     A las siete de la mañana empiezan a lanzar cuetes para anunciar la Diana que, con su música, recorre las calles del pueblo para despertar al pueblo, anunciando la próxima salida de la Virgen. La Diana termina en la Parroquia, donde interpretan una marcha a la Patrona.
     A las cuatro y media de la tarde del jueves sale la Junta Directiva desde la sede de la Hermandad en cortejo procesional, encabezado por el Tío del Tambor y acompañado por la Banda de Música Municipal de Gerena. Al pasar frente a la Capilla de la Soledad, una representación de la Hermandad de la Vera Cruz se une al cortejo procesional que prosigue, anunciado por el estallido de los cuetes, hacia la Parroquia. Al aproximarse del cortejo a la Parroquia las campanas empiezan a tocar y el cortejo entra en el templo donde lo esperan los feligreses. Las representaciones de las Hermandades se disponen en dos bandos laterales, mientras los costaleros colocados ya de bajo del palio esperan el momento de la salida. Primero salen los estandartes de las hermandades y sucesivamente la Patrona en su palio, acompañada de una gran cantidad de personas que van "de promesa"  detrás y delante de su Virgen "chiquitita", como así se le llama. 
     Los costaleros llevan el palio en procesión por las calles de Gerena hasta la salida del pueblo, donde, en proximidad de la Plaza de la Lonja, la patrona es trasladada a una carreta tirada de bueyes engalanada para la ocasión. Los aldeanos se congregan numerosos alrededor de la plaza a la espera de acompañar la Patrona hacía su Ermita. Por un camino de tierra, entre campiña y olivares, el cortejo recorre silencioso en anda los cinco kilómetros que separan el pueblo de la Ermita, donde tras tres horas de camino la Patrona es colocada finalmente en su capilla, rodeada de una gran cantidad de ramos de flores que le ofrecen sus devotos. Los aldeanos vuelven entonces al pueblo en anda o bien en coche, previamente estacionado en los parajes de la Ermita. 
     La Virgen permanece en la Ermita hasta el domingo y durante esos días se celebran allí misas por la tarde a las que asisten también devotos, no solo del pueblo de Gerena, sino también de los pueblos vecinos de Guillena y Pajanosas. En el acto litúrgico del sábado se realiza la imposición de medallas a los nuevos Hermanos.
     Nuevamente a las siete de la mañana del día domingo, la Diana recorre el pueblo anunciando con su música la próxima salida de la romería. Desde temprana hora las carretas se colocan en fila por orden de llegada esperando que el Simpecado de la Hermandad salga de la Iglesia para ser llevado en romería hasta la Ermita en una carreta de bueyes, bellamente engalanada para la ocasión y acompañada de romeros a pie, a caballo y de carretas. Durante el camino la Romería efectúa varias paradas, durante las cuales las comitivas cantan y bailan en un clima de creciente alegría. A la llegada a la Ermita, cerca de las una del mediodía, se celebra una misa de Romeros, que inaugura una tarde de abundante comensalismo, cante y baile. 
     Cerca de las seis de la tarde la Virgen regresa al pueblo, seguida por los romeros, las carrozas y los caballistas. Al llegar a la Plaza de la Lonja las carrozas se despiden de la Patrona que, trasladada a su palio, emprende su camino por las vías del pueblo para regresar a la Iglesia. Antes de llegar a la Iglesia, efectúa dos paradas en las Capillas de Veracruz, primero, y de Soledad después. Finaliza el recorrido entrando en su templo y, una vez en el porche de la Iglesia, recibe el homenaje de los caballistas que desfilan frente a la Patrona despidiéndose hasta el año que viene, "salud y suerte para el año que viene volver a verte". 
     Antiguamente la Virgen permanecía todo el año en su ermita y la fiesta en su honor se celebraba en la fecha litúrgica del domingo de la Ascensión del Señor. Ese día la Virgen era traída al pueblo en hombros de los hermanos, donde se le dedicaban cultos en la Parroquia y al finalizar el día era llevada nuevamente a su ermita. 
     Cuando ocurría una calamidad pública (epidemia, plagas, hambrunas, falta de lluvias y otras aflicciones en general) la imagen de la Encarnación era traída en procesión desde su ermita a la parroquia y allí permanecía hasta tanto no remitiera la calamidad. Tal vez fuera en ocasión de la epidemia de sarampión del año 1882 cuando la Virgen fue traída definitivamente a Gerena y desde entonces permaneció siempre en el pueblo. De aquí el origen de la romería como se la conoce hoy, porque cuando llegaba el Domingo de Ascensión la Patrona era llevada a su ermita donde permanecía hasta el domingo sucesivo, cuando se la traía de vuelta a la parroquia. Por esa razón, las personas mayores llaman el Jueves de Promesa, Jueves de Ascensión.
     Por depender de la Pascua de Resurrección, la fecha de la fiesta de la Ascensión es variable, teniendo lugar a los cuarenta días del Domingo de Resurrección. Las autoridades del pueblo vieron conveniente unificar la Feria del Ganado y las fiestas de la patrona estableciendo una fecha fija. Así, desde 1943, éstas se realizan a partir del último jueves de mayo, simultáneamente a la Feria de Gerena.  
     Los gastos relacionados con la realización de los cultos a la Patrona son financiados con fondos propios de la Hermandad del Santísimo Sacramento del Altar y Nuestra Señora de la Encarnación, si bien un pequeño aporte proviene del Ayuntamiento. Los gastos más conspicuos corresponden a la banda musical, al Tío del Tambor, a las flores y a los cirios.
     El espacio del ritual corresponde al trayecto que une la Iglesia Parroquial de Gerena con la Ermita situada a cuatro kilómetros, interesando tanto las calles del pueblo como un camino de tierra que atraviesa la campiña.
     La ermita está ubicada en la Hacienda El Esparragal, extramuros de la villa. Consta de una nave con cubierta de artesa y cúpula de media naranja sobre el presbiterio. Posee una cubierta semejante sobre el camarín. Tanto ésta como la anilla de la bóveda de la iglesia y el arco toral están decorados con pinjantes del siglo XVIII. En el presbiterio se encuentra un interesante azulejo que representa a la patrona.
     Situada a cuatro kilómetros del pueblo en el termino de la finca El Esparragal y en proximidad del arroyo de las Torres, surge la ermita en el lugar donde la leyenda narra que fue encontrada por primera vez la imagen.   
     Con motivo de las fiestas patronales, desde la parroquia sale la Virgen el Jueves de Promesa y el Simpecado el Domingo de Romería. 
     Particularmente atrayente es la salida del palio de la Virgen debido a la estrecha dimensión de la puerta. 
     En la Capilla de la Vera Cruz los Hermanos de Nuestra Señora de la Encarnación invitan a una delegación de la Hermandad de la Vera Cruz a unirse al cortejo y juntos prosiguen hacia la Iglesia. 
     En la plaza de la Lonja, con motivo de las fiestas patronales, la Patrona es trasladada desde su palio a una carreta engalanada tirada por bueyes.
     Con motivo de las fiestas patronales, de la Casa de la Hermandad salen el Estandarte y el Simpecado que abren los cortejos del jueves y del domingo. Los Hermanos, precedidos del Tío del Tambor y seguidos por la banda musical, conforman los cortejos que procesionarán hasta la Iglesia.
     Con motivo de las fiestas patronales, por un camino de tierra que atraviesa olivares y campiña la patrona sale de romería hacia la ermita y vuelve de romería hacia Iglesia.
     La Diana es la música del amanecer, el sonido del despertar. La diana matutina empieza a las siete de la mañana y abre habitualmente el día fiesta, despertando a los habitantes de Gerena los días centrales de sus fiestas patronales en el Jueves de Promesa y el Domingo de Romería. 
     Los aldeanos se van sumando a la banda de música, cuya presencia en los distintos puntos del pueblo es anunciada por el estallido de cuetes. El cortejo musical recorre las calles del pueblo, parando frente a las casas que han dispuesto para la ocasión "altares" en la calle y mesas con abundante comida y bebida, en las cuales las dueñas de casa obsequian a todos los participantes. Allí la banda toca las piezas que todos se esperan, pasodobles y sevillanas, animando la gente a bailar. 
     Pasando "de altar en altar y de copa en copa", la banda prosigue su recorrido a ritmo de marcha para finalizar en la Iglesia con una tocada en honor a Nuestra Señora de la Encarnación, patrona de Gerena.  
     La llegada del "Tío del Tambor", costumbre arraigada desde hace muchos años, marca el comienzo de las fiestas patronales de Gerena. El miércoles, vigilia de las fiestas, todo el pueblo sale a la calle para recibir al tamboril que anuncia un año más las Fiestas de Mayo. 
     Desde las doce del mediodía los cohetes resuenan por las calles del pueblo y a las dos y media de la tarde los vecinos se concentran en la céntrica plaza de La Cantina para esperar al tamborilero, que llega en autobús de línea regular desde Sevilla. Tras saludar a las autoridades, el Tío del Tambor recorre tocando su gaita y tamboril las calles del pueblo seguido por los vecinos hasta llegar al recinto ferial, donde cada caseta le invita "una copita de manzanilla". 
     El Tío del Tambor acompaña con su música todas las actividades de las fiestas patronales. Esto es, encabeza la procesión del Jueves de Promesa, abre la comitiva delante de la carreta del Simpecado el domingo de romería y sigue todo el recorrido de vuelta tocando una melodía monótona, que no tiene fin, conocida como el "Toque del Rocío" o "Toque del Camino". Otra interpretación característica del tamborilero es el "Toque del alba", especie de diana que suele tocar en la mañana antes de emprender la marcha. Por supuesto, suele también acompañar los bailes tocando sevillanas durante los momentos lúdicos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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Más sobre la localidad de Gerena (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

viernes, 15 de mayo de 2026

La Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla).  
     Hoy, 15 de mayo, Memoria de San Isidro, labrador, que en Madrid, en el reino de Castilla, juntamente con su mujer, Santa María de la Cabeza, llevó una dura vida de trabajo, recogiendo con más paciencia los frutos del cielo que los de la tierra, y de este modo se convirtió en un verdadero modelo del honrado y piadoso agricultor cristiano (c. 1130) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla).
     Se celebra el segundo o tercer domingo de mayo, próximo a la onomástica de San Isidro del día 15.
     Recuperada a mediados de los años setenta del siglo XX, los vecinos más jóvenes de Algámitas portan las andas de San Isidro en su onomástica, acompañados por los que van a pie o caballo hasta el Complejo Turístico de El Peñón. Allí, agrupados por lazos familiares y de amistad, disfrutan de una jornada de convivencia y de actividades organizadas por la asociación parroquial, en proceso de reconocimiento canónico como Hermandad de la Vera Cruz y el Dulce Nombre, y por la corporación local, hasta que la actividad ritual concluye con el regreso al casco urbano ya en la noche. Junto a vecinos emigrados que regresan en esta fecha, acuden de Pruna, municipio con el que se compartía una romería primigenia a primeros del siglo XX, y localidades de la comarca de Sierra Sur como El Saucejo y Villanueva de San Juan.
     Existen referencias orales de la existencia de una romería a principios de siglo. Algámitas y Pruna celebraban junta esta romería en el Convento de Caño Santo, situado en el término municipal de Alcalá del Valle, perteneciente a la provincia de Cádiz. El recorrido atravesaba los cortijos de Jurado, El Chivo, Lora y La Cañada, pero tras las quejas por los daños ocasionados en tierras y cosechas, la romería se traslada en los años cuarenta del siglo XX al santuario de Pruna. Sin embargo, la propuesta de los algamiteños de trasladar la romería al puerto del zamorano llevó a que cada pueblo celebrase su romería propia.
     Así, tras varios años sin romería, en la segunda mitad de los años setenta Algámitas recupera la festividad de San Isidro y se celebra la romería en una explanada denominada Bajo Yeso, en la carretera que conduce a El Saucejo.
     En los primeros años de los ochenta se traslada a la Cueva de San Doroteo en el Peñón. Finalmente en los últimos años la romería se celebra en el Complejo Turístico de El Peñón.
     Se realizan diversas actividades (rifas, loterías) para financiar la fiesta al cabo del año.
     Por otro lado, el día anterior a la romería un grupo de hermanas prepara la Iglesia y la imagen para la festividad.
     La actividad comienza con la celebración a las nueve y media de la mañana de un acto litúrgico. A su finalización los vecinos comienzan el recorrido, portando en primer lugar un pendón, que encabeza  la comitiva, y los más jóvenes la imagen de San Isidro a hombros, mientras son acompañados en el caminar por la música de la banda municipal.
     Una vez que llegan hasta el Camping del Peñón de Algámitas, recinto preparado para la celebración, la imagen de San Isidro, es depositado en un pequeño altar, situado en una capilla construida para ello. 
     A partir de este momento se celebran las comidas grupales de los vecinos agrupados por lazos familiares y de amistad. 
     Durante muchos años, la comida de la romería era un guiso de garbanzos que se repartía entre los asistentes de la romería. En la actualidad las comidas de romería son paellas o carnes a la brasa, si bien muchos romeros aprovechan el sitio para comer en el restaurante del complejo.
     Ya en la tarde se celebra un concurso local de sevillanas y alrededor de las siete se produce el regreso a la localidad con la imagen,  que es llevada de nuevo a hombros por jóvenes de la localidad.
     En la actualidad, y tras un primer intento en 1958, se está en proceso de creación de la Hermandad del Cristo de la Veracruz, María Santísima de los Dolores y el Dulce Nombre de Jesús, que es una hermandad de penitencia que también se hace cargo de la organización de esta romería. Pero aún es una asociación parroquial la que organiza la actividad. 
     Antes de la imagen de San Isidro, traída por el padre Alegre en el año 1971, no existían imágenes dentro de la iconografía religiosa de la Iglesia para esta romería, ya que se llevaba una cruz al lugar de  Caño Santo.
     La importancia y participación en esta romería ha ido en aumento desde que se celebra en El Peñón, ya que ese lugar reúne las condiciones adecuadas para "tener un buen día de campo" (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Isidro, labrador:
LEYENDA
   Santo legendario español que habría nacido en Castilla hacia 1070  muerto en 1130. Su vida y milagros fueron relatados a finales del siglo XIII por Juan Diácono.
   Peón de granja en los alrededores de Madrid, interrumpía su trabajo con frecuencia para rezar. Sorprendido por su patrón, fue reemplazado en el arado por un ángel que terminó el surco mientras él se entregaba a la oración. Hizo brotar una fuente con su laya. Condujo al molino un cargamento de granos que llegó completo, aunque durante el camino hubiera alimentado a las palomas hambrientas. Dio a un pobre la sopa que cocía para sí en el fuego, y la olla se llenó de nuevo, milagrosamente. Salvó a un niño que se había ahogado en un pozo.
   La historicidad de este santo rústico es dudosa. Como en el caso de Santa Eulalia, es posible que se trate de un caso de duplicación o dicotomía. Para competir con Sevilla, Madrid también quería tener un San Isidoro, muy diferente por cierto, al Doctor egregius: un trabajador manual en lugar del intelectual, que trabajaba no con su cerebro sino con sus manos. Pero resulta sorprendente que una ciudad que fue elevada al rango de capital del reino en el siglo XVI haya elegido precisamente a un campesino como santo patrón.
CULTO
   Beatificado cuatro siglos después de su muerte, en 1618, Isidro Labrador fue canonizado en 1622 por el papa Urbano VIII, en la misma promoción que San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y Santa Teresa de Jesús. Su fiesta se fijó el 15 de mayo, en primavera, en la estación de la siembra.
   Su mujer fue igualmente santificada, con el nombre de Santa María de la Cabeza, a causa de su cabeza relicario que los campesinos llevaban en procesión para conseguir que lloviera.
   Se convirtió en patrón de Madrid, donde la antigua iglesia de los jesuitas se transformó en catedral bajo la advocación de San Isidro el Real.
   En Roma, el convento de la iglesia de San Isidoro, cerca de la Porta Pinciana, debe su fama sobre todo a los prerafaelitas alemanes, llamados Nazarenos, que se instalaron allí a principios del siglo XIX, para hacer una vida monástica a la manera de Fra Angelico.
   El culto de San Isidro enjambró en el siglo XVIII en ciertas provincias francesas: en Forez, Picardía y Bretaña, donde está representado como campesino de la región. Su popularidad está igualmente probada en Baviera, en Austria, y sobre todo en el Tirol
   Es el patrón de los labradores y de los granjeros y se lo considera el protector de las cosechas.
ICONOGRAFÍA
   Vestido de campesino, conduce un tiro de bueyes blancos o reza arrodillado mientras un ángel lo reemplaza en el arado. Además del arado suele tener como atributos otras herramientas agrícolas: una podadera, guadaña, mayal e incluso una gavilla de espigas de trigo. Además se lo reconoce porque hace brotar una fuente con un golpe de laya. 
   La laya podría hacerlo confundir con San Fiacro. Pero el arado, la hoz y la gavilla de trigo permite identificarlo.
   En Bretaña lleva el traje típico campesino: sombrero redondo con cinta, chaleco bordado y calzones anchos (este caso, muy infrecuente, de un santo español bretonizado es una curiosidad iconográfica que merece subrayarse. San Fiacro, otro santo rústico de origen irlandés, también fue "naturalizado" en Bretaña, pero éste se había convertido en francés por su apostolado en Brie, mientras que San Isidro nunca estuvo en Francia, Santa Zita de Lucca también ha sido representada con la cofia bretona).
   En Alemania a veces forma pareja con Santa Notburga (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de San Isidro, labrador;
     San Isidro Labrador, (Madrid, f. s. XI – f. s. XII). Santo, patrón de Madrid.
     San Isidro es más conocido por la tradición popular que por los datos auténticamente históricos que se poseen sobre su vida. A pesar de todo, es uno de los pocos santos medievales cuyos milagros fueron recogidos en un códice, redactado en la segunda mitad del siglo XIII y en latín, por orden del rey Alfonso X para la Capilla Real ubicada junto al altar mayor de la parroquia de San Andrés de Madrid, en donde, desde hacía varias décadas, era venerado su cuerpo incorrupto, generando uno de los lugares de peregrinación más importantes de Castilla. El autor del códice fue Juan Gil de Zamora, un cortesano, teólogo, franciscano, sabio escritor, erudito y humanista, colaborador de Alfonso X en su obra hagiográfica, conocida, sobre todo, por Las Cantigas de Santa María.
     De la primera parte de dicho códice es de donde se extraen los escasos datos biográficos que se tienen, luego confirmados, en unos casos, y aumentados, en otros, por la tradición popular, bien intencionada, aunque, desafortunadamente, falta, en algunos casos, de criterio histórico. Se trata de cinco milagros realizados en vida del personaje, todos ellos contextualizados en la realidad social y económica de su tiempo, por lo que, prescindiendo del hecho extraordinario en sí que supone cualquier tipo de milagro, se pueden rastrear conceptos e ideas que ayudan, bien que de manera incompleta, a reconstruir aunque sólo sea algunos retazos de su vida.
     Al no tratarse de una biografía al uso, ni pretender su autor que lo fuera, el códice no señala lugar y fecha de nacimiento, ni filiación ni otros datos que ilustren realmente sobre el ciclo vital del personaje. La tradición señala que nació en Madrid, allá por finales del siglo XI, coincidiendo con la nueva coyuntura histórica que supuso el paso del reino de Toledo a manos cristianas en el año 1085 por el rey Alfonso VI, tras un pacto o acuerdo con el rey taifa Al-Qādir. Madrid y otros lugares pertenecientes a este reino se convierten, así, en zonas fronterizas con la España islámica, muy castigadas por el ataque, primero de almorávides y luego de almohades, todo lo cual determinó el carácter y hasta la vida política, institucional y religiosa de sus gentes. Su vida se desarrolló durante los reinados en Castilla de Alfonso VI, la reina doña Urraca y Alfonso VII.
     Es muy probable que fuese mozárabe, ya que este grupo social fue numeroso en tierras toledanas, es decir, del antiguo reino de Toledo, que comprendía también Madrid y Guadalajara, estableciéndose en los fértiles valles fluviales, dedicándose a la agricultura y sus miembros repartidos en alquerías, aldeas y villas; la mayor parte lo hizo como campesinos independientes o collazos adscritos a la tierra y vinculados a algún señor, caso de san Isidro con Juan de Vargas, un plebes milites, o sea, caballero villano de ascendencia mozárabe que pudo beneficiarse de los repartimientos de tierras de Alfonso VI gracias a los servicios prestados al Rey cuando la toma de Toledo.
     El códice sólo señala que san Isidro estaba casado y era padre de un hijo. Es la tradición la que pone nombre a la esposa, María de la Cabeza, y al hijo, Juan o Illán, el cual de niño cayó a un pozo y fue rescatado sano y salvo por las oraciones de sus padres. De adulto llegó a adquirir fama de santo, cuando marchó a vivir a la ribera media del Tajo, en tierras de Toledo, en donde realizó algunos milagros muy parecidos a los de su padre. El códice señala que san Isidro era un humilde arrendatario que trabajaba a cambio de un sueldo anual, lo cual encaja perfectamente con la definición de collazo, siendo costumbre que estuvo la mayor parte de su vida vinculado a los Vargas, aunque se le conocen otros amos.
     Asimismo, el códice lo presenta trabajando en Madrid y establecido en un campo próximo a la villa, que la tradición, de nuevo, identifica con la heredad de Juan de Vargas en Carabanchel, junto a la ribera derecha del río Manzanares, entonces llamado Guadarrama, en una casa de labor situada en medio de tierras fértiles dedicadas al cultivo de cereales. Recuérdese que dichas tierras ocupan una buena parte de las terrazas fluviales de dicho río y que sobre la casa de labor que ocupó la familia se levantaría, ya en el siglo XV, una ermita, aprovechando el manantial y la fuente construidos por el mismo santo, cuyas aguas tienen propiedades curativas, según fue reconocido por Roma en el propio proceso de canonización. Este hecho llevó a identificar al personaje no sólo como labrador, sino también como pocero, atribuyéndosele muchos de los pozos que hoy día se conservan en distintos puntos de Madrid.
     Los cinco milagros, que se pueden denominar biográficos, muestran a un campesino madrileño que realizaba las labores propias de su oficio: la labranza de la tierra con yugo de bueyes y arado y que acudía al molino a moler trigo en el invierno. Cotejando estas noticias con los datos históricos que se tienen sobre la vida campesina de la época, se encuentra uno con una realidad fehaciente, una agricultura de arado y la práctica de la molienda durante el invierno, después de la siega del verano, cuando el grano, que había permanecido recogido en silos, era transportado a alguno de los molinos hidráulicos madrileños que funcionaban a pleno rendimiento, porque el Manzanares venía muy crecido de agua, cuya energía hacía funcionar la rueda de moler.
     En este contexto se sitúan los dos primeros milagros: el del molino y el de los bueyes. En el primer caso, el santo se dirigía a un molino, que la tradición identifica con el de La Arganzuela, junto al puente de Toledo, en compañía de un mozo o ayudante, para moler trigo, y en mitad del camino ofreció de comer a unas hambrientas palomas, ateridas por el frío y la nieve, siendo objeto de la burla de su acompañante por derrochar de esa manera el trigo. El milagro se produjo cuando, al llegar al molino, los costales de ambos se encontraban repletos, sin que faltase nada.
     La moraleja refleja una idea muy propia de la mentalidad religiosa de la época: la caridad hacia los animales, obra de Dios y seres de la Creación, y la Providencia Divina para quien la practica.
     El segundo milagro muestra cómo el tiempo dedicado a la oración no merma el rendimiento laboral, más al contrario, lo hace fructificar y multiplica sus beneficios, poniendo de manifiesto que la vida del cristiano no se fundamenta exclusivamente en el trabajo, sino también en la oración, en un momento histórico, como el siglo XIII, época de redacción del códice, en que la mentalidad burguesa proponía el trabajo como la única meta de realización personal.
     Según el códice, los compañeros se quejaban al amo de que san Isidro se incorporaba tarde a la labranza, porque desde el amanecer se pasaba la mayor parte del día rezando por las iglesias que había a su alrededor.
     El amo, queriendo comprobar personalmente las acusaciones, espió una mañana a Isidro y observó atónito cómo un yugo celestial de bueyes blancos, a la par que su propio yugo, ayudaba al santo a realizar la labranza, aumentando, de esta manera, los rendimientos y los esfuerzos de su trabajo, supuestamente disminuidos por el tiempo dedicado a la oración.
     El resto de los milagros se contextualizan no en el trabajo rural, sino en el marco de las prácticas religiosas de la época: el milagro del lobo, el de la olla y el de los pobres. El primero presenta a un Isidro espiritual que no abandonaba la oración ni la posponía ante ningún contratiempo. Unos chiquillos, mientras estaba rezando un día de verano en la iglesia de Santa María Magdalena, identificada con la actual ermita del cementerio parroquial de Carabanchel Bajo, le alertaron de que había un lobo feroz que persiguió a su borriquillo, ocasionándole heridas de muerte. Sin embargo, el santo, pacientemente, terminó de hacer su oración y cuando salió de la iglesia se encontró al lobo muerto y al jumento en perfecto estado. El nombre de la iglesia, uno de los pocos topónimos que aparecen en el códice, y la idea del borriquillo, trasladan al ambiente histórico de una época en que los campesinos se valían de estos animales para sus desplazamientos y como bestias de carga y sin los que no se entiende la gran movilidad de estas gentes de unos lugares a otros, recorriendo, a veces, grandes distancias.
     Los dos últimos milagros se refieren a la práctica de la caridad. En el de la olla, la comida se multiplicó repentinamente cuando un pobre acudió un sábado a su puerta demandando limosna. Parece ser que había costumbre de que este día se repartiesen alimentos entre los más necesitados. El pobre del relato llegó el último y, al parecer, la comida se había terminado; sin embargo, san Isidro interpeló a su esposa y le rogó que mirase si aún quedaba algo en la olla. Ésta acudió, llena de incredulidad, y comprobó sorprendentemente que estaba llena.
     El último de los milagros presenta la existencia de cofradías seglares, que durante los siglos XII y XIII fueron muy dinámicas, y se manifestaron como el medio más ideal de la participación de los laicos en la vida de la Iglesia, así como la recuperación de un estilo de vida cuyas raíces se hunden en la espiritualidad de las primeras comunidades cristianas. San Isidro perteneció a una de estas cofradías y, durante una de las comidas de hermandad, llegó tarde, debido a que había estado rezando en las iglesias, introduciendo consigo a unos pobres que había encontrado en la puerta pidiendo limosna. La comida se había acabado, quedando sólo la ración que los comensales habían reservado al santo. El milagro quiso que la olla estuviese, de repente, repleta de comida, con lo que se pudo dar de comer a los pobres y aún sobraron alimentos para muchos más. Este milagro se sitúa junto a la iglesia de Santa María Magdalena, a donde los cofrades, que habían presenciado el milagro, acudieron a dar gracias a Dios. Ello provocó que la tradición identificara esta cofradía con la que desde muy antiguo existió en Carabanchel Bajo, bajo la advocación del apóstol Santiago.
     Este hecho vincula, una vez más, a san Isidro con la entonces aldea madrileña y sus tierras, pareciendo más que probable que durante la mayor parte de su estancia en Madrid viviese en este contexto rural y no en la villa, según se desprende del propio códice.
     La tradición, sin embargo, le vincula también laboralmente con otros lugares de fuera de Madrid, en donde los Vargas tenían heredades, básicamente la sierra norte madrileña y las tierras del Jarama, caso de Buitrago del Lozoya, Talamanca y, especialmente, Caraquiz, en los términos municipales de Torrelaguna (Madrid) y Uceda (Guadalajara), en donde pudo conocer a su esposa y contraer matrimonio.
     El último relato biográfico representa la muerte de san Isidro y su enterramiento. Se trata de un reflejo del ideal de la perfecta muerte cristiana, acompañada de unos gestos y símbolos concretos que reflejan y se enmarcan, de nuevo, en la realidad histórica. El santo hizo testamento de sus escasos bienes, considerado por la Iglesia como un acto de piedad y de fe. Después, ya enfermo, y en el lecho de muerte, recibió el viático, se golpeó el pecho, en señal de arrepentimiento, juntó sus manos, cerró los ojos, realizó la señal de la cruz y, por último, exhaló el espíritu.
     Esto sucedía a finales del siglo XII, en una fecha imprecisa que varía, según los biógrafos, entre la década de 1170 y la de 1190. La tradición asegura que pudo morir un 30 de noviembre, festividad del apóstol san Andrés, ya nonagenario y en la casa que Juan de Vargas tenía en la collación de San Andrés, que no sería la casa principal del caballero, sino una de sus propiedades para sirvientes y demás, en una collación donde predominaban los campesinos mozárabes vinculados a su familia y en la que habría cuadras, silos, graneros, establos y otros habitáculos en un ambiente muy rural, de ahí la llamada cuadra de San Isidro, donde, según la tradición, el santo guardaba el ganado. Es evidente que, ya de mayor, se retiró a vivir sus últimos años a esta collación. Durante este tiempo la tradición popular asegura que continuaba con sus prácticas piadosas, especialmente la devoción a la Virgen de Atocha, cuyo santuario se había convertido en un importante centro de peregrinación, y a Nuestra Señora de la Almudena.
     Fue enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés, la última que, durante su vida laboral, visitaba antes de proseguir su camino hacia el campo.
     Allí, en una sencilla fosa, sin lápida, ni nombre, ni ninguna otra señal, permanece casi olvidado de todos, hasta tal punto que en tiempo de lluvias un arroyuelo penetraba en su interior, inundando la sepultura.
     Después de cuarenta años, su cuerpo fue localizado milagrosamente, según creencia popular, por revelación divina, encontrándose incorrupto y siendo trasladado al interior de la iglesia.
     A raíz de su identificación por Alfonso VIII como el pastor que había ayudado a las huestes cristianas a vencer a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa de 1212, se desarrolló su culto, construyéndose una capilla y un arca para contener su cuerpo, todo lo cual quedó bajo el patronato de la Corona, permaneciendo, de este modo, el santo y todo lo referente a su tradición vinculado secularmente a la Casa Real.
     A finales del siglo XVI, se dieron los primeros pasos para su canonización, que no concluyó hasta el siglo siguiente. En 1619, el papa Pablo V le declaró beato y el 12 de marzo de 1622 Gregorio XV le canonizó, junto a los españoles Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jesús y el italiano Felipe Neri.
     Sin embargo, su bula de canonización no fue emitida por Roma hasta el 4 de junio de 1724, bajo el pontificado de Benedicto XIII. El 16 de diciembre de 1960 Juan XXIII le declaró patrón de los agricultores españoles.
     Ya desde el siglo XVI, a raíz de la colonización de América y el imperio español, su culto se había extendido por América, Filipinas y parte de Europa.
     Es patrón de Madrid y de otros muchos pueblos y ciudades (Tomás Puñal Fernández, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de San Isidro, en Algámitas (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia.

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miércoles, 13 de mayo de 2026

La Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).  
     Hoy, 13 de mayo, Memoria de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima, en Portugal. En la localidad de Aljustrel, la contemplación de la que, en orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).
     Del martes al domingo más próximos al trece de mayo. Prácticamente todos los años alguno de los actos de la romería recae en esta jornada.
     La advocación de Fátima tuvo su origen con la aparición de la Virgen a tres pastores en la población portuguesa de Fátima en 1917. No obstante, obtuvo gran predicamento durante los años treinta y cuarenta, particularmente a partir de 1947 cuando una imagen de la Virgen de Fátima comenzó una peregrinación de cincuenta años por todo el mundo.
     Desde un primer momento se asoció a la advocación de Fátima el rezo del rosario y, buscando potenciar dicho rito, en 1950 el párroco de La Campana, con la colaboración de varios personajes ilustres de la población y gracias a una colecta popular, adquirió una talla que fue trasportada en procesión desde el Zahariche a la localidad, el trece de mayo del mismo año.
     Más tarde, el cuatro de noviembre de 1950, llegó a La Campana la imagen de la Virgen Peregrina, que procedía de Écija e iba hacia Sevilla. Dicho hecho fue celebrado en la población y permaneció en la memoria colectiva, de tal modo que, con el paso de los años, se ha relacionado la traída de la primera imagen desde el Zahariche con la llegada de la Virgen Peregrina, construyendo un origen mítico que combina todos estos elementos en uno solo.
     En cierta medida el comienzo de las celebraciones viene marcado por el traslado de la imagen de la capilla de San Lorenzo a la iglesia parroquial, acto que tiene una función liminar. Dicho traslado tiene lugar dos domingos antes de la celebración de la romería y en ella participan el cuerpo de costaleros junto a los coheteros y algunos miembros de la Hermandad de Fátima. A partir de este día comienzan a activarse los grupos que preparan las carrozas y las calles y se empieza a planear la romería.
     El viernes anterior a la romería tiene lugar el rezo de un rosario por las calles de la localidad. Normalmente comienza sobre las nueve de la noche y transita por algunas calles escogidas por la hermandad; si bien éstas cambian de año en año. El acto es presidido por el Simpecado de la hermandad y ha de ser entendido como la reafirmación de los fundamentos de la advocación de la Virgen de Fátima.
     La preparación de las carretas ocupa las tardes de los días previos a la romería. Grupos de romeros, generalmente vinculados por lazos familiares o de amistad, se organizan para decorar los remolques que se llevarán a la romería. En la mayoría de los casos se emplea papel vegetal de colores para simular flores, que se distribuyen sobre la superficie de los vehículos formando dibujos o diseños geométricos. También se usan grandes palmas u otros elementos vegetales. Por regla general los colores más utilizados son el blanco y el celeste, en alusión a la Virgen de Fátima.
     Por su parte el arreglo de la vía pública tiene lugar en mismo día de las procesiones. Por la mañana los varones que residen en las calles por las que discurrirá la procesión, salen al campo a coger juncias y algunas hierbas olorosas. En las tardes previas o durante esa misma mañana, mujeres y grupos de niños preparan la decoración de flores de papel y otros elementos que ornamentarán las calles. Una vez entrada la tarde se comienzan a disponer las juncias, que cubrirán toda la calzada, mientras que las ventanas y calles se adornan con macetas y flores de papel formando diversas composiciones. Pequeños altares, se van disponiendo en rincones o lugares destacados, tales como las fachadas de casas. 
     La ornamentación de las calles no tiene una división de género clara, si bien se aprecia que los varones se encargan de repartir las juncias, que ellos mismos recogieron esa mañana, de colgar los adornos de las paredes y de mover los elementos más grandes y pesados, mientras que las mujeres asumen la organización y la planificación de la decoración en general, pero particularmente lo más delicados, y la disposición de pequeños elementos.
     El día anterior a la romería, la Delegación de Urbanismo y Medio Ambiente distribuye contenedores y bolsas de basura en la finca "El Zahariche" para evitar así que se ensucie el paraje. De igual modo, en la mañana posterior a la romería, cuadrillas de obreros municipales junto a vecinos que se ofrecen como voluntarios acudirán al paraje a terminar de limpiar. Asimismo el sábado se preparan los caballos para la jornada siguiente y se ultima la decoración de las carretas, por lo que no es, en absoluto, un día festivo.
     El comienzo oficial de los actos lo marca el pregón de fiestas, que se celebra el domingo previo a la romería, tras la misa dominical. Si bien no se registran actos oficiales hasta un par de días después.
     Para la gran mayoría de los vecinos de La Campana, las celebraciones en honor a la Virgen de Fátima comienzan el martes anterior a la romería, con la celebración de un Triduo que se prolongará hasta el jueves. Los actos religiosos comienzan sobre las siete de la tarde en la iglesia parroquial, donde tiene lugar una misa y el rezo del rosario.
     El miércoles y el jueves, tras finalizar el Triduo, la imagen sale en procesión por ciertos barrios de la población. Cada año se recorren dos barrios distintos hasta visitarlos todos, momento en el que se comienza de nuevo. Los vecinos de los barrios que serán visitados por la Virgen de Fátima decoran profusamente las calles, tendiendo sobre el asfalto junquillos, plantas aromáticas y juncias hasta cubrirlo por completo, formando una gran alfombra verde. En las fachadas de las casas y en rincones escogidos se disponen pequeños altarcillos o elementos decorativos, y de tejado a tejado se tienden flores de papel blancas y celestes, los colores de la Virgen de Fátima.
     A su salida, sobre todo si la procesión coincide con el trece de mayo, día de la Virgen de Fátima, la expectación es grande. 
     La plaza de Andalucía se encuentra abarrotada y a la puerta de la iglesia grupos de vecinos aguardan la salida de su virgen bailando sevillanas. Finalmente las puertas se abren y la imagen hace su aparición entre la aclamación de los fieles.
     Los recorridos son encabezados por una pareja de coheteros que anuncia que la Virgen se encuentra en camino, a continuación los miembros de la hermandad acompañados de uno o dos tamborileros, dispuestos inmediatamente delante de la imagen, la cual es portada por una cuadrilla de costaleros. Tras ella una multitud de vecinos la siguen, algunos de ellos tocando guitarras o cantando.
     El ambiente es festivo, la entrada de la imagen en cada calle es celebrada por los vecinos residentes, que no dudan en ponerse a bailar frente a la Virgen al son que marca el tamborilero, con lo que además impiden que las andas avancen. 
     Esto suele darse más comúnmente en las calles sin salida, donde los vecinos esperan a que la imagen llegue hasta el final y a continuación dificultan su marcha.
     La procesión tiene hora de salida, pero no de llegada. Esta se puede prolongar hasta casi la medianoche, momento en el que los vecinos de La Campana retornan a las calles por las que transcurrió la procesión a disfrutar de las pequeñas fiestas que allí tienen lugar, pues en cada calle se baila, come y bebe, festejando durante horas, si el tiempo lo permite.
     El viernes transcurre con tranquilidad, ya que hasta bien entrada la tarde no hay actos. En torno a las ocho los vecinos acuden a la iglesia parroquial para llevar a cabo una ofrenda floral a la Virgen de Fátima. Previamente la hermandad informa de qué flores llevará la imagen en su carreta para que los vecinos puedan tener la seguridad de que las suyas acompañarán a la imagen. Los ramos de aquéllos que quieren llevarle otro tipo de flores serán colocados junto a la imagen hasta el día de la romería, pero permanecerán siempre en la iglesia.
     Tras la entrega floral comienza la "Fiesta de la Romería" o "Fiesta de pre-Romería". Durante esa noche tiene lugar una verbena en la plaza de Andalucía, se eligen las mises de romería infantiles y de mayores, con sus damas de honor, que han de ir ataviadas con trajes de flamenca y que acompañaran el carromato de la Virgen desde su salida de la iglesia hasta el límite del pueblo, que viene marcado por una gasolinera. Coros romeros y grupos de flamenco animan la noche en la plaza de Andalucía hasta bien entrada la noche.
     A diferencia del día anterior, el sábado por la mañana comienza temprano, en torno a las siete de la mañana, cuando de la parroquia hace su salida el rosario de la Aurora. Se trata del acto más antiguo que se viene llevando a cabo, pues constituye el fundamento último de la devoción a la Virgen de Fátima en esta localidad. El rosario es dirigido por el sacerdote, al que acompañan numerosas mujeres por las calles de la población. No existe un itinerario prefijado y son los propios asistentes los que, en su deambular por las calles de la población, lo van fijando, pero por regla general transcurre siempre en las cercanías de la iglesia parroquial. 
     Durante el resto del día se ultiman los preparativos para la romería, se terminan de montar las carretas y se preparan los caballos. Ya esa noche muchos vecinos salen a las calles a festejar, imbuyéndose del ambiente romero que imperará al día siguiente.
     A primera hora de la mañana del domingo, antes de las siete de la mañana, se abren las puertas de la iglesia para que los fieles vayan entrando. Sobre las siete comienza una misa que puede prolongarse hasta las ocho de la mañana, momento en el que la imagen es montada sobre su carreta y sacada a la plaza. Allí la esperan un gran número de fieles que la acompañarán en su recorrido. Mientras se uncen los bueyes, los jinetes y amazonas desfilan junto a la Virgen saludándola; ellos deberán esperarla en el límite del puedo, junto a los distintos coches de caballos y enganches.
     Cuando está preparada la carreta comienza su recorrido a paso tranquilo, seguida de las carrozas decoradas. La marcha la abre el tamborilero y tras él se dispone la junta de la hermandad y las mises romeras. En algunos puntos del recorrido urbano la imagen se detiene para cantarle, particularmente en una casa de la calle Carmona, pues en ella habitó una de las familias que financiaron la compra de la imagen. Al llegar al límite de la población, donde esperan caballistas y vehículos de tracción animal, la junta y las mises despiden a la Virgen de Fátima entre los vítores de los asistentes, que a partir de ese momento se hacen cargo de la imagen.
     El recorrido no es largo pero se demora un par de horas. La mayoría de los asistentes se van adelantando hasta el paraje donde se pasará el día pero los tamborileros, las carrozas y un gran número de fieles nunca abandonará la carreta de la Virgen. Al llegar a la finca el Zahariche los caballistas aguardan a la Virgen una vez más y la escoltan hasta un pequeño grupo de encimas situadas en el centro de la finca. Allí, a la sombra de los árboles, tendrá lugar una breve misa romera, tras la cual los asistentes se distribuirán por las inmediaciones en  distintos grupos.
     La tarde transcurre entre comidas con los amigos y familia, así como visitas a grupos afines. Hasta bien entrada la tarde, sobre las siete en adelante, la carreta de la Virgen no vuelve a ser uncida y se retoma el camino de vuelta.
     El retorno es igual de festivo que la ida, pero se hace algo más rápido al tener contar el camino con un desnivel negativo. 
     A su llegada, los vecinos que llegaron antes al pueblo reciben a la Virgen y una vez más la acompañan hasta el templo parroquial.
     Originalmente solo tenía lugar el rezo del rosario, una novena y pequeñas procesiones en torno a la iglesia con motivo de la festividad de Fátima, pero debido al crecimiento de la devoción hacia la imagen, a mediados de los años sesenta comenzó a demandarse la celebración de una romería, la cual comenzó a llevarse a cabo en 1966. El resto de los actos continuaron teniendo lugar pero perdieron vigencia con respecto a la romería, que se convirtió en el acto central. No se pueden precisar fechas exactas, pero los actos actuales son, en cierta medida, remanentes de los originales.
     La romería carecía de un lugar de celebración fijo, cambiando cada pocos años el paraje donde se celebraba, pero a finales de los años setenta se trasladó de forma definitiva al Zahariche. A mediados de los noventa el ayuntamiento adquirió unos terrenos para la celebración de la romería, pero nunca ha llegado a llevarse a cabo allí por el apego que las gentes tienen a la ubicación actual.
     La adopción del modelo rociero es total, habiendo quedado descartado por completo el modelo festivo previo con diferencias tales como la sustitución de los trajes de pastorcillos y pastorcillas que llevaban los niños, por trajes cortos y batas rocieras o trajes de flamenca; la incorporación de la carreta de bueyes, eliminando así el tractor que llevaba el paso de la Virgen; etcétera. 
     Las calles por donde discurren las procesiones se decoran con juncias, flores y pequeños altarcillos, estos altares suelen contar con decoración alusiva a la Virgen de Fátima, pero también cualquier otro tipo de decoración que se considere apropiada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Festividad de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima;
     Se celebra este día en recuerdo de la primera de las seis apariciones a Lucía, Jacinta y Francisco en 1917, a tres kilómetros de Fátima, Portugal, en el lugar de Cova de Iría, que suponen un llamamiento a la oración, a la penitencia y a la conversión espiritual. El culto a la Virgen de Fátima surgió con la primera capilla a Ella dedicada en 1919. Ha sido incluida esta advocación como memoria libre en la última edición del Missale Romanum, mientras que los Heraldos del Evangelio la celebran como fiesta.
    Cuenta con la siguiente oración colecta: “Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo” (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
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martes, 7 de octubre de 2025

La Ermita de Nuestra Señora del Rosario, en El Cuervo de Sevilla (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, en El Cuervo de Sevilla (Sevilla).    
     Hoy, 7 de octubre, Memoria de la Santísima Virgen María del Rosario. En este día se pide la ayuda de la Santa Madre de Dios por medio del Rosario o corona mariana, meditando los misterios de Cristo bajo la guía de aquella que estuvo especialmente unida a la Encarnación, Pasión y Resurrección del Hijo de Dios [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, en El Cuervo de Sevilla (Sevilla).
     La Ermita de Nuestra Señora del Rosario, se encuentra en el Parque Rocío de la Cámara, s/n; en El Cuervo de Sevilla (Sevilla).
     El 28 de junio de 1992 es una fecha que cobra especial relevancia para los hermanos y hermanas de la Hermandad y Cofradía del Stmo. Cristo del Amor y del Amparo y de la Stma. Virgen del Rosario, al ser la fecha en la que se inauguró la Ermita en Honor a Nuestra Patrona. Un templo que fue realizado con el esfuerzo de muchos cuerveños anónimos y empresas locales, pero sobre todo con la ilusión del que persigue un sueño que se hizo realidad aquella tarde de 1992.
     La Ermita cumplió 25 años en 2017, momento en el que la Hermandad llevó a cabo una serie de actos conmemorativos que tuvieron como culmen la celebración de una convivencia en el Parque Rocío de la Cámara en el mes de julio.
     La construcción de la Ermita en Honor a Nuestra Santísima Virgen del Rosario marcó un antes y un después en la historia de la Romería. Los primeros bocetos fueron realizados por Montserrat Delgado Barragán y no defirieron mucho de lo que finalmente sería la construcción final.
     Las únicas diferencias con el boceto original se centran en las ventanas superiores, que fueron sustituidas por unas de madera, así como la fuente que se proyectó en el segundo boceto y que no se llegó a realizar.
     La Ermita es una construcción de líneas simples, en forma de cruz, con un pequeño campanario presidida por una cruz de metal. Dentro de los ornamentos, debemos destacar el azulejo con la imagen de la Virgen del Rosario situado en un lateral de la fachada principal.
     En el interior de la Ermita hay que ensalzar el retablo elaborado en escayola por los hermanos de la Hermandad, así como el techo de la Ermita construido con vigas de madera lo que le confiere un aspecto singular y destacado.
     Un elemento que llama la atención es la gran lámpara, creada y donada por varios hermanos de la Hermandad, realizada con materiales provenientes de aperos agrícolas. Una pieza ornamental con un diámetro superior a las dos metros que otorga majestuosidad a la zona central y dirige las miradas nada más acceder al templo (Ayuntamiento de El Cuervo de Sevilla).
     La ermita de Nuestra Señora del Rosario se inauguró en 1992 siendo propiedad inicialmente del Ayuntamiento de El Cuervo. Posteriormente se cedió a la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y del Amparo para su culto a la patrona.
     Junto a la laguna de los Tollos, el principal espacio natural de El Cuervo, se halla esta ermita destinada a recibir a la patrona. Los alrededores están muy cuidados porque está al lado de un parque recreativo de más de 60 000 m².
     La ermita procede de los años 60 y se construyó para dotar a la imagen de la Virgen del Rosario de un local más digno, porque hasta entonces estaba recogida en la Dehesa Alta. El último domingo de mayo era costumbre la romería a dicho lugar. Ahora se realiza a esta ermita entre el sábado y el domingo del último fin de semana de mayo.
     Es complicado visitar la ermita por dentro fuera de ese horario, a menos que se pida permiso. En cualquier caso, lo más bonito de la misma es su entorno y la alegría de dicha fecha. Cuenta con un edificio separado con servicios, con recogida de basuras y permite parcialmente su visión a través de unas rejas.
     La tipología arquitectónica responde al gusto historicista de mediados de siglo. Tiene porche delantero y planta de cruz latina. Techo a dos aguas excepto en la torre sobre el porche que es de cuatro. Allí se halla, asimismo, una espadaña sencilla de un solo cuerpo (Turismo de la Provincia de Sevilla).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Santísima Virgen María del Rosario;
     La devoción de la Virgen del Rosario, esencialmente de los dominicos, está muy vinculada con el culto de la Virgen de Misericordia del cual, en ciertos aspectos, no es más que una prolongación.
     El rosario (rosarium) etimológicamente designa una corona de rosas: es una variedad de sarta de cuentas, chapel o chapelet en francés arcaico, usual hasta el siglo XVI, con el mismo sentido. Las cuentas estaban representadas como rosas blancas y rojas que luego se reemplazaron por bolas de dos clases, las más grandes para los Pater que comienzan cada decena, y las más pequeñas para los Ave. El gran rosario se compone de ciento cincuenta Ave María que se llamaba Patenostre Damedie (en francés arcaico, Patenôtre es una corrupción de Patrenostre -Pater Noster-), al tiempo que el pequeño rosario, que es un tercio de grande, sólo tiene cincuenta.
     En suma, es un instrumento para contar, un ábaco, como aquéllos que empleaban los comerciantes y que usan los musulmanes, aunque en este caso sirvan para contar plegarias y no dinero.
     Los dominicos hacían remontar el origen de esta devoción al fundador de la orden, en consecuencia, al siglo XIII. Alrededor de 1210 la Virgen se habría aparecido a Santo Domingo y le habría entregado un rosario que éste llamó corona de rosas de Nuestra Señora, y fue gracias a ese talismán que habría triunfado contra la herejía albigense.
   En realidad, como lo demostraron los bolandistas, el rosario no es una intervención de Santo Domingo sino de un santo bretón de su orden, personaje poco edificante, y hasta de una lujuria desvergonzada, que se llamaba Alain de la Roche (Alanus de Rupe) que vivió a finales del siglo XV. Hacia 1470 escribió una obra titulada De Utilitate Psalterii Mariae, que fue traducido a todas las lenguas.
     En 1475, Sprenger, el prior de los dominicos de Colonia, especie de Torquemada alemán, autor del famoso Malleus Maleficarum (Martillo de las brujas), instituyó en esta ciudad la primera cofradía del Rosario, que fue aprobada por una bula pontificia. La Virgen del Rosario no apareció sobre ningún documento figurativo anterior al último cuarto del siglo XV (no obstante, en algunos pequeños bajorrelieves ingleses de alabastro, que normalmente datan del siglo XIV, se ve aparecer, junto al arcángel San Miguel que pesa las almas en la balanza, a la Virgen que intenta engañar, como Satán, pero en sentido opuesto, esforzándose en inclinar la balanza en favor de un alma en peligro, colocando un rosario sobre el extremo del astil). Se trata entonces de una devoción tardía, más o menos contemporánea del culto de la Virgen de los Siete Dolores o de las Siete Espadas, y muy posterior a las Vírgenes de la Piedad y de Misericordia.
     Gracias a la propaganda de los dominicos que patrocinaron cofradías del Rosario en todas partes, esta nueva devoción se difundió con asombrosa rapidez. El papa le atribuyó en 1571 el mérito de la victoria de Lepanto sobre la flota turca.
Iconografía
     Para representar a la Virgen del Rosario, los dominicos tomaron en principio el tipo de la Virgen de Misericordia. En un tríptico de la iglesia de San Andrés de Colonia, fechado en 1474, que es la primera representación conocida del tema, la Virgen sólo se distingue de la Schutzmantelmadonna porque su manto está estirado como una cortina por dos santos dominicos, Santo Domingo y San Pedro Mártir, y porque dos ángeles sostienen una triple corona de rosas sobre su cabeza. 
     Una segunda fórmula, que no tardó en sustituir a esta imitación, no fue mucho más original: esta vez los dominicos tomaron el modelo de la Virgen de los Siete Gozos o de los Siete Dolores, rodeada por una aureola de tondos. La Virgen del Rosario se inscribe en una sarta en forma de mandorla, compuesta por grandes rosas historiadas que se intercalan entre cada decena. La Salutación Angélica de Veit Stoss, suspendida de la cúpula de la iglesia de San Lorenzo de Nuremberg, es uno de los ejemplos más conocidos de este tipo: el grupo mariano se inscribe en un rosario de cincuenta pequeñas rosas separadas por tondos.
   Por último, se vio aparecer un tercer tipo iconográfico que excluye definitivamente estas contaminaciones. La Virgen se representó sentada, con el Niño Jesús sobre las rodillas, y es ella o el Niño quienes presentan el rosario a Santo Domingo.
     A la Virgen dominica del Rosario, los carmelitas opusieron la Virgen del Escapulario. Nuestra Señora del Carmelo se habría aparecido al general de la orden San Simón Stock, y le habría entregado un escapulario, prometiéndole que quienquiera lo llevase estaría al abrigo de las penas del Infierno e incluso de las del Purgatorio (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Virgen con el Niño;
     Tal como ocurre en el arte bizantino, que suministró a Occidente los prototipos, las representaciones de la Virgen con el Niño se reparten en dos series: las Vírgenes de Majestad y las Vírgenes de Ternura.
La Virgen de Majestad
     Este tema iconográfico, que desde el siglo IV aparecía en la escena de la Adoración de los Magos, se caracteriza por la actitud rigurosamente frontal de la Virgen sentada sobre un trono, con el Niño Jesús sobre las rodillas; y por su expresión grave, solemne, casi hierática.
     En el arte francés, los ejemplos más antiguos de Vírgenes de Majestad son las estatuas relicarios de Auvernia, que datan de los siglos X u XI. Antiguamente, en la catedral de Clermont había una Virgen de oro que se mencionaba con el nom­bre de Majesté de sainte Marie, acerca de la cual puede dar una idea la Majestad de sainte Foy, que se conserva en el tesoro de la abadía de Conques.
     Este tipo deriva de un icono bizantino que el obispo de Clermont hizo emplear como modelo para la ejecución, en 946, de esta Virgen de oro macizo destinada a guardar las reliquias en su interior.
     Las Vírgenes de Majestad esculpidas sobre los tímpanos de la portada Real de Chartres (hacia 1150), la portada Sainte Anne de Notre Dame de París (hacia 1170) y la nave norte de la catedral de Reims (hacia 1175) se parecen a aquellas estatuas relicarios de Auvernia, a causa de un origen común antes que por influencia directa. Casi todas están rematadas por un baldaquino que no es, como se ha creído, la imitación de un dosel procesional, sino el símbolo de la Jerusalén celeste en forma de iglesia de cúpula rodeada de torres.
     Siempre bajo las mismas influencias bizantinas, la Virgen de Majestad aparece más tarde con el nombre de Maestà, en la pintura italiana del Trecento, transportada sobre un trono por ángeles.
     Basta recordar la Madonna de Cimabue, la Maestà pintada por Duccio para el altar mayor de la catedral de Siena y el fresco de Simone Martini en el Palacio Comunal de Siena.
     En la escultura francesa del siglo XII, los pies desnudos del Niño Jesús a quien la Virgen lleva en brazos, están sostenidos por dos pequeños ángeles arrodillados. La estatua de madera llamada La Diège (Dei genitrix), en la iglesia de Jouy en Jozas, es un ejemplo de este tipo.
El trono de Salomón
     Una variante interesante de la Virgen de Majestad o Sedes Sapientiae, es la Virgen sentada sobre el trono con los leones de Salomón, rodeada de figuras alegóricas en forma de mujeres coronadas, que simbolizan sus virtudes en el momento de la Encarnación del Redentor.
     Son la Soledad (Solitudo), porque el ángel Gabriel encontró a la Virgen sola en el oratorio, la Modestia (Verecundia), porque se espantó al oír la salutación angélica, la Prudencia (Prudentia), porque se preguntó como se realizaría esa promesa, la Virginidad (Virginitas), porque respondió: No conocí hombre alguno (Virum non cognosco), la Humildad (Humilitas), porque agregó: Soy la sierva del Señor (Ecce ancilla Domini) y finalmente la Obediencia (Obedientia), porque dijo: Que se haga según tu palabra (Secundum verbum tuum).
     Pueden citarse algunos ejemplos de este tema en las miniaturas francesas del siglo XIII, que se encuentran en la Biblioteca Nacional de Francia. Pero sobre todo ha inspirado esculturas y pinturas monumentales en los países de lengua alemana.
La Virgen de Ternura
     A la Virgen de Majestad, que dominó el arte del siglo XII, sucedió un tipo de Virgen más humana que no se contenta más con servir de trono al Niño divino y presentarlo a la adoración de los fieles, sino que es una verdadera madre relacionada con su hijo por todas las fibras de su carne, como si -contrariamente a lo que postula la doctrina de la Iglesia- lo hubiese concebido en la voluptuosidad y parido con dolor.
     La expresión de ternura maternal comporta matices infinitamente más variados que la gravedad sacerdotal. Las actitudes son también más libres e imprevistas, naturalmente. Una Virgen de Majestad siempre está sentada en su trono; por el contrario, las Vírgenes de Ternura pueden estar indistintamente sentadas o de pie, acostadas o de rodillas. Por ello, no puede estudiárselas en conjunto y necesariamente deben introducir en su clasificación numerosas subdivisiones.
     El tipo más común es la Virgen nodriza. Pero se la representa también sobre su lecho de parturienta o participando en los juegos del Niño.
El niño Jesús acariciando la barbilla de su madre
     Entre las innumerables representaciones de la Virgen madre, las más frecuentes no son aquellas donde amamanta al Niño sino esas otras donde, a veces sola, a veces con santa Ana y san José, tiene al Niño en brazos, lo acaricia tiernamente, juega con él. Esas maternidades sonrientes, flores exquisitas del arte cristiano, son ciertamente, junto a las Maternidades dolorosas llamadas Vírgenes de Piedad, las imágenes que más han contribuido a acercar a la Santísima Virgen al corazón de los fieles.
     A decir verdad, las Vírgenes pintadas o esculpidas de la Edad Media están menos sonrientes de lo que se cree: la expresión de María es generalmente grave e incluso preocupada, como si previera los dolores que le deparará el futuro, la espada que le atravesará el corazón. Sucede con frecuencia que ni siquiera mire al Niño que tiene en los brazos, y es raro que participe en sus juegos. Es el Niño quien aca­ricia el mentón y la mejilla de su madre, quien sonríe y le tiende los brazos, como si quisiera alegrarla, arrancarla de sus sombríos pensamientos.
     Los frutos, los pájaros que sirven de juguetes y sonajeros al Niño Jesús tenían, al menos en su origen, un significado simbólico que explica esta expresión de inquieta gravedad. El pájaro es el símbolo del alma salvada; la manzana y el racimo de uvas, aluden al pecado de Adán redimido por la sangre del Redentor.
     A veces, el Niño está representado durante el sueño que la Virgen vela. Ella impone silencio a su compañero de juego, el pequeño san Juan Bautista, llevando un dedo a la boca.
     Ella le enseña a escribir, es la que se llama Virgen del tintero (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000). 
Conozcamos mejor la Historia de la Solemnidad del Rosario
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      Esta fiesta, ligada al ejercicio piadoso del rezo del salterio mariano, tiene su origen en las Cofradías del Rosario, que florecieron en la segunda mitad del siglo XV, las cuales acostumbraban a solemnizar el primer domingo de octubre con la misa de la Virgen Salve radix sancta del Rito Dominicano.  El diecisiete de marzo de 1572 inscribió San Pío V Ghislieri en el Martirologio Romano en el día siete de octubre el título de Santa María de la Victoria para conmemorar la victoria de Lepanto, que había acaecido el domingo siete de octubre del año anterior, 1571.  Dos años más tarde, Gregorio XIII Boncompagni, por la Bula Monet Apostolus de uno de abril de 1573, permitió que se celebrase una fiesta en honor del Santísimo Rosario el primer domingo de octubre en las iglesias o capillas que venerasen tal advocación mariana en memoria de la intercesión mariana en la victoria naval. Fue extendida a toda la Iglesia Latina el tres de octubre de 1716 por Clemente XI Albani tras la victoria sobre los turcos en Peterwardein. Benedicto XIII Orsini, dominico, le introdujo lecciones propias. León XIII Pecci, gran devoto y propagador del rosario le concedió Oficio propio en 1888. Fue fijada en la fecha actual el año 1913 en la reforma del calendario de San Pío X Sarto y en el 1969 figura como memoria obligatoria (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
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domingo, 28 de septiembre de 2025

Procesiones y Romería de hoy, domingo 28 de septiembre

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones y romería de hoy, domingo 28 de septiembre, en Sevilla.      
     Hoy, domingo 28 de septiembre, continúa el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando la Hermandad del Inmaculado Corazón de María, en su anual Romería, la Hermandad de Santa Lucía, y la Hermandad de la Pastora de Santa Marina, de manera extraordinaria, con motivo de su Coronación Canónica.  
 
     Hdad. del Inmaculado Corazón de María: La Hermandad del Inmaculado Corazón de María; es ésta una corporación fundada en 1958, con sede canónica en la iglesia parroquial del Inmaculado Corazón de María, siendo su imagen titular el Inmaculado Corazón de María, obra anónima contemporánea probablemente de los talleres de Olot, o bien de Antonio Castillo Lastrucci.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Inmaculado Corazón de María: www.hermandaddelinmaculadocorazondemaria.es

     Hdad. de Sta. Lucía: La Hermandad de Santa Lucía, Virgen y Mártir; es ésta una corporación fundada en 1931, con sede canónica en la iglesia de Santa Catalina de Alejandría, siendo su imagen titular Santa Lucía, talla anónima barroca del siglo XVIII.   
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Santa Lucía: www.hermandadsantalucia.blogspot.com

     Hdad. de la Pastora de Santa Marina: La Primitiva, Real, Ilustre, Venerable, Franciscana y Fervorosa Hermandad del Rebaño de la Divina Pastora de los Almas María Santísima, Emperatriz de los Cielos y de la Tierra y Santa Marina; es ésta una corporación fundada en 1703, con sede canónica en la capilla del antiguo hospital de San Bernardo, siendo sus imágenes titulares la Divina Pastora de la Almas, obra atribuible a Francisco Antonio Ruiz Gijón en 1704-05; y Santa Marina, obra de Salvador Palao Baños en 1996.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Pastora de Santa Marina: www.divina-pastora.com 

       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones y romería de hoy, domingo 29 de septiembre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.