Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).
Hoy, 13 de mayo, Memoria de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima, en Portugal. En la localidad de Aljustrel, la contemplación de la que, en orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).
Del martes al domingo más próximos al trece de mayo. Prácticamente todos los años alguno de los actos de la romería recae en esta jornada.
Hoy, 13 de mayo, Memoria de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima, en Portugal. En la localidad de Aljustrel, la contemplación de la que, en orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla).
Del martes al domingo más próximos al trece de mayo. Prácticamente todos los años alguno de los actos de la romería recae en esta jornada.
La advocación de Fátima tuvo su origen con la aparición de la Virgen a tres pastores en la población portuguesa de Fátima en 1917. No obstante, obtuvo gran predicamento durante los años treinta y cuarenta, particularmente a partir de 1947 cuando una imagen de la Virgen de Fátima comenzó una peregrinación de cincuenta años por todo el mundo.
Desde un primer momento se asoció a la advocación de Fátima el rezo del rosario y, buscando potenciar dicho rito, en 1950 el párroco de La Campana, con la colaboración de varios personajes ilustres de la población y gracias a una colecta popular, adquirió una talla que fue trasportada en procesión desde el Zahariche a la localidad, el trece de mayo del mismo año.
Más tarde, el cuatro de noviembre de 1950, llegó a La Campana la imagen de la Virgen Peregrina, que procedía de Écija e iba hacia Sevilla. Dicho hecho fue celebrado en la población y permaneció en la memoria colectiva, de tal modo que, con el paso de los años, se ha relacionado la traída de la primera imagen desde el Zahariche con la llegada de la Virgen Peregrina, construyendo un origen mítico que combina todos estos elementos en uno solo.
En cierta medida el comienzo de las celebraciones viene marcado por el traslado de la imagen de la capilla de San Lorenzo a la iglesia parroquial, acto que tiene una función liminar. Dicho traslado tiene lugar dos domingos antes de la celebración de la romería y en ella participan el cuerpo de costaleros junto a los coheteros y algunos miembros de la Hermandad de Fátima. A partir de este día comienzan a activarse los grupos que preparan las carrozas y las calles y se empieza a planear la romería.
El viernes anterior a la romería tiene lugar el rezo de un rosario por las calles de la localidad. Normalmente comienza sobre las nueve de la noche y transita por algunas calles escogidas por la hermandad; si bien éstas cambian de año en año. El acto es presidido por el Simpecado de la hermandad y ha de ser entendido como la reafirmación de los fundamentos de la advocación de la Virgen de Fátima.
La preparación de las carretas ocupa las tardes de los días previos a la romería. Grupos de romeros, generalmente vinculados por lazos familiares o de amistad, se organizan para decorar los remolques que se llevarán a la romería. En la mayoría de los casos se emplea papel vegetal de colores para simular flores, que se distribuyen sobre la superficie de los vehículos formando dibujos o diseños geométricos. También se usan grandes palmas u otros elementos vegetales. Por regla general los colores más utilizados son el blanco y el celeste, en alusión a la Virgen de Fátima.
Por su parte el arreglo de la vía pública tiene lugar en mismo día de las procesiones. Por la mañana los varones que residen en las calles por las que discurrirá la procesión, salen al campo a coger juncias y algunas hierbas olorosas. En las tardes previas o durante esa misma mañana, mujeres y grupos de niños preparan la decoración de flores de papel y otros elementos que ornamentarán las calles. Una vez entrada la tarde se comienzan a disponer las juncias, que cubrirán toda la calzada, mientras que las ventanas y calles se adornan con macetas y flores de papel formando diversas composiciones. Pequeños altares, se van disponiendo en rincones o lugares destacados, tales como las fachadas de casas.
La ornamentación de las calles no tiene una división de género clara, si bien se aprecia que los varones se encargan de repartir las juncias, que ellos mismos recogieron esa mañana, de colgar los adornos de las paredes y de mover los elementos más grandes y pesados, mientras que las mujeres asumen la organización y la planificación de la decoración en general, pero particularmente lo más delicados, y la disposición de pequeños elementos.
El día anterior a la romería, la Delegación de Urbanismo y Medio Ambiente distribuye contenedores y bolsas de basura en la finca "El Zahariche" para evitar así que se ensucie el paraje. De igual modo, en la mañana posterior a la romería, cuadrillas de obreros municipales junto a vecinos que se ofrecen como voluntarios acudirán al paraje a terminar de limpiar. Asimismo el sábado se preparan los caballos para la jornada siguiente y se ultima la decoración de las carretas, por lo que no es, en absoluto, un día festivo.
El comienzo oficial de los actos lo marca el pregón de fiestas, que se celebra el domingo previo a la romería, tras la misa dominical. Si bien no se registran actos oficiales hasta un par de días después.
Para la gran mayoría de los vecinos de La Campana, las celebraciones en honor a la Virgen de Fátima comienzan el martes anterior a la romería, con la celebración de un Triduo que se prolongará hasta el jueves. Los actos religiosos comienzan sobre las siete de la tarde en la iglesia parroquial, donde tiene lugar una misa y el rezo del rosario.
El miércoles y el jueves, tras finalizar el Triduo, la imagen sale en procesión por ciertos barrios de la población. Cada año se recorren dos barrios distintos hasta visitarlos todos, momento en el que se comienza de nuevo. Los vecinos de los barrios que serán visitados por la Virgen de Fátima decoran profusamente las calles, tendiendo sobre el asfalto junquillos, plantas aromáticas y juncias hasta cubrirlo por completo, formando una gran alfombra verde. En las fachadas de las casas y en rincones escogidos se disponen pequeños altarcillos o elementos decorativos, y de tejado a tejado se tienden flores de papel blancas y celestes, los colores de la Virgen de Fátima.
A su salida, sobre todo si la procesión coincide con el trece de mayo, día de la Virgen de Fátima, la expectación es grande.
La plaza de Andalucía se encuentra abarrotada y a la puerta de la iglesia grupos de vecinos aguardan la salida de su virgen bailando sevillanas. Finalmente las puertas se abren y la imagen hace su aparición entre la aclamación de los fieles.
Los recorridos son encabezados por una pareja de coheteros que anuncia que la Virgen se encuentra en camino, a continuación los miembros de la hermandad acompañados de uno o dos tamborileros, dispuestos inmediatamente delante de la imagen, la cual es portada por una cuadrilla de costaleros. Tras ella una multitud de vecinos la siguen, algunos de ellos tocando guitarras o cantando.
El ambiente es festivo, la entrada de la imagen en cada calle es celebrada por los vecinos residentes, que no dudan en ponerse a bailar frente a la Virgen al son que marca el tamborilero, con lo que además impiden que las andas avancen.
Esto suele darse más comúnmente en las calles sin salida, donde los vecinos esperan a que la imagen llegue hasta el final y a continuación dificultan su marcha.
La procesión tiene hora de salida, pero no de llegada. Esta se puede prolongar hasta casi la medianoche, momento en el que los vecinos de La Campana retornan a las calles por las que transcurrió la procesión a disfrutar de las pequeñas fiestas que allí tienen lugar, pues en cada calle se baila, come y bebe, festejando durante horas, si el tiempo lo permite.
El viernes transcurre con tranquilidad, ya que hasta bien entrada la tarde no hay actos. En torno a las ocho los vecinos acuden a la iglesia parroquial para llevar a cabo una ofrenda floral a la Virgen de Fátima. Previamente la hermandad informa de qué flores llevará la imagen en su carreta para que los vecinos puedan tener la seguridad de que las suyas acompañarán a la imagen. Los ramos de aquéllos que quieren llevarle otro tipo de flores serán colocados junto a la imagen hasta el día de la romería, pero permanecerán siempre en la iglesia.
Tras la entrega floral comienza la "Fiesta de la Romería" o "Fiesta de pre-Romería". Durante esa noche tiene lugar una verbena en la plaza de Andalucía, se eligen las mises de romería infantiles y de mayores, con sus damas de honor, que han de ir ataviadas con trajes de flamenca y que acompañaran el carromato de la Virgen desde su salida de la iglesia hasta el límite del pueblo, que viene marcado por una gasolinera. Coros romeros y grupos de flamenco animan la noche en la plaza de Andalucía hasta bien entrada la noche.
A diferencia del día anterior, el sábado por la mañana comienza temprano, en torno a las siete de la mañana, cuando de la parroquia hace su salida el rosario de la Aurora. Se trata del acto más antiguo que se viene llevando a cabo, pues constituye el fundamento último de la devoción a la Virgen de Fátima en esta localidad. El rosario es dirigido por el sacerdote, al que acompañan numerosas mujeres por las calles de la población. No existe un itinerario prefijado y son los propios asistentes los que, en su deambular por las calles de la población, lo van fijando, pero por regla general transcurre siempre en las cercanías de la iglesia parroquial.
Durante el resto del día se ultiman los preparativos para la romería, se terminan de montar las carretas y se preparan los caballos. Ya esa noche muchos vecinos salen a las calles a festejar, imbuyéndose del ambiente romero que imperará al día siguiente.
A primera hora de la mañana del domingo, antes de las siete de la mañana, se abren las puertas de la iglesia para que los fieles vayan entrando. Sobre las siete comienza una misa que puede prolongarse hasta las ocho de la mañana, momento en el que la imagen es montada sobre su carreta y sacada a la plaza. Allí la esperan un gran número de fieles que la acompañarán en su recorrido. Mientras se uncen los bueyes, los jinetes y amazonas desfilan junto a la Virgen saludándola; ellos deberán esperarla en el límite del puedo, junto a los distintos coches de caballos y enganches.
Cuando está preparada la carreta comienza su recorrido a paso tranquilo, seguida de las carrozas decoradas. La marcha la abre el tamborilero y tras él se dispone la junta de la hermandad y las mises romeras. En algunos puntos del recorrido urbano la imagen se detiene para cantarle, particularmente en una casa de la calle Carmona, pues en ella habitó una de las familias que financiaron la compra de la imagen. Al llegar al límite de la población, donde esperan caballistas y vehículos de tracción animal, la junta y las mises despiden a la Virgen de Fátima entre los vítores de los asistentes, que a partir de ese momento se hacen cargo de la imagen.
El recorrido no es largo pero se demora un par de horas. La mayoría de los asistentes se van adelantando hasta el paraje donde se pasará el día pero los tamborileros, las carrozas y un gran número de fieles nunca abandonará la carreta de la Virgen. Al llegar a la finca el Zahariche los caballistas aguardan a la Virgen una vez más y la escoltan hasta un pequeño grupo de encimas situadas en el centro de la finca. Allí, a la sombra de los árboles, tendrá lugar una breve misa romera, tras la cual los asistentes se distribuirán por las inmediaciones en distintos grupos.
La tarde transcurre entre comidas con los amigos y familia, así como visitas a grupos afines. Hasta bien entrada la tarde, sobre las siete en adelante, la carreta de la Virgen no vuelve a ser uncida y se retoma el camino de vuelta.
El retorno es igual de festivo que la ida, pero se hace algo más rápido al tener contar el camino con un desnivel negativo.
A su llegada, los vecinos que llegaron antes al pueblo reciben a la Virgen y una vez más la acompañan hasta el templo parroquial.
Originalmente solo tenía lugar el rezo del rosario, una novena y pequeñas procesiones en torno a la iglesia con motivo de la festividad de Fátima, pero debido al crecimiento de la devoción hacia la imagen, a mediados de los años sesenta comenzó a demandarse la celebración de una romería, la cual comenzó a llevarse a cabo en 1966. El resto de los actos continuaron teniendo lugar pero perdieron vigencia con respecto a la romería, que se convirtió en el acto central. No se pueden precisar fechas exactas, pero los actos actuales son, en cierta medida, remanentes de los originales.
La romería carecía de un lugar de celebración fijo, cambiando cada pocos años el paraje donde se celebraba, pero a finales de los años setenta se trasladó de forma definitiva al Zahariche. A mediados de los noventa el ayuntamiento adquirió unos terrenos para la celebración de la romería, pero nunca ha llegado a llevarse a cabo allí por el apego que las gentes tienen a la ubicación actual.
La adopción del modelo rociero es total, habiendo quedado descartado por completo el modelo festivo previo con diferencias tales como la sustitución de los trajes de pastorcillos y pastorcillas que llevaban los niños, por trajes cortos y batas rocieras o trajes de flamenca; la incorporación de la carreta de bueyes, eliminando así el tractor que llevaba el paso de la Virgen; etcétera.
Las calles por donde discurren las procesiones se decoran con juncias, flores y pequeños altarcillos, estos altares suelen contar con decoración alusiva a la Virgen de Fátima, pero también cualquier otro tipo de decoración que se considere apropiada (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Festividad de Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima;
Se celebra este día en recuerdo de la primera de las seis apariciones a Lucía, Jacinta y Francisco en 1917, a tres kilómetros de Fátima, Portugal, en el lugar de Cova de Iría, que suponen un llamamiento a la oración, a la penitencia y a la conversión espiritual. El culto a la Virgen de Fátima surgió con la primera capilla a Ella dedicada en 1919. Ha sido incluida esta advocación como memoria libre en la última edición del Missale Romanum, mientras que los Heraldos del Evangelio la celebran como fiesta.
Cuenta con la siguiente oración colecta: “Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo” (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Fátima, en La Campana (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.
Se celebra este día en recuerdo de la primera de las seis apariciones a Lucía, Jacinta y Francisco en 1917, a tres kilómetros de Fátima, Portugal, en el lugar de Cova de Iría, que suponen un llamamiento a la oración, a la penitencia y a la conversión espiritual. El culto a la Virgen de Fátima surgió con la primera capilla a Ella dedicada en 1919. Ha sido incluida esta advocación como memoria libre en la última edición del Missale Romanum, mientras que los Heraldos del Evangelio la celebran como fiesta.
Cuenta con la siguiente oración colecta: “Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo” (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
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Más sobre la localidad de La Campana (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.





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