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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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domingo, 23 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz.
     Camino ya de Sevilla, en el eje de la Vía de la Plata, en la que constituye hito destacado, Fuente de Cantos se sitúa en el borde sudoriental del área de Zafra. El núcleo se asienta sobre una orografía ondulada con la que se inician las estribaciones de Sierra Morena. El paisaje se presenta cubierto de viñedos y olivares alternando con dehesa, trigales y terrenos yermos.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 251,8 Km2
     Altitud: 582 m.
     Distancia Capital: 101 Km.
     Partido Judicial: Zafra
     Comarca: Tentudía
     Gentilicio: Fuentecanteño
Ayuntamiento de Fuente de Cantos
     Plaza de la Constitución, s/n
     06240 Fuente de Cantos (Badajoz)
     Teléfono: 924500211 - 924500225
     Fax: 924500497
Historia.-
    Camino ya de Sevilla, en el eje de la Vía de la Plata, en la que constituye hito destacado, Fuente de Cantos se sitúa en el borde sudoriental del área de Zafra. El núcleo se asienta sobre una orografía ondulada con la que se inician las estribaciones de Sierra Morena. El paisaje se presenta cubierto de viñedos y olivares alternando con dehesa, trigales y terrenos yermos.
     En lo jurisdiccional la localidad perteneció a la Encomienda santiaguista de Montemolín, para convertirse después en Villa de realengo. En el siglo XIX adquirió el rango de Cabeza de Partido Judicial.
     Además de por su estratégica situación, su conjunto histórico tradicional, la abundante variedad y riqueza de sus fundaciones religiosas, y otros aspectos, Fuente de Cantos alcanza sobre todo su renombre universal por ser la cuna de Francisco de Zurbarán. El inmortal pintor, contemporáneo y émulo de Velázquez, nació en esta localidad, en cuya parroquia fue bautizado el 7 de Noviembre de 1598. Fueron sus padres Luis de Zurbarán, comerciante al que se supone de origen vasco, e Isabel Márquez. En 1613 marchó a Sevilla a completar su formación artística, regresando a Extremadura en 1617 para afincarse en Llerena. Debe señalarse que ni una de las más de 600 obras suyas catalogadas se conserva, sin embargo, en su pueblo natal (Diputación Provincial de Badajoz).
     Fuente de Cantos*, cuna del pintor Francisco de Zurbarán (1598-1664), del que se con­serva la casa natal transformada en museo (para visitarlo, preguntar en el Ayuntamiento), posee un notable conjunto artístico, a pesar de las pérdidas y destrucciones sufridas durante la invasión napoleónica.
     Situado sobre la Vía de la Plata, en sus proximidades se han localizado restos de un poblado calcolítico, en el paraje de Los Castillejos, donde prosiguen los trabajos arqueológicos.
     El casco urbano, de trazado irregular, posee interesantes ejemplos de arquitectura tradicional, principalmente casas de los siglos XVII al XIX. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada es edifico de base gótica (siglo XV), aunque la reconstrucción acometida en el siglo XVIII hace que predomine el aspecto barroco. En el interior son destacables la pila bautismal (siglo XVI) de mármol labrado, en la que fue bautizado Zurbarán, un magnífico retablo barroco, piezas escultóricas, orfebrería y algunos cantorales del siglo XVII. La ermita de la Virgen de la Hermosa (siglo XVIII), convertida por decisión popular en patrona de la localidad, alberga valiosas esculturas y pinturas, al igual que el convento de las Carmelitas Descalzas (siglo XVII), mientras que del antiguo convento de la Concepción sólo se conserva la iglesia, habilitada como Casa de Cultura.
     El último domingo de abril se celebra la fiesta de la chanfaina, con degustación de este popular plato extremeño, y, dos semanas después, la romería de San Isidro suspende durante unos días el normal discurrir de la vida del pueblo, que festivamente traslada su actividad a las casetas feriales instaladas en la pradera de San Isidro. Diversos artesanos locales trabajan el barro y el cuero con excelentes resultados, y recientemente se ha recuperado la vieja artesanía pastoril basada en el asta de carnero (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005). 
Monumentos.-

     Foco de especial atractivo resulta la recoleta Plaza Central, de reducidas proporciones y cubierta de palmeras, en la que se sitúan el Ayuntamiento y la iglesia parroquial.
     Próxima se encuentra la casona solariega de los Panea, conocida a nivel local como la "Casa Perrete" por la figurilla que corona su ático.
     En la parte más elevada de la localidad encontramos la Plaza de Zurbarán, configurada por edificios modernistas, en cuyo centro se alza el popular monumento al Corazón de Jesús, al que flanquean vistosas farolas fernandinas.
     Rasgo característico de fuente de Cantos es la abundancia de fundaciones religiosas. Entre su variado repertorio sobresale en primer lugar la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Granada. Se trata de obra barroca del XVIII, remodelada sobre otra anterior de estructura almenada, a la que corresponde la "Torre Vieja" que se sitúa sobre la cabecera. Exteriormente presenta fachada de apariencia moderna, con galería sobre la portada, y torre a los pies. En el interior destaca el soberbio retablo mayor, obra de cascarón típicamente barroca, atribuida a González del Castillo, y que constituye una de las piezas de su especie más significadas del la región.
     Muy característica es la ermita de Ntra. Sra. de la Hermosa, patrona del pueblo, de arquitectura rehecha igualmente en el XVIII sobre otra precedente. Se enclava en el extremo más elevado del núcleo, próxima a la Vía de la Plata. Entre sus contenidos sobresale la imagen protogótica de la Virgen titular. También revisten interés las de San Juan, el Cristo y la Aurora, esta última rematada también por una ostentosa espadaña. Algunas sólo se conservan parcialmente.
     El convento de carmelitas fue fundado a mediados del XVII como colegio por juan Escobar del Corro, convirtiéndose a finales de la centuria en convento. De la estructura primitiva perduran la iglesia y el claustro. Entre sus ricos contenidos merece recordar una Piedad en piedra policromadas, obra de mérito ejecutada en 1803 por Antonio Calvo. Otros conventos existentes hasta las exclaustraciones del siglo pasado fueron el de la Concepción, originario del XVI, hoy muy transformado, y el franciscano de San Diego, levantado entre los siglos XVII y XVIII. De ambos se conservan únicamente las capillas. Más moderno, y muy relacionado con la localidad, es el Colegio de la Preciosa Sangre.
     En la típica calle Barrigas subsiste una modesta casa de modelo campesino en la que, según la tradición, vino al mundo Francisco de Zurbarán. Restaurada hace unos años y amueblada al estilo de la época, en ella se mantiene un pequeño museo dedicado al pintor (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Nuestra Señora de la Granada.-
     Del edificio original del siglo XV subsiste el enorme cubo, hoy conocido como torre vieja, que envuelve a la capilla mayor. En el XVI se construye la sacristía, un siglo más tarde las portadas laterales y, ya en el XVIII, se organiza definitivamente el interior mediante una sola nave cubierta con bóveda de cañón dividida en seis tramos, disponiéndose capillas de poca profundidad entre los contrafuertes. También entonces se rehace la sacristía, se construye la balaustrada y la espadaña de tres cuerpos del cabecero, y se levanta con lentitud la torre, cuya acusada verticalidad armoniza con la longitud de la nave. Su riqueza mueble es muy variada. Destaca, ante todo, el monumental retablo mayor, ejecutado a mediados del Setecientos, aunque la imagen de la Virgen de la Granada, antigua patrona de la villa, instalada en el camarín, es obra del siglo XVI. Buena parte de los retablos laterales procede de otros templos, ofreciendo un rico muestrario de pintura y escultura barrocas. Son también de gran interés los lienzos y el Cristo de pasta de papel situados en la capilla del Sagrario.
     La pila bautismal, de mármol blanco con refinada decoración, es del siglo XVI. En ella hubo de ser bautizado Francisco de Zurbarán (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Museo - Casa de Francisco de Zurbarán.-
     Aprovechando el 350 Aniversario de la muerte de Francisco de Zurbarán, Fuente de Cantos abre sus puertas nuevamente de su Casa Natal en Fuente de Cantos. Rehabilitada con fondos Europeos y del Gobex.
     La dotación ha sido llevada a cabo por el estudio de Diseño Gráfico y Comunicación Stac art Diseño cuyo propietario es Ángel Cabezón Luna, que ya ha realizado varios proyectos de musealización por otros pueblos de Extremadura.
     La vivienda ha sido rehabilitada y dispone de las más modernas tecnologías para trasladar al visitante a la época del genial pintor extremeño. Un nuevo producto turístico en Fuente de Cantos, municipio que cuenta con múltiples atractivos para el visitante y que forma parte de una de las rutas turísticas de referencia. Desde ahora, el público adulto, joven o infantil puede realizar su visita a nuestra Casa Museo en grupo, pareja o individualmente, de la manera más adecuada en cada caso.
     La Casa se encuentra distribuida originariamente en varias estancias, salas y habitaciones, que han sido restauradas de modo que exista un orden lógico de recorrido.
     La visita comienza en la Sala de Recepción, donde el visitante sentirá que forma parte del ambiente rural y místico que envuelve a Zurbarán, mediante un juego de luces y músicas que le trasladará de inmediato a aquella época. Se puede recorrer la casa de forma totalmente íntima o en grupo. Si desea visitar la casa en total privacidad, deberá solicitar sus auriculares a nuestro guía. A través de su tablet, teléfono o smartphone obtendrá una información detallada mediante un sistema de audios y videos que complementan los paneles informativos e imágenes del Centro. Si ha venido en grupo, será el guía quien le acompañe en la visita, con exhibición de audios y videos programados.
     La Sala I “Zurbarán”, representa la personalidad de nuestro ilustre pintor, reflejada fielmente en su obra y, en concreto, en el Bodegón de tazas y vasos. En esta misma sala tiene su espacio su hijo Juan de Zurbarán, desconocido para la mayor parte de la población, que trabajó junto a su padre y muere muy joven.
     La Sala II “Extremadura”, donde se da un repaso a su obra monástica. Zurbarán regresa de Sevilla, organiza su taller en Llerena y comienza a realizar pinturas religiosas. Especial mención a su Obra Cristo en la Cruz de 1627, que será decisivo para su futuro por los numerosos encargos que recibe de distintas ordenes religiosas tras su realización, gozando de un enorme reconocimiento y siendo nombrado Maestro Pintor.
     La Sala III “Sevilla”, denominada así por la gran cantidad de obras marianas, Inmaculadas y  escenas religiosas que realiza, haciendo uso de la pintura como medio de difusión del fervor sevillano de la época hacia la Virgen María.
     La Sala IV pasillo de “Las Santas”, una exposición en pequeño formato de las innumerables Santas que Zurbarán pintó, cuyo objetivo es que quien visualice estas obras las reconozca como obra del pintor en adelante.
     La Sala V “Madrid”, hace un repaso a sus estancias en Madrid, visitas a la Corte, realizando su pintura para el Salón de Reinos, última etapa y muerte.
     La Sala VI o Polivalente, donde conocemos Fuente de Cantos y se exponen trabajos y proyecciones sobre nuestro pueblo, la Vía de la Plata y otros temas. Dos pantallas táctiles de gran formato permiten acceder al resto de documentación y publicaciones sobre Zurbarán, redes sociales y web. Y para los más pequeños, programas de pintura que explican la técnica del claroscuro y les permiten recrear obras de Zurbarán con oleos u otras técnicas pictóricas.
     Por último, “El patio”, diseñado para relajarse tras la visita disfrutando de la música ambiental de este Siglo de Oro.
     Completado el itinerario marcado, una divertida sorpresa aguarda al visitante…
     La Vía de la Plata cada año es recorrida por miles de turistas, deseosos de descubrir nuestra región. La Casa de Zurbarán, la pila bautismal donde el pintor fue bautizado y esta nueva oferta turística convierten a Fuente de Cantos en parada y visita obligada (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Convento de San Diego.-
     En 1594 el prior de la provincia santiaguista de León daba licencia para fundar un monasterio de franciscanos, y ya en 1624 el sevillano Francisco Daza había terminado de levantar la iglesia, el coro y otras dependencias monacales, operándose diversas reformas a mediados del siglo XVIII. El convento fue suprimido en 1835 y su contenido repartido entre la parroquia y el convento del Carmen. La constante reforma de sus dependencias, la última de ellas finalizada en 2002, ha borrado la casi totalidad de su estructura original, aunque se ha conservado la iglesia, que mantiene la nave de veinticinco metros de largo por siete, con cuatro tramos articulados por pilastras y bóveda de cañón.
     La cabecera, cuadrada, se cubre con media naranja sobre pechinas iluminada por linterna. Interesa destacar la capilla del Corazón de Jesús, con su decoración de yesos polícromos, que se abre al lado de la Epístola, y el coro, hecho también de nuevo en varias ocasiones, situado a los pies. Atractivo resulta el exterior, con un airoso juego de volúmenes correspondiente al cubo de la capilla del Corazón de Jesús, el camarín y la espadaña de un solo vano (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

antigua Fábrica Harinera.-
     En su interior alberga un delicado y exclusivo cuidado en la decoración, predominando la madera de roble en combinación con la piedra, logrando un cálido, rústico y confortable ambiente. Sus instalaciones se distribuyen en cuatro plantas, en la planta baja se encuentra el “Salón Zurbarán”, una zona acogedora para conferencias, congresos, reuniones de empresas. La planta Noble, acoge la recepción, cafetería y el restaurante. Además incluye 16 habitaciones distribuidas en dos plantas. Dispone de ascensor y un amplio aparcamiento interior dotado con cámaras de seguridad.
     La antigua fábrica data de principios de siglo XX. El edificio está protegido por patrimonio y actualmente se explota como hotel Rural. Tanto la estructura como sus delicados rincones han sido aderezados con todo tipo de comodidades conservando el encanto del edificio original.
     Domicilio………:   Real, 117
     Teléfono…………:   924-500 042
     Nº Plazas……….:  32 (12 Supl.)
     Nº Dormitorios:  16
     Pagina Web……:  www.hrlafabrica.com
     E-mail……………..: hotel@hrlafabrica.com (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Yacimiento de Los Castillejos.-
     Este yacimiento se encuentra muy cerca de Fuente de Cantos, una bonita localidad del sur de Badajoz, en la comarca de Tentudía. En las excavaciones se han encontrado restos que parecen datar en el Neolítico los primeros asentamientos en este paraje. Pero lo que más llama la atención son los restos de la muralla y la trama urbana construida durante la Edad del Hierro.
     Si estamos en el centro de Fuente de Cantos podemos preguntar por el albergue, el Centro de Interpretación de Zurbarán (no la casa de Zurbarán) o el antiguo Convento de San Diego, son el mismo edificio pero en el pueblo lo conocen con diferentes nombres. Una vez allí hay que subir hacia la EX-202 y a pocos metros aparece un desvío a la derecha con un cartel indicando hacia los Castillejos.
     Otra opción es salir a la N630 y desde ahí seguir por la EX-202 hacia Fregenal. Aproximadamente a la altura de la Calle de los Mártires, a la izquierda, aparecerá el desvío.
     La carretera local es bastante estrecha, así que hay que tener cuidado con los vehículos con los que nos crucemos. Curiosamente discurre en paralelo de la Cañada Real Leonesa durante este tramo.
     A unos 5-6 kilómetros aparece señalizado un desvío a la izquierda por un camino que nos lleva a la entrada de la finca en la que se encuentra el centro de interpretación y los yacimientos.
     El lugar está formado por dos cerros, uno de los cuales está muy cerca del arroyo Bodión Menor. Es un buen lugar para un asentamiento por la elevación del terreno, que permite una mejor defensa y sirve como atalaya natural y por la proximidad del agua.
     A partir de los estudios realizados hasta el momento se deduce que los asentamientos fueron ocupados en diferentes épocas, desde el Neolítico hasta la época romana.
     En Los Castillejos I se ha encontrado una muralla circular, de unos 2.5 metros de espesor, que rodeaba el recinto, con una torre o bastión semicircular. Parece ser que el asentamiento en este cerro se produjo en el Calcolítico (Edad del Cobre) y después fue abandonado. Se han encontrado cenizas a lo largo de toda la muralla, en la cara interior, que pueden indicar que el fuego pudo destruirla.
     En este yacimiento se han encontrado también una serie de piezas conocidas como ídolos de cuernos.
El yacimiento de Los Castillejos II muestra una muralla defensiva mucho más elaborada, que data de los siglos IV a II a.C. Esta muralla, de planta pentagonal tiene un espesor de hasta 3 metros en algunos puntos y disponía además de torreones rectangulares.
     La muralla va subiendo desde la parte inferior del cerro, situada junto al arroyo, hacia la parte alta del cerro en el punto opuesto. Actualmente se puede ver la excavación de esta zona inferior y la excavación en la parte superior del cerro.
     En el interior del recinto se pueden ver las casas, adosadas unas a otras, a lo largo de al menos una calle principal. En la tipología de las casas se aprecian al menos dos épocas o fases de ocupación. Una primera fase en la Edad del Hierro y otra fase posterior a partir del siglo II a.C.
     La estructura en la parte superior del cerro parece ligeramente diferente. Los muros de las casas son más anchos y los recintos más grandes. Es posible que estas casas pertenecieran a las clases más altas de la población o que cumplieran otra función.
     En esta excavación de la zona superior del cerro se puede apreciar lo que parece un pozo de nieve, es decir una oquedad artificial que se utilizaba para almacenar nieve durante el invierno para conservar
     Estas dos fases de ocupación más recientes han borrado gran parte de los restos de fases de ocupación anteriores, documentadas a partir del Neolítico.
     Parece ser que los primeros asentamientos de época neolítica estaban localizados en el cerro más próximo al arroyo. Es probable que el lugar fuera abandonado y vuelto a utilizar por diferentes pobladores a lo largo del tiempo. El cerro de Castillejos I parece que fue utilizado sólo durante una época, en el Calcolítico, y abandonado definitivamente en épocas posteriores. Más adelante, en la Edad del Hierro, se construye el recinto defensivo de Castillejos II y la estructura urbana que se puede ver en la actualidad. Y posteriormente, a partir del siglo II a.C. llegan nuevos pobladores que reutilizan el asentamiento e introducen modificaciones.
     En Castillejos II se han encontrado, entre otros objetos, dos ruedas de carro muy bien conservadas. Si estamos en el centro de Fuente de Cantos podemos preguntar por el albergue, el Centro de Interpretación de Zurbarán (no la casa de Zurbarán) o el antiguo Convento de San Diego, son el mismo edificio pero en el pueblo lo conocen con diferentes nombres. Una vez allí hay que subir hacia la EX-202 y a pocos metros aparece un desvío a la derecha con un cartel indicando hacia los Castillejos.
     Otra opción es salir a la N630 y desde ahí seguir por la EX-202 hacia Fregenal. Aproximadamente a la altura de la Calle de los Mártires, a la izquierda, aparecerá el desvío.
     La carretera local es bastante estrecha, así que hay que tener cuidado con los vehículos con los que nos crucemos. Curiosamente discurre en paralelo de la Cañada Real Leonesa durante este tramo.
     A unos 5-6 kilómetros aparece señalizado un desvío a la izquierda por un camino que nos lleva a la entrada de la finca en la que se encuentra el centro de interpretación y los yacimientos.
     El lugar está formado por dos cerros, uno de los cuales está muy cerca del arroyo Bodión Menor. Es un buen lugar para un asentamiento por la elevación del terreno, que permite una mejor defensa y sirve como atalaya natural y por la proximidad del agua.
    A partir de los estudios realizados hasta el momento se deduce que los asentamientos fueron ocupados en diferentes épocas, desde el Neolítico hasta la época romana.
     En Los Castillejos I se ha encontrado una muralla circular, de unos 2.5 metros de espesor, que rodeaba el recinto, con una torre o bastión semicircular. Parece ser que el asentamiento en este cerro se produjo en el Calcolítico (Edad del Cobre) y después fue abandonado. Se han encontrado cenizas a lo largo de toda la muralla, en la cara interior, que pueden indicar que el fuego pudo destruirla.
     En este yacimiento se han encontrado también una serie de piezas conocidas como ídolos de cuernos.
     El yacimiento de Los Castillejos II muestra una muralla defensiva mucho más elaborada, que data de los siglos IV a II a,C. Esta muralla, de planta pentagonal tiene un espesor de hasta 3 metros en algunos puntos y disponía además de torreones rectangulares.
     La muralla va subiendo desde la parte inferior del cerro, situada junto al arroyo, hacia la parte alta del cerro en el punto opuesto. Actualmente se puede ver la excavación de esta zona inferior y la excavación en la parte superior del cerro.
    En el interior del recinto se pueden ver las casas, adosadas unas a otras, a lo largo de al menos una calle principal. En la tipología de las casas se aprecian al menos dos épocas o fases de ocupación. Una primera fase en la Edad del Hierro y otra fase posterior a partir del siglo II a.C.
     La estructura en la parte superior del cerro parece ligeramente diferente. Los muros de las casas son más anchos y los recintos más grandes. Es posible que estas casas pertenecieran a las clases más altas de la población o que cumplieran otra función.
     En esta excavación de la zona superior del cerro se puede apreciar lo que parece un pozo de nieve, es decir una oquedad artificial que se utilizaba para almacenar nieve durante el invierno para conservar.
     Estas dos fases de ocupación más recientes han borrado gran parte de los restos de fases de ocupación anteriores, documentadas a partir del Neolítico.
     Parece ser que los primeros asentamientos de época neolítica estaban localizados en el cerro más próximo al arroyo. Es probable que el lugar fuera abandonado y vuelto a utilizar por diferentes pobladores a lo largo del tiempo. El cerro de Castillejos I parece que fue utilizado sólo durante una época, en el Calcolítico, y abandonado definitivamente en épocas posteriores. Más adelante, en la Edad del Hierro, se construye el recinto defensivo de Castillejos II y la estructura urbana que se puede ver en la actualidad. Y posteriormente, a partir del siglo II a.C. llegan nuevos pobladores que reutilizan el asentamiento e introducen modificaciones.
     En Castillejos II se han encontrado, entre otros objetos, dos ruedas de carro muy bien conservadas (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de la Aurora.-
     La ermita de la aurora está situada junto al Centro de Salud. Se tienen muy pocos datos de esta ermita, que tampoco hoy se halla dedicada al culto. Consta de una anómala nave, muy torcida en su desarrollo, de quince metros de largo por cuatro de ancho, con tres tramos, pilastras decoradas con placas recortadas y bóveda de cañón. La cabecera, cuadrada, se cubre con media naranja sobre pechinas, y de remate una linterna. Lo más atractivo, aunque también se halla demasiado “restaurada”, es la preciosa espadaña que se levanta a los pies sobre la puerta, de tres huecos y atractiva decoración barroca. El conjunto responde a la línea de otras edificaciones dieciochescas de la localidad (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de San Juan de Letrán.-

     Sus orígenes se remontan a la fundación en 1515 del hospital de San Juan de Letrán, regentado por franciscanas concepcionistas, que establecieron aquí su convento. Tras el traslado de éste al centro de la población a finales del siglo XVI, quedó la iglesia como ermita solamente. La ermita actual, no obstante, no es sino la cabecera del edificio de una nave que, posiblemente, se planteó levantar en el siglo XVIII, pero del que sólo llegó a realizarse la capilla mayor. Es de planta cuadrangular, de ocho metros por siete en la base, cubierta con media naranja sobre trompas y dotada de un gran arco toral de donde hubiera arrancado la nave que no llegó a realizarse.
     Como obras de interés conserva una talla de San Juan Evangelista, del siglo XVIII, y un Crucificado contemporáneo de enormes dimensiones realizado por el tallista local Jesús González (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa.-
     El Santuario de la patrona de Fuente de Cantos es el resultado de las reformas operadas en el siglo XVIII sobre el edificio original, datado en el siglo XV. Se unificaron entonces las tres naves en una sola, cubriéndose con bóveda de cañón con fajones y lunetos; se dispusieron las ocho capillas laterales y se construyeron las cúpulas de la capilla mayor y del camarín. El juego de pilastrones, estípites y cornisas, en yesería, proporcionó una atractiva decoración al interior, repitiéndose el mismo modelo en la espadaña. De gran interés es el conjunto de pinturas que cuelga a ambos lados de la capilla mayor: los evangelistas, de la escuela sevillana del XVII, y los episodios de la vida de la Virgen; destacable, por su rareza, es también el lienzo americano del Cristo de la Encina. En cuanto a la imaginería, el retablo mayor, barroco, contiene excelentes tallas sobre su estructura; posee arco abierto al camarín, donde se ubica la imagen de Nuestra Señora de la Hermosa, de la segunda mitad del siglo XVIII. Otros retablos albergan a Nuestro Padre Jesús Nazareno, San José con el Niño -ambos asociados al círculo de Pedro Roldán- y la primitiva Virgen de la Hermosa, conocida como La Aparecida, talla gótica del siglo XIV (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

Convento de las Carmelitas Descalzas.-
     Tiene su origen en la fundación que en 1649 dispuso D. Juan de Escobar del Corro de un colegio – seminario para pobres y huérfanos, quedando poco después bajo el gobierno de la Orden del Carmelo Reformado. Lo esencial de la iglesia y la clausura se concluye en 1670. En 1722 se levanta la espadaña, muy transformada. Se conserva una rica colección de pinturas, algunas de las cuales, las que están junto al coro alto (San Elías, La aparición del monje de Soriano y la Inmaculada) se han asociado al círculo artístico de Zurbarán. El Retablo mayor fue encargado a Juan Martínez de Vargas en 1675, presidiéndola Nuestra Sra. del Carmen. Los retablos del lado del Evangelio portan las imágenes del Sagrado Corazón, San Antonio de Padua y Santa Teresa de Lisieux. En los de la Epístola están Santa Teresa de Jesús y dos excelentes imágenes: el Cristo de la Misericordia, procedente del convento de San Diego, del XVII, y la Virgen de las Angustias, obra de  Antonio Calbo, de 1803 (ambas procesionadas el Jueves Santo). De reciente adquisición son las efigies de Cristo Cautivo y Virgen de la Humildad, que procesionan el Domingo de Ramos.
     Hoy sólo resta la iglesia, la cual, si bien sometida a una discutible modificación hace unos años, se presenta como un equilibrado templo con una única y airosa nave de 22 metros de largo por 7 de ancho, articulada en cinco tramos marcados por pilastras toscanas, llegando a la cabecera cuadrada, cubierta con una gran media naranja, a través de un triple arco toral. Diversas molduras sugieren ilusoriamente los brazos del crucero y las capillas laterales. Se cubre la nave con bóveda de cañón con dobles fajones y lunetos de triple trazado, lo que proporciona a las superficies una atractiva animación. A los pies se ubica el coro, que ocupa el primer tramo de nave. Muestra el exterior la forma de un enorme cajón con cimborrio cuadrangular coronado por linternillo ciego. La, por desgracia, muy restaurada espadaña consta de tres huecos, dos cuerpos, siendo sus superficies muy quebradas por frisos, cornisillas y aletones (Ayuntamiento de Fuente de Cantos).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, Museo-Casa de Francisco de Zurbarán, Convento de San Diego, antigua Fábrica Harinera, Yacimiento de Los Castillejos, Ermita de la Aurora, Ermita de San Juan de Letrán, Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa, y Convento de las Carmelitas Descalzas) de la localidad de Fuente de Cantos, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

martes, 17 de octubre de 2023

Los principales monumentos (Iglesia de la Misericordia; Plaza del Carmen; antiguo Convento del Carmen; Círculo recreativo y cultural; antigua Capilla de la Orden de Calatrava; Capilla de la Hermandad del Rocío; Capilla de San José Obrero; antigua Fábrica de Harina; Casa- Museo Cuadri-Vides; y Dolmen de Soto) de la localidad de Trigueros (y III), en la provincia de Huelva

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Huelva, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Misericordia; Plaza del Carmen; antiguo Convento del Carmen; Círculo recreativo y cultural; antigua Capilla de la Orden de Calatrava; Capilla de la Hermandad del Rocío; Capilla de San José Obrero; antigua Fábrica de Harina; Casa-Museo Cuadri-Vides; y Dolmen de Soto) de la localidad de Trigueros (y III), en la provincia de Huelva.



Iglesia de la Misericordia
     Próxima a la iglesia parroquial de San Antonio Abad de Trigueros, casi detrás del ábside, se conserva la capilla del antiguo hospital de la San­ta Misericordia. Su advocación original era de Ntra. Sra. de los Remedios, cuya imagen titular aún recibe culto en el retablo mayor.
     Hoy, del  antiguo hospital triguereño que nos ocupa, perdura exclusivamente la iglesia. Su fá­brica, de planta rectangular presenta tres naves. La central se cubría con techumbre mudéjar en forma de artesa con tirantas, y las laterales con cubiertas lígneas del tipo denominado de colgadizo. Las arquerías divisorias de naves se componen de cuatro arcos de medio punto, enmarcados en alfices, que apean sobre pilares rectangulares. Sencillas nacelas marcan el arranque de los arcos. La distribución del espacio interior se deja sentir exteriormente. El encalado imafronte de la ermita de la Santa Misericordia, por fortuna, conserva una deliciosa impronta dieciochesca. Su perfil superior trapezoidal subraya la disposición de las tres naves interiores. E incluso la portada y las dos ventanas del frontis insisten, una vez más, en esta subdivisión, al corresponder una a cada ámbito espacial. Su conjunto arquitectónico responde al gusto estético imperante en la segunda mitad del siglo XVIII.
     Comenzando por la nave del evangelio, encontramos una hornacina con las vírgenes y mártires trianeras Santa Justa y Santa Rufina, con la Giralda al centro, esculturas de madera policromada, obra de la segunda mitad del siglo XVI, muy restauradas a lo largo del tiempo. Sobre mesa de altar con dosel, se encuentra un grupo del Calvario. El Crucificado, titulado Cristo de la Buena Muerte, es de papelón, de hacia 1600, y luce las tres potencias y la corona de espinas, todo en plata de la segunda mitad del XVIII. La Virgen Dolorosa, titulada de la Salud, es imagen de can­delero para vestir y corona de plata de principios del XVIII. El San Juan Evangelista tiene aureola o galleta, de plata, con florón central, capullos y flores, son de la primera mitad del XVIII. La figura de San Juan, en su origen, era una escultura de candelero para vestir del siglo XVII, retallado y remodelado por Gabriel de Astorga y Miranda entre 1869 y 1870. En el intradós del primer arco de la izquierda, un ángel lamparero muy restaurado, porta una lámpara aceitera de metal dorado.
     El altar mayor lo ocupa un retablo moderno readaptado por el tallista ayamontino Manuel Gómez Carnacea, con piezas de diversas épocas y procedencias. Le sirve de banco una frontalera de altar, de principios del XIX. En sendos camarines, realizados en 1943, se veneran varias imágenes. La Virgen de los Dolores, titular de la Venerable Orden Tercera de Servitas, fundada en 1780, y hoy de la Hermandad de Jesús y María. Es imagen de candelero para vestir, obra anónima sevillana de hacia 1780. A su izquierda, la escultura de Jesús Nazareno, obra de Antonio Illanes Rodríguez, que firma en el sudario; fue realizada en 1940. Las potencias de plata son del siglo XIX. La figura de Simón Cireneo, es del siglo XVII.
     En el centro del retablo, el Cristo atado a la Columna, escultura en madera policromada, de impronta roldanesca, de fines del XVII, con po­tencias de plata del XVIII. En la hornacina superior la Virgen de los Remedios o de la Misericordia, antigua titular de la ermita. Es una talla policromada, de la Virgen con el Niño, de mediados del siglo XVI, con policromía tardobarro­ca. Sobre la puerta de la sacristía, un lienzo con el Crucifijo, del XIX, enmarcado en un trozo de retablo. Le sigue la Virgen del Castillo, o de la Piedad y del Carmen, imagen de candelero para vestir de fines del XVI. Luce corona, con canasto de la primera mitad del XVIII, y resplandor de rayos de la segunda mitad de dicho siglo.
     Sobre los pilares de las arquerías divisorias de naves hay una serie de escenas de la Pasión de Cristo, pintadas sobre cobre, de la segunda mi­tad del siglo XVII. Sirviendo de peana al paso de la Virgen de los Dolores, se encuentra el basamento o peana de dos cuerpos, del antiguo tem­plete de mediados del siglo XVI, que se instalaba en el monumento del Jueves Santo (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).

Plaza del Carmen

antiguo Convento del Carmen
     El templo conventual, dedicado a Ntra. Sra. del Carmen, venerada con especial devoción por los triguereños, se encuentra abierto al culto, en la plaza de su nombre, adosado al convento por el flanco septentrional. El templo, acorde con la tipología tradicional de iglesias conventuales, presenta una sola nave, crucero y capilla mayor.
     Se abrió al culto, por primera vez, el día de la Encarnación del año 1596. La nave, espaciosa, se cubre con techumbre mudéjar en forma de artesa con cinco tirantas, que apean sobre otros tantos pares de canes situados en la solera. El sotocoro, ubicado a los pies del templo, presenta un artesonado de tres paños con decoración de casetones, puntas de sierra y elementos geomé­tricos pintados a base de círculos y rectángulos. Tanto esta cubierta como la anterior reflejan el gusto imperante en la carpintería  de fines del quinientos.
     El crucero sobresale al exterior. El tramo cen­tral se compone de cuatro arcos de medio punto, que reciben la consabida bóveda semiesférica sobre pechinas. Ocho pilastras se unen en la clave de la media naranja y la subdividen en ocho cascos que se perforan alternativamente con vanos cuadrilobulares. Las alas del crucero ostentan bóvedas de cañón con lunetos, cuyos moldurados perfiles apean sobre sencillas mén­sulas angulares.
     La capilla mayor, acabada en testero plano, se cubre con bóveda de cañón y lunetas festoneados de pinjantes, elemento ornamental que denuncia la estética de la segunda mitad del siglo XVIII. Al presbiterio se sube por tres escalones decorados con cerámica azul y blanca, muy del gusto de la época. En el costado izquierdo hay una puertecita que comunica con una pequeña sacristía provista también de sencilla techumbre lígnea. Desde esta estancia se podía ingresar di­rectamente en el antiguo convento.
     Entrando a la izquierda, está el retablo de Ánimas, labrado hacia 1620-1650 en estuco. Co­rresponde al círculo de Diego López Bueno. Fue reparado en 1942 por el tallista Manuel Gómez Carnacea. En el interior del ático, enmarcado con molduras de ovas, hay una cartela sobre­ puesta, con pintura de San Miguel Arcángel. Un retablo ínterim en madera dorada, se compone de pilastras pareadas con guirnaldas de flores y frutas, coronadas por sendos jarros.  Lo preside el lienzo de Ánimas, firmado por José Corbalán. En el medio punto hay una pequeña hornacina con una imagencita de candelero para vestir de Santa Lucía. A continuación, un lienzo de la Inmaculada, murillesco, del siglo XIX. Le sigue la imagen de Cristo Crucificado, llamado del Carmelo, perteneciente a la Hermandad del Santo Entierro: se trata de una escultura en madera de cedro realizada en 2001 por Estela Sánchez Hal­ cón, en los talleres de Miguel Ángel Marín Almellones, de Sevilla.
     El retablo de la Inmaculada fue realizado por Ramón Correa en 1942. En él recibe culto la imagen de la Virgen Inmaculada, escultura en madera, del siglo XVIII, con policromía decimo­nónica; la corona y la media luna son de plata, de principios del XIX.
     Preside el templo el retablo mayor, tallado en madera, en color oscuro, sin pintar ni dorar, del maestro tallista Tomás González Guisado, con­tratado en 1775. En la calle central se venera la Virgen del Carmen, en una hornacina ricamente adornada. La efigie de la Patrona de Trigueros es una imagen de candelero para vestir de fines del XVI, vestida con hábito carmelitano, y corona con decoración de rocallas, de la segunda mitad del XVIII. El Niño Jesús es imagen de vestir, del siglo XIX. Sobre la hornacina, existe otra más pequeña, que alberga a la Virgen de Consolación, titular del convento y de la primitiva ermita, escultura en madera policromada, de las primeras décadas del s. XVI. En las repisas laterales se exponen San Elías y San Eliseo. Sobre ellos, dos relieves de religiosas carmelitas. El ático semicircular presenta un relieve de la entrega del escapulario de la Virgen del Carmen a San Simón Stock, entre las esculturas de dos santos obispos de la Orden. Sobre los estípites montan sendos angelotes. Todo el conjunto se decora con rocallas, guirnaldas, pinjantes, veneras, querubes, angelotes, etc. Tras el retablo de madera se encuentra el primitivo, realizado en estuco en la primera mitad del siglo XVII, similar al del Yacente y al de la Virgen de la Soledad. Sobre la mesa de altar, la escultura en madera policromada de San Juan de la Cruz, obra sevillana de fines del XVII, a cuya época corresponde también la aureola o galleta de plata labrada que luce sobre su cabeza. Al lado opuesto de la mesa de altar, la imagen de Santa Teresa de Jesús, escultura en madera policromada, de las primeras décadas del siglo XVII. Los ángeles lampareros, tallados en madera, en su color, hacen juego con el retablo rococó.
     En el crucero, al lado de la epístola, bajo un arco de medio punto con frontón  triangular, abre en el muro un arco más pequeño, flanqueado por dos pilastras jónicas, que reciben un esquemático entablamento, con triángulos curvos en las enjutas. Está dedicado al Resucitado, escultura en madera policromada, del último cuarto del siglo XVI. Le sigue un retablo de fábrica y estuco, fechable entre 1620 y 1650, del círculo de Diego López Bueno. Está dedicado a las imágenes titulares de la Hermandad  de la Soledad y Santo Entierro  de Cristo.
     La urna es una importante obra de talla dorada, con decoración  de rocallas,  ángeles pasionarios y la Fe. Fue estrenada el Viernes Santo de 1789. El Cristo yacente es escultura en madera policromada, obra roldanesca de la primera mitad del siglo XVIII. En la hornacina superior está la Virgen de la Soledad. La imagen mariana es obra anónima sevillana, fue retallada en 1869 o 1870 por Gabriel de Astorga y Miranda, junto con el San Juan Evangelista. De nuevo en la nave, hay un lienzo popular de la Virgen de los Dolores, del siglo XIX. De inmediato, encontramos el retablo del Crucificado, llamado de la Misericordia, frontero al de Ánimas. La talla del Cristo corresponde a las últimas décadas del siglo XVI. El retablo es otro ejemplar de estuco del círculo de Diego López Bueno, de hacia 1620-1650. Por último, sobre una sencilla repisa, una escultura del beato Francisco Palau y Quer, fundador de las Carmelitas Misioneras, firmado por  Garciana (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
      Se trata de la Iglesia del Convento de Nuestra Señora de Consolación, luego del Carmen, que se encuentra adosada al mismo por el flanco septentrional.
      Como la tipología tradicional de las iglesias conventuales, presenta una sola nave, crucero y capilla mayor. Fue abierta al culto en 1596.
     La nave espaciosa, se cubre con techumbre mudéjar en forma de artesa con cinco tirantas que apean sobre otros tantos pares de canes, situados en la solera. El sotocoro, ubicado a los pies del templo, presenta un artesonado de tres paños con decoración de casetones, puntos de sierra y elementos geométricos pintados a base de círculos y rectángulos.
     Al coro alto, provisto de gran ventana coral para iluminar el interior, se accede gracias a una escalera de caracol adosada al muro izquierdo. El antepecho del coro está labrado también en madera.
     El crucero sobresale al exterior. El tramo central se compone de cuatro arcos de medio punto que reciben la consabida bóveda semiesférica sobre pechinas. Ocho pilastras se unen en la clave de la media naranja y la subdividen en ocho cascos que se perforan alternativamente con vanos cuadrilobulares.
     Las alas del crucero ostentan bóvedas de cañón con lunetos, cuyos moldurados perfiles apean sobre sencillas ménsulas angulares. Este espacio se ilumina mediante dos vanos laterales con vidrieras polícromas.
     La capilla mayor, acaba en testero plano, se cubre con bóveda de cañón y lunetos festoneados de pinjantes; elemento ornamental que denuncia la estética de la segunda mitad del siglo XVIII.
     Exteriormente se observa un predominio de la línea recta en los perfiles y del planismo en las fachadas.
     El imafronte del templo se remata con un alero horizontal, sobre canecillos o modillones. Sobre el paramento encalado resalta la portada. Se compone de dos pilastras dórico-toscanas, una cornisa también sobre canecillos y un frontón curvo partido con moldurón central.
     Contiguo a la iglesia hay un cuerpo de edificio coronado por la espadaña, elemento propio de la arquitectura conventual.
     Esta espadaña consta de tres vanos de medio punto, separados por pilastras dórico-toscanas. El ático central con frontón triangular queda flanqueado por dos aletones, en cuyos extremos hay restos cerámicos de sendos remates. El frontón también posee en cada vertiente un remate de barro vidriado y en el vértice superior un pedestal con una cruz de cerrajería. Es digno de mención el ornato del basamento de la espadaña realizado a base de placas rectangulares en resalto (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Círculo recreativo y cultural
     En el conjunto monumental de Trigueros destaca el antiguo convento de Ntra. Sra. de Con­solación. Este antiguo cenobio de religiosos carmelitas calzados preside hoy una espaciosa plaza de la localidad, popularmente denominada del Carmen. Se compone de dos sectores: la iglesia y el convento, de propiedad eclesiástica y municipal, respectivamente.
     La antigua residencia conventual se dispone en torno a un claustro central. El patio consta de dos plantas superpuestas. El cuerpo bajo presenta dos flancos con cinco arcos de medio punto sobre pilares con impostas. Y los dos restantes tienen sólo cuatro. Todos los arcos están provis­tos de rosca y adorno trapezoidal en la clave. Los pilares lucen en el centro sendas pilastras adosadas. Sobre ellas discurre el entablamento. En 1994, el sector conventual fue adquirido por el Ayuntamiento, para destinarlo a usos culturales, y, bajo la dirección del arquitecto José Reyna González del Valle, ha llevado a cabo la restauración del claustro y la construcción de un auditorio en el patio, reproduciendo las formas de dicho claustro. Fue inaugurado, como Centro cívico-social y cultural, el 6 de diciembre de 1998 (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).

antigua Capilla de la Orden Calatrava

Capilla de la Hermandad del Rocío

Capilla de San José Obrero
     La pequeña capilla dedicada a San José Obrero, en el barrio de Triana, se levantó en 1975, por suscripción popular, inaugurándose en mayo de dicho año. Fueron sus maestros de obras Manuel Beltrán y Manuel Robles. Tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón apuntado sobre imposta. Preside la capilla la imagen de San José, escultura realizada en 1992 en Sevilla por Miguel Bejarano Moreno (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
 
antigua Fábrica de Harina
 El molino de harina de la calle Bojeo está situada en la extensión norte del pueblo de Trigueros, en Huelva. Se localiza muy cerca de las plaza de la Constitución y de España, donde se encuentran situados la iglesia y el ayuntamiento respectivamente. El acceso principal al conjunto se realiza desde la calle Bojeo, directamente a la sala de molinos. El acceso secundario a continuación, en el número 74 de la misma calle, a través de las dependencias de los antiguos hornos.
     La fábrica o molino de harina, como es comúnmente conocido, está compuesto por dos edificios, de factura tradicional, de dos alturas cada uno, que conforman parte más septentrional de la fachada Este de la calle Bojeo. El primer edificio es el edificio principal de la fábrica y contiene el molino de harina. Adosado a él, el segundo edificio contiene el horno tradicional de pan y la vivienda de los propietarios.
     El edificio principal es de planta rectangular con unas dimensiones aproximadas a 9 metros en su fachada, y 12 metros y medio de profundidad, y su estructura responde a la tipología arquitectónica de fábrica de pisos formada por dos plantas y un pequeño sótano, con cubierta plana. Está construida en estructura de hormigón y forjados de estructura metálica y bovedillas cerámicas curvas. Los cerramientos exteriores están construidos en muro de carga y las particiones interiores son de ladrillo revestido. El suelo del semisótano es de cemento y el de las plantas de piso de baldosa hidráulica decorada. La carpintería tanto exterior como interior de la fábrica es de madera.
     Al exterior, la fachada está revestida con mortero, pintada en color blanco y decorada con ladrillo visto de tono claro en huecos, cornisas, zócalo, separación entre forjados y remate de esquinas. La fachada se compone de dos niveles que se corresponde con la planta baja y la planta primera. El sótano se corresponde con un pequeño espacio interior donde se sitúan los engranajes de motor y no tiene repercusión en fachada.
     La composición de fachada es simétrica. La planta baja se separa de la primera por una cornisa sencilla y cada planta contiene tres huecos distribuidos uniformemente. Los huecos de planta baja están recercados con ladrillo visto mientras que los de planta primera decorados con molduras lisas revestidas. Todos los huecos de la fachada mantienen las mismas proporciones. El acceso se realiza por el hueco central de la planta baja, a través de una escalera de varios peldaños. El hueco sobre el acceso se corresponde con el balcón. El edificio se corona con el pretil de la azotea. Este pretil está dividido en cuatro partes iguales con pilones. Todos los vanos están decorados con relieves geométricos.
     La fábrica conserva íntegra toda la maquinaria original. En el semisótano: motor y sistema de tronco de poleas. En la planta baja: una máquina de molienda con dos molinos, sifones con cachuchos o cangilones, lavadora y plansichter. En la primera planta, cernedores planos, sasor, deschinadora y cepilladora. La fábrica podría contar con elementos auxiliares como noria rociadora, peso, recolectores de mangas, sasores y armarios para los útiles. En el rincón de planta baja, en un cajón de madera de grandes dimensiones se recoge primeramente el trigo. Junto al cajón, se encuentran dos elevadores rectangulares de madera dentro de los cuales están los cachuchos, cangilos de metal atornillados a una correa de lona que, en el mismo movimiento que las norias, son accionados para la distribución del cereal. De unos 15 centímetros de ancho, recogen el trigo del cajón y suben hasta la siguiente planta. Al lado de este conjunto se sitúa el complejo de la lavadora, con una pila cuadrada de 0,5 m de profundidad. A la máquina lavadora llegan dos conductos, uno para el trigo y otro para el agua. El espacio central lo ocupa la máquina de molienda, un molino doble, y lo recorren distintos sifones cuadrangulares de madera que suben con trigo en distintos estados. En la planta primera, a la derecha de la puerta, se localiza la cepilladora, el cernedor, la deschinadora y el armario de madera.
     El segundo edificio, el destinado a la vivienda de la familia y al horno de pan, conserva en planta baja, uno de los dos grupos de hornos originales. Construido en ladrillo refractario y decorado con azulejería de tonos amarillo, sobre él se aprecia la inscripción: "Hornos Turu, S.A. Tarrasa". Este grupo de horno cuenta con dos compuertas, luz y termostato.
     En la actualidad, esta fábrica es sede del Centro de Arte Harina de Costal, un espacio para el Arte Contemporáneo y la Arqueología Industrial, donde de manera original y auténtica, los espacios industriales se mezclan con la escultura, la pintura, la música y la gastronomía.
     El molino de harina y panadería de la calle Bojeo en Trigueros es de significativa importancia para el Patrimonio Cultural Andaluz por diversos valores.
     En primer lugar, por su valor histórico, como testimonio de la variedad morfológica y ecológica que caracterizó al cultivo del entorno, que da nombre al pueblo, el trigo; al igual que a otros medios de campiña andaluza, hasta finales del siglo XX.
      Un territorio de dehesa compartido con una amplia gama de especies agrícolas aprovechables como era el cereal.
     Por otro lado, por el valor arquitectónico de la tipología de fábrica de pisos, un ingenio de la industrialización que aprovecha por un lado el suelo situando sus pisos en altura y por otro, la gravedad para los procesos de producción.
     Por el valor de la ingeniería, de la maquinaria que contiene, íntegra y bien conservada, testimonio del proceso de transformación del cereal en harina desarrollado hasta la crisis del petróleo de 1973. Por su valor antropológico, depositario este edificio de numerosos relatos en el pueblo: el reparto del pan, los trabajadores, el papel de la mujer en la industria y la vida de los pueblo agrícolas, los salarios, el alimento, etc. Y finalmente, por su valor como espacio para el arte y la creación.
     El horno de pan de D. Benito El Panadero fue construido a principios del siglo XX. Molió harina durante pocos años. Un siglo después, el conjunto harinero es sede del Centro de Arte Harina de Otro Costal, estudio, vivienda y sala de exposición de las obras del pintor y escultor Juan Manuel Seisdedos.
(Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
    Tiene por fuera la apariencia de un caserón de pueblo pero basta cruzar el umbral para acceder a un mundo fabuloso. El impresionante molino que hay en el vestíbulo, excepcionalmente restaurado, es la seña de identidad del lugar. Harina de otro costal, nombre que introduce y juguetea, y que hace honor a ese glorioso pasado aún tan presente de la vieja fábrica harinera de Trigueros.
     Presentaciones literarias, intercambios culturales periódicos con Portugal y Cuba… Todo encuentra cabida en la antigua factoría, muestra inigualable de patrimonio industrial, convertida en punto de encuentro y convivencia, para hacer buenas migas en torno a un almuerzo o a una agradable velada teatral y musical a la luz de la luna de verano.
     En tiempos en los que el valor añadido es clave para el éxito de cualquier proyecto, Harina de otro costal tiene un factor que lo hace un poco más inigualable: adentrarse en el mundo creativo de uno de los más grandes artistas plásticos que ha tenido Huelva. Hace 25 años que la inspiración de Seisdedos vaga entre estos muros y es en su estudio de la primera planta donde plasma sus volúmenes en los lienzos. En la zona contigua a su refugio, de antiguos talleres formativos, se puede ver siempre parte de sus fondos, entre los que destacan esculturas de los primeros 70 que dan una dimensión mayor a su obra posterior, que redimensiona, a su vez, un espacio único, alimento del alma, para gozo de la cultura onubense. Es el milagro de la fuente del alimento eterno (Ayuntamiento de Trigueros).

Casa-Museo Cuadri-Vides
     Se trata de un bien fundamental del patrimonio histórico y cultural de Trigueros por su gran valor patrimonial y por el pasado histórico que atestigua y representa. Conserva en su interior, entro otros ornamentos, interesantes zócalos cerámicos de inspiración modernista, convirtiéndola en una de las joyas de la arquitectura civil de la provincia de Huelva. Sus bienes muebles, que se remontan a dos siglos atrás, a los que se le une la singular fachada, realizada íntegramente en ladrillo visto, única en la población y de un marcado estilo regionalista que recuerda, sin duda, a las obras del famoso arquitecto Aníbal González (Ayuntamiento de Trigueros).

Dolmen de Soto
     Uno de los principales monumentos arqueoló­gicos de la provincia, y uno de los más notables ejemplos del megalitismo europeo es el Dolmen de Soto. Se encuentra situado en el cabezo del Zancarrón, en la finca La Lobita, accesible desde la carretera N-431, entre los kilómetros 620-621, entre San Juan del Puerto y Niebla. Fue descu­bierto por Armando de Soto, propietario de la finca, en 1923. El túmulo tiene un diámetro de unos 75 metros y una anchura que oscila entre los 0,82 m. de la entrada y los 3,10 de la cáma­ra sepulcral. La galería está formada por piezas monolíticas de granito o arenisca, de entre 3,25 y 4,25 m. las piezas verticales, y de 1,25 a 3,10 m. las horizontales, con un grosor de entre 0,55 y 0,75 m. Obermaier sitúa el dolmen en el tercer milenio antes de Cristo, 3000-2500 a. C. Fue declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931 (Manuel Jesús Carrasco Terriza, Juan Miguel González Gómez, Alberto Oliver Carlos, Alfonso Pleguezuelo Hernández, y José María Sánchez Sánchez. Guía artística de Huelva y su provincia. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).
     El Dolmen de Soto pertenece al tipo denominado "de galería o largo corredor", y con sus 20,90 metros de longitud constituye el más largo de los dólmenes de Huelva. Su entrada se orienta hacia el Este y tiene sólo 1,45 metros de altura, aunque la altura interior va aumentando progresivamente. Su anchura varía desde los 0,82 metros de la antigua puerta a los 3,10 metros de la cámara; el suelo es perfectamente llano, excepto en el acceso, dónde presenta una ligera inclinación hacia el interior.
     Toda la estructura está cubierta por un túmulo artificial de 75 metros de diámetro. Dicho túmulo se levanta sobre unos terrenos llanos, por lo que resulta perfectamente reconocible.
     Tanto las paredes como la cubierta del dolmen están hechas de grandes ortostatos de granito, la mayoría, caliza dura, arenisca, pizarra, e incluso conglomerado fosilífero, con unas dimensiones que oscilan entre los 3,25 - 4,25 metros de longitud, y los 1,25 - 3,10 metros de anchura, y tienen un grosor aproximado de 0,55 metros.
     A los 4 metros de la entrada, el corredor se estrecha mediante dos ortostatos que hacen las veces de puerta de acceso a la cámara funeraria, que se localiza a 14 metros de la entrada; tiene más de 3 metros de anchura y casi 3,50 metros de altura. Detrás del mencionado estrechamiento, hay un bloque de 1,80 metros de altura que actúa como pilar de sustentación de una de las losas de la cubierta, probablemente rota en el momento de ser colocada.
     En el interior del dolmen, que no había sido violentado, Obermaier localizó ocho cadáveres, en cuclillas y apoyados en los ortostatos con grabados. El ajuar funerario, bastante escaso, se compone de objetos líticos como hachas pulimentadas y cuchillos de sílex, así como de vasijas de barro hechas a mano, un brazalete cónico de hueso, algunos fósiles marinos y varias cuentas de collar.
     Entre los años 2012 y 13 se realizaron intervenciones arqueológicas de apoyo a la conservación (LINARES, 2015) y estudios de las grafías por expertos de la Universidad de Alcalá de Henares.
     Las excavaciones en los espacios externos y el atrio han dado a conocer la existencia de estructuras de cronología Neolítica previas al dolmen. Se ha constatado la presencia de fosas de cimentación y bloques de piedra que podrían corresponderse con un círculo de 60 metros de diámetro compuesto por piedras de distintas materias primas y formas: bloques, menhires y estelas- menhires de grauvaca, calcarenitas y conglomerados ferruginosos de tamaños diversos, distribuidos equidistantemente. Al exterior de este círculo de piedras se ha registrado un conjunto de estructuras: cabañas, hogueras, estructuras votivas o rituales e hipogeo, que se deben relacionar con el conjunto de las prácticas sociales llevadas a cabo en el lugar.
     Arte Megalítico: Desde los trabajos de Obermaier se conoce el contenido gráfico del dolmen de Soto, pero no ha sido hasta una cronología más reciente cuando realmente ha sido objeto de un proceso de estudio especializado sobre su registro que ha culminado en el año 2014.
     Los trabajos de las últimas décadas realizados por Primitiva Bueno y Rodrigo de Balbín, han permitido una aproximación a la importancia del arte parietal contenido en la estructura del impresionante dolmen. Su particular lectura sobre la iconografía conservada en el dolmen de Soto les lleva a proponer que la totalidad de los ortostatos se hallaban originalmente decorados con pinturas y grabados, incluyendo una parte de los empleados en la cobertura del monumento. Todo este programa se conjugaría con la presencia de una estela con una representación antropomorfa que presidiría la entrada a la estructura megalítica -pieza de la que no hay referencias anteriores.
     La mayoría de los soportes de la galería megalítica están decorados, distinguiéndose dos tipos de ejecuciones técnicas: grabados y pinturas, que en muchos casos se combinan en el mismo soporte. Los grabados se realizaron mediante distintas técnicas: incisión, piqueteado y abrasión, con una gran diversidad de motivos, entre los que destacan las armas representadas (alabardas, cuchillos o puñales de mango, hachas) y las estelas antropomorfas. Entre los motivos representados señalaremos que hay líneas simples, "cazoletas" y otros signos de difícil interpretación, un ídolo, y figuras antropomorfas, alguna sedente, con presencia muy reiterada de elementos geométricos en ángulo, zig-zags, serpentiformes, cruciformes, bandas compartimentadas con círculos, armas líneas incisas o piqueteadas.
Las pinturas identificadas configuran una decoración policroma diversa, nunca antes documentada, compuestas por bases de imprimación blancas, pinturas rojas y negras. Por esto, el dolmen de Soto es uno de los monumentos megalíticos con un el mayor repertorio de figuras de la península Ibérica, y se convierte en el de mayor riqueza decorativa de Europa.
     A unos 250 metros del dolmen halló Obermaier los restos, muy destruidos, de un segundo dolmen, de los que aún pudo extraer algunos datos constructivos. Según este autor, el corredor tendría unos 8 metros de largo por 1,40 metros de anchura, y la cámara funeraria unos 6 metros de largo por 2,50 metros de anchura por término medio. También esta sepultura fue excavada por Armando Soto, quien localizó los restos óseos de entre 18 y 20 individuos, la mayoría de los cuales estarían en cuclillas y apoyados contra las paredes, como en el dolmen vecino, pero otros estaban en posición de decúbito supino y orientados verticalmente con respecto al eje del sepulcro colectivo. Los esqueletos estaban recubiertos por una capa de tierra dura mezclada con grandes guijarros.
     Del ajuar del dolmen, muy similar al vecino, se recuperaron sólo algunas piezas, entre las que se cuentan varias piezas líticas, una hoja de puñal de cobre, dos fragmentos de punzones de marfil,... y algunos fragmentos de cerámicas a mano.
     Destaca también un grabado de motivo atípico que apareció en uno de los ortostatos, que fue publicado por Obermaier.
     El carácter funerario de la zona del Zancarrón debía ser conocido desde antiguo, como prueba un acta capitular de Trigueros, con fecha del 8 de Enero de 1823, donde al referirse a una demarcación de tierras, se dice que en el Cabecillo del Zancarrón estaba enterrado Mohamad Ben Muza, a quien se le atribuía la creación de la primera obra algebraica, publicada en el siglo VIII.
     Su descubrimiento se debe al propietario de los terrenos, Armando de Soto, quien lo halló de forma accidental al abrir una zanja para la cimentación de una casa en 1823. Tras su descubrimiento, el Sr. Soto procedió a su excavación, y a ese momento se debe la pérdida de datos de gran importancia para su datación, y las primeras obras de restauración de la cubierta, que había sido parcialmente destruida en el transcurso de las obras.
     En 1824 Obermaier publica un libro en el que recoge todos los pormenores de la excavación y las características del dolmen. Desde entonces no se han vuelto a practicar excavaciones, aunque si se han realizado varios estudios sobre el sepulcro y sobre los grabados de su interior.
     En 1931 fue declarado Monumento Nacional, aunque las primeras actuaciones encaminadas a su conservación no llegarían hasta 1957, cuando la Dirección General de Bellas Artes realizó una primera actuación puntual en la entrada del dolmen.
     Posteriormente, en la década de 1940 es objeto de estudio por parte de C. Cerdán Márquez, cuyos trabajos se enriquecen con la colaboración de G. y V. Leisner. R. Cabrero, F. Piñón y P. Bueno cierran la lista de los investigadores que abordaron el análisis del dolmen onubense en la década de los 80 del siglo pasado. Entre 1981 y 1985, el arquitecto Ismael Guarnier y el arqueólogo Fernando Piñón redactaron un proyecto de excavación y restauración del que sólo llegaron a realizarse algunas de las obras propuestas como medidas de consolidación.
     En 1986 se procedió al levantamiento de un ortostato caído, y en 1987 la Junta de Andalucía adquirió los terrenos.
     Finalmente, en 1990 se realizó un proyecto de consolidación que dirigieron los arquitectos Guillermo Duclós Bautista y Juan Manuel Real Molina.
     Ya en el siglo XXI, hay que destacar una intervención arqueológica desarrollada en el año 2006, bajo la dirección de F. Nocete Calvo, cuya extensión abarcó un área de 2.500 metros cuadrados y cuyo objetivo incluía el perímetro del anillo. Se realizó un exhaustivo estudio de la secuencia estratigráfica. Finalmente, bajo la dirección de J.A. Linares se llevaron a cabo, durante los años 2012-2013, nuevas excavaciones arqueológicas y un nuevo estudio de las manifestaciones rupestres -grabados y pinturas- con analíticas de los pigmentos.
     El Dolmen de Soto, coetáneo de los grabados, fue fechado por Obermaier en el periodo Calcolítico, entre el 3.000 y el 2.500 a. C. Su datación es difícil de establecer por la escasez de su ajuar, posiblemente desaparecidos en el momento de su descubrimiento y excavados por el propietario de los terrenos.
     La construcción del domen es reflejo de una sociedad bien organizada política y económicamente, ya que hubo de existir una gran infraestructura para transportar los ortostatos desde puntos tan lejanos como Escacena, a 37 kilómetros, de donde se trajo el granito; Lucena, a 10 kilómetros, de donde se trajo la arenisca; o Niebla, a 6 kilómetros, de donde procede la caliza.
     El dolmen vecino, aunque coetáneo, debió construirse con anterioridad al denominado "de Soto", según dedujo Obermaier de sus menores dimensiones y de su mayor número de enterramientos. La aglomeración de esqueletos sería causante de la construcción del Dolmen de Soto, de dimensiones mucho mayores. La escasez de enterramientos en él podría relacionarse con el abandono definitivo del lugar como necrópolis (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Huelva, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Misericordia; Plaza del Carmen; antiguo Convento del Carmen; Círculo recreativo y cultural; antigua Capilla de la Orden de Calatrava; Capilla de la Hermandad del Rocío; Capilla de San José Obrero; antigua Fábrica de Harina; Casa- Museo Cuadri-Vides; y Dolmen de Soto) de la localidad de Trigueros (y III), en la provincia de Huelva. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia onubense.

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domingo, 16 de octubre de 2022

La Fábrica de Harina Manolo Benítez Vila, en Carrión de los Céspedes (Sevilla)

     Por Amor al Arte
, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Fábrica de Harina Manolo Benítez Villa, en Carrión de los Céspedes (Sevilla).       
     Hoy, 16 de octubre, es el Día Internacional del Pan, que se celebra de cada año con el objetivo de dedicar un día a uno de los alimentos más tradicionales en todo el mundo, así como para dar a conocer su valor nutricional e importancia en la dieta diaria de los seres humanos, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la Fábrica de Harina Manolo Benítez Vila, en Carrión de los Céspedes (Sevilla)
     Fabrica de Harina. La construcción presenta dos plantas en la que se distribuyen molinos y demás maquinaria destinada a la molturación del trigo y otros cereales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia del Pan;
     El pan que hoy conocemos y degustamos con tanto placer, se remonta a las más antiguas culturas que han habitado la Tierra. Desde tiempos antiguos, este exquisito alimento ha sido elaborado utilizando el trigo.
     Para su preparación, era muy común machacar los granos y que al mezclarse con agua formaban una pasta, que luego era usada para fabricar el pan. Con el paso de los años y el uso de nuevos inventos, se pudo procesar el trigo para la fabricación de este alimento en hornos.
     Los egipcios fueron los primeros en descubrir cómo se producía la levadura para darle un mejor sabor al pan y fue simplemente dejando que la masa se fermentara.
     Los griegos introdujeron el uso de la miel y nueces en su elaboración y los romanos innovaron nuevas técnicas a través de ingeniosos equipos como máquinas de amasar y es a partir de este imperio, donde nace de forma oficial, el primer colegio de panaderos.
     A partir de entonces, el pan ha ganado fama y aceptación en todas las sociedades del mundo. Hoy es una gran industria con mucha demanda, ya que puede adquirirse a muy bajo costo y con un alto valor nutritivo.
     A través de la historia el pan siempre ha sido un alimento que ha estado presente en la mesas de las familias alrededor del mundo. Un exquisito y nutritivo producto elaborado a base de trigo que tiene orígenes antiquísimos.
     Cada país tiene su propia manera y estilo de elaboración, sin embargo, en su preparación se utilizan algunos ingredientes básicos como la harina de trigo, la levadura, agua y sal que dan como resultado final un crujiente pan, del cual se desprende un exquisito aroma y que termina siendo una verdadera delicia para el paladar.
     Desde tiempos remotos el hombre ha tenido que buscar su propio sustento y para ello se valió de la caza y la pesca de animales, así como de la recolección de frutos que provenían directamente de la naturaleza.
     Sin embargo, a medida que fue avanzando y evolucionando pudo introducir a su dieta grandes inventos, uno de ellos, el exquisito y suculento pan, el cual ha servido para saciar el hambre, incluso en momentos difíciles que ha atravesado la humanidad como grandes catástrofes y guerras. 
   Hoy, afortunadamente este rico y popular alimento sigue tan vigente como ayer en las tradiciones culinarias de los pueblos, pero también es usado de manera simbólica para ciertos rituales religiosos en algunos países y junto al vino, está considerado como la máxima expresión de la eucaristía cristiana representada a través de la hostia.
     Por todo lo anteriormente dicho, no cabe ninguna duda de que el pan seguirá vigente dentro de la dieta del consumidor. Son millones de personas que en todo el planeta que sienten verdadera fascinación por este versátil alimento, que es una verdadera obra del arte culinario.
     Sí quieres celebrar un día tan especial, nuestra mejor propuesta es que te atrevas a elaborar tu propio pan, utilizando la técnica y los ingredientes que te permitan degustar de una alimento cien por ciento elaborado en casa y donde puedes hacer volar tu imaginación, además, a los peques y a la familia en general le puede resultar una actividad muy divertida, así como enriquecedora.
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