Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta Parlamento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parlamento. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de enero de 2024

Un paseo por la calle Don Fadrique

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Don Fadrique, de Sevilla, dando un paseo por ella
     Hoy, 13 de enero, es el aniversario del nacimiento (13 de enero de 1333) de Don Fadrique, Hijo natural de Alfonso XI, adelantado mayor y maestre de la Orden de Santiago, por lo que hoy es el mejor día para ExplicArte la calle Don Fadrique, de Sevilla, dando un paseo por ella.
      La calle Don Fadrique es, el Callejero de Sevilla, una vía que se encuentra en el Barrio Doctor Barraquer-Grupo Renfe-Policlínico, del Distrito Macarena, y va de la confluencia de la calle Resolana, con la calle Parlamento de Andalucía, a la avenida Sánchez Pizjuán
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Al ser el arranque de una de las calzadas que salían de Sevilla, durante siglos fue conocida por la denominación de la puerta de la que partía, la de la Macarena, o por los topónimos de los lugares que comunicaba, sin que predomine uno u otro: calzada o camino de Córdoba; de la Algaba; de San Lázaro, por el hospital de este nombre; de San Jerónimo, por el monasterio de dicha advocación: y en la segunda mitad del s. XIX, camino del Cementerio o camino Viejo del Cementerio, tras la construcción de éste. En 1859, al tramo que corría a lo largo de la fachada lateral del Hospital Central o de la Sangre se le denominó Don Fadrique, en memoria del maestre de Santiago, mandado matar por su hermanastro Pedro I (+ 1357). Según el plano del infante don Carlos (1827) se denominaba calzada de los Macarenos.
     Su origen se encuentra en la calzada que desde época romana llevaba hasta Córdoba (Sánchez Pizjuán), por lo que, dada la inmediatez a la puerta de la ciudad, iría surgiendo a lo largo de la misma una serie de edificaciones. Documentos del s. XVI aluden a corrales, y es posible que en dicha centuria surgiese ya el barrio que en la siguiente será conocido como el Barrezuelo, que se extendía a lo largo de Resolana. En esta misma centuria se levanta el Hospital de la Sangre o de las Cinco Llagas, cuya fachada lateral formará su acera derecha. A mediados del s. XVII aparecen configuradas ambas aceras, la de los impares aproximadamente hasta la altura de la actual Esperanza, a par­tir de la cual se suceden huertas, que no comenzarán a edificarse hasta los comienzos de la presente centuria. Por este lado desembocan Carranza, Esperanza, Juan de Astorga y Per Afán de Ribera. Posee un trazado ligeramente curvo, con una tendencia a ensancharse hasta la mitad aproximadamente, en que se invierte el proceso, para terminar con relativa estrechez. En su arranque, la acera de los pares está ocupada por uno de los frentes del jardín que precede al Hospital, en el cual, la calzada posee un entrante destinado a aparcamientos. La importante función de tránsito que siempre ha tenido, ha hecho que existan numerosas noticias sobre conservación de su pavimento desde el s. XVI. En el s. XIX se le dota de un arrecife con arbolado, que es sustituido por pavimento de adoquines en los años finales del mismo o primeros del siguiente; hasta la década de 1930 hay reiteradas noticias sobre pavimentación; en la actualidad está asfaltada. Las aceras son bastante anchas en algunos tramos, y cuenta con losetas de cemento: en los alcorques se han plantado ailantos. En 1890 se instaló la iluminación de gas, sustituida por la eléctrica en las primeras décadas del s. XX; hoy dispone de farolas de báculo. En la parte de los jardines hay varios quioscos (revistas, chucherías, calentitos) y paradas de autobuses, tanto urbanos, como para los pueblos de la zona norte; de éstas últimas ya existían algunas a comienzos de siglo.
     En la edificación destaca la ya citada fachada lateral del Hospital (Andueza), así como las diferencias existentes entre la parte antigua y la ampliación de este siglo. En aquélla, las representaciones gráficas de mediados del s. XVII muestran casas de una o dos plantas con crujía a la calle cubiertas a dos aguas y corrales traseros. Algunas de estas estructuras se han conservado hasta la actua1idad, otras han sido sustituidas por edificios de fines del pasado siglo y primeras décadas del actual, respetando las dos plantas. En este tramo, algunas están cerradas y abandonadas. En la prolongación destacan edificios construidos en las últimas décadas, con alturas de cinco plantas, para terminar con otras de dos plantas de la primera mitad del siglo. Aquí se encuentra el antiguo Hos­picio Municipal de San Fernando, hoy escuelas profesionales e instituto de bachillerato. Su función principal ha sido y sigue siendo la de tráfico, aunque la apertura de Doctor Fedriani ha restado importancia e intensidad al mismo, al canalizarse por ésta la mayor parte del tráfico de entrada y salida a la ciudad, si bien, Don Fadrique conserva las paradas de autobuses de los pueblos. También fue durante un siglo el camino del cementerio. Posee una cierta actividad comercial, ya que, hasta Juan de Astorga, prácticamente todos los bajos están ocupados por tiendas, bares y otros servicios. En 1903 se instaló un casino, hoy desaparecido [Antonio Collantes de Terán Sánchez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Don Fadrique, 15
. Casa del siglo XVIII, de tres plantas separadas por impostas. El balcón central está defendido por un guar­dapolvo de pizarra, con cartabones del mismo material.
Don Fadrique, 17. En este número se conserva una cancela interesante.
Don Fadrique, 23. Casa del siglo XVIII, de tres plantas. El balcón central moldurado y flanqueado por ventanas voladas [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
Conozcamos mejor la Biografía de Don Fadrique, personaje que le da nombre a la calle;
     Fadrique de Castilla, Señor de Haro. (Sevilla, 13 de enero de 1333 – 29 de mayo de 1358). Hijo natural de Alfonso XI, adelantado mayor y maestre de la Orden de Santiago.
     Fadrique era el cuarto hijo del rey de Castilla Alfonso XI y de su amante Leonor de Guzmán. Es más, Fadrique fue hermano gemelo de Enrique de Trastámara, el que inaugurara unos años después en la Corona de Castilla el comienzo de una nueva dinastía. De joven actuó Fadrique como adelantado de la frontera. Posteriormente estuvo al frente de importantes señoríos, así como de poderosas instituciones, pues fue señor de Haro a la vez que, algún tiempo después, maestre de la poderosa Orden Militar de Santiago. Fadrique se unió, desde los primeros años de su vida, tanto a su madre, Leonor de Guzmán, como a su hermano, Enrique. A raíz del acceso al trono de Pedro I, lo que aconteció en el año 1350, Fadrique decidió instalarse en tierras de la Orden de Santiago, en concreto en la región de Extremadura. Consta, por otra parte, que vio a su madre, Leonor de Guzmán, poco antes de que fuera víctima de un cruel asesinato. Han circulado rumores de que Fadrique acompañó a la infanta Blanca de Borbón en el viaje que ésta efectuó desde tierras francesas hasta la villa de Valladolid, donde se casó con el rey de Castilla Pedro I. En ese viaje Fadrique y Blanca habrían tenido, según se supone, relaciones amorosas. Ahora bien, esa información, justo es reconocerlo, no se sustenta en ninguna fuente auténtica.
     De todas formas, es evidente que Fadrique, una vez que se produjo una rebelión contra el rey Pedro I, se inclinó hacia Juan Alfonso de Alburquerque, el cual había terminado rompiendo sus relaciones con el monarca castellano. Es más, Fadrique levantó el plan de resistencia contra el rey Pedro I de Castilla a las villas y castillos de las tierras de la Orden de Santiago. Cuando los rebeldes se instalaron en Toro, adonde acudió el monarca Pedro I, Fadrique fue designado camarero mayor del Rey. No obstante, Pedro I, con gran habilidad, logró escapar de Toro, lo que causó un gran desconcierto a los nobles rebeldes. En el año 1354 los toledanos, que se levantaron a favor de Blanca de Borbón, llamaron a Fadrique para que los ayudara. Éste marchó a la ciudad del Tajo, donde, al parecer, se apoderó de los tesoros del judío Samuel Ha-Leví, colaborador en las tareas financieras del rey Pedro I. Todo parece indicar que fue aquélla la primera vez que Fadrique vio personalmente a la reina Blanca de Borbón. Poco después, Fadrique se vio obligado a abandonar Toledo, dirigiéndose a la vecina localidad de Talavera.
     Cuando su hermano Enrique de Trastámara se acercó a dicha villa, encontró en ella, según relatan las fuentes de la época, “al Maestre don Fadrique su hermano con muchas compañías que tenía”. Al año siguiente, 1355, Fadrique, junto con su hermano Enrique, se dirigió nuevamente a Toledo. Después de recibir a una comisión de caballeros toledanos, que les ofrecieron su más firme apoyo, ambos, Fadrique y Enrique, entraron en Toledo. Poco después entraban en dicha ciudad las tropas petristas. Pero a la postre los bastardos de Alfonso XI, convencidos de que habían perdido aquella batalla, “con la gran desesperación salieron á tomar el aventura que les viniese”, según afirma el cronista Pedro López de Ayala. En definitiva, hubieron de abandonar la ciudad del Tajo, encaminándose hacia la localidad de Toro. En septiembre de aquel año, 1355, las tropas de Pedro I pusieron cerco a Toro. Finalmente, a comienzos del año 1356, Fadrique, temeroso de las represalias que podía tomar contra ellos Pedro I, se reconcilió con su hermanastro, el rey de Castilla. No obstante, el monarca castellano, deseoso de eliminar a Fadrique, intentó asesinarlo, primero en Tordesillas, en el año 1356, y más tarde en Ágreda, en 1357.
     Fadrique, ignorante de los tendenciosos deseos de su hermanastro Pedro I, llegó a la ciudad de Sevilla a finales de mayo del año 1358. Hay indicios de que María de Padilla pretendió advertirle de los peligros que corría, aunque Fadrique no se dio cuenta. Este hecho lo señaló el cronista López de Ayala, al indicar que María de Padilla, al ver a Fadrique, “fizo tan triste cara, ca todos lo podrían entender, ca ella era dueña muy buena, é de buen seso, é non se pagaba de las cosas que el Rey facía, e pesábale mucho de la muerte que era ordenada de dar al Maestre”.
     Finalmente, el día 29 de mayo del año 1358, unos ballesteros de Pedro I dieron muerte sin piedad, en el alcázar de la ciudad de Sevilla, al hermanastro del Monarca. El ballestero mayor del rey Pedro I, Pedro López de Padilla, sujetó a Fadrique, para que los otros ballesteros, Juan Diente, Garcí Díaz de Albarracín, Rodrigo Pérez de Castro y Nuño Fernández de Roa acabaran con él a golpes de maza. Según la versión ofrecida por López de Ayala, uno de los ballesteros, llamado Nuño Fernández de Roa, “llegó al Maestre edióle un golpe de la maza en la cabeza, en guisa que cayó en tierra; é estonce llegaron los otros Ballesteros, e firiéronle todos”. Poco tiempo después, viendo que Fadrique aún no había fallecido, “sacó el Rey una broncha que tenía en la cinta, e diola á un mozo de su cámara, é fízole matar”. Pero lo más sorprendente, según la visión que ha transmitido el cronista Pedro López de Ayala, fue el hecho de que Pedro I se puso a comer tranquilamente ante el cuerpo sin vida de su hermanastro: “E desque esto fue fecho, aséntose el Rey á comer donde el Maestre yacía muerto en una quadra que dicen de los Azulejos, que es en el Alcázar”.
     Aparte del maestre de la Orden de Santiago, Pedro I ordenó matar en esas fechas a otros individuos que habían participado en la revuelta nobiliaria contra su causa. Sin duda, aquélla fue una terrorífica escena, en la que se han basado muchos historiadores para tildar a Pedro I de sádico o, de acuerdo con el apodo que se ha utilizado tradicionalmente, de cruel. Los restos mortales de Fadrique se encuentran depositados en la cripta de la capilla real de la catedral de Sevilla (Julio Valdeón Baruque, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Don Fadrique, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Don Fadrique, al detalle:
Edificio calle Don Fadrique, 15
Edificio calle Don Fadrique, 17
Edificio calle Don Fadrique, 23
antiguo Hospicio Municipal San Fernando

viernes, 28 de febrero de 2020

El Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas)


     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas), de Sevilla.
     Hoy, 28 de febrero, Día de Andalucía, así que hoy es el mejor día para Explicarte la sede del Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas), de Sevilla
     El Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas) [nº 53 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 69 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Andueza, 1; en el Barrio del Doctor Barraquer-Grupo Renfe-Policlínico, del Distrito Macarena.
     El primitivo hospital de la Sangre, o de las Cinco Llagas, fue fundado en 1500 por Dª Catalina de Ribera, en unas casas de la calle Santiago. En 1540, por decisión testamentaria de D. Fadrique Enríquez de Ribera, se procedió a celebrar un concurso entre arquitectos para la construcción de un nuevo edificio cerca de la Puerta de la Macarena. La obra se encargó a Martín de Gaínza, quien la inició seis años más tarde. A su muerte se designó a Hernán Ruiz para continuar la construcción, sucediendo a éste, en 1570, Benvenuto Tortello. Dos años después Asensio de Maeda figura como supervisor de las obras.
     El edificio sigue en planta la disposición habitual de las construcciones hospitalarias del momento, con dos largas naves que al cruzarse determinan cuatro patios, inscribiéndose el conjunto en un gran rectángulo. Interesante innovación es el situar la capilla exenta en uno de los patios y no en el centro de la cruz como era habitual. Las fachadas exteriores presen­ tan dos plantas, articuladas por pilastras y columnas de los órdenes toscano y jónico. En el piso bajo se distribuyen pequeñas ventanitas rematadas en frontón, mientras en el alto los vanos son amplios, flanqueados por balaustres y coronados por frontones con pináculos. En los cuatro ángulos del recinto se proyectaron otras tantas torres, pero sólo se construyeron las del flanco oeste, habiéndose levantado la del ángulo sureste durante la transformación del edificio en sede del Parlamento de Andalucía. El diseño de las fachadas se debe a Martín de Gaínza. La portada principal fue realizada por Miguel de Zumárraga en 1617. Está hecha en mármol blanco y presenta dos cuerpos, el bajo con columnas sobre pedestales, y el alto con balcón central y frontón curvo entre escudos. La iglesia fue diseñada por Hernán Ruiz en 1558, siendo una de las obras más destacadas de la arquitectura española del siglo XVI. Presenta planta rectangular de una sola nave, capillas con tribunas entre los contrafuertes y crucero, alojándose la sacristía tras el altar mayor. Bóvedas vaídas cubren los tres tramos de la nave y un cuarto de esfera la capilla mayor. Los soportes de las bóvedas son monumentales columnas jónicas suspendidas sobre capiteles-péndolas. Dos portadas se abren en los brazos de la cruz y otra, la principal, en el muro de los pies. En el exterior las fachadas presentan tres órdenes superpuestos de pilastras y un podio corrido. Las puertas del crucero tienen arcos de medio punto, flanqueados por colum­nas y rematados con hornacina central, entre jarrones. La portada de los pies presenta mayor desarrollo y un diseño más cuidado. En su primer cuerpo van cuatro columnas dóricas, que enmarcan un vano de medio punto y soportan un entablamento con triglifos. En las enjutas y sobre la clave del arco, se sitúan tres relieves de las virtudes teologales Fe, Esperanza y Caridad, ejecutados por Juan Bautista Vázquez en 1564. En el segundo cuerpo hay dos parejas de columnas, con hornacinas entre ellas, que soportan un frontón recto rematado en jarrones.
     El retablo mayor está compuesto por un banco, tres cuerpos, distribuidos en cinco calles, y un ático; fue diseñado por Asensio de Maeda en 1601 y ejecutado por Diego López Bueno. Su hornacina central la ocupa la escultura de la Virgen con el Niño fechable en el segundo tercio del siglo XVI, y el resto de los registros llevan pinturas realizadas por Alonso Vázquez. En el banco se sitúan los padres de la Iglesia y los Evangelistas, figurando en las calles, San Sebastián, San Roque, San Francisco, la Incredulidad de Santo Tomás, San Antonio de Padua, San Juan Bautista, San José y el Calvario. En el ático aparece un escudo con las Cinco Llagas y dos pinturas de virtudes.
     En la actualidad el templo sirve de Sala de Plenos del Parlamento de Andalucía, institución que ha ocupado el resto de las dependencias hospitalarias tras finalizarse en 2003 la rehabili­tación del conjunto. El proceso de las obras estuvo dirigido en su fase inicial por los arquitectos Alfonso Jiménez y Pedro Rodríguez, habiéndose encargado de la fase final los también arquitec­tos Francisco Torres y Ricardo Aroca (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo I. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
      El Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre fue fundado por doña Catalina de Ribera. Su primer establecimiento fueron unas casas propias situadas en la calle Santiago, obteniendo para ello, del Papa Alejandro VI, Bula fechada el 13 de mayo de 1500. Será el primer Marqués de Tarifa, quien de el impulso definitivo a la fundación hospitalaria. Tras su muerte, acaecida en 1539, dispuso que se realizara un nuevo hospital con mayor prestancia. Concretamente fue en el entonces arrabal de la Macarena donde se empezó a construir el que iba a ser uno de los edificios más significativos de la arquitectura española del siglo XVI. El Hospital fue dedicado a la curación de mujeres, denominándose de las Cinco Llagas.
     Para elegir la traza que debía seguirse en el nuevo inmueble, los patronos enviaron al arquitecto de la Iglesia y Obispado de Cádiz, Francisco Rodríguez Cumplido, a Toledo, Santiago y Lisboa, con el fin de estudiar y copiar las plantas de sus hospitales. A la vez que dicho maestro presentaba sus diseños, lo hacían los arquitectos Luis de Villafranca, Luis de Vega y Martín de Gainza. No lo suficientemente satisfechos con los proyectos presentados, llamaron también a otros ilustres maestros como Pedro Machuca, Hernán Ruiz el Joven y Gaspar de Vega, además de los sevillanos Diego Hernández, Benito de Mora y Juan Sánchez.
   Definitivamente fue Gainza quien ganó el concurso. Se comenzaron a abrir las zanjas el día 25 de marzo de 1546, colocándose la primera piedra el 12 de mayo. Bajo la dirección de Martín de Gainza, autor del proyecto, se ejecutaron las fachadas sur y oeste, ésta última hasta la altura de las cornisas, con algunas de las naves y patios situadas tras ellas, la torre del ángulo suroeste y el arranque de la torre noroeste. Estas labores fueron realizadas entre 1545 y 1556.
      El 17 de junio de 1558, es nombrado maestro mayor, Hernán Ruiz el Joven, quién permanecerá al frente de las obras hasta 1569. Se encarga entonces de completar el ala de poniente del hospital, sobre todo, en lo que se refiere a cubiertas, así como la culminación de la torre noroeste. Pero, sin lugar a dudas, su labor más significativa será la traza y ejecución de la iglesia, diseñada en 1558, debiéndose a él su disposición exenta.
     Entre 1569 y 1584, fue el hermano de Hernán Ruiz, Francisco Sánchez, el director de la obra, atribuyéndosele los sectores más septentrionales del inmueble.
     En 1590, se requirió a varios arquitectos a fin de tratar sobre el modo más conveniente de cubrir la iglesia, cuestión que fue resuelta acometiéndose su labor, si bien se adoptó el sistema abovedado en detrimento del artesonado en principio proyectado. Entre 1615 y 1617, se acometió la construcción de la portada principal del edificio, con las trazas dadas por Miguel de Zumárraga, así como las buhardillas y dependencias de la fachada principal.
      Ya en el siglo XIX, concretamente en 1808, el hospital fue ocupado por los militares. En 1837, tras la centralización de los hospitales, sirvió como almacén de obras de arte que iba aglutinando la Junta Municipal de Beneficencia, creada por R.O. de 13 de Octubre de 1836.
      Desde marzo de 1972, el inmueble pasó a depender de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla, iniciándose en octubre de 1982, el expediente de cesión gratuita a la Junta de Andalucía. Actualmente, la parte del edificio rehabilitada, es sede del Parlamento de Andalucía.
      El Hospital de las Cinco Llagas responde originalmente al estilo renacentista. En planta, sigue la disposición de los centros hospitalarios del momento, si bien mantiene una estrecha relación y dependencia respecto al Hospital Mayor de Milán. Pero quizás sea la iglesia, considerada como una de las obras maestras del manierismo español, la estructura que mayor innovación ofrece en el inmueble. Su particularidad reside en situarla el arquitecto exenta del resto del edificio.
     El antiguo Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre se encuentra situado extramuros de la ciudad, en el extremo norte, frente a la puerta y murallas de la Macarena. Forma parte de una gran manzana flanqueada por las calles Don Fabrique, San Juan de Ribera y la calle Parlamento al frente, esta última llamada anteriormente Andueza.
      Nos encontramos ante uno de los mayores hospitales construidos en el siglo XVI en Europa. Es un edificio que siguiendo las características del Renacimiento tiende a la horizontalidad formando, en origen, un cuadrado con simetría perfecta y con subdivisiones internas en torno a patios, dejando la iglesia en el patio central.
      El proyecto original del hospital planteaba la construcción de cuatro fachadas y sus respectivas torres en los ángulos. Sin embargo no pudo culminarse el edificio y sólo se terminaron las fachadas Oeste y del mediodía, y se remataron las torres Noroeste y Suroeste.
      Recientemente se ha concluido la torre Sureste y parte de la fachada de levante, además de colocarse en el atrio dos fuentes de mármol que con anterioridad se encontraban en los patios interiores. 
    El edificio presenta dos pisos en altura, articuladas las fachadas por medio de pilastras y columnas. En el piso bajo, sobre un plinto corrido, se alzan pilastras toscanas cajeadas, entre las que se abren pequeñas ventanas rematadas por frontones triangulares. En el cuerpo superior aparecen columnas jónicas, surgiendo entre ellas interesantísimos balcones flanqueados por balaustres de orden jónico, rematados en frontones triangulares coronados con acróteras. Estos balcones se pueden considerar como ventanas ya que el nivel del suelo en el interior, es más bajo, y no se corresponde al del exterior. Los distintos módulos culminan en gárgolas y sobre la portada principal se abren dos buhardillas con vano adintelado con orejetas, flanqueado por pilastras rematadas en ménsulas y un frontón curvo que contiene en su interior otro recto, quedando rotos ambos por una especie de ménsulas.
      Al exterior el edificio presenta una sola portada que se abre en la fachada Sur que da a la antigua calle Andueza hoy Parlamento. Construida en mármol blanco, ofrece dos cuerpos en altura. El primero se estructura en torno a un vano adintelado, flanqueado por columnas toscanas pareadas con fuste estriado, que apoyan sobre pedestales. Entre aquellas figura una hornacina y sobre el dintel una lápida con la una inscripción en latín, que traducida dice "Doña Catalina de Ribera, y don Fadrique Henríquez de Ribera, Marqués de Tarifa, Adelantado del Andalucía, con no menor gusto que piedad mandaron hacer este amplísimo Hospital para curar pobres, intitulado de las Cinco Llagas de JesuChristo; y los Reverendísimos Patronos y Administradores de su hacienda, para más perfecta memoria de tan grandes Príncipes, hicieron esta puerta en el año de 1617". Sobre una cornisa volada, se alza el segundo cuerpo, el cual presenta balcón abalaustrado con vano adintelado entre columnas jónicas, flanqueadas por pilastras rematadas en ménsulas y dos escudos laterales. Sirve de remate un frontón, en cuyo centro presenta volutas y el escudo de armas de la casa de los fundadores entre ángeles tenantes. Culmina la portada en una cruz de cerrajería.
     En cuanto a las torres, la del ángulo Suroeste ofrece tres cuerpos en altura. Los dos primeros similares al resto de la fachada, presentando el último un vano geminado de medio punto, en el que se aprecian motivos ornamentales de filiación serliana, flanqueado por balaustres y rematado por chapitel piramidal con aplique de azulejos polícromos recientemente renovados. En la torre Noroeste, la compartimentación es la misma con registros cuadrados y rectangulares a ambos lados del balcón. Aquí el chapitel aún presenta los azulejos polícromos originales. En ambas torres aparece una balaustrada en alto relieve, que parece demostrar que originalmente el hospital presentaba dicho elemento en sus fachadas. En la restauración efectuada en 1991, se incorporó de nuevo dicha balaustrada.
      El hospital fue concebido como un gran rectángulo con cuatro torres cuadradas en los ángulos, distinguiéndose en el conjunto dos partes esenciales: la crujía de fachada con sus patios anexos y las salas de enfermos que al cruzarse determinaban la presencia de seis patios, en uno de los cuales, en conexión con el patio abierto tras la galería de acceso, se incluyó la iglesia. Actualmente subsisten las salas de enfermos, rectangulares y muy alargadas, y los siguientes patios. Adosados a la crujía de fachada se localizan, en el ala oeste, dos patios, uno de planta rectangular y tres galerías (patio A) y un segundo de planta cuadrada (patio B). En el ala Este se ubican otros dos patios, uno cuadrado con fuente al centro (patio C) y otro con disposición rectangular y sólo tres galerías (patio D). Estos espacios abiertos poseen como elementos de soporte, columnas de mármol portugués que sostienen galerías de arcos de medio punto, en planta baja, y rebajados en la planta alta. Los arcos quedan enmarcados por alfices. Las cubiertas son de sencilla viguería de ladrillo por tabla. Tras la galería de acceso al hospital, se abre un espacio porticado que al incorporar la iglesia, adopta una planta irregular en la que se yuxtaponen dos rectángulos (patio E). En él, las galerías son de arcos de medio punto sobre columnas toscanas pareadas que en sus ángulos apoyan en ménsulas con elementos figurativos. Los arcos quedan enmarcados por alfices. Este mismo tipo de soporte se repite en el piso alto, como acceso a los salones principales del inmueble, siendo los arcos rebajados. Las cubiertas de estas galerías son de viguería con ladrillo por tabla. Como acceso a la segunda planta, se localiza en el lado Oeste de este patio, la escalera, la cual se cubre con un alfarje de madera ochavado.
     A izquierda y derecha de la iglesia, se localizan dos patios (patios F y G) con disposición cuadrada, si bien el segundo tan solo posee dos galerías. Al patio occidental se accede a través de una portada de ladrillo, con vano rebajado, sobre la que aparece un crucifijo y los escudos de los fundadores del edificio. En el ángulo Noroeste del edificio existe otro patio de planta cuadrada (patio H) y tras la iglesia, una vez cruzado el espacio de las dependencias de la biblioteca, se ubica el último patio conservado de planta rectangular (patio I). Estos patios presentan como soportes pilares de ladrillo, sobre los que voltean arcos de medio punto, tanto en planta alta como baja. Sus cubiertas, al igual que el resto de los patios son sencillas viguerías de ladrillo por tabla.
      Alrededor de los distintos patios del inmueble se distribuyen las distintas dependencias. Las correspondientes a las crujías de fachadas, tanto en el piso alto como bajo, presentan plantas cuadradas y rectangulares, habiendo sido habilitadas para oficinas administrativas y sedes de los distintos partidos políticos, careciendo estos espacios de interés artístico. Respecto a las salas de enfermos, éstas conservan su disposición original, a modo de grandes naves alargadas y rectangulares, con cubierta de viguería de ladrillo por tabla, que en los cruces determinan dos espacios cuadrados. Actualmente se usa como biblioteca y unida a ella se localizan los despachos administrativos del servicio bibliotecario que ofrece como cubrición bóveda de cañón con lunetos.
     En los cruces de las antiguas salas de enfermos existen dos interesantes bóvedas, la oriental con yeserías planas de tipo geométrico o cartones recortados, y la occidental sobre arcos escarzanos, de cantería y círculos concéntricos. Sobre estas naves se localizan tres espadañas. Calderón Quijano analiza la situada en la nave oriental, que denomina como Clínica de la Esperanza, la cual presenta un arco de medio punto que remata en frontón ondulado, en cuyo centro aparece un círculo, culminando en una veleta y cruz de hierro forjado. Conserva cuatro mechinales que inducen a pensar en la posible existencia de una celosía. Similar a esta espadaña es la de la nave occidental, aunque no remata en cruz y veleta. Existe otra que da al patio F, que el citado autor denomina como patio del Cardenal. Es de un solo cuerpo y ofrece una triple arquería de vanos de medio punto. Sobre ella, un frontón curvo ondulado, roto al centro, de donde emerge un piñón con la fecha en un círculo de "1912", probablemente la de una de sus restauraciones.
      Como ya se indicó, en el patio ubicado tras la galería de acceso al hospital, se ubica la iglesia, la cual rompe con la tradición constructiva hospitalaria, al disponerse exenta del resto del edificio. Su planta es de cruz latina, con una sola nave de dos tramos y pequeñas capillas laterales rectangulares. El crucero posee brazos poco desarrollados, siendo la capilla mayor de planta semicircular. La sacristía ubicada tras el altar mayor presenta planta rectangular. Entre la iglesia y la sacristía, se ubica una escalera de caracol que sirve de acceso a la azotea del edificio y comunica con la cripta. Respecto a los soportes del templo, aparte de sus propios muros, es importante señalar los capiteles-péndolas, sobre los que se asientan potentes columnas jónicas adosadas que sirven de soporte a los arcos fajones y formeros que sostienen las distintas bóvedas. En cuanto a las cubiertas interiores, presenta bóvedas vaídas en la nave y crucero, y bóveda de horno o cuarto de esfera en el presbiterio. La sacristía, por su parte, ofrece bóvedas de arista, con casetones y motivos geométricos.
     La iglesia presenta tres portadas: la principal y dos laterales, en el lado del Evangelio y la Epístola, respectivamente. La portada principal, situada a los pies de la iglesia, está concebida a modo de arco triunfal, con dos cuerpos y frontón triangular como remate. El cuerpo inferior es dórico, presentando arco de medio punto con ménsula en la clave, flanqueado por dobles columnas dóricas que se elevan sobre podium y sustentan un entablamento con triglifos. En las enjutas y clave del arco, se sitúan tres relieves con la representación de las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad, realizados en 1564 por Juan Bautista Vázquez el Viejo. El segundo cuerpo, ofrece hornacinas entre columnas jónicas pareadas, que flanquean un arco de medio punto con ménsula en la clave, sobre el que se sitúan los escudos de los patronos y la inscripción alusiva a Santo Tomás y al título del Hospital: "QVIA VIDISTI ME THOMA/ CREDIDISTI BEATI QVI NON/ VIDERUNT ET CREDIDERVNT". En las enjutas puede leerse la inscripción "AÑO 1567". Un entablamento abombado de filiación serliana da paso a un frontón triangular que culmina en acróteras en forma de jarrón. Destaca en la portada, el cuidado diseño, así como la ornamentación geométrica de los intercolumnios y jambas.
      Las portadas laterales, abiertas en el crucero, ofrecen un esquema similar a la principal aunque su diseño es más sencillo. Presentan arcos de medio punto con ménsula en la clave, flanqueado por columnas jónicas sobre pedestales, con hornacina central entre registros ovalados. Sobre el arco de ingreso presentan un friso decorativo con jarrones sobre las columnas y una hornacina avenerada como remate. En cuanto a las fachadas del templo hospitalario, hay que decir que la fachada de los pies presenta a ambos lados de la portada, dos módulos salientes articulados por pilastras dóricas, jónicas y corintias, entre las que se abren varias ventanas y óculos, ofreciendo el último cuerpo sillares almohadillados, y sobre la portada una ventana de iluminación a la iglesia. Las fachadas laterales ofrecen la misma articulación, rematando en ventanas termales palladianas. La fachada de la cabecera remata en una espadaña de piedra, con arco adovelado de medio punto, pilastras adosadas en las jambas y frontón recto como remate. En su interior existe una campana con la inscripción, no legible totalmente: "SOLANO ME FECIT. AÑO 1714". Remata la fachada de la iglesia en especie de pirámides rematadas en bolas.
     El retablo mayor está compuesto por un banco, tres cuerpos, distribuidos en cinco calles, y un ático; fue diseñado por Asencio de Maeda en 1691, y ejecutado por Diego López Bueno. Su hornacina central la ocupa la escultura de la Virgen con el Niño fechable en el segundo tercio del siglo XVI, y el resto de los registros llevan pinturas realizadas por Alonso Vázquez. En el banco se sitúan los padres de la Iglesia y los Evangelistas, figurando en las calles, San Sebastián, San Roque, San Francisco, la Incredulidad de Santo Tomás, San Antonio de Padua, San Juan Bautista, San José y el Calvario. En el ático aparece un escudo con las Cinco Llagas y dos pinturas de virtudes.
      En la actualidad el templo sirve de Sala de Plenos del Parlamento de Andalucía, institución que ha ocupado el resto de las dependencias hospitalarias tras finalizarse en 2003 la rehabilitación del conjunto. El proceso de las obras estuvo dirigido en su fase inicial por los arquitectos Alfonso Jiménez y Pedro Rodríguez, habiéndose encargado de la fase final los también arquitectos Francisco Torres y Ricardo Aroca
      Respecto a las cubiertas exteriores, todas son de tejas a dos aguas, exceptuando la de la iglesia que es de terraza. El inmueble cuenta con un atrio rectangular, que se desarrolla delante de la fachada principal recorrido en su perímetro y delimitado por rejas de hierro y pilares, en el que se ubican dos fuentes de mármol entre zonas ajardinadas.
      El cierre del hospital se produce en febrero de 1972 debido a su pésimo estado de conservación, aunque se siguen manteniendo algunos servicios sanitarios. El declive fue resultado natural del paso del tiempo y de los avatares históricos y políticos, que lo sumergen en una aguda crisis ya en el siglo XIX, continuada en el siglo XX, donde a pesar de desarrollarse en él los mejores años de la Medicina en Sevilla, la lucha por sus recursos y espacios dejan de lado la necesaria conservación.
     Diez años después de su desalojo, y sin haber sido ajeno a distintos expolios, se inician los pasos para la generosa cesión del edificio a las instituciones autonómicas por parte de la Diputación de Sevilla, su propietaria desde su desamortización en el s. XIX, y en el que realizó una importante asistencia benéfica. En 1986 se elaboran los primeros proyectos y un año más tarde se inician las obras, que concluyen en 1992. El 28 de febrero de ese año el Parlamento de Andalucía estrenó su sede. En esta primera fase se restauraron los patios de Farmacia, de San Carlos, del Recibimiento, del Alcohol y de Cobalto, situados tras la fachada principal. Fue adaptada la iglesia como salón de plenos y las salas de enfermería que la rodean como biblioteca, sala de usos múltiples y salas de comisiones. En total se recuperaron para el Parlamento de Andalucía 48.648 m2 de superficie.
      Durante la V legislatura se ejecutaron diversos trabajos para la rehabilitación de los patios del Cardenal, de la Fuente y de las Flores, que conformaban la superficie del antiguo hospital aún sin restaurar. La intervención arqueológica previa se reveló fundamental para conocer datos históricos y fases de construcción y dejó al descubierto unos interesantes hornos romanos datados hacia la mitad del siglo I d. C., así como elementos de la cultura islámica de gran interés.
     Las obras continuaron a lo largo de la VI legislatura con dos objetivos generales: la ampliación de la superficie del Parlamento de Andalucía y el traslado de la Cámara de Cuentas. Tras el salón de plenos se ubicó la sala de pasos perdidos, dispuesta como centro desde el que establecer las nuevas relaciones del conjunto. Se definieron también los accesos por el lado norte, adecuándolo al urbanismo de este sector de la ciudad.
     Después de tres años de intervenciones y la recuperación de 18.590 m2, la nueva superficie rehabilitada fue inaugurada por sus majestades los reyes el día 20 de febrero de 2003 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Enfrente del arco de la Macarena, al otro lado de la calle Resolana, en la esquina con Don Fadrique, hay un puesto de calentitos que alegra el aire de la mañana con su poderoso aroma. Desde esta acera, en la que tienen parada los autobuses, por lo que se encuentra muy frecuentada, se pasa a los jardines abiertos y muy franceses que anteceden a este gran edificio del hospital de las Cinco Llagas, ocupado en la actualidad por el Parlamento de Andalucía. El primer hospital de la Sangre, también llamado de las Cinco Llagas, por las de Cristo en la Cruz, tiene su origen en la fundación llevada a cabo en 1500 por doña Catalina de Ribera, esposa del adelantado Pedro Enríquez, en unas casas de su propiedad situadas en la calle Santiago. Poco después, en 1540, cumpliendo las directrices testamentarias de su hijo, el primer marqués de Tarifa, se convocó un concurso para la construcción del actual edificio, concurso que ganó el arquitecto Martín Gainza. Tras la muerte de éste, prosiguió la obra Hernán Ruiz II, al que seguiría en 1570, Benvenuto Tortello. El edificio, de grandes proporciones, tiene planta rectangular en la que se inscriben dos naves en cruz cuyos brazos dan lugar a cuatro patios, en uno de los cuales se sitúa la capilla. Al exterior muestra cuatro fachadas de cantería con dos cuerpos; el inferior, con ventanas diminutas con pequeños frontones, se organiza mediante pilastras toscanas sobre basamentos, mientras el superior lo hace con pilastras jónicas. Éste lleva además ventanas de buen tamaño, flanqueadas por pilastras igualmente jónicas, coronadas por frontones triangulares adornados con balaustres. Gárgolas de piedra asoman por la cornisa sobre la que apoya la balaustrada que oculta el tejado. En tres de las esquinas figuran sendas torres. Las del lado de poniente son originales. La de levante se ha levantado durante la adaptación del edificio para el Parlamento de Andalucía. La portada principal responde al proyecto de Miguel Zumárraga. Es de mármol blanco y se articula en dos cuerpos. El inferior consiste en un dintel flanqueado por dos pares de columnas toscanas estriadas sobre altos basamen­tos. Estas columnas sostienen el entablamento del que parte el cuerpo superior, una gran balconada entre escudos y coronada por un frontón con roleos que abrazan otro escudo. Her­nán Ruiz diseñó la capilla en 1558. Tiene tres portadas; la principal, a los pies, ofrece un vano de medio punto, en cuyas clave y enjutas aparecen los relieves de la Fe, la Esperanza y la Caridad, realizados en 1564 por Juan Bautista Vázquez. Dos parejas de columnas toscanas estriadas sobre basamentos soportan un entablamento con triglifos, sobre el que se alza un segundo cuerpo formado por una bocina de medio punto flanqueada por sendos pares de columnas jónicas que soportan un frontón triangular coronado con jarrones. El interior tiene una sola nave rectangular, con un amplio cru­cero y capilla mayor de planta circular cubierta con bóveda de horno, detrás de la cual se encuentra la sacristía. La nave, entre cuyos contrafuertes se sitúan capillas con tribunas, se divide en tres vanos, incluido el del crucero, con bóvedas vaídas que apean sobre columnas jónicas apoyadas en capiteles tipo péndola. Esta capilla es actualmente el salón de plenos del Parlamento (Rafael Arjona, Lola Walls. Guía Total, Sevilla. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2006).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas), de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Maqueta del Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas), en ExplicArte Sevilla.

Horario de apertura del Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas):
            Temporalmente no hay visitas.

Página web oficial del Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas): www.parlamentodeandalucia.es