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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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martes, 12 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba.
     Los trece lagares existentes en el pago de Zapateros a mediados del siglo XVIII constituyen el germen de la aldea aguilarense de este nombre; que en 1912, gracias a las gestiones del diputado a Cortes, Don José Fernández Jiménez, se constituye en municipio independiente y adopta el nombre de Moriles, que es el de unos pagos -Moriles Altos y Moriles Bajos- existentes en las proximidades de la aldea y famosos por la calidad de sus vinos. Moriles, cuna del vino.
     En este municipio joven que cumplió 100 años de vida en 2012, se encuentran los mejores vinos del mundo, incluidos en la Denominación de Origen Montilla-Moriles. Aquí se ve cultura, tradición, gastronomía… se disfruta en las propias bodegas del día a día que se da en las mismas.
     Localidad situada al sur de la provincia, a 5 kms de la N-331.
     Distancia a Córdoba: 65 km.
     Altitud: 375 m
     Extensión: 19’5 km2
     Habitantes: 3.701
     Gentilicio: morilense
     Mancomunidad: Campiña Sur
Área de Turismo. Ayuntamiento de Moriles 
     c/ García de Leaniz, 1 – 14510 Moriles · Córdoba
     608 51 64 95
     Estas tierras pertenecieron a la cora de Cabra en época islámica, pasando luego a la Casa de Aguilar. El origen de la actual población se halla en una antigua aldea establecida en el llamado Cortijo de Zapateros, a mediados del siglo XVIII. Se mantuvo vinculada a Aguilar hasta 1912 en que logra independizarse, cambiando entonces su nombre por el actual, en alusión a unos pagos así llamados que se hallaban en las proximidades de la mencionada aleda (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     
Iglesia de San Jerónimo.-
     La iglesia parroquial se construyó entre 1818 y 1875. Tenía una sola nave hasta la reforma de 2002, en que se añadieron las laterales. Se cubre con armadura de madera a dos aguas. La ca­becera aloja un retablo anónimo procedente de otro lugar, diseñado hacia 1630, aunque terminado en 1674, con la hornacina principal transformada en el XVIII y con el ático mutilado para adaptarlo al sitio. Se adorna con pinturas de diversa mano, que representan la Virgen del Rosario y las santas Justa y Rufina, los santos trinitarios Juan de Mata y Félix de Valois y, en el ático, San Jerónimo. Preside el conjunto la Virgen del Rosario, patrona del lugar, imagen de vestir barroca, muy retocada.
     En el frente del brazo izquierdo del crucero se ha realizado el camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen llegada en 1901 de un convento de Lucena. Delante está colocado Jesús del Huerto, puramente devocional. En el testero del brazo hay un retablo del siglo XVIII con la Virgen de los Dolores, atribuida a Pío Mollar, de 1933. En el frente del brazo derecho se hizo en 2000 la capilla de la Soledad, que guarda las imágenes del Crucificado, comprado en Madrid en 1995, y la Virgen de la Soledad, obra de Francisco Buiza en 1971. A los pies de la nave derecha está Jesús Preso, traído también de Lucena en 1901. El resto de las imágenes son devocionales (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
      La actual iglesia es de planta rectangular de una sola nave, el crucero lo ocupan dos pequeñas capillas una a cada lado y otra a los pies en el lado de la epístola que da acceso al campanario. En la cabecera se levanta la sacristía de planta rectangular. La nave se divide en cinco tramos y se cubre con techumbre de madera a dos aguas, mientras que las capillas son de cubrición plana.            
     En la fachada se abre la portada de gran sencillez, el vano con enmarque arquitectónico rematado por una cruz, hacia el lado derecho un panel de cerámica. La espadaña es de dos cuerpos, el inferior de dos vanos y el superior de uno, rematado por una cornisa mixtilínea.                
     Del 15 al 17 de Julio tiene lugar la Velada de la Virgen del Carmen, antes celebrada del 16 al 18 del mismo mes. Se llama también la Feria del Tomate, tuvo su origen en el barrio de la Obra Sindical del Hogar y se celebra en la Calle García de Leaniz. Hay bailes populares y competiciones deportivas además de juegos, como son las carreras de cintas y cucañas.                              
     La patrona es la Virgen del Rosario, celebra su festividad del 7 al 10 de octubre, se celebra con un desfile de gigantes y cabezudos. El día de la patrona se elige la Vendimiadora Mayor y damas de honor, por la tarde la patrona recorre las calles del pueblo. Se celebran igualmente competiciones deportivas y bailes regionales.
     La villa que hoy se conoce como Moriles, originariamente fue una pequeña aldea llamada Zapateros, perteneciente al término de Aguilar. En 1908, Don José Fernández Jiménez, diputado en Cortes por Montilla propuso convertir a este municipio en independiente, siendo aprobado el 30 de enero de 1912.  
     La actual iglesia se comenzó a edificar en 1818 y se concluyó en 1875, vino a sustituir a otra anterior, probablemente mudéjar en estado ruinoso.
     En 1954 la parroquia tuvo una de las reformas más importantes que consistió en la construcción del nuevo campanario, la obra la realizó el Maestro de Obras de Puente Genil Don Enrique Rivas Illanes, supuso un gasto de 5000, la operación fue gestionada por el Banco Español de Crédito de Lucena, esta provocó un pleito que duró hasta 1958 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la céntrica avenida de Andalucía se alza la parroquia de San Jerónimo templo neoclásico de nave única erigido en 1818 y reedificado en 1875.
     Posee un interesante retablo mayor del siglo XVII trasladado de otra población, que incorpora cuatro lienzos (Diputación Provincial de Córdoba).
 
Llanete de la Posada.-
     Hasta el padrón vecinal de 1865 nos aparece este típico rincón de Moriles con el nombre de Llano de Vistahermosa o Vistaalegre, al final de la actual calle Manuel López Aguilera.
     Al ser sitio estratégico, se construyó la primera posada en la aldea y sería para alojar tanto a huéspedes como a bestias. Llegaba hasta la calle Monturque, es decir, una posada de grandes dimensiones por lo que se hospedaría probablemente un número considerable de gente.
     Actualmente no queda resto alguno porque fue totalmente derruida.
     Posteriormente, este llano sirvió como lugar de encuentro donde los vecinos se reunían para conversar de sus quehaceres y las mocitas en las noches se dejaban galantear por los mozos del pueblo.
     Los morilenses llaman a la zona «el Llanete».  Sobre los 80 se hizo la placita que se puede observar en la actualidad, elevándose unos metros; y hace unos años, se hicieron algunas obras de accesibilidad y adecentamiento (Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza de la Fuente Vieja.-
     El origen de la vida de Moriles está en el agua, el agua que manaba de una fuente de la que aún quedan vestigios, aunque se encuentren ocultos bajo la construcción actual.
     Era tan importante la Fuente Vieja que provocó frecuentes litigios entre los señores de Aguilar y Lucena sobre la pertenencia de la misma a uno u otro señorío. De eso hace más de quinientos años, cuando se consideraba un punto estratégico como cruce de caminos y para el abastecimiento de personas y ganados. Todos la querían, además, por la bondad y riqueza de las tierras que la rodeaban.
     En los primeros años de la aldea de Zapateros ya existía el Llano de la Fuente, encrucijada de caminos.
     Fue durante mucho tiempo el único abastecimiento de agua para viajeros y habitantes de Zapateros y, más tarde, de Moriles. Aquí se estableció el lavadero público de la aldea, que los mayores aún recuerdan en pleno funcionamiento a mediados del siglo XX. También se construyó aquí el edificio del matadero municipal.
     La nueva fuente, renovada, recuerda a todos que Moriles nació del agua a la vida de la historia (Diputación Provincial de Córdoba).

Plaza de la Constitución.-
     Plaza de la Constitución: centro de la vida social del pueblo. Esta plaza ha cambiado de nombre según han ido pasando las diferentes etapas políticas y fue el lugar en el que se celebró la independencia de Moriles sobre Aguilar de la Frontera. Ha sido recinto ferial, palco de música y mercado municipal. Los morilenses la llaman comúnmente “El Paseo” (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo del Mosto.-
     Museo en el que se puede ver todo lo relativo a la producción de antaño: la vendimia, el prensado, la fermentación, el almacenamiento, el filtrado, etc. Cuenta con máquinas que se utilizaban antiguamente para la producción.
     Además, en el propio Museo pueden degustar y llevarse a casa gachas, arrope o magdalenas entre otros muchos postres que producen.
     c/ Veintiocho de Febrero, s/n
     14510, Moriles, Córdoba.
     957 53 77 83
     info@castillodemoriles.com (Diputación Provincial de Córdoba).

Lagar de San Clemente.-
     Museo en el que disfrutar del arte, tradiciones y costumbres de nuestros antepasados, una exposición permanente sobre el vino, la región, la cacería o el mundo del caballo entre otras temáticas.
     c/ Lucena, 25
     14510, Moriles, Córdoba.
     647 506 803
     lagarsanclementemoriles@gmail.com (Diputación Provincial de Córdoba).

Centro de la cultura del vino.-
     Centro temático del vino, parada obligada de la Ruta del Vino Montilla-Moriles, en mitad de la Ruta de Paula Contreras y en tierras de Moriles Altos, zona de calidad superior de la Denominación de Origen.
     Desde este centro se persigue poner en valor todo el patrimonio vitivinícola local y mostrar sus prácticas respecto a la obtención de estos caldos; todo esto a lo largo de las ocho áreas en que se divide el espacio.
     Visitas concertadas desde el Área de Turismo del Excmo. Ayuntamiento de Moriles
     Avenida de Andalucía, 42.
     14510, Moriles, Córdoba.
     608 516 495
     turismomoriles@gmail.com (Diputación Provincial de Córdoba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Jerónimo, Llanete de la Posada, Plaza de la Fuente Vieja, Plaza de la Constitución, Museo del Mosto, Lagar de San Clemente, y Centro de la cultura del vino) de la localidad de Moriles, en la provincia de Córdoba. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia cordobesa.

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viernes, 24 de enero de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Fuente de los Chorros, Museo del Vino, Museo El Molino, y Castillo) de la localidad de Ojén, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Fuente de los Chorros, Museo del Vino, Museo El Molino, y Castillo) de la localidad de Ojén, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Sierra de las Nieves
     Superficie: 86 km2
     Altitud: 335 m
     Latitud: 36º 34'  -  Longitud: -4º 51'
     Distancia a Málaga capital: 55,3 km
Datos demográficos
     Población: 4.682
     Gentilicio: Ojenetos
Ayuntamiento
     c/ Camino de Marbella, 3, 29610
     952881003 - 952881216     www.ojen.es
     ¿Por qué elegir entre playa, montaña o festival cuando puedes hacerlo todo? Ojén es un municipio de origen morisco situado entre el mar y la Sierra de las Nieves, y a menos de 10 km de las playas de Marbella. Además, Ojén celebra cada año uno de los festivales referentes a nivel nacional de música independiente, el Ojeando. La belleza de los parajes naturales de sus alrededores, su vida cultural y la cercanía con Marbella te permitirá combinar el descanso con actividades de turismo activo, el ocio nocturno y la práctica del golf.
     En Ojén no puedes perderte sus monumentos: 
     Los amantes de la historia y la arquitectura disfrutarán de los enclaves históricos, monumentos de valor patrimonial y un trazado de clara reminiscencia morisca que encontrarán en su paso por Ojén. El primer monumento que destaca al llegar a este municipio es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, que guarda la imagen de San Dionisio Areopagita, construida sobre una antigua mezquita en el siglo XVI. De su construcción original se conserva aún su alminar que hace hoy la función de torre-campanario.
     El agua es uno de los símbolos de Ojén, y paseando por el centro del pueblo te encontrarás con la Fuente de los Chorros. De los cinco caños de esta fuente mana agua desde hace más de un siglo, concretamente desde 1905.
     Para conocer un poco más sobre la producción y la tradición de algunos de sus productos más destacados, te recomendamos visitar el Museo del Molino de Aceite, que exhibe maquinarias originales usadas para la molienda de la aceituna y exposiciones artísticas; y el Museo del Vino, ubicado en una antigua destilería de aguardiente.
     Por último, te recomendamos visitar las Cuevas de Ojén. Estos monumentos naturales de origen kárstico han estado vinculados a la vida del pueblo desde hace siglos. Aunque en un principio se utilizaban como espacios de refugio para animales y personas, hoy día son parte de un jardín en el que se celebran a menudo actos, conciertos y eventos (Diputación Provincial de Málaga).
      Uno de los pueblos mejor conservados de Málaga, ofrece distintos atractivos para su visita: las vistas panorámicas, la iglesia parroquial de reminiscencias moriscas y sus aguas. Cuenta con vestigios del Neolítico, aparecidos en las numerosas cuevas de su término, así como restos de un importante castillo de origen musulmán, cuya construcción se inició durante el período califal y finalizó bajo el nazarí. En esta época, era una alquería perteneciente a la Tierra de Marbella, que se rindió a las tropas cristianas en 1485, manteniéndose como un importante núcleo de población mudéjar, repoblado después con moriscos que participaron activamente en la revuelta de 1568; como reacción Ojén quedó desolado hasta la llegada de D. Fernando de Solís, que había tomado posesión del castillo y lo reconstruyó. Declarado BIC, su estado actual es bastante deficiente, aunque su perímetro se conserva prácticamente íntegro. Además, Ojén fue conocida desde 1840 por su aguardiente, realizado en una destilería que instaló Pedro Morales, que utilizaba exclusivamente hierbas aromáticas y las uvas de la localidad, aunque ya no se elabora debido a que el último descendiente se llevó a la tumba la fórmula que lo hiciera famoso en toda España. La explotación de los ricos yacimientos de hierro, llevó al establecimiento, hacia 1826, de las ferrerías de la Concepción y El Ángel, explotadas por la burguesía industrial malagueña, especialmente los Heredia.
     A pocos kilómetros, y culminando una de las alturas de la Sierra Blanca, que separa Ojén de la cercana Marbella, se encuentra Juanar, refugio de caza que fue utilizado por el General De Gaulle para escribir sus memorias. A 2 km. del hotel, se puede gozar de una de las vistas panorámicas más bellas de la costa, desde Gibraltar a Ceuta.
     También su término forma parte del conjunto de la «Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves y su entorno», declarado por la UNESCO, en 1995 (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Un bonito pueblo serrano encaramado en una ladera de la Sierra Blanca desde la que se domina Marbella y una enorme porción de la costa. Ojén es islámico, su nombre viene de Hoxem, que significa lugar áspero, por el nombre de la fortaleza que mandó cons­truir el caudillo Ornar ben Hafsún. Aquí se fabricaba el famoso aguardiente de Ojén, cuya receta se llevó a la tumba el hijo de su creador, motivo por el que tuvo que dejar de elaborarse. En la antigua fábrica se ha instalado recientemente un Museo del Vino que reúne muestras de todos los que se producen en Málaga. El caserío es muy hermoso. Enfrente del museo está el cementerio y abajo, en la única plazoleta llana de la localidad, se encuentra la iglesia parroquial, templo con ele­mentos moriscos y un notable artesonado (Rafael Arjona. Guía Total, Málaga. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005)
     El blanco caserío de esta pequeña localidad trepa graciosamente por una ladera de la Sierra Blanca, desde la que se domina la ciudad de Marbella y el Mediterráneo.
Historia y visita
     Fundada a principios de la invasión árabe, la población conserva la traza de su arquitectura, con calles empinadas, casitas blancas y azoteas. Poseyó un castillo, del que queda un torreón, por cuya posesión se enfrentaron los emires cordobeses y el cau­dillo del cercano Bobastro Ornar ben Hafsún. Tras la conquista fue repoblada por castellanos. La iglesia parroquial tiene elementos moriscos y un buen artesonado.
Gastronomía
     Durante mucho tiempo, el famoso aguar­diente de Ojén fue la principal aportación de la localidad. Desgraciadamente, tras la muerte del hijo del creador, tuvo que dejar de fabricarse pues se llevó a la tumba el secreto de su fórmula. Distintos intentos posteriores han terminado en fracaso.
     Platos tradicionales son los chicharrones con arroz, el bolo de hinojo (cocido de patatas con carne), el gazpacho de uvas y, de postre, el potaje de castañas.
Fiestas
     Entre el 8 y. el 12 de octubre tienen lugar los festejos en honor del patrono, San Dio­nisio Aeropagita, durante los que se celebra un festival de cante flamenco y competiciones deportivas y culturales, y se bailan verdiales (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación
     Erigida en 1505 y confirmados sus privilegios en 1510, la parroquia fue quemada en la rebelión de los moriscos, reconstruyéndose en el obispado de D. Francisco Blanco de Salcedo.
     Cubre su única nave con armadura de madera con tirantes de lazo y el presbiterio, cuadrado, con bóveda semiesférica sobre pechinas. En el exterior, dominado por la pequeña torre, su fachada, de sillares de piedra bien cortados, presenta sobre la imposta un escudo del obispo Fray Manuel de Santo Tomás, bajo cuyo episcopado (1714-17) se realizaron reformas en el presbiterio y capillas laterales.
     El presbiterio lo preside un cuadro de S. Dionisio Aeropagita, patrón de la localidad, y un cuadro de la Encarnación, advocación del templo (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Iglesia de una sola nave rectangular cubierta por artesonado de madera y cúpula semiesférica, con dos capillas laterales cubiertas por cúpulas semiesféricas.
     Portada de placas de piedra caliza del lugar, imitando sillería.
     Ha sido muy reformada a lo largo de los años (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Ubicada sobre una antigua mezquita, data de 1505 con posteriores reconstrucciones.
     Su fachada realizada en sillares de piedra y abierta con un arco de medio punto, se corona con un tejado apuntado y una cruz de hierro forjado. En el interior posee una sola nave con capillas abiertas y cubiertas con artesonado mudéjar (Diputación Provincial de Málaga).

Fuente de los Chorros
     En el centro del pueblo se encuentra situada esta típica fuente andaluza de cinco caños.
     Construida en 1905, en el emplazamiento de otra datada a inicios del siglo diecinueve. Antiguamente era el abastecimiento de agua para la gente del pueblo. Hoy día, su sonido sigue llenando la plaza de alegría (Diputación Provincial de Málaga).

Museo del Vino
     Se trata de la antigua destilería de aguardiente que tanta fama dio al pueblo a finales del siglo diecinueve y principios del veinte. Desde aquella destilería, el edificio ha servido de sede del sindicato de trabajadores CNT, de cine, discoteca, y finalmente museo (Diputación Provincial de Málaga).

Museo El Molino

     Este edificio ilustra la historia del aguardiente de Ojén, que empezó a producirse en el municipio en la segunda década del siglo XIX y obtuvo a mediados de ese siglo fama internacional, llegando a popularizar el nombre "ojén" como sinónimo de aguardiente en el extranjero.
     El Museo El Molino de Ojén es un peculiar edificio situado al final de la calle Charcas, en el que las primeras obras de habilitación y adecuación las realizó el Ayuntamiento, incluyendo la reparación parcial del propio molino que se encuentra en su interior, y se culminó con el Plan de Dinamización Turística de la Sierra de las Nieves, para su uso museístico y como punto de información turística.
     Su estructura exterior es similar a la de un cortijo que, tras pasar la reja de entrada, tiene un patio en el que antiguamente se almacenaban aceitunas e, incluso, material para la elaboración del famoso aguardiente de Ojén.
     En la entrada encontramos el punto de información turística que, a su vez, da acceso a la sala del molino. En esta sala hay un enorme molino que funciona mediante agua, pudiéndose observar tras el mismo y en los bajos del edificio, la turbina de agua que lo pone en funcionamiento. No obstante, está dotado de pantallas de plasma y de toda la megafonía necesaria para mostrar su funcionamiento además de la riqueza del municipio y la variedad de la propia Sierra de las Nieves.
     En él también podemos ver un antiguo alambique de aguardiente (del famoso aguardiente de Ojén) totalmente restaurado. Tanto en la sala posterior al molino como en la que está en la planta de arriba se podrán contemplar distintos paneles ilustrativos de la Sierra de las Nieves.
     Esporádicamente este pequeño museo se utiliza como sala de exposiciones, básicamente de fotografías (Diputación Provincial de Málaga).

Castillo
          El Castillo de Ojén, conocido también como Castillo de Solís, toma este nombre de Fernando de Solís que fue el encargado de reconstruirlo tras la conquista cristiana. Se encuentra ubicado en un cerro amesetado que domina la villa, a unos 355 metros sobre el nivel del mar. 
     Presenta dos caras inexpugnables verticales de unos 40 metros aproximadamente en sus lados meridional y occidental. 
     Cierra un amplio espacio mediante dos considerables lienzos dispuestos en sus caras Norte y Este que eran los frentes más desprotegidos, que se adaptan a los desniveles del terreno. La superficie total ocupada por el castillo se estima en 3.343 metros cuadrados. Domina uno de los caminos de comunicaciones desde la costa hacia el interior, el acceso a Ronda y Antequera, así como contacto visual con la costa, características que le otorgan unas buenas condiciones de control del territorio. 
     Su fundación debió generar el primer asentamiento que se identifica hoy con el casco antiguo. Tradicionalmente se data con una cronología que abarca desde el siglo IX al XV. 
     Su estado de conservación es bastante deficiente, al hallarse los restos muy deteriorados y cubiertos de vegetación. Está en terrenos de propiedad privada, aprovechados para el cultivo hortofrutícola, lo que también ha provocado su alteración. 
     En 1994 se llevó a cabo una intervención arqueológica. Tras ella se pudo apreciar que el recinto posee una morfología pentagonal, adaptándose a la topografía del terreno. Los muros de su perímetro fueron aprovechados para la delimitación de la finca actual. El resto emergente más evidente es una torre, situada en su ángulo Noroeste. Se trata de una torre cilíndrica de tendencia troncocónica, de 3,70 metros de alzado por 3 metros de diámetro situada sobre el borde del acantilado, realizada a base de mampuestos irregulares trabados con argamasa y enlucida tanto en el exterior como en el interior. 
     Se aprecia la existencia de una estancia interior toscamente abovedada y restos de aspilleras orientadas al Norte y al Oeste. 
     Se mantienen en pie algunos muros, sobre todo los que se asientan sobre terreno llano, que cuentan con una buena cimentación y un grosor que en algunos casos se aproximan a 1,80 metros. En el Norte se conserva un paño de muralla realizado en mampostería, que tiene en su ángulo una torre troncocónica con estancia interna, desde donde se dominan los flancos Norte y Oeste por medio de saeteras orientadas en esa dirección. 
     Los torreones y murallas que bordean la pequeña meseta y sobre el curso del arroyo se han desprendido, apreciándose únicamente las primeras hiladas. 
     Los lienzos que se disponen al Este son los más importantes del recinto, algunos cuentan con una altura superior a 4 metros. y están fabricados en mampostería muy regular trabada con mortero de buena mezcla. La entrada principal debió situarse en esta zona, pero no quedan restos de ella.
     En cuanto a la ordenación interna se advierte aún los arranques de pequeños muros que pertenecían a las estructuras que conformaban los habitáculos. 
     El interior de la fortaleza fue roturado para aprovechamiento agrícola, destruyendo las dependencias exteriores. 
     Los materiales arqueológicos documentados durante la intervención indican el inicio de la actividad durante el siglo XVI, siendo posible la existencia de alguna estructura en tiempos inmediatamente anteriores a la conquista cristiana de la zona, en 1485. Los arqueólogos interpretan estos restos como parte de una alquería fortificada de época nazarí, respondiendo su fundación a la intensa explotación agraria de la zona durante esa etapa o vinculada también a las explotaciones mineras existentes en la zona y en activo hasta hace relativamente poco tiempo. 
     Esta fortificación jugaba un triple papel, como elemento defensivo, económico y social. Su función principal era ejercer el control sobre la población autóctona, así como de las rutas de acceso hacia el interior. 
     En diciembre de 1569, reinado de Felipe II, se produjo la rebelión de los moriscos de Ojén. El Castillo de esta localidad jugó un importante papel durante esta rebelión. 
     En 1570 finaliza la guerra y Ojén permaneció totalmente desolado, hasta la llegada de Don Fernando de Solís, que reconstruyó el castillo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, Fuente de los Chorros, Museo del Vino, Museo El Molino, y Castillo) de la localidad de Ojén, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 7 de diciembre de 2024

Los principales monumentos (Jardín Botánico La Concepción, Museo de Arte Flamenco, Museo del Vino, Museo de Vidrio y Cristal, Museo Automovilístico, Colección del Museo Ruso San Petersburgo, y Centre Pompidou) de la localidad de Málaga (y XI), en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Jardín Botánico La Concepción, Museo de Arte Flamenco, Museo del Vino, Museo de Vidrio y Cristal, Museo Automovilístico, Colección del Museo Ruso San Petersburgo, y Centre Pompidou) de la localidad de Málaga (y XI), en la provincia de Málaga.


Jardín Botánico La Concepción

     Perteneció, desde 1850, a los Marqueses de Casa Loring, Jorge Loring Oyarzábal y Amalia Heredia, hija de Manuel Agustín Heredia, y ofrece su jardín, de exótica vegetación, un interesante recorrido donde destaca el efecto sorpresa. Reco­rrerlo percibiendo la bondad del clima, la sombra benéfica de sus elevados árboles, el color que transforma el espacio, los diferentes aromas, el rumor de las fuentes estratégicamente colocadas, el crujir de las hojas al pisarlas y las plantas que se renuevan cada día, es ver crecer la vida.
     Este jardín responde al interés de su propietaria por el progreso científico, plasmado en ejemplares únicos de flora tropical traídos por las navieras de Heredia desde los cinco continentes, que se aclimataron excelentemente gracias al clima de la zona y a la especial situación de la finca. Desde la entrada, con grandes macizos de bouganvillas, una amplia avenida abierta en una densa vegetación a base de plátanos de sombra y arbustos de hojas lustrosas conduce a una glorieta con un riachuelo, cuyas riberas están pobladas de plantas exóticas, destacando la «monstera deliciosa», de recortadas hojas.
     Junto a la vivienda, de sobrias líneas clásicas, aunque ecléctica, se levanta una hermosa pérgola sobre columnas de fundición, salidas de los Hornos de Heredia que recrea un ambiente de inspiración romántica, descolgando espléndidas glicinias, y delante de la fachada principal un pequeño estanque, poblado de nenúfares rojos y amarillos, con un tritón niño sosteniendo el pez surtidor, está rodeado de interesantes ejemplares vegetales, entre ellos tres estupendas cycas y un gran drago de Canarias.
     Un sendero bordeado por bouganvillas y rosas conduce al cenador, pequeño templete circular con cupulín de vistoso trasdós cerámico, desde donde se dispone de una magnífica vista sobre la ciudad. Este templete regionalista, se construyó por los nuevos propietarios de la finca, los Echevarría-Echevarrieta entre 1911 y 1926. A ellos también se debe la Fuente de la Ninfa, con escultura de Paco Durrio, que centra otro de los estanques.
     Pero además este jardín contó con un valor añadido. Los marqueses de Casa-Loring reunie­ron una importante colección arqueológica, bautizada con el nombre de Museo Loringiano, que arranca de 1851, cuando se encontraron en los tejares de la ciudad dos planchas de bronce de finales del siglo I d.C. conteniendo parte del articulado del Código Legislativo del Municipio Flavio Malacitano, la llamada «Lex Flavia Malacitana» que, adquirida por los propietarios, ofrecieron su estudio a Rodríguez de Berlanga, miembro ordinario del Instituto Imperial Ar­queológico Germano, quien reconoció la trascendencia histórica del texto jurídico, dándolo a conocer al mundo científico.
     Impresionados por la importancia del hallazgo los Marqueses iniciaron una colección arqueológica reuniendo las piezas de interés que se hallasen en Málaga y otras zonas andaluzas. En 1859 se construyó un pequeño templo dórico, obra del arquitecto alemán Shark, para albergar el mosaico de los Trabajos de Hércules extraído en Cártama, que condicionó el tamaño de este templo, mostrándose pequeñas piezas en los expositores. Otra obra importante fue la «Urania de Churriana», escultura romana de mármol blanco (67 x 46 x 42), datable entre los siglos II-I antes de Cristo. La colección se enriqueció con la incorporación de otros bronces romanos con códigos municipales, además de importantes esculturas, relieves, útiles y mosaicos, adquiriendo asimismo otras colecciones, realizando Rodríguez de Berlanga un magnífico Catálogo publicado en 1903.
     Después de la muerte de los marqueses las piezas se dispersaron. Las de más valor se depositaron en instituciones culturales de carácter público, otras se encuentran en colecciones particulares de todo el Estado, y sólo algunas grandes esculturas permanecen «in situ» diseminadas por los jardines de la Hacienda.
     Cuenta con declaración de Jardín Histórico desde 1943 (Rosario Camacho Martínez, Isidoro Coloma. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo I. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El Parque de la Concepción se encuentra situado entre la carretera de acceso a Málaga desde el norte por el Puerto de las Pedrizas, y el río Guadalmedina que a esa altura discurre transformado en el Pantano del Agujero y la Presa del Limonero.
     La zona del Jardín Histórico se encuentra rodeada de zonas de huertas y de montaña baja, presentando un trazado irregular formado a base de isletas que conforman un intrincado laberinto, que desde el punto de vista de la estética pintoresca pretende reproducir a la propia naturaleza.
     La soberbia finca fue construida hacia mediados del siglo XIX a expensas de los marqueses de Loring, quienes hicieron traer de África numerosos ejemplares de plantas exóticas para poblar los jardines. Estos jardines producen la sensación de que su trazado no obedeció a un plan preconcebido, sino más bien a exigencias impuestas por los desniveles del terreno, que fueron inteligentemente aprovechados para formar, a base de un frondoso y accidentado bosque, el más acertado conjunto de hermosas alamedas, serpenteantes senderos, estanques, cascadas, puentecillos rústicos, grutas, praderas, invernaderos, glorietas, pérgolas, túneles y todo cuanto la fantasía y el arte al servicio de la naturaleza han podido crear.
     El jardín, de estilo romántico, consta de un entramado de caminos sinuosos. Sobre una amplia plataforma situada en la parte superior del jardín de la Hacienda de la Concepción, al que se accede por una amplia alameda cubierta de árboles, se alza el hermoso palacete, vivienda de sus propietarios. Se trata de un típico ejemplar de la época romántica, con líneas neoclásicas y diseño armoniosos y bien proporcionado. Es un palacete de estilo neoclásico realizado por encargo de los primeros marqueses de Loring. La casa palacio aparece tras una deliciosa fuente, destacando el elegante frontón de la fachada, que le da un aire de palacio colonial hispano americano. Junto a ella hay una pérgola de hierro de grandes dimensiones, cubierta de glicinas, a modo de cenador.
     Forma una planta de H con dos fuentes que se orientan hacia el Norte y el Sur unidos por un cuerpo central donde se abre la puerta de acceso principal, frente a un parterre con balaustrada orientada a mediodía. Durante todo el recorrido podemos observar una muestra botánica deslumbrante, gran variedad de palmeras, fcus, cycas, dragos etc.
     La vegetación es eminentemente tropical y subtropical, proveniente de zonas como: Brasil, África,... Los elementos botánicos de mayor importancia son: La Palmera Chilena "Jubea Spectabilis"; Cycas como la Cyca Revoluta o la Cyca Circinalis; la Palmera azul mejicana "Erythea Armata" o bien las grandes Araucarias como la Araucaria Heterophylia.
     Dentro de la finca está el museo Loringiano, donde se pueden contemplar restos de mosaicos, estatuas y el propio edificio.
     Maravilloso jardín situado a seis kilómetros de Málaga, sobre la margen derecha del río Guadalmedina, cubierto todo él de plantas exóticas tropicales.
     En 1850 se produce la unión de dos familias potentadas de la pujante Málaga del siglo XIX; la familia Heredia y la familia Loring, de cuyo matrimonio nació su hija Concepción Loring Heredia, de donde procede el nombre de la finca. Esta familia creó una joya botánica y paisajística de destacado valor, con gran cantidad de especies exóticas traídas de otros continentes, e incluso construyeron dentro de la finca un pequeño museo de piezas arqueológicas. El 6 de Febrero de 1911, la finca pasó a manos de la familia Echevarría-Echevarrieta, a los cuales fue comprada en 1990 por el Ayuntamiento de Málaga, incorporándose al Patronato Botánico de la ciudad. Más tarde se convertiría en sede del citado organismo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Museo de Arte Flamenco

     La Peña Juan Breva fue fundada en 1958 por el archivero municipal de Málaga, Francisco Bejarano Robles bajo el lema "seguir aprendiendo, velar por la pureza, propagar la enseñanza", como centro de estudio, defensa y difusión de los cantes de Málaga.
     Dependiendo de estos fines, la peña comenzó a adquirir grabaciones antiguas, con destino al estudio de los cantes malagueños, ampliándose a otra serie de objetos, bien donados o adquiridos por la propia peña, relacionados con el tema genérico del "Cante". Con todos estos materiales se forma una colección muy heterogénea que dio origen al museo en 1974. La peña edita la revista "Bandalá" en la que a veces aparecen noticias relacionadas con el museo.
     El museo ocupa uno de los locales de la Peña Juan Breva anexo a las dependencias que conforman el bar y los locales de reunión de los peñistas. Se accede desde el zaguán de entrada, ocupando varias salas de la planta baja, muy oscura y húmeda.
     La Peña Juan Breva, santuario del cante malagueño, se ubica en una casa popular del siglo XIX, en el callejón del Picador n° 2, pequeño adarve testigo de la trama islámica de la ciudad que desemboca en calle Beatas, paralela a la antigua muralla de la ciudad.
     El núcleo de la colección lo forman aquellos fondos relacionados, de alguna forma con el cante. Destaca su fonoteca, con grabaciones de toda época, la más antigua de 1907, de grandes intérpretes del cante y de todo soporte (pizarra, vinilo, microsurco, CD). El aficionado puede encontrar, y trasladar a soportes modernos si así lo desea, grabaciones de Cayetano Muriel "Niño de Cabra", Paca Aguilera. Antonio Pozo "El Mochuelo", la discografía completa Juan Breva (7 discos) y de Antonio Chacón y muchas de las grabaciones de Sebastián El Pena, la Niña de los Peines, Manuel Torres o el Cojo de Málaga entre otros (Diputación Provincial de Málaga).

Museo del Vino
     El Museo del Vino Málaga nació de la inquietud y el deseo del sector vitivinícola de disponer de un espacio desde el que difundir los valores de calidad y prestigio de los vinos de la tierra y su cultura. El edificio, antiguo Palacio de Biedmas del siglo XVIII del que se conserva su fachada señorial, fue rehabilitado e inaugurado en 2008, coincidiendo con el 75 Aniversario del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Málaga.
     El museo cuenta con más de ochocientos metros cuadrados que albergan la zona expositiva y de interpretación, mostrando más de 400 piezas antiguas de calidad cromolitográfica, distribuidas en un orden temático: etiquetas de botella, carteles y estampaciones publicitarias para vino y pasas, cabeceros de barrilería, bocetos y perfiles, estuchería y cobertura pasera y piedras litográficas que transportan al visitante hasta la tradición más antigua de los malagueños en sus bodegas, durante los siglos XIX y principios del XX.
     A las míticas bodegas se sumaron míticas litografías como Mitjana, Fausto Muñoz, Párraga, Alcalá, Berrocal y otras muchas, que con sus etiquetas temáticas añadieron arte a las botellas del vino, con las pinturas de Maestros de la talla de Ponce, Martínez de la Vega, Talavera, Fernández Alvarado, Ramón Mir, Jiménez Niebla y Luis Bono entre otros muchos, de los que el museo exhibe obras originales, cartelería publicitaria, bocetos y cromolitografías.
     Además, el Museo ofrece al visitante un amplio recorrido por la historia, la geografía del vino y la viña en las zonas de producción vitivinícolas de la provincia y la elaboración, tipología y crianza de los vinos de licor y naturalmente dulces que conforman la D.O. Málaga, y de los blancos, tintos y rosados de la D.O. Sierras de Málaga
     La génesis del vino desde el vidueño, el injerto, el cultivo, el asoleo, la pisa, la barrilería, el trasiego, la crianza en bodega por soleras y criaderas, hasta su conocimiento por el color, sabor, aroma, texturas o maridajes son buena parte de la razón existencial de este museo de marcadas características didácticas, convertido además en valorado centro de interpretación del vino, dotado de una sala de catas muy bien equipada, además de un aula de formación en constante actividad para quienes pretenden profundizar en las variadas facetas del apasionante mundo de la enología. Igualmente, en la planta baja se puede encontrar una extensa variedad de vinos amparados por el Consejo Regulador (Diputación Provincial de Málaga).

Museo de Vidrio y Cristal

     La Colección del Museo del Vidrio y Cristal de Málaga se encuentra situada en una casona del Siglo XVIII, cuidadosamente restaurada y con extraordinarias pinturas en su fachada, donde el visitante puede recorrer la historia de la humanidad a través del cristal. Esta colección privada está formada por unas 3.000 piezas de diversas épocas, acompañadas por una importante representación de obra pictórica, mobiliario y objetos de decoración que corresponden a diferentes periodos, creando una atmósfera mágica en el contexto doméstico en el que vivieron sus primeros propietarios.
     Del total de piezas de esta colección privada se exhiben unas 1.000, estando en constante rotación el resto. El recorrido comienza por las civilizaciones antiguas con piezas del antiguo Egipto, fenicias, bizantinas, medievales o incluso iraníes de los siglos XI y XII. En la sala destinada a los siglos XVI y XVII se pueden ver vidrios catalanes, venecianos y bohemios junto a retratos firmados por Adrian Hanneman o John Riley.
     Acompañados de pinturas de Mercier, Vanderbank o Wright of Derby la sala Siglo XVIII contiene vidrio realizado en La Granja de San Ildefonso, en Segovia, durante los reinados de Carlos III y Carlos IV. En cuanto a la estancia dedicada al siglo XIX, expone una colección de camafeos de cristal. Finaliza la visita con el siglo XX y las piezas de Gallé, Lalique, Whitefriars y otros vidrieros de la escuela pop de mediados de siglo.
     Entre los nombres propios de los artistas representados en el museo se encuentran Dale Chihuly, Ingrid Conrad-Lindig, Luis Boada Rolín, Elaine Hyde, Licio Zanetti, Yoko Hirosawa, Pedro Ramírez, Claude Morín, Jean Beck, Salvador Dalí y Ernest Haussaire.
     El museo está situado en una casona conocida como la antigua posada de San Felipe Neri frente a la iglesia del mismo nombre, en el barrio de los artesanos de Málaga. Esta edificación está articulada alrededor de un patio con columnas y galerías alrededor. Su rehabilitación se realizó buscando que todas las estancias dispusieran de luz natural. Dispone también de un pequeño jardín y unas bellas escaleras de azulejos que conducen a la primera planta de estilo morisco con arquerías y galerías abovedadas (Diputación Provincial de Málaga).

Museo Automovilístico de Málaga
     Aunque inicialmente se pensó construirla en terrenos de la Malagueta a finales del siglo XIX, esta Fábrica de Tabacos se edificó entre 1923 y 1927, con proyecto de los ingenieros industriales de la firma, Juan Francisco Delgado y Carlos Dendariana, y el ingeniero de caminos Fernando Guerra, actuando como colaboradores en la dirección de los trabajos el arquitecto de la sociedad Mariano García Morales y el ingeniero industrial Francisco González Stéfani.
     Es un conjunto de edificios que se organiza en tres patios abiertos. La fachada principal da acceso al mayor de los patios a través de una her­mosa verja de hierro que, prolongada mediante pórticos de columnas muy aéreos, se une a dos edificios de estilo regionalista sevillano, destinados a vivienda del director y a oficinas. En sus paramentos de mampostería enjalbegada y la­drillo visto para las esquinas y contornos de los vanos, resalta la cerámica vidriada, de colores azul y amarillo para los frisos decorados con mo­tivos de tradición plateresca. Las cubiertas son aterrazadas y en los remates hay pirámides con bolas inspiradas en la arquitectura sevillana El éxito de la exposición iberoamericana de Sevilla divulgó esta estilística y motivó que un edificio funcional como éste, de características similares a la funcional fábrica edificada en Tarragona, se revistiera con las galas del regionalismo.
     La primera función que cumplió este edificio fue el de centro de fermentación del tabaco, pero a partir de 1977 acogió el proceso completo, ela­borándose los famosos Farias y Montecristo, fruto del nivel de avanzada tecnología y el personal que tuvo esta fábrica. Tras su cierre en el 2002, el conjunto ha sido adquirido por el Ayuntamiento, que proyecta concentrar en él todas sus de­pendencias dispersas por la ciudad (Rosario Camacho Martínez, Isidoro Coloma. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo I. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La fábrica de tabacos se ubica en el ensanche industrial malagueño que se consolida durante el siglo XIX en la orilla occidental del río Guadalmedina en su borde litoral. Ubicada en el barrio de Huelin y en el llamado Camino de la Misericordia se localiza como fondo visual de la Avenida de la Paloma. 
     El conjunto está compuesto por once pabellones independientes ordenados en torno a un espacio central. La organización de los pabellones respondía al proceso de fabricación del tabaco, delimitado el conjunto por una verja y con una entrada principal y dos entradas de servicio, todas ellas con acceso desde el Camino de la Misericordia, actual Avenida Sor Teresa Prat. Seis de estos pabellones conforman una ordenación simétrica en torno a un espacio interior, localizándose los otros cinco, dedicados a almacenaje en el borde sur de la parcela.
     En la composición simétrica principal dos edificios dedicados a Oficinas y Registro avanzan para marcar el acceso principal, en el centro de la fachada del Camino de la Misericordia. Ambos edificios se rematan con torre que marcan la entrada al complejo, realizándose los accesos a los edificios por una escalinata cubierta por una logia rematada en terraza. El estilo regionalista de raíz sevillana será el elegido para la formalización de este conjunto y es en estos edificios de carácter más representativo donde el uso de la cerámica vidriada y el ladrillo en la definición de huecos, balaustradas y en general en la composición de sendos edificios va a ser más profusa. 
     A partir de este punto los pabellones delimitan un jardín central con una fuente en el centro dentro del regionalismo sevillano que ha sido extraída directamente del imaginario sevillano de los jardines contemporáneos de los Reales Alcázares.
     A ambos lados de este espacio central se sitúan los dos pabellones simétricos que acogen los Talleres de Elaboración. El situado más al Norte se convirtió en taller de picaduras de cigarrillos y almacén de elaborados, siendo el otro para la elaboración de cigarros (dedicado a fábrica tras la transformación de 1977). El edificio que se sitúa al fondo cerrando la composición era el antiguo Almacén de Distribución (acogiendo la sala de visitas, los espacios médicos, los vestuarios y la cafetería). Detrás de este se ubicó el edificio de Calderas y Servicios Generales. En contraste con el uso ornamental de los materiales en los pabellones de acceso, en estos la arquitectura es más funcional; sus fachadas se resuelven de forma seriada, como una gran superficie acristalada que queda modulada a partir de pilastras de ladrillo, que van haciendo más abstracta su referencia al orden arquitectónico, convirtiéndose finalmente en elementos geométricos que solucionan la separación de la carpintería consiguiendo una gran plasticidad en el plano de fachada.
     En la zona más al sur se localizan los pabellones para almacenes en los que la referencia estilística casi desaparece y es el cristal, sus carpinterías metálicas y su estructura de hormigón los únicos elementos utilizados para la conformación de sus espacios y para la composición de sus fachadas.
     Además del valor de esta construcción por su significado histórico y etnológico, la gran escala de su intervención y el sabio uso de los elementos propios del estilo regionalista para producir una arquitectura funcional apuntan a la conveniencia de su protección como uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura industrial de principios de siglo XX. El énfasis en la integración de los nuevos materiales produjo uno de los primeros edificios construidos en España enteramente de hormigón armado, siendo de nuevo un testigo de excepción del cambio que se estaba llevando a cabo en la arquitectura.
     Desde principios del XIX se intenta sin éxito la instalación de una fábrica de tabacos en la ciudad de Málaga. Entre 1829 y 1839 ocuparon parte del Palacio de la Aduana y en la penúltima década del XIX se llega incluso a aprobar el proyecto para la construcción de una fábrica de tabacos en la Malagueta aunque en este caso el Ministerio de Hacienda no llega a permitir la liberación del presupuesto para la compra de los terrenos. En 1896 se consigue por fin el acuerdo para establecer la fábrica de tabacos en Málaga y se aprueba el presupuesto para la compra del solar aunque de nuevo el proceso se paraliza debido a las dudas que la localización de la fábrica en la Malagueta despertaba en los miembros del ayuntamiento.
     A principios del siglo XX el consumo de tabaco aumenta considerablemente y las fábricas existentes eran incapaces de cubrir la demanda. En 1921 la Compañía arrendataria de Tabacos, en el marco de un nuevo contrato del Gobierno, comienza una modernización de las fábricas existentes y proyecta la construcción de una nueva fábrica que iría localizada en Tarragona. El Ministro de Hacienda, por entonces Francisco Bergamín García concede la autorización para dos fábricas, incluyendo también una en Málaga. Su construcción es también producto de la decisión por parte de la Dictadura de Primo de Rivera de fomentar las nuevas industrias, junto con el apoyo a las obras públicas, el comercio exterior y la agricultura, con el fin de aliviar los efectos de la crisis económica y el desmantelamiento industrial que Málaga estaba sufriendo en estas primeras décadas del siglo XX. Se trataba de una actividad clave para su economía, ya que el puerto de Málaga compartía con Sevilla, Alicante y Barcelona la exclusividad para la entrada de tabaco procedente de Lisboa, Amsterdam y Virginia.
     El 21 de mayo de 1923 queda aprobado el proyecto y el presupuesto de ejecución para las obras, siendo el Ministro de Hacienda Miguel de Villanueva y asciendo dicho presupuesto a 10.878.235,047 pesetas. En julio del mismo año se comienzan oficialmente las obras de la fábrica. Se construye entre el 1923 y 1928 en tres parcelas con una superficie total de 150.000 metros cuadrados y una ocupación de 48.000 metros cuadrados siendo la de mayor tamaño la llamada finca de San Rafael. 
     El solar era colindante con la fábrica de fundición de Manuel Ojeda y con los talleres de la Sociedad de Ferrocarriles Suburbanos de Málaga la edificación. 
     Es proyectada por los ingenieros industriales Juan Francisco Delgado y Carlos Dendariana y el ingeniero de Caminos Fernando Guerra, siendo director de las obras el ingeniero de caminos Francisco González Estefani. Colaborarían en la obra el arquitecto de la empresa Mariano García Morales y el ingeniero Francisco González-Estéfani Beltrán de Lis. El contratista de las obras fue Antonio Baena Gómez. El edificio entra en funcionamiento en 1929 como Centro de Fermentación, declarándose en 1930 único centro de fermentación en España y no es hasta 1977 cuando el edificio se usa realmente como Fábrica, uso al que se dedican todos los espacios excepto el que se creó como taller de picaduras, 
cigarrillos y almacén de elaborados.
     En estos momentos las obras de la Exposición Iberoamericana y en general la producción arquitectónica de autores como Aníbal González se imponía sobre otras opciones de raíz clasicista. Mariano García Morales es realmente el que define estilísticamente el edificio.
     Cerrado desde 2002, en la actualidad es de propiedad municipal y se encuentra sometido a obras de rehabilitación para acoger las dependencias del ayuntamiento malagueño (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Fábrica de Tabaco fue edificada en los años treinta del presente siglo en el barrio de Huelin según el proyecto de los ingenieros industriales Juan Francisco Delgado y Carlos Dendariena y el ingeniero de caminos Fernando Guerra.
     El conjunto se organiza en tres patios abiertos, que acogen cada una de sus tres funciones: venta, fermentación y fabricación. Se accede al patio principal a través de una hermosa verja de hierro, después de la cual nos encontramos a izquierda y a derecha con dos edificios de estilo regionalista sevillano, destinados a viviendas del director y a oficinas.
     En sus lienzos murales pueden contemplarse el ladrillo visto para las esquinas y contornos de los vanos, el blanco para los fondos y la cerámica vidriada de colores azul y amarillo para los frisos. Las cubiertas son terrazas y en los remates hay pirámides con bolas inspiradas en la arquitectura sevillana
     Ubicado en el edificio regionalista de Tabacalera y vecino de la Colección del Museo Ruso, el Museo del Automóvil y La Moda de Málaga acoge una colección única en el mundo que combina vehículos de alto standing y alta costura, donde arte, moda y diseño se reúnen en un mismo espacio. La familia portuguesa Magalhaes es artífice de este proyecto cultural que abrió sus puertas en 2010. La adquisición de vehículos exóticos, extravagantes y míticos comenzó con la figura del abuelo del actual propietario. En Málaga, el legado se ha ampliado con más de 500 piezas de alta costura que se muestran en los 6.000 metros cuadrados de espacio expositivo.
     Casi cien vehículos restaurados al más alto nivel ilustran la evolución estética y locomotora a lo largo de los últimos siglos y organizados en trece salas temáticas:  Belle Époque, Años 20, Coches Populares, Años 30, The Fashion Corner, Coches de Diseño, Coches de Sueño, Tradición Inglesa, Energías Alternativas, Sala de Motores, Años 50, Tuning y The Sublime Collection.
     Entre sus modelos y marcas se encuentran el Winner de 1898, coches a vapor de 1910, el increíble Coche Avión de 1932 o el prototipo de aire comprimido de 2011. También joyas míticas como Rolls-Royce, Jaguar, Bentley, Aston Martin, Bugatti, Ferrari o Mercedes con los modelos 540K de 1937 y Alas de Gaviota de 1956. Además, se puede disfrutar de obras de arte contemporáneo, diseñadas a partir de piezas del mundo del motor y visitar la inédita exposición "Galería de Motores", formada por un conjunto de motores ejemplares exclusivos.
     The Fashion Corner ofrece una selecta muestra de más de 300 ejemplares acompañados de sombrereras y maletas de época. La colección de sombreros “De Balenciaga a Schiaparelli” abarca un periodo que va de los años 20 a los 50 con marcas como Chanel, Dior o Balmain entre otros. Por otro lado, la colección The Sublime Collection representa un recorrido por la alta costura en el siglo XX. Vestidos vintage que muestran el desarrollo de las tendencias en una atmósfera de glamour relacionada con las grandes divas del cine en espacios con un mobiliario y una decoración tan cuidados que sumergen al visitante en la atmósfera de décadas pasadas.
     El Museo del Automóvil y la Moda tiene, además, una nutrida agenda de eventos con más de 600 realizados en sus primeros 14 años de vida (Diputación Provincial de Málaga).

Colección del Museo Ruso San Petersburgo-Málaga
      El Museo Estatal Ruso, inaugurado en 1895 por decreto del último zar Nicolás II y situado en la ciudad de San Petersburgo, alberga la mayor colección de arte ruso del mundo. Impulsada por los zares desde el s. XVIII, la colección cuenta con más de 400.000 obras que ilustran cada uno de los periodos, tendencias y géneros del arte ruso. Pocos países tienen un museo de tal magnitud centrado exclusivamente en la producción nacional, y pocas ciudades del mundo pueden presumir de albergar sus colecciones. La primera sede en Europa Occidental del Museo Estatal Ruso se establece en Málaga como uno de los grandes hitos de la oferta cultural que otorga a la ciudad un lugar destacado en la escena artística internacional.
     Para esta sede se eligió el edificio Tabacalera, tal vez la mejor muestra malagueña del estilo regionalista. Erigido en la década de 1920 y rehabilitado como contenedor de usos culturales, acoge la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo/Málaga en una sede equipada para convertirse en un centro de referencia de la cultura rusa en Europa.
     Este espacio alberga una serie de muestras de larga duración, renovadas cada año, que recorren la compleja y fascinante historia del arte ruso y su relación cambiante con la cultura europea, además de ofrecer sucesivas y destacadas exposiciones temporales que completan el discurso expositivo. Desde febrero de 2022, se bloqueó la llegada de obras de San Petersburgo pero se sigue exhibiendo arte ruso o relacionado con este país a través de colecciones particulares y propuestas contemporáneas.
     Además, el centro dispone de un pequeño auditorio, tres salas de proyección, talleres infantiles, sala de lectura con libros de referencia y una sede del Museo Virtual conectada con más de cien lugares del mundo. Estas instalaciones permiten ofrecer una programación mensual de conferencias, películas, lecturas literarias, música clásica y folklore que convierten esta sede malagueña en una ventana por la que asomarse al alma de Rusia (Diputación Provincial de Málaga).

Centre Pompidou Málaga

      El Centre Pompidou Málaga se encuentra en el edificio denominado El Cubo, entre los Muelles 1 y 2 del puerto de la ciudad, una situación privilegiada frente a la Bahía. Desde su inauguración en 2015, el Centre Pompidou Málaga invita al público a experimentar el Centre Pompidou a través de su rica colección, la excelencia de su programación y el cruce de las disciplinas artísticas.
     El Centre Pompidou Málaga representa la primera implantación en el extranjero de la institución francesa y ya ha acogido a más de 850.000 visitantes desde su inauguración. El icónico Cubo, intervenido por el artista francés Daniel Buren, se han convertido en símbolo indiscutible de la hiperactividad y del prestigio de una ciudad que ha apostado por la cultura. Gracias al éxito cosechado, se renovó la colaboración firmada con la ciudad de Málaga por cinco años más, hasta marzo de 2025.
     En torno a un recorrido del arte de los siglos XX y XXI (concebido con las obras maestras de la colección del Centre Pompidou), se proponen cada año exposiciones temporales, espectáculos de danza, performances, conciertos, cine, conferencias, talleres y programas de mediación, para todos los públicos, y en contacto directo con la escena artística local y española.
     Así, el Centre Pompidou Málaga se ha convertido en el espacio artístico más vivo de la ciudad, una plataforma de intercambios entre la sociedad y la creación contemporánea (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Jardín Botánico La Concepción, Museo de Arte Flamenco, Museo del Vino, Museo de Vidrio y Cristal, Museo Automovilístico, Colección del Museo Ruso San Petersburgo, y Centre Pompidou) de la localidad de Málaga (y XI), en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 16 de febrero de 2024

Un paseo por la plaza de la Alfalfa

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la plaza de la Alfalfa, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La plaza de la Alfalfa es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo; entre las calles Pérez Galdós, Guadarmino, San Juan, Odreros, Alfalfa, Jesús de las Tres Caídas, Ángel María Camacho, y Alcaicería de la Loza
     La plaza responde a un tipo de espacio urbano más abierto, menos lineal, excepción hecha de jardines y parques. La tipología de las plazas, sólo las del casco histórico, es mucho más rica que la de los espacios lineales; baste indicar que su morfología se encuentra fuertemente condicionada, bien por su génesis, bien por su funcionalidad, cuando no por ambas simultáneamente. Con todo, hay elocuentes ejemplos que ponen de manifiesto que, a veces, la consideración de calle o plaza no es sino un convencionalismo, o una intuición popular, relacionada con las funciones de centralidad y relación que ese espacio posee para el vecindario, que dignifica así una calle elevándola a la categoría de la plaza, siendo considerada genéricamente el ensanche del viario.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. 
      El espacio que hoy se identifica con este nombre es la suma de varios con denominaciones diversas a lo largo de los siglos. En el último cuarto del s. XV se denomina calle de las Carnicerías, por encontrarse aquí las más importantes de la ciudad; ámbito que en el siguiente se transforma en un espacio cerrado. Paralela a este edificio, separándolo de las actuales Odreros y San Juan, estaba la de la Odrería, donde se ubicaban los mesones que vendían el vino que traían los comerciantes, pero no el de los vecinos, y que ya aparece a mediados del s. XIV. El espacio entre las Carnicerías y la calle Alcaicería se denomina, en los s. XV y XVI, plazuela de las Berzas y de las Verduras, indistintamente, aunque aquél desaparece pronto, conservándose el segundo hasta comienzos del s. XIX. El de la plaza de los Ensaladeros también aparece en relación con este espacio, así como el del Garbanzo, según documento de 1586. En 1837, al derribarse el edificio de las Carnicerías y abrirse una plaza en su solar, se la llama de las Carnicerías, o de las Carnicerías Viejas, hasta la segunda mitad del siglo, aunque también aparece como Alfalfa, e incluso, por error, como Farfa (plano de 1830). Según Moreno y Gálvez, el espacio dejado por la calle Odrería se conoce como el Boquete. En 1859 se denomina Infante Don Fernando, y en 1868 se le cambia por el de Mendizábal, en recuerdo de Juan Álvarez Mendizábal, ministro de Isabel II, autor de uno de los procesos desamortizadores realizados en el pasado siglo. En el nomenclátor de 1937 aparece como plaza del Vino, y en ese mismo año se le da el nombre de General Mola, uno de los jefes militares que encabezan el alzamiento de 1936. En 1980 se le da el actual. 
   Esta plaza ha experimentado grandes cambios. En el siglo XVI, sobre el solar de la anterior calle se construyen la nuevas Carnicerías, descritas por Morgado como edificio de dos plantas en torno a un patio central porticado, al que se abren 48 pues­tos de carniceros; una de las puertas da a la plaza de las Berzas y otra a la de la Alfalfa. En 1776 se convierte en mercado de abastos, hasta que en 1837 se derriba. Se realizan proyectos para abrir una calle en el solar y construir viviendas, sin que se lleven a efecto. Por su parte, la calle Odrería, que iba de Odreros al Peladero, tuvo un trazado irregular, al adosarse varios edificios a las Carnicerías. Al derribarse éstas también desapareció dicha calle. Todo este espacio se convirtió en una plaza, con el eje longitudinal en dirección este-oeste. Se acondicio­na como paseo, con bancos y árboles; en 1859 se le dota de urinario público, denominándose alameda en 1867; finalmente, al concluir el siglo, se adoquina. Paralelamente, ha venido experimentando un proceso de regularización, pues hasta bien entrado el s. XX se han producido operaciones de ensanche y alineación, de ahí que las edificaciones sean relativamente modernas.
     Ha desempeñado un importante papel a lo largo de la historia. Aquí se ubica, según algunos historiadores, uno de los foros de la ciudad romana. A partir del s. XIII se citan varios mercados: además de las carnicerías, los nombres de Berzas y de Verduras de la plaza indican el tipo de mercado existente en ella; en el otro extremo se encuentran los de la alfalfa. Tras el derribo de las Carnicerías se instala un baratillo de cosas usadas, y en la segunda mitad del siglo XIX se ubica, los días de fiesta, un mercado de pájaros, que ha llegado a la actualidad. A su vez, en la calle Odrería estuvo el Hospital de Santo Domingo, de los barberos, en el s. XV, y posiblemente en su extremo se localizase el de los carniceros. El traslado de los mercados en 1820 origina un vacío de actividad que repercute en la zona; sin embargo, la plaza sigue desempeñando una función de sociabilidad durante todo el siglo, siendo un lugar de encuentro bastante concurrido, celebrándose en ella desfiles, bailes, fiestas, como con ocasión de proclamarse la I República, en que se decora con guirnaldas, colgaduras y arcos vegetales; otro tanto ocurría con algunas celebraciones religiosas, como la de la Virgen de la Salud, de San Isidoro, y el paso de la procesión de la Virgen de la Alegría, de San Bartolomé. Este valor de sociabilidad se acentúa en la segunda mitad del s. XIX al instalarse los banco y el citado mercado de pájaros, que actualmente ha ampliado la fauna objeto de comercio y que presenta una notable concurrencia la maña­na de los domingos, mientras que los restantes días, cuando hace buen tiempo, las mesas de los bares en ella radicados se pueblan de grupos, que le dan animación a la caída de la tarde. La actividad comercial de la zona hace que sea una plaza siempre llena de vehículos de carga, donde antes había bancos, aunque se ha conservado el arbolado, de plátanos de Indias, que con su follaje cubre prácticamente el espacio de la plaza.
     El papel y el ambiente existente ha quedado reflejado en la literatura. Diversos autores han aludido o ubicado en ella situaciones, desde Cervantes (El Rufián Dichoso), pasando por Palacio Valdés, Muñoz y Pabón, Luis Montoto, Romero Murube y M. Ferrand. A esta notoriedad ha contribuido además el nacimiento en ella, o en sus inmediaciones, de personajes populares, entre otros Rocío Vega, Niña de la Alfalfa (+ 1975), como recuerda un azulejo; y el bachiller Luis Peraza (s. XVI), autor de la primera historia conocida de Sevilla [Antonio Collantes de Terán Sánchez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
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La Plaza de la Alfalfa, al detalle: