Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

Mostrando entradas con la etiqueta San Jorge. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Jorge. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2026

La Ruta Arqueológica de la Ciudad: La Defensa de la Ciudad

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: La Defensa de la Ciudad, de Sevilla.
     Lugares y elementos arqueológicos de la Ruta Arqueológica de la Ciudad: La Defensa de la Ciudad:


8. MURALLAS DE LOS JARDINES MURILLO, DEL CALLEJÓN DEL AGUA Y PUERTA DEL AGUA
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Peatonal y tráfico rodado. Se encuentra en la vía publica. Proximidad de líneas de autobús y metro. El Itinerario incluye referencias exteriores en la vía publica.
DESCRIPCIÓN:
     Diversos tramos continuos de lienzos de la muralla musulmana de la cerca urbana medieval (ss. XI-XIII). El itinerario comprende:
  • Tramo de los Jardines de Murillo, extramuros de la ciudad histórica, se conserva en su alzado completo con sus torres y casas adosadas mostrando algunas de ellas estilos historicistas neomudéjares como adecuación escenográfica de la ciudad hispanomusulmana. En las secciones que presenta el muro, en la plaza de Refinadores y en la plazuela de Alfaro, se distinguen los dos caños de barro por donde iba el agua de los Caños de Carmona hasta el Alcázar.
  • Tramo del Callejón del Agua, intramuros, se conserva en su alzado completo dando las torres a los jardines del Alcázar. En la sección de la muralla, al inicio del recorrido por este tramo, se distinguen igualmente los caños de conducción de agua de abastecimiento al Alcázar y Catedral, que le da nombre al callejón.
  • En medio del recorrido se encuentra placa de bronce de calidad artística, firmada por el escultor Mariano Benlliure, conmemorativa de la figura de Washington Irving. Este autor fue un escritor romántico norteamericano asociado a la creación del mito orientalista de Andalucía, a partir de sus monumentos arqueológicos hispano musulmanes (Alhambra, Mezquita de Córdoba, Sevilla, Ronda,...). En todo el itinerario se observan diversas casas de estilo historicista imbricadas en la muralla, configurando una escenografía romántica.
  • Puerta del Agua (Bab Al Yahwar). Al final nos encontramos, a ambos lados, con las únicas puertas medievales conservadas en la ciudad. A la derecha, con acceso en acodo antes de entrar en el Patio de Banderas. Se encuentra embutida en las edificaciones y parcialmente soterrada, distinguiéndose los goznes de las puertas y la cúpula de paños del espacio intermedio.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     En buen estado de conservación.

Más sobre las Murallas de los Jardines Murillo, del Callejón del Agua y Puerta del Agua, en ExplicArte Sevilla.


13. POSTIGO DEL ACEITE

TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Puerta de la ciudad de construcción musulmana (s. XI), identificada como Bab Al Qatay o Puerta de los Barcos. Se ha mantenido en servicio hasta la actualidad con diversas reformas y funcionalidad de acceso al puerto histórico. Se distinguen las dos torres laterales que la flanquean y el arco con el escudo renacentista de la ciudad. También se observan dos fustes romanos adosados a los laterales, con ranuras verticales para la ubicación de barreras con tablones para defensa contra las crecidas del río en la Edad Moderna.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     La Defensa de la Ciudad.
     Historia Hidráulica Urbana: sistema de aprovisionamiento medieval de agua.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Itinerarios alternativos y apoyo narrativo del Itinerario principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre el Postigo del Aceite, en ExplicArte Sevilla.


14. ATARAZANAS
TITULARIDAD:
     Publica (Autonómica, Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y tráfico rodado. En las proximidades discurren el Metrocentro y Autobús. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     La Atarazanas suponen el referente por antonomasia de la relación histórica de la ciudad con el río. Construidas como factoría de barcos y pertrechos de guerra por Alfonso X el Sabio en 1252, sus imponentes 17 naves se dedicaron tras su cierre como astillero, a fines del s. XV, a diversas funciones, públicas y privadas, como pescaderías de la ciudad, almacenes portuarios, aduana, almacén de mercurio -el azogue- para el beneficio de la plata americana, maestranza de artillería, etc.
     Las Atarazanas están relacionadas con multitud de historias de la ciudad, con la historia de la navegación y de la Marina de Castilla, especialmente bajo Pedro I y con la relevancia estratégica del río en la historia política, del comercio y de las relaciones atlánticas.
     Del conjunto original se conservan en magnífico estado las siete naves septentrionales, ofreciendo un espectáculo monumental en su interior. Durante las labores de restauración se llevaron a cabo importantes excavaciones arqueológicas, con resultados sobresalientes al demostrar la fecha de construcción bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, la altura exacta de los grandes arcos que las conforman, y un buen número de restos, elementos e información.
     Los restos que se observan son:
La muralla medieval musulmana de la ciudad, situada al fondo del edificio.
La barbacana o antemuro de la muralla, descubierta en las excavaciones y conservada en muy buen estado.
Una de las dos torres que conforman la puerta del Postigo del Aceite, visible desde el interior de las Ata razanas y fechada en los siglos XI y XIII. Las excavaciones han descubierto los restos, visibles, de una reforma almohade de esta puerta.
Las Atarazanas medievales que constituyen la estructura del edificio actual. Están formadas por imponentes arcos de ladrillo que configuran las 7 naves de esta edificación.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.

FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento abierto al público con varias áreas excavadas con restos visibles. Parcialmente restaurado.

Más sobre las Atarazanas, en ExplicArte Sevilla.


15. TORRE DE LA PLATA

TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Torre defensiva de la cerca de la ciudad medieval. Presenta planta octogonal y paramentos exteriores restaurados con los aparejos vistos. Hay elementos exteriores y huellas que permiten defender dos etapas en su construcción: almohade y medieval cristiana, quizás bajo Alfonso X. Los huecos de medio punto que se distinguen en la planta alta corresponden a antiguos huecos de acceso a matacanes de tiro vertical, posiblemente de madera.
     Su funcionalidad parece estar destinada a la defensa del interior de la alcazaba de la Moneda, quizás construidas en origen como atarazanas almohades.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.

FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo al Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre de la Plata, en ExplicArte Sevilla.


17. TORRE DEL ORO
TITULARIDAD:
     Pública (Ministerio de Defensa).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Es uno de los monumentos más característicos de la identidad iconográfica de la ciudad. Asume la versión monumental en el itinerario turístico general, la de musco naval que conserva y exhibe en su interior, y la de monumento arqueológico, más evidente tras la restauración de los paramentos exteriores.
     Su fisonomía actual permite diferenciar elementos de su evolución histórica. Se han formulado nuevas hipótesis sugerentes del proceso de transformación funcional y formal a partir del análisis arqueológico. Son especialmente interesantes las nuevas teorías de la fase original almohade (1220), formalizada exclusivamente con el primer cuerpo para defensa del río y el puerto; Alfonso X (fines del s. XIII) le añadiría los matacanes para la defensa frente a los asedios de los benimerines y Pedro I (mediados del s. XIV) le añadiría el segundo y característico cuerpo. Este sería construido como un pabellón en estilo mudéjar, donde retirarse el monarca con sus amantes.
     Estas nuevas imágenes e interpretaciones añaden valor a la disciplina arqueológica por haber desvelado cuestiones desconocidas y a la propia torre, ya que la hace más compleja en su particular historia y de especial interés por aumentar la relación, hasta ahora muy amplia, del rey Don Pedro con la misma, añadiendo a su función como cárcel y depósito de riquezas la de nido de aventuras amorosas.
     Otro de los aspectos curiosos del río es que funcionó como "nilómetro" del Guadalquivir, es decir, como hito físico donde registrar las subidas excepcionales del río mediante placas embutidas. Conserva en el flanco norte tres plaquitas conmemorativas del s. XIX.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.

FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre del Oro, en ExplicArte Sevilla.


19. CASTILLO DE SAN JORGE

TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y por tráfico rodado. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     El Castillo de San Jorge o de Triana, fue construido en época almohade para la defensa del puente de barcas, ante el peligro que presentaban las tropas castellanas en su avance hacia el Sur, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa (1212). Tras la conquista de la ciudad, fue ocupado por una ermita dedicada a San Jorge y en 1480 se transforma para la instauración del Tribunal del Santo Oficio o de la Inquisición, hasta su abandono en 1785. En los inicios del s. XIX se transforma en mercado de abastos de Triana.
     La construcción del nuevo mercado conllevó excavaciones arqueológicas que depararon un conjunto muy interesante que ha sido conservado y expuesto al público. Su contenido desarrollado en unos 2000 m2, está formado por:
Los lienzos oeste y norte de la Fortificación almohade en su alzado completo y que componen los límites actuales del mercado. El lienzo oeste presenta un vano abierto para dar acceso al mercado, similar a otro centrado en el lienzo norte, junto al cual ha sido hallada una puerta medieval del recinto.
Una Necrópolis almohade (s. XII) de uso previo a la construcción del castillo. Se conserva la información y colecciones de bienes muebles, muy interesantes.
La Ciudadela del Tribunal de la Inquisición compuesta por puerta de acceso desde el río, barbacana, calles interiores pavimentadas con guijarros, cuadras, una parte de la capilla de San Jorge, la Sala de la Audiencia y varias casas de los inquisidores y del servicio.
     El conjunto representa un excepcional testimonio de la sociedad de la Edad Moderna y de una Institución tan característica y controvertida como la Inquisición.
     El proyecto de musealización incorpora una sala inicial de sensibilización ante los abusos de poder, siguien­do a continuación el itinerario por el interior de la ciudadela, en cripta y por pasarelas, con aparato expositivo en diversos soportes.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: iconografía de la ciudad, riadas.
     La Defensa de la Ciudad.
     Las Tres Culturas: Costumbres funerarias musulmanas. Inquisición.
     Sevilla Almohade.

FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento excavado y restaurado. Proyecto de musealización en proceso de ejecución.

Más sobre el Castillo de San Jorge, en ExplicArte Sevilla.


20. CARTUJA DE SANTA MARÍA DE LAS CUEVAS
TITULARIDAD:
     Pública (Autonómica. Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso rodado y peatonal. Ingreso libre o de pago según las zonas.
DESCRIPCIÓN:
     La Cartuja de Las Cuevas es un excepcional monumento restaurado con motivo de la Expo '92. Los trabajos fueron desarrollados con el concurso de la arqueología, derivando de ello numerosas aportaciones a su conocimiento y a la configuración del lugar. Reúne una complejidad notabilísima en sus contenidos e instalaciones. El núcleo monacal está ocupado en la actualidad por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
     Conserva restos de diversa índole y monumentalidad del Monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, destacando, entre otros, las huellas de la intensa relación que tuvo con la figura de Cristóbal Colón, tanto en su momento como en la memoria colombina posterior. Por ello, la Cartuja ocupa un lugar destacado en la historia de la navegación por la relación de Sevilla y el Guadalquivir, con Colón y el descubrimiento de América. Incluye los siguientes hitos arqueológicos de nuestro interés para el itinerario:
Capilla de Santa Ana y cripta del enterramiento de Cristóbal Colón desde 1509 a 1535, con ambiente monumental restaurado con criterios arqueológicos. Ha sido durante muchos años el único lugar de enterramiento seguro de los restos del Almirante hasta que salió de estas instalaciones hacia América, con diversos destinos de sus restos. Las modernas investigaciones genéticas identifican el final de este proceso con la identificación del origen de los huesos conservados en la Catedral de Sevilla con los del descubridor.
El llamado "Zapote de Colón", árbol tropical monumental que conserva la memoria de haber sido plantado por el Almirante.
Conjunto de norias y huerta jardín del s. XVI restauradas con criterio arqueológico.
Conjunto de hornos de botella de tipología inglesa correspondientes a la fábrica de lozas de Pickman, activa en el lugar desde 1841 hasta la década de 1970. Para la elección de este lugar fue determinante su posición al borde del río Guadalquivir, con objeto de recibir por vía marítima los barros especiales para la loza, procedentes de Escocia. La fábrica de La Cartuja disponía de un embarcadero.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Cartuja de Santa María de las Cuevas, en ExplicArte Sevilla.


22. MURALLAS DE LA MACARENA
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentran en la vía pública con accesos desde varias líneas de autobús.
DESCRIPCIÓN:
     Sector conservado de las murallas islámicas de Sevilla (ss. XI-XII) compuesto por:
  • Puerta de la Macarena, que presenta aspecto reciente tras sus remodelaciones en la Edad Moderna y Contemporánea.
  • Lienzo de la muralla en tapial con varias torres, incluyendo la Torre Blanca, poligonal, conservadas en todo su alzado.
  • Barbacana o antemuro, conservada en todo su alzado.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Itinerario alternativo por su ubicación periférica al núcleo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre las Murallas de la Macarena, en ExplicArte Sevilla.


24. MURALLAS DEL VALLE
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentran en la vía pública con proximidad de líneas de autobús.
DESCRIPCIÓN:
     Sector conservado de las murallas islámicas de Sevilla (ss. XI-XII) compuesto por los lienzos de muralla con varias torres macizas en tapial, conservadas en todo su alzado.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Itinerario alternativo por su ubicación periférica al núcleo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre las Murallas del Valle, en ExplicArte Sevilla.
(Fernando Amores Corredano, en Itinerario Arqueológico de la Ciudad de Sevilla. Córdoba, 2008).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: La Defensa de la Ciudad, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Ruta Arqueológica de la Ciudad, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 14 de septiembre de 2026

La pintura Exaltación de la Cruz, de Valdés Leal, en el Coro de la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Exaltación de la Cruz", de Valdés Leal, en el Coro de la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, de Sevilla.     
     Hoy, 14 de septiembre, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que al día siguiente de la dedicación de la basílica de la Resurrección, erigida sobre el Sepulcro de Cristo, es ensalzada y venerada como trofeo pascual de su victoria y signo que aparecerá en el cielo, anunciando a todos la segunda Venida [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la pintura "Exaltación de la Cruz", de Valdés Leal, en el Coro de la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, de Sevilla.
     La Iglesia de San Jorge (Hospital de la Caridad) [nº 9 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 16 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Temprado, 3; en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo.
     En el Coro de la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, podemos contemplar la pintura "Exaltación de la Cruz", obra barroca de Juan de Valdés Leal (1622-1690), en óleo sobre lienzo, realizada en 1684-85, con unas medidas de 4,20 x 9,90 m.
     La composición tiene como eje de simetría la cruz de Cristo, disponiéndose a sus lados las figuras del emperador Heraclio y el patriarca Zacarías, respaldados por sus respectivos séquitos cortesanos, soldados y clérigos. Los laterales de la escena aparecen ocupados por espectadores que asisten asombrados al desarrollo del episodio. Un vistoso y amplio fondo arquitectónico, alusivo a la ciudad de 
Jerusalén, cierra el área izquierda de la escena, mientras que a la derecha se descubren macizos de árboles que se pierden en la lejanía. 
     En la parte superior de la escena aparece una nutrida y bulliciosa corte angélica, presidida por una matrona que lleva en la mano un cáliz con la Sagrada forma, alusión clara a la Fe, y a su lado figura arrodillado un ángel con peto y yelmo que pudiera identificarse con San Miguel. Muchos de los pequeños ángeles que revolotean en este área llevan coronas de laurel y palmas. Los personajes están vestidos con cierto anacronismo orientalizante. La escena que en ella se narra procede de la leyenda dorada, describiéndose el pasaje de la historia de la Santa Cruz en el que el emperador Heraclio, después de haber recatado la Santa Cruz robada por Cosroes, procedió a devolverla a la ciudad de Jerusalén. La escena muestra el momento en el que el emperador pretendía entrar en la ciudad pero las piedras de la muralla empezaron a desprenderse, impidiendo el paso del séquito, momento en el que se aparece un ángel y le comunica que Jesús no entró con riquezas a la ciudad santa, sino subido humildemente en un asno, y que él no podría entrar llevando tan suntuoso vestuario. El emperador se despojó de su ostentoso atavío, pudiendo así entrar con la Cruz a Jerusalén.
     En su restauración, realizada en 2019, se descubrió que se trataba de una pintura mural y no de caballete, montada sobre un lienzo que estaba fijado a una estructura de madera separada de la pared 20 centímetros. Es decir, el lienzo no estaba montado sobre un bastidor normal sino sobre una estructura fija que no se podía retirar. Fue un hallazgo muy interesante ya que demuestra la solución técnica que se llevó a cabo a finales del XVII para eliminar las humedades y demás patologías que provocaba la inmediatez del muro que da a la calle Temprado. El significado de la pintura se adecúa al simbolismo general que impera en el programa decorativo de la iglesia, en el que se nos indica que ningún rico que no haya practicado la caridad entrará en el Reino de los Cielos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Santa Cruz;
La Leyenda de la cruz

   La historia de la Santa Cruz, antes y después de la Crucifixión, dio nacimiento a un ciclo legendario que fue popularizado por Santiago de Vorágine en la Leyenda Dorada.
   Los héroes principales de esta novela piadosa que abarca varios siglos, son Adán, Salomón, la reina de Saba, el emperador Constantino, Santa Helena y finalmente Heraclio, que devuelve la Santa Cruz a Jerusalén.
La madera de la Cruz antes de la Crucifixión
   La idea central de la leyenda es la intención de vincular la Redención con el pecado Original. Se imaginó que la cruz del Gólgota se había construido con madera procedente del árbol de la Ciencia. Por ello, en los himnos litúrgicos, la cruz se invoca con el nombre de Arbor.
   ¿Qué sucesión de vicisitudes y metamorfosis permitió que la madera del árbol de la Ciencia se convirtiera en la cruz de Jesús? Se supuso que Adán había arrancado una rama antes de ser expulsado del Paraíso. Según otra versión, es el tercer hijo de Set quien habría recibido ese brote de manos del arcángel Miguel, y lo habría plantado sobre su tumba.
   Mucho tiempo después, la reina de Saba, que fue a Jerusalén para visitar a Salomón, al encontrarse frente a una viga echada sobre un arroyo a manera de puente, vio en espíritu que el Redentor sería fijado alguna vez a esa madera. Por ello se negó a pisar esa tabla sagrada y se arrodilló para adorarla.
   Salomón hizo clavar esa pieza de madera en el suelo con el objeto de que no fuese pisoteada. Por un misterioso fenómeno, apareció en la Piscina probática donde flotaba y curaba milagrosamente a los enfermos y tullidos. Los verdugos la retiraron de esa piscina y construyeron con ella la cruz de Jesús.
   Esta leyenda novelesca ha sido representada muchas veces por los pintores italianos del Trecento y del Quattrocento, sobre todo en las iglesias de los franciscanos, guardianes del Santo Sepulcro, muchas de las cuales estaban bajo la advocación de la Santa Cruz (Santa Croce).
   La escena más popular de este ciclo es el gesto de la reina de Saba al arrodillarse frente a la madera de la Santa Cruz cuando aún servía de puente sobre un arroyo.
La reina de Saba adora la madera de la Cruz
   En la vidriera de Saint Pantaléon, en Troyes, se lee esta ingenua inscripción:
          La royne de Sabba ne voulut marcher sur la dicte planche
          Pour ce qu'elle fut inspirée que sur icelle planche
          Serai crucifiçe le Rédempteur des humains.
   (La reina de Saba no quiso caminar sobre esta tabla / Porque recibió la inspiración que sobre esa misma tabla / Sería crucificado el Redentor de la humanidad.)
   De acuerdo con una leyenda popular que asimila la reina de Saba a la reina Pedauca, al retroceder para vadear el arroyo, ella mostró una pata de oca.
   Existe otra versión de esta leyenda que también reposa en la idea de la continuidad de los dos Testamentos, pero que es totalmente diferente.
   Adán, expulsado del Edén, como recuerdo del Paraíso perdido se lleva una rama del Árbol de la Ciencia que le sirvió de bastón hasta su muerte.
   Dicho bastón, que los patriarcas se transmitieron de generación en generación, fue encontrado por Jetró, el suegro de Moisés. De ese bastón colgó Moisés la serpiente de bronce, prefiguración de Cristo crucificado. Por la intermediación del traidor Judas, llegó a las manos de los verdugos de Cristo que lo utilizaron para construir la cruz.
La Invención y la Adoración de la Vera Cruz
   La historia de la Santa Cruz no se detiene en la Crucifixión. A falta de huesos de Cristo, cuyo cuerpo había subido al cielo, la devoción popular se volcó sobre el instrumento del suplicio que ocupó el primer lugar en el catálogo de las reliquias.
   Las tradiciones creadas en torno a este símbolo de la fe cristiana fueron difundidas en el siglo XIII por la Leyenda Dorada que narra detalladamente la maravillosa historia de la Búsqueda, el Descubrimiento y la Exaltación de la Santa Cruz.
1. La Invención de la Vera Cruz por santa Helena
   Después de la muerte de Cristo la cruz no se mantuvo plantada  en el Gólgota, puesto que erigían una nueva para cada ejecución. Fue enterrada con los «patibula» de los dos ladrones en una fosa común que cayó en el olvido. Ninguno de los apóstoles y evangelistas se preocupó por ello, según parece.
   Algunos siglos más tarde, Cristo se aparece en sueños al emperador Constantino y le promete que vencerá bajo el signo de la cruz. Constantino sale de Roma al encuentro del ejército de Majencio, y gracias a la cruz que resplandece en su lábaro, consigue la victoria.
   Santa Helena, su madre, decide entonces viajar a Jerusalén para encontrar la madera de la Vera Cruz. Reúne a los ancianos para indagar acerca del lugar donde está enterrada, y le informan sobre un tal Judas como único depositario del secreto.
   Éste, interrogado, finge no saber nada. Helena ordena que lo echen en una cisterna seca: después de seis días de ayuno, Judas pide que se lo perdone y promete decirlo todo. Cuando cavan en el sitio que él señala, se descubren las tres cruces del Calvario.
   La identificación de la Vera Cruz
   Desgraciadamente, las tres cruces se parecían entre sí ¿Cómo distinguir entonces la Santa Cruz, la de Jesús, de las correspondientes a los Ladrones? Su autenticidad fue revelada por el milagro de un muerto que resucitó a su contacto, o bien de acuerdo con otra leyenda, por la inscripción (titulus) que permanecía fijada a la madera de la Vera Cruz.
    En medio de la alegría general, Judas se convirtió, y en su bautismo cambió su nombre malsonante por el de Ciriaco (Dominicus); y hasta llegó a ser elegido obispo de Jerusalén.
   Por pedido de Santa Helena, emprendió búsquedas complementarias en el Gólgota para encontrar los Santos Clavos, que aparecieron en la superficie tan brillantes como si fueran de oro.
   Toda esta historia ha sido inventada. No hay texto alguno que haga alusión al descubrimiento de la Vera Cruz antes de 347; ahora bien, Santa Helena murió en Nicomedia  en 327.
2. La reconquista de la Santa Cruz por el emperador Heraclio
   Las aventuras de la Santa Cruz no habían terminado.
   La preciosa reliquia, que Constantino y Helena habían enriquecido con gemas (crux gemmata), fue pillada por el rey de los persas, Cosroes II. El emperador Heraclio la reconquistó en 628 y la devolvió a Jerusalén, sólo en parte, porque uno de los brazos habría quedado en Constantinopla.
   Ese retorno de la Vera Cruz está narrado de dos maneras diferentes.
   Según la primera versión, Heraclio se había propuesto llevar personalmente sobre sus hombros la Cruz reconquistada a la cima del Calvario, y para honrarla creyó que lo mejor era vestirse con sus ornamentos imperiales. Pero cuando quiso levantar la Cruz le resultó imposible conseguirlo. El patriarca Zacarías le explicó la causa de ese prodigio: puesto que Cristo había transportado su cruz con humildad, era conveniente que un emperador cristiano hiciese otro tanto. Una vez despojado de sus ornamentos, en camisa y con los pies descalzos, pudo subir la Cruz hasta el Gólgota.
   La Leyenda Dorada introdujo una variante en esta anécdota. Heraclio quería hacer una entrada triunfal en Jerusalén; pero al llegar a Jerusalén a caballo, seguido por un brillante cortejo, debió detenerse ante la Puerta Dorada, pues la encontró cerrada. Un ángel le advirtió que debía devolver la Cruz imitando la humildad del Rey Celestial que había entrado por esa puerta montado en un asno.
   Entonces el emperador comenzó a llorar, se descalzó, se quitó sus ropas, e incluso la camisa, y tomando la Cruz del Señor llamó humildemente a la puerta que se abrió y le permitió el paso.
3. La Exaltación de la Santa Cruz
   Estos dos grandes acontecimientos de la Búsqueda y de la Reconquista de la Santa Cruz fueron conmemorados en la liturgia griega y romana.
   La fiesta de la Inventio S. Crucis recuerda el descubrimiento de la Vera Cruz por la emperatriz Helena. En cuanto a la fiesta de la Exaltatio, que tiene el sentido de elevación, de ostención ante los peregrinos, celebraba en su origen la advocación de la basílica constantiniana del Santo Sepulcro, donde se encontraba la Cruz desenterrada por la emperatriz Helena; pero más tarde se aplicó a su devolución por Heraclio, después de su victoria sobre Cosroes.
   Fue el papa Sergio, oriundo de Siria, quien introdujo en Roma a finales del siglo VII esta fiesta jerosolimitana. En el oficio de ese día, el sacerdote hace cuatro elevaciones de la cruz.
   Todos los santuarios de la cristiandad tenían como suprema ambición poseer un trozo de la Vera Cruz que los emperadores de Constantinopla  no dejaron de acuñar. Esas reliquias insignes se guardaban en las staurotecas (del griego stauros: cruz) que generalmente tienen la forma de una cruz de doble travesaño.
   Las más célebres son la del monasterio de la Sainte Croix de Poitiers, donada en 570 a Santa Radegunda por la emperatriz Sofía; las de Monza, en Lombardía y, en Hungría. La más preciosa desde el punto de vista artístico es la stauroteca de Limbourg del Lahn, adornada con magníficos esmaltes alveolados que proceden del botín robado por un caballero alemán en Constantinopla en ocasión de la cuarta Cruzada, en 1204.
Iconografía
   Hemos insistido largamente en el tema de la leyenda y el culto de la Santa Cruz, porque una y otro dieron nacimiento a numerosas realizaciones artísticas del mayor interés, algunas de las cuales, como los frescos de Piero della Francesca en Arezzo, son incomparables obras maestras.
   La mayoría de dichos ciclos, que se inspiran en la Leyenda Dorada, han sido ejecutados para iglesias de la orden de los franciscanos, con frecuencia puestas bajo la advocación de la Santa Cruz (Santa Croce).
          1. Invención e identificación de la Vera Cruz por santa Helena
          2. El emperador Heraclio, en camisa y descalzo, devuelve la Cruz a Jerusalén
   Heraclio generalmente lleva el asta o poste de la Cruz, sin el travesaño.
El culto de la Santa Cruz
   Numerosas Iglesias o abadías de toda la cristiandad estaban bajo la advocación de la Santa Cruz. En Francia, el monasterio fundado por santa Radegunda, en Poitiers. En España y Austria las abadías cistercienses de Santes Creus y de Heiligenkreuz.
Los instrumentos de la Pasión
   La Cruz no es el único objeto de veneración. La devoción de la Edad Media incluyó en el mismo culto a todos los instrumentos de la Pasión que agrupó en una especie de trofeo llamado las Armas de Cristo. Se le atribuía un poder mágico, como a la señal de la cruz.
   Este tema esencialmente popular a pesar de su carácter heráldico, suele acompañar el Cristo de la Piedad o a la Misa de san Gregorio, imágenes a las que se vinculaban numerosas indulgencias.
   Los elementos que forman parte de su composición se multiplicaron poco a poco. En el siglo XIII estaban reducidos a seis: la corona de espinas, la columna y las varas de la Flagelación, la cruz, los clavos, la esponja y la lanza de la transfixión.
   En el siglo XV el jeroglífico se complicó. Se agregaron las treinta monedas de Judas alineadas o cayendo en cascada de una bolsa invertida, la linterna de Malco y su oreja pegada al machete de San Pedro, el gallo de la Negación (gallus cantans), una cabeza que escupe (sputum infacie Christi), la mano que abofeteó a Cristo, la columna de la Flagelación, el aguamanil y la jofaina  del Lavatorio, las manos de Pilato, el velo de la Verónica, la túnica sin costuras y los dados que tuvieron para echarla a suertes, el martillo que hundió los clavos, la escalera del Descendimiento de la cruz.
   Cuando estos «Instrumentos» no están ordenados en una panoplia son transportados por ángeles que tienen el papel de tenantes de escudo de armas. En Solesmes, el ángel que lleva la bolsa de Judas, enjuga una lágrima en la comisura del ojo.
   Los ángeles presentando los Instrumentos de la Pasión suelen estar representados en los timpanos de las portadas de las catedrales, en la escena del Juicio Final.
Las cinco llagas

   Otra devoción también vinculada con la Crucifixión es la de las cinco Llagas o heridas. Se desarrolló en el siglo XV a causa de las indulgencias que atribuyó el papado a las oraciones en memoria de las cinco Llagas de Cristo que protegían contra la «muerte ruin», es decir, la muerte súbita, sin confesión, particularmente temida en tiempos de peste.
   Las procesiones expiatorias de los flagelantes se acompañaban con este refrán:
          Jhesus, par tes cinq rouges playes 
          De mort soudaine nous delayes.
          (Jesús, por tus cinco rojas llagas / Nos sustraes de la muerte súbita.)
   Esta devoción concordaría mejor con la antigua iconografía del Crucifijo, donde los pies de Cristo están separados, que con la nueva, donde los pies están superpuestos y agujereados con un solo clavo.
   En las xilografías coloreadas del siglo XV se encuentran tres formas de representar este motivo que pertenece casi exclusivamente a la imaginería popular.
     Las cinco Llagas tienen la forma de cortes horizontales de los que caen gotas de sangre y de donde emanan rayos de luz.
     Un corazón atravesado por una lanza y aplicado sobre una cruz está flanqueada por cuatro miembros cortados: dos manos y dos pies agujereados por clavos. El conjunto forma un trofeo de la Crucifixión.
     Las cinco Llagas están simbolizadas por cinco cruces sobre la mesa del altar, imagen del cuerpo de Cristo de acuerdo con la fórmula ritual del Pontifical.
   Con frecuencia los artistas se limitan a representar la herida del costado en tamaño real, que llevan dos ángeles en un cáliz.
   Además, la devoción a las cinco llagas se expresa alegóricamente mediante la representación de la Fuente de Vida, llena con la sangre de Cristo, que purifica las almas y cura los cuerpos. Esta Fuente de Remisión, asimilada a la Piscina probática de la Biblia, tiene cinco orificios que corresponden a las cinco Llagas del Redentor Crucificado.
   En la época de la Contrarreforma, un carmelita descalzo, José de Santa Bárbara, publicó en Amberes, en 1666, un tratado místico titulado Het Gheestelijk Kaertspel (El juego de cartas espiritual), donde el cinco de corazones está representado por cinco corazones dispuestos en tresbolillo alrededor de la Cruz, y en los cuales se inscriben las llagas de las manos, el costado y los pies (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Biografía de Juan de Valdés Leal, autor, de las obras reseñadas;  
     Juan de Valdés Leal (Sevilla, 4 de mayo de 1622 [bautismo] – 9 de octubre de 1690), pintor.
   Quien, después de Murillo, es con seguridad la segunda personalidad más importante dentro del ámbito de la pintura barroca sevillana, fue bautizado en Sevilla el 4 de mayo de 1622, hijo de Fernando de Nisa, noble portugués, y de Antonia de Valdés Leal, sevillana.
     Se ignora con quién pudo realizar su aprendizaje, que hubo de llevarse a cabo aproximadamente entre 1637 y 1642. Una vez concluida su formación marchó, a Córdoba, donde inició su carrera artística y donde en 1647 contrajo matrimonio. Allí permaneció hasta 1656, fecha en la que regresó definitivamente a su ciudad natal, y allí, pocos años después, en 1660, aparece citado entre los artistas que fundaron la academia de pintores de Sevilla, en la que llegó a ser primero diputado, y finalmente presidente. 
      Referencias fidedignas indican que, en 1664, Valdés Leal viajó a Madrid, donde permaneció cerca de medio año, y donde hubo de mantener contacto con otros pintores y pudo visitar seguramente las colecciones reales, circunstancias que hubieron de repercutir favorablemente en la mejora de sus principios artísticos. Regresado a Sevilla, prosiguió su trayectoria artística, que se desarrolló siempre en un plano secundario, detrás de Murillo, con quien ingresó en 1667 como hermano de la Santa Caridad de Sevilla, institución para la que trabajó largamente hasta los momentos finales de su vida. En 1672, se sabe que realizó un viaje a Córdoba, posiblemente vinculado a encargos pictóricos.
     A partir de 1680, la salud de Valdés Leal se debilitó notablemente pero, pese a ello, como quiera que su situación económica nunca había sido boyante, hubo de ocuparse de trabajos que suponían grandes esfuerzos físicos, como la realización de decoraciones murales en el interior de recintos religiosos, subido a altos andamios. A partir de 1689, su hijo Lucas fue sustituyéndole paulatinamente en este tipo de trabajos, y finalmente, después de un ataque de apoplejía, en octubre de 1690, tuvo lugar su fallecimiento. Había redactado su testamento el 9 de octubre y el 15 siguiente fue enterrado en la iglesia de San Andrés (Sevilla).
     La historiografía del arte ha sido totalmente injusta con Valdés Leal, y al mismo tiempo ha desfigurado su personalidad, caracterizándole como una persona iracunda y orgullosa, quizás como contrapunto al carácter de Murillo, al que se presenta como hombre bueno y humilde. Sin embargo, Palomino, que le conoció personalmente dijo que “fue hombre de mediana estatura, grueso, pero bien hecho, redondo de semblante, ojos vivos y color trigueño claro [...] fue espléndido y generoso en socorrer con documentos a cualquiera que solicitaba su corrección [...] al paso que era altivo y sacudido con los presuntuosos y desvanecidos”.
      Pese a estas precisas palabras, que son las únicas contemporáneas referidas a Valdés Leal, en torno a él se ha forjado una leyenda que le define como un necrófilo, obsesionado por la muerte y por todo lo repugnante y desagradable. Estas falsas apreciaciones se deben sin duda a que se le considera como el responsable de la ideología que emana de las pinturas de Las Postrimerías de la iglesia del Hospital de la Santa Caridad, que, sin embargo, son fruto de las intenciones y del pensamiento de Miguel de Mañara, hermano mayor de dicha institución en el momento en que se ejecutaron dichas obras. Pero ello no ha librado a Valdés Leal de ser llamado “el pintor de los muertos”, y a él se han atribuido sistemáticamente de forma errónea todo tipo de pinturas con tema mortuorio realizadas en la pintura barroca española. Ciertamente no fue la muerte la obsesión que agobió a Valdés Leal, sino al contrario las circunstancias de su vida, presidida siempre por los continuos problemas económicos que le acuciaban.
     No se conoce quién fue el maestro de Valdés Leal, y por lo tanto, no puede precisarse el espíritu artístico que presidió su formación. De todas formas, con quien más puntos de contacto tiene su pintura, al menos en sus inicios, es con Francisco de Herrera el Viejo, quien pudo ser su preceptor. También puede señalarse que, residiendo en Córdoba en torno a 1650, su pintura adquiriese referencias estilísticas procedentes de Antonio del Castillo.
     Progresivamente y con el paso del tiempo, el dibujo de Valdés Leal, firme y preciso, y su colorido terroso y compacto se fueron aligerando, sobre todo después de su estancia en Madrid en 1664, donde recibió influencias procedentes de la pintura veneciana y flamenca, y también de la madrileña. De esta última se constata cómo referencias pertenecientes a Ricci, Coello, y también a Herrera el Joven, incidieron en la progresiva adquisición de soltura y agilidad en su técnica.
     La pintura de Valdés Leal posee desde su época de madurez un marcado sentido de ímpetu y de fogosidad que le convierten en uno de los más aparatosos pintores de su época. Su arrebato creativo alcanza a veces a captar matices expresionistas en los gestos de sus personajes, tensos y crispados, con semblantes hoscos y anhelantes, que en ocasiones inciden de forma voluntaria en la estética de lo feo.
     La producción de Valdés Leal se inicia en Córdoba en torno a 1647, reflejándose en estos momentos una cierta rudeza en las actitudes físicas de sus personajes y una notoria solemnidad moral. Su primera obra fechada aparece en dicho año y es el San Andrés que pertenece a la iglesia de San Francisco de dicha ciudad.
     De estos años es también El arrepentimiento de San Pedro en cuya plasmación reflejó un profundo sentimiento, dramático y doliente; con este tema se conocen tres versiones casi exactas, una en la iglesia de San Pedro de Córdoba y las otras dos en Madrid, en colección particular y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En estas obras, aparte del influjo de Herrera el Viejo, se advierten también recursos técnicos derivados de José de Ribera.
     Muy importante debió de ser para Valdés Leal la obtención en 1652 del encargo de decorar con pinturas los muros laterales del presbiterio de la iglesia del Convento de Santa Clara de Carmona, conjunto actualmente disperso entre la colección March en Palma de Mallorca y el Ayuntamiento de Sevilla. En esta serie pictórica se describe la vida de Santa Clara y en sus distintos episodios se narra La profesión de Santa Clara, El milagro de Santa Clara con su hermana Santa Inés, La procesión de Santa Clara con la Sagrada Forma y La retirada de los sarracenos del convento de Asís, obra esta última que hay que considerar como uno de los testimonios más claros que nos ha dejado Valdés Leal en la descripción de escenas tumultuosas y caóticas; la serie finaliza con La muerte de Santa Clara.
     Del periodo cordobés de Valdés Leal es un amplio grupo de pinturas, realizado entre 1654 y 1656, entre las que figura La Virgen de los Plateros del Museo de Córdoba, obra que estuvo repintada casi totalmente y que en la actualidad presenta aún la cara de la Virgen muy desfigurada por la mano inexperta de un antiguo y vulgar restaurador. De este momento es también La Inmaculada con Felipe y Santiago, que pertenece al Museo del Louvre de París, y la pareja de los arcángeles San Miguel y San Rafael, que pertenecen a la colección Caja Sur de Córdoba. A este grupo puede añadirse una bella representación de Santa Bárbara, que pertenece al Museo Municipal de Rosario en Argentina.
     Trabajo de gran empeño por parte de Valdés Leal fue la realización entre 1655 y 1656 del retablo mayor de la iglesia de las carmelitas de Córdoba, cuyo patrono fue Pedro Gómez de Cárdenas. Este importante conjunto pictórico está presidido por una dinámica y aparatosa representación de El rapto de Elías, imbuida de un espíritu decididamente barroco. Figura también en el retablo La Virgen de los carmelitas, situada en el ático del mismo, mientras que en los laterales aparecen San Acisclo, Santa Victoria, San Miguel y San Rafael; en el banco se sitúan cuatro santas carmelitas formando dos parejas, Santa María Magdalena de Pazzis con Santa Inés y Santa Apolonia con Santa Syncletes. Completan el retablo dos cabezas cortadas de San Juan Bautista y de San Pablo más dos magníficas representaciones de Elías y los profetas de Baal y Elías y el ángel, estando estas dos últimas pinturas realizadas con posterioridad a la primera fase del retablo, puesto que ambas están firmadas y fechadas en 1658, cuando Valdés Leal residía ya definitivamente en Sevilla.
     A partir de 1656 Valdés Leal se estableció en su ciudad natal, siendo su primer trabajo importante la realización del conjunto decorativo que recubría las paredes de la sacristía del Convento de San Jerónimo de esta ciudad, actualmente disperso. Allí se narraba la vida de San Jerónimo, y también se exaltaba a los principales religiosos de la orden, algunos de los cuales habían estado vinculados a la historia del propio convento. Así, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla se guardan El Bautismo, Las Tentaciones y La flagelación de San Jerónimo. En una colección particular de Dortmund se conserva la representación de San Jerónimo discutiendo con los rabinos, mientras que otro episodio que representa La muerte de San Jerónimo se encuentra en paradero desconocido, si no es que se ha perdido.
     Un conjunto de frailes y monjas de la orden jerónima completaba la decoración de la mencionada sacristía, estando igualmente disperso en la actualidad. De él, en el Museo del Prado se conservan representaciones de San Jerónimo y de Fray Diego de Jerez; en el Museo de Bellas Artes de Sevilla se exponen Fray Pedro Fernández Pecha, Fray Fernando Yáñez de Figueroa, Fray Pedro de Cabañuelas, Fray Alonso Fernández Pecha, Fray Juan de Ledesma y Fray Hernando de Talavera. En el Museo de Grenoble se encuentra Fray Alonso de Ocaña, y en el de Dresde Fray Vasco de Portugal. Las dos principales figuras femeninas de la orden jerónima, Santa Paula y Santa Eustoquio, se guardan respectivamente en el Museo de Le Mans y en el Bowes Museum de Bernard Castle.
     Hasta fechas recientes se venía creyendo que la última pintura realizada por Valdés Leal en su trayectoria artística era la representación de Cristo disputando con los doctores en el templo, obra que se conserva en el Museo del Prado y firmada en 1686. Sin embargo, el estilo de esta obra no encaja con la forma de pintar que Valdés poseía en los años finales de su vida, y por el contrario es totalmente afín al que tenía en los años inmediatos a su llegada a Sevilla, procedente de Córdoba. Esta circunstancia nos movió en 1992 a examinar detenidamente la firma y la fecha que lleva la pintura, pudiendo advertir que está totalmente repintada, y advirtiéndose de forma clara que la tercera cifra —actualmente un “ocho”—, fue inicialmente un “cinco”, con lo que la pintura posee la fecha de 1656, año justo y apropiado para situar esta obra dentro de la producción del artista.
     Otra obra de notoria calidad y empeño, ejecutada además con vibrante pincelada y espléndido colorido, fue realizada por Valdés Leal en 1657. Se trata de Los desposorios de la Virgen con San José de la catedral de Sevilla, escena en al que impera ya un marcado ímpetu barroco. De fecha aproximada es también la pintura que representa a Santa María Magdalena, San Lázaro y Santa Marta, también conservada en la catedral sevillana, y que muestra intensos y arrebatados sentimientos espirituales en la expresión de los personajes. De estos momentos es también El Sacrificio de Isaac, perteneciente en la actualidad a una colección particular madrileña, en la que el artista capta espléndidos estudios anatómicos de desnudo. Otras pinturas, fechables en torno a 1657 y 1658, son La Virgen con San Juan Evangelista y las tres Marías camino del Calvario, del Museo de Bellas Artes de Sevilla, La Piedad del Museo Metropolitano de Nueva York, El Descendimiento de la Cruz, de colección particular en Pontevedra, y La liberación de San Pedro, de la catedral de Sevilla. En todas estas obras se refleja una intensa dinámica expresiva imbuida en un profundo patetismo.
     Entre 1659 y 1660, Valdés Leal realizó un amplio conjunto pictórico para un retablo principal y dos colaterales, destinados a la iglesia de San Benito de Calatrava de Sevilla. En los retablos colaterales se disponía una sola pintura en cada uno de ellos, una monumental Inmaculada y un patético Calvario. En el retablo principal y con pinturas de mediano tamaño, figuraban, en el primer cuerpo, San Juan Bautista, San Andrés, San Sebastián y Santa Catalina, además de una representación de La Virgen con San Benito y San Bernardo que se ha perdido. En el segundo cuerpo aparecían San Antonio de Padua, San Miguel Arcángel y San Antonio Abad. Todo este conjunto pictórico se conserva actualmente en la iglesia de la Magdalena de Sevilla, en la capilla de la hermandad de la Quinta Angustia.
     Para el patio de la Casa Profesa de los jesuitas de Sevilla realizó Valdés Leal en torno a 1660 una serie de pinturas sobre la vida de San Ignacio de Loyola, que por haber estado durante dos siglos al aire libre han llegado hasta nuestros días en mal estado de conservación, por lo que han tenido que ser intensamente restauradas, a parte de que alguna de las escenas integrantes de dicha serie se ha perdido. Estas pinturas, excepto la que representa a San Ignacio convirtiendo a un pecador, que se encuentra en la iglesia del Convento de Santa Isabel de Sevilla, pertenecen actualmente al Museo de Bellas Artes de esta ciudad. Las pinturas que integran esta serie son La aparición de San Pedro a San Ignacio en Pamplona, La aparición de la Virgen con el Niño a San Ignacio, San Ignacio haciendo penitencia en la cueva de Manresa, El trance de San Ignacio en el hospital de Manresa, San Ignacio curando a un poseso, Aparición de Cristo a San Ignacio camino de Roma y San Ignacio recibiendo la bula de fundación del Papa Pablo III. La serie se completa con representaciones de San Ignacio y San Francisco de Borja contemplando una alegoría de la eucaristía y San Ignacio contemplando el monograma de la compañía de Jesús.
     En 1660 Valdés Leal realizó dos obras fundamentales dentro de la tradición española de la pintura de vanitas, en cuyo contenido manifiesta la vanidad de la existencia como consecuencia de la fugacidad del tiempo y la brevedad de la vida; alude también en estas pinturas a la inmediata llegada de la muerte, que arrebata a los humanos todo tipo de placeres y riquezas mundanas. Ante esta situación irremediable que, después de la muerte conduce a las circunstancias del juicio del alma con su dilema de salvación o condenación, es necesario llevar antes una existencia piadosa en la que la oración, la penitencia y la castidad sean méritos acumulados para poder conseguir la salvación. Estas consideraciones se recogen en dichas pinturas, que inicialmente formaban pareja, pero que en la actualidad se conservan separadas, una en el Wadsworth Ateneum de Hartford y otra en la Galería de Arte de York, representándose en ellas respectivamente La alegoría de la vanidad y La alegoría de la salvación.
     A estas dos pinturas siguieron otras no menos extraordinarias firmadas en 1661 como La Inmaculada Concepción con dos donantes, que pertenece a la Galería Nacional de Londres, donde aparte de la bella figura de la Virgen, Valdés Leal incluyó a sus pies los magníficos retratos de Un clérigo joven y de Su madre anciana, ambos de muy notable calidad. También de 1661 es La Anunciación que se conserva en el Museo de Arte de la Universidad de Michigan, obra de gran ímpetu barroco en la que contrastan la enfática e impulsiva figura del ángel con la recatada e íntima presencia de la Virgen. Otras obras importantes de 1661 son El camino del Calvario conservado en la Hispanic Society de New York y La imposición de la casulla a San Ildefonso, obra de la que el artista realizó una primera versión para ser situada en el ático de la capilla de San Francisco de la catedral de Sevilla y que debió de ser rechazada por los canónigos de la catedral por su excesiva tensión dramática y atormentada espiritualidad. Para reemplazarla Valdés Leal realizó otra versión del mismo tema más atemperada y recogida; de estas dos pinturas, la rechazada por el cabildo debe de ser probablemente la que hoy se conserva en la colección March de Palma de Mallorca.
     Poco después de 1663, también para la Catedral de Sevilla y esta vez para el retablo de la capilla de Santiago, Valdés Leal realizó un Martirio de San Lorenzo en el que acertó a describir en la figura de su protagonista una emotiva expresión en su actitud de levantar los ojos al cielo, aceptando con serenidad los tormentos de su martirio. En torno a 1663 puede fecharse también la representación de María Magdalena, que se conserva en la casa palacio de Villa Manrique de la Condesa, obra en la que Valdés Leal supo hacer gala de su destreza en la plasmación de la belleza física y espiritual.
     En los años que oscilan entre 1665 y 1670 puede situarse la ejecución de otras pinturas de Valdés Leal de notoria calidad. Son el San Antonio de Padua con el Niño que se conserva en una colección particular de Madrid y La Asunción de la Virgen que pertenece a la Galería Nacional de Washington, obra de gran ímpetu barroco plasmado en la dinámica figura de la Madre de Dios, que es impulsada hacia lo alto por ángeles de forma impetuosa y arrebatada.
     Procedentes de la iglesia del convento de San Agustín de Sevilla se conservan en el Museo de Bellas Artes de esta ciudad dos excepcionales composiciones que hubieron de ser pintadas por Valdés Leal hacia 1670. Son La Inmaculada Concepción y La Asunción de la Virgen, obras ambas espectaculares y aparatosas cuando no trepidantes y convulsas, alcanzado a plasmar en ellas el máximo nivel expresivo que en el Barroco español se dio a estos temas.
     Valdés Leal es conocido de forma tópica en la historia del Arte europeo por ser el pintor de los dos famosos Jeroglíficos de las postrimerías, conservados en la iglesia del Hospital de la Santa Caridad de Sevilla. Ambas obras han forjado la leyenda de un Valdés Leal macabro, necrófilo y obsesionado por la muerte, aunque es necesario precisar que la ideología que impera en ellas es fruto del pensamiento de Miguel de Mañara, hermano mayor de la Santa Caridad, quien quiso plasmar en ellas la idea de que la salvación eterna sólo es posible obtenerla a través de la renuncia de los bienes y goces terrenales que logrará en el momento del juicio del alma el beneplácito divino que otorga la salvación eterna. Estas pinturas son denominadas, merced a los rótulos que en ellas figuran In Ictu Oculi y Finis Gloriae Mundi. En la primera un esqueleto apaga de un manotazo la vela encendida que alegoriza la existencia señalando al mismo tiempo el triunfo de la muerte sobre las complacencias mundanas. En la segunda, aparece un osario con dos cadáveres en primer plano agusanados y corroídos por repugnantes insectos, mientras esperan la hora del juicio y la decisión divina de obtener la salvación o la condenación del alma.
     Estas dos pinturas constituyen el preámbulo del mensaje que Miguel de Mañara introdujo en la iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla, puesto que su parte más importante se desarrolla a través de un conjunto de seis pinturas de Murillo que narran las obras de misericordia y que señalan que su práctica es indispensable para la salvación del alma. El colofón del programa de Mañara se refleja en la gran pintura realizada también por Valdés Leal en el coro alto de la iglesia en 1684. La simbología de esta pintura señala que ningún rico podrá entrar en el Reino de los Cielos, de la misma manera que el emperador Heraclio no pudo entrar en Jerusalén cuando portaba la cruz de Cristo en medio de la pompa y esplendor de su corte. Al ser Jerusalén la ciudad simbólica del Cielo, Mañara, en esta pintura, a través de Valdés Leal, insiste en señalar que los ricos habrán de emplear sus bienes en el ejercicio de la caridad, para así obtener la gloria eterna.
       Una de las obras más espectaculares de Valdés Leal, por sus dimensiones y efecto compositivo es La visión de San Francisco en la Porciúncula, firmada y fechada en 1672, que se conserva en la iglesia de los antiguos capuchinos de Cabra (Córdoba), donde alcanzó a configurar una escena imbuida en un alto nivel de dramatismo espiritual. En años sucesivos el artista realizó algunas pinturas de notable importancia como La Visitación, de colección particular de París, firmada y fechada en 1673. De esta misma fecha es el conjunto de seis pinturas que perteneció a un retablo del palacio arzobispal de Sevilla y que fue encargado por el obispo de dicha ciudad, Ambrosio de Espínola; en él se narraba la vida de San Ambrosio. Estas pinturas fueron robadas por el mariscal Soult y actualmente se encuentran dispersas entre el Museo del Prado, el Museo de Bellas Artes de Sevilla, el Museo de Arte de Saint Louis (Estados Unidos) y el Young Memorial Museum de San Francisco (Estados Unidos). Estas pinturas, realizadas para ser vistas de cerca, muestran una técnica fogosa y vitalista y en ellas se describen personajes de vivaz expresión que se albergan bajo espectaculares fondos arquitectónicos.
       En 1674, Valdés Leal concluyó la aparatosa y triunfal representación de San Fernando ejecutada para la Catedral de Jaén, donde se conserva. El santo aparece captado de forma apoteósica y triunfal, portando atributos que le acreditan como vencedor de los musulmanes en la conquista de dicha ciudad. En torno a 1675 hubo de pintar Valdés Leal una serie de ocho representaciones de la vida de San Ignacio de Loyola que se conservan en la iglesia jesuítica de San Pedro de Lima, y que están ejecutados con la técnica suelta y deshecha que se constata en la mayoría de las pinturas realizadas en su madurez.
       En los últimos años de su vida, pese a su mal estado de salud, Valdés Leal hubo de realizar labores artísticas que, por su dificultad, mermaron paulatinamente sus facultades físicas. Se trata de pinturas realizadas al temple en lo alto de los muros de edificios religiosos sevillanos como la iglesia del Monasterio de San Clemente, la iglesia del Hospital de los Venerables y la iglesia del Hospital de la Santa Caridad. Para esta última institución, realizó también el retrato de Miguel de Mañara en actitud de estar presidiendo el cabildo de la hermandad y explicando algún pasaje de la regla de la misma. Fue esta obra, probablemente, una de las últimas que el artista realizó en su vida (Enrique Valdivieso González, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
         Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Exaltación de la Cruz", de Valdés Leal, en el Coro de la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 7 de septiembre de 2026

La Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río, de Sevilla.
     Lugares y elementos arqueológicos de la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río:


1. LA ENCARNACIÓN. ANTIQUARIUM DE SEVILLA
     La Plaza de la Encarnación, de más de 7000 m2, esta situada en el centro geométrico y comercial de la ciudad histórica de Sevilla. En la actualidad se desarrolla un ambicioso programa de reonovación urbana de la totalidad de la plaza y su entorno denominado Metropol-Parasol que incluye el mercado de abastos, plaza pública y espacios culturales.
     Desde 1991 se han desarrollado en el lugar extensas excavaciones arqueológicas con el hallazgo de un rico conjunto de restos arqueológicos cuyo valor ha determinado la conservación y presentación in situ. Del resultado de las exploraciones se ha seleccionado una colección de elementos perteneciente a diferentes épocas, desde el s. I d.C. al s. XII con una generosa diversidad funcional dispuestos para su presentación al público.
     Entre los atractivos para su visita se encuentran:
  • La gran superficie destinada a los restos arqueológicos, unos 4000 m2.
  • La altura libre del espacio visitable, entre 4 y 6 m, lo cual es anómalo para este tipo de criptas arqueológicas urbanas.
  • La diversidad temática de los contenidos: espacios de producción artesanal, casas de diversas épocas, espacios religiosos,...
  • El estado de conservación de las plantas de los edificios musealizados, completa en la mayoría de los casos, lo que aumenta su perceptibilidad y facilidad de comprensión.
     Actualmente se está ejecutando el proyecto de musealización del conjunto arqueológico bajo la denominación de "Antiquarium de Sevilla", ubicado en la planta sótano del edificio Metropol-Parasol. Desde la posición central que ocupa y la riqueza y diversidad de sus restos, este complejo museístico se erige en el corazón de la memoria histórica de la ciudad, siendo el lugar idóneo para ubicar el Punto de Encuentro del Itinerario Arqueológico Principal e inicio del mismo.
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal)
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Comunicaciones de autobús y metro desde varias estaciones de tren y autobús metropolitano. Ingreso controlado en grupos de 40 personas máximo en intervalos o libre, según espacios.
DESCRIPCIÓN:
     Se desarrollan en el interior los siguientes aspectos:
  • Punto de Encuentro y sede del Itinerario Arqueológico de Sevilla con espacios de acogida e información.
  • "Aula del Antiquarium": sala de proyección de audiovisual para el inicio del Itinerario Arqueológico y para aco­ger encuentros anuales de historia local.
  • "Galería del Antiquarium": sala de exposiciones temporales sobre aspectos de historia arqueológica de la ciudad. 
  • "Viaje a Híspalis, Spalis e Isbiliya": recorrido principal permanente, a través de pasarelas, por diferentes restos arqueológicos con proyecciones, maquetas y otros medios expositivos. La integran las siguientes secciones:
    • Factoría de Salazones romana (s. I d.C.). Bien conservada, los restos de pescado extraídos han permitido conocer las especies capturadas y reconstruir la actividad pesquera y el medio ambiente de la época.
    • Conjunto de casas romanas (ss. III-V) con patios, pavimentos de mosaico, columnas, etc. y colección de obje­tos, destacando un horno de lucernas. Se exhiben maquetas sobre la casa romana, modos de vida, etc.
    • Conjunto religioso cristiano (s. VI) formado por una iglesia y dependencias complementarias. Es el conjunto cristiano más completo conservado en la provincia de Sevilla. Se exhiben elementos litúrgicos, proyecciones sobre la expansión del Cristianismo en el mediterráneo.
    • Casa almohade (ss. XII-XIII) con patio de andenes y parterre central deprimido con jardín interior alimen­tado por una noria que se presenta reconstruida. Es el ejemplo mejor conservado de una casa almohade en Sevilla presentando una proyección sobre los modos de vida musulmán.
  • Taller para el desarrollo de actividades pedagógicas.
  • Tienda de recuerdos.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: urbanismo, actividades económicas fluviales y puerto.
     Las Tres Culturas: inicios del Cristianismo en Híspalis. Vida cotidiana en Híspalis, Spalis y en Isbiliya 
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Centro de la memoria arqueológica de la ciudad. Punto de encuentro e inicio del Itinerario Arqueológico.
ESTADO ACTUAL:
     En proceso de ejecución del proyecto de musealización.

Más sobre la Encarnación. Antiquarium de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.


4. COLUMNAS DE CALLE MÁRMOLES
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal y Autonómica, Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso por calles peatonales y por tráfico rodado restringido (taxi y minibus). Ingreso controlado por grupos de hasta 40 personas, en intervalos.
DESCRIPCIÓN:
     Conjunto de tres fustes romanos de granito egipcio con basas de mármol, alineados y con dimensiones monumentales (8,5 m. de altura), situados en el centro de la ciudad histórica. Se encuentran al aire libre, a su cota original, a 4 m. de profundidad de la rasante actual, acondicionado por pantallas perimetrales. Están rodeadas por parcelas libres con superficie generosa para su acondicionamiento museográfico.
     Las denominadas "Columnas de Mármoles" han asumido la memoria arqueológica y antigua del origen de la ciudad, al interpretarse tradicionalmente como la parte conservada de un templo erigido a Hércules, funda­dor mítico de la ciudad. Dos fustes procedentes de este mismo lugar fueron extraídos y colocados para presidir, como monumento urbano, el proyecto renacentista de la Alameda de Hércules (s. XVI). Las dos columnas fueron coronadas por esculturas de Hércules y César, materializando las leyendas del origen de la ciudad.
     Las columnas de Mármoles expiden una sensación de misterio derivado de su monumentalidad, de la pro­fundidad en la que se conservan y del aislamiento en el centro de la ciudad. Cargadas de referencias mitológicas y de leyendas urbanas, todas estas circunstancias se asocian de manera inmediata con la fascinación por los enigmas del Pasado y la aventura del conocimiento que supone la Arqueología.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
    Sevilla y el Río. Origen de la ciudad por su vinculación legendaria con la figura de Hércules, héroe mítico identificado con los viajes y la identidad clásica de las culturas antiguas mediterráneas y de Andalucía.
     I.as Tres Culturas: Paganismo y Cristianismo.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario.
ESTADO ACTUAL:
     Columnas al aire libre, arriostradas mediante soluciones de emergencia, aisladas en el conjunto de solares que exhiben las medianeras de las edificaciones vecinas. Las columnas se contemplan desde una solución de verja de fachada.

Más sobre las Columnas de calle Mármoles, en ExplicArte Sevilla.


TITULARIDAD:
     Iglesia Católica.
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Los restos de la mezquita mayor almohade constituyen el monumento más representativo de Sevilla. La to­rre de la mezquita es en sí misma un testimonio arqueológico de la dominación almohade, siendo acompañada por los exteriores Este y Norte del patio de abluciones, hoy Patio de los Naranjos, y las naves correspondientes a estos laterales.
     Desde el exterior se observan la propia torre con su característica decoración de paños de sebka y sus arcos con diseños vegetales. Aunque no son claramente visibles, la torre incorporó en su exterior una colección de capiteles califales traídos de Córdoba, como conexión material con la ciudad de los prestigiosos califas omeyas, cuyo califato ahora ostentaban los almohades.
     En la base del alminar, el califa Abu Yacub colocó varios pedestales romanos, abatidos, con inscripciones en latín -"rumí" para los hispanomusulmanes-, en conmemoración metafórica de su victoria sobre los cristianos en la batalla de Alarcos. Los textos latinos de los pedestales constituyen un magnífico testimonio de las actividades de los barqueros del río y negociantes hispalenses de aceite en el s. II d. C.
     Los exteriores de la mezquita conservan su característica forma cerrada con estribos sobresalientes y coro­nación de almenas escalonadas de tipo sirio, incorporadas desde el Oriente en Al Andalus por los omeyas en Córdoba. La Puerta del Perdón es un ejemplo sobresaliente del arte y de la arqueología almohades, en especial las hojas revestidas de bronce y los espectaculares llamadores. Desde la verja se observa una vieja pila de abluciones que se ha catalogado hasta ahora como visigoda.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
    Sevilla y el Río: comercio de aceite del valle del Betis en época romana con todo el Imperio, a través del puerto fluvial de la ciudad.
     Las Tres Culturas: La gran mezquita de Isbiliya. 
     Sevilla Almohade: capital del Imperio en Al-Andalus
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Giralda y Mezquita Almohade, en ExplicArte Sevilla.


13. POSTIGO DEL ACEITE
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Puerta de la ciudad de construcción musulmana (s. XI), identificada como Bab Al Qatay o Puerta de los Barcos. Se ha mantenido en servicio hasta la actualidad con diversas reformas y funcionalidad de acceso al puerto histórico. Se distinguen las dos torres laterales que la flanquean y el arco con el escudo renacentista de la ciudad. También se observan dos fustes romanos adosados a los laterales, con ranuras verticales para la ubicación de barreras con tablones para defensa contra las crecidas del río en la Edad Moderna.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     En buen estado de conservación.

Más sobre el Postigo del Aceite, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Publica (Autonómica, Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y tráfico rodado. En las proximidades discurren el Metrocentro y Autobús. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     La Atarazanas suponen el referente por antonomasia de la relación histórica de la ciudad con el río. Construidas como factoría de barcos y pertrechos de guerra por Alfonso X el Sabio en 1252, sus imponentes 17 naves se dedicaron tras su cierre como astillero, a fines del s. XV, a diversas funciones, públicas y privadas, como pescaderías de la ciudad, almacenes portuarios, aduana, almacén de mercurio -el azogue- para el beneficio de la plata americana, maestranza de artillería, etc.
     Las Atarazanas están relacionadas con multitud de historias de la ciudad, con la historia de la navegación y de la Marina de Castilla, especialmente bajo Pedro I y con la relevancia estratégica del río en la historia política, del comercio y de las relaciones atlánticas.
     Del conjunto original se conservan en magnífico estado las siete naves septentrionales, ofreciendo un espectáculo monumental en su interior. Durante las labores de restauración se llevaron a cabo importantes excavaciones arqueológicas, con resultados sobresalientes al demostrar la fecha de construcción bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, la altura exacta de los grandes arcos que las conforman, y un buen número de restos, elementos e información.
     Los restos que se observan son:
  • La muralla medieval musulmana de la ciudad, situada al fondo del edificio.
  • La barbacana o antemuro de la muralla, descubierta en las excavaciones y conservada en muy buen estado.
  • Una de las dos torres que conforman la puerta del Postigo del Aceite, visible desde el interior de las Ata razanas y fechada en los siglos XI y XIII. Las excavaciones han descubierto los restos, visibles, de una reforma almohade de esta puerta.
  • Las Atarazanas medievales que constituyen la estructura del edificio actual. Están formadas por imponentes arcos de ladrillo que configuran las 7 naves de esta edificación.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento abierto al público con varias áreas excavadas con restos visibles. Parcialmente restaurado.

Más sobre las Atarazanas, en ExplicArte Sevilla.


15. TORRE DE LA PLATA
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Torre defensiva de la cerca de la ciudad medieval. Presenta planta octogonal y paramentos exteriores restaurados con los aparejos vistos. Hay elementos exteriores y huellas que permiten defender dos etapas en su construcción: almohade y medieval cristiana, quizás bajo Alfonso X. Los huecos de medio punto que se distinguen en la planta alta corresponden a antiguos huecos de acceso a matacanes de tiro vertical, posiblemente de madera.
     Su funcionalidad parece estar destinada a la defensa del interior de la alcazaba de la Moneda, quizás construidas en origen como atarazanas almohades.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo al Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre de la Plata, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Arco monumental semienterrado, de 7 m. de anchura, formado por un vano abierto en la muralla de tapial, mediante bóveda rebajada con rosca de ladrillo y roscas exteriores escarzanas o rebajadas en sillares de alcor de origen romano. Las jambas del hueco se presentan forrando el tapial original con aparejo de ladrillo. En las esquinas de ambos laterales superiores se distinguen las gorroneras de las hojas de una gran puerta.
     Estudios recientes identifican este arco con uno de los vanos de acceso a las antiguas atarazanas almohades. La hipótesis se basa en la posición de cara al río, la altura derivada del desarrollo de su alzado original, las dimensiones de anchura, tipología, etc.
     Fotografías correspondientes a los trabajos de restauración de las murallas en los años 1990, muestran otro vano paralelo hacia el Sur, abierto en la muralla, pero sin revestir de la bóveda y los arcos y jambas.
     Todo parece indicar que nos encontramos ante las huellas visibles, bien conservadas, de una de las bocas de acceso a las atarazanas almohades. Según los textos musulmanes, el califa Abu Yacub mandó hacer unas atarazanas pero su inesperada muerte provocó la paralización de las obras, lo cual puede ser explicativo del vano inacabado de que hemos hablado y que en la actualidad se halla cegado por falta de interpretación adecuada.
     Este hallazgo permite ampliar las evidencias almohades de la ciudad, un escenario de futuras investigaciones y un argumento más de las relaciones históricas con el río.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo al Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre las Atarazanas Almohades, en ExplicArte Sevilla.


17. TORRE DEL ORO
TITULARIDAD:
     Pública (Ministerio de Defensa).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Es uno de los monumentos más característicos de la identidad iconográfica de la ciudad. Asume la versión monumental en el itinerario turístico general, la de musco naval que conserva y exhibe en su interior, y la de monumento arqueológico, más evidente tras la restauración de los paramentos exteriores.
     Su fisonomía actual permite diferenciar elementos de su evolución histórica. Se han formulado nuevas hipótesis sugerentes del proceso de transformación funcional y formal a partir del análisis arqueológico. Son especialmente interesantes las nuevas teorías de la fase original almohade (1220), formalizada exclusivamente con el primer cuerpo para defensa del río y el puerto; Alfonso X (fines del s. XIII) le añadiría los matacanes para la defensa frente a los asedios de los benimerines y Pedro I (mediados del s. XIV) le añadiría el segundo y característico cuerpo. Este sería construido como un pabellón en estilo mudéjar, donde retirarse el monarca con sus amantes.
     Estas nuevas imágenes e interpretaciones añaden valor a la disciplina arqueológica por haber desvelado cuestiones desconocidas y a la propia torre, ya que la hace más compleja en su particular historia y de especial interés por aumentar la relación, hasta ahora muy amplia, del rey Don Pedro con la misma, añadiendo a su función como cárcel y depósito de riquezas la de nido de aventuras amorosas.
     Otro de los aspectos curiosos del río es que funcionó como "nilómetro" del Guadalquivir, es decir, como hito fisico donde registrar las subidas excepcionales del río mediante placas embutidas. Conserva en el flanco norte tres plaquitas conmemorativas del s. XIX.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre del Oro, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Ayuntamiento).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Construido entre 1845 y 1852, este puente fue adjudicado a los ingenieros franceses Ferdinand Bernadet y Gustave Steinacher quienes residían en El Puerto de Santa María. Su diseño era análogo al del puente Carrousel de París (1834, actualmente desaparecido). Se impuso que las piezas de fundición fueran construidas en España para proteger el desarrollo de las nuevas industrias. En concreto, las piezas fueron realizadas en la fundición San Antonio, regentada por Narciso Bonaplata, uno de los ideólogos de la Feria de Abril.
     El material de su construcción fue piedra e hierro, procedente del Pedroso (Sevilla). Debido a los problemas de cristalización que presenta el hierro colado con el tiempo, este puente presentaba peligro de colapso por lo que fue presentado proyecto de demolición en los años 1970. La presión popular e institucional sevillana, evitaron su desaparición y se resolvió construir otro tablero independiente sobre las pilas antiguas, por lo que los arcos de hierro no trabajan en la actualidad (Monumento Histórico Nacional desde 1976).
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo Narrativo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre el Puente de Triana, o de Isabel II, en ExplicArte Sevilla.


19. CASTILLO DE SAN JORGE
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y por tráfico rodado. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     El Castillo de San Jorge o de Triana, fue construido en época almohade para la defensa del puente de barcas, ante el peligro que presentaban las tropas castellanas en su avance hacia el Sur, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa (1212). Tras la conquista de la ciudad, fue ocupado por una ermita dedicada a San Jorge y en 1480 se transforma para la instauración del Tribunal del Santo Oficio o de la Inquisición, hasta su abandono en 1785. En los inicios del s. XIX se transforma en mercado de abastos de Triana.
     La construcción del nuevo mercado conllevó excavaciones arqueológicas que depararon un conjunto muy interesante que ha sido conservado y expuesto al público. Su contenido desarrollado en unos 2000 m2, está formado por:
  • Los lienzos oeste y norte de la Fortificación almohade en su alzado completo y que componen los límites actuales del mercado. El lienzo oeste presenta un vano abierto para dar acceso al mercado, similar a otro centrado en el lienzo norte, junto al cual ha sido hallada una puerta medieval del recinto.
  • Una Necrópolis almohade (s. XII) de uso previo a la construcción del castillo. Se conserva la información y colecciones de bienes muebles, muy interesantes.
  • La Ciudadela del Tribunal de la Inquisición compuesta por puerta de acceso desde el río, barbacana, calles interiores pavimentadas con guijarros, cuadras, una parte de la capilla de San Jorge, la Sala de la Audiencia y varias casas de los inquisidores y del servicio.
     El conjunto representa un excepcional testimonio de la sociedad de la Edad Moderna y de una Institución tan característica y controvertida como la Inquisición.
     El proyecto de musealización incorpora una sala inicial de sensibilización ante los abusos de poder, siguien­do a continuación el itinerario por el interior de la ciudadela, en cripta y por pasarelas, con aparato expositivo en diversos soportes.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: iconografía de la ciudad, riadas.
     La Defensa de la Ciudad.
     Las Tres Culturas: Costumbres funerarias musulmanas. Inquisición.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento excavado y restaurado. Proyecto de musealización en proceso de ejecución.

Más sobre el Castillo de San Jorge, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Autonómica. Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso rodado y peatonal. Ingreso libre o de pago según las zonas.
DESCRIPCIÓN:
     La Cartuja de Las Cuevas es un excepcional monumento restaurado con motivo de la Expo '92. Los trabajos fueron desarrollados con el concurso de la arqueología, derivando de ello numerosas aportaciones a su conocimiento y a la configuración del lugar. Reúne una complejidad notabilísima en sus contenidos e instalaciones. El núcleo monacal está ocupado en la actualidad por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
     Conserva restos de diversa índole y monumentalidad del Monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, destacando, entre otros, las huellas de la intensa relación que tuvo con la figura de Cristóbal Colón, tanto en su momento como en la memoria colombina posterior. Por ello, la Cartuja ocupa un lugar destacado en la historia de la navegación por la relación de Sevilla y el Guadalquivir, con Colón y el descubrimiento de América. Incluye los siguientes hitos arqueológicos de nuestro interés para el itinerario:
  • Capilla de Santa Ana y cripta del enterramiento de Cristóbal Colón desde 1509 a 1535, con ambiente monumental restaurado con criterios arqueológicos. Ha sido durante muchos años el único lugar de enterramiento seguro de los restos del Almirante hasta que salió de estas instalaciones hacia América, con diversos destinos de sus restos. Las modernas investigaciones genéticas identifican el final de este proceso con la identificación del origen de los huesos conservados en la Catedral de Sevilla con los del descubridor.
  • El llamado "Zapote de Colón", árbol tropical monumental que conserva la memoria de haber sido plantado por el Almirante.
  • Conjunto de norias y huerta jardín del s. XVI restauradas con criterio arqueológico.
  • Conjunto de hornos de botella de tipología inglesa correspondientes a la fábrica de lozas de Pickman, activa en el lugar desde 1841 hasta la década de 1970. Para la elección de este lugar fue determinante su posición al borde del río Guadalquivir, con objeto de recibir por vía marítima los barros especiales para la loza, procedentes de Escocia. La fábrica de La Cartuja disponía de un embarcadero.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Cartuja de Santa María de las Cuevas, en ExplicArte Sevilla.


21. BAÑOS DE LA REINA MORA

TITULARIDAD:
     Privado (Comunidad de propietarios y Hermandad de la Vera Cruz)
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y por tráfico rodado. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     Una de las intervenciones de mayor interés urbanístico acometidas por los almohades en su capital de Al Andalus, fue la urbanización de un amplio terreno ganado al río y hasta entonces ocupado por huertas, coincidente con el actual barrio de San Vicente. Se trata de un barrio ordenado en manzanas cuadrangulares, para el que se construyó su mezquita propia y unos baños para la limpieza ritual, anterior a los rezos del musulmán.
     La mezquita no se conserva y se ha identificado con el lugar que ocupa la parroquia de San Vicente. Sin em­bargo, se mantenía el nombre de la calle Baños en el nomenclátor popular de la ciudad. En los años 1970 fueron descubiertos en unas instalaciones militares y protegidos para su recuperación como Bien de Interés Cultural. En la década de 1980 y 1990 han sido objeto de exploraciones arqueológicas que han servido para conocer en su integridad la organización original. Ha sido restaurado recientemente por el Ayuntamiento de Sevilla.
     Se conservan varias salas con bóvedas con luceras, fustes y capiteles almohades de mármol, en un estilo original de mocárabes. Son los baños árabes conservados mayores de Al-Andalus.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: evolución urbanística de la ciudad.
     Las Tres Culturas: rituales musulmanes.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Itinerario alternativo por su ubicación periférica al núcleo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Proyecto de restauración y valorización en curso.

Más sobre los Baños de la Reina Mora, en ExplicArte Sevilla.
(Fernando Amores Corredano, en Itinerario Arqueológico de la Ciudad de Sevilla. Córdoba, 2008).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Ruta Arqueológica de la Ciudad, en ExplicArte Sevilla.